CUMBRE
EUROMEDITERRÁNEA
La Comisión Europea confirma un recorte del 33% en el servicio
de traducción de español
RICARDO M. DE
RITUERTO - Bruselas
EL PAÍS
- Internacional - 29-11-2005
El director general de Traducción de la Comisión Europea, Karl-Johan
Lönnroth, confirmó ayer la reducción en el número de traductores de español
en su servicio, que pasarán de los actuales 101 a 67, una rebaja del 33%. El
alto funcionario subrayó que el asunto es una mera adaptación de los medios
existentes a las necesidades de producción y que nadie en Bruselas tiene
nada contra el español.
Lo que sigue habiendo es ignorancia sobre su
auténtica dimensión. A propósito de los controvertidos 30 millones de
personas que en España lo tienen como lengua materna, según él mismo dijo en
una conferencia, Lönnroth explicó ayer cándidamente: "Parece que esa es la
cifra".
La decisión sobre reducción de efectivos está tomada y cuenta con el
apoyo del comisario correspondiente. Pasado el procedimiento reglamentario,
debería ser aprobada por la Comisión Europea en febrero de 2006, para irse
aplicando paulatinamente a lo largo del año. La cifra de 67 es el objetivo
final. El recorte supondrá traslados de funcionarios a otros destinos, entre
ellos a las oficinas de la Comisión en Madrid y Barcelona.
"La Comisión no minusvalora la importancia del español", insiste el
director general. Para Lönnroth la reducción en un tercio de los actuales
efectivos, el sacrificio más gravoso de todas las lenguas de la Unión
Europea, no es más que consecuencia de la obligación de racionalizar los
recursos existentes para acomodarlos al recorte en producción impuesto el
año pasado.
El director general reconoce "la importancia del español en el mundo,
donde es la tercera o cuarta lengua" (en sala de prensa se le hicieron
señales de que es la segunda), pero apunta que él, como funcionario, no hace
sino maximizar los recursos conforme a lo que decide la Comisión Europea.
"Hablar de la importancia de las lenguas por el número de traductores es un
error grave", subrayó.
El Ejecutivo europeo mantiene que las lenguas de trabajo en el ámbito
de la Comisión Europea son tres (francés, inglés y alemán, la
aristocracia lingüística comunitaria) y que las demás son sólo
lenguas oficiales, a las que se traduce mucho menos material y
documentación. El uso de esas tres lenguas es una tradición sin base
jurídica, adoptada nadie sabe cuándo y renovada cada vez que entra un nuevo
presidente de la Comisión Europea. Es susceptible de ser cambiada. "Si la
Comisión decide tomar otra decisión, nosotros comenzaremos a traducir a
otras lenguas", dice el director general.
Lönnroth explicó también el dato aireado por él de que son 30
millones los hispanohablantes en España con el argumento de que "son cifras
de investigadores" referidas a la lengua materna. "No hay datos claros sobre
el conocimiento de las lenguas maternas en Europa. Parece que esa es la
cifra" para el español.
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