588 RESEÑAS Fuentes Codera, Maximiliano, Un viaje por los extremos. Eugenio d’Ors en la cri- sis del liberalismo, Granada, Comares, 2017, 213 págs., ISBN: 978-84-9045-509-8. El género biográfico muestra una presente e influenciando así las lecturas vez más su buena salud y su importan- históricas que se hicieron en los años cia crucial para la investigación histó- posteriores. Esto se hizo evidente sobre rica. Maximiliano Fuentes Codera da todo tras el estallido de la Guerra Civil prueba de ello en esta excelente biogra- y su adhesión al régimen franquista, fía intelectual de Eugenio d’Ors (1881- pero realmente este proceso empezó ya 1954). Es cierto que sobre este a mediados de los años veinte cuando se «personaje extremadamente controver- acercó a la dictadura de Primo de tido, a menudo contradictorio» (p. 189) Rivera. Por esto Fuentes Codera pro- se ha escrito bastante, pero es cierto fundiza en el periodo anterior, el que también que hay todavía mucho por Xènius llamó el «paréntesis» de 1914- investigar y por decir. Gracias a la con- 1923 (p. 197), una etapa crucial para su sulta de nueva documentación —sobre evolución intelectual y política que, todo cartas privadas— y a una mayor desentrañada con más atención, per- atención prestada a algunos textos poco mite cuestionar la idea de que d’Ors fue valorados de este polifacético «intelec- un «fascista avant la lettre» (p. 191) tual europeo en términos culturales y como sostuvo Vicente Cacho Viu (véase filosóficos» (p. 5), el autor consigue de este último Revisión de Eugenio aclarar algunas fases aún poco conoci- d’Ors (1902-1930). Seguida de un epis- das de su vida y aportar así nuevos ele- tolario inédito, Barcelona, 1997). Una mentos para la comprensión de una interpretación, según el autor, teleoló- etapa clave de la historia catalana, espa- gica y retrospectiva de la biografía de ñola y europea, como la de la Gran Xènius alejada de un contexto en cons- Guerra y de la primera posguerra mun- tante mutación. dial, cuando se configuraron corrientes Evidentemente, en Un viaje por los políticas e intelectuales que habrían extremos no falta el estudio de los pri- jugado un papel importantísimo en los meros años del intelectual catalán, los años siguientes. de la formación, cuando, al lado del pri- No estamos hablando de una senci- mer periodo barcelonés vinculado al lla biografía, sino del intento de enten- catalanismo regionalista, cobra especial der una trayectoria vital, la de Eugenio relevancia la etapa parisina (1906-1911) d’Ors, y a través de ella una época, la como corresponsal de La Veu de Cata- del primer tercio del siglo XX, marcada lunya, el periódico de la Lliga Regiona- por la que se ha llamado con acierto la lista. Se trata de unos años en que crisis de la conciencia europea. La difi- Xènius se convierte en «intelectual cultad era doble porque d’Ors, en pri- orgánico» del regionalismo catalán, en mer lugar, tuvo una trayectoria «no la feliz expresión de Enric Ucelay-Da lineal y previsible» (p. 6) y, en segundo Cal, autor del imprescindible El impe- lugar, reconstruyó continuamente su rialismo catalán. Prat de la Riba, vida, limpiando del pasado las cosas Cambò, d’Ors y la conquista moral de que aparentemente no encajaban en su España (Barcelona, 2003). Sin embargo, Hispania, 2019, vol. LXXIX, nº 262, mayo-agosto, págs. 501-623, ISSN: 0018-2141, e-ISSN: 1988-8368 Revista Hispania 262.indb 588 30/7/19 15:05 RESEÑAS 589 en aquellos años no hay, para así decirlo, lana: en 1917 fue nombrado director de sólo el Noucentisme, el Glosari y la Instrucción Pública y, entre otras inicia- progresiva vinculación con las institu- tivas, desarrolló con éxito el proyecto de ciones políticas y culturales catalanas las bibliotecas populares. Sin embargo, —el Institut d’Estudis Catalans en 1911, de aquellos años el autor subraya tam- la Mancomunitat en 1914, etc.—, sino bién la posición pacifista y neutralista de también la construcción de un pensa- Xènius, su vinculación con Romain miento sin duda heterodoxo que, aun- Rolland, el proyecto del Comité d’Amics que actualizado, parcialmente de la Unitat Moral d’Europa, el interés modificado y depurado en los años por el wilsonismo y el desarrollo de una siguientes, se mantuvo coherente en idea de europeismo federativo y republi- algunas ideas-fuerza, como la del Impe- cano concebido como «horizonte de rio. El autor subraya así, a lo largo de regeneración» (p. 43) en un continente una trayectoria biográfica e intelectual sumido en la que definió como una ver- no homogénea, la presencia constante dadera guerra civil. Aquí a la figura de de una perspectiva antiliberal, autorita- Ramon Llull —inspiración, junto a Car- ria, tradicionalista y recelosa de la par- lomagno, de su idea del imperialismo ticipación de las masas en la política y catalán— se fue añadiendo —no sustitu- la cultura. yendo— la de Francesc Pi y Margall. Como se decía, la etapa parisina Fue en aquel entonces y, sobre todo, en la cobra especial relevancia porque fue primera posguerra que d’Ors, aún vincu- justamente en la capital gala donde lado estrechamente a la Lliga Regiona- d’Ors descubrió a dos de los pensadores lista, se acercó al socialismo que más influyeron en su pensamiento, internacionalista, al republicanismo y al Charles Maurras y Georges Sorel. Mati- sindicalismo, estrechando relaciones con zando la idea de un d’Ors introductor Rafael Campalans, Antoni Fabra i Riba, del maurrassismo en Cataluña y España Andreu Nin y Francesc Layret. Su inte- —lo fue, sí, pero fue también muy crí- rés por la revolución rusa y su simpatía tico con el líder de Action Française— por la misma CNT —plasmada en las y la lectura de un Sorel ligado Gloses de la Vaga durante la huelga de la excesivamente al nacionalismo francés Canadiense de Barcelona— marcaron tras la breve experiencia del Cercle un distanciamiento con la Lliga, facili- Proudhon, Fuentes Codera subraya la tado también por los roces con Puig i influencia del primero en los conceptos Cadafalch, sucesor en la Mancomunitat de clasicismo y antiromanticismo y del de Prat de la Riba. Si añadimos las pre- segundo en la importancia de la cons- siones de los núcleos eclesiásticos catala- trucción de los mitos. Pero, sobre todo, nes que consideraban a Xènius como un en el antiliberalismo que tanto Maurras «personaje sospechoso» (p. 124) por sus como Sorel compartieron en los años inclinaciones políticas y el recelo de los anteriores y posteriores al primer con- compañeros intelectuales con los cuales flicto mundial. había colaborado, entendemos las causas Además de su intensa actividad de su defenestració de principios de periodística, durante la Gran Guerra 1920. Este acontecimiento marcó, sin d’Ors se involucró cada vez más en las duda alguna, un antes y un después en la actividades de la Mancomunitat cata- vida de d’Ors: su alejamiento de la cul- Hispania, 2019, vol. LXXIX, nº 262, mayo-agosto, págs. 501-623, ISSN: 0018-2141, e-ISSN: 1988-8368 Revista Hispania 262.indb 589 30/7/19 15:05 590 RESEÑAS tura catalana, a la cual tanto había con- más, en la Europa de aquellos años, de tribuido, será rápido y definitivo. la porosidad de las fronteras entre las Sin embargo, hay más. Fuentes diferentes ideologías que permitieron Codera pone de manifiesto como d’Ors trayectorias políticas aparentemente representa muy bien a una gran parte de extrañas, como la de los tránsfugas de la intelectualidad europea que, en un las izquierdas al fascismo —Nicola contexto marcado por la aparición de la Bombacci, Jacques Doriot, Óscar Pérez política de masas, intenta repensar su Solís, entre otros— o la de los intelec- relación con la política poniendo en dis- tuales que zigzaguearon entre comu- cusión el modelo de sociedad futura y el nismo, fascismo y nacionalsocialismo papel de los intelectuales. Para Xènius, —Curzio Malaparte y Pierre Drieu La siempre convencido del rol central de la Rochelle, para citar dos nombres—. cultura, este era un tema que no se Fuentes Codera dedica especial aten- podía postergar. De ahí su atracción, ción al trienio 1920-1922, marcado por aunque parcial y limitada, por Moscú un viaje de seis meses de Xènius a la —del régimen soviético alababa sobre Argentina. Se trata de un periodo clave todo su trabajo para difundir la cultura para entender la que Philippe Burrin y combatir el analfabetismo— y más definiría como la deriva fascista de adelante por la Roma de Mussolini — d’Ors. Tras el fracaso de su acerca- que en un principio no miró con interés, miento al mundo republicano, socialista prefiriendo al Duce la figura de Giolitti y sindicalista, el profundo aislamiento y la experiencia de los consejos de en el mundo cultural catalán le llevó a fábrica—. De ahí su entusiasmo por lo proyectarse hacia el resto de España: nuevo en oposición a lo viejo, represen- empezó a colaborar con Las Noticias, tado por la cultura liberal-burguesa del siglo XIX, «el gran enemigo orsiano» La Libertad, Nuevo Mundo y, a media- (p. 41). De ahí, también, su propuesta de dos de 1923, ABC. Además, se traduje- una alianza entre intelectuales y traba- ron sus obras al castellano: Xènius, por jadores para una época nueva, necesaria así decirlo, se hispanizó. Sin embargo, la para regenerar Cataluña y España. No ruptura con el catalanismo no supuso un es que d’Ors fuese filobolchevique en giro automático e inmediato de izquierda 1919-1920: sencillamente estaba bus- a derecha, sino que reflejó una «situa- cando referencias, modelos, apoyos, ción de cierta inestabilidad» (p. 172). aliados para construir un nuevo orden Fue, de hecho, sólo a partir de 1924 que barriese de una vez el desorden de cuando d’Ors, con unas posiciones cada la época anterior. El leninismo, por vez más autoritarias, cambió su valora- ejemplo, le interesó por ser antiliberal y ción de la Italia mussoliniana, percibida antinacionalista y por tener pretensio- como modelo de europeísmo, y el fas- nes universalistas. Buscaba, en pocas cismo, del cual alabó su potencial reno- palabras, algo que entroncase con su vador y juvenil. Asimismo, se dio su pensamiento. De ahí sus «percepciones acercamiento a la dictadura de Primo de a veces contradictorias, que pedían ser Rivera y, en 1925, la adhesión al régi- corregidas o directamente rechazadas men recompensada por Eduardo Aunós frente al desarrollo de los aconteci- con un cargo de profesor en la Escuela mientos» (pp. 102-103). Un ejemplo Social. Hispania, 2019, vol. LXXIX, nº 262, mayo-agosto, págs. 501-623, ISSN: 0018-2141, e-ISSN: 1988-8368 Revista Hispania 262.indb 590 30/7/19 15:05 RESEÑAS 591 En síntesis, Fuentes Codera, ya relaciones a principios de los años poniendo de manifiesto la complejidad veinte en los tiempos de la revista Her- de esta coyuntura histórica marcada por mes y la Escuela Romana del Pirineo, y el entrecruzamiento de diferentes en el mismo José Antonio Primo de corrientes de pensamiento, rechaza la Rivera, sin olvidar los elementos de interpretación de d’Ors como un fas- contacto con Ernesto Giménez Caba- cista avant la lettre —criticando así por llero. La del «pueblo imperialista con «falta de operatividad» (p. 193) la visión misión universal» (p. 204) era una idea sternhelliana— y acepta la idea, pro- orsiana que junto a la idea orteguiana puesta hace tiempo ya por José Álvarez de patria como empresa formó una Junco, de que en el Eugenio d’Ors ante- parte central del discurso falangista. rior a 1925 se encontraban «rasgos pre- No-nacionalismo, europeísmo, impe- fascistas» (p. 193). Es decir, en su rialismo: en esta tríade se encuentra, pensamiento se conjugaban dos de las junto a la idea de una misión cultural corrientes centrales que convergieron llevada a cabo de forma autoritaria por en el pensamiento fascista italiano y una vanguardia intelectual, la principal europeo: Maurras y Sorel. Lo que nos influencia orsiana en el falangismo. lleva a plantearnos, una vez más y con Después de todo lo dicho, resulta razón, cuáles fueron los orígenes inte- quizás repetitivo decir que Un viaje por lectuales del fascismo en Europa. los extremos es un libro excelente por A este respecto, y aquí se encuentra todo lo que aporta no sólo en el conoci- otra virtud de este libro, Fuentes Codera miento de la biografía intelectual de pone de relieve que el peso de d’Ors en Eugenio d’Ors, sino en la profundiza- la construcción del nacionalismo falan- ción de los estudios sobre los orígenes gista ha sido mucho mayor de lo que intelectuales del fascismo en España y hasta ahora, salvo contadas excepcio- en Europa. Hay un sólo defecto: la nes, se afirmaba. La resignificación de ausencia de un índice onomástico. Por la idea de imperio —de la raza catalana lo demás, es una lectura obligada para al Imperio español— tuvo una influen- quien estudie la historia de la cultura y cia notable sobre todo en Rafael Sán- del pensamiento político en Cataluña y chez Mazas, con quien había entablado España en el primer tercio del siglo XX. Steven Forti Universidade Nova de Lisboa Universitat Autònoma de Barcelona stevenforti@hotmail.it Aglietti, Marcella, In nome della neutralità. Storia político-istituzionale della Spagna durante la Prima guerra mondiale, Roma, Carocci editore, 2017, 362 págs., ISBN: 9 78-88-430-8498-2. Marcella Aglietti es profesora de el Departamento de Ciencia Política de Historia de las Instituciones Políticas en la Università degli Studi di Pisa. Espe- Hispania, 2019, vol. LXXIX, nº 262, mayo-agosto, págs. 501-623, ISSN: 0018-2141, e-ISSN: 1988-8368 Revista Hispania 262.indb 591 30/7/19 15:05