¿Qué hacer
con los tipos de interés mundiales?
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| José Luis Martínez Campuzano (Estratega en
España de Citigroup) (14-12-2005) |
Publicado en: Edición Impresa -
Opinión |
Aunque la decisión fue unánime (al menos así se apresuraron
a aclararlo al final de la reunión), tengo la sensación de que
la reciente subida de los tipos oficiales por el Banco Central
Europeo (BCE) dio lugar a una fuerte discusión en el consejo.
Más aún: desde aquel momento todos los miembros de la
autoridad monetaria europea que han salido a los medios
repiten hasta la saciedad que la próxima decisión sobre los
tipos de interés oficiales será cuestión de los datos
económicos. 'No hay una decisión a priori sobre la evolución
próxima de los tipos'; 'no se trata del inicio de una serie
automática de subidas'; 'los datos económicos condicionarán
las próximas decisiones'. Y muchas otras frases del mismo
estilo.
¿Se arrepienten de lo decidido tras observar el revuelo
formado? Recuerden cómo, un día antes, la OCDE recomendó
esperar hasta dentro de un año para comenzar las subidas de
tipos. ¡Nada menos! Por no hablar de las calificaciones como
prematura, poco juiciosa y hasta arriesgada escuchadas desde
el sector político. Y del mercado: en una encuesta entre
economistas europeos, previa a la decisión, más del 70% se
mostraba a favor de mantener los tipos de interés en el 2%.
Todos lo esperaban, pero aparentemente pocos la
compartían.
A pesar de todo esto, yo considero que se daban las
condiciones apropiadas para subir los tipos. ¿Arriesgada? Los
mismos que la criticaban ahora se esfuerzan en restarle
importancia. Pero es que, con mucha probabilidad, tanta
presión externa probablemente fue un elemento añadido a favor
de la subida de los tipos. El mercado descuenta que la
autoridad monetaria europea siga subiendo los tipos de interés
en los próximos meses, hasta niveles del 2,75% a finales del
próximo año. Nosotros compartimos esta opinión, aunque
realmente situamos el techo para los tipos de interés
oficiales al final de la fase alcista de este ciclo económico
en niveles del 3,25%.
Pero viendo las dificultades encontradas por el BCE en la
primera subida de tipos, en el mejor 'escenario posible', se
hace complicado pensar en más subidas en el futuro si la
situación se deteriora. Y no me refiero sólo a los datos
económicos…
Pero, ¿qué habrán opinado el resto de los bancos centrales
de la decisión de subir los tipos por el BCE? Las únicas
referencias escuchadas desde el G-7 apuntan a la 'comprensión'
de la medida. Claro, aunque la Reserva Federal de EE UU (Fed)
habrá utilizado el evento para recordar el papel predominante
de la política monetaria norteamericana a nivel mundial.
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El fuerte
crecimiento y la alta liquidez internacionales no se han
traducido en una elevada inflación de bienes y
servicios
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Decía hace poco el presidente del Bundesbank que los
mercados están ahogados en tanta liquidez, siendo de esta
forma normal que los bancos centrales estén iniciando el
proceso para drenarla. ¿Iniciando? La autoridad monetaria
norteamericana inició la subida de los tipos de interés
oficiales en mayo del año pasado desde el 1% hasta situarlos
en la actualidad en el 4,25%, tras la nueva subida aprobada
ayer. ¿Cuál es el margen adicional de subidas que queda? En
este caso el mercado descuenta niveles del 4,75% a finales del
próximo año, aunque nosotros vemos más probable que se detenga
antes en el 4,5%.
De cualquier forma, dentro de la Fed parece comenzar un
debate sobre el riesgo sobre la economía (a diferencia del
BCE, cuyo objetivo es la estabilidad de los precios, en la Fed
se combina con el crecimiento económico) de una escalada de
los tipos oficiales como la llevada a cabo en el último año y
medio. Un debate que puede tener consecuencias en el futuro,
probablemente dando lugar a una pausa en las subidas de tipos
de interés. Nosotros esperamos que esta pausa, probablemente
definitiva, tenga lugar en enero, al mismo tiempo que se
produce el relevo en la presidencia de la Fed. ¡De nuevo los
datos económicos serán más tarde determinantes para futuras
subidas adicionales de los tipos de interés! En este caso sólo
los datos económicos.
El tercer banco central en discordia sobre los tipos en
estos momentos es el japonés. Cuando hace unos meses su
presidente consideraba que podría estar más cerca de lo
previsto el final de la política monetaria de cantidades
actual (en Japón, la autoridad monetaria limita los tipos de
interés interbancarios al cero al inyectar una liquidez
excesiva en el mercado), la reacción desde el Gobierno japonés
fue clara: no sólo la crítica, sino que incluso algún miembro
del Ejecutivo advirtió de la posibilidad de cambiar la ley que
rige el funcionamiento del Banco de Japón. ¿Merece la pena
asumir este riesgo? Probablemente muchos de los miembros de la
autoridad monetaria se han hecho esta pregunta, con respuesta
seguramente negativa. Ya no se alude al final de la deflación
(quizá durante el primer trimestre) como el inicio de la
normalización de la política monetaria. Ahora se la vincula
más bien a la confirmación de que la inflación se ha asentado,
incluso valorando que será preciso asumir ajustes en el IPC
para que refleje realmente la subida de los precios. El
mercado espera que hasta bien entrado 2007 no haya cambios en
los tipos de interés, algo que compartimos plenamente.
Los tres casos anteriores ponen de relieve algo que para
muchos puede ser complicado de asumir en un escenario
económico en principio tan positivo como el actual: los tipos
de interés a nivel mundial seguirán siendo bajos en el futuro.
Desde una perspectiva histórica, pero también en la parte baja
del rango considerado como tipos de interés neutrales. Incluso
en EE UU, considerando que las fuertes subidas hasta el
momento simplemente han tenido como objetivo neutralizar los
fuertes, para muchos excesivos, recortes anteriores.
Decía el presidente del BCE hace unos meses que el
crecimiento mundial actual es el mayor en décadas. Y es una
situación que se mantiene en los dos últimos años. Un fuerte
crecimiento mundial que, sin embargo, no se ha traducido en
una elevada inflación (salvando el impacto temporal de la
subida del crudo). La elevada liquidez mundial, una de las
preocupaciones de los bancos centrales, por el momento se ha
traducido en una mayor inflación de los activos financieros
pero no de la inflación de bienes y servicios. El riesgo de
contagio entre ambos tipos de inflación existe, aunque la
efectividad de las políticas monetarias para combatir las
burbujas financieras sigue siendo objeto de un fuerte debate.
Demasiado arriesgado como para que las decisiones no sean muy
meditadas previamente.
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