Revista Internacional de Sociología RIS vol. 77 (3), e131, julio-septiembre, 2019, ISSN-L:0034-9712 https://doi.org/10.3989/ris.2019.77.3.18.027 LA DISTRIBUCIÓN DEL TIME DISTRIBUTION IN SINGLE- TIEMPO EN LOS HOGARES MOTHER HOUSEHOLDS. LIVING MONOPARENTALES DE WITH OTHERS AS WORK-LIFE MADRE OCUPADA. VIVIR CON BALANCE STRATEGY OTROS COMO ESTRATEGIA DE CONCILIACIÓN Marc Ajenjo Cosp Centre d’Estudis Demogràfics. Universitat Autònoma de Barcelona majenjo@ced.uab.cat ORCID iD: https://orcid.org/0000-0002-6912-6264 Núria García Saladrigas Centre d’Estudis Demogràfics. Universitat Autònoma de Barcelona ngarcia@ced.uab.cat ORCID iD: https://orcid.org/0000-0002-8711-6836 Cómo citar este artículo / Citation: Ajenjo Cosp, M. Copyright: © 2019 CSIC. Este es un artículo de acceso y N. García Saladrigas. 2019. “La distribución del tiem- abierto distribuido bajo los términos de la licencia de po en los hogares monoparentales de madre ocupada. uso y distribución Creative Commons Reconocimiento Vivir con otros como estrategia de conciliación”. Revista 4.0 Internacional (CC BY 4.0). Internacional de Sociología 77(3):e131. https://doi. org/10.3989/ris.2019.77.3.18.027 Recibido: 16/02/2018. Aceptado: 17/01/2019. Publicado online: 24/09/2019 Resumen Este artículo analiza la distribución del tiempo destinado Abstract al trabajo no remunerado —cuidado y tareas domésti- This paper analyses single-mother households’ cas— en los hogares monoparentales de madre ocupada unpaid work distribution –childcare and housework– a partir de la Encuesta de Empleo del Tiempo 2009-10. compared with dual-parent households using the EET Se parte de la hipótesis de que la madre monoparental 2009-10. We hypothesize that working single-mothers ocupada lleva a cabo dos estrategias de conciliación: re- implement two balance strategies: rearrange their time organizar su tiempo y convivir con otros familiares ajenos and live with rela-tives that are not part of the nuclear al núcleo. Los resultados muestran que estas madres de- family. Results show that while working single-mothers dican el mismo tiempo al cuidado que las biparentales invest the same amount of time in childcare as ocupadas, mientras que el tiempo dedicado a tareas del dual-parent mothers, the time in-vested in housework is hogar es menor, especialmente en aquellas actividades lower, especially in time-demanding activities such as más arduas, como cocinar o limpiar. Por otro lado, las cooking or cleaning. On the other hand, single-mothers madres monoparentales ocupadas viven con miembros more often live with other people compared to dual-parent ajenos al núcleo en una proporción muy superior sus ho- mothers. Furthermore, other members’ time contribution mólogas biparentales. La aportación de estos miembros to childcare is significantly higher in single-mother ajenos al núcleo al trabajo de cuidado es significativa- households, but this tendency is not observed for mente superior en los hogares monoparentales, algo que housework. no se ha podido demostrar para el trabajo doméstico. . Palabras Clave Keywords Hogares monoparentales; Madres ocupadas; Tareas del Care; Housework; Single-mother households; Time use; hogar; Tiempo de cuidado; Uso del tiempo. Working mothers. 2 . MARC AJENJO COSP Y NÚRIA GARCÍA SALADRIGAS Introducción tiempo y la convivencia con otras personas. Primero, se examina la distribución del tiempo que las madres El número de hogares formados por un solo pro- monoparentales dedican al trabajo no remunera- genitor con hijos no ha dejado de aumentar en Es- do, dividido en cuidado y tareas del hogar, compa- paña desde las últimas décadas del siglo pasado rándolo con el tiempo de las madres biparentales. (Becerril, 2004). El incremento de rupturas matrimo- Después, se analiza el uso del tiempo del resto de niales (Fernández y Tobío, 1998; Meil, 1999) y de integrantes del hogar: los hijos e hijas, así como los las separaciones de las parejas de hecho (Domin- miembros del hogar ajenos al núcleo, centrando el guez-Folgueras, 2011), así como la reciente prolife- foco de atención en valorar hasta qué punto su pre- ración de las madres solteras por elección (Avilés sencia es un factor clave para la conciliación. y Sánchez, 2015), son los principales factores que explican esta expansión. En este contexto, la mo- noparentalidad femenina sigue siendo claramente Antecedentes mayoritaria (Avilés, 2015). A pesar de tener un buen número de característi- En otro orden de cosas, las mujeres se enfrentan a cas en común, la monoparentalidad engloba hetero- la sobrecarga de actividades y a los problemas de con- geneidad de perfiles, orígenes, circunstancias vitales ciliación entre vida laboral y familiar. La “doble jornada” y situaciones familiares. Una muestra de ello es la di- (Hochschild y Machung, 1989; Durán, 1986) o “doble versidad de rutas de entrada a la monoparentalidad, presencia-ausencia” (Izquierdo, 1998) afecta cada día siendo la más frecuente, a día de hoy, la ruptura de una a un mayor número de mujeres. Algunas autoras iden- unión con hijos. Si bien la monoparentalidad había es- tifican, incluso, una “triple presencia-ausencia”, aña- tado tradicionalmente vinculada a esta ruptura, ya sea diendo a las responsabilidades laborales y del hogar por defunción o separación, las nuevas técnicas de aquellas relacionadas con la gestión y planificación en reproducción asistida, junto con la adopción por parte el ámbito doméstico (Sagastizabal y Legarreta, 2016). de mujeres solas, permiten un tipo claramente dife- Esta desigualdad en el ámbito familiar se contrapone renciado, las “madres solteras por elección” (MSPE) a la mayor equidad en la esfera laboral y educativa. La (Avilés y Sánchez, 2015; Rivas y Jociles, 2013).1 revolución igualitaria evoluciona lentamente por lo que Aunque en las últimas décadas los datos apunta- algunos autores apuntan a su estancamiento (Esping- ban a una mayor presencia en el mercado laboral por Andersen, 2009; England, 2010), originando la llama- parte de las madres monoparentales, los datos más da “incompleta revolución de género” (Goldscheider, recientes indican cierta equiparación. Para la mayor 2000; McDonald, 2000). Más recientemente, (Golds- parte de las madres monoparentales, al no disponer cheider, Bernhardt y Lappegard, 2015) apuntan que, de otra fuente de ingresos, el trabajo remunerado es a pesar de las múltiples diferencias tanto regionales ineludible. En algunos casos, el divorcio o separa- como entre clases sociales, la mayor implicación del ción explican directamente la vuelta al mercado de hombre en el trabajo no remunerado sigue impulsan- trabajo mientras que, en otros, el trabajo remunerado do la revolución de género. formaba parte de una estrategia de autonomía perso- En este sentido, algunos estudios han señala- nal e independencia anterior a la ruptura (Fernández do una dinámica esperanzadora en parejas que y Tobío, 1999). Para las MSPE, la autonomía eco- podríamos denominar menos tradicionales. Las nómica es precisamente una condición previa a la parejas de doble ingreso (Infestas, 2015; García- monoparentalidad (González et al., 2008). Más allá Román, 2012), las cohabitantes (Ajenjo y García- de la especificidad de este colectivo, muchos autores Román, 2011; González y Jurado, 2009) y las re- han identificado una mayor propensión a la pobreza constituidas (Treviño, Gumà y Permanyer, 2013) y a la exclusión social de las familias monoparenta- tienen una distribución del trabajo reproductivo más les (Almeda y Di Nella, 2012; González, Jiménez y equitativa que las parejas tradicionales. A pesar de Morgado, 2004). Según datos de la OCDE, el 39 % ello, y de la emergencia del llamado “nuevo padre” de las familias monoparentales en España se hallan (González y Jurado 2015; Gracia, 2014), el cual en riesgo de pobreza (Castro, 2015). participa activamente en el cuidado de los hijos, la Las madres monoparentales se enfrentan a mayor mayor contribución de los hombres a las tareas de precariedad laboral, viéndose forzadas a aceptar tra- cuidado no se ha traducido en una disminución del bajos por debajo de su perfil formativo y capacidad la- tiempo de la mujer (Moreno, Ajenjo y Borràs, 2016; boral y con largas jornadas laborales (Almeda, Di Nella Domínguez-Folgueras, 2015; Bianchi, 2011), ya y Obiol, 2008). La conciliación es uno de los mayores que estas tareas, a diferencia de otras —como las obstáculos con el que se encuentran, enfrentándose a tareas domésticas—, parecen no ser substituibles. la escasez de tiempo y la sobrecarga de actividades. En este contexto de mayor carga de trabajo para Hacer compatibles los horarios laborales con los infan- la mujer, el presente artículo identifica dos de las tiles es un problema generalizado entre las mujeres tra- estrategias de conciliación seguidas por las madres bajadoras, pero, si a este hecho se le añade la situación monoparentales españolas: la redistribución de su de monoparentalidad, el problema se ve agravado. RIS [online] 2019, 77 (3), e131. REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA. ISSN-L: 0034-9712 https://doi.org/10.3989/ris.2019.77.3.18.027 LA DISTRIBUCIÓN DEL TIEMPO EN LOS HOGARES MONOPARENTALES DE MADRE OCUPADA . 3 Son diversas las estrategias a las que las madres estudio reciente muestra que los niños que viven en monoparentales recurren para poder compatibilizar un hogar monoparental comparten más tiempo con la vida laboral y familiar. Una de las más habituales miembros ajenos al hogar (Nazio, 2017). Desafor- es pedir ayuda a la familia extensa, siendo especial- tunadamente, estos parámetros no van a poder ser mente importante la figura de la abuela, quien res- analizados en este artículo, ya que las encuestas de ponde a las necesidades del cuidado informal (Seiz, las que disponemos recogen información exclusiva- 2016; Hernández-Monleón, 2016; Jiménez, 2003). mente del hogar, dejando fuera aquellos familiares Otra de las estrategias utilizadas es la de minimizar que no residen entre sus muros. desplazamientos buscando la proximidad espacial Existen dos teorías especialmente relevantes de las actividades cotidianas —casa, trabajo y es- para comprender la participación de la mujer en el cuela—, a las que frecuentemente se añade la casa trabajo no remunerado.2 La primera de ellas, la pers- de los abuelos (Fernández y Tobío, 1999). Y es que pectiva de la disponibilidad de tiempo, asume que el cuanto más próxima esté una persona, geográfica tiempo y las energías humanas son finitas (Marks, o afectivamente, más probable es que preste ayu- 1977; Coser, 1974), dado que el tiempo dedicado a da (Meil, 2011). De hecho, la co-residencia ha sido una esfera de la vida constriñe necesariamente el identificada como una forma de solidaridad familiar tiempo restante para las otras. En este sentido, un (Albertini, Kohli y Vogel, 2007) que permite paliar las mayor número de horas trabajando en el mercado dificultades económicas y sociales de las madres laboral implicará una reducción del tiempo disponi- monoparentales (Treviño, 2011). ble para el cuidado de los hijos (Presser, 1994) y Otra pieza esencial para comprender cómo se las tareas del hogar (Coverman, 1985). A su vez, se desarrolla la cotidianeidad en esta tipología de ho- postula que la división del trabajo no remunerado gar es el papel que juegan los descendientes. Aun- está condicionada por las restricciones de tiempo que algunos estudios concluyen que los hijos de de los miembros del hogar. Así, la contribución de familias monoparentales participan más de las ta- cada individuo no solo se ve determinada por su reas domésticas que los hijos de familias con dos propia inversión de tiempo en el trabajo remunera- progenitores (Gager, Cooney y Call, 1999; Demo y do, sino también por el de sus co-residentes. Si te- Acock, 1993; Goldscheider y Waite, 1991), en otros nemos en cuenta esta perspectiva, las madres mo- más recientes se identifica la mayor participación noparentales padecen ciertas desventajas respecto únicamente bajo el régimen de custodia compar- a sus homólogas biparentales. En primer lugar, por tida de los padres (Gager, Sanchez y Demaris, la falta de una pareja en el hogar con la que distri- 2009). La implicación de los hijos en las tareas buir el tiempo de trabajo no remunerado. Por otra, del hogar aumenta con la edad (Maganto, Bartau por tener que lidiar con mayores constreñimientos y Etxebarría, 2003) y los hijos monoparentales ad- económicos al disponer solamente de su salario, quieren responsabilidades a edades más tempra- reduciendo la posibilidad de subcontratar servicios nas (Longfellow, 1979). En dichas edades ya exis- de cuidado o asistencia. La monoparentalidad im- ten diferencias de género, las hijas participan más plicaría una reducción del tiempo disponible para la de las tareas del hogar (Ajenjo y García-Román, progenitora y un aumento de las demandas para el 2014; Gager, Sanchez y Demaris, 2009; Bianchi y resto de miembros del hogar. Robinson, 1997; Blair, 1992) y realizan tareas más Por otro lado, la construcción simbólica de roles “feminizadas” (p. ej., cocinar o limpiar) dentro del de género o doing gender, aporta elementos muy mismo (Meil, 2008; Evertsson, 2006; Raley, 2006). significativos para explicar la desigual división del Estas diferencias se incrementan durante los fines trabajo entre hombres y mujeres (Hochschild y Ma- de semana (Ajenjo y García-Román, 2014) cuando chung 1989; Eagly, 1983). La interiorización de una la aportación es mayor (Sayer, Gauthier y Fusten- serie de normas e ideologías lleva a hombres y mu- berg, 2004) y, por ende, más desigual. jeres a reproducir determinados patrones asociados En este punto es importante retomar las diferen- con su género. La distribución del trabajo será des- cias existentes dentro del colectivo de madres mono- igual, incluso en aquellas parejas en los que los dos parentales, en el sentido de que la existencia o no de miembros trabajen, invirtiendo la mujer más tiempo la figura del progenitor no residente puede generar en el cuidado y el trabajo del hogar y el hombre en grandes diferencias. Lejos queda la figura del padre el trabajo remunerado y el ocio. De hecho, España “ausente” (Brullet et al., 2011), siendo cada vez más no se encuentra precisamente entre los países más habitual que ambos progenitores compartan no solo destacados en el undoing gender, concepto creado los cuidados, sino también la custodia de su progenie para referirse a las interacciones sociales que redu- (Solsona, Brullet y Spijker, 2014). En este sentido, la cen las diferencias de género (Deutsch, 2007), sien- existencia de un padre que invierta no solo dinero, do los hombres con actitudes no tradicionales hacia sino también tiempo en la crianza de los hijos, tiene las tareas domésticas aún claramente minoritarios un impacto directo en las estrategias de conciliación (Dominguez-Folgueras et al., 2015; Sevilla-Sanz, de las madres monoparentales. Precisamente, un Giménez-Nadal y Fernández, 2010). RIS [online] 2019, 77 (3), e131. REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA. ISSN-L: 0034-9712 https://doi.org/10.3989/ris.2019.77.3.18.027 4 . MARC AJENJO COSP Y NÚRIA GARCÍA SALADRIGAS Las perspectivas teóricas apuntan, pues, a una A partir de esta premisa, el primer objetivo que mayor dedicación de la mujer a trabajo no remu- nos planteamos es valorar si este mayor tiempo em- nerado cuando convive con su pareja. Pero, ¿qué pleado por la madre en el trabajo remunerado tiene sucede cuando la figura del padre desaparece del su contrapartida en el trabajo no remunerado, distin- hogar? En el ámbito internacional encontramos di- guiendo entre trabajo de cuidado y trabajo domésti- versos estudios que tratan de comprender la lógica co. En este sentido nos planteamos dos hipótesis: del uso del tiempo de las madres monoparentales. (H1) Siguiendo a los autores que consideran que Los resultados no son concluyentes. Mientras que el tiempo empleado en el cuidado de los hijos es al- para unos autores la monoparentalidad es sinónimo tamente valorado, dado el auge de la parentalidad de menor tiempo de las madres con sus hijos (Sand- intensiva (Lee et al., 2014; Sayer y Gornick, 2012; berg y Hofferth, 2001; Thomson, Mclanahan y Curtin, Arendell, 2001), consideramos que no habrá reduc- 1992), para otros no existe tal reducción (Kendig y ción alguna en este tiempo, de modo que las madres Bianchi, 2008). Mayor consenso genera el impacto biparentales y monoparentales dedicarán el mismo de la monoparentalidad en el tiempo dedicado a las tiempo a sus hijos. tareas del hogar (Sanik y Mauldin, 1986; Brandwein, Brown y Fox, 1974) ya que, en la medida de lo posi- (H2) En contrapartida, y como el trabajo domésti- ble, las madres reducen el tiempo dedicado a las ta- co es necesario pero no comporta ningún valor aña- reas del hogar para proteger, precisamente, el tiem- dido, es ahí donde las madres monoparentales se po con los hijos (Bianchi, 2000). Responderían, así, van a diferenciar de las biparentales, empleando me- a las normas y valores culturales vinculados a la ma- nos tiempo en tareas del hogar. Si esta hipótesis se ternidad intensiva (Lee et al., 2014) según las cuales cumple, nos planteamos como objetivo evaluar qué la madre debe dedicar gran cantidad de tiempo a los actividades domésticas son aquellas que las madres hijos (Arendell, 2001). En una sociedad, la españo- monoparentales ahorran tiempo. la, fuertemente marcada por la tradicional división de Y, ¿qué sucede con el resto de miembros? En la género (Domínguez-Folgueras, 2015; Esping-Ander- literatura existe cierta discrepancia sobre el tiempo sen et al., 2013; González, Jurado y Naldini, 2000), que emplean los hijos monoparentales y biparenta- los roles de género siguen perpetuando el papel de les en trabajo doméstico.5 Tal y como hemos visto, la “buena madre” (Shirani, Henwood y Coltart, 2012). algunos estudios de la década de los noventa lle- vados a cabo en Estados Unidos indicaban que los Objetivo e hipótesis hijos de madres monoparentales tenían una mayor aportación que los hijos de madres biparentales Tal y como acabamos de ver, la literatura so- (Gager, Cooney y Call, 1999; Demo y Acock, 1993; bre monoparentalidad femenina destaca algunas Goldscheider y Waite, 1991). Por otra parte, estudios características relacionadas con la ausencia de más recientes matizan estos resultados en función una pareja en el hogar: una mayor ocupación que del tipo de custodia de los padres (Gager, Sanchez las madres biparentales, un mayor tiempo de tra- y Demaris, 2009). ¿Cuál es la lógica que se cumple bajo —y más precario— y la búsqueda de apoyo actualmente en España? En nuestro caso no pode- en miembros ajenos al núcleo —mayoritariamen- mos valorar la cuestión de la custodia, pero, a pesar te abuelas— que, en algunos casos, se traduce de ello, la hipótesis que planteamos es que la dife- en hogares más complejos (Hernández-Monleón, rencia será escasa. Así: 2016; Treviño, 2011). (H3) El tiempo que los hijos dedican al trabajo no En cuanto a la mayor ocupación, si bien era cierta remunerado es muy escaso y no se observarán dife- en 2001, en los últimos años, ya sea por la crisis eco- rencias significativas entre los hijos de madres mo- nómica o por otras circunstancias, se ha revertido la noparentales y los hijos de madres biparentales. tendencia. Según el censo de 2011, prácticamente En cuanto a los miembros del hogar ajenos al no hay diferencias entre unas y otras: un 59,2 % de núcleo, debemos separar dos cuestiones: cuántos las madres monoparentales que conviven con algún son y cuál es la aportación de cada uno de ellos al hijo menor de edad se encuentran ocupadas, mien- trabajo no remunerado. Es decir, por el simple he- tras que en las biparentales este porcentaje es sola- cho de que en los hogares monoparentales existe mente un punto y medio inferior, un 57,7 %.3 un mayor número de miembros ajenos al núcleo, A pesar de esta tendencia, y tal y como veremos su aportación global al trabajo no remunerado ya más adelante, el tiempo empleado en el trabajo debería ser mayor que en los hogares biparenta- remunerado por parte de las madres monoparen- les. Ahora bien, si, tal y como apunta la literatura, tales sigue siendo significativamente mayor que el la convivencia con otros miembros de las madres tiempo empleado por las madres biparentales — monoparentales es una estrategia de conciliación una hora diaria, aproximadamente—, así como la (Treviño, 2011), deberíamos observar que, de modo complejidad de los núcleos es superior en el primer individual, cada uno de los miembros ajenos al nú- caso que en el segundo.4 cleo monoparental debería hacer una mayor con- RIS [online] 2019, 77 (3), e131. REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA. ISSN-L: 0034-9712 https://doi.org/10.3989/ris.2019.77.3.18.027 LA DISTRIBUCIÓN DEL TIEMPO EN LOS HOGARES MONOPARENTALES DE MADRE OCUPADA . 5 tribución que los miembros ajenos a los núcleos variable dependiente el tiempo empleado por las biparentales. Y así lo planteamos, tanto en tiempo madres. Desde un punto de vista metodológico, de cuidado como en tiempo de trabajo doméstico: para evaluar las diferencias de tiempo entre ho- gares monoparentales y biparentales se han rea- (H4) A pesar de que consideramos que la madre lizado regresiones lineales de mínimos cuadrados monoparental dedicará el mismo tiempo de cuidado ordinarios, utilizando como categoría de referencia que la madre biparental (H1), las personas ajenas a los hogares biparentales.9 los núcleos monoparentales van a dedicar más tiem- po al cuidado que sus iguales en los núcleos bipa- En una primera aproximación se han generado rentales, las cuales cuentan con el tiempo empleado modelos con el tipo de núcleo —monoparental o bi- por el padre residente. parental— como variable dependiente y controlando por el día de la semana, siendo su inclusión necesa- (H5) En el tiempo empleado en trabajo domésti- ria debido a que en la muestra están sobre-represen- co, y previendo que la madre monoparental le dedi- tados los fines de semana (modelo 1). ca menos tiempo que la madre biparental (H2), los miembros ajenos al núcleo monoparental también A continuación, y para profundizar en las diferen- van a aportar un mayor tiempo que los miembros cias, se han desarrollado modelos que incorporan ajenos residentes en los núcleos biparentales. las variables que la literatura señala como relevan- tes: edad de la madre, nivel de estudios, ingresos, presencia de servicio doméstico y país de nacimien- Metodología y fuentes de datos to. En el análisis del tiempo de cuidado se ha intro- La base de datos utilizada para el análisis ha sido ducido, además, el número de hijos menores de 18 la Encuesta de Empleo del Tiempo 2009-2010 del años, así como la edad del hijo pequeño. Con el fin Instituto Nacional de Estadística. Entre otra informa- de obtener un modelo más parsimonioso, se ha pro- ción, la encuesta dispone de un diario que recoge, cedido a eliminar del modelo completo, una a una, para un día concreto de la semana y en intervalos las variables no significativas con una menor apor- de diez minutos, cuál es la actividad principal desa- tación, eliminándose todas las variables con un ni- rrollada por todos los miembros del hogar de diez y vel de significación mayor de 0,10 (modelo 2). Las más años. Precisamente es el diario lo que permite únicas variables que se han conservado, indepen- que la información recogida sea lo más precisa posi- dientemente de su significación, han sido: la variable ble, haciendo de las encuestas de uso del tiempo un dependiente, tipo de núcleo —monoparental o bipa- instrumento válido y fiable.6 rental— y la variable de control, día de la semana —laborable o fin de semana—. El resultado final han Siguiendo la definición y el objetivo del análisis, sido dos modelos, uno para el tiempo de cuidado y se han seleccionado los hogares en los que con- otro para el tiempo doméstico, que contienen única- vive una mujer ocupada con algún hijo menor de mente aquellas variables significativas, siendo de es- 18 años. Por las dificultades de clasificación, han pecial importancia si en este modelo final el tipo de sido excluidos aquellos hogares en los que convi- núcleo es o no significativo.10 ven núcleos monoparentales y biparentales, ambos con hijos menores. También se han excluido los ho- Se ha desestimado la incorporación a los modelos gares que dicen contar con un adulto en situación de las variables asociadas al horario laboral, como de dependencia,7 ya que esto podría comportar puede ser el tipo de jornada, el horario, el número de un sesgo importante, sobre todo en el análisis del horas trabajadas, etc. Se ha considerado que la in- tiempo correspondiente a los miembros ajenos al corporación de estas variables comportaría una pér- núcleo.8 La muestra final es de 1.660 hogares: 182 dida de validez del modelo: si las madres monopa- monoparentales y 1.478 biparentales. rentales están ocupadas un mayor número de horas que las biparentales, esto forma parte precisamente Para la mayoría de los análisis realizados se de los problemas que puedan tener de conciliación, distingue entre tiempo de cuidado y tiempo domés- de modo que su inclusión en el modelo podría com- tico. El primero se circunscribe al cuidado de me- portar una tautología. En otras palabras: nos interesa nores de edad —cuidados físicos y vigilancia, leer, conocer si las madres monoparentales ocupadas tie- jugar, conversar, acompañamiento, etc.—; mien- nen más problemas de conciliación, y no si a igual- tras que el tiempo doméstico es aquel empleado dad de horas trabajadas tienen más problemas de en tareas del hogar —cocina, mantenimiento del conciliación. A pesar de ello, y cuando los resultados hogar, confección, jardinería, reparaciones, com- han apuntado a estos problemas, sí que se han ge- pras y gestión—. Cuando se analicen conjunta- nerado modelos que han incluido el número de horas mente los dos tiempos, hablaremos del tiempo trabajadas en el mercado laboral. Unos modelos que empleado en trabajo no remunerado. deberían confirmar o descartar si las diferencias pue- En primer lugar, y para contrastar las hipótesis den ser explicadas, precisamente, por la diferencia 1 y 2, se han desarrollado modelos para el tiempo en el número de horas trabajadas. Un razonamiento de cuidado y para el tiempo doméstico, siendo la parecido se ha llevado a cabo con la posible con- RIS [online] 2019, 77 (3), e131. REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA. ISSN-L: 0034-9712 https://doi.org/10.3989/ris.2019.77.3.18.027 6 . MARC AJENJO COSP Y NÚRIA GARCÍA SALADRIGAS vivencia con otros miembros, desestimándose esta con la actividad’ y ‘nivel de ingresos’. La relación con variable de los modelos: interesa ver si las madres la actividad, que no tenía sentido incorporarla para monoparentales dedican más o menos tiempo a sus las madres, ahora sí que ha sido utilizada; mientras hijos, y no si este mayor o menor tiempo viene condi- que el nivel de ingresos, al tener solamente sentido cionado por la presencia de otros miembros. en las personas ocupadas, se ha desestimado en los modelos generados para los hijos y para los miem- Se ha procedido de manera similar en el análisis bros ajenos al núcleo. de los tiempos de los descendientes, así como de los miembros del hogar ajenos al núcleo. Desde un punto de vista metodológico, cabe destacar que, Características de los núcleos en algunos casos, los hijos y los miembros ajenos al núcleo no han rellenado el diario de actividades. monoparentales y biparentales En estos casos disponemos solamente de informa- Debe recordarse, en primer lugar, que solamen- ción sobre el sexo, la edad y la relación con la ac- te se analizan madres ocupadas que conviven con tividad, variables que se han utilizado para valorar algún hijo menor de 18 años. Según la Encuesta las diferencias entre aquellos que han respondido de Empleo del Tiempo de 2009-2010, la ocupación el diario y los que no. de las madres monoparentales es de un 64,7 %, mientras que la de las biparentales es del 61,0 % En el caso de los hijos, en los 1.660 hogares anali- (p-valor=0,235).11 En cambio, y aunque no afecta a zados encontramos un total de 2.850 hijos, de los cua- los resultados de nuestro estudio, las diferencias en les 1.401 tenían diez años o más y deberían haber re- el resto de categorías de la relación con la actividad llenado el diario. De estos, 948 lo han rellenado y 453 son mucho mayores: entre las monoparentales no no. Se ha verificado que no existían diferencias signi- ocupadas, un 76 % se declara en paro, mientras que ficativas entre ambos colectivos. Así lo ha mostrado entre las biparentales no ocupadas la opción mayori- el test de la ji-cuadrado para el sexo (p-valor=0,990) y taria es declarar que están realizando tareas del ho- para la relación con la actividad (p-valor=0,302), mien- gar; un 60 % así lo manifiesta. tras que el test de comparación de medias ha hecho lo propio con la edad (p-valor=0,630). De las características socioeconómicas que se desprenden de la Encuesta de Empleo del Tiempo En cuanto a los miembros ajenos al núcleo, so- (tabla 1), cabe señalar una mayor precariedad en lamente están presentes en 113 hogares, con un las madres monoparentales que en las biparenta- total de 185 miembros, de los cuales 130 han relle- les, en prácticamente todos los indicadores anali- nado el diario y 55 no. En este caso, si bien el test zados. Destacan, en primer lugar, por un nivel de de la ji-cuadrado muestra que tampoco se observan estudios significativamente menor, por una mayor diferencias significativas en cuanto al sexo (p-va- presencia de madres nacidas en el extranjero y por lor=0,204), ni en cuanto a la relación con la actividad contar con cierta desventaja en cuanto a los ingre- (p-valor=0,467), el test de comparación de medias sos, agravada por trabajar un mayor número de ha mostrado que, en el caso de la edad, aquellos que horas. Además, y especialmente relevante para la no han rellenado el diario de actividades son algo conciliación, es menor la presencia de servicio do- más jóvenes que aquellos que sí lo han hecho (p- méstico en los hogares monoparentales. valor=0,068). Teniendo en cuenta que se buscan las diferencias entre hogares monoparentales y biparen- Atendiendo a las características demográficas, tales, se ha valorado la incidencia de este pequeño no se observan diferencias significativas en la edad sesgo y se ha comprobado que esta diferencia de media de las madres monoparentales y biparenta- edad se producía en ambos tipos de hogar, de modo les, aunque sí en el número de hijos menores de 18 que no debería incidir en los resultados. años y, sobre todo, en la edad de los mismos: el hijo pequeño de las madres monoparentales es unos dos Metodológicamente, tanto para los hijos como años mayor que el de las biparentales. para las personas ajenas al núcleo, se ha procedido de manera similar a las madres, si bien para los hi- Otra cuestión, que más adelante retomaremos, jos se ha analizado la variable ‘tiempo empleado en es la presencia de miembros del hogar ajenos al trabajo no remunerado’, y no las variables ‘tiempo de núcleo. La proporción de madres que conviven con cuidado’ y ‘tiempo doméstico’. En cada uno de los otros miembros es significativamente mayor en los casos, se han generado dos modelos. En el primero hogares monoparentales que en los biparentales, solamente están presentes las variables dependien- algo que ya nos advierte la literatura (Hernández- tes y de control —tipo de núcleo y día de la semana, Monleón, 2016; Treviño, 2011; Tobío y Fernández, respectivamente— (modelo 1); mientras que en el 1999). Además, en los hogares monoparentales segundo están presentes, además de estas dos, to- los individuos que no forman parte del núcleo son das las variables significativas (modelo 2). Las dife- más numerosos: su tamaño medio es de 1,85 per- rencias más importantes con los modelos generados sonas, mientras que en los hogares biparentales para la madre corresponden a las variables ‘relación es de 1,42. RIS [online] 2019, 77 (3), e131. REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA. ISSN-L: 0034-9712 https://doi.org/10.3989/ris.2019.77.3.18.027 LA DISTRIBUCIÓN DEL TIEMPO EN LOS HOGARES MONOPARENTALES DE MADRE OCUPADA . 7 Tabla 1 Características de las madres analizadas. Muestra Monoparentales Biparentales Significacións (n=1.660) (n=182) (n=1.478) Nivel de estudios    Obligatorios o inferiores 521 41,8 % 30,2 % ***    Bachillerato postobligatorio 395 28,8 % 23,1 % *    Universitarios 744 29,4 % 46,7 % *** País de nacimiento    España 1.321 70,1 % 80,7 % ***    Fuera de España 339 29,9 % 19,3 % *** Ingresos por trabajo    600 € o menos 288 14,7 % 17,7 % NS    De 601 a 1.200 639 47,5 % 37,4 % **    De 1.201 a 1.600 269 9,6 % 17,0 % **    Más de 1.600 € 273 15,3 % 16,6 % NS    NS/NC 191 13,0 % 11,3 % NS Horas diarias trabajadas 1    Media 5,83 4,87 *** Servicio doméstico en el hogar    No 1.428 90,4 % 85,5 % *    Sí 232 9,6 % 14,5 % * Edad de la madre    Media 39,79 39,03 NS Número de hijos menores de edad    Media 1,40 1,55 *** Edad del hijo pequeño    Media 9,06 6,85 *** Miembros ajenos al núcleo    Núcleo solo 1.547 80,8 % 94,7 % ***    Núcleo con otros 113 19,2 % 5,3 % *** El uso del tiempo    Tiempo empleado en cuidado 1:15 1:53 ***    Tiempo empleado en trabajo doméstico 2:57 3:18 *** 1. Las horas trabajadas han sido extraídas del diario de actividades. 2. La significación para las variables categóricas se corresponde con la de los residuos corregidos de la tabla de contingencia; mientras que en las varia- bles numéricas se han calculado a partir del T-test de comparación de dos medias independientes: 0 < *** < 0,01 < ** < 0,05 < * < 0,10 < NS < 1. Fuente: Elaboración propia a partir de la Encuesta de Empleo del Tiempo, 2009-2010 (INE). Resultados nos que las madres biparentales (tabla 2, modelo 1). Esta diferencia se reduce completamente y pasa a ser no significativa al introducir las variables que han El tiempo de cuidado y el tiempo doméstico resultado significativas (tabla 2, modelo 2). Después de las madres de testar qué variable ha comportado que no exis- El conjunto de madres ocupadas, ya sean mo- tan diferencias en el tiempo de cuidado entre unas noparentales o biparentales, dedican diariamente madres y otras, se ha observado que es la edad del 1 hora y 49 minutos al cuidado y 3 horas y 15 mi- hijo pequeño. Y es que, tal y como se ha visto en la nutos al trabajo doméstico. tabla 1, los hijos de las madres monoparentales son unos dos años mayores que los hijos de las madres Ciñéndonos al trabajo de cuidado, las madres biparentales. Al introducir esta variable la diferencia monoparentales dedican a sus hijos 38 minutos me- entre unas y otras pasa a ser no significativa. RIS [online] 2019, 77 (3), e131. REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA. ISSN-L: 0034-9712 https://doi.org/10.3989/ris.2019.77.3.18.027 8 . MARC AJENJO COSP Y NÚRIA GARCÍA SALADRIGAS En cuanto al resto de variables, cabe señalar que comportando un ahorro de media hora diaria en este el número de hijos menores de edad no comporta tipo de labores, y la edad de la madre, que mantiene diferencia alguna, así como tampoco son significati- una relación directa con el trabajo doméstico. vos la presencia de servicio doméstico ni el país de Pero, ¿qué dejan de hacer las madres monopa- nacimiento de la madre. En cambio, sí que destaca rentales en esta media hora? un mayor tiempo de cuidado los días laborables, una mayor dedicación por parte de las madres universita- Las diferencias significativas corresponden a las ac- rias, una relación directa entre el tiempo de cuidado tividades culinarias —incluye fregar la vajilla—, al man- y los ingresos, así como una mayor dedicación por tenimiento del hogar —básicamente, limpieza—, al cui- parte de las madres de más edad. dado de la ropa y a actividades inespecíficas (tabla 4). Dejando al lado estas últimas, la principal reducción en En cuanto al tiempo empleado en el trabajo do- términos absolutos la encontramos en la cocina y en méstico, vemos que las madres monoparentales el mantenimiento, actividades en las que las madres dedican a esta labor unos 20 minutos diarios me- monoparentales destinan unos diez minutos menos nos que las madres biparentales (tabla 3, modelo que las madres biparentales. Ahora bien, si tenemos 1). Esta diferencia se incrementa hasta los 28 minu- en cuenta la reducción relativa, debemos apuntar hacia tos al introducir las variables de control significativas las actividades relacionadas con la ropa, ya que, si bien (tabla 3, modelo 2).12 la diferencia solamente es de seis minutos, la estima- En cuanto a esta variable son significativas el día ción del tiempo medio a esta actividad ya es de por sí de la semana, destinándose a trabajo doméstico unos muy reducida, de unos veinte minutos. Nuestros resul- quince minutos más los días laborables que los fines tados van en la línea esperada, ya que la reducción del de semana; el nivel de estudios de la madre, siendo tiempo invertido en las tareas más rutinarias o arduas, las madres universitarias las que menos tiempo le de- como cocinar o limpiar, ya había sido observada tanto dican; el nivel de ingresos, de modo que las madres para el conjunto de las mujeres (Bianchi, Robinson y con un menor nivel de ingresos dedican más tiempo a Milkie, 2006; Becker y Moen, 1999) como para las mo- trabajo doméstico; la presencia de servicio doméstico, noparentales (Sanik y Mauldin, 1986). Tabla 2 Modelos para el tiempo de cuidado para las madres. Modelo 1 Modelo 2 Coeficiente Significación Coeficiente Significación Tipo de núcleo      Monoparental -0:38 *** -0:02 NS      Biparental Ref. Ref. Día de la semana      Laborable Ref. Ref.      Fin de semana -0:12 ** -0:15 *** Nivel de estudios (a)      No universitarios Ref.      Universitarios 0:30 *** Nivel de ingresos (a)      <600 € 0:17 *      600-1600 -0:07 NS      >1600 € -0:17 *      NS/NC Ref. Edad de la madre 0:02 *** Edad del hijo pequeño -0:14 *** Intersección 1:58 *** 2:19 *** R 2 0,013 *** 0,358 *** (a) Tanto en el nivel de estudios como en el nivel de ingresos se han unido las categorías que apenas mostraban diferencias Significación: 0 < *** < 0,01 < ** < 0,05 < * < 0,10 < NS < 1. Fuente: Elaboración propia a partir de la Encuesta de Empleo del Tiempo, 2009-2010 (INE). RIS [online] 2019, 77 (3), e131. REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA. ISSN-L: 0034-9712 https://doi.org/10.3989/ris.2019.77.3.18.027 LA DISTRIBUCIÓN DEL TIEMPO EN LOS HOGARES MONOPARENTALES DE MADRE OCUPADA . 9 Tabla 3 Modelos para el tiempo dedicado a trabajo doméstico por parte de las madres. Modelo 1 Modelo 2 Coeficiente Significación Coeficiente Significación Tipo de núcleo      Monoparental -0:21 ** -0:28 ***      Biparental Ref. Ref. Día de la semana      Laborable Ref. Ref.      Fin de semana 0:15 ** 0:17 *** Nivel de estudios (a)      No universitarios Ref.      Universitarios -0:14 ** Nivel de ingresos(a)      <600 € 0:48 ***      600-1600 0:00 NS      >1600 € -0:16 NS      NS/NC Ref. Servicio doméstico en el hogar      No Ref.      Sí -0:28 *** Edad de la madre 0:05 *** Intersección 3:11 *** 0:17 NS R 2 0,006 *** 0,089 *** (a) Tanto en el nivel de estudios como en el nivel de ingresos se han unido las categorías que apenas mostraban diferencias Significación: 0 < *** < 0,01 < ** < 0,05 < * < 0,10 < NS < 1. Fuente: Elaboración propia a partir de la Encuesta de Empleo del Tiempo, 2009-2010 (INE). Tabla 4 Modelos para cada una de las actividades domésticas. Variables de control: día de la semana, nivel de estudios, nivel de ingresos, servicio doméstico y edad de la madre Monoparentales- Estimación media Significación biparentales(a) Actividades culinarias 1:14 -0:09 ** Mantenimiento del hogar 0:45 -0:10 ** Confección y cuidado de ropa 0:20 -0:06 ** Compras 0:38 0:01 NS Jardinería 0:03 0:02 NS Reparaciones 0:02 -0:00 NS Gestiones 0:00 0:00 NS Actividades inespecíficas 0:13 -0:06 * Total trabajo doméstico 3:15 -0:28 *** (a) Aunque aquí se ha expresado como una diferencia, se trata del coeficiente para las madres monoparentales, siendo las madres biparentales la catego- ría de referencia. Significación: 0 < *** < 0,001 < ** < 0,050 < * < 0,100 < NS < 1. Fuente: Elaboración propia a partir de la Encuesta de Empleo del Tiempo, 2009-2010 (INE). RIS [online] 2019, 77 (3), e131. REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA. ISSN-L: 0034-9712 https://doi.org/10.3989/ris.2019.77.3.18.027 10 . MARC AJENJO COSP Y NÚRIA GARCÍA SALADRIGAS El tiempo de cuidado y el tiempo doméstico tales que en los hogares biparentales se traduce tanto de los hijos e hijas en una mayor prevalencia como en un tamaño medio de estos otros miembros más elevado. Tal y como Una breve pincelada sobre las principales caracte- muestra la tabla 1, la prevalencia de otros miembros rísticas de la muestra de hijos e hijas de diez y más es del 19,2 % en los hogares monoparentales y del 5,3 años evidencia una edad media relativamente joven, % en los hogares biparentales. En cuanto al tamaño 15,07 años, con lo cual no es de extrañar que la in- medio, en los hogares biparentales con otros miembros mensa mayoría declare estar estudiando (tabla 5). Del observamos, de media, 1,42 miembros, cifra algo infe- mismo modo, no sorprende tampoco que, pregunta- rior al de los hogares monoparentales, 1,85. dos por el nivel de estudios, un 84,3 % declare haber terminado, como mucho, los estudios obligatorios.13 En la muestra disponible, la mayor parte de las personas ajenas al núcleo son alguno de los pro- En su conjunto, los hijos e hijas dedican al trabajo genitores de la madre (o del padre en los hogares no remunerado, que incluye cuidado y tiempo do- biparentales), representando algo más del 60 % del méstico, 52 minutos diarios. total. En segundo lugar, se encuentran los hermanos Los resultados muestran que no hay diferencias o hermanas, que representan algo más del 20 %, re- significativas entre los descendientes de madres mo- partiéndose el resto en otras categorías. noparentales y biparentales. Pocas variables mues- Como se ha descrito en la metodología y puede ver- tran algún tipo de relación en el tiempo que estos se en las tablas 6 y 7, la muestra de personas ajenas dedican a trabajo no remunerado, siendo siempre al núcleo es muy reducida, de 130 personas, mayorita- el sentido de la relación el esperado (tabla 5). Así, riamente mujeres, de 59 años de edad media y que se el tiempo de trabajo no remunerado es 27 minutos encuentran desocupadas, ya sea en paro o jubiladas. mayor entre las hijas que entre los hijos, observán- dose además una mayor dedicación entre los que no Estas personas que no forman parte del núcleo se encuentran insertados en el mercado laboral, así dedican diariamente 8 minutos a cuidado y unas tres como entro los de más edad. horas a trabajo doméstico (2:59 horas). Vemos, pues, que, sobre todo en cuanto al trabajo doméstico, se trata de cifras nada desdeñables y que, acompañadas del El tiempo de cuidado y el tiempo doméstico hecho de una mayor presencia —ya sea en términos de los miembros del hogar ajenos al núcleo de prevalencia o de tamaño medio— en los hogares Cabe destacar, en primer lugar, que la mayor pre- monoparentales, los indicios que apuntan a un soporte sencia de otros miembros en los hogares monoparen- importante para la conciliación son significativos. Tabla 5 Características de la muestra de hijos e hijas y modelos para el tiempo dedicado al trabajo no remunerado Muestra Modelo 1 Modelo 2 (n=948) Coeficiente Significación Coeficiente Significación Tipo de núcleo      Monoparental 16,6 % 0:00 NS -0:06 NS      Biparental 86,4 % Ref. Ref. Día de la semana      Laborable 44,1 % Ref. Ref.      Fin de semana 55,9 % 0:06 NS 0:07 NS Relación con la actividad      Ocupados 5,2 % Ref.      Estudiantes 91,7 % 0:30 ***      Otros 3,1 % 1:11 *** Sexo      Hombre 53,2 % -0:27 ***      Mujer 46,8 % Ref. Edad del hijo 15,07 0:03 *** Intersección 0:49 *** -0:13 NS R2 0,002 NS 0,079 *** Significación: 0 < *** < 0,01 < ** < 0,05 < * < 0,10 < NS < 1. Fuente: Elaboración propia a partir de la Encuesta de Empleo del Tiempo, 2009-2010 (INE). RIS [online] 2019, 77 (3), e131. REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA. ISSN-L: 0034-9712 https://doi.org/10.3989/ris.2019.77.3.18.027 LA DISTRIBUCIÓN DEL TIEMPO EN LOS HOGARES MONOPARENTALES DE MADRE OCUPADA . 11 Pero las hipótesis que planteamos van más allá no existen diferencias significativas entre las per- y se encaminaban hacia una mayor implicación de sonas que conviven con una madre monoparental estas personas en los hogares monoparentales y las personas que conviven con una madre bi- que en los biparentales. parental. Después de controlar por las variables significativas, las diferencias que se observan en- En cuanto al tiempo de cuidado, los resultados tre ambas son de unos veinte minutos a favor de muestran que hay diferencias significativas entre las personas que conviven con madres monopa- aquellos que conviven con madres monoparentales rentales, de modo que los indicios apuntan a que y aquellos que lo hacen con biparentales (tabla 6); de estas prestan más ayuda en términos de tiempo, modo que las personas que conviven con una madre aunque siendo las diferencias estadísticamente monoparental dedican al trabajo de cuidado unos no significativas. Es decir, no podemos asegurar diecisiete minutos más que las personas que convi- que, de media, las personas que acompañan los ven con una madre biparental. Así, observamos que núcleos monoparentales sean distintas de las per- no solamente las madres monoparentales conviven sonas que acompañan los núcleos biparentales. con más miembros, sino que estos, de modo indivi- Ahora bien, no podemos olvidar que la presencia dual, destinan más tiempo al cuidado que los miem- de estas personas es cuatro veces superior en los bros que conviven con las madres biparentales. núcleos monoparentales que en los biparentales, En cuanto al resto de variables cabe destacar, que estas son más en número y que cada una de en primer lugar, que, tal y como sucede con el estas personas dedica unas tres horas diarias al tiempo de cuidado de la madre, a mayor edad del tiempo doméstico. hijo menor es la aportación llevada a cabo por los En cuanto al resto de variables, es destacable miembros ajenos al núcleo. Además, las mujeres que, en los pocos hogares con servicio doméstico, la —normalmente abuelas o tías— destinan al cuida- aportación de los otros miembros es claramente infe- do 17 minutos más que los hombres; un tiempo que rior; que las mujeres aportan a trabajo doméstico un es mayor los fines de semana y para las que tienen tiempo significativamente mayor que los hombres; un menor nivel de estudios. que a mayor edad más tiempo a trabajo doméstico, Respecto del tiempo empleado en el trabajo y que encontrarse en el mercado laboral es un factor doméstico (tabla 7), los resultados muestran que que inhibe la ayuda a las tareas domésticas. Tabla 6 Características de la muestra de miembros del hogar ajenos al núcleo, y modelos para el tiempo de cuidado. Muestra Modelo 1 Modelo 2 (n=130) Coeficiente Significación Coeficiente Significación Tipo de núcleo      Monoparental 46,2 % 0:18 ** 0:17 *      Biparental 53,8 % Ref. Ref. Día de la semana      Laborable 36,9 % Ref. Ref.      Fin de semana 63,1 % 0:17 * 0:15 * Nivel de estudios      Obligatorios 74,6 % Ref.      Post-obligatorios 25,4 % -0:16 * Sexo      Hombre 40,8 % -0:17 **      Mujer 59,2 % Ref. Edad del hijo pequeño 6,36 -0:02 ** Intersección 0:04 NS 0:29 *** R 2 0,061 ** 0,149 *** Los asteriscos significan: 0 < *** < 0,01 < ** < 0,05 < * < 0,10 < NS < 1. Fuente: Elaboración propia a partir de la Encuesta de Empleo del Tiempo, 2009-2010 (INE). RIS [online] 2019, 77 (3), e131. REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA. ISSN-L: 0034-9712 https://doi.org/10.3989/ris.2019.77.3.18.027 12 . MARC AJENJO COSP Y NÚRIA GARCÍA SALADRIGAS Tabla 7 Características de la muestra de miembros del hogar ajenos al núcleo y modelos para el tiempo de trabajo doméstico Muestra Modelo 1 Modelo 2 (n=130) Coeficiente Significación Coeficiente Significación Tipo de núcleo      Monoparental 46, 2% -0:02 NS 0:21 NS      Biparental 53,8 % Ref. Ref. Día de la semana      Laborable 36,9 % Ref. Ref.      Fin de semana 63,1 % 0:42 NS -0:20 NS Servicio doméstico en el hogar      No 93,8 % Ref.      Sí 6,2 % -2:12 ** Relación con la actividad      Ocupado 30,8 % -1:22 **      Parado/jubilado 69,2 % Ref. Edad del miembro 59,13 0:03 ** Sexo      Hombre 40,8 % -1:24 ***      Mujer 59,2 % Ref. Intersección 2:41 *** 2:01 * R 2 0,013 NS 0,326 *** Los asteriscos significan: 0 < *** < 0,01 < ** < 0,05 < * < 0,10 < NS < 1. Fuente: Elaboración propia a partir de la Encuesta de Empleo del Tiempo, 2009-2010 (INE). Conclusiones ayuda entre los miembros del hogar. Los resultados alcanzados en este artículo no permiten afirmar que La madre trabajadora se encuentra ante una en- los hijos de las madres monoparentales tengan una crucijada. Por un lado, responder a las presiones so- mayor contribución a actividades domésticas que ciales vinculadas a los roles de género que hacen los hijos de madres biparentales (hipótesis 3), algo de ella la principal responsable del trabajo no remu- que algunos autores han apuntado para otros paí- nerado (Sevilla-Sanz, Giménez-Nadal y Fernández, ses. Tampoco podemos concluir, aunque los indicios 2010), y, por el otro, enfrentarse a la escasez de apunten en esta dirección, que los miembros del tiempo derivada de su participación activa en el mer- hogar ajenos al núcleo monoparental dediquen más cado de trabajo, con el constreñimiento temporal que tiempo a las tareas domésticas que sus homólogos eso supone. En este sentido, estudios anteriores han biparentales (hipótesis 5). señalado que la incorporación de la mujer al traba- En este artículo se visualizan dos estrategias de jo remunerado no se ha traducido en una reducción conciliación. del tiempo dedicado a sus hijos (Bianchi, Robinson y Milkie, 2006; Sayer, Gauthier y Furstenberg, 2004; En primer lugar, se ha comprobado que las ma- Sandberg y Hofferth, 2001). dres monoparentales tienen una dedicación al tra- bajo doméstico distinta a las madres biparentales, Pero, ¿qué sucede con las madres monoparenta- confirmándose así una de las hipótesis planteadas: les? En su caso, las dificultades para la conciliación las madres monoparentales dedican menos tiempo de la vida familiar y laboral se ven agravadas por la a las tareas del hogar que sus homólogas biparen- ausencia del hogar de la otra figura parental con la tales. Dados los constreñimientos de tiempo, las que compartir tanto las expensas económicas como madres monoparentales destinan un tiempo menor el reparto de las tareas no remuneradas. Así, sin la a aquellas actividades domésticas más arduas y aportación del padre residente, la madre monopa- que probablemente permiten una mayor flexibilidad: rental intenta zafarse de sus problemas de tiempo, las tareas culinarias, de mantenimiento del hogar y ya sea redistribuyendo su propio tiempo o buscando aquellas relacionadas con la ropa. En cambio, no RIS [online] 2019, 77 (3), e131. REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA. ISSN-L: 0034-9712 https://doi.org/10.3989/ris.2019.77.3.18.027 LA DISTRIBUCIÓN DEL TIEMPO EN LOS HOGARES MONOPARENTALES DE MADRE OCUPADA . 13 se ha observado un menor tiempo destinado a las otros miembros es una estrategia de conciliación compras, algo que las nuevas tecnologías facilita- importante entre las madres monoparentales espa- rían. Aunque no estamos en condiciones de asegu- ñolas. Tres resultados apoyan esta afirmación: (1) El rarlo, es probable que las madres monoparentales 19,4 % de las madres monoparentales vive con otras recurran más a comidas preparadas, reduzcan los personas ajenas al núcleo familiar, situación que so- estándares de limpieza y apuesten más por la ropa lamente se da en un 5 % de las madres biparentales. que no necesita de planchado. (2) Las madres monoparentales que conviven con miembros ajenos al núcleo lo hacen con un mayor Una de las limitaciones más importantes de este número de personas que las madres biparentales artículo es la imposibilidad de establecer, en térmi- en la misma situación. (3) El tiempo empleado en el nos generales, quién es el principal beneficiario del trabajo no remunerado por estas personas ajenas al tiempo empleado en las actividades domésticas. En núcleo es muy importante: tres horas al trabajo do- este sentido, es importante tener en cuenta que las méstico y 18 minutos al cuidado. madres biparentales cuentan con un miembro adi- cional que, sin duda, forma parte de la ecuación, el En este sentido, la principal aportación de este padre. Hemos comprobado que este destina algo artículo es que se confirma la hipótesis 4, es decir, menos de dos horas diarias al trabajo doméstico, un de forma individual y en lo que al tiempo de cuidado tiempo que no sabemos si es suficiente para aten- se refiere, la contribución de estos otros miembros der su propia demanda total ni, mucho menos, su es superior en los hogares monoparentales que en demanda en actividades específicas. Por ejemplo, los biparentales. Una posible explicación es que es- es probable que parte del tiempo de planchado de tas personas estén cubriendo parte del tiempo que, la madre biparental se destine a cubrir la demanda en los hogares biparentales, dedica el padre. Una generada por su pareja, lo que podría explicar la afirmación que debe ponerse en cuarentena, ya que diferencia con las madres monoparentales. desconocemos, en primer lugar, si existe un padre no residente en los hogares monoparentales y, en Por otro lado, el tiempo de cuidado permanece in- segundo lugar, cuál es su contribución al cuidado. tacto. Aunque los primeros resultados mostraban una En un futuro, para comprender el fenómeno en su menor contribución de las madres monoparentales al totalidad, sería importante contar con investigacio- cuidado, a igualdad de edad del hijo menor esta di- nes que recogieran cómo se distribuye el tiempo de ferencia desaparece, dedicando el mismo tiempo las cuidado entre todos los miembros de las familias madres monoparentales y biparentales. A nuestro en- monoparentales, residan o no en el hogar. tender, el tiempo con los hijos es un tiempo valorado, precioso, que pasa a priorizarse frente a otros. Así, una de las limitaciones del presente estudio es el análisis en exclusiva de la aportación de los miem- Las madres monoparentales siguen así las nor- bros residentes en el hogar. Bien es sabido que la mas y valores culturales vinculados a la maternidad familia transciende las paredes del hogar, por lo que intensiva (Lee et al., 2014), que enfatiza la necesidad la ayuda familiar va más allá de los resultados mos- de que la madre pase tiempo con sus hijos. La prio- trados aquí. El apoyo de la familia, en concreto de los rización del tiempo de cuidado por encima de otras abuelos y, sobre todo, de las abuelas, es especial- actividades matiza la idea propuesta por la perspec- mente importante en España, donde la solidaridad in- tiva de la disponibilidad de tiempo, según la cual, tergeneracional sigue muy presente (Mestre, Guillén dada su mayor contribución de tiempo en el trabajo y Caro-Blanco, 2012; Tobío, 2012; Pérez, 2007). remunerado, las madres monoparentales deberían Por otro lado, otra de las limitaciones de este dedicar menos tiempo al trabajo no remunerado, tan- trabajo ha sido la necesidad de tratar los hogares to en actividades domésticas como de cuidado. Los monoparentales como una entidad homogénea, sin resultados aquí alcanzados van en la línea ya iden- existir la posibilidad de analizar los distintos perfiles. tificada por otras investigaciones, que apuntan que Futuras investigaciones deberán esclarecer si, den- la monoparentalidad no va ligada a la reducción del tro del colectivo de madres monoparentales, existen tiempo con los hijos (Kendig y Bianchi, 2008), pero diferentes dinámicas en lo que al uso del tiempo y a si a una disminución en las tareas del hogar (Sanik y las estrategias de conciliación se refiere. Mauldin, 1986). En el caso de España, esta lógica ya había sido identificada en el estudio cualitativo rea- lizado por Hernández-Monleón (2016), en el que se Agradecimientos señala que, frente a las exigencias en los estándares Este artículo se inscribe en el proyecto Espacios laborales y de cuidado, una de las estrategias de las de vida y usos del tiempo en las familias del post- madres monoparentales españolas es la minimiza- divorcio (Ref. CSO2012-39157) subvencionado por ción de las tareas domésticas. el plan nacional I+D+i del Ministerio de Educación y En segundo lugar, los resultados confirman que, Ciencia; además de formar parte de la tesis doctoral tal y como han señalado distintas autoras (Hernán- de Núria García Saladrigas: “El uso del tiempo de los dez-Monleón, 2016; Treviño, 2011), convivir con hogares reconstituidos y monoparentales”. RIS [online] 2019, 77 (3), e131. REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA. ISSN-L: 0034-9712 https://doi.org/10.3989/ris.2019.77.3.18.027 14 . MARC AJENJO COSP Y NÚRIA GARCÍA SALADRIGAS Notas [1] Las cifras revelan que, en España, el 3 % de los emba- en el mismo hogar y que no formen parte del núcleo razos asistidos y el 9 % de las adopciones internacio- principal, independientemente de que tengan o no un nales fueron por parte de madres solas en el periodo vínculo familiar con los miembros del núcleo. 2000-2004 (González et al., 2008). [9] Aunque se han analizado las diferencias de tiempo de- [2] A pesar de que existe otra teoría, la del intercambio cimales, para una comprensión más ágil se han con- económico, esta se centra en la negociación entre vertido todos los coeficientes al formato horas:minutos los dos miembros de la pareja, una situación que no (hh:mm). Por ejemplo, a un coeficiente de 1,083 horas es propia de las mujeres monoparentales y que difí- le corresponde 1:05. cilmente se puede extender al intercambio con otros miembros del hogar. [10] Esta misma lógica se ha utilizado, cuando ha sido posible, en las variables significativas. Así, por ejem- [3] Estos valores han sido hallados analizando los microda- plo, el nivel de estudios cuenta inicialmente con tres tos del censo de 2011; en concreto, se ha analizado una categorías: obligatorios o inferiores (incluye hasta la muestra de 1.602.504 hogares, que contenían 59.581 Educación Secundaria Obligatoria), Bachillerato pos- madres monoparentales con algún hijo menor de edad tobligatoria (Bachillerato y ciclos formativos de segun- y 373.423 madres biparentales en la misma situación. do grado) y universitarios (incluye ciclos formativos de [4] Ambas constataciones provienen de sendos análisis tercer grado). Pues bien, en los casos en qué no se previos que se han llevado a cabo con la Encuesta de observaban diferencias significativas entre algunas Empleo del Tiempo, 2009-2010. categorías, estas se han agrupado. [5] En este caso no tiene demasiado sentido separar el [11] Tal y como acabamos de ver, según el censo de tiempo de cuidado del tiempo doméstico, en tanto que 2011, estas cifras son algo inferiores, del 59,2 % en- el trabajo de cuidado solamente lo pueden realizar los tre las madres monoparentales y del 57,7 % entre las hijos que tienen hermanos y el tiempo empleado en biparentales. esta actividad será muy escaso. [12] Parte de esta diferencia es debida, precisamente, al [6] Para más información sobre las ventajas e inconve- tiempo de trabajo remunerado. No debemos olvidar nientes de la EET, véase García-Saladrigas (2018). que las madres monoparentales dedican prácticamen- [7] El cuestionario define esta situación como la de aque- te una hora más al trabajo remunerado que las ma- llas personas que, habiendo perdido autonomía física, dres biparentales. Así, controlando en función de este mental, intelectual o sensorial, precisan de la atención tiempo, las diferencias entre madres monoparentales de una o varias personas para realizar actividades bá- y biparentales se reduce 13 minutos y deviene no sig- sicas de la vida diaria. nificativa (sig=0,125). [8] Al ser la unidad de análisis el hogar, los miembros aje- [13] Esta última información no aparece en la tabla 5, al no nos al núcleo serán todas las personas que convivan ser significativa la variable nivel de estudios. Referencias Bibliográficas Ajenjo, M. y J. García-Román. 2011. “El tiempo productivo, re- Avilés, M. y A. Sánchez. 2015. “¡Quiero ser madre! Las técni- productivo y de ocio en las parejas de doble ingreso”. cas de reproducción asistida como vía de acceso a la Papers. Revista de Sociologia 96:985-1006. maternidad en solitario”. Cuestiones de género: de la igualdad y la diferencia 10:258-282. Ajenjo, M. y J. 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Ha colaborado en distintos proyectos I+D relacionados con el uso del tiempo y ha dirigido el proyecto El reparto del tiempo y el uso del espacio en las parejas biactivas. La situación española en el contexto Europeo (Ref. CSO2009-08273). Actualmente, imparte docencia en el Departamento de Sociología de la Universitat Autònoma de Barcelona y es investigador asociado al Centre d’Estudis Demogràfics. NÚRIA GARCÍA SALADRIGAS es Licenciada en Sociología por la Universidad de Barcelona, Máster en Estudios Territoriales y de la Población por la Universidad Autónoma de Barcelona y doctora en Demografía por la Universidad Autónoma de Barcelona. Su tesis titulada “El uso del tiempo de los hogares reconstituidos y monoparentales” fue dirigida por el Dr. Marc Ajenjo y la Dra. Montse Solsona. RIS [online] 2019, 77 (3), e131. REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA. ISSN-L: 0034-9712 https://doi.org/10.3989/ris.2019.77.3.18.027