LOCVS AMŒNVS 3, 1997 97-122 Para una revisión de la obra pictórica de Francisco Preciado de la Vega Sevilla, 1712-Roma, 1789 Rafael Cornudella i Carré Universitat Autònoma de Barcelona Departament d’Art 08193 Bellaterra (Barcelona). Spain RESUMEN Francisco Preciado de la Vega es recordado sobre todo como primer director de los pensionados en Roma por la Academia de San Fernando y como autor de un tratado sobre pintura, la Arcadia Pictórica (Madrid, 1789). Este artículo propone, en cambio, una primera revisión de la obra pictórica de Preciado, que hasta ahora ha suscitado un escaso interés. Se subraya la total «romanización» de su pintura y se intenta esbozar su trayectoria dentro del contexto del romano del Setecientos. Se utilizan algunas fuentes documentales y biográficas hasta ahora desatendidas y se amplía su catálogo, con notícias inéditas sobre obras conservadas o perdidas. Entre sus pinturas olvidadas cabe destacar, por ejemplo, el San Ildefonso recibiendo la casulla de la Virgen (1771) procedente de la iglesia de Santiago y San Ildefonso, hoy en el palacio de Montserrato (Roma). Palabras clave: pintura barroca, Roma. ABSTRACT Towards a revision of the pictorial oeuvre of Francisco Preciado de la Vega (Sevilla, 1712-Rome, 1789 Francisco Preciado de la Vega is remembered above all as the first director of the pensionates in Rome by the Academy of San Fernando and as the author of a treatise on painting, the Arcadia Pictórica (Madrid, 1789). This paper offers, however, a new approximation to Preciado’s pictorial oeuvre, to which the historiography has devoted until now a little interest. We underlines the total «romanization» of his painting and intend to outline his artistic trajectory within the eigtheenth century roman context. We use several documental and biographical sources until now neglected and adds several items to his catalogue, with new data about preserved or lost pieces, and also with references to engravings after Preciado’s originals. Among his forgetted paintigs we can stand out, for example, the St. Ildefonso receiving the chasuble (1771), coming from the church of Santiago and Ildefonso and now in the palace of Montserrato (Rome). Key words: baroque painting, Rome. 98 LOCVS AMŒNVS 3, 1997 Rafael Cornudella i Carré L a personalidad de Francisco Preciado de la romanizado, y no sorprende, por tanto, la escasa *Debo expresar mi agradecimien- to a Bonaventura Bassegoda por Vega (Sevilla, 1712-Roma, 1789) ofrece un atención que le ha prestado nuestra historiografía6. los múltiples datos que me ha co- triple interés, pero la atención que hasta Y, sin embargo, sus actividades académicas y su municado y por su seguimiento de toda la investigación, y asimismo, hoy se ha concedido a cada una de estas facetas es cargo de director de pensionados o su aporte a la por distintos conceptos, a desigual*. Ante todo, nuestro personaje es recor- literatura artística fueron naturalmente resultado Alessandra Anselmi, Mario Gori Sassoli, Margarita Mesa, José Luis dado como primer director de los pensionados es- de su vocación pictórica. Fue ésta que le llevó a González Novalín, Máximo Puer- pañoles en Roma por la Real Academia de Bellas Roma y estoy convencido de que, a pesar de sus tas, Juan Pujana, Francesc Fontbona y Marià Carbonell. Este Artes de San Fernando. Las investigaciones de limitaciones, ofrece suficiente interés por sí mis- artículo está dedicado a mis pa- Claude Bédat y de María Ángeles Alonso Sánchez ma, a la vez que constituye un aspecto fundamen- dres, Mireia Carré y Rafael Cornudella. han documentado adecuadamente este aspecto de tal para iluminar las otras facetas mencionadas y la su trayectoria profesional1. En segundo lugar, es entera personalidad de Francisco Preciado. Con 1. Véase C. BÉDAT, L’Académie des Beaux-Arts de Madrid 1744- recordado por su actividad literaria, especialmente este artículo plantearé, pues, una primera revisión 1808, Tolosa, 1974; M. A. ALONSO como autor de un tratado sobre la pintura, la Ar- de su trayectoria artística, añadiendo a su catálogo SÁNCHEZ, Francisco Preciado de la Vega y la Academia de Bellas Ar- cadia Pictórica (Madrid, 1789), y de una Carta a unas pocas pinturas, unas «inéditas» y otras sim- tes. Artistas Españoles que han G. B. Ponfredi sobre la pintura española, en ita- plemente olvidadas por la literatura española. A la pasado por Roma, Madrid, 1961 (extracto de la tesis doctoral inédi- liano, firmada en 20 de octubre de 1765 y publica- vez, se traen a colación algunas fuentes hasta ahora ta); íd., «En el centenario de la da en la famosa recopilación de Bottari2, a lo cual desatendidas, como la noticia biográfica publicada Academia de Bellas Artes de Es- paña en Roma», Cuadernos de hay que añadir varias poesías en castellano y en en la Serie di ritratti di celebri pittori dipinti di Prehistoria y Arqueología, 1 italiano, de calidad más bien discreta3. Su aporta- propria mano (Florencia, 1766)7 o el Informe que (1974), p. 123-131, íd., «El primer reglamento de pensionados de la ción a la teoría de la pintura ha recibido una cierta se pidió al embajador español en Roma cuando Academia de Bellas Artes en atención crítica, aunque exige una nueva revisión, Preciado solicitó el título de Pintor de Cámara, re- Roma», Cuadernos de Prehistoria y Arqueología, 3 (1976), p. 91-102, como dejaré apuntado al final de este artículo. Por dactado en 17608. Éstas y otras fuentes documen- e íd., «Un pintor sevillano en último, la actividad pictórica de Preciado ha susci- tales nos han de permitir, en el futuro, ampliar aún Roma: Francisco Preciado de la Vega», en: III Congreso Español tado hasta hoy un escaso interés. más, quizá sensiblemente, el corpus pictórico de de Historia del Arte, Sevilla, 8-12 Ya F. J. Sánchez Cantón señalaba, y no se en- Preciado. Aquí sólo se ha empezado la tarea. de Octubre de 1980. Ponencias y Comunicaciones (Resúmenes), p. cuentra fundamento suficiente para rebatir su aser- Nacido en Sevilla en el año 1712 (y no en 1713), 59-60. También el artículo más an- to, que la misión de Preciado en Italia «fue más Francisco Preciado de la Vega se crió en la capital tiguo de A. LÓPEZ DE MENESES, «Las pensiones que en 1758 con- trascendental por sus facultades de organizador andaluza donde habría sido, según nos cuenta cedió la Academia de San Fernan- que por sus dotes pictóricas»4. El consenso sobre Ceán, discípulo de Domingo Martínez, «después do para la ampliación de estudios en Roma», Boletín de la Sociedad lo limitado de sus talentos pictóricos parece de he- de haber estudiado gramática y filosofía, y estar Española de Excursiones, 41 cho universal: «Artista académico e italianizado fue, ordenado de prima tonsura». La decisión de mar- (1933), p. 253-300 y 42 (1934), p. 29-69. por excelencia, el mediocre pintor andaluz Fran- char a Roma obedecería a la vez al deseo de obtener cisco Preciado de la Vega»; así nos dice, por ejem- alguna renta eclesiástica y a la intención de formarse plo, Lafuente Ferrari en la clásica Breve historia de como pintor en una mejor escuela, y la habrían la pintura española5. Tales adjetivaciones, cierta- precipitado las excitantes «persuasiones» del por- mente no desencaminadas, han parecido suficientes tugués Francisco Vieira —el Vieira Lusitano—, que para estigmatizar la producción pictórica, por otro regresaba entonces de la capital pontificia, donde lado presuntamente exigua, del pintor andaluz había realizado su propio aprendizaje artístico bajo Para una revisión de la obra pictórica de Francisco Preciado de la Vega (Sevilla, 1712-Roma, 1789) LOCVS AMŒNVS 3, 1997 99 la guía de Luti y de Trevisani. De este modo aban- donó Preciado el ambiente ya muy provincianizado de su ciudad natal y en el año 1732 se embarcó en Cádiz, junto a otro ilusionado compañero de via- je, Felipe de Castro, con rumbo a Roma9. Así llegaría Preciado a Roma en el 1732 —o quizá ya en 1733—, permaneciendo «a sus expen- sas» durante los siete primeros años, y realizando su aprendizaje artístico con Sebastiano Conca10. Dicha elección nada tiene de sorprendente, puesto que este círculo había atraído ya a otros españoles. El grabador catalán Miquel Sorelló11 fue en Roma discípulo del famoso Johann Jakob Frey, pero a ambos los hallamos estrechamente vinculados al entorno del maestro de Gaeta antes de la llegada de Preciado. Los Stati d’anime parroquiales regis- tran a Frey domiciliado desde 1715 hasta 1728 en un immueble, situado en el populoso y abigarrado Campo dei Fiori, donde convivían también varios discípulos de Sebastiano Conca y donde anterior- mente había residido el propio maestro. Sorelló 2. Véase M. MENÉNDEZ PELAYO, de partida. De hecho, espero pro- 11. Sobre el grabador Miquel permaneció en la misma casa desde 1726 hasta 1729, Historia de las ideas estéticas en bar que se puede invertir esta ima- Sorelló estoy realizando actual- España, Madrid, 1974 (cuarta edi- gen de Preciado y afirmar que, a mente mi tesis doctoral. También y más tarde llegaría el malogrado valenciano ción), p. 1518-1520; F. J. SÁNCHEZ pesar de su discreción, «nos dicen la profesora R. M. Subirana tiene Hipólito Rovira12, que aparece registrado en ella CANTÓN, Fuentes literarias para la más» sus cuadros que sus obras en en curso de publicación un artí- historia del arte español, V, Ma- prosa —como la Arcadia Pictóri- culo monográfico sobre Sorelló. de 1728 a 1731 (hay que tener en cuenta que el re- drid, 1941, p. 105-122 y 223-239; ca— o en verso. De momento, aún resulta impres- gistro se producía después de la comunión pascual), M. A. ALONSO SÁNCHEZ, 1961 (ex- cindible la breve noticia en U. tracto), p. 27-30; F. J. LEÓN TELLO 7. Orazio MARRINI, Serie di ritratti THIEME-F. BECKER, Allgemeines y que fue sin duda discípulo de Conca. Tanto Frey y M. V. SANZ SANZ, Tratadistas es- de celebri pittori dipinti di ppropria Lexikon der Bildenden Künstler, como su discípulo catalán grabaron composicio- pañoles del arte en Italia en el si- mano in seguito a quella già Leipzig, XXXI, 1937, p. 291. glo XVIII, Madrid, 1981, p. 215-284 pubblicata nel Museo Fiorentino nes de Sebastiano Conca. A principios de los años y 361, y J. F. MOFFITT, «La Arca- esistente appresso l’Abate Antonio 12. Sobre Hipólito Rovira, véase treinta, por ejemplo, Sorelló estaba ya bien pertre- dia Pictórica (1789) of Preciado de Pazzi con brevi notizie intorno a’ M. A. DE ORELLANA, Biografía la Vega and the "Ars Memoriae"», medesimi compilata dall’Abate... , pictórica valentina, edición de X. chado para reproducir dignamente una de las obras Boletín del Museo e Instituto «Ca- II, 1766, p. XXV-XXVI. Sobre la fe- de Salas, Valencia, 1967, p. 326-339 más célebres del maestro, la Piscina probatica del món Aznar», 23 (1986), p. 27-34. cha que figura en el frontispicio, y 578-579, A. CEÁN BERMÚDEZ, véase más abajo, nota 85. Diccionario histórico..., IV, p. 251- Ospedale della Scala de Siena (1732), y años más tar- 3. Véase M. A. ALONSO SÁNCHEZ, 255, y V. FERRÁN SALVADOR, «Los de lo hallaremos, siempre en Roma, grabando varios 1961 (extracto), p. 30. 8. Archivo del Ministerio de Roviras», Archivo de Arte Valen- Asuntos Exteriores, Santa Sede, ciano, 1959, p. 40-61. originales de Preciado de la Vega. Cuando éste últi- 4. F. J. SÁNCHEZ CANTÓN, «Escul- leg. 598, 58-60 y 133r.-135v. El mo llegó a la capital pontificia, Sebastiano Conca era tura y Pintura del siglo XVIII-Fran- Informe está fechado en Roma el 13. O. M ICHEL, «Vita, allievi e cisco de Goya», Ars Hispaniae, 10 de abril de 1760. famiglia di Sebastiano Conca», en principe de la Academia de San Luca, su prestigio se XVII, Madrid, 1965, p. 134. Sebastiano Conca (1680-1764) encontraba por aquel entonces en sus grados más 9. A. CEÁN BERMÚDEZ, Dicciona- (catálogo de la exposición), Gaeta, 5. E. LAFUENTE FERRARI, Breve rio histórico de los más ilustres pro- 1981, p. 35-46; íd., «L’Academia», álgidos y esto, junto con su proverbial vocación pe- historia de la pintura española, fesores de las Bellas Artes en Es- en Le Palais Farnèse, I. 2, École dagógica, le atraía discípulos de procedencias muy di- Madrid, 1987 (5ª edición), II, p. paña, IV, Madrid, 1800, p. 121. La française de Rome, Roma, 1981, 388. fecha de nacimiento de Preciado p. 590-597, e íd., «Les archives du versas. Y es que alrededor del maestro se tejió sin de la Vega ha sido precisada por vicariat de Rome», Revue de l’art, duda una interesantísima y densa maraña de rela- 6. Así M. A. ALONSO SÁNCHEZ, R. Mª PERALES PIQUERES, «La par- 54 (1981), p. 23-34. 1961 (extracto), p. 21, afirmaba: tida de bautismo del pintor Fran- ciones personales y artísticas con éstas y otras ra- «Roma conserva solamente, con cisco Preciado de la Vega», Revis- 14. A. M. CLARK, «Sebastiano mificaciones españolas, hasta ahora brillantemen- toda certeza de ser suyos [de Pre- ta de Arte Sevillano, 1 (1982), p. Conca and the Roman Rococo», ciado], tres cuadros [...]». Y en un 65. También en O. MARRINI, Serie Apollo, 85 (1967), p. 330. te descrita por Olivier Michel13. Su estudio y artículo posterior, la misma auto- di ritratti..., hallamos la seguiente «Academia», instalado en el Palazzo Farnese por ra hacía la siguiente valoración de noticia sobre los estudios de Pre- nuestro artista: «Preciado era an- ciado: «Prima che il giovine invitación del duque de Parma, acogió jóvenes ar- daluz y poseía una personalidad Preziado applicasse l’animo suo al tistas de varias procedencias europeas, pero como realmente compleja: pintor, histo- disegno, aveva atteso nella patria riador, teorizador, poeta… En ver- allo studio dell’umane lettere, e ya observara hace años Anthony M. Clark —pio- dad que tuvo más de erudito que della Filosofia.», p. XXV. nero de los estudios setecentistas romanos—, el de artista, y así dicen más sus obras en prosa o en verso que sus cua- 10. Tanto en el Informe de 1760, maestro de Gaeta se habría hecho cargo «oficial- dros diseminados por las iglesias como en O. MARRINI, Serie di mente» —o cuasioficialmente— de los discípulos y galerías de Roma o enterrados ritratti..., p. XXV, y en M. A. entre el polvo de los depósitos de ALONSO SÁNCHEZ, 1961 (extracto), napolitanos y españoles14. El notorio patrocinio de la Academia de S. Fernando» (M. p. 8, se señala el año 1732 como los cardenales Francesco Acqua-viva (muerto en A. ALONSO SÁNCHEZ, «En el cen- fecha del viaje de Preciado, aun- tenario de la Academia de Bellas que A. CEÁN BERMÚDEZ, p. 121, 1725), Troiano Acquaviva y Cornelio Bentivoglio, Artes de España en Roma», Cua- afirma que Felipe de Castro y Pre- fieles representantes de los intereses hispano- dernos de Prehistoria y Arqueolo- ciado se embarcaron en Cádiz en gía, 1 (1974), p. 125). La revisión 1733. Véase también C. BÉDAT, El borbónicos en Roma, tendría un importante papel de estos datos y esta valoración de escultor Felipe de Castro, Madrid, en la proyección y las conexiones españolas de la personalidad de Francisco Pre- 1971, p. 7-9. ciado constituye, pues, mi punto Sebastiano Conca (como también los encargos que 100 LOCVS AMŒNVS 3, 1997 Rafael Cornudella i Carré recibió de Juvarra para la corte española). Cabe Campos Elíseos, de la cual se conocen varias ver- 15. Publicado en Los pintores en tiempos de Carlos III. Exposición presumir, pues, que el joven Preciado pudo encon- siones (una de ellas en los Uffizi, Florencia, y otra en la Sala Capitular del Ayunta- trar cobijo e integrarse rápida e incluso cómoda- en el Ringling Museum de Sarasota); el Macabeo miento de Écija, Ayuntamiento de Écija, 1988, cat. núm. 4; el óleo mente en dicho entorno. izado sobre la caldera derivaría del San Biagio del mide 0,42 x 0,32 cm. Debo el co- El primer testimonio de la actividad pictórica cuadro de altar de Carlo Maratti en Santa Maria di nocimiento de este cuadro a una indicación del profesor Bonaven- de Preciado hasta ahora conocido parece ser un Carignano, Génova; mientras que la estatua pare- tura Bassegoda Hugas. pequeño óleo sobre cobre representando el Mila- ce efectivamente una versión libre del Baco de Mi- 16. Véase S. CÁNOVAS DEL CASTI- gro de Santa Casilda, conservado en una colección guel Ángel17. LLO, «Artistas españoles en la Aca- particular de Madrid y expuesto en Écija no hace Rudolph apunta un distanciamiento del estilo demia de San Luca de Roma, 1740-1808», Academia. Boletín de demasiados años. Firmado y fechado en 1738 gráfico de Preciado —pulido y preciso— respecto de la Academia de Bellas Artes de San («Franciscus Preciado Hispalense pingebat Romae la gráfica característica de su maestro, Sebastiano Fernando, 68 (1989), p. 183-184 y los esclarecedores textos de S. anno 1738», según se transcribe en el catálogo de Conca, y sugiere por otro lado una aproximación, RUDOLPH en A. CIPRIANI (ed.), I dicha exposición), refleja sin duda, aunque con una cierta convergencia con la visión clasicista en- premiati dell’Accademia 1682- 1754, Roma, 1989, cat. núms. 61, notable inmadurez, el lenguaje de los affetti carac- carnada en este momento por Agostino Masucci. Sin 62 y 63, p. 140-145. terístico de Sebastiano Conca. Las dos figuras de embargo, el mismo carácter de ejercicio académico 17. S. RUDOLPH, ibídem, p. 144. la santa y su padre, el rey Almenon de Toledo, ocu- por excelencia del dibujo en cuestión, pensado pre- Para la citada composición de pan el centro de la imagen, y a su alrededor cisamente para competir en el concurso Sebastiano Conca, véanse las tres versiones publicadas en Sebas- gesticulan los personajes secundarios, un tanto Clementino, explicaría, al menos en parte, tanto el tiano Conca (1680-1764) (catálo- mecánicamente y sin una coordinación compositiva registro academizante como la modulación relati- go de la exposición), Gaeta, 1981, núms. 75a, b y c, p. 236-239. satisfactoria, todos ellos apretados en un estrecho vamente más clasicista de un lenguaje decisivamen- escenario delimitado al fondo por la rústica puerta te madurado bajo la guía del maestro de Gaeta. La 18. Cfr. A. M. CLARK, «Agostino Masucci: A Conclusion and a de la cárcel a la izquierda y un zócalo con dos mo- dependencia prevaleciente de Preciado respecto de Reformation of the Roman numentales columnas a la derecha, en una distri- su maestro se verá confirmada de hecho en todas Baroque», en D. F RASER , H. HIBBARD y M. J. LEWINE (eds.), bución conjunta de elemental simetría15. sus obras de los años cuarenta e incluso posterio- Essays in the History of Art En 1739 Preciado gozaría de su primer éxito res. Y también en el Martirio de los Macabeos la presented to Rudolf Wittkower, Londres, 1967, p. 259-264; y tam- público con el premio obtenido en el concurso impostación escenográfica —por otra parte bastan- bién íd., «Sebastiano Conca and Clementino, que nos proporciona otro testimonio, te convencional—, el tipo de fraseo compositivo, the Roman Rococo», Apollo, 85 (1967), p. 328-335. gráfico ahora, y más interesante, de su actividad la tipología gestual y la expresión un tanto hueca juvenil. La convocatoria de la «primera clase de de los affetti llevan la impronta prevaleciente de 19. Archivo del Ministerio de Asuntos Exteriores, Santa Sede, pintura» propuso en esta ocasión el tema del Mar- Sebastiano Conca. Por otro lado, la presentación leg. 598, 58-60. tirio de los siete hermanos Macabeos, mientras que episódica y prolija del catálogo de suplicios sopor- 20. Archivo del Ministerio de en la prueba ex-tempore —o «de repente»— los tados con parsimonia y hasta con elegancia por los Asuntos Exteriores, Santa Sede, concursantes tuvieron que representar el tema más hermanos macabeos conlleva una carencia de leg. 302, fols. 44, 146, 206, 307, 421. frecuente de Susana y los viejos. El primer premio focalización dramática y compositiva, de efecto fue concedido al parmesano Giuseppe Peroni, antiépico, que básicamente hay que atribuir a las 21. Véase M. A. ALONSO SÁNCHEZ, 1961 (extracto) p. 8-9, y C. BÉDAT, mientras que Preciado ganó el segundo ex aequo limitaciones de Preciado, aunque sin duda, en un L’Académie des Beaux-Arts de con el romano Antonio Nessi; las tres versiones plano genérico, su lenguaje refleja también la ten- Madrid..., 1974, p. 211, y también J. URREA FERNÁNDEZ, «Juan Bau- del Martirio de los Macabeos se conservan en la dencia, generalizada en el contexto posmarattiano, tista Peña y Pablo Pernícharo, pin- Academia de San Luca (figura 1)16. en el sentido de una «distensión» y un aligerami- tores españoles del siglo XVIII», Revista de la Universidad La complejidad narrativa del tema —con el ento con respecto a la gran retórica barroca seis- Complutense, XXII, 85 (1973), motivo dramático de la madre, el hermano menor centista —incluida la grandeur clásico-barroca de p. 233-261. y el rey tirano y por otro lado los múltiples supli- Maratti—. Se trata, en cualquier caso, de un proce- cios— requería sin duda una solución bien medi- so complejo al cual habían contribuido, entre otros, tada, y el esfuerzo de Preciado resulta por supues- los maratteschi propiamente dichos —responsables to mucho más patente que en la Santa Casilda. El de la miniaturización y la domesticación, en pala- aparato escénico tiene un papel primordial en la bras de Clark, de la ortodoxia marattiana18 —y por estructura total: la arquitectura se dispone en un supuesto también Sebastiano Conca—. Es cierto movimiento cóncavo-convexo de amplio respiro, que las distintas variedades de lo barocchetto flo- ritmado por fuertes y reiterados acentos vertica- recieron abiertamente en los pequeños formatos les, que tiene su contrapartida y su correlato en la —en un fenómeno más o menos paralelo a las nue- disposición de las figuras, algo más relajada pero vas tendencias parisienses—, pero también los gran- sujeta a ritmos análogos. La tipología de éstas de- des formatos y las composiciones de historia más pende sobre todo de Sebastiano Conca, aunque se ambiciosas sufrieron una sutil transformación es- intuye un trasfondo antológico de tono, si se quie- tilística en el mismo sentido. re, académico, con varias citas específicas, como Con este dibujo del Martirio de los Macabeos las que ha señalado ya Stella Rudolph: el soldado (y con la leve Santa Casilda) emerge, pues, un ar- erguido con coraza y yelmo a la derecha retomaría tista completamente romanizado, lo cual, a pesar —en sentido inverso— el Eneas de la composición de parecer una obviedad, creo que debe decirse para de Sebastiano Conca que representa Eneas en los desmentir las ocasionales y precipitadas tentacio- Para una revisión de la obra pictórica de Francisco Preciado de la Vega (Sevilla, 1712-Roma, 1789) LOCVS AMŒNVS 3, 1997 101 Figura 1. Francisco Preciado de la Vega, Martirio de los siete hermanos Macabeos, 1739, dibujo (Accademia Nazionale di San Luca, Roma). nes que contra la evidencia querrían vincular a Pre- percibido los pintores Pablo Pernicharo y Juan ciado con atávicos casticismos y con herencias Bautista de la Peña). La permanencia de Preciado murillescas: nuestro artista vino a Roma «con solo en Roma sería asegurada más adelante gracias a la los primeros rudimentos ò principios del Arte de concesión de una de las seis pensiones creadas por la Pintura»19, y aquí permaneció, ciertamente no Real Decreto del 2 de diciembre de 1745, en tiem- para recrear la herencia murillesca desde la lejanía, pos de la junta preparatoria de la futura Academia sino para formarse y evolucionar en las virtudes de San Fernando (otra de las pensiones fue conce- de la Escuela Romana que, ya en su vejez, exaltaría dida al escultor Francisco Vergara, que residía ya explícitamente en el texto de su Arcadia Pictórica. en Roma, mientras que para cubrir las cuatro pla- El éxito en el concurso del año 1739 fue decisivo zas restantes resultaron elegidos entre los oposito- para las carreras artísticas de Preciado y de Felipe res, el año 1746, el pintor Antonio González de Castro, quien obtuvo en el mismo el primer pre- Velázquez, el escultor Francisco Gutiérrez y los mio de la primera clase de escultura. El cardenal arquitectos Diego de Villanueva y Alejandro Troiano Acquaviva, ministro plenipotenciario de González Velázquez; los dos últimos, sin embar- España en Roma, defendió los méritos de nuestros go, tuvieron que ser sustituidos por Miguel artistas y terció para que el rey les concediese Fernández y por José de Hermosilla)21. alguna ayuda para poder proseguir su formación La historia de la junta preparatoria, de la Aca- artística en Roma. Se enviaron a España los «dise- demia de San Fernando y de los problemas plan- ños» que habían ganado el concurso (hemos de teados por los pensionados en Roma ha sido ya suponer, naturalmente, que eran réplicas de los que estudiada por M. A. Alonso Sánchez y por Claude quedarían en Roma) y ambos artistas se obligaron Bédat, y no pretendo añadir nada nuevo sobre este a trabajar una obra en su respectiva especialidad tema. Lo que se echa en falta, en cambio, es una para que el soberano español pudiera valorar sus historia de las pensiones romanas desde la pers- habilidades. Sabemos que Preciado realizó «un pectiva de su concreto rendimiento artístico, que quadro de la Virgen» y Felipe de Castro, «un modelo se proponga contextualizar y evaluar todos esos de San Matheo Apostol»20, que debieron convencer, itinerarios formativos en relación con las plurales puesto que efectivamente Felipe V les concedió el 24 experiencias artísticas de la Roma del Setecientos, de abril de 1740 una pensión de quinientos ducados «Academia de Europa» y lugar por excelencia de para cada uno (como las que anteriormente habían fecundos encuentros y confrontaciones entre tra- 102 LOCVS AMŒNVS 3, 1997 Rafael Cornudella i Carré yectos, impulsos y aspiraciones tan diversos. Esta constaba de un armazón de madera revestido con 22. M. G ORI S ASSOLI , Della Chinea e di altre «Machine di labor habría resultado por lo menos ardua cuando lienzos pintados en trampantojo, a los cuales se gioia». Apparati architettonici per Alonso Sánchez realizó su tesis doctoral sobre Pre- podía añadir otros elementos modelados en estu- fuochi d’artificio a Roma nel Settecento (catálogo de la exposi- ciado de la Vega, pero la reciente consolidación y co o en carta pista (cartón piedra), tratados con una ción), Villa Farnesina, Roma, auge de los estudios sobre el Settecento artístico rica policromía que contribuía siempre al efecto ilu- 1994; incluye una exhaustiva bilbiografía sobre el tema. Poste- romano nos proporciona ya un marco historio- sionista del conjunto. Todo ello dotado de la nece- riormente ha aparecido el artícu- gráfico más propicio y estimulante. Todavía se tie- saria solidez, puesto que la macchina se concebía lo de John E. MOORE, «Prints, Salami and Cheese: Savoring the ne que trazar el cuadro histórico, documentado y como «soporte» de un espectáculo pirotécnico23. Su Roman Festival of the Chinea», crítico, de las presencias de artistas españoles en la realización exigía, desde luego, el concurso bien co- The Art Bulletin, 77 (4) (1995), p. 584-608, con interesantes referen- Roma de este siglo, y desde luego no sólo de los ordinado de varios técnicos, artesanos y artistas cias documentales. Las aportacio- pensionados «oficiales». ejecutores, aunque aquí nos interesa particularmente nes españolas de Montserrat Molí Frigola parten también de una El caso de Preciado de la Vega ilustra dicha la- la contribución de los responsables de la inventio o notable investigación documental, guna historiográfica. Por ejemplo, parece haberse la composición. Entonces como hoy, la publicidad pero —por lo que yo conozco— se centran básicamente en el con- menospreciado su notable actividad como de tales fastos era tanto o más importante que la texto y la significación histórico- diseñador de varias de las macchine temporales para celebración en sí misma, y todos los años se encar- política, ceremonial y diplomáti- ca de la fiesta, sin ocuparse en cam- las célebres fiestas de la Chinea. Sin embargo, el gaba igualmente la reproducción de las macchine bio de los contenidos y la signifi- creciente interés internacional por esta temática en dos grabados. A lo largo de la etapa que nos cación artística y estilística de los diseños para las macchine; véase, culminó, recientemente, en la exposición celebra- concierne, el tema de cada macchina —cuyo men- por ejemplo, M. MOLÍ FRIGOLA, da en la Villa Farnesina de Roma (1994), cuyo ca- saje, generalmente en clave mitológica y alegórica, «La Roma de las Naciones. Fies- tas Españolas. Palacio de España, tálogo, realizado por M. Gori Sassoli, nos ofrece podía hacer referencia a algún acontecimiento re- centro del mundo», en El Arte en una revisión crítica, aggiornata y rigurosa, de la lacionado con el reino de Nápoles, celebrar algún las Cortes Europeas del siglo XVIII. Comunicaciones. Congreso Madrid- serie completa de la Chinea22. Ya estamos, pues, en hecho dinástico o exponer algun principio Aranjuez, 27-29 de abril de 1987, condiciones de valorar y contextualizar mejor esta «programático» de gobierno de tono absolutista e Madrid, 1989, p. 490-512. olvidada faceta de Preciado. ilustrado— era descrito y glosado mediante las pro- 23. La mejor explicación acerca de En la Roma del Setecientos las más lucidas fies- lijas inscripciones que suscriben las imágenes en estos aspectos tipológico-estruc- turales, técnicos y materiales de las tas con apparati pirotécnicos fueron aquéllas las estampas. Además, en ellas figuran por regla macchine la ofrece GORI SASSOLI, organizadas por los embajadores de Francia, de general el nombre del responsable de la composi- op. cit., p. 15-22 y 34-38. Mis ob- servaciones están en deuda con España y del reino de Nápoles. Pero la serie de ción o proyecto de la macchina, siempre el nom- este texto. las fiestas de la Chinea, preparadas anualmente bre del grabador, y algunas veces el del arquitecto 24. Sobre Pierre-Ignace Parrocel, por el representante del rey de Nápoles, consti- ejecutante e incluso, a menudo, el del fuocarolo (es véase THIEME -B ECKER, XXVI, tuye quizá la manifestación más interesante por decir, del experto en pólvora y explosiones respon- 1932, p. 256, 258, ad vocem. su esplendor y su continuidad. sable del montaje pirotécnico). Desde el año 1738, 25. Sobre Markus Tuscher, véase Como es bien sabido, el motivo para dicha ce- primero de las chinee borbónicas, hasta 1750, el THIEME-BECKER, XXXIII, 1939, p. 503-505, ad vocem, y la reciente lebración lo constituía la entrega del tributo y de protagonismo en cuanto a la invención de las noticia biográfica de M. G ORI la simbólica hacanea (i. e., la chinea) al pontífice, macchine y a la realización de los grabados lo tu- S ASSOLI en B. C ONTARDI ; G. C URCIO (eds.), In Urbe archi- como acto de «vasallaje» a él debido por el monar- vieron sobre todo los jóvenes pensionnaires de la tectus. Modelli, Disegni, Misure. ca de Nápoles y Sicilia, representado por su emba- floreciente Academia de Francia en Roma, y sólo La professione dell’architetto, Roma 1680-1750, Roma, 1991, p. jador «extraordinario» en Roma, el condestable en segundo lugar los españoles. 452, con otras referencias biblio- Colonna. Después del lapso marcado por la con- En 1738 la prima macchina fue proyectada y gra- gráficas. tienda que enfrentó a los Habsburgos y a los bada por el francés Pierre-Ignace Parrocel24, y la se- 26. El François Hutin que firma Borbones por el dominio del reino, la fiesta se vol- gunda, proyectada por el polifacético Markus las Chinee ha sido identificado con François Hutin (París, 1686? vió a celebrar con renovado esplendor a partir del Tuscher25, fue grabada por el catalán Miquel Sorelló, -1758), quien habría acompañado año 1738, después del reconocimiento de la inves- quien a partir de este momento y hasta 1750 se en el viaje a Roma a su hijo Char- les-François (o Charles) Hutin, tidura del joven monarca Carlos de Borbón por encargaría de grabar cada año una de las macchine, pensionnaire en el palacio parte del pontífice. En la nueva etapa las macchine con la única excepción del año 1745. Las dos Mancini, desde 1737 hasta 1743. Sin embargo, no parece quedar se erigieron regularmente en la piazza del palacio macchine de 1739 y las dos de 1740 fueron proyec- suficientemente esclarecida la re- Farnese, que a través de Elisabetta Farnese había tadas todas ellas por el mismo Pierre-Ignace lación entre padre e hijo y las res- pectivas identidades. Véase quedado vinculado a los Borbones. Cada año se Parrocel, quien realizó también dos de los graba- THIEME-BECKER, XVIII, 1925, p. montaban dos macchine, la primera «incendiada» dos, siendo confiados los otros dos a Sorelló. La 189-191, ad vocem, Y. BRUAND-M. H ÉBERT , Inventaire du fonds al atardecer del día 28 de junio y la segunda al atar- misma distribución de tareas se mantuvo en el caso français. Graveurs du XVIIIe siècle, decer del día siguiente, es decir, respectivamente la de los diseños de François Hutin26, otro francés, 11, París, 1970, p. 550-552, y W. O ECHSLIN , en Piranèse et les vigilia y la fiesta de los santos Pedro y Pablo. inventor de las macchine de 1741, 1742 y 1743: cada français (catálogo de la exposi- La tipología de tales apparati ofrece una notable año Sorelló se hizo cargo de uno de los grabados, ción), cat. núm. 76, p. 154. diversidad, según el protagonismo o la importancia mientras el otro era realizado por el propio autor 27. Véase M. GORI SASSOLI, Della relativa que en cada caso cobraran los ingredientes del proyecto. Se puede constatar el esfuerzo del Chinea e di altre «Machine di gioia»..., p. 17 y nota 35. o estructuras pictórico-ilusionistas, escenográficos grabador catalán por adaptarse hasta cierto punto (o paraescenográficos), escultóricos, monumenta- al estilo gráfico de Parrocel y después al de Hutin, 28. Sobre Legeay existe incluso una notable monografía: G. les o arquitectónicos. En cualquier caso, y varian- sin embargo Sorelló era tan sólo un grabador pro- E ROUART , L’architecture au do segun las diferentes modalidades, la macchina fesional, «de traducción», habituado a una gramá- pinceau. Jean-Laurent Legeay. Un Para una revisión de la obra pictórica de Francisco Preciado de la Vega (Sevilla, 1712-Roma, 1789) LOCVS AMŒNVS 3, 1997 103 la atención sobre un texto de Charles-Nicolas Cochin (escrito veinticuatro años después de su estancia en Roma), en el cual se caracterizan per- fectamente los rasgos de ese seductor estilo del jo- ven Le Lorrain: «[…] des figures excessivement longues, ce que l’on appellait élégance, et des contours d’un coulant général et sans articulation; ce que l’on nommait faire la flamme. Voilà quels étaient les objets du nouveau culte que rendaient les Pensionnaires à quelques-uns de leurs camarades»29. Éste es, efectivamente, el lenguaje que encontramos en el primer diseño de Le Lorrain para la Chinea, la prima macchina de 1744, que por lo demás se mantiene dentro de la tipología pictó- rico-escenográfica de los años anteriores. Y en esta misma edición de la Chinea aparece también por primera vez nuestro Francisco Pre- ciado, como autor del diseño de la seconda macchina, igualmente de carácter pictórico, con la historia de Eneas y la sibila Cumana, la cual con- duce al héroe a los Campos Elíseos, donde su pa- dre Anquises le mostrará la descendencia (figura 2). Figura 2. Miquel Sorelló (grabado), Francisco Preciado de la Vega (original), Eneas y la Sibila Cumana, El contraste estilístico entre las dos macchine coetá- segunda macchina de la Chinea de 1744. neas es muy notable: de hecho, la confrontación hace resaltar la posición conservadora y remisa del pensio- nado español frente a las desinhibidas experiencias Piranésien Français dans l’Europe tica convencional, y el resultado contrasta siempre de sus correligionarios franceses. La composición des Lumières, Milán-París, 1982. fuertemente con las maneras más espontáneas y de Le Lorrain —que representa una glorificación 29. P. ROSENBERG, «Louis-Joseph originales de quien actuaba en términos de peintre- del poeta Virgilio— dispone sus «manieristas» fi- Le Lorrain (1715-1759)», Revue de l’art, 40-41 (1978), p. 173-202; graveur. Tanto las macchine de Parrocel como las guras, de proporciones estilizadas, dentro de un el texto en cuestión se transcribe de Hutin —y también la de Tuscher— tienen un rígido esquema de emfáticas diagonales, mientras en la p. 182: «Peu avant mon voyage de Rome, M. H*** (il carácter básicamente pictórico-escenográfico, y de que la composición de Preciado da la impresión de s’agit sans doute de Charles Hutin hecho eran definidas por las crónicas coetáneas una coordinación más bien inorgánica y estática ou encore de Noël Hallé —la nota es de P. Rosenberg—), Pension- como «prospettive»27. Particularmente interesante de episodios narrativos y «viñetas» paisagísticas naire, parce qu’il avait une manière resulta el lenguaje pictórico y gráfico de Hutin, descritos sin demasiada destreza. Lo más de dessiner fort propre, excessive- ment coulante et plus agréable que cuya personalidad artística está aún por esclarecer: remarcable en Preciado es, en cualquier caso, su savante, devint l’objet de l’imita- sus grabados exhiben un espiritoso «manierismo», dependencia de Sebastiano Conca en cuanto a la tion de tous les Pensionnaires; après lui, M. Le Lorrain (celui qui a base de formas flamígeras y fluidas, que parece tipología de figuras y actitudes: en este momento est mort en Russie) eut cette florecer entre las nuevas seducciones francesas de nuestro artista se perfila casi como una suerte de gloire. Il peignait très proprement, avait grain soin de mettre des los carnavales acuáticos a lo Boucher y los ecos ita- petit-maître ejercitándose dentro de los parámetros lumières sur le bord des contours lianos de, por ejemplo, un Pietro Testa. Su insólita lingüísticos del capo-scuola, a los cuales parece no pour les bien nettoyer de dessus leurs fonds, n’oubliait pas un petit originalidad bien podría simbolizar la frescura y la añadir nada nuevo. Habida cuenta de la coinci- coup de blanc bien luisant sur les libertad de los aires franceses más jóvenes dentro dencia temática, no resulta extraño que aflore rondeurs ; ajoutez à cela qu’il faisait les cols de ses figures très del contexto romano setecentista. Muy a la zaga nuevamente el recuerdo del Eneas de las versio- alongées, les cheveux volans, tenían que quedar las empobrecedoras traduccio- nes pictóricas de Sebastiano Conca ya citadas por quoique jamais les cheveux ne volent qu’au vent le plus violent; nes de nuestro Sorelló. S. Rudolph en relación con el dibujo del Martirio de plus, des figures excessivement El papel respectivo de François Hutin y de su de los Macabeos. En fin, hay que añadir que tam- longues, ce que l’on appellait élegance, et des contours d’un hijo Charles-François, así como las aportaciones poco ayuda la rutinaria traducción calcográfica de coulant général et sans articula- de los otros pensionnaires coetáneos —Noël Ha- Sorelló a realzar la composición y el dibujo origi- tion; ce que l’on nommait faire la flamme. Voilà quels étaient les objets llé, Jean-Laurent Legeay, etc.28— dentro de ese nal de Preciado. du nouveau culte que rendaient les hervidero de ideas del palacio Mancini, continúan En el año 1745 se produce un cambio Pensionnaires à quel-ques-uns de leurs camarades. Ils ne voyaient pas siendo, por lo que sé, una cuestión relativamente tipológico notable en los apparati, que dejan de que c’était la charge en ridicule de enigmática. En qualquier caso, el llamativo estilo ser pictórico-escenográficos y pasan a ser arqui- l’antique et de quelques-uns des défauts qu’on pourrait reprocher à que se puede ver en los grabados de Hutin parece tectónico-monumentales. Esta vez la primera certains grands artistes. Depuis haber ejercido una notable influencia dentro de este macchina fue construida según un diseño del ar- quelques années, un homme célèbre et en effet doué de talents distingués, ambiente. El siguiente pensionnaire responsable de quitecto Giuseppe Doria (en esta ocasión grabado mais qu’il faut savoir bien apercevoir, diseños para las macchine de la Chinea, el flaman- por Giuseppe Vasi), que se mantiene dentro de un a nui, sans s’en douter, à plusieurs pensionnaires. Je parle du célèbre M. te Louis-Joseph Le Lorrain, recogió y desarrolló estilo clásico-barroco bastante conservador, y que Mengs». esta línea estilística. Pierre Rosenberg ha llamado seguramente aprovechó el armazón de una 104 LOCVS AMŒNVS 3, 1997 Rafael Cornudella i Carré Figura 3. Miquel Sorelló (grabado), Francisco Preciado de la Vega (original), Las partes del Reino de Nápoles y Sicília, macchina para la Chinea de 1746. macchina erigida pocas semanas antes en la misma tan una proyección del entablamento y un notable piazza Farnese, ésta otra diseñada por el famoso realce de los enlaces verticales, culminando en fron- Giovanni Paolo Panini (y grabada por Le Lorrain tón curvo. John Harris ha definido la composición según dibujo de Giuseppe Panini) para conmemo- arquitectónica de Preciado como un ejemplo típi- rar las bodas del Delfín con la infanta de España co en la línea del «Late Baroque Classical style of María Teresa30. Más interesante resulta, en cambio, Ferdinando Fuga», en una interpretación que nos la segunda macchina del mismo año, proyectada parece incluso demasiado generosa33. En tanto que por Le Lorrain. Concebida con estructura de arco ejercicio académico y reductivo dentro de de triunfo, combina motivos del repertorio barroco parámetros clásico-barrocos, la invención del ar- tradicional como el pabellón que corona el bloque tista español se sitúa por supuesto a las antípodas triunfal, con otras formas de inspiración tanto de las tendencias borrominianas tardías ac- neomiguelangelista como la articulación de los tualizadas en clave setecentista (Sardi, Valvassori, vanos laterales —derivados del Palazzo dei Raguzzini, etc.), como del rampante experimenta- Conservatori del Capitolio— o los medallones lismo «piranesiano» y protoneoclásico de los ovales con guirnaldas, interpretadas con espíritu pensionnaires franceses. protoneoclásico, como han puesto de relieve los Efectivamente, Le Lorrain dio un verdadero conspicuos análisis de John Harris y de Werner salto cualitativo estilístico con sus propuestas para Oechslin31. las macchine de los años 1746, 1747 y 174834. La de Preciado reaparece en 1746 (con un diseño rea- 1746, que es quizá la más sorprendente, representa lizado probablemente el año 1745, cuya ejecución por ejemplo un Tempio di Minerva concebido habría sido «aplazada» al año siguiente) 32 y vuelve como estructura centralizada con columnatas en a competir con un Le Lorrain cada vez más audaz. los tres lados visibles. Los accesos se encuentran Grabada como siempre por el catalán Sorelló, la en los pórticos laterales, mientras que la fachada macchina de Preciado, dedicada a las distintas par- frontal prensenta una columnata en semicírculo, y tes o regiones del Reino de Nápoles y Sicilia, con sobre el ático se alza un conjunto de estatuas, como sus emblemas y estatuas alegóricas, está concebida en la plaza berniniana de San Pedro. Lo más au- como una estructura compacta, una especie de «ar- daz, sin embargo, es la estructura que corona el mario» arquitectónico macizo y casi insulso, arti- templo: la forma convencional de la cúpula ha sido culado en dos pisos y con el tramo central bien sustituida por un diseño libre, híbrido y severo, resaltado (figura 3). En los laterales los órdenes de que parece transponer las molduras anulares y las pilastras de cada piso enmarcan las hornacinas con formas decorativas de los vasos a una escala mo- las estatuas alegóricas, mientras que la calle o tra- numental. El elemento más notable de ese corona- mo central consta de dos nichos más amplios, miento es el tambor, ceñido por un friso escultórico flanqueados por columnas apareadas, que compor- continuo, saliente y sin ningún marco o moldura; Para una revisión de la obra pictórica de Francisco Preciado de la Vega (Sevilla, 1712-Roma, 1789) LOCVS AMŒNVS 3, 1997 105 30. Véase M. GORI SASSOLI, Della la correlación entre la superficie lisa y el ornamen- aportaciones a la serie se reconoce un cierto es- Chinea e di altre «Machine di gioia»..., p. 29. to cobra un valor de nuevo cuño, y de hecho ese fuerzo por aprovechar mejor las virtualidades pic- motivo concreto pasará a formar parte del voca- tóricas del aguafuerte, como en el grabado de la 31. Véase J. HARRIS, «Le Geay, Piranesi and International Neo- bulario neoclásico internacional. Y la macchina de segunda macchina de 1748 o el de la segunda de classicism in Rome, 1740-1750», 1747 de Le Lorrain, un Tempio di Venere Genetrice 1750. en D. FRASER; H. HIBBARD; M. J. L EWINE (eds.), Essays in the circular, flanqueado por obeliscos y altares hu- La segunda macchina de 1747 presenta unos History of Architecture presented meantes, revela con perfiles aún más nítidos el pa- Orti pensili, aludiendo a los jardines de las villas y to Rudolf Wittkower, Londres, 1967, p. 189-196, y W. OECHSLIN pel que desempeñó la inspiración piranesiana en el palacios regios napolitanos. En las inscripciones en Piranèse et les français (catálo- alumbramiento de una «revolución» lingüística que aparece el nombre del grabador, Miquel Sorelló, go de la exposición), núms. de cat. 103, 104, 105 y 106, p. 201-207. aquí sorprendemos a penas en ciernes. El sentido pero se omitió en cambio el del autor del proyec- También ha insistido en la impor- del drama y la hipérbole visual del famoso italia- to. A falta de verificación documental, me parece tancia de los diseños franceses para la Chinea J. RYKWERT, The First no, sus audacias compositivas, su insidiosa perver- verosímil su atribución a Preciado, tal como ha Moderns, Cambridge (Massa- sión de la gramática clasicista y vitruviana, su sugerido Gori Sassoli, quien ha subrayado asimis- chusetts), 1980, quien errónea- mente desdobla la personalidad de arqueologismo visionario y heroico, incluso los mo el carácter ecléctico del diseño38. El responsa- Preciado, suponiendo que el Fran- motivos específicos de su vocabulario arquitectó- ble de dicha macchina quiso sin duda emular la cisco Preciado de las Chinee «no debe confundirse con su casi con- nico y ornamental fueron recogidos y elaborados originalidad de los diseños franceses con una com- temporáneo Francisco Preciado libremente por los pensionnaires franceses duran- posición fantasiosa y bizarra, pero el conjunto de la Vega» (véase en la trad. cas- tellana: Los primeros modernos, te los años cuarenta. Desde luego, hoy conocemos arquitectónico-jardinístico resulta poco inspira- Barcelona, 1982, nota 71, p. 443). bien la importancia que tuvo el papel de Le Lorrain do a pesar de sus eclécticos ingredientes, como 32. Véase lo que a este propósito y de los otros piranésiens franceses —J.-L. Legeay, los coronamientos en forma de caracola de los señala M. GORI SASSOLI , Della Ch.-M.-A. Challe, N.-H. Jardin, G.-P. M. Dumont, pabellones —un detalle de resonancias borromi- Chinea e di altre «Machine di gioia»..., nota 38, p. 44. E.-A. Petitot, J.-Ch. Bellicard— en la génesis, el nianas— o la masiva estructura circular central, en desarrollo y la difusión del neoclasicismo interna- la cual parece fácil percibir reminiscencias, no bien 33. J. HARRIS, op. cit., p. 194. cional. La serie de la Chinea nos ofrece todavía, asimiladas, de las invenciones de Le Lorrain. Por 34. Véase W. O ECHSLIN en dentro de esta misma línea vanguardista, las apor- lo demás, el estilo arquitectónico de esta segunda Piranèse et les français (catálogo de la exposición), núms. 104, 105, taciones de Ennemond-Alexandre Petitot, autor y macchina de 1747 se puede emparentar perfecta- 106 y 107, p. 203-210. grabador de la imponente y profética segunda mente con el del convencional pabellón que apare- 35. Véase W. OECHSLIN, ibídem, macchina de 174935, y de Jérome-Charles Bellicard, ce en la segunda macchina de 1748, firmada por cat. núm. 133, p. 254-258. responsable del diseño y del grabado de la primera Preciado de la Vega. 36. Véase W. OECHSLIN, ibídem, macchina de 1750 y última contribución de los Ésta de 1748 representa una cacería alusiva a cat. núm. 11, p. 52-53. pensionnaires a la serie de la Chinea36. las Caccie di Bovino en las cuales participaban los 37. W. OECHSLIN, «Le groupe des Hemos visto a los franceses, desde Parrocel, reyes de las dos Sicílias, por supuesto «in “piranésiens” français (1740- Hutin y Le Lorrain hasta Petitot y Bellicard, gra- alleviamento delle continue applicazioni degl’affari 1750): un renouveau artistique dans la culture romaine», en G. bando al aguafuerte sus propias composiciones para del regno, ne quali si trova l’animo Reale B RUNEL (ed.), Piranèse et les la Chinea. W. Oechslin ha insistido oportunamen- indefessamente occupato, per recare à Popoli a se français. Colloque tenu à la Villa Médicis 12-14 Mai 1976, París, te en la importancia que para el grupo de los hoy soggetti, vantaggi, e sempre maggiori le felicità», 1976, p. 363-385. llamados «piranésiens» tuvo dicha actividad gráfi- como reza la inscripción de la estampa. En este caso 38. M. GORI SASSOLI, Della Chinea ca, como medio de expresión y cristalización y Preciado recupera la modalidad «pictórica» y na- e di altre «Machine di gioia»..., como vehículo de difusión de una nueva y rrativa combinada, sin embargo, con la arquitec- p. 18 y nota 41, p. 44. multifacética Geschmackskultur —o cultura «de tura del pabellón situado al fondo y en el centro de 39. M. GORI SASSOLI, ibídem, p. 18 gusto y de moda»—, recuérdense sólo, por poner la composición. Otra vez se omitió el nombre del y cat. núm. 47, p. 119-120. algún ejemplo, las series de Vasos de Le Lorrain, autor del proyecto de la primera macchina de 1749 Petitot o Legeay, o las Rovine y los Tombeaux de en el grabado correspondiente. Ésta representa el éste último37. Francisco Preciado, sin embargo, no Tipo (templo) della Pace para celebrar la concor- se dejó seducir por el canto de tales sirenas. Se mi- dia «finalmente firmata, e stabilita, tra le Corone dió con sus correligionarios del palacio Mancini, Cattoliche, e l’altre Sovrane Potenze che erano in pero permaneció impermeable a las propuestas Guerra» y, como la anterior, combina el elemento vanguardistas franco-piranesianas y fiel a los mo- arquitectónico y los elementos «pictóricos» o dos de su maestro Conca y al mainstream del «escultóricos», incluyendo un tempietto que se conservadurismo romano. Tampoco conocemos yergue por encima de una masa de nubes y varias ningún aguafuerte original del pintor sevillano. To- figuras alegóricas y mitológicas (la Paz, la Música dos sus diseños para las macchine fueron grabados —o Terpsícore—, un grupo de faunos y ninfas dan- por Sorelló, cuya participación en la Chinea esta- zando, y las personificaciones de Asia, Europa, ría sin duda garantizada por las mismas instancias América y África). Una vez más, creo que se debe de mecenazgo español. Y las traducciones gráficas aceptar la plausible atribución del diseño a Precia- del grabador catalán se caracterizan, asimismo, por do, ya propuesta por Gori Sassoli39. La tipología su registro básicamente convencional y conserva- de las figuras e incluso la sintaxis compositiva es- dor, incluso descuidado y rutinario en algunos de tán muy próximas a Sebastiano Conca y no resulta los ejemplares de la Chinea, aunque en sus últimas difícil encontrar inequívocas afinidades, aunque no 106 LOCVS AMŒNVS 3, 1997 Rafael Cornudella i Carré Figura 4. Francisco Preciado de la Vega, El sacrificio de la hija de Jefté, 1746, esbozo (Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Madrid). 40. Sobre el Rapto de Europa (co- literales, con obras del pintor de Gaeta de tema reprodujo con su vibrante grafismo, lleno de cali- lección Ingold, Vigevano), véase G. SESTIERI en Sebastiano Conca mitológico o alegórico, como el Rapto de Europa dades atmosféricas, las gallardas invenciones del (1680-1764) (catálogo de la expo- de la colección Ingold (Vigevano) o como la Ale- arquitecto. sición), cat. núm. 24, p. 138-139; sobre la Alegoría de la Justícia y goría de la Justícia y la Templanza triunfando so- A la segunda mitad de la década de los años la Templanza triunfando sobre la bre la Mentira y la Alegoría de la Prudencia y la cuarenta pertenece el primer grupo significativo de Mentira y la Alegoría de la Pru- dencia y la Fortaleza, ibídem, cat. Fortaleza (Nueva York, Central Picture Gallery), pinturas de Preciado, coetáneas por tanto de sus núm. 95a y 95b, p. 274-275. La o la Música y la Astronomía (Londres, Hazlitt diseños para la fiesta de la Chinea. Después de Alegoría de la Música y la Astro- nomía (Londres, Hazlitt Gallery) Gallery)40. A través de su formación con Conca, el obtener la nueva pensión, una de las seis que se se publica y reproduce en G. autor de nuestra macchina parece enlazar asimis- crearon, recordémoslo, por Real Decreto de 2 de SESTIERI, Repertorio della pittura romana della fine del Seicento e del mo, espontáneamente, con las joviales interpreta- diciembre de 1745, nuestro joven artista recibió la Settecento, Turín, 1994, vol. 1, p. 58 ciones de asuntos análogos en la línea marattesca orden de realizar dos «pensamientos» o «borro- y reprod. en vol. 2, figura 293. representada por Chiari (muerto en 1727). nes», uno representando una alegoría respectiva al 41. Archivo de la Real Academia La última contribución de Preciado a la Chinea rey de España y el otro, el sacrificio de la hija de de Bellas Artes de San Fernando, 48-1/1 y 49-4/1 y Archivo del fue la segunda macchina de 1750, que representa Jefté. Se aplicó a ello bajo la supervisión de Don Ministerio de Asuntos Exteriores, un Vesubio fácilmente accesible gracias a su quie- Alfonso Clemente de Arostegui, auditor de Rota Santa Sede, leg. 598, 58-60 y tam- bién M. A. ALONSO SÁNCHEZ, «En tud, como metáfora de la «Real Clemenza, e gran por el reino de Castilla, a quien se había confiado el centenario de la Academia de placabilità» del rey de las dos Sicilias. La enorme el control de los pensionados41. Tanto los dos es- Bellas Artes...», p. 125-127. Sobre Alfonso Clemente de Aróstegui, masa naturalista de la montaña empequeñece las bozos como la versión definitiva, de mayor tama- véase también la impagable noti- figurillas de los excursionistas que ascienden a ella, ño, de la llamada Alegoría de la Paz se conservan cia biográfica en José DE REZABAL Y UGARTE, Biblioteca de los Escri- descritas con pasable viveza. También se trata de la en la Academia de Bellas Artes de San Fernando42. tores que han sido individuos de última contribución a la serie de Miquel Sorelló El tema del sacrificio de la hija de Jefté se concreta los seis Colegios Mayores, 1805. como grabador, quien en este caso logra animar el en la escena, llena de contraste dramático, del en- 42. A. E. PÉREZ SÁNCHEZ, «Real dibujo de Preciado con un grafismo más pictórico cuentro de Jefté y su hija, quien al ser la primera Academia de Bellas Artes de San Fernando. Inventario de las pin- y algo más libre. A partir de 1751 los proyectos de persona de la casa que lo recibe, deberá ser sacrifi- turas», Academia. Boletín de la las macchine para la Chinea serían encargados re- cada para cumplir la promesa (figura 4). El otro Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, 18 (1964), núm. gularmente a Paolo Posi y la realización de los cuadro representa una alegoría del rey Fernando VI, 378, p. 40 y núm. 45, p. 15. aguafuertes, a Giuseppe Vasi, quien año tras año quien aparece entronizado y flanqueado por dos fi- Para una revisión de la obra pictórica de Francisco Preciado de la Vega (Sevilla, 1712-Roma, 1789) LOCVS AMŒNVS 3, 1997 107 guras que personifican la Justicia y la Magnificen- cia, virtudes del gobernante, mientras que Hércu- les se acerca al soberano para recibir de él las llaves con las cuales cerrará el templo de Jano que se ve al fondo; a estas figuras se añaden un pequeño genio que prende fuego a las armas y, encaramadas a las nubes, las dos personificaciones de la Abundancia y de la Paz. La versión definitiva de esta Alegoría de la Paz está firmada y fechada: «Francus Preziado faciebat Romae Anno 1746» 43. Ninguno de estos cuadros ha despertado el en- tusiasmo de los pocos historiadores que hasta hoy les han dedicado algún juicio crítico. Sánchez Can- tón apuntó que el Sacrificio de la hija de Jefté esta- ría pintado «con la “gramática” del tránsito del barroco al neoclásico, tomando de estampas las fi- guras y agrupándolas sin claridad», aunque no dejó claro cuáles serían estas estampas, tratándose verosímilmente de una mera sospecha. En realidad nada tiene este «borrón» de neoclásico, al menos si nos atenemos a los conceptos estilísticos vigentes en la actual historiografía artística. Sí parece, en Figura 5. cambio, un ejemplo cabal del llamado barocchetto Sebastiano Conca, La muerte de Catón, 1735 (Braunschweig, Herzog Anton Ulrich-Museum). romano, término con el cual se viene a designar aquella particular alteración del barroco —y del clasicismo barroco— en virtud de la cual el pathos ante Urbano VI del Duomo de Pisa (la Paz en la 43. No he podido consultar la des- cripción del cuadro alegórico por heroico, la decorosa dignidad de la expresión y la pintura de Preciado es casi una inversión literal de el mismo Preciado, conservada en dignidad monumental de la forma dan paso a un la Fe en la de su maestro)45. Incluso para la figura el Archivo de la Academia de San Fernando; véase sin embargo M. registro formal y sentimental de tono menor, siem- del Hércules parece que Preciado retoma un tipo A. ALONSO SÁNCHEZ, 1961 (ex- pre más leve y «gracioso». El esbozo del Sacrificio ya presente en uno de los primeros testimonios co- tracto), p. 22, y A. CIRUELOS, Arte académico de los siglos XVIII y XIX, de la hija de Jefté tiene, pues, demasiado de las de- nocidos de la obra de S. Conca, concretamente en «Hojas informativas de las Salas bilidades y muy poco de las virtudes de ese el Cristo en la columna del monasterio de (II)», Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. barocchetto: el tema, eminentemente trágico, se Montecassino (pintado antes de 1707 ; destruido), plasma en un tono melodramático como de opere- que debemos suponer accesible a través de otra u 44. Véase G. SESTIERI en Sebas- tiano Conca (1680-1764) (catálo- ta. Por otra parte, la composición se desarrolla casi otras redacciones en el taller del maestro46. Sin go de la exposición), cat. núm. 64a, a la manera de un friso, sin el dinamismo y la com- embargo, en esta Alegoría de la Paz Preciado re- b y c, p. 212-213. plejidad escenográfica que caracterizan la obra de crea en un tono endeble y academizante el len- 45. Véase G. SESTIERI, ibídem, cat. Sebastiano Conca —nunca plenamente asimilados guaje derivado de S. Conca, con el resultado de núm. 73a, b y c, p. 232-233. por Preciado—, aunque el maestro sigue siendo la que éste pierde casi todo su garbo y su pointe 46. Véase G. SESTIERI, ibídem, cat. fuente principal e inequívoca para los tipos y acti- pictoricista. Entre el boceto y la versión final se núm. 1b, p. 88-89. tudes. El grupo del soldado con la lanza y el per- produce un sensible cambio de escala en la rela- sonaje que alza las manos detrás suyo, por ejemplo, ción entre el entorno arquitectónico y las figuras, están literalmente tomados de la Muerte de Catón que se empequeñecen y a la vez se alejan unas res- de S. Conca (fechada en 1735; Braunschweig, pecto de otras (obsérvese por ejemplo cómo se Herzog Anton Ulrich-Museum) (figura 5)44. incrementan las distancias respectivas entre las Algo más lograda parece la composición de la manos extendidas del Rey y de Hércules y el pie Alegoría de la Paz, que a la postre sería la elegida más avanzado de la Paz), produciéndose en conse- para ser plasmada en una versión de mayor tama- cuencia un mayor relajamiento del enlace ño. El grupo del rey entronizado con las dos figu- compositivo y dramático. En la versión final, las ras de la Justicia y la Magnifiencia adapta el clásico figuras tienden a aislarse en lugar de agruparse esquema compositivo del sepulcro berniniano de dinámicamente, y se recortan sobre el fondo de un Urbano VIII, pero lo más ostensible sigue siendo modo que resulta ajeno a la gramática de S. Conca. el ascendiente de Sebastiano Conca. La figura de la La factura pulida, el color y las luces, quizá coarta- Magnificencia, por ejemplo, exhibe una fisonomía dos por el deseo de corrección, contribuyen igual- y una aria inconfundiblemente derivadas de mente a ese efecto anticlimático y a ese enfriamiento S. Conca, y las dos figuras de la Paz y la Abundan- de la temperatura pictórica. cia encaramadas a las nubes derivan de tipos aná- La Academia de San Fernando conserva otros logos del maestro de Gaeta, como los que apare- dos pequeños esbozos de Preciado, identificados cen en el cuadro del El Beato Pietro Gambacorti como la Alegoría de la Historia y la Alegoría de la 108 LOCVS AMŒNVS 3, 1997 Rafael Cornudella i Carré Religión, del mismo formato y estilo (24 x 33 cm) (figuras 6 y 7)47, los cuales, a juzgar por los datos que conozco, debieron ser encargados por el audi- tor Don Alfonso Clemente de Arostegui. A la muerte del cardenal Troiano Acquaviva (marzo de 1747) el auditor pasó a ocupar además el cargo de ministro interino del rey de España ante la Santa Sede, y uno de sus empeños personales fue el de erigir la Academia de la Historia Eclesiástica de España que, con aprobación del rey Fernando VI y del papa Benedicto XIV, se estableció en el mis- mo palacio de España, sede de la embajada, para atraer a tales estudios a los abates españoles resi- dentes en Roma, con lo cual se buscaba a la vez apartarlos de «una perniciosa ociosidad»48. Para promover dicha Academia, Don Alfonso Clemente compuso y leyó el 12 de setiembre de 1747 en el palacio de España una oración titulada De Histo- ria Ecclesiae Hispaniensis excolenda exhortatio ad Hispanos, que fue impresa en Roma (aunque sin pie de imprenta). Dicho opúsculo está ilustrado con Figura 6. dos grabados realizados por Miquel Sorelló a par- Francisco Preciado de la Vega, Alegoría de la Historia, esbozo (Museo de la Real Academia de Bellas Artes tir de originales de Preciado de la Vega (aparte de de San Fernando, Madrid). las iniciales grabadas, una de ellas grabada por Andrea Rossi y otras dos anónimas, y una viñeta también anónima): el primero es una pequeña com- posición heráldica en la portada, y el segundo re- produce precisamente la Alegoría de la Historia que ya conocemos por el esbozo de la Academia de San Fernando (figura 8)49. Otros grabados de Sorelló según originales de Preciado aparecieron más tarde en dos libros escritos por Domingo López de Barrera, quien había obtenido el puesto de archivero de la Emba- jada a propuesta de Don Alfonso Clemente. En el primero, De rebus gestis Joannis S.R.E. Card. Carvajalis Commentarius (Roma, 1752), la porta- da está ilustrada con una medalla en la que aparece una variante simplificada de la Alegoría de la His- toria, con una inscripción que reza «FERD. VI. OP. PR. BENEFICIO PVB. BONO», y encabeza la dedicato- ria una composición heráldica con las armas de Don José Carvajal y Lancaster50. El otro libro guarda relación con las actividades eruditas impulsadas por Don Alfonso Clemente, quien desde el principio Figura 7. Francisco Preciado de la Vega, Alegoría de la Religión, esbozo (Museo de la Real Academia de Bellas Artes había contado con López de Barrera para desarro- de San Fernando, Madrid). llarlas, y se intitula De Antiquo Canonum Codice Ecclesiae Hispanae Historica Exercitatio (Roma, 1758); en éste no sólo reaparece la Alegoría de la 47. Véase M. A. ALONSO SÁNCHEZ, al proyecto académico de Cle- 50. Posee un ejemplar la Bibliote- 1961 (extracto), p. 23-24 y A. E. mente de Aróstegui, p. 24. ca Nacional de Catalunya, sign. Historia, sinó que también se ilustra con una re- PÉREZ SÁNCHEZ, «Inventario...», Toda 11-IV-20; y fue desde luego producción de la Alegoría de la Religión —coinci- núms. 101 y 187, p. 19 y 25. 49. Posee un ejemplar la Biblio- catalogado por E. TODA I GÜELL, teca Nacional de Madrid, con la Bibliografia espanyola d’Italia dente asimismo con el otro esbozo de la Academia 48. Véase, por ejemplo, Archivo signatura 2/54882. Un ejemplar dels origens de la imprempta fins de San Fernando—, que debió de ser grabada algo del Ministerio de Asuntos Exte- recortado del grabado con la Ale- a l’any 1900, II, Castell de Sant riores, Santa Sede, legs. 310 y 313 goría de la Historia se conserva Miquel d’Escornalbou, 1928, más tarde por Sorelló (figura 9)51. De hecho, la pri- y J. DE REZABAL Y UGARTE, op. cit. en la Sección de Bellas Artes de núm. 2931, p. 478. mera está realizada al aguafuerte y al buril, con un Para un retrato de la vida de los la misma biblioteca, catalogado «pretendientes» españoles en en E. PÁEZ, Repertorio de Gra- 51. También hay un ejemplar en estilo más vibrante, mientras que la segunda, al bu- Roma, véase R. Mª. PÉREZ ESTÉVEZ bados Españoles en la Biblioteca la Biblioteca Nacional de Cata- ril, fue reproducida por Sorelló con un estilo gráfi- y R. Mª. GONZÁLEZ MARTÍNEZ, Nacional, Madrid, 1983, p. 162. lunya, sign. Toda 10-VI-8; catalo- Pretendientes y pícaros españoles gado en E. TODA I GÜELL, op. cit., co de líneas paralelas bien disciplinadas y apreta- en Roma. Siglo XVIII, Valladolid, II, núm. 2932, p. 478. das, casi prescindiendo de entrecruzamientos. 1992; también se hace referencia Para una revisión de la obra pictórica de Francisco Preciado de la Vega (Sevilla, 1712-Roma, 1789) LOCVS AMŒNVS 3, 1997 109 Por estas mismas fechas Preciado pintó el que parece ser su primer cuadro público de altar, esto es, la Sagrada Familia con San Juanito, Santa Ana y San Joaquín para la iglesia de los SS. Quaranta Martiri y S. Pascual Bailón, de franciscanos des- calzos españoles, en el Trastevere. La nueva iglesia se construyó entre 1744 (el 6 de junio se puso la primera piedra) y 1747, y tuvo lugar la consagra- ción el 14 de mayo de este último año. Debemos suponer, pues, que Preciado realizó el cuadro ha- cia 1745-47, aunque no hemos tenido ocasión de verificarlo documentalmente. El mismo car- denal Troiano Acquaviva era protector de los Alcantarinos, y no resulta nada sorprendente que Preciado recibiera uno de los encargos para las ca- pillas52. Para la misma iglesia, dicho sea de paso, pintaría Mariano Salvador Maella el bellísimo y gran cuadro del altar mayor con El martirio de San Melitón y los mártires de Sebaste —o los Cuarenta Mártires—, que quedó instalado en 1764 y se con- serva desde luego en su lugar (aunque el reciente Figura 8. Miquel Sorelló (grabado), Francisco Preciado de la Vega (original), Alegoría de la Historia catálogo de Maella elaborado por Morales y Marín (Biblioteca Nacional, Madrid). aún recoge la errónea atribución a Luigi Tussi y por consiguiente considera «desaparecido» el de Maella)53. Aunque nunca ha merecido singulares elogios por parte de la crítica, esta Sagrada Familia de Pre- ciado es una de las obras bien conocidas y accesi- bles que han integrado ese pequeñísimo núcleo sobre el cual se ha venido cimentando la aprecia- ción de su personalidad artística. Hay que sub- rayar, ante todo, que nuestro cuadro resulta bien ilustrativo de un fenómeno típico en la pintura ro- mana del setecientos. Cuando ello se considera ade- cuado —y lo parecería especialmente en el caso de una pintura de altar— se vuelve a plantear, una y otra vez, la adhesión o la sumisión a la «ortodo- xia» marattiana. En contraste con otros posibles registros formales y expresivos, se podía recobrar siempre algo de la dignidad formal, el decoro y la nobleza del lenguaje del gran capo-scuola, Carlo Maratti, «dittatore del quadro d’altare» para de- cirlo con la precisa fórmula de Roberto Longhi54. Así pues, Preciado incorpora decididamente la al- Figura 9. ternativa marattiana a su bagaje, siguiendo también Miquel Sorelló (grabado), Francisco Preciado de la Vega (original), Alegoría de la Religión (Biblioteca Nacional de Catalunya, Barcelona). en esto los pasos de Sebastiano Conca. Y si, por ejemplo, la cabeza y la figura vigorosa del San José tienen un aspecto prevalecientemente marattiano, 52. Véanse las notícias que ofrece nella Chiesa de SS. Quaranta, e S. sión en pequeño formato conser- la filiación de la Virgen nos señala otra vez al discí- A. N AVARRO , O.F.M., Santi Pasquale in Trastevere de PP. Min. vada en el Museo de la Real Aca- Quaranta. Semblanza histórico- Osservanti riformati, si è veduto demia de Bellas Artes de San Fer- pulo de Conca. Nada nuevo aporta el marattismo artística, Roma, s.f. (1988). collocato all’Altar maggiore un nando. El malentendido persiste, académico de esta Sagrada Família en el contexto nuovo bellissimo Quadro in cui è pues, en J. MORALES y MARÍN , 53. La atribución errónea a Luigi rappresentato il Martirio di detti Mariano Salvador Maella. Vida y romano de finales de los años cuarenta, pero resul- Tussi se puede explicar básicamen- gloriosi SS. Quaranta; opera obra, Zaragoza, 1996, p. 98-99 y ta fundamental para comprender la trayectoria ar- te por el hecho de que la famosa molto lodata del virtuoso Pittore p. 251-252 («Obra destruida y guía de TITI (1763) registra esta Signor Mariano Maeglia Spagn- desaparecida», núm. 4). tística de su autor. autoría. Sin embargo, este cuadro uolo» (transcrita por V. H IDE Se trata, en definitiva, del mismo código clási- sería más tarde sustituido por el MINOR, «References to Artists and 54. R. LONGHI, «Il Goya romano de Maella, que es el que hoy ve- Works of Art in Chracas’ Diario e la "cultura di Via Condotti"», co-barroco que Preciado reafirmará, poco después, mos en el altar mayor. La noticia ordinario - 1760-1785», Storia Paragone, 53 (1954), p. 28-39. con la Inmaculada Concepción de 1750, para una de su colocación aparece en el dell’arte, 46, p. 228). Por tanto, el Diario ordinario del 11 de agosto cuadro de SS. Quaranta se corres- de las capillas de la nueva iglesia de la Santissima de 1764: «In questi giorni passati ponde perfectamente con la ver- Trinità di Via Condotti, también llamada «degli 110 LOCVS AMŒNVS 3, 1997 Rafael Cornudella i Carré 55. Véase M. A. ALONSO SÁNCHEZ, Spagnoli», de trinitarios calzados55. Como es bien Por otro lado, la historiografía reciente tiende 1961 (extracto), p. 23, y las guías del P. C. B LANCO , La SS.ma sabido, Roberto Longhi dedicó unas cuantas pági- a subrayar la emergencia de una nueva sensibili- Trinità dei domenicani spagnoli, nas, inspiradas y sugerentes, a lo que dio en llamar dad comparativamente más clasicista, aunque no Roma (sin fecha), y la reciente de Daria C OLONNA , «Santissima la «cultura di Via Condotti», una romanzesca ocu- siempre caracterizada con precisión, durante el Trinità degli Spagnoli», en Roma rrencia que ha gozado de cierta fortuna en la pontificado de Benedicto XIV. Anthony M. Clark Sacra, 1º itinerario (1995), p. 58- 63. historiografía posterior, sobre todo en la italiana56. nos dejó una definición influyente y razonablemen- Al margen de las perseverantes y arriesgadas espe- te concisa de esa grander manner de mediados de 56. R. LONGHI, op. cit. Véase tam- bién S. RÍUS, «Antonio González culaciones acerca del «Goya fuit hic...» sentenciado siglo: «The style characteristic of the reign of Velázquez y los frescos de la Igle- por el gran historiador italiano, lo que ciertamente Benedict XIV eliminated from fashion the trivial sia de Trinitarios Calzados de Roma», Archivo Español de Arte, no hará falta subrayar aquí es el extraordinario inte- strain in the Rococo, resurrected something of the XLI, 161 (1968), p. 67-70. rés que reviste para la historia de la pintura romana grandeur of the High Baroque, continued the 57. El Diario ordinario de Chracas del Setecientos el conjunto pictórico de la iglesia authority of classicism while mitigating its austerity nos proporciona la noticia de la fi- de los trinitarios calzados completado en el año in the richness of a strong mid-century style»58. nalización de las obras del templo, la decoración y los altares, con los 1750. Corrado Giaquinto pintó el gran cuadro del También en Giaquinto se ha querido ver un esfuer- nombres de los distintos artífices, altar mayor (La Santísima Trinidad y la redención zo de adaptación a este nuevo clima, aunque tal véase N. A YALA M ALLORY , «Notizie sulla pittura nel XVIII de los esclavos), mientras que los otros cuadros de acomodación se pondría de manifiesto en sus en- secolo (1718-1760)» Bolletino altar de las capillas fueron confiados a Francisco cargos para la ciudad pontificia y no tanto en d’Arte, 61, 1-2 (1976), p. 11. Al- fonso TEJADA , «Iglesia y Real Preciado (Inmaculada Concepción), Lambert aquellos destinados a otros lugares. En cualquier Convento de la Santissima Trini- Krahe (San Félix de Valois), Giuseppe Paladino caso, obras como su Trinidad y la redención de dad Calzada. Redención de cauti- vos en Roma», Boletín de la Real (Martirio de Santa Catalina de Alejandría), Mar- los esclavos de Via Condotti, su Bautismo de Sociedad Española de Excursiones, co Benefial (Martirio de Santa Inés), Gaetano Lapis Cristo de S. Maria dell’Orto o la Immaculada de XXXVI (1928), p. 85-91, repro- duce el Buen Pastor de A. (San Juan de Mata) y Antonio González los SS. Apostoli podrían incluso ejemplificar el González Velázquez atribuyén- Velázquez, el fiel discípulo español de Giaquinto «estilo Benedicto XIV»59. Con todo, para noso- dolo erróneamente a Preciado. Elías TORMO, Monumentos espa- (El Buen Pastor), a todo lo cual hay que añadir aún tros resulta elocuente y esclarecedora una confron- ñoles en Roma, y de portugueses e los frescos de Gregorio Guglielmi en el coro, la tación entre la posición de Giaquinto y la posición hispano-americanos, II, Madrid, 1942, p. 39, menciona Preciado bóveda y la sacristía, los frescos de A. González de Preciado. El contraste salta a la vista con sólo como posible autor del lienzo del Velázquez en la cúpula y las pechinas y, del mis- comparar la Inmaculada de nuestro artista con la Buen Pastor, aunque añade que lo encuentra documentado como mo, los dos lienzos ovales a ambos lados del altar Inmaculada de Giaquinto en SS. Apostoli, estric- obra de A. González Velázquez mayor57. Puede resultar interesante, para nosotros, tamente coetánea y, por cierto, ejecutada con la (!). destacar el hecho de que G. Paladino y G. Lapis, ayuda de Antonio González Velázquez60. A través 58. A. M. C LARK , «Agostino como Preciado, fueron discípulos de Conca, como de cambios y de virtuales concesiones acomodaticias, Masucci: A Conclusion and a Reformation of the Roman lo había sido también Andrea Casali, quien años el lenguaje de Giaquinto mantiene intacta la fuerza Baroque», op. cit., p. 263. más tarde proporcionaría tantos cuadros para las de sus effetti pictóricos más genuinos, aunque trans- 59. Véase el interesante estudio de capillas de este mismo templo. Se pueden subra- puestos a una escala más monumental y sometidos E. GABRIELLI, «Vita e opere di yar, además, las comunes raíces «culturales» y las a un canon compositivo de estructura más Corrado Giaquinto», en: Gia- quinto. Capolavori dalle Corti in concomitancias entre el «ámbito Conca» y el tectónica; potenciados, en definitiva, en el sentido Europa (catálogo de la exposi- «ámbito Giaquinto», ambos presentes en Via de esa grander manner que, como apuntaba Clark, ción), Roma, 1993, p. 33-66. Condotti, pero incluso dentro de este marco la si reverenciaba la autoridad del clasicismo, también 60. Ibídem, p. 50. pluralidad de los desarrollos estilísticos resulta por atenuaba simultáneamente su austeridad. La 61. Sobre Gaetano Lapis, véanse lo menos tan significativa como las sintonías. En Inmaculada de Preciado, por su parte, podría tam- las notícias biográficas de M. R. los radiantes frescos de Guglielmi confluyen, cier- bién responder a la supuesta exigencia ambiental VALAZZI, en La pittura in Italia, Il Settecento, Milán, 1989, 1990, tamente, los ascendentes de Conca y de Giaquinto de fórmulas relativamente más clasicistas, pero lo segundo tomo, ad vocem, y G. a la vez, pero junto a otras muchas sugestiones haría de acuerdo con una modalidad marattiano- SESTIERI, Repertorio della pittura romana della fine del Seicento e igualmente relevantes y heterogéneas —Benefial, conservadora necesariamente más convencional. del Settecento, Turín, 1994, primer Subleyras, y hasta el último Baciccio, el de la Glo- De todas maneras, más claramente que en la Sa- volumen, ad vocem. Ambas con- tienen una reseña de la bibliogra- ria franciscana de la Basilica dei SS. Apostoli— a grada Família de SS. Quaranta, aquí nuestro pin- fía anterior. partir de las cuales concebió un original pic- tor logra ganar una significativa autonomía respecto 62. Soy consciente de la coinciden- toricismo «sintético», de calidades cromáticas ge- del ascendiente de S. Conca. La Virgen aparece cia terminológica con el concepto nuinamente setecentistas. Y los contrastes no hacen dotada de una gracia circunspecta y a la vez majes- de «barroco congelado» que Emil Kaufmann acuñó para interpretar más que agudizarse si tenemos en cuenta la apor- tuosa, envuelta en amplios paños, serenamente flo- determinadas manifestaciones tación de ese notable outsider que a menudo, como tantes, con un efecto de presencia visualmente arquitectónicas que en alguna ocasión caracteriza como aquí, fue Marco Benefial. En cualquier caso, a amplificada y una cualidad «áulica» que en este caso «prerrevolucionarias»; véase Emil nuestro Francisco Preciado sólo le cupo hacer un parecen más cercanos al clasicismo alto-barroco de KAUFMANN, La arquitectura de la Ilustración, Barcelona, 1974 (edi- papel modesto, necesariamente impersonal y con- Maratti que a S. Conca. ción original en inglés: Londres, servador frente a las propuestas de otros pintores Puestos a buscar sintonías, creo que la opción 1955). Sin embargo, aquí utilizo la expresión «clasicismo barroco mucho más dotados y originales; y, a pesar de que aquí se perfila se podría cotejar, por ejemplo, congelado» de modo independien- todo, la Inmaculada de Via Condotti es una de con la sintomática posición de un Gaetano Lapis te y con un alcanze conceptual más limitado. La coincidencia puede las piezas más dignas de su catálogo, como ya (1706-1776), presente también en Via Condotti. resultar desorientadora, pero no apuntaba M. A. Alonso Sánchez. Aunque formado junto a S. Conca, Lapis derivó Para una revisión de la obra pictórica de Francisco Preciado de la Vega (Sevilla, 1712-Roma, 1789) LOCVS AMŒNVS 3, 1997 111 precoz y coherentemente hacia fórmulas mucho encuentro mejor adjetivo que «congelada» para caracterizar la más clasicistas, comparativamente más marattianas, variante clásico-barroca ejemplifi- llevándole su exploración retrospectiva hasta las cada por un Gaetano Lapis. mismas fuentes carraccianas del clasicismo roma- 63. Academia di San Luca, inv. no-boloñés (con lo cual se ganaría el apodo «il núm. 54. Restaurado por Matteuci, 1968. Carraccetto»), pero tanto ese marattismo como ese carraccismo se moldeaban en una suerte de enésima 64. A. CEÁN BERMÚDEZ, IV, p. 124 ; M. A. ALONSO SÁNCHEZ, 1961 (ex- y extenuante síntesis: por decirlo de alguna mane- tracto), p. 22; A. E. P ÉREZ ra, una síntesis «congelada»61. A Preciado, en cam- SÁNCHEZ, «Inventario...», 1964, núm. 108, p. 19-20. bio, le costó no poco emanciparse del ascendiente conquiano, y su evolución estilística fue incluso 65. Estampa: 29, 8 x 20,8 cm [már- genes recortados]. Catalogada en algo incierta, pero este clasicismo barroco «con- E. PÁEZ, 1983, p. 162. Sólo conoz- gelado» llegaría a ser para él un factor de impor- co este ejemplar de la Biblioteca Nacional de Madrid, inv. 43363. tancia creciente, aunque concretado en términos menos lógicos y menos consecuentes que en el 66. Propongo tan sólo un elenco orientativo sobre algunas de las caso de un Lapis62. versiones que pudo conocer Pre- El día 19 de enero del año 1749 Francisco Pre- ciado en Roma: Giovanni Maria Morandi (1622-1717), Virgen con ciado tomó posesión como académico de San el Niño, Santo Domingo y Santa Lucas, lo cual sin duda señalaba un momento de- Catalina de Siena (1666), Roma, Convento de Santa Sabina; cisivo dentro de su cursus honorum y de su tra- Giuseppe Passeri (1654-1714), yectoria artística. Como pièce de réception presen- Virgen del Rosario, Roma, Santa Caterina da Siena a Magnanapoli; tó un óleo de pequeñas dimensiones (65 x 50 cm) Sebastiano Conca, Virgen del que representa el encuentro de Judá y Thamar y se Rosario, Roma, San Clemente; Michelangelo Cerruti (1663-1748), conserva aún en la Academia romana (se equivo- Virgen del Rosario, Roma, iglesia caba, pues, Alonso Sánchez cuando extrañamente de la Madonna del Rosario. sugería que Preciado podría haber presentado la 67. A. E. PÉREZ SÁNCHEZ, «Nueva Sagrada Família de SS. Quaranta). Aunque en al- Figura 10. documentación sobre un Tiépolo Miquel Sorelló (grabado), Francisco Preciado de la Vega (original), problemático», Archivo Español gún momento fue atribuido a Tommaso Maria Virgen del Rosario con Santo Domingo y Santa Catalina de Siena de Arte, L, 197 (1977), p. 75-80; Conca, hoy está bien documentada su autoría e (Biblioteca Nacional, Madrid). íd., Museo del Prado. Catálogo de dibujos. III. Dibujos españoles. incluso fue restaurado en 196863. Y concuerda, des- Siglo XVIII (C-Z), Madrid, 1977, de luego, con la réplica del mismo tamaño que se- p. 97-98, núm. F.A. 648, lám. 79; J. URREA, «Tiépolo y Preciado de guidamente pintó Preciado y que (según nos cuenta Domingo y Santa Catalina (figura 10)65. El graba- la Vega en la embajada de Lon- el Informe de 1760) fue traída a España por Don do no está fechado, pero el estilo de la composi- dres», Boletín del Museo del Pra- do, XV, 33 (1994), p. 53-58. Alfonso Clemente de Arostegui para la Academia ción y la cronología de Sorelló sugieren una de San Fernando, donde hoy se exhibe (esta segun- datación entorno a la segunda mitad de la quinta da versión está firmada: «Francus Preziado década del siglo y los primeros de la sexta, en todo Hispalensis. Academicus. Romus Facieb. Romae. caso no más tardía. El tema, como es bien sabido, Anno 1750»)64. Se trata de una de sus obras más responde a una iconografía y una tipología atractivas, a pesar de su modestia, y nos da otro compositiva perfectamente estabilizadas, y Precia- testimonio de como Preciado podía expresarse en do elabora su versión, más bien reductiva, a partir un coloquial barocchetto, al mismo tiempo que de los datos fijados por la tradición, inspirándose para otro tipo de encargos —como los cuadros de en los precedentes inmediatos que le ofrecían altar que acabamos de examinar— optaba por un Giovanni Maria Morandi, Giuseppe Passeri, registro más clasicista y marattiano. La escena está Sebastiano Conca o Michelangelo Cerruti, entre ambientada en un marco paisajístico ameno y la otros muchos66. En cualquier caso, Preciado recrea acción psicológica parece tan leve como la delica- estos datos dentro de un tono de cálido, íntimo y da figurilla de Tamar, con sus pies pequeños y el apacible barocchetto, semejante al que hallábamos gesto gracioso con el cual mantiene el velo cubrién- por ejemplo en su Judá y Thamar. dole a medias el rostro, a la vez que alarga la otra La sexta década del siglo permanece parca en mano para recibir el sello que le entrega Judá. En pinturas de Preciado, aunque los testimonios do- la versión de la Academia de San Fernando los co- cumentales nos hablan de unas pocas obras que lores están bastante oscurecidos, pero se entrevé la no se han conservado. En este sentido, hay que armoniosa y suave gama cromática de tonos fríos, mencionar el cuadro del apóstol Santiago para la dentro de una plácida luz diurna. Embajada española en Londres, y el cuadro de la Un grabado de Miquel Sorelló nos ofrece otro Santísima Trinidad para el altar mayor del orato- testimonio de la actividad pictórica de Preciado en rio de San Felipe Neri de Cuenca. Las circunstan- esta etapa. Reproduce un original desconocido de cias del encargo del Santiago para la capilla de la nuestro artista («Franc. Preziado invent. et pinxit») Embajada han sido esclarecidas ya por A. E. Pérez que representa la Virgen del Rosario con Santo Sánchez y por J. Urrea67. Será, pues, suficiente re- 112 LOCVS AMŒNVS 3, 1997 Rafael Cornudella i Carré cordar que el cuadro de Preciado tenía que susti- del altar de la sacristía, que representa la Misa de 68. Como lo indica también J. URREA, ibídem, p. 57. tuir a otro realizado poco antes por Tiepolo para San Juan de Mata —o la Fundación de la Orden el mismo altar, que finalmente no se utilizó por Trinitaria— está firmado y fechado por nuestro 69. Archivo del Ministerio de Asuntos Exteriores, Santa Sede, motivos de índole diversa: por un lado, a causa de pintor: «F. Preziado Hispalensis Acad. Rom.us leg. 598, 58-60: «El S.or D.n Joseph un error en las medidas y, por otro lado, porque se Faciebat A. 1757» (figura 11). Aunque la composi- Carvajal le encargò [a Preciado] un Quadro de la SS.ma Trinidad temió que la iconografía del cuadro de Tiepolo, un ción es bastante convencional e incluso algo para el Altar maior de los PP.es del espléndido Santiago Matamoros (hoy en el Museo envarada, se trata de una obra de ejecución digna y Oratorio de S.n Phelipe Neri de Cuenca, que se aprecio mucho y de Bellas Artes de Budapest), representado pues alcanzada aún por el ascendiente de Sebastiano otro de S.ntiago el Maior, historia- como guerrero a caballo, podía resultar escanda- Conca. do, para la R.l Capilla de S.M. en Londres, que V. E. havrà visto y loso o inadecuado para la sensibilidad de los ingle- No nos faltan, tampoco, otras noticias relati- parece fue preferido al que havia ses. La idea de recurrir a Preciado debió de ser de vas a obras pintadas a lo largo de esta década, hasta trabajado en Venecia el Pintor Tiepolo del mismo asunto y p.a el Don Alfonso Clemente de Arostegui, quien, en 1760. Por ejemplo, Ceán registraba en la Acade- mismo fin». nombre del ministro José Carvajal, le escribió a mia de San Fernando dos «academias» que repre- 70. Sobre este tema véase V. Roma con fecha de 22 de marzo de 1751 ofrecién- sentaban un «Vulcano» y «un río», por lo que yo C ASALE , «Quadri di canoniz- dole la tarea. Nuestro artista propuso dos «pensa- sé no catalogadas hasta ahora, o quizá catalogadas zazione» en La pittura in Italia. Il Settecento, II, Milán, 1989, 1990, mientos» alternativos, y una vez elegido el que se bajo otra autoría errónea. En todo caso, el embaja- p. 553-576. creyó mejor, se puso manos a la obra, de modo que dor menciona en el Informe de 1760 el envío ese 71. A. CEÁN BERMÚDEZ, op. cit., a principios de 1752 el cuadro estaba ya concluido mismo año de las dos piezas: «Este año ha inviado p. 122; M. A. ALONSO SÁNCHEZ, y listo para ser remitido a Madrid. Como cuenta por mi mano à la misma Academia con los diseños 1961 (extracto), p. 10; C. BÉDAT, L’Académie des Beaux-Arts..., p. Urrea, se aprovechó este envío para incluir en la de los Pensionados, dos figuras pintadas que re- 211 s. misma caja una «copia de un San José original de presentan un Rio, y un Vulcano». 72. C. BÉDAT, ibídem, p. 218-221; Corrado» pintada por la romana Catalina Según el mismo Informe de 1760 nuestro pin- véase también Archivo del Minis- Cherubini, esposa de Francisco Preciado desde tor en este momento llevaba ya trabajadas «mu- terio de Asuntos Exteriores. San- ta Sede, leg. 598. 1750. No se ha localizado el cuadro de la Embaja- chas obras p.a varias Personas particulares y para da de Londres, que quizá retornó a España al cabo Yglesias fuera de Roma, para Toscana, para el Rei- 73. S. CÁNOVAS DEL CASTILLO, op. cit., p. 185-186. de poco tiempo, y que podría ciertamente ser el no de Napoles y p.a España que han celebrado los mismo Santiago que en 1776 vio Don Antonio Profesores, è Ynteligentes de esta Corte, que las 74. Me refiero a la «Relazione della solenne Beatificazione del Ven. Ponz en el castillo de Villaviciosa de Odón68. Sin han visto antes que saliesen de ella», de las cuales Simone de Roxas di Vagliadolid embargo, como es sabido, conocemos la composi- nada más sabemos. En Madrid, por ejemplo, apar- dell’Ordine della SS. Trinità della Redenzione de’ Schiavi Fatta da- ción gracias a un dibujo, conservado en el Museo te de las enviadas a la Academia de San Fernando, lla Santità del Regnante Pontefice del Prado, que lleva unidas unas anotaciones se- nuestra fuente menciona otras, «como son un Clemente XIII nella Patriarcale Basilica di S. Pietro in Vaticano il ñalando las medidas y aclarando: «Este cuadro lo quadro mediano de S.n Pasqual Baylon, historia- dì 19. Maggio 1766., colla pintó D. Franco Preciado de quien es este pensamien- do, que trabajó para D.n Pasqual Herreros, y otro descrizione della paratura, illuminazioni, ed ornati ivi fatti dal to pa la Capilla Real del Palacio del Embajador de pequeño de la Familia Sacra, que llevò el P.e Roca celebre Signor Marco David España en Londres por Orden del Excmo. Sor Don Benedictino, Abad del monasterio de Monserrate Architetto», incluida en Compen- dio della Vita del B. Simone de José de Carbajal». En vez del Santiago Matamoros de Madrid: otro con una media figura de la Ven.e Roxas... scritta in lingua latina da a caballo, en este caso el apóstol aparece a pie como Ynfanta D.a Sancha, que D.n Alonso de Solís un religioso dello stess’ Ordine e tradotta in italiano dal R. P. M. peregrino. Hacia la misma época o poco más tarde Postulador de la causa de su beatificación remitió Ferdinando Maria Cavalieri..., debió de realizar nuestro pintor el cuadro con la al Consejo de Ordenes». Las causas fueron siem- Roma, 1767. La referencia al cua- dro de Preciado se halla justamen- Santísima Trinidad para el altar mayor del oratorio pre una importantísima fuente de demanda de pin- te al principio de la relación : «Nel de San Felipe Neri de Cuenca, «un cuadro grande», tura en Roma70, y las españolas concretamente le presente breve, e sincero racconto si descrive il nobile Apparato, como lo describen Ponz y Ceán, que tampoco se proporcionarían a Preciado varios encargos, cuyo fatto nella Basilica di S. Pietro in ha conservado69. La pérdida de estas dos importantes rastro hemos perdido en la mayoría de los casos; Vaticano nel giorno 19 Maggio del corrente anno 1766 destinato da- obras y la falta de otras piezas datables a principios y así, el Informe añade aún, dentro del mismo géne- lla Santità di Nostro Signore Cle- mediados de la sexta década del siglo suponen, desde ro, un Vble. Hibernón y una Vble. Sor Mariana de mente XIII per la solenne Beatificazione del Venerabile luego, un grave obstáculo para la reconstrucción de la Jesús entonces en manos del Cardenal Portocarrero, Servo di Dio Simone de Roxas di evolución estilística del pintor. quien los había recibido de los postuladores de las Vagliadolid dell’Ordine della Santissima Trinità della Reden- Sin embargo, hay que hacer una notable adi- causas en tanto que ponente de las mismas, y por zione de’ Schiavi, per cui si vidde la ción al catálogo de Preciado, hasta ahora inédita. último un Vble. Rojas en el que estaba trabajando detta Basilica tutta pomposamente ornata di Damasco cremisi trinato El Informe de 1760 habla del «gran aplauso» con nuestro pintor en aquel momento, es decir, en el d’oro, ma più magnificamente, e que habría sido acogida la ya mencionada año 1760. con particolare sontuosità vedeasi apparata la gran Tribuna di Inmaculada para la iglesia de los Trinitarios calza- En estos años la carrera de Francisco Preciado Damaschi, e di nobili Velluti dos de Via Condotti, pero añade que «aún ha sido se afianzó en Roma, puesto que en 1758 logró el trinati, e fregiati d’oro secondo il disegno, e distribuzione del Signor mas celebrado otro quadro que [Preciado] ha he- nombramiento como director de los pensionados Marco David Architetto, essendo cho despues pa un Altar de la sacristía de la misma españoles de la Academia de San Fernando (de la quivi collocata sopra il Zoccolo, che serve di posamento alla Yglesia en que se representa la fundación de la or- cual era académico de mérito desde 1753)71. En 1760 Cattedra l’Immagine del den de la Trinidad». Quizá porque las guías anti- solicitó también el título de pintor de cámara, que Venerabile dipinta a olio dal Signor D. Francesco Preziado guas y modernas no la registran ha permanecido le sería concedido en 1763, con un aumento de 200 Spagnuolo Direttore, e Principe olvidada su autoría, pero efectivamente el cuadro ducados al sueldo de 600 que ya percibía como di- dell’Accademia di S. Luca [...]», p. Para una revisión de la obra pictórica de Francisco Preciado de la Vega (Sevilla, 1712-Roma, 1789) LOCVS AMŒNVS 3, 1997 113 rector de los pensionados (para apoyar su instan- cia, sabemos que el 1760 Preciado envió a la corte «un Quadrito del Reposo de Egipto», para que pu- diera ser juzgado por el rey). Según lo dispuesto por el real decreto, este aumento de sueldo tam- bién tenía que ir a cargo de la dotación de la Aca- demia, lo cual, dicho sea de paso, suscitó justas protestas por parte de los académicos de Madrid, como ha explicado C. Bédat72. Por otro lado, dentro de la Academia de San Luca Preciado tuvo siempre un papel activo y se ganó el respeto de sus colegas, lo cual le llevaría a ocupar varios cargos de la máxi- ma relevancia: así, en 1760 fue elegido secretario, y poco más tarde sería elegido para el cargo de prín- cipe durante 1764, repitiendo en el cargo en 1765 y 1766, esto es, durante tres años consecutivos, el período máximo admitido por los estatutos de la Academia romana73. La integración romana de Pre- ciado llegaría a ser total, puesto que sus aficiones poéticas le llevaron también a entrar en la famosa Academia de la Arcadia, donde tomó el nombre pastoril de Parrasio Tebano. Incluso su esposa, Catalina Cherubini, seguiría sus pasos, llegando a ser académica de San Luca (1760) y de San Fernan- do, y siendo admitida entre los árcades con el nom- bre de Ersilla Ateneia. Hemos registrado ya el Venerable Rojas men- cionado por el Informe de 1760, sobre el cual no sabemos nada más. Sin embargo, Preciado pintaría otras veces al trinitario Simón de Rojas, que fue finalmente beatificado el 19 de mayo del año 1766. La única pintura bien conocida de Preciado con ese tema es la que realizó para la Santissima Trinità di Via Condotti, firmada y fechada en 1667, pero a ésta hay que añadirle otras versiones. Gracias a la relación publicada en italiano de la ceremonia de la beatificación de Simón de Rojas en San Pedro sabemos, por ejemplo, que era de Preciado la Immagine del Venerabile dipinta a olio colocada sobre el zócalo de la cátedra74. En la devota hagio- grafía publicada por el P. Manuel Fuentes (1988) Figura 11. se nos muestra precisamente un cuadro con la glo- Francisco Preciado de la Vega, Misa de San Juan de Mata, 1757, rificación del santo (canonizado en 1988), descrito Santissima Trinità in Via Condotti (sacristía), Roma. al pie de la reproducción como aquél que se puso «en la Gloria de Bernini el día de la beatificación», y que debería hallarse en el convento de Via 164-165. Otros lienzos fueron pintados por Carlo Valloni, véase Condotti. Por desgracia, no he podido aún exami- p. 166 y 170. nar dicho cuadro —que no se encuentra en el 75. P. Manuel FUENTES, Esclavo de convento de Via Condotti, hoy de dominicos es- María y hermano de los pobres. Simón de Rojas (Trinitario), Cór- pañoles, ni en el trinitario de San Carlino—, pero doba, 1988. El cuadro en cuestión tal vez habrá que identificarlo efectivamente con es reproducido en la p. 191, con la el original de Preciado75. siguiente leyenda: «Cuadro que se puso en la Gloria de Bernini el día Pero dos grabados que deben corresponder al de la beatificación de Simón de Rojas (Convento de Condotti, momento de la beatificación nos dan testimonio Roma)». No se indica, pues, la de otras dos imágenes del trinitario pintadas por el autoría del cuadro, ni se ofrecen las medidas. Desde luego la foto- sevillano. Uno de ellos, realizado por el italiano grafía no es suficiente para avan- Giovanni Ottaviani («Ioann Ottaviani sculpsit») zar sin más su atribución a Pre- según dibujo de Isidro Carnicero («Ysidorus ciado, aunque lo que se ve parece, en principio, compatible con su Carnizero delin.») a partir del original pintado por estilo. 114 LOCVS AMŒNVS 3, 1997 Rafael Cornudella i Carré 76. Huella de la lámina: 436 x 273 mm. Publicado y reproducido en Catálogo General de la Calcogra- fía Nacional, Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Madrid, 1987, núm. 1121, reprod. núm. 147. Hemos localizado otro ejemplar en el Gabinet de Dibuixos i Gravats del Museu Nacional d’Art de Catalunya, 25659/G (con los márgenes recor- tados). 77. Huella de la lámina: 300 x 177 mm. No es citado en ninguna de las fuentes bibliográficas que he consultado. Se conserva un ejem- plar en Barcelona, Gabinet de Dibuixos i Gravats del Museu Nacional d’Art de Catalunya, 24860/G. 78. Ristretto della vita virtù e miracoli del B. Simone de Roxas dell’ordine della Santissima Trinità della Redenzione de’ Schiavi descritto dal P. Giulio Cordara della Compagnia di Gesù In occasione della solenne Beatificazione e dal postulatore della causa dedicado All’Emo e Rmo Principe il Signor Cardinale Costanzo Caracciolo degnissimo protettore dell’Ordine, Roma, 1766. 79. M. A. ALONSO SÁNCHEZ, 1961 (extracto), p. 24. Gracias a la ama- bilidad del P. Juan Pujana, puedo añadir a los datos ya conocidos los que nos ofrece la Relazione del Solenne Triduo in onore del Beato Simone de Roxas... celebrado en la iglesia de la SS. Trinità en los días Figura 12. Figura 13. 14, 15 y 15 de junio de 1767; en Giovanni Ottaviani (grabado), Francisco Preciado de la Vega (original), Pietro Bombelli (grabado), Francisco Preciado de la Vega (original), ésta se habla del cuadro de altar Visión de S. Simón de Rojas, ca.1766. Glorificación de S. Simón de Rojas, ca.1766 (Museu Nacional d’Art de Preciado para la capilla desti- de Catalunya, Gabinet de Dibuixos i Gravats). nada al culto del beato, «rap- presentante il Beato genuflesso innanzi alla SSma Vergine», y tam- bién de otro «Quadro dipinto a Preciado («Franc.s Preziado inv, et pinxit»), tradu- posición parece algo más envarada que la de las oglio dal ridetto Signor Preziado, ce una iconografía similar a la del cuadro firmado otras versiones citadas, la tipología de las figuras, rappresentante il Beato in gloria», seguramente aquél que se había en 1667, con la Virgen y el Niño entregando el cín- por ejemplo, parece remitirnos también a algún utilizado en la ceremonia de la gulo al santo (figura 12). El grabado no está fechado, original pintado o simplemente dibujado por Pre- beatificación en San Pedro (o, de no ser así, quizá el que hemos vis- aunque sí consigna el día de la solemne beatificación76. ciado. Las fisonomías repetidas casi mecánicamente to grabado por P. Bombelli). El otro, de menor tamaño y menos conocido que el del angelito en primer término, a la izquierda, y de 80. Véase, por ejemplo, G. anterior, fue abierto por Pietro Bombelli («Pe. su compañero un poco más arriba, junto a la rodi- BRIGANTI , Pietro da Cortona o Bombelli Sculp.») según dibujo del mismo Anto- lla de la Virgen, tienen otros paralelos en la obra de della pittura barocca, Florencia, 1962, p. 75. nio Carnicero reproduciendo una pintura original Preciado, como el san Juanito de la Sagrada Fami- de Preciado («Fr.s Preciado inv. et pinxit»), y tam- lia de Santi Quaranta Martiri, y la fisonomía del poco está fechado, aunque lleva una inscripción santo presenta un definitivo parecido con la que similar a la del primero (figura 13). Este segundo podemos ver en el grabado ya citado de Bombelli grabado nos ofrece otra glorificación de Simón de según original de Preciado, alejándose, en cambio, Rojas, acompañado por un ángel mozo y un gru- de la vera effigies del santo tal como la recoge, por po de querubines, en una versión distinta a la del ejemplo, el grabado firmado por Arnold Van cuadro reproducido en el libro del P. M. Fuentes77. Westerhout. La figura del santo, en cambio, tiene un notable Sin embargo, el más famoso —y quizá tam- parecido con la del primer grabado mencionado. bién el mejor— Simón de Rojas de Preciado es Junto a éstos dos, creo que aún se puede conside- aquél que pintó para la Santissima Trinità di Via rar otro grabado anónimo (sin firma del grabador ni Condotti, fechado en 1767 («Franciscus Preciado del autor del original), aparecido como ilustración Facieb. a. 1767»), recientemente restaurado y tras- del libro Ristretto della vita, virtù e miracoli del B. ladado hoy al convento de los trinitarios de San Simone de Roxas del P. Giulio Cordara, publicado Carlino, donde puede admirarse, repristinado y en Roma en el mismo año de la beatificación (fi- digno como ningún otro cuadro de nuestro artis- gura 14)78. Representa una vez más la visión del ta, en el de profundis (figura 15). Ya M. A. Alonso santo, con la Virgen y el Niño, y aunque la com- Sánchez publicó la anotación, extraída del Libro Para una revisión de la obra pictórica de Francisco Preciado de la Vega (Sevilla, 1712-Roma, 1789) LOCVS AMŒNVS 3, 1997 115 Figura 14. Figura 15. Grabador anónimo, ¿según original de Francisco Preciado de la Vega?, Francisco Preciado de la Vega, Visión de S. Simón de Rojas, 1767 Visión de S. Simón de Rojas (Biblioteca Pública i Universitària, (pintado para la iglesia de la Santissima Trinità in Via Condotti, Barcelona). actualmente trasladado a S. Carlo alle Quattro Fontane, Roma). de Rezibos, gracias a la cual sabemos lo que per- En el cuadro conservado en San Carlino —de cibió el pintor por su trabajo: «He recibido del formato más alargado y con el marco superior en M. R. P. e Ministro del Colegio de la SSma. Trini- semicírculo— las figuras de la Virgen y el santo dad cien escudos romanos por pagam.to total del componen un perfil netamente piramidal, despla- quadro del Beato Simón de Roxas qe se ha colo- zado hacia la izquierda, de modo que la conexión cado en su capilla hoy 3 de junio de 1768. Fran- diagonal de ambas figuras resulta asimismo cisco Preciado»79. emfatizada, mientras que el ángel mozo se integra Dentro de este conjunto entorno a san Simón en dicho esquema repitiéndo a escala menor el perfil de Rojas —que sin duda se debería perfilar me- piramidal «cortado» por el marco izquierdo. De jor— destacan por su mayor calidad e interés la hecho, esta versión pictórica de 1767, quizá poste- versión grabada por G. Ottaviani y, desde luego, rior a la del grabado, nos parece también mejorada, el último cuadro citado, hoy en San Carlino. Las por lo menos en cuanto a la economía de la com- dos versiones representan la Visión de Simón de posición y también gracias al logro de una modu- Rojas, y lo que más ostensiblemente llama la aten- lación más delicada e íntima del vínculo psicológico ción en ambas es la consistencia de su clasicismo entre el santo, la Virgen y el Niño, o incluso a la marattiano y, junto con ello, la virtual desapari- gracia con la cual el ángel ejerce su función media- ción de cualquier vestigio específicamente deriva- dora, girándose hacia nosotros, aunque también do de los modos de Sebastiano Conca. En ambas esto último responde a una fórmula muy manida versiones las figuras del santo y de la Virgen están en la pintura romana. M. A. Alonso Sánchez le re- dispuestas de acuerdo con la típica composición prochaba a este cuadro su excesiva dependencia con diagonal —la Virgen apareciendo en lo alto, a la respecto al ascendente de Maratti, particularmente izquierda, y el santo arrodillado debajo, a la dere- de su Virgen aparecéndose a San Felipe Neri del cha—, con la cual se suele resolver este tipo icono- Palazzo Pitti (Florencia), en el cual, como argu- gráfico de la visión, perfectamente codificado en la menta dicha autora, la disposición de las figuras es pintura barroca, desde Ludovico Carracci o Guido parecida (el cuadro de Maratti, pintado para la igle- Reni hasta Carlo Maratti80. sia de S. Giovanni dei Fiorentini, en Roma, fue tras- 116 LOCVS AMŒNVS 3, 1997 Rafael Cornudella i Carré 81. Sobre este cuadro de C. ladado a Florencia por orden del príncipe dell’Accademia di Spagna». Las figuras de Santiago Maratti, véase A. M EZZETTI , «Contributi a Carlo Maratti», Ferdinando y sustituido en la iglesia romana por y de san Vicente Ferrer ocupan el primer término Rivista dell’Istituto Nazionale una copia)81. Por supuesto, Preciado conocía la obra de la mitad inferior de la composición, abriéndose d’Archeologia e Storia dell’Arte, IV (1955), núm. 39, p. 323. de Maratti, aunque una vez más hay que subrayar entre ellos una perspectiva con el santuario del Pi- que ésta responde al mencionado tipo iconográfico lar de Zaragoza al fondo. En la mitad superior figu- 82. Véase Mariano VASI, Roma del Settecento. Itinerario istruttivo di ... y compositivo, fijado con anterioridad y cultivado ra la imagen de la Virgen sobre el Pilar, en la gloria, romano, edición de Guglielmo ulteriormente con todas las variantes y matices con dos ángeles sosteniendo el pilar y un grupo de Matthiae, Roma, 1970, p. 392 y J. FERNÁNDEZ ALONSO, Santa Maria posibles. En cualquier caso, la Visión de Simón de algelitos alrededor. Una vez más, nos hallamos fren- di Montserrato, Roma, 1968, Rojas de 1767 me parece ejemplo paradigmático te a una tipología compositiva habitual en los cua- p. 79-80. de un marattismo depurado en el sentido de lo que dros de altar que incluyen dos, cuatro o más santos 83. La noticia es transcrita por V. antes he definido como un clasicismo barroco de- y un rompimiento de gloria con Cristo o la Virgen H YDE M INOR, «References to Artists and Works of Art in tenido o «congelado». rodeados de ángeles; se trata de un tipo desarrolla- Chracas’ Diario ordinario - 1760- En 1768 Preciado terminó otro cuadro de altar do y enriquecido desde Rafael (Madonna di 1785», Storia dell’arte, 46 (1982), p. 234. aún más complejo, aunque ha gozado de poca for- Foligno) hasta Annibale Carracci y sus inmediatos tuna. Representa la Virgen del Pilar con el apóstol herederos romano-boloñeses, y ulteriormente, has- 84. El mismo Preciado proporcio- nó el dibujo para el grabado Santiago y San Vicente Ferrer, y fue pintado para ta la misma época de Preciado, en la cual desde lue- (Franc. Preziado del.) realizado la iglesia de Santa María de Monserrato de Roma go se mantenía plenamente vigente. Las fuentes de por Antonio Pazzi (Ant. Pazzi sc.), que mide 27,4 x 18,3 (huella (figura 16). A pesar de que se trata, efectivamente, inspiración se podrían buscar, pues, dentro de un de la plancha). de una obra al menos tan notable como las de Via amplísimo repertorio que incluiría, entre los mo- 85. S. M ELONI T RKULJA , «La Condotti dentro de la producción de nuestro pin- delos más recientes, el gran cuadro de Pompeo collezione Pazzi (autorritratti per tor, ha permanecido ignorada por la bibliografía Batoni para la iglesia de los SS. Celso e Giuliano gli Uffizi): un’operazione sospetta, un documento male- española. Atribuido por algunas de las guías de de Roma, que representa Cristo en la Gloria con volo», Paragone, XXXIX, 343 Roma erróneamente a Carlo Saraceni, de hecho ya los Santos Celso, Juliano, Marcionilla y Basilisa (1978). Sobre el Autorretrato de Preciado concretamente, p. 114. Justo Fernández Alonso, en su utilísima monogra- (1736-8), aunque el esquema de Preciado es más Al dorso se lee la inscripción: fía sobre la iglesia de Monserrato, sugirió la co- sencillo, con dos santos en vez de cuatro. Hay que «Francus Preziado Hispanus / Hispalensis se ipsum pingebat / rrecta atribución de la obra a Preciado, tal como admitir que algunos aspectos compositivos del cua- Romae anno 1769. Etatis suae 56». lo establecía el Itinerario istruttivo di Roma de dro de Preciado no resultan del todo felices —por 86. Arcadia Pictórica, p. 146. M. Vasi (Roma, 1794) : «Il quadro della nuova ejemplo, la yuxtaposición de la figura del ángel que cappella a destra, tutta ornata di marmi, è di sostiene el pilar a la derecha y la figura de san Vi- 87. Sobre Fr. Juan Interián de Ayala, véanse los clásicos Francesco Preziado»82. La falta de pruebas docu- cente Ferrer debajo suyo—, pero con todo se tra- Marcelino M ENÉNDEZ P ELAYO, mentales a que aludía Fernández Alonso la podemos ta, como queda dicho, de una de sus obras más Historia de las ideas estéticas en España, I, Madrid, 1974 (cuarta remediar ahora, afortunadamente, con el testimo- ambiciosas. edición), p. 1502-1505 y F. J. nio definitivo proporcionado por el Diario ordi- A este momento fecundo de su carrera perte- SÁNCHEZ CANTÓN, Fuentes litera- rias para la Historia del Arte Es- nario de Chracas 83. En el número correspondiente nece el Autorretrato conservado en los Uffizi pañol, V, Madrid, 1941, p. 1-44. al día 20 de agosto de 1768 aparece la noticia de la florentinos, fechado en el año 1769. Se trata, evi- 88. O. MARRINI, Serie di ritratti..., apertura de la capilla dedicada a Santa María del dentemente, del original reproducido por Anto- p. XXVI. Pilar y San Vicente Ferrer, «fatta ristaurare nio Pazzi en el grabado («P. Anto. Pazzi sc.») in- dall’Illmo Sig. D. Francesco Gomez Garzia, cluido en la Serie di ritratti di celebri pittori dipinti Canonico della Città di Barcellona, con il permesso, di propria mano (Florencia, con la fecha de 1766 e gradimento di Monsig. Azpuru Uditore di questa en el frontispicio, aunque la publicación fue nece- Sagra Rota, Governatore di detta Regia Chiesa, e sariamente posterior, como lo prueba por ejemplo Incaricato degl’affari di sua Maestà Cattolica». Par- la fecha del original pintado por Preciado)84. No ticiparon en la decoración de la capilla el arquitec- hará falta resumir aquí la enrevesada historia de la to Giuseppe Marchetti con la superintendencia de formación de la colección Pazzi y de su posterior Francisco Carrete, el escultor español Pedro adquisición con destino a la galería de los Uffizi, Rodríguez y los pintores Francisco Preciado, ya investigada y narrada por S. Meloni Trkulja85, Matteo Pannaria y Michel Aldring. Los dos últi- aunque sí recuperar la memoria del cuadro de Pre- mos eran autores de los dos cuadros laterales, con ciado, casi ignorado por la bibliografía española, y escenas de la vida de san Vicente Ferrer, que ya no prestar atención a la breve y, para nosotros, valiosa se conservan in situ, ni hemos podido localizarlos noticia biográfica que lo acompaña. por ahora. El cuadro de Preciado se puede con- Cumplidos sus 56 años, nuestro pintor se pre- templar todavía en el lugar para el que fue pintado, senta en el Autorretrato sosteniendo con ambas en el altar de dicha capilla. manos un volumen en el lomo del cual figura el El Diario ordinario lo describe así: «Il primo título: «AYALA / PICTOR / CHRISTIA / ERVDITV». Y en [cuadro] alto palmi 24. e largo 7. rapresentante su Arcadia Pictórica, al describir la biblioteca ima- Maria SSma del Pilar, e S. Vicenzo, con S. Giacomo ginaria, recordará Preciado una vez más «el erudi- in atto di orazione, ricco di figure, ed una bella glo- to libro en folio del P. Interian de Ayala, que con ria, fatto dal Sig. D. Francesco Presiado Sivigliano, pura latinidad y doctrina escribió para instruir al già Principe dell’Accademia di S. Luca, e Direttore Pintor christiano, dando reglas sobre el modo de Para una revisión de la obra pictórica de Francisco Preciado de la Vega (Sevilla, 1712-Roma, 1789) LOCVS AMŒNVS 3, 1997 117 pintar las Sagradas Imágenes y Misterios de nuestra Religión»86. El ideal del pintor cristiano, de raíz contrarreformista, se mantenía vigente desde los tiem- pos de Paleotti y de Pacheco, tanto en España como en Italia, y no nos debe sorprender la complacencia de nuestro pintor al reivindicarlo para sí mismo en la bella fórmula del P. Interian de Ayala, autor del Pictor Chistianus Eruditus (Madrid, 1730), libro que, como es notorio, había sido citado elogiosamente por el mismo pontífice Benedicto XIV87. La nota biográfica que, como he avanzado, acompaña el grabado en la Serie di ritratti nos ofre- ce una breve y por desgracia poco detallada enu- meración de los principales lugares donde se podía admirar las obras públicas que hasta el momento había realizado el pintor. A pesar de esta impreci- sión, la noticia reviste un valor muy notable para nosotros, ya que nos proporciona nuevos datos no registrados por la bibliografía española (recorde- mos que Ceán, por ejemplo, ignora las obras de Preciado conservadas en Italia). La noticia biográ- fica fue redactada sin duda en el mismo momento en que está fechado el Autorretrato o muy poco después, y cabe suponer que el mismo artista co- municó los datos: Se la preficassi uniforme brevità non ce lo impedisse, avremmo fatta opportunamente un’accurata descrizione d’alcune tavole da altare lavorate per la Corte, e per varie principali città della Spagna, per la Reale Cappella del Ministro del Re Cattolico in Londra, per una chiesa di Capua, per un’altra nella diogesi di Pistoia, e per molti magnifici luoghi sacri della città di Roma (2), e dello Stato Pontificio; e non avremmo trascurato di far menzione di quei dipinti da lui spediti nel Messico nella nuova Spagna, de’quadri coloriti per le Academie di Madrid, e di Roma, e di quei tanti a lui commessi da vari Principi, da autorevoli personaggi, e da diversi Ordini Religiosi. ral y el estudio de Alonso Sánchez en particular. Figura 16. Francisco Preciado de la Vega, Son dignas de notar la mención de los cuadros en- Virgen del Pilar con el Apóstol Una nota a pie de página añade datos un poco viados a México o las imprecisas referencias a una Santiago y San Vicente Ferrer, 1768, Santa Maria di más precisos sobre los cuadros de altar para cuatro iglesia de Capua y otra de Pistoia. Las noticias so- Montserrato, Roma. iglesias de Roma, todas ellas, significativamente, bre los cuadros de altar para las iglesias romanas, vinculadas a fundaciones españolas: en cambio, nos aclaran el número de ellos que se hallaban en cada una de éstas en el momento de la Nella chiesa de’PP. Trinitari Spagnuoli di Roma redacción de la biografía. Los tres cuadros de la vi sono due tavole da altare con un’altra in iglesia de la Santissima Trinità di Via Condotti ya Sagrestia ; in quella di S. Giacomo degli Spagnuoli los conocemos, puesto que se trata sin duda de la altre due, una nella chiesa di Monserrato, e due Inmaculada (1750), de la Visión de Simón de Rojas nella chiesa de’SS. Quaranta Martiri88. (1767, ahora en S. Carlo alle Quattro Fontane) y el de la sacristía, la Misa de San Juan de Mata (1757), El conjunto que deja entrever esta lista quizá y también conocemos el de S. Maria di no nos autorice a imaginarnos un pintor prolífico Montserrato, es decir, la Virgen del Pilar con el y abrumado por los encargos, pero habrá que con- apóstol Santiago y San Vicente Ferrer (1768). He- ceder una vez más que contrasta bastante con la mos mencionado asimismo la Sagrada Familia de exigüidad del catálogo de Preciado tal como lo ha SS. Quaranta Martiri, pero en cambio no he podi- venido dibujando la bibliografía española en gene- do localizar o identificar el otro cuadro de altar 118 LOCVS AMŒNVS 3, 1997 Rafael Cornudella i Carré 89. Archivo Obra Pía de Santiago que según este texto se hallaría entonces en la mis- este ilustre y vigoroso modelo de donde sacaría su y S. Ildefonso, M-IV-1040 Regis- tro de ordenes de pago de Santiago ma iglesia, y del cual desconocemos por ahora el inspiración Preciado. El estilo del lienzo proceden- al Banco de S. Spirito, años 1767- tema. Además de éstos, nuestra fuente añade otros te de Santiago es perfectamente equivalente a lo que 78, p. 76, 21 de enero de 1769 y p. 109, 11 de marzo de 1770, y E-IV- dos en la iglesia de S. Giacomo degli Spagnoli. ya hemos visto en su Visión de Simón de Rojas de 316 Cuentas de Santiago, año 1770. De hecho, el texto de la Serie di ritratti registra 1767; se trata, pues, de otro producto característi- 90. Sobre la iglesia de Santiago y tan sólo los dos primeros cuadros de altar pinta- co de esa definitiva fe en el valor perenne de aque- S. Ildefonso, véase Elías TORMO, dos por el artista sevillano para esta iglesia. Las llo que Preciado debe haber contemplado como la Monumentos de Españoles en Roma, y de portugueses e hispa- cuentas y las órdenes de pago de la iglesia de San- quintaesencia de las virtudes de la Escuela Roma- no-americanos, I, p. 59-67. Sobre tiago y San Ildefonso nos aportan, efectivamente, na, y que ahora nos parece una pálida y los primeros tiempos de la iglesia, las monografías de J. FERNÁNDEZ nuevos datos inéditos sobre tales encargos. En ene- academizante síntesis de los logros ideales de la ALONSO, «Las iglesias nacionales ro de 1769 se ordenó el pago a favor de Preciado corriente clasicista en el seno del barroco, desde de España en Roma. Sus oríge- nes», Anthologia Annua, 4 (1956), de 50 escudos romanos «a conto della pittura di A. Carracci hasta C. Maratti. Tan sólo una leve p. 9-95; íd., «Santiago de los Es- quadri per servizio della Regia Chiesa», y el 4 de tonalidad sentimental parece añadirle algo vivo, pañoles, de Roma, en el siglo XVI», Anthologia Annua, 6 (1958), p. 9- marzo de 1770 el gobernador de Santiago ordena- aunque Preciado palidece, desde luego, frente a la 122, y M. A. ARAMBURU-ZABALA, ba el pago de otros 180 escudos, «resto de el im- sensibilidad de un Pompeo Batoni. Lo poco que «La Iglesia y Hospital de Santia- go de los Españoles. El papel del porte de dos cuadros, que el dicho [Preciado] ha conocemos de la última etapa de nuestro pintor vie- arquitecto en la Roma del Rena- hecho para la Real Yglesia»89. Se trata, desde lue- ne a confirmar, de hecho, la impotencia de esa ma- cimiento», Anuario del Departa- mento de Historia y Teoría del go, de los dos cuadros de altar para las capillas que triz estilística para autogenerar nada que fuera ya Arte (Universidad Autónoma de se renovaron en este momento, es decir, las dos con- realmente nuevo. Madrid), III (1991), p. 31-42. tiguas de la Natividad y de la Anunciación, Preciado pintó aún otro cuadro de altar para 91. Archivo Obra Pía de Santiago antepenúltima y penúltima, respectivamente, de la Santiago, destinado a la capilla de San Cosme y San y S. Ildefonso, E-IV-317 Cuentas de Santiago, año 1771: «El nave izquierda, junto al presbiterio90. Cabe dedu- Damián, última de la izquierda, es decir, contigua Comp.ta de la R.l Casa despachara cir, aunque no hayamos encontrado ni los cuadros a la capilla de la Anunciación y por el otro lado a la Libranza de Ciento y Cinquenta Esc.s a fabor de D.n Fran.co Pre- ni más explícita mención documental de su icono- fachada que mira a la Piazza Navona. De este ciado Pintor, por final, pagam.to de grafía, que ésta se adecuaría naturalmente a la de- modo, los tres altares pequeños contiguos de la iz- un Cuadro de S.n Yldefonso echo por el, ajustado en Doc.tos Escu- dicación de dichas capillas. quierda quedarían todos ellos embellecidos con dos; y para ellos ha recivido a Pero no acabaron aquí los trabajos de Preciado obras de nuestro pintor. Tampoco en este caso Cuenta 50 Es. Dado en nuestro Palacio a los 8 de feb.o año de para la iglesia española de Roma. A continuación hemos localizado el cuadro, pero sabemos que re- 1771». Firmado por Guerra, el realizó otra pintura de altar para la capilla de San presentaba San Cosme y San Damián con la Vir- gobernador de Santiago. Véase también M-IV-1040 Registro de Ildefonso, la que se hallaba entonces entre la capilla gen, como lo expresa el mismo Preciado en una ordenes de pago de Santiago al de San Diego de Alcalá y la de Santiago. Se trataba nota que, fechada el 30 de julio de 1773, dirigió al Banco de S. Spirito, años 1767-78, p. 123, 6 de octubre de 1779, y de un cuadro de mayor tamaño que los anteriores y nuevo gobernador de Santiago pidiéndole la satis- p. 132, 9 de febrero de 1771. su valor fue ajustado en doscientos escudos91. En facción de los 130 escudos en que valoraba su obra. 92. Mariano V ASI , Roma nel este caso sí he podido localizarlo, en una de las Al cabo de pocos días, el 9 de agosto, Don José Settecento. Itinerario istruttivo di dependencias —junto a la entrada— del palacio Moñino despachaba la orden esperada94. Podemos Roma..., ed. de G. Matthiae, p. 294: «Il quadro della seguente anexo a Santa Maria di Monserrato (como es bien añadir aún con relación a Santiago que, aparte de cappella [i. e. la capilla de San sabido, la iglesia y palacio de Monserrato acogió el los encargos citados, se ocupó Preciado en otros Ildefonso, entre la de S. Giacomo y la de S. Diego] è di Francesco mobiliario procedente de Santiago cuando esta úl- trabajos menores, restaurando o repintando cua- Preziado, Spagnuolo». También tima iglesia fue desmantelada y vendida por las dros de la iglesia, según se deduce de otras órdenes aparece una referencia a los cua- dros de Preciado para la iglesia de autoridades españolas en el siglo XIX). Es efectiva- de pago a su favor: así, por el «lavoro di Pittura Santiago y San Ildefonso de los mente una obra de grandes dimensiones, firmada fatta al Quadro dell’Altare Maggiore» cobró 10 es- Españoles en otra fuente impresa poco conocida, el Supplemento y fechada en el año 1771 («F. Preziado faciebat An. cudos (orden de 9 de setiembre de 1770) y más tar- alla serie dei trecento elogi e 1771») y constituye desde luego una pieza funda- de 50 escudos «per aggiustatura di Pittura a tre ritratti degli uomini i più illustri in pittura, scultura e architettura mental dentro del corto catálogo de nuestro pintor Quadri della Reggia Chiesa» (6 de junio de 1772)95. o sia Abecedario pittorico (figura 17). La presencia del cuadro de Preciado en El conjunto compuesto por las cuatro pinturas dall’origine delle belle arti a tutto l’anno MDCCLXXV, Florencia, 1776, la capilla de San Ildefonso fue de hecho registrada de altar para la iglesia de Santiago vino a coronar cols. 1326-1327; transcribo íntegra ya por Mariano Vasi en su Itinerario istruttivo di de esta suerte la carrera pictórica de Preciado de la la breve notícia: «Francesco Preziato di Siviglia Pensionario di Roma (Roma, 1794), a pesar de lo cual ha perma- Vega, que en su dimensión pública quedaba, en la S.M.C. vive in Roma. Ha abbellito necido inédito en su actual paradero92. Señalemos capital pontificia, ostensiblemente vinculada a las delle sue pitture diverse Chiese di questa Città, e particolarmente también de paso que otro español, el escultor Juan fundaciones e instituciones religiosas españolas —a quella dei Padri Trinitarj a Strada, Adan, realizó los ángeles para el nuevo ornato de su patrocinio, por decirlo así—, constatación ésta e diverse Cappelle di San Giacomo degli Spagnuoli». la misma capilla93. por lo menos sintomática de un prestigio y una El cuadro de Preciado representa La Virgen proyección más bien modestos dentro de un me- 93. Archivo Obra Pía de Santiago y S. Ildefonso, E-IV-317 Cuentas imponiendo la casulla a San Ildefonso, el milagro dio artístico extremadamente competitivo y exi- de Santiago, año 1771: «El más famoso de la vida del santo, que contaba con gente, como lo era sin duda el romano. Para regis- Comp.ta de la R.l Casa despachara libranza de Cien Escudos a fabor una rica tradición iconográfica, especialmente en trar otra obra pictórica de Preciado tenemos que de D.n Juan Adan Escultor precio España como es lógico. En Roma, por ejemplo, está avanzar de momento hasta finales de la octava dé- de los Angeles que ha echo en la Capilla de D. Yldefonso de la R.l el bien conocido fresco de Guido Reni en la capilla cada del siglo. Se trata del grande e insulso lienzo Ygl.a Dado en nuestro Palacio a los Paolina de Santa Maria Maggiore, pero no es de de formato oval conservado hoy en una capilla de Para una revisión de la obra pictórica de Francisco Preciado de la Vega (Sevilla, 1712-Roma, 1789) LOCVS AMŒNVS 3, 1997 119 la catedral de Vic, que representa la Glorificación de San Miguel de los Santos. Su autoría ha provo- cado cierta confusión, puesto que algunas fuentes —al menos desde la monografía sobre la ciudad de Vic escrita por Joaquín Salarich (1854)— lo han atribuido a Gabriel Duran96. Originario de la pro- pia ciudad de Vic, Gabriel Duran buscó fortuna como pintor en Roma, donde finalmente pudo hacer carrera como diplomático, y parecería desde luego un buen candidato a la autoría del mediocre cuadro que estamos considerando. Sin embargo, los datos son claros: el lienzo fue pintado en Roma para la solemne beatificación de Miguel de los San- tos, celebrada el día 2 de mayo de 1779, siendo colocado, como se solía hacer, en el óvalo de la Gloria de Bernini, en la basílica de San Pedro, y su autor fue Francisco Preciado de la Vega, quien co- bró 350 escudos por la obra97; después sería trans- portado hasta Vic, donde presidió, desde el altar mayor de la catedral, las fiestas para celebrar dicha beatificación98. El cuadro no hace más que repetir fórmulas ya manidas, y las similitudes con la ante- rior Glorificación de Simón de Rojas grabada por P. Bombelli resultan ostensibles. 7 de Junio de 1771», y también 96. Véase Joaquin SALARICH, Vich, M-IV-1040 Registro de ordenes de su historia, sus monumentos, sus pago de Santiago al Banco de S. hijos y sus glorias, Vic, 1854, p. Spirito, años 1767-78, p. 143, 8 de 202-203; de esta fuente pasó des- junio de 1771. pués la noticia a Antonio Elías de Molins, Diccionario biográfico y 94. Archivo Obra Pía de Santiago bibliográfico de escritores y artis- y S. Ildefonso, E-IV-319 Cuentas tas catalanes del siglo XIX (apun- de Santiago, año 1773. He aquí la tes y datos), I, Barcelona, 1889, p. transcripción del citado texto: 538, al THIEME-BECKER, ad vocem, «Casa i Julio 30 de 1773 / Mui S.or y a otras publicaciones posterio- mio aviendome encargado res. Sobre la trayectoria artística Mons.or Il.mo Guerra antes de par- de Gabriel Duran, no demasiado tir de Roma p.a su obispado el pin- brillante y poco conocida, se pue- tar el cuadro de S. Cosme i de citar también los datos aporta- Damian con la Virgen p.a que se dos en S. ALCOLEA, La pintura en colocase en uno de los tres peque- Barcelona durante el siglo XVIII, II, ños altares, que mandó restaurar en Anales y Boletín de los Museos en la R.l Ygles.a de Santiago de de Arte de Barcelona, 15 (1961- Españoles ; lo he podido finalizar 1962), p. 62-63 ; y S. CÁNOVAS DEL i hacer poner en el sitio destinado CASTILLO, op. cit., p. 177-180 y antes de la fiesta del S.to Apostol. / 196-197. Paso a V. md la notizia afin que se sirva dar orden al contador de la 97. Arxiu Capitular de Vic, leg. R.l Casa se me haga el mandato Sant Miquel dels Sants. para la cobranza del valor de la Beatificació, Arm. 36/35 y Llibres obra, que creo serà equo i justo el del Secretari, XVIII, 1768-1779 y precio de ciento i treinta escudos XIX, 1779-1789. Véase también J. siguiendo aquella honestidad que RIUS SERRA, «Bibliografía de San siempre he usado en la estimacion Miguel de los Santos», Ausetania, de mis obras sin que se aya de per- 1424 (1928), p. 79-85, donde se Figura 17. judicar la R.l Casa en un marave- ofrece en traducción castellana la Francisco Preciado de la Vega, San Ildefonso recibe la casulla de la Virgen, 1771 (procedente de la iglesia dí. / He de dever a Vmd este favor Relazione della solenne de Santiago y San Ildefonso, actualmente en una dependencia del palacio anexo a Montserrato, Roma). y el de que me ocupe en q.to quie- beatificazione del Venerabil Padre ra mandarme, interin que quedo Michele de Santi.... Celebrata con rog.do a D.s le g.e los muchos años divota solenne pompa nella sacro- que deseo. / B.L.M. de Vmd / su santa Basilica Vaticana il 2 maggio m.r serv.r i afecto / Fran.co Precia- 1779... (Roma, 1779), que también do de la Vega.» Véase también M- menciona explícitamente la IV-1040 Registro de ordenes de autoría de Preciado de la Vega. pago de Santiago al Banco de S. Spirito, años 1767-78, p. 214, 20 de 98. Sobre el transporte del cua- agosto de 1773. dro de Preciado a Vic, véase E . J U N Y E N T , «Exposición 95. Archivo Obra Pía de Santiago iconográ-fica de San Miguel de los y S. Ildefonso, M-IV-1040 Regis- Santos», Ausa, 41 (1962), p. 241- tro de ordenes de pago de Santia- 246, y especialmente Lluís go al Banco de S. Spirito, años ALEMANY, «Als dos-cents anys de 1767-78, p. 122, 9 de setiembre de la beatificació de Miquel 1770, y p. 180, 6 de junio de 1772. Argemir», Revista Vic (1979). 120 LOCVS AMŒNVS 3, 1997 Rafael Cornudella i Carré Un último cuadro que parece certificar el ago- Parrasio Tebano, nombre pastoril adoptado por tamiento artístico de Preciado en sus años de ve- Preciado como miembro de la Arcadia, y se antici- jez, incluso su menguante calidad, ya patente en el paba la necesidad de una relectura de ese texto, que lienzo de la catedral de Vic, es la pequeña Sagrada sin embargo no me he propuesto emprender en esta Familia con Santa Ana (o Inés?) y San Juanito, fir- sede. Sólo añadiré, pues, unas pocas observaciones mado y fechado por Preciado en Roma en el año para reforzar esta invitación. De las distintas alu- 1783, en colección particular, pero bien conocido siones que aparecen en él se deduce que fue redac- puesto que ha sido expuesto y publicado99. Y aun- tado por Preciado en los últimos años de su vida104, que mi propósito no es ofrecer en esta sede un ca- y constituye en este sentido un legado que podemos tálogo exhaustivo de la obra del pintor, no estará analizar también a la luz de la trayectoria estilística de más completar esta visión de conjunto con otras que he intentado esbozar a partir del análisis de sus referencias sumarias. En la catedral de Sevilla se obras, a pesar de las sensibles lagunas ya apunta- conserva otro lienzo de Preciado, que representa das. Para ordenar y aderezar sus argumentos y sus El Venerable Contreras con unos niños cautivos, materiales, de tono e intención francamente una de las pocas obras ya registradas por Ceán. Si didácticos, Preciado se sirve —como ya se ha pues- se mantiene para este cuadro una datación tardía to de relieve— de una ficción literaria basada en el —como la que sugiere E. Valdivieso, hacia 1770, o tradicional método del ars memoriae, un artificio incluso posterior100—, entonces se tendrá que que a esas alturas parece más bien arcaizante105. admitir también la posibilidad de un cierto resur- Como ya observara, severo, Menéndez y Pelayo, gimiento tardío del ascendiente conquiano. Aún la Arcadia Pictórica adolece de «la frialdad de to- más difícil resultaría proponer una cronología hi- das las alegorías, cuando la intención satírica no potética para el cuadrito de Preciado conservado las anima, empeñándose vanamente su autor en dar en el Museu de la Reial Acadèmia de Belles Arts interés a las pálidas figuras del mancebo Estudio, de Sant Jordi de Barcelona, que representa un bus- del príncipe Diseño, del anciano Premio o del to de Santa Catalina de Alejandría, evocada con monstruo Pereza, por medio de las cuales va expo- una idealización y un lirismo que algo parecen de- niendo una doctrina sumamente elemental y para ber al influjo de Pompeo Batoni. Dicho cuadro, de principiantes»106. mérito más bien discreto, es poco conocido a pe- El mismo Menéndez mostraba bien poca fe en sar de haberlo grabado Francesc Fontanals i la originalidad de las enseñanzas de nuestro Rovirosa (1777-1827), quien firmó su trabajo en Parrasio Tebano, y es precisamente en este punto 1804 «siendo Pensionado por la Real Junta de Co- donde habría que insistir. Pues, por lo que yo sé, la mercio de Barcelona»101. Por último, entre las pin- crítica parece haber pasado por alto en este senti- turas conservadas, cabría añadir las dos marinas do el dato más notable, y es que buena parte del firmadas por Preciado que J. L. Morales y Marín texto de la Arcadia Pictórica no es más que una menciona en una colección particular de Madrid102. mediana traducción al castellano de secciones en- Si la obra pictórica conservada y conocida de teras de la «Idée du Peintre parfait» incluida den- Francisco Preciado, tal como queda delineada, si- tro del Abregé de la Vie des Peintres (París, 1681) gue en cierto modo pareciéndonos exigua, aún más y del Cours de Peinture par Principes (París, 1708), breve resulta el catálogo de sus dibujos hasta aho- obras ambas de Roger de Piles107; una fuente que ra publicados, aunque confiamos en que también se podía ya intuir por las pistas que nos da el pro- éste se podrá ampliar en el futuro. Hemos mencio- pio Preciado, aunque a la vez resulta insospechada nado ya el juvenil Martirio de los Macabeos del si pensamos en el escritor francés como el gran por- concurso Clementino y el Santiago del Museo tavoz teórico del «partido» de los rubénistes en la del Prado, pero a éstos hay que añadir al menos famosa querelle, mientras que al español le atri- los tres catalogados en la Biblioteca Nacional, ya buiríamos acaso el papel de modesto y comentados brevemente por A. E. Pérez Sánchez academizante divulgador de las virtudes de la Es- en su Historia del dibujo en España103. De los tres, cuela Romana —como lo es, en efecto, cuando ha- bastante discretos, el más interesante quizá sea el bla con voz propia—. Tal constatación exigiría, San Felipe, en el cual Preciado emplea la pluma y desde luego, un redimensionamiento crítico del la aguada junto a toques de albayalde, y que pare- aporte de Preciado a la teoría de la pintura. ce concebido como idea o dibujo preparatorio para Descontando, pues, estos extensos «plagios» de un hipotético cuadro de altar. Debe tratarse de un los libros de Piles —y otros menores de otras fuen- ensayo juvenil, muy ligado a los modos de tes, que en todo caso habrá que precisar—, el autor Sebastiano Conca, tanto por su estilo gráfico como de la Arcadia Pictórica parece mantener básicamen- por la tipología de las figuras. te las posiciones doctrinales elementales del clasi- Al principio de este artículo se recordaba la cismo académico tal como fueron enunciadas des- Arcadia Pictórica en sueño, alegoría ó poema pro- de Agucchi y Bellori, aunque matizadas con un saico sobre la teórica y práctica de la pintura (Ma- nuevo énfasis en el valor normativo de lo antiguo, drid, Antonio de Sancha, 1789) firmada por lo cual se explica fácilmente por el impacto de las Para una revisión de la obra pictórica de Francisco Preciado de la Vega (Sevilla, 1712-Roma, 1789) LOCVS AMŒNVS 3, 1997 121 ideas de Winckelmann y de Mengs. De acuerdo con ma didáctica un conjunto de «preceptos» y de con- estos postulados clasicistas —que ya gozaban de sejos, y por tanto no hay que sobrevalorar el alcance una larga vigencia, por lo cual podemos teórico de las posiciones doctrinales explícitas o im- caracterizarlos como «tradicionales»—, la excelencia plícitas en la Arcadia Pictórica. de la pintura hallaría su fundamento en la imitación En cualquier caso, para Preciado es sin duda la de la «bella naturaleza» 108, en una imitación, por tan- Escuela Romana —«fundada en la imitación de los to, guiada por «la buena elección» 109, que, por un antiguos y de la naturaleza»112— la que con Rafael lado, debe trascender el mero naturalismo —eso consiguió la excelencia en la pintura, y después es, la imitación de la naturaleza tal como se la había logrado preservarla o renovarla con Annibale encuentra, sin selección— y, por otro lado, debe Carracci, Domenichino, Guido Reni, Andrea evitar igualmente el «amaneramiento» de aquéllos Sacchi o Carlo Maratti, a pesar de las desviaciones que «obran con la sola práctica, sin servirse del na- que también en su seno habían surgido. Con todo, tural, o sirviéndose de él a su modo»110. Preciado la mentalidad clasicista y académica de Preciado parece asumir, pues, el núcleo básico de la doctrina —como ya señalara Menéndez y Pelayo— se mues- clasicista de cuño belloriano, pero renuncia explí- tra mucho más flexible y más tolerante que, por citamente a escrutar sus fundamentos filosóficos o ejemplo, la de Mengs; y si en un lugar se nos dice a desarrollar ninguna teoría de la belleza, cuestión que la «variedad de tiempos y estilos ha sido causa ésta «que varios han tratado con ideas Platónicas, de la deterioración de la buena escuela»113, hay que y nos han dexado a lo obscuro»111. Sin ninguna pre- admitir, al hilo de los juicios críticos prodigados a tensión, pues, de «pintor filósofo» a lo Mengs, lo largo de la Arcadia Pictórica, que el autor se nuestro Parrasio Tebano renuncia a cualquier vue- muestra casi siempre abierto a los valores positi- lo metafísico y mantiene sus argumentos sobre la vos que puedan hallarse en pintores como Rubens belleza y demás categorías estéticas en un plano prin- o como Pietro da Cortona, a quienes nunca se re- cipalmente fenoménico. Pero hay que subrayar una gatea el reconocimiento de su originalidad, de su vez más que su objetivo palmario es exponer de for- genio o de su categoría intelectual. 99. Véase J. M. ARNAIZ en J. R. consecuentes de su pintura (catá- Vega, ubicada en la Sala del 106. M. MENÉNDEZ Y PELAYO, op. BUENDÍA y otros, Goya joven (ca- logo de la exposición), Sevilla, Anterretrete. No he tenido ocasión cit., p. 1518-1519. tálogo de la exposición), Zarago- 1982, núm. 78, p. 190, reproduc- de comprobar estos últimos datos. za, 1986, núm. 80, p. 123-124. En ción en la página 191 y en color 107. El propio árcade Parrasio el mismo catálogo, núm. 49, p. 101 en página sin número; y más re- 103. Véase A. M. DE BARCIA, Ca- Tebano nos da la pista para hallar [y lámina XXXI] se publica un pe- cientemente el texto de E. tálogo de la colección de dibujos la fuente de su «plagio» cuando, queño óleo de una colección par- VALDIVIESO en Magna Hispalensis. originales de la Biblioteca Nacio- al final del capítulo dedicado a la ticular que representa El arcángel El universo de una Iglesia nal, Madrid, 1906, núms. 1626, «Invención y Composición» aña- San Rafael. Según J. R. BUENDÍA, (catlálogo de la exposición), Ca- 1627 y 1628, p. 248-249 y A. E. de: «Esto es en parte quanto de la autor del texto crítico, dicha obra tedral de Sevilla, Sevilla, 1992, PÉREZ SÁNCHEZ, Historia del di- composicion en general escribió «en muchos aspectos coincide con núm. 130, p. 295. bujo en España de la Edad Media Monsieur de Piles teóricamente el arte de Goya, aunque también a Goya, Madrid, 1986, p. 350-351. [...]» (Arcadia Pictórica, p. 113), o concuerda con el de Preciado de 101. Agradezco a Francesc cuando en el capítulo dedicado a la Vega, que convive con Francis- Fontbona, académico conserva- 104. Como ya señalaba F. J. SÁN- los «Paises» reconoce: «Y porque co en Roma». Al parecer, un viejo dor de dicho Museo, las facilida- CHEZ C ANTÓN , Fuentes litera- he leido y visto con qué bellas «expertizaje» de José Pijoán des que me ha dado para exami- rias..., tomo V, p. 226, en la p. 25 observaciones Mr. de Piles ha tra- (1946) lo consideraba original de nar el cuadro y para reproducirlo. de la Arcadia Pictórica se alude a tado esta materia, me ha parecido Goya. En cualquier caso, nosotros El grabado de Fontanals según el la boda del Príncipe de Asturias, unir á mi discurso todas sus prin- no le vemos ninguna conexión con original de Preciado es comenta- celebrada en el año 1785. Otras cipales observaciones como útiles lo que hasta hoy conocemos de do por R. M. S UBIRANA en alusiones, a Carlos III, a Florida- á vuestro estudio [...]» (p. 241). Y Preciado. VV.AA., La col·lecció Raimon blanca o a Mengs, entre otras, nos aún más adelante se reconoce que Casellas. Dibuixos i gravats del sitúan igualmente en fechas tar- la «idea [...] del Pintor perfecto» 100. Sobre este lienzo, que se lo- Barroc al Modernisme del Museu días, posteriores por lo menos a se ha tomado de «un Autor Fran- caliza en la sacristía de la capilla Nacional d’Art de Catalunya (ca- la mitad de la octava década del cés», que en nota a pie de página de la Virgen de la Antigua de la tálogo de la exposición), Barcelo- siglo. se identifica como «Mr. de Piles» Catedral sevillana, véase E. na, 1992, núm. 243, p. 268-269. (p. 297). Sobre la teoría de la pin- VALDIVIESO, Catálogo de las pin- 105. Ha insistido en este enfoque tura del autor francés, véase sobre- turas de la Catedral de Sevilla, 102. J. L. MORALES Y MARÍN; E. John F. MOFFITT, op. cit. Por otra todo T. PUTTFARKEN, Roger de Sevilla, 1978, núm. 403, p. 97, lám. VALDIVIESO GONZÁLEZ, «Arte es- parte, en F. J. LEÓN TELLO y M. V. Piles’ Theory of Art, New Haven XCV-1. Dicho catálogo describe, pañol del siglo XVIII», Summa SANZ SANZ, Tratadistas españo- y Londres, 1985, con bibliografía bajo el núm. 404, p. 97, otro lien- Artis, vol. XXVII, Madrid, 1991, p. les..., se hace una larga paráfrasis anterior. zo con otra versión del mismo 98. También cabe añadir la refe- del texto de la Arcadia Pictórica, tema, de menor tamaño, localiza- rencia a dos miniaturas de Precia- sin que se haya investigado sus 108. Arcadia Pictórica, p. 61. do en el vestuario de los Canóni- do descritas a mediados del siglo fuentes. Me parece errónea la in- gos, «similar a la anterior, que evi- XIX por Vicente P OLERÓ Y terpretación de varios pasajes en 109. Ibídem, p. 62 dencia haber sido pintada por la TOLEDO, Catálogo de los cuadros clave de «neoclasicismo» o de anti- misma mano, aunque en esta oca- del Real Monasterio de San Loren- cipaciones «románticas», incluso 110. Ibídem, p. 126. sión la escena se desarrolla en el zo, llamado del Escorial, Madrid, de algunos pasajes que traducen interior de un templo ante un al- 1857, núm. 677, p. 147 y núm. 667, literalmente a de Piles y por tanto 111. Ibídem, p. 59. tar, en el momento en que el Ve- p. 145. Más recientemente, la guía no son originales de Preciado. nerable Contreras y unos niños de J. ZARCO; S. GARCÍA, El Mo- Tanto la sustancia teórica y crítica 112 Ibídem, p. 195. cautivos dan gracias por haber nasterio de San Lorenzo el Real de la Arcadia Pictórica como su obtenido su redención». Sobre el de El Escorial la Casita del Prín- estilo literario, con su tópica fic- 113. Ibídem, p. 197-198. primer cuadro, véase también E. cipe, Madrid, 1958, p. 83, registra ción basada en el ars memoriae y VALDIVIESO; J. M. SERRERA, «La aún la «Virgen con el Niño Jesús, sus pálidas alegorías, tienen un época de Murillo». Antecedentes y sobre cobre» de F. Preciado de la carácter claramente conservador. 122 LOCVS AMŒNVS 3, 1997 Rafael Cornudella i Carré Apéndice Informe del Embajador en Roma, D. Manuel de Roda, sobre D. Francisco El S.or D.n Joseph Carvajal le encargò un Quadro de la SS.ma Trinidad para el Preciado Altar maior de los PP.es del Oratorio de S.n Phelipe Neri de Cuenca, que se aprecio Archivo del Ministerio de Asuntos Exteriores (Madrid) mucho y otro de S.ntiago el Maior, historiado, para la R.l Capilla del Palacio de S. Santa Sede, leg. 598, 58-60, copiado también en 133r.-135v. M. en Londres, que V. E. havrà visto y parece fue preferido al que havia trabajado en Venecia el Pintor Tiepolo del mismo asunto y p.a el mismo fin. Roma, 10 de abril de 1760 Mons. or Clemente desde luego que vino à Roma encargado de los Pensionados hizo grande estimacion de este sugeto, y le hizo trabajar en su propia Al S.r D.n Ricardo Wall casa un quadro alegorico de la Paz, que se remitiò à la R. l Academia de S. n Fernando y despues quando Mons.or Clemente se bolvio à España llevò otro Ex.mo S.or Mui S.or mio: he recibido con el maior aprecio la R.l orden, que V. E. se de Judas y Thamar para la misma Academia, que es una copia del que el mismo sirve comunicarme en su carta de 18. del pasado, para que informe individualm.te Preciado havia hecho p.a la de S.n Lucas quando le hicieron Academico, y siempre del talento y habilidad de D.n Fran.co Preciado en el Arte que profesa de la Pintura, le he oido à dicho Mons.or hablar con grandes elogios de Preciado. Este año ha del desempeño de su obligacion en el encargo de Director de los Pensionados, y inviado por mi mano à la misma Academia con los diseños de los Pensionados, principalmente de las obras que ha trabajado; diciendo V. E. que aunque no se dos figuras pintadas que representan un Rio, y un Vulcano. Fuera de esto, hai en duda de su habilidad, quiere S. M. saber, quales son los trabajos, que lo han Madrid algunas otras obras de que puede V. E. facilm.te informarse, como son un acreditado y que desearia S. M. ver alguna descripcion ò dibujo de ellos, para quadro mediano de S.n Pasqual Baylon, historiado, que trabajò para D.n Pasqual proceder con entero conocim.to del merito y circunstancias de este sugeto en la Herreros, y otro pequeño de la Familia Sacra, que llevò el P.e Roca Benedictino, pretension que tiene del titulo de Pintor de Camara y que se le señale algun Abad del monasterio de Monserrate de Madrid : otro con una media figura de la sueldo. Y cumpliendo con la referida orden R.l debo decir à V. E. lo que tengo Ven.e Ynfanta D.a Sancha, que D.n Alonso de Solís Postulador de la causa de su entendido de este sugeto, por varias noticias, que he adquirido, y lo que he visto beatificacion remitio al Consejo de Ordenes. y experimentado por mi mismo, haviendole tratado y conocido con motivo del El S.or Card.l Portocarrero tiene dos de su mano, el uno del Ven.e Ybernon, encargo que S. M. se sirvio hacerme del cuidado de los Pensionados y de este y el otro de la Ven.e Sor Mariana de Jesus, que le dieron los Postuladores, como sugeto, como su Director. Ponente de dichas causas; en cuio genero ha trabajado varios quadros por encargo Es natural de Sevilla; vino a Roma por el año de 1732 con solos los primeros de los Postuladores de las causas de España y actualm.te trabaja el del Ven.e rudim.tos ò principios del Arte de la Pintura por sola aficion, pues en España no Roxas. la profesaba y se havia aplicado bastantem.te à las Letras, como se le conoce de su De todas las obras referidas, aunq.e he visto las que hai en Roma, no puedo trato. En Roma se dedicò à esta profesion y tuvo por Maestro al Cavallero Conca, dar dictamen seguro por mi falta de inteligencia, pero he oido celebrarlas mucho haviendose adelantado tanto en este estudio, que ya en los primeros años à los Profesores, y me consta q.e està reputado generalm.te por mui habil, consiguio premios en la Academia de S.n Lucas y despues le eligio por Academico inteligente, y exacto en quanto trabaja. de merito; haviendo exercido en ella los primeros empleos y hecho varios trabajos De lo que puedo informar con seguridad, y certeza por mi experiencia propia con estimacion de todos, y actualm.te sirve los oficios de secretario y Archivero de su gran juicio, talento, y buena conducta, y del cuidado y vigilancia con que en dicha Academia. desempeña el encargo de la direccion de los Pensionados, à que atiende con zelo, Muchos años tuvo en su propia casa la Academia del desnudo con gran y fatiga, como ya informè à V. E. en mi carta de 17. de Enero en que di cuenta de concurso de Profesores, Jovenes, y Maestros, asi Romanos, como Estrangeros y los trabajos que havìan hecho y remitì à V. E. especialm.te Ingleses, con mucho credito, y aplauso por la habilidad con que la Se casò en el año de 1750. y le he oido q.e pidio licencia y tuvo la aprobacion dirigia, y ponia las aptitudes del modelo, diseñaba, y pintaba las figuras, algunas del S.or D.n Joseph Carvajal. Y su muger, que es Romana, se exercita en pintar al de las quales se llevò Mon.or Clemente, otras tienen en Roma algunos Deleitantes, oleo, y de miniatura con grande aplauso. Es cierto q.e para mantenerse con la y especialm.te Phelipe Valle, que es un escultor famoso y las estima mucho. decencia y comodidad correspon.te al Estado en que se halla y al Empleo Cesò esta Academia de Preciado quando el Papa Bened.o XIV. erigio la de Director, que exerce, no le sufraga el corto sueldo que le ha asignado publica del Campidolio para el mismo fin del desnudo, à que concurre el mismo la R. l Academia, ni lo que le produce su profesion porque en Roma aunque le Preciado un mes cada año, como director de los Jovenes que dibujan por hacen justicia, le miran, como estrangero y le dàn mui poco q.e trabajar, y de nombram.to de la Academia de S.n Lucas que destina un director cada mes y en España es mui rara la obra que se encarga, y estas regularmente quieren, que este año le ha tocado el presente de Abril. sean de mano de Pintor Ytaliano. Las obras de su mano, que he sabido son diferentes. Las que primero le Por todo lo qual le contemplo Acreedor à que la piedad del Rey le atienda, acreditaron, fueron un Quadro de la Sacra familia, que està en la Yglesia de Santi y le distinga con algun honor, y sueldo, obligandole a que se emplee y trabaje en Quaranta y S.n Pasqual Baylon de PP.es Franciscanos descalzos en Trastebere, y servicio de S.M. otro de la Concepcion de Nuestra S.ra que esta en la Yglesia de PP.es Trinitarios No obstante lo referido, diciendome V. E. que S. M. desearía ver alguna Calzados Españoles del Corso, donde hai otras famosas pinturas de los mejores descripcion, ò dibujo de sus trabajos, me ha parecido insinuarle, como dictamen Profesores que havia entonces en Roma, à quienes se encargaron para colocar en mio propio, q.e podia remitir à S. M. alguna de las obras que tenga, p.a mostrar su los Altares, quando se fabricò esta nueva Yglesia y à competencia de las demas habiliel mismo me havia dicho en varias ocasiones, que lo deseaba, pero queria ha merecido grande aplauso la de Preciado, y aun ha sido mas celebrado otro trabajar una obra de proposito y yo le he animado à que enviase qualquiera de quadro que ha hecho despues p.a un Altar de la sacristia de la msima Yglesia en las que al presente tuviese en su poder, hechas por su idea, y sin encargo particular, que se representa la fundacion de la orden de la Trinidad. por lo que remite un Quadrito del Reposo de Egipto : Y asi podrà S. M. juzgar por He oido que ha hecho muchas obras p.a varias Personas particulares y para si mismo del talento y habilidad de este Profesor. Yglesias fuera de Roma, para Toscana, para el Reino de Napoles y p.a España Que es quanto por obedecer la R.l Orden que V. E. me comunica, puedo que han celebrado los Profesores, è Ynteligentes de esta Corte, que las han visto exponer à V. E. quedando siempre à su desposicion con el maior rendimiento. antes que saliesen de ella. Dios g.e à V. E muchos años etc.