El Parlamento de Malta ha ratificado esta noche por unanimidad la Constitución europea, con lo que se convierte en el duodécimo miembro de la Unión Europea (UE) que aprueba la Carta Magna.
En la votación, incluso los 30 diputados de la oposición laborista, que hasta hace dos años eran contrarios al ingreso de la pequeña isla mediterránea en la UE, han votado a favor del Tratado Constitucional. No obstante, los laboristas han expresado sus reservas sobre la salvaguarda de la neutralidad de este país, que fue una colonia británica hasta 1964.
El primer ministro, el nacionalista Lawrence Gonzi, ha calificado este día de "histórico para Malta" porque pone fin a decenios de división entre los dos grandes partidos malteses sobre su relación con Europa.
"Cada país es soberano"
Gonzi ha manifestado al líder laborista, Alfred Sant, la necesidad de que el proceso de ratificación siga adelante, pese al fracaso de los referendos francés y holandés, "porque cada país es soberano y no debe dejarse influir por decisiones de otros".
Situada entre la isla italiana de Sicilia y el norte de África (Túnez y Libia), Malta cuenta con 400.000 habitantes y 316 kilómetros cuadrados, unos datos que le convierten en el país más pequeño de la UE, a la que se incorporó con la ampliación del 1 de mayo de 2004, junto a Chipre y ocho países del Este europeo.