226 BIBLIOGRAFÍA Luis Enrique Otero Carvajal. La del país en estructuras supranacio- ciencia en España, 1814-2015. Exilios, nales y redes internacionales de in- retornos, recortes. Madrid: Libros de vestigación. Sin embargo, este cierto la Catarata, 2017, 256 pp. horizonte de esperanza únicamente se ha dado en las últimas décadas y, a pesar de la confluencia, su conti- Demasiados retrocesos nuidad sigue acechada por las (mal entendidas y peor aplicadas) políti- Conforme a su reconocida fama de cas de austeridad y por un contexto agudo y sintético pensador, el econo- autóctono, tanto público como sobre mista e historiador Ramón Carande todo privado, poco dado a invertir de tuvo claro cómo responder al perio- forma coherente y continuada en co- dista que le pedía un resumen de la nocimiento. historia de España en dos palabras: A pesar del largo paréntesis tem- “demasiados retrocesos”. Para el poral estudiado y la diversidad de ra- profesor de la Complutense Luis En- mas del conocimiento tratadas, Otero rique Otero Carvajal, esta misma es- Carvajal consigue que el texto fluya, cueta y brillante definición también digiriendo para el lector multitud de se ajusta, por desgracia, a la historia datos, nombres y logros y contex- de la ciencia en nuestro país durante tualizando adecuadamente sucesos, el último siglo. Además, la precisión cambios y continuidades. Así, el libro territorial tiene su importancia, pues sirve tanto para quien esté interesa- las vicisitudes políticas por un lado do en una panorámica de la evolu- y las estrecheces presupuestarias y ción de la ciencia (y de la comunidad mentales por el otro han provocado científica y de las instituciones que oleadas sucesivas de migración hacia la acogen), como para quien necesi- terceros países. En otras palabras, la te un esbozo preciso de un momento laminación de la inteligencia ha em- histórico determinado acompañado pobrecido siempre a la investigación de la mínima y más actualizada bi- autóctona, pero ha beneficiado a me- bliografía disponible. nudo a nuestros vecinos. Antes de llegar al presente, el li- El pesimismo de La ciencia en Es- bro traza un detenido recorrido por paña, 1814-2015, reforzado por el la agitada historia de la ciencia y el subtítulo Exilios, retornos, recortes, conocimiento en España, cuyo re- no significa que estemos ante una mi- lato arranca con el siglo XIX cuando rada teleológica y determinista. Para todavía el dogma católico, junto con Otero Carvajal, la superación de esta la escasez de recursos, funcionaban maldición a lo Sísifo podría hallarse como “el límite infranqueable para el en la consolidación de un sistema po- pensamiento”. No será hasta la con- lítico democrático y en la integración solidación del proyecto liberal de ma- CIAN, 22/2 (2019), 226-230. DOI: https://doi.org/10.20318/cian.2019.4806 BIBLIOGRAFÍA 227 triz moderada que se elaboren “los católica hizo cierta aquella ocurren- dos grandes proyectos de reforma: el cia sobre los cementerios y las uni- plan Pidal de 1845 y la ley Moyano de versidades, cuyo rasgo compartido 1857”. Las reformas legislativas mo- sería la resistencia a los cambios por dificaron las bases institucionales, parte de los ocupantes tanto de los pero no transformaron las mentali- camposantos como de los claustros. dades, ni diluyeron los enfrentamien- Por lo tanto, se optó por la creación tos entre las corrientes más abiertas de la Junta de Ampliación de Estudios a los avances y escuelas internacio- e Investigaciones Científicas (JAE), nales y aquellos otros sectores refu- una agencia encargada de facilitar la giados en el tradicionalismo y la or- reforma y la renovación de aulas, la- todoxia católica. El final de siglo pre- boratorios y bibliotecas españoles “a senciará las disputas entre krausistas través del fortalecimiento de la polí- y reaccionarios, entre darwinistas y tica de pensiones al extranjero para creacionistas, entre muchas otras. que las nuevas generaciones de uni- Este bloqueo y debilidad institu- versitarios entraran en contacto di- cional desembocó en un triple fenó- recto con los centros de investigación meno que Otero Carvajal describe más avanzados de la época”. como típico de la ciencia en España: Gracias a la JAE y a instituciones la creación de estructuras científicas derivadas de ella o cooptadas para paralelas a las oficiales, centradas en esta misión renovadora, se logró Madrid (Institución Libre de Ense- romper el aislacionismo y ensimis- ñanza) y Barcelona (Institut d’Estudis mamiento secular. Profundo conoce- Catalans); la dependencia de figuras dor de la edad de plata de la ciencia icónicas surgidas contra pronóstico española, Otero Carvajal resume bri- del yermo académico-científico local llantemente la eclosión de una gene- y beneficiadas por ayudas exteriores ración científica e intelectualmente como Santiago Ramón y Cajal; y la ne- de nivel europeo. La posterior pro- cesidad de cataclismos políticos para clamación de la Segunda República corregir el rumbo. Esto último se con- aceleró, aún más si cabe, la apuesta cretó en la crisis de 1898, al situar “la por la educación y la formación. De ciencia en el centro del debate sobre repente, se contaba con recursos, se la necesaria reforma del sistema edu- apostaba políticamente por el cono- cativo”, la superación del atraso cien- cimiento, se conectaba con el mundo tífico y la convergencia con Europa. y se creaba “por vez primera en su Con todo, esta ventana de oportu- época contemporánea un verdadero nidad fue parcial. A pesar de iniciati- sistema de ciencia”. vas como la creación del Ministerio Sin embargo, poco duraría la ale- de Instrucción Pública y Bellas Artes gría, pues la roca de Sísifo regresó en abril de 1900, la obstrucción neo- colina a bajo en forma de guerra civil CIAN, 22/2 (2019), 226-230. DOI: https://doi.org/10.20318/cian.2019.4806 228 BIBLIOGRAFÍA y dictadura nacional-católica. La des- de cada sector dentro del franquis- trucción de la ciencia –para decirlo a mo. Junto con los cargos, también se la manera del libro coordinado por consolidaba una interpretación del el propio autor en 2006– supuso la conocimiento en “abierta confronta- quiebra de un proyecto académico y ción con los postulados de la ciencia científico excepcional. La represión, moderna” y en “acérrima defensa de de la depuración profesional hasta el un catolicismo ultramontano y anti- fusilamiento, diezmó terriblemente la moderno” para “configurar la nueva inteligencia española, mientras que el universidad nacionalcatólica”. entramado institucional era derruido Sin embargo, los cambios inter- y sometido al dictado ideológico. nacionales y las transformaciones En este drama personal y colecti- socio-económicas internas fueron vo, merecen mención aparte aquellos resquebrajando la adscripción acríti- que pudieron huir del franquismo y ca de la Academia al régimen dictato- rehacer sus vidas en el extranjero. “El rial. A partir de los años cincuenta, la exilio representó la sangría de una Universidad franquista sufre un pro- parte sustancial del capital humano ceso de deslegitimación evidenciado de la cultura española, incluido el por la naciente protesta estudiantil. componente científico, una descapi- “A partir de entonces, la universidad talización que tardó decenios en ser fue contemplada por la dictadura solventada”. La pérdida para España como un problema de orden público”, revirtió, en algunos casos, en bene- que la masificación acució hasta con- ficio de los países de acogida, sobre- vertirlo en endémico en el tardofran- saliendo el caso de México. En otras quismo. Más allá de las aulas, tampo- palabras y como parece sugerir el co la investigación se sustrajo a una propio Otero Carvajal, una historia primera etapa de autarquía, a una de la ciencia española con amplitud orientación sesgada por la ideología de miras quizás debería integrar y y a un sistema científico precario de- normalizar lo producido por esa des- pendiente, nuevamente y a menudo, mochada generación de plata (y sus de individualidades y de proyectos sucesores). paralelos a la vía oficial. La quiebra fue, además, doble, El bloqueo y la degradación se pues al capital humano y físico per- mantuvieron hasta la muerte del dic- dido, se sumó su sustitución por per- tador. De nuevo, se evidenciaba la sonajes que sometieron la Academia dependencia del sistema político por a la ideología triunfante. Como docu- parte de la Academia. Con la Transi- menta el autor, la universidad se con- ción y, sobre todo, a partir de los eje- virtió en botín de guerra y los sucesi- cutivos socialistas de Felipe González, vos tribunales de oposición sirvieron junto con los nacientes gobiernos au- para levantar acta de la influencia tonómicos, se pondrán las bases para CIAN, 22/2 (2019), 226-230. DOI: https://doi.org/10.20318/cian.2019.4806 BIBLIOGRAFÍA 229 la creación de un auténtico sistema son “investigadores empresariales, de ciencia y tecnología. Al esfuerzo situándose a la cola, junto a Polonia”. inversor, importante y continuado, Los síntomas se multiplican y ya hoy se sumó el conocimiento directo de los medios de comunicación se hacen muchos de los responsables políticos, eco de la precariedad laboral del pro- pues provenían del mundo univer- fesorado asociado, de la pérdida de sitario antifranquista (mayoritaria- competitividad en investigación, de mente como PNN’s). Además, se con- las dificultades presupuestarias de solidó el prestigio social de la ciencia, las universidades o de los ataques al la necesidad de reconversión econó- prestigio académico por parte de po- mica y el anhelo de acercarse a Euro- líticos ventajistas. Como comentaba pa también desde el conocimiento. el director general de la Fundación Desde el gobierno central se ar- para la Innovación Tecnológica Co- ticuló una estructura organizada en tec, Juan Mulet, “de seguir así, no se- torno de las universidades, el CSIC y remos capaces de cambiar el sistema los centros públicos vinculados a los productivo y nos convertiremos en ministerios, a lo que se sumaron los una economía cada vez más pobre”. diferentes planes de investigación y Los dos precedentes históricos de desarrollo tanto a nivel estatal como apuesta por el conocimiento acaba- autonómico, las aún escasas iniciati- ron mal: descabezada la Ilustración vas privadas y los crecientes fondos por el restablecimiento del absolu- europeos (entre 2014 y 2015, Espa- tista Fernando VII y ahogada en san- ña se situó en cuarto puesto en ob- gre la generación de plata por parte tención de financiación de la UE). Sin del franquismo. Sin embargo y como embargo, este horizonte sigue sin ser destaca Otero Carvajal, dichos prece- estable, como pudo comprobarse a dentes corresponden al pasado y no raíz de la crisis económica desatada necesariamente han de condicionar en 2008. Si en 2010 se alcanzaba un el actual (debilitado pero existente) máximo histórico con un esfuerzo in- florecimiento científico y académico. versor en I+D del 1’40% sobre el PIB, Evidentemente, depende en buena en 2015 caía a niveles de 2006 en un medida de la voluntad política y pre- retroceso de efectos evidentes. supuestaria, pero no únicamente. Su Así, “mientras los principales paí- consolidación necesita también de la ses de la UE incrementaban sus gasto asunción por parte de la ciudadanía en I+D para mejorar su competitivi- de la relevancia de la inversión en dad, España reducía sus gastos en conocimiento y, a partir de esta, de la I+D y el porcentaje de investigadores implicación convencida de los pode- por mil empleados (a pesar del incre- res públicos. “Levantar un sistema de mento de la población desemplea- ciencia y tecnología es una empresa da)”. Además, sólo un tercio de ellos de años. Una tarea delicada en la que CIAN, 22/2 (2019), 226-230. DOI: https://doi.org/10.20318/cian.2019.4806 230 BIBLIOGRAFÍA la perseverancia del esfuerzo inver- y/o la difusión de la actividad cientí- sor debe ir acompañada de la compe- fica y académica. En línea con inicia- tencia de los gestores públicos para tivas como la ‘Open Science’, la Aca- optimizar y maximizar los recursos”. demia debe explicarse e implicarse, Y, obviamente, también debe im- debe poner en valor sus aportaciones plicar a los académicos, intelectuales y su peso económico y social. De lo y científicos. Buena parte del traba- contrario, no únicamente se pone en jo ya se está realizando, pues hoy la cuestión la supervivencia del sistema, internacionalización, la movilidad, sino que se incuban la desconfianza y la exigencia cualitativa y el control el recelo y, con ellos, la pseudociencia de resultados están integrados en el y la ignorancia. Y ahí el retroceso se- quehacer habitual. Pero queda mar- ría mayúsculo. gen de mejora en, por ejemplo, con- seguir la implicación de la ciudadanía Jaume Claret en el diseño, la ejecución, la práctica UOC CIAN, 22/2 (2019), 226-230. DOI: https://doi.org/10.20318/cian.2019.4806