TRANS . núm. 24 . 2020 Este artículo se basa en los resultados obtenidos del análisis de los ex- MISCELÁNEA 245-262 pedientes de censura de las novelas traducidas al catalán, publicadas a lo largo de los años sesenta, en el marco de la tesis doctoral «La censura franquista i la traducció catalana de narrativa als anys seixanta». Tras se- leccionar las obras traducidas a lo largo de la década, hemos construi- do un corpus que nos ha permitido investigar de forma exhaustiva las repercusiones de la censura sobre la traducción catalana durante ese periodo. Mediante el examen de los informes conservados en el Archi- vo General de la Administración (AGA) y la lectura comparativa de los originales —o galeradas— y las versiones definitivas correspondientes, hemos reunido un conjunto de datos con el que pretendemos demos- trar dicho control. PALABRAS CLAVE: censura, franquismo, traducción catalana, narrativa, años sesenta. Los efectos de la censura franquista sobre la traducción catalana de narrativa en los años sesenta: una perspectiva panorámica The Effects of Franco’s Censorship on the Catalan Translation of Narrative during the Sixties: Lara Estany Freire a panoramic perspective Universitat Autònoma de Barcelona This article is based on the results obtained from the analysis of the censorship files of the novels translated into Catalan, published throug- hout the sixties, within the framework of the doctoral thesis «La censura franquista i la traducció catalana de narrativa als anys seixanta». After selecting the translated works throughout the decade, we have built a corpus that has allowed us to investigate exhaustively the repercussions of censorship on Catalan translation during that period. By examining the reports kept in the Archivo General de la Administración (AGA) and the comparative reading of the originals —or galley proofs— and the corresponding final versions, we have gathered a set of data with which we intend to demonstrate such control. KEY WORDS: censorship, francoism, Catalan translation, narrative, the 1960s. recibido en mayo de 2020 aceptado en julio de 2020 LARA ESTANY FREIRE TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 24, 2020 246 1. ANTECEDENTES trol exhaustivo sobre la producción autóctona, la literatura catalana sufrió las consecuencias de La Guerra Civil española interrumpió la conti- una vigilancia obsesiva por parte de las autori- nuidad de la tradición editorial mediante la re- dades y, hasta principios de los años cincuenta, presión política y, sobre todo, la implantación de fue casi imposible publicar de forma legal (Ba- la censura. Al acabar el conflicto, las lenguas mi- cardí y Godayol, 2017: 129). Muchos escritores noritarias —y minorizadas— del territorio fue- tuvieron que adaptarse, en contra de su volun- ron relegadas de la vida pública y la traducción tad, a unas circunstancias desfavorables (sobre de obras foráneas a dichas lenguas se convirtió todo, si formaban parte del registro de «rojos y en una actividad prohibida, considerada incluso desafectos»). Si de aquella época apenas quedan ilícita. En este sentido, las directrices del Régi- obras inéditas es porque se imprimían en el exi- men se mantuvieron firmes y, en pocos años, el lio o en la clandestinidad, o porque muchos inte- libro catalán se convirtió en un simple objeto de lectuales dejaron de escribir. Así pues, el efecto coleccionista que llegaba a una parte muy escasa más nocivo de la represión cultural y lingüística de la población, gracias a la edición clandestina no fue que se censuraran los textos o que se que- y a unos escasos tirajes de bibliófilo. daran sin publicar, sino que se destruyera el sis- Desde el principio, los sublevados pusieron en tema literario (Cornellà-Detrell 2017: 129). marcha una serie de mecanismos muy bien pla- Por otro lado, es importante recordar que las nificados, con el fin de mantener a la población repercusiones de la práctica censora no solo per- alejada de la cultura, sumisa y dócil, y preparar judicaron a escritores y editores (y otros profesio- el terreno que les permitiría introducir la doc- nales de los distintos campos de la cultura), sino trina del Movimiento Nacional. Esta estrategia que también damnificaron al público lector. Tal les funcionó durante los primeros años de la como argumenta Fernando Larraz, en realidad postguerra, si bien en el año 1945 la derrota na- hablamos de uno de los numerosos derechos que zi-fascista en la Segunda Guerra Mundial forzó fueron sustraídos a la sociedad como resultado al franquismo a minimizar los referentes que lo del triunfo franquista: «el de poder leer obras vinculaban al fascismo y a acentuar la imagen clásicas, autores contemporáneos extranjeros de un régimen católico autoritario (Santacana, o, sencillamente, [...] disponer de escritores que 2000: 26). Cuando el sector falangista se vio cumplieran con su función social» (2014: 39). obligado a traspasar el poder a los sectores ca- La pervivencia de la actividad literaria fue po- tólicos, el impulso y la vehemencia de los prime- sible gracias a la resistencia y a la perseverancia ros tiempos perdieron fuerza y los profesionales de personas que, a pesar de las condiciones ad- del libro, fuertemente controlados, pudieron por versas, siguieron trabajando, escribiendo y edi- fin reemprender la actividad editorial. De todas tando. En aquellos tiempos de penuria, muchos formas, los ideales persistieron, dado que era escritores catalanes tuvieron que recurrir a la imprescindible conservar una sola lengua que traducción al castellano como trabajo subsidia- dominara a las otras lenguas del Estado. Uno de rio, dado que sus obras (si escribían) no tenían los efectos secundarios de esta política fue que cabida en el mercado editorial. De hecho, el refu- en catalán solo se autorizaron algunas expresio- gio de la traducción fue posible gracias a la con- nes culturales y folclóricas, siempre que fueran cienciación, y a veces al mecenazgo, de algunos consideradas puramente locales. Con un con- editores (Bacardí, 2012: 21). TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 24, 2020 LOS EFECTOS DE LA CENSURA FRANQUISTA SOBRE LA TRADUCCIÓN CATALANA A pesar de que el franquismo ostentó una ideales falangistas de la primera postguerra, 247 organización ejemplar desde sus inicios, los dado que la estructura de medidas represivas cambios —internos y externos— que se fueron que el Régimen había aplicado durante más de produciendo a lo largo de los años cuarenta y veinte años tenía cada vez más detractores. La cincuenta lo forzaron a adaptarse. Y la censura, inestabilidad económica, junto con la presión igualmente, fue evolucionando a medida que internacional y la mala reputación de la cen- el Régimen redefinía sus prioridades (Cornellà- sura a aquellas alturas exigieron un cambio de Detrell, 2012: 27-28). En definitiva, la censura estrategia. En 1962 Manuel Fraga Iribarne fue que se había ejecutado durante el primer perí- nombrado responsable del Ministerio de Infor- odo, bajo el dominio del sector falangista (que mación y Turismo (MIT) y se convirtió en uno anhelaba la creación de un estado autoritario de los principales representantes del «sector fascista), dio paso a otra censura, no menos re- reformista» del Régimen. Esta tendencia pro- presiva, pero supeditada al mantenimiento de pugnaba pequeñas reformas institucionales, unos valores ultraconservadores. con el fin de adecuarlo a aquello que los cam- Las reformas sociales e institucionales que bios económicos y sociales exigían: el Estado se llevaron a cabo a principios de los años se- abrió las puertas al turismo, las costumbres senta, entre otros motivos, por la inestabilidad extranjeras y la economía exterior. Se trataba económica que había propiciado el aislamiento de una estrategia política que daba un aire de del Estado, sacudieron las bases de la censura, modernidad sin cambiar, en realidad, la esen- favorecieron la recuperación de la traducción cia del Régimen. catalana y, de paso, fomentaron la recuperación Este giro aperturista acarreó una época ex- gradual de la lengua en el campo de la cultura. En cepcional en la historia de la traducción catala- estas circunstancias, muchos editores empeza- na, durante la cual se empezaron a traducir títu- ron a incorporar obras extranjeras en sus catálo- los que hasta entonces habían sido prohibidos. gos, de manera que no solo impulsaron el enri- Dicha «traducción intensiva» supuso un impul- quecimiento del fondo editorial —por entonces so incontestable, que revitalizó a los profesio- muy debilitado—, sino que también promovie- nales relacionados con el mundo del libro: escri- ron la entrada de la literatura y el pensamiento tores que se convertían en traductores, editores contemporáneos. La situación de euforia que se que lanzaban colecciones para introducir un vivía a causa de las reformas políticas animó a número ingente de títulos extranjeros, autores algunas editoriales a crear colecciones formadas que se dedicaban a sus propias obras... Todo ello exclusivamente —o casi— por obras extranjeras. confluyó en una atmósfera de optimismo y de Así, tras más de veinte años de restricciones, al dinamismo, cuyo resultado no tardó mucho en inicio de la década la traducción catalana experi- hacerse visible. A mediados de los años sesenta, mentó un crecimiento sin precedentes. el peso de la traducción había crecido tanto que el número de obras traducidas ya superaba el 2. SITUACIÓN POLÍTICO-CULTURAL EN LA de las obras autóctonas, tal como muestra esta DÉCADA DE 1960 tabla, elaborada con datos proporcionados por Francesc Vallverdú (1975: 106): A finales de los años cincuenta y a principios de los sesenta se hizo evidente el fracaso de los LARA ESTANY FREIRE TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 24, 2020 248 Tabla 1. Francesc Vallverdú1 Año Número total de libros Número de obras traducidas Porcentaje de traducciones publicados en catalán respecto al total publicado 1960 183 10 5.50% 1962 270 49 18.20% 1963 309 131 42.40% 1964 368 186 50.50% 1965 430 236 54.90% 1966 548 207 37.80% 1967 469 171 36.46% 1968 460 143 31.08% 1969 393 113 28.75% En solo media década, el porcentaje de traduc- cionando bajo los mismos criterios. El filtraje de ciones respecto al total de obras publicadas ex- tipo ideológico, doctrinal, religioso y moral —en perimentó un salto espectacular: mientras que definitiva, el filtraje político— al que debían ser en 1960 se publicó un total de 183 libros en ca- sometidos todos los textos estaba regulado por talán, de los cuales solo diez eran traducciones, un cuestionario, que ya había sido establecido en 1965, de los 430 libros publicados, 236 eran en 1946, y que facilitaba la labor de los censores traducciones; es decir, se pasó de un 5,5% de tra- a la hora de determinar si los textos cumplían el ducciones a un 54,9%. El salto fue más pronun- dogma básico o si, por el contrario, vulneraban ciado al principio de la década —sobre todo de algunos puntos: «1) ¿Ataca al dogma?, 2) ¿a la 1962 a 1963— y más moderado posteriormente. moral?, 3) ¿a la Iglesia o a sus ministros?, 4) ¿al El aumento de más del 50% hacia 1965, punto de régimen y a sus instituciones?, 5) ¿a las personas máximo esplendor, es indicador de dos hechos que colaboran o han colaborado con el régimen? inherentes: en primer lugar, la censura, que ha- [...]» (Abellán, 1980: 19). bía suavizado las medidas restrictivas aplicadas En definitiva, los criterios esenciales que de- a la traducción, dejó de percibirla como una ac- bían acatar los funcionarios fueron sintetizados tividad nociva e ilícita; y, en segundo lugar, la por Manuel Abellán en 1980 (88-89): asimilación del pensamiento extranjero como a. Moral sexual entendida como prohibición propio ya era, en efecto, una realidad. de la libertad de expresión que implicara, A pesar de haber ampliado un poco los límites, de alguna manera, un atentado al pudor y a a lo largo de la década la censura continuó fun- las buenas costumbres en todo lo relaciona- do con el sexto mandamiento y, en estrecha 1 El trabajo de Francesc Vallverdú no incluye las cifras de unión con dicha moral, abstención de refe- 1961. rencias al aborto, homosexualidad y divorcio. TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 24, 2020 LOS EFECTOS DE LA CENSURA FRANQUISTA SOBRE LA TRADUCCIÓN CATALANA b. Opiniones políticas. la de los responsables de las editoriales, las re- 249 c. Uso de lenguaje considerado indecoroso, vistas y los periódicos, y la de los que «tenían la provocativo e impropio de los buenos mo- última palabra» (1995: 55). A inicios de la década dales por los que se ha de regir la conducta de los sesenta, en un evidente estado de temor e de las personas que se autodefinen como incertidumbre, la autocensura ejecutada por los decentes. escritores y traductores responde a la necesidad d. La religión como institución y jerarquía, de- de hacer frente al aparato represor implanta- positaria de todos los valores divinos y hu- do por la dictadura; de evitar, en definitiva, las manos e inspiradora de la conducta humana pugnas y conflictos que comportaba el hecho de arquetípica. presentar una obra que pudiera ser motivo de controversia. Aun así, no todos los casos de auto- Cualquier texto sospechoso de transgredir al- censura se definieron por el esfuerzo del escritor guno de estos preceptos se prohibía o mutilaba —o del traductor— de suprimir pasajes o mode- automáticamente. Aun así, el veredicto a menu- lar los textos en función de los gustos de los cen- do dependía de las opiniones o de los intereses de sores (autocensura explícita). Según Manuel L. los funcionarios, de modo que el criterio, muchas Abellán, la idiosincrasia de algunos profesionales veces, era subjetivo y arbitrario. Una de las nove- marcó la práctica de la escritura y la traducción, dades de aquella época fue la incorporación de dado que en estos casos existía un hábito in- nuevos géneros, inéditos en catalán, que propició tencionado o un condicionante histórico (auto- la creación de nuevos catálogos. El caso más evi- censura implícita) (1982: 171). De este modo, las dente es el de la novela policíaca o, como había convicciones morales de algunos intelectuales empezado a llamarse desde hacía algún tiempo los llevaron a utilizar expresiones «inocuas» y a en Francia, la novela negra. La Cua de Palla (de suavizar o mitigar ciertas proposiciones, e inclu- Edicions 62) se convirtió en la colección pionera so a rechazar la traducción de obras que conside- en catalán de dicho género e inspiró a otras edi- raban indecorosas. En cualquier caso, el uso rei- toriales, como Aymà, que estrenó la serie Enjòlit, terado de la autocensura, que se generalizó tanto o Molino, que lanzó la colección Interrogant. «como consecuencia de la larga duración del No obstante, dejando a un lado las dificulta- régimen franquista» (Larraz, 2014: 33), dio lugar des, es importante subrayar que el libro catalán, a muchos textos suavizados y «preparados» para por primera vez en muchos años, era visto como ser aceptados por la censura. un objeto comercial y que, en efecto, se había pa- Los editores también cumplieron una función sado de una cultura de resistencia a una cultura fundamental: eran los encargados de dictar las que aspiraba a una cierta regularidad (Bacardí, pautas sobre el funcionamiento de las empresas 2012: 51). Basta tener en cuenta que casi tres- y, en última instancia, los máximos responsables cientas novelas extranjeras pudieron ser publi- de las publicaciones. Así, pues, eran los encarga- cadas en catalán a lo largo de la década. dos de seleccionar las obras y, por consiguiente, los autores. Dejando a un lado las políticas ofici- 2.1. La autocensura como práctica profesional ales de la censura, las de cada editorial también autocoercitiva determinaban qué obras se debían incorporar a En 1995 Estanislau Torres consignó tres niveles los catálogos. El nombre de un escritor a veces en «la escala de la censura»: la del propio autor; era motivo suficiente para rechazar un escrito, LARA ESTANY FREIRE TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 24, 2020 250 aunque el contenido no atentara contra la mo- ta” del régimen; puede contemplarse, también, ral (lo cual no solo afectó a autores contrarios al como «un subterfugio que Fraga y su cuñado Régimen, sino que también perjudicó a los que Robles Piquer consideraban un progreso liberal» se declaraban afines). Resulta evidente que tanto (Morán, 2014: 624). editores como directores literarios optaron por la El aparente liberalismo de la nueva ley provo- cautela —sobre todo desde el establecimiento de có que los editores vigilaran con más rigor los es- la Ley de Prensa e Imprenta— y que muchas de critos que presentaban, y a menudo mediante la las instancias que emitieron a la Sección de Ins- autocensura de los manuscritos con el fin de evi- pección de Libros —o, desde 1963, a la Sección de tar posibles sanciones. Dado que se mantenían Orientación Bibliográfica— se limitaron a obras las normas y los criterios de censura previa, los deliberadamente «inofensivas», según los cáno- preceptos debían ser igualmente respetados. De nes franquistas hecho, este era el principal temor de los editores, Hasta qué punto la autocensura determinó la pues la retirada de un tiraje completo en circu- creación literaria y la manipulación de las obras lación podía suponer una pérdida económica originales —en el caso de la traducción— es una en muchos casos devastadora. Si bien algunos cuestión muy difícil de valorar, si no imposible, editores se arriesgaron a no presentar las obras a teniendo en cuenta que se trata de una práctica censura y las entregaron directamente a depósi- mucho más intangible que la perpetrada por la to, la mayoría prefirió someterse a la consulta administración, la cual, al fin y al cabo, ha que- voluntaria: en cualquier momento, la Junta de dado registrada en incontables informes y gale- Censura podía requisar los ejemplares publica- radas subrayadas. dos que no habían sido revisados. 2.2. La implantación de la Ley de Prensa 3. LA CENSURA EN LA NOVELA TRADUCIDA e Imprenta AL CATALÁN El 18 de marzo de 1966 Fraga Iribarne impulsó Una de las principales cuestiones que nos plan- la Ley de Prensa e Imprenta, también conocida teamos al iniciar el estudio hace referencia al como la Ley Fraga, que sustituía la del 29 de abril alcance de la censura franquista en la recupera- de 1938 y que, teóricamente, atenuaba la censu- ción de la traducción catalana: ¿Hasta qué punto ra previa de cualquier tipo de publicación edito- afectó la represión del MIT a la publicación de rial y periodística. Esta propuesta permitió una traducciones a lo largo de la década? Indepen- cierta ampliación de la libertad de información dientemente de los resultados del análisis de los en libros, periódicos y revistas, aunque todavía expedientes del AGA, de todas las obras mutila- presentaba importantes restricciones: a partir das, de las que fueron prohibidas, o de las que de ese momento ya no se censuraba, sino que se fueron autorizadas íntegras, podemos corrobo- «aconsejaba» el sometimiento de los textos a la rar, dada la información ya existente sobre el llamada «consulta voluntaria». Debe conside- funcionamiento de la censura, que alteró toda la rarse este cambio como una estrategia que el go- producción escrita; como también es incontes- bierno usó para mitigar la mala reputación de la table que el fondo editorial habría sido distinto censura, que no ayudaba al proyecto “reformis- sin este organismo de control. TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 24, 2020 LOS EFECTOS DE LA CENSURA FRANQUISTA SOBRE LA TRADUCCIÓN CATALANA En nuestro trabajo, seleccionamos un total de íntegras. Las obras de Fleming sirven también 251 doscientas noventa y nueve novelas2, descartan- para evidenciar el papel más bien secundario do todas aquellas que ya habían sido traducidas que desempeñaban los lectores (generalmente, anteriormente (es decir, las que eran reedicio- responsables de efectuar las primeras lecturas nes) y las que, a pesar de haberse traducido por y de redactar los informes). En realidad, los en- primera vez en la década de los sesenta, fueron cargados de alto rango, es decir, el Jefe de la Sec- publicadas a partir del año 1970. Tras examinar ción de Orientación Bibliográfica y el Director los expedientes de censura y llevar a cabo las General de Información, no siempre usaban las lecturas comparativas correspondientes des- indicaciones de los lectores como elemento de- cubrimos que, si bien el volumen de traduccio- cisivo, por lo que a veces era necesaria una serie nes autorizadas con supresiones finalmente no de negociaciones dentro de la organización del fue demasiado elevado (42), comparado con Ministerio para alcanzar una decisión unáni- el número total de obras analizadas (288)3, los me, circunstancia que contribuía al menciona- porcentajes de las novelas que sufrían un des- do retraso burocrático. Es el caso de la novela tino u otro variaron cada año, en función de la Diamants eterns (Diamonds Are Forever, 1956), conjuntura política o administrativa. Dado que cuya traducción pasó el filtro de la censura sin la narrativa es un campo tan heterogéneo, los supresiones. El padre Saturnino Álvarez Turien- censores se vieron obligados a afrontar diversos zo, prolífico y acreditado censor religioso desde escenarios y a permanecer atentos a posibles 1951 (Sopena, 2013: 149-150)4, fue el encargado «amenazas», como las imágenes o alegorías que de redactar el informe el 1 de junio de 1965: «El suelen usar los autores. Resulta evidente, des- gran escritor Ian Fleming, presenta en esta no- pués de observar los numerosos expedientes, vela, otro de sus éxitos en las series de aventu- que muchas veces las resoluciones se definieron ras, acción, ritmo trepidante etc., que tanto éxi- por la subjetividad, lo cual provocó que a menu- to vienen teniendo en los libros y en la pantalla do los trámites se prolongaran más allá de los lí- cinematográfica»5. A pesar del prestigio de Álva- mites razonables (las resoluciones se emitían al rez Turienzo, la superioridad pidió una segunda cabo de unos cuantos días o semanas, si bien a opinión al padre Miguel Oromí, probablemente veces podían tardar años). para asegurarse que no habían sido omitidos los Esta arbitrariedad se manifiesta, por ejemplo, pasajes de moral «dudosa» que abundaban en en los veredictos de las novelas de la serie James las obras de Fleming. Así, el 23 de junio Oromí Bond, de Ian Fleming, que se empezaron a tra- emitió un segundo veredicto que simplemente ducir al castellano y al catalán durante los años corroboraba el del primer censor: «Se trata de sesenta. A pesar de que la mayoría fueron muti- una novela policíaca con DOS ROMBOS.- No ladas (debido al contenido erótico, e incluso po- veo inconveniente en que pueda publicarse»6. lítico), hubo otros casos en los que se publicaron La novela fue autorizada definitivamente el 2 de julio e incorporada a la colección Enjòlit en 1966. 2 Aunque tratamos de construir un inventario exhaus- 4 Considerado un «censor de prestigio», fue un miembro tivo, es posible que involuntariamente omitiéramos algún eminente de la orden agustiniana, especializado en obras fi- título durante el proceso. 3 losóficas y «autoridad incontestable a ojos del MIT». En el AGA localizamos los expedientes de doscientas 5 AGA, SC, expediente 3811, caja 21/16266. ochenta y ocho novelas; los once títulos restantes no han 6 Ibidem. sido incluidos en el estudio. LARA ESTANY FREIRE TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 24, 2020 252 Aunque en este caso los trámites se llevaron a Esta mujer encuentra justificación en la novela, es cabo con rapidez, hubo novelas que no tuvieron más, está comenzando a andar por los campos del tanta suerte. El 28 de setiembre de 1965 Ricard amor. Tendrá que liberarse de ciertos tabús: la cul- Domènech, en representación de Aymà, mandó pa, el sacerdote, la policía. La mujer tiene diversas una instancia a la administración para solicitar pautas amorosas y tiene derecho a desarrollarlas. El amor es evolución, desarrollo, cambio, no ence- el permiso de Una espia a la casa de l’amor (A Spy rrarse en una forma s[o]la. «En Sabina hay muchas in the House of Love, 1954), de Anaïs Nin. La obra, Sabinas que también reclaman vivir y amar». Más que todavía no había sido publicada en castella- que alguna que otra escena escabrosa está esta no, iba acompañada, como era habitual, de un doctrina disolvente, esta visión del amor moderno ejemplar de la versión original. El primer infor- tan destructora. NO AUTORIZABLE.8 me, del 17 de octubre, concluyente, decretó su prohibición dado que, según el lector, vulneraba Los editores no se conformaron con esta reso- la moral sexual de forma escandalosa: lución, por lo que diez días más tarde enviaron a la Junta de Censura un recurso de revisión. A (C) Novela inmoral. Prototipo del libro er[ó]tico. continuación, referenciamos tres de las alega- El argumento es una mujer casada que engaña a ciones por su relevancia: su marido con el primero que se presenta. Va de amante en amante, describi[é]ndonos las reaccio- [...] que la autora del libro en cuestión, es la señora nes y sensaciones que con cada uno de ellos ex- Anaïs Nin, escritora en lengua inglesa, residente en perimenta. Los contactos sexuales son descritos los Estados Unidos y figura literaria de relieve inter- con toda crudeza. El objetivo de la protagonista nacional, nacida en Barcelona e hija del notable mu- es llegar a ser verdaderamente libre; entendiendo sicólogo español Joaquín Nin; compañera de Henry por libertad el entregarse a los hombres sin que Miller, Lawrence Durrell y otros grandes escritores ning[ú]n sentimiento [la] ligue con [é]l. NO DEBE contemporáneos, sus novelas están obteniendo vi- AUTORIZARSE SU PUBLICACI[Ó]N.7 vos elogios de la crítica más solvente y recientemen- te han sido traducidas al francés y al italiano.9 En un segundo informe, del 9 de noviembre, el censor Santos González volvió a desaprobar El segundo punto intentaba minimizar el ca- la publicación. Los argumentos, un poco más rácter sexual de la obra, incidiendo en el estilo indulgentes que los del primer lector, apelaban narrativo de la escritora: una vez más a la transgresión de la moral: [...] que los temas tratados por la autora se desa- (C). Esta escritora norteamericana se encuentra rrollan en ámbitos difusos, intermedios entre la en la línea, a veces tan obscura, de la literatura realidad y el sueño y poseen acentos poéticos que erótica de Henry Miller, con el que ha trabajado, difuminan sus contornos, por lo que, pese a su y de Lawrence. En su novela hay tesis, hay una ocasional sensualismo, sus vagas narraciones no doctrina, por encima y más allá de lo anecdótico resultan nunca escandalosas ni procaces.10 del personaje: una mujer casada que engaña a su marido con varios amantes. Un marido bueno, El tercero cuestionaba la conveniencia de re- enamorado pero que no la hace feliz. Ella tampoco chazar a una autora como Anaïs Nin, con el ries- lo es porque está engañando, tiene que mentir y go que ello comportaba: ocultarse para hacer esa vida. 8 Ibidem. 9 7 AGA, SC, expediente 7088, caja 21/16626. Ibidem. 10 Ibidem. TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 24, 2020 LOS EFECTOS DE LA CENSURA FRANQUISTA SOBRE LA TRADUCCIÓN CATALANA [...] que habiendo la señora Anaïs Nin mostrádose La conclusión de este expediente pone en evi- 253 sumamente complacida por nuestro proyecto de dencia el hecho de que después del recurso los editar alguna de sus obras en sus idiomas natu- censores empezaron a buscar subterfugios para rales —el castellano y el catalán—, estimaríamos justificar la autorización de la obra. Por otra par- harto lamentable que, a causa de la denegación te, puesto que no debía saber cómo resolver el recurrida, se viera la autora inclinada a ceder las problema, la superioridad optó por posponer la instancias de sus editores en inglés, los cuales le aconsejan que conceda los derechos de publica- resolución definitiva a la presentación del texto ción de sus obras en español a una determinada traducido, «sobre el que se harán, si son necesa- editorial sudamericana.11 rias, las oportunas indicaciones»13. Por motivos que desconocemos, la editorial tardó casi tres En cuanto al último argumento, cabe mencio- años en presentar la traducción a censura. El 25 nar que la situación de las empresas que edita- de abril de 1968 se abrió un nuevo expediente, ban en castellano a finales de los años cincuenta esta vez sobre la versión de Manuel Carbonell. El y a principios de los sesenta era difícil, teniendo mismo día se emitieron dos informes, la incon- en cuenta que la política de censura que se prac- gruencia de los cuales es casi inexplicable. El pri- ticaba en el Estado provocó indefectiblemente mero empleaba un tono severo e incluso acusa- que muchos autores internacionales de presti- ba a la novela de «delito de escándalo público»: gio, que no estaban dispuestos a ver recortadas sus obras, cedieran los derechos a otros países de (C). Novela cuya protagonista, una mujer casada que ama a su marido, engaña a [é]ste buscando a habla hispana, sobre todo a Argentina y Méjico. diversos hombres con los que satisfacer sus ansias Así pues, la presión del régimen sobre el sector eróticas de posesión y de los que obtener goces editorial solo consiguió que las empresas espa- plenos sin entregarse anímicamente. Con este ñolas acabaran ocupando un segundo lugar, en motivo la autora se dedica morosamente a descri- detrimento de la competencia latinoamericana bir las sensaciones que experimenta su protago- (Estany, 2019: 95). nista en los diversos lances eróticos que le depara La estrategia de los editores dio resultado, ya el azar y que ella busca voluntariamente. que al cabo de unas semanas la Junta emitió un dictamen, redactado el 24 de noviembre, que di- Tanto el tema de la obra, como las descripciones fería en gran medida de los anteriores: que se ofrecen en las p[á]gs. 30, 59, 73, 74, 79, 81, 101 y 102, 108, 112 y 113, 120 y 121 entre otras mu- (C). La obra me parece más simbólica que realística. chas, implican la comisión de un delito de esc[á] Es la historia de una prostituta que no encuentra ni ndalo público, previsto y penado en el art. 432 la felicidad ni el amor. Hay un ambiente de amora- del Cod. penal, por lo que estimamos que la no- lidad que el autor no aprueba en realidad, situacio- vela debe ser puesta a disposición del fiscal de la nes y pensamientos atrevidos y sensuales pero a mi Audiencia provincial de Barcelona y que NO ES juicio no hay nada obscuro ni pornográfico. ACEPTABLE EL DEPÓSITO.14 Puede ser publicada pero ser[í]a conveniente que la versión española pasara por esta censura.12 referencia a una «versión española», ratificamos que se trata del expediente de la catalana. El error es debido, probable- mente, a un descuido del censor. 11 13 Ibidem. Ibidem. 12 14 AGA, SC, expediente 7088, caja 21/16626. Aunque hace AGA, SC, expediente 3557, caja 21/18909. LARA ESTANY FREIRE TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 24, 2020 254 El segundo, también del 25 de abril, exponía escándalo público, prevista en el artículo 431 del una opinión bastante distinta: Código Penal. La única figura delictiva [que] po- demos considerar infringida es la del artículo 156 Examinado rápidamente el texto de la novela bis [apartado] b) del m[i]smo Cuerpo Legal, por la «Une espionne dans la maison de l’amour» de publicación de informaciones peligrosas para la Anaïs Nin [nótese que esta vez el lector ha usado moral o las buenas costumbres. la versión francesa para efectuar la lectura], se observa a primera vista su argumento netamente Desde este punto de vista, y partiendo de una in- sensualizado (vid. p[á]gs. 32,44,59,69,70,96, 114, terpretación estrictamente Jurídica, cabría la po- 115, 119 etc.) en la descripción de las sensaciones sibilidad de hacer uso de la facultad concedida a que una mujer casada (Sabine) tiene con diversos la Administración por el artículo 64 de la vigente y sucesivos amantes que tiene (sic). La esencia del Ley de Prensa e Imprenta; pero, en consideración argumento es pues, desde un punto de vista moral de las circunstancias que concurren en el expe- católica estricta inmoral, puesto que se está ante diente que nos ocupa, estimo preferible no impe- una situación de adulterio continuado. dir la libre difusión de la publicación; o en último caso, para mayor seguridad efectuar denuncia Sin embargo, y siendo justos, también hay que particular al Ministerio Fiscal, con remisión de un señalar que en la novela no se hacen descripcio- ejemplar, para el supuesto de que considerase la nes que entren dentro de lo grosero, lo puerco o lo existencia de alguna figura delictiva.16 estrictamente pornográfico. La sensualidad prima sobre la sexualidad. Con independencia de que no Así, la acusación de delito de escándalo públi- se trata, desde luego, de una novela para jovenci- co fue desestimada. En abril de 1968, al no saber tas ni mucho menos, desde el punto de vista del cómo debía proceder, la Junta de Censura optó Ministerio nos parece que no se trata de un folleto por ampararse en el «silencio administrativo».17 obsceno, aunque si inmoral. Desde este punto de A pesar del riesgo que comportaba, la editorial vista de ausencia de materia pornográfica, podría ignoró las advertencias de los censores y el mis- ser aceptable en régimen de depósito.15 mo año publicó la novela íntegra en la prestigio- sa colección A Tot Vent. El dictamen definitivo que emitió el censor Antonio Barbadillo —posiblemente, en calidad 3.1. Primer periodo (1959-1963) de Jefe de Lectorado— sirve para capitular todo este periplo administrativo: Los primeros años, los del «arranque», se tra- Despu[é]s de una serie de informes algo contradic- mitaron pocas instancias de autorización: en torios, con fecha 16 de Diciembre de 1965, se solici- 16 taba a la editoral Aymá texto traducido. Contenido Ibidem. 17 inmoral, de un crudo realismo, que repugna la sen- El silencio administrativo fue un recurso utilizado con frecuencia por los censores durante el periodo de vigencia de sibilidad media de nuestra sociedad; rehuyéndose la Ley de Prensa e Imprenta, que representaba la aceptación la obscenidad, que es elemento que matiza y ca- tácita de las obras. Constituía una forma de resolver los ex- racteriza a la pornografía. Descripción elegante, a pedientes «conflictivos» que, o bien no sabían cómo resol- veces casi poética, por parte de la autora. ver, o bien comportaban un riesgo de negligencia en caso de dictar un veredicto «erróneo». Evidentemente, las repercu- Como consecuencia de una interpretación Jurí- siones de un procedimiento tan inestable no beneficiaban a dica, estimo que no se da la figura delictiva de los editores, dado que la falta de una aprobación explícita y oficial por parte de la administración implicaba el peligro de 15 Ibidem. cometer un delito y de ser sometidos a nuevos procesos judi- ciales y a la requisa de ejemplares. TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 24, 2020 LOS EFECTOS DE LA CENSURA FRANQUISTA SOBRE LA TRADUCCIÓN CATALANA 1959 se emitieron dos solicitudes que fueron radas.19 En cuanto a los criterios de censura, per- 255 aprobadas sin supresiones; las tres que se envia- sistieron, más o menos, los mismos de los años ron en 1960 también se resolvieron de la misma anteriores: la obra de Sébastien Japrisot fue mu- forma; de las ocho novelas que se presentaron en tilada por motivos de moral sexual, y la de James 1961, siete fueron publicadas íntegras y una ob- Joyce, por supuestos ataques a la religión. tuvo el consentimiento con cortes;18 y de las tres que se iniciaron en 1962, una fue primeramente 3.2. Segundo periodo (1964-1965) denegada y después autorizada y dos se editaron intactas. A pesar de que solo hubo una obra cen- El impulso que había tomado el sector editori- surada, principalmente por motivos políticos y al en 1963 prosiguió, de modo que en 1964 ya se religiosos, los informes elaborados a lo largo de autorizaron setenta y nueve novelas, y en 1965, ese periodo nos permiten determinar que la len- setenta y ocho. Todo indica que los editores a gua todavía era uno de los criterios que los cen- aquellas alturas ya habían perdido ciertos te- sores tenían en cuenta, así como la moral sexual. mores, hasta el punto de que a veces no tenían El año 1963, no obstante, después del punto de tiempo suficiente para publicar los títulos que inflexión que significó la entrada de Manuel Fra- habían sido autorizados, y por este motivo tu- ga Iribarne al Ministerio, fue otro momento de- vieron que incluirlos en sus catálogos los años cisivo que, desde entonces, transformó la actu- siguientes. Una muestra de esta circunstancia es ación de la censura ante la traducción catalana. el aumento del porcentaje de traducciones con Entre los motivos que provocaron este cambio respecto al total de obras publicadas en 1964 podemos destacar el aumento significativo de (50,50%), que fue, según Vallverdú, un hecho peticiones que las editoriales emitieron ese año coyuntural (Llobet, 2012: 403), y que prosperó a censura (la mayoría, de Edicions 62): treinta y en 1965 (54,9%). siete. Por otra parte, el examen de los expedien- Del total de novelas que se presentaron a cen- tes también nos ha llevado a inferir que, dejan- sura en 1964, sesenta y dos fueron autorizadas do de lado la subjetividad de los censores, que íntegras, dos fueron prohibidas y posteriormen- explica la aleatoriedad ya mencionada, debía de te aprobadas y dieciséis fueron mutiladas20. En haber otros factores que influían en las decisio- nes, sobre todo, de la superioridad. Nos referi- 19 Parany per a una noia (Piège pour Cendrillon, 1963), de mos a los pactos o tratos de favor, muchas veces Sébastien Japrisot; Retrat de l’artista adolescent (A Portrait of the negociados en actos extraoficiales (celebracio- Artist as a Young Man, 1916), de James Joyce. Si bien en la obra de Joyce el lector marcó numerosos fragmentos obscenos, la nes, banquetes, eventos deportivos...), que no traducción «se mantuvo fiel al original», a excepción de un eu- han quedado registrados en los dossiers del AGA femismo utilizado para suavizar una expresión malsonante. y que explicarían algunos cambios de opinión 20 Jim i la sort (Lucky Jim, 1954), de Kingsley Amis, que, incongruentes. como en el caso anterior, a pesar de la sugerencia del MIT, fue traducida literalmente, hasta el punto de mantener el La mayor parte de las obras que los editores sentido sexual a lo largo de la obra; El caos i la nit (Le chaos enviaron a censura en 1963 fueron autorizadas et la nuit, 1963), de Henry de Montherlant; La camperola (La sin supresiones (34), una fue denegada y poste- ciociara, 1957), de Alberto Moravia; El diable als turons (Il dia- riormente autorizada, y dos se aprobaron censu- volo sulle colline, 1948), de Cesare Pavese; Des de Rússia amb amor (From Russia with Love, 1957), de Ian Fleming; La truita 18 Déu ha nascut a l’exili (Dieu est né en exil, 1960), de (La truite, 1964), de Roger Vailland; El carter sempre truca dues Vintilă Horia. vegades (The Postman Always Rings Twice, 1934), de James M. Cain; La modificación (La Modification, 1957), de Michel Bu- LARA ESTANY FREIRE TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 24, 2020 256 cuanto a los criterios de censura, predominaron te prohibidas y después autorizadas, y nueve los relacionados con la moral sexual y la políti- fueron mutiladas.22 Los motivos de la censura ca, lo cual no nos sorprende, teniendo en cuenta seguían encabezados por la moral —la sexual, que los autores de cuatro de las obras censura- sobre todo—, seguidos de los criterios que se re- das eran italianos, abiertamente comunistas. En gían por la religión y la política: el año 1965 estu- este sentido, es importante destacar la solicitud vo condicionado por la presentación de muchas de Aymà para El bell estiu (La bella estate, 1949), obras de Ian Fleming y, en general, del género de Cesare Pavese, dado que, en el informe, aun- policíaco. que favorable, aparece la primera mención al Asimismo, cabe remarcar que la lectura de los editor italiano Giulio Einaudi: expedientes pone de manifiesto que en aquel pe- riodo de esplendor el MIT hizo todo lo posible «La bella estate», —(El bello verano) es una novela para conceder autorizaciones, a veces mediante sentimental que transc[u]rre en una ciudad italia- resoluciones inexplicables. A fin de cuentas, el na. El personaje principal, una joven de 17 años, —se enamora de un pintor y en el espacio de un objetivo del régimen era continuar ofreciendo verano hace sus planes que en realidad son sueños una imagen de apertura y progreso al exterior, de amor. [...] y evitar las críticas de la prensa internacional (que, indefectiblemente, comportaría la censura La obra no tiene nada de particular. Mencionamos de escritores contemporáneos reconocidos y de que ha sido publicada en italiano por Einaudi. prestigio). PUEDE AUTORIZARSE.21 3.3. Tercer periodo (1966-1969) El porcentaje de obras censuradas más o me- nos se mantuvo en 1965. De las setenta y ocho En 1966 el número de peticiones se redujo novelas, sesenta y tres recibieron el consenti- considerablemente, ya que solo se presentaron miento sin supresiones, seis fueron inicialmen- treinta y una. Una de las causas del declive fue, aparte de la inminente crisis editorial23, que ya tor; Dissabte a la nit i diumenge al matí (Saturday Night and Sunday Morning, 1959), de Alan Sillitoe; El cor és un caçador solitari (The Heart is a Lonely Hunter, 1940), de Carson McCu- 22 Cuatro novelas de Ian Fleming: Dr. No (Dr. No, 1958), llers; Els afers del senyor Juli Cèsar (Die Geschäfte des Herrn Ju- Viure i deixar morir (Live and Let Die, 1954), Operació tromba lius Caesar, 1957), de Bertolt Brecht; El penjat de Saint-Pholien (Thunderball, 1961) y Al servei secret de sa majestat (On Her (Le pendu de Saint-Pholien, 1931), de Georges Simenon; Els nus Majesty’s Secret Service, 1963); Una vida violenta (Una vita vio- i els morts (The Naked and the Dead, 1948), de Norman Mailer; lenta, 1959), de Pier Paolo Pasolini; En mans de l’F.B.I. (Case Color de sang (The Red Scarf, 1958), de Gil Brewer; El baró ram- File: FBI, 1953), de Mildred Gordon; La mort de William Posters pant (Il barone rampante, 1957), de Italo Calvino; El company (The Death of William Posters, 1965), de Alan Sillitoe; Cap de (Il compagno, 1947), de Cesare Pavese. turc (The Mob Says Murder, 1959), de Albert Conroy; Un diable 21 AGA, SC, expediente 5421, caja 21/15495. En 1962 Einau- al paradís (A Devil in Paradise, 1956), de Henry Miller. di fue el encargado de publicar en Italia la antología de pro- 23 La inserción repentina de un volumen tan elevado de testa Canti della nuova resistenza spagnolla (1939-1961). Como títulos en un campo cultural en aquellos momentos devas- consecuencia sobre todo de este proyecto, fue declarado per- tado topó con algunos obstáculos. El esfuerzo de los edito- sona non grata por el franquismo y se le prohibió la entrada res, por más intenso que fuera, no podía ser suficiente para a España. Además, mantuvo relaciones personales con el conseguir que los lectores se adaptaran sin contratiempos al editor Carlos Barral y otros intelectuales españoles, con los ritmo frenético que marcaba la industria cultural; si bien es que compartía una ideología política filocomunista (y, por cierto que a corto plazo los resultados fueron excepcionales, supuesto, el rechazo al fascismo). a la larga se hizo evidente que existía un desequilibrio con- TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 24, 2020 LOS EFECTOS DE LA CENSURA FRANQUISTA SOBRE LA TRADUCCIÓN CATALANA empezaba a percibirse, la confusión generada los criterios de censura, podemos decir que la 257 por la implantación de la Ley Fraga. Veintinue- moral sexual fue, de nuevo, el predominante, que ve obras fueron autorizadas íntegras, una fue en dos casos se censuraron pasajes por motivos inicialmente denegada y después autorizada y políticos y que dos obras fueron censuradas por otra fue aprobada con supresiones24, por causa contener blasfemias y atentar contra la religión. de moral sexual y de lenguaje inapropiado. También hemos observado que en 1967 se em- En los años 1967 y 1968 los efectos del giro ad- pezaron a emitir solicitudes de depósito directa- ministrativo se empezaron a hacer evidentes: mente, ya que hacía algún tiempo que se había aunque el número de tramitaciones continuó establecido la nueva ley y los editores, a pesar disminuyendo (probablemente a causa de los del riesgo que implicaba, empezaron a publicar recursos cada vez más escasos que los editores los libros antes de haber obtenido la aprobación destinaban a las traducciones), los porcentajes del MIT. Aun así, solo lo hicieron en los casos de obras mutiladas fueron muy elevados. De las que sabían que no les comportaría una pérdida veintitrés solicitudes que se presentaron en 1967, económica: solamente en cuatro ocasiones. catorce se resolvieron sin supresiones, una fue En 1968 se gestionaron los trámites de dieci- primero vetada y después autorizada y ocho se séis novelas, de las cuales once fueron aceptadas tramitaron con supresiones25. Esta cifra repre- sin supresiones y cinco obtuvieron el consenti- sentaba un 35% de las peticiones totales. Sobre miento con restricciones (31%)26. Los criterios de los censores se centraron en las causas habi- siderable entre el volumen de producción y la demanda real. tuales, esta vez de forma más equitativa: moral Aún faltaban algunos elementos esenciales para alcanzar sexual, política, religión y lenguaje «indecente». la recuperación definitiva de la cultura catalana: la regula- rización del uso de la lengua en todos los ámbitos, la base Por lo que respecta a las solicitudes de depósito, de la enseñanza, el apoyo institucional y la repercusión de solo se emitieron dos: la mayoría de las obras se la prensa. Además, a aquellas alturas ya no era posible cu- sometieron a la censura previa. Uno de los ex- brir los gastos elevadísimos que ocasionaba la incorpora- pedientes paradigmáticos tramitados ese año ción de tantas traducciones a los catálogos. Por otra parte, el giro administrativo que se desencadenó durante los últimos es el de Trenta mil pessetes per un home (Treinta años del franquismo condicionó enormemente el desarrollo mil pesetas por un hombre, 1968), de Francisco de la crisis. En aquellos momentos, la política aperturista de Candel. La instancia, emitida el 4 de enero por Fraga Iribarne no tenía demasiada popularidad dentro del Alfaguara, iba acompañada de la galerada de la régimen y se inició un periodo de retroceso. La posición del ministro era cada vez más precaria, hasta que en octubre de traducción. Dada la fama contestataria de Can- 1969 fue destituido y sustituido por el político ultraconser- del y el contenido de la obra, el primer veredicto vador Alfredo Sánchez Bella (Estany, 2019: 542-543). no resultó del todo favorable; aunque autorizaba 24 Meinard Stam, ara difunt (Gun Before Butter, 1963), de la publicación, el número de pasajes censurados Nicolas Freeling. 25 era desorbitante: L’any 1919 (1919, 1932), de John Dos Passos; El punt dolç de la senyoreta Brodie (Prime of Miss Jean Brodie, 1961), de Mu- riel Spark; El gat i la rata (Katz und Maus, 1961), de Günter 26 Grass; Darrera la porta (Dietro la porta, 1964), de Giorgio Bas- Trenta mil pessetes per un home (Treinta mil pesetas por un sani; Senyoreta Corsolitari (Miss Lonelyhearts, 1933), de Natha- hombre, 1968), de Francisco Candel; Trucada per al mort (Call nael West; A cadascú el que és seu (A ciascuno il suo, 1966), de for the Dead, 1961), de John Le Carré; Enquesta (Inquest, 1960), Leonardo Sciascia; El ritual de la sang (Lady, Lady I Did It!, de Milton K. Ozaka; El salari de la por (Le salaire de la peur, 1961), de Ed McBain; Aparadors per a una dona (The Company 1950), de Georges Arnaud; Retrat en fum (Portrait in Smoke, She Keeps, 1942), de Mary McCarthy. 1950), de Bill Balinger. LARA ESTANY FREIRE TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 24, 2020 258 (C). Conjunto de narraciones, casi todas ellas en la Se proponen las tachaduras siguientes: págs. 7, 15, tesis corriente ya en Candel de pretender la denun- 18-22 (cuento blasfemo y obsceno), 26, 27-28, 63, cia de los males sociales y de describir la vida de 64, 67, 68, 69, 70, 72, 84, 122, 124, 125, 126, 130, 132, los barrios menesterosos, o las hipocresías de ca- 133 bis, 135, 136, 137, 139, 140, 146, 149, 177 y 178 tólicos indignos, todo ello siempre recargando las (este último cambiando el título del cuento, que tintas en un afán de aguafuerte más que goyesco. es equívoco). Con las supresiones citadas, PUEDE AUTORIZARSE el libro.28 Algunos de sus cuentos pasan ya de la ray[a] de lo indecoroso para llegar a lo totalmente indecente, El resultado, como es evidente, no había cam- como los titulados «Ja em voldr[i]a morir!» (p[á] biado demasiado. En una nota escrita al margen g. 13 a 16), «Fes un pet[ó] al Sant Crist!» (p[á]g. 18 del documento, el Jefe de Sección rectificó la sen- a 22), «El drap» (p[á]g. 22 a 28); otros son deni- tencia. No satisfecho con las treinta y dos páginas grantes para el ejército como «La fusila» (p[á]g. indicadas por lector, enumeró cuarenta y cinco 28 a 32); caricaturescos o gr[o]tescamente me- nospreciadores de frailes españoles, como «Fray (descartó dos páginas, pero añadió otras quince): Gerundio de Campazas» (p[á]g. 60 a 87), o con a. Supresi[ó]n de narraciones: tendencia a denigrar al Régimen como «L’home «Fes un pet[ó] al Sant Crist» (18 a 22) que s’escrivia amb Franco» (p[á]gs. 122 a 140), que «El drap» (22 a 28) son totalmente impublicables y deben ser elimi- «La fusila» (28 a 32) nados. En los dem[á]s deben de eliminarse las fra- ses señaladas a l[á]piz rojo [en] las p[á]gs. 8, 9, 146, «L’home que s’escrivia amb Franco» (122-140) y asimismo las p[á]gs. todas de 175 a 177 ambas in- b. Tachaduras p[á]gs. 15-63-64-67-68-69-70- clusive por indecorosas. Con estas eliminaciones 72-84-146-177 y 178.29 puede autorizarse.27 Conforme con este último veredicto, el 9 de El Jefe de Sección no debió de quedar muy marzo el Director General envió un oficio a la convencido, de modo que pidió a otro lector que editorial, indicando les numerosísimas pági- elaborara un segundo informe: nas que contenían supresiones. Es relevante el hecho de que, aparte de una copia de la carta, Serie de cuentos, de diversa extensión y temáti- el sobre del AGA incluye otra misiva que des- ca. Los hay evidentemente inspirados en la vida aconsejaba la edición de la obra. Ignoramos si corriente; otros, en cambio, son alegóricos. El también llegó a los editores, o si sencillamente conjunto parece pintar aspectos de la sociedad, la prepararon por si finalmente decidían emitir las personas y las costumbres con una mezcla de una denegación; en cualquier caso, Alfagua- sátira y de intención sociológica crítica. Son pin- ra devolvió la galerada «retocada» al cabo de celadas vigorosas, llenas de ingenio y de buen arte literario, pero, por desgracia, abundan episodios unos meses, junto con unas anotaciones30. El 23 blasfemos e inmorales. También los hay de clara 28 intención política, con personajes blandos ante el Ibidem. 29 marxismo y razonamientos que quieren justificar- Ibidem. 30 lo; resulta improcedente mezclar en un cuento el Ibidem. A continuación referenciamos las «notas con re- nombre de «Franco», que le da título y del que se lación a lo censurado: 18 a 22 – se devuelve al autor SE QUITA; 122 a 140 – se eliminan los términos y p[á]rrafos marcados; 15 abusa a lo largo de las páginas del mismo. – se elimina lo marcado; 63 – id.; 64 – El autor no cede: opi- na que es inofensivo, por demás ingenuo, el párrafo «Por qué 27 AGA, SC, expediente 1104, caja 21/18737. permite tener al Santo Cristo desnudo en la iglesia?[»] [la su- TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 24, 2020 LOS EFECTOS DE LA CENSURA FRANQUISTA SOBRE LA TRADUCCIÓN CATALANA de agosto recibió la siguiente valoración: La copla que se deniega en la p[á]g. 146 debe se- 259 guir siendo suprimida por lo torpe y grosero de Después del ejemplar devuelto por la editorial la misma, sobre todo si se tiene en cuenta que se con supresiones y anotaciones, y vistos los infor- entremezcla con villancicos. En cuanto al resto mes anteriores, al ser examinado nuevamente el de la obra pueden aceptarse las modificaciones original a mi juicio la situaci[ó]n definitiva es la propuestas, a pesar del mal gusto de las [ú]ltimas siguiente: frases del pen[ú]ltimo y [ú]ltimo p[á]rrafos de la p[á]g. 177.32 Las supresiones indicadas son: págs 8-9-15-18 a 22-22 a 28-32-63-67-68-69-70-72-132-133-133bis Así pues, el 3 de septiembre la dirección volvió 135-136-137-140-145-146-177 y 178. Como se ve se a contactar con la editorial para comunicarle la han suprimido dos relatos completos «Fes un petó respuesta siguiente: al Sant Crist» por ser francamente irreverente, y «El drap» porque es inmoral y sobre todo sucio y En contestación a su consulta de fecha 7 de febrero de mal gusto. de 1968 relativa a la obra TREINTA MIL PESSETES PER UN HOME […] se aconseja la supresión de los En cambio el relato «El hombre que se escrib[í]a pasajes señalados en las páginas 22 a 28-32-132- con Franco», puede subsistir con este título. No es 133-bis-135-136-137-139-140. Sin supresión de los necesario cambiar en todos los lugares del relato t[é]rminos «FRANCO Y CAUDILLO» y 146.- (así la palabra Franco por Felip, ya que con las supre- como 18 a 22).33 siones indicadas el relato queda pasable.31 Es decir, finalmente, después de tantas medi- Tres días más tarde, el 26 de agosto, un lector aciones, «solo» se censuraron veinte páginas. El distinto redactó un informe anexo, que comple- 21 de diciembre Jorge Cela Trulock, en represen- mentaba al anterior: tación de la editorial34, hizo efectivo el depósito Tras las enmiendas introducidas y que aparecen de ejemplares, que fue corroborado por el Jefe verificadas a l[á]piz rojo, puede aceptarse la na- de Sección el 9 de enero de 1969: «Comprobadas rración que figura bajo el t[í]tulo «L’home que y conformes las tachaduras»35. En 1968 la obra s’escrivia amb Franco» aún dejando permanecer de Candel, mutilada, se publicó en la colección el nombre de «Franco» que me parece más indi- Ara i Ací. cado que el cambiado como se propone, por «Fe- En 1969 solo se iniciaron seis trámites, todos lipe», ya que en aqu[é]l no se produce ninguna de depósito, que se resolvieron, en todos los ca- falta de respeto, y en cambio con el de «Felipe» se trasluce o se deja traslucir una intervención de 32 Ibidem. censura oficial nada oportuna. 33 Ibidem. A pesar de que finalmente se permitió el uso de los nombres «Caudillo» y «Franco», hubo otros que tu- vieron que ser modificados, como el de «Antonio Carnerero perioridad se muestra conforme]; 67 – se elimina; 68 – id.; 69 Blanco», que fue sustituido por «Antonio Carrasco Valdés». – id.; 70 – id.; 72 – id.; 84 – «Qué coño era esto...[»] Este coño A modo de ejemplo, referenciamos uno de los fragmentos forma parte entrañable del lenguaje del personaje [conforme]; censurados: «Tot d’una, algú cantà una cançó abstracta, no 146 – La copla es popular en cierto nivel, casi honda; hay que de Nadal. —A tu padre le he visto la tomatera; a tu madre el dejarla como expresión de una determinada psicología social; tomate, y a tí la pera». 177 – No atenta contra nada. Es cuestión de lenguaje [confor- 34 Hermano de Camilo José Cela, que era el director de Al- me]; 178 – Se ha modificado el título como se sugería». faguara. 31 Ibidem. 35 AGA, SC, expediente 1104, caja 21/18737. LARA ESTANY FREIRE TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 24, 2020 260 sos, con un consentimiento sin supresiones. Tal Algunos censores intervinieron reiteradamen- vez la naturaleza de las obras, que mayoritaria- te en los procesos de las novelas traducidas al mente habían sido escritas por autores cercanos catalán. Es el caso del padre —y erudito— Sa- al régimen, tuvo algo que ver con ello36. turnino Álvarez Turienzo, que ejerció de lector especialista (como el juez Francisco Fernández 4. CONCLUSIONES Jardón, el padre Miguel Oromí o el padre Fran- cisco Aguirre), e influyó particularmente en se- A lo largo de este estudio hemos tenido la gundos informes de numerosos expedientes. oportunidad de analizar numerosos expedientes Fue monje agustino y profesor de la Universidad de censura, así como de examinar los textos de de Salamanca; es evidente que en sus informes las traducciones mutiladas y confrontarlos con demostró una erudición y amplitud de miras las versiones que finalmente fueron publicadas. poco habitual entre los censores (Jané-Lligé En este caso, tal como Jordi Jané-Lligé argumen- 2013: 123). No obstante, su «autoridad incontes- ta, es importante determinar qué alteraciones table» en el Ministerio fue puesta en entredicho llevadas a cabo en relación con los textos origi- en una ocasión: en 1965 autorizó sin supresiones nales (supresiones, modificaciones, cambios de la obra de Ian Fleming Diamants eterns («El gran estilo…) son imputables a la acción directa de la escritor Ian Fleming, presenta en esta novela, censura y cuáles responden a otros condicionan- otro de sus éxitos en las series de aventuras[...] tes no vinculados a la actuación censora (2013: que tanto éxito vienen teniendo en los libros y 120). Tras realizar una observación sistemáti- en la pantalla cinematográfica»)38, pero el vere- ca de los expedientes, podemos concluir que dicto tuvo que ser corroborado por Miguel Oro- la autocensura tuvo bastante más incidencia mí («Se trata de una novela policíaca con DOS sobre la producción literaria que la censura, ya ROMBOS.- No veo inconveniente en que pueda que los circunloquios y los eufemismos fueron publicarse»)39. recursos muy utilizados, no solo de forma pre- Vale la pena remarcar la gran capacidad de al- ventiva, sino también posteriormente, a la hora gunos censores de sintetizar las obras o de ana- de ejecutar las correcciones indicadas por la di- lizarlas minuciosamente, como Mampel (siem- rección. Encontramos un ejemplo en el veredicto pre firmaba bajo ese pseudónimo), que en 1967 que emitió el censor Mampel sobre Els nus i els realizó un examen excepcionalmente riguroso morts, de Norman Mailer, traducida por Ramon de Fonatamara (Fontamara, 1930), de Ignazio Si- Folch i Camarasa, después de que el traductor ya lone, mediante el que decretaba su prohibición hubiera mitigado el texto: «Algunas expresiones por hacer una apología del comunismo que, a su se han suavizado al traducir la novela al catalán. juicio, era intolerable. De hecho, Mampel, que Pero quedan todavía como inadmisibles las redactó varios veredictos, sobre todo en los úl- señaladas en las páginas [...]»37. timos años de la década, siempre usaba expresi- ones censorias, a diferencia de Álvarez Turienzo. 36 Els xiprers creuen en Déu (Los cipreses creen en Dios, 1953), Según Mireia Sopena, sus informes tendían a Un milió de morts (Un millón de muertos, 1961), Ha esclatat la pau (Ha estallado la paz, 1966), de Josep M. Gironella; El rusc (La colmena, 1951), de Camilo José Cela; Morin els capellans 38 AGA, SC, expediente 3811, caja 21/16266. (Muerte a los curas, 1968), del sacerdote José Luis Martín Vigil. 39 Ibidem. 37 AGA, SC, expediente 5695, caja 21/15529. TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 24, 2020 LOS EFECTOS DE LA CENSURA FRANQUISTA SOBRE LA TRADUCCIÓN CATALANA posiciones restrictivas y, aun así, sus dictámenes ampliada mediante el estudio de otros factores 261 nunca tuvieron la fuerza de voces tan autoriza- también relevantes: las posibles razones por las das como las del censor religioso o Fernández que las editoriales escogieron cada obra, sus ras- Jardón (2013: 157). gos estilísticos o la recepción que tuvieron (Cor- Por otra parte, la intervención de las editori- nellà-Detrell 2012: 46). También sería impor- ales fue esencial en el desarrollo de la industria tante tener en cuenta las distintas reediciones o literaria. A pesar de que nos hemos centrado en retraducciones de las obras que no se publicaron el ámbito de la narrativa, y que no hemos teni- íntegramente a fin de entender el alcance real do en cuenta el gran volumen de solicitudes que del control ejercido por el régimen. De hecho, también se presentaron a censura para obras de la censura es una de las herencias olvidadas del otros géneros, las cifras son sorprendentes: un franquismo, que se ha continuado reproduci- total de veinticuatro editoriales pusieron sus endo más allá del fin de la dictadura (Cornellà- recursos al servicio de la recuperación de la cul- Detrell 2010: 48). Esta línea de investigación tura. No obstante, las dificultades fueron cons- permitiría dar visibilidad, de una vez por todas, tantes, como hemos visto: trámites intermina- a este «legado invisible» de la dictadura. bles e, incluso, denuncias judiciales (Una espia a la casa de l’amor, Anaïs Nin, exp. 3357/68). Sería 5. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS conveniente realizar un estudio de todas las pe- ticiones de ficción traducida emitidas en los se- Abellán, Manuel L. (1980): Censura y creación literaria senta —incluidas las que fueron autorizadas y en España (1939-1976), Barcelona: Península. Abellán, Manuel L. (1982): «Censura y autocensura en publicadas más allá del año 1969 y las que fueron la producción literaria española», Nuevo Hispanis- denegadas— para poder hacer un balance más mo, 1, 169-180. exacto de la implicación de todas las editoriales Arbonès, Jordi (1995): «La censura sobre les traducci- en ese periodo. Asimismo, disponemos de datos ons a l’època franquista», Revista de Catalunya, 97, suficientes para corroborar que los editores lle- 87-96. varon a cabo una labor extraordinaria, y que, a Bacardí, Montserrat (2012): La traducció catalana sota través de la elaboración de sus catálogos y asu- el franquisme, Lleida: Punctum. miendo a veces enormes riesgos, se vieron obli- Bacardí, Montserrat; Godayol, Pilar (2017): Traducció i gados a estimular la creatividad a fin de encon- franquisme, Lleida: Punctum. Bassnett, Susan; Lefevere, André (1990): Translation, trar los pequeños resquicios que les permitirían, History and Culture, Londres: Pinter Publishers. al fin, introducir discursos críticos y renovadores Castellet, Josep M. (1987): «Memòries poc formals de autores y obras extranjeras en la España fran- d’un director literari», en Edicions 62. Vint-i-cinc quista (Jané-Lligé 2013: 120). anys (1962-1987), Barcelona, 23-105. El análisis de los expedientes de censura y Cisquella, Georgina; Erviti, José L.; Sorolla, José A. el examen de los fragmentos mutilados en las (2002): La represión cultural en el franquismo. Diez obras narrativas nos han permitido construir años de censura de libros durante la Ley de Prensa una visión panorámica de lo que significó la cen- (1966-1976), Barcelona: Anagrama. sura para el sector editorial en la década de 1960 Coll-Vinent, Sílvia; Eisner, Cornèlia; Gallén, Enric (ed.) (2011): La traducció i el món editorial de postguerra, y, más concretamente, para la traducción cata- Lleida: Punctum. lana. Naturalmente, esta perspectiva podría ser Cornellà-Detrell, Jordi (2010): «Traducció i censura LARA ESTANY FREIRE TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 24, 2020 262 en la represa cultural dels anys 1960», L’Avenç, 359, d’Edicions 62», Quaderns. Revista de Traducció, 20, 44-51. 147-161. Cornellà-Detrell, Jordi (2012): «La censura després Sopena, Mireia (2015): «Los satélites de la curia dioce- dels censors: algunes reflexions sobre aspectes sana. Censores eclesiásticos en la Barcelona de los no resolts de l’herència cultural del franquisme», sesenta», en Enric Gallén (dir.), «La censura fran- Anuari Trilcat, 2, 27-47. quista y la literatura y la cultura en lengua catala- Cornellà-Detrell, Jordi (2013): «L’auge de la traducció na», Represura, 1, 66-92. en llengua catalana als anys 60: el desglaç de la Torres, Estanislau (1995): Les tisores de la censura, Llei- censura, el XVI Congreso Internacional de Editores da: Pagès. i el problema dels drets d’autor», Quaderns. Revista Vallverdú, Francesc (1975): L’escriptor català i el proble- de Traducció, 20, 47-67. ma de la llengua, Barcelona: Edicions 62. 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