ARBOR Ciencia, Pensamiento y Cultura Vol. 195-793, julio-septiembre 2019, a517 | ISSN-L: 0210-1963 https://doi.org/10.3989/arbor.2019.793n3005 LA CRISIS HIPOTECARIA: IMPACTOS Y RESPUESTAS SOCIALES EN CATALUÑA / MORTGAGE CRISIS: SOCIAL IMPACTS AND RESPONSES IN CATALONIA LA DESOBEDIENCIA CIVIL EN LA CIVIL DISOBEDIENCE IN THE CAMPAÑA LA OBRA SOCIAL DE CAMPAIGN OF THE PAH SOCIAL LA PAH PROGRAM Marina Pera Ros Universitat Autònoma de Barcelona ORCID iD: http://orcid.org/0000-0002-6478-8728 mp3266@columbia.edu Cómo citar este artículo/Citation: Pera Ros, M. (2019). La deso­ Copyright: © 2019 CSIC. Este es un artículo de acceso abierto bediencia civil en la campaña la obra social de la PAH. Arbor, distribuido bajo los términos de la licencia de uso y distribución 195 (793): a517. https://doi.org/10.3989/arbor.2019.793n3005 Creative Commons Reconocimiento 4.0 Internacional (CC BY 4.0). Recibido: 12 febrero 2016. Aceptado: 31 marzo 2016. RESUMEN: Este artículo analiza los factores que llevaron a per- ABSTRACT: This paper examines the factors that led people sonas sin activismo político previo a participar en la campaña del without previous political activism to take part in the campaign movimiento de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) of the PAH’s (Plataforma de Afectados por la Hipoteca). The la obra social de la PAH. El contexto del estudio es la crisis hipote- context of this study is the mortgage crisis that led more than caria, con más de 580.000 ejecuciones hipotecarias en el Estado 580,000 foreclosures in Spain from 2009 to 2015. The analysis español entre 2009 y 2015. A través del análisis de entrevistas of the semi-structured interviews shows that interviewees build semi-estructuradas, los resultados muestran cómo los interlocu- narratives that legitimize the use of civil disobedience as the final tores construyen un relato legitimador de la desobediencia civil protest action to reclaim social housing. Having been evicted, como última opción en una serie de protestas por el derecho a with no place to live and the state’s inability to protect and fulfil la vivienda. Haber sido desahuciado, no tener dónde vivir y la their rights to housing are just some of the reasons given by incapacidad del Estado para ofrecer vivienda social son algunas interviewees to join the PAH. Finally, the interviewees embrace a de las razones justificativas expuestas por los entrevistados. Al discourse of good citizenship, showing their will to legalize their final suelen mostrar su voluntad de cumplir con las obligaciones situation through affordable rent payment according to their ciudadanas y pagar un alquiler social según sus ingresos. income. PALABRAS CLAVE: Ocupación a causa de la pobreza; movimientos KEYWORDS: Deprivation based squatting; social movements; sociales; desobediencia civil; acción colectiva; legitimidad. civil disobedience; collective action; legitimacy. INTRODUCCIÓN AL MERCADO DE LA VIVIENDA EN EL con la agravante de que la modificación también esta- ESTADO ESPAÑOL Y EN CATALUÑA blecía intereses de demora y costas judiciales. a517 El mercado de alquiler de viviendas en el Estado es- En los casos en que los titulares contrataran una pañol está por debajo de la media europea. Las causas hipoteca por primera vez, o las hipotecas supusieran de esta inferioridad de arrendamientos se remontan más del 80% del valor económico de la vivienda, era La desobediencia civil en la campaña la obra social de la PAH medio siglo atrás (Alguacil Denche et al., 2013). Du- necesario tener avalistas. Estos avalistas podían pasar rante las décadas de 1950 y 1960, la creciente inmi- a ser responsables de la deuda en el caso de que los gración desde las áreas rurales a las ciudades llevó a la titulares no pudiesen pagar, como sucedió en muchos construcción de nuevas viviendas mayoritariamente casos (Palomera, 2014). en régimen de propiedad. Después, en 1970 y 1980, La entrada del Estado español en la Unión Europea se promovió entre las nuevas construcciones la pro- permitió a los bancos ofrecer créditos a un interés más piedad por encima del alquiler a través de descuentos bajo, al mismo tiempo que les llevó a vender más cré- fiscales a los propietarios y a los titulares de hipote- dito para incrementar los beneficios (Naredo, 2009). cas. Siguiendo esta senda, en 1996, los incentivos fis- cales se extendieron a segundas y a terceras viviendas En 2008, cuando el mercado hipotecario de Estados (Cabré Pla y Módenes Cabrerizo, 2004). Unidos entró en crisis, la economía española cayó en recesión. El incremento de precios en los inmuebles se En 1998 hubo un punto de inflexión en la historia de detuvo y su venta empezó a disminuir. Dentro de este la vivienda en el Estado español, con la aprobación de contexto, también la denominada economía real se re- la ley del suelo. Esta ley llevó a la liberalización de las sintió y la tasa de desempleo empezó a subir, llegando al recalificaciones del suelo y se transfirieron las compe- 27,16% en el primer trimestre de 2013 (véase Instituto tencias de urbanización de este a las comunidades au- Nacional de Estadística. Encuesta de población activa) y tónomas y a los gobiernos locales, sin mecanismos de dificultando por ende el pago de hipotecas y alquileres. control. De este modo, el nuevo contexto desembocó en un auge de la construcción de nuevos edificios; de La exclusión social debida a factores residenciales las 200.000 viviendas iniciadas al año durante el pe- se incrementa (Alguacil Denche et al., 2013) y el feno- ríodo 1990-1995 se pasó a las 400.000 en 1998 y a las meno del sinhogarismo dificulta la participación de las 500.000 al año entre 1999 y 2003, llegando al máximo personas en su entorno immediato, el acceso a ciertos con más de 650.000 durante el período 2004-2007 (Al- derechos a través del padrón y el desarrollo de la socia- guacil Denche et al., 2013). Cabe notar que entre 1998 lización y la intimidad de la persona en el hogar (Sabaté, y 2008 el precio de las viviendas se incrementó casi un 2014). El sinhogarismo incluye, de acuerdo con la Euro- 180% (Palomera, 2014). pean Federation of National Organisations Working with the Homeless (FEANTSA), tanto la falta de un hogar y la Con relación al derecho a la vivienda y a las políticas pernoctación en el espació público como la precariedad para desarrollarlo, en 1978 la nueva constitución espa- habitacional; incluye también la falta de suministros bá- ñola incluía el derecho a la vivienda en el artículo 471. sicos, subarriendo de habitaciones, ocupación de vivien- Aunque se edificó vivienda social, mayoritariamente das o vivir acogido en casa de familiares o amigos (Al- de protección oficial, la cantidad no fue suficiente para guacil Denche et al., 2013). Así, la residencia se confirma cubrir la demanda; además era fundamentalmente de como uno de los factores potenciadores de pertenencia propiedad y la categoría de protección oficial tenía ha- al entorno inmediato (barrio, ciudad) que, en casos de bitualmente una temporalidad finita, hecho que pro- pérdida o deterioro de la vivienda, deriva habitualmente pició las reventas de inmuebles a precios de mercado en exclusión social, obstaculizando la participación y la (Pareja Eastaway y Sánchez Martínez, 2012). integración en la sociedad (Sabaté, 2014). Otro factor importante en esta investigación es la ley Finalmente, el Consejo General del Poder Judicial pu- hipotecaria vigente, escrita y aprobada en 1946 durante blicó que entre 2009 y 2015 se realizaron 580.000 ejecu- la dictadura franquista. Entonces las hipotecas no esta- ciones hipotecarias (véase Poder Judicial España. Consejo ban tan extendidas y eran pactadas por períodos cortos. General del Poder Judicial. Estadística Judicial). No obs- En el año 2000 se produjo otro hecho relevante: el go- tante, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) bierno español alteró la ley estableciendo que los titula- ha denunciado reiteradamente que la cantidad de des- res de las hipotecas pasarían a ser plenamente respon- haucios es mayor (Colau y Alemany, Enero 2013. 2007- sables de la totalidad de la deuda aunque no pudieran 2012: Retrospectiva sobre desahucios y ejecuciones hipo- pagarla y el banco hubiese embargado dicha propiedad, tecarias en España, estadísticas oficiales e indicadores). 2 ARBOR Vol. 195-793, julio-septiembre 2019, a517. ISSN-L: 0210-1963 https://doi.org/10.3989/arbor.2019.793n3005 EL CASO DE ESTUDIO: LA OBRA SOCIAL DE LA PLATA- La campaña la obra social de la PAH3, en la que FORMA DE AFECTADOS POR LA HIPOTECA esta centrado este análisis, se inició en 2011, cuando muchas de las personas desahuciadas no tenían dón- El movimiento social llamado Plataforma de Afec- a517 de vivir. Es en este contexto en el que el discurso de tados por la Hipoteca surgió en Barcelona en febre- la campaña florece, argumentando en primer lugar ro 2009 para apoyar a las personas en riesgo de ser Marina Pera Ros que la ley hipotecaria española establece o posibili- desahuciadas. Se han formado grupos en diferentes ta que, después de la pérdida del inmueble residen- ciudades y pueblos que por sí mismos se coordinan cial, la deuda aún no quede cancelada, lo cual crea en reuniones periódicas, en las que los afectados una situación de profunda vulnerabilidad. Además, explican su situación, y otras personas, en su mayor el Estado o en el caso de Cataluña la Generalitat4 no parte afectadas también, proponen acciones, com- dispone de suficientes viviendas sociales o centros parten vivencias, así como su conocimiento burocrá- de acogida para hospedar a todos los afectados, y se tico y legal. En diciembre de 2015 había en Cataluña observa que en la mayoría de los casos las familias 78 grupos de la PAH constituidos (véase Cómo con- ni siquiera pueden asumir el coste de las viviendas tactar con la PAH). sociales de protección oficial. Los bancos acumulan La finalidad de la PAH es la de trabajar por el dere- viviendas vacías que no se venden a causa de la crisis cho a una vivienda digna, denunciando la especula- económica y las políticas públicas que obligan a las ción y acumulación de inmuebles vacíos que ha ca- entidades financieras a alquilar esos inmuebles son racterizado la expansión del urbanismo, sobre todo escasas y de aplicación lenta. en la primera década del siglo XXI. Así, las acciones El código civil español establece que la vivienda de la PAH apelan al derecho a la vivienda contem- tiene una función social y que los edificios vacíos plado en el artículo 47 en la constitución española, no están realizando dicha función. En este marco y también en tratados internacionales como la carta la campaña la obra social de la PAH consiste en la de los derechos humanos. ocupación de edificios vacíos que pertenecen a la La PAH ha desarrollado diferentes campañas. Cabe Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la destacar una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para Reestructuración Bancaria (SAREB)5 para dar una regular la dación en pago retroactiva y otros aspec- función social a las viviendas vacías y recuperar así el tos2, y también la campaña de escraches para presio- derecho a la vivienda. nar a los políticos del parlamento español contrarios La campaña de la PAH ofrece los edificios vacíos a a la dación en pago mediante la visualización pública personas y familias vulnerables que no tienen alter- de su posicionamiento. Otras campañas consisten en nativa habitacional, exigiendo a los gobiernos (el es- frenar los desahucios, invitando a la concentración de pañol, los regionales y los locales) y a los bancos una gente delante de la casa de la persona afectada en negociación para obtener un alquiler asequible para el momento en que el desahucio se lleva a cabo; así esas familias. La selección de los individuos se hace como la campaña de la vivienda social conocida como según criterios económicos y en función de sus posibi- la obra social de la PAH. A su vez, se llevan a cabo ac- lidades de encontrar alternativas habitacionales. Hay ciones en marcos supralocales y supraestatales, como otros criterios, como la existencia de menores, que se la denuncia de la ley hipotecaria española ante las acuerdan en cada núcleo de la PAH. Las personas que Cortes europeas y el informe a la relatora especial de entran a vivir en un edificio de la PAH necesitan acre- la ONU sobre el derecho a una vivienda digna, entre ditar sus ingresos y la ausencia de alternativas habita- otras. En este entorno, la PAH ha conseguido parte de cionales a través de un informe de servicios sociales. sus objetivos a corto y a medio plazo, como por ejem- plo la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión De 2011 a 2014 hubo 40 bloques de pisos ocupados Europea y del Tribunal de los Derechos Humanos de y aproximadamente 3.000 personas realojadas en el Estrasburgo dictaminado que la ley hipotecaria espa- Estado español; algunos bloques lograron el alquiler social6 mediante negociaciones con los bancos (véase ñola es incompatible con la directiva de protección Cómo contactar con la PAH). En Cataluña se ocuparon de los consumidores de 1993 y con el artículo 47 de hasta 25 bloques en diferentes ciudades como Saba- la carta de los derechos fundamentales de la Unión dell, Barcelona, Salt, Manresa y Terrassa. Europea (Colau y Alemany, Enero 2013. 2007-2012: Retrospectiva sobre desahucios y ejecuciones hipote- Finalmente cabe mencionar y contextualizar la exis- carias en España, estadísticas oficiales e indicadores). tencia del fenómeno okupa en Cataluña, anterior a la 3 ARBOR Vol. 195-793, julio-septiembre 2019, a517. ISSN-L: 0210-1963 https://doi.org/10.3989/arbor.2019.793n3005 campaña de la PAH. Las referencias a este movimiento guido un alquiler social u ocupaban por su cuenta7. se registran en la década de 1980 y desde entonces Por lo que refiere a Manresa y a Sabadell las perso- arraiga, caracterizado por un alto grado de diversidad. nas entrevistadas vivían en bloques ocupados ínte- a517 Durante estas décadas los activistas del movimiento gramente como parte de la campaña. Y en el caso okupa son los principales actores que reclaman el de- de Blanes no eran bloques, sino pisos individuales La desobediencia civil en la campaña la obra social de la PAH recho a la vivienda a partir de acciones visibles, tales repartidos por la ciudad. como ocupaciones de inmuebles, de naves industria- Como se recoge en la tabla, de las personas en- les, etc. Este movimiento tiene mayoritariamente un trevistadas catorce no estaban trabajando en la fuerte componente identitario y cerrado en sí mismo, economía formal debido a diferents motivos y res- con sus demandas políticas contra la propiedad priva- ponsabilidades, desde el cuidado de los familiares da y el sistema capitalista (Mir García, França, Macías dependientes hasta realizar un trabajo en el sector y Veciana, 2013). informal de la limpieza. Además, dos no trabaja- A mediados de la década de los 90, en toda Europa ban por motivos de enfermedad y cuatro tenían hay cambios significativos en el movimiento okupa, contrato pero este no era de jornada completa que se observan también en Cataluña. Este movi- sino de media jornada o inferior. Algunas personas miento entra en contacto con otras reivindicaciones declararon trabajar ocasionalmente en la econo- contemporáneas en auge, como el movimiento alter- mía informal, pero eso no les suponía un ingreso mundista. El resultado de estos procesos influye en la estable ni suficiente para alquilar un piso a precio apertura del movimiento okupa, que se va relacionan- de mercado. De las personas en situación de paro do con las comunidades donde están albergados los algunas cobraban subsidios del Servicio Público de inmuebles. Sin embargo, aún pesa el factor identitario Empleo Estatal, otras estaban pendientes de la ren- en el movimiento y la diversidad dentro del tipo de ta mínima de inserción de la Generalitat de Catalu- okupaciones (Mir García et al., 2013). ña (PIRMI), y otras estaban sin ingresos de ningún tipo por el momento. La mayoría recibían alimentos MÉTODOS DE INVESTIGACIÓN por parte de alguna entidad social o a partir de la Dada la naturaleza de la pregunta de investigación, autoorganización en la PAH. Su nivel educativo era ¿cuáles son las razones que llevan a personas sin ac- mayoritariamente primario o secundario y solo el tivismo político previo a participar en la campaña de portavoz tenía estudios universitarios. ocupaciones colectivas la obra social de la PAH?, la La mayoría de las personas entrevistadas, con- metodología escogida fue la cualitativa, ya que permi- cretamente catorce de diecinueve, tenían hijos tía entender el fenómeno en su complejidad a través conviviendo con ellas en los pisos ocupados. De las del análisis del discurso. Específicamente la técnica personas entrevistadas seis eran mujeres solas con usada para la recogida de datos fue la entrevista se- sus hijos, que en la mayoría de casos no recibían la miestructurada, con preguntas abiertas. pensión correspondiente por parte de sus expare- La muestra consiste en dieciocho entrevistas a jas. Finalmente, en términos de inmigración, ocho diecinueve personas mayores de edad, que parti- de las personas entrevistadas eran nacidas fuera cipaban en el momento, que habían participado, del Estado español, concretamente en países de o que habían ayudado a participar (en el caso del Sudamérica y de África. Ninguna de las personas portavoz) en la campaña la obra social de la PAH. entrevistadas había estado previamente implicada Se entrevisó a trece mujeres y a seis hombres de en luchas sociales o en entidades reivindicativas cinco ciudades de Cataluña: Salt, Blanes, Manresa, (excepto el portavoz). Sabadell y Barcelona. La selección de los informan- El objetivo de las entrevistas era analizar las expe- tes se realizó de manera que fuesen entrevistadas riencias de los interlocutores en la PAH y su discurso personas de género femenino y masculino, de los en torno a la legitimidad de las prácticas de desobe- diferentes núcleos donde se habían dado las ocupa- diencia civil en las que estaban o habían estado im- ciones de la PAH y que no habían tenido experien- plicados. Se ofreció anonimato a los interlocutores cia en ningún tipo de movimiento social o entidad para protegerlos de represalias a causa de su impli- previamente, excepto el portavoz (véase la tabla 1). cación con las prácticas de desobediencia civil. En En los casos de Salt y de Barcelona las personas ya cuanto al lugar de la entrevista, fue generalmente no vivían en pisos ocupados, sino que habían conse- en casa del entrevistado. 4 ARBOR Vol. 195-793, julio-septiembre 2019, a517. ISSN-L: 0210-1963 https://doi.org/10.3989/arbor.2019.793n3005 Tabla 1. Datos de los informantes y situación de la deuda hipotecaria País de Informante Pseudónimo Género Edad Ocupación Situación de la hipoteca origen a517 Limpieza pocas horas de 1 Gladys F 35 Venezuela Dación en pago. manera informal. Marina Pera Ros Deshauciada por impago 2 Rosa F 47 España Parada. de alquiler. A la espera de pensión de Deshauciado por impago 3 Eugenio M 46 España invalidez. de alquiler. Negociación con el banco 4 Sanae F 32 Marruecos Cuidado de sus hijos. para conseguir dación en pago. No está afectado por Media jornada. Clases 5 Martí M 33 España impago de hipoteca o particulares. alquiler. Parada. A la espera de Deshauciada por impago 6 Andrea F 34 España recibir la renta mínima de de alquiler. inserción. 7 Juan M 50 España Parado. Dación en pago. Limpieza en casas de 8 Isabel F 48 España Dación en pago. manera informal. Camarero durante Deshauciado por impago 9 Raúl M 41 España temporada de verano. de alquiler. Cuidado de su hijo de un Deshauciado por impago 10 Mónica F 32 España año. de alquiler. 11 Dinora F 56 Chile Parada. Dación en pago. Media jornada. 12 Teresa F 57 España Dación en pago. Administrativa. Negociación con el banco 13 Fatou F 36 Gambia Cuidado de sus hijos. para conseguir dación en pago. 14 Abbie F 37 Gambia Cuidado de sus hijos. Dación en pago. Tramitación de la dación 15 Luis M 50 España Parado. en pago. Deshauciado por impago 16 Abdelhali M 18 Marruecos Parado. de alquiler. Tramitación de la dación 17 Hafida F 31 Marruecos Cuidado de sus hijos. en pago. Media jornada. Empresa 18 Carmen F 37 Bolivia Dación en pago. limpieza. Fuente: Elaboración propia. MARCO TEÓRICO desde la perspectiva de denominación de clase. El geógrafo entiende el proceso de urbanización como En este estudio se han usado diferentes teorías para aproximarnos al fenómeno estudiado en su compleji- una expansión de la plusvalía8, que la clase capitalis- dad. Ciertos elementos coyunturales como la crisis finan- ta utiliza para invertir y maximizarla. De esta manera ciera global, la función social de la vivienda, el análisis se cumple con la esencia del capitalismo: expansión del movimiento okupa en Europa y las teorías sobre los constante para sobrevivir. En este sentido, el urbanis- movimientos sociales son considerados explicativos para mo ha servido desde el siglo XIX como sector estra- un posterior análisis del trabajo de campo desarrollado. tégico para canalizar la inversión, para seguir con la expansión necesaria y para aumentar las ganancias Harvey (2012) analiza la expansión de los merca- (Lefèbvre, 2013). Saskia Sassen (2012), también desde dos financieros y el proceso de urbanización global una perspectiva marxista, analiza el sistema de deuda 5 ARBOR Vol. 195-793, julio-septiembre 2019, a517. ISSN-L: 0210-1963 https://doi.org/10.3989/arbor.2019.793n3005 internacional y la expansión del mercado financiero a Pruijt (2004) incica que la primera categoría es la nivel global. Según Sassen (2012), el poder financiero más antigua en Europa y consiste en el uso de edifi- explota a las personas, incluyendo la burguesía nacio- cios vacíos sin el consentimiento del propietario por a517 nal de cada país. Desde la primera década del siglo parte de individuos que por cuestiones económicas XXI, el capitalismo financiero se ha ido expandiendo no podrán acceder a una vivienda. Señala que el per- La desobediencia civil en la campaña la obra social de la PAH y ha ido ganando espacio al capitalismo productivo. fil de personas susceptibles de participar en este tipo La privatización del suelo, de la vivienda social, y la de ocupaciones ha ido variando con el tiempo pero liberalización del mercado del suelo y de la vivienda tienen como patrón común el no tener otra alterna- forman parte de la acumulación primitiva necesaria tiva para acceder a un hogar que ocupar, y el no te- en esta transición, forzando a las personas a adquirir ner otras problemáticas sociales, como podría ser una créditos para poder acceder a un hogar. drogadicción, el uso habitual de la violencia física, etc. Algunos de los perfiles que han participado en estas Irene Sabaté (2014) analizó las diversas funciones ocupaciones son: personas inmigramtes sin papeles, sociales y los significados simbólicos de la vivienda. familias sin techo, etc. En la mayoría de los casos, los El lugar donde habitan los seres humanos es, en ocupantes cuentan con la ayuda de activistas sociales general, donde se desarrolla la intimidad, las activi- en los momentos de apropiación del edificio y para dades relacionadas con la higiene, el ocio, la socia- el asesoramiento legal. Los inmuebles escogidos para lización, el trabajo reproductivo y en algunos casos ocupar suelen ser de titularidad pública o de un actor productivo y el almacenamiento de pertenencias. del que se espera cierta responsabilidad social. Las Los modelos de cohabitación son variados: viviendas demandas políticas suelen centrarse en la obtención con un solo núcleo familiar o con una sola persona, de una vivienda formalizada, en la denuncia de la in- o con varios núcleos familiares o con varias personas eficiencia política y en la infrautilización de edificios, sin vinculo familiar. La vivienda aporta también una pero no suelen orientarse hacia un cambio estructural relación con el exterior, tal como la interacción con del sistema político y económico. los vecinos o la participación y el uso de los recursos La otra categoría de ocupación significativa para la de los barrios. Las características del hogar, las condi- investigación es la ocupación política, comúnmente ciones del inmueble, los recursos del barrio influyen conocida como okupación. Pruijt (2004) apunta que en las posibilidades de acceder al mundo laboral y el objetivo de estas ocupaciones es construir un con- en el proceso de creación de identidades. Finalmen- tra-poder al Estado para poder cuestionar el papel de te es necesario destacar la relación que existe entre este, pero también para cuestionar el marco ideológi- el acceso a un hogar y los derechos de ciudadanía. El co del sistema político-económico. El autor también empadronamiento es habitualmente necesario para menciona que en este caso las acciones de ocupación proceder a la solicitud de subsidios, al acceso a la no contemplan en general dentro de su repertorio la educación o a la salud. negociación con las autoridades políticas. En la ausencia de un inmueble donde vivir, como se- La desobediencia civil y su uso también es uno de rían los casos de desahucio o sinhogarismo, la pérdida los elementos esenciales que se estudian en esta in- afecta a los espacios donde se lleva a cabo parte de la vestigación. John Rawls (1971) la definió como un vida diaria como ya se ha mencionado anteriormen- acto no violento, realizado pública y conscientemente, te, propiciando la exclusión social. Además, Sabaté donde se infringe una o varias leyes, con el objetivo de (2014) ahonda en el análisis apuntando que, en los denunciar una normativa legal considerada injusta y casos de desahucio debido al incumplimiento de los promover un cambio de esta. Entonces los individuos pagos de la hipoteca, se observa un sentimiento de implicados en un acto de desobediencia civil están culpa, de decepción por no haber sido capaz de pagar dispuestos a aceptar las consecuencias legales que se la deuda contraída, entendiendo la situación como un deriven de la infracción. fracaso individual más que como un problema de co- En esta senda la justificación y la comunicación rrelación de factores de naturaleza estructural. de las acciones de desobediencia civil tienen un rol Con relación a las ocupaciones de viviendas en crucial. Habitualmente la comunicación de las ra- Europa, Hans Pruijt (2004) las analizó y categorizó. zones y de los derechos que se pretende defender En esta investigación se utilizarán dos de sus cate- con la acción transgresora busca llamar la atención, gorías analíticas: la ocupación debida a la pobreza y para posteriormente crear debate en torno a las la ocupación política. demandas y así aumentar la presión hacia un cam- 6 ARBOR Vol. 195-793, julio-septiembre 2019, a517. ISSN-L: 0210-1963 https://doi.org/10.3989/arbor.2019.793n3005 bio de políticas o de leyes. En ocasiones supone la tía con el resto de los ciudadanos de clase media o interpelación a personas con capacidad ejecutiva y baja, cuyo estatus socioeconómico hasta hace poco legislativa para que ofrezcan argumentos para man- compartieron. En su discurso explicitan una auto- a517 tener la ley cuestionada. Partiendo de la base de percepción notoriamente dispar con respecto a los que la ciudadanía tiende a obedecer la ley, la des- movimientos okupa. Marina Pera Ros obediencia civil se ejerce después de haber recorri- Los entrevistados citaban un sueldo digno, la au- do los mecanismos legales a disposición. De acuer- sencia de deudas y el hecho de regentar un pequeño do con Rawls (1971) esta estrategia de desacato negocio como características acreditativas de perso- parece más justificada cuando se han demandado nas cumplidoras con el deber de ciudadanía y posee- cambios en el gobierno, estos no han prosperado y doras de una autonomía económica. No obstante, la la situación se plantea como desesperante. aparición de dificultades económicas en su vida, como Finalmente, Tarrow (2011, p. 47) aporta una defini- la pérdida del trabajo, la separación del cónyuge o la ción de movimiento social como grupo de individuos aparición de una enfermedad que les impedía trabajar con propósitos comunes y solidaridad entre ellos que (por citar tres de las más frecuentes) había hecho que adoptan retos colectivos con una sostenida interac- perdieran la estabilidad y empezaran a tener incum- ción con las élites y autoridades. Se parte de la idea plimientos con los pagos de la hipoteca y con otros de que, para conseguir sus objetivos, los movimientos gastos básicos. Reiteraban que no se habían podido sociales desarrollan un repertorio de acciones colecti- imaginar que les cambiaría la vida de esta manera, e vas (Tilly, 1986). Esta variedad de actividades disponi- incluso que se arrepentían de haber acometido cier- bles para perseguir sus fines queda condicionada por tos gastos cuando las cosas les iban bien: el contexto político y social y por las características del “No me había imaginado nunca que tendría que grupo que desarrolla la acción. ocupar porque mi padre trabajaba en una empresa en Gamson (1992) ya apuntó que el discurso de un Sallent, era un encargado, cobraba 3.000 euros… por movimiento social está influido por las acciones co- eso es mucho más difícil que bajes. Estás muy arriba. lectivas del movimiento, que dan sentido a sus ob- Ahora no trabaja ninguno de los cinco” (Abdelhali). jetivos y capacidades. Además, la acción colectiva La responsabilidad de tener hijos conviviendo con da nueva información para evaluar y promover el los entrevistados era una de las razones que identifi- debate sobre el marco ideológico y sobre el reperto- caban como determinantes para participar en la cam- rio de acciones disponibles. Así, Marina Sitrin (2012) paña de la PAH, ya que sentían el deber moral y legal reconoce en su análisis los factores emocionales que de evitar que durmieran en la calle: influyen en la implicación y en el funcionamiento de los movimientos sociales. El aprecio y la confianza “Si fuera yo sola en la calle, no pasaría nada. Si fue- de los participantes entre sí son valores cruciales en ra con mis hijos es otra cosa. Mis hijos son pequeños las interacciones de los colectivos. Estos dos factores aún, la mayor tiene trece años, la segunda nueve influyen en el fortalecimiento de los lazos en el mo- años, después uno de ocho años. Y Hannan tres años” vimiento social, en la identificación de las personas (Abbie). con los compañeros y en el marco ideológico del mo- “Si no tengo sitio donde ir, tengo que ocupar, no vimiento en cuestión. puedo dormir en la calle con mis hijos y la mañana siguiente los servicios sociales me quitan a mis hijos” RESULTADOS Y DISCUSIÓN (Fatou). En el análisis de las entrevistas se identificó el pro- Aparte de tener un techo, aspectos relacionados ceso de construcción de un relato justificativo del uso con los beneficios individuales son citados también de la desobediencia civil y de la legitimidad de la citada por los informantes en términos de políticas afecti- campaña. En este apartado se irán detallando algunos vas (Sitrin, 2012), como la sensación de seguridad de los aspectos más relevantes del análisis del discurso. y de una red de contactos, o elementos de carácter más logístico como el soporte legal y la facilidad en En primer lugar, las personas entrevistadas se pre- la negociación de un alquiler. sentaban como ciudadanos comunes que se habían visto afectados por el contexto de crisis y que en su Sanae explicó que ella, junto con sus hijos y su mari- imaginario no esperaban vivir jamás esta situación. do, había pagado a unas personas para que les abrie- De este modo apelaban frecuentemente a la empa- ran un piso que era supuestamente del banco. Pero al 7 ARBOR Vol. 195-793, julio-septiembre 2019, a517. ISSN-L: 0210-1963 https://doi.org/10.3989/arbor.2019.793n3005 cabo de pocos días, les llamaron informándoles que los sitios me ponían muchas tonterías en la cabeza, el piso tenía una orden de desahucio y que se tenían lo aceptaba y me iba a mi casa. Pero yo ahora sé que que ir. Ella mencionaba que “el hecho de ocupar con hay algunas cosas que tengo que enfrentar“ (Fatou). a517 la PAH hace que tengas menos miedo. Sientes que es- Uno de los aspectos cruciales en la construcción tás protegida y no estás sola”. del relato en torno a la obra social de la PAH es la La desobediencia civil en la campaña la obra social de la PAH Gladys había ocupado por su cuenta antes de cono- reiteración por parte de las personas afectadas de cer la PAH y narraba así su experiencia: la voluntad de regularizar su situación de ocupación hacia el pago de un alquiler, pero un alquiler asequi- “Aquí en esta ocupación [refiriéndose a la de la ble según sus ingresos. Las razones más menciona- PAH] no estás solo, es una acción colectiva, somos das para explicar la necesidad y la voluntad de pagar mucha gente. Además, tú aprendes que, si cuelgas un alquiler eran, por un lado, la seguridad de tener un cartel anunciando que estás dentro, la policía no un contrato legal y así dejar de cometer una ilegali- puede entrar. También te puedes empadronar con dad y, por otro lado, cumplir con el deber moral de esta dirección en el ayuntamiento. Antes de vivir pagar por el uso de una vivienda. aquí, ocupé por mi cuenta y estaba muy muy asus- tada. Entré en la casa a las 3 de la noche, y no salí “Aquí estamos bien. Lo que me preocupa es el tra- en dos días porque pensaba: «¿y si me vienen los bajo. Si uno de los dos encuentra trabajo, buscamos vecinos o la policía?»” (Gladys). directamente un piso de alquiler y dejamos este piso. Así tendría mi contrato, una cosa mía. Ahora me sien- Haber sido engañados a la hora de adquirir una to que tengo piso y no tengo piso” (Hafida). hipoteca por personas en las que tenían confianza también es citado reiteradamente entre las personas En el caso de los informantes de Blanes la existencia entrevistadas, confirmando la hipótesis de Contreras de un contador social impulsado por el área de servi- Jiménez de que se contrae la hipoteca sin tener un cios sociales del ayuntamiento y la empresa de agua conocimiento técnico adecuado. era mencionada como prueba de que tenían voluntad de pagar un precio adaptado a su nivel adquisitivo. “Mi director de banca me dijo que yo aseguraba el futuro de mis hijos porque me quedaba con el otro “Nosotros no queremos ocupar y no pagar, no. Que- piso, me subrogaron una hipoteca que era de mi ex remos un alquiler social, que a lo que ganamos nosotros marido, que solo se debía en ese momento 28.000 podamos pagar. Y nosotros no queremos ser okupas, y euros. Pero claro… dónde llegó mi ignorancia cuando hemos puesto un contador social de agua” (Juan). me incluyeron los adeudos de él: hacienda, embargos También se encontraron dos casos ligeramente dife- de hacienda, de tráfico, de las comunidades, retrasos rentes, ya que estos expresaron la voluntad de tener un que tenía de la empresa que él tenía…” (Carmen). alquiler social, pero mencionaron que no tenían interés “Yo en ese momento confiaba mucho en mi ex- por regular su situación en aquel momento ya que, debi- pareja y en mi director de caja. Mi director de caja do a su inestabilidad económica, temían no poder pagar era una persona de buen trato, que yo siempre había el alquiler social y ser desahuciados nuevamente. confiado. Él me decía que yo era una persona que “Yo no estoy negociando con el banco ni los voy a ir sabía pensar, que como los niños iban creciendo… a buscar. Si firmas un alquiler solidario y te estás tres pues esto era para su futuro. Yo no sabía en lo que meses sin pagar te pueden echar. Que vengan ellos y me metía” (Carmen). negociemos una cantidad. Yo ahora en verano voy a estar cobrando 800… 900 euros y con eso me tengo En este sentido, los interlocutores destacaron que que organizar todo el año. No voy a pagar 700 euros la PAH les sirvió como empoderamiento individual y entre alquiler, agua y luz… y quedarme con 200 euros como adquisición de consciencia de sus derechos y para comer. ¡No! Mi intención es que ellos vengan, no obligaciones como ciudadanos y especialmente en vamos a ir nosotros a buscarlos” (Raúl). materia financiera (McAdam y Snow, 1997). Aquellos interlocutores que ya estaban pagando un “La experiencia de la PAH me gusta, estoy estudian- alquiler expresaban su conformidad, pero albergando do muchas cosas, llevo aquí [en Cataluña] muchos cierta desconfianza respecto al cumplimento del pe- años y nunca sabía tanto sobre derechos. Ahora sé ríodo de cinco años que se les había concedido. cuales son mis derechos, antes no lo sabía, estaba como si viviera en otro mundo. Ahora gracias a Dios Otro aspecto que muestra su inexperiencia en ocu- he aprendido muchas cosas. Antes, cuando yo iba por paciones y su voluntad de ser “buenos ciudadanos” es 8 ARBOR Vol. 195-793, julio-septiembre 2019, a517. ISSN-L: 0210-1963 https://doi.org/10.3989/arbor.2019.793n3005 el caso de dos mujeres que destacaron haber tenido resa. Los informantes que se expresaron en este sen- sentimientos de vergüenza y culpabilidad durante las tido (doce de diecinueve) se distanciaron alegando ocupaciones. En un caso, la persona pensaba que el principalmente cuatro argumentos: que las ocupa- a517 resto de vecinos del edificio que no estaban ocupan- ciones de la PAH eran pacíficas, que predominaban do la miraban mal, porque ella no estaba pagando los las familias, que no habían tenido otra opción que Marina Pera Ros suministros ni el alquiler. En el otro caso, Carmen se ocupar y que era una situación temporal. El movi- sentía avergonzada porque creía que estaba utilizan- miento okupa era categorizado mayoritariamente do un piso que no era suyo: como “jóvenes radicales”, que en ocasiones pueden consumir drogas y que en algunos casos utilizan la “A mí la desobediencia civil me costó, los primeros violencia física. Estas dos citas seleccionadas ilustran días que vivía en el bloque ocupado, yo me moría de la distancia percibida: la vergüenza, entraba corriendo. Pero un día el niño me dijo «mamá, esta es nuestra casa». Yo me les “A mí nunca me gustó la idea de ocupar pisos por- quedé mirando y vi que tenía que aprender mucho que para mí es como robar. Cuando estaba viviendo de mis hijos, ellos lo vivían como felicidad, ellos ya en la calle San Ramón había jóvenes de veinte años no vivían en el salón o en el sofá de nadie. Después ocupando pisos. Entran cuando quieren y salen cuan- dije: «¡a la porra los complejos!» Y además mi obje- do quieren, fuman, gritan… No me gustan. Pero cuan- tivo era el alquiler social, lo que teníamos que hacer do una familia tiene que salir a la calle con tres niños era presión al banco” (Carmen). o con un niño… es muy duro. Por eso yo… si encon- tramos trabajo alquilamos un pisito y así podremos Paralelamente a la voluntad de ser inquilinos for- seguir adelante. Hay que luchar” (Hafida). males que, como hemos visto, se desarrolla conjun- tamente con la reivindicación de unos precios accesi- “El problema es que aquí en Cataluña el movimiento bles, también se subrayaba la necesidad y la voluntad okupa está muy mal visto, porque la gente los ve como de encontrar un trabajo como medida de sustento. No los típicos porretas que pasan de todo, que entran en obstante, los entrevistados de alrededor de 50 años un piso y viven la vida. Y no es así ahora, en estos mo- mostraban ciertas dudas sobre la posibilidad de en- mentos no, hay familias… parejas que no pueden pa- contrar trabajo, comparándose con personas jóvenes gar ni hipoteca ni piso... y tienen que ocupar” (Rosa). supuestamente más preparadas. Una persona afirmó desconocer el movimiento “Yo había trabajado en la construcción, en el ma- okupa de Cataluña, pero mencionó haber escucha- tadero, en una empresa de cables. De lo que me sa- do el caso de Can Vies9 en Barcelona y su resistencia, lía. Pero ahora no sale nada. ¿A mi edad ahora? Si no y añadió que las personas que ocupan lo hacen por encuentran mis hijos que tienen 22 y 18. Mi mujer necesidad y que suponía que este colectivo también tampoco encuentra trabajo. Quizás ella encuentra a tenía sus necesidades. Por otro lado, el portavoz en- lo mejor por un mes, por una semana…” (Luis). trevistado de la campaña la obra social de la PAH en Cataluña mostró una opinión diferente al resto Dos personas entrevistadas señalaron incluso que las de los entrevistados. Su opinión se podría enmarcar ayudas provenientes de la asistencia social sin una obli- en el marco teórico de Tilly (1986), dado que apun- gación de trabajo a cambio les hacían sentir inútiles y, taba similitudes y diferencias entre los dos tipos de en un caso, no estar trabajando contradecía el objetivo ocupaciones, debido al contexto histórico y político. por el cual su familia había venido a Cataluña. A su parecer, sí había diferencias entre los dos tipos “Pienso que el gobierno debería generar trabajo. Te de ocupación, pero también puntos en común, dado dan una ayuda de 400 euros, pero eso lo que hace es que las ocupaciones de la PAH habían heredado ideas hundirme, me estás dando 400 euros por estar en el y conocimiento del movimiento okupa de Cataluña, sofá. Eso no lo veo yo bien… Yo prefiero trabajar y ga- como sustentan Mir García et al., (2013): narme un dinero, no estar como un inútil” (Abdelhali). “En el caso de Sabadell, no es un colectivo de afec- En concordancia con la categoría de Pruijt (2004) tadas quien empezó, sino que es gente politizada, que de ocupación debida a la pobreza, la mayoría de los viene del movimiento okupa y la lucha por una vivien- informantes constatan la diferencia entre el tipo de da digna, quien ve la necesidad y apuesta por formar ocupaciones en las que participan y el movimiento un poco a ciegas un núcleo de la PAH, y desgraciada- okupa en Cataluña, que afirman haber visto por la mente, debido a la dramática situación social, tiene televisión o en su propia ciudad, en el caso de Man- éxito y viene mucha gente” (Martí). 9 ARBOR Vol. 195-793, julio-septiembre 2019, a517. ISSN-L: 0210-1963 https://doi.org/10.3989/arbor.2019.793n3005 No obstante, Martí también hizo constar diferencias “El hecho de que los edificios ocupados sean pro- tanto en el tipo de acción como en la comunicación, piedad de los bancos y de la SAREB te legitima. Para ambas facilitadas por el contexto de crisis hipotecaria. mí los tendrían que poner en alquiler, están perdien- a517 En la obra social se había puesto mucho énfasis en la do dinero. Han estado acumulando a costa de la gen- justificación y comunicación del uso de la desobedien- te de este país, han estado especulando” (Eugenio). La desobediencia civil en la campaña la obra social de la PAH cia civil (Rawls, 1971) para ganar legitimidad ante el En la construcción del relato también tiene un pa- vecindario, ante la opinión pública y también frente al pel crucial el Estado que, en el caso de los entrevis- sistema judicial en caso de juicio. Otra diferencia iden- tados, es representado a través de las oficinas de tificada por el portavoz es el contacto y predisposición servicios sociales municipales. Todos los informan- para negociar con la administración pública y con los tes, excepto el portavoz, estaban en contacto con el bancos para conseguir la regularización del alquiler. área de servicios sociales y algunos con otras áreas, “A diferencia de hace cinco años, cuando alguien como alcaldía o vivienda. ocupaba, la BRIMO10 te metía tortas y te reventaba, Las personas entrevistadas habían intentado en- y la gente te miraba como si fueses un cerdo y un pe- contrar soluciones a través de servicios sociales en rroflauta. Y ahora la gente ha cambiado la percepción, forma de ayuda económica o vivienda social. En gene- la PAH ha conseguido cambiar la valoración, ha ido ral, la opinión con respecto a la administración públi- acumulando legitimidad sin prisa” (Martí). ca local era negativa, de ineficiencia, de excesiva bu- La consecución de acciones de protesta previas al rocratización e incapacidad resolutiva. Los ejemplos uso de la desobediencia civil (Rawls, 1971) está presen- más comunes destacan la incapacidad de ayudarlos te en el discurso de los entrevistados. La presentación cuando tenían problemas con la hipoteca, incluso se constata que algunas trabajadoras sociales enviaban de la campaña de la obra social de la PAH se explicaba a los afectados a la PAH para que les ayudaran con la en relación con las otras campañas precedentes, como negociación de la deuda o la dación en pago. La otra son Stop desahucios, ILP por el derecho a una vivienda principal demanda de los entrevistados a los servicios digna, con las presiones a los bancos para negociar da- sociales era la vivienda social, dado que, en todos los ciones en pago y alquileres sociales: casos excepto en uno, nunca se les había ofrecido “Primero aquí en la PAH trabajamos por conseguir una vivienda, alegando sus bajos ingresos (incapaci- firmas para la ILP, para conseguir, entre muchas otras dad de asumir los costes) o debido a la lista de espera cosas, la regulación de la dación en pago. Pero no para entrar en esta (exceso de demanda): nos escucharon. También hemos estado activas con “Cuando estaba pendiente del desahucio fui a la tra- parar desahucios, concentrándonos delante de las ca- bajadora social y me dijeron que con mis ingresos del sas, hemos hecho manifestaciones dentro de bancos. paro no tenía acceso a un piso de protección oficial. Pero, aun así, no hemos solucionado el problema, la Me tramitaron para que recibiera comida de una ONG gente sigue sin tener dónde ir cuando la desahucian, local y ya está. No te dan soluciones allí” (Gladys). entonces solo nos queda ocupar. Y así lo explicamos, hemos luchado en todos los otros aspectos y ahora “Cuando vas a servicios sociales te contestan: «ven tenemos que dar solucionar a las personas que no tie- mañana, a lo mejor te ayudamos»… y otro y otro día. nen donde dormir” (Teresa). No te dan soluciones” (Juan). Asimismo, de acuerdo con Pruijt (2004), la titula- El portavoz entrevistado añadía a las críticas a la ridad de los edificios es significativa en la ocupación administración pública la ausencia de liderazgo y las debida a la pobreza, ya que, si la entidad propietaria carencias en la garantía de derechos básicos, como del edificio es un actor con responsabilidad social, es el derecho a la vivienda. Apuntaba que la PAH se incrementa la legitimidad que puede generar la realizaba negociaciones con los bancos para con- ocupación y la empatía en la población. En el caso seguir alquiler social, daciones en pago etc. de los estudiado, los inmuebles pertenecen a algún banco afectados, y que en estas negociaciones raramente o a la SAREB, los ocupantes lo comprueban previa- acudían representantes de la administración pública mente en el registro de la propiedad. De esta ma- a dar soporte o para liderarlas. nera se denuncia la existencia de pisos que no cum- Como se ha apuntado, entre los entrevistados ha- plen con su función social (Sabaté, 2014). En esta bía una excepción en materia de vivienda social. A cita Eugenio refleja su percepción sobre la titulari- Luís y a su familia (ocho personas en total) les ofre- dad de los edificios ocupados: cieron dos pisos de protección oficial que rechazaron 10 ARBOR Vol. 195-793, julio-septiembre 2019, a517. ISSN-L: 0210-1963 https://doi.org/10.3989/arbor.2019.793n3005 por no tener suficiente tamaño, en un caso, y en el CONCLUSIONES otro porque estaba demasiado lejos de donde ha- Cuando se establecieron los cimientos de esta in- bían construido sus redes sociales. vestigación en 2014 ya se intuía el liderazgo de la PAH a517 Un aspecto que se reconocía como positivo de la en la reivindicación del derecho a la vivienda, en el relación de los entrevistados y los servicios sociales uso de la desobediencia civil y en la movilización de Marina Pera Ros era la redacción de informes alegando que su situa- las personas afectadas, aunque difícilmente podía an- ción era de emergencia social, que en caso de juicio ticiparse su impacto. El presente artículo se ha centra- adquirían valor, puesto que podían presentarse para do en los discursos legitimadores de la desobediencia justificar la ocupación: civil y los resultados aportan información para la com- prensión de las estrategias de protesta desarrolladas “La juez fue valiente y les denegó la solicitud de des- desde 2008 en la sociedad catalana y española. alojo cautelar que presentó SAREB. Hubo una interlo- cutoría que venía a decir que SAREB no tenía ninguna En los análisis de las entrevistas se observó la cons- urgencia en recuperar la propiedad, que la urgencia la trucción del discurso justificativo de la desobediencia tenían las familias que habían demostrado a los juzga- civil, con los diferentes aspectos característicos apun- dos con informes de servicios sociales que no tenían tados por Rawls (1971): acciones previas de protesta, dónde ir ni suficientes ingresos para alquilar” (Martí). comunicación de la campaña, acatamiento de las con- secuencias de la desobediencia. El contexto histórico También en las entrevistas mencionaron como posi- y político es también un elemento que hay que tener tivo el ambiente y las relaciones que se establecen en en consideración, condicionador del tipo de acción los edificios ocupados colectivamente, percibidos como que hay que seleccionar en toda protesta y de su con- un espacio de ayuda mutua y sentido de comunidad figuración (Tilly, 1986). Con esta base, se constata que (Sitrin, 2012). Entre las interlocutoras que habían vivido la categorización del fenómeno de las ocupaciones de en el bloque de Salt, el sentimiento de comunidad se inmuebles de Pruijt (2004) permite comprender la di- extendía y era recordado como algo diferencial de la ex- versidad del movimiento, y asimismo entender que la periencia. Una de las mujeres destacó que el bloque de ocupación debida a la pobreza es reproducible y, de Salt era una experiencia que sobrepasaba la lucha por el hecho, se ha producido en otros países europeos en derecho a la vivienda, creando vínculos comunitarios y diferentes épocas. de empoderamiento entre mujeres: No obstante, este artículo permite apuntar las re- “Cuando finalmente nos comunicaron que se realo- levantes especificidades de las ocupaciones en la jaría a las personas que vivían al bloque que cumplie- campaña la obra social de la PAH y entender más pro- sen los criterios, nos negamos porque lo que nosotras fundamente este fenómeno a partir del análisis de la queríamos era seguir viviendo juntas. Aquí las mujeres vivencia de los participantes y de la correspondiente nos organizábamos para cocinar, para cuidar de los ni- interpretación de la desobediencia civil. El análisis ños, para limpiar, pero también para luchar, para luchar desarrollado confirma que las personas que se han contra el capitalismo que permite que se salven los visto forzadas a ocupar por carencia de una alternati- bancos y no las personas. Y eso no queríamos perderlo. va habitacional y que no habían participado antes en Fuimos felices aquí” (Dinora). reivindicaciones se esfuerzan en legitimar la desobe- En el caso de las informantes del bloque de Barce- diencia civil, su condición de buenos ciudadanos y la lona, comentaron que al principio la convivencia fue temporalidad de la acción. Paralelamente el discurso un poco difícil, por la organización de la limpieza y del portavoz, con una trayectoría de activismo previa, porque no tenían la misma situación personal y fa- se centra más en resaltar las aspiraciones políticas de miliar, pero a lo largo del año que estuvieron en el la campaña, apuntando la influencia de las ocupacio- bloque mejoraron la coordinación: nes políticas en la campaña la obra social de la PAH. Los resultados de este estudio cualitativo ponen de “Al principio era duro, tuvimos problemas, no es relieve que la clasificación de Pruijt (2004) de ocupa- fácil tratar de convivir. Compartimos una zona comu- ción debida a la pobreza confirma su validez y vigen- nitaria por la cual hacíamos una reunión quincenal. cia, aunque estas categorías no son herméticas y se Hubo rifirrafes porque uno decía «que tú limpias me- pueden trazar similitudes y influencias entre ellas. nos, que tú limpias más». Lo típico de una comunidad. Después de todo fue una experiencia muy bonita, que De esta manera, la crisis hipotecaria, la acción del es- son gente muy buena” (Carmen). tado y de los bancos, y la acumulación de legitimidad 11 ARBOR Vol. 195-793, julio-septiembre 2019, a517. ISSN-L: 0210-1963 https://doi.org/10.3989/arbor.2019.793n3005 por parte de la PAH en la sucesión de anteriores cam- la implicación de las personas con la PAH después de pañas crean un contexto para que la campaña la obra haber conseguido el alquiler social, la influencia que social de la PAH pueda ser desarrollada, a pesar de los cambios en el contexto económico y político en a517 que la mayoría de los participantes sean personas que el nivel estatal, autonómico o local puedan tener en no se habían involucrado previamente en reivindica- las estrategias de la PAH, y la evolución futura de la La desobediencia civil en la campaña la obra social de la PAH ciones políticas. El discurso legitimador, las pequeñas situación económica y social de las personas que han victorias tangibles (por ejemplo, conseguir alquileres participado en la PAH. asequibles para los ocupantes) y los aspectos internos de los grupos de ocupantes relacionados con la seguri- dad, el soporte y la ayuda mutua (Sitrin, 2012) forman AGRADECIMIENTOS parte del éxito y de la continuidad de la campaña. Mi sincero agradecimiento a Pau, Irene y Ábel por Finalmente, el presente artículo apunta a nuevas sus sugerencias, y a las personas entrevistadas por direcciones de investigación, como la continuidad de su predisposición. NOTAS [1] El texto del artículo 47 dice: “Todos entidad con fines sociales que perte- [8] Desde un análisis marxista, la plusva- los españoles tienen derecho a disfru- nece a CaixaBank, banco que ha pro- lía es el beneficio obtenido de la di- tar de una vivienda digna y adecuada. tagonizado ejecuciones hipotecarias ferencia entre el valor económico de Los poderes públicos promoverán las terminadas en desahucio. aquello producido y el salario percibi- condiciones necesarias y establece- do por los trabajadores. [4] La Generalitat tiene competencia en rán las normas pertinentes para hacer materia de vivienda. En 2007 se apro- [9] Can Vies, en el barrio de Sants de Bar- efectivo este derecho, regulando la bó la llei de l’habitatge. celona, es un Centro social okupado utilización del suelo de acuerdo con (CSO) desde 1997, que en 2014 fue el interés general para impedir la es- [5] La SAREB es una entidad financiera desalojado por parte del Ayuntamien- peculación. La comunidad participará creada en 2012 con capital público y to de dicha ciudad, provocando un en las plusvalías que genere la acción privado para gestionar los “activos tó- episodio de protestas extendidadas urbanística de los entes públicos”. xicos” de los bancos españoles. a toda la ciudad que terminó con el [2] La ILP también proponía aumentar los [6] Por alquiler social se entiende una paro del desalojo y la posterior reocu- alquileres sociales de los pisos vacíos cantidad que hay que pagar por un pación del edificio. propiedad de los bancos y demorar inmueble que se sitúa por debajo de [10] Brigada móvil de los Mossos los desahucios por cuestiones eco- los precios del mercado y se establece d’Esquadra. Se trata de un cuerpo de nómicas. Se consiguieron en torno a teniendo en cuenta la situación eco- la policía especializado en mantener 1.500.000 firmas de ciudadanos espa- nómica de la familia. el orden en las vías públicas donde se ñoles. concentran masas de personas. [7] Es decir, de forma no vinculada a la [3] El nombre de esta campaña hace re- campaña de la PAH y sin el objetivo de ferencia a la obra social de la Caixa, reivindicar un alquiler social. BIBLIOGRAFÍA Alguacil Denche, A., Alguacil Gómez, J., Gamson, W. A. (1992). Talking politics. Cam- Plataforma d’Afectats per la Hipoteca: Arasanz Díaz, J., Fernández Evange- bridge: Cambridge University Press. activisme, assessorament col·lectiu i lista, G., Paniagua Caparrós, J. L., Olea desobediència civil no violenta. Edu- Ferreras, S. y Renes Ayala, V. (2013). Harvey, D. (2012). Rebel cities. From the cació Social. Revista d’Intervenció Socio- La vivienda en España en el siglo XXI. right to the city to the urban revolution. educativa, 55, pp. 51-60. Diagnóstico del modelo residencial y London / New York: Verso propuestas para otra política de vivien- Naredo, J. M. (2009). La cara oculta de la Lefebvre, H. (2013). La producción del espa- da. Madrid: Fundación Foessa / Cáritas crisis. 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