| Resum: |
La incidencia del dolor se supone en alta en animales que compiten. La presentación clínica más frecuente es la presentación de bajo rendimiento deportivo. La clínica resulta poco específica y resulta difícil diferenciar dolor real de "dorso frío". El diagnóstico debe incluir: Historia, examen físico, examen en movimiento y pruebas diagnósticas adicionales. La radiología puede identificar alteraciones óseas como: fracturas, fractura laminar o pélvica de estrés, osteartritis de procesos articulares y procesos espinosos en contacto. La ecografía puede identificar alteraciones en ligamentos (supraespinoso y sacroiliacos) o problemas crónicos musculares. Con gammagrafías se obtiene información sobre el metabolismo óseo, ayudando a dar significancia clínica a alteraciones localizadas por radiología. . |