(Re)visitando a la madre (des)naturalizada: búsquedas y encuentros entre personas adoptadas en Chile y sus madres de origen* Irene Salvo Agoglia** — Beatriz San Román*** Fecha de recepción: 1 de agosto de 2018 · Fecha de aceptación: 9 de noviembre de 2018 · Fecha de modificación: 17 de febrero de 2019 https://doi.org/10.7440/res68.2019.07 Cómo citar: Salvo Agoglia, Irene y Beatriz San Román. 2019. “(Re)visitando a la madre (des)naturalizada: búsquedas y encuentros entre personas adoptadas en Chile y sus madres de origen”. Revista de Estudios Sociales 68: 75-87. https://doi.org/10.7440/ res68.2019.07 R E S U M E N | En este artículo se presentan algunos resultados de una investigación cualitativa que explora y analiza las narrativas de un grupo de personas adultas que fueron adoptadas en Chile, que han buscado sus orígenes y que han establecido contacto con sus madres de origen. En sus narrativas, las personas entrevistadas adhieren, tensionan y/o desafían los principios y discursos que conforman las políticas y prácticas adoptivas hegemónicas, resignificando de formas diversas su experiencia de adopción en el proceso de (re)construcción de sus identidades y de reorganización de sus relaciones de parentesco. Se discuten las tensiones y ambiva- lencias que se juegan en los procesos de búsquedas de orígenes y los desafíos asociados. PA L A B R A S C L AV E | Adopción; búsquedas de orígenes; Chile; identidad; madres de origen; parentesco (Re)visiting the (De)naturalisated Mother: Searches and Reunions between People Adopted in Chile and their Birth Mothers A B S T R AC T | This paper presents some results of a qualitative research that explores and analyzes the narratives of a group of adults who were adopted in Chile, and who have searched for their origins and made contact with their birth mothers. In their narratives, the people interviewed adhere to, strain, and/or challenge the principles and discourses that make up hegemonic adoption policies and practices, resignifying their experience of adoption in various ways, as they (re)build their identities and reorganize their kinship relationships. It discusses the tensions and ambivalences that play out in the search for origins and the challenges associated with it. K E Y W O R D S | Adoption; birth mothers; Chile; identity; kinship; search for origins * Este artículo es resultado de los proyectos FONDECYT N°3170338 “Adopciones en Chile: la construcción de narrativas sobre los orígenes y la identidad”, REDI170133 “Investigación Interdisciplinaria sobre Políticas Reproductivas y Parentales”, Programa Coope- ración Internacional (PCI), ambos financiados por la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (CONICYT) de Chile; y del Proyecto I+D CSO2015-64551-C3-1-R “Del control de la natalidad a la ansiedad demográfica: comunicación, secreto y anonimato en las tecnologías reproductivas del siglo XXI”, MINECO/FEDER. ** Doctora en Psicología por la Universidad de Buenos Aires, Argentina. Profesora de la Facultad de Psicología de la Universidad Alberto Hurtado, Chile. Líneas de investigación: diversidad familiar, adopción, género e infancia. Últimas publicaciones: “Narrativas de mujeres que adoptan monoparentalmente en Chile: dispositivos de intervención y prácticas de resistencia”. Revista de Estudios Sociales 63: 29-41, 2018; “Construcción de la maternidad en adopciones monoparentales: mandatos, deseos y elecciones”. Revista de Psicología 25 (2): 1-18, 2016. * isalvo@uahurtado.cl *** Doctora en Psicología Social por la Universidad Autónoma de Barcelona, España. Profesora del Departamento de Psicología Social de la Universidad Autónoma de Barcelona. Líneas de investigación: diversidad familiar, adopción y reproducción asistida. Últimas publi- caciones: “On Reproductive Work in Spain: Transnational Adoption, Egg Donation, Surrogacy” (en coautoría). Medical Anthropology 37 (2): 158-173, 2018; “Rescue, Red Tape, Child Abduction, Illicit Adoptions, and Discourse: Intercountry Adoption Attitudes in Spain” (en coautoría). International Social Work 62 (1): 198-211, 2017 * Beatriz.SanRoman@uab.cat 76 OTRAS VOCES (Re)visitando à mãe (des)naturalizada: buscas e encontros entre pessoas adotadas no Chile e suas mães biológicas RESUMO | Neste artigo apresentam-se alguns resultados de uma pesquisa qualitativa que explora e analisa as narrativas de um grupo de pessoas adultas que foram adotadas no Chile, que buscaram suas origens e que estabeleceram contato com suas mães biológicas. Em suas narrativas, as pessoas entrevistadas aderem, tensionam e/ou desafiam os princípios e discursos que formam as políticas e práticas adotivas hegemônicas e ressignificam de formas diversas sua experiência de adoção no processo de (re)construção de suas identidades e de reorganização de suas relações de parentesco. Discutem-se as tensões e as ambivalências envolvidas nos processos de buscas de origens e os desafios associados. PA L AV R A S - C H AV E | Adoção; buscas de origens; Chile; identidade; mães biológicas; parentesco Introducción En este nuevo escenario, las búsquedas de orígenes y contactos entre personas que fueron adoptadas y sus Estudiar la adopción representa una oportunidad privi- parientes biológicos se han incrementado durante las legiada para develar las reglas culturales del parentesco tres últimas décadas en todo el mundo, recibiendo contemporáneo en toda su riqueza y heterogeneidad la atención de los medios de comunicación y de los (Cadoret 2003), permitiendo problematizar nociones investigadores(as), mayoritariamente para el caso complejas, multidimensionales y estrechamente vin- de las adopciones internacionales (Carsten 2000 y culadas entre sí, como “los orígenes” y la identidad. En 2007; Feast y Howe 1997; March 1997 y 2015; Müller, Chile, como en otras sociedades occidentales, la adop- Gibbs y Ariely 2004; Wegar 1997a y 1997b; Yngvesson ción ha estado fuertemente atravesada por la estig- 2003). Sin embargo, en el contexto latinoamericano, matización y el secreto (Modell 2002; Wegar 2000), la producción científica sobre búsquedas de orígenes fuertemente influidas por un modelo biogenético de en adopciones nacionales es escasa, a excepción de parentesco basado en la filiación por consanguineidad algunos estudios realizados en Brasil (Fonseca 2009) (Howell 2009; Marre 2009; Ouellette 1998). Bajo este o en Argentina (Gesteira 2015). Algo similar sucede modelo subyace un principio de “exclusividad”, según con el lugar que las madres de origen1 ocupan en la el cual cada niño(a) “solo tiene una madre y un padre” literatura científica. En otras regiones —particular- y no puede pertenecer a dos familias simultáneamente mente en el contexto anglosajón con experiencia en (Ouellette 1998). Además, persiste un principio de “cor- adopciones abiertas—, numerosos trabajos analizan te limpio” con el pasado (Duncan 1993), que intenta can- sus experiencias en torno a la adopción y al encuentro celar la identidad de nacimiento para reemplazarla con los hijos(as) que las buscaron (Affleck y Steed 2001; por la identidad adoptiva. Carsten 2000; Feast y Howe 1997; Grotevant et al. 2013; March 1997 y 2015; Sachdev 1992, entre otros). En el No obstante, a nivel internacional, en las últimas déca- contexto latinoamericano, en cambio, las experiencias das se ha ido construyendo un creciente consenso a de las madres, sus saberes y sus posiciones han perma- nivel internacional sobre la importancia y el derecho necido invisibilizados y ausentes, tanto en los trabajos de las personas que fueron adoptadas a conocer sus científicos sobre adopción como en las prácticas fami- orígenes biológicos, también enunciado como “Derecho liares e institucionales, exceptuando algunos estudios a la Identidad” (Fonseca 2009; Gesteira 2015; Modell (Fonseca 2011 y 2012; Giberti 2010; Tarducci 2011). 2002), al considerar su importancia en el proceso de Particularmente, en Chile existe un vacío casi total de construcción identitaria (Brodzinsky, Schechter y producción científica sobre la temática derivado de los Henig 1993; Grotevant et al. 2000). En parte, esto se múltiples secretos y estigmas que atraviesan la adop- problematizó social, política y jurídicamente a raíz de la ción, volviéndose altamente dificultoso localizar a los apropiación criminal de niños(as) durante el Terrorismo integrantes de la familia de origen para conocer sus de Estado en Argentina y el agenciamiento político de relatos y perspectivas sobre la adopción. Abuelas de Plaza de Mayo (Gesteira 2015), lo que también permitió revisar los diversos sentidos conferidos a la adopción (Villalta 2010), influyendo en el articulado de la Convención Internacional de los Derechos del Niño (en 1989). En el caso chileno, este derecho se introdujo 1 En la literatura científica especializada han sido denominadas con la entrada en vigencia de la Ley 19.620/1999, que madres de nacimiento (birth mothers), primeras madres (first dicta normas sobre adopción. mothers), madres de origen o madres biológicas. Se utilizará el término “madres de origen”, por considerarlo más inclusivo y menos apegado a una visión biogenética de “los orígenes”. rev.estud.soc. No. 68 • abril-junio • Pp. 75-87 • ISSN 0123-885X • e-ISSN 1900-5180 · https://doi.org/10.7440/res68.2019.07 OTRAS VOCES 77 En este artículo se exploran y analizan narrativamente y las rupturas con los orígenes generadas por la insti- los relatos de un grupo de personas adultas que fueron tucionalidad repercuten directa y decisivamente sobre adoptadas entre las décadas del setenta y el noventa en quienes son intervenidos en estos dispositivos y deben Chile, que realizaron sus procesos de búsqueda de orí- negociar activamente el significado de la adopción en genes y lograron establecer contacto con sus madres sus biografías y en sus identidades (San Román 2013). de origen. En un primer apartado, se presentan el marco teórico-conceptual del estudio y un recorrido La construcción de los “orígenes” y de la identidad por la evidencia internacional sobre la temática. En no constituye un mero acto administrativo, sino que segundo lugar, se describe la matriz metodológica de la se trata eminentemente de procesos narrativos (Golse investigación. Luego, se presentan los principales ejes 2013; Théry 2009). Las personas que fueron adoptadas narrativos ligados a estas experiencias. Finalmente, se —al igual que cualquier otra— necesitan construir una discute el impacto de los discursos hegemónicos sobre el narración coherente sobre sus orígenes y, específica- parentesco que han modelado las políticas y prácticas mente, sobre lo que explica o justifica el haber sido adoptivas y se problematizan los efectos de las ruptu- adoptadas (Grotevant y McRoy 1997; Modell 1997). ras operadas por la institucionalidad, con el propósito En ocasiones, describen metafóricamente sus iden- de facilitar la emergencia de narrativas que permitan tidades como si fueran un puzzle al cual le falta una mayores grados de flexibilidad, continuidad e integra- pieza, esperando incrementar un sentido de identidad ción de las múltiples pertenencias. más cohesionado mediante las búsquedas de oríge- nes (Carsten 2000; Howe y Feast 2003). La evidencia muestra que quienes buscan son en su mayoría mujeres Del “corte limpio” con el pasado adultas que desean obtener información y/o estable- al derecho a conocer los orígenes cer contacto con sus madres de origen (Feast y Howe 1997; March 1997; Müller y Perry 2001; Müller, Gibbs y La adopción no solo opera como una medida de pro- Ariely 2004, entre otros), sobre todo para conocer las tección que restituye al niño(a) la posibilidad supues- circunstancias que motivaron la adopción y asegurar a tamente perdida de crecer en un entorno familiar, sino sus madres de origen que se encuentran bien (Müller y que actúa según una “lógica de sustitución” (Théry Perry 2001; Sachdev 1992). 1998), que reemplaza una identidad por otra. Para que una adopción sea considerada “efectiva” (Villalta 2010) Estas búsquedas posibilitan acceder a un mayor conoci- se debe garantizar la transferencia de un niño(a) a una miento de las circunstancias que rodearon la adopción. familia definitiva y exclusiva (Schachter 2012). Esto pro- Al mismo tiempo, enfrentan a estas personas a la resig- duce un quiebre en la transmisión de elementos iden- nificación de experiencias personales cargadas emo- titarios como el nombre, los lazos consanguíneos, la cionalmente y diversas problemáticas sociales, éticas y lengua, la etnia, la clase social y la nacionalidad, etcétera políticamente polémicas como la pobreza, la violencia y el (Ouellette 1998). Desde este paradigma, las identidades aborto, que podrían vincularse (o no) con la entrega en plurales y múltiples afiliaciones ponen a una persona en adopción (Jones y Hackett 2008). Junto a ello, cada bús- situación de riesgo y “sin anclaje” (San Román 2015). queda está atravesada por el dilema de compatibilizar la legitimidad del derecho a conocer los orígenes y, por En coherencia, las legislaciones que establecen el estatus otra parte, el derecho a la privacidad. Esto ha servido adoptivo y fijan procedimientos para crear una familia de argumento para la mantención de la confidencialidad legal actúan como “tecnologías de gobierno” que operan en las adopciones cerradas, como supuesta forma de bajo los principios dominantes (Fonseca 2009 y 2012). Un proteger a los integrantes de la tríada adoptiva de los breve recorrido por la normativa sobre adopción a nivel estigmas que recaían sobre las madres de origen sol- internacional y nacional muestra la supremacía de la teras, las parejas infértiles y los niños y niñas adopta- figura de la adopción plena2 (Schachter 2012). Esta figura bles, considerados décadas atrás como hijos ilegítimos privilegia la adscripción a la familia adoptiva y consagra (Modell 2002; Wegar 1997b). No obstante, dicha confi- una filiación sustitutiva (Oullette 1998; Théry 2009), dencialidad no solo permite resguardar las circunstan- como si los progenitores(as) desaparecieran. Acorde cias que pudieron rodear la gestación, el nacimiento y la a ello, se desarrolla un proceso intencionado de buro- adopción del niño(a), sino que se ha transformado en un cracia estatal dirigido a desemparentar (de-kinning) a mecanismo efectivo para asegurar el “corte limpio” y la estas madres de origen (Fonseca 2011 y 2012; Högbacka regla de “no contacto” entre los integrantes de esta tría- 2017) y, al mismo tiempo, emparentar al niño(a) con sus da (Fonseca 2011; Modell 2002). En el caso de las adop- madres/padres adoptivos. Estos procesos simultáneos ciones nacionales —a diferencia de las transnacionales, muchas veces transraciales y, por ello, más “visibles” y “públicas”—, estas parecen activarse más tardíamente, 2 Constituye un nuevo estado civil y es irrevocable, confirien- cuando las personas “buscan sus orígenes en su propio do a la persona adoptada los apellidos de los adoptantes y los patio trasero” (Fonseca 2009, 95). La proximidad geo- mismos derechos, obligaciones y parentesco que la filiación gráfica, en lugar de facilitar estas búsquedas, las obsta- sanguínea; y a los adoptantes, los mismos derechos y obliga- ciones que la consanguinidad y afinidad. culiza al cruzar las líneas de raza y las barreras de clase (Re)visitando a la madre (des)naturalizada | Irene Salvo Agoglia · Beatriz San Román 78 OTRAS VOCES reconocidas a nivel local, evidenciando dinámicas de y Briggs 2009; Schachter 2012; Wegar 1997a). En efecto, inequidad social y de poder que, pese a los avances, con- existen muchísimas circunstancias y razones que han tinúan motivando dinámicas de secreto y generando llevado a las mujeres a entregar —o verse forzadas a grandes incomodidades para pensar en una interacción entregar— un hijo(a) en adopción, muchas de ellas deri- (Fonseca 2009). vadas de la falta de autonomía, la pobreza, la falta de apoyo y la estigmatización de la maternidad en solitario Al buscar los orígenes se abre la pregunta por el esta- (Fonseca 2011; March 2015; Marre y Briggs 2009). tus de las personas que han sido “borradas” y todas las relaciones “olvidadas” (Théry 2009, 37). Respecto de las Estas mujeres han sido y son figuras invisibilizadas, madres de origen, algunos estudios realizados en el ámbi- ausentes, silenciadas y objeto de múltiples formas de to anglosajón —con mayor experiencia en adopciones violencia simbólica (Fonseca 2011 y 2012; Giberti 2010; con distintos niveles de contacto o abiertas— muestran Marre 2009). Muchos(as) profesionales —principalmen- que muchas de ellas se sienten inicialmente descon- te del campo psi— se refieren a ellas como “mujeres en certadas por la búsqueda y deben negociar posiciones conflicto con su maternidad”, eufemismo que naturali- o “espacios de maternidad” (March 2015), sin saber qué za la relación entre mujer y maternidad (Giberti 2010). decir, cómo comportarse y cuáles son las nuevas “reglas Acorde a ello, la producción feminista ha mostrado de contacto” (Neil 2006). No obstante, se sienten satis- cómo las políticas de infancia y de adopción son mode- fechas y aliviadas con las acciones de búsqueda, siendo ladas a partir de principios hegemónicos patriarcales esta incluso una oportunidad para elaborar la experien- de la vida familiar, que preservan o restituyen el orden cia y abrir, con sus actuales familias, el secreto de la dominante de femineidad, sexualidad y vida familiar existencia de un hijo(a) que fue entregado en adopción (Tarducci 2011; Wegar 1997a y 2000). (Grotevant et al. 2013). Otras investigaciones refieren que las relaciones desarrolladas después de los encuen- Durante la última década el perfil de estas mujeres ha tros con las madres de origen suelen ser más parecidas variado muchísimo, disminuyendo al 20% las causales a una amistad, que a una relación madre-hijo (March de “abandono” y/o “cesión” y elevándose al 80% las cau- 1997; Müller, Gibbs y Ariely 2004). Yngvesson (2003) sales de “inhabilitación parental” (SENAME 2015), en el analiza los procesos de negociación activa realizados marco de procesos contenciosos donde existió algún por personas adoptadas transnacionalmente en Suecia tipo de contacto y/o vínculo entre la familia de origen para enfrentar la complejidad de sus múltiples oríge- y el niño(a). No obstante, tanto para el caso de aquellas nes, entendiendo su propia circulación como un proce- mujeres que deciden o son forzadas a entregar a sus so de devenir entre tiempos y espacios, donde ocupan hijos(as) como para quienes son “inhabilitadas parental- posiciones simultáneamente distintas en un conjunto mente” continúa operando el discurso generalizado del de “múltiples localizaciones de sí mismos”, en un espacio abandono como origen de toda adopción (San Román “entre” el ahora y el entonces y entre familias, hogares 2013), que las convierte automáticamente en madres de protección, países, niveles socioeconómicos y cul- “abandónicas” (Fonseca 2012; Giberti 2010; Marre 2009). turas. Por su parte, Carsten (2007) elabora la noción de Sin embargo, como señala Fonseca (2012), las categorías “relatedness”, como categoría más amplia que describe “abandono” y/o “negligencia” son complejas de definir, ya un proceso dinámico de continuidades y discontinuida- que la entrega no responde muchas veces a una elección, des que no se reducen binariamente. Así, los lazos de sino que es producto de la intersección de múltiples origen y adoptivos coexisten, y el parentesco de origen inequidades y violencias. A ello se suma un contexto de no necesariamente se “deshace” del todo, sino que se injusticia reproductiva, en el que son negados los dere- añaden filiaciones u otras formas de relación (Fonseca chos sexuales y reproductivos —la anticoncepción y la 2012; Marre 2009; San Román 2015). interrupción voluntaria del embarazo no planificado— a las mujeres empobrecidas y marginadas, proveyendo niños(as) para la adopción nacional e internacional Las madres de origen en la adopción: (Marre y Briggs 2009; Marre 2009). inequidades y violencias La inmensa mayoría de quienes fueron adoptados(as) Buscando orígenes en Chile tienen una familia de origen, por lo que gran parte de las adopciones requiere que una madre sea inhabilitada En línea con las tendencias globales, Chile está expe- y declarada “inconveniente”, ya sea a través de su rimentando transformaciones muy relevantes en el renuncia al hijo(a) o por la pérdida de la patria potes- campo de la adopción y, específicamente, en lo relativo tad (Modell 2002). En estos procesos, con frecuencia a los procesos de búsquedas de orígenes (Salvo Agoglia se pone de manifiesto la asimetría de poder entre las 2017). El derecho a conocer los orígenes fue incorporado familias de origen y las adoptivas, dejando al desnudo al cuerpo normativo chileno sobre adopción hace casi inequidades y desigualdades extremas de recursos veinte años, obligando a los organismos del Estado a sociales, culturales, económicos y de género inheren- conservar los expedientes de adopción, pudiendo ser tes a la adopción (Fonseca 2009; Högbacka 2017; Marre desarchivados en el caso de que lo solicite la persona rev.estud.soc. No. 68 • abril-junio • Pp. 75-87 • ISSN 0123-885X • e-ISSN 1900-5180 · https://doi.org/10.7440/res68.2019.07 OTRAS VOCES 79 adoptada al cumplir su mayoría de edad. Además, ha manteniéndose un promedio de 210 consultas durante sido implementado un Subprograma especializado en los últimos tres años, mayoritariamente de personas brindar acompañamiento en las búsquedas de orígenes, mayores de 27 años (SENAME 2018).4 Junto con la evi- radicado en el Departamento de Adopción del Servicio dencia internacional antes mencionada, para el período Nacional de Menores (SENAME). Este Subprograma se comprendido entre 2003 y 2016 se destaca que el 62% inició en 1995 a petición del Centro de Adopción Sueco, de las solicitudes son iniciadas por mujeres, y el 38%, por las inquietudes presentadas por un grupo de jóve- por hombres. Sin embargo, se destaca un incremento nes nacidos en Chile y adoptados por familias suecas. sostenido desde el 2012 en las solicitudes realizadas por Posteriormente, con la entrada en vigencia de la Ley de hombres, pasando del 35% al 39% en el 2016 (SENAME Adopción N° 19.620/1999 y su Reglamento, aprobado 2018). Respecto de los motivos más frecuentemente por Decreto N° 944/1999 del Ministerio de Justicia, el esgrimidos para iniciar el proceso de búsqueda, en coin- SENAME procedió a encuadrar y organizar las accio- cidencia con la evidencia internacional, los usuarios del nes de búsqueda iniciadas en 1995 diseñando, para tal Subprograma refieren que desean conocer: 1) a su madre efecto, el Subprograma denominado “Búsqueda de biológica y 2) las razones de la adopción (SENAME 2012). Orígenes”. Según lo establecido en sus normativas téc- nicas, este Subprograma busca “brindar apoyo integral e interdisciplinario a las personas que han sido adopta- Metodología das, en su proceso de búsqueda de orígenes, aportando a un mayor conocimiento de su historia de vida y garan- Este artículo se enmarca en una investigación más tizando el ejercicio de su Derecho a la Identidad” (SENA- amplia, cuyo objetivo general fue conocer los signifi- ME 2018, 6). cados y prácticas sobre comunicación y búsquedas de orígenes en Chile, en los integrantes de la tríada adop- Al igual que en otras legislaciones, en Chile las búsque- tiva (personas que fueron adoptadas, y otros miembros das de orígenes solo pueden ser iniciadas por las perso- de sus familias adoptivas y de origen), en procesos de nas que fueron adoptadas, o bien por sus madres/padres adopción nacional. En concreto, se analizaron las narra- adoptivos. La legislación chilena incluye la protección tivas de personas adoptadas que realizaron procesos de la vida privada de los progenitores —especialmente de búsquedas de origen. El análisis se efectuó desde de las madres— que décadas atrás dieron a sus hijas(os) un enfoque narrativo (Riessman 2008), que entiende las en adopción en un contexto de fuerte estigmatiza- historias personales como unidades narrativas cons- ción, mediante diversos mecanismos que protegen la tructoras de sentido e identidad, entrelazadas con confidencialidad de la información que los identifica, narrativas sociales y relaciones de poder que no perma- argumentando que con ello se evita la ocurrencia de necen fijas a través del tiempo. La narratividad da cabi- conflictos emocionales o se minimiza su impacto res- da a giros biográficos inesperados, facilitando a las(los) petando el derecho a la privacidad, garantizado por la participantes un proceso permanente de resignificación Ley 19.628 sobre protección de la vida privada, en su que promueve la capacidad de agencia al recuperar his- decisión de no dar información o no ser contactados. torias invisibilizadas y periféricas (Riessman 2008). Para garantizar esto, los lineamientos técnicos estable- cen que los y las profesionales a cargo del Subprograma Las personas participantes fueron reclutadas a través deben entregar una copia (y no el archivo original) a la del Subprograma de Búsqueda de Orígenes del SENA- persona solicitante, debiendo solo contener los nom- ME. El trabajo de campo fue realizado en Santiago, la bres de pila de la madre o el padre biológico, así como capital de Chile, y en Viña del Mar, la segunda ciudad de los hermanos, y se deben eliminar las fechas de naci- más grande de ese país. El grupo de participantes estuvo miento, las direcciones y cualquier otro antecedente conformado por 35 personas (26 mujeres y 9 hombres) que permita la localización directa de la familia de ori- adoptadas entre 1965 y 1996, cuyas edades actuales gen (SENAME 2018).3 fluctúan entre los 21 y los 53 años y que realizaron sus búsquedas entre los 18 y los 45 años de edad. Todas Las estadísticas sistemáticas disponibles muestran que las ellas reportaron contar con estudios universitarios y un búsquedas de orígenes son cada vez más frecuentes. nivel socioeconómico medio o medio alto. La mayoría Los datos del período 2003-2016 refieren que un total fueron adoptadas durante los primeros meses de vida, de 2.423 personas fueron atendidas en el Subprograma, de a excepción de dos de ellas, que fueron adoptadas a los las cuales 1.738 corresponden a adopciones nacionales tres años de edad (una, vía cesión, y otra, vía inhabilita- (66,5%), y 685 (33,5%), a adopciones internacionales, ción parental). Junto con la evidencia internacional, gran parte refirió que una de sus motivaciones principales era conocer a su madre de origen y comprender las razones 3 Habitualmente, los expedientes contienen información sobre la madre de origen, en el caso de que existan audien- cias donde otorgó su consentimiento, o porque se consigna 4 Al igual que en otros países, esta no es la única vía de cana- en diversos informes institucionales (hogares, hospitales, lización de las búsquedas de orígenes. Muchas otras están organismos administrativos), variando bastante la cantidad siendo gestionadas de manera individual, a través de redes de información disponible. sociales virtuales o medios de prensa. (Re)visitando a la madre (des)naturalizada | Irene Salvo Agoglia · Beatriz San Román 80 OTRAS VOCES de su adopción. Si bien en la investigación fueron explo- sobre sus orígenes, sino que también ocultaron el radas las narrativas sobre la madre de origen, así como hecho mismo de la adopción. En otros casos, sus madres las motivaciones para buscar información y/o estable- y padres les comunicaron que habían sido adoptados cer contacto con ella, solo 13 de las personas participan- desde edades muy tempranas, pero muchos de ellos tes pudieron obtener algún tipo de información. Entre mostraron resistencia cuando les plantearon su deseo estos casos, dos de las madres de origen habían fallecido de emprender la búsqueda de más información y, even- a causa de enfermedad o accidente, otras tres no acce- tualmente, contactar a sus madres de origen. Por este dieron a establecer contacto con los participantes, y una motivo, podría decirse que gran parte de las búsquedas participante decidió que no la contactaría. De esta mane- estuvieron fuertemente atravesadas por dinámicas ra, solo en siete casos se reunieron con sus madres de de secretismo y conflictos de lealtades, lo que permite origen (en cinco de ellos aún sostenían el contacto luego considerarlas como “búsquedas secretas”. de más de 3 años de realizado el primer encuentro), que son los que se analizan en el presente artículo. Siguiendo los pasos del proceso legal e institucional de la búsqueda de orígenes, la mayoría de las personas La herramienta de producción de datos consistió en entrevistadas relata haberse contactado con el Subpro- mínimo una o dos entrevistas narrativas con cada par- grama antes mencionado con el fin de solicitar el acceso ticipante (Josselson, Lieblich y McAdams 2003). Se usó a sus expedientes. Desde el primer momento, emerge la una pauta-guía de preguntas con los temas y subtemas tensión entre su derecho a conocer dicha información y por explorar a partir de los objetivos de la investiga- la persistencia del principio de corte limpio, por cuanto ción, a modo de esquema abierto y flexible que permi- la búsqueda desafía per se esta piedra angular de las tiera dar fluidez y espacio para desarrollar un diálogo políticas adoptivas. Según el relato de los entrevistados, en una narrativa significativa, procurando historias, en ocasiones los profesionales mostraron cierta resis- ejemplos concretos, episodios o recuerdos (Josselson, tencia a develar la información a la que, por ley, la Lieblich y McAdams 2003). Se realizó un análisis narra- persona que fue adoptada tiene derecho, argumentando tivo (Riessman 2008), el cual incluyó el desarrollo de el conflicto o colisión con el derecho a la privacidad de la transcripciones detalladas que examinaron el lenguaje, familia de origen. Particularmente llamativos resultan prestando atención a los contextos de su producción. algunos relatos que señalan cómo el acompañamiento Además, se identificaron similitudes y diferencias ofrecido, en ocasiones pareciera sumar obstáculos a entre historias, teniendo en cuenta cómo las narrativas este proceso, sosteniéndose también sobre imaginarios reflejaban, tensionaban o resistían las narrativas domi- sociales deficitarios de la familia de origen. En este sen- nantes (Riessman y Quinney 2005). tido, resulta muy revelador el relato de Alejandra sobre una entrevista sostenida con la profesional encargada Las consideraciones éticas fueron cuidadosamente res- de su caso, en la que es “advertida de los riesgos” de ini- guardadas a lo largo del proceso investigativo mediante ciar su búsqueda y frustrar sus expectativas: un riguroso protocolo y un consentimiento ético infor- mado, previamente revisados y aprobados por el Comi- Me dijo: “¿Tú estás segura que quieres hacer esto?”. té de Ética de la Universidad Alberto Hurtado (Chile). “Sí”, le dije yo. “Pero es una persona que quizás no Todas las personas participantes firmaron los con- es como tú quieres, como esperas”. Le dije que no sentimientos informados, donde se explicaban los me importaba que fuera pobre, que fuera de riesgo objetivos del estudio y las condiciones de voluntariedad social o que “su hijo fuera un delincuente” […] Le dije y confidencialidad. Para mantener esta confidenciali- que yo igual lo quería hacer, que independiente de dad, con el fin de proteger la identidad de las personas quien fuera, al final ella me había dado la vida y que entrevistadas, en este artículo se les asignó un seudó- la quería conocer. (Alejandra, 33 años) nimo y se eliminaron aquellos detalles de sus historias que pudieran hacerlas fácilmente identificables (fechas, Coincidiendo con Howell (2009), se muestra el poder lugares, etcétera). de las instituciones y profesionales, quienes actúan muchas veces como guardianes de la información. Las personas entrevistadas relatan que algunos(as) profe- Tensiones entre el derecho a conocer los sionales leen en voz alta partes de su archivo personal. orígenes y la persistencia del “corte limpio” Luego, seleccionan y enfatizan algunos contenidos que desean transmitir, significando partes de su his- Resulta relevante señalar que la gran mayoría de las toria antes de que los propios interesados puedan leer personas entrevistadas nacieron y crecieron antes de directamente. Elena recuerda en detalle el día en que le que el Estado chileno comprometiera en su legislación entregaron su expediente, relatando la interpretación adoptiva la conservación de los registros y expedientes que le fue dada por el profesional en relación a lo que de adopción. La mayoría relata haber vivido en fami- sucedió con su madre de origen y cómo esto lo percibió lias en las que el secreto era la regla. En algunos casos, como una imposición: sus madres y padres no solo ocultaron la información rev.estud.soc. No. 68 • abril-junio • Pp. 75-87 • ISSN 0123-885X • e-ISSN 1900-5180 · https://doi.org/10.7440/res68.2019.07 OTRAS VOCES 81 Tengo la escena grabada cuando llego y me hacen buscan, algunos lograron entablar conversaciones cla- ingresar a una sala blanca con una mesa redonda, ves para los procesos de resignificación de sus histo- dos sillas y mi expediente en el centro. La psicóloga rias de vida. Tras un vacío de décadas de relación entre comienza a hablar antes de abrir mi archivo y dice: las dos partes y la constatación de ser unos “perfectos “Bueno, en el caso de tu madre biológica, lo que desconocidos”, en estos encuentros comienzan a cono- sucedió fue que le quitaron la patria potestad”. cer parcial o totalmente aquellas circunstancias que Retuvo en sus manos mi expediente y me dijo: “Este rodearon sus procesos adoptivos y reflexionan sobre es uno de los archivos más grandes que he visto”, y múltiples dilemas y experiencias complejas. En algunos luego me dijo: “Tu madre te buscó” [...] Después de casos, la idea del abandono como origen de toda adop- leer mis documentos, vi que un informe social decía ción se ve cuestionada. De esta manera, como se señala que me buscó dos veces, pero para mí eso no es bus- en otro lugar (San Román 2013), la entrega en adopción car, buscar es mucho más que ir dos veces a pregun- puede ser también comprendida como una forma que tar por un hijo. Ella impuso una interpretación que tuvieron sus madres de origen de proveerles de los no tenía relación con mi percepción. (Elena, 28 años) cuidados que necesitaban y no les podían proporcionar. Así, en los encuentros establecidos con sus madres de Por otro lado, como se señaló antes, la legislación chilena origen, estas les relatan las circunstancias diversas que exige que las madres de origen den su consentimiento rodearon el período de gestación, nacimiento y prime- para ser contactadas, en coherencia con un sistema de ros meses o años de sus vidas. Embarazos no planifica- adopción cerrada y con el resguardo de la protección dos, maternidades tempranas, condiciones de extrema de la vida privada. En los relatos de algunas personas pobreza y la ausencia de apoyos familiares son algunos participantes se hacen patentes la tensión y el conflicto de los elementos más presentes en estas historias de entre la mantención de la confidencialidad y su derecho vidas. Muchas de estas madres manifiestan haber sen- a conocer sus orígenes. Así ocurre, por ejemplo, en el tido que tenían escasa o ninguna opción de cuidarlos, caso de Elena: siendo la adopción la alternativa dentro de ese restrin- gido margen de posibilidades: Me dijo [el profesional] que, si bien yo quería buscar a mi madre biológica, también dependía de que ella Era súper pobre, su mamá había fallecido y era la quisiera aceptar hablar conmigo […] Yo creo que lo mayor de muchos hermanos, de los cuales se tuvo vi de una manera ética, siento que, si abandonas o te que hacer cargo […] Su papá la retaba y le decía: “Deja quitan la tuición de un hijo o qué sé yo, éticamente de estar dándole pecho a esa guagua5 que teni’ que deberías darte el tiempo de responderle a esa per- trabajar, tení’ que salir” […] Se debe haber sentido sona. Evidentemente la persona puede tener miedo, atrapada y tenía que trabajar para ayudar a sus pero creo que tu hijo se merece saber o se merece hermanos, cocinar, porque todos eran menores que alguna respuesta. Entonces cuando me dijo eso, ella. (Mónica, 41 años) pensé: “¿Cómo? ¿Puede que no tenga respuesta a nada y que quede todo esto hasta acá? ¿Con estos Luego de escuchar estos relatos, la mayoría de las per- papeles subrayados y mi historia queda hasta ahí?”. sonas entrevistadas se muestran empáticas y cuida- (Elena, 27 años) dosas con sus madres de origen. En los encuentros se orientan a incrementar sus sentimientos de continui- Casos como los de Alejandra y Elena sugieren que algu- dad e integración, privilegiando conocer y compren- nos profesionales se ubican en una posición ambivalente der más aspectos de estas historias, evitando juzgar la y contradictoria respecto a la misma legislación que “decisión” de haberlos entregado en adopción y consi- reconoce el Derecho a conocer los orígenes, limitando derando que, en otras circunstancias, seguramente los la agencia de quienes inician su proceso de búsqueda. Se habrían podido “conservar” a su lado: reproducen así los viejos esquemas, según los cuales lo ocurrido antes de la adopción debe quedar en el olvido Una de las cosas que ella me contó fue que cuando le para “proteger” a las personas involucradas, mediante contó a su familia que estaba embarazada tenía cin- intentos de “edulcorar” determinadas circunstancias co meses. Su mamá le quiso hacer un aborto, pero el ligadas a la adopción. No obstante, las propias perso- doctor dijo que ya no se podía porque era una gua- nas que fueron adoptadas resisten, confrontan y exigen gua muy grande y era muy riesgoso […] Estoy segu- el cumplimiento efectivo de este derecho. ra de que si su familia la hubiese apoyado, ella me hubiese conservado. ¡Tenía 16 años, era una niña! (Antonia, 35 años) Deconstruyendo el discurso del abandono: culpa, perdón y gratitud Según los entrevistados, la mayoría de sus madres de origen expresaron sentirse culpables y solicitaron su Siguiendo el proceso de desarchivo y después del con- tacto de los(as) profesionales con las madres de origen que accedieron a encontrarse con los hijos(as) que las 5 Expresión chilena para “bebé”. (Re)visitando a la madre (des)naturalizada | Irene Salvo Agoglia · Beatriz San Román 82 OTRAS VOCES perdón, diciendo que habían sido “cobardes” por no decidieron sostener el periodo de gestación y entregar- haber podido mantenerlos junto a ellas. Enfrentadas los(as) recién nacidos en algún lugar seguro: a esto, las personas entrevistadas se muestran acti- vamente orientadas a aliviar este gran sentimiento Tengo un sentimiento de gratitud, porque dentro de culpa que perciben o asumen que deben sentir sus de todas las opciones que ella tuvo, escogió la que madres de origen, dada la fuerte estigmatización que me permitió tener la vida que tengo y ser quien soy las sitúa a priori en el lugar de madres “desnaturali- ahora. Para empezar, estoy vivo. Primera opción: zadas”, que habrían “abandonado” a sus hijos(as). Así, abortarme. Segunda opción: dejarme en alguna parte junto con otros estudios (Müller y Perry 2001; Sachdev o dejarme en la basura. Tercera opción: tratar de 1992), optan por transmitir y asegurar a sus madres de criarme, con todo lo que eso implica. ¿Cuánto tiempo origen que se encuentran bien y que la decisión que estuvo ella pensando en darme en adopción?, ¿en qué tomaron fue “la mejor para todos”, enfatizando así el momento se le presentó la opción de la adopción?, sentido e impacto positivo de esta decisión, como ilus- ¿en qué momento lo analizó, lo pensó? […] Estoy vivo, tra la siguiente viñeta: estuve nueve meses dentro de ella, pudiendo haber estado uno, dos o tres. (Alberto, 34 años) Después de leer mi expediente, lo único que quería era conocerla, verla, y sobre todo decirle que no Estos relatos cuestionan el discurso hegemónico del tuviera más culpa. Porque das en adopción a un abandono, al mismo tiempo que se alinean con una narra- hijo, no sabes nada más por el resto de sus días. Le tiva de “rescate”, que justifica la entrega en adopción quería decir que se quedara tranquila, que no se como una forma de ser salvado de una familia/madre o sintiera más culpable y agradecerle la decisión entorno social considerado “inconveniente”. que había tomado. Dicho y hecho: cuando nos cono- cimos, ella apenas entró se puso a llorar y me pidió perdón, perdón y perdón […] y yo lo único que repe- Reorganizando las relaciones de parentesco tía era gracias, gracias, gracias […] La Señora X me y la identidad: de la sustitución a la dijo algo cuando nos vimos por primera vez: “Yo a pluriparentalidad veces escucho gente que dice: ‘No, es que una madre le da hasta piedras a sus hijos para comer’, y yo les Varias de las personas entrevistadas relatan que sus digo: ‘No, es que a veces ni siquiera hay piedras’”. madres les transmitían enfáticamente que siempre pen- Cuando a mí me dijo eso, yo le dije: “No se preocupe, saron en ellas y que nunca las olvidaron. “Ella me dijo: es así”. (Camila, 32 años) ‘Yo siempre he pensado en ti, dónde estarías, si estarías bien, era como una espina que llevaba en mi vida, siem- Sin embargo, en el caso de Elena, la culpa y el temor al pre quise saber qué había pasado, quise buscarte, pero reproche expresados por su madre de origen parecen no tuve las herramientas para hacerlo’”, explica Antonia inhibir su posibilidad de expresar sentimientos más (35 años). Pese a ello, nunca interfirieron en la nueva dolorosos o que cuestionen las circunstancias ligadas a vida de sus hijos(as), asumiendo resignada o dolorosa- la adopción: mente la regla de no contacto, derivada del mencionado principio de “corte limpio” y operacionalizada a través Ella me dijo: “Tengo mucho miedo de tu rencor”, y de la adopción plena, cerrada y de la cultura de secreto empezó a hablarme de los miedos que ella tenía de que la acompaña. que yo le reprochara cosas. Le respondí que no venía a reprochar nada, que solo quería saber. Después me El rol que tienen las diferentes expectativas sobre el di cuenta que no pude cuestionarme nada porque encuentro es clave (Affleck y Steed 2001; Modell 1997). tenía tantas ganas de saber la verdad y conocerla, Coincidiendo con el estudio de March (2015), muchas que las emociones que sentía y que surgieron no las de las personas entrevistadas refieren haber percibido pude expresar porque para conocerla no le podía que, en los encuentros, sus madres de origen parecían decir: “¿Por qué me buscaste solo dos veces?” o confundidas y desorientadas respecto a cómo relacio- “¿Por qué hiciste esto o aquello?”. (Elena, 27 años) narse con ellos(as), qué contarles (o no), qué expecta- tivas tener sobre dicho encuentro y sobre los futuros No obstante, la mayoría enfatiza su agradecimiento, contactos entre ellos, cómo llamarlos y/o ser llamadas, expresándoles que sus vidas pudieron ser mucho mejores entre otros aspectos. El relato de Camila muestra cómo, gracias a su elección, esfuerzo y/o sacrificio, cuestión que desde un inicio, su madre de origen se “desemparenta” parece tener un cierto efecto tranquilizador y sanador de ella, marcando una posición de no-madre, pidiéndole para ambas partes. De esta forma, resignifican su entre- ser llamada por su nombre de pila y, al mismo tiempo, ga en adopción como un acto generoso y valiente frente reconociendo y legitimando el lugar único y exclusivo al cual sienten agradecimiento, especialmente cuando, de “madre” de la mujer que adoptó a la hija que entregó. enfrentadas a circunstancias extremas y pudiendo haber Al mismo tiempo, Camila acepta este posicionamiento interrumpido estos embarazos, sus madres de origen admitiendo sin cuestionamiento estas reglas del juego: rev.estud.soc. No. 68 • abril-junio • Pp. 75-87 • ISSN 0123-885X • e-ISSN 1900-5180 · https://doi.org/10.7440/res68.2019.07 OTRAS VOCES 83 Ella me dice: “Dígame Señora X, porque yo siempre una posición de “doble filiación” o, como señalan algunas le voy a decir Señorita X”. No me permite que le autoras, de multimaternaje (Marre 2009) o pluriparen- diga de otra manera. Y a mi mamá le dijo: “Ella es su tesco (Cadoret 2003 y 2012), en la que ambas materni- hija, ella es su hija” […] A veces conversamos y ella dades pueden coexistir y ser integradas en sus historias. es bien cuidadosa. Una vez me dijo: “Chao, hija, que Este es el caso de Alberto, quien, desde una perspectiva estés bien”. La llamé otro día y me dijo: “Yo pensé coherente con sus creencias espirituales, plantea el reco- que se había enojado porque le había dicho hija”, nocimiento de su doble filiación en aquello que denomina “No —le dije—, no se preocupe, dígame como Ud. “doble herencia”: quiera decirme” […] Fue como raro, no me sentí tan cómoda porque mi mamá es mi mamá, pero no le Desde el punto espiritual, tengo doble herencia. Lo hice sentir el malestar. (Camila, 32 años) que no recibo del lado de mi familia, lo recibo del lado de mis consanguíneos […] Así como existe el ángel Por su parte, Antonia —quien percibe que su madre de de la guarda, el otro lado también tiene su equiva- origen tiene muchas expectativas puestas en el encuen- lente, lo que le llaman los “espíritus familiares”. Van tro y futuros contactos— le plantea desde un inicio y con traspasándose de generación en generación. Hay mucha claridad el estatus de la relación entre ambas y una herencia espiritual que se va traspasando, tanto las expectativas que pueden derivarse, remarcando el lo bueno como lo malo. (Alberto, 34 años) carácter exclusivo y excluyente de su filiación adoptiva (Théry 1998): Por su parte, Mónica relata una conversación con su padre (adoptivo), en la que defiende una posición basada Tuve que decirle: “No tengo ningún problema que en su propia creencia —teñida de un fuerte componente nosotras mantengamos contacto, pero hay algo que tú espiritual— en el multimaternaje (Marre 2009), expre- tienes que entender: yo no busco a una mamá, yo ya sando con énfasis que ella “tiene dos verdaderas mamás”: tengo una mamá”. El tema es que yo nunca he per- dido a mi mamá, siempre he tenido a mi mamá, pero Mi papá me llama y dice: “Hija, es importante que ella sí perdió a una hija. (Antonia, 35 años) llames a la mamá y le digas que ella no sienta que te perdió como mamá, que sepa cuál es tu verdadera En la misma línea, en la narrativa de Elena, se expresan mamá” […] No sé si habré sido fría, pero le dije que no el impacto y malestar que le ocasionó ser llamada “hija” tenía una verdadera mamá y una falsa mamá: “Papá, durante el primer contacto telefónico con su madre de lo lamento, no voy a llamar a la mamá para decirle: origen. No obstante, pese a esta incomodidad, Elena opta ‘¡Tú eres mi verdadera mamá’, tranquila, porque tú por no manifestar su malestar, evitando herirla o iniciar me has criado! Yo no tengo una verdadera mamá y algún conflicto:6 una falsa mamá, tengo dos verdaderas mamás. Esa es la verdad para mí y espero que ustedes la pue- La llamo por teléfono [a la madre de origen] y me dan entender”. En mi caso, no hay diferencia entre dice: “Yo sé quién eres”. Y me dice “hija”, al segundo. una madre que cría y otra que te pare, ambas son Para mí fue muy fuerte que me dijera “hija”, porque igualmente madres, y no la desmerezco, aunque evidentemente no la conocía. Me molestó, de verdad. incluso me hubiese abandonado, porque veo el valor Aunque yo estaba invadiendo su vida en ese momen- de quien te dio la vida […] Todo suma, tener varias to, a mí me molestó, en el sentido de que yo no la madres en una vida me suma en esta cadena, en la conocía, para mí el proceso era más lento. De hecho, unión entre esto y aquello. (Mónica, 41 años) después, cuando la conocí, ella siempre me estuvo forzando a que yo le dijera “mamá”. (Elena, 27 años) Así, en el momento de restablecer el contacto, las per- sonas participantes negocian sus posiciones y las de Estos relatos muestran cómo se vehiculizan los princi- sus madres de origen en sus relaciones de parentesco. pios de “corte limpio” y “sustitución”. La forma en que Algunas marcan cierta distancia adhiriéndose a la idea son nombrados(as) y nombran a sus madres de origen de la familia como un ámbito de pertenencia exclusiva, parece develar aquellas reglas que subyacen a la adop- en la que únicamente hay lugar para una “verdadera ción. En algunos casos la condición de hijos(as) se define madre”, lugar que otorgan a sus madres adoptivas. En con exclusividad en relación con la familia adoptiva, cambio, la idea del parentesco aditivo, expresada por imponiéndose la idea de que “madre no es la que pare, Mónica con la expresión de “todo suma”, o la “doble sino la que cría”. En otros casos, las personas entrevista- herencia” de Alberto, apuntarían a procesos de filiación das sí sitúan en un lugar y estatus de madres a las mujeres múltiple, multimaternaje o pluriparentalidad, que dan que las gestaron y entregaron en adopción, sosteniendo tanto peso a lo considerado genético como a la crianza. 6 En este caso, su madre de origen había sido inhabilitada cuando ella tenía tres años, es decir, el Estado le quitó la patria potestad, y su madre adoptiva había fallecido cuando ella era niña. (Re)visitando a la madre (des)naturalizada | Irene Salvo Agoglia · Beatriz San Román 84 OTRAS VOCES Después del primer contacto: ella cada día de mi cumpleaños? Me dijo: “Para mí reencuentros y (des)encuentros eran muy tristes esos días, no sabía cómo estabas, no podía decirte nada”. (Alberto, 34 años) Los resultados muestran que la mayoría de las personas que establecen contacto con su madre de origen se sien- En el caso de quienes se muestran menos satisfechas con ten satisfechas de haber tomado la decisión de buscarla, el tipo o nivel de contacto tras los primeros encuentros, valientes por atreverse a establecer contacto con ella, y las razones mencionadas son la “falta de interés” de la relatan mantener un satisfactorio contacto periódico que madre de origen, las discrepancias con las perspectivas y fluctúa, como todo tipo de relación, en función de otros los estilos de vida entre las dos partes o las prácticas de ámbitos de su vida y sus relaciones. De manera habitual, secreto que persisten tras la búsqueda. Algunas madres, los contactos comienzan siendo emocionalmente más en el momento de ser contactadas, no habían hablado intensos y frecuentes y, con el correr del tiempo, se vuel- nunca con sus nuevas parejas u otros hijos de la existen- ven esporádicos y acotados a ciertos hitos: presentaciones cia de un hijo(a) que habían entregado en adopción. Entre de otros integrantes de la familia de origen o de la familia ellas, algunas revelaron el secreto. A consecuencia de ello, de la persona adoptada, nacimientos de hijas(os) (y nie- en dos casos se vieron interrumpidos la comunicación y tas[os] biológicos de sus madres de origen), cumpleaños el contacto con la madre de origen. Alejandra expresa lo y graduaciones, entre otros. Muchas veces, los medios doloroso que fue que, tras buscar a su madre de origen, de comunicación digital y redes sociales como Facebook esta no le comunicara a su familia de su existencia: o WhatsApp sirven para regular los grados de distancia requeridos. Algunas personas entrevistadas perciben La vida le puso otra oportunidad para tratar de que sus madres de origen intentan ajustar sus expecta- sanarse. Adiós ataduras, Adiós secretos. Esperaba tivas y necesidades de contacto, poniendo por encima las que tuviera la valentía, y no lo hizo. No es lo que me expectativas y deseos de contacto de sus hijas(os): merezco, no es por lo que yo luché tanto. No estoy para cuestionarla, cada uno toma las decisiones de Cuando la conocí, iba casi como tres veces al mes. su vida como mejor le parezca. Ella piensa que lo Partía para allá y me hacían almuerzo. Siempre me mejor es tenerlo en secreto, no enfrentarlo, porque atendieron así, incluso el exmarido de mi mamá. Mi sus miedos son más grandes. Pero así vive ella y yo mamá está separada, y él es muy cariñoso conmigo: vivo de otra forma, vivo con la frente en alto, con la “Eres otra hija para mí”. Es el papá de mis hermanos. verdad y con que nada me avergüence, porque no (Mónica, 41 años) tengo nada que esconder […] Y desde ese día no la llamé nunca más, porque no me puedo relacionar con Nosotras tenemos contacto y nos vemos hasta el día gente que tenga miedo, todo el tiempo miedo, miedo, de hoy, quizás no con la frecuencia que ella quisiera, miedo. Si ya tienes tantos años, ¿qué más miedo? pero sí tenemos contacto. Me presentó a sus hijos y ¿Que te golpeen? Ya estaba divorciada, viven en la a su marido, a su hermana, la familia de su hermana. misma casa, pero separados. (Alejandra, 33 años) (Antonia, 35 años) Alejandra significa este secreto que no puede ser deve- Por lo general, las personas entrevistadas relatan que lado como una “falta de valentía” de su madre de origen, sus madres de origen no suelen mostrarse proactivas en el sentido de que no es capaz de enfrentar la verdad; en cuanto a iniciar los nuevos contactos, sino que res- lo que siente las diferencia profundamente. Ello puede ponden a las iniciativas de contacto que surgen primero invisibilizar las diversas condiciones estructurales de de ellas(os). Una excepción a esta regla se produce para posibilidad de ambas, especialmente las que tuvo y el día de sus cumpleaños, es decir, el día del nacimiento tiene su madre de origen para develar su secreto, que y del parto de esos hijos(as). Alberto relata cómo el vive en condiciones de extrema pobreza y fue víctima primer saludo de cumpleaños fue un momento muy de violencia intrafamiliar, y se muestra muy temerosa esperado y emotivo para su madre de origen, así como de la condena de sus otros hijos(as). la sorpresa y, al mismo, la empatía que sintió hacia ella: Por su parte, Elena relata el desencuentro entre ella y su Ella me llamó para mi cumpleaños y me dijo: “Llevo madre de origen, causado por la percepción de que esta 30 años esperando hacer esta llamada y al fin la pue- “no se comportaba como una madre”, lo que evidencia do hacer”, y yo le dije: “Bueno, dime feliz cumplea- las expectativas universales y naturalizadas hacia esta ños entonces”. Ella estaba muy emocionada porque figura. Además, argumenta su distanciamiento como me podía llamar para mi cumpleaños. Fue extraño, resultado de la enorme brecha social, cultural y eco- algo nuevo para mí. Me imaginé cómo fue para ella nómica entre ambas, evidenciada en una situación que que llegara cada día de mi cumpleaños, pensando involucró a su hermano biológico. Su relato refleja las sola ¿cómo estará, estará bien, estará celebrando? tensiones que pueden ponerse en juego en los contac- […] Reflexiono cómo será para ella llamar ahora y tos, derivadas de las inequidades y desigualdades extre- poder decirme “feliz cumpleaños” y que del otro mas inherentes a la adopción (Fonseca 2009; Marre y lado de la línea le digan “gracias” […] ¿Cómo vivió Briggs 2009; Wegar 1997a): rev.estud.soc. No. 68 • abril-junio • Pp. 75-87 • ISSN 0123-885X • e-ISSN 1900-5180 · https://doi.org/10.7440/res68.2019.07 OTRAS VOCES 85 Por mi hermano biológico se terminó la relación. Él rica fuente de información respecto de la heterogenei- no sabe ni leer ni escribir y yo empecé a presionar dad y complejidad de los sentidos que tienen estas expe- con ese tema y a ella no le gustó […] Siempre sentí riencias. Por esta misma razón, los hallazgos deben ser que era como una niña; eso me chocó y me molestó interpretados con precaución, considerando la riqueza mucho. Hablaba muy abiertamente de su sexualidad y singularidad de cada historia de vida. y mi madre no hacía eso, era súper reservada, muy seria también. Me sorprendió, fue como ver a una Los nuevos paradigmas y discursos en materia de persona que no era madre, eso es lo que me pasó con infancia y adopción, junto con el actual escenario de ella. Creo que no lograba ponerse en el papel. En el transformaciones sociales, legislativas e instituciona- momento en que ella tuvo que hacerse cargo, no lo les en Chile, muestran cómo el tópico de los “orígenes” hizo; en el segundo momento que tuvo que hacerse pone en jaque paradigmas, normativas y narrativas cargo como madre, tampoco lo hizo, y la tercera vez, dominantes fuertemente influenciados por el modelo tampoco lo hizo. Entiendo que ella viene de un ciclo, biogenético desde el cual se piensan las relaciones de una familia donde pasaron muchas situaciones, de parentesco y la identidad. Si bien es indudable una que tiene que ver con un tema social; evidentemen- tendencia a la disminución del secretismo y de la te le faltaron las herramientas. (Elena, 27 años) estigmatización, así como un aumento de la apertu- ra en las políticas y prácticas adoptivas de hoy, esta Por su parte, Antonia plantea la desigualdad de condi- transformación es todavía incierta e inacabada (Théry ciones para sostener los contactos entre ambas partes 2009). Las búsquedas de orígenes, los (re)encuentros o involucradas. En este sentido, empatiza con el impacto la conciencia de que estos no serán posibles interpelan que tiene la experiencia de búsqueda y contacto para las prácticas de secreto que atravesaron las adopciones las madres de origen y con los insuficientes apoyos en décadas pasadas, marcando momentos claves en las antes y después de los encuentros, expresando su per- narrativas biográficas de quienes conforman la red de cepción al respecto: parentesco adoptivo, en especial en las personas que fueron adoptadas, quienes deben desplegar diversas Me dio mucha pena porque ella lo pasó mal […] Yo estrategias para integrar sus múltiples pertenencias, tuve diez años para procesar mi adopción, el tema atribuyéndose activamente su propio parentesco de la pertenencia o no pertenencia, la decisión (Cadoret 2012). Los entrevistados(as) que han buscado de buscarla, etcétera. En su caso, no hubo ningún asiduamente información y logran contactarse con sus tipo de acompañamiento y lo vivió con mucha difi- madres de origen conocen y resignifican ciertos vacíos cultad […] Y que venga un día una persona al lugar de su historia, mostrando empatía, capacidad de con- que trabajas y te diga: “¿Usted es fulanita de tal?”. tención y cuidado hacia ellas, transmitiéndoles respeto “Sí”. “Es que nosotros somos del SENAME y su hija e incluso agradecimiento por la decisión de entregarlos la está buscando” […] Quedó en el aire, desbordada en adopción, y desarrollando estrategias orientadas a emocionalmente con el encuentro; tuvo conductas des-culpabilizarlas y des-estigmatizarlas. Sin embargo, erráticas y ningún tipo de orientación donde le dije- en algunos casos pueden verse sobrecargados emocio- ran: “Ahora convendría hacer esto” o “Tú deberías nalmente, dado su propio proceso de resignificación. tomarte esto así” o “Te sugerimos que hagas tal o cual cosa”. (Antonia, 35 años) Los actores involucrados en estos procesos establecen posiciones y límites diversos que dan cuenta de las com- Aun cuando es indudable el valor que tiene este Sub- plejas nociones de parentesco que se ponen en marcha programa, y muchas de las personas entrevistadas cuando se producen las reuniones y los contactos. La evalúan de manera positiva su paso por este disposi- efectividad de los principios de “corte limpio” y la regla tivo, plantean así la necesidad de un acompañamiento de “no contacto” no parece totalmente abarcadora. El más integral, en especial para las madres de origen análisis narrativo muestra la interacción entre narrati- que durante décadas no tuvieron información, con- vas dominantes y subalternas, así como las (dis)conti- tención ni apoyo, y tampoco pudieron prepararse nuidades en las biografías personales (Carsten 2000) y mínimamente para un encuentro con estos hijos(as), tensiones que se juegan de forma única y singular en situación que las desorienta y ubica en un lugar ambi- cada relato. Las(os) participantes en el estudio adhieren, guo e incierto, desde el que vivencian las búsquedas tensionan y desafían —al menos parcialmente— los prin- con fuerte impacto y estrés. cipios que operan en las políticas y prácticas adoptivas, intentando dotar de sentido y coherencia a los capítulos y personajes de su historia, en un proceso abierto a la Discusión y conclusiones resignificación. Así, construyen activa y creativamente los aspectos que los conectan con otros, evidenciando En este artículo se analizan las narrativas sobre las la plasticidad de las relaciones de parentesco (Fonseca experiencias de búsqueda y contacto con sus madres 2011; Modell 1997), y la posibilidad de trazar “puentes” de origen de un grupo de personas adultas que fueron hacia sistemas de parentesco más pluralistas e inclusi- adoptadas en Chile. Estas narrativas proporcionan una vos (Théry 2009). (Re)visitando a la madre (des)naturalizada | Irene Salvo Agoglia · Beatriz San Román 86 OTRAS VOCES Al mismo tiempo, no se evidencia una modificación American Journal of Orthopsychiatry 71 (1): 38-48. radical de la forma tradicional de practicar la adopción, http://dx.doi.org/10.1037/0002-9432.71.1.38 coexistiendo viejas y nuevas formas de entender la 2. Brodzinsky, David, Marshall Schechter y Robin Henig. adopción, predominando la adscripción al principio de 1993. Being Adopted, The Lifelong Search for Self. Nue- “corte limpio”. Ejemplo de ello son aquellos relatos de va York: Bantam Doubleday Dell Publishing Group. algunas actuaciones profesionales que ponen barreras 3. Cadoret, Anne. 2003. Padres como los demás: homose- y obstáculos en el proceso de búsqueda, amparándose xualidad y parentesco. Barcelona: Gedisa. en la confidencialidad, enfatizando en los posibles ries- 4. Cadoret, Anne. 2012. “Del niño/a-objeto al niño/a-su- gos o frustraciones, así como en el escaso apoyo para las jeto: los estatus de los adoptados en la adopción inter- madres de origen, antes y después de los encuentros. nacional”. Scripta Nova XVI (395-6): [s. p.]. http://www. Pese a los nuevos discursos sobre el derecho a conocer ub.edu/geocrit/sn/sn-395/sn-395-6.htm los orígenes, en su operacionalización se muestra la sub- 5. Carsten, Jane. 2000. “‘Knowing Where You’ve Come sistencia de estereotipos sobre las personas que fueron from’: Ruptures and Continuities of Time and Kinship adoptadas y las madres de origen, que pueden reprodu- in Narratives of Adoption Reunions”. Journal of the cir tabús, estigmas y secretos. Mientras que las madres Royal Anthropological Institute 6 (4): 687-703. de origen no cuentan con la posibilidad de contactar a 6. Carsten, Jane. 2007. “Constitutive Knowledge: Tracing los hijos(as) que dieron en adopción y parecieran verse Trajectories of Information in New Contexts of Rela- más necesitadas de un acompañamiento que las prepare tedness”. Anthropological Quarterly 80 (2): 403-426. para el contacto con ellos, las narrativas de las personas 7. Duncan, William. 1993. “Regulating Intercountry entrevistadas parecen apuntar a que el reconocimiento Adoption: An International Perspective”. En Frontiers del derecho a conocer los orígenes los empodera a la of Family Law, editado por Andrew Bainham y David S. hora de cuestionar y confrontar las prácticas que inten- Pearl, 46-61. Londres: Chancery Law Publishing. tan limitarlo. En sus narrativas, su voluntad de llegar 8. Feast, Julia y David Howe. 1997. “Adopted Adults Who hasta el final superando estos obstáculos parece firme, Search for Background Information and Contact with a pesar no solo de la tensión con el derecho a la vida Birth Relatives”. Adoption & Fostering 21 (2): 8-15. privada de la familia de origen, sino también de la per- https://doi.org/10.1177/030857599702100204 sistencia del principio de “corte limpio” y el poder que 9. Fonseca, Claudia. 2009. “Family Belonging and Class el dispositivo estatal otorga a los profesionales que rea- Hierarchy: Secrecy, Rupture and Inequality as Seen lizan la mediación. Resulta fundamental trabajar antes Through the Narratives of Brazilian Adoptees”. The y después de los encuentros, fortaleciendo la oferta de Journal of Latin American and Caribbean Anthropology apoyo especializado, cuidadoso e incluyente de múlti- 14 (1): 92-114. ples y complejas necesidades, expectativas y procesos 10. Fonseca, Claudia. 2011. “The De-Kinning of Birthmo- de resignificación que se juegan en este asunto para thers Reflections on Maternity and Being Human”. todos los integrantes de la red de parentesco adoptivo. Vibrant 8 (2): 307-319. 11. Fonseca, Claudia. 2012. “Mães ‘abandonantes’: frag- Para finalizar, cabe señalar que, debido a la densidad del mentos de uma história silenciada”. Revista Estudos material producido, se decidió excluir de esta publica- Feministas 20 (1): 23-32. ción aquellas experiencias de búsqueda de otros inte- 12. Gesteira, Soledad. 2015. “Secretos, mentiras y estig- grantes de la familia de origen (padres, hermanos[as], mas: La búsqueda del origen biológico como un tránsi- abuelos[as]), teniéndolas en cuenta para futuras publi- to del como si al cómo fue”. Antípoda 21: 165-184. caciones. Así mismo, constituye una proyección de este 13. Giberti, Eva. 2010. Adopción siglo XXI. Leyes y deseos. estudio —ya contemplada en el momento de su dise- Buenos Aires: Editorial Sudamericana. ño— la exploración directa de las narrativas de algunas 14. Golse, Bernard. 2013. “La quête des origines acte admi- madres de origen y otros parientes biológicos. Por nistratif ou acte narratif?”. Enfances et Psy 59: 144-54. último, dado que solo en un caso la madre de origen fue 15. Grotevant, Harold y Ruth McRoy. 1997. “The Minne- inhabilitada y no es posible extrapolar su experiencia, sota/Texas Adoption Research Project: Implications se considera fundamental como proyección del estu- of Openness in Adoption for Development and Rela- dio —atendiendo al actual aumento de inhabilitaciones tionships”. Applied Developmental Science 1 (4): 168- parentales— continuar explorando cómo puede ser 187. esta experiencia para todos los integrantes de la red de 16. Grotevant, Harold, Nora Dunbar, Julie K. Kohler y Amy parentesco adoptivo en los casos en que la patria potes- M. Lash Esau. 2000. “Adoptive Identity: How Contexts tad es retirada por el Estado. Within and Beyond the Family Shape Developmental Pathways”. Family Relations 49: 379-387. https://doi. org/10.1111/j.1741-3729.2000.00379.x Referencias 17. Grotevant, Harold, Ruth McRoy, Gretchen M. Wrobel y Susan Ayers-Lopez. 2013. “Contact between Adoptive 1. Affleck, Marian K. y Lyndall G. 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