DOSSIER III JORNADAS DE LABERINTOS: VICENTE LLORENS, HISTORIADOR DE LOS EXILIOS CULTURALES ESPAÑOLES 9 Cartas de José F. Montesinos a Vicente Llorens (1940-1967) Letters from José F. Montesinos to Vicente Llorens (1940-1967) Montserrat Amores Universitat Autònoma de Barcelona Resumen. El artículo presenta treinta y una Las obras de Vicente Llorens Key words: José F. Montesinos; Vicente Llorens; Letters; History of Spanish Literature; XIXth century; cartas dirigidas por José F. Montesinos a Vicente (1906-1979) y de José Fernández Mon- Llorens entre 1940 y 1967 que se encuentran en el tesinos (1897-1972) son ejemplo de esa Archivo Vicente Llorens Castillo de la Biblioteca Valenciana Nicolau Primitiu. Son testimonio del “continuidad y discontinuidad de la filolo- origen y desarrollo de dos de las empresas filológi- gía española” que ha analizado José Car- cas dedicadas a la historia de la literatura españo- los Mainer en las páginas de esta revista la del siglo XIX escritas en el exilio. Estas cartas (2012). En el Archivo Vicente Llorens Cas- Spanish Republican exile muestran la colaboración de los dos estudiosos en tillo de la Biblioteca Valenciana Nicolau la preparación de sus obras, la consolidación de Primitiu se conservan las cartas de Mon- una amistad y manifiestan el aliento recíproco y la alegría por sus éxitos. En ellas se encuentra tam- tesinos a Llorens a través de las cuales se bién la reflexión sobre su condición de exiliados. puede advertir la consolidación de una amistad, fraguada en la juventud y alimen- Abstract. This paper presents the edition of tada mediante una relación epistolar y de thirty-one letters sent by José F. Montesinos to Vi- encuentros personales en diferentes ciuda- Palabras clave: José F. Montesinos; Vicente Llorens; cartas; Historia de la literatura española; siglo XIX; cente Llorens between 1940 and 1967 that are in des de Estados Unidos a lo largo de más Archivo Vicente Llorens Castillo of Biblioteca Va- lenciana Nicolau Primitiu. These letters are testi- de cuarenta años. También son testimonio mony of the origin and development of their own del origen, la formación y el desarrollo de philological undertaking dedicated to the history dos de las empresas filológicas dedicadas a of nineteenth-century Spanish literature written in la historia de la literatura española del si- exilio republicano español exile. The letters show the collaboration of both glo XIX escritas en el exilio. Muestran la scholars and the consolidation of their friends- colaboración de los dos estudiosos en la hip, and illustrate their reciprocal encouragement concepción y conformación de sus respec- and satisfaction and joy for the successes of each other. They also show their personal reflection on tivas empresas, y la preparación y recep- their status as exiles. ción de sus estudios. En ellas se manifiesta el aliento recíproco y la satisfacción y ale- Fecha presentación: 15/03/2019 Fecha aceptación: 22/11/2019 10 gría de sus éxitos y se encuentra también la A finales de 1933 Montesinos trabaja reflexión sobre su condición de exiliados. como Encargado de curso en la Universi- En el Centro de Estudios Históricos y la dad de Madrid (Silverman, 1970: 21). A Universidad de Madrid, con las figuras de esa ciudad regresa también Llorens por en- Américo Castro y José Ortega y Gasset,1 tonces, pues José Castillejo “le ofrece un debe de buscarse el origen de la amistad de puesto en la Escuela Internacional plurilin- estos dos filólogos, separados por una dife- güe y al año siguiente le nombra director rencia de edad de nueve años. José Fernán- de la misma (1934)” (Ranch Sales, 2001: dez Montesinos trabaja en el Centro de Es- 366-367). A esos años se remonta el primer tudios Históricos entre 1917 y 1920. Bajo testimonio escrito de la amistad entre am- el auspicio de Castro inicia sus estudios en bos, gracias a una carta enviada por Eduar- Lope de Vega y los hermanos Valdés (Sil- do Ranch a Montesinos el 31 de enero de verman, 1970: 21). En ese año se traslada a 1958, en la que escribe: “Cuando pasé en Hamburgo, donde ejerce como profesor en Madrid el curso 1934-35, hablé alguna su universidad hasta finales de 1932. Por vez, creo que un par de veces, con usted, su parte, Vicente Llorens se encuentra en pero creo hablé aún más con su señora y Marburgo en el curso 1929-1930, como con la mamá de su señora, en casa de Llo- lector de español en la universidad alema- rens” (Ranch Sales, 2012: 282). Entonces na, y se traslada a Colonia gracias a Leo Vicente Llorens era “miembro de la sección Spitzer en los tres siguientes cursos, entre de Literatura contemporánea del Centro de 1930 y 1933. Es probable que coincidieran Estudios Históricos que dirigía Pedro Sali- entre 1929 y 1932, aunque Vicente Llorens nas” (Aznar, 2006: 18). se quejaba de la escasa vida social que lle- La guerra civil les separa y vuelven a en- vaba en Colonia en las cartas que envía a contrarse en París, ambos casados ya. Los su amigo Eduardo Ranch del 22 de junio dos matrimonios coinciden el día en el que de 1930 y del 15 de mayo de 1931 (Aznar se inicia la segunda guerra mundial, como Soler y Galiana Chacón, 2006: 25 y 27). recuerda Vicente Llorens en sus Memorias: 1 José F. Montesinos escribirá en 1958: “Cuando yo andaba por los dieciséis años, escolar en Granada [...] cayeron en mis manos las Meditaciones del Quijote de Ortega, recién salidas de las prensas, libro en que, casi literalmente, aprendí a leer [...]. Tres años después caía en el centro de Estudios Históricos, donde me enseñaron los métodos rigurosos de la filología moderna, y donde Américo Castro fue mi segundo padre” (Montesinos, 1970: 12). Llorens recordaba en Memorias de una emigración a sus mejores profesores de la Universidad de Madrid: “Morente, el maestro ideal para la iniciación en la Filosofía; don Américo Castro, cuyas explicaciones de textos eran para nosotros una revelación [...] y no digamos aquellas magistrales lecciones, con un clásico en la mano, de don José Ortega y Gasset. Sólo más tarde pude encontrar en alguna universidad alemana quien le igualara, sin superarle nunca, como maestro” (2006: 173). DOSSIER III JORNADAS DE LABERINTOS: VICENTE LLORENS, HISTORIADOR DE LOS EXILIOS CULTURALES ESPAÑOLES 11 Entretanto, la segunda guerra mundial se ofrecido al exiliado en París un trabajo en veía llegar y llegó en efecto a los pocos días. la Universidad de Santo Domingo. El 3 de septiembre, que era domingo, Lucía y yo acompañamos a Montesinos a una clínica Presento la transcripción de las treinta y de Saint Cloud donde Nora estaba convale- una cartas dirigidas por Montesinos a Llo- ciendo. Al regresar a París por la tarde (atar- rens entre el 15 de enero de 1940 y el 12 decer espléndido sobre la ciudad al fondo), la declaración de guerra de Francia e Inglaterra, de mayo de 1967, que se enmarcan en un inmediatamente después de invadir los alema- amplio periodo del exilio de los dos corres- nes Polonia, se había hecho pública (2006: 88). ponsales. No he conseguido localizar la co- rrespondencia de vuelta, las cartas enviadas Sus vidas se separan en esos días. El por Llorens a Montesinos, que estuvieron en matrimonio Llorens se embarca, gracias manos de su esposa Nora Hasenclever hasta, al SERE, hacia la República dominicana, por lo menos, 1979. La última información pues no quiere esperar la nueva expedición sobre su paradero se pierde en una carta de a México. Montesinos y su mujer, Nora Nora a Vicente Llorens, del 18 de febrero de Hasenclever, se quedan en París esperando 1979, cinco años después de la muerte de su marido, que escribe: “Acabé con todos los una oportunidad para salir de una Europa libros y papeletas de Monte y estoy esperan- en guerra. El matrimonio Llorens llega a do a L. Monguió quien va a llevarlo todo Santo Domingo en la primera expedición a la «Sección especial» de la biblioteca [de organizada para el país el 7 de noviem- Berkeley]. Ahora queda toda la correspon- bre. Tras unos meses de penuria económi- dencia pero no es para la biblioteca”.2 ca (Aznar, 2006: 29-33), Llorens consigue Trece de las treinta y una cartas son un contrato como “profesor especial” en autógrafas y dieciocho mecanografiadas, la Universidad de Santo Domingo, junto escritas en papel de distintos tamaños y con otros exiliados como Rafael Supervía formatos, cuyas características señalo en- y Guillermina Medrano, Segundo Serrano tre corchetes al principio de cada una junto Poncela y Javier Malagón, que son contra- con el año entre paréntesis y la signatura tados por el dictador Trujillo para trabajar correspondiente del Archivo Vicente Llo- en esa institución, lo que le permite vivir rens. Las trece primeras, a excepción de la holgadamente. En estas circunstancias se segunda, son manuscritas; desde la deci- escribe la primera carta de José F. Mon- mocuarta hasta la trigésimo primera son, a tesinos a su amigo que, al parecer, había excepción de la nº 23, mecanografiadas. En 2 El archivo de Vicente Llorens en la Biblioteca Valenciana guarda varias cartas de Nora a Llorens. Aquí se repro- duce un fragmento de la carta con la signatura [AV 3728].C 12 la carta nº 14 se incluye una nota autógrafa de 1965 y 1 de 1967), puesto que las cartas de Nora y de su hermana Ira, en alemán, y se fueron combinando, sobre todo a partir las nº 18, 26 y 30 se acompañan, asimismo, de la llegada a EE.UU. de Vicente Llorens, de sendas notas autógrafas de la primera. con encuentros personales en Nueva York, La mayoría de esas cartas están sin fe- en Bennington o en congresos, que explican char. Al parecer Montesinos no solía ha- algunos de los lapsus temporales. cerlo, una costumbre de la que se queja Si se tiene en cuenta su motivación, pue- Nora a Llorens: “(la carta tendrá unos 3-4 den distinguirse tres etapas: las primeras meses, supongo) No tenía fecha, natural- siete cartas abarcan los años 1940-1947. Se mente!”, escribe en carta del 20 de julio de trata del periodo en el que los dos corres- 1941 [AVLL889]; también se lo recrimina ponsales realizan sus diferentes periplos cariñosamente su amigo Antonio Rodrí- por el exilio hasta establecerse con relativa guez-Moñino: “Aguardo su próxima [car- permanencia: Montesinos en la Universi- ta] (¡fechada, por favor!”, le escribe el 1 de dad de Berkeley en 1946; un año después junio de 1952 (cit. en Rodríguez-Moñino Llorens, con su llegada a Estados Unidos, Soriano, 2002: 389). Sólo las dos primeras en primer lugar y muy brevemente en la Jo- escritas desde París y las cuatro últimas, las hns Hopkins; en 1949, en Princeton. nº 27, 28, 29 y 31, incluyen la fecha. En al- Le sigue un periodo de intenso trabajo gunas de ellas unas anotaciones a lápiz, que de ambos que tuvo como fruto sus prime- parecen originales, indican el año: así, la nº ras publicaciones sobre el siglo XIX. En 4 (1947), la nº 14 (nov. o dic. 1954) y nº 24 esas cartas, las nº 8-16 escritas entre 1949 (1959). La delimitación de los años del res- y 1956, se descubre la ayuda que se pres- to de cartas se debe a los catalogadores del taron. Ese espacio temporal incluye la edi- archivo que en quince ocasiones advierten ción de Liberales y románticos (1954), de que se escribieron “supuestamente” en el Llorens y la Introducción a una historia de año señalado. Por mi parte, he podido con- la novela en España, en el siglo XIX (1955) cretar la redacción de algunas de las fechas y Pedro Antonio de Alarcón (1955), de fijadas por los catalogadores, que apunto Montesinos, y se alarga hasta las recepcio- en las notas al pie, y proponer el cambio nes de los dos estudios. de orden de una carta, la nº 10, que parece Finalmente, la última fase se correspon- cronológicamente anterior a las nº 8 y 9. de con las quince cartas enviadas a Llorens La frecuencia de la correspondencia desde 1957 hasta 1967, determinadas por es irregular, con periodos en blanco (2 de el retorno del valenciano a España para vi- 1940; 5 de 1947; 3 de 1949; 1 de 1950; 2 de sitar a su padre enfermo y los viajes que, 1951; 1 de 1954; 1 de 1955; 2 de 1956; 4 de a partir de la muerte en 1957 de su pri- 1957; 2 de 1959; 4 de 1962; 1 de 1963; 1 mera mujer, Lucía Chiarlo, realiza durante DOSSIER III JORNADAS DE LABERINTOS: VICENTE LLORENS, HISTORIADOR DE LOS EXILIOS CULTURALES ESPAÑOLES 13 los veranos a España. Estas circunstancias lidad y la ayuda que de ellos he recibido. A se trasladan a las cartas con comentarios Andrés Soria y a Laura García-Lorca la efi- sobre la vida en el país bajo el franquismo ciencia y afabilidad como mediadores, pues que debió de ofrecer Llorens y los de un gracias a ellos pude ponerme en contacto Montesinos cada vez más achacoso y triste. con los herederos de José F. Montesinos, Son cartas en las que la presencia de la en- de quienes he recibido la autorización para fermedad, padecida por Montesinos o por la publicación de estas cartas. Muy espe- sus allegados, y de la muerte es cada vez cialmente, quiero dar las gracias a Mariana más persistente, se agudiza con el estado de Artero que tan amablemente ha atendido a tristeza del granadino y se expresa median- todas mis peticiones. te diferentes reflexiones sobre la experien- cia del exilio. En la transcripción de las cartas he res- petado la puntuación y efectos como el CARTA nº 1 subrayado. Mantengo como en los origi- AVLL 838 nales los títulos de las obras o términos en [Autógrafa. Un folio, dos caras] otras lenguas sin efecto alguno. Reproduz- París, 15 de enero 1940 co igualmente con xxxx las palabras tacha- das. Entre corchetes indico las anomalías Querido Lloréns: Cuando iba a contes- en algunas palabras y en notas al pie señalo tar su carta del 28 de noviembre que he las tachaduras o las enmiendas que el autor recibido estos días, llega a mis manos su introduce a mano en las cartas mecanogra- cable, que le agradezco en el alma. Perdo- fiadas, así como la disposición de los men- ne que no le conteste con la extensión que sajes autógrafos escritos por Nora Hasen- quisiera, pero no me sería posible hacerlo clever o su hermana. En las cartas 9 y 18 aún, y será necesario perder algún tiempo marco con asteriscos dos palabras ilegibles. en preliminares. Veo su ofrecimiento con Respeto la ortografía castellana utilizada simpatía, pero al mismo tiempo los detalles por Montesinos para escribir el apellido de que me daba en su carta me inspiran un Vicente Llorens. En las notas al pie facilito cierto temor. ¿Cómo montar sin libros una las referencias bibliográficas completas de enseñanza literaria? ¿Y cuánto tiempo ha- las obras a las que se alude en las cartas, bría de transcurrir antes de que yo pudie- así como de los libros, artículos o reseñas ra, decorosamente, irme a otra parte? Digo de Montesinos y Llorens a las que refieren. esto último porque, indudablemente, uno Agradezco a Manuel Aznar, Amalia Gar- de los alicientes de la empresa dominicana cía, Jaime Lapaz (sr. y jr.), Matthias Raab y sería recuperar, gracias a nueva documen- Ferran Santonja la oportunidad, la amabi- tación, una cierta libertad de movimientos; 14 pero como yo soy persona formal y no en- CARTA nº 2 gaño a nadie, no quiero intentarlo siquiera AVLL 839 sin saber antes a qué me comprometo. En [Mecanografiada. 15’5 x 24’5, una cara. Sin año] fin, mantengo mi candidatura por ahora, París, 19 de mayo [de 1940] pero escríbame enseguida respecto a los si- guientes extremos: Mi querido Lloréns: Hace mil días que 1) ¿Permite ese sueldo vivir decentemen- tengo propósito de escribirle, pero por mil te ahí? ¿Daría para comprar libros? razones lo he ido dejando para mañana, la 2) ¿Hay un presupuesto amigo a la cá- principal, el deseo de poder decirle algo defi- tedra que permitirá dotarla de biblioteca?3 nitivo sobre mí y mis proyectos. Pero su últi- 3) ¿En qué fechas funciona la facultad? ma carta no admite demora en la respuesta. El lío en que me encuentro no se debe, ni ¿Qué extensión tiene el curso? ¿Es posible en todo ni en parte a irresolución mía, sino a marcharse durante las vacaciones? la fuerza de las cosas. Ud. me aconsejará qué 4) ¿Se trata de un nombramiento libre resuelvo. En primer lugar, no tengo visado y sin grandes compromisos o está limitado para Santo Domingo, y por varias razones contractualmente? ¿Por cuánto tiempo? que no le expongo ahora, no quiero ir de Creo que esto es todo. emigrante. En segundo lugar me ha ofrecido Nora estaba para marcharse estos días, Castro un puesto en Austin para este vera- pero el Sere4 le ha negado el pasaje. Por lo no mismo, y como yo sé cómo se las gastan tanto, habrá que volver a empezar. Sabe los americanos en materia de inmigración, Dios hasta cuándo. temo muchísimo que no dé tiempo.5 Tengo Saludos a Lucía, míos y de Nora. Un otras cosas reservadas para más tarde, pero gran abrazo y hasta muy pronto, para mucho más tarde. ¿Ud. cree que po- dría conseguirse el visado dominicano rápi- Montesinos damente, de modo que yo pudiera ir en todo caso primero ahí? Claro que es muy posible que todo ello no seduzca gran cosa a esos se- 3 Los dos amigos muestran interés y afecto por los libros. Así, en sus Memorias de una emigración, Llorens valora el sueldo de cien dólares mensuales que cobraba como “profesor especial” en la Universidad de Santo Domingo porque además del alquiler y la manutención “algo nos quedaba todavía para otras cosas, como la compra de libros” (2006: 134). 4 El Servicio de Evacuación (o de Emigración) de los Republicanos Españoles aparece en mayúsculas en la carta siguiente. 5 Las cartas de Nora Hasenclever nos informan sobre este episodio. En septiembre de 1940, Montesinos sigue viviendo solo en París y parece reticente a viajar a Santo Domingo, a pesar de que cierran el hotel en el que reside y DOSSIER III JORNADAS DE LABERINTOS: VICENTE LLORENS, HISTORIADOR DE LOS EXILIOS CULTURALES ESPAÑOLES 15 ñores, que habrán de gastar dinero y papeles na amistad con ese muchacho, que aunque para tener el gusto de verme ahí unos días. está aún un poco verde, tiene buenos de- Piense Ud. y vea si encuentra una fór- seos y puede ser aprovechable. Quizá pue- mula. En todo caso, si lo de Texas fraca- da Ud. utilizarlo en ese Instituto de que me sara por la falta material de tiempo o por habla.7 Yo le agradeceré lo que pueda hacer alguna circunstancia, yo le cablegrafiaré por él, pues le tengo cariño. aceptando definitivamente. Me urge ex- Escríbame pronto. Muchos saludos a traordinariamente una solución, porque Lucía y gracias por haberme hecho objeto estoy al cabo como puede imaginarse. Y las circunstancias dificultan sobremanera de sus preocupaciones. el problema. El S.E.R.E ha vuelto a cerrar Un gran abrazo. y yo no sé a qué santo encomendarme. Montesinos8 Por Clariana, que ya habrá llegado a es- tas horas,6 sabrá Ud. de mí. He hecho bue- se encuentra sin dinero. Había recibido “un día antes de la ocupación alemana” el nombramiento de la Universidad de Texas, que le había procurado Américo Castro. Parece que algún comentario de compatriotas españoles ha per- judicado a Montesinos: “[Bernardo] Clariana me ha escrito todo lo que ha oído hablar de Montesinos cuando llegó en barco de Francia a Santo Domingo. Mira, Vicente, yo conozco bastante bien a Monte, y desgraciadamente no tengo ningún motivo de defenderle. Me imagino muy bien lo que ha pasado. Pero todo lo que cuentan sus compatriotas y sus «amigos» como Ventura y otros es mentira”. Por la misma carta de Nora sabemos que Montesinos debió de salir de París probablemente en los primeros meses de 1941. Nora y su madre intentan enviarle dinero, pero no dejan pasar nada a la zona ocupada (carta de 20 de septiembre de 1940) [AVLL 815]. 6 El latinista y poeta Bernardo Clariana (1912-1962), que ha aparecido en la carta anterior, se exilió tras la guerra primero a Francia, donde estuvo en el campo de concentración de Saint-Cyprien, y luego pasó a Santo Domingo y a Cuba, donde se estableció y dio clases en la Universidad. Clariana debió de llegar a Santo Domingo por enton- ces y se estableció en La Habana en julio de 1940. A él dedica Llorens una semblanza en sus Memorias de una emigración recordando que llevaba “el cigarrillo colgado de los labios a la manera de José Montesinos, de quien lo aprendió” (Llorens, 2006: 233-236; la cita es de la p. 234). Clariana escribe el 25 de marzo de 1941 desde La Habana a Vicente Llorens preguntándole si sabe algo de Montesinos y el joven poeta también hace lo posible por ayudar a mejorar su situación: “Pudiera ser que personas de la situación en Cuba e incluso por parte del Ministerio de Estado se hiciera alguna gestión a favor de algunos españoles intelectuales en Francia. Se trata de una gestión a favor de un grupo y yo naturalmente he dado el nombre de Montesinos” (Aznar, 2004: 224). 7 Posiblemente se refiera al proyecto del Instituto Escuela, fundado en enero de 1941 por Guillermina Medrano de Supervía (Llorens, 2006: 145-156). 8 En el vuelto del folio, alineado a la izquierda, en la parte inferior de la página y con letra de Vicente Llorens: “1. Fermín Perara Sarausa. / 2. José María Chacón y Calvo. / 3. Dr. Mario Martínez Azcue / 4. Dra. Elena López Her- nández. / 5. Dra. Concepción Castañeda. // [Línea tachada a la que sigue también en lista: Rector P.R. / E ---- / V. Díaz Ordoñez. / P. Troncoso Sánchez”. José María Chacón Calvo y Mario Martínez Azcue son cubanos. El poeta y diplomático dominicano Virgilio Díaz Ordoñez, publicó bajo el seudónimo de Ligio Vizardi. Pedro Troncoso Sánchez (Santo Domingo, 1904-1989) fue el primer decano de la Facultad de Filosofía de la Universidad de Santo Domingo, especialista en historia política dominicana. 16 CARTA nº 3 me indique –a condición de excluir “vivos”. No esto para pelearme con nadie. (1947 [SUP]) AVLL 1204 Sigo bien. Trabajo mucho y me aburro [Autógrafa. 1 cuartilla, dos caras. Sin datar. Mem- de lo lindo. No se imagina lo que necesito brete: “Hotel Shattuck / Berkeley 4, California”] un poco de conversación. Recuerdos a Lucía. Un gran abrazo, Querido Lloréns: Esta tarde le puse un ca- ble que quizá le sorprenda. Yo no me hice Montesinos antes cargo de su ofrecimiento, porque con- taba con que me utilizarían aquí en el semes- tre de verano, pero han olvidado el hacerlo, CARTA nº 4 yo me confié en que la cosa estaba prevista, [Autógrafa. 15 x 22. 1 folio, 2 caras. Sin datar, y al reclamar ahora llego tarde. La cosa no en la parte superior a lápiz: “1947”] tiene excesiva importancia, pero recién lle- (1947[SUP])12 gado9 y necesitado de muchas cosas que no AVLL 1205 he podido adquirir durante años, unos dóla- res este verano me hubieran ido bien. Temo Querido Lloréns: Hace mil días que ten- que sea ya tarde para todo, y si la gestión le go el propósito de escribirle. La cosa se ha causa la más mínima molestia desista desde ido aplazando de un día a otro por las in- luego. No me hago ilusiones. Si hubiera al- finitas chinchorrerías de mi situación aquí, guna esperanza dígame lo que por ahí puede la preparación de los cursos etc. Además interesarles.10 Yo tengo mucho escrito sobre había olvidado su dirección y Clariana no novela del siglo XIX –cursos hechos en Fran- me la enviaba nunca. No crea que le olvi- cia y aquí,11 –cosas sobre Quevedo, sobre D. do. Le estoy agradecidísimo por los esfuer- Juan Tenorio, sobre literatura pastoril. Pero zos que hizo para sacarme de aquel infier- si nada de eso es utilizable estoy dispuesto a no. (Respecto de otros queridos amigos no emprender cualquier nueva tarea que usted podría, sin mentir, afirmar lo mismo).13 9 Gracias a la carta de Jorge Guillén a Pedro Salinas del 16 de febrero de 1946 sabemos que por entonces se gestionaba la contratación de Montesinos en aquella universidad para ocupar la cátedra de Rudolph Schevill (Sali- nas-Guillén, 1992: 374). Esta carta nº 3 debe de ser de principios de 1947. 10 Llorens se encuentra todavía instalado en Puerto Rico, trabajando en la Universidad de Río Piedras. 11 Como se verá en la carta nº 8 y especialmente en la nº 26, Montesinos realiza buena parte de los estudios sobre novela del siglo XIX en París, donde hace consultas en la Bibliotèque Nationale. 12 Por la despedida, tiene que ser del mes de enero. 13 “Montesinos está muy quejoso, y con razón, de los amigos españoles de por aquí. Yo, claro, celebro de veras que se le ofrezca a Montesinos el camino de la salvación. Porque en Francia (en Poitiers) parecía perdido, desespe- rado” (carta de Guillén a Salinas, 16 de febrero de 1946; Salinas-Guillén, 1992: 375). DOSSIER III JORNADAS DE LABERINTOS: VICENTE LLORENS, HISTORIADOR DE LOS EXILIOS CULTURALES ESPAÑOLES 17 Celebro que le vaya bien y que trabaje Feliz año nuevo, con todas las bienandan- a gusto. Póngase a hacer cosas –y mán- zas posibles. Un gran abrazo de su amigo demelas. Me hablan de una antología en preparación que no puedo dejar de ver Montesinos interesante y curiosa.14 Lo del hormigui- llo me lo explico a medias. Está Europa de tal modo, que vivir ahora por aquí es ya un privilegio. (No sé si soy un descas- CARTA nº 5 tado, pero lo nostálgico no ha sido nunca [Autógrafa. 1 folio, dos caras: Sin datar] mi fuerte). Berkeley es tan indescriptible- (1947 [SUP])15 mente aburrido que quizá acabe mi ánimo AVLL 1206 por hormiguear también; el hecho de que en las tiendas haya cosas, aunque caras, no Gracias mil por su carta, querido Llo- sea preciso hacer colas interminables para réns. Yo no tengo prisa alguna, y si la de- conseguir una zanahoria y se pueda fumar cisión es afirmativa no me importa esperar. cuando se quiera, contribuye a retardar el Lo que me importaría sería conseguir unos proceso. No crea por lo que le digo que me dólares que me permitieran: a) ir al Este el he vuelto abyectamente materialista; estoy verano sin gran sacrificio económico, y b) descansando unos días de no haberlo sido tener algunos medios para hacer un check- nunca. up y recibir algunas precisiones autoriza- Escríbame de vez en cuando. Mil cosas das sobre mi estado de salud, aparente- a Lucía. Recuerdos de Nora que le manda mente muy buena. Quiero cerciorarme de con mucho afecto. que el régimen de pan y agua de que he 14 Se trata de una antología sobre poesía española del destierro en la que Llorens llevaba trabajado desde hacía meses. El 2 junio de 1946 escribe desde Puerto Rico a su amigo Eduardo Ranch una carta en la que le cuenta que ha rechazado la dirección del Departamento de Estudios Hispánicos de la Universidad para poder trabajar en sus “cosas”: “este verano voy a dar un cursillo sobre poesía española del destierro, desde los orígenes hasta nuestros días. Probablemente un resumen del curso servirá de introducción a la antología correspondiente que pienso publi- car. He recogido un centenar de composiciones de treinta autores. // Salinas, que está aquí, quiere que la publique enseguida, para que luego colabore con él en un trabajo sobre el Quijote, que pensamos publicar cuando el cente- nario del nacimiento de Cervantes el año que viene” (en Aznar Soler y Galiana Chacón, 2006: 64-65). La antología no llegó a publicarse, aunque Llorens llevaba tiempo dedicándose a la poesía del destierro, que pronto se convertirá en una línea de investigación más amplia: “Poesía española del destierro. El Cid”, Democracia, (Santo Domingo), 6-12-1942; Salinas, “Poesía española del destierro. Un romántico: El Duque de Rivas”, Democracia (Santo Domin- go), 8-2-1943). 15 La carta tiene que ser anterior a abril de 1947, porque entonces Llorens ya sabe de su contrato en la universi- dad Johns Hopkins de Baltimore, según refiere a Ranch en carta fechada en Puerto Rico el 4 de abril de 1947 (Aznar Soler y Galiana Chacón, 2006: 65). 18 gozado en Francia no ha dejado ninguna CARTA nº 6 cosa rara en algún recoveco de mi organis- [Autógrafa. 1 folio, dos caras. Sin datar] mo, y de que un día no voy a amanecer (SUP [1947]) inválido o con algún achaque más o menos AVLL 1207 incurable. Además, ya le dije que padezco de “conversation rentrée”, pues nunca he Querido Lloréns: No se apure por mí. Ya vivido más solo, y la perspectiva de largas suponía que llegábamos tarde o que había conversaciones bajo las palmeras es lo que, algún impedimento grave. Por mí tenía des- de todo mi plan, me seduce más. No sé si cartado, dada la fecha en que me di cuenta vendrá Nora, pues sus vacaciones no coin- de[l] olvido de estos señores, xxxx17 que me ciden con las mías; quizá pueda hacer una tocaba pasar un verano de barbecho. Y qui- escapada breve. Ella también tiene grandes zá valga más así, pues, viendo el horario etc. deseos de verlos a ustedes. de los exámenes, no sé cómo hubiera podido Gracias de nuevo por todo lo que ha he- salir a tiempo. Por lo demás, la parte más cho y haga. Recuerdos a Lucía y para usted egoísta de mi plan –casi todo él–, mi deseo un gran abrazo de de que nos reuniéramos algún tiempo y char- lar largo y tendido, se realizará más tarde en Montesinos otra parte y en otras circunstancias. Yo pasa- ré todo el verano en el Este, y no creo que el Transmita mis saludos a Margot Arce,16 diablo haga que pasemos por ahí sin vernos. a la que tuve el gusto de saludar en Madrid Tanto peor para el Mar de las Antillas, si no hace años. es testigo de nuestros importantes coloquios. Yo he andado pachucho estos días; tengo los nervios fuera de caja, sin Nora a causa de feroz aburrimiento que aquí se respira. Supongo que Puerto Rico es más diverti- do, –y lo deseo por usted. Aquí sin Nora la conversación es un pecado de leso purita- nismo. Yo no sé cómo han conseguido ha- cer de esta comarca privilegiada el país más 16 La hispanista puertorriqueña Margot Arce (1904-1990) se había doctorado en la Universidad central de Madrid en 1930 con una tesis sobre Garcilaso de la Vega y realizado estudios de postgrado en el Centro de Estudios His- tóricos, donde debió de conocer a Montesinos (Ruiz Sastre, 2015: 24). Fue nombrada directora del Departamento de Estudios Hispánicos de la Universidad de Puerto Rico en 1943 (así lo comunica a Pedro Salinas en carta del 2 de junio de 1943; Ruiz Sastre, 2015: 141). 17 Tachado. DOSSIER III JORNADAS DE LABERINTOS: VICENTE LLORENS, HISTORIADOR DE LOS EXILIOS CULTURALES ESPAÑOLES 19 aburrido de la tierra. Me paso semanas sin sobre todo estar “cerca del mundo”, y no a hablar con nadie. mil leguas de todo. Y no tiene que vivir en Recuerdos a Lucía y mil gracias por un cuarto de hotel. Y respirar aires euro- todo. Un gran abrazo peos. Casi le envidio. Nora está en Bennington College, Reming- Montesinos ton, Vermont. Escríbale que estoy seguro de que se alegrará mucho de saber de ustedes. Téngame al tanto de sus cosas. Si le pa- rece, dé mis recuerdos a Spitzer.19 Muchas CARTA nº 7 cosas a Lucía, y créame siempre su cordial [Autógrafa. 1 folio, dos caras. Sin datar] amigo (1947 [SUP]) AVLL 1208 J.F. Montesinos Querido Lloréns: he sentido no coincidir con vosotros estos meses pasados en ningún CARTA, nº 8 punto de este vasto continente. Otra vez [Autógrafa. 2 cuartillas, 3 caras. Sin datar] más. Bienvenidos,18 y espero que les vaya (1949 [SUP]) mejor que a mí en este rincón, donde no me AVLL 1427 va mal en cierto sentido –acaban de nom- brarme full professor y de estabilizarme, por Querido Lloréns. Mil gracias por su car- tanto– pero donde me aburro de tal modo, ta. Supongo que Nora le habrá remitido, que me parece que la Tebaida fue un lugar cuando esta llegue, unos papeles míos res- de delicias punto a esto. No acabo de acos- pecto de los cuales vivo a ciegas: ignoro to- tumbrarme a trabajar por aburrimiento. talmente el interés que puedan tener. Espero, en efecto, grandes cosas de us- Pensados como capítulos de un libro in- ted, que ahí tendrá libros y posibilidades. Y terminable, que probablemente no podré 18 Llorens inicia su estancia en los EE.UU. en la Johns Hopkins University (Baltimore) en agosto de 1947 gracias a la intervención de Pedro Salinas. “Allí, tres maestros y amigos van a ser decisivos en su trayectoria profesional a través de las diversas universidades norteamericanas en donde ejerció, tres personalidades intelectuales que son autoridades científicas de la historia y la filología: Américo Castro, Leo Spitzer y Pedro Salinas” (Aznar Soler y Galiana Chacón, 2015: 66). La carta, por tanto, es posterior a agosto de 1947. 19 Leo Spitzer se encontraba en la Johns Hopkins Univesity desde 1936, donde había llegado procedente de la Instanbul University (Wellek, 1960: 310). Recordemos que había coincidido con Llorens en la Universidad de Marburgo, durante el lectorado del valenciano en el curso 1929-1930. Ambos se trasladan en 1930 a Colonia y permanecen hasta 1933, cuando Spitzer es despojado de su cátedra debido a los avances del nacismo, razón por la cual Llorens renuncia a su puesto (C. Guillén, 2007: 343). 20 acabar nunca –imagine la labor que supo- Núñez Arenas,22 que ha trabajado bastante ne llenar los intersticios, leer tanto novelón sobre este asunto, ha publicado pocos da- mediocre, raramente accesible aquí etc.– tos, lo que indica que no tiene más. Tengo supongo que pierden mucho leídos sueltos. notas de varios catálogos de editoriales que Le agradeceré mucho que me ayude un probablemente estarán en la Nationale y se poco a completar ese capítulo introducto- podrían hacer fotocopias, y alguna cosilla rio sobre las traducciones. sobre Alcalá Galiano que seguramente co- Esa historia de las emigraciones20 –pro- noce. Gran figura la de don Antonio, hom- yecto que, dicho sea de paso, me parece de bre de gran clarividencia. ¿Tienen ustedes perlas– de seguro le ha permitido allegar ahí en alguna parte sus memorias –las que datos que yo desconozco. No me es acce- se titulan así, y no Recuerdos de un ancia- sible el estudio de Alcalá Galiano del que no, gran libro, pero sin datos literarios que habla –no tenemos en esta biblioteca más yo pueda utilizar?23 Atheneum que una revista de este título pu- Téngame al corriente de lo que hagan. blicada en Boston, y está muy incompleta. Ayudémonos. Yo he hecho algunos meses Si me permite darle un vistazo a sus foto- hace un artículo sobre Balzac en España copias se lo agradeceré muy mucho.21 Le de que le mandaré una separata si recibo escribo en casa, tarde, y sin mis fichas a la algunas.24 mano. Otro día le remitiré algunas cosas Recuerdos a Lucía. Un gran abrazo de que quizá pudieran interesarle. En Francia su amigo yo no pude ocuparme de lo que hubiera de- seado más: de buscar documentación de las José F. Montesinos antiguas editoriales para determinar la ta- rea literaria de los emigrados, impenitentes traductores. No creo que sea cosa fácil, pues 20 El 20 de abril de 1949 escribía Llorens a su amigo Eduardo Ranch, al referirse a su artículo “El retorno de un desterrado”: “se trata sólo de un esbozo, sobre el que poseo tantos datos nuevos (principalmente de revistas ingle- sas de la época) que voy a convertirlo en libro” (cit. en Aznar Soler y Galiana Chacón, 2006: 66). 21 Se refiere a “Literature of the nineteeth Century: Spain” de Antonio Alcalá Galiano, que había aparecido en la revista londinense The Athenaeum entre abril y junio de 1834, cuya traducción publicará Vicente Llorens en 1969: Literatura española del siglo XIX, (Madrid, Alianza editorial), acompañada de una breve introducción, 174 notas y un cuadro cronológico. 22 Manuel Núñez de Arenas y de la Escosura (1886-1951). Véase Charles V. Aubrun (1951). 23 Se refiere a las Memorias de D. Antonio Alcalá Galiano, publicadas por su hijo, Madrid, Imprenta de E. Rubiños, 1886. 24 Montesinos, José F. (1950), “Notas sueltas sobre la fortuna de Balzac en España”, Revue de Littérature Com- parée, XXIV, 2 (abril-junio), pp. 309-338. DOSSIER III JORNADAS DE LABERINTOS: VICENTE LLORENS, HISTORIADOR DE LOS EXILIOS CULTURALES ESPAÑOLES 21 CARTA nº 9 el ***25 eternamente. Pero ¿qué más da? Es- toy decidido a dar lo más pronto que pueda [Autógrafa. 2 folios, 4 caras. Sin datar] (1949 [SUP]) ese capítulo de introducción –el de las tra- AVLL 1425 ducciones–, pero quiero anticiparlo de una bibliografía cuya formación me cuesta una Mi querido Lloréns: mil gracias por su fatiga inmensa. Y ahora que en España pu- carta; sus elogios me dan mucho ánimo. blican tantos catálogos y libros sobre libros Pero lo que usted ha leído, aunque está in- –acaba de salir uno sobre Cabrerizo, que completo, y muy incompleto, es lo más fácil aún no tengo;26 y tardan tanto en llegar de de hacer. Quedan, aun en esos capítulos fá- España!–, ahora tengo más miedo que nun- ciles, lagunas enormes –algunas se van col- ca a dar nada por definitivo. mando, aunque lentamente, pues ello quiere Le escribo sin tardanza porque tengo algo decir que habrá que rehacerlo todo. Yo po- que comunicarle. He encontrado varias co- dría escribir, enteramente nuevo, el artícu- sazas sobre Llanos Gutiérrez,27 que en efec- lo sobre Alarcón y rectificar no poco de los to, fue el secretario de Mendizábal. Sus dos otros. Y tendría que rehacer por completo novelas están en esta biblioteca –tres tomos lo que tengo redactado sobre el costumbris- cada una, bastante copiosas–; además pu- mo, y sobre Fernán Caballero, un capítulo blicó la versión inglesa de aquella famosa tan importante como el de la novela histó- historia de la escapatoria de Van Halem rica está sin empezar siquiera. Ya ve que no [sic],28 de que hay aquí en Berkeley edición es exceso de escrúpulo lo que me detiene. americana, edited by the autor of Don Este- Cuando, en unos meses de vacaciones, me ban and Salvador,29 impresa en Nueva York, decida a redactar alguna cosa, estoy segu- Harper, 1828, supongo que copia de otra ro de que, apenas acabadas, voy a encon- inglesa de ese año o poco anterior. Pero esto trarme mil otras de importancia que se me no es nada. Resulta que el tal Llanos era habían pasado por alto. Así la obra está en nada menos que el cuñado de John Keats, 25 Ilegible. 26 Francisco Almela Vives, El editor don Mariano de Cabrerizo, Madrid, CSIC, Instituro Nicolás Antonio, 1949, 342 pp. 27 De Valentín Llanos Gutiérrez (1795-1885) se ocupa Llorens en diferentes ocasiones en Liberales y románticos (especialmente 1954: 220-224; 1982: 260-267), donde se encuentran algunos de los datos que se facilitan en esta carta. 28 Se refiere al volumen de Juan van Halen, Narrative of Don Juan van Halen’s imprisonment in the dungeons of the Inquisition at Madrid, and his escape in 1817 and 1818: to which are added, his journey to Russia, his campaigns with the army of the Caucasus, and his return to Spain in 1821, edited from the original Spanish manuscript by the author of “Don Esteban” and “Sandoval”, New York, Collins and Hannay, 1828. 29 Corregido arriba “Sandoval”. 22 el poeta casado con una hermana suya, Fan- cuentro –aunque supongo que pedirá que se ny, fallecida en Madrid en 1890 (Llanos vi- los manden. vió hasta 1885). Hasta hace poco, todavía De Trueba y Cossío tenemos aquí muy quedaban descendientes suyos en Madrid. poca cosa, pero entre lo poco que hay figu- El matrimonio tuvo lugar ya muerto Keats, ra una pieza de teatro, Mister and Mistress pero Llanos le conoció en Roma. Sé todo Pringle,31 en una colección de obras dramá- esto por un libro que figura en esta biblio- ticas varias. teca –y probablemente en esa; de todos mo- Nada vi de Florán.32 En orbe literario, dos debe de ser fácilmente accesible: Fanny que no vi en efecto, debe de ser cosa corta, Keats, by Marie Adami, London, John Mu- y lo mejor sería fotocopiarlo. Voy a pregun- rray, 1907. Aunque en este libro se habla tarle a Bataillon si le es posible darle un vis- bastante de Valentín Llanos, la autora, que tazo, y que informe sobre los riesgos de la parece tonta, no saca de esa figura todo el operación.33 partido que podría. Pero además de los da- El trabajo que me dice envió en tríptico, tos que da, da varias pistas que usted puede ¿no es el artículo que publicó Filosofía y Le- seguir. Sospecho que este personaje merece tras en el primer fascículo de este año?34 Por atención. Mañana voy a darle un vistazo a lo que he visto en él –no lo he papeleteado sus novelas, que, hojeándolas hoy, me han aún– contiene datos que me interesan. parecido más historia que novela. En el pró- Varias preguntas: logo de Salvador30 se indican algunos perso- ¿Sabe quién fue un Eugenio Santos Gu- najes de los que le habían dado datos, entre tiérrez,35 que figura en alguna edición como ellos el canónigo Riego. Ya le diré lo que en- traductor de Faublas?36 Esa traducción se 30 Corregido arriba “Sandoval”. 31 Noticias que se encuentran en Liberales y románticos: “De esas obras únicamente dos han llegado a nosotros impresas: la farsa musical Call again to-morrow, y Mr. and Mrs. Pringle, piezas ambas en un acto”. En nota: “Mr. and Mrs. Pringle, a comic interlude in one act...., Cumberland, London, [1832]; 27 pags” (Llorens, 1979: 280). 32 Juan Florán, marqués de Tabuérniga (1801-1862). (Véase Saura, 2008). 33 El hispanista Marcel Bataillon, que había sido confinado en el Campo de Royallieu en 1941, era entonces Pro- fesseur au Collège de France y desde 1950 miembro de The Hispanic Society of America. Se trata, al parecer, de escribir a Bataillon para ver si era posible hacer fotocopias del fondo de la Bibliotèque Nationale. Gracias a Bataillon y a Charles V. Aubrun Montesinos fue nombrado Lector en la Universidad de Poitiers en 1940 (Silverman, 1970: 22). 34 Se refiere a “La emigración liberal española de 1822”, Filosofía y Letras [México] (enero-marzo 1949), pp. 73-114. 35 Subrayado en rojo. 36 “Las Aventuras del baroncito de Faublas, trad. de Eugenio Santos Gutiérrez se publicaron en París, 1820; París, Rosa, 1821, 4 vols. 8º, y más tarde, también en París, Moquet, 1837, 4 vols. 16º. Hay otra traducción atribuida a don J.A. Llorente en alguna bibliografía, pero de seguro confundida con la de Santos, secretario del historiador de la Inquisición, con portada de Madrid (impresa en realidad en París, 1822; reimpresa en Sevilla más tarde, 1836, 1838” (Montesinos, 1954: 65; 1979: 54). DOSSIER III JORNADAS DE LABERINTOS: VICENTE LLORENS, HISTORIADOR DE LOS EXILIOS CULTURALES ESPAÑOLES 23 atribuye a veces a Llorente, y hay ediciones, Llanos no fue, en efecto, emigrado de como una de París de 1820, en que parece 1823; se expatrió, según parece, poco des- que se dice que el libro había sido traducido pués del 14. Sus novelas –son seguramente por Eugenio Santos Gutiérrez, secretario de suyas– le acreditan de liberal exaltadísimo D.J.A. Llorente. Esto parece más verosímil y muy anticlerical. (No puedo juzgar sino que no que el historiador de la Inquisición por los prólogos). Supongo que se hizo anduviere traduciendo libros pornográficos. protestante. (Se casó en la Iglesia de ST. ¿O era el tal S.G. un testaferro? Lake, en Chelsea, el 30 de marzo de 1826; ¿Ha encontrado alguna vez en esas supongo que será fácil averiguar de qué bibliotecas el libro de don Eugenio de rito es esa iglesia) Ochoa, Horas de invierno?37 De este libro, que, como usted recordará, mereció uno de los más dramáticos artículos de Larra, na- CARTA nº 10 die da razón. Debió de salir en 1806 [sic] y contenía xxxx38 traducciones de varios, [Autógrafa. 1 folio, 1 cara. Sin datar] entre otros Balzac. En la Nacional de París (1949 [SUP]) AVLL 1426 no está, ni aquí tampoco.39 ¿Sabe usted que en el Oberlin College (Ohio) hay una gran colección de novelas es- Querido Lloréns: Perdone que le tenga pañolas? Quizá haya allí algo que le interese. tan olvidado. Tengo mil quehaceres que me Yo aún no he hecho indagación alguna, pero quitan ánimos para escribir, ya que no me estos días pienso escribir al bibliotecario. gusta hacerlo, cuando me dirijo a los ami- Espero con suma impaciencia las cosas gos, atropelladamente y entre dos clases, u que me anuncia. otras monsergas. Recuerdos a Lucía. Siempre suyo. He sabido de su traslado a Princeton,40 y, como supongo que eso representa un as- J.F. Montesinos censo, le felicito. 37 Subrayado en rojo. 38 Tachado. 39 Parece que Montesinos no consiguió ver el volumen Horas de invierno (Madrid, Imprenta de I. Sancha, 1836- 1837, 3 vols.), cuyo traductor fue Eugenio de Ochoa. El autor de la Introducción cita el volumen a propósito de la presencia de Hoffmann en España: “Hay un cuento de Hoffman en las Horas de invierno, colección publicada por Ochoa” (1982: 90), sin ofrecer más detalle. Vicente Llorens no lo cita en Liberales y románticos. 40 La correspondencia entre Salinas y Guillén constata que ya en octubre 1948 Américo Castro movía sus hilos para trasladar a Princeton (New Jersey) a Vicente Llorens, gestión que se da por concluida en abril de 1949 (Aznar Soler y Galiana Chacón, 2006: 70). Es muy probable, pues, que Llorens empezase el curso 49-50 en Princeton y que se trasladase a finales de agosto o principios de septiembre del 49. Esta carta, por tanto, debió de escribirse en el otoño de 1949, puesto que Montesinos felicita a Llorens por su traslado. 24 Recuerdos a Lucía. No me olvide que yo sienta bien. Quizá la aquí inminente prima- le prometo la enmienda. vera –aunque cada jueves y cada martes hace Un gran abrazo, un frío que monda– la mejora y nos mejora.42 Recibí sus fotocopias, que aún no he es- Montesinos tudiado a fondo –de noche no puedo leer estas letras blancas, y de día tengo poco ¿Quiere entregarle esta carta a Nora? Si tiempo. Yo se las devolveré lo antes que se ha marchado ya, hágame el favor de re- pueda, y antes aún el libro sobre Cabreri- mitírsela.41 zo, de que tengo ejemplar.43 Es poca cosa, y no encuentro en él nada que no tuviese ya registrado. Lo que me interesaría tener es la memoria autobiográfica de Cabrerizo, CARTA nº 11 pero no hay modo de dar con ese librejo.44 [Autógrafa. 15 x 23,5; 1; 2 caras. Membrete: Puesto que ya debe de haberlo leído, ape- “José Montesinos//284 Colgate Avenue // Ber- nas es necesario que le diga nada de don keley, California”. Sin fechar] (1950 [SUP]) esteban. La edición que tenemos en esta bi- AVLL 1499 blioteca reza en la portada: Don Esteban or Memoirs of a Spaniard Written by himself. Mi querido Lloréns: perdóneme este in- London, Henry Colburn, 1825; son 3 vols. terminable silencio, debido a muchas causas. En 8º. Me lo leí todo y me interesó bastan- Yo soporto mal este periodo en [sic] enve- te, aunque la parte propiamente novelesca jecimiento en que me hallo, y tengo graves es pobre y hecha de lugares comunes. Algu- murrias que me impiden tomar la pluma en nas de las páginas relativas a la guerra son la mano. Nora anda malucha, lo que no con- de bastante interés, y hay ya en ellas algo tribuye a iluminarme la vida. Ha mejorado de “episodio nacional”; lo relativo a la re- aquí no poco, pero apenas hay semana sin acción está demasiado “en blanco y negro” jaquejazo, y sospecho que este clima no le pero resulta convincente.45 No le metí el 41 Nora Hasenclever se veía con más frecuencia con el matrimonio Llorens, puesto que trabajaba en Bennington. 42 Curiosamente de lo mismo se queja Nora, pero respecto de su marido por las mismas fechas: “Hay una cosa de que yo me he convencido: este clima no le conviene. Estas nieblas que nunca acaban, la falta de sol – no es vida para un granadino” (carta del 21 de enero de 1950). 43 Véase carta anterior, n. 26. 44 Se refiere a las Memorias de mis vicisitudes políticas desde 1820 a 1836, Valencia, Imprenta de D. Mariano de Cabrerizo, 1854, 162 pp. 45 Veáse la carta anterior en la que se trata del mismo asunto. En Liberales y Románticos escribe Vicente Llorens sobre Don Esteban: “Ni la pincelada costumbrista era nueva, ni la narración histórico-novelesca a manera de ‘episo- dio nacional’” (1954: 220; 1973: 262). Llorens cita la misma edición del volumen en nota 5, p. 261. DOSSIER III JORNADAS DE LABERINTOS: VICENTE LLORENS, HISTORIADOR DE LOS EXILIOS CULTURALES ESPAÑOLES 25 diente a Sandoval porque son otros tres to- CARTA nº 12 mos, y temía, si los sacaba de la biblioteca, [Autógrafa. Tarjetón; 2 caras. Membrete: que, al pedirlos usted, si los pedía, le hicie- “University of California // Departament of Spa- sen aguardar y perder el tiempo. Me intere- nish // and Portuguese // Berkeley 4, California”. sa eso que me dice de influencias posibles de Sin fechar] Salvandy46 y de ver si hay huellas europeas (1951 [SUP]) en la literatura novelesca peninsular. AVLL 1569 Aún no he escrito a Oberlin College. Tengo cierta ilusión de ir allá y registrar Querido Lloréns: con este correo le remi- aquello yo mismo. Es difícil hacer la con- to las fotocopias, que le agradezco infinito. sulta sin que le copien a uno el catálogo. Esto hay que publicarlo y pronto. No creo Ya veremos. Además estoy tan desganado que fuera imposible encontrar aquí o allá, y flojo, que cada día me entran tentaciones un editor dispuesto a dar toda la obra de de dejarlo todo. Blanco, y un buen libro sobre él, además. Hasta pronto. Gracias por todo. Recuer- Lo español como lo inglés, con traducción dos a Lucía. Un abrazo de su amigo o sin ella. Blanco no es hombre que se pres- te fácilmente a sacar fichitas y pasajitos Montesinos para ponerlos en notas al pie: lo que cuenta es “el aire que respira”. Toda esa atmósfera literaria, que es menester sentir y para ello hay que tener los textos a mano. Duro y a ello. Y todo, todo, nada de páginas selectas y de “El pensamiento de B.W.” Le escribo con el pie en el estribo; maña- na me voy a Detroit.47 No dejaré de reco- mendarle a quien vea. Quizá podamos vernos en N.Y., donde yo caeré hacia el 30. En todo caso, lo lla- maré. 46 “Un año después [1826] el conde de Salvandy publicaba su novela Don Alonso ou l’Espagne, histoire con- temporaine, a la que sirve de fondo la historia de España en los veinte primeros años del siglo XIX, y en la que debió inspirarse Llanos. Pero en su obra tuvo la feliz idea de combinar por primera vez dos de los elementos más atractivos en su tiempo: el costumbrista y el histórico” (Llorens, 1954: 220; 1973: 262). 47 Montesinos se dirige al congreso de la Modern Language Association celebrado en Detroit en diciembre de 1951, como atestigua el autor en la nota final a su artículo “Cervantes, antinovelista”, en la que señala que el texto, publicado en Nueva Revista de Filología Hispánica, (VII [1953], pp. 499-514) “es, apenas retocada, una comunica- ción al congreso [...]” (514). 26 Tengo que escribirle sobre el maestro,48 creo, se escribió entre nosotros tan a la lar- que me tiene acongojadísimo. Pero esto es ga, en este tiempo, sobre la novela en ge- largo. Un abrazo neral, ni, dadas las ideas del tiempo, de un modo tan inteligente. Creía, al leerlo, que Montesinos este artículo era de Lista, y que estaba en sus Ensayos,50 pero venido aquí, comprue- bo que no está en ellos –tengo ejemplar. ¿Tiene usted alguna idea sobre esto? No CARTA nº 13 sé por qué creo recordar que usted me ha- [Autógrafa. 15 x 23’5, 1, dos caras. Membrete: bló del artículos de Mora, más afirmativos “José F. Montesinos // 284 Colgate Avenue // Ber- de la novela que lo que dice en su prólogo keley, California”. Sin fechar]49 (1951 [SUP]) a Lista, refiriéndose, es cierto, al pseudo AVLL 1570 Byron del Vampiro.51 ¿Es que el tal artículo es de Mora?52 Tengo que utilizar este dato Querido Lloréns: una pregunta hecha a en un papel que voy a leer en Detroit,53 y escape. En El Censor de 1822, nº 85, 15 le agradecería que me dijera cuanto antes marzo, pags. 24-26, hay un compte rendu lo que sabe del caso. Y no deje de man- de la Matilde de Mme. Cottin que tiene darme algunos de los datos de novela que para mí un interés extraordinario. Nunca, haya encontrado. Quiero soltar mi “intro- 48 Si la carta puede datarse, como parece, en los primeros días de diciembre, se trata de la salud de Pedro Sa- linas, que había sido trasladado a mediados de noviembre de 1951 al Massachusetts General Hospital, a causa de un mieloma canceroso, y que muere el 4 de diciembre (Bou, 2007: 21). 49 Esta carta se debió de escribir muy poco después de la anterior. 50 Alberto Lista, Ensayos literarios y críticos, prólogo de J.J. de Mora, Sevilla, Calvo-Rubio y compañía editores, 1844. En “De la novela” escribe Lista: “y si no hay quien las escriba bien [las novelas], las leeremos mal escritas porque no se excusa leer novelas mientras haya jóvenes de ambos sexos, felices, cuando a lo menos ven respetada en ella la moral” (1844: 156). 51 Se refiere a la novela El vampiro de Polidori atribuida a Byron en una edición parisina de 1819. Montesinos catalogó cuatro traducciones españolas: Barcelona, 1824; París, 1829; Madrid, 1841 y 1843 (1955: 207-208). 52 Esta pregunta, sin signo de admiración inicial, se intercala interlineada y se señala con una flecha el lugar que debe ocupar. 53 El “papel” (paper) es “Cervantes, antinovelista”, véase nota 48. La duda sobre la autoría de la reseña de la Matilde de Cottin llevó a Montesinos a no identificar al autor de la reseña ni en su comunicación ni después en su artículo publicado en la Nueva Revista de Filología Hispánica. Señala en este último: “En 1822, la revista de Madrid El Censor publicaba un artículo sobre la Matilde de Mme. Cottin traducida por García Suelto, y en ese importantí- simo ensayo, leemos con asombro creciente” (511). Ya en la Introducción señala sin ambages la supuesta autoría: “En 1822, la revista de Madrid El Censor publicaba un artículo sobre la Matilde de Mme. Cottin, y en ella se refería el autor –de seguro Lista, que expuso en otras partes ideas muy análogas, aunque en tono más afirmativo– a un cambio [...]” (1955: 48; 1979: 40). DOSSIER III JORNADAS DE LABERINTOS: VICENTE LLORENS, HISTORIADOR DE LOS EXILIOS CULTURALES ESPAÑOLES 27 ducción” cuanto antes. No quiero robarle ceres, otras de una pereza incoercible, proba- tiempo. Me bastaría con una indicación bi- ble síntoma de vejez. No obstante la pereza bliográfica; yo trataré de buscar los textos. he hecho bastantes cosas que ya verá.54 ¿Cómo está Lucía? Muchos recuerdos. Entre tanto he recibido de Méjico los Li- Un abrazo, con el afecto de siempre, berales y románticos, y me he quedado de una pieza. Yo sabía, por lo que habíamos Montesinos hablado, que el libro era muy bueno, pero me ha sorprendido agradablemente ver que Si tiene un momento de lugar, no deje de es mucho mejor de lo que yo suponía. No mandarme una nota a los textos de Alar- tiene desperdicio. En cuanto me quite de cón que hay en la revista que me dijo –creo encima algunas cosillas que tengo encima, que El Liceo, de Granada. he de ponerme a la tarea de reseñarlo como merece.55 Es menester que esto circule, y mucho. No sólo el aparato erudito es enor- me, toda la información que ofrece, exce- CARTA nº 14 lente y de primerísima mano; literariamente [Mecanografiada. 1 folio, 2 caras. Sin datar, aun- es de toda calidad y hay páginas, como la que en la parte superior, a lápiz, “Nov. o Dic. 1954”] muerte del canónigo Riego, o la referente a AVLL 1761 las expediciones de Mina y Torrijos, que se leen como la mejor novela. Es fenomenal. Mi querido Lloréns: hace mil días que le De un modo egoísta, me complace sobrema- debo unas líneas. La razón de no haberlo he- nera ver que coincidimos en todos los jui- cho antes es que desde primeros de septiem- cios, cuando tratamos de la misma materia; bre estoy decidido a ir a Nueva York todos cuando vea mi librico sobre los comienzos los días, pero siempre se ha interpuesto algo, de la novela en España se hará cargo de y nunca voy. Algunas veces se trata de queha- muchas de estas coincidencias56. Creo que 54 Como señala Silverman, Montesinos compaginó su estancia en Berkeley “con frecuentes visitas a la Hispanic Society de Nueva York y a Bennington, Vermont” (Silverman, 1970: 22), mientras que, en 1954, año en que se escri- be esta carta, Llorens viajaba todos los sábados a Nueva York, donde “[d]e tarde en tarde pasa a verme algún viejo amigo como Montesinos o Guillén” (Alonso-Ranch Sales, 2003: 113). 55 Montesinos escribió una elogiosísima reseña, en la que se encuentran algunas de las ideas esbozadas aquí, de Liberales y románticos. Una emigración española en Inglaterra (1823-1834), México, El Colegio de México, 1954, 382 pp.: “V. Llorens Castillo, Liberales y románticos. Una emigración española en Inglaterra (1823-1834), Nueva Revista de Filología española, IX (1955), pp. 283-292. Reeditado por Silvermann (1970: 195-210). 56 Se refiere a la Introducción a una historia de la novela en España en el siglo XIX. Seguida del esbozo de una bibliografía española de traducciones de novelas. 1800-1850), Valencia, Castalia, 1955; segunda edición, corregida, Editorial Castalia, Madrid-Valencia, 1966, 294 pp. 28 hubiera valido la pena hacer una lista apar- importantes (en muchas de las cuales no te de todos esos artículos, aparecidos anó- me podía meter siquiera, a menos de ha- nimos en revistas inglesas, pues los eruditos cer una cosa inextricable, y hay asuntos son muy vagos y no leen los libros por ente- que rebasaban los límites que yo me había ro. Pero supongo que todo se andará, y que propuesto, pero si hubiese tenido datos a esa lista será el apéndice de ese otro libro a mano, hubiera podido por lo menos aludir que debe ponerse ahora: Una antología de a ellos.) Espero poder mandárselo pronto, toda esa literatura, que la ponga a nuestro pues la imprenta que corre con él, que es alcance, en textos íntegros. Una antología Castalia, de Valencia, es sobremanera efi- bilingüe, de la que saldrá un Galiano desco- caz y trabaja mejor que ninguna otra que nocido, un Mora nuevo y un Blanco-Whi- yo conozca. Las primeras pruebas vinieron te sorprendente. Un libro bien gordo, con casi limpias, de modo que las segundas cuantos documentos sea posible reunir.57 Y apenas llevarán otra cosa que el “tírese”. luego hay que ponerse58 a hacer la historia Entre tanto ha salido mi edición de la Pri- de la emigración liberal en Francia (y aun de mavera y flor de romances, hecha también la emigración reaccionaria, pues en Francia por Castalia; uno de los libros más bonitos, hubo emigrados de todas las clases), tarea tipográficamente hablando, que se han he- menos brillante y de seguro más complica- cho de algún tiempo a esta parte.59 No ten- da, pero sumamente necesaria. Si estuviera go más que un ejemplar, que me han man- hecha, ese libro mío a que me refería sería dado por avión, a mi costa; cuando tengan más completo y más exacto. más le haré llegar uno. Me interesa saber Pasé la última semana corrigiendo las qué piensa de las chifladuras que se me han pruebas de ese aborto, y aunque sigo cre- ocurrido sobre esos benditos romances. A yendo que es mejor que cuanto se ha es- los cuales tengo que volver ahora, casi obli- crito hasta ahora sobre el tema, me desco- gatoriamente, pues su estudio justifica mi razona lo mucho que ignoro de mil cosas sabbatical. Ya estoy en ello; probablemen- 57 Ese proyecto con el que anima a Llorens en esta carta se sugiere también al final de la reseña a Liberales y románticos: “Tiene que darnos los materiales necesarios, esos textos que tantos apriorismos y tantas confusiones desvanecerán. Pero tiene que darnos también –él solo puede hacerlo– un gran libro sobre Blanco-White y un gran libro sobre Galiano. ¿Y por qué no un gran libro sobre nuestro romanticismo, que, a pesar de los muchos materiales desperdigados, resulta cada vez más confuso, por falta de métodos rigurosos y de ideas claras?” (Montesinos, 1970: 210). 58 Corregida la “o” de la palabra en bolígrafo. 59 Montesinos entra en contacto con Castalia gracias a su amistad con Antonio Rodríguez-Moñino que en 1952 le había recomendado la editorial, pues publicaba fuera del marco oficial, y alaba su buen quehacer (Rodríguez-Mo- ñino Soriano, 2002: 389). Primavera y flor de los mejores romances recogidos por el Licdo. Arias Pérez. Reimpreso directamente de la primera edición. Con un estudio preliminar. Editorial Valencia, Castalia, 1954, xciv – 306 pp. DOSSIER III JORNADAS DE LABERINTOS: VICENTE LLORENS, HISTORIADOR DE LOS EXILIOS CULTURALES ESPAÑOLES 29 te interrumpirán esta labor las pruebas de [Autógrafo de Ira Hasenclever, hermana un malhadado Alarcón que me imprimen, de Nora] muy mal, en Zaragoza.60 Ya leí las prime- ras pruebas y eran un desastre. Viele Herzliche Grüße für Sie beide. Ich Con que ya ve que no todo es pereza. grautliere zu dem Buch! He de volver muy pronto a Nueva York. Herzliche Grüsse von Mama.64 Ya es inexcusable. En cuanto caiga por allí se lo haré saber. IRA Termino aquí para dejarle algún espacio a Nora. Mil enhorabuenas. CARTA nº 15 Un entrañable abrazo61 [Mecanografiada. 1 folio, 2 caras. Sin datar] Montesinos (1955) AVLL 1837 [Autógrafo de Nora Hasenclever] Mi querido Lloréns: hace mil días que tengo el propósito de escribirle y siempre se interponen mil monsergas que me lo impi- Enhorabuena querido amigo! Todavía den. A mí no me gusta que este buen rato de no he tenido ni un momento libre, pero charla que es siempre una carta a un buen este invierno quiero leer tu libro. Monte amigo, se haga de cualquier manera, entre pasó dos noches enteritas con tu libro. Está puertas, a la media vuelta, como quien dice. entusiasmado. Perdoname por no haber- Necesito un cierto vagar y promesas de cal- te contestado tu carta. Con mi trabajo en ma para antes y después. No sé ya cuántas el Collage, con mi madre muy débil y con son las tesis que pesan sobre mis costillas, a todo el Haushalt62 –(sin gran ayuda) estoy lo que hay que agregar meetings y comittees ocupadísima. Un gran abrazo para Lucía y y trescientas cosas más. Quería escribirle de para ti. Hasta pronto, ¿Cómo está Lucía?63 lo avergonzado que estoy por no haberle remitido aún las fotocopias que me prestó. 60 Pedro Antonio de Alarcón, Edit. Librería General, Zaragoza, 1955, 182 pp. 61 Frase manuscrita. 62 Tareas domésticas en alemán. 63 A partir de “mi madre”, Nora escribe en el margen derecho en apaisado, la despedida (“Un abrazo [...] Lucía?”) aprovechando el margen izquierdo también en apaisado. 64 “Muchos saludos cordiales para ustedes dos. ¡Enhorabuena por el libro! Saludos cordiales de mamá!”. 30 Irán sin falta esta semana que entra. En todo que encabeza la bibliografía, y me diga qué caso, esté seguro de que están safe with me. le parece todo ello. Pero sobre todo quería saber qué diablos es No tengo noticia alguna de esas tesis de su vida y cómo le va a la pobre Lucía. Me sobre emigrados españoles. De este depar- alegro que se me haya adelantado, pues su tamento de español no son, de ello estoy carta haría mi silencio inexcusable. Aprove- seguro. Si existen, deben de haberse escrito cho un fin de semana relativamente tranqui- para el departamento de historia. Ya pro- lo para ponerle estas líneas. curaré enterarme. Me alegro que le haya gustado el Alar- Mi reseña de su libro está para salir, en cón. Es poca cosa, pues el tema no da más efecto. Yo no he visto las pruebas, pero ten- de sí, pero quizá valga algo como lección go noticias de que el número de la Revista de historia, y, sobre todo, como lección de estaba listo. En cuanto tenga ejemplares rigor para las gentes que creen que hablar le mandaré tres o cuatro, o más, si quie- de literatura contemporánea es hablar por re más. Cuando lea la reseña verá que en hablar. Creo que ese librejo ha gustado a su última redacción, algo más extensa de mis amigos más que otras cosas mías de la que ya leyó, salió mejorada en tercio y mucho más valor, ha debido de ser por la quinto. Puse algunas cosas más en claro y sorpresa que les ha causado lo antedicho. le quité varias impertinencias que daban a Más vale así. entender que había una disidencia que en La Introducción a la novela debe de es- realidad no existe. Ahora resulta claro que tar ya en la calle, pero este es el momento si yo “epilogo” es por gusto de meterme en en que aún no tengo ejemplares. Los espe- camisa de once varas. En realidad, latente ro de un día a otro, pues son ya varias las o patente, cuanto la reseña dice está en su personas que me dicen que han visto el tí- libro, y el que no lo viese debe de estar muy tulo en catálogos de librería. Cuente con ciego. El cual libro gusta muchísimo a to- un ejemplar en cuanto llegue. Ese libro, dos los que lo leen. Lo ha leído hace poco aunque difícil de leer, pues es muy biblio- el profesor Morby,65 de este departamen- gráfico, no deja de tener cosas interesantes, to, y se hacía lenguas de él. Por indicación y me encantará saber lo que usted piensa mía lo leyó el gran Moñino,66 y me escribió de todo ello –le ruego que lea sobre todo entusiasmado, añadiendo que tiene en su la introducción, las introducciones, mejor biblioteca algunos papeles curiosos de libe- dicho, la que va al principio del libro y la rales de antaño. No sé de qué pueda tra- 65 Edwin S. Morby, profesor de la universidad de Berkeley y editor de La Dorotea (1958). 66 “¡Qué trabajo más hermoso y más bien hecho!” (cit. en Rodríguez-Moñino Soriano, 2002: 391). La amistad de Antonio Rodríguez-Moñino (1910-1970) y José F. Montesinos se remonta a los años 1933-1934. Se habían co- nocido en el Centro de Estudios Históricos. Al iniciarse la guerra civil se trasladan juntos a Valencia y, tras un largo DOSSIER III JORNADAS DE LABERINTOS: VICENTE LLORENS, HISTORIADOR DE LOS EXILIOS CULTURALES ESPAÑOLES 31 tarse. Escríbale, que estoy seguro le dará Revista de Occidente que tampoco pasó a un buen rato. Sus señas son Núñez de Arce libro alguno. No tengo a mano mis pape- 11, Madrid. letas, pero se las mandaré si quiere. Lo que Nora debe llegar pronto de Europa, su- ocurre es que yo las di ya a un tal Ramón pongo; su plan era estar aquí para princi- de Zubiría –creo que ese es su nombre– que pios de diciembre. Ha tenido un pequeño conocí hace años en Middlebury y prepara- percance; en Zürich cogió un grave catarro, ba una tesis para Spitzer, y no sé si lo habrá con bronquitis y no sé qué más. Su plan era tenido en cuenta.68 La tesis se hizo, y aun largarse cuanto antes a Niza, donde está su creo que se ha publicado, pero no la he vis- madre, y donde el sol y el aire del mar la to. Yo procuraré enterarme de todo. entonarían. La última carta que de ella tuve, Recuerdos a Guillén, si está por ahí. hace cinco o seis días, era aún de Zürich. No Un gran abrazo de su siempre amigo, sé si esa indisposición retardará sus planes, o sólo acortará su estada en Francia. Me in- José F. Montesinos clino a creer lo último, pues tiene grandes deseos de venir y supongo que tendrá que estar en el barco a fecha fija. Siento que el problema doméstico no se CARTA nº 16 arregle bien, pero su carta me da a enten- [Mecanografiada. Tarjetón, 2 caras. Membre- der que ha habido en el pasado crisis más te: “University of California // Department of graves.67 Que Dios le dé paciencia. Y ayude Spanish // and Portuguese // Berkeley 4, Califor- usted mismo a adquirirla con algo de tra- nia”. Sin datar] bajo. Póngase al libro de los textos román- (1956) ticos que tengan interés para la historia de AVLL 1907 las ideas estéticas. Y al Blanco-White. Yo tengo nota de algunos poemas de Machado Mi querido Lloréns. No tiene por qué que no están coleccionados, entre ellos esos excusarse de nada. Cuando le indiqué a de La Lectura y aún hay alguna cosa en la Nora que tratase de ponerse al habla con periodo de incomunicación, recuperan el contacto en 1951. El 25 de julio de 1955 Montesinos escribe a su amigo una larga carta en la que le habla del libro de Vicente Llorens. Antonio Rodríguez-Moñino realizará varias estancias en Estados Unidos gracias a Montesinos a partir de 1960 (Rodríguez-Moñino Soriano, 2002: 387-391). 67 El agravamiento de la enfermedad de Lucía Chiarlo es la causa de que Llorens pida una excedencia en Prince- ton para cuidarla, sustituyéndolo en sus clases Francisco Ayala. Véase en este mismo número el texto de Carolina Castillo Ferrer. 68 Zubiría había conocido a Leo Spitzer en la universidad Johns Hopkins, aunque el director de su tesis La poesía de Antonio Machado (Gredos, Madrid, 1973), fue inicialmente Salinas y luego Jorge Guillén (véase Camacho, 1999: 714-715). 32 usted lo hice porque comenzaba a inquie- verano hemos de charlar largamente sobre tarme, temiendo que ocurriese algo con Lu- lo que ya pasó –y, así lo espero, pasó bien. cía. Lo que me dice es terrible, y me hago Encantado de que haga la reseña de mi bien cargo del estado de ánimo en que se mamotreto. Tráteme lo peor que pueda, encuentra. He tenido recientemente una que si no van a creer que nos damos coba experiencia menor, mucho menor, y por lo los unos a los otros. El susodicho mamo- que me ha hecho sufrir durante varios días, treto ha tenido hasta ahora los más insos- me siento más cerca de usted. Mi hermano pechados sponsors: Melchor Fernández mayor, que vivía en Granada, acaba de mo- Almagro, Julián Marías, que han escrito rir,69 y aunque por ser mucho mayor que en ABC y en La Nación, de Buenos Aires yo le había tratado en realidad poquísimo, cosas increíbles sobre lo bueno que yo soy. su muerte me ha dejado una sorprenden- Creo71 que no han leído el libro, que dudo te sensación de soledad. ¡Imagínese cómo se pueda leer –es una bibliografía “mit Se- comprendo esta angustia suya! Mi espe- ele”– y si Marías no72 ha pasado más allá ranza es que los viejos son impredictables, del prólogo, como se deduce de su artícu- y que si en ellos subsiste la voluntad de vi- lo, Melchor que rara vez lee los libros que vir, pueden darnos las mayores sorpresas. reseña, se ha limitado a un repaso general, Si puede ir y verlo, quizá su sola presencia pero inteligente; ha cogido al vuelo muchas le dé vida aún para muchos años. En fin, de las cosas esenciales que yo me había pro- no sé qué decirle que no suene a banalidad puesto decir.73 Con que usted, que ahora es o tontería. Crea que todo mi más cordial el técnico, está obligado a darme el palo. deseo es que esta crisis pase y todo se haga Lloréns, no sabe cómo me siento cerca bien.70 Téngame al tanto de lo que ocurre de usted y cómo quisiera ayudarle a do- en esa ilustre casa. Cuando nos veamos este minar estos terribles sinsabores. Nunca he 69 Nada he conseguido averiguar sobre este hermano mayor de José Fernández Montesinos, que no debe confundirse con Manuel Fernández Montesinos (1901-1936), asesinado el 16 de agosto de 1936 junto a varios concejales y militantes socialistas poco después de estallar la guerra civil, junto al cementerio de la ciudad (López, 2016: 338). 70 Una grave enfermedad del padre de Vicente Llorens le obliga a adoptar la ciudadanía norteamericana para viajar a España y visitarlo (Lida, 2002: 151). Amparo Ranch Sales recuerda los acontecimientos: “Llorens estuvo en Valencia, en Jalance con su familia, y en Vilavella, donde teníamos la biblioteca y él quería consultarla. Llegó el 25 de agosto y partió vía Madrid el 10 de septiembre otra vez hacia Nueva York y Princeton” (2001: 374). 71 Corregida la e de la palabra. 72 Tachada una letra antes de “no”. 73 La reseña de Melchor Fernández Almagro (1893-1966), también granadino y amigo de juventud de Montesinos, apareció en ABC el 5 de febrero de 1956 en la sección “Libros y revistas”. No he encontrado la reseña de Julián Ma- rías en La Nación. Probablemente se trate de la que publicó el filósofo en la revista Ínsula: “La historia de la literatura española empieza a ser historia”, Ínsula, 127 (junio de 1957), pp. 1-3. DOSSIER III JORNADAS DE LABERINTOS: VICENTE LLORENS, HISTORIADOR DE LOS EXILIOS CULTURALES ESPAÑOLES 33 sentido tanto no estar por esas tierras para el más extraordinario de los países, no me estar a su lado. extraña nada que el señoret de Villavieja Un gran abrazo74 tuviese mi libro, con otras cosas igualmen- te peregrinas:76 Lo que no concibo es cómo Montesinos y de qué vive la gente. Vive aquí con noso- tros desde hace poco más de un año el nie- to de Pidal, Diego Catalán, gran persona, y CARTA nº 17 por él he oído cosas que yo no comprendía [Mecanografiada. 1 folio, 2 caras. Sin datar] bien y que su carta me confirma, por ejem- (1956) plo, la aparición de esos curitas jóvenes y AVLL 1908 “modernos” que me temo son más temi- bles, y en todo caso peores que los otros. Mi querido Lloréns: Ha sido una lásti- Lo de las iglesias marxistas era nuevo para ma que no pudiéramos vernos. La cosa, ya mí –supongo que Catalán no ha tenido tra- lo sabrá por Nora, no quedó por nosotros, to con ellas– y me da mala espina. Lo del pues le llamamos repetidamente desde Ben- despistamiento de los liberales sospecho nington, sin obtener jamás respuesta, tanto que es más miedo que despistamiento. Sue- que yo me vine a Berkeley convencido de len constituir la burguesía acomodada y que por alguna circunstancia había tenido son los que económicamente, suelen pagar que permanecer en España más tiempo del el pato, razón por la cual, la barba sobre que pensaba. En su carta nada me dice de el hombro, ahora en ocasiones deben de cómo quedó su padre. Supongo que al buen meter la pata. En fin, veremos. Casi todo viejo le habrá dado la vida su visita. Cele- lo que de allí oigo me resulta confuso y bro el alivio de Lucía, y espero que siga y contradictorio, y probable no se trata de se acentúe más. Ya me hago cargo de que falta de veracidad o sobra de error en los ese viaje a España ha debido ser para usted informadores, sino que todo realmente es una experiencia muy rara. O más bien, una contradictorio y confuso. serie ininterrumpida de experiencias con- Estoy impacientísimo por conocer esos fusas y contradictorias.75 Como España es datos cabrericescos que ha encontrado en 74 Despedida manuscrita. 75 A su llegada a Princeton Llorens escribe a su amigo Eduardo Ranch en septiembre de 1956: “Todo me ha parecido un sueño. El tránsito fue demasiado rápido: salvar 20 años en 20 horas no es una experiencia de todos los días” (Ranch Sales, 2001: 374). 76 Como se ha señalado en la nota 71, Llorens visita en Vilavella la biblioteca de su amigo Eduardo Ranch y a su llegada da noticia a Montesinos de la magnitud de la misma. La correspondencia entre Montesinos y Ranch se inicia el 30 de julio de 1957 (véase Ranch Sales, 2012). 34 Villavieja –nomina sunt omina; ¿qué lugar meses que me compré los que llevo ahora, como Villavieja para encontrar vejeces?– y y ya me sirven de muy poco. La perspectiva me hará merced en comunicármelos pron- de acabar cegato no me hace ninguna gra- to, y decirme qué le pareció el librote, que cia, y sin duda esta afición es la que me trae ha tenido frenéticas aclamaciones, aunque como estoy, a mal traer. yo estoy convencido, por el tenor de las No deje de escribirme. Que siga el alivio aclamaciones mismas, que casi nadie ha de Lucía. Un gran abrazo de su entraña- pasado del prólogo. Realmente hacer inte- ble80 amigo, resante una bibliografía es la cosa más di- fícil del mundo. Me interesa mucho lo de Montesinos Cabrerizo porque, siendo tan importante, mis datos resultaban harto pobres. Para todo lo que yo no había podido ver, que era mucho, mi guía fue Almela Vives, y el libri- CARTA nº 18 to de Almela no es guía muy segura, pues a él también se le escaparon muchas cosas [Mecanografiada; 15 x 23’5, 2 caras. Membre- que por lo visto es inútil buscar en Valencia te: “José F. Montesinos // 284 Colgate Avenue // y ¿quién sospecharía que se hallasen en Vi- Berkeley, California”. Sin fechar] (1-1957 [SUP]) llavieja? En fin, vengan pronto. AVLL 2007 El lunes, o tal vez mañana sábado, sal- drán para Madrid las pruebas de mi último Mi querido Lloréns: Gracias infinitas mamotreto, un estudio sobre Valera del que no sé qué pensar.77 Ya lo verá. Digo el úl- por su carta. Supongo que ha tenido un timo de un modo casi absoluto, pues estoy gran éxito en aquella ciudad eminentemen- cansado, desilusionado y no muy boyante. te federal que Dios confunda; yo he pasado Lo grave es que temo que voy perdiendo la en ella los once peores meses de mi vida. vista a chorros, sobre todo cuando se tra- Usted, por lo visto, sólo ha estado un día, ta de leer, y el diablo que78 cosa que tengo que es lo más que se puede estar, sin ase- –parece que se trata de una degeneración sinato o suicidio, a menos de ser senador u opacidad del humor vítreo- no es xxxx79 o “representativo”, pero entonces se puede de las que se arreglan con lentes. Hace seis vicir [sic] en todas partes, pues ello supone 77 Valera o la ficción libre, Madrid, Editorial Gredos (Biblioteca Románica Hispánica, Estudios y Ensayos, 32), 1957, 236 pp. 78 Escrito a mano encima de “que” “de”. 79 Tachado. 80 Borrada una letra tras “entrañable”. DOSSIER III JORNADAS DE LABERINTOS: VICENTE LLORENS, HISTORIADOR DE LOS EXILIOS CULTURALES ESPAÑOLES 35 volver a ser amiba [sic] o pólipo o algo por Estoy impacientísimo por ver las desga- el estilo. rraduras que me ha hecho. Hágalas a fondo, Washington, ciudad de unos 800.000 ha- que se le agradecerán. Supongo que habrá bitantes, se divide en dos grupos aproxima- recibido separata de la reseña del libro de damente iguales: negros y mecanógrafas, y Brown, publicada en el último número de como no es posible hablar con unos ni con la NRFH; quizá pueda tenerla en cuenta.82 otros, los Congressmen son álalos, y los di- Que Dios le dé el más próspero año de su plomáticos tontos, resulta que no se puede vida. Lo cortés no quita lo valiente; quiero hablar con nadie. Supongo que su papel tuvo decir que lo Blanco-White no quita lo pre- gran éxito. Tener gran éxito en esos tangays rromanticismo. Para el último libro no creo de la MLA81 quiere decir que ni Dios se atre- que haya prisas mayores; son muchos los que han encargado. Con que ándele a todo. ve a abrir la boca a la hora de la discusión Mil enhorabuenas y un abrazo entraña- –¿o es más bien contrario? (Cuando yo he ble de su amigo, leído papeles nadie se atrevió a decir ni pío. ¿Fue aquello un éxito o un fracaso?) Montesinos Me alegro de que todo vaya mejor por esa casa, aunque sienta lo del catarro. Cuí- [Autógrafo de Nora Hasenclever que dese, sobre todo estos días en que, según ocupa el resto de la página y sigue escri- leo hoy en los periódicos, la temperatura biendo en el margen derecho en apaisado]. baja disparatadamente en el Este. Cuidese por Dios. Querido amigo. Todos mis mejores wi- La mártir, que está aquí desde hace shes para este Año Nuevo! Para vosotros diez días, ha cogido también un catarrazo dos! V**83 monstruo, pues este clima que nos envidian –Alter schützt vor Thorheit nicht!–84 se las naciones extranjeras no es para menos. puede decir en el caso del ***.85 Ahora No obstante lo cual le pondrá un saludo. coquetea con su vejez –y está requetebién. 81 La comunicación de Llorens, el jueves 27 de diciembre de 1956, en la sesión de 3:45 a 5:15, se tituló “De la elegía a la sátira patriótica”. Compartió mesa con Juan Marichal (Bryn Mawr College), cuya comunicación versó so- bre “La originalidad histórica de Jovellanos” y William H. Shoemaker (Univ. Of Kansas), sobre “Galdós’s ‘Prólogos”. Presidió la mesa, titulada “Spanish Literature of the Eigthteenth and Nineteenth Centuries”, Joan López Morillas (Universidad de Minnesota), (PMLA, 1957). 82 “R.F. Brown, La novela española (1700-1750)”, Nueva Revista de Filología Española, X, 1956, pp. 225-233. Ed. también por Silverman (1970: 211-226). 83 Ilegible. 84 Proverbio alemán equivalente a “A la vejez, viruelas”. 85 Ilegible. 36 Las niñas más locas que nunca. Le adoran algún pretexto, me esperaran unos días? (1) (Adonay!), Y la verdad es – que yo soy Porque si lo que me dice de Columbia es la única vieja; no me importa nada. Has- la verdad, entonces no sólo me conviene ir ta contenta estoy... El otoño que viene nos a Princeton, sino que me es indispensable, veremos más. Monte en Nueva York –yo pues lo de mi leave aquí está ya aprobado, haré todo lo posible para pasar allí unos y mis cursos están “starred” en el catálogo week-ends. Un gran abrazo para Lucía y del año que viene, y volver sobre todo esto para ti. será el diablo. Con que sea bueno y haga lo posible por que esperen ahí una semana. Será la primera y última vez que tenga que hacer con neoyorkinos. Debía haber CARTA nº 19 aprendido de una experiencia que tuve con [Mecanografiada. 1 folio; 2 caras. Sin datar] N.Y.U., pero yo soy hombre, es decir, el úni- (1957) co género de animal que tropieza dos veces AVLL 2008 seguidas en la misma piedra, como nos defi- nió no sé qué filósofo. Como me hagan una Mi querido Lloréns: Acabo de recibir puñetería –involuntaria, qué duda “coge”, su carta, y juro no comprender nada, lo como decimos los castizos; leer, simplemente que me preocupa de manera que por este primavera donde dice otoño– les voy a llevar mismo correo escribo a Ángel del Río.86 El a los tribunales y les voy a sacar $50.000. plan acordado era que yo fuese a Colum- Alguna vez será cosa de americanizarse. bia para el semestre de otoño –es decir, que Siento horrores lo de Carmen. No me saldría de aquí en los últimos días de mayo atrevo a darme por aludido, o lo haré para no volver hasta febrero. No es posi- cuando usted lo mande. Me aterra la idea ble que Ángel no haya comprendido esto, de Castro solo.87 A sus setenta y tantos, la pero es posible que no lo haya entendido situación va a ser por el estilo de la de Juan la administración. ¿Podría hacer que con Ramón. Es horrible. 86 El profesor Ángel del Río (1901 - 1962), autor del Manual de la literatura española (1948), fue profesor de la Universidad de Nueva York y de Middlebury College. 87 Se refiere a Carmen Madinaveitia, mujer de Américo Castro. Este se había jubilado en Princeton en 1955 y fue a continuación profesor extraordinario en Houston y San Diego. Castro escribe a Guillén en mayo de 1956: “Carmen anda con un dolorcito reumático impertinente” (2018: 208). El 9 de abril de 1957: “Pasado mañana vuelve Carmen a casa, bien, sí, aunque con su memoria estropeada, el inglés ausente –leyendo y escribiendo en español con dificultad. Maldades del ciego destino. Pasa y pasó, y no cabe deshacerlo. // Puede ser que se recomponga, y de ello depende nuestra vida futura, mi trabajo, etc.” (Guillén-Castro, 2018: 217). Se recupera (“Sé que Carmen se encuentra muy bien”, en carta de 18 de enero de 1958), aunque no se puede especificar en qué términos. En 1968 el matrimonio volvió a España debido al estado de salud de ella. (Bernabéu Albert, 2002: 662). DOSSIER III JORNADAS DE LABERINTOS: VICENTE LLORENS, HISTORIADOR DE LOS EXILIOS CULTURALES ESPAÑOLES 37 Celebraré que Lucía no esté peor. Y ¿qué [En margen izquierdo, apaisado y ma- hay de mi reseña? Hágala por dios bendito. nuscrito: “Helios, JRJ [ilegile] JRJ < Ma- Se ha escrito sobre ese libro tanto que lo chado Helios”]90 publicado representa ya otro tanto en volu- men, pero casi nada me satisface, con venir de amigos lo más, o quizá por esto mismo. CARTA nº 20 Es patético verlos aguzar sus adjetivos en [Mecanografiada.1 folio; 1 cara. Sin datar] torno al prólogo, que suele ser lo que más (1957) han leído. Tráteme sólo como “conocido” AVLL 2009 y ándele. Lo que me interesa es que el li- bro se entienda, y sobre todo que se ven- Mi querido Lloréns: Está de Dios que las da. Esos mastuerzos de castalios tienen un noticias que reciba de Princeton estos días sistema de distribución que haría que aun sean infaustas. Nora me entera de la grave- las novelas de Agatha Christie no se ven- dad de Lucía, y no puede imaginarse la pena diesen. Han vendido algo; hace poco tiem- que ello me produce. Nora me dice que us- po iba vendida casi la mitad de la edición, ted aún conserva esperanzas y Dios quiera pero ya estaría toda en franquía si supieran que sean de esas de especie milagrosas que lo que se hacen.88 algunas veces devuelven la salud a los en- El Colegio de México tampoco es el ave fermos. Conozco casos. Desearía en el alma Fénix de la eficacia librera, y sin embargo poder estar ahí y ayudarle en algo, y nunca los Estudios sobre Lope89 estaban vendidos sentí tanto esto de que miles de millas nos al cabo de un año. Este libro de la Intro- separen. Por ridículo que parezcan las frases ducción es para bibliotecas, y hay miles de de confortamiento y consuelo, usted sabe ellas, y se compraría si las susodichas bi- muy bien qué verdaderas son cuando son bliotecas se enteraran de su existencia. verdaderas, y nunca más que ahora. Créa- Perdone tanta vanidad. Espéreme, repi- me, estoy ahí en todo momento. to, una semana. En cuanto tenga respuesta Que Dios le dé toda la fortaleza que ne- de Ángel le telegrafiaré lo que haya. cesita en estos días críticos. Un entrañable abrazo, Un estrechísimo y acongojadísimo abrazo, Montesinos Montesinos 88 Semejantes son las quejas a Rodríguez-Moñino en carta del 14 de abril de 1956: “Es decir, que estos inefables ‘castalios’ por lo visto no saben organizar lo que ya supo su antepasado don Mariano de Cabrerizo: un sistema de corresponsalías que cubrieran la Península” (cit. en Rodríguez-Moñino Soriano, 2002: 392). 89 Estudios sobre Lope, México, D.F., El Colegio de México, 1951, 332 pp. 90 Parece guardar relación con las referencias a los poemas de Machado de los que habla en la carta nº 15. 38 CARTA nº 21 Quiera Dios que Lucía ande bien. Un entrañable abrazo, [Mecanografiada; 1 folio, 1 cara; sin datar] (1957) AVLL 2010 Montesinos Mi querido Vicente: Recibo carta de Del Al ser hoy domingo me evita escribir Río que me confirma que, en efecto, lo que otra carta mañana. Acabo de recibir la úl- me decía en su última se debe a un error tima suya. Veo que el malentendido se ha de Willis. Yo tengo que enseñar en Colum- aclarado. No deje de decirme a tiempo lo bia durante el semestre de otoño del año en que pueda resultar para el semestre de pri- curso. Si fuera posible hacer algo en Prince- mavera, pues, aunque todo el mundo me ton en la primavera del año próximo, estoy sea favorable en el departamento, las posi- dispuesto –pero será necesario gestionar la bilidades del mismo son limitadas, y puede cosa con tiempo. Si no es posible, dejémos- llegar un momento en que no puedan de- lo para otra vez. jarme marchar. Mi Valera ha salido estos días; dentro Estoy ansioso por ver su reseña, pero no de pocas semanas recibirá ejemplar. Si tie- me haga caso. Tómese el tiempo que nece- ne tiempo, déle un palo en alguna revista. site. Nadie mejor que yo se hace cargo de Pero no insisto. lo difícil que es adentrarse en esa selva bra- Me he llevado un disgusto con la recep- vía, y me interesa mucho más una reseña ción del Alacalá [sic] Galiano que ha edita- decente que una reseña pronta. Déjemela do Jorge Campos en la BAE. ¿Por qué dar ver antes de darla, por si hubiera alguna lo más conocido y no aprovechar la oca- confusión. Lo que me preocupa es que la sión para sacar a luz el Galiano disperso dedique a la Revista hispánica moderna, y más interesante?91 He ahí un libro al que donde le van a obligar a resumirlo todo debería dar un palo. Además, la edición en página y media. Tengo mi reciente ex- está llena de erratas. periencia del libro de Da Cal sobre Eça de No deje de decirme cómo le va lo de Car- Queiroz; la reseña que de él hice fue tan men Castro.92 brutalmente recortada, que a trechos es 91 Las Obras escogidas de D. Antonio Alcalá Galiano, editadas por Jorge Campos en los volúmenes 83 y 84 de la Biblioteca de Autores Españoles (Madrid, 1955), reproducen los Recuerdos de un anciano y las Memorias más, como señala el editor, “otros trabajos dispersos del autor, relativos todos ellos al mismo tema, como los folletos de respuesta a El Zurriago, el que se refiere al levantamiento de 1820” (Campos, 1955: XXX). Entre ellos se encuentra “Apuntes para la biografía del excelentísimo Sr. D. Antonio Alcalá Galiano o “Índole de la revolución de España en 1808”. 92 Véase carta nº 19. DOSSIER III JORNADAS DE LABERINTOS: VICENTE LLORENS, HISTORIADOR DE LOS EXILIOS CULTURALES ESPAÑOLES 39 ininteligible.93¿Por qué no se hace una co- nosa para mí. Le deseo muy de veras la ma- silla ligera y muy general, y reserva lo más yor fortaleza en estos momentos terribles en importante, lo que requiere tiempo y espa- que todo se deslustra, en que las actividades cio, a la Nueva Revista, la de Méjico? 94 del espíritu, las distracciones, hasta las satis- Escribiré a Castro mañana. Dios quiera facciones de las necesidades más elementa- que la cosa pase bien. Me da una lástima les se hacen fútiles o molestas, y todo parece terrible del pobre. carecer de sentido. Todo es horrible para el Otro abrazo. superviviente, pero hay que sobreponerse a ese horror. Que el lenitivo del tiempo, nues- tro aliado en estos casos, le alivie, y ojalá sea pronto. CARTA nº 22 Hace mucho tiempo que le ofrecí carta; [Mecanografiada; 15 x 23’5, 2 caras. Membre- perdóneme que le haya cumplido tan mal mi te: “José F. Montesinos // 284 Colgate Avenue // palabra. He tenido una de esas “enfermeda- Berkeley, California”. Sin fechar] des secretas” que contraigo a veces –quie- (4-1957 [SUP]-5-1957 [SUP]) re decirse que no hay que hablar de ello a AVLL 2011 Nora– molestas por demás y algo alarman- tes a estas alturas: trastornos hepáticos que, Mi querido Lloréns: No se imaginará lo a más de ser desagradables, y en ocasiones, que he sentido la muerte de la pobre Lucía.95 como ahora, dolorosas, deprimen el ánimo La tontísima carta que le escribí pocos días lo que no es decible. Hoy me siento mejor, al antes debió de llegar después del desenla- menos las peores molestias han desapareci- ce, y sólo le serviría para renovar su dolor; do, pero la completa intolerancia alcohólica perdónemela en atención a que yo tampoco me hace comprender que todavía no estoy quería perder la esperanza, y en atención a bueno. Esto era lo único que me faltaba. que esta infinita lejanía en que vivo me obli- Espero verle pronto. Yo saldré de aquí, ga a ir siempre a destiempo. Si hubiera al- probablemente, el 5 de junio, lo más tarde gún medio de hacerse sensible a distancia, el 6. Le avisaré de mi llegada por si pode- sentiría mi presencia ahí en todo momento, mos vernos. Yo estaré poquísimo en Nueva pues nunca crisis alguna en la vida de algún York, no sólo porque el cansancio, y no sé amigo mío ha sido tan absorbente y tan pe- si el hígado, me obligarán a recluirme en 93 “E.G. Da Cal, Lengua y estilo en Eça de Queiroz, I. Elementos básicos”, Revista Hispánica Moderna, XXII (1956), pp. 134-147. Ed. también por Silverman (1970: 247-257). 94 Llorens no llegó a publicar la reseña a la Introducción de Montesinos, a la que se ha referido el granadino tam- bién en las tres cartas anteriores. 95 Lucía Chiarlo muere en abril de 1857. 40 Bennington, sino porque este año cumple CARTA nº 23 el Colegio 25 y todo estará lleno de anti- [Autógrafa. 1 cuartilla, 2 caras. Sin datar] guas alumnas, que irán indefectiblemente a (1959 [SUP]) darle a lata a Nora, que andará de cabeza AVLL 2151 hasta que termine el mes y desea que yo esté un poco al quite. Cuando las malditas Mi querido Llorens: Hace mil años que niñas se vayan tiene usted que venir a pasar no tengo noticias suyas, y por ello me ha unos días con nosotros. Mi suegra y mi cu- sido muy grato saber de usted por la carta ñada se van a Mallorca, habrá espacio de que Nora acaba de recibir. La carta es, sin sobra y verá cómo lo pasamos bien y char- embargo, tan críptica que no sé qué pensar, lamos por los codos. Aquello sin niñas es el me basta que venga por aquí y charlemos. paraíso, y con los comistrajos sabrosos que Acabo de xxxx96 operarme el ojo, lo que nos haga Nora lo será más aún. Anímese. ha sido el diablo, de molestias y gastos. Luego podríamos combinar la estada allí Puesto que le escribo mano propia, com- con una excursioncilla a Middlebury; ya prenderá que no estoy ciego, pero por el conoce el camino y sabe que todo se puede momento no veo mejor que antes. hacer en tres horas. Me hago cargo de que Parece ser que dentro de meses será otra todo esto le sonará ahora, terriblemente, a cosa. consuelo forzado. No insistiré por el mo- Nora le añadirá más líneas. Comprende- mento, pero sí más tarde, cuando nos vea- rá que ahora no estoy para largas epístolas. mos, y espero en Dios que acepte. La visión no es muy clara, y es tarde. Que Dios de dé mucho ánimo. Sus amigos sirven para pocas cosas. Pero Un entrañable abrazo de su mejor amigo, sirven, por ejemplo, para oír –sin que ha- yan de dar consejos necesariamente. Con Montesinos que desembuche. Nora seguirá. Un abrazo Monte Nora le escribirá desde Bennington adonde nos vamos esta tarde. Está empa- quetando y yo no quiero perder el correo. Vaya esto por delante. 96 Tachado. DOSSIER III JORNADAS DE LABERINTOS: VICENTE LLORENS, HISTORIADOR DE LOS EXILIOS CULTURALES ESPAÑOLES 41 CARTA nº 24 to como verlo de molde. Si en alguna hora que pueda robar a sus tareas y a sus mu- [Mecanografiada. 1 folio, 2 caras. sin datar] (1959 [SUP]) rrias quiere decirme cómo anda todo, se lo AVLL 2152 agradeceré en el alma. Yo estoy bien de salud, sorprendente- Mi querido Lloréns: gracias a Dios que mente bien, pero privado de participar en por fin recibo carta de usted, después de cualquier labor seria por culpa del dichoso tanto tiempo de no saber nada, o de sa- ojo, que aún no se decide a ser formalito ber cosas contradictorias, pues mientras y dejarme en paz. Como Castroviejo me la carta que recibimos este verano Nora y dijo que sería una tontada ponerme gafas yo daba a entender un gran decaimiento, nuevas durante unos meses, pues la visión Claudio97, de quien tuve unas líneas hace cambia de día en día, tengo aún las viejas, unas cuantas semanas se hacía lenguas de a las que el ojo operado no se adapta, y lo alegre que usted estaba y de lo anima- en realidad vivo como tuerto honorario. dora y estimulante que resultaba su com- Lo grave es que cuando tenga nuevas gafas pañía, ilusionado usted con el proyecto, tampoco veré bien; verán maravillosamen- que ya no lo es, sino realidad, de su nueva te los dos ojos por separado, pero juntos casa,98 el plan de su nuevo libro etc. etc. tengo una visión doble de cogorza sobrea- Cierto que la contradicción entre ambas guda; ya me hizo Castroviejo la experien- cosas puede ser sólo aparente; los que tene- cia, y es sobremanera desagradable. No sé mos muchas tablas podemos tomar parte en una animada conversación, y aun ser el si a la larga habrá una adaptación de los alma de ella, sin que se nos note lo que va ojos; si no, tendré que establecer una es- por dentro. No sé qué daría por verle sa- pecie de turno pacífico en el uso de ellos, lir de esas torturas; me hago cargo de que pues pensar que voy a prestarme a otro ello es difícil, tanto más cuanto que usted bromazo como el de este verano a menos no quiere colaborar a ello de buena gana. de peligro inminente de ceguera, es pensar Y como no quiero molestarle con consejos en lo excusado. Ha sigo [sic] mucha gaita que no me pide ni de todos modos seguiría, ésa, y hay días en que casi me arrepiento de dejo esto aquí. lo hecho, pues aunque estaba bastante mal La entrevisión de ese libro que prepara antes, no estoy mucho mejor después. En me tiene encantadísimo y nada deseo tan- fin, la cosa ya no tiene remedio. 97 Claudio es Claudio Guillén. (Veáse nota 129). 98 Se trata del inicio de la construcción de la casa rústica de La Alcarroya, heredad de los Llorens en Jalance, que se convierte en la casa familiar en la que pasaba los veranos la familia y que construyó su hermano Carlos, arquitecto (Aznar Soler – Galiana Chacón, 2006: 76). 42 Mucho me entristecen las cosas que me no nos hacemos ningún bien. Esto sin contar dice de España, confirmadas por otras que los desaparecidos. Cuando se compara hoy me cuentan de allá, o que me refieren los que lo que se esperaba con lo que se ha logrado, de allí llegan. Sí, lo peor de este régimen es ese el desnivel es tan formidable que no puede cultivo sistemático de la falsedad por los que uno dejar de sentirse melancólico. Y cuenta mandan y de un disparatado arte de hacerse que no soy de los que aspiran a esa cosicosa ilusiones por los que se dejan mandar. Y ni que se llama la inmortalidad ni a que todas aun eso, pues ilusiones creo que ya no se las las plazas de España se llenen con mis veras hace nadie. Pero la lamentación que leía en efigies. Convencido de que, tal como van las mi libro no se refería enteramente a eso, aun- cosas, absolutamente nadie se va a acordar que esa malhadada historia china de España de estas cosillas dentro de veinte años, si es haya determinado en parte mis sentimientos. que no las olvida antes, y aun se olvidarán Lo que yo siento como fracaso es primero otras de mucha mayor importancia, no es en que yo me haya roto por dentro y no haya la trompeta de la fama en lo que pienso al hecho lo que tal vez estaba llamado a hacer; y luego que no la haya hecho, o menos mal confesar ese sentimiento de frustración que –y a esto sí contribuyó la susodicha historia me aflige. Me importa un pito lo que digan o china– porque ya no puede existir aquella no digan en aquel vasto imperio, que ya tiene especia de team-work que tan fecundo em- sus Entrambasaguas99 para andar por casa. pezó a mostrarse; que un grupo generacional No; el criterio de mi fracaso soy yo mismo. muy compacto y animado por los mismos Yo quise hacerlo mejor, pero para gozar de propósitos, haya dado un empujón enorme ello en vida y tener la conciencia de que la hacia delante. Hemos vuelto a ser solitarios, obra y el propósito coincidían. Qué le vamos no sólo los que estamos aquí, sino aun los a hacer; me atengo al mote heráldico que en que quedaron por allá, con lo que nos ha- el consabido prólogo se cita.100 cemos una mala obra los unos a los otros, o Y gracias infinitas por sus consuelos. 99 Se refiere al historiador y filólogo Joaquín de Entrambasaguas (1904-1995), de reconocido prestigio en España y que había ocupado cargos políticos durante la posguerra relacionados con el Ministerio de Cultura e instituciones españolas como la RAE o el CSIC. A él parece referirse Antonio Rodríguez-Moñino en carta a Montesinos el 22 de noviembre de 1951 cuando al elogiar la obra del granadino sobre Lope de Vega, se refiere al otro lopista: “Las notas y el prólogo no tienen desperdicio; supongo que al Joaquín no le habrán parecido tan sabrosas como a mí” (cit. en Rodríguez-Moñino Soriano, 2002: 388). 100 Montesinos hace balance de su trabajo y de la experiencia del exilio desde lo personal en la “Carta-prólogo” a Ensayos y estudios de literatura hispánica (México, De Andrea, 1959), pero también desde el ámbito generacional, coincidiendo con algunas de las ideas que Vicente Llorens desarrollará en varios artículos sobre la discontinuidad española. El “mote heráldico que en el consabido prólogo se cita”, con el que concluye la “Carta-prólogo”, es “Yo he hecho lo que he podido, / Fortuna lo ha que querido” (Montesinos, 1970: 16). DOSSIER III JORNADAS DE LABERINTOS: VICENTE LLORENS, HISTORIADOR DE LOS EXILIOS CULTURALES ESPAÑOLES 43 Mil cosas afectuosas a Claudio, de quien obra literaria de Galiano, y yo le agradece- espero cartas tanto como se lo permita esa ría que me dijese: luna de miel que se anuncia larga y gusto- a) Si usted no tiene planse101 de ocupar- sa. No me olvide usted tampoco. se en fecha próxima de este mismo asunto, ¡Qué estupendo sería que se decidiera a que ya va siendo hora de abordar en serio venir por aquí! y sin prejuicios; Un entrañable abrazo de su amigo, b) Si en caso negativo podría ayudarle y ayudarme a poner a punto una bibliogra- Montesinos fía de Galiano. Aquí es muy poco lo que tenemos: La historia de las literaturas…, la revista El Laberinto, en que publicó algu- nos artículos muy buenos sobre poetas del CARTA nº 25 siglo XVIII, La Crónica de ambos mundos, [Mecanografiada. 1 folio, 2 caras. Membrete: en que también hay algo suyo, creo que la “University of California // Department of Spa- traducción de la historia de Dunham, creo nish // and Portuguese // Berkeley 4, California”. que el Romancero de Depping en que hay Sin fechar] un prólogo102 suyo;103 por supuesto, el pró- (1962) logo a El Moro expósito en varias ediciones AVLL 2376 de Rivas, y los dos tomos del nuevo Riva- deneyra publicados por Jorge Campos. Y Mi querido Lloréns: perdóneme que le pare104 usted de contar. Con el Catálogo de moleste con unas preguntas que le ruego periódicos del hijo de Hartzenbusch105 tra- responda cuanto antes pueda. Un estudian- ta ese joven de determinar en cuáles anda te de esta santa casa piensa que valdría la dispersa la obra volandera de Galiano; yo pena hacer una tesis sobre las ideas y la ya he visto algo de lo publicado en La Amé- 101 Corregido a mano mediante signo de cambio de orden: “planes”. 102 Corregida a mano la “ó”. 103 Se refiere a Historia de la literatura española, francesa, inglesa e italiana en el siglo XVIII: lecciones pronuncia- das en el Ateneo de Madrid, redactadas taquigráficamente por don Nemesio Fernández Cuesta y corregidas por el autor, Madrid, Imprenta de la Sociedad Literaria y tipográfica, 1845; a las revistas El Laberinto (Madrid, 1843-1845) y Crónica de Ambos Mundos (Madrid, 1860-1863); a la Historia de España desde los tiempos primitivos hasta la mayoría de la reina doña Isabel II: redactada y anotada con arreglo a la que escribió en inglés el doctor Dunham, Ma- drid, Imprenta de la Sociedad Literaria y Tipográfica, 1844-1846, 6 vols; y al volumen de George-Bernard Depping, Romancero castellano o Colección de antiguos romances populares españoles, publicado con una introducción y notas, nueva edición, con las notas de Antonio Alcalá Galiano, Leipzig, Brockhaus, 1844. 104 Corregida a mano la “e”. 105 Hartzenbusch, Juan Eugenio, Apuntes para un catálogo de periódicos madrileños: desde el año 1661 al 1870, Madrid, Establecimiento Tipográfico “Sucesores de Rivadeneyra”, 1894. 44 rica, que está en la Public de Nueva York, CARTA nº 26 que por desgracia no se presta, pero que [Mecanografiada. 1 folio, 2 caras. Sin datar] alguna vez se podrá aprovechar.106 Tengo (1962) nota del artículo, más exactamente artícu- AVLL 2376 los, de The Atheneum que usted me prestó, pero no el texto.107 Como ve, es muy poco Mi querido Lloréns: invierte usted la para108 encetar ni el más modesto ensayo. mitad de su carta en excusarse de su largo De obras de consulta tampoco tenemos silencio. ¡Señor! ¡Como si no supiéramos gran cosa, pero se pueden hacer venir. Si que los españoles son esencialmente ágra- tiene el más remoto plan de ocuparse de es- fos! Tanto, que voy a invitar a don Amé- tas cosas, dígamelo y diré a este muchacho rico a emprender una investigación para que busque otro árbol donde ahorcarse. demostrar que Lope, hidalguía y Valle de Aún no me he repuesto, ni me repondré Carriedo o no, era probablemente judío, en mucho tiempo, del tremendo golpeta- pues escribió tanto, incluso cartas, ya que zo que ha supuesto para mí la muerte del sólo las conservadas son dos tomos en pobre Angel del Río.109 ¡Yo creía que no cuarto muy mayor.110 iba a poder con él ni un rayo, según esta- Y permítame darle la enhorabuena por ba bueno y animado este mes de setiembre ese matrimonio en cierne, que tan pronto pasado! Menos mal que la muerte ha sido ha de ser111 realidad.112 Permítame también benigna con él y no ha sufrido los dolores que le diga que sus amigos, o por lo menos insufribles que le esperaban, de vivir unos estos amigos, tenían el caso por desconta- meses más. do; no era posible que un hombre en lo me- Mil gracias por el sí o por el no. jor de su edad y vigoroso, por muy gran- Un gran abrazo, de que el dolor fuese, se pasara la vida en duelo perpetuo. Nora y yo estamos conten- J.F. Montesinos tísimos y le deseamos toda clase de bien- 106 La América. Crónica hispano-americana (Madrid, 1865-1886). 107 Ver carta nº 8. 108 Corregida a mano la última “a”. 109 Ángel del Río, que residía en Estados Unidos desde 1926, murió en Nueva York el 25 de marzo de 1962. Sobre su muerte Vicente Llorens escribe a Max Aub el 20 de abril de 1962: “Todos los amigos de aquí te hemos recordado con frecuencia, y entre ellos el pobre Del Río, cuyo inesperado y galopante final ha sido como un aldabonazo en la puerta de cada cual, del que aún no nos hemos repuesto” (Alonso y Ranch Sales, 2003: 116). 110 Con su usual sentido del humor, Montesinos explica la cuantiosa obra de Lope de Vega, nacido en Vega de Carriedo (Cantabria), recurriendo a la teoría de su maestro Américo Castro sobre la ascendencia judía de Lope. 111 Se añade a mano la “r”. 112 Vicente Llorens y Amalia García se casan el 24 de junio de 1962. DOSSIER III JORNADAS DE LABERINTOS: VICENTE LLORENS, HISTORIADOR DE LOS EXILIOS CULTURALES ESPAÑOLES 45 andanzas, como a la serranilla, que habrá Pues bien, los dos últimos, un Pereda y que verla, cuando ha podido deshelar ese un Fernán, se han impreso en Méjico, y del corazón.113 Gracias a Dios que compren- primerio ya he visto un ejemplar, y espe- de que la fidelidad a un recuerdo no tiene ro que el otro llegue en pocos días.116 Creo nada que ver con el suicidio. Esto ya se lo que esto, bueno o malo, será el dudoso hubiera dicho mil veces, si hubiera estado florón de mi corona. No más hacer gemir seguro de la acogida. las prensas, que ya gimieron de lo lindo. Poco tengo que contarle de mí. Yo en- Tenía medio encetado un Galdós, y hasta vejezco, como murió el portugués de la sa- había escrito unos centenares de cuartillas, pero irán al limbo de los libros abortados. bida historia “muiro contra mia vôntade”, Primero porque Galdós era superior a mis pues esto de ser un vejestorio me encala- fuerzas, y luego porque me retira de él algo brina. Por lo demás estoy perfectamente, parecido a lo que me retiró de Lope: estos que es lo peor, pues si fuese un vejestorio gringos, necesitados de temas para tesis y valetudinario tendría la esperanza de mo- papeles, para grados y promociones, se han rirme pronto, mientras que tal como soy, echado sobre el pobre don Benito como soy carcamal a secas y por muchos años. una jauría. Todo o casi todo, como en el Siento una pereza incoercible. No haga caso lopesco, puede ignorarse eternamente, nada y nada haré. La época más fecunda pero esa nube de mosquitos me encocora lo de mi vida resullta114 haber sido la que pasé indecible, y se acabó Galdós.117 en Francia, de la que salieron todos esos No quisiera retirarme118 de enseñar, eso mamotretos novelísticos que han hecho ge- me gusta, pero de críticas y erudiciones mir las prensas recientemente.115 quedo retirado. Salvo un momento excep- 113 Llorens escribe a Max Aub en carta citada anteriormente, del 20 de abril de 1962, tras aludir a la muerte de Ángel del Río: “Pero hay que seguir, no hay más remedio, y aquí tienes a un servidor dispuesto a empezar otra vez; quiero decir que me vuelvo a casar. El 24 de junio, día de San Juan, como tu probada ortodoxia sabe muy bien, y en la villa de Jalance, partido judicial de Ayora, junto al Júcar. Y con una descendiente de aquellas serranillas que cantó Góngora, que tan bien bailaban, según él y otros testigos” (Alonso y Ranch Sales, 2003: 116). 114 Tachada a mano una “l”. 115 Aunque Montesinos escribe en la “Carta-prólogo” de 1970: “casi nada pude escribir entre los años 1936- 1946”, lo cierto es que, como señala Claudio Guillén, la gestación de su obra se dio “durante los largos años de su reclusión en una provincia francesa ocupada por tropas alemanas. Ahí, en Poitiers, como también en la Bibliothèque Nationale de París, pudo dar comienzo a las investigaciones que proseguiría luego en Berkeley y otras grandes bibliotecas norteamericanas” (2007: 329). 116 Fernán Caballero. Ensayo de justificación, Berkeley-Los Ángeles y México, D.F., University of California Press y el Colegio de México, 1961, 179 pp.; Pereda o la novela idilio, Berkeley – Los Ángeles y México, D.F., University of California Press y El Colegio de México, 1961, 311 pp. 46 cional: cuando usted publique su Blanco darte119 la enhorabuena con más detalles. White, le prometo una reseña de órdago, Hasta pronto. Un gran abrazo de Nora. después de la cual, como Cide Hamete, Dentro de 10 días estaré en Bennington colgaré mi pluma de una espetera, que no – Estado de Vermont. merece más. Nora está aún aquí, pero se va dentro de pocos días. Le dejo algún espacio para que se explaye. CARTA nº 27 No se sienta obligado a la corresponden- cia ni me olvide. [Mecanografiada. Tarjetón, 2 caras. Membrete: “University of California // Department of Spani- Un entrañable abrazo, sh // and Portuguese // Berkeley 4, California”] AVLL 2378 Montesinos 4 mayo 1962 De todo lo antedicho se deduce que de Mi querido Lloréns: Su buena carta me eso de la conferencia, ni hablar. Eso de las ha conmovido mucho, que nada hay tan conferencias es para gente joven que tenga conmovedor en estos casos como sentir la que ganarse el pan, o dígase el título. ¡Y presencia del amigo. Usted sabe muy bien en inglés! Mi inglés está como estaba hace mis circunstancias familiares, y no ignora lo unida que estaba mi vida a la de los Lor- quince años. Gracias de todos modos. cas, y cómo la muerte ha supuesto un golpe infinitamente más cruel que el que pueda [Autógrafa de Nora Hasenclever] producir la muerte de un “in-law”, por mucho afecto que se le tenga. La muerte de Amigo – por fin sabemos que vives. ¿Y Angel no me ha causado menos dolor: era dónde está tú carta para mí? Como sabes, quizá el amigo más antiguo que tenía, des- me paso los inviernos en la sunny Califor- contado Paco.120 Con Concha y con Angel nia donde llueve sin parar + terremotos. se me va media vida o más.121 Esto del en- No puedo escribirte más hoy – estoy con vejecimiento como la tortura de ver morir una hurry terrible. Pero te escribiré para en torno es una cosa horrible. 117 Tras los volúmenes dedicados a las obras de Pedro Antonio de Alarcón, Fernán Caballero, José Mª de Pereda y Juan Valera, capítulos de esa inacabada “historia social” de la novela española del siglo XIX, Montesinos emprende el estudio de la obra de Galdós. El primer volumen dedicado al escritor canario se publica en 1968 (Galdós I, Madrid, Castalia). Veánse las cartas nº 27 y 28. 118 Se añade a mano la segunda “r”. 119 “para darte” añadido, en la parte superior de la línea. DOSSIER III JORNADAS DE LABERINTOS: VICENTE LLORENS, HISTORIADOR DE LOS EXILIOS CULTURALES ESPAÑOLES 47 No echaré en saco roto el asunto de su CARTA nº 28 hermano,122 aunque de esta universidad me [Mecanografiada. 1 folio, 2 caras. Membrete: prometo todo, pues están muy pesados con “University of California // Department of Spa- exigencias y garambainas, que nunca impi- nish // and Portuguese // Berkeley 4, California”] den el ingreso a los mentecatos, pero pue- AVLL 2379 den dificultarles a muchos que no lo son. 28 noviembre 1962 De todas maneras hablaré con Morby y veremos qué puede hacerse, 123 si llega oca- Mi querido amigo: Mil gracias por su sión de hacer algo. Ese puesto de Hunter124 carta, que ya me tardaba. Pero las circuns- tancias no eran ciertamente agradables y le le es indisputablemente mucho más bene- perdono su largo silencio. ficioso. Mil gracias también por su oferta publi- Le dije a mi discípulo –Carlos García Ba- citaria. No sé qué pensar. Me aterra bas- rrón– que le escribiera a usted directamen- tante, como usted sabe, escribir en inglés, te. Me temo que esa tesis, que tan intere- aunque siempre que haya un alma carita- sante podría ser, se frustra por la dificultad tiva que le corrija a uno los disparates y material de allegar la bibliografía. Pero eso las impropiedades; siempre es preferible no es cuenta suya.125 que lo traduzcan a uno, presupuesto que el Le escribiré antes de salir de aquí: no traductor sepa su oficio. También me trae tengo aún la menor idea de cuándo nos dan perplejo la selección del texto; en caso de suelta. Dios querrá que esta vez cuaje lo de decidirme es probable que la elección reca- vernos en alguna parte. yera en efecto sobre algún texto de Lope. Un estrecho abrazo de su amigo, Yo le escribiré dentro de pocos días lo que en definitiva resuelva. ¿Hay ya algún tomo Montesinos publicado? Si lo hubiese y le fuera posible enviarme un ejemplar, aunque fuese presta- 120 Se refiere a Francisco García Lorca (1902-1976), hermano de Federico, Concha e Isabel García Lorca. Ambos estudiaron en el instituto de Granada. Tras la guerra civil se exilia a EE.UU. y es profesor universitario en Queen Co- llege y la Universidad de Columbia. Regresó a Madrid en 1967 (Ruiz-Manjón, en línea). 121 Concha García Lorca falleció en accidente de automóvil en la carretera de Pinos Puente el 21 de abril de 1962. Era cuñada de Montesinos, casada con su hermano Manuel Fernández-Montesinos. Véase la nota 70. 122 Vicente Llorens tuvo tres hermanos más, él era el mayor, por orden: Carlos, Enrique y Virginia. 123 Se refiere a su hermano menor Enrique, que muere en 1965, poco después de la muerte del padre. Vicente se hizo cargo de su cuñada y de sus sobrinas, que se trasladaron a Princeton (Lida, 2002: 151). 124 Hunter College, Nueva York 125 Carlos García Barrón, La obra crítica y literaria de don Antonio Alcalá Galiano, Madrid, Gredos, 1970. El autor agradece en los preliminares a José R. Barcia, Luis Monguió, J. F. Montesios, Vicente Llorens y John Englekirk y, especialmente a Antonio Rodríguez-Moñino, su ayuda para llevar a cabo el trabajo. 48 do, se lo agradecería en el alma. Y a pro- siana. Voy a ver si consigo que esta Univer- pósito de ediciones de clásicos: ayer tuve sity Press le imprima pronto su tesis y que carta de Correa Calderón haciéndome las despache otras cosas que tiene entre manos mismas proposiciones deshonestas para porque yo no me atrevo a dar golpe sin que que colabore en las ediciones Anaya;126 esté de molde todo eso.128 me decía que usted les hacía un tomo con Presente mis rendidos homenajes a la las Cartas de España de Blanco White. Me “serranilla del Júcar”; ardo en deseos de alegro en el alma; ya era hora.127 Pero por conocerla. Ya arreglaremos algo. Dios no abandone el plan de las obras com- Un fuerte abrazo de su amigo, pletas, bilingüe si es necesario. Si les hago algo yo probablemente será algo de lo que Jose F. Montesinos menos han pensado: una antología breve de los más tardíos romancerillos –a partir P.S. ¿Está por ahí Claudio Guillén?129 de 1611–, en los que hay cosas preciosas ¿Qué hace? muy poco conocidas, olvido muy injusto por cierto. De mí, poco nuevo puedo contar: enve- jezco rápidamente y puis c’est tout. El pollo Weber trabaja como una fiera y pronto inundará cuantas revistas y edito- riales hay en el mundo de materia galdo- 126 Fernando Lázaro Carreter y el periodista y crítico literario Evaristo Correa Calderón (1899-1986) eran los direc- tores de la colección Biblioteca Anaya, en la que publicó Montesinos, Los romancerillos tardíos, Ediciones Anaya, Salamanca – Madrid-Barcelona, 1964, 139 pp. 127 El proyecto no se lleva a término. Llorens editó las Cartas de España de Blanco White que se publicaron en la editorial barcelonesa Labor en 1971 y en una segunda edición en Alianza en 1977: Blanco White, José María, Anto- logía de obras en español. Edición, selección, prólogo y notas de Vicente Llorens, Barcelona, Labor, 1971; Blanco White, José María, Cartas de España, Introducción de Vicente Llorens, traducción y notas de Antonio Garnica, 2ª ed. rev., Madrid, Alianza, 1977. 128 La tesis doctoral de Robert James Weber se tituló A Critical Study of the Miau Manuscrips of Benito Pérez Galdós, Princeton University y se presentó en 1962. Dos años después se publicó The Miau manuscript of Benito Pérez Galdós. A Critical Study, University of California Press, Berkeley and Los Ángeles, 1964. 129 Claudio Guillén, al que se ha referido Montesinos en la carta 24, recuerda su primer contacto con Vicente Llorens: “Ahí [Princeton] es donde tuve la buena fortuna de tratarle. Cuando llegué a Princeton, recién doctorado, el otoño de 1953, se acababa de morir Einstein y Thomas Mann ya se había marchado a California. Pero los exiliados eminentísimos pululaban –procedentes de países como Hungría, Alemania o Italia– y en cualquier cafetería tropeza- bas con un Premio Nobel. Y sin embargo los cuatro españoles que coincidíamos en el pueblo sentíamos el deseo prioritario de hablar y pasar luengas horas juntos. Don Vicente era comunicativo, muy expresivo, no menos castizo hablando que escribiendo...” (2007: 343). DOSSIER III JORNADAS DE LABERINTOS: VICENTE LLORENS, HISTORIADOR DE LOS EXILIOS CULTURALES ESPAÑOLES 49 CARTA nº 29 Agradecí mucho la foto, pero no me compensa la ausencia de la persona. Es [Mecanografiada. 1 folio, 1 cara] AVLL 2424 menester que coincidamos en alguna parte. 30 setiembre 1963 Yo de mí tengo muy poco que contar, si no es que decaigo lamentablemente y ya Mis queridos amigos:130 Perdonen que sin remedio. Lo peor es que voy perdiendo no haya contestado antes a su amable carta toda ilusión en el trabajo y no doy golpe. del 9 de agosto. Que tan envidioso me tuvo En todo el verano no he podido terminar de las maravillas idílicas de que ustedes go- cierto artículo de una veintena de páginas zaban [sic]. El verano en general, y sobre que tenía encomendado, artículo que yo todo las últimas semanas en Bennington “me sabía”, y que en otros tiempos hubie- fueron bastante desastrosos, pues rara vez ra escrito en una noche. Esta nueva actitud me sentí tan achacoso y decaído. Tuve unos del ¿para qué todo? se está haciendo inven- trastornos gastro-intestinales que además cible. Con todo lo cual vengo a decirles que de traerme a mal traer me produjeron una eso del Galdós pasó a la historia y que no profunda depresión y con ella una pereza prometo nada, si Dios no hace un milagro, invencible que trato de sacudir, sin gran respecto al tomo de costumbristas de que le éxito, en Berkeley. Hoy es el día en que em- hablé. Temo que esta pérdida de vocación piezo a escribir cartas, y llevo aquí ya dos mía sea ya irremediable. semanas largas. Las clases no padecen aún mucho de este Me alegré mucho de que la estada en declinar mío. Soy un actor muy viejo y con Berkeley fuese para ustedes tan grata. Son muchas tablas y puedo recitar los papeles muchos los buenos amigos que han dejado sin darme cuenta. Lo malo será que algún por estas tierras, estudiantes y colegas de día también me harte. consuno. Los primeros se hacen lenguas de Siento no poder escribir una carta de los cursos, los otros echan de menos la pre- tono más festivo. Compadézcame. sencia amistosa y simpática. Amalia es más Un entrañable abrazo, popular que el perro Paco (esto habrá que explicárselo porque las nuevas generacio- Montesinos nes, sobre todo las no madrileñas, lo tienen muy injustamente olvidado).131 130 Dirigida a Vicente Llorens y Amalia García. 131 El perro Paco fue un perro callejero, admitido en cafés y restaurantes y aceptado por el pueblo madrileño, que se hizo muy famoso en Madrid durante el último cuarto del siglo XIX, del que se deriva la frase proverbial “saber más que el perro Paco” (Iribarren, 2000: 184-185). 50 CARTA nº 30 rante tanto tiempo, ahora que se trata de dejarlo, interviene el conocido sentimen- [Mecanografiada. Tarjetón, 2 caras. Membre- te: “University of California // Department of Spa- talismo. De todos modos, téngame de su nish //and Portuguese // Berkeley 4, California”. mano por si las moscas. Sin fechar] Le escribo hoy, a toda prisa, por man- (1965) darle el artículo sobre Húmara con que AVLL 2562 me obsequió hace días. Cuando Ranch me dio noticia de esta edición135 estuve a pun- Mi querido Lloréns: Voy estando mejor, to de saltar sobre ella, pero me hice cargo pero no acabo de entrar en caja, y como es- de que obtener microfilms en Villavieja de tas vacaciones entre semestres van tocando Nules sería prácticamente imposible, y no a su fin, y yo trato de dar el do de pecho en me atrevía a obligar a este hombre a lle- este mi último año para ver si me retienen, var el libro a Valencia y gastarse un dinero me cuido como una diva y estoy en cama que, dadas las malas costumbres hispáni- lo más del tiempo. Le escribo a escape132 cas, no hubiera querido cobrarme. Pero porque no quiero parecer descortés. Quie- esto no tiene importancia: hágase el mila- ro decirle que le agradezco con lágrimas en gro y hágalo el diablo, en este caso usted los ojos los buenos servicios que por mí ha que ha hecho un milagro bonísimo, pues prestado. Torres Rioseco me asegura que el artículo es una perla. Dada la fecha de por el momento no tengo nada que temer la novela, pre-scottiana, ya suponía yo que y que me retendrán un par de años, como se trataría de algo en la línea de Mme de han hecho con Kany;133 si ello es así, lo pre- Genlis o de Mme Cottin –pues no creía que fiero, por no moverme, por la casa,134 en la nos las hubiéramos con nada derivado de que Nora ha puesto gran ilusión, y porque, Las Guerras Civiles, aunque yo no supiese después de haber estado de ojos aquí du- quién era ese Ramiro ni si había moros en 132 En el original se ha separado con el signo / “aescape”. 133 Antonio Torres Rioseco (1897-1971) se incorporó en 1928 a la Universidad de Berkeley, proveniente de la Universidad de Columbia. Fue jefe del Departamento de español y portugués desde 1956 a 1960 y allí se jubiló en la cátedra de Literatura hispanoamericana. Charles Kany, también profesor de la Universidad de California, es autor de The Beginnings of the Epistolary Novel in France, Italy and Spain (Berkeley, University of California Press, 1937) y Life and Manners in Madrid, 1750-1800 (Berkeley, University of California Press, 1932). 134 En el original se ha separado con el signo / “lacasa”. 135 Se ha añadido a mano la “n” a la palabra. Eduardo Ranch había informado a Montesinos de esa edición en una de las primeras cartas que le envía a Berkeley, fechada el 31 de enero de 1958, a propósito de los datos del libro de Reginald Brown: “Es un libro que creo está muy bien, pues cuantas novelas tengo yo de las que puede Brown dar referencia, la da sin equivocarse. Pero hay varios tomos, de los que dice que no se conoce ejemplar, y que, sin embargo, están en mi biblioteca. Uno de ellos es el ‘Ramiro, Conde de Lucena’, de Húmara y Salamanca, en la edición de 1825” (Ranch Sales, 2012: 281-282). DOSSIER III JORNADAS DE LABERINTOS: VICENTE LLORENS, HISTORIADOR DE LOS EXILIOS CULTURALES ESPAÑOLES 51 la costa. Veo que sí los hay, pero que son [Autógrafo de Nora Hasenclever] moros de Mme Cottin. Eso es lo de menos; lo demás son las reflexiones que indican el Saludos y abrazos de Nora. Este tirano lío indescriptible que aquellos hombres te- no me deja escribir, quiere que se vaya la nían en la cabeza.136 carta enseguida. Escribiré otra vez. Monte He mandado a Madrid el ejemplar para está mucho mejor. Gracias a Dios –tenemos la segunda edición de mi Introducción a la unas dos semanas de vacaciones y él puede historia de la novela. Para cuando tenga dormir mucho– lo que es más importante. pruebas, que será a mitad o a fines de vera- Ya toma menos drogas. no, necesito que esto esté de molde, o tener al menos una copia en limpio, pues tengo [Sigue en el lado izquierdo en apaisado] que citar muchas cosas. Con que ándele y sea bueno. Tu telefonazo, Vicente, le hizo mucho Le escribiré pronto. Nora está cansadísi- bien a Monte. Te agradezco infinitamente. ma, entre otras cosas porque en vez de dor- Escribiré. mir y pasarlo bien se pasa el día jardinean- do. No hay modo de que se esté quieta. [Bajo el texto mecanografiado al revés] Mil cosas a Amalia. Un entrañable abra- zo, Aquí va una foto. Vicente, si no me reco- noces soy la segunda “femala” (from left). Montesinos. La única que se hizo el verano pasado. Haré otras aquí. [Autógrafo de Montesinos] No sé nada de Húmara. Sólo puedo de- cirle que Mesonero lo menciona como asis- tente al parnasillo. 136 Vicente Llorens publicó “Sobre una novela histórica: Ramiro, Conde de Lucena (1823)”, en la Revista Hispánica Moderna (XXXI, 1-4, enero-octubre 1965, pp. 287-294). En él da noticia de la existencia de la primera edición ma- drileña de la novela de Húmara y Salamanca. El catálogo de Brown (1953) recoge la edición de Paris-New York de 1928 y anota: “[¿Primera edición?: Madrid, 1823]. Llorens adelanta la fecha de la “primera novela histórica moderna en lengua española” a esta fecha, relegando a la anónima Jicotencal (Filadelfia, 1826). Sitúa la novela de Húmara y Salamanca en la línea de la novela sentimental y prerromántica, lejos de la tradición scottiana, como corrobora Montesinos en esta carta, y como el mismo Llorens ratificará años después en El Romanticismo español (1980). En el artículo de la Revista Hispánica Moderna, cita varias veces a Montesinos y cuando se reproduce en el volumen Literatura, historia, política va dedicado a “A Eduardo Ranch. In memoriam”. 52 CARTA nº 31 De mí poco tengo que decirle. Ya es se- guro que seguiré aquí el próximo año; des- [Mecanografiada. 1 folio, 1 cara. Membrete: “University of Califonia, Berkeley // [banda y sello pués Dios dirá. de la Universidad] // Department fo Spanish and Como Uds. son la gente más inquieta que Portuguese // Berkeley, California 94720”] yo he conocido, nunca es posible saber dón- AVLL 2702 de encontrarles. Mi plan es el mismo de siem- 12 de mayo, 1967 pre; a partir de los finales de junio iré como siempre a Bennington, donde me espera un Don Vicente Llorens, verano muy duro de trabajo, pues tengo que México escribir un libro bastante extenso y preparar otras cosas.138 Para primeros de octubre es- Mi querido amigo, taré de vuelta en Berkeley. Espero que como Perdone que tarde tantos días en contes- el año pasado podamos vernos en Nueva tar su carta, pero he estado sumamente ocu- York, adonde de seguro haré alguna escapa- pado, y los días se pasaron como un soplo. da cuando amainen los calores. He sentido muchísimo la muerte del po- Dele un afectuoso abrazo a Amalia y díga- bre Ranch, que sin embargo descontaba, le que nada deseo tanto como volverla a ver. pues la última carta que recibí de él me dio Y otro entrañable para Ud. No se pierda muy mala impresión sobre su estado. Había por tanto tiempo. tenido dos accidentes seguidos, de los que quedó bastante estropeado.137 La carta mis- José F. Montesinos ma, mas caótica que nunca, era indicio de un gran decaimento [sic]. Descance [sic] en P.S. No olvide alguna vez mandarme paz. Espero que el hijo cuidará de la biblio- separata139 de su artículo sobre el libro de teca, pues sería un dolor que se dispersara. Húmara. La voy a necesitar con urgencia. 137 El 13 de enero de 1967, Eduardo Ranch recibe la segunda edición de la Introducción a una historia de la novela en España en el siglo XIX, que incluye una “Nota a la segunda edición” con un extenso comentario a la biblioteca de Vilavella y a su propietario. El 9 de febrero Rach escribe su última carta a Montesinos, en la que le explica el motivo del retraso en contestarle: dos accidentes seguidos que dejaron su salud maltrecha. Como explica su hija, “el día 10 de febrero, después de dejar esta carta en la estafeta de la estación” Eduardo Ranch cayó fulminado en la calle (Ranch Sales, 2012: 292). 138 Se trata, muy probablemente del volumen dedicado a las novelas galdosianas posteriores a Fortunata y Jacinta, destinado a convertirse en el Galdós III. Como es sabido, Montesinos escribió antes y dejó casi listo el volumen dedica- do a las tres últimas series de los Episodios nacionales antes de su muerte, Galdós IV. Finalmente, en 1973, la editorial Castalia decide publicar el original Galdós IV, como Galdós III “para darle el número que le corresponde, porque sería absurdo mantener abierta una expectativa que no podrá ya satisfacerse” (1973: 12) (Véase, Beser, 2010). 139 Corregida a mano “t” por “d”. DOSSIER III JORNADAS DE LABERINTOS: VICENTE LLORENS, HISTORIADOR DE LOS EXILIOS CULTURALES ESPAÑOLES 53 BIBLIOGRAFÍA Guillén, C. (2007), “Vicente Llorens: de destierros y discontinuidades”. En: De leyenda y leccio- Alonso, C. y Ranch Sales, A. (2003), “Max Aub y nes. Siglos XIX, XX y XXI, Barcelona, Crítica, Vicente Llorens. Epistolario, 1952-1972”, La- 337-359. berintos, 2, 107-130. Guillén, J. - Castro, A. (2018), Correspondencia Aznar Soler, M. (2004), “Bernardo Clariana: epis- (1924-1972). Ed. Villalba, M.J. (ed.), Valladolid, tolario del exilio (dieciocho cartas de Bernardo Fundación Jorge Guillén/Ediciones Universidad Clariana a Rafael Dieste, Juan Gil-Albert, José de Valladolid. Lezama Lima, Vicente Llorens, José Rubia Bar- Iribarren, J. Mª (2000), El porqué de los dichos, cia, Pedro Salinas y María Zambrano)”, Labe- Pamplona, Gobierno de Navarra, 2000, 12ª rintos, 3, 219-238. edición. Aznar Soler, M. (ed.), (2006), Llorens, V., Memo- Lida, C. 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