IMÁGENES DE ODIO Y MIEDO: ¡ASÍ ERAN LOS ROJOS! UNA EXPOSICIÓN ANTICOMUNISTA EN LA ESPAÑA FRANQUISTA (1943)1 Misael Arturo López Zapico Universidad Autónoma de Madrid Antonio César Moreno Cantano Universidad de Alcalá Introducción En este sentido, la aproximación a una inicia- tiva de este tipo ha de servir para tender puen- Desde mediados de la década de los trein- tes desde la historia cultural a la política, con ta hasta las postrimerías de la Segunda Guerra un enfoque que permite reivindicar el uso de Mundial, en aquellos países bajo la influencia del la imagen como documento histórico y resituar Eje resultó frecuente la celebración de impor- la importancia que tuvieron las manifestaciones tantes exposiciones de signo anticomunista.2 artísticas en esta clase de regímenes dictatoria- Aunque mucho menos espectacular que el es- les como un elemento clave dentro del proceso fuerzo propagandístico de la Alemania nazi y, sin de control social.4 duda, con una movilización de medios radical- Así, el mensaje trasladado al público asistente mente limitada, el caso español resulta de gran ha de descodificarse como una patente demos- interés.3 En aras de un mejor conocimiento de tración de esa búsqueda de la Nueva España por los objetivos, recursos y acogida de este tipo de mantener incólume el recuerdo del conflicto eventos en las coordenadas geográficas españo- fratricida y los males del comunismo -aunque las, el presente estudio está centrado en el aná- también de la democracia y las ideas liberales- lisis de algunos de los esfuerzos propagandísti- en un momento en el que los Aliados estaban cos franquistas, prestando especial atención a la cambiando el curso de la guerra.5 De hecho, exposición celebrada en Madrid en la primavera esta exposición fue uno de los últimos actos de 1943 y que llevó por título ¡Así eran los rojos! de propaganda impulsados por Serrano Suñer Sobre temas de la retaguardia roja. La misma tiene quien, pocos meses después, fue apartado por un especial significado por su manifiesta cone- Franco para escenificar el retorno de España a xión con el mensaje propagandístico del resto una política exterior de estricta neutralidad.6 de muestras antimarxistas celebradas en la Eu- ropa fascista y por ser un claro exponente de la Miedo y odio en el discurso historiográfico: aproxi- «propaganda del odio». Construida en torno a mación a la Historia de las emociones un mensaje netamente maniqueo, ¡Así eran los ro- jos!, reunió un conjunto de obras pictóricas que Para comprender las características comunes representaban con toda crudeza la «barbarie» y de este tipo de esfuerzos propagandísticos, cuya «brutalidad» del bando republicano. principal finalidad era lograr la adhesión de las Historia del Presente, 27, 2016/1 2ª época, pp. 19-33 ISSN: 1579-8135 19 EXPEDIENTE masas, resulta muy útil acercarse a ellos a través se adapta a los propósitos de este estudio.12 No Antonio C. Moreno Cantano/ Misael López Zapico de los presupuestos metodológicos de la His- solo por compartir el criterio de que a medida toria de las emociones. Se trata de un campo que cambian las sociedades también lo hacen actualmente en ebullición, lo que ha llevado a las emociones y que estas tienen una indudable algunos autores a proponer que estamos asis- carga política sino, sobre todo, por su condición tiendo ante un auténtico giro emocional, con- de instrumentos de sociabilidad. Abundando en sideración posiblemente un tanto prematura.7 esta cuestión, en el plano analítico del contenido Más allá de este debate lo transcendente es y de los fines de este tipo de exposiciones anti- que, como afirma William Reddy, The history of comunistas, se seguirán los dictados de Pierre emotions is a way of doing political, social, and cul- Bourdieu para quien las experiencias mentales tural history, not something to be added to existing y corporales de la emoción traspasan el plano fields.8 Precisamente por ello, recurriendo a las biológico y son más el resultado de una inter- herramientas que nos brinda esta tendencia, la nalización de procesos sociales que condicionan cual no debe de entenderse fuera del amplio nuestras inclinaciones y afectos.13 Una perspec- marco de la Nueva Historia cultural, estaremos tiva que permite conectar lo público con lo pri- en condiciones de rastrear, como propone Ni- vado y trazar conexiones de lo colectivo hacia cole Eustace, the processes by which invocations of lo individual sin olvidar que este discurso visual emotion are used to provoke political actions.9 tendía a silenciar las voces de otras comunidades Para el contexto histórico en el que se desen- emocionales que seguían estando presentes en vuelve el presente artículo, el concepto de «ré- aquella sociedad aunque aplastadas por el peso gimen emocional» acuñado por Reddy –incluso, del régimen hegemónico.14 si se prefiere, utilizando dicho término en plural- Volviendo a la cuestión del miedo, uno de resulta relevante al permitir arrojar luz más allá los primeros ejemplos de historiografía sobre del estilo emocional de las elites gobernantes su protagonismo en el discurso histórico fue siempre que el análisis de los actos incluya el de la obra de Georges Lefebvre, La Grande Peur de los denominados emotives.10 De esta forma es 1789, en la que analizaba las protestas de los la- posible entender como durante el franquismo bradores franceses a comienzos de la revolución, existieron normas que potenciaron ciertos emo- señalando que el miedo al hambre fue el motor tives, frente a otros que incluso eran considera- del proceso revolucionario.15 A finales de los se- dos no solo como no convenientes sino que se tenta, el historiador francés Jean Delumeau rei- presentaron como directamente ilícitos. vindicaba el papel de esta emoción en nuestra Asumiendo que efectivamente un enfoque disciplina cuando afirmaba que «las colectivida- desde la Historia de las emociones permite al des y las civilizaciones mismas están embarca- historiador evitar el uso acrítico de los clásicos das en un diálogo permanente con el miedo».16 descriptores emocionales y previene de equi- Tanto es así que parece probado cómo, desde parar las emociones actuales con las del pasado, tiempos inmemorables, el poder ha necesitado en esta ocasión la atención quedará fijada sobre infundir miedo y terror con el fin último de su- el odio y el miedo, binomio clave para la socie- jetar, dominar y controlar a las masas.17 El mie- dad conformada tras la institucionalización de do, como expone Joanna Bourke, puede operar franquismo.11 Por más que este último, siempre a tres niveles: de manera directa, sin mediación aparezca en toda taxonomía de emociones con ninguna (fear); a través de los discursos que so- pretensión de universalidad o, lo que es lo mis- bre él mismo se generan (fear-speak); o en las mo, se plantee como una emoción primaria por acciones que se derivan de él (fear-act).18 De razones puramente biológicas, es la visión socio- esta manera, el Estado, mediante diferentes me- constructivista de las emociones la que mejor canismos, ya sean estos pasivos o adopten una 20 Historia del Presente, 27, 2016/1 2ª época, pp. 19-33 ISSN: 1579-8135 EXPEDIENTE forma violenta, puede suscitar en la ciudadanía No se trataba de un mecanismo novedoso, y ¡Así eran los rojos! Una exposición anticomunista en la España franquista (1943) temores ante una determinada amenaza de ori- se basaba, como destacan los psicólogos Robert gen real o, incluso, imaginario, ya que –siguiendo y Karin Sternberg, en tres componentes íntima- los parámetros de Umberto Eco– «si no exis- mente vinculados: 1. El distanciamiento hacia el te el enemigo hay que inventarlo, es una figura otro, que es definido de forma peyorativa para imprescindible, un antagonista que nos permite generar repulsión y asco; 2. La pasión, que se definir nuestra identidad...».19 Bajo esta línea ar- expresa en forma de temor o de amenaza ante gumentativa se sitúa el trabajo de Corey Robin los diabólicos planes del enemigo y 3. La deva- quien, mediante el concepto de miedo político, luación del otro a través del desprecio inculca- alude a aquel impulsado por los gobernantes en do mediante canales de socialización como la beneficio propio. Un temor político y de raigam- escuela o el arte.24 bre cultural totalmente opuesto a la respuesta Las exposiciones aquí mencionadas pueden instintiva u hormonal que provoca en el ser hu- pues inscribirse dentro de la utilización del arte mano un determinado elemento de la realidad.20 –en este caso concreto del dibujo y la pintura, El miedo genera entonces una propensión natu- aunque otras manifestaciones de un arte con- ral al adoctrinamiento y se construye con el fin temporáneo caracterizado por su fuerte violen- de mantener a la comunidad unida frente a un cia visual fueron también exploradas– como una mal o peligro que se presenta como algo exóge- pieza dentro de ese engranaje de socialización no y, por tanto, ajeno a la misma. Una amenaza violenta que Goebbels y su equipo supieron lle- que, en último extremo, atenta contra el bienes- var a las máximas cotas pero que también fue tar de la propia población.21 reproducido, a menor escala, por los propagan- Es necesario, por ello, cambiar nuestra per- distas españoles.25 cepción del pasado y estudiar cómo afectan a Para comprender mejor dicho proceso de las formas de comportamiento sentimientos ta- socialización violenta, y entroncando con lo les como el temor, el miedo o la angustia. Con- anteriormente apuntado sobre el odio y extra- dición esencial para entender cómo actitudes ñamiento del otro, se puede recurrir a una de de rechazo, represión o marginación fueron las etapas a las que hacía alusión el criminólogo presentadas, o más bien sentidas, en la concien- Lonnie Athens para explicar el comportamiento cia colectiva como una reacción natural ante de los asesinos en serie y que fueron reinter- amenazas de los intereses particulares y que de- pretadas por Richard Rhodes para aplicarlas a terminadas tendencias políticas se encargaron los cuerpos de seguridad del estado nacional- de amplificar en beneficio propio.22 socialista.26 Se trata en concreto de la prime- No sorprende, por tanto, que los regímenes ra de ellas, la fase denominada «brutalización» totalitarios hayan mostrado una gran preocupa- en la que se combinaba la subyugación violenta, ción por reescribir la Historia según sus inte- el aterramiento personal y el adoctrinamien- reses, manipulando la historiografía oficial para to violento. En las tesis originales de Athens el rememorar los hechos del pasado e inyectando sujeto era conducido a esa «brutalización» por una carga de odio y resentimiento contra algún algún miembro de su grupo primario –un fami- grupo social o individuo determinado.23 Parece liar normalmente– pero, sin negar la importan- pues clara la interrelación entre miedo y odio cia de estos vínculos a lo largo de ese proceso pues este último aparece como la consecuencia de socialización violenta, los estados totalitarios inevitable de la aplicación del primero sobre la procuraron intervenir en la misma a través de la sociedad. Un recurso al miedo y a la cosificación cultura, la propaganda y la educación.27 Un me- del enemigo que pretendía ante todo garantizar canismo muy poderoso fue la sublimación de la la fidelidad de sus pueblos. propia causa a partir de un relato que incitaba a Historia del Presente, 27,2016/1 2ª época, pp. 19-33 ISSN: 1579-8135 21 EXPEDIENTE odiar al otro por las atrocidades cometidas en completa sin tomar en consideración el modelo Antonio C. Moreno Cantano/ Misael López Zapico el pasado, sin reparar en que estas tuvieran o que supusieron las muestras antibolcheviques no visos de realidad, así como por las que este organizadas por el NSDAP, ya que, aunque plan- podría llegar a cometer. En definitiva, un adoc- teadas desde una visión netamente germánica, trinamiento que impedía que el individuo per- en muchas de ellas aparecía reflejada la guerra maneciera pasivo y en el que los artistas podían civil española como probado ejemplo de las jugar, y de hecho así lo hicieron, un papel esen- barbaridades que eran capaces de perpetrar cial a la hora de exacerbar los prejuicios frente los marxistas. La participación en estas expo- a las ideas comunistas o a colectivos como los siciones de miembros del estado franquista fue judíos.28 Por todo ello, no se tuvo el menor ru- más bien testimonial y no tuvo peso a efectos bor en la Alemania nazi ni tampoco en la España prácticos debido a las precarias condiciones del franquista en crear toda una teoría racial capaz entramado propagandístico nacional durante la de situar en un escalón de inferioridad genéti- contienda. ca –la de raigambre cultural ya se daba por su- puesta– a los judíos o a los republicanos, rojos Propaganda política y artística de la Nueva España: siguiendo la terminología de la época. Este tipo promoción, legitimación y defensa del Nuevo Orden de planteamientos no eran, en puridad, novedo- europeo sos dentro del ambiente intelectual de la época, pero su utilidad para los planes del Reich pro- Carmen Grimau, experta en el estudio de vocó que se potenciara la difusión de trabajos los carteles republicanos durante la guerra civil, de pseudocientíficos tales como Adolf Bartels, minusvaloraba, desde un punto de vista artísti- Martin Staemmler, Paul Schultze-Naumburg o co, la propaganda visual del bando insurgente Walter Gross.29 En el ámbito peninsular, donde aduciendo para ello su ausencia de dinamismo, el componente católico desempeñó un papel de símbolos, de mensajes...32 La razón era, se- muy relevante, algunos psiquiatras trataron de gún su opinión, que esta coalición no aspiraba utilizar desde la década de los treinta la idea de a movilizar a las masas, sino todo lo contrario, degeneración para repudiar al estado liberal y su pretensión era que se mantuviesen quietas, justificar la represión cometida por el bando su- estáticas, acatando, en último término sus ór- blevado durante la guerra civil y la consecuente denes sin contestación. Algunas otras voces, por posguerra.30 El ejemplo más conocido es el de el contrario, apuntan como característica más Antonio Vallejo-Nágera quien se convirtió en el reseñable de esta propaganda visual la agresi- principal defensor de las teorías biotipológicas va demonización del enemigo.33 Los nacionales de Krestchmer en España y desarrolló su propia sostenía que el conglomerado de las izquierdas tipología de la criminalidad marxista, llegando a republicanas había creado un mundo de pesadi- hipotetizar sobre la existencia de un gen rojo lla, sin ley, moral o religión, que hubiese perpe- que pudiera explicar la maldad del bando repu- tuado en caso de victoria y, frente a él, se posi- blicano en la guerra civil, apoyándose para ello cionaba la defensa de la familia, del catolicismo, en el estudio de hombres y mujeres –algunos del orden establecido, por ellos enarbolado. de ellos extranjeros– participantes en el conflic- Con la eclosión de la Segunda Guerra Mundial, to y encarcelados por su ideología.31 esta interpretación adquiere un nuevo significado Ideas como las de Vallejo-Nágera forman más próximo a las tesis y estética fascista. La parte esencial del sustrato cultural-ideológico cultural oficial se convirtió progresivamente en sobre el que operó la exposición anticomu- propaganda y en instrumento de una política nista ¡Así eran los rojos! (1943). Sin embargo, la de dominación, al menos hasta la caída de interpretación y análisis de este evento no es Mussolini en 1943. Para alcanzar este objetivo, 22 Historia del Presente, 27, 2016/1 2ª época, pp. 19-33 ISSN: 1579-8135 EXPEDIENTE ideólogos franquistas y profesionales de la fines extraartísticos, políticos y sociales, en el ¡Así eran los rojos! Una exposición anticomunista en la España franquista (1943) crítica, la Historia y el Arte, elaboraron toda una Arte; el acercamiento del Arte a las masas; la teoría sobre la cuestión. Nombres como los del propuesta de un Arte que, aunque basándose pintor José Aguiar; el jefe del Servicio de Bellas en la tradición, incorporase rasgos modernos Artes, Eugenio d'Ors; el cartelista Juan Cabanas... siempre que estos no fuesen vanguardistas; la abogaron por poner el arte al servicio de la consideración del realismo y de la religiosidad política.34 Como reivindicó el escritor Rafael como las características del arte español; y, final- Sánchez Mazas, «ganaréis victorias en los mente, la defensa de un nacionalismo artístico.39 lienzos si pintáis según las ideas y métodos que Las exposiciones de pintura mural sobre la han ganado victorias en el campo de batalla».35 Guerra Civil fueron, quizá, uno de los campos Por ello, en las páginas del diario falangista donde estos preceptos tuvieron una más defini- Arriba abundaron reflexiones sobre la función da expresión. Además, el contexto de conflicto del Arte y la propaganda en el nuevo contexto mundial también marcó el devenir de estas ex- internacional. Un buen ejemplo de este sentir hibiciones, en las que la reivindicación territorial, fue un artículo del crítico Manuel Abril de 1942, ilustrada por un difuso irredentismo, y la ape- en el que analizaba la importancia que Alemania lación al pasado «imperial y glorioso» de Espa- e Italia daban a las cuestiones estéticas en un ña tuvieron un espacio preferente, así como la mundo en guerra, circunstancia en absoluto identificación con el Tercer Reich.40 banal pues las producciones artísticas de estos países: «aunque parezca de lujo, es también ¡Así eran los rojos! Descripción y análisis de la práctico; y aunque parezca no servir a la política, exposición la sirve acaso mejor que de cualquier otro modo».36 En la nueva España, como defendía Ninguna imagen, y menos aún en un régimen el religioso (a la vez historiador y periodista) de naturaleza fascista, está libre de intenciones, fray Justo Pérez de Urbel, el programa del pues todas –con más razón las que han sido artista escaparía a la faceta del propio Arte encargadas desde el poder– conllevan cierta, o y entroncaría con un sentido más espiritual, muchísima, intencionalidad política.41 En este ideológico, cargado de odio y violencia, en el que tipo de Estados con pretensiones totalitarias se el artista se encargaría de «aprisionar rayos de aspira a crear una «representación colectiva» luz y matar enemigos».37 Sin embargo, la simple del pasado y del presente en la que todos los repetición de imágenes de violencia no cumple miembros de la sociedad, incluyendo todos sus su finalidad si no va acompañada de otra clave estratos, compartan la misma imagen sobre un importante: exige la aceptación y asimilación suceso, personaje, idea, etc.42 En la España de los de una ideología que justifique o legitime el años cuarenta la ideología de los vencedores se contenido de tales representaciones.38 dosificó mediante multitud de medios. Entre los En la España franquista, la tarea de orientar más efectivos estuvieron el de la cartelística y estética y propagandísticamente la apariencia el de la ilustración de significación política. Ele- del Nuevo Estado recayó en la Delegación de mentos artísticos que tomaron a todos los sec- Prensa y Propaganda y, más en concreto, bajo tores de la población como espectadores pues la competencia del denominado Departamen- la expresividad de las imágenes en ellos conteni- to de Plástica y sus sucesivas reorganizaciones. das hacia innecesario saber leer o escribir para Detrás de estos organismos hubo una prepon- captar el emotivo mensaje que directamente derancia de nombres relacionados con Falange, enviaban a las retinas.43 cuya doctrina artística presentó las siguientes Uno de los temas que se explotó con mayor características: el reconocimiento y deseo de intensidad en la España de la contienda bélica Historia del Presente, 27,2016/1 2ª época, pp. 19-33 ISSN: 1579-8135 23 Antonio C. Moreno Cantano/ Misael López Zapico EXPEDIENTE Dibujos de Lagarde (izquierda) y Sáenz de Tejada (derecha), que ilustraron la obra Historia de la Cruzada Española. Ambos se utilizaron también en futuras exposiciones de propaganda. Archivo General de la Administración (AGA), Cultura y de los primeros años de la Segunda Guerra política y cultural entre ambas naciones queda- Mundial fue el de la propaganda anticomunista. ba estéticamente representada en los bustos Denunciar el judaísmo y la masonería marxista de Franco y Hitler que adornaban la estancia o las checas y los asesinatos rojos fueron as- principal de la exhibición.47 Así, el simbolismo pectos visibles en todas las esferas de la pro- de este evento quedó plasmado en las palabras paganda política.44 A la denuncia de los mismos del embajador germano Von Stohrer: contribuyó la edición en 1943 de la Causa gene- Representa el reflejo y la expresión artística de ral de la dominación roja en España o la difusión una lucha en la que las naciones europeas repre- en castellano de folletos y opúsculos de origen sentantes de la civilización occidental [...] se alzan nazi como Por una Rusia antibolchevique o Dios y oponen a un mundo negativo que solo supone la entre los bolcheviques.45 Desde el Tercer Reich se destrucción, barbarie y el caos.48 valoraba enormemente el carácter anticomunis- España no permaneció ajena a estas iniciativas. ta con el que revistió la Guerra Civil las autori- Con sus propios artistas, su particular cruzada dades franquistas. Títulos como Bolschewisierung: contra los «rojos» y, por supuesto, con muchos was Heiβ das in Wirklichkeit? (Bolchevización: ¿qué menos medios que otras exposiciones antico- significa eso en realidad?), publicado ese mismo munistas ya mencionadas; pretendió mostrar año, reservaba un amplio espacio en su interior al mundo entero –aunque, en realidad, tuvo un al conflicto español, incluyendo las famosas fo- aire más provincial que internacional–, su perso- tografías reproducidas en gran cantidad de pan- nal contribución a la lucha contra el comunismo. fletos y opúsculos del bando franquista, de las Años antes, en plena Guerra Civil, se habían ce- checas (calificadas como «cámaras de tortura») lebrado varios eventos propagandísticos-artísti- de Barcelona.46 El arte nazi de finalidad política, cos de naturaleza similar, en las que la pintura y en especial aquel de tono anticomunista, tuvo mural de tono tendencioso fue la protagonista presencia destacada en Madrid mediante la Ex- En San Sebastián, en 1938, el dibujante boliviano, posición de Pintores alemanes en el frente, celebra- Arturo Reque Meruvia,49 más conocido con el da entre el 2 y el 20 de marzo de 1942. La unión pseudónimo de Kemer, desplegó en las instala- 24 Historia del Presente, 27, 2016/1 2ª época, pp. 19-33 ISSN: 1579-8135 EXPEDIENTE ciones de la Jefatura de Propaganda una gran El momento elegido para su celebración no era ¡Así eran los rojos! Una exposición anticomunista en la España franquista (1943) parte de sus ilustraciones sobre los principales baladí. Los Aliados, valedores en el pasado de la frentes de combate de la presente guerra, en defenestrada República, avanzaban por el Norte las que no perdía la ocasión de denunciar y ata- de África, y el admirado Reich alemán sufría una car visualmente la «barbarie roja».50 Del mismo estrepitosa derrota frente a la URSS en Stalin- tono fue la celebrada en el Museo de San Telmo, grado. Era necesario, más que nunca, revivir el a finales de agosto, por el pintor Ricardo Baroja, recuerdo de la guerra española para cohesionar con impactantes escenas de la contienda bélica a la sociedad entorno a su ideología y alejarla de como «La Cheka de la Posada», que le valió la tentaciones democráticas foráneas. efusiva felicitación de la propia Academia de Be- Los nombres seleccionados para tal misión llas Artes de San Fernando.51 fueron Antonio Casero Sanz, ilustrador en He- La exposición ¡Así eran los rojos! Sobre temas raldo de Madrid, ABC o Blanco y Negro que con- de la retaguardia roja tuvo lugar en el Círculo de tribuyó con siete obras entre las que destaca La Bellas Artes de Madrid entre el 27 de mayo y el Horda vuelve del Cuartel de la Montaña; el graba- 15 de junio de 1943. La organización y montaje dor Manuel Castro Gil, que expuso diecinueve de la misma dependió de la Sección de Organi- trabajos extraídos de una anterior exposición zación y Actos Públicos y Plástica de la Delega- celebrada en Zaragoza bajo el título Estampas ción Provincial de Madrid de la Vicesecretaría de la guerra y en las que ofrecía composiciones de Educación Popular (VSEP). Su meta era uti- desgarradoras junto a una visión muy dramática lizar dibujos y aguafuertes de los más famosos del paisaje urbano de localidades como Madrid artistas del franquismo en los que se «retratan o Toledo (una de ellas, Patio de los Mártires, se algunas de las escenas donde el odio desató la utilizó en la guía de la exposición);54 Fernando crueldad más infrahumana y cientos y miles de Chausa Arosa, Jefe Nacional de Cultura y Arte, muertos quedaron en tapiales y cunetas».52 El participó con una ilustración titulada Octubre régimen franquista quería que su pueblo «re- 1934. Desenterramiento de asesinados en Turón, cordase» la «destrucción, el sacrilegio, el robo, que reflejaba el asesinato de ocho sacerdotes el asesinato y el terror organizados científica- de La Salle durante la Revolución de Asturias y mente», es decir, los años de la Segunda Repú- su posterior exhumación por las fuerzas mili- blica y los «desmanes en territorio rojo» duran- cianas;55 Eduardo Lagarde, al que ya se ha hecho te la guerra civil.53 referencia con anterioridad, y que fue el dibu- ¿Qué pinceles y lápices se pusieron al servicio jante con mayor presencia en la exposición con de la propaganda política de la Nueva España? setenta títulos, uno de los cuales, El Rancho en Los artistas participantes fueron diez en total, el Aranzazu-Mendi, ilustró la portada de la guía; con un conjunto de 177 obras (era necesario Joaquín de Alba, Kin, conocido por sus caricatu- repetir el mensaje hasta la saciedad, de mane- ras de políticos republicanos en el diario Gracia ra que calase en los espectadores), elaboradas y Justicia, se volcó, en esta ocasión, en persona- en años previos –sobre todo durante la guerra jes anónimos, en su mayor parte demacrados, civil– y destinadas a despertar el odio y el mie- representados en un total de diez láminas que do entre los visitantes de la exposición. Era ne- ofrecían una visión íntimamente relacionada cesario repetir el mensaje hasta la saciedad, de con sus vivencias en Rusia como voluntario de manera que calase en unos espectadores que la División Azul; Mariano Juberías, crítico de tenían que ser conscientes del peligro que en- Arte y uno de los organizadores de la mues- trañaba el sistema liberal encarnado por la Re- tra, aportó hasta once dibujos; Manuel Redondo pública y valorar, e incluso agradecer, el orden Montero con seis ilustraciones; Carlos Sáenz de impuesto en el país tras el Alzamiento Nacional. Tejada –el dibujante e ilustrador más conocido Historia del Presente, 27,2016/1 2ª época, pp. 19-33 ISSN: 1579-8135 25 EXPEDIENTE de la época (durante la Guerra Civil fue el Jefe Antonio C. Moreno Cantano/ Misael López Zapico de la Sección Gráfica de Propaganda Extranjera y diseñó numerosas ilustraciones para la obra Historia de la Cruzada Española, en las que retra- taba las «atrocidades cometidas por los rojos», especialmente contra miembros de la Iglesia y su patrimonio)– expuso veintinueve obras; Teo- doro Delgado, pintor e ilustrador del Departa- mento de Plásticas de la VSEP y reputado carte- lista durante la Guerra Civil, participó con solo tres trabajos; y Joaquín Valverde, profesor de la Academia de Bellas Artes de San Fernando y co- laborador en la ilustración de la obra Historia de la Cruzada Española. Con todas estas obras, como se enorgullecían desde las altas instancias propagandísticas, «ha- bremos puesto el Arte al servicio del recuerdo Eduardo Lagarde: Asalto de la Cruz Roja de San Sebastián y de algo que no debe olvidarse: la criminalidad Antonio Casero: Arpías. Fuente: AGA, Cultura roja y nuestros caídos».56 A la inauguración acu- dieron el alcalde de Madrid, Alberto Alcocer; el cuerdo de algo que solo los traidores a la Patria gobernador militar, general Sáenz de Buruaga; pueden tratar de paliar: la criminalidad roja, la el presidente del Círculo de Bellas Artes, Mar- barbarie de los que arrasaron media España».58 celiano Santamaría; así como representantes de La exposición fue arropada por diferentes inte- la Embajada alemana, como el agregado cultural, lectuales franquistas mediante el dictado de cin- Wilhelm Petersen.57 Esa misma tarde, más de co conferencias. La primera de ellas la impartió tres mil personas la visitaron: «centenares de el secretario de la Real Academia de Bellas Artes, españoles sintieron de nuevo avivar en sí el re- José Francés. Bajo el título, Luz del Arte sobre la noche humana, comparó la obra de Francisco Goya, Dos de mayo, con los trabajos expuestos, ya que ambos recogían «el dramatismo de un momento histórico».59 Un discurso mucho más radical fue el que pronunció, dos días después, el director del diario Informaciones –medio conoci- do entonces por su furibundo anticomunismo y su proximidad a Falange–, Víctor de la Serna. En su disertación atacó al judaísmo y a la III Inter- nacional, incidiendo en los horrores de la vida en la Rusia comunista.60 Los artistas participantes tuvieron también voz mediante el testimonio de Eduardo Lagarde, que narró su odisea en territo- rio republicano durante la guerra civil en la con- ferencia Las cárceles rojas, vistas por un excautivo.61 Por otra parte, el secretario de la Asociación de la Prensa, Francisco Casares, centró su inter- vención en el tema Recordar es honrar y es pre- 26 Historia del Presente, 27, 2016/1 2ª época, pp. 19-33 ISSN: 1579-8135 EXPEDIENTE venir. Durante su alocución propuso la creación ¡Así eran los rojos! Una exposición anticomunista en la España franquista (1943) en escuelas e institutos de una asignatura titu- lada «La historia del tiempo rojo» y perseveró sobre la idea de que los rojos eran marionetas en manos de Moscú.62 La conferencia de clau- sura fue obra del Consejero Nacional, Ernesto Giménez Caballero. Lo más significativo de sus palabras fue la categorización que hizo del «ser rojo», resultado en su opinión de la influencia del «Asia eslava, el África greñuda y la América libertaria», en definitiva, «una presión externa sobre el modo de ser español». Se mostraba fe- liz y pletórico por el proceso de encuadramien- to e «higienización» efectuado por el Caudillo en todo el país, que había sido capaz de disipar en las fronteras peninsulares el peligro rojo.63 ¿Qué rasgos y elementos simbólicos prevale- cieron en los cuadros expuestos?64 La necesidad de convertir al antiguo vecino, amigo o incluso hermano en enemigo llevó a la utilización de visiones extremas, deshumanizadoras y crimina- lizadoras del otro. Era más fácil –a nivel artístico y propagandístico– rechazar a un ser informe y apenas humano, responsable de multitud de atrocidades contra su propia gente, que a alguien con quien se pudiera identificar y llegar a empa- tizar. Para respaldar esta concepción, los artistas de la España franquista dispusieron de un am- plio elenco de títulos, que podríamos englobar dentro del género de «relatos de criminalidad», elaborados a partir de las propias experiencias personales de los combatientes «nacionales».65 Se da una globalidad del odio en la que el enemi- go, el «rojo», es descrito como un grupo homo- géneo capaz de los más terroríficos asesinatos contra la población civil y destructora de todo atisbo de religión. Son seres diabólicos, sin Dios, equiparados a aquellos franceses retratados por Goya en Los desastres de la guerra que eran los responsables de todos los horrores sucedidos durante el conflicto peninsular.66 Este paralelismo resulta claro, por ejemplo, en el dibujo de Antonio Casero titulado Arpías. Al igual que en los Fusilamientos del 3 de mayo, Felicidad en los hogares de Kin e Incendio de la Iglesia de San un grupo de inocentes son ejecutados a las Andrés de Valverde. Fuente: AGA, Cultura Historia del Presente, 27,2016/1 2ª época, pp. 19-33 ISSN: 1579-8135 27 EXPEDIENTE afueras de la ciudad, en el más completo anoni- encolerizada profanaba todo tipo de imágenes Antonio C. Moreno Cantano/ Misael López Zapico mato. A diferencia del célebre cuadro del pintor sagradas o cementerios; quemaba iglesias y con- zaragozano, el crimen es atribuido a una serie ventos; las convertía en antros de pecado y lo- de ciudadanos comunes, seguramente milicia- cura; o se asesinaba a sacerdotes, monjas u obis- nas, que no solo son capaces de asesinar arbi- pos, como el de Cuenca o el de Ciudad Real.67 trariamente sino que incluso se regodean de lo De esta manera, en el aguafuerte de Antonio que han hecho. Sus rostros son grotescos, con Casero, Los odios comunistas van más allá de la bocas anchas, que dibujan una sonrisa maléfica, muerte, se podía ver cómo un conjunto de mili- más propia de alimañas que de seres humanos. cianos profanaban las tumbas de un cementerio La matanza se convierte en un espectáculo, en disparando contra ellas, lo que les provocaba una escuela de muerte a la que acuden las ma- amplias sonrisas, o se entretenían escribiendo dres con sus propios hijos para que aprendan en las paredes del camposanto «Viba Rusia». a comportarse en el futuro como ellas. Sáenz El ataque a la sin razón y al supuesto bajo ni- de Tejada participa de esta temática, de un odio vel intelectual de los rojos fue también palpable más allá de la muerte, en Asesinos y ladrones, en en la obra Odio a la cultura, de Sáenz de Tejada, el que dos milicianos roban las pertenencias en la que tres soldados destruían las estante- del cuerpo de un cadáver. En esta composición rías de una biblioteca o arrancaban las páginas observamos una correlación con la estampa Se de un libro. Este comportamiento, que se hacía aprovechan de Los desastres de la guerra, en la emanar de la URSS, se transmitía en los dibujos que varios soldados franceses arrebataban sin de Kin –por ejemplo, Portadores de una nueva ningún tipo de contemplación las vestimentas cultura para Europa– que plasmaban personas vi- de un grupo de guerrilleros españoles muertos. viendo en la más absoluta pobreza y miseria, sin El carácter de Cruzada, de guerra religiosa, esperanza, tal y como se reflejaba en sus tristes tuvo fuerte presencia en los dibujos realizados y duras expresiones, consecuencia de residir en por los artistas participantes en la exposición. el «paraíso obrero».68 Predominaron escenas donde la muchedumbre El realismo fue la nota predominante en es- Sáenz de Tejada: Asesinos y ladrones. Fuente: AGA, Cultura. Francisco de Goya: Se aprovechan. 28 Historia del Presente, 27, 2016/1 2ª época, pp. 19-33 ISSN: 1579-8135 EXPEDIENTE tos grabados y aguafuertes, en especial en los que recordar que todas las ilustraciones habían ¡Así eran los rojos! Una exposición anticomunista en la España franquista (1943) trabajos de Valverde, Sáenz de Tejada y Kin. Jun- sido elaboradas con anterioridad, por lo que no to a este rasgo, en ocasiones se tergiversó deli- fue necesaria una cantidad económica importan- beradamente el mundo real con formas alarga- te para la puesta a punto de este evento. das y deformadas, surrealistas en algunos casos, que creaban cuerpos más propios del campo de Conclusiones lo onírico, del mundo de las pesadillas, único es- tadio desde el que el espectador podía intentar Los últimos estudios procedentes del ámbi- comprender mínimamente la crueldad y barba- to de la Psicología explican que la memoria nos rie que se transmitía de los «rojos». hace accesible el pasado a través del proceso del El miedo y el odio fueron, en definitiva, la recuerdo, el cual es resultado de la activación nota predominante en este tipo de ilustraciones, de huellas de experiencias pretéritas al servicio construyendo una visión interesada del pasado de acciones actuales. Pero también hay que te- que debía evitar cualquier veleidad o cuestio- ner en cuenta que los grupos humanos, a través namiento interno en un contexto de guerra del tiempo, han desarrollado procedimientos mundial donde, poco a poco, las democracias para ampliar la capacidad de mantener registros occidentales se estaban imponiendo al socio del pasado. Así surgieron sistemas de notación, germano. poemas, historias, rituales, monumentos o expo- En cuanto a la difusión de la exposición se ela- siciones, como forma de mantener la memoria. boraron 4.000 folletos de 8 páginas, de los cuales Estos elementos hacen posible que un individuo los 3.000 primeros se agotaron en cuatro días acceda a la experiencia acumulada por el gru- (prueba del interés que despertó este evento), y po. La consecuencia lógica de este proceso es 50 catálogos. El presupuesto total fue bastante la posibilidad de transformar voluntariamente bajo, de casi 8.000 pesetas, destinado principal- la memoria natural. Un agente artificial, exterior, mente a cubrir los gastos de impresión de los como el propio Estado, puede potenciar o alte- catálogos y pagar a los conferenciantes.69 Hay rar qué recuerdos del pasado son susceptibles Juberías: Pueblo Popular. A la derecha, Lagarde: En el fondo del mar. Fuente: AGA, Cultura Historia del Presente, 27,2016/1 2ª época, pp. 19-33 ISSN: 1579-8135 29 EXPEDIENTE de permanecer en el olvido o ser promociona- en los años treinta con exposiciones como Antonio C. Moreno Cantano/ Misael López Zapico dos en el presente.70 El régimen franquista se Groβe antibolschewistische Schau (1936-1937) o sirvió de mitos para perpetuar su existencia y Bolschewismus ohne Maske (1937-1938), o la ya granjearse el apoyo de gran parte de la pobla- referida Das Sowjetparadies (1942).73 La apues- ción. Durante la contienda bélica y la posguerra, ta por mantener a la población en constante las exposiciones de propaganda tuvieron un pa- alerta ante el posible retorno de un enemigo pel esencial para activar a las masas hacia de- demonizado muestra a la perfección cuáles fue- terminadas acciones u opiniones y para que la ron los cimientos que sustentaron el régimen sociedad «recordase» los motivos de su causa, franquista durante la inmediata posguerra. Un el carácter de la misma (la relevancia del con- mensaje anticomunista construido voluntaria- cepto de Cruzada) y, sobre todo, contra quién mente sobre el miedo que inspiraba el pasado y se combatía. Para las autoridades del bando na- que las estructuras de poder se esforzaron por cional el olvido era un concepto que no tenía mantener vivo en el presente, enraizado con un cabida en su diccionario, era imposible apartar odio hacia lo diferente que hizo del arte una vía del presente los años de gobierno republicano idónea para canalizar el credo franquista en una (y más allá) así como el papel de los partidos sociedad emocionalmente herida y, por ende, y organizaciones de izquierdas. Este pasado se hiperestimulada. manipuló, se tergiversó en beneficio propio y se constituyeron «memorias inventadas» que se in- NOTAS tentaron perpetuar mediante todo tipo de con- memoraciones, monumentos, literatura o actos 1 Una versión preliminar de este trabajo fue presentada en públicos de denuncia del enemigo.71 Módena, en la 45th Annual Meeting. Association for Spanish and Portuguese Historical Studies, en junio de 2014. Los au- Partiendo del aparato conceptual que nos tores agradecen los valiosos comentarios y aportaciones brinda la Historia de las emociones como for- recibidos por otros investigadores durante el proceso de ma de interpretar la realidad política y social de confección del presente texto. 2 Un primer acercamiento a este tipo de muestras para el los regímenes totalitarios, en este trabajo se ha caso de la Alemania nazi en MORENO CANTANO, Anto- conjugado la descripción de este tipo de inicia- nio César y LÓPEZ ZAPICO, Misael Arturo, «La gran ex- tivas propagandísticas con el análisis de algunas posición anticomunista del Tercer Reich: Das Sowjetparadies imágenes representativas de las mismas. En (1942)», Diacronie, 18, 2 (2014), pp. 1-24. 3 Para una aproximación al importante papel otorgado todo caso, por más que los dibujos y pinturas por el nazismo a la propaganda, con especial énfasis en no dejan de ser formas de discurso cuyo con- su faceta anticomunista y antisemita, véase: WELCH, David, tenido puede ser examinado desde múltiples ni- The Third Reich. Politics and propaganda, London, Routledge, 2002; KALLIS, Aristotle A., Nazi propaganda and the Second veles, se ha optado por mantener un equilibrio World War, New York, Palgrave Macmillan, 2005; HERF, Je- analítico que permite incidir más en la contex- ffrey, The Jewish Enemy. Nazi propaganda during World War tualización de las exposiciones aún a costa de II and the Holocaust, Cambridge, Harvard University Press, no explotar al máximo el potencial de todas las 2006 o PHILLIPS, Edward (ed.), State of Deception:The Power of Nazi Propaganda, Washington D.C., U.S. Holocaust Me- obras presentadas. morial Museum, 2009. Respecto a la España franquista y los A tenor de lo analizado en páginas anteriores, mecanismos de control ejercidos preferentemente sobre podemos concluir que ¡Así eran los rojos! fue un la producción escrita durante el periodo aquí contempla- do: SEVILLANO CALERO, Francisco, Propaganda y medios intento bastante modesto del régimen franquis- de comunicación en el franquismo, Alicante, Universidad de ta –desconocemos su número total de visitan- Alicante, 1998; RUIZ BAUTISTA, Eduardo, Los señores del tes, aunque Giménez Caballero la que calificó libro. Propagandistas, censores y bibliotecarios en el primer «de enorme éxito político y social»–72 por su- franquismo (1939-1945), Gijón, Trea, 2005 o DELGADO IDARRETA, José Miguel (coord.), Propaganda y medios de marse a la campaña propagandística anticomu- comunicación en el primer franquismo (1936-1959), Logroño, nista internacional iniciada por el Tercer Reich Universidad de La Rioja, 2006. 30 Historia del Presente, 27, 2016/1 2ª época, pp. 19-33 ISSN: 1579-8135 EXPEDIENTE 4 BURKE, Peter, Visto y no visto. El uso de la imagen como docu- 12 Para una aproximación a la sempiterna cuestión del encaje ¡Así eran los rojos! Una exposición anticomunista en la España franquista (1943) mento histórico, Barcelona, Crítica, 2001, pp. 12-16. En torno entre naturaleza y cultura adaptada al campo de la Historia a la íntima relación entre arte y poder durante este perio- de las emociones, véase GÓMEZ GARRIDO, María, «Atra- do véase, VV. AA., Art and Power. Europe under the dictators, vesar fronteras disciplinares: perspectivas estructuralistas 1930-1945, London, Thames and Hudson, 1995, pp. 12-13. e historicistas sobre las emociones», en XI Congreso Es- 5 Un relato sintético de las operaciones militares en suelo pañol de Sociología de la Universidad Complutense de Madrid, europeo puede encontrarse en DAVIES, Norman, Europe Madrid, UCM, 2013. Accesible en http://www.fes-web.org/ at War, 1936-1945, London, Macmillan, 2007, pp. 73-129. congresos/11/ponencias/995/ [11 de mayo de 2015]. Dos Esta visión puede completarse con el análisis sobre el propuestas de interés por su propósito de analizar el mie- Frente oriental de NÚÑEZ SEIXAS, Xosé Manoel, Imperios do desde la Historia de las emociones son las de PLAM- de muerte. La guerra germano-soviética 1941-1945, Madrid, PER, Jan, «Fear: Soldiers and Emotion in Early Twentieth- Alianza, 2007. Para las campañas específicas del año 1943 y Century Russian Military Psychology», Slavic review, 68, 2 el cambio en el curso del conflicto, véase GILBERT, Martin, (2009), pp. 259-283 y STEARNS, Peter N., American Fear: Second World War. A complete History, New York, Henry Holt The Causes and Consequences of High Anxiety, London, Rout- and Co., 1989, pp. 381-484. ledge, 2006. Un trabajo colectivo que pretende ofrecer una 6 Para un análisis detallado del periodo serranista, SÁENZ- visión disciplinar de esta emoción, aunque con resultados FRANCÉS, Emilio, Entre la Antorcha y la esvástica. Franco en desiguales es el de PLAMPER, Jan and LAZIER, Benjamin la encrucijada de la Segunda Guerra Mundial, Madrid, Actas, (eds.), Fear. Across the Disciplines, Pittsburgh, University of 2009. Pittsburgh Press, 2012. 7 Reddy sostiene que quizás no sea todavía un verdadero 13 BOURDIEU, Pierre, Miseria del mundo, Madrid, Akal, 1999. giro pero, desde luego, sí una tendencia a tener en cuenta. 14 Sobre el término comunidades emocionales y los matices Juicio que comparte Rosenwein, quien espera que detrás que su uso implica frente al concepto de régimen emocio- de esta auténtica embestida emocional pueda llegar a pro- nal, véase ROSENWEIN, Barbara, Emotional Communities in ducirse un giro. SULLIVAN, Erin, «The History of the Emo- the Early Middle Ages, Ithaca, Cornell University Press, 2007. 15 LEFEBVRE, Georges, El gran pánico de 1789, Barcelona, Pai- tions: Past, Present, Future (review article)», Cultural History, dós, 1986. 2/1 (2013), pp. 93-102 y PLAMPER, Jan, «The History of 16 DELUMEAU, Jean, El miedo en Occidente, Madrid, Taurus, Emotions: An Interview with William Reddy, Barbara H. Ro- 2012, p. 14. senwein, and Peter Stearns», History and Theory, 49/2 (2010), 17 Sobre este particular, véase LAFFAN, Michael y WEISS, Max 237-265. (eds.), Facing Fear: The History of an Emotion in Global Per- 8 «La historia de las emociones es una forma de hacer histo- spective, Princeton, Princeton University Press, 2012. ria política, social y cultural, no algo para ser añadido a los 18 BOURKE, Joanna, Fear: A Cultural History, London, Virago, campos existentes» (traducción de los autores). PLAMPER, 2005. Jan «The History of Emotions...», op. cit., p. 249. 19 ECO, Umberto, Construir al enemigo, Barcelona, Lumen, 9 «Aquellos procesos en los que las invocaciones de la emo- 2012, pp. 13-16. ción son usadas para provocar acciones políticas» (tra- 20 ROBIN, Corey, Fear:The History of a Political Idea, New York, ducción de los autores). EUSTACE, Nicole, LEAN, Euge- Oxford University Press, 2004, pp. 1-25. nia, LIVINGSTON, Julie, PLAMPER, Jan, REDDY, William M. 21 Ibídem, p. 45. and ROSENWEIN, Barbara, H., «AHR Conversation: The 22 GONZALBO AIZPURU, Pilar, STAPLES, Anne y TORRES, Historical Study of Emotions», American Historical Review, Valentina (eds.), Una historia de los usos del miedo, México, 117/5 (2012), pp. 1.487-1.531, p. 1.526. Universidad Iberoamericana/COLMEX, 2009. 10 PLAMPER, Jan, «The History of Emotions...», op. cit., pp. 23 ARENDT, Hannah, Los orígenes del totalitarismo, Madrid, 242-243. Reddy desarrolla in extenso estas cuestiones en Alianza, 2013, pp. 464-465. Sobre el uso del odio como su obra seminal The Navigation of Feeling: A Framework for elemento cohesionador de la comunidad disponemos del the History of Emotions, Cambridge, Cambridge University también clásico ensayo de ANDERS, Günther, «Die Anti- Press, 2001. Sobre la controvertida cuestión de la libertad quiertheit des Hassens», en KAHLE, Renate, MENZNER, emocional y sus derivaciones véase ROSENWEIN, Barbara Heiner y VINNAI, Gerhard (eds.), Hass. Die Macht eines H., «Problems and Methods in the History of Emotions», unerwünschten Gefühls, Hamburg, Rowohlt-Reinbeck, 1985, Passions in Context I 1 (2010), pp. 1-32 y NYE, Robert A. pp. 11-32. (2003), «William M. Reddy, the Navigation of Feeling: A Frame- 24 STERNBERG, Robert y STERNBERG, Karin, The Nature of work for the History of Emotions», The Journal of Modern His- Hate, Cambridge, Cambridge University Press, 2008, pp. 51- tory, 75 (4), pp. 920-923. 109. 11 EUSTACE, Nicole et al., op. cit., p. 1.487. Respecto al papel 25 PETROPOULOS, Jonathan, Art as politics in the Third Reich, del odio y el miedo como elementos sustentadores del Chapel Hill, U of N. Carolina, 1996. nuevo Estado a través de sus prácticas represivas, véase, 26 RHODES, Richard, Amos de la muerte. Los SS Einsatzgruppen entre otros, RODRIGO, Javier, Hasta la raíz. Violencia du- y el origen del Holocausto, Barcelona, Seix Barral, 2003, pp. rante la guerra civil y la dictadura franquista, Madrid, Alianza, 44-57. 2008 y VEGA, Santiago, La política del miedo. El papel de la 27 ATHENS, Lonnie H., The creation of dangerous violent crimi- represión durante el franquismo, Barcelona, Crítica, 2011. nals, Chicago, University of Illinois Press, 1992, pp. 46-49. Historia del Presente, 27,2016/1 2ª época, pp. 19-33 ISSN: 1579-8135 31 EXPEDIENTE 28 A este respecto, véase WADDINGTON, Lorna, Hitler’s 40 Fue el caso de exposiciones como las de Eduardo Lagarde Antonio C. Moreno Cantano/ Misael López Zapico Crusade. Bolshevism and the Myth of the International Jewish (responsable de las series Once meses en las cárceles de Eus- Conspiracy, London, Tauris Academic Studies, 2007. cadi y El terror rojo, Madrid, 1940); La expansión española en 29 KOOS, Claudia, The Nazi Conscience, Cambridge, Harvard el mundo o De la obra civilizadora de nuestro país en el mundo University Press, 2003, pp. 107-109. (Octubre de 1940); la Exposición del Archipiélago Canario 30 Como sostiene Richards, el peso del catolicismo en España (1941); la Exposición de la Prensa Alemana (1941); o Dibujos impidió que pudiera desarrollarse aquí un proyecto euge- sobre la nueva Europa continental (1941). Sobre estos temas nésico semejante al germano pero «la demonización y la véanse, AGRAMUNT, Francisco, Arte y represión en la guerra criminalización, procesos gemelos facilitados por el contex- civil española. Artistas en checas, cárceles y campos de con- to de guerra y revolución, empujaron a la psiquiatría hacia centración, Valencia, Generalitat Valenciana, 2005; LLOREN- posiciones alternativas pero adoptando también una forma TE, Ángel, «Vencidos y enemigos en la pintura e ilustra- represiva de higiene racial», RICHARDS, Michael, «Spanish ción franquistas de la primera postguerra», en BERTHIER, Psychiatry c. 1900-1945: Constitutional Theory, Eugenics, Nancy y SÁNCHEZ-BIOSCA, Vicente, Retóricas del miedo. Imágenes de la guerra civil española, Madrid, Collection de la and the Nation» Bulletin of Spanish Studies,Volume LXXXI, 6 Casa de Velázquez (129), 2012, p. 197; BASILIO, Miriam M., (2004), pp. 823-848, pp. 847. Visual Propaganda, Exhibitions, and the Spanish Civil War, Bur- 31 La obra de Antonio Vallejo-Nágera fue radicalizándo- lington, Ashgate, 2013, p. 204; Sin autor, «La exposición de se como muestra la evolución de sus teorías a través de la expansión española en el mundo», Revista de Indias, Vol. I, obras como: Eugenesia de la Hispanidad y regeneración de n.º 2, (1940), pp. 181-185; MEDEROS MARTÍN, Alfredo, «El la raza, Burgos, Editorial Española, 1937; Política racial del Proyecto de Antonio Tovar de una Exposición de Canarias nuevo Estado, Burgos, Editorial Española, 1938; La Locura y la en 1941 y la consolidación de las Comisarías Insulares de guerra. Psicopatología de la guerra española, Valladolid, Santa- Excavaciones como respuesta al intento de Hitler de ane- rén, 1939;Antonio Vallejo-Nágera, «Psiquismo del fanatismo xionarse una Isla Canaria», LVCENTUM XXXI, (2012), pp. marxista», Semana Médica Española, 6, 1938, pp. 174-180 y 207-211; «La Exposición de Prensa Alemana», ABC, 11-III- junto a Eduardo Martínez, «Investigaciones psicológicas en 1941 o «Exposición del concurso de dibujos de Nuestra marxistas femeninos delincuentes», Revista Española de Me- nueva Europa continental», ABC, 28-IX-1941. dicina y Cirugía de Guerra, 9 (1939), pp. 398-413. Un resumen 41 BURKE, Peter, Visto y no visto..., op. cit., pp. 12-16. de la trayectoria de este psiquiatra al frente del Gabinete 42 BURKE, Peter, La fabricación de Luis XIV, San Sebastián, Ne- de Investigaciones Psicológicas en VINYES, Ricard, «Cons- rea, 1995, p. 19. truyendo a Caín, Diagnosis y terapia del disidente: las inves- 43 RAMÍREZ BENITO, Penélope, «A golpe de retina: forma- tigaciones psiquiátricas militares de Antonio Vallejo-Nágera ción y concienciación del Nuevo Estado a través de la ima- con presas y presos políticos», Ayer, 44 (2001), pp. 227-250; gen», Brocar, 34, (2010), pp. 243-272. y RICHARDS, Michael, «Antonio Vallejo-Nágera: Herencia, 44 UREÑA PORTERO, Gabriel, «La pintura mural y la ilus- psiquiatría y guerra», en Miguel Ángel del Arco Blanco y tración como panacea de la nueva sociedad y sus mitos», Alejandro Quiroga Fernández, (eds.), Soldados de Dios y en BONET, Antonio (coord.), Arte del franquismo, Madrid, Apóstoles de la Patria: Las Derechas Españolas en la Europa de Cátedra, 1981, p. 141. Entreguerras, Granada, Editorial Comares, 2010, pp. 177-206. 45 Propaganda en español publicada por el III Reich (Bibliografía), 32 GRIMAU, Carmen, El cartel republicano en la Guerra Civil, Cá- sin indicación de autor, sin editorial y sin fecha de publica- tedra, Madrid, 1979. ción, pp. 34 y 49. 33 VERNON, Kathleen, «Iconography of the Nationalist 46 Bolschewisierung: was Heiβ das in Wir Wirklichkeit? Berlín. Ni- Cause», en VALIS, Nöel, Teaching Representations of the Span- belungen Verlag, 1943. Online: www.calvin.edu/academic/ ish Civil War, New York, The Modern Language Association cas/gpa/bolshevism1943.htm 47 Revista Nacional de Educación, 15, (1942), pp. 94-97. of America, 2007, pp. 289-303. 48 «Ayer se inauguró la Exposición de pintores alemanes en 34 LLORENTE, Ángel, Arte e ideología en el franquismo (1936- el frente», La Vanguardia Española, 3-III-1942. Durante esta 1951), Madrid,Visor, 1995, pp. 33-66. misma alocución el embajador hizo una referencia expre- 35 SÁNCHEZ MAZAS, Rafael, «Textos para una política de sa al papel de los españoles enrolados en la División Azul arte», Escorial, n.º 24, 1942. como combatientes en el frente oriental, los cuales tam- 36 «También el Arte es Política», Arriba, 25-III-1942. bién experimentaron un interesante proceso de confron- 37 Reproducido en LLORENTE, Ángel, Arte e ideología en el tación emocional tanto con el pueblo ruso como con la franquismo..., op. cit., p. 31. política nazi de exterminio. NÚÑEZ SEIXAS, Xosé Manoel, 38 BOZAL,Valeriano, en «Introducción»,AA.VV., Ejercicios de la «¿Eran los rusos culpables? Imagen del enemigo y políti- violencia en el arte contemporáneo, Pamplona, Cátedra Jorge cas de ocupación de la División Azul en el frente del Este, Oteiza & Universidad Pública de Navarra, 2006, pp. 29-30. 1941-1944», Hispania, 223 (2006), pp. 695-750; y ¿Testigos 39 LLORENTE, Ángel, «¿Hubo un Arte Falangista?», en LLO- o encubridores? La División azul y el holocausto de los ju- RENTE, Ángel (coord.), Arte para después de una guerra díos europeos: entre Historia y memoria», Historia y Política, [exposición], Madrid, Comunidad de Madrid, Consejería de 26 (2011), pp. 259-290. Para una visión general de la Divi- Educación y Cultura, Dirección General de Patrimonio Cul- sión azul MORENO, Xavier, La División azul. Sangre española tural, 1993, p. 139. en Rusia, 1941-1945, Barcelona, Crítica, 2004. 32 Historia del Presente, 27, 2016/1 2ª época, pp. 19-33 ISSN: 1579-8135 EXPEDIENTE 49 Sobre su figura y obra véase, MENDOZA YUSTA, Rafael, de La locura roja, de Chessin; La Inquisición roja: la Cheka, del ¡Así eran los rojos! Una exposición anticomunista en la España franquista (1943) «Arte y propaganda en la guerra civil: Las Láminas de Ke- periodista Giorgi Popov; El terror rojo en Rusia, del eserita mer», Revista Arte, Arqueología e Historia, n.º 19, 2012, pp. S.P. Melgunov; o ¡Así es Moscú!, del belga Joseph Douillet; 161-169. o, para el caso nacional, La antorcha rusa, de Luis de An- 50 La Voz de España, 30 de noviembre de 1938 y ABC, «Una drés Morera, director del Centro Español Antibolchevista exposición del dibujante Kemer», 30 de noviembre de 1938. y La revolución bolchevista, de Sofía Casanova, corresponsal 51 LLORENTE, Ángel, «Vencidos y enemigos en la pintura e de ABC en Petrogrado durante la Revolución Rusa. Se creó ilustración franquistas...», op. cit., p. 193. una brutalización del lenguaje (que fue uno de los factores 52 Palabras extraídas del editorial del catálogo ¡Así eran los ro- claves de la deshumanización del adversario y de la dia- jos! Exposición que presenta la Delegación Provincial de Madrid bolización del enemigo interior) entre la derecha española sobre temas de la Retaguardia Roja. Madrid, Afrodisio Aguado, que contrastaba enormemente con la favorable acogida de 1943. la URSS entre los sectores de izquierda, que inundaban su 53 Ibídem imaginario colectivo con términos como «paraíso obrero» 54 Sobre este autor véase LÓPEZ GIL, Elena, «Manuel Castro para referirse a la vida en Rusia. Véase GONZÁLEZ CA- Gil, grabador», El Museo de Pontevedra, 45 (1991), pp. 219- LLEJA, Eduardo, «Brutalización de la política y canalización 238. de la violencia en la España de entreguerras», en NAVA- 55 CÁRCEL ORTÍ, Vicente, Historia de la Iglesia en la España JAS, Carlos e ITURRIAGA, Diego (coords.), Crisis, dictadura, contemporánea. Siglos XIX y XX, Madrid, Editorial Palabra, democracias, I Congreso Internacional de Historia de Nuestro 2002, pp. 158 y ss. Tiempo, Logroño, Universidad de La Rioja, 2007, pp. 23-38. 56 «Palabras del Delegado Provincial de Educación Popular al 69 Expediente económico de la celebración de la exposición Delegado Nacional de Propaganda», 6 de mayo de 1943; ¡Así eran los rojos!, 1943;AGA, Cultura, caja 21/02016, exp. 42. AGA, Cultura, caja 21/00679. 70 ROSA, Alberto, BELLELLI, Gugliemo y BAKHURST, David, 57 «Inauguración de la Exposición Así eran los rojos», ABC, 28-V- «Representaciones del pasado, cultura personal e identidad 1943. personal», Educaçao e Pesquisa,Vol. 34, n.º 1, (2008), pp. 167- 58 «Así eran los rojos», ABC, 29-V-1943. 195. 59 «¡Así eran los rojos! Exposición anticomunista», ABC, 9-VI- 71 Sobre el concepto de olvido y aprendizaje durante la Gue- 1943. rra Civil y el franquismo véase AGUILAR FERNÁNDEZ, 60 «Conferencia de don Víctor de la Serna», ABC, 11-VI-1943. Paloma, Memoria y olvido de la Guerra Civil española. Madrid, 61 «Conferencia del Coronel Lagarde», ABC, 13-VI-1943. Alianza, 1996, pp. 46-55. 62 «Conferencia de don Francisco Casares», ABC, 15-VI-1943. 72 «Una conferencia de Giménez Caballero», La Vanguardia Es- 63 «Una conferencia de Giménez Caballero», La Vanguardia Es- pañola, 17-VI-1943. pañola, 17-VI-1943. 73 KIVELITZ, Christoph, Die Propagandaausstellung in europäis- chen Diktaturen: Konfrontation und Vergleich: Nationalsozialis- 64 Muchos de ellos se pueden ver en AGA, Cultura, caja mus, italienischer Faschismus und UdSSR der Stalinzeit, Bo- F/04074. chum, Winkler, 2000. 65 ALONSO, Miguel, «Imaginarios del enemigo ‘rojo’ en la gue- rra civil española. Una aproximación desde la perspectiva del combatiente», en FOLGUERAS, Pilar, PEREIRA, Juan Carlos et al. (eds.), Pensar con la Historia desde el siglo XXI. Actas del XII Congreso de la Asociación de Historia Contempo- ránea, Madrid, UAM ediciones, 2015, pp. 65-82. 66 El propio bando republicano también había echado mano a este recurso en algunos de sus carteles más populares –como el de José Bardasano, Expulsar al invasor–, intentan- do establecer la idea de continuidad heroica entre las dos guerras. Véase GÓMEZ, Pablo, «José Bardasano: el cartel republicano en la Guerra Civil española», en BULLÓN DE MENDOZA, Alfonso y TOGORES, Luis E. (coords.), La Re- pública y la Guerra Civil. Setenta años después (comunicaciones), Madrid, Actas Editorial, 2008, p. 863. 67 Sobre esta temática destacan las láminas, Martirio del Obis- po de Ciudad Real (Valverde), El Sacrílego por norma (Sáenz de Tejada), Asalto al convento de la imagen (Sáenz de Tejada), Incendio de la catedral de Lérida (Valverde), Incendio de la Igle- sia de San Andrés (Valverde) y Templos convertidos en antros (Sáenz de Tejada). 68 Desde los años veinte se había producido y difundido por la Península Ibérica toda una literatura que advertía del pe- ligroso modo de vida que tenía lugar en la URSS. Era el caso Historia del Presente, 27,2016/1 2ª época, pp. 19-33 ISSN: 1579-8135 33