ROSA LUXEMBURG (1871-1919): REVOLUCÍON, IMPERIALISMO Y TEORÍA ECONÓMICA Albert Recio Andreu Universitat Autònoma de Barcelona El pasado 15 de enero se conmemoró el centenario del asesinato de Rosa Luxemburg (y de su camarada Karl Liebchnekt) a manos de los "freikorps". Se cumplía el título de su último escrito (del 14 de enero) "El orden reina en Berlin". Eran tiempos convulsos. La revolución rusa de 1917 constituyó el primer gran estallido social derivado de la Primera Guerra Mundial. La guerra acabó en parte porque hubo revueltas y protestas de una población agotada y dolorida, especialmente en Alemania. El fin de la contienda dio lugar a nuevas revueltas e intentos de establecer regímenes socialistas en diferentes partes de Alemania. El orden se restableció por un pacto entre el Partido Socialdemócrata y las fuerzas de orden. Los "freikorps", formados por veteranos de guerra (muchos de ellos de orientación derechista), realizaron el trabajo sucio y aplicaron todo tipo de atrocidades. Rosa Luxemburg fue violentamente torturada y su cuerpo lanzado al canal Landwehr donde fue hallado al cabo de unos días. Rosa Luxemburg había nacido en Zamosc (Polonia, entonces parte del imperio ruso) en 1871 en el seno de una familia de comerciantes judíos liberales. Tuvo acceso a una buena educación y desde muy joven fue absorbida por la actividad revolucionaria. En 1886 ya formaba parte del grupo Proletariat. Perseguida policialmente pudo huir en 1889 a Zurich (Suiza) donde pudo ingresar en la Universidad. Allí combinó su actividad académica con su activismo político. Se doctoró con una tesis dedicada al "Desarrollo Industrial de Polonia" (1898). Fundó el Partido Socialdemócrata de Polonia y Lituania y paulatinamente fue afianzando relaciones con el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD). Desde 1906 fue profesora de economía política en la Escuela Obrera Superior de Berlin, el centro de formación de cuadros del SPD. Siempre estuvo situada en el ala izquierda del partido. Sus principales diatribas teóricas se centraron en combatir el reformismo del ala conservadora del SPD (Reforma o Revolución, 1910), en discutir la relación del Partido con las organizaciones de base (Huelga de masas, partido y sindicato, 1906) y en oponerse al apoyo de las organizaciones obreras a la Guerra Imperialista. La posibilidad de una guerra entre grandes potencias fue una cuestión de debate entre la izquierda europea a principios del siglo XX. Antes de 1914 ya habían tenido lugar la guerra de los Boers en Sudáfrica (1899-1901), la guerra ruso-japonesa (1904- 05) y las dos guerras balcánicas (1912-13), lo que hacía presagiar que un gran estallido era factible. Revista de Economía Crítica, nº27, primer semestre 2019, ISSN 2013-5254 123 Rosa Luxemburg (1871-1919): Revolucíon, imperialismo y teoría económica. Albert Recio Andreu Rosa Luxemburg, con posiciones netamente internacionalistas, defendía que los partidos obreros debían oponerse a la guerra, convocar huelgas y derrocar al capitalismo. Al final, los intentos de coordinar estas iniciativas a escala internacional fracasaron, el SPD votó masivamente los créditos para financiar la guerra y el ala izquierda quedó marginada. Rosa Luxemburg mantuvo una intervención política contra la guerra, lo que por una parte le alejó del SPD y le llevó a cofundar la Liga Spartaquista, y, por otra le llevó a la cárcel, en la que estuvo recluida hasta finales de 1918. A la vuelta a Berlin, en una situación tumultuosa participara en la creación del Partido Comunista Alemán y apoyará por solidaridad una revuelta que consideraba prematura. Los últimos días de su vida estarán marcados por una cruel persecución policial, que no le privará de escribir sus últimos artículos. Rosa Luxemburg es en muchos aspectos una figura social e intelectual fascinante. Especialmente si se sitúa en el contexto histórico en el que le tocó vivir. Forma parte del núcleo de mujeres socialistas que entendieron que la emancipación social y la de género debían ir de la mano. Así escribió: "La feminista que no es socialista carece de estrategia. El socialista que no es feminista carece de profundidad". Y en su vida privada practicó el mismo modelo de libertad que el que se desprende de su vida política e intelectual. Sus debates con Bernstein o Kautsky dan fe de ello. Cuando lo habitual en muchos partidos es plegarse a la voz de los líderes ella dedicó un enorme esfuerzo en argumentar intelectualmente sus discrepancias. Y, a pesar de que ahora su argumentación pueda resultarnos demasiado devota de los textos de Marx, vale la pena destacar que algunas de sus reflexiones nos sitúan en debates que aún hoy siguen vigentes. En Huelga de masas, partido y sindicato lo que está detectando es la complejidad de relaciones que se establecen entre, por un lado, una organización jerarquizada, centrada en una actividad parlamentaria, con una estrategia gradualista y con una voluntad de control de la acción de sindicatos y asociaciones y, por otro, la fluidez y la autonomía de las acciones de la gente. Aunque el contexto en el que sitúa esta reflexión es el de la Revolución rusa de 1905, muy alejado del actual, resulta premonitorio de lo que hoy vuelve a estar planteado respecto a la relación de partidos, movimientos sociales y participación. Y aún más importante es su texto sobre La revolución rusa escrito en la cárcel en 1918, en el que intuye el autoritarismo subyacente en la cultura de los bolcheviques rusos y abre dudas sobre la marcha futura de esta revolución. Que alguien situado en el sector revolucionario de la socialdemocracia pusiera negro sobre blanco sus objeciones en un momento tan temprano del proceso ruso indica una honestidad intelectual y una capacidad de percepción notable. No hace falta suscribir todos sus razonamientos para entender que lo que está planteando es una cuestión capital que afecta a toda la política y la economía alternativa. El fracaso de la experiencia soviética constituye uno de los elementos que han facilitado el retorno al capitalismo desatado y uno de los factores que bloquean la formulación de proyectos igualitarios. La brutalidad del régimen stalinista no sólo significó uno de los períodos más infames de la historia humana. La ausencia de libertades, de voces disidentes, de deliberación política, constituye un elemento central a la hora de explicar el anquilosamiento del modelo y su capacidad de provocar tragedias sociales (como la hambruna ucraniana, los desplazamientos masivos de población) o ambientales (Aral, Chernobil). Por esto, aunque se trata de textos políticos, también en ellos subyacen cuestiones e ideas que no puede ignorar un pensamiento crítico con visión abierta. La vida de Rosa Luxemburg fue fundamentalmente la vida de una activista de la época. Forma parte de la vieja guardia de marxistas que se creyeron la última tesis sobre Feuerbach y trataron de aunar teoría y praxis. Su producción intelectual no puede compararse con la de un académico y está a años luz del marxismo que hoy se practica en algunas universidades. No puede por tanto valorarse su obra económica como el trabajo de una vida intelectual dedicada al estudio. Es una producción corta. Aparte de su tesis doctoral, orientada a situar el capitalismo polaco, se limita a dos trabajos: La acumulación de capital, publicada en 1913, y la Introducción a la Economía Política publicada tras su muerte, sobre la base de los apuntes de sus cursos en la Escuela Obrera Superior que se dedicó a redactar mientras estaba en la cárcel. Revista de Economía Crítica, nº27, primer semestre 2019, ISSN 2013-5254 124 Rosa Luxemburg (1871-1919): Revolucíon, imperialismo y teoría económica. Albert Recio Andreu LA ACUMULACIÓN DE CAPITAL: IMPERIALISMO Y MACROECONOMÍA La acumulación de capital es su texto teórico más elaborado. El objetivo fundamental del trabajo es analizar la dinámica del capitalismo para detectar sus posibilidades de supervivencia. El eje sobre el cual construye su análisis es el de los esquemas de reproducción de Marx que forman el eje básico del tomo II de El Capital. Cabe destacar que la idea central que recorre todo el texto es la de la reproducción, de la capacidad de un determinado sistema económico de mantenerse a lo largo del tiempo de forma dinámica. Y constatar también que el punto en el que ahora los marxistas ortodoxos consideran esencial para determinar la teoría económica marxista- la caída de la tasa de ganancia- no tiene en su análisis ningún papel fundamental. Lo que ella trata de indagar es en qué medida el capitalismo en su conjunto puede expandirse indefinidamente y cuáles son los mecanismos que lo posibilitan. Y para desarrollar su análisis realiza una larga lectura de todos los autores que se han dedicado a estudiar la reproducción del sistema económico desde Quesnay en adelante. El trabajo se inicia con la presentación del esquema de reproducción simple de Marx. Una economía capitalista caracterizada por dos sectores productivos –el de bienes de consumo y el de bienes de producción– y donde el valor del producto se distribuye entre tres elementos: capital constante (valor de los medios de producción utilizados), capital variable (salarios) y plusvalía (beneficios). En una economía sin acumulación la condición de equilibrio que permite al sistema reproducirse indefinidamente es que la parte que se dedica a capital constante sea equivalente al valor producido por el sector de bienes de producción y el valor del sector de bienes de consumo equivalga a la suma de capital constante y plusvalía (o sea la suma del consumo de los obreros y los empresarios). En una economía de reproducción simple no hay ni ahorro ni acumulación. Por esto se trata de un esquema teórico que permite detectar interacciones fuertes pero que no refleja la dinámica real de las economías capitalistas. Los problemas surgen cuando se pasa de la reproducción simple a la ampliada. Cuando una parte de las ganancias capitalistas en lugar de dedicarse al consumo se dedican a ampliar los medios de producción. El problema aparece porque se trata de una economía monetaria de intercambio donde cada capitalista individual necesita vender primero todas las mercancías producidas y con el dinero obtenido adquirir nuevos medios de producción, pagar a los trabajadores que contrata y pagar su consumo. En su análisis realiza una lectura detallada y crítica de la obra de Marx para concluir que este no resuelve el problema de cómo los capitalistas consiguen vender toda la producción realizada antes de emprender una nueva fase de producción. Para ella el proceso no tiene solución a menos que se considere que hay unos compradores externos a la economía capitalista que son los que compran parte de la producción y proveen de medios monetarios para llevar a término la inversión en nuevos medios de producción y la contratación de más empleados. La segunda parte del libro está dedicada a revisar los principales autores que han abordado el tema de la reproducción. Una muestra de que se trataba de una autora concienzuda, es que analiza los diferentes debates téoricos, incorporando en su viaje tanto a los economistas clásicos (Say, Ricardo, Malthus, Mc Culloch) como a sus críticos (Sismondi, Rodbertus) y las diversas escuelas rusas (Woronzof, Nikolai-on, Bulgakof, Tugan-Baranowski). Es un lento debate con cada uno de estos autores, a veces farragoso, pero demostrativo de que estamos ante un problema complejo. En la tercera parte del texto se desarrolla su propuesta teórica. Su argumento fundamental es que el esquema teórico de Marx no es una representación completa de la dinámica real del capitalismo. Este se desarrolla en un medio ambiente en el que coexisten otras formas sociales de producción. El capitalismo se expande colonizando otros medios de producción, y son los compradores no capitalistas los que facilitan la circulación monetaria que permite la acumulación ampliada del capital. El análisis crítico de la obra de Revista de Economía Crítica, nº27, primer semestre 2019, ISSN 2013-5254 125 Rosa Luxemburg (1871-1919): Revolucíon, imperialismo y teoría económica. Albert Recio Andreu Marx le conduce a destacar el papel que juega el imperialismo en el desarrollo capitalista. De cómo las colonias y los sectores internos no capitalistas han facilitado un proceso de acumulación que de otra forma habría colapsado o habría experimentado muchos más sobresaltos. Y esta conclusión le lleva a mostrar los mecanismos que se utilizan para esta expansión y a concluir que, como la capacidad expansiva del capitalismo lo llevará a internalizar todos estos espacios externos, la reproducción ampliada acabará por colapsar. El imperialismo y el colonialismo eran por tanto parte esencial del "capitalismo real" y por ello la guerra interimperialista formaba parte de las preocupaciones de la vanguardia revolucionaria del momento (y en gran medida sus previsiones se cumplieron). Y ello negaba, y esta es la consecuencia política de su análisis, la posibilidad de una expansión armónica del capitalismo que diera espacio a un cambio social por la vía de las meras reformas. Mirándolo con perspectiva actual su análisis genera algunas dudas. Su modelo de capitalismo está basado en un modelo de capitalista individual y el crédito no parece tener un papel esencial. Por lo que conocemos de la dinámica posterior del capitalismo el crédito (y el endeudamiento) se han constituido como un mecanismo esencial para facilitar la acumulación ampliada y permitir que empresas y consumidores generen demanda antes de haber vendido el producto. Pero esto que ya forma parte del análisis de economistas teóricos como M. Kalecki quizás era difícil de percibir a principios del siglo pasado. De la misma forma que era difícil en 1913 adelantar el papel dinamizador del gasto público que se inició con la Primera Guerra Mundial. Más allá de que se trate de un trabajo con resultados satisfactorios, La acumulación de capital contiene dos méritos innegables. El primero es analizar la dinámica del Capital desde la óptica de la reproducción del sistema, continuando un trabajo que K.Marx dejó inacabado y que coloca el trabajo de Rosa Luxemburg en el camino de la elaboración de una dinámica del capitalismo. No es casualidad que la primera ola de postkeynesianos (Kalecki, Joan Robinson) tuvieran de alguna forma en cuenta su contribución. Y en segundo lugar su intento de situar adecuadamente el imperialismo como un elemento estructural del desarrollo capitalista. Un elemento que aún en la actualidad sigue constituyendo un componente central de la estructura económica mundial, donde siguen proliferando guerras que tienen su origen en pleitos económicos. Y donde sabemos que el papel que juegan las periferias económicas es mucho más variado que el de constituir una fuente de demanda solvente. Una periferia que provee de materias primas, a la que se exportan residuos, que alimenta el mecanismo del Ejercito Industrial de Reserva, que se utiliza como fuente de evasión fiscal… INTRODUCCIÓN A LA ECONOMÍA POLÍTICA: APUNTES PARA UNA VISIÓN ECONÓMICA DE LA HISTORIA HUMANA El segundo texto económico de Rosa Luxemburg tiene otra intención. Es la recopilación, posiblemente inacabada, de sus cursos para cuadros obreros. Redactada en la cárcel durante la Guerra Mundial su texto fue rescatado por Paul Levi y publicado tras su muerte. Contiene seis capítulos. Uno introductorio (¿Qué es la economía política?). Dos de historia económica pre capitalista. Un cuarto capítulo orientado a explicar la producción mercantil y los dos últimos donde se analizan las sociedades capitalistas. El capítulo introductorio contiene una buena crítica de las definiciones sobre la economía que aportaban los principales economistas académicos alemanes de la época. No tan diferentes de muchas de las nociones que pueden encontrarse en alguno de los manuales actuales. Al realizar está crítica introduce además un aspecto sumamente interesante y de extrema actualidad: critica la visión de la economía nacional y realiza una amplia digresión argumentada sobre el carácter universal del sistema económico imperante, donde los distintos territorios están conectados entre sí por numerosos flujos de bienes. Aquí aflora su internacionalismo y su voluntad de combatir el chovinismo nacionalista. Toda la digresión está Revista de Economía Crítica, nº27, primer semestre 2019, ISSN 2013-5254 126 Rosa Luxemburg (1871-1919): Revolucíon, imperialismo y teoría económica. Albert Recio Andreu orientada a mostrar que el contenido de la economía política está orientado a analizar el funcionamiento del capitalismo. Aun reconociendo que en todas las sociedades humanas hay producción, necesidades, trabajos, lo que diferencia al capitalismo del resto es el peso de la producción mercantil, el nivel de división del trabajo y de unas reglas institucionales que hacen enormemente complejo captar las lógicas de funcionamiento. Y que al mismo tiempo provocan efectos que no tienen lugar en otras sociedades. Con este punto de partida resulta lógico que el siguiente paso sea realizar un recorrido por las distintas formas de organización social anteriores al capitalismo, mostrando la creciente división del trabajo, el surgimiento de clases sociales y la creciente complejidad de la organización económica. También en este caso sorprende la riqueza de fuentes que aporta para reforzar su argumentación. Es posible que hoy alguna de estas fuentes puedan considerarse superadas, pero la evidencia de un pasado humano bastante igualitario sigue contando con una evidencia bastante sólida. El análisis histórico está también orientado a explicar la historia de las colonizaciones y cómo estas destruyeron sociedades que funcionaban con reglas diferentes. La historia culmina con el asentamiento de la producción mercantil, donde el dinero juega un papel crucial y donde surgen problemas de coordinación entre sus miembros El capítulo sobre la ley del salario tiene el objetivo de formar en los entresijos de la lucha laboral. Es un magnífico resumen de las ideas de Marx y en el que cabe destacar los aspectos esenciales de la explotación capitalista, de la interacción entre productividad, salarios y conflicto laboral. Del papel del Ejercito de reserva y su formación. El capítulo final, que reproducimos, parece un capítulo inconcluso aunque apunta de forma sintética ideas que también están presentes en La acumulación de capital. Aunque es un texto formativo y en algunos aspectos un poco retórico, la claridad de muchas de sus exposiciones lo sitúan muy por encima de las vulgatas marxistas que circulaban en el período anterior al surgimiento del neoliberalismo (posiblemente la última vez en que los textos marxistas alcanzaron una amplia audiencia). Rosa Luxemburg había leído atentamente lo que explicaba y era una crítica dura pero respetuosa con sus oponentes. COMENTARIO FINAL Sin duda la obra económica de Rosa Luxemburg no es muy prolífica. Su activismo y su implicación en muchos debates políticos no lo hicieron posible. Pero en lo poco que hizo hay material valioso. Su comprensión de la economía capitalista como un todo entrelazado es fundamental para entender el mundo. Y muestra que era completamente comprensible mucho antes que se pusiera de moda el término globalización. De hecho su visión de un capitalismo que se desarrolla sobre la base de otras formas sociales de producción permite entender la fase neoliberal como una nueva etapa de un proceso que lleva siglos desarrollándose. En otro orden de cosas el que adoptara la idea de reproducción como eje de su análisis de la dinámica capitalista resulta una opción inmejorable que tiene muchas posibilidades de desarrollo más allá de los ámbitos en los que ella lo utiliza. Sus ideas conectan bien con las preocupaciones de la escuela postkeynesiana, donde la demanda agregada juega un papel esencial y donde es posible mostrar que las economías capitalistas tienen muchas fallas estructurales que generan crisis. Pero el concepto de reproducción puede también ser relacionado en la interacción del capitalismo con las condiciones materiales que hacen posible la actividad productiva, con los recursos naturales y con la vida humana. El concepto de reproducción resulta esencial para desarrollar una teoría que relacione las diferentes corrientes de la economía crítica (la corriente roja, la verde y la violeta). Rosa Luxemburg no se planteó estas cuestiones, vivía en otra época. Su enfoque principal era la crítica socialista al capitalismo, en su posicionamiento vital y en alguno de sus escritos adopta posiciones feministas, lo ecológico estaba lejos. Pero su forma de acercarse al análisis del capitalismo es compatible con una crítica ecológica al sistema. Y su preocupación por el imperialismo y la explotación colonial nos sitúa una vez más frente a otras características persistentes Revista de Economía Crítica, nº27, primer semestre 2019, ISSN 2013-5254 127 Rosa Luxemburg (1871-1919): Revolucíon, imperialismo y teoría económica. Albert Recio Andreu de las economías capitalistas reales: el militarismo, la xenofobia nacionalista, y las desigualdades basadas en la etnia y la nacionalidad. NOTA BIBLIOGRÁFICA Para la realización de la presentación sobre Rosa Luxemburg me he basado en sus dos textos básicos: Luxemburg, Rosa (1978): La acumulación de capital. Mexico: Grijalbo. Luxemburg, Rosa (1925): Introducción a la economía política. Madrid: Siglo XXI, 2015. Una personalidad tan importante como Rosa Luxemburg ha sido objeto de numerosos estudios y biografías. Posiblemente la más completa es la de J.P. Nettl, (2009): Rosa Luxemburg. London: Verso Books. En español contamos con dos buenos textos de presentación a cargo de Maria José Aubet, (1978): El pensamiento de Rosa Luxemburgo. Barcelona: Serbal; y el reciente de Ana Muiña, (2019): Rosa Luxemburgo en la tormenta. Madrid: La Linterna Roja, que incluye alguno de los textos políticos más relevantes Hay, así mismo, traducciones de sus obras políticas más importantes: Luxemburgo, Rosa (1906): Huelga de Masas, partido y sindicatos: Madrid: Siglo XXI, 2015. Luxemburgo, Rosa (1900): ¿Reforma o revolución? Madrid: Akal, 2015. Luxemburgo, Rosa, (1918): La revolución rusa. Madrid: Akal, 2015. Para una lectura moderna de la obra económica de Rosa Luxemburg: Bellofiore, Riccardo (editor), (2009): Rosa Luxemburg and the Critique of Political Economy. London: Routledge. Y también la contribución de Riccardo Bellofiore y Marco Pasarella (2009): "Finance and the Realization Problem in Rosa Luxemburg: a 'Circuitist' Reappraisal" en: J.F. Ponsot and S. Rossi, (2009): The Political Economy of Monetary Circuits. London: Palgrave. La contribución de G.A. Albo, (2014): "Rosa Luxemburgo y el capitalismo contemporáneo" en: G. Sanchez Daza, A. Alvar Bejar y S. Figueroa, (2014): Crisis, organización y resistencia. A cien años de La acumulación de capital de Rosa Luxemburgo. Puebla (Mexico): BUAP; y el artículo de G.C. Harcourt y P. Kriesla, (2012): "Michael Kalecki and Rosa Luxemburg on Mar'x schemes of reproduction: Two Incisive Interpretations. UNSW Australian School of Business Papers, 34. Finalmente, cabe destacar que las ideas sobre acumulación de Rosa Luxemburg han constituído una de las bases teóricas del trabajo del geógrafo David Harvey, (2004): El nuevo imperialismo. Acumulación por desposesión Madrid: Akal. Revista de Economía Crítica, nº27, primer semestre 2019, ISSN 2013-5254 128