See discussions, stats, and author profiles for this publication at: https://www.researchgate.net/publication/340117958 Nacionalismo y deporte: La institución gimnástica Sokol y su difusión en Madrid (1921-1936). Article in Ayer · March 2020 CITATIONS READS 0 42 2 authors: Xavier Torrebadella-Flix Daniel Esparza Autonomous University of Barcelona Palacký University Olomouc 160 PUBLICATIONS 1,073 CITATIONS 34 PUBLICATIONS 58 CITATIONS SEE PROFILE SEE PROFILE Some of the authors of this publication are also working on these related projects: La educación física Krítica. Los giros didácticos y políticas intelectuales de resistencia en el profesorado de EF. Contenidos altamente peligrosos para la educación física de casino. View project National Identity Project View project All content following this page was uploaded by Xavier Torrebadella-Flix on 24 March 2020. The user has requested enhancement of the downloaded file. Coeditado por : Asociación de Historia Contemporánea y Marcial Pons Historia Madrid, 2020. ISSN: 1134-2277 117 117 Cambio y continuidad en los relatos sobre las relaciones España-Europa Cambio y continuidad en los relatos sobre las relaciones España-Europa Ni la adhesión de España a las Comunidades Europeas resultó tan fácil ni la europeización tan exitosa y profunda como fue presentada desde los años noventa. Indudablemente el ingreso en Europa implicó costes, muchos de ellos de gran calado social. Sin embargo, en su conjunto, acabó marcando profundamente la idea que de Europa se proyectó en la sociedad españolaa lo largo de las décadas siguientes. ISBN: 978-84-17945-13-8 9 788417 945138 117 Revista de Historia Contemporánea 2020 (1) 2020 (1) AYER 117/2020 (1) ISSN: 1134-2277 ASOCIACIÓN DE HISTORIA CONTEMPORÁNEA MARCIAL PONS, EDICIONES DE HISTORIA, S. A. MADRID, 2020 392 Ayer 117.indb 3 9/2/20 20:40 AYER está reconocida con el sello de calidad de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) y recogida e indexada en Thomson-Reuters Web of Science (ISI: Arts and Humanities Citation Index, Current Contents/ Arts and Humanities, Social Sciences Citation Index, Journal Citation Reports/ Social Sciences Edition y Current Contents/Social and Behavioral Sciences), Scopus, Historical Abstracts, ERIH PLUS, Periodical Index Online, Ulrichs, ISOC, DICE, RESH, IN-RECH, Dialnet, MIAR, CARHUS PLUS+ y Latindex Esta revista es miembro de ARCE © Asociación de Historia Contemporánea Marcial Pons, Ediciones de Historia, S. A. ISBN: 978-84-17945-13-8 ISSN: 1134-2277 Depósito legal: M. 1.149-1991 Diseño de la cubierta: Manuel Estrada. Diseño Gráfico Impreso en Madrid 2020 392 Ayer 117.indb 6 9/2/20 20:40 Ayer 117/2020 (1) ISSN: 1134-2277 SUMARIO DOSIER CAMBIO Y CONTINUIDAD EN LOS RELATOS SOBRE LAS RELACIONES ESPAÑA-EUROPA Antonio Moreno Juste, ed. Presentación, Antonio Moreno Juste..................................13-19 El relato europeo de España: de la transición democrática a la gran recesión, Antonio Moreno Juste........................21-45 ¿Asociación y democracia? Las dictaduras meridionales en el proceso de integración europea en los años sesenta, Víctor Fernández Soriano.............................................47-73 La evolución del PSOE en la Transición. Entre el socialis­ mo del sur de Europa y la socialdemocracia europea, Alan Granadino González............................................75-102 Transición española e integración europea. El papel del Movimiento Europeo y otras organizaciones europeís­ tas, Carlos López Gómez..............................................103-128 Reforma, ampliación y transición: las negociaciones España-CEE entre 1976-1986, Vanessa Nuñez Peñas..129-155 ESTUDIOS Los proyectos utópicos del movimiento obrero español, 1840-1870, Jesús de Felipe Redondo y Josué J. Gon­ zález Rodríguez............................................................... 159-187 Promoción turística y desarrollo geoeconómico, 1900-1936: Málaga y Barcelona, Saida Palou Rubio y Carmelo Pellejero Martínez..........................................................189-220 392 Ayer 117.indb 7 9/2/20 20:40 Sumario Nacionalismo, revolución y racismo en México. La expulsión de los chinos (1910-1934), Nicolás Cárdenas García.....221-248 Nacionalismo y deporte: la institución gimnástica Sokol y su difusión en Madrid (1921-1936), Xavier Torrebadella- Flix y Daniel Esparza....................................................249-276 «Vivir los días usados». Eduardo Zamacois en el exilio (1939-1971), David Martínez Vilches...........................277-302 El relato vaticano sobre el proceso de integración eu­ropea. Los pontificados de Pío XII y Juan Pablo II, Luis Domínguez Castro y José Ramón Rodríguez Lago......303-329 ENSAYO BIBLIOGRÁFICO La historia de las masculinidades, la otra cara de la historia de género, Nerea Aresti.................................................333-347 HOY Historizar para decolonizar, Itzea Goikolea-Amiano..........351-365 8 Ayer 117/2020 (1) 392 Ayer 117.indb 8 9/2/20 20:40 ESTUDIOS 392 Ayer 117.indb 157 9/2/20 20:40 Ayer 117/2020 (1): 249-276 ISSN: 1134-2277 Nacionalismo y deporte: la institución gimnástica Sokol y su difusión en Madrid (1921-1936) * Xavier Torrebadella-Flix Universidad Autónoma de Barcelona franciscoxavier.torrebadella@uab.cat Daniel Esparza Univerzita Palackého v Olomouci daniel.esparza@upol.cz Resumen: El Sokol fue un movimiento gimnástico nacido en Praga en 1862 que trascendió el ámbito de la educación física y se convirtió en un sím- bolo de construcción nacional. Este artículo estudia en profundidad la difusión del Sokol en la prensa de la capital de España (1921-1936) con el fin de observar las diversas identificaciones. Una de las principales conclusiones es que el modelo Sokol fue presentado durante la Segunda República como la metáfora idealizada de la unificación nacional y te- rritorial del Estado. En cambio, en los años veinte, para el régimen de Primo de Rivera el Sokol fue percibido como una amenaza. Palabras clave: Sokol, nacionalismo, España, prensa, política. Abstract: The Sokol was a gymnastic movement born in Prague in 1862, which transcended the realm of physical education and became a sym- bol of nation building. This article examines in depth how the press spread the popularity of Sokol in the capital of Spain (1921-1936). The aim is to observe its various identifying images and meanings. One of the main conclusions is that the Sokol model was presented during the Second Republic as an ideal metaphor of the national and territorial unification of the state. In contrast, by the 1920s, the Primo de Rivera regime perceived Sokol as a political threat. Keywords: Sokol, nationalism, Spain, press, politics. * Esta investigación ha sido posible, parcialmente, gracias a la financiación del Fondo para el Fomento de la Actividad Científica (FPVC 2016/04) de la Facultad de Filosofía de la Universidad Palacky de Olomouc. Recibido: 03-07-2017 Aceptado: 12-01-2018 392 Ayer 117.indb 249 9/2/20 20:40 Xavier Torrebadella-Flix y Daniel Esparza Nacionalismo y deporte... Introducción: la génesis del Sokol La institución gimnástica Sokol (halcón en checo) nació un 16 de febrero de 1862 en Praga. Por entonces el Reino de Bo- hemia estaba integrado en el imperio Habsburgo, donde convi- vían poblaciones germano-parlantes y checo-parlantes desde el Medioevo. Esto no había sido un problema hasta el surgimiento de los movimientos nacionales en el siglo xix. Fue en este tiempo cuando la educación física y el deporte comenzaron a desempe- ñar un papel cada vez más importante en la idea y construcción de una nación. Al pangermanismo que sacudió la Bohemia del siglo xix le si- guió la consecuente reacción de los checo-parlantes: el «renaci- miento nacional checo» (národní obrození). Y así, la segunda mitad del siglo xix fue testigo de crecientes enfrentamientos entre germa- nos y checos por la supremacía del territorio en Bohemia. En esta atmósfera surgió el Sokol como reacción al Turnverein alemán, fun- dado medio siglo antes en Berlín, en 1811, por Friedrich Ludwig Jahn. El clasicismo atlético y la escenificación de los antiguos es- pectáculos griegos inspiraron a Jahn para organizar un movimiento gimnástico que liberara al Volk de la nación alemana. Así, envol- vió a los jóvenes gimnastas de un espíritu germánico y los idea- lizó como los verdaderos regeneradores de la nación. La cohesión del Volk pasaba por una conciencia individual a través de la obe- diencia del alma y del cuerpo. Las celebraciones gimnásticas tenían un carácter público y escenificaban un ritual simbólico de culto al cuerpo y virilidad; se construía una liturgia para excitar el patrio- tismo y disciplinar a la masa. Los muchachos de Jahn «fueron los pioneros de los ideales de la autorrepresentación nacional alemana» y el fermento de su regeneración  1. El Turnverein se extendió también al imperio Habsburgo, pero solo aceptaba a germanos. De ahí que los jóvenes checos promovie- ran su propia organización. El Sokol se fundó para unir a los che- cos de todas las clases sociales. Transformó el movimiento nacio- 1 Georges L. Mosse: La nacionalización de las masas. Simbolismo político y mo­ vimiento de masas en Alemania desde las Guerras Napoleónicas al Tercer Reich, Ma- drid, Marcial Pons, 2005, pp. 101-112 y 167-177. 250 Ayer 117/2020 (1): 249-276 392 Ayer 117.indb 250 9/2/20 20:40 Xavier Torrebadella-Flix y Daniel Esparza Nacionalismo y deporte... nal checo en una cuestión de masas  2. Se fundó en 1862 gracias a la energía de Miroslav Tyrš y Jindrich Fügner. El primero le otorgó una ideología, el segundo lo financió en sus inicios hasta que echó a volar. Fügner fue un adinerado germano-parlante de Praga que abrazó la causa checa (un caso de transfugismo nacional, no ex- traño en esos tiempos), que, como es lógico, le costó el repudio de la comunidad germana de Praga. Financió buena parte del Sokol y se arruinó por ello. Murió en 1865, tres años después  3. Miroslav Tyrš es otro caso de transfuguismo nacional. Ger- mano-parlante de origen, su caso es diferente, pues él quedó huér- fano y comenzó a sentirse más cómodo entre la comunidad checa que le adoptó. Se doctoró en filosofía, fue profesor de arte y esté- tica en la Universidad de Praga. Aunque basó su idea del Sokol en el Turnverein, le otorgó un espíritu más acorde a su personalidad. Configuró para su institución un concepto de belleza estética y ar- monía con un alto componente moral: el Sokol debía ser el baluarte de la educación. Para Tyrš, la salud y el progreso de una nación te- nían su origen en la educación física, pues en una sociedad sana no hay espacio para la traición, la indiferencia ni la cobardía. El amor por la nación debía ser mayor que la autoestima  4. El momento álgido de la celebración del movimiento Sokol eran los Slets: juegos deportivos de carácter internacional que se celebra- ban (y se celebran todavía) cada seis años. Todas las unidades Sokol del mundo intentan reunirse en Praga. Los primeros Slets fueron en 1882, los únicos en los que estuvo presente Tyrš; dos años después perdió la vida. Estas exhibiciones colectivas representaban el movi- miento de toda una nación al mismo tiempo, en el que participaban y participan todavía decenas de miles de «halcones». Tyrš pretendía que cada checo se transformara en un «halcón». Difundió el grito de guerra de «¡esforcémonos!» (Tuzme se!), ver- dadero eslogan que triunfó. El Sokol proponía una actividad física en grupo. Organizó excursiones a la naturaleza, dio importancia a 2 Claire Nolte: The Sokol in the Czech Lands to 1914, Nueva York, Palgrave Macmillan, 2002. 3 Claire Nolte: «Choosing Czech Identity in Nineteenth-Century Prague: The Case of Jindřich Fügner», Nationalities Papers, 24, 1 (1996), pp. 51-62. 4 Karel Domorázek: Dr. Miroslav Tyrš: The Founder of the Sokol Union, Praga, Czech-Slovakia Foreigner Office, 1920. Ayer 117/2020 (1): 249-276 251 392 Ayer 117.indb 251 9/2/20 20:40 Xavier Torrebadella-Flix y Daniel Esparza Nacionalismo y deporte... la música, la cultura popular, la esgrima: defender la nación con la espada si fuera necesario. Cada Sokol era un guardián de la nación, lo que levantó el recelo de Viena. Para distinguirse aún más del Turnverein, la competición y los premios desempeñaron un papel secundario en el Sokol: lo importante era la colectividad  5. La organización del Sokol se estructuró (y todavía lo hace) en torno a unidades. Cada unidad es el equivalente aproximado a un club o gimnasio (sokolovna). El primer año (1862) surgieron ocho unidades en Bohemia. Al año siguiente se extendió a Eslovenia (en- tonces región de Austria) y en 1865 se fundó en St. Louis la pri- mera unidad en Estados Unidos; luego le seguirían Chicago, Nueva York, Detroit, Cleveland, Baltimore y Omaha. En Europa, fue den- tro del imperio Habsburgo donde se difundió primero: Eslovenia y Croacia, luego Viena o Budapest. También en países como Rusia, Serbia o Alemania. Todos ellos en el siglo xix. Ya en el primer ter- cio del siglo xx siguió creciendo en los países mencionados, pero además extendió sus alas en Reino Unido, Francia, Bélgica, Bulga- ria, Dinamarca, Polonia, Rumanía y Suiza. Fuera de Europa, en el primer tercio del siglo xx llegó a Canadá, Argentina, Paraguay, Bra- sil y Sudáfrica, y poco después India, Kenia y Zimbawe  6. Objetivos y metodología ¿Y en España? ¿Cómo se difundió la idea del Sokol? Teniendo en cuenta la gran difusión que había tenido en otros países eu­ ropeos, ¿cuáles fueron las identificaciones que se produjeron en España hacia este movimiento? Hasta la fecha, desde el ámbito de la historia social del deporte no se ha acometido ningún trabajo de investigación dedicado en profundidad al estudio de la génesis del Sokol en España. Solo unos pocos trabajos han tratado el movi- miento Sokol en general. En el mejor de los casos, algunos apuntes sobre la influencia del movimiento Sokol en Cataluña  7, pero apenas nada sobre su génesis e impacto mediático en España. 5 Fridolín Máchaček: «The Sokol Movement: Its Contribution to Gymnas- tics», The Slavonic and East European Review, 17, 49 (1938), pp. 73-90. 6 Jan Waldauf: Sokol: malé dejiny, velké myslenky, Luhačovice, Atelier, 2007. 7 Guillem Turró y Conrad Vilanou: La pedagogia esportiva de la Federació 252 Ayer 117/2020 (1): 249-276 392 Ayer 117.indb 252 9/2/20 20:40 Xavier Torrebadella-Flix y Daniel Esparza Nacionalismo y deporte... Para contestar estas preguntas ponemos en marcha una explo- ración que intente cubrir este déficit, al menos de forma parcial. El objetivo principal es examinar las diversas identificaciones hacia el Sokol y los caracteres que definen la presencia de este movimiento en el contexto político de la España de entreguerras (entre 1921 y 1936). Los dos núcleos más importantes de la España de entonces eran Madrid y Barcelona. El déficit de estudios sobre la materia hace urgente proceder a una exploración profunda de cada uno de los núcleos por separado, pues cada uno tiene una naturaleza dife- rente. En Madrid se concentraban fuerzas centrípetas hacia la cons- trucción de la nación española. En Barcelona, además de fuerzas centrípetas, destacaron sobre todo las que estaban emergiendo con más fuerza: energías centrífugas (desde el punto de vista de la cons- trucción de la nación española) que, además de socavarla, se diri- gían solo hacia la construcción de otra nación: la catalana. Teniendo en cuenta que la extensión de un artículo tiene li- mitaciones de espacio, en este primer paso de la exploración del Sokol en España nos enfocaremos en el estudio de caso de la ca- pital, es decir, dirigiremos la mirada en este artículo hacia aquellas fuerzas concentradas en la construcción de una identidad española (aun cuando esas fuerzas pudieran tener perspectivas diferentes, y a veces opuestas, de la idea de España). Realizaremos una revisión profunda de las noticias más significativas que sobre el Sokol apa- recieron en la prensa de Madrid y en los boletines de institucio- nes deportivas de la capital  8. Asimismo, con el fin de comprender el significado de la institución gimnástica Sokol, ha sido preciso si- tuarlo en un contexto sociopolítico tanto en España como en el lu- gar donde nació (Bohemia), y para ello ha sido necesario realizar una extensa revisión de fuentes secundarias que a continuación po- nemos en marcha con respecto al contexto español. de Joves Cristians de Catalunya (1931-1936), Barcelona, Claret, 2013, y Lluís Du- ran: Intel·ligència i caràcter. Palestra i la formació dels joves (1928-1939), Barce- lona, Afers, 2007. 8 De manera excepcional se usará algún artículo de prensa barcelonesa para re- forzar informaciones relacionadas con la capital. Ayer 117/2020 (1): 249-276 253 392 Ayer 117.indb 253 9/2/20 20:40 Xavier Torrebadella-Flix y Daniel Esparza Nacionalismo y deporte... Deporte y educación física en la compleja fragmentación política y social de España En España, la influencia de la Primera Guerra Mundial tuvo un medular impacto en la sociedad burguesa. La división entre aliadó- filos y germanófilos se vio reflejada en la prensa del momento. Este impacto adoptaba un discurso muy diferente y significativo en la prensa deportiva, puesto que repercutía sobre el problema nacional de la regeneración física  9. Este asunto venía coligado al principal obstáculo político que tenía España, como era el de la gobernabili- dad de las masas a través del invento de la nación-patria  10. Esta era una cuestión de continuas pujanzas entre dos maneras muy distin- tas de entender España. Por un lado, estaba la España liberal, laica y republicana, y por el otro, la España católica y monárquica, que si bien se alternaban en el Gobierno, también entraban en dispu­ tas por cuál era el mejor modelo de educación. La posición inte- grista de la Iglesia se resistía a perder privilegios, pero, en cambio, los partidarios de una enseñanza laica deseaban modernizar el país. Aquí también habría que añadir las diferentes identidades naciona- les periféricas (Cataluña y País Vasco) que dificultaban la existencia de una conciencia colectiva en la identidad española. Además, tam- bién es importante la apatía patriótica del movimiento obrero (in- dustrial y agrario), que no se identificaba con ninguno de los dis- cursos nacionalizadores del casticismo dirigente. Ante esta compleja relación se trató de proyectar una fideliza- ción (ilusión popular) de la monarquía y la figura simbólica de Al- fonso XIII como la del «rey regenerador»  11. Sin embargo, en el caso del deporte aparecía la escenificación de una frívola imagen de Al- fonso XIII como «deportista, soldado y rey», que intentaba abrirse 9 Xavier Torrebadella-Flix: «España, regeneracionismo y deporte durante la Primera Guerra Mundial», Athenea Digital, 16, 1 (2016), pp. 237-261. 10 Alejandro Quiroga: Haciendo españoles. La nacionalización de las masas en la Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930), Madrid, Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, 2008. 11 Javier Moreno Luzón: «Alfonso el Regenerador. Monarquía escénica e ima- ginario nacionalista español en perspectiva comparada (1902-1913)», Hispania, 83, 224 (2013), pp. 319-348. 254 Ayer 117/2020 (1): 249-276 392 Ayer 117.indb 254 9/2/20 20:40 Xavier Torrebadella-Flix y Daniel Esparza Nacionalismo y deporte... camino entre las poderosas clases gobernantes  12. El deporte hasta 1919 estaba determinado por el modelo clasista  13, muy alejado de las clases obreras y populares. Hasta entonces el deporte trataba de escapar de los verdaderos problemas sociales y proyectaba una falsa realidad de bienestar y progreso del país. En aquellos momen- tos, como trata Francisco de Luis  14, la percepción moderna del de- porte todavía estaba muy alejada de la cultura socialista. Incluso se atacaba al fútbol como «peste futbolera», cuando este era el único deporte que estaba arraigando con cierta popularidad. El socialismo obrero veía el deporte como un producto utilitario del mercanti- lismo burgués, engendrador de violencia y sin pretensiones sociales de democratizar su práctica entre las clases subalternas. Aun así, ha- bía quien creía en la necesidad de alcanzar un movimiento deportivo obrero cohesionado y propagandístico que actuara como liberador de la clase trabajadora, y no un deporte en el que el obrero partici- pase de espectador. Por otro lado, era evidente que negar el espíritu del fútbol era también negar la simbología de la virilidad nacional, con lo cual significaba ir en contra de las fuerzas regeneracionistas del momento y de la idea de masculinización de la patria  15. Así, la clase obrera mostraba una tradicional apatía a lo deportivo; bastante tenía con sufrir el trabajo, sobrellevar el día a día y pensar en la lu- cha de clases o la sindicalización  16. Como sugieren Hobsbawm y Ranger  17, antes de la Primera Guerra Mundial, el deporte no tenía representación simbólica más 12 Teresa González-Aja: «Sport, Nationalism and Militarism – Alfonso XIII: Sportsman, Soldier, King», The International Journal of the History of Sport, 28, 14 (2011), pp. 1987-2030. 13 Ángel Bahamonde: «La escalada del deporte en España en los orígenes de la sociedad de masas, 1900-1936», en Xavier Pujadas (coord.): Atletas y ciudada­ nos. Historia social del deporte en España, 1870-2010, Madrid, Alianza Editorial, 2011, pp. 89-123. 14 Francisco de Luis Martín: «La cultura socialista en España: de los orígenes a la guerra civil», Ayer, 54 (2004), pp. 199-247. 15 Jorge Uría: «Imágenes de la masculinidad. El fútbol español en los años veinte», Ayer, 72 (2008), pp. 121-155. 16 Francisco de Luis Martín: Cultura socialista en España, 1923-1930. Propó­ sitos y realidad de un proyecto educativo, Salamanca, Universidad de Salamanca-­ Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1993, pp. 51-56. 17 Eric Hobsbawm y Terence Ranger: La invención de la tradición, Barcelona, Crítica, 2002. Ayer 117/2020 (1): 249-276 255 392 Ayer 117.indb 255 9/2/20 20:40 Xavier Torrebadella-Flix y Daniel Esparza Nacionalismo y deporte... que el de la condición de clase de los que lo practicaban. Fue en- tonces, al hilo de la guerra, cuando se planteó, como sugería Pierre de Coubertin, la noción de un deporte popular, democrático y pro- letario  18. Había que hacer del deportista un nuevo guerrero para los tiempos de paz. El periodo de entreguerras sirvió para rearmar y fortalecer ejércitos: en especial, Gran Bretaña y Alemania. Es aquí donde el deporte sirvió también a los intereses de la nación-patria al ser estatalizado para organizar, vigilar y sujetar la conciencia co- lectiva de las masas hacia el esfuerzo nacional  19. La trascendencia del deporte en las identidades movilizadoras (individuales y colectivas) de la contemporaneidad aún se man- tiene perenne edificando imaginarios  20. España estaba absorbida en sus preocupaciones internas y apenas podía pensar en disputas internacionales. Sin potencial militar ofensivo y una ruinosa gue- rra en África, los cuadros dirigentes del ejército estaban más pen- dientes de sus recompensas que en finalizar una contienda que pa- recía no tener fin  21. En estos años volvieron los discursos nacionalizadores envuel- tos en las llamadas a la educación física que se presentaban como vías de solución a una conciencia nacional. Ya antes estas llama­ das habían tenido como protagonistas el modelo gimnástico fran- cés (de Francisco Amorós), después de la conflagración franco- prusiana de 1870 y que culminó con la efímera Escuela Central de Gimnástica (1887-1892); el modelo gimnástico sueco, propagado por el ejército a partir de 1911 e institucionalizado con la creación de la Escuela Central de Gimnasia (en adelante ECG) en 1919, o la adaptación del sistema escultista de Robert Baden-Powell (Boy- Souts) a partir de 1912 con el nombre de Exploradores de España. Incluso también podríamos incluir aquí la emulación del modelo educativo inglés y la práctica educativa de los deportes que pro- pugnaba la Institución Libre de Enseñanza (en adelante ILE). No obstante, ninguna de estas manifestaciones alcanzó la dimensión Pierre Coubertin: Lliçons de pedagogia esportiva, Vic, Eumo, 2004. 18 Eduardo González-Calleja: «Deporte y poder: el caso del Real Madrid 19 FC», Memoria y Civilización, 7 (2004), pp. 79-127. 20 Francisco Javier Caspistegui: «Deportes e identidad, o sobre cómo definir- nos», Historia y Comunicación Social, 17 (2012), pp. 19-39. 21 Gabriel Cardona: El problema militar en España, Madrid, Historia 16, 1990. 256 Ayer 117/2020 (1): 249-276 392 Ayer 117.indb 256 9/2/20 20:40 Xavier Torrebadella-Flix y Daniel Esparza Nacionalismo y deporte... que hubiera sido necesaria para difundir un movimiento en ver- dad nacionalizador. En Europa, desde la guerra franco-prusiana, la rivalidad entre Francia y Alemania sugestionó la invención de instalar una gimnás- tica de masas como garantías a la defensa nacional  22. En el caso de España no fue así. Ni en el ejército ni en la escuela, el precario de- sarrollo de la gimnástica (o de la educación física) sirvió para idear un modelo efectivo de miras patrióticas  23. El relato de la educación física y el deporte se fue constru- yendo mediante un discurso belicoso que evidenciaba la tensa co- yuntura político-militar europea. Así, con cierta reiteración era re- cordado cómo la gimnástica había inclinado la balanza del poder de las naciones. Las alusiones a la guerra franco-prusiana sirvie- ron de metáforas para hegemonizar en la educación física española la proyección de un amplio discurso de defensa nacional cargado de violencia  24. Es cierto que este relato formaba parte del discurso regenera- cionista surgido en la Restauración e intensificado desde la crisis fi- nisecular, con el apoyo de la monarquía, la alta burguesía y el es- tamento militar  25. Las inmediatas realizaciones fueron la creación de los batallones infantiles, la constitución de la Federación Gim- nástica Española, la Asociación de Tiro Nacional, la incorporación de Los Exploradores de España (Boy-Scouts) y también una invi- sible inoculación castrense en las prácticas futbolísticas, entonces aún como medio de disciplina de la futura clase dirigente. En todos estos movimientos subyace la propaganda de una educación física 22 Benoît Caritey y Michael Krüger: «Les fêtes nationales de gymnastique en Allemagne et en France (1860-1914)», en André Gounot, Denis Jallat y Benoît Cariyet (eds.): Les polítiques au stade. Étude comparée des manifesttions sportives du xixe au xxie siècle, Rennes, Presses Universitaires de Rennes, 2007, pp. 31-54. 23 Xavier Torrebadella-Flix: «La bibliografía gimnástica y deportiva de la educación física en el ejército español (1808-1919). Textos en contexto social», Re­ vista Universitaria de Historia Militar, 5, 9 (2016), pp. 173-192. 24 Pedro de Alcántara García: De las teorías modernas acerca de la educación física, Madrid, Imprenta de Gil y Navarro, 1886; Marcelo Sanz: Sport de la infancia y de la juventud. Manual de gimnasia higiénica y juegos escolares, Madrid, Imprenta de Sucesores de Cuesta, 1895, y Lucino Sampérez: Manual de gimnástica nacional higiénico-cívico-militar, Badajoz, Tip. Enc. La Minerva Extremeña, 1904. 25 Xavier Torrebadella-Flix: «Regeneracionismo e impacto de la crisis de 1898 en la educación física y el deporte español», Arbor, 190, 769 (2014). Ayer 117/2020 (1): 249-276 257 392 Ayer 117.indb 257 9/2/20 20:40 Xavier Torrebadella-Flix y Daniel Esparza Nacionalismo y deporte... como un elemento indispensable para sostener la guardia nacional. Así, desde las instancias del poder se forjan instituciones nacionali- zadoras que toman aspectos de la cultura gimnástico-deportiva para garantizar el equilibrio territorial y la paz social. Es a partir de la Primera Guerra Mundial cuando la educación física y el deporte se presentan con declaradas connotaciones y me- táforas belicistas  26, y aparece un apogeo en la Europa de entregue- rras de los movimientos gimnástico-deportivos nacionalistas resur- gidos al calor de la tensión internacional  27. En España, la búsqueda de una identificación nacional desde el deporte surge también en esta coyuntura política de posguerra. Es en especial a partir de Am- beres 1920 cuando se articulan dispositivos nacionalizadores bajo supervisión de instituciones militares. Las figuras de Alfonso XIII, la selección de fútbol y la ECG son los débiles intentos que tratan de fortificar un proceso de nacionalización española. Aquí subyace un discurso que se normaliza en una intensa campaña de propa- ganda, entre cuyos acérrimos colaboradores se destaca el periodista del ABC (de signo monárquico) Román Sánchez Arias (más cono- cido por Rubrik): «Y por eso al hablar de gimnasia hemos de aso- ciarla siempre al espíritu militar, del que antes nunca se separó y del que no debe separarse»  28. Sobre esta idea, el deporte de entre- guerras encarnó uno de los dispositivos más eficaces para moldear las modernidades de la corporalidad. El deporte fue utilizado por la política-social como correa de trasmisión de la guerra en tiempos de paz; aportaba la estimulación para redefinir una nueva masculi- nidad (un hombre nuevo) que se acrecentaba en el culto al cuerpo y en la rudeza combativa; una idealización corporal necesaria para librar las guerras simbólicas de las nuevas naciones  29. Si la guerra representaba la oportunidad de comprobar la hombría de una na- ción, ahora lo era el deporte y la educación física que habían de demostrar que la nación no estaba en decadencia, que la virilidad 26 Narciso Masferrer: «La guerra y el sport (1). El gran match», El Mundo De­ portivo, 11 de abril de 1917, p. 1. 27 Teresa González-Aja (ed.): Sport y autoritarismos. La utilización del deporte por el comunismo y el fascismo, Madrid, Alianza Editorial, 2002. 28 Rubryk [Román Sánchez Arias]: Educación física, Madrid, Imprenta de J. Morales, 1922, p. 12. 29 Georges Mosse: La imagen del hombre. La creación de la masculinidad mo­ derna, Madrid, Talasa, 2000. 258 Ayer 117/2020 (1): 249-276 392 Ayer 117.indb 258 9/2/20 20:40 Xavier Torrebadella-Flix y Daniel Esparza Nacionalismo y deporte... española era superior a la de otras naciones. Esta nueva hombría, como menciona Mosse, se acrecentó después de la Primera Guerra Mundial y conformó la esencia ideología del radicalismo fascista  30 y de la derecha en toda Europa  31. En este contexto de utilización nacionalista de la gimnástica para la nacionalización de las masas es donde entra en escena el movimiento Sokol, como modelo ejemplarizante  32. El Sokol a través de la prensa capitalina (1921-1936) Periodo 1921-1931 Las movilizaciones ideológicas de la juventud nacieron al amparo de los nacionalismos liberales del siglo xix. En España, estos movi- mientos tuvieron especial auge durante la dictadura de Primo de Ri- vera y la Segunda República  33. La entonces recién creada república checoslovaca (1918) se elevaba como embajadora de las libertades constitucionales y modelo para las democracias europeas. En la en- crucijada ideológica de estos movimientos, el modelo Sokol tenía su espacio difusivo entre las pugnas políticas libradas en Europa  34. El año 1921 fue testigo de las primeras manifestaciones del Sokol en la prensa capitalina  35. Curiosamente, el primer medio tras la Primera Guerra Mundial que dio difusión al Sokol fue el dia- rio en lengua esperanto Hispania Esperantisto  36. En aquel reportaje 30 Este discurso estaba perfectamente representado en la Falange Española: «Deporte marxista», FE, 1 de febrero de 1934, p. 2. 31 Georges Mosse: Soldados caídos. La transformación de la memoria de las gue­ rras mundiales, Zaragoza, Universidad de Zaragoza, 2016, pp. 94-98. 32 Eduardo González-Calleja: «Deporte y poder...». 33 Eduardo González-Calleja y Sandra Souto: «De la Dictadura a la Repú- blica: orígenes y auge de los movimientos juveniles en España», Hispania, 67, 225 (2007), pp. 73-102. 34 Juan Carlos Fernández Truan: «Los primeros sindicatos gimnásticos: el mo- vimiento Orel», Cultura, Ciencia y Deporte, 6, 2 (2007), pp. 111-116. 35 Primera referencia en 1912 en «Fiestas gimnásticas en Praga», Mundo Grá­ fico, 17 de julio de 1912, p. 20. La siguiente noticia en otro medio de la capital se- ría ya en 1921. 36 Roberto Maraury: «Federacia festo de Sokol en Praha 1920», Hispania Es­ perantisto, 49 (1921), pp. 65-68. Ayer 117/2020 (1): 249-276 259 392 Ayer 117.indb 259 9/2/20 20:40 Xavier Torrebadella-Flix y Daniel Esparza Nacionalismo y deporte... de cuatro páginas se mostraba la historia y evolución del Sokol, así como el Slet de 1920. Otra de las primeras noticias fue publicada en el Boletín de la Institución Libre de Enseñanza (BILE), con el objeto de ilustrar el desarrollo juvenil gimnástico en Checoslovaquia  37. También ese mismo año apareció en la prensa deportiva un breve artículo que, tras exponer las vultuosidades del despliegue del asociacionismo Sokol, manifestaba: «Vistos los anteriores datos, solo me resta ha- cer observar a los directores y presidentes de sociedades dedi- cadas a la educación física, se fijen un poco y estudien a fondo la organización de los Sokols checoeslovacos, único modelo en el mundo»  38. En 1921 Miguel de Castro criticaba la poca credibilidad que hasta la fecha había ofrecido la asignatura de gimnasia. Prueba de ello son los datos que ofrece: una caótica disposición legislativa, un pobre 40 por 100 de asistencia, la inapropiada expedición de los certificados de aptitud, la falta de gimnasios y el lamentable estado de la mayoría de los existentes: «Es necesario, hasta urgente, que se estudie y arbitre dinero para la formación del ejercicio escolar, físi- camente considerado. No mucho, por cierto, que aun siendo poco, unido a la voluntad del profesor pueden formarse equipos (¡qué ejemplos más hermosos nos da sobre esto Praga, la naciente Repú- blica checoslovaca!)»  39. Durante la dictadura de Primo de Rivera (1923-1930) se trató de organizar una estructuración centralista y unificada del asocia- cionismo deportivo bajo la tutela militar, utilizando para ello la ECG militar y civil de Toledo (1919-1936) y el Servicio Nacional de Educación Física Ciudadanía y Premilitar  40. 37 S. [Giuseppe] Prezzolini: «Los Sokol», Boletín de la Institución Libre de En­ señanza, 45, 730 (1921), pp. 15-18. 38 L. E.: «Desde Checoslovaquia. Los Sokols», Madrid-Sport, 15 de septiem- bre de 1921, pp. 4-5. 39 Miguel de Castro: Legislación de Instrucción Pública referente a los Institutos Generales y Técnicos, compilada, seleccionada y comentada, Madrid, Tipografía de la Revista de Archivos, 1921, p. 26. 40 Véanse Eduardo González-Calleja y Fernando del Rey: La defensa armada contra la revolución. Una historia de las «guardias cívicas» en la España del siglo xx, Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1995, pp. 190-195, y Ale- jandro Quiroga: Haciendo españoles..., pp. 160-163 y 186-195. 260 Ayer 117/2020 (1): 249-276 392 Ayer 117.indb 260 9/2/20 20:40 Xavier Torrebadella-Flix y Daniel Esparza Nacionalismo y deporte... En este periodo el fútbol encarnó de manera simbólica la cons- trucción de un proceso de nacionalización, parejo al que se estaba gestando en otros países. La imagen de una mitificada selección («La furia española»), que triunfó en los Juegos Olímpicos de Am- beres, fue un instrumento para proyectar una españolización de las masas y, sobre todo, de las fuerzas juveniles. Es a partir de entonces cuando los atletas estatales empiezan a ser considerados «soldados del deporte»  41. Con la internacionalización del fútbol España entró a participar en las disputas simbólicas de las naciones europeas y la prensa deportiva administraba dosis de conciencia nacional y virili- dad  42, estimuladas por las actuaciones de la selección  43. Otros dispositivos nacionalizadores utilizados por la dictadura tuvieron como blanco la población infantil. La potenciación de la organización patriótica Los Exploradores de España (Boy-scouts) y una uniformada e ideologizante Cartilla de Gimnástica Infantil en 1924  44, primer texto normativo de la educación física escolar, for- maron parte de una planificada intromisión que se extendió a las sociedades gimnásticas y deportivas. El directorio militar no quiso mirar al sokolismo. Una de las pocas informaciones en este periodo se corresponde con el anun- cio previo del Congreso Sokol en mayo de 1926 en el diario El Sol, donde, además del Sokol, podemos observar el estado de las rela- ciones internacionales de entonces: «El periódico Venkov anuncia que el Congreso que en breve celebrará en Praga las Asociaciones Sokol revestirá una mayor importancia que años ante- riores. En efecto, la Federación Sokol ha decidido invitar a dicho Congreso a todos los gobiernos extranjeros, excepción hecha de los Soviets rusos. De este modo entran en un nuevo camino las relaciones de Checoslovaquia con Ale- mania, Austria y Hungría, cuyos gobiernos no fueron invitados hasta ahora a asistir al Congreso que anualmente celebran dichas asociaciones. Se anun- cia que estarán representados en el Congreso 150 gobiernos extranjeros»  45. 41 Eduardo González-Calleja: «Deporte y poder...», p. 102. 42 Jorge Uría: «Imágenes de la masculinidad...». 43 José María Mateos: De Amberes a Montevideo, Bilbao, La Editorial Viz- caína, 1929. 44 Ministerio de Guerra, Escuela Central de Gimnasia: Cartilla Gimnástica Infantil, Madrid, Sucesores de Rivadeneyra, 1924. 45 «Un Congreso de Sokols», El Sol, 17 de mayo de 1926, p. 5. Ayer 117/2020 (1): 249-276 261 392 Ayer 117.indb 261 9/2/20 20:40 Xavier Torrebadella-Flix y Daniel Esparza Nacionalismo y deporte... Otra noticia de excepción trata un reportaje filmográfico sobre los gimnastas checoslovacos, promovido por la Agrupación de Ami- gos de Checoslovaquia, proyectado en Madrid, Valencia, Murcia o Zaragoza  46. La poderosa emergencia del movimiento Sokol era tanta, así como la insistencia de la diplomacia praguense, que se ha- cía difícil negar a la ciudadanía española su existencia. El doctor Vlastimil Kybal (1880-1958), ministro de Checoslova- quia en España y antiguo profesor sokol, inauguró el 1 de marzo de 1929 un curso de conferencias en la Federación Universitaria Esco- lar (en adelante FUE) con el nombre de «El Congreso de los soko- les. La educación física en Checoslovaquia»  47. Justificada por «la significación democrática, aconfesional y cívica de los sokoles, cuyo ideario tiene muchos puntos comunes con la FUE»   48. La conferen- cia finalizó con la proyección de una película sobre la última Fiesta Federal Sokol, donde participaron 103.000 gimnastas ante 160.000 espectadores. La película fue vista por toda la cúpula dirigente de la Universidad, el ministro de Educación señor Callejo y varios em- bajadores y miembros del cuerpo diplomático en Madrid. Kybal dejó muy claro cuál había sido el objetivo del Sokol: «Manifiesta, en primer lugar, que la educación física en Checoeslova- quia no ha sido nunca un simple medio pedagógico o deportivo, sino más bien un importante factor moral y social, teniendo por objeto la formación de una fuerte y esclarecida nacionalidad checoeslovaca, casi suprimida du- rante dos siglos [...] el fin nacional de preparar una juventud que tendría una bien clara conciencia nacional y cívica, que sabría sacrificar su per- sona al bien común y que sería capaz de realizar las ideas supremas de la institución, es decir, del progreso, de la defensa de la patria y del enno- blecimiento del pueblo [...] es completamente autónoma o independiente del gobierno; fomenta también la educación popular, y forma, en una pa- labra, una verdadera milicia nacional sin armas, dando al pueblo una gran unión espiritual y una noción de la tranquilidad, seguridad y confianza en sí misma»  49. Agrupación de Amigos de Checoslovaquia: «La Agrupación de Amigos de 46 Checoslovaquia», La Vanguardia, 7 de junio de 1929, p. 21. 47 «Curso de la Federación Universitaria Escolar de Madrid», Heraldo de Ma­ drid, 2 de marzo de 1929, p. 12. 48 Ibid. 49 Ibid. 262 Ayer 117/2020 (1): 249-276 392 Ayer 117.indb 262 9/2/20 20:40 Xavier Torrebadella-Flix y Daniel Esparza Nacionalismo y deporte... En estos años, la Agrupación de Amigos de Checoslovaquia, creada por iniciativa «de algunos españoles que reconocen y admi- ran a la nación checoslovaca», se ocupaba de establecer intercambios culturales y turísticos. Entre sus promotores se encontraban signifi- cativos asociados a la ILE  50. Uno de ellos, Luis de Zulueta, remar- caba el acento sobre la masiva afiliación de jóvenes al Sokol, los cua- les encontraban en el ejercicio físico y el deporte un sentido moral, nacional y humano  51. No obstante, como es bien conocido, su visión regeneracionista de los influyentes representantes de la ILE destacó por una cierta anglofilia, que venía idealizada por la modélica figura del gentleman  52, las Public Schools y su afición por el deporte  53. Según Alfonso Kuntz, redactor de La Libertad, casi tres años después de la caída de la dictadura de Primo describió como esta cerró las puertas al Sokol: «A la reunión anterior del Sokol, verificada en Praga en 1926, acudie- ron invitados españoles, a los que luego la dictadura primoborbónica im- pidió toda comunicación sobre lo allí visto, porque tales magnificencias de una entidad libre, encarnación de un firme espíritu democrático, no de- bían ser puestas de relieve, por lo peligroso de sus reivindicaciones y el es- tímulo de su ejemplo»  54. Por tanto, en este periodo, el movimiento Sokol apenas fue uti- lizado para servir de paradigma en la nacionalización de las masas. Checoslovaquia representaba un Estado soberano, cuya independen- cia había posibilitado un proceso democratizador y de participación ciudadana en las instituciones. Esta imagen no interesaba al Direc- 50 «Se constituye la Agrupación de Amigos de Checoeslovaquia», El Liberal, 26 de enero de 1929, p. 6. Entre estos intelectuales se encontraban Rafael Altamira, Mariano Benlliure, José Castillejo, Luis de Zulueta, Claudio Sánchez Albornoz, R. de Madariaga, Mariano Grau, José Subirá, Menéndez Pidal, Concha Espina, Luis Araquistaín, o Narciso José de Liñán. 51 Luis de Zulueta: «Un maestro de la democracia. El presidente Masaryk», El Sol, 8 de marzo de 1929, p. 6. 52 Luis G. Martínez del Campo: «La educación del gentleman español. La influencia británica sobre la elite social española (1898-1936)», Ayer, 89 (2013), pp. 123-144. 53 Xavier Torrebadella-Flix: «Regeneracionismo e impacto de la crisis...». 54 Alfonso R. Kuntz: «Institución ejemplar. El Sokol checoslovaco», La Liber­ tad, 18 de marzo de 1932, p. 3. Ayer 117/2020 (1): 249-276 263 392 Ayer 117.indb 263 9/2/20 20:40 Xavier Torrebadella-Flix y Daniel Esparza Nacionalismo y deporte... torio militar, al mando del Estado, respaldado por los poderes de la burguesía catalana, para solucionar el desgobierno de partidos, frenar las revueltas obreras, finalizar con la guerra de Marruecos y, sobre todo, para frenar las aspiraciones de secesión de Catalunya. Por otro lado, la dictadura rezó con el nacional-catolicismo, una solución con- trovertida que era incapaz de cohesionar la fragmentada masa social. El Sokol era un modelo de exaltación democrático, nacido del pue- blo para enaltecer al pueblo y no se trataba de un orden pretoriano. Por eso, en la dictadura de Primo de Rivera también fracasó el mo- delo de educación física y premilitar como instrumento nacionaliza- dor en la juventud, puesto que no podía imponerse desde arriba y de forma autoritaria a las pujantes bases del asociacionismo deportivo. La Segunda República El nuevo espacio político proclamado el 14 de abril de 1931 po- sibilitó la primera participación democrática popular de la historia española en el siglo xx. Este escenario fue ratificado por el aumento del asociacionismo juvenil y deportivo, con frecuencia vinculado a la colaboración ideológica y política. En esta coyuntura se eviden- ció un campo de disputas políticas en el plano deportivo, amparado por la lógica social del momento. El deporte es uno de los espacios sociales en el que la mujer se reafirma en su posición reivindicativa y alcanza cotas de participación significativas  55. En 1932 el presidente del Consejo de Ministros Manuel Azaña manifestó en la revista As la importancia que la educación física y las entidades deportivas habían de protagonizar en el nuevo Es- tado. Azaña recomendaba alejarse del deporte espectáculo y des- plazar el centro de atención hacia el fomento del deporte y la cul- tura física como función social, involucrando a las organizaciones obreras que «pueden contribuir poderosamente al mejoramiento fí- sico de la raza»  56. 55 Xavier Pujadas: «Del barrio al estadio: deporte, mujeres y clases populares en la Segunda República, 1931-1936», en Xavier Pujadas (coord.): Atletas y ciuda­ danos: historia social del deporte en España (1870-2010), Madrid, Alianza Editorial, 2011, pp. 125-167. 56 Manuel Azaña: As, 9 de agosto de 1932, p. 1. 264 Ayer 117/2020 (1): 249-276 392 Ayer 117.indb 264 9/2/20 20:40 Xavier Torrebadella-Flix y Daniel Esparza Nacionalismo y deporte... España carecía de política y organización de la educación física y deportiva. También de una Escuela de Educación Física. Hasta entonces esta faceta la cubría la ECG (militar y civil) en Toledo. Las demandas de establecer una escuela civil de educación física independiente venían también de los mismos elementos militares, como así lo pedían Augusto Condo o Fernández Trapiella  57. La acción ministerial del socialista Domingo Barnés posibilitó la creación de la Escuela Nacional de Educación Física de San Car- los  58. Sin embargo, este centro fue un proyecto urgente y apresu- rado que, cargado de buenas intenciones, contó con pocos medios y poca planificación. Como centro de formación su trascenden- cia tuvo poca repercusión. Según Severino Fernández, se formaron 692 profesores  59. Si en un principio el movimiento obrero se sintió indiferente o poco atraído ante el deporte, la situación empezó a cambiar con rapidez. Enrique de Santiago señalaba que los camaradas espa- ñoles eran en especial los culpables «de no haber intentado seria- mente crear un embrión de deporte obrero y luchar para hacerle vivir»  60. Así, las iniciativas del deporte obrero de signo socialista habían quedado reducidas a unas pocas entidades. Pero poco des- pués de la proclamación de la Segunda República se constituyó en Madrid la Federación Cultural Deportivo Obrera (en adelante FCDO), que fue aglutinando las diferentes sociedades deportivas obreras españolas  61. Por otro lado, en Solidaridad Obrera se decla- raban las intenciones de alimentar un deporte apartado del utili- tarismo burgués, dirigido hacia las ideas revolucionarias y la cons- trucción anarco-comunista: «Nosotros no tenemos que conquistar 57 Augusto Condo: «La educación física en la enseñanza», La Vanguardia, 7 de agosto de 1930, p. 24; íd.: «Una revolución que falta por hacer», La Educación Fí­ sica, 15 de junio de 1932, pp. 2-4, y Francisco Javier Fernández Trapiella: Ciencia y arte de la educación física, Toledo, Imp. de Rodríguez y Cª, 1933. 58 Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes, Decreto de 12 de diciem- bre de 1933 (Gaceta, núm. 38, 14 de abil de 1933). 59 Severino Fernández Nares: La educación física en el sistema educativo espa­ ñol: la formación del profesorado, Granada, Universidad de Granada, 1993. 60 Enrique de Santiago: «Sobre el deporte obrero», El Socialista, 25 de enero de 1931, p. 3. 61 A. Cruz y Martín: «Ultima hora deportiva. Comentando el momento. Los obreros se organizan en el deporte», Crónica, Madrid, 6 de septiembre de 1931, p. 26, y Francisco de Luis Martín: Cultura socialista en España..., pp. 223-229. Ayer 117/2020 (1): 249-276 265 392 Ayer 117.indb 265 9/2/20 20:40 Xavier Torrebadella-Flix y Daniel Esparza Nacionalismo y deporte... absurdos trofeos ni arrebatar ferozmente una copa nacional o in- ternacional a fuerza de dar patadas en el balón o en el vientre del contrincante»  62. Como veremos, durante el bienio socialista o reformista (1931-1933) del Gobierno de Azaña, la difusión del movimiento Sokol conjugaba con las aspiraciones democratizadoras de los socialistas, y en este sentido también se podía influir en la nacionalización de las capas obreras. Aun así, Alfonso R. Kuntz en 1932, redactor de La Libertad (periódico próximo a la ILE), denunciaba el poco conocimiento del Sokol en España, situación de la que, como ya hemos visto, respon- sabilizaba a la dictadura: «Se conoce poco del Sokol en España. Apenas si algunos trabajos de divulgación han interesado a ciertos elementos. Lo indudable es que del Sokol el gran público hispano no tiene una idea muy clara. No es por falta de comprensión, sino por estar ayunos de noticias, de datos, de antece- dentes respecto a esa Asociación admirable que los bohemios levantaron frente a la captación germánica»  63. En marzo de 1932 se constituyó en Madrid un Comité de Edu- cación Física Pro Sokol para asistir a la IX Fiesta Federal (Slet) pre- vista para la primera semana del mes de julio en Praga. El Comité fue constituido por diversas sociedades gimnásticas madrileñas y por la ECG de Toledo. Este publicó un documento divulgativo que ensalzaba la organización checoslovaca de los sokoles. En el mismo documento se incorporaba el programa de actuación y la organiza- ción del viaje español, que contó con una financiación del Ayunta- miento de Madrid  64. En este Comité se encontraban Sánchez Arias (presidente de la Federación Castellana de Atletismo y redactor de ABC), el comandante Ricardo Villalba (ECG), el profesor Helidoro Ruiz (Madrid FC y la Agrupación Deportiva Municipal), Domingo Granen, Luis Rodríguez Escartín (Agrupación Deportiva Ferrovia- Medina González: «Deporte y juventud», Solidaridad Obrera, Barcelona, 62 30 de junio de 1933, p. 2. 63 Alfonso R. Kuntz: «Un certamen mundial. El próximo Congreso del Sokol», La Libertad, 7 de mayo de 1932, p. 3. 64 Comité Educación Física pro Sokol: IX Congreso de los Gimnastas checoslo­ vacos «Sokol» en Praga, Madrid, Nueva Imprenta Radio, 1932. 266 Ayer 117/2020 (1): 249-276 392 Ayer 117.indb 266 9/2/20 20:40 Xavier Torrebadella-Flix y Daniel Esparza Nacionalismo y deporte... ria), Augusto Condo (de La Educación Física), Ángel Cruz y Mar- tín (redactor deportivo de La Voz), Alfonso Kuntz (redactor de La Libertad), Manuel Ballesteros (FUE), Blanchot, Francisco Martínez Larrañaga (jugador de rugby), Eduardo Teus (jugador de fútbol) y el doctor Hernández Coronado  65. Una de las misiones de los delegados técnicos del Comité de Educación Física Pro Sokol era el de aprovechar las enseñanzas del Congreso para organizar la educación física escolar en España  66. Uno de los actos de propaganda fue la conferencia pronun- ciada por Vlastimil Kybal (1880-1958), ministro de Checoslovaquia en España, el 7 de mayo de 1932 en el Círculo de la Unión Mer- cantil e Industrial de Madrid. El acto contó con otra conferencia de Román Sánchez Arias (Rubryk) sobre «la educación física en España y sus necesidades en el momento actual»  67. La noticia de este acto fue cubierta por la prensa y por la prestigiosa revista La Educación Física  68. La representación oficial española fue a cargo de la ECG de Toledo (entonces dirigida por el coronel de infantería Moscardó Ituarte, que en el periodo franquista sería el primer presidente de la Delegación Nacional de Deportes) que, desde la etapa política an- terior, siguiendo las directrices del Directorio Militar, intentó lide- rar los proyectos de la educación física y el deporte nacional. Los representantes de la ECG fueron preparados bajo las órdenes del comandante Villalba y del capitán Agulla. Unos días antes realiza- ron un ensayo en la Ciudad Universitaria de Madrid, motivo que sirvió al doctor Hernández Coronado para criticar el atraso de la educación física en España y el abandono de los políticos a esta materia  69. El Comité de Educación Física Pro Sokol argumentaba: 65 Comité Educación Física pro Sokol: «Educación Física», ABC, 8 de abril de 1932, p. 47. 66 Comité Educación Física pro Sokol: «El Congreso de los gimnastas checos- lovacos», El Sol, 5 de junio de 1932, p. 9. 67 «Vida Cultural», Heraldo de Madrid, 6 de mayo de 1932, p. 15. 68 Vlastimil Kybal: «La educación física en el extranjero. La organización de la educación física en Checoslovaquia», La Educación Física, 15 de junio de 1932, pp. 6-7, y Vlastimil Kybal: «La educación física en el extranjero. La organiza- ción de la educación física en Checoslovaquia», La Educación Física, 15 de julio de 1932, pp. 4-7. 69 Rafael Hernández Coronado: «Deportes. Educación Física. Comentarios Ayer 117/2020 (1): 249-276 267 392 Ayer 117.indb 267 9/2/20 20:40 Xavier Torrebadella-Flix y Daniel Esparza Nacionalismo y deporte... «La Federación del Sokol en Checoslovaquia es una de las mayores or- ganizaciones gimnásticas del mundo. Fundada con el fin de desarrollar el espíritu y el cuerpo humano armónicamente y de ayudar a sus miembros en la labor de conseguir el más alto grado de perfección [...]. A los Soko- les se les inculca el principio de sacrificio y de mutua ayuda, apartando de ellos la idea del surgimiento individual a favor del éxito colectivo [...]. Así la enseñanza del Sokol puede ser considerada como el medio efectivo ver- dadero para el perfeccionamiento del hombre en cualquier dirección»  70. Otra entidad que asistió a la IX Slet fue una delegación de la sección deportiva de la FUE, organización que expuso una am- plísima información del sistema checoslovaco en el Anuario de 1931-1932  71. La FUE en Madrid se destacó como la principal promotora del deporte universitario. De orientaciones socialistas, mantuvo un pulso ideológico con el SEU, vinculado al movimiento falangista impulsado por José Antonio Primo de Rivera. La representación oficial española estuvo compuesta de vein- tidós gimnastas, sargentos de la ECG de Toledo  72, que tomaron parte activa en el programa como equipo de representación espa- ñol, y seis miembros de la FUE de Madrid (Miguel Morayta, Luis Agosti, Manuel Ballesteros, José de la Torre, Adolfo Martín Gonzá- lez y Alejandro de la Cruz). También asistieron el doctor Gregorio Marañón (1887-1960), invitado científico por el Ministerio de Hi- giene Pública y Educación Física checoslovaco; el alcalde de Ma- drid, invitado por el alcalde de Praga, que asistió en su represen- tación; el doctor Eugenio Aráuz, además de otros representantes. También viajó Andrés Schwarz en representación de la Federación Gimnástica Española  73. Las noticias previas y posteriores del con- greso fueron seguidas por la prensa madrileña. a un festival gimnástico deportivo», Luz (Diario de la República), 8 de junio de 1932, p. 13. 70 Comité Educación Física pro Sokol: IX Congreso de los gimnastas checoslo­ vacos «Sokol» en Praga, Madrid, Nueva Imprenta Radio, 1932, pp. 3-4. 71 Manuel Ballesteros, Miguel Morayta y José de la Torre: «Informe del viaje a Praga», en Sección deportiva. Anuario, 1931-1932, Madrid, FUE, 1932, pp. 97-105. 72 Ginés Ganga: «El Congreso del Sokol. Magnífica actuación del equipo espa- ñol», Luz, 14 de julio de 1932, p. 8. 73 Salustio Andreo: «Las fiestas gimnásticas de los Sokols», As, 19 de julio de 1932, pp. 3-4. 268 Ayer 117/2020 (1): 249-276 392 Ayer 117.indb 268 9/2/20 20:40 Xavier Torrebadella-Flix y Daniel Esparza Nacionalismo y deporte... Ginés Ganga, enviado especial a Praga por Luz (diario de la Re- pública) para cubrir las noticias del Congreso, elogiaba el modelo Sokol del cual citaba: «El Sokol es [...] una escuela de democra- cia, de ese “ideal humanitario que tanto ha defendido el sokolista y presidente de la República checoslovaca Tomás G. Masaryk”»  74. La prensa cubrió la Fiesta Federal Sokol  75. Las impresiones de los representantes de la FUE eran elocuentes sobre la grandeza del sis- tema gimnástico del Sokol. Se mencionaba que era «inadaptable a nosotros, por cuestiones de psicología y falta de constancia, y dife- rente a todos los demás en vigor hoy día. El procedimiento de Tyrš tiende a mejorar a las personas, tanto física como moralmente, no dejando a nadie aislado, sino haciéndole entrar como miembro de la Sociedad»  76. El movimiento Sokol era modelo para la coyuntura socio-militar de la época. Así lo reflejaba La Educación Física, revista que dirigía el comandante Augusto Condo y exprofesor de la ECG. Al regre- sar del viaje el doctor Marañón comentaba: «Vuelvo a España firmemente persuadido de que nosotros necesitamos también crear algo parecido al “Sokol”. Influiré para que entre nosotros se dé vida a una organización así de las masas, que entra en los propósitos del Gobierno, el cual me ha enviado a Praga para que estudie el movimiento sokolista desde el punto de vista de la higiene y de la medicina. Nosotros, los españoles, necesitamos una organización democrática de las masas [...]. En este sentido, el “Sokol” nos podrá servir de ejemplo [...]. La joven España quiere que desaparezcan las corridas de toros para implantar, en vez de ellas, las fiestas del “Sokol”»  77. En efecto, esta era la idea que se manifestaba en Madrid, como así quedó reflejado en la película del certamen gimnástico del mo- 74 Ginés Ganga: «De Checoslovaquia. La Fiesta del Sokol», Luz, 8 de julio de 1932, p. 8. 75 A. B.: «La gran fiesta anual de los sokols», Crónica, 10 de julio de 1932, pp. 28-29. 76 Antonio V. de la Villa: «Los gimnastas españoles en las fiestas de los “sokols” en Praga», El Heraldo de Madrid, 21 de julio de 1932, p. 8. 77 Augusto Condo (ed.): «El Dr. Gregorio Marañón y las grandes fiestas gimnástica de los “sokols” en Praga», La Educación Física, 15 de julio de 1932, pp. 19-24, esp. p. 22. Ayer 117/2020 (1): 249-276 269 392 Ayer 117.indb 269 9/2/20 20:40 Xavier Torrebadella-Flix y Daniel Esparza Nacionalismo y deporte... vimiento Sokol del pasado Congreso de Praga, que se proyectó en el cinematógrafo Pleyel  78: «La organización Sokol da una prueba magnífica del espíritu civil de ese ejército de atletas que hace desa­ parecer la individualidad para ofrecer la unidad colectiva en un en- samblaje de efusiva disciplina»  79. Este ejemplo del Sokol era el que venía anhelando desde hacía décadas el ejército español  80 para defenderse del antimilitarismo de las clases subalternas y de los nacionalismos periféricos. La aproba- ción del Sokol para la ECG se reflejaba en las palabras del coman- dante Villalba: «Los deportes y la gimnasia de aplicación con un sentido militar, im- pone una cierta rigidez de cuerpo que se transmite al espíritu, y de aquí esa superobediencia del ciudadano checo, que raya en la sumisión [...]. No es de extrañar, por tanto, que exista esa intima unión entre el pueblo che- coeslovaco y su Ejército, el que, democratizado como todos los pertene- cientes a las naciones republicanas, no es otra cosa que una continua es- cuela de civismo, de higiene, de salud y de fuerza; cualidades todas ellas puestas al servicio de la patria»  81. En La Educación Física se lanzaba la idea de realizar una vez al año una fiesta gimnástico-deportiva multitudinaria a modelo del Slet, cuyo día ideal podía ser el 12 de octubre, señalado para la Fiesta de la Raza  82. Así pues, se aprecia que aquellos que se con- sideraban legítimos guardianes de la patria trataban de encauzar la idea de una movilización unitaria de toda la juventud. Como es ob- vio, en esta aspiración se encontraba el frenar y negar a cualquier otro movimiento que no obedeciese al orden constitucional. Ante la llegada de un partido socialista que tenía que hacer frente a los movimientos secesionistas regionales del País Vasco y Cataluña, a las insurrecciones obreras de la Confederación Nacio- nal de Trabajadores (en adelante CNT), además de apagar los po- «Última hora deportiva», Crónica, 23 de octubre de 1932, pp. 23-26. 78 «Última hora deportiva», Crónica, 6 de noviembre de 1932, p. 25. 79 80 Xavier Torrebadella-Flix: «La bibliografía gimnástica...». 81 Ricardo Villalba: «Enseñanzas. Los sokols y la educación física en Checo- slovaquia», La Voz, 25 de julio de 1932, p. 11. 82 «La Escuela Central de Gimnasia en Praga», La Educación Física, núm. 2, 1 de julio de 1932, p. 24. 270 Ayer 117/2020 (1): 249-276 392 Ayer 117.indb 270 9/2/20 20:40 Xavier Torrebadella-Flix y Daniel Esparza Nacionalismo y deporte... sibles golpes de Estado, como el intento del general Sanjurjo en agosto de 1932  83, se hacía necesario manifestar las simpatías del Gobierno socialista al movimiento Sokol. El ideal Sokol podía ser- vir de elemento pacificador, cohesionador y nacionalizador ante la heterogeneidad de los movimientos ideológicos y las desconfian- zas políticas. Pero faltaba un nexo común de identidad. Como cita Mandell, en el Sokol «la ideología y la militancia trascendían de la incoherencia de los partidos políticos»  84, y por eso mismo el Sokol rechazó a los gimnastas de signo comunista. En 1932 la fragmentación política entre la juventud española era evidente. Las diversas militancias de izquierda (agrupaciones liber- tarias, comunistas y socialistas) libraban una batalla con las organi- zaciones de signo derechista y, entre estas, la recién constituida Fa- lange Española (en adelante FE). Sumergido en este ambiente, el deporte y la educación física no se escaparon de las disputas ideo- lógicas. No obstante, los poderes simbólicos que subyacían en el campo político de la educación (militares, médicos y pedagogos) habían mostrado desde hacía varias décadas su preferencia por la gimnasia sueca. Esta gimnasia (pedagógica, higiénica y militar) re- presentaba un sistema autoritario, con ejercicios de orden y evolu- ciones de conjunto que distaban mucho de la estética y simbología que había en la gimnástica Sokol. El modelo sueco se centraba en la dominación, sumisión y negación del individuo, en especial de las clases subalternas. Asimismo, el deporte fue anexionado a los modos productivos capitalistas y se entregó a la coyuntura expansiva del mercado del ocio y del espectáculo. No obstante, como cita Bourdieu, en la mo- vilización institucional del deporte subyace la «conquista simbólica de la juventud» y la «conquista de las masas»  85, y sobre esta ideo- logía burguesa descansa un permanente envolvimiento de la pobla- ción obrera. Por otra parte, la presencia del deporte intranquilizaba a la FE. Veían en él un excesivo afán de nacionalismos. Esta era la razón 83 Stanley G. Payne: Los militares y la política en la España contemporánea, Alenzón, Ruedo Ibérico, 1968. 84 Richard Mandell: Historia cultural del deporte, Barcelona, Bellaterra, 1986, p. 183. 85 Pierre Bourdieu: Cuestiones de sociología, Madrid, Akal, 2008, p. 186. Ayer 117/2020 (1): 249-276 271 392 Ayer 117.indb 271 9/2/20 20:40 Xavier Torrebadella-Flix y Daniel Esparza Nacionalismo y deporte... más importante para que el Estado sometiese el deporte a un efi- caz control, como antes lo hizo el padre de José Antonio: «El Es- tado debe incautarse del sport. El sport puede fundar una nacio- nalidad —y ahí está el caso de los sokols checoslovacos—, pudo reducir a fragmentos microscópicos un viejo Imperio. Hay “el amor al club”, que es un pobre amor femenino —la atracción de los co- lores y de los cintajos—, y hay o puede haber “el amor a una gran idea patriótica”»  86. Tras las elecciones del 19 de noviembre de 1933 gobernó el Par- tido Republicano Radical de Alejandro Lerroux con el apoyo de la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA) hasta las elecciones de 1936. En este periodo se redujo la publicidad Sokol. Pero la irradiación de Checoslovaquia seguía presentándose en España  87. Tras la experiencia de Praga, las noticias del sokolismo continuaron propagándose en revistas gráficas y de noticias  88. Asi- mismo, la Sociedad Gimnástica Española se hacía eco de las influ- yentes noticias de la educación física en Checoslovaquia que redac- taba el cónsul en España Kybal en 1934  89. También el respetado crítico deportivo y falangista Jacinto Mi- quelarena en Stadium (notas de sport) presentaba el Sokol como la expresión de un movimiento cuyo «sentido ortopédico» se meta- forizaba en el «músculo patriótico» y el «atleta mecanizado», con- figurando el elemento integrante en el que «todos los pueblos oprimidos se han encontrado a ellos mismos por medio de los mo- vimientos en común de cultura física»  90. Tampoco el gobierno radical-cedista supo instaurar una mí- nima organización nacional de la educación física y el deporte, y las pocas iniciativas acabaron «siendo espejo de la abrupta evolu- ción política»  91. 86 «La hulla azul», FE, 11 de enero de 1934, p. 2. 87 Rudolf Jan Slaby: Checoslovaquia. Su presente, su pasado, sus relaciones cultu­ rales con España y los países iberoamericanos, Madrid, Espasa Calpe, 1933. 88 Vicente Viñals: «El origen de los sokoles checos fundados por el profesor Miroslav Tyrs», El Mundo Gráfico, 23 de enero de 1935, pp. 1-3. 89 Vlastimil Kybal: «La educación física en Checoslovaquia», Gimnástica, 1 de octubre de 1934, p. 3. 90 Jacinto Miquelarena: Stadium (notas de sport), Madrid, Espasa Calpe, 1934, p. 64. 91 Xavier Pujadas: «Del barrio al estadio...», p. 133. 272 Ayer 117/2020 (1): 249-276 392 Ayer 117.indb 272 9/2/20 20:40 Xavier Torrebadella-Flix y Daniel Esparza Nacionalismo y deporte... FE culpaba al Estado por no haber instalado ninguna política de orientación deportiva en la juventud. Afirmaba que la política de partidos solo había logrado dividir el deporte en odios. Por eso se exigía que el Estado se hiciera cargo de la dirección y control de las manifestaciones deportivas, convirtiendo el deporte en «una acade- mia del espíritu nacional» (al pie del artículo una fotografía de un slet sokol: «Los sokols checoslovacos, un despliegue gimnástico de muchachas»)  92: «Los Soviets deportivos. Un desfile de 100.00 atletas en la Plaza Roja de Moscú [...] Se han imitado en esta “parada” los despliegues fascistas y la gimnástica rítmica de los “sokols” checoslovacos, pero ni el especial es- cenario por el que desfilan las muchedumbres deportivas rusas, ni la irial- dad con la que presencian este espectáculo los comisarios del pueblo, lo- gran dar una emoción al cuadro [...]. El sport no es nada, no que conduce a nada, si no nos lleva a la generosidad y al optimismo y con los demás [...]. Lo importante, por lo visto, es que el obrero se encuentre sano para que pueda trabajar más. “Ejercicios —diría un título de una película sobre los sokols— que practican los checoslovacos como homenaje a la idea de patria y por la belleza de su cuerpo y de su raza” [...] “Nosotros debemos cultivar los sports y embellecer nuestro cuerpo para que la lucha, si hay lu- cha, sea en nosotros arrogante y bella. Pero también para nuestro placer y para la idea nacional, estremecida de calor y de entusiasmo, desfile de es- pañoles de primera clase”»  93. La FCDO como otros grupos obreros de izquierda, conjurados en la lucha contra el fascismo español  94, otorgó el apoyo incondi- cional a la organización de la Olimpiada Popular que había de rea- lizarse como boicot ante los Juegos Olímpicos de Berlín. La or- ganización recaía en el Comité Pro Olimpiada Popular, el cual se inspiraba en el movimiento Sokol  95. La Olimpiada Popular, con 5.000 atletas inscritos de todo el mundo, fue suspendida al coinci- dir con el inicio de la Guerra Civil. 92 «Tristes maneras», FE, 2 de marzo de 1934, p. 2. 93 «Deporte marxista», FE, 1 de febrero de 1934, p. 2. 94 F. C. D. O.: Manual del joven deportista. Por la cultura...! Por el deporte...! Por el progreso...!, s. l. [Madrid], Ediciones Juventud, s. a. [1936]. 95 Xavier Pujadas y Carles Santacana: L’altra Olimpíada. Barcelona’36: esport, societat i política a Catalunya (1900-1936), Barcelona, Llibres de l’Índex, 1990. Ayer 117/2020 (1): 249-276 273 392 Ayer 117.indb 273 9/2/20 20:40 Xavier Torrebadella-Flix y Daniel Esparza Nacionalismo y deporte... En octubre de 1936, en plena guerra había quien pedía se- guir el ejemplo Sokol: «Las legiones de muchachos de uno y otro sexo, sometidos al imperio de la educación física que el sokol pro- pugna, atiende y extiende por los ámbitos todos de la Checoeslo- vaquia, son la más poderosa garantía de su independencia y de su progreso vital»  96. Por último, con la derrota del ejército republicano llegaron el exilio político, los encarcelamientos, los fusilamientos y la depura- ción y represión de todo tipo de asociacionismo cultural y depor- tivo contrarios al nuevo régimen, lo que implicó una pérdida gene- ral de libertades y el retroceso de la vitalidad deportiva y asociativa. Observaciones finales En este artículo hemos realizado una exploración, ordenamiento y descripción de un corpus significativo que nos ha proporcionado una fuente de información esencial para conocer el significado y al- cance del Sokol en la capital de España, así como las diversas iden- tificaciones de relevantes actores políticos, militares y sociales de la época hacia este movimiento. Todo ello enmarcado en el contexto histórico español. Tras examinar y poner en conjunto toda la infor- mación, formularemos una serie de observaciones que expliquen con cierta perspectiva histórica por qué el Sokol alcanzó la reper- cusión que tuvo en el lugar donde nació (Praga) y, sobre todo, por qué la mereció en la prensa madrileña de entreguerras. El nacimiento del Sokol fue un síntoma de los nacionalis- mos europeos, donde los movimientos gimnásticos desempeñaron un papel destacado. Francia, Prusia, Suecia, Suiza, Gran Bretaña o Checoslovaquia (a partir de 1918) tuvieron sus representantes, apóstoles simbólicos de la educación física que legitimaron el dis- curso nacionalizador de una conciencia colectiva. Los movimientos gimnástico-deportivos fueron utilizados para insuflar propagandas y sentimientos nacionalizadores en los jóvenes. En este sentido, el Sokol desempeñó un papel destacado en las señas de identidad del joven Estado democrático checoslovaco, surgido de la desmembra- 96 Ángel Cruz Martín: «Comentando el momento deportivo. Aprovechemos toda coyuntura», Crónica, 11 de octubre de 1936, p. 7. 274 Ayer 117/2020 (1): 249-276 392 Ayer 117.indb 274 9/2/20 20:40 Xavier Torrebadella-Flix y Daniel Esparza Nacionalismo y deporte... ción del desaparecido imperio Habsburgo (Austria-Hungría) tras la Primera Guerra Mundial. Con respecto a la España del regeneracionismo, esta carecía de un sistema de educación física propio. Un anhelo que orientó las miradas hacia los ejemplos de otras naciones de Europa citadas con anterioridad, auténticos dispositivos patrióticos que a través de la disciplina corporal encauzaban la cohesión colectiva de la juventud: la fuerza productora y defensora de la nación. En 1932 la fragmentación ideológica de la política española era más que evidente con la movilización de organizaciones y militancias juveniles de todo tipo. Agrupaciones libertarias, comunistas y socia- listas libraban una batalla ideológica con las organizaciones de signo derechista como FE. El deporte y la educación física entraron en un terreno de disputas doctrinales, nacionalistas, políticas, culturales y metodológicas. El Sokol inspiró a todos con seguridad porque esta institución gimnástica se presentaba al margen de la política. Políticamente, la Segunda República yacía en los estratos socia- les de una ideología burguesa liberal (no revolucionaria), cuyas raí- ces tenían a la ILE como principal mentora ideológica. En el Sokol se reproduce el capital simbólico de la moral burguesa, el «hombre nuevo» al que aspiraba la ILE. Se trata de una institucionalización del capital social, una dominación de la organización productiva del trabajo y de la «paz civil». Así se refiere Bourdieu indicando que «este trabajo de institucionalización resulta necesario para produ- cir, y reproducir, conexiones útiles y duraderas que aseguren el ac- ceso a beneficios simbólicos y materiales»  97. El valor simbólico que representa la ilusión de unión colectiva ha sido el acicate más revelador en la construcción y progreso de las naciones. Esta idea concebida por Tyrš ha sido exportada y uni- versalizada en la organización de manifestaciones multitudinarias de carácter patriótico. Así pues, las ideas del Sokol penetraron en España, y la prensa desempeñó un papel importante en su propagación, si bien no fue hasta la llegada de la Segunda República cuando la difusión alcanzó su mayor nivel. Si el Sokol se fundó en 1862, ¿cómo es posible que la prensa capitalina no le prestará atención hasta fechas tan tardías? 97 Pierre Bourdieu: Poder, derecho y clases sociales, Bilbao, Desclée, 2001, p. 151. Ayer 117/2020 (1): 249-276 275 392 Ayer 117.indb 275 9/2/20 20:40 Xavier Torrebadella-Flix y Daniel Esparza Nacionalismo y deporte... Una de las razones puede que esté relacionada con la falta de un Estado propio con el que esta institución gimnástica fuera identifi- cado en exclusiva, ya que hasta 1918 estuvo integrado en el impe- rio Habsburgo, donde compartía o rivalizaba con otras instituciones gimnásticas de orígenes diversos. En este sentido, no parece casua- lidad que las primeras noticias que se publicaron en Madrid se pro- dujeran tras la creación del Estado Checoslovaco, donde el Sokol se convirtió en seña significativa de una nueva identidad: la checos- lovaca, buen ejemplo de obra de ingeniería social. En esta línea, en Checoslovaquia, que se había establecido como un Estado democrá- tico, el Sokol constituía un pilar de la defensa de los valores y la sa- lud de una nación que inspiró admiración fuera de sus fronteras. En España, gracias a la influencia del embajador checoslovaco Vlastimil Kybal, se difundió la obra y significado del Sokol a par- tir de finales de los años veinte y durante la Segunda República a través de charlas y proyecciones de películas. Fue justo durante el primer periodo democrático de la historia de España del siglo xx cuando el Sokol alcanzó mayor repercusión, admiración y reconoci- miento en la prensa española de la época. El Sokol, como movimiento nacido en la esfera romántica del nacionalismo, sirvió de modelo para unificar conciencias naciona- les. En el caso español, los discursos nacionalizadores mediados por la influencia Sokol legitimaron durante los primeros años de la Se- gunda República movilizaciones ideológicas, deportivas y paramili- tares. Las influencias sobre la ILE, la FUE y la Sociedad Gimnás- tica Española son perceptibles, y el modelo Sokol fue presentado como una utopía; como la metáfora idealizada de un sueño, a sa- ber: la unificación de la conciencia nacional y territorial del Estado. En cambio, en los años veinte, para el régimen dictatorial de Primo de Rivera, el Sokol fue percibido como una amenaza y la difusión de este movimiento fue mínima. Para civiles y militares, políticos republicanos, conservadores o socialistas, el Sokol significaba un modelo codiciado de nacionaliza- ción y de libre asociación patriótica a una comunidad. Sin embargo, España permanecía dividida en profundas brechas de posiciones ra- dicalmente opuestas entre amplios y diversos bandos. El modelo Sokol no podía responder a tanta complejidad y diversidad: si al- guna vez tuvo alguna oportunidad de desarrollarse en España, esta se desvaneció definitivamente el 17 de julio de 1936. 276 Ayer 117/2020 (1): 249-276 392 Ayer 117.indb 276 9/2/20 20:40 Coeditado por : Asociación de Historia Contemporánea y Marcial Pons Historia Madrid, 2020. ISSN: 1134-2277 117 117 Cambio y continuidad en los relatos sobre las relaciones España-Europa Cambio y continuidad en los relatos sobre las relaciones España-Europa Ni la adhesión de España a las Comunidades Europeas resultó tan fácil ni la europeización tan exitosa y profunda como fue presentada desde los años noventa. Indudablemente el ingreso en Europa implicó costes, muchos de ellos de gran calado social. Sin embargo, en su conjunto, acabó marcando profundamente la idea que de Europa se proyectó en la sociedad españolaa lo largo de las décadas siguientes. ISBN: 978-84-17945-13-8 9 788417 945138 117 Revista de Historia Contemporánea 2020 (1) 2020 (1) View publication stats