El vicepresidente segundo y ministro de Economía y Hacienda, Pedro
Solbes, adelantó ayer que el Gobierno prepara la creación de un "fondo
específico" para compensar la pérdida de las aportaciones de la UE, que irán
descendiendo entre 2007 y 2013 hasta convertir España en país contribuyente
neto. Simultáneamente también se estudia dotar con mayores cantidades el
actual Fondo de Compensación Interterritorial, partida que actualmente es
"muy pequeña", según Solbes. Además el Ejecutivo quiere frenar el gasto
público "introduciendo más a la iniciativa privada en las infraestructuras".
Entre 2000 y 2006, España habrá recibido unos 50.000 millones de euros
procedentes de la Unión Europea. Esta ayuda ha supuesto una aportación anual
de un punto en el PIB español, que crecerá el 3,4% en 2005. Ahora se están
negociando las aportaciones de entre 2007 y 2013, que previsiblemente se
reducirán a la décima parte de lo recibido hasta ahora ya que el nivel de
riqueza de España ha subido por encima de la media europea.
El Gobierno
quiere parar el golpe y tiene sobre la mesa varias medidas. Pedro Solbes,
durante su intervención en unas jornadas sobre la economía española
organizadas por The Economist, señaló que el Ejecutivo analiza la
creación de un fondo específico, si bien no dio más detalles, pese a ser
requerido por los periodistas.
El secretario de Estado de Hacienda, Miguel Ángel Fernández Ordóñez,
sí avanzó algo más. A su juicio, el fondo sería un equivalente al Fondo de
Reserva que ya existe en la Seguridad Social para garantizar las pensiones
ante una situación económica adversa, informa Lucía Abellán. Así, el
Estado enviará el dinero sobrante para compensar la merma de recursos de
algunas comunidades, lo que le otorgará discrecionalidad en su reparto. "En
vez de aumentar el gasto o reducir impuestos, destinaríamos el dinero a ese
fondo", explicó Fernández Ordóñez. La idea es que "la buena situación
económica actual no va a durar siempre", por lo que es importante hacer
acopio de recursos, apuntó.
No obstante, Solbes señaló que él era más partidario de reducir el
nivel de deuda pública en tres o cuatro puntos, con el objetivo de que a lo
largo de la legislatura se sitúe por debajo del 40% del PIB en el conjunto
de las Administraciones Públicas e inferior al 30% en el Estado. Con esta
fórmula, se sanearían las cuentas públicas y sería más barata la
financiación del Estado. El vicepresidente cree rebajar la deuda pública
"tiene menos inconvenientes".
Otra medida adicional, será introducir, en el nuevo modelo de
financiación autonómica, mayores cantidades al actual Fondo de Compensación
Interterritorial, partida que, según dijo, ahora es "muy pequeña" debido a
que se compensa con los fondos procedentes de la UE, pero que en el futuro
deberá cobrar "una mayor importancia".
Además, el ministro de Economía señaló que otra de las ideas del
Gobierno para compensar las partidas procedentes de la UE es favorecer la
mayor presencia del sector privado en la financiación de las
infraestructuras públicas. En este sentido, Solbes apuntó que Economía está
intentando que Fomento apruebe nuevas licitaciones para que participe la
iniciativa privada.
Por otro lado, se refirió a la rebaja del Impuesto sobre Sociedades
anunciada ayer por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero
(del 35% al 30% para grandes empresas y del 30% al 25% en pymes) y
señaló que se hará "de forma gradual" para que no se produzca una caída de
ingresos y para equilibrar "bien el necesario" respeto de los derechos
adquiridos con las rebajas que se quieren acometer.
Preguntado por una posible subida de tipos de interés, el ministro
dijo que no producirá una "parálisis" de la economía española, tal y como
ayer advirtió el presidente de la CEOE, José María Cuevas, y aseguró que "no
será un problema especial".
En cuanto a la evolución de la economía española, reconoció que parte
del actual modelo de crecimiento está agotado (bajada de tipos, fondos
comunitarios o fuerte aumento de la inmigración) "está acabado" por lo que
es necesario aumentar la productividad. A modo de ejemplo sobre la magnitud
de la inmigración en España, afirmó que los inmigrantes suponen ya el 12% de
la población activa y que el 10% de la población de Ecuador trabaja en este
país.