2020, Retos, 37, 810-819 © Copyright: Federación Española de Asociaciones de Docentes de Educación Física (FEADEF) ISSN: Edición impresa: 1579-1726. Edición Web: 1988-2041 (www.retos.org) El juego del cornerball, un pre-texto del pasado para crear debate en la educación física del presente The game of Cornerball, a pre-text of the past to create debate in the physical education of the present *Jordi Brasó Rius, **Xavier Torrebadella Flix *Universidad de Barcelona (España), **Universidad Autónoma de Barcelona (España) Resumen: Comúnmente, la enseñanza de la educación física moderna ha permanecido asociada al mito de la renovación pedagógica. Sobre este supuesto presentamos, a modo de ejemplo, un inédito suceso histórico que visibiliza las contradicciones profundas de la educación física contemporánea. Sobre el análisis sociogenético inferimos una crítica a la enseñanza actual de la educación física para que se despoje de los dispositivos subyacentes que aún siguen modelando y sujetando las conciencias del alumnado privándole de la emancipación personal y ciudadana. Este es el objetivo del presente artículo. A partir de una metodología centrada en el análisis de fuentes documentales del s. XIX e inicios del s. XX en torno al juego –y poniendo como ejemplo la práctica lúdica del cornerball– y la educación física escolar, juntamente con el estudio de las principales obras de pedagogía crítica actuales, sugerimos la invención de una Educación Física diferente a través de didácticas reflexivas de la emancipación. Una de estas didácticas puede ser la que hemos llamado complicidades democráticas de resistencia (CDR). Palabras clave: cornerball, educación física, Institución Libre de Enseñanza, Instituto-Escuela, juegos escolares, género, pedagogía crítica. Abstract: Commonly, teaching of modern physical education has remained associated with the myth of pedagogical renewal. On this assumption we present, as an example, an unprecedented historical event that visualize the profound contradictions of contemporary physical education. Using sociogenetic analysis, we present a critique of the current teaching in physical education so for it to dispose of the underlying mechanisms that keep molding and restraining students’ consciences, depriving them of personal and social emancipation. This is the objective of this article. Based on a methodology centered on the analysis of documentary sources from the 19th century and the beginning of the twentieth century focusing on games –using the practice of the cornerball game as an example– and school physical Education, along with the study of the current main works on critical pedagogy, we suggest the building of a different physical education through reflective didactics of emancipation. One of these didactics may be what we call the Democratic complicity of resistance (CDR). Keywords: cornerball, physical education, Institución Libre de Enseñanza, Instituto-Escuela, School games, gender, critical pedagogy. Introducción contraba en la incorporación de la educación física. No obs- tante, la incorporación de esta materia en la enseñanza, por sí Desde principios del siglo XX, la educación física siem- sola, no debería ser reconocida como elemento diferencial de pre ha permanecido asociada al mito de la renovación peda- la renovación pedagógica –del mismo modo que una nueva gógica. Sin embargo, a este supuesto caben posibles obje- metodología no puede tener suficiente fuerza pedagógica ciones que pudieran negar cualquier relación con una idea para poder declarar que un modelo es renovador–. de cambio e incluso de progreso democrático. Es precisa- El presente artículo tiene una naturaleza híbrida. Por un mente en la escuela el lugar donde se apuntala la permisible lado, el objetivo pretende hacer una indagación histórica de teoría de la reproducción social (Althusser, 2005; Bourdieu la presencia del juego en la educación física escolar de prin- & Passeron, 1996). En este paradigma, la educación física ha cipios del siglo pasado en España; por el otro, pretende apor- jugado históricamente un papel más que destacable y, no tar una visión reflexiva y crítica de la educación física en el siempre, ha contribuido a la formación de una ciudadanía momento actual. A partir de esta intención, se presenta el emancipada de los condicionamientos sociales y gobernan- juego del cornerball; un juego de origen angloamericano tes políticos (Gambarotta & Galak, 2012). que sirve como excusa para reflexionar sobre la importancia De este modo, la idea de una renovación pedagógica de las actividades lúdicas en la educación física escolar. Con debería ser revisada en profundidad. Como han detallado ello, aparte de abordar la entrada de este juego en España y últimamente los profesores Joan Soler y Conrad Vilanou la importancia que tuvo en su época en el ambiente de la (2018), en este concepto se han incorporado un conjunto de renovación pedagógica moderna y de la renovación de la experiencias educativas de diversa índole, en ocasiones, dia- educación física escolar, se desea también advertir sobre el metralmente divergentes, pero que, por un interés u otro, se rumbo que está tomando la educación física, en tiempos de han subscrito a los relatos de la educación moderna. Si bien las incertidumbres que surgen en la precipitación de la mo- todos los modelos subscritos en el entorno de la llamada dernidad líquida (Bauman, 2017) y en un momento de peda- Escuela Nueva o Escuela Activa suponían una renovación gogías nombradas postmodernas (Enkvist, 2016). Por todo pedagógica, por cuanto tenían en común aspectos que mar- ello, la metodología se centra en el análisis de fuentes docu- caban diferencias con los llamados métodos tradicionales, mentales en torno al juego en la edad escolar de principios un elemento irrenunciable de esta nueva educación se en- del siglo XX, pero también, en la interpretación de un con- junto de obras relacionadas con una nueva pedagogía críti- ca, alejada de unos poderes dominantes que no pretenden, en ningún caso, una emancipación individual. Fecha recepción: 27-11-18. Fecha de aceptación: 01-08-19 Daniel de la Cruz Manjón Pozas Hoy la incertidumbre de la educación física escolar es dmanjonp@uoc.edu más que evidenciable, y no justifica esas necesidades que - 810 - RETOS. Nuevas tendencias en Educación Física, Deporte y Recreación Número 37, 2020 (1º semestre) en tiempos pretéritos demandaban aquellos «primeros após- tica o escuela de la Juventud (Amar & Jauffret, 1807) exten- toles» que lucharon por legitimar y dignificar la asignatura dió los dispositivos o códigos disciplinares que con el tiem- (Torrebadella, 2014b). Las dudas continúan, las posiciones y po fueron configurando una nueva materia educativa llama- las tendencias siguen mostrando espurios defensores del da gimnástica y, más tarde, educación física (Ayala & Zalagaz, deporte y de la motricidad… aferrados en el currículo segui- 2016; Llorens & Torrebadella, 2017). No obstante, es conoci- mos con lo prescrito, cumpliendo con el orden de la ley do que sobre estos juegos se imprimió un espíritu militar vigente y manteniendo, como guardianes, la tradición de los (Mosse, 2000), que posteriormente sirvieron a Jahn para ino- códigos disciplinares que configuraron una materia escolar cular un espíritu patriótico y nacional, a la sazón, contribu- (Cuesta, 2002) –y guardianes del estado en la idea de contro- yendo a la reunificación de la nacionalidad alemana (Mosse, lar el sistema educativo (Chomsky, 2005)–. Así, ante una tra- 2005). En el caso de Francisco Amorós en Francia, su desa- dición o renovación se publicitan y exageran las innovacio- rrollo sirvió para expandir otras distintas manifestaciones nes didácticas, las nuevas tecnologías, el aprendizaje por apartadas de lo puramente militar y nacional. La gimnástica servicios –ApS–, la autoevaluación, la lengua inglesa como de Amorós también dio entrada a otros tipos de gimnásticas: símbolo de comunicación internacional, el trabajo cooperati- atlética, higiénica, recreativa, médica y ortopédica. No obs- vo y hasta un pensamiento que dicen que es crítico –cuando tante, fueron los ejercicios atléticos y de endurecimiento que es de todo menos crítico–, junto a otras muchas más ilusio- se desarrollaban en un variado surtido de aparatos los que nes pedagógicas hacía el cambio. Todo ello se nos presenta identificaron el sistema gimnástico de este gimnasiarca va- como la panacea, como un axioma de una revolución peda- lenciano. Los ejercicios realizados en las anillas, en el trape- gógica, que no deja de ser el mantra idealista de siempre. Es cio, en las barras paralelas o el caballo de saltos tenían el más, no hacer apología de estas nuevas tendencias signifi- riesgo inherente a la práctica y los golpes y caídas podían ca, automáticamente, ser un clásico, un tradicional o un re- comportar una lesión duradera e incluso irreparable. De aquí trógrado (Fernández Liria, García Fernández & Galindo el frecuente temor y las suspicacias de los padres y madres Fernández, 2017). ante la gimnástica de este tipo. Si bien hay que señalar que Pero quizá la pregunta real que hay que hacerse es: ¿dón- en algunos casos la gimnástica bien dirigida tenía efectos de están los cambios ideológicos o, los cambios hacia el terapéuticos y contribuía a la recuperación de la salud, en empoderamiento de la libertad de expresión…? Alguien es otros casos, podía tener consecuencias funestas. Los jue- capaz de saber si: ¿Continuamos educando para el trabajo?, gos gimnásticos y la gimnástica de aparatos pronto fueron ¿Continuamos educando para hacer defensores de la pa- reemplazados por la metodización de los ejercicios automati- tria?, ¿Continuamos educando para robustecer los cuerpos zados y descompuestos de una llamada gimnasia de sala sin y regenerar la raza? ¿Continuamos haciendo al hombre más aparatos, higiénica y racional (Torrebadella, 2014a; Vicente- hombre y a la mujer más femenina? O simplemente ¿Educa la Pedraz & Brozas-Polo, 2017). Así se ejercía un control abso- escuela en un ambiente de no-esfuerzo, no-fracaso, no-éxito, luto sobre el alumnado con la técnica del orden y la discipli- no-contenido? na que, además de controlar a un gran número de personas, Así pues, a partir de lo expuesto, el artículo se desarrolla se alejaba de todo riesgo de accidentes. entre la recuperación histórica de los acontecimientos a tra- Al llegar a principios del siglo XX, el éxito internacional vés del cotejo de las fuentes documentales primarias y su que tenía el sistema de gimnástica sueco puso las bases de la relación hermenéutica con los estudios recientes. Sobre esta escolarización de la educación física, sin aparatos, como ya episteme dada inferimos una correspondencia que hace de se venía haciendo con la gimnasia de sala. Así, gracias a esta la reflexión la adopción de un pensamiento crítico de resis- metodología, se podía ejercitar a un nuevo alumnado, al uní- tencia. Es sobre esta cuestión que coincidimos y conclui- sono y en masa. A la vez, venía a representar un buen recur- mos con Raimundo Cuesta (2003, 2006, 2007) la idea que es so para continuar amaestrando las voluntades de los alum- todavía necesaria una crítica histórica de la escolarización de nos y advertirles, simbólicamente con este tipo de ejercicios, masas. Y es que: que el orden, la disciplina y la obediencia a las normas eran El secreto de la enseñanza escolarizada se aloja en la los valores más fundamentales para servir a la sociedad. impenetrable caja negra que constituyen las disciplinas. Ese Obviamente, la incorporación de la gimnástica sueca coinci- conocimiento en el que nos hicimos como alumnos y ahora dió con las necesidades de disciplinar –acaso nacionalizar– nos hacemos como profesores contiene, como encriptadas a grandes masas, como así era de menester para intervenir en en él, muchas de las claves de la producción y distribución una asignatura de ejercicios corporales que se presentaba de la cultura de ayer y de hoy (Cuesta, 2007, p. 17). por primera vez –y con mucho retraso– para escolarizar a la población obrera (Torrebadella, 2013b). Además, por otro Enfoque histórico preliminar lado, había una intención de atender las exigencias de un servicio militar obligatorio (Torrebadella-Flix, 2016). Se bus- A lo largo del proceso institucional de la educación física caban, por lo tanto, recursos fáciles para adiestrar y adoctri- escolar iniciado a principios del siglo XIX y que hemos esta- nar en la sumisión, obediencia, disciplina al trabajo y sacrifi- blecido a partir del hito histórico del Real Instituto Militar cio a una población que nacía condenada a ocupar el puesto Pestalozziano (Madrid, 1806-1808), el recorrido de la educa- social que a cada uno le correspondía (Torrebadella-Flix & ción física ha representado uno de los principales retos de la Brasó, 2017). sociedad moderna. En España, ya desde entonces, los jue- Hay que detallar que, en este contexto, la educación que- gos corporales estuvieron presentes siguiendo el modelo daba relegada a una generalizada indiferencia del profesora- prusiano de Guts-Muths, que a través de la obra La Gimnás- do y a la desatención administrativa. Y ello se agravaba con Número 37, 2020 (1º semestre) RETOS. Nuevas tendencias en Educación Física, Deporte y Recreación - 811 - unos elevados índices de absentismo escolar, por un lado, International Institute for Girls fundado en España por Alice pero también por la falta de escuelas para atender a toda la Gulick (Vázquez Ramil, 2012)1. El proyecto fue dirigido y población. En este contexto, las niñas eran las más perjudi- coordinado por la Junta de Ampliación de Estudios cadas, la educación de la mujer en España estaba en un Científicos. A pesar de los muchos ataques del completo abandono y, más aún, cuando se trataba de su conservadurismo católico y de otros contratiempos, el educación física. De aquí que se indicase que el mejor ejerci- Instituto-Escuela consiguió ser una realidad (Ontañón, 1988; cio que tenían las niñas eran los juegos de corro (Pulido, Palacios Bañuelos, 1988; Ramírez Aisa, 1994). 1906). Así pues, esta institución fue una magnífica oportunidad Pero la realidad en los colegios privados –los de las con- para ensayar los métodos educativos en boga y valorar las gregaciones religiosas– era bien distinta. Aunque también experiencias didácticas. En primer lugar, hay que señalar que se introdujo la gimnasia sueca, pronto fueron receptivos a en este centro se proponía un modelo de coeducación y un incorporar los llamados juegos corporales al aire libre, espe- acercamiento a la psicología educativa, implantando toda la cialmente el fútbol (Torrebadella-Flix & Vicente-Pedraz, 2017), corriente de innovación de las escuelas democráticas más además de otras actividades gimnásticas y atléticas para representativas del momento y, en este punto hay que imprimir energía y virilidad al cuerpo. No sucedía así en los destacar su especial interés por la educación física (Martínez colegios de niñas, en donde la gimnasia sueca, si bien se Navarro, 1988). La asignatura de educación física –juegos– complementaba con algunas recreaciones, era fundamental- tenía la atención de una hora al día. Los juegos, las mente el poco ejercicio o movimientos que se hacía, a veces excursiones, las danzas, la gimnástica rítmica y los deportes al ritmo de un piano. aparecían regularmente. Entre los deportes se practicaron el fútbol, el tenis, el baloncesto y, otros tantos, de origen La educación física, los juegos y los deportes en el Ins- norteamericano –dodgeball, baseball, croquet, cornerball tituto-Escuela y volleyball–, que fueron a cargo de las maestras Miss Nora Sweeny y Miss Marion Selden. Estas maestras estaban A principios del siglo XX ante el descontento por la pagadas por el International Institute for Girls y su misión enseñanza pública se movilizó en Madrid la creación de la era el colaborar en el desarrollo de la educación de la mujer Asociación de Profesores Racionalistas (1909-1919) y, más en España. Lo que hacían era impartir la enseñanza del inglés tarde, en 1912, la Asociación General de Magisterio, vinculada y de los juegos, además de atender la educación general del a la Unión General de Trabajadores (De Luis, 2006). Esto Instituto-Escuela, en colaboración con el profesorado sucedía en un momento crítico cuyo punto álgido se alcanzaba español –es evidente el símil con la introducción del fútbol con el enfrentamiento ideológico entre las tesis integristas en Alemania y que se recoge en la película Unidos por un del nacionalcatolicismo del Padre Andrés Manjón (1910) y sueño (2011)–. En cuanto a los juegos de niños, el maestro los defensores de la libertad de pensamiento. Entre estos, la era Jacobo Orellana Garrido, que también se encargó del Institución Libre de Enseñanza (ILE) lideraba la programa de excursiones (Junta Ampliación de Estudios, representación del liberalismo pedagógico y la reafirmación 1922). política de una escuela neutra en cuanto a la enseñanza Hay que destacar, además, que en este momento se religiosa (De Puelles, 2017). introdujo el tratado de la profesora Ketty Jentzer, Juegos Por otro lado, después de oficializar en 1901 a educativos al aire libre y en casa (1921), una traducción del regañadientes la educación pública y obligatoria de los 6 a profesor Jacobo Orellana. Esta obra fue una excelente guía los 12 años, hay que señalar la precaria situación de la de juegos que aportó oxígeno a la educación física escolar y enseñanza pública, con presupuestos insuficientes y sin a la introducción de muchos juegos completamente apenas una clara voluntad política de afrontar el problema desconocidos por los maestros y maestras españoles. Iba social de la escolarización (De Puelles, 2017). Asimismo, en el además en la línea de toda una idea higiénica de renovación escenario de la Primera Guerra Mundial, los países del bando y de movimiento escolar que Eleizegui (1925) ya impulsó aliado como Francia e Inglaterra veían la necesidad de (Brasó, 2018b). A modo de ejemplo, Orellana ya destacaba vigorizar la raza y de aquí surgía la idea de reformar los que: estudios de segunda enseñanza. Por ejemplo, en Francia, en Preocupación constante ha sido para nosotros la adolescencia –de los 13 a los 17 años–, la educación física contrarrestar los perniciosos efectos de la prolongada quietud masculina era militarizada –con ejercicios de tiro y preparación a que se tienen sometidos en muchas escuelas a los alumnos, militar–. Además, para el sexo femenino se proveía de una motivada unas veces por las pésimas condiciones de los preparación maternal a las mujeres. Y en Inglaterra, se edificios, faltos de patios, jardines o campos de juego, y proyectaba la instalación de campos de juegos deportivos otras por el equivocado concepto de autoridades y padres en todas las escuelas para potenciar la educación física del ignorantes, que creen ver en los paseos y juegos escolares alumnado (Luzuriaga, 1917, 1918a). un motivo de distracción de sus deberes para los maestros y Sobre este contexto reformista surgió el Instituto-Escuela un tiempo perdido para la educación de los niños... de Madrid, creado por iniciativa de la ILE y por el Decreto de Afortunadamente se va perdiendo ese prejuicio, y los 10 de mayo de 1918, del ministro Santiago Alba. La finalidad juegos y excursiones van ocupando el lugar preferente que de este centro era la de ensayar nuevos métodos dirigidos siempre debieron tener en los programas escolares. (...) hacia una futura reforma de los estudios de Bachillerato. El libro de la señorita Jentzer facilitará indudablemente la Inicialmente, el Instituto-Escuela se emplazó en un lujoso tarea a los maestros que se interesen en esta fase importante edificio de la calle Miguel Ángel nº 8, que pertenecía al de la educación (Orellana, prólogo en Jentzer, 1921, p. 9-11). - 812 - RETOS. Nuevas tendencias en Educación Física, Deporte y Recreación Número 37, 2020 (1º semestre) Ketty Jentzer colaboraba en el Instituto Jean Jacques arreglaron los juegos en una gradación de dificultad: para las Rousseau de Ginebra, creado por Édouard Claparède en 1912. niñas más jóvenes, dodge ball, volley ball y base ball, Se trataba de una escuela de ciencias de la educación, de la alternados con ejercicios gimnásticos, y en los meses cual se impulsaron iniciativas de renovación pedagógica, calurosos croquet y tennis; para las de edades intermedias, que trascendieron internacionalmente como métodos de la base ball, tennis y algunos ejercicios gimnásticos; para las «escuela activa». Junto a la concepción educativa de mayores, volley ball, basket ball y tennis. Las profesoras Claparède, para el profesor Joan Soler i Mata (2009, 2016) observaron que las niñas no hacen con gusto gimnasia, son destacables también las influencias de Adolfo Ferrière prefiriendo los juegos, y que en estos participan las niñas (1879-1860), Georg Kerschensteiner (1854-1932) y John jóvenes con más afición que las mayores. Dewey (1859-1952). Los niños han jugado foot ball, rounders y tennis. En el La ILE, ensayó a partir del Instituto-Escuela un modelo mes de junio organizaron una fiesta de juegos olímpicos, que angloamericano de educación física fundamentado en los despertó gran entusiasmo entre alumnos y familias. deportes. Como citaba ya el mismo Rufino Blanco, en este Ofrecido generosamente por las profesoras del Instituto asunto no había controversia: Internacional de señoritas, se organizó un curso breve de Los mejores juegos corporales son los que se practican juegos, danzas y gimnasia, propio para las niñas de las al aire libre, y si el fin de la educación es formar hombres escuelas primarias y secundarias, con el propósito de adaptar libres que sepan hacer buen uso de su libertad, ningún a nuestro país algunos de los ejercicios usados en los Estados ejercicio puede contribuir tanto a este fin como el de los Unidos, y destinado principalmente a maestras españolas juegos corporales (Blanco, 1919, p. 21). (Junta Ampliación de Estudios, 1922, p. 283-284). Por su parte, Lorenzo Luzuriaga (1919), representante de Con los años, la presencia del deporte en el Instituto- la ILE, pedía que, para atender las exigencias de la pedagogía Escuela fue a más. Prueba de ello es la Olimpíada escolar que moderna, las grandes ciudades construyesen jardines y se verificó en el campo de la Residencia de Estudiantes, en campos de juegos para niños. Ponía como ejemplo las abril de 1924: iniciativas tomadas por el gobierno de la Mancomunidad de El Instituto-Escuela cultiva, con gran esmero, la afición Catalunya y el Ayuntamiento de Barcelona, cuya Comisión por los juegos y deportes al aire libre; los alumnos alternan de Cultura había puesto en marcha el proyecto de «jardines las clases con los recreos en el jardín, las partidas de tennis escolares», sin precedente en el territorio español. La y la gimnasia sueca, y al finalizar el curso se celebra una cooperación de los trabajos realizados por la Junta de fiesta atlética en que toman parte todos los alumnos, sin Protección a la Infancia y el Ateneo Enciclopédico Popular exceptuar a los párvulos y a los de la sección primaria. (De había culminado con una partida inicial 70.000 pesetas Castro, 1924, p. 200) aprobadas en el presupuesto de 1918 (Ajuntament de El modelo inspiró la creación de otros Institutos-Escuela: Barcelona, 1920). Barcelona, Valencia, Sevilla o Sabadell. Hay que destacar Asimismo, en la memoria de la Junta Ampliación de que en estos Institutos la educación física, los juegos y los Estudios e Investigaciones Científicas (1922), se mencionaba deportes –fútbol, baloncesto, natación, atletismo, el siguiente resumen de los juegos en el Instituto-Escuela, excursionismo o esquí– adquirieron una especial relevancia. durante el curso 1920-1921: Por otro lado, las maestras norteamericanas Miss Nora La Sección preparatoria dedicó una hora diaria a juegos. Sweeny (1894-1979), «graduada por la Sargent School por Colaboraron en ellos las profesoras norteamericanas del Physical Education en 1916» (Vázquez Ramil, 2012, p. 179) y Instituto Internacional. Miss Marion Selden impartieron, a cargo del International Estas mismas profesoras dirigieron los juegos de la Institute for Girls y la colaboración de la Junta de Ampliación Sección secundaria de niñas. Introdujeron algunos de los de Estudios (JAE), el que podría ser el primer curso de usados en las escuelas de los Estados Unidos: dodgeball, formación específica de educación física y juegos para baseball, tennis, croquet y cornerball, ejercicios gimnásticos maestras (Murga, 2009). La noticia del curso fue divulgada y bailes populares; también organizaron una representación en la prensa y, también en la revista La Escuela Moderna: teatral en inglés y algunas fiestas. Juegos y gimnasia para niñas. – Ofrecido generosamente En la Sección secundaria de niños dominó el juego de por las profesoras del Instituto Internacional de Señoritas, foot ball, complementado, en menor escala, por tennis, se ha organizado un curso breve de juegos, danzas y gimnasia rounders y bolos. Se utilizó un campo amplio, alquilado para propios para las niñas de las escuelas primarias y secundarias. este fin, y contiguo a la Residencia de Estudiantes de la calle El curso trata de adaptar a nuestro país algunos de los del Pinar. Los alumnos sufragaron, por suscripción, los gastos ejercicios usados en los Estados Unidos, y se destina a las de material (Junta Ampliación de Estudios, 1922, p. 264-265). maestras españolas que quieran introducir esos ejercicios Durante el curso 1921-1922 prácticamente se siguió la físicos en sus escuelas. misma orientación que en el curso anterior, no obstante, esta Las clases y las prácticas en la sección de niñas del vez, se aprecian probablemente los primeros ensayos del Instituto-Escuela, serán dirigidas por Miss Marion Selden y juego del volley ball en España, entre la población escolar Miss Nora Sweeney. Tendrán lugar desde el 24 de febrero al (Torrebadella, 2018a): 7 de abril. No ha habido variación esencial con relación al curso El número de maestras admisibles se limita a veinte. El anterior. Las niñas y niños de la Sección preparatoria fueron curso es gratuito. dirigidos por sus maestras. Las niñas de la Sección Se ha pedido a la Dirección general de Primera enseñanza secundaria, por las dos profesoras norteamericanas, que que permita seguir el curso a algunas maestras de escuelas Número 37, 2020 (1º semestre) RETOS. Nuevas tendencias en Educación Física, Deporte y Recreación - 813 - públicas. Miguel Ángel 8, propiedad también del International Las inscripciones pueden hacerse en la Junta para Institute for Girls. La RIS estuvo dirigió María de Maeztu y Ampliación de Estudios, Almagro, 26, hotel (Juegos y Whitney (1881-1948), que a su vez fue también miembro de la gimnasia para niñas, 1922, p. 208). Junta del Instituto-Escuela y presidenta del Liceum Club Por lo tanto, la Dirección general de primera enseñanza – femenino (1926-1939) –un cultural círculo elitista–. Los cuyo cargo desempeñaba Fernando Suárez de Tangil y acuerdos de la JAE con el International Institute for Girls Angulo, Conde de Vallellano y segundo Marqués de obligaron a otorgar los edificios para la enseñanza exclusiva Covarrubias de Leyva– asumió la organización de un de la mujer (Vázquez Ramil, 2012). La educación física en la «concurso breve de juegos, danzas y ejercicios gimnásticos RIS y en el Instituto-Escuela estuvo impartida por profesoras para niñas» que se presentaba como la oportunidad de dar americanas y aparte de las ya citadas hay que añadir a Nellis entrada a nuevos métodos de educación física femenina. Por McBroom, durante el curso 1927-28 (Vázquez Ramil, 2012). eso, en la Gaceta del 12 de febrero de 1922, se publicó una La actividad deportiva de estas muchachas tenía por lo Orden –11 de febrero– convocando diez plazas para maestras tanto un modelo genuinamente estadounidense, que provenía e inspectoras con el propósito de participar en el citado curso: del acuerdo con el International Institute for Girls: «a partir Habiendo de inaugurarse el día 8 de marzo próximo un de 1921 las profesoras americanas se encargaron durante curso breve de once lecciones de juegos, danzas y ejercicios algunos cursos de enseñar, además de la gimnasia, juegos a gimnásticos, propios de niñas, organizados por las profesoras las residentes; los preferidos eran el tenis y el baloncesto» norteamericanas del Instituto Internacional para señoritas (Vázquez Ramil, 2012, p. 272). Hay que destacar aquí la de Madrid, moderna imagen femenina propagada por Lilí Álvarez (1927), Esta Dirección general, defiriendo a deseos expresados campeona del Trofeo Wimbledon de tenis en 1926, 1927 y por la Junta para ampliación de estudios e investigaciones 1928, que representó el paradigma de la nueva sportwoman científicas, ha resuelto que las maestras propietarias de europea (Vilanou, De la Arada & Turró, 2013). escuelas de Madrid que no excedan de treinta y cinco años Ya en tiempos de la Segunda República, con la coyuntura de edad, y las inspectoras de Primera enseñanza en las mismas social favorable que propiciaba el nuevo marco político condiciones, puedan presentar solicitudes para tomar parte (Pujadas, 2011), fue cuando en la RIS se constituyó un equipo en el mencionado curso, en esta Dirección general, en el de hockey y el ejercicio físico recreativo fue ampliándose y plazo de ocho días; entendiéndose que sólo podrán ser evidenciado las oportunidades de las conquistas femeninas cubiertas diez plazas de alumnas (Tangil, 1922a, p. 198). en el deporte (García García, 2015; Justribó, 2014; López Villar, Días más tarde se publicó la Orden de 27 de febrero de 2017; Ramos, 2017). 1922, en la Gaceta del 2 de marzo, por la que se ponía en Entre los juegos practicados por las alumnas del Instituto- conocimiento las dos inspectoras –Juliana Torrego Escuela aparecía por primera vez en España el llamado Pedrazuela y Luisa Becares Mas– y cuatro maestras –María cornerball, hasta entonces desconocido. Santamaría, Remedios Pilar Ángulo y Puente, Enriqueta Lucas y Ana y Carmen del Valle y García Aranda– que habían sido El cornerball escogidas para el mencionado curso de juegos, danzas y Este juego ya se localiza en la obra de Jessie Hubbel gimnasia (Tangil, 1922b). Bancroft (1867-1952), Games for the playground, home, Como podremos comprobar, este curso puso en school and gymnasium (1909) –en la página 359–. La autora contradicción el sistema de coeducación que inicialmente de la obra fue directora de Educación Física en las escuelas había planteado la ILE. La coeducación de entonces era la públicas de Brooklyn y, desde 1904 hasta su jubilación, en convivencia de ambos sexos en un mismo espacio educativo, 1928, ejerció de Subdirectora de Educación Física en las es- pero con roles separados y prejuiciosos. La prescripción de cuelas públicas de Nueva York. Fue también fundadora en los juegos de niñas y también los deportes tenían una 1885 de la American Association for the Advancement of asignación de género. Si los hombres podían jugar a los Physical Education, posteriormente, en 1903, denominada deportes rudos, violentos y de simulacro –de la guerra–, American Physical Education Association (APEA). como eran entonces llamados el foot-ball association y al Es curioso que desde entonces no volvemos a encontrar foot-ball rugby, las jóvenes tenían que iniciarse en deportes noticia del juego hasta que en 1932 el profesor Rafael menos violentos y de menor contacto físico. Entre estos Hernández Coronado, presidente de la Asociación de Profe- juegos y deportes fueron practicados el netball, el push- ball, el voley-ball, el basket-ball, el hand-ball y el hockey (López-Villar, 2014; Sánchez-Ribera & Torrebadella-Flix, 2018; Torrebadella-Flix, 2013a, 2014b, 2018a; Torrebadella-Flix & Ticó, 2014; Tagg, 2016). Por consiguiente, el deporte y la educación física contribuían a fijar los roles de masculinidad y feminidad burgueses. Había que evitar pues, la afeminación del hombre, pero también, la masculinización de la mujer (Caspistegui, 2004; Scharagrodsky, Manolakis & Gosende, 2003). En esta línea, la ILE mantuvo la Residencia Internacional de Señoritas de Madrid (RIS, 1915-1936) ubicada en un Hotel de la calle Fortuny nº 28, nº 30, y nº 53, y el edificio de la calle Figura 1: Imagen que completa la descripción del juego del cornerball (Hernández Coronado, 1932, p. 14). - 814 - RETOS. Nuevas tendencias en Educación Física, Deporte y Recreación Número 37, 2020 (1º semestre) sores de Educación Física lo incorpora en el diario Luz. permanecido prácticamente inalterable hasta hace pocos El citado juego era descrito de manera bien concreta para años. Durante varios siglos los juegos y los espacios de que cualquier maestro o maestra lo pudiese practicar y ense- juegos han sido divididos por el género, ya en la calle y en la ñar a su alumnado. Se iniciaba con la descripción del terreno escuela (Andújar & Brasó, 2017; Brasó & Collell, 2016; Brasó de juego, de las zonas que había que marcar, y de la disposi- & Torrebadella, 2015a). A modo de ejemplo, los juegos vio- ción que los equipos tenían que ocupar: lentos pensados para los niños han sido prohibidos a las El terreno de juego es un rectángulo dividido en dos niñas. Aun así, juegos como el del marro, considerados pre- mitades iguales por una línea que los jugadores no deberán ferentemente de chicos, también fueron a menudo recomen- traspasar. En cada ángulo del rectángulo se marca un cua- dados a las chicas (Brasó & Torrebadella, 2014, 2015b, 2016). drado de dos metros de lado. Los jugadores se dividen en Es a partir del siglo XXI cuando se empiezan a cuestionar dos bandos, A y B. Cada equipo ocupa la mitad del rectángu- con claridad que las niñas puedan jugar y practicar los mis- lo. Dos jugadores de A se colocan en los cuadrados del mos deportes que los niños. El fútbol es un claro ejemplo campo de B, y viceversa (Hernández Coronado, 1932, p. 14). que evidencia el empuje femenino, con cada vez más partici- Posteriormente se pasaba a detallar la dinámica del jue- pantes del mal nombrado sexo débil (Brasó, 2016). ¿Era esto go: lo que pretendían las jóvenes profesoras misioneras de edu- El juego consiste en enviar una pelota de goma o balón cación física norteamericanas? Claro que no; estas profeso- de fútbol por encima de los jugadores contrarios, procuran- ras tenían una misión y cumplían con las complicidades edu- do que sea recogido por los guardianes que ocupan los cadoras de la Iglesia congregacionista –American Board of cuadrados, y éstos, a su vez, enviarlo a sus compañeros que Commisioners for Foreign Missions– que tenían programa- ocupan la mitad opuesta. das en España (Vázquez Ramil, 2012, p. 179). Si A comienza, un jugador de este campo lanza el balón Los juegos como el cornerball y otros parecidos, inven- por encima de los adversarios a uno de los jugadores de los tados para la educación física de las niñas, que en su día cuadrados A, más los del equipo B pueden detenerlo o co- pusieron a prueba a las maestras de las escuelas de Madrid, gerlo sin traspasar la línea que divide los dos campos y sin tenían una intención socio-pedagógica clara, construir la introducirse en el espacioì de los cuadros, y a la inversa. Los estética de la feminidad moderna que difundía entonces la guardianes de los cuadros deben coger y lanzar el balón sin sociedad estadounidense. Esta nueva estética de feminidad salirse de ellos. Cada vez que un equipo logra que uno de venía también a ser un revulsivo a la imagen tradicional de la sus compañeros que ocupan los cuadros se apodere del mujer española. De aquí que en tiempos de la Dictadura de balón, obtiene un tanto. Gana el equipo que primero logra un Primo de Rivera se intentase remodelar esta imagen propor- número determinado de tantos (Hernández Coronado, 1932, cionando escenas paradigmáticas de la vida deportiva de las p. 14). muchachas norteamericanas. La revista Armas y Deportes Analizando la descripción del profesor Hernández y tra- es un claro ejemplo de esta promoción de la figura femenina tando la lógica interna del cornerball –en términos de incorporando en las portadas sugerentes imágenes de cuer- Parlebas (2001)–, este juego está formado por un conjunto pos de mujeres en plena actividad física (Torrebadella, 2018b). de situaciones motrices con compañeros, adversarios y en Sin embargo, la incorporación de la mujer española en las un terreno que no implica –o no tiene que implicar– incerti- prácticas deportivas, no la hacía a esta más libre, como asi- dumbre en el medio. Asimismo, por lo que respecta al contac- mismo la muchacha norteamericana, no estaba más to con los adversarios este es mínimo, casi nulo, ya que las empoderada que la española. Europeizar, modernizar, pro- zonas de unos y otros están muy delimitadas y se prohíbe gresar y desarrollarse eran, por lo tanto, sinónimos de seguir que cualquier equipo traspase sus zonas –por ello, el juego las modas extranjeras y las extravagancias del momento, eso era óptimo para la mujer a inicios del siglo XX, según las sí, siempre que no se alterasen los principios fundamentales ideas pedagógicas y principios educativos de la época (Brasó que regían la feminidad: la mujer no podía hacerse hombru- & Collell, 2016; Brasó & Torrebadella, 2015a). De todas for- na. Asimismo, sucedía con la chicas o los jóvenes america- mas, a diferencia de otros juegos típicos femeninos como los nas, sus deportes y sus juegos estaban acorde con los códi- corros cantados, el columpio o los juegos de imitación, el gos disciplinares impuestos por el patriarcado de la masculi- cornerball destaca por su disposición-estructura del terre- nidad y la heterosexualidad. no a modo de juego colectivo-deportivizado, con un campo Por todo ello, no es de extrañar que en pleno siglo XXI rectangular –como el fútbol, el básquet, el hoquei– y unas tome fuerza la propuesta de una educación física crítica de zonas a modo de áreas que están prohibidas por algunos resistencia, que es aquella que plantea la subversión del jugadores –como en el balonmano o el voleibol–. Como con- modelo hegemónico burgués que hoy se tiñe de secuencia, el cornerball traspasa la feminidad lúdica basada neoconservadurismo y neoliberalismo (Beltrán-Carrillo & en el no contacto, en la imitación y en el no movimiento, para Devís-Devís, 2019). Por lo tanto, rechaza todo lo que se mue- convertirse en una práctica que está en medio de esta pasivi- va en el entorno de las nuevas tendencias, del consumo por dad que tenían que tener los juegos femeninos –de modo el consumo, del patriarcado, de los desequilibrios sociales, general–, y de los deportes colectivos propiamente dichos. de las violencias simbólicas... De este modo la «Educación física y moral» que citó el valenciano Amorós –de la El pensamiento krítico y las Complicidades Democráti- heterosexualidad normativa burguesa–, hoy se enfrenta al cas de Resistencia (CDR) paradigma de una pedagogía contra-sexual (Preciado, 2002). Y tampoco hay que especular con la educación física de La división de juegos de niños y juegos de niñas ha casino –crossfit, paleotrining, parkour…–. Hay que ser cons- Número 37, 2020 (1º semestre) RETOS. Nuevas tendencias en Educación Física, Deporte y Recreación - 815 - cientes, de este modo, que, hasta el presente, el capital cor- García Fernández y Galindo Fernández (2017). poral es uno de los principales bienes de consumo y que el La solución estaría en una pedagogía diferente –opues- dispositivo deportivo –punta de lanza del neoliberalismo– ta al populismo pedagógico (Sánchez Tortosa, 2018)– que atenta contra la misma infancia (Torrebadella-Flix y se amparase nuevamente con la filosofía y no con la raciona- Domínguez, 2018). lidad tecnológica neoliberal (Vilanou, 2000), que se centrase Todo lo que surge contra el sistema es absorbido por el en reconocer en nosotros los defectos de los Otros; en acep- sistema y todo se vende —y se convierte en un instrumento tar que los Otros forman también parte de nosotros, de nues- más del sistema–. Aquí, como cita el profesor Miguel Vicente tros miedos, y es por eso por lo que los negamos, porque no (2016, p. 79), conviene la invención de propuestas «orienta- deseamos reconocer que hubiéramos podido ser como Ellos. das por el interés crítico; es decir, hacia los éxitos En esta metafísica se encuentran otras alternativas de acción emancipadores, racionalmente y voluntariamente asumidos (Devís, Fuentes & Sparkes, 2005; López Pérez, Manrique & por el alumnado». Sobre estos principios debería fundamen- Monjas, 2016) y, además, las propuestas hacia las pedago- tarse la nueva educación física –NEF–; en eso estamos con- gías sensibles y trans (Planella, 2009, 2015, 2017; Planella & vencidos en que no hay que pervertir el juego educativo. Sí, Pie, 2017), que son formas de comprender y activar actitudes en este sentido, deberíamos ser críticos sobre la acción (pe- disidentes y de superación con el lastre histórico y burgués dagógica o demagógica) de gamificar la educación y, segu- que definió nuestras corporalidades modernas (Águila & ramente, oponernos a la obligación de jugar (Brasó & López, 2019). Torrebadella, 2017) –y menos sin analizar las propuestas Por lo tanto, pensamos que a partir de una didáctica de la gamificadas reales y democráticas olvidadas de inicios del contextualización crítica, las dinámicas de las CDR pueden siglo XX (Brasó, 2018a; Brasó & Torrebadella, 2018; formar parte de la enseñanza de la educación física (Vicente, Torrebadella & Brasó, 2019)–. Ya no es necesario, si quere- 2016), puesto que son los intereses colectivos compartidos mos hacer de la educación una práctica democrática y libre, por los propios alumnos que ponen en juego proyectos al- perpetuar el naturalismo roussoniano, no juguemos más con ternativos de denuncia social contra los abusos de poder y la plastilina, dejemos de moldear al niño como la cera, deje- las normas sociales o jurídicas injustas y que se han cons- mos de infantilizar la niñez, pero salvémosla de este entorno truido silenciosamente a lo largo de la historia en detrimento depredador, facilitémosle el pensamiento Krítico racional para de las libertades personales y públicas. Las CDR responden cuestionar el mundo, si es necesario para desobedecer, para pues, a una praxis de des-disciplinarización de la educa- mostrar la indisciplina al adulto, para infringir las normas y ción física (Vicente, 2016); surgen del conocimiento reflexivo para dar el giro necesario a los códigos disciplinares de una con el pasado y de su análisis con el objeto de identificar un asignatura o materia todavía amordaza a un pasado oscuro pensamiento krítico que se materialice en acción contra el del que no se ha liberado. Así es, demos razones al alumnado poder hegemónico y que estimule en el alumnado una con- para ser único y hacerlo tan especialmente valioso que se ciencia emancipadora y de responsabilidad social. sienta interesado por sus aprendizajes para ejercer una res- ponsabilidad social plena. A modo de conclusión Como bien indica Martínez Baena (2015), el momento de globalización e incertidumbre hace que la Educación Física El «corneball» era pues un juego pensado, como tantos tenga que comprometerse ante los nuevos retos del siglo otros, para mantener la heterosexualidad. Era un juego de XXI. Si como cita este autor, «la alternativa metodológica» niñas –el bajo contacto físico entre jugadores era uno de los pasa pues por el «intentar hacer los alumnos y alumnas futu- hechos principales para que el sexo femenino pudiese ju- ros ciudadanos y ciudadanas con altos índices de morali- gar–, como así se aprecia perfectamente en el gráfico que dad» (Martínez Baena, 2015, p. 55) ¿dónde dejamos la proporciona Hernández Coronado (1932) [figura 1]. En sí, motricidad? Todos conocemos jóvenes que son muy bue- tenía la capacidad de que las niñas jugaran en grupo, de nas personas, pero completamente desafortunados en su forma asociativa y con fair-play... es decir, tenía incorporado motricidad, situación que viene dada también por el déficit en la lógica interna del juego el dispositivo social que contri- de una educación física sostenible con la diversidad. Hoy buye a proteger la feminidad de la mujer, como así lo ha como en el pasado, la educación física es cómplice del poder estado haciendo durante décadas el netball en Australia dominante: neoliberal-neoconservador. Hoy hacemos de víc- (Tagg, 2016). timas y a la vez, somos verdugos, sí, de aquí no se va nadie Por todo ello, pensamos que la revisión de los libros de ¿no es absurda la educación? El profesor de educación física Bancroft (1909) y de Jentzer (1921), es más que necesaria. Y si tiene que ser moral, antes debería ser democrático y esto es que introducir juegos alternativos a los convencionales y quiere decir, para que quede bien claro, que no debería ser de renovar o actualizar el repertorio de juegos es en sí un modo derechas, no debería ser católico, no debería ser monárqui- de hacer pedagogía crítica. Además, estos juegos pueden co, no debería ser nacionalista y no le debería gustar el fút- ser adaptados y modificados posibilitando que el alumnado bol, ni ningún otro deporte de casino cuya genealogía pro- descubra e interprete el juego, que explore sus posibilidades venga del poder y la dominación. Por eso, también sucede de forma autónoma y que se lo apropie como proyecto co- que la educación física y el deporte tienen en las ciencias lectivo (Brasó & Torrebadella, 2016). sociales un «lado oscuro» que no interesa conocer, que no La educación física ha servido siempre para preservar interesa investigar, que no interesa divulgar (Barba, González- intereses políticos – liberales, conservadores, de derechas o Calvo & Barba-Martín, 2014), vamos que no interesa que de izquierdas–. Hoy, son estos intereses los que juegan y se entre en la filosofía, como dirían los colegas Fernández Liria, reequilibran mutuamente en el universo de las postverdades - 816 - RETOS. Nuevas tendencias en Educación Física, Deporte y Recreación Número 37, 2020 (1º semestre) y de los caóticos desconciertos del mundo globalizado: Beltrán-Carrillo, V., & Devís-Devís, J. (2019). El pensamiento neoconservadurismo y neoliberalismo se entrelazan cómpli- del alumnado inactivo sobre sus experiencias negativas ces en las desigualdades sociales, en los desequilibrios bio- en educación física: los discursos del rendimiento, lógicos y ambientales y en las crisis de identidad personales. salutismo y masculinidad hegemónica. RICYDE. Revista Si queremos que la educación física entre en el campo de Internacional de Ciencias del Deporte, 15(55), 20-34. los valores sociales postmodernos y de la moral o respon- https://doi.org/10.5232/ricyde2019.05502 sabilidad social, hoy no se puede prescindir del pensamien- Blanco, R. (1919, abril). De Re Pedagogica. Del juego y su to krítico y del modelo de las CDR que proponemos. Sola- importancia como medio de educación integral. Unión Ibero-Americana, 10, p. 20-21. mente entonces, si somos capaces de transformar el giro Bourdieu, P., & Passeron, J. C. (1996). La reproducción. 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