Revista Electrónica de Salud y Mujer
    Octubre 2010  
   
 
  La mitad de los niños con una enfermedad reumática la arrastrará hasta la edad adulta
   
portada RESYM
  En España uno de cada mil niños padece alguna de estas enfermedades relacionadas con el aparato locomotor y un 50% las arrastra, con sus consiguientes secuelas y aumento de incapacidad, hasta la edad adulta, puesto que los tratamientos actuales no consiguen erradicar definitivamente las patologías, sino solo controlar sus síntomas. La artritis idiopática juvenil, las enfermedades del tejido conectivo y las espondiloartropatías son las que se dan de forma más común entre los más pequeños.

Además de las implicaciones graves que supone para la vida del paciente en la infancia y en la adolescencia, "el hecho de padecer la enfermedad desde tan jóvenes provoca una respuesta inflamatoria constante que podría llevar a minusvalías o discapacidades lo suficientemente importantes como para generar un círculo vicioso en el que los pacientes se ven envueltos toda su vida", según la doctora Mª Luz Gamir, del Servicio de Reumatología del Hospital Ramón y Cajal.

La cojera o ciertas limitaciones a la hora de realizar actividades de la vida cotidiana son algunas de las consecuencias de las patologías del aparato locomotor en niños y adolescentes, aunque sus expresiones clínicas pueden ser muy variables. A esto hay que añadirle un fuerte componente psicológico, ya que estas limitaciones pueden llevar a que el niño no se relacione bien con su entorno social, llegando a casos de apatía o trastornos de la personalidad que condicionan tanto su comportamiento como su correcto desarrollo. "Por este motivo, señala esta experta, en los colegios se ha de tener constancia de la enfermedad del niño, pero sin ser asumidas como minusvalías, dejando que realice incluso gimnasia y actividades deportivas en la medida que le sean posibles".

Actualmente el diagnóstico temprano y la evolución en los tratamientos, gracias sobre todo a los fármacos biológicos, permiten a estos pacientes mantener una vida que en la mayoría de los casos se puede comparar a la de un niño sano de la misma edad.

   
 

 

   
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