Bruna Álvarez 175 ROBYN HASS AND ROBBIE DAVIS-FLOYD (EDS.) Surviving the Death of your Ex: Managing the Grief No One Talks About TEXAS: Praeclarus Press AÑO: 2016 ISBN: 978-1939807281 PÁGINAS: 274 BRUNA ÁLVAREZ / GRUPO AFIN – DEPARTAMENTO DE ANTROPOLOGÍA, UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE BARCELONA Agradecimientos A Robbie Davis-Floyd, por haber enviado su libro cuando le pedí ayuda ante la muerte de mi ex, cuando me tocó gestionar un proceso de duelo inesperado. A Maño, por haber compartido conmigo los años en que se construía el futuro con los sueños, y por estar presente cada día a través de la sonrisa de Núria y Arnau. Reseña El inicio del silencio roto Surviving the Death of your Ex: Managing the Grief No One Talks About pretende ser el inicio de la ruptura de un silencio. Un silencio social que influye en cómo las personas sienten y hacen el duelo de la muerte de sus exparejas. Y es que en los rituales funerarios no hay una silla reservada para los y las ex. Imaginemos que muere un hombre, que tiene un hijo de ocho años en custodia compartida con su exmujer, de la que se divorció pocos años atrás. Ella tiene una nueva pareja con quien está esperando un hijo. Nuestro protagonista no había acabado de adecuarse a la nueva vida de 176 RESEÑAS separado después de catorce años compartiendo la vida y el proyecto fa- miliar con su exmujer. Pero en el momento de su muerte, tiene una novia, con la que salía desde hacía poco más de un año. ¿Quién debería tomar, en este caso, las decisiones sobre el ritual de entierro? ¿Quién debería asumir los costes del funeral? ¿Cómo se pasa el proceso de duelo de un ex cuando se tiene un nuevo proyecto familiar? ¿Es que se sigue amando al ex, a pesar de la nueva pareja? Así empieza la primera historia del libro donde Robyn Hass —tra- bajadora social, consultora sobre salud pública y coeditora del libro— explica su experiencia personal de pérdida por suicidio de su exmarido y padre de su hijo. Ocho mujeres más la acompañan con la narración de sus experiencias de pérdidas de las exparejas, entre las que también se encuentra Robbie Davis-Floyd —coeditora del libro, antropóloga e in- vestigadora senior del Departamento de Antropología de la Universidad de Texas, Austin— quien aporta al volumen la reflexión antropológica sobre cómo las relaciones de parentesco sitúan también los lugares y los espacios sociales de la expresión del duelo. Los no-lugares en los duelos, que son consecuencia de la diversifica- ción de las formas familiares, ya habían sido constatados en EE.UU. por el psicólogo Kenneth Doka en un trabajo etnográfico sobre el impacto de la muerte de uno de los cónyuges después del divorcio (1986). En aquel ar­tícu­lo, ya se señalaba que este debería ser un campo de desarrollo en los años sucesivos debido al aumento de las tasas de divorcio que se estaban produciendo en EE.UU. en los años 80. A pesar de ello, sigue habiendo pocas investigaciones sobre los procesos de duelo de la expareja, hecho que en sí mismo da cuenta de las dificultades sociales para normalizar las nuevas formas familiares, también en la expresión del duelo (Scott, 2000). El aporte del libro se centra en la evidencia de que aquello que no está construido socialmente no tiene espacio para la expresión de las emocio- nes individuales. Por este motivo, el libro de Hass y Davis-Floyd pone de manifiesto una necesidad invisibilizada de expresión de un duelo muchas veces inesperado. Surviving the Death of Your Ex: Managing the Grief No One Talks About nace cuando Robyn Hass y Robbie Davis-Floyd se encuentran a través de un amigo común, que había acompañado a ambas mujeres en el proceso de duelo por las muertes inesperadas de sus exparejas, en los dos casos padres de sus respectivos hijos e hijas. Compartiendo sus expe- riencias se dan cuenta del no-lugar que ocuparon en los rituales de despe- dida de sus exparejas, incluso cuando esperaban formar parte del duelo colectivo y fueron excluidas en un no-lugar emocional. Ambas sintieron la necesidad de producir nuevos significados para crear espacios de duelo Bruna Álvarez 177 que no tenían un lugar social, de los que nadie hablaba y que no conta- ban con un banco reservado en los rituales de entierro. Según el sociólogo Zygmunt Bauman, lo que nos hace humanos de forma universal es «la presencia póstuma de los difuntos en la memoria» a través de los rituales funerarios (2014: 78). Por lo tanto, la exclusión de alguien de uno de es- tos rituales implica la exclusión de los espacios de memoria póstuma. Aquello de lo que no se habla y que no tiene lugar, no existe, por lo que tampoco hay un espacio individual para sanar la pena de la muerte del ex. Esta exclusión provoca también sorpresa ante las propias emociones individuales por parte de las editoras del libro, ya que ninguna de ellas esperaba un proceso de duelo profundo ante la muerte de alguien que formaba parte de su pasado. El duelo por un ex no está socialmente cons- truido y, por lo tanto, tampoco hay un espacio para las emociones indivi- duales, que surgieron en ellas de manera inesperada. A partir de aquí, deciden hacer una convocatoria para que hombres y mujeres expliquen las historias de muerte y duelo de sus exparejas, lo cual constituyó la se- milla para este libro. Las nueve historias que conforman el libro reflexionan sobre ambi- valencias y sobre espacios-tiempos liminares, describiendo situaciones intermedias entre el estar y el no estar, entre las presencias y las ausencias. Robbie Davis-Floyd explica cómo a pesar de su buena relación con su ex y la nueva familia de él —a quienes ella considera su propia familia ex- tensa— queda excluida de la preparación del ritual de despedida, hecho que la lleva a preguntarse si realmente conformaban la familia extensa donde ella los había ubicado. Kirsten Dehner, por su parte, reflexiona sobre la presencia de la ausencia de un exmarido que muere treinta y tres años después del divorcio, pero cuya presencia ella había conservado du- rante todo este tiempo a través de sus objetos personales. Su muerte evi- dencia no solo que él ya no está, sino que no estará, y es a través de su muerte que ella se plantea el sentido de una presencia ausente. La idea de presencias y ausencias también aparece en la historia de Carol Wheeler, quien narra la vida y la separación con una pareja que sufría una enfer- medad mental que le llevó a la muerte. El capítulo de Anette Birchard explica las contradicciones de las re- laciones de pareja a través del impacto que le produce el brutal asesinato de su expareja, con quien la autora tuvo una relación tumultuosa de diez años, en la que ella le sostenía emocional y económicamente. Sin embar- go, fue la actual pareja de él —con quien estuvo menos de un año— la que ocupó el lugar de «viuda» en las decisiones y las ceremonias, dejando a la autora en un no-lugar de expresión del duelo colectivo. Pero, quizá, donde mejor queda representada esa idea del no-lugar, es en la historia de 178 RESEÑAS Laura Wimmer, que fue la segunda mujer de un hombre que, en total, tuvo tres parejas. Laura tenía un hijo y una hija, que fueron criados por su expareja —ahora difunta— durante once años, ya que fue él quien se quedó en casa adoptando el rol de principal cuidador, a pesar de que no eran sus hijos biológicos. Después de separarse, él se empareja con una tercera mujer, antes de su muerte. En la ceremonia de despedida se invitó a la primera esposa, con quien el difunto tenía hijos en común, y a la ac- tual pareja. Se excluyó a Laura y a sus hijos, a pesar de que ellos conside- raban que el difunto había sido su padre. Justo lo contrario del caso de Melanie, quien se quedó embarazada a los diecisiete años y crio a su hijo en solitario, sin saber nunca nada del padre biológico. Cuando este mu- rió, su familia llamó al hijo del que nunca se había ocupado para que asumiera el coste del entierro. En su contribución, Alyeshka Harmon narra la historia de su propia ausencia al descubrir los diarios personales de su expareja tras la muerte de este en un accidente de tráfico. El recuerdo de Harmon es de años de convivencia bajo la constante violencia que su ex ejercía hacia ella y hacia sus hijos/as, propios y de relaciones anteriores. Sin embargo, en los escri- tos del difunto solo había descripciones idílicas de la vida de él como padre con sus hijos e hijas, sin ninguna mención a las madres de los mis- mos. Finalmente, Rima Star narra una historia de amor y amistad a tra- vés del acompañamiento que hizo a su expareja en su camino final a causa del cáncer. El libro acaba con una reflexión de Davis-Floyd llaman- do a romper el silencio social a través de las narrativas personales de las experiencias de pérdida de las exparejas, para así construir un significado y crear un espacio y un lugar donde poder expresar las emociones ante la muerte de una expareja. En definitiva, las historias personales de este libro permiten producir significados a través de narrativas que cuestionan las construcciones so- ciales de la familia y amplían los universos familiares, desarrollando por medio de la narrativa espacios de reparación y resignificación (Bondi, 2013). Según la geógrafa social Liz Bondi (2013), desde una perspectiva psicoanalítica, el hecho de narrar la historia de una experiencia traumá- tica ayuda a producir un nuevo significado reparador, hecho que también ocurre a través de la investigación cualitativa, cuestionando los significa- dos sociales. Así, en Surviving the Death of Your Ex, las narrativas son utilizadas para cuestionar el significado social de las exparejas, resignifi- cándolo, generando un espacio para la expresión del duelo y rompiendo así un silencio social. Bruna Álvarez 179 Referencias Bauman, Z. (2014) [1992]. Mortalidad, inmortalidad y otras estrategias de vida. Madrid: Sequitur. Bondi, L. (2013). Research and Therapy: Generating Meaning and Feeling Gaps. Qualitative Inquiry, 19(1): 9-19. Doka, K.J. (1986). Loss upon loss: The impact of death after divorce. Death Studies, 10(5): 441-449. Scott, S. (2000). Grief Reactions to the Death of a Divorced Spouse Revisited. OMEGA - Journal of Death and Dying, 41(3): 207-219.