LA UE DEBATE SU FUTURO. Nuevo criterio salarial en Bruselas Los eurodiputados acuerdan dotarse de un salario común de 7.000 euros Polémica por adoptar la decisión en pleno escenario de crisis europea
¿Crisis, qué crisis? Ajenos al delicado momento que atraviesa la UE, sin Constitución ni acuerdo financiero, los eurodiputados decidieron ayer dotarse de un salario común de 7. 000 euros al mes. El acuerdo implica renunciar al sistema de dietas y gastos, propicio a abusos. | Algunos diputados del PP se abstuvieron por considerar el momento "poco adecuado"
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BEATRIZ NAVARRO - 24/06/2005 Bruselas. Servicio especial
El acuerdo prevé un salario común de 7.000 euros mensuales, procedentes del presupuesto comunitario, además de mantener ciertos privilegios sobre el sistema de pensiones. Pactado de antemano con el Consejo de Ministros, ayer fue respaldado por 403 votos a favor, 89 en contra y 92 abstenciones, entre ellas las de algunos representantes del Partido Popular, por razones estéticas, al considerar "poco adecuada" la votación en el contexto actual. Actualmente los diputados españoles reciben 2.818 euros brutos al mes, lo mismo que sus homólogos en las Cortes,
Las instituciones llevan veinte años debatiendo cambios en el sistema y el acuerdo ha llegado en el peor de los contextos. Pese a la crisis, el Parlamento no ha dejado pasar la oportunidad de pactar las nuevas condiciones económicas. Para la mayoría de diputados, excepto italianos, austriacos y alemanes, supone una buena subida. El modelo actual, basado en las costumbres nacionales, permite diferencias abismales en las remuneraciones: un diputado húngaro cobra 840 euros, a años luz de lo que reciben sus colegas italianos (12.434).
La decisión de mantener el voto en la agenda dio pie a cierta polémica. El objetivo de aprobar un estatuto y un sueldo común es, entre otros, hacer más transparente el sistema y acabar con la mala imagen de los diputados entre la opinión pública, muy sensible en algunos países a los abusos que se practican. El sistema reembolsa a los diputados con 1.500 euros por billete de avión, aunque a menudo cueste una décima parte, y no controla el destino de los 14.000 euros que cada mes reciben para gastos de oficina y personal, entre otros. Del sistema se han beneficiado todos, incluidos notables euroescépticos como Peter Bonde, que lleva 25 años "escandalizado", y cobrando, porque le devuelven más de lo que gasta en viajes. Aprobando la reformae n plena crisis, los diputados no quedan en muy buen lugar. A quienes ahora cobran menos, entre ellos los españoles, les resulta incómodo exponer a la luz y al escrutinio público tal subida en el contexto político actual. El acuerdo permitirá a los países que lo deseen aumentar los salarios de sus diputados de su propio bolsillo, para que no resulten discriminados frente a los nacionales. Y para los que más lejos están de esos 7.000 euros, la subida podrá ser progresiva.
La reforma implica renunciar a parte del sistema de dietas. Los viajes se reembolsarán en función de los gastos reales, aunque para otro tipo de dispendios la institución se reserva el derecho a hacerlo a tanto alzado y piensan ya en nuevos supuestos reembolsables. Además, seguirán recibiendo la dotación para gastos de oficina y cerca de 300 euros por cada día de asistencia -el absentismo laboral, aunque frecuente, no está penalizado-.
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