Dinero más caro en Europa
MANEL PÉREZ - 00:00 horas - 04/12/2005 Es poco probable que la tímida
subida de los tipos de interés que
esta misma semana ha aprobado
el Banco Central Europeo (BCE),
del 2% al 2,25%, vaya a tener efectos
muy significativos sobre la actividad
económica española. Máxime
se se toma en serio el anuncio
de Jean-Claude Trichet, presidente
de la institución, descartando
nuevas subidas del precio del dinero
en el futuro próximo.
Desde luego, en el asunto que
más motivos de comentario ha generado
durante los últimos tiempos,
el de la vivienda, se puede
apostar a que las consecuencias serán
prácticamente despreciables.
Bancos y expertos descartan que
este tímido repunte enfríe un mercado
ciertamente sobrecalentado.
De momento, las previsiones de
que el mercado iba a cambiar de
tendencia son más un deseo que la
expresión de una realidad contrastada.
Los precios siguen subiendo
y aunque hay una cierta tendencia
a alargar el plazo de venta oferta y
demanda continúan acomodándose,
lo que constituye un serio problema
para una parte creciente de
la sociedad española.
Señalemos de paso, que el debate
sobre el papel de la construcción
en la economía es cada vez
más difícil de abordar de forma
simplista. Según un reciente estudio
de un importante banco de inversiones
norteamericano, la economía
de ese país debe la mitad de
su crecimiento y de la creación de
empleo al boom de la construcción.
¿Les suena de algo? El modelo
americano se parece mucho al
español: mania inmobilairia, alto
consumo interno, endeudamiento
creciente (aunque los consumidores
del otro lado del Atlántico están
aún muy por encima de los españoles)
y desbordante crecimiento
de las importaciones. En este último
frente, las dos economías encabezan
el peligroso ránking del
déficit exterior. A pesar de la tran
traída y llevada discusión sobre la
productividad y la inversión en
I+D.
Queda por saber si el encarecimiento
del dinero afectará de manera
más seria a las empresas. Los
expertos creen que mientras las
empresas puedan enjugar los efectos
de los aumentos de precios (la
inflación) con crecimientos de sus
márgenes de beneficio, tal y como
ha venido sucediendo hasta ahora,
les seguirá saliendo a cuenta endeudarse
a tipos de interés negativos
para financiar sus operaciones
de compra e inversión.
Para el modelo español el principal
interrogante es cuánto tiempo
podrá seguir prolongando su bonanza,
lleva prácticamente diez
años sin darse ni un momento de
reposo, pendiente de que llegue la
recuperación de las grandes economía
de la Unión Europea, especialmente
Francia y Alemania. En estos
dos países, sobre todo el último
sometido a un plan de choque
por el nuevo gobierno, la subida
de tipos no anuncia nada bueno. |