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Cincuenta años de Humor Nuevo: La obra de Antonio de Lara Gavilán (1921-1971)
Weis Bauer, Samuel Michael
Calafell Sala, Núria, dir.
Universitat Autònoma de Barcelona. Departament de Filologia Espanyola

Publicació: [Barcelona] : Universitat Autònoma de Barcelona, 2012
Descripció: 1 recurs electrònic (646 p.)
Resum: Con el armisticio de la Gran Guerra vino el florecimiento de los movimientos de vanguardia en España y la inevitable irradición de sus valores en las otras ramas artísticas, tal como sugirió Ortega y Gasset en La deshumanización del arte: "cada época histórica mantiene [. . . ] una inspiración idéntica, un mismo estilo biológico" . El humorismo, sus valores discursivos y el acercamientos particulares, fue una estrategia predilecta y natural del vanguardismo por lo que compartían de efecto y objetivo: la desmitificación, la desubicación, la mofa, la desdramatización y, en caso del humor vanguardista, la yuxtaposición de elementos heterogéneos. Así que el desarrollo de un humorismo que incorporar elementos del vanguardismo, un humorismo nuevo en España que ahora se llama, en mayúsculas, "Humor Nuevo" por ser un movimiento histórico reconocido, fue un acontecimiento, en retrospectiva, totalmente esperado, por muy revolucionario que fuera. En España la llegada del vanguardismo, y el humorismo vanguardista, se vio especialmente influenciado por el carisma, las enseñanzas, el magnetismo y la personalidad del ilustre Ramón Gómez de la Serna, quien entendía el humor como un valor transcendental y una postura ante la vida , y cuyas ideas formarían gran parte del trasfondo teórico y práctico del Humorismo Nuevo. Guiados por RAMÓN, los practicantes del Humorismo Nuevo, Los humoristas del 27 o La otra generación del 27, rompían conscientemente con las estéticas y los hábitos conceptuales del costumbrismo, el realismo y el romanticismo, los cuales eran, según RAMÓN, enfermedades sociológicas, fuentes de amargura y diatriba. La rotura concienzuda con esos géneros tuvo profundas implicaciones estéticas, "humorales" y retórica para esa nueva generación de artistas que ejercían bajo la bandera del Humor Nuevo. Antonio de Lara Gavilán (Tono) formó parte del grupo cuya trayectoria inicial son mejor descritos por las revistas: Buen Humor (1921-1932), Gutiérrez (1927-1934) y La Codorniz primera (1941-1944). Más tarde a los miembros integrales del grupo todos les dio por trabajar en el teatro. El objetivo de esta tesis doctoral es catalogar y estudiar la obra escrita y gráfica de Tono , autor que se ha quedado relegado a menciones fortuitas en discusiones sobre Los humoristas del 27 y el Humor Nuevo español. A fin de paliar el vacío crítico que ha sufrido su obra, se procura presentar un primer acercamiento bibliográfico y llevar a cabo un primer estudio exclusivo de su prolífica obra escrita, gráfica, escénica y cinematográfica en el cual se analizarán sus características, mecánica, contexto y idiosincrasias. En los dos primeros capítulos se presenta un esbozo biográfico y una cronología analítica de su obra, explorando con especial esmero las pautas estéticas y humorísticas que la regían, particularmente su relación con los movimientos de vanguardia, los humoristas predecesores, los otros humoristas del 27 y las teorías de José Ortega y Gasset y Ramón Gómez de la Serna. En el tercer capítulo, se analizan los rasgos determinantes de su humor a través de un estudio casi exhaustivo de los recursos retóricos, los cuales vienen a ser el mecanismo más fundamental de éste y el engranaje de su humor. Dada la importancia de lo gráfico y la complicidad de éste con lo escrito en su obra, se dedica el capítulo cuatro al estudio del componente gráfico, para el cual se emplea un análisis interdisciplinario que incluye la descripción de las pautas estéticas, simbólicas e ideológicas del plano gráfico y como éste interactúa –determinando, informando y contradiciendo– el plano escrito. El estudio del contenido visual comprende una descripción detallada y un análisis de la evolución de su corpus gráfico que además lo sitúa dentro de las grandes tendencias artísticas occidentales sin olvidar la relación más cercana e íntima con el mundo de la viñetas española e italiana de su época. En el anexo se incluye un catálogo de su obra y un breve estudio semiótico en el cual se descomponen los constituyentes gráficos y lingüísticos de su obra para así desvelar relaciones subyacentes recurrentes y contemplarlas desde una óptica estructuralista. La obra de Tono ha recibido una atención periférica y una recepción crítica agridulce que, aparte de reseñas periodísticas de sus contemporáneos, ha aparecido como anexo a los análisis de los escritores más celebres de su "generación" tales como Miguel Mihura, Jardiel Poncela, José López Rubio o Edgar Neville, o como parte inevitable del estudio de La Codorniz "primera" o el Humor Nuevo, aunque Tono fue uno de los dos «dibujantes más significativos de la posguerra inmediata» . El creciente interés entre historiadores y críticos, dice Llera (2007), arrancó con el discurso de ingreso en la RAE de José Luis Rubio en 1983, aunque ese discurso no fue totalmente nuevo y pidió prestado contenido de un artículo de Pedro Laín Entralgo en La Gaceta Literaria. El discurso de López, nos explica Llera , «no es más que un intento de construir una cédula de incorporación al canon a partir de una palabra taumatúrgica en nuestra historiografía literaria: generación». Más allá de los vínculos literarios y la amistad sincera que compartían Los humoristas del 27, Llera nos confirma que sus relaciones estuvieron «plagadas de rupturas, celos profesionales, medias verdades y matrimonios de conveniencia» , y ofrece una carta vitriólica de Enrique Jardiel Poncela dirigida a Miguel Mihura como prueba. Aunque el Humor Nuevo fue un humor, en teoría, apolítico, la obra temprana de Tono se ve puntualmente influenciada, y hasta dominada en cuanto a contenido, por la política de la España de aquel entonces. Al principio de su vida y durante la guerra civil, Tono fue falangista –hecho que, quizás, informe a el desprecio por lo burgués– constatado por su posición de director de la revista Vértice "revista nacional de Falange Española y la J. O. N. S. ", su participación en el diario F. E. y la revista pro-bélica, La Ametralladora. Si cabe, una explicación de las opiniones políticas tempranas de Tono se encuentra en un comentario de López Ruiz –basado en otro de Barreto– en su estudio del humor gráfico madrileño titulado La vida alegre en que se atribuye la pertenencia a un bando u otro a la ubicación geográfica, una descripción que no deja de ser, quizá, apologética y simplista: A partir de aquella primavera frentepopulista los humoristas, [éramos] huérfanos de publicaciones específicas […]. Después, aparte de afinidades políticas, sería la bola negra o la bola blanca –como diría Barreto– de la ubicación geográfica la que determinara quiénes serían «rojos» y quienes «azules» . A pesar de que a primera vista las opiniones «suprasociales» y «antipolíticas» de Tono podrían parecer contrarias a su pertenencia al movimiento falangista, pero éstas, en realidad, concuerdan perfectamente con la tendencia antipolítica del fascismo. La desilusión o, por lo menos, la falta de interés por lo político que Tono compartía con Mihura se aprecia en que a partir de María de la Hoz y La Ametralladora ninguno de los dos vuelve a escribir sobre un tema político con tanta asiduidad y, de hecho, lo evitan. Como un ejemplo de la complejidad y el vaivén de las opiniones políticas de Tono , apenas una semana después de la desautorización de José Antonio Primo de Rivera por el rey y otros mandos militares, lo cual ocurrió el 28 de enero 1930, Tono publica, el 2 de febrero de 1930, sin haberse si quiera realmente instituido la "dictablanda" de Dámaso Berenguer un artículo en Gutiérrez en que se festeja un «rumor» que «la Dictadura esa […] presidido por Primo de Rivera se ha ido […] a consecuencia de la presión sistemática que venía haciéndosele objeto en la tertulia de los dibujantes de la Granja de Henar», ofreciendo otras razones hipotéticas bastante tonescas por las cuales el Gobierno de la Dictadura dimitió: Se confirma el rumor. A última hora de la noche nos enteramos, por el extraordinario del Herald, de la exactitud de los rumores que corrían, y queriendo ser los primeros, como siempre, en dar la noticia a nuestros lectores, se lo decimos para que lo sepan. Hoy podemos asegurar formalmente, sin temor a multas ni tonterías que el Gobierno de la Dictadura esa que había ha dimitido. Al parecer, el gobierno presidido por Primo de Rivera se ha ido: Primero. Porque se le hacía tarde. Segundo. A consecuencia de la presión sistemática que venía haciéndosele objeto en la tertulia de los dibujantes de la Granja del Henar. Tercero. Por lo de las divisas. Cuarto. Por lo de los petos. Nosotros ya estábamos viendo que aquello se venía abajo, pero no decíamos nada por temor a la censura. Hoy podemos decir muy alto que tenía que acabar así. (1) Un éxito más que tiene que apuntarse Gutiérrez. (1) Bueno, a ver si ahora resulta que todo ha sido un rumor y me plantan un multazo. Consta que a mí me ha encargado el director esta información. Yo soy un "mandao" . Es verdad que la índole descomprometida de Los humoristas del 27 fue «un eficaz contrapeso a tanta farfolla, tanta catarata de prosa ampulosa, doctrinaria y pseudopatriótica que abrumaban [a los españoles]» , pero eso no es decir que otras características de este humor fueran productos de la necesidad de camuflar sus mensajes de la censura. El léxico vacío se produjo antes de guerra como parodia de lo romántico, lo cursi y lo tópico. Este "movimiento humorístico", como es sabido, y como se ve a lo largo de este trabajo, se remonta a movimientos de vanguardia bien anteriores al franquismo. Volviendo al tema de que si Tono era «antipolítico» o no, en su entrevista con Tubau a finales de su carrera, Tono proclama que nunca fue un «dibujante político», así que sabemos como él se veía (o quería que le viera) aunque decir que nunca fue un dibujante político nos parece un impreciso, por lo menos en cuanto a su participación como dibujante en La Ametralladora, una revista probélica destinada a soldados nacionales. [...]
Nota: Tesi doctoral - Universitat Autònoma de Barcelona. Departament de Filologia Espanyola, 2012
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Llengua: Castellà.
Document: Tesis i dissertacions electròniques ; doctoralThesis ; publishedVersion
Matèria: Humor ; Antonio Lara Gavilán ; ironía
ISBN: 9788449032400

Adreça alternativa: http://hdl.handle.net/10803/96318


646 p, 8.0 MB

El registre apareix a les col·leccions:
Documents de recerca > Tesis doctorals

 Registre creat el 2014-12-16, darrera modificació el 2016-06-04



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