Los hilos y el ovillo BALTASAR PORCEL - 30/10/2005
Por el hilo del reciente asesinato del primer ministro libanés Rafic El Hariri, el Consejo de Seguridad de la ONU está hurgando en el ovillo sirio, en el entorno más inmediato de su presidente, Bashar El Assad, cuyo mérito para acceder al cargo fue el de ser hijo de su padre, uno de los crueles dictadores de la zona. ¿Qué ocurrirá, pues? En el mejor de los casos, algunos segundones cargarán con el mochuelo, pero el régimen continuará en su oligárquica cerrazón y cerrojazo.
Como todos los países árabes y, en el caso que nos importa, mediterráneos, vecinos de España ahí enfrente y flanco sur de la Comunidad Europea. Los cuales, ¿en qué han avanzado o se han democratizado los últimos 10 o 15 años? No sólo en nada, sino que sus jefes de Estado son los mismos - Argelia, Túnez, Libia, Egipto- y se hallan más fuertes arropados por las fuerzas armadas y la corrupción, sean prooccidentales como Mubarak o feroces nacionalistas y panislámicos como Gaddafi. Ysi se han producido cambios en el trono, como en Siria o Marruecos, la situación global no ha cambiado, aunque se haya suavizado en Marruecos. Y éstos son los hechos, al margen de lo que diga Exteriores de Madrid y de lo que pregonen europeos y árabes en la próxima conferencia euromediterránea de Barcelona, entre proclamas a favor del desarrollo y la libertad.
¿A Europa le va que esto continúe? Sí, teme la agitación del Sur y el polvorín del Este, además quien sufre las dictaduras son sus nativos... Ni la sola cuestión interna que en el Magreb ha evolucionado con peso, la bereber, importante en Argelia por su autonomismo y en Marruecos como matiz y cultura, suscita la menor atención en los gobiernos español y de la UE. Y la más solapada dictadura sureña, la tunecina, no levanta entre nosotros ni la tópica condena mediática. Mientras, la oposición que existe en cada país es ferozmente laminada, Europa sólo chista en algún caso. En cuanto a Oriente Medio, es Estados Unidos el único que pincha, aunque corte poco, siempre a favor de un encastillado Israel y procurando mantener a flote Egipto, lo que eterniza el problema sin solucionarlo. Por eso puede ser decisivo que la UE se entienda con Turquía, al fin un gigante difícil y a la menor genocida, pero en movimiento y equidistante entre los regímenes árabes del Este, las repúblicas turcomanas ex soviéticas y Europa. Y el islam, ¿qué? Será lo reconfortante que se quiera para el Otro Mundo, pero en éste desde hace diez siglos está anquilosado, deshidrata a sus fieles y como arma de poder es aborrecible, ¿por qué no lo denuncian los grupos ilustrados y democráticos de sus países? Es imprescindible.
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