Revista Internacional de Sociología RIS vol. 77 (2), e126, abril-junio, 2019, ISSN-L:0034-9712 https://doi.org/10.3989/ris.2019.77.2.17.022 LA INNOVACIÓN SOCIAL, SOCIAL INNOVATION, ¿PRÁCTICAS PARA PRACTICES TO PRODUCE PRODUCIR AUTONOMÍA, AUTONOMY, EMPOWERMENT EMPODERAMIENTO Y NUEVA AND NEW INSTITUTIONALITY? INSTITUCIONALIDAD? Rubén MaRtínez MoReno Universidad Autónoma de Barcelona ruben@lahidra.net https://orcid.org/0000-0002-0620-8406 Helena CRuz GallaCH Universidad Autónoma de Barcelona helena.cruz@uab.cat https://orcid.org/0000-0002-0494-6923 IsMael blanCo Universidad Autónoma de Barcelona ismael.blanco@uab.cat http://orcid.org/0000-0003-2191-5712 YunaIlIs salazaR Universidad Autónoma de Barcelona yunailis.salazar@uab.cat https://orcid.org/0000-0001-7630-9758 Cómo citar este artículo / Citation: Martínez Moreno, Copyright: © 2019 CSIC. Este es un artículo de acceso R, H. Cruz Gallach, I. Blanco y Y. Salazar. 2019. “La in- abierto distribuido bajo los términos de la licencia de novación social, ¿prácticas para producir autonomía, uso y distribución Creative Commons Reconocimiento empoderamiento y nueva institucionalidad?”. Revista 4.0 Internacional (CC BY 4.0). Internacional de Sociología 77(2):e126 https://doi. org/10.3989/ris.2019.77.2.17.022 Recibido: 09/02/2017. Aceptado: 29/11/2018 Publicado online: 04/06/2019 Resumen abstRaCt A partir del análisis del caso de Cataluña, este artícu- Based on an analysis of the Catalunya case, this lo contribuye al debate en torno a la innovación social, article contributes to the ongoing debate on social ofreciendo una visión general sobre el desarrollo de las innovation, offering a general vision of the prácticas socialmente innovadoras y preguntándose por development of socially innovative practices and su potencial transformador en tres dimensiones: 1) la looking into its transforming potential in three key creación de espacios de autonomía social; 2) el empo- areas: 1) creation of social auton-omy spaces; 2) deramiento ciudadano (particularmente de colectivos y citizen empowerment (especially within communities/ en territorios de especial vulnerabilidad social), y 3) el collectives and in high social risk/vulner-ability areas) desarrollo de nuevas arquitecturas institucionales que and 3) development of new institutional ar-chitectures promuevan y refuercen los derechos sociales y de ciuda- that would promote and reinforce social as well as danía. El artículo parte de una extensa investigación que citizen rights. The article forms part of an exten-sive ha combinado el mapeo de la innovación social, una en- investigation that has combined social innovation cuesta online y distintas entrevistas semi-estructuradas mapping, an online survey and various semi-structured con informantes clave. En el artículo se muestran las po- interviews with key informants. The article outlines tencialidades y los límites de la innovación social como the potential and limitations of social innovation as a factor de transformación social y se señala, asimismo, la factor of social transformation, and thus points out necesidad de crear las condiciones institucionales propi- the need for creation of favourable institutional cias para su generalización y su consolidación. conditions for its spread and consolidation. PalabRas Clave Barrios; Crisis; Empoderamiento; Innovación social. KeywoRds Crisis; Empowerment; Neighbourhoods; Social innovation. 2 . RUBÉN MARTÍNEZ MORENO, HELENA CRUZ GALLACH, ISMAEL BLANCO Y YUNAILIS SALAZAR Introducción social un catalizador de procesos de empoderamiento de los colectivos y en los territorios más vulnerables? Vivimos tiempos inciertos marcados por las con- ¿Cabe esperar que la innovación social actúe como secuencias de una crisis estructural y multidimen- un elemento favorecedor de la inclusión y la cohe- sional. Si observamos el momento actual, no pare- sión social? El último interrogante hace referencia a ce que estemos frente a una crisis coyuntural cuyo la capacidad de estas iniciativas para generar nueva cierre pueda resituarnos en el punto inicial. Hablar institucionalidad democrática, es decir, arquitecturas del carácter multidimensional de la crisis conlleva institucionales que promuevan, refuercen y amplíen reconocer que, más allá del modelo económico, lo derechos sociales y de ciudadanía. Este último aspec- que hoy está en cuestión es nuestra forma de parti- to depende de factores como las formas organizativas cipar en la vida pública, las formas de relación entre de la innovación social, su sostenibilidad y su escala- las instituciones políticas y la ciudadanía e, incluso, bilidad: ¿Son las iniciativas socialmente innovadoras los valores éticos y morales que están en la base de espacios altamente participativos? ¿Son capaces de nuestros comportamientos sociales. sostenerse en el tiempo y de escalar territorialmente La crisis se percibe tan profunda y compleja que más allá del ámbito microlocal? la innovación se nos presenta como un imperativo. Para dar respuesta a estas preguntas, partimos de Sin embargo, a pesar de la relevancia explicativa los datos generados por una investigación realizada de la crisis, la construcción de la innovación como en los últimos años en Cataluña, en la que se han elemento clave para la bonanza económica tiene un combinado tres grandes tipos de herramientas meto- largo recorrido en el contexto europeo, siendo, en dológicas: la elaboración de un Mapa de la Innovación realidad, uno de los elementos fundacionales de la Social en Cataluña2; la realización de una encuesta Unión Europea (UE) en su etapa contemporánea. online a las iniciativas identificadas en el mapa, y el A principios del año 2000, en el Consejo Europeo desarrollo de diferentes entrevistas con académicos, extraordinario de Lisboa1, la innovación fue mencio- activistas sociales y responsables públicos. nada por primera vez como línea estratégica de la UE, relacionándola con “la importancia creciente de En la primera parte del artículo, realizamos un las tecnologías de la información y la comunicación breve repaso de los diferentes prismas conceptua- en las esferas profesionales y privadas”. En el Pro- les desde los que se ha ido construyendo la noción grama Marco Horizonte 2020, la Comisión Europea de la innovación social. Es en el marco de este re- ha vuelto a remarcar la importancia de la innovación paso de la literatura que señalamos el significado económica, la innovación administrativa y la innova- y la importancia de las preguntas principales que ción social, así como los ciclos de retroalimentación abordamos. En el segundo apartado, se explica el que se producen entre éstas. Pero, ¿de qué tipo de alcance de la innovación social en que se basa esta proceso se está hablando cuando se alude a la in- investigación, el tipo de iniciativas identificadas en novación? ¿De dónde se espera que surjan tales el Mapa, el método con que ha sido elaborado y innovaciones? ¿Qué contenidos y qué alcance se otros detalles relativos a la muestra y al diseño de espera que tengan? ¿Qué factores pueden contribuir la encuesta y de las entrevistas. En el tercer, cuarto a su cristalización? y quinto apartado, explicamos los principales resul- tados del estudio, estructurados a partir de las tres En este artículo ponemos la atención en la inno- preguntas planteadas. Por último, cerramos el ar- vación social, con el objetivo de contribuir a un de- tículo con una sección de conclusiones en la que bate que ha ido tomando una importancia creciente contrastamos los resultados con los debates inter- en España, así como en Europa y en otras partes del nacionales sobre la innovación social. mundo. A partir de un análisis centrado en el caso de Cataluña, pretendemos ofrecer una visión general so- bre el desarrollo de las prácticas socialmente innova- La innovación social: un breve repa- doras, poniendo especial énfasis en tres cuestiones so de los orígenes y la evolución del que nos permiten calibrar su potencial transformador. concepto En primer lugar, el artículo se pregunta por el espa- cio que, en un contexto de crisis y austeridad como Si bien se suele subrayar como un concepto de el actual, ocupan las iniciativas de innovación social origen reciente, los significados y prácticas que han con respecto al mercado y a los poderes públicos: ¿en sido descritas bajo el prisma conceptual de la inno- qué medida dichas iniciativas configuran un espacio vación social parten de un debate iniciado hace dos singular y autónomo con respecto al sector público y siglos (Godin 2008). Sin ignorar esa trayectoria histó- al sector mercantil? ¿Qué significación tiene dicho es- rica, pero centrándonos en sus usos actuales, vemos pacio en el presente contexto de crisis? En segundo que durante los últimos años diversos organismos lugar, el artículo cuestiona la medida en que dichas y programas públicos han destacado la innovación iniciativas generan dinámicas de empoderamiento ciu- social como un proceso que es necesario fomentar, dadano, especialmente de colectivos y en territorios especialmente en tiempos de crisis (Brugué, Blanco de especial vulnerabilidad social: ¿es la innovación y Boada 2014). RIS [online] 2019, 77 (2), e126. REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA. ISSN-L: 0034-9712 https://doi.org/10.3989/ris.2019.77.2.17.022 LA INNOVACIÓN SOCIAL, ¿PRÁCTICAS PARA PRODUCIR AUTONOMÍA, EMPODERAMIENTO Y NUEVA INSTITUCIONALIDAD? . 3 En marzo del 2000, con la celebración del Con- Haciéndose eco de esta concepción social de la sejo Europeo Extraordinario de Lisboa subtitulado innovación, la cual pone el acento en su valor público “hacia la Europa de la Innovación y el Conocimien- y en las relaciones sociales cooperativas a través de to”, la innovación se introduce por primera vez como las que se produce, la propia Comisión Europea ha línea estratégica de actuación de la UE. El concepto contribuido de una manera decisiva a la populariza- toma fuerza a partir de la comunicación de la Comi- ción de esta noción en el continente europeo en los sión Europea de marzo de 2003, tras constatar que últimos años. Su definición se basa en el trabajo The los objetivos innovadores de la Agenda de Lisboa Open Book of Social Innovation (Murray, Caulier-Gri- de 2000 habían tenido un cumplimiento muy des- ce y Mulgan 2010:3), en el cual la innovación social igual. Promoviendo una visión más amplia de la in- se describe como “nuevas ideas, productos, servi- novación, algunas críticas cuestionan la concepción cios o modelos que satisfacen las necesidades so- reflejada en el Manual de Oslo, una de las principa- ciales (con mayor eficacia que las alternativas) y que les directrices para definir y ofrecer protocolos para a su vez crean nuevas relaciones sociales o cola- optimizar los procesos de I+D+i en la industria eu- boraciones”. Como ejemplos de innovación social, la ropea (NESTA 2006; Stirling 2015). Una revisión de Comisión Europea enumera “los planes de preven- las definiciones y métricas, desde la primera edición ción de la cardiopatía coronaria que se dirigen a toda del Manual de Oslo (OECD 1997) hasta la tercera la comunidad, en lugar de hacerlo únicamente a las (OECD 2005), muestra la paulatina ampliación de personas «de riesgo»; las redes sociales de vecinos los espacios donde se considera que emerge o se que ayudan a personas mayores que viven solas; los produce innovación. Dejando atrás la centralidad eco-mapas urbanos que ofrecen a las comunidades tecnológica del primer Manual, las siguientes ver- locales información sobre sus adelantos en la conse- siones enfatizan la importancia de los procesos de cución de los objetivos de reducción de emisiones; o comercialización, los cambios organizativos y el po- los bancos éticos que proporcionan productos finan- tencial de innovación latente que emerge desde un cieros con el fin de maximizar la rentabilidad social y todo social en prácticas extraeconómicas que des- medioambiental de las inversiones” (Bureau of Euro- bordan los muros de las empresas. En este giro so- pean Policy Advisers 2010:24). cial de la innovación es importante destacar también Según un informe del Bureau of European Policy la función ejercida por organismos como el National Advisers (2010), organismo vinculado a la Comisión Endowment for Science Technology and the Arts, Europea, las innovaciones sociales: “son innovacio- think tank británico que ha denunciado la incapaci- nes que son sociales tanto en sus fines como en sus dad de las métricas europeas para captar la innova- medios (...). Concretamente, definimos las innova- ción oculta, aquélla basada en procesos cooperati- ciones sociales como nuevas ideas (productos, ser- vos de base social (NESTA 2006; 2007). vicios y modelos) que simultáneamente satisfacen La innovación social cuenta con un recorrido necesidades sociales (más efectivamente que sus previo tanto en el ámbito de investigación apli- alternativas) y crean nuevas relaciones o colabora- cada como en las políticas públicas más allá del ciones sociales. En otras palabras, se trata de inno- continente europeo, habiendo sido promovida por vaciones que no sólo son positivas para la sociedad, organizaciones como el Centro de Innovación sino que también refuerzan la capacidad de acción Social de Stanford o en el informe del Conseil social” (ibid. 2010:24). de la Sciencie et la Technologie de Quebec del Siguiendo esta misma definición, se remarca que año 2000. Ejemplos de la importancia que toma la innovación social está orientada “no sólo a desa- la innovación social en el ámbito de las políticas rrollar soluciones innovadoras, sino también nuevas públicas a partir de la crisis económica son la Offi- formas de organización y de interacción para abor- ce of Social Innovation and Civic Participation del dar temas sociales” (ibid. 2010:26). Consejo de Política Nacional de la Casa Blanca, fundada en 2009, o el programa The Big Society, Uno de los autores que más influencia ha tenido puesto en marcha por el entonces primer ministro a nivel europeo es Geoff Mulgan, actual director del británico David Cameron a finales del mismo año. NESTA. Para Mulgan, existen múltiples ejemplos que Entre sus principios, la Office of Social Innovation ilustran cómo aquellos procesos que se entendían en destaca la necesidad de crear nuevos líderes co- los márgenes del desarrollo económico ocupan hoy munitarios, nuevas formas de colaboración públi- un lugar destacado. Entre otros, señala las “guarde- co-privada y “el fomento del servicio como una rías cooperativas vecinales y las patrullas de barrio; solución y una manera de desarrollar el liderazgo Wikipedia y la Open University; la atención integral de de la comunidad”3. The Big Society fue un concep- la salud y los hospicios; los microcréditos y cooperati- to paraguas para enmarcar una serie de medidas vas de consumo; el movimiento para el comercio jus- con la intención de dar mayor protagonismo y ca- to; el desarrollo de viviendas que no emiten carbono y pacidad de decisión a las iniciativas de voluntaria- las granjas comunitarias; la justicia restaurativa y los do, comunidades locales, líderes comunitarios y tribunales comunitarios; los grupos online de autoa- emprendedores sociales. yuda para problemas de salud” (Mulgan 2006:146). RIS [online] 2019, 77 (2), e126. REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA. ISSN-L: 0034-9712 https://doi.org/10.3989/ris.2019.77.2.17.022 4 . RUBÉN MARTÍNEZ MORENO, HELENA CRUZ GALLACH, ISMAEL BLANCO Y YUNAILIS SALAZAR Según Mulgan, estas innovaciones son gestionadas cial”, el cual la define como “aquellas prácticas cir- y transformadas en productos o servicios por indivi- cunscritas en ámbitos locales (...) que ayudan a los duos que “tienen que capturar la imaginación de una excluidos sociales y a las personas y grupos socia- comunidad de seguidores, mediante la combinación les empobrecidos a satisfacer necesidades sociales del coraje contagioso y la persistencia pragmática” básicas para las cuales no encuentran soluciones (ibid. 2006:153). Del mismo modo que en las concep- adecuadas ni en el mercado privado ni en las ma- ciones clásicas de la innovación económica (Schum- cro-políticas de bienestar” (Oosterlynck et al. 2013: peter 1934, Mulgan describe a sujetos individuales 2). El proyecto SINGOCOM4, coordinado por Frank que, empujados por motivaciones personales y ca- Moulaert y financiado por la Comisión Europea, ha racterizados por ser “intérpretes competentes de sus contribuido de manera decisiva a la teorización de propias vidas y con capacidad resolutiva de sus pro- este enfoque (véase Moulaert et al. 2010). En su pios problemas” (ibid. 2006:150), lideran los procesos definición, “la innovación social ocurre cuando la de innovación social. Mulgan ejemplifica estos per- movilización de fuerzas sociales e institucionales files de emprendedores con nombres como Octavia logra la satisfacción de necesidades humanas pre- Hill, inventora de ideas para la gestión de la vivienda, viamente alienadas, el empoderamiento de grupos la protección del patrimonio y la vivienda comunitaria; previamente silenciosos o excluidos a través de la el sociólogo y activista Michael Young, fundador de creación de nuevas capacidades y, en último térmi- Young Foundation y de la Open University; o Muham- no, la transformación de las relaciones sociales (y de mad Yunnus, fundador del Grameen Bank y otras poder) existentes hacia un sistema de gobernanza empresas de microcrédito. más democrático e inclusivo” (González, Moulaert y En sintonía con las ideas de Mulgan, Charles Martinelli 2010:54). Para SINGOCOM, las variables Leadbeater, asesor y colaborador de organismos in- territoriales y sociales, así como las trayectorias insti- fluyentes en las políticas públicas que fomentan la tucionales que facilitan o dificultan los contextos con innovación, como DEMOS y NESTA, comparte esa capacidad de responder a demandas colectivas, son misma orientación. Para Leadbeater, hay dos motivos centrales a la hora de entender un proceso de inno- por los cuales es necesario fomentar la innovación vación social. Este enfoque de la innovación social social desde las políticas públicas. El primero es que como producción social que incide y, a la vez, de- puede “responder más eficazmente a una serie de pende de su contexto socio-espacial e institucional problemas sociales para los que el Estado de bien- contrasta con las concepciones más economicistas, estar no está preparado para hacer frente” (Leadbea- que tienden a observarlo como un fenómeno indivi- ter 1997:12). En segundo lugar, hay un argumento dual, espontáneo y replicable. relacionado con la sostenibilidad del propio estado En general, y a modo de síntesis, podemos dife- del bienestar: “Todas las sociedades con sistemas renciar dos enfoques de la innovación social a partir de protección social desarrollados están destruyendo de lo hasta ahora señalado y de contribuciones de lentamente los derechos históricos de bienestar, en otros autores (Martínez Celorrio, 2015; Conejero y un intento para reducir sus costes (...) La innovación Redondo, 2016). Estas dos perspectivas son deudo- es la única esperanza que tenemos de mantener la ras de tradiciones diferentes que explican el cambio calidad del bienestar y reducir sus costes. Un siste- en procesos de crisis poniendo énfasis en sujetos ma de bienestar innovador y eficiente tiene que poder individuales que abren nuevos mercados y facilitan hacer más para contribuir a la salud económica de la la colaboración o en prácticas de acción colectiva sociedad en su conjunto” (ibid. 1997:13). Estas apor- que transforman los imaginarios sociales y las re- taciones permiten entender el enfoque económico de laciones de poder. En primer lugar, el enfoque eco- la innovación social, puesto que hacen hincapié en el nómico-managerial, que define la innovación social papel que se le otorga para dar respuesta a la crisis, combinando la lógica de mercado con la creación no sólo económica, sino a una crisis institucional de de relaciones sociales y dando especial protagonis- carácter sistémico. Desde este enfoque, la idea bási- mo al sujeto económico emprendedor (Leadbeater ca que se defiende es que, si el Estado ya no puede 1997; Mulgan 2006). En segundo lugar, el enfoque responder a las múltiples demandas sociales, la pro- que podemos denominar institucional-territorial, en pia sociedad es quien tiene que auto-organizarse para el que la innovación social se define como prácticas resolverlas. En la lógica que preside este enfoque, es- y procesos a través de los que las comunidades ex- tas prácticas no tienen por qué venir acompañadas de cluidas responden a necesidades básicas y, trans- un cambio en las relaciones de poder o de un cambio formando las relaciones de poder, conquistan capa- institucional para ser consideradas como innovación cidades que les otorgan mayor autonomía (Moulaert social, sino que lo esencial radica en su capacidad 2010; Oosterlynck et al. 2013). Analizando procesos para resolver problemas concretos a través de nuevos de transformación social, este segundo enfoque, productos o servicios. centrado en los estudios sobre gobernanza y desa- Un enfoque alternativo es el que Oosterlynck et rrollo territorial, dialoga con las teorías del cambio alii llaman “el enfoque de base de la innovación so- social y de la acción colectiva. RIS [online] 2019, 77 (2), e126. REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA. ISSN-L: 0034-9712 https://doi.org/10.3989/ris.2019.77.2.17.022 LA INNOVACIÓN SOCIAL, ¿PRÁCTICAS PARA PRODUCIR AUTONOMÍA, EMPODERAMIENTO Y NUEVA INSTITUCIONALIDAD? . 5 De la revisión de toda esta literatura se derivan tucionales que promuevan, refuercen y amplíen los tres cuestiones centrales en el debate sobre el qué, derechos sociales y de participación entre la ciudada- el cómo y el para qué de la innovación social, cuestio- nía (Martinelli 2013). La capacidad de la innovación nes a las que dedicamos lo que resta de la discusión social para lograr este cometido está íntimamente teórica de este artículo y el análisis empírico subsi- ligada al carácter participativo, la sostenibilidad y la guiente. escalabilidad de las iniciativas. El carácter más o me- nos participativo de los espacios de innovación social La primera cuestión hace referencia a la capacidad determina su potencial contribución al desarrollo de de las iniciativas ciudadanas para configurar un espacio socialmente autónomo, articulado al mar- nuevos espacios democráticos. Por sostenibilidad gen de los poderes públicos y de los mercados. Uno entendemos la capacidad de dichas iniciativas de de los grandes argumentos en pro de la innovación so- mantenerse en el tiempo, evitando su disolución una cial es justamente la creciente relevancia de las prác- vez se debilita o desaparece el empuje de un núcleo ticas cooperativas entre la ciudadanía como respuesta impulsor. Por escalabilidad se entiende la capacidad al retroceso del sector público y a la intensificación de de las iniciativas de innovación social de trascender las dinámicas excluyentes del mercado laboral, ener- el ámbito microlocal de actuación en el que surgen gético, residencial, alimentario, etc. en el contexto de habitualmente (el barrio o incluso entidades territoria- la crisis. La propia literatura, sin embargo, asume que les o grupales más pequeñas), creciendo hacia esca- las fronteras intersectoriales son a menudo difíciles de las territoriales más amplias o replicándose en otros establecer, al reconocer el potencial que ciertas inicia- colectivos o territorios. En parte, esta capacidad de tivas socialmente innovadoras pueden tener para el escalar territorialmente depende de los apoyos por mercado y al asumir el papel que las políticas públicas parte de los poderes públicos, quienes pueden jugar pueden jugar en la activación, el sostenimiento y el re- un papel clave en la promoción, expansión y consoli- escalamiento de las innovaciones sociales (Moulaert dación de estas prácticas. 2010). El análisis empírico de los orígenes de las ini- ciativas, de sus objetivos y de su significación social en Metodología: mapeo, entrevistas y en- el contexto en el que emergen se vislumbra como un primer tema clave. cuesta on-line El segundo tema que consideramos central en la De la discusión teórica planteada emerge una bate- discusión sobre la innovación social es su capacidad ría de preguntas cuya respuesta nos permite conocer para activar dinámicas de inclusión y de empo- con más profundidad la naturaleza y el potencial trans- deramiento entre los colectivos y los territorios más formador de las prácticas emergentes de innovación vulnerables. Ésta es una cuestión central para auto- social (tabla 1). Tales preguntas se agrupan en las res como Moulaert (2010) y Oosterlynck et al. (2013), tres dimensiones analíticas clave que acabamos de quienes incluyen el empoderamiento de los excluidos señalar (autonomía social, empoderamiento y nueva y la transformación de las relaciones de poder como institucionalidad) y nos remiten, más concretamente, a dos rasgos fundamentales de este tipo de iniciativas. aspectos como los orígenes, los objetivos, la magnitud La visión mainstream de la innovación social, como social, las bases socio-espaciales, las formas organi- la defendida por las instituciones europeas, acostum- zativas, los horizontes temporales y la escalabilidad de bra a obviar el poder disruptivo de estas iniciativas, las iniciativas de innovación social. es decir, su capacidad para alterar relaciones de po- Para responder a estas preguntas, nos basamos der entre colectivos sociales y entre áreas urbanas. en una investigación realizada en Cataluña que ha Y, sin embargo, el valor de la innovación social en- tenido como objetivo fundamental ofrecer una visión tre los grupos y en los territorios más vulnerables es panorámica de las prácticas de innovación social en remarcado por la mayor parte de la literatura, al ser esta región, contrastando así esta realidad empírica en estos espacios territoriales y sociales donde más con los debates teóricos sobre la cuestión. Esta inves- evidentes son las limitaciones de la actuación públi- tigación se fundamenta en el uso combinado de tres ca y del mercado y donde más dramáticas son sus herramientas principales de recolección de datos: el consecuencias. Surge así la pregunta, que merece mapeo de la innovación social, una encuesta y la rea- ser contrastada empíricamente, sobre la capacidad lización de entrevistas semi-estructuradas. Del análi- de las iniciativas de innovación social de generar sis cartográfico y de la encuesta extraemos aquellos transformaciones significativas de los colectivos y los indicadores señalados en la tabla 1 que nos permiten territorios de mayor vulnerabilidad, contribuyendo a obtener información significativa para las distintas la creación de sociedades más inclusivas y cohesio- preguntas que, a modo de variables, identificamos en nadas. la misma tabla. Las entrevistas semi-estructuradas La última cuestión fundamental en el debate hace tienen como misión principal ayudarnos a interpretar referencia a su capacidad para generar nueva en su contexto las informaciones obtenidas a través institucionalidad democrática (Blanco, Fleury y del mapa y de la encuesta online. Todo ello se explica Subirats 2012), es decir, nuevas arquitecturas insti- con más detalle a continuación. RIS [online] 2019, 77 (2), e126. REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA. ISSN-L: 0034-9712 https://doi.org/10.3989/ris.2019.77.2.17.022 6 . RUBÉN MARTÍNEZ MORENO, HELENA CRUZ GALLACH, ISMAEL BLANCO Y YUNAILIS SALAZAR Tabla 1. Modelo de análisis del valor transformador de la innovación social en Cataluña Dimensiones de análisis Variables Indicadores Objetivos Objetivos declarados Autonomía social Origen Origen social o institucional de la iniciativa Magnitud Número de personas que las componen Empoderamiento de grupos y territorios Localización respecto al grado de vulnerabilidad social de las Bases socio-espaciales vulnerables áreas urbanas Grado de participación interna Organización Inserción en redes interorganizativas Autonomía financiera Nueva institucionalidad democrática Sostenibilidad Grado de profesionalización Grado de interacción con sector mercantil, asociativo y público Escalabilidad Intensidad y tipos de apoyos institucionales públicos En primer lugar, la cartografía de la innovación a) Solidaridad ciudadana: procesos de colabora- social en Cataluña incluye más de setecientas prác- ción ciudadana tales como bancos de tiempo y ticas (figura 1). Para elaborar este mapa, hemos utili- asambleas locales de la PAH. zado tres fuentes básicas de información: b) Territorio, medio ambiente y energía: prácti- 1) Cartografías ya existentes de modalidades cas relacionadas con el entorno urbano y que de innovación social. Se han recogido datos fomentan formas más sostenibles de acceso, georreferenciados y sistematizados de carto- uso y gestión de los recursos. Se incluyen: grafías anteriores, como Los bancos de tiempo huertos urbanos, cooperativas de energía re- y la moneda social en España o el Mapa de novable y redes de telecomunicaciones ges- huertos urbanos de Barcelona. tionadas comunitariamente. 2) Datos online. Se han recogido los datos pro- c) Economía y consumo alternativo: proyectos porcionados por algunas plataformas sociales, que fomentan el intercambio horizontal de pro- por ejemplo, la Plataforma de Afectados por ductos o que promueven espacios de consumo la Hipoteca (PAH), la cooperativa de energía alternativos, incluyendo proyectos financiados renovable Som Energia (Somos Energía), la por la banca ética, la economía social y solida- cooperativa de servicios financieros Coop 57 y ria y las cooperativas de consumo de produc- Guifi.net, una infraestructura en red compuesta tos agroecológicos. en su mayoría por redes comunitarias de tele- d) Espacios autogestionados que fomentan la comunicaciones inalámbricas. gestión cívica y autónoma: prácticas de ges- 3) Un formulario colaborativo. Hemos diseñado tión comunitaria de edificios y equipamientos un formulario online con el que, tras la pos- en desuso. terior validación del grupo de investigación, Nos centramos en esas categorías y prácticas cualquier persona puede agregar casos a la por ser mencionadas frecuentemente en la litera- cartografía. Un centenar de las setecientas tura como ejemplos típicos de innovación social. prácticas de innovación social se han añadido Todas ellas representan prácticas horizontales y a la cartografía gracias a la colaboración de de cooperación ciudadana que tratan de satisfacer colaboradores online5. necesidades sociales diversas como la vivienda, la Los datos extraídos de estas fuentes de informa- alimentación, la energía y el uso de espacios públi- ción han sido almacenados en una base de datos cos. Además, pretenden ofrecer alternativas a las online cuya visualización está disponible a través formas dominantes de satisfacción de necesidades de una cartografía de software abierto (Mapbox). Se en el mercado y el sector público. Asimismo, son es- han utilizado herramientas de cloud mapping que pacios donde la ciudadanía no sólo pone en práctica permiten la observación de la densidad espacial de formas alternativas de vivir y de interactuar, sino que cada una de estas categorías, así como información también formula (de forma más o menos explícita) más específica de cada práctica. alternativas sociopolíticas frente al statu quo. Todos estos datos han sido agrupados en cuatro En segundo lugar, con el programa LimeSurvey he- categorías principales y ocho subcategorías: mos diseñado una encuesta que se ha distribuido a RIS [online] 2019, 77 (2), e126. REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA. ISSN-L: 0034-9712 https://doi.org/10.3989/ris.2019.77.2.17.022 LA INNOVACIÓN SOCIAL, ¿PRÁCTICAS PARA PRODUCIR AUTONOMÍA, EMPODERAMIENTO Y NUEVA INSTITUCIONALIDAD? . 7 Figura 1 Mapa de la Innovación Social de Cataluña Fuente: Elaboración propia través de correo electrónico a las iniciativas identifica- externa, se preguntaba por las relaciones con otros das. De las 710 iniciativas geolocalizadas hasta abril colectivos (frecuencia, ámbito territorial, pertenen- de 2015, conseguimos recoger los correos electró- cia a redes de entidades, etc.). El cuarto bloque se nicos de 529 experiencias, se realizaron 482 envíos dedicó a la sustentabilidad de las experiencias, con satisfactorios y se abrieron el 37,2 % de los correos especial énfasis en sus presupuestos y sus fuentes enviados. Finalmente, se obtuvieron 107 respuestas. de ingresos. El último bloque tenía un carácter más El potencial sesgo derivado de la autoselección de los prospectivo y pretendía conocer los principales retos encuestados es elevado. Sin embargo, al comparar la que se afrontan en estas experiencias. muestra (las encuestas respondidas) con el universo En tercer lugar, se realizaron siete entrevistas a di- de referencia (el mapa de la innovación social) con ferentes perfiles académicos, profesionales y activis- base en criterios de distribución temática y territorial, tas. Como se ha comentado, el valor principal de estas observamos que existe una correspondencia notable entrevistas fue el de ayudarnos a contextualizar los entre ambas, lo cual confiere un alto grado de confia- resultados obtenidos a través de la encuesta y del ma- bilidad a los resultados de la encuesta6. peo. Las personas a las que entrevistamos tienen, por El cuestionario estaba orientado a obtener infor- sus distintos perfiles, una posición privilegiada para la mación específica de cada una de las experiencias y comprensión de las dinámicas de innovación social se organizaba en cinco grandes bloques. En primer en Cataluña y, por ello, sus opiniones, en tanto que lugar, se preguntó por las características generales informantes clave, nos ofrecen una información cuali- de la iniciativa (personas implicadas y la existen- tativa de gran interés para el abordaje de la discusión cia de personal contratado) así como por sus obje- planteada. Sin duda, el valor informativo de estas en- tivos. El segundo bloque hacía referencia al rol de trevistas se ve limitado por su escaso número, pero las la Administración Pública (grado, duración y tipo de horas acumuladas de conversación con estas perso- soporte institucional recibido) y al apoyo por parte de nas complementan y enriquecen el análisis cartográ- entidades del tercer sector. El tercer bloque se dedi- fico y estadístico realizado. Algunas de las preguntas có a la organización de las iniciativas. Respecto a la principales que orientaron estas conversaciones semi- organización interna, se preguntaba por los mecanis- estructuradas fueron: ¿Qué motivos explican la cre- mos de participación existentes y por el cumplimien- ciente presencia de la innovación social en la agenda to de algunos criterios (equidad de género, integra- pública?, ¿Por qué genera tanto interés?, ¿Qué razo- ción de grupos vulnerables, integración de personas nes motivan las prácticas socialmente innovadoras?, inmigradas), mientras que, a nivel de organización ¿Quiénes las protagonizan?, ¿Cómo funcionan? RIS [online] 2019, 77 (2), e126. REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA. ISSN-L: 0034-9712 https://doi.org/10.3989/ris.2019.77.2.17.022 8 . RUBÉN MARTÍNEZ MORENO, HELENA CRUZ GALLACH, ISMAEL BLANCO Y YUNAILIS SALAZAR A continuación, exponemos los resultados del aná- matizar que algunas de las iniciativas identificadas lisis cartográfico, estadístico y cualitativo realizado, en el mapa forman parte de organizaciones sociales agrupando las evidencias empíricas en función de las de escala supralocal, como es el caso de los nodos tres preguntas principales en las que se focaliza este de la red telemática Guifi.net, las asambleas locales artículo, relativas a la autonomía de las iniciativas de de la PAH, los grupos locales de Som Energia o los innovación social, su capacidad para generar empo- proyectos financiados por Coop57. Como veremos deramiento ciudadano y su contribución a la cons- más adelante, este tipo de prácticas acostumbran a trucción de nueva institucionalidad democrática. mantener relaciones habituales entre ellas, como mí- nimo a escala local. Esas conexiones contribuyen a compensar la posible fragmentación del mapa de la ¿Un espacio emergente de autonomía innovación social. social? Hablamos, pues, de pequeños colectivos sociales Como hemos visto, la literatura ha remarcado el va- que pueden formar parte de redes de acción colectiva lor de la innovación social en un contexto de crisis, en más amplias, surgidas en su mayoría en el contexto el que se intensifican las dinámicas excluyentes de los de la crisis y especialmente a partir de la aparición del mercados y en el que el margen de maniobra de los movimiento 15M. Pero, ¿cuál es su origen?, ¿quién poderes públicos se ve significativamente restringido. las promueve? En su mayor parte, se trata de inicia- Si a ello añadimos que esta crisis no parece ser fruto tivas que nacen desde la ciudadanía, con un elevado de una coyuntura concreta, sino el reflejo de un nuevo grado de autonomía con respecto a las instituciones escenario estructural, la importancia de la innovación y a otros agentes privados y del tercer sector. Así, el social como espacio autónomo frente al Estado y al 66,4 % de las iniciativas se autocalifican como “exclu- mercado es aún mayor. La investigación permite apro- sivamente ciudadanas”, un carácter autónomo que ximarnos al análisis empírico a través de una serie de es aún más marcado entre las redes telemáticas ciu- preguntas e indicadores relacionados con los orígenes dadanas, el movimiento antidesahucios, los grupos de las iniciativas socialmente innovadoras, los objeti- de consumo cooperativo (de energía sostenible y de vos que persiguen y su peso social relativo. productos agroecológicos) y los espacios autoges- Respecto a los orígenes, lo primero que debemos tionados (figura 3). Si seguimos con el análisis por destacar es que la mayoría de las iniciativas identifi- categorías, observamos dos excepciones muy signi- cadas (55 %) surgen en el periodo 2008-2014 y, muy ficativas: sólo el 45 % de los huertos comunitarios y el especialmente, entre los años 2011 y 2012 (27,1 %) 25 % de los bancos del tiempo se autocalifican como (figura 2). Podríamos inferir que la proliferación de este iniciativas exclusivamente ciudadanas, mientras que tipo de prácticas en Cataluña guarda una relación sig- la gran mayoría o bien reconocen haber sido promo- nificativa con el contexto de la crisis económica y so- vidas por las instituciones o bien dicen haber recibido cial. Más concretamente, si atendemos al gran número apoyo por parte de las mismas. Ello confirma algo de iniciativas surgidas a partir de 2011, podríamos in- que se puede empezar a observar en los municipios terpretar que una buena parte de éstas surgen al calor catalanes: la aparición de nuevas políticas públicas de las movilizaciones sociales del 15M. Si la crisis mul- que promueven la gestión comunitaria de vacíos tidimensional que atravesamos desde el estallido de la urbanos surgidos a partir del estallido de la burbuja burbuja inmobiliaria en 2008 representa un terreno fértil inmobiliaria (Blanco et al. 2016) y la promoción de para la innovación social, las movilizaciones del 15M bancos del tiempo como estrategia para promover actúan, aparentemente, como la chispa que activa su el intercambio horizontal y no monetario de servicios rápida propagación. Si bien esto resulta confirmado por entre la ciudadanía7. las impresiones de nuestros entrevistados, los mismos han subrayado que este tipo de iniciativas guardan re- Figura 2 lación con una importante tradición en Cataluña de au- Año de creación de las experiencias de innovación social togestión, cooperativismo y luchas vecinales (Andreu 2015; Dalmau y Miró 2013; Observatorio Metropolitano de Barcelona 2013). Otra cuestión crucial para calibrar las dimensiones del fenómeno es la magnitud de las iniciativas obser- vadas: ¿cuántas personas las protagonizan? ¿Qué volumen de recursos gestionan? Los resultados de la encuesta nos permiten constatar que hablamos en su gran mayoría de iniciativas de pequeñas dimensio- nes, tanto si miramos las personas que las integran (el 53,3 % no superan las cincuenta personas) como los presupuestos que gestionan (el 38 % gestiona menos de 1.000 €; el 50 % menos de 5.000 €). Cabe Fuente: Elaboración propia RIS [online] 2019, 77 (2), e126. REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA. ISSN-L: 0034-9712 https://doi.org/10.3989/ris.2019.77.2.17.022 LA INNOVACIÓN SOCIAL, ¿PRÁCTICAS PARA PRODUCIR AUTONOMÍA, EMPODERAMIENTO Y NUEVA INSTITUCIONALIDAD? . 9 Figura 3 Origen de las experiencias de innovación social Fuente: Elaboración propia ¿Con qué objetivos se ponen en marcha estas da satisfacer necesidades básicas que, en último prácticas? Las respuestas indican que la mayo- término, promuevan nuevos derechos sociales y ría consideran que uno de sus principales come- ambientales. Una excepción significativa son las tidos es reforzar vínculos comunitarios y generar asambleas del movimiento antidesahucios, que prácticas alternativas a los sistemas dominantes en todos de los casos destacan la incidencia so- de producción, trabajo, consumo y relación entre bre políticas públicas como objetivo prioritario. En las personas (figura 4). Se destaca como objeti- menor medida, también podemos señalar las coo- vo la satisfacción de necesidades colectivas con perativas de consumo energético, que en un 85 % dimensión social o medioambiental (acceso a las de los casos señalan el impacto en las políticas telecomunicaciones, acceso a la vivienda, disfrute como muy importante. de espacios comunitarios, consumo de productos En resumen, los datos recogidos confirman que y servicios ecológicos, acceso a crédito para pro- la crisis del 2008, y especialmente el surgimiento yectos empresariales y de desarrollo local…). En del 15M8, han catapultado muchas iniciativas como menor medida, la defensa de derechos sociales y las que analizamos (grupos de consumo cooperati- medioambientales se encuentra también entre sus vo, espacios autogestionarios, bancos del tiempo, objetivos principales. finanzas éticas, etc.). Dichas prácticas tienen, en Por el contrario, los objetivos menos valorados su mayoría, una fuerte vocación por mantenerse son la generación de espacios de ocio y el impacto en tanto que espacios socialmente autónomos y, en las políticas. Este último aspecto es relevante, de hecho, ni tan sólo mencionan el impacto en las puesto que, junto a la escala con la que acostum- políticas públicas como uno de sus objetivos prin- bran a operar, representa un punto de diferencia cipales. Las pequeñas dimensiones de la mayoría significativo con respecto a los movimientos so- de ellas podrían actuar como un limitante del peso ciales clásicos, cuyo cometido básico es provocar que puedan adquirir con respecto a los poderes transformaciones en las formas de operar de los públicos y al mercado, si bien existen dos elemen- poderes públicos (Tilly 1978; Snow 2004; Marti- tos que podrían compensar esta carencia: la cre- nelli 2013). El tipo de prácticas analizadas no ciente articulación de estas iniciativas a través de priorizan tener impacto directo sobre las políticas redes locales y supralocales y los apoyos crecien- públicas. Antes, su objetivo más valorado es pro- tes que van obteniendo por parte de los mismos ducir o sostener comunidades cuya actividad pue- poderes públicos. RIS [online] 2019, 77 (2), e126. REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA. ISSN-L: 0034-9712 https://doi.org/10.3989/ris.2019.77.2.17.022 10 . RUBÉN MARTÍNEZ MORENO, HELENA CRUZ GALLACH, ISMAEL BLANCO Y YUNAILIS SALAZAR Figura 4 Importancia de sus objetivos y defensa de derechos sociales Fuente: Elaboración propia ¿Un factor de inclusión y de cohesión mite situar mejor sus potencialidades, pero también sus limitaciones y retos. En este sentido, la combi- socio-espacial? nación de los datos ya analizados con los resultados En las nuevas oleadas de movilizaciones ciuda- de las encuestas y de las entrevistas nos aportan los danas, a menudo se ha subrayado que el cómo es siguientes resultados. tan importante como el qué, expresando la importan- cia de que las formas organizativas (horizontalidad, En cuanto a la distribución por ámbitos regio- transparencia, democracia interna) sean coherentes nales, los resultados expresan que ésta es bastante con los objetivos que se persiguen. Esto nos condu- equilibrada. A partir del Mapa de la Innovación So- ce a pensar si la pregunta sobre el quién ha tenido cial, observamos que más de un 75 % de las prác- esa misma notoriedad en la agenda de estas prác- ticas detectadas se desarrollan en la Región Metro- ticas sociales emergentes. Sin duda, la composición politana de Barcelona (RMB) (figura 5). De aquí se de sus bases sociales y territoriales nos puede ayu- podría derivar un importante sesgo territorial, pero en dar a entenderlas mejor. Saber cuáles son los perfi- realidad este porcentaje es bastante proporcional al les sociales de los participantes, quienes las lideran peso poblacional de la RMB en comparación con el y en qué tipo de territorios se llevan a cabo, nos per- resto de ámbitos territoriales. Figura 5 Distribución territorial por ámbitos regionales Fuente: Elaboración propia RIS [online] 2019, 77 (2), e126. REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA. ISSN-L: 0034-9712 https://doi.org/10.3989/ris.2019.77.2.17.022 LA INNOVACIÓN SOCIAL, ¿PRÁCTICAS PARA PRODUCIR AUTONOMÍA, EMPODERAMIENTO Y NUEVA INSTITUCIONALIDAD? . 11 Afinando más el análisis, la superposición entre Por otra parte, un activista social que ha partici- el Mapa de la Innovación Social en Cataluña y los pado en espacios de economía social decía durante mapas de la segregación urbana (Blanco et al. 2016) una entrevista: nos permite observar las pautas de distribución «Hay mucha gente en la innovación social que res- socio-espacial de la innovación social en función ponde a este perfil. O sea, culturalmente es clase del grado de segregación de los territorios (figura 6). media, pero económicamente es clase trabajadora o precaria. Hecha esta puntualización, creo que en Este ejercicio nos permite detectar que las prác- general la gente que compone estas prácticas es una ticas identificadas no se producen en aquellas mezcla entre clase media económica y clase media áreas donde reside la gente con rentas ni más al- cultural». tas ni más bajas. Podríamos inferir de esto que las El estudio también permite detectar que una parte personas con más recursos no tienen necesidad importante de los grupos impulsores de estas inicia- de innovar socialmente y las que menos tienen no tivas se muestra muy satisfecha en cuanto a la inte- siempre disponen de los recursos (sociales, edu- gración de grupos sociales vulnerables, de personas cativos, económicos…) necesarios para responder inmigradas y en lo relativo a la igualdad de géne- de manera autónoma a sus necesidades. Por tanto, ro (figura 7). Este último es el criterio en el que las aquellos barrios con más dificultades económicas, personas participantes en las experiencias muestran con un tejido social menos estructurado y que de- un mayor grado de satisfacción (un 50 % valora con ben orientar todos sus esfuerzos en la cobertura de “mucha satisfacción” su cumplimiento). Además, en necesidades básicas, tienen más difícil desarrollar relación con los retos que afrontan estos colectivos, ciertas prácticas de innovación social. En cambio, el aumento de la diversidad social en la composición estos datos nos sugieren que los liderazgos recaen del colectivo no es uno de los señalados como más en aquellos segmentos sociales que, si bien no son relevantes. Si hay una satisfacción con la composi- necesariamente adinerados, disponen de mayo- ción diversa del grupo, parece lógico que no sea se- res recursos culturales, cognitivos y sociales que ñalado como reto de futuro. les permiten organizarse para intentar satisfacer Los datos cuantitativos y cualitativos recogidos necesidades comunes o impulsar proyectos alter- indican, pues, que la innovación social acostumbra nativos. En una de las entrevistas, un responsable a impulsarse desde grupos de clase media, si bien municipal sostenía: aquello que les caracteriza no es tanto su nivel de «(...) en algunos de los espacios cedidos bajo el pro- renta como su estatus socioeducativo. Sea como yecto municipal Pla Buits predomina un perfil social fuere, la necesidad parece ser un factor necesario muy concreto: arquitecto/a, clase media cultural con para el impulso de procesos de innovación social, buena calificación universitaria y con red social». pero no es suficiente. Figura 6 Intensidad de segregación urbana vs. localización de prácticas de innovación social (Región Metropolitana de Barcelona) Fuente: Elaboración propia RIS [online] 2019, 77 (2), e126. REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA. ISSN-L: 0034-9712 https://doi.org/10.3989/ris.2019.77.2.17.022 12 . RUBÉN MARTÍNEZ MORENO, HELENA CRUZ GALLACH, ISMAEL BLANCO Y YUNAILIS SALAZAR Figura 7 Satisfacción de criterios y retos Fuente: Elaboración propia ¿Hacia una nueva institucionalidad de- les que las personas pueden adoptar en las diversas experiencias en las que participan: mocrática? «Hay que tener presente la regla del 1 %, 9 %, 90 El potencial de las iniciativas de innovación social %: no podemos pretender ser el 1 % súper activo en para construir nuevas arquitecturas institucionales todas las iniciativas de las que formamos parte, por- capaces de activar, reforzar y ampliar derechos so- que sería imposible; en algunas iniciativas podemos ciales y de ciudadanía depende fundamentalmente ser parte de este 1 %; en otras iniciativas podemos de tres tipos de factores: las propias características ser parte del 9 % que tiene una mayor implicación sin organizativas de las iniciativas (en especial, su carác- estar siempre presente, y en muchas otras podemos ter más o menos participativo); la sostenibilidad de ser parte del 90 % que participa solamente de mane- las experiencias (su autonomía financiera y el grado ra esporádica». de profesionalización de sus integrantes), y la esca- La cuestión de la organización y participación no labilidad, como consecuencia de su capacidad de ar- es sólo relevante a escala interna, sino que a nivel ticulación intra e intersectorial. externo también presenta algunos retos. Hablamos Con respecto a la organización interna, el 80 % de las relaciones interorganizativas. De la encues- de las iniciativas afirma tener mecanismos para ga- ta se desprende que quienes participan en este tipo rantizar la participación de sus miembros en la toma de experiencias tienen relaciones frecuentes con de decisiones. En el 45 % de las prácticas estos me- otros colectivos. El 60 % pertenece a una red de en- canismos tienen forma de asamblea, mientras que tidades. Más del 50 % se reúne al menos una vez el 55 % también dispone de otros mecanismos par- al mes con otros grupos (la mayoría, más del 60 %, ticipativos. Por tanto, son experiencias con un fuerte de la misma localidad). A pesar de ello, las personas carácter participativo a nivel interno. Sin embargo, entrevistadas alertan de que la interconexión entre las entrevistas señalan que el debate sobre la orga- las experiencias es lo que debe permitir dar el salto nización interna está abierto y se puede considerar de escala. Este tipo de prácticas son espacios que: como uno de los retos políticos más significativos. Tal «(...) más allá de su efecto inmediato, han de estimular y como señala uno de los activistas entrevistados: la organización ciudadana y que las futuras demandas «Otro reto es el desarrollo de una cultura organizativa sociales puedan escalar (...) muchos de los problemas potente. Por ejemplo, que seamos capaces de hacer no se pueden solucionar a escala ciudad. La desigual- buenas reuniones y asambleas, con capacidad de dad no la puedes combatir a nivel de barrio o ciudad. tomar decisiones colectivamente. (...) Se trata de Hablamos de escala europea. Las innovaciones sociales saber cómo organizar, cómo tener una mirada sobre transformadoras pueden ser tiritas si no hay manera de formas de funcionar que dejan fuera a gente porque conectarlas y producir escala de resistencia». no tienen la capacidad económica o el tiempo para hacerlo». En definitiva, mientras no haya algún tipo de ele- mento que articule las prácticas de innovación social, La existencia de estructuras participativas, por tanto, no es necesariamente garantía de un funcio- «(...) seguirán existiendo pero no se estructurará como una propuesta de cambio macrosocial, nos namiento adecuado. La asistencia a los espacios quedaremos a nivel microsocial». participativos puede ser muy baja y, además, muy desigual, algo que requiere, según alguno de nues- Retomando la cuestión de las relaciones entre es- tros entrevistados, reflexionar sobre los distintos ro- tas prácticas y otros sectores (públicos, privados RIS [online] 2019, 77 (2), e126. REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA. ISSN-L: 0034-9712 https://doi.org/10.3989/ris.2019.77.2.17.022 LA INNOVACIÓN SOCIAL, ¿PRÁCTICAS PARA PRODUCIR AUTONOMÍA, EMPODERAMIENTO Y NUEVA INSTITUCIONALIDAD? . 13 y asociativos), cabe recordar que el 66 % se definen innovación social durante la última década. La UE, por como “exclusivamente ciudadanas”. El mismo por- tanto, puede estar contribuyendo a generar un marco centaje reconoce no tener ningún tipo de apoyo sig- conceptual y político de referencia para las políticas de nificativo por parte de las entidades del tercer sector. promoción de la innovación social, pero cuando las ini- ciativas cooperativas buscan apoyos institucionales no Respecto a la presencia de estas iniciativas en el recurren a este nivel, sino que lo hacen a otros más mercado, las entrevistas nos aportan reflexiones sobre cercanos, principalmente los del ámbito municipal. este tema, existiendo dos grandes visiones. Por un lado, hay quien enfatiza el riesgo de cooptación, de modo que Los datos nos indican que el apoyo que se busca el mercado, al tener una base económica más sólida, de las administraciones es, principalmente, la cesión acaba apropiándose de las prácticas de innovación so- de espacios donde desarrollar proyectos, seguida de cial, desvirtuando su sentido original. Como lo expresan la adopción de marcos legislativos adecuados a sus algunos entrevistados desde el ámbito académico: especificidades (figura 9). Un técnico municipal del «La innovación social se puede hacer servir para área de participación del Ayuntamiento de Barcelona cooptar prácticas que se producen gracias a interac- amplía esta cuestión incidiendo en los procedimien- ciones no monetarias. Con el discurso más conven- tos institucionales: cional del ‘emprendimiento social’ las instituciones «El reto para la Administración es innovar en el pro- públicas convierten en competitivos este tipo de pro- cedimiento. Toda la maquinaria administrativa debe cesos, que pueden convertirse en servicios a bajo poder facilitar que estas entidades ciudadanas lleven coste para responder a demandas sociales. Es el a cabo estos proyectos. Innovar en el procedimiento caso del proyecto Big Society en el Reino Unido». administrativo es una condición para innovar en los En cambio, hay otra perspectiva que ve al mer- reglamentos». cado como una oportunidad que puede reforzar y Significativamente, las ayudas y subvenciones pú- contribuir a escalar estas iniciativas, tal y como ha blicas son señaladas como prioritarias para un 25 % sucedido con diferentes prácticas en el campo de la de las experiencias consultadas, mientras que más economía colaborativa. del 20 % sostiene que, en realidad, deberían desa- En cuanto a las relaciones con las administracio- rrollarse con plena autonomía respecto a las admi- nes, la mayoría remarcan su carácter autogestiona- nistraciones públicas. rio (figura 8). Sin embargo, sólo un 35 % sostiene La reivindicación de espacios y de adaptaciones que no recibe ningún apoyo de la Administración o legislativas por parte del sector público redunda en muy poco, lo que nos indica que, si bien hablamos de la vocación de autonomía de estas iniciativas. Sin experiencias con un fuerte protagonismo social y con embargo, las personas entrevistadas remarcan que un elevado grado de autonomía, las relaciones con este aspecto no puede ser una excusa para el re- la administración pública existen y, para más de un troceso del sector público. Por un lado, como indica tercio, el apoyo que reciben es significativo. uno de los investigadores consultados: El mayor apoyo institucional que reciben estas ini- «Las instituciones públicas deben ser facilitadoras ciativas procede de la Administración local. La relación (...). El rol de la administración pública no puede con las escalas administrativas más amplias, por el ser directivo. Es presuntuoso pensar que es la contrario, es prácticamente inexistente. Llama la aten- institución quien debe dirigir. Más bien tienes que ción la ausencia de apoyo de la UE, a pesar del énfa- crear hubs de innovación, espacios donde la gen- sis que esta institución ha puesto en la cuestión de la te pueda reunirse y dar recursos para difundir». Figura 8 Grado de relación con las administraciones Fuente: Elaboración propia RIS [online] 2019, 77 (2), e126. REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA. ISSN-L: 0034-9712 https://doi.org/10.3989/ris.2019.77.2.17.022 14 . RUBÉN MARTÍNEZ MORENO, HELENA CRUZ GALLACH, ISMAEL BLANCO Y YUNAILIS SALAZAR Figura 9 Expectativas de apoyo institucional Fuente: Elaboración propia Por otro lado, hay quien relativiza el papel de la in- nomía como negación del papel de las instituciones novación social frente a los poderes públicos, ya que: públicas, sino como forma de evitar dependencias «Por mucho que estemos encima del tema de la que pongan en peligro la sostenibilidad del proyecto autogestión, el Estado es la forma más efectiva de y de la comunidad que lo conforma. satisfacer necesidades colectivas. La autogestión En segundo lugar, sobre la capacidad para ge- como máxima puede venir de la extrema izquierda o nerar dinámicas de empoderamiento ciudadano. de un modelo de gestión neoliberal. La autogestión La literatura sobre innovación social que entiende las como modelo puede funcionar como el libre merca- do, excluyendo de la garantía de cobertura de nece- variables socio-espaciales y la acción de grupos vul- sidades básicas a los que menos recursos tienen». nerables como elementos centrales en su enfoque nos ofrece algunas reflexiones que es interesante comparar con lo hasta aquí expuesto. Si bien se ha Conclusiones principales hecho especial énfasis en la innovación social como Tras el análisis de los datos empíricos podemos proceso para responder a necesidades básicas a retomar las tres preguntas principales que son ob- través de la acción de grupos vulnerables para pro- jeto de este artículo y señalar la relevancia de los ducir cambios en las relaciones de poder (González, resultados obtenidos en contraste con la literatura Moulaert y Martinelli 2010), hay elementos relevan- internacional sobre la innovación social. tes que permanecen sin analizar. Como se señala, muchos de los casos examinados hacen referencia En primer lugar, sobre la autonomía de estas a la movilización voluntaria de grupos sociales vulne- iniciativas. En investigaciones que han analizado la rables agregando diferentes fuerzas sociales alrede- operatividad de la innovación social de forma similiar, dor de un mismo objetivo, a veces con el apoyo de los casos de estudio percibían “la financiación pública organizadores profesionales o líderes locales (ibid.). como su principal contribución” (Martinelli, Moulaert y González 2010). Esta dependencia ha provocado A partir de estas ideas y del trabajo empírico rea- que los cambios en las formas de financiación (re- lizado, se hace necesario pensar en la composición ducción de partidas asignadas, uso de indicadores social de estas prácticas. La metodología cartográfica económicos, penetración de los principios del New empleada, basada en el contraste entre las pautas de Public Management) haya tenido impactos sobre la distribución territorial de la innovación social y las di- sostenibilidad de los proyectos e incluso sobre los námicas de segregación socio-espacial, nos permite vínculos comunitarios y de solidaridad que sostenían enfatizar en una idea habitualmente desconsiderada estas prácticas (ibid.). Lo que nos encontramos en en otras investigaciones basadas en estudios de caso, nuestra investigación puede ser interpretado como a saber: que no innova quien más padece la crisis o una reacción crítica a estos procesos de dependen- quien más lo necesita, sino quienes, sobre todo, tienen cia. Por un lado, las prácticas analizadas expresan más recursos para poder organizarse. Las iniciativas una fuerte vocación de ser autónomas: en su ma- se concentran en los territorios donde viven personas yoría aluden a un origen exclusivamente ciudadano con perfiles que, si bien han padecido la crisis, tam- y a la necesidad de tener como objetivo sostener la bién tienen recursos cognitivos, culturales y organi- comunidad. Por otro lado, establecen relaciones con zativos para construir respuestas. La capacidad de instituciones públicas, pero buscando que no deter- acción colectiva, significativamente condicionada por minen sus objetivos y formas de funcionamiento. Por los recursos socioeconómicos y sobre todo socioedu- tanto, no nos encontramos con una noción de auto- cativos, parece ser un factor de gran importancia para RIS [online] 2019, 77 (2), e126. REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA. ISSN-L: 0034-9712 https://doi.org/10.3989/ris.2019.77.2.17.022 LA INNOVACIÓN SOCIAL, ¿PRÁCTICAS PARA PRODUCIR AUTONOMÍA, EMPODERAMIENTO Y NUEVA INSTITUCIONALIDAD? . 15 la innovación social. Consideramos que tales observa- Vemos, en definitiva, que, al observar en profun- ciones requieren ser tenidas muy en cuenta al valorar didad las dinámicas de innovación sobre el territorio, el potencial de la innovación social en tanto que es- estos tres elementos que aparecen en la literatura trategia de empoderamiento de los colectivos y en los (autonomía, empoderamiento, institucionalidad de- territorios más vulnerables. La escasa reflexión crítica mocrática) toman un carácter crítico. La autonomía observada entre los colectivos que protagonizan las pasa a formar parte de una búsqueda de estabilidad prácticas resulta, en este contexto, preocupante. por parte de las comunidades que protagonizan la innovación social y no tanto una estrategia de éxodo En tercer y último lugar, la capacidad de las inicia- de la trama institucional. La innovación social, como tivas socialmente innovadoras de generar nueva proceso de empoderamiento de los grupos sociales institucionalidad democrática. Sobre esto, es inte- resante recoger algunos elementos del trabajo reali- más afectados por la crisis, depende de prácticas de zado por Elinor Ostrom en sus investigaciones sobre alianza social (como ocurre en la PAH) con aquellos instituciones de acción colectiva. Ostrom (1990) sis- segmentos que tienen más recursos socioeducativos tematiza los patrones de funcionamiento de recursos para producir respuestas y, también, de la labor de gestionados comunitariamente a través de una serie promoción y de apoyo de las innovaciones sociales de principios de diseño que aluden a elementos de- que las instituciones puedan hacer en las comunida- mocráticos: los principios de transparencia, las san- des más vulnerables. Las prácticas de experimen- ciones por el mal uso del recurso, los mecanismos de tación institucional están atravesadas por elementos resolución de conflictos, la posibilidad de cambiar las de innovación democrática, pero también por ciertas reglas, el acceso a la información para participar en carencias en términos de inclusión social, acceso el autogobierno, etc. Una de las conclusiones que se abierto a la toma de decisiones, consolidación en el extraen de estas investigaciones es que este conjunto tiempo y escalabilidad. De nuevo, consideramos que de normas refuerza la eficiencia y la eficacia de estas las instituciones públicas pueden jugar un papel críti- prácticas comunitarias. Este diseño institucional es lo co en la garantía de todos estos aspectos. que ha hecho posible que estas prácticas comunales Nuestra investigación, en definitiva, apunta ha- se mantengan en en el tiempo. Por tanto, la propia cia una paradoja fundamental en los procesos de experimentación con formas institucionales de acción innovación social: si bien dichos procesos emergen colectiva puede ser un espacio para modelar e inten- en parte como respuesta a una crisis con una fuer- tar escalar, a través de instituciones anidadas, nuevas te componente institucional, tratando de configurar formas de resolución de problemas colectivos. respuestas sociales alternativas a las ofrecidas por Para analizar estas dinámicas de experimentación las instituciones públicas dominantes, la propia institucional hemos observado las características or- emergencia, expansión y consolidación de las inno- ganizativas y la cultura participativa de las iniciativas vaciones sociales requiere, en buena medida, del sociales, la sostenibilidad de las experiencias (tanto apoyo por parte de las mismas instituciones públi- su autonomía financiera como el grado de profesio- cas. Esta paradoja es fuente de tensiones y contra- nalización de sus integrantes) y la capacidad para ge- dicciones constantes en la práctica de la innovación nerar redes densas que permitan hacer escalar estas social y representa, a nuestro entender, un campo prácticas. Hemos visto que, si bien se autodefinen fundamental de reflexión teórica e investigación con un alto grado de cultura participativa, éste es un empírica en este terreno. elemento en continuo debate. Las propias dinámicas internas y las inercias de reconocimiento entre acto- res de cada campo social pueden llegar a normalizar Agradecimientos formas de exclusión sobre otros segmentos sociales, Esta investigación ha recibido el apoyo del Pro- ya sea por su origen migratorio, su condición de clase grama RecerCaixa [Referencia 2012ACUP00004] y o de género. El esfuerzo colectivo y el compromiso del Programa de Innovación y Calidad Democrática necesarios para sostener este tipo de prácticas hace de la AGAUR y el Departament de Governació i Re- a veces difícil que los propios actores detecten la ca- lacions Institucionals de la Generalitat de Catalunya rencia de algunos mecanismos democráticos. [Referencia 2014DEMOC00024]. Notas 1. El Consejo Europeo extraordinario de Lisboa (2000): 5. Ver link formulario colaborativo http://barrisinnovacio. hacia la Europa de la innovación y el conocimiento. net/mapa/ http://europa.eu/legislation_summaries/education_trai- 6. Ver link web http://barrisinnovacio.net ning_youth/general_framework/c10241_es.htm 7. Para más detalles sobre los bancos del tiempo, su di- 2. Ver link mapa http://barrisinnovacio.net/mapa/ mensión social y la relación con el 15M ver Valor y Pa- 3. https://obamawhitehouse.archives.gov/administration/ paoikonomou (2016). eop/sicp 8. 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ISSN-L: 0034-9712 https://doi.org/10.3989/ris.2019.77.2.17.022 LA INNOVACIÓN SOCIAL, ¿PRÁCTICAS PARA PRODUCIR AUTONOMÍA, EMPODERAMIENTO Y NUEVA INSTITUCIONALIDAD? . 17 RUBÉN MARTÍNEZ MORENO es miembro y co-fundador de la Hidra Cooperativa, cooperativa de trabajo asociado dedicada a la investigación social aplicada y al análisis de la economía urbana. Miembro de la red estatal Fundación de los Comunes. Doctor en Ciencia Política y Políticas Públicas por el Instituto de Gobierno y Políticas Públicas (IGOP) de la Universitat Au- tònoma de Barcelona (UAB). Licenciado en Bellas Artes (Universitat de Barcelona) y máster en Ciencias Políticas y Trans- formación Social (UAB). Ha participado como investigador en proyectos europeos como TRANSGOB centrado en el estudio de la gobernanza urbana en Reino Unido y España y en la investigación P2PValue sobre gobernanza comunitaria en la red. HELENA CRUZ GALLACH es doctora en Geografía por la Universitat Autònoma de Barcelona y máster en Gestión Urbana por la Erasmus Universiteit Rotterdam. Actualmente es investigadora en el IGOP y en el Instituto de Estudios Regionales y Metropolitanos de Barcelona (IERMB). Especializada en ordenación y planificación del territorio, sus ámbitos de interés son la gobernanza y la participación ciudadana en las políticas urbanas, la conflictividad territorial en la planificación ur- banística y las formas de empoderamiento en la gestión del espacio público. Forma parte de los grupos de investigación URGOCIS (IGOP-UAB) y Espais Crítics (UB). Anteriormente ha sido investigadora postdoctoral en el Departamento de Geografía de la UAB, docente en la Escola Universitària de Turisme Mediterrani (centro adscrito a la Universitat de Giro- na) e investigadora invitada en la University of California de Los Angeles, el Istituto Universitario di Architettura di Venezia, la National University of Ireland Maynooth y la Università Ca’ Foscari. ISMAEL BLANCO es doctor en Ciencia Política por la Universitat Autònoma de Barcelona. Investigador en el IGOP y profesor agregado en el Departamento de Ciencia Política y Derecho Público de la UAB. Como investigador Ramón y Cajal ha estado vinculado al Departamento de Ciencias Políticas y Sociales de la Universitat Pompeu Fabra. Ha sido investigador Beatriu de Pinós en el Departamento de Políticas Públicas de la De Montfort University (Reino Unido) e investigador visitante en la Universitat Federal de Minas Gerais y la Fundación Joao Pinheiro (Brasil). Es miembro del grupo de inves- tigación URGOCIS del IGOP. Sus investigaciones actuales se centran en los impactos socio-espaciales de la crisis en las ciudades y en las formas emergentes de participación y de gobernanza en este contexto. Ha sido miembro del consorcio de investigación Collaborative Governance Under Austerity: An Eight-Case Comparison, financiado por el Economic and Social Research Council (Reino Unido). YUNAILIS SALAZAR es doctoranda en Ciencias Políticas, Políticas Públicas y Relaciones Internacionales (IGOP-UAB) Licen- ciada en Ciencias Políticas y Administrativas de la Universidad Central de Venezuela, máster en Políticas Sociales y Mediación Comunitaria (IGOP-UAB) y máster en Gestión Pública (UAB-UB-UPF). Forma parte del grupo de investigación URGOCIS del IGOP. Sus intereses de investigación se orientan hacia el campo de la gestión pública y las políticas ur- banas, la gobernanza de las ciudades, la participación comunitaria y la implementación de la contratación pública social- mente responsable en los gobiernos locales. RIS [online] 2019, 77 (2), e126. REVISTA INTERNACIONAL DE SOCIOLOGÍA. ISSN-L: 0034-9712 https://doi.org/10.3989/ris.2019.77.2.17.022