CIDOB notes ISSN: 2013-4428 internacionals 233 JUNIO ¿ES ESPAÑA REALMENTE LGTBI-FRIENDLY 2020 CON LAS PERSONAS REFUGIADAS? Las deficiencias del sistema de asilo español para el colectivo LGTBI Berta Güell, investigadora, CIDOB E spaña tiene una cierta fama de ser abierta y to- lerante con el colectivo de personas lesbianas, gais, transexuales, bisexuales e intersexuales España es el tercer país de la UE con más (LGTBI). Esto se refleja no sólo en estadísticas de solicitudes de asilo. El contexto de mayor opinión pública, sino también (aunque parcialmen- apertura socio-política y legal explica el te) en el desarrollo de leyes y políticas que protegen los derechos de las personas LGTBI, como es el ma- aumento de solicitudes por motivos de trimonio homosexual o la Ley 12/2009 reguladora orientación sexual e identidad de género del asilo que incluye la persecución por orientación registrado en los últimos años. sexual e identidad de género en los motivos para solicitar protección internacional1. Por otro lado, se- gún el Mapa Anual Rainbow Europe (2018), España Sin embargo, ¿está realmente preparado es el 9º país europeo con mayor aceptación de las el sistema de asilo español para atender a realidades LGTBI+ con un 67%. Asimismo, según el los refugiados y refugiadas LGTBI? Eurobarómetro sobre Discriminación de la Comisión Europea (2019), el 90% de los españoles cree que las Esta Nota Internacional identifica algu- personas LGB deberían tener los mismos derechos que las personas heterosexuales (el promedio de la nas de sus deficiencias: las incoherencias UE-28 es del 71%) y el 81% y el 78% se sentirían có- y contradicciones en la valoración de la modos o moderadamente cómodos si tuvieran que credibilidad del testimonio del deman- trabajar con una persona LGB o trans (frente al pro- medio de la UE-28 del 72 % y el 67%, respectivamen- dante de asilo; el tratamiento del colec- te). Además, España es el país de la Unión Europea tivo LGTBI como una realidad homogé- con más población a favor de que las personas trans nea; y las experiencias de discriminación y los sesgos de los programas de asilo. 1. Si bien a nivel regional las comunidades de Madrid y Cataluña están dotadas de leyes más avanzadas en el reconocimiento de los derechos del colectivo, éstas entran en contradicción con la ley nacional en aspectos como el seguir exigiendo un diagnóstico de disforia de género mediante un informe médico o psicológico clínico y que la persona haya sido tratada hormonalmente al menos 2 años para hacer un cambio registral relativo al sexo de las personas. CIDOB notes internacionals 233. JUNIO 2020 1 puedan cambiar sus documentos oficiales para que cluso biomédico. Para entenderlo, nos remitimos a un coincidan con la identidad de género sentida (83% análisis de los parámetros bajo los cuales el sistema de frente al 59% de la media europea). asilo evalúa las solicitudes de personas LGTBI entorno al concepto de “credibilidad”. Asimismo, este artículo No obstante, la notable llegada de solicitantes de asilo pretende reconocer la heterogeneidad interna que hay en los últimos años ha abierto algunos interrogantes dentro del colectivo gracias al paradigma de la inter- acerca de la relación entre la cuestión LGTBI y su re- seccionalidad, así como apuntar los déficits de la so- flejo en el asilo, y es que, antes de que el mundo se pa- ciedad receptora en términos de acogida e integración. ralizara fruto de la pandemia de la COVID-19, España destacaba (y sigue destacando) por ser el tercer país con más solicitudes de la UE, según Eurostat. Desde Criterios para la valoración de la credibilidad: que estalló la denominada “crisis de los refugiados” coherencia, verosimilitud y no contradicción en el 2015, el Estado español ha recibido un aumen- to exponencial de solicitudes de asilo, pasando de las Una de las cuestiones clave a la hora de examinar 5.615 en 2014 a las 117.800 en 2019. A pesar de no dis- las solicitudes de personas LGTBI tiene que ver con poner de datos oficiales desagregados, las entidades la construcción socio-jurídica de la idea de credibili- dad. Como apuntan algunos autores, Desde que estalló la denominada “crisis de los la Convención de Ginebra de 1951 fue inicialmente diseñada pensando en el refugiados” en el 2015, el Estado español ha recibido “refugiado por antonomasia”, es de- cir, un disidente político hombre, he- un aumento exponencial de solicitudes de asilo, terosexual, cisgénero y europeo. Des- pasando de las 5.615 en 2014 a las 117.800 en 2019. de los años ‘50 hasta el día de hoy, se ha hecho un esfuerzo interpretativo para expandir la protección a muchos que trabajan en la atención a la población asilada y otros colectivos. Sin embargo, cuando se trata de per- refugiada dan cuenta de la evolución creciente de las sonas LGTBI, se ha caído en un reduccionismo que las solicitudes en las que se alegan motivos de violencia y homogeneiza bajo un arquetipo que presenta sesgos persecución por orientación sexual y/o identidad de importantes en materia de diversidad sexo-genérica. género. Considerando que a día de hoy (2019) hay 68 países que penalizan por ley a las personas LGTB2 –11 Si desgranamos el concepto de credibilidad, el Manual de ellos hasta con pena de muerte–, 173 países que no de ACNUR (2011) advierte que las declaraciones de- permiten los matrimonios entre personas del mismo ben ser “coherentes y verosímiles y no estar en contra- sexo, así como al menos 3.314 asesinatos de personas dicción con los hechos conocidos”. La coherencia tie- transgénero en el mundo, nos encontramos ante el ne una doble dimensión: la interna y la externa. Según reto de dar cobijo y derechos al colectivo de solicitan- ACNUR, la coherencia interna se refiere a la ausencia tes de asilo y refugiados LGTBI. de discrepancias, contradicciones y variaciones en los hechos materiales alegados por el solicitante. No obs- Este contexto de mayor apertura socio-política y legal tante, este supuesto ignora que la relatoría de los su- podría ser una de las razones que explica el aumento de cesos no siempre sigue una misma lógica discursiva y solicitudes de asilo por motivos de orientación sexual e que, fruto de los traumas de la persecución, la persona identidad de género en nuestro país. No obstante, el re- puede haber olvidado ciertas vivencias o puede inclu- chazo elevado de solicitudes y los estudios que se han so llegar a contradecirse en sus propias declaraciones adentrado en esta cuestión ponen de relieve una serie sin que esto implique que está mintiendo. El miedo de deficiencias que alertan sobre el buen funcionamien- y la discriminación que ha sufrido también pueden to del sistema. Así, cabe preguntarse ¿está realmente incurrir en una falta de confianza para revelar cier- preparado el sistema de asilo español para atender a tas afirmaciones ante las autoridades, o simplemente los refugiados y refugiadas LGTBI? La respuesta corta son incapaces de expresarse abiertamente por tabús, es no, o no lo suficiente. La respuesta larga se podría re- vergüenza o por un sentimiento de culpabilidad. A sumir en un no, ya que está diseñado desde una lógica veces, no se asume la orientación sexual o la identi- etnocéntrica, reduccionista y cis-heteronormativa que dad de género plenamente hasta pasado un tiempo (lo tiende a patologizar la homosexualidad y la transexua- que se conoce como homo/transfobia interiorizada), lidad desde un punto de vista moral, psicológico e in- de modo que no queda bien reflejado en la primera entrevista una vez iniciado el procedimiento de asilo. En otros casos, se desconoce la importancia de autoi- dentificarse como LGTBI para conseguir el estatuto de 2. Las personas intersexuales no siempre se incluyen en las leyes o políticas que aluden a este colectivo, al igual que las personas asexuales, queer o las que no se encuentran refugiado o se teme que los datos confesados lleguen representadas en ninguna de estas categorías (representadas por el símbolo +). a los oídos de algún miembro de la comunidad. 2 CIDOB notes internacionals 233. JUNIO 2020 La coherencia externa tiene que ver con la adecuación Además, en el ejercicio de demostrar que uno ha sido de las declaraciones del solicitante con la información perseguido y discriminado, tiene que apelar a sus trau- del país de origen, que se refleja en un informe a eva- mas y dolencias. Esta práctica, más allá de fomentar luar durante el proceso y que resulta fundamental una revictimización y vulnerabilidad hacia los y las so- para contextualizar las declaraciones de la persona so- licitantes de asilo, resulta paradójica. Tal y como apun- licitante y conocer en mayor profundidad los riesgos ta ACCEM, se exige un relato coherente que presente potenciales de persecución en su país de procedencia. desórdenes mentales acordes a la situación narrada, Tal y como se analiza en un informe de ACCEM, se mientras que muchas veces la propia sintomatología contemplan dos aspectos fundamentales: la persecu- de estos desórdenes implica la narración de un relato ción desde el marco legislativo-ejecutivo (acuerdos inconsistente. La incredulidad de las autoridades ante internacionales firmados sobre la materia, leyes de las justificaciones aportadas por los y las solicitantes protección a personas LGTBI y leyes de penalización se desarrollan, pues, en una “cultura de desconfianza” y criminalización contra el colectivo) y la persecución dominada por el escepticismo y la duda. Dado que no desde el enfoque social vinculado a la discriminación. existe una forma objetiva de determinar la “verdadera” Este último aspecto se mide desde la evaluación de orientación sexual, la carga de la prueba recae fuerte- cuán integrado está el colectivo en el país de origen mente sobre los demandantes de asilo LGTB. con indicadores como el número de matrimonios ho- La necesidad de probar su orientación sexual y/o identidad mosexuales, la presencia de asociaciones LGTBI y ONGs de género ha llevado a los y las solicitantes de asilo a que trabajan en esta materia y el tipo de actividades que tener que responder preguntas que a menudo violan su realizan, la visibilidad del colectivo y su representa- intimidad y privacidad. tividad en las instituciones sociales, y el reconocimiento de episodios de discrimi- Por último, dentro del criterio de no contradicción para nación en las familias o espacios del ámbito socio-co- que una historia resulte creíble, se dan tres tipos de munitario. Sin embargo, a menudo no existen pruebas comparativas: entre la primera declaración y las pos- documentales que validen las vivencias de persecu- teriores, entre la conducta relatada por la persona so- ción, a excepción de aquellas personas que muestran licitante en una determinada situación y la conducta un perfil activista. esperada por la persona evaluadora, y entre los episo- dios relatados y el informe del país de origen. Además La verosimilitud tiene que ver con la plausibilidad de todos los obstáculos previamente mencionados, hay de que las declaraciones del solicitante sean creíbles. que añadir que entre la entrevista de formalización de Sin embargo, la ausencia de una definición más con- la solicitud de asilo y la entrevista complementaria que creta por parte de la Directiva 2011/95/UE de reco- puede solicitar el instructor (si esta se produce), puede nocimiento conlleva que se apele al “sentido común” haber transcurrido mucho tiempo. En función de cómo y a un alto grado de subjetividad. El peligro de esta se gestionan las consecuencias psicológicas de la discri- práctica es que entren en juego los estereotipos, ima- minación y la persecución, este lapso de tiempo entre ginarios sociales y sistemas de valores de los exami- entrevistas puede afectar, sin duda, a cómo se relatan nadores, los cuales, como decíamos, operan desde los hechos y a la potencial denegación del caso. un paradigma etnocéntrico, reduccionista y cis-hete- ronormativo. La necesidad de probar su orientación Ante la falta de credibilidad, los Estados a menudo sexual y/o identidad de género ha llevado a los y las rechazan solicitudes apelando a que la persona puede solicitantes de asilo a tener que responder preguntas desplazarse a otra zona del país más segura (aplican- que a menudo violan su intimidad y privacidad. Así, do el criterio de “protección interna”) y a que pueden pueden verse confrontados/as a ideas preconcebi- permanecer en el país de origen siempre y cuando das acerca de las relaciones sexuales y la identidad sean “discretos”. Estas prácticas ignoran que, aunque de género (por ejemplo, en qué momento se produce el país de origen no criminalice la homo/transexuali- “el despertar” de su homosexualidad), su corporali- dad o no haya aplicado la ley que los penaliza, existe dad (presuntamente afeminada o masculinizada), los un clima de discriminación y violencia homo/trans- gestos, la vestimenta, el conocimiento de personajes fóbica (también institucional) que impide una pro- LGTB occidentales, etc. No se conciben situaciones tección eficaz. En segundo lugar, la ocultación de la como que la persona haya tenido que emprender una orientación sexual (y todavía más de la identidad de “doble vida” para esconder públicamente su condi- las personas trans) en un clima hostil resulta imprac- ción sexo-genérica, se haya casado (quizás forzosa- ticable, supone una clara vulneración de los derechos mente) con una persona heterosexual e incluso haya fundamentales y pone en riesgo su vida ante un temor tenido hijos/as. permanente de persecución. CIDOB notes internacionals 233. JUNIO 2020 3 Tratamiento del colectivo LGTBI como una condición de género, orientación sexual e identidad de realidad homogénea género, pero también por otros factores como su edad, raza, origen étnico, casta o clase social. Otra de las deficiencias del sistema de asilo español es el tratamiento del colectivo LGTBI (así como el conjunto de Así, el paradigma de la interseccionalidad, que atiende solicitantes) de manera homogénea, sin reconocer la di- al cruce de múltiples ejes de desigualdad, resulta fun- versidad de realidades y experiencias que se albergan en damental para analizar la diversidad de experiencias su interior. Una clara prueba de ello es que las personas de discriminación y persecución que sufren las perso- LBTI (es decir, todas excepto los hombres gais) son me- nas solicitantes de asilo. Asimismo, sirve para recono- nos propensas a solicitar asilo, están menos dispuestas cer la población refugiada como colectivo heterogéneo a revelar su orientación sexual y/o identidad de géne- que utiliza distintas estrategias, tácticas y lógicas, tan- ro ante las autoridades, y las persecuciones que sufren to en sus proyectos de movilidad como en sus inmer- siones en la sociedad de acogida. No La cifra baja de solicitantes bisexuales podría reflejar obstante, la diferencia entre las siglas del acrónimo LGTBI no se debe enten- la invisibilidad general de las personas bisexuales der como una política de identidades en un sentido reduccionista y estanco que reciben equivocadamente la etiqueta de respecto a los grupos sociales, ni como una comparación intergrupal que fa- lesbiana, homosexual o heterosexual, según las vorece un escenario de competitividad circunstancias. entre narrativas grupales y no especí- ficas. Todo lo contrario, la teoría de la interseccionalidad aboga por comple- se divulgan menos. La cifra más baja de solicitudes por jizar las identidades de los grupos sociales y reconocer parte de personas lesbianas también tiene que ver con el cómo los grupos ponen en común sus retos y constru- hecho de que, según un estudio de la Universidad Libre yen su agenda social en coalición. de Ámsterdam (2011), en la UE tan solo un tercio de las personas solicitantes de asilo suelen ser mujeres. La cifra baja de solicitantes bisexuales podría reflejar la invisi- Procesos de incorporación y experiencias de bilidad general de las personas bisexuales que reciben discriminación equivocadamente la etiqueta de lesbiana, homosexual o heterosexual, según las circunstancias. En cuanto a las Más allá de los sesgos en el procedimiento de asilo, ¿a personas transexuales e intersexuales, los datos también qué retos se enfrenta el colectivo LGTBI en su proceso son escasos o inexistentes en muchos países europeos. de incorporación en la sociedad de recepción española? Las personas intersexuales se pueden ver forzadas a ¿Hasta qué punto el sistema de acogida da respuesta a someterse a operaciones quirúrgicas y de esterilización sus necesidades? Si bien existe un clima legal y políti- sin su consentimiento, de modo que también suelen ser co que reconoce parcialmente los derechos del colectivo tratadas como hombres o mujeres, sin reconocer la ads- LGTBI, los estudios muestran una serie de déficits de cripción a una identidad no binaria. la sociedad receptora a la hora de incluir a las personas LGTBI en las distintas estructuras sociales e institucio- En consecuencia, los informes del país de origen suelen nes, asumiendo que algunos de ellos son comunes al ir muy orientados a la realidad de los hombres gais, conjunto de refugiados/as. y presentan muchos vacíos de información en relación a las personas LBTI. Ante la falta de pruebas, las au- En cuanto a la vivienda, la ansiedad por obtener aloja- toridades a menudo lo interpretan como indicador de miento para las personas que pasan a la segunda fase del no persecución y rechazan la solicitud. Sin embargo, la programa estatal de acogida, puede retrasar y condicio- vulnerabilidad a la que se ven expuestas las personas nar todo el proyecto de inserción y recuperación inicia- LBTI suele ser mayor que la de los hombres gais, con do. Los episodios de discriminación por parte de agen- episodios de violencia sexual, transbullying o acoso la- cias y propietarios son frecuentes al escuchar el acento boral. Como apunta un informe de Naciones Unidas, o un nombre extranjero, o al presenciar la corporalidad las mujeres lesbianas, bisexuales o trans son víctimas de las persona trans. En el caso de las personas LGB, no de matrimonios forzados, de embarazos precoces y de es tanto una cuestión de orientación sexual, que puede violaciones conyugales, algunas de las cuales se utili- pasar más o menos desapercibida, sino de su origen ra- zan como formas de castigo por la orientación o la con- cial o étnico. Ante estas circunstancias, cabe mencionar ducta sexual supuesta o real. Esto no sólo tiene que ver los pisos de acogida que se han habilitado desde entida- con la procedencia de países que tienen prácticas cultu- des como KifKif o ACATHI para refugiados LGTBI (y rales que pueden vulnerar los derechos humanos, sino especialmente para las personas trans) que tienen difi- con el reconocimiento de la intersección de varios ejes cultades añadidas. Estas iniciativas se remiten al debate de opresión que actúan de manera simultánea por su sobre la necesidad de habilitar dispositivos de acogida 4 CIDOB notes internacionals 233. JUNIO 2020 específicos para el colectivo LGTBI o incluirlos en los En el campo de la sanidad, las mujeres lesbianas desta- de carácter general para evitar una posible guetización. can episodios de discriminación sufridos por personal Si bien no hay consenso en una posición u otra, sí lo sanitario tanto por su condición de migrante, como por hay en el hecho de habilitar la opción de dar a escoger. la presunción de la heterosexualidad (especialmente, Otro debate abierto respecto a la vivienda es la necesi- en las revisiones ginecológicas). La falta de formación dad de instalar a los y las solicitantes de asilo LGTBI en de personal sanitario y administrativo en temas de sa- ciudades grandes que puedan ofrecer más recursos y lud especialmente sensibles para el colectivo LGTBI y un clima de más tolerancia y menos control social. No el desconocimiento de la documentación oficial (tar- obstante, cuando finalizan las ayudas del programa, a jetas blanca y roja) conllevan situaciones de discrimi- menudo tienen que salir de las grandes ciudades para nación y una atención de baja calidad. En cuanto a la buscar alojamiento asequible, lo cual supone tener que cuestión de la reasignación de sexo, también se añade restablecer redes de contacto y el proceso de adaptación el hecho de que no todas las comunidades autónomas en un nuevo contexto, como sucede en el conjunto de re- Existe un gran desconocimiento sobre las garantías del fugiados/as. permiso de trabajo de la tarjeta roja por parte de los En el mercado laboral, se ob- servan muchas dificultades empleadores, quienes no la reconocen como documento para acceder a un empleo una vez transcurridos los válido a la hora de contratar, por lo que pueden desestimar primeros seis o nueve meses las candidaturas de las personas solicitantes. de la primera fase del pro- grama de acogida. Además, a menudo se enfrentan a condiciones de explotación disponen de unidades especializadas, lo cual afecta a laboral con trabajos muy precarios, por debajo de sus la necesidad de las personas trans de ubicarse en aque- cualificaciones, mal pagados y por ciclos temporales en llas que disponen de más recursos. Según otro informe los que se van sucediendo periodos desiguales de em- de ACCEM, estas deficiencias se derivan de la heren- pleo formal, desempleo y trabajo informal. Esto tiene cia de un modelo biomédico occidental excesivamente que ver con la etno-segmentación y la división sexual biologista, patologizante y medicalizado; etnocentrista del mercado de trabajo, donde las personas de origen (al no reconocer la salud como una categoría cultural migrante suelen ubicarse en el segmento secundario o política); cis-heteronormativo y androcéntrico (infra- desempeñando trabajos manuales de baja cualificación diagnosticando ciertas enfermedades en mujeres). en función de su origen racial o étnico y su género. Ade- más, existe un gran desconocimiento sobre las garan- Finalmente, en el ámbito de los cuerpos de seguridad, tías del permiso de trabajo de la tarjeta roja por parte de se denuncia el trato vejatorio y deshumanizante que a los empleadores, quienes no la reconocen como docu- veces tiene la policía hacia los y las solicitantes de asilo, mento válido a la hora de contratar, por lo que pueden basado en la sospecha que la persona miente sobre su desestimar las candidaturas de las personas solicitan- historia y en una falta de empatía y sensibilidad. Esta tes. En este contexto, se instaura como necesidad social discriminación se articula mediante la interiorización que la persona solicitante acuda con un acompañante del estigma de “migrante” o “refugiado” por cuestio- que acredite y legitime sus derechos como solicitante nes raciales y étnicas, entendiendo que es una “persona de asilo, lo cual la posiciona en una situación de subal- ilegal”, sin derechos y sospechosa de cometer cualquier ternidad. Para las personas que consiguen un empleo delito. Además, hay que añadir los actos de violencia cualificado, tener que renovar la tarjeta roja cada seis simbólica como las identificaciones por perfil étnico meses hasta que no se emite la resolución definitiva (ethnic profiling) que se practican cotidianamente hacia también provoca recelos a la hora de contratar y ofre- personas de origen migrante (especialmente hombres cer un trabajo de larga duración. Dentro del colectivo negros). Al igual que en la vivienda, aquí la cuestión de LGTBI, las mujeres trans son las que más dificultades la orientación sexual o la identidad de género pasa a un encuentran en la búsqueda de empleo (especialmen- segundo plano y la discriminación racial se impone por te los de cara al público), con el añadido de no poder encima de las otras. cambiar su nombre en los documentos de identidad. Es habitual que hayan sufrido procesos de bullying y acoso durante su etapa escolar en el país de origen, y ¿Y ahora qué? que se haya truncado su trayectoria educativa. Como consecuencia, la prostitución a veces se presenta como En tiempos de pandemia, donde los efectos de la Co- la única salida, tanto en el país de origen como una vez vid-19 discriminan por raza, origen étnico, edad, géne- en España, pudiendo sufrir situaciones de violencia ex- ro y clase social (entre otros), se hace más necesario que trema, trata y explotación, y seguir viéndose expuestas nunca dar respuesta a los colectivos más vulnerables, al juicio, estigma y desprestigio social. como las personas migrantes o refugiadas, incluyendo CIDOB notes internacionals 233. JUNIO 2020 5 el colectivo LGTBI. Es en los contextos urbanísticos o de viviendas con más deficiencias dónde suele darse una intersección entre distintos ejes de desigualdad como la clase social y el origen racial o étnico: no es lo mismo vivir en Ciudad Meridiana (con un alto índice de inmi- gración y de rentas bajas) que en Pedralbes (mayorita- riamente blanco y de rentas elevadas). Asimismo, las personas migrantes y refugiadas son las que se han vis- to más afectadas por los sectores con menos protección social (a menudo, sin poder acceder a un ERTE), espe- cialmente las que se encuentran en situación irregular y en la economía informal: cuidadoras, trabajadoras domésticas, jornaleros/as, trabajadoras sexuales, etc. Ante este escenario, se impone la necesidad de reanu- dar los procedimientos de asilo para valorar e ideal- mente reconocer su estatuto de refugiados/as para que puedan acceder a derechos fundamentales y a pro- tección social, así como reforzar el sistema de acogida para facilitar su acceso a una vivienda digna, al merca- do laboral, a la sanidad y demás servicios públicos. A medio plazo, en una fase de menos emergencia social, queda pendiente formar más a los profesionales invo- lucrados en el sistema de asilo en materia de diversi- dad sexo-genérica y en competencias interculturales, así como potenciar las políticas de no discriminación y de gestión de la diversidad en los distintos ámbitos de la sociedad de recepción. Solamente si acompañamos los buenos propósitos con políticas inclusivas efectivas conseguiremos avanzar hacia sociedades más justas, cohesionadas y dignas. 6 CIDOB notes internacionals 233. JUNIO 2020