LA CLAVE La gran oportunidad
| En los países de menor nivel de ingresos se prevén inversiones que superan los 6.000 millones de euros | |  |
JOAN CORNET - 00:00 horas - 20/11/2005 Barcelona tiene la gran oportunidad de colaborar en el crecimiento y consolidación de un gran espacio sanitario a ambas orillas del Mediterráneo y avanzar en la definición de una estrategia común en el ámbito de la salud y de los sistemas sanitarios para toda la cuenca del Mediterráneo. Una oportunidad para estrechar lazos con los países del sur y propiciar una relación transversal entre todos los países de la región, como alternativa a la relación Norte-Sur. Como afirma la consellera Geli, y certifican numerosos estudios, el sector sanitario es uno de los principales impulsores económicos de nuestras sociedades y, junto a la educación, es uno de los factores más decisivos del equilibrio social y la redistribución de la riqueza.
Un sector tan relevante como el sanitario, que además necesita incorporar de modo continuo innovación y tecnología, que impulsa la investigación en colaboración con las universidades, precisa también de un tejido empresarial potente e implicado.
Barcelona y, de hecho, Catalunya entera, dispone además de un sistema de salud internacionalmente reconocido y que genera interés tanto en países de Europa como en los emergentes: gestión sanitaria, descentralización, tecnología, investigación, desarrollo e innovación y excelente formación son los principales puntos de interés que suscita nuestro sistema. No le va a la zaga el tejido empresarial que se ha desarrollado en torno al sector. Sólo en planes de construcción y mejora de instalaciones sanitarias en los países de menor nivel de ingresos de la cuenca mediterránea se prevén inversiones que podrían superar los 6.000 millones de euros en los próximos cinco años. El sector sanitario ocupa unas 100.000 personas en toda Catalunya. El último año se han desplazado a Barcelona 7.000 pacientes privados extranjeros, una mayoría del área mediterránea, para ser operados.
Barcelona cuenta ahora con una ventaja adicional, respecto a la celebración del primer Euromed de 1995: el aeropuerto de El Prat conecta hoy directa y diariamente con las principales ciudades europeas del Mediterráneo, y con ciudades tan decisivas para el futuro como Casablanca, Tánger, Argel, Túnez, El Cairo, Tel Aviv o Estambul.
A menudo hemos oído cómo Barcelona se reclamaba como capital de eso o lo otro.
Pero cabe preguntarse en qué consiste la capitalidad. La capitalidad no se reclama ni se debe imponer, porque eso es colonialismo o, peor aún, imperialismo. La capitalidad, entendida como capacidad de crear redes paritarias y eficientes de gestión y creación de riqueza y seguridad, se ejerce. Sobre todo cuando se tienen las capacidades necesarias para hacerlo. Yen ese sentido, Barcelona las tiene todas. Nuestras instituciones, empresas, profesionales, hospitales, deben tender estas relaciones, que serán la base de nuestros argumentos.
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