QUADERNS DE PREHISTÒRIA I ARQUEOLOGIA DE CASTELLÓ VOLUM 38 Servei d’Investigacions Arqueològiques i Prehistòriques 2020 Publicació periòdica anual del Servei d’Investigacions Arqueològiques i Prehistòriques (SIAP) S’intercanvia amb altres publicacions semblants d’Arqueologia, Prehistòria i Història Antiga. Periodic publication of the Archaeological and Prehistoric Research Service. It interchanges with others similar publications of Archaeology, Prehistory and Ancient History. Edita SIAP Servei de Publicacions Diputació de Castelló Director Arturo Oliver Foix Secretariat de redacció Gustau Aguilella Arzo Consell de redacció Empar Barrachina Ibáñez Ferran Falomir Granell Josep Casabó Bernad Dídac Roman Monroig Pablo Conde Boyer Informació i intercanvi (information & interchange) Servei d’Investigacions Arqueològiques i Prehistòriques Edifici Museu Av. Germans Bou, 28 E-12003 Castelló de la Plana arqueologia@dipcas.es Repositoris digitals repositori.uji.es dialnet.unirioja.es Disseny coberta Antonio Bernat Callao Imprimeix Blanca Impresores, S.L. ISSN 1137.0793 Dipòsit legal CS•170-95 SUMARI Pàgs. D. ROMAN MONROIG, J. FULLOLA-ISERN. Revisitant la Cova Negra (la Pobla Tornesa, la Plana Alta). Un jaciment oblidat a la Plana de Castelló .............................................................................................. 5 M. GENERA I MONELLS, F. LAVEGA SERRA, M. GARCÍA BARBERÀ. La Serra de Godall (Serra de la Pietat) D’Ulldecona, Montsià: noves descobertes ............................................................................. 21 G. AGUILELLA ARZO, O. GARCÍA VUELTA, I. MONTERO-RUIZ, J. VILA LÓPEZ. Oro y bronce en el asentamiento de Santa Llúcia (Alcalà de Xivert-Alcossebre, Castellón). Reflexiones sobre la actividad metalúrgica en los asentamientos del Hierro Antiguo del Levante peninsular ...................................... 51 J. FERNÁNDEZ RUIZ. Los hornos de la prehistoria reciente del nordeste de la Península Ibérica: primeros datos morfométricos y culturales ............................................................................................ 71 R. MATEU PITARCH. Teledetecció en Arqueologia. Noves aportacions a la topografia de l’oppidum ibèric de la Balaguera (la Pobla Tornesa, Castelló) a través de les dades LiDAR ................................. 91 P. CERDÀ INSA. La moneda antigua en Santa Magdalena de Polpís (Baix Maestrat, Castelló) y la ceca de Abariltur .................................................................................................................................... 103 F. ARASA, A. BARRACHINA, P. MEDINA. Una inscripción romana de Benafer (Alto Palancia, Castellón) .................................................................................................................................. 135 R. JARREGA DOMÍNGUEZ. Exportación e importación de alimentos en Saguntum: las ánforas romanas del solar de la antigua Morería (Sagunto) ............................................................................. 141 C. BARCELÓ. Inscripciones árabes de Castellón: una obra Almohade en La Rodana (Almedíjar, 1190) ... 171 P. GARCÍA BORJA, J. PALMER BROCH, V. ROYO PÉREZ. El Castell del Boi (Vistabella del Maestrat, Castelló) ................................................................................................................................................. 185 N. MESADO OLIVER. Otros hojiformes insculturados en la comarca castellonense del Alto Mijares .. 203 C. GONZÁLEZ GARCÍA. Prospección intensiva con detector de metales en la cota 942 de Morella. Una posición defensiva de efímera ocupación ...................................................................................... 219 R. SILVESTRE MARDOMINGO. Caracterización de un recubrimiento en negro sobre dos torques de bronce procedentes del Puig de la Misericòrdia, Vinaròs, Castelló....................................................... 231 Resum de les activitats del Servei d’Investigacions Arqueològiques i Prehistòriques a l’any 2019 i 2020 ..................................................................................................................................................... 239 Normas de colaboración ........................................................................................................................ 251 QUAD. PREH. ARQ. CAST. 38, 2020 El Castell del Boi (Vistabella del Maestrat, Castelló) Pablo García Borja* 1 2 Joan Palmer Broch** 3 Vicent Royo Pérez*** Resumen Se presentan los resultados obtenidos de los estudios arqueológicos e históricos realizados en el Castell del Boi con motivo de la redacción de un Plan Especial de Protección por parte del ayuntamiento de Vistabella del Maestrat. Estudios que han constatado que dicha fortificación se erigió en un momento aún por determinar entre los siglos XI y XII, finalizando sus ocupaciones en los inicios del siglo XV, si bien el lugar también parece haber estado habitado durante la Edad del Hierro. La observación de la superficie y de la cartografía generada ha permitido diferenciar tres espacios o sectores cuya función podría estar relacionada con el modelo de las fortificaciones tripartitas andalusíes: poblado, albacara y alcazaba. El estudio de la documentación histórica ha permitido vincular la fortificación con la Corona de Aragón tras su conquista, si bien en 1405 pasa a formar parte del término de Vistabella, en posesión de la orden de Santa María de Montesa. Palabras clave. Recintos fortificados, Edad Media, Corona de Aragón, Maestrat, arqueología. Summary The results obtained from the archaeological and historical studies carried out in Castell del Boi are presented on the frame of a Special Protection Plan by the Vistabella del Maestrat town hall. It has been found that this fortification was erected at a time yet to be determined between the 11th and 12th centuries, and it was occupied until the early 15th century. Moreover, the place also seems to have been inhabited during the Iron Age. Observation of the surface and the carto- graphy generated has allowed us to differentiate three spaces or sectors whose function could be related to the model of the Andalusian tripartite fortifications: town, albacara and citadel. The study of the historical documentation has made it possible to link the fortification with the Crown of Aragon after its conquest, although in 1405 it became part of the town of Vistabella, owned by the military order of Santa María de Montesa. Keywords: Fortified enclosures, Middle Ages, Crown of Aragon, Maestrat, archaeology. INTRODUCCIÓN con Benafigos, Atzeneta del Maestrat y Xodos, al sur con Villahermosa del Río y al oeste con Puerto- Vistabella del Maestrat forma parte de la mingalvo y Mosqueruela, estos últimos municipios comarca de l’Alcalatén, si bien históricamente se pertenecientes a la provincia de Teruel. ha encuadrado en El Maestrat. Su amplio término En su territorio se localizan numerosos bie- municipal (151 km²) es uno de los más extensos nes patrimoniales de diferente tipología, entre los de la provincia de Castellón. Limita al norte con los que destacan pinturas rupestres prehistóricas, términos de Vilafranca, Benassal y Culla, al este construcciones de piedra en seco y dos recintos * Universidad Nacional de Educación a Distancia. Centro asociado Alzira-València. ** Arqueòleg. *** Universidad de Zaragoza. Centre d’Estudis del Maestrat. 185 P. GARCÍA BORJA, J. PALMER BROCH, V. ROYO PÉREZ amurallados datados en la Edad Media. Uno de complementada por la Orden 4/2010 de la Conselleria estos recintos se ubica en el casco antiguo de la d’Educació, Cultura i Esports de la Generalitat Valen- población. Se trata de los restos de una antigua for- ciana, en la que se delimita el entorno de protección tificación de origen andalusí, conquistada por Blas- y se establece la normativa en vigor actualmente. En co de Alagón entre 1232 y 1233 (Royo, 2017: 36) y este entorno, además del propio castillo, se localizan vendida a la Orden del Temple en 1303, pasando diferentes elementos patrimoniales como la ermita y en 1319 a la Orden de Montesa hasta las desamor- la hospedería anexa, o diferentes tramos del camino tizaciones del siglo XIX. En la actualidad es posible histórico entre Vistabella y Culla, que actualmente observar restos de la antigua fortificación cristiana forman parte del GR-7 y que en la bifurcación hacia erigida en el siglo XIV. el castillo y ermita presenta una cruz peirón. El otro recinto amurallado medieval es me- En las siguientes páginas, se presentan los nos conocido y se encuentra en lo alto de una pla- resultados de los estudios preliminares realizados taforma calcárea localizada en la partida de El Boi, en el año 2020 con motivo de la redacción del Plan junto al antiguo camino que unía Vistabella con Cu- Especial de Protección de la fortaleza y la ermita de lla. Conocido como Castell del Boi, esta fortificación Sant Bartomeu del Boi. Este trabajo fue promovi- se encuentra situada en la misma sierra del Boi, en do por el ayuntamiento de Vistabella del Maestrat y el margen derecho del río Montlleó, entre los ba- coordinado por el arquitecto Emilio Segarra Sancho rrancos de l’Aigua y de la Pinella (ETRS89 UTM30 y, en él, se incluyeron una serie de estudios previos X733986 Y4468703) a 1.138 m de altitud. Al castillo que, en nuestro caso, consistieron en: la realiza- se accede por una senda que parte de la ermita de ción de una prospección arqueológica destinada a Sant Bartomeu del Boi. Los restos arqueológicos se localizar restos muebles para establecer una cro- asientan sobre una plataforma calcárea de orienta- nología más aproximada del conjunto arquitectóni- ción norte-sur y unas 6 hectáreas de superficie, con co; la elaboración de una cartografía detallada; el potentes escarpes perimetrales de más de 20 m de estudio de los restos arquitectónicos conservados; altura en todos los frentes excepto el frente sureste, la documentación fotogramétrica de lienzos de mu- lugar por el que se accede a la cima. ralla y de torres que pudieran conservarse; y la re- Actualmente, el castillo está declarado Bien copilación de la documentación histórica existente de Interés Cultural (D.O.C.V. 07/11/2008), incoación sobre el castillo. El conjunto de trabajos realizados Figura 1. Localización del Castell del Boi sobre ortofoto del Institut Cartogràfic Valencià. 186 EL CASTELL DEL BOI (VISTABELLA DEL MAESTRAT, CASTELLÓ) Figura 2. Cartografía del Castell del Boi generada por El Tossal Cartografía. Se señalan los elementos constructivos conservados y los accesos. ha permitido elaborar una primera aproximación que encajan con el modelo de fortificaciones anda- histórico-arqueológica al Castell del Boi en la que lusíes propuesto para el mediterráneo peninsular se establecen las bases documentales e interpre- (Bazzana, 2002). De este modo, el Sector I corres- tativas sobre las que realizar futuras intervenciones ponde con el promontorio rocoso que ocupa la zona arqueológicas o arquitectónicas para la investiga- central de la meseta, siendo el punto más elevado ción y puesta en valor del enclave. de la fortificación y que ha sido interpretado como la alcazaba del primigenio castillo andalusí y el recinto DESCRIPCIÓN ARQUEOLÓGICA noble de la fortificación cristiana o Recinte Sobirà. El Sector II corresponde con la plataforma calcárea El estudio arqueológico de la zona en la que allanada situada al norte del Sector I y se interpreta se localizan los restos constructivos conservados como la albacara del castillo. Finalmente, el Sector ha permitido diferenciar tres espacios o sectores, III se ubica en la plataforma calcárea situada al sur Figura 3. Fotografía aérea del Castell del Boi. Se señalan los elementos constructivos conservados y el acceso principal a la fortificación. 187 P. GARCÍA BORJA, J. PALMER BROCH, V. ROYO PÉREZ del Sector I, interpretada como la zona de hábitat o anchura y 5 m de altura. Este hecho permite interpre- poblado del castillo, si bien debe considerase que tar dicho tramo como un lienzo destinado a la pro- en este espacio la posibilidad de acumular un nú- tección de las estructuras interiores de la alcazaba. mero elevado de familias es limitada. Asociado a este segmento de muralla se ha identifi- cado una estructura semicircular en su extremo este SECTOR I que parece corresponder a la cimentación de una to- rre circular de 3’50 m de diámetro (Torre I), cuya fina- Ocupa una plataforma de morfología triangular lidad seria la defensa del lateral norte de la alcazaba, con una superficie de 800 m² localizada en el pun- sin descartar la posibilidad que existiera otra torre en to más elevado del promontorio. Los límites este y el extremo opuesto al frente. En todo caso, el estudio suroeste presentan pronunciados escarpes rocosos de las posibles torres en este espacio únicamente de hasta tres metros de altura. En consecuencia, su podrá ser abordado con la realización de una exca- acceso únicamente es posible por el costado norte. vación arqueológica. El único acceso al interior del En este límite rocoso se han documentado los restos reducto se ha localizado en la muralla oeste, donde de potentes derrumbes de piedra procedentes de la se ha identificado una jamba de mampostería de 84 muralla que flanquearía el perímetro de la plataforma, cm de anchura. De cronología más reciente es la es- muralla que debió ser de considerable tamaño y cons- tructura de piedra seca localizada sobre el derrumbe truida empleando fábricas de mampostería. de la muralla este, construcción de planta semicircu- El sector queda a su vez dividido en dos zonas lar interpretada como un puesto de vigilancia relacio- separadas por estructuras que interpretamos como nado con el avance nacional durante la campaña de potentes muros. El primero de estos espacios se ubi- El Maestrat en la primavera de 1938. ca en la zona sur, la más elevada, y es el lugar donde A su vez, se ha diferenciado una zona más se hallaría el último reducto defensivo del castillo o baja y llana que comunica la alcazaba con la albacara alcazaba propiamente dicha. Presenta una planta y el poblado a la que hemos denominado “espacio triangular superior a los 350 m² y que actualmente norte del Sector I” de la alcazaba. De hecho, la úni- se encuentra en gran parte cubierta por el derrumbe ca estructura identificada en el mismo es un muro de de su muralla perimetral. Dicho derrumbe es espe- orientación norte-sur recortado en la roca natural que cialmente potente en el lateral noroeste del reducto, podría estar relacionado con el camino de acceso a la el de más fácil acceso, donde alcanza los 7 m de alcazaba desde el poblado. Figura 4. Fotogrametría del Castell del Boi generada por El Tossal Cartografía. 188 EL CASTELL DEL BOI (VISTABELLA DEL MAESTRAT, CASTELLÓ) Figura 5. Restos constructivos del Sector I. Muro realizado tallando la roca (1), derrumbe de la muralla del recinto más elevado del Castell del Boi (2); restos de la jamba del acceso al espació más elevado (3). SECTOR II torre cuadrangular situada en el extremo este del sector (Torre 2). El segmento oriental tiene un gro- Situado al norte del Sector I, presenta una sor de 1’20 m y conserva una longitud de 10 m y una morfología irregular de unos 3.500 m² de superficie, altura de 6 m. Sobre un zócalo de 0,96 m de altura siendo el sector de mayor extensión del Castell del se asientan cinco hiladas superpuestas de mampos- Boi. Originalmente, se encontraba amurallado peri- tería encofrada que combinan alturas de 84 y 106 metralmente, discurriendo la muralla sobre el cantil cm. Por su parte el segmento occidental, de anchu- por el límite del corte de la roca. A esta conclusión ra similar al anterior, conserva una longitud de 7’7 se ha llegado tras observar los derrumbes localiza- m y una altura de 2’2 m, distinguiéndose un zócalo dos a los pies de los escarpes rocosos y tras el es- de mampostería de 64 cm de altura y una hilada de tudio de los restos de muralla conservados en este mampostería encofrada de 84 cm de altura. Ambos sector, que son los que mayores posibilidades de segmentos están unidos por un tercero de algo más estudio ofrecen. de 2 m de longitud, dispuesto perpendicularmente. En la superficie del sector solo se conservan Destaca la torre cuadrangular o Torre II, situada en dos tramos de esta muralla perimetral, situados el extremo nordeste del tramo de muralla. Presenta en los frentes norte y sureste, respectivamente. El planta rectangular de 15 m², con una superficie ha- tramo suroriental es el mejor conservado, con una bitable de unos 6’5 m². Al igual que el segmento de longitud total de 17 m. La muralla está construida a muralla al que está unida, sus muros perimetrales partir de un alzado de mampostería encofrada asen- están alzados con mampostería encofrada asentada tado sobre un zócalo de mampostería ordinaria que sobre una cimentación de mampostería ordinaria. El se adapta a las irregularidades de la roca. Se divide grosor de los muros es de 84 cm, mientras que la en tres segmentos murales dispuestos en zig-zag longitud es desigual: 1’9 m la pared sur, 4’6 m la pa- que, en sentido nordeste-suroeste, arrancan de una red este, 3’6 m la pared norte y 2’5 m la pared oeste. 189 P. GARCÍA BORJA, J. PALMER BROCH, V. ROYO PÉREZ Figura 6. Sector II. Alzado fotogramétrico del segmento de muralla suroriental al que se adosa la Torre II. El acceso a su interior se realizaría a través de un conformada por un cubo macizo de mampostería paso de ronda elevado en el paramento externo de y argamasa que se abre en su costado sur hacia la muralla. el interior de la albacara. Los muros perimetrales El segundo tramo conservado de muralla se están construidos con mampostería ordinaria dis- encuentra en el extremo norte del Sector II. Está puesta en opus incertum. Las longitudes de sus pa- conformado por dos segmentos de muro adapta- ramentos son de 3’6 m en el lado este, de 5’9 m en dos a los escarpes del terreno y unidos por una to- el lado norte y de 3’56 m en el lado oeste. La altura rre cúbica central. El segmento oriental tiene una máxima conservada es de 2’7 m, localizada en el longitud de 6’8 m, por 1’2 m de anchura y 1’1 m muro norte. de altura conservada, correspondiente a la cimen- El espacio interior del Sector II está confor- tación de mampostería ordinaria. Más reducido es mado por una plataforma de roca calcárea con una el segmento occidental, de 4’4 m de longitud y 2 suave pendiente ascendente en sentido sur, recu- m de altura, de los cuales el primer metro corres- bierta en gran medida por margas naturales de tonos ponde a la cimentación de mampostería ordinaria amarillentos. En contraste con el Sector I, destaca y el resto al alzado de mampostería encofrada. Su la ausencia de grandes concentraciones de derrum- ancho es similar al del resto de tramos de muralla bes, limitándose estos a los alrededores de los tra- conservados. Como elemento destacado, se puede mos de muralla descritos. Este hecho, unido a los observar que el arranque del alzado de mampos- escasos elementos constructivos documentados, in- tería encofrada está compuesto por una hilada de duce a pensar que se trataba de un espacio abierto mampuestos dispuestos en pseudo-spicatum, téc- sin grandes edificaciones que se podría relacionar nica habitual en las construcciones andalusíes de con la albacara del castillo andalusí. Los elementos los siglos XI-XII. constructivos documentados se limitan a un muro de Ambos segmentos convergen en los restos mampostería y a diversos recortes realizados en la de una bestorre central de planta rectangular con roca natural por acción antrópica. Entre ellos, el más los paramentos externos ligeramente ataludados, destacado se encuentra en el extremo suroeste del la Torre III. Su superficie construida es de 14’5 m², sector, donde la roca fue recortada para crear una 190 EL CASTELL DEL BOI (VISTABELLA DEL MAESTRAT, CASTELLÓ) Figura 7. Torre III. plataforma rectangular de unos 34 m² sobre la que media de 1’1 m y la altura de las paredes laterales posiblemente se asentaría algún tipo de estructura supera los 2’5 m. Aunque estamos ante un elemento en madera actualmente desaparecida. que se inserta de forma coherente en la estructura- Además de estos espacios, se ha detectado ción del castillo andalusí, cabe plantear un posible la presencia de una posible cantera en este sector. origen anterior. En este sentido, es de destacar que Se trata de una amplia zona de 850 m² que abarca en la superficie del cerro se han documentado ma- todo el ancho de la plataforma, donde se observan teriales arqueológicos que se fechan entre los siglos abundantes escalonamientos y ángulos en la roca VI-II a.C., por lo que algunas de las estructuras talla- natural que se podrían relacionar con actividades das en la roca como la descrita, bien podrían asociar- extractivas, pudiéndose tratar de la cantera de la se a un anterior asentamiento de la Edad del Hierro que se abastecieron de piedra los constructores del que apenas se conservan restos muebles. del castillo. EL ACCESO AL CASTELL DEL BOI SECTOR III La subida a la fortaleza se realizaba a través Está situado al sur del Sector I, envolvien- de una senda que unía el Castell con el espacio do los laterales este y oeste de la alcazaba. Pre- que ahora ocupa la ermita de Sant Bartomeu del senta morfología irregular ocupando una superficie Boi y la hospedería anexa, zona en la que podría de 1.800 m². En él destaca la presencia de restos haber existido una alquería andalusí, cuestión que de derrumbes de mampostería provenientes tanto deberá ser confirmada en el futuro. Se trata de un de la muralla perimetral de la alcazaba como de la camino pedestre de poco más de 300 m de lon- que parece cercar el poblado y de la que apenas gitud que aún conserva en algunos tramos muros se conserva algún tramo visible. La orientación sur laterales de piedra trabada en seco. El recorrido de de la plataforma, junto a la localización en ella de esta antigua senda medieval arranca en la ermita abundante cerámica andalusí así como muros de de Sant Bartomeu del Boi y asciende a través de mampostería ordinaria cuyos anchos se adecúan los corrales conservados en la zona alta del case- a la metrología andalusí (42 cm: equivalentes a un río. Se trata de una zona actualmente ocupada por codo común islámico; 55 cm: equivalentes a siete un denso bosque de pino, pese a lo cual, el camino palmos y 78 cm: equivalentes a dos pies y medio) parece aprovechar el trazado de las calles de esta nos ha llevado a proponer que este sector bien po- parte del poblado hasta llegar a la fuente del Boi, un dría interpretarse como el poblado del castillo; el pozo de captación construido en piedra seca con cual, en función de la superficie disponible, difícil- un revoco interno de mortero de cal. Desde este mente superaría las 15 casas. pozo, arranca una canalización que, en paralelo al Otro elemento constructivo destacado en el camino, conduce las aguas sobrantes a la fuente Sector III es el paso que permite la comunicación en- ubicada en las inmediaciones del ermitorio. Pasada tre el poblado y la alcazaba salvando un desnivel su- la fuente, la senda asciende por un extenso cantizal perior a los 3 m. Este corredor se abre en el extremo sin evidencias de ribazos laterales hasta alcanzar noroeste del poblado mediante el recorte de la propia los escarpes nororientales de la meseta del castillo, roca, posiblemente aprovechando una grieta natural. donde la senda gira y se dirige bajo la roca cortada El corredor tiene una longitud de 6’6 m, una anchura hasta la Torre II. 191 P. GARCÍA BORJA, J. PALMER BROCH, V. ROYO PÉREZ Figura 8. Sector II. Alzado fotogramétrico del segmento de muralla norte y de la Torre III. El punto de conexión de la senda con la ram- feudal y, por tanto, de origen andalusí. Aporta tam- pa de acceso al poblado está defendido por la to- bién valiosa información para analizar la configu- rre y el segmento de muralla suroriental conserva- ración arquitectónica y la función territorial de un do del Sector II, de acuerdo con los cánones de la centro que, a pesar de sus modestas dimensiones, poliorcética andalusí. Constituye la única zona de justifica su importancia gracias a su ubicación es- acceso al interior del castillo, situada en la ladera tratégica como punto de control de una de las rutas nororiental de la fortaleza. Es un acceso delimita- que permiten atravesar las montañas del sistema do por los escarpes rocosos, formado por varias Ibérico hacia las llanuras costeras. Asimismo, el rampas entrelazadas que zigzagueando permiten documento ofrece una excelente visión de la carac- salvar un desnivel de 20 m. El acceso presenta re- terización de la frontera y resulta muy ilustrativo de cortes en la roca a modo de escalones, así como las relaciones que se establecen entre la monar- ribazos de contención. La presencia de estas es- quía y los hombres de armas que actúan por este tructuras y la propia orografía del terreno inducen a amplio espacio abierto (Alvira, 2010: II, 531-533). pensar que este tramo corresponde con el camino Tradicionalmente, los discursos oficiales original medieval que servía de acceso a la meseta siempre empiezan a narrar la historia del reino de en la que se ubica la fortaleza (Figura 4). Valencia a partir de la conquista que dirige y pro- tagoniza el rey Jaime I. En las comarcas septen- LA DOCUMENTACIÓN HISTÓRICA trionales, este inicio se sitúa en los últimos meses de 1231, cuando el noble Blasco de Alagón ocupa La historia documental del Boi comienza en Morella. Desde entonces, se suceden las rendi- 1203. El 5 de octubre de ese año, desde Teruel, ciones de los castillos y las alquerías que habían el rey Pedro el Católico concede el lugar a Arnal- organizado la red de poblamiento durante el largo do Palatzí, un pequeño caballero que seguramente periodo de dominio musulmán, para dar comienzo había hecho fortuna en la frontera entre los reinos a una nueva etapa histórica que está guiada por el cristianos y al-Ándalus gracias a diferentes opera- magno proceso de colonización consiguiente a la ciones de saqueo de las plazas musulmanas de la ocupación (Royo, 2017a; 2018). Sin embargo, muy región. La escritura, con una estructura muy básica, pocas veces se presta atención a los acontecimien- pone de manifiesto la existencia de un pequeño en- tos anteriores a estos hitos históricos, a pesar de la clave fortificado tres décadas antes de la conquista existencia de documentación conocida desde hace 192 EL CASTELL DEL BOI (VISTABELLA DEL MAESTRAT, CASTELLÓ) muchas décadas y, sobre todo, a pesar de su im- de las plazas menores que separan los dominios portancia para poder explicar las decisiones toma- cristianos de los castillos musulmanes que articulan das por la monarquía y la clase feudal tras la ocu- la trama del poblamiento andalusí en la región (Bo- pación de los años treinta del siglo XIII. Con ello, se net, 1994; Laliena, 1987). Esta dinámica se agudiza ha perpetuado una imagen hermética de la frontera durante los últimos años del siglo XII y los primeros entre los reinos cristianos y al-Ándalus, casi sin in- del siglo XIII. A instancias de la monarquía, principal tercambios y sin contactos entre ambos territorios y impulsora del proyecto expansivo, algunos nobles sociedades antes de los hechos militares por todos y los frailes de la orden del Hospital se adueñan conocidos. Ahora bien, el análisis de un buen puña- del enclave de La Barcella (1192) y los castillos de do de escrituras anteriores a la conquista sirve para Benifassà (1195 y 1208) y Cabres (1210) por la par- desmontar toda esta explicación y, en este sentido, te catalana. En el lado aragonés, el protagonismo el documento de donación de El Boi de 1203 cons- corresponde a personajes menos conocidos, pero tituye uno de los mejores ejemplos (Royo, 2017b). igualmente trascendentes en el avance de la fron- Tras la conquista de Tortosa (1148), Lleida tera, como son Arnaldo Palatzí y Gastón de Caste- (1149), Alcañiz (c. 1151) y, posteriormente, Teruel llote, que ocupan los castillos de El Boi (1203) y El (1171), los cristianos estrechan de manera progre- Mallo (1204), respectivamente. siva el cerco sobre las tierras septentrionales del En este último espacio, el río Montlleó es Sarq al-Ándalus. A pesar de la complejidad y las di- esencial para controlar la ruta que une la costa y el ficultades intrínsecas del proceso de ocupación del interior. Cabe recordar que este río nace en la sie- territorio, tanto desde Aragón como desde Cataluña rra de Gúdar-Javalambre y se dirige hacia el norte se mantiene un constante avance militar que se tra- para después virar hacia el sureste y unirse con la duce en la ocupación, y en ocasiones colonización, rambla Carbonera hasta conformar la rambla de la Figura 9. Restos constructivos del Sector II. Restos recortados en la roca de posible estancia (1), segmento de muralla y Torre II (2); zona de cantera con alcazaba y Torre II al fondo (3). 193 P. GARCÍA BORJA, J. PALMER BROCH, V. ROYO PÉREZ Viuda. Antes de la conquista y debido a esta im- Aunque se desconoce qué ocurre con este último portancia estratégica, la cabecera de su curso está enclave, es muy probable que también despierte el protegida por una red de enclaves fortificados de interés de los feudales, como sucede con los otros origen andalusí que dependen del castillo de Culla dos. De hecho, los cristianos se fijan en estos pun- y que, a pesar de su modestia, guardan una cierta tos más consistentes del sistema defensivo articu- jerarquía entre sí. Según se puede comprobar en lado a lo largo del río Montlleó y los llegan a ocupar las cartas puebla posteriores a la conquista de los a comienzos del siglo XIII, probablemente con el años treinta del siglo XIII, toda esta zona está plaga- objetivo de asegurarse el control sobre una parte da de atalayas, es decir, pequeños puntos de con- del curso fluvial en esta zona de montaña. El ejem- trol del territorio, normalmente situados en lugares plo de El Boi, además, ayuda a conocer el sistema elevados. Aunque algunas pueden ser anteriores, empleado para hacer efectiva la ocupación de esta es muy probable que estas modestas estructuras franja de la frontera. defensivas proliferen en la segunda mitad del siglo A lo largo de 1203, Arnaldo Palatzí debe de XII debido a la proximidad de las plazas cristianas y protagonizar un ataque a la fortaleza que finaliza las recurrentes incursiones que realizan pequeñas con la toma del castillo. Con un origen social y geo- huestes en busca de botín y esclavos (Royo, 2019: gráfico muy difícil de rastrear, este personaje debe 299-313). de ser un hombre de armas instalado en alguna de A estas atalayas se suman tres edificacio- las villas próximas a al-Ándalus, como Cantavieja, nes de mayor envergadura y seguramente con una desde donde debe de lanzar cabalgadas con una cronología más antigua, que son los ya menciona- pequeña hueste contra los núcleos musulmanes e, dos castillos de El Mallo (Barreda, 1993: 211-217; incluso, cristianos. Como Palatzí, muchos otros indi- Royo, 2016: 46-78) y El Boi, además del de Corbó. viduos con este perfil actúan por iniciativa propia en Figura 10. Sector III. Restos recortados en la roca de acceso a la albacara desde el poblado (1-3). 194 EL CASTELL DEL BOI (VISTABELLA DEL MAESTRAT, CASTELLÓ) las inmediaciones de la frontera y, una vez han teni- castrum et locum. Mediante esta expresión, los do éxito en sus empresas, recurren a la monarquía cristianos definen centros que están integrados por para obtener los títulos de posesión de las plazas una edificación militar concebida como un castillo al ocupadas, con el objetivo de validar sus conquis- modo feudal y un espacio de poblamiento asociado tas. Por su parte, la Corona aprovecha su actividad (Guichard, 2001: 262-267). En este caso concreto, porque, de este modo, se garantiza una presión la prospección arqueológica realizada en El Boi in- continua sobre las tierras musulmanas y también in- vita a pensar en la existencia de un reducido núcleo corpora enclaves al patrimonio real, aunque queden de viviendas vinculado a una estructura defensiva bajo la custodia de unos personajes que no des- de dimensiones modestas. piertan una confianza excesiva entre los monarcas Esta organización se percibe también a tra- (Royo, 2017b: 16-17). vés de otra de las cláusulas del documento de do- En este contexto, el rey Pedro el Católico nación. Justo después de realizar la concesión, el concede a Palatzí el castrum et locum qui vocatur rey insiste en que Palatzí y sus sucesores deben secundum christianos Bos et secundum sarracenos utilizar illo castello et loco para practicar pacem et Vallis Ursera, con el objetivo de quod illum locum guerram contra aquellos que les será ordenado por construatis et populetis et vos et vestros succes- él mismo o por sus sucesores. Aunque esta apo- sores per hereditatem habeatis et possideatis per- sición es común en las escrituras de esta época petuo. Según se enuncia en la misma escritura, relativas a lugares próximos a la frontera, puede el lugar tiene una denominación distinta para los llegar a corroborar el carácter militar del asenta- cristianos y los musulmanes, aunque aquello más miento, pues se dispone de los mínimos elementos interesante desde el punto de vista arquitectónico que deben de garantizar las acciones bélicas de y territorial procede de la utilización del concepto protección y ataque exigidas por el rey. De hecho, Figura 11. Rampa de acceso al Castell de El Boi. Inicio de rampa en zigzag (1); muro de contención de la rampa de acceso (2); escalera tallada en la roca (3). 195 P. GARCÍA BORJA, J. PALMER BROCH, V. ROYO PÉREZ añade que, si Palatzí o alguno de los suyos hace resto del término general de la villa y el castillo de cualquier tipo de daño o comete algún robo contra Culla. Seguramente, la fortaleza de El Boi también las tierras o posesiones reales, tendrá que restituir pasa a manos cristianas en este lapso de tiempo y, la posesión del castillo a la Corona. Mediante estas además, debe de quedar encuadrada dentro de los disposiciones, la monarquía incorpora de derecho límites del castillo de Culla, pero con una particu- la posesión de una plaza ganada a al-Ándalus, que laridad respecto al resto de los lugares del nuevo revertirá a la Corona si su titular no actúa de acuer- señorío. En 1235, Jaime I confirma a Alagón la po- do con la voluntad real o realiza cualquier acción sesión del castillo de Culla y le concede también el contraria a los intereses de la monarquía. castillo de Les Coves de Vinromà, tras alcanzar un Además de la defensa, Pedro el Católico pacto por el dominio de Morella. Tras la muerte del encarga a Palatzí la colonización del lugar y es- noble a finales de 1239, el castillo de Culla pasa a tablece los límites del nuevo castillo cristiano, que manos de su hija Constanza y el esposo de ésta, dibujan un vasto perímetro que cubre los posterio- Guillem d’Anglesola, que inician el proceso de co- res términos municipales de Vistabella, Atzeneta lonización con la concesión de la carta puebla de y Benafigos (Forcada, 1990: 3-34). A pesar de la Culla en 1244. A partir de 1263, se hace cargo del modestia de la plaza y la compleja orografía que señorío el hijo de ambos, también llamado Guillem existe a su alrededor para fundar una puebla con d’Anglesola, aunque el joven, como ya les había una cierta envergadura demográfica, es habitual ocurrido a sus predecesores, no ostenta la titula- en estos momentos previos a la conquista otorgar ridad de todos los lugares situados dentro de los grandes términos a los enclaves próximos a la fron- amplios términos del distrito (Garcia Sanz y Garcia tera. Esta directriz que ponen en marcha los sucesi- Edo, 1994: I, 37-74). vos monarcas responde a dos cuestiones básicas. Tras la conquista, el lugar de El Boi perma- Por un lado, los feudales proyectan su sistema de nece en manos de la monarquía, que se reserva la organización del territorio y esto se traduce en la custodia seguramente por la importancia estraté- configuración de feudos vertebrados alrededor de gica del enclave. Enfrentado con Blasco de Alagón un castillo o una plaza fuerte, con unos límites que por la posesión de Morella, Jaime I mantiene bajo se fijan en los grandes accidentes geográficos del su dominio un punto clave en la geografía de la entorno y que, muchas veces, se corresponden con zona para poder actuar militarmente contra el no- las fronteras de los distritos andalusís. Por otro, se ble en caso de que sea necesario, al mismo tiem- dispone este amplio espacio de manera intencio- po que evita su fortalecimiento en la región. Más nada para incentivar al propio beneficiario de la do- adelante, cuando el castillo de Culla pasa a manos nación a ocupar de manera efectiva la totalidad de de Constanza y Guillem d’Anglesola, el monarca su nuevo señorío, con la consiguiente expulsión de debe de conservar la titularidad sobre El Boi hasta los musulmanes que todavía habitan en su interior comprobar el grado de fidelidad de los nuevos se- (Royo, 2017b: 14-15). ñores, como también sucederá con el hijo de am- Todas estas medidas no evitan que, segura- bos. De hecho, el rey no se desprende a lo largo mente, el dominio de Arnaldo Palatzí sobre El Boi de su vida de esta plaza, guardada durante todo fuera más bien efímero. Como ocurre con otras este tiempo por un alcaide y una pequeña hueste plazas del entorno más inmediato como El Mallo o a sus órdenes. La Mata (Royo, 2017b: 16-18), es muy posible que Incluso, El Boi debe de tener un papel impor- el caballero pierda el control de la fortaleza poco tante en la guerra que la monarquía mantiene con- tiempo después de la ocupación y la expedición del tra la nobleza aragonesa y la villa de Morella entre documento real de donación. Más interesado en las 1261 y 1264, tras la promulgación de los Fueros de acciones de rapiña que no en la fundación y la co- Valencia (Royo, 2018: 133-139). En su transcurso, lonización de una nueva comunidad rural a los pies concretamente en 1263, Blasco de Alagón, nieto del castillo, en El Boi parece que tan sólo se insta- del conquistador de Morella, invade los lugares de laría una modesta hueste de Palatzí que abandona- Culla, Vilafranca y Vistabella, con la intención de ría la plaza frente a una posible reacción andalusí. obtener la posesión del señorío que pertenecía a Ésta parece la propuesta más factible de acuerdo su primo Guillem d’Anglesola (Royo, 2016: 80). En con el contexto general de la región, pues todas las este contexto, El Boi debe de ser uno de los puntos posiciones tomadas durante estos años tienen que estratégicos en el movimiento de las tropas reales, ser nuevamente ocupadas tres décadas después. un posible motivo que explica la permanencia de la Durante el otoño de 1231, el noble Blasco fortaleza en el patrimonio real. Sólo dos décadas de Alagón toma Morella y, a lo largo de 1232 y la después, tras la aparición de ciertas desavenencias primera mitad de 1233, sus ejércitos someten el entre el rey Alfonso el Franco y el alcaide Ferrís de 196 EL CASTELL DEL BOI (VISTABELLA DEL MAESTRAT, CASTELLÓ) Liçana, el Castell del Boi es concedido por el mo- rural similar a los lugares vecinos, aunque con una narca a Guillem d’Anglesola. capacidad demográfica ciertamente limitada. Esto sucede en 1286, en un periodo espe- En este sentido, la compleja orografía del en- cialmente complejo en la región debido al enfren- torno debe cuartar el posible crecimiento del lugar. tamiento de la Corona y la nobleza aragonesa. Así pues, en 1320 se contabilizan unos 20 fuegos En este contexto, la probada fidelidad de Guillem fiscales, un número que está muy lejos de las cifras d’Anglesola con la monarquía y la insistencia de los que presentan otros centros vecinos, como Benas- ataques de los Alagón contra los lugares de ambos sal (400 fuegos), Vistabella (300 fuegos), Atzeneta deben de convencer al monarca para cederle pla- (180 fuegos) y Culla (80 fuegos). En cambio, su de- za, que desde este momento se incorpora al casti- mografía se asemeja a la de Benafigos, La Torre llo de Culla como una pieza más del distrito (Royo, d’en Besora, Vilar de Canes y El Molinell, que tie- 2016: 84-89). Seguramente, a partir de este instan- nen entre 20 y 30 casas habitadas en este momen- te se debe de poner en marcha también el proceso to. Además, a causa de las condiciones geográficas de colonización, que se traduce en la fundación de parece que el volumen demográfico del lugar man- una pequeña comunidad rural a unos pocos kiló- tiene una cierta estabilidad a lo largo del siglo XIV, metros del emplazamiento militar. Éste es también ya que en 1363 se registran 17 hogares habitados el camino que siguen otros lugares del castillo de (Guinot, 1988: I, 229-249). Culla, como La Torre d’en Besora y Vilar de Canes, A pesar de estas limitaciones, estos núme- que son concedidos por Guillem d’Anglesola a los ros muestran que el proyecto colonizador ha tenido caballeros de su hueste Guillem de Besora y Ber- cierto éxito ya en el primer cuarto del siglo XIV, una nat de Montpalau para colonizarlos en 1269 y 1273, suerte que no comparte el vecino lugar de Corbó, respectivamente (Guinot, 1991: 316-317; Guinot, situado entre Benassal y Vilafranca, donde también 1993: 297-302). se había intentado fundar una comunidad rural y no En el caso de El Boi, la inexistencia de una y està null hom en 1320 (Díaz Manteca, 1984-1985: carta puebla impide situar en el tiempo la creación 302). En consecuencia, alrededor de la primitiva exacta de la nueva comunidad. Ahora bien, la cro- iglesia de Sant Bartomeu ha crecido un pequeño nología de la fundación de los otros dos asenta- núcleo de casas, mientras que otras pocas deben mientos en el castillo de Culla y las características de estar repartidas por el término municipal, en las arquitectónicas de la ermita de Sant Bartomeu in- masías que son tan características del poblamiento vitan a pensar que la puesta marcha de esta em- disperso de la región. Además, el lugar de El Boi presa tuvo lugar en el tramo final del siglo XIII y los se introduce plenamente en las dinámicas sociales, primeros años del siglo XIV. De hecho, en 1303, políticas y económicas de la región como una co- cuando Guillem d’Anglesola vende a la orden del munidad rural más de la encomienda de Culla, en Temple el castillo de Culla, El Boi se encuentra en- particular, y del señorío de la orden de Montesa, en tre los lugares que conforman el señorío (Díaz Man- general. teca, 1994: II, 451-481). Unos años más adelante, el distrito pasa a manos de la orden de Montesa y, en el registro de 1320 que manda confeccionar el segundo maestre Arnau de Soler para conocer las posesiones de la orden, el Boi aparece como una comunidad rural con personalidad jurídica propia dentro del castillo de Culla. Así pues, desde la conquista, el lugar ha pa- sado de ser un emplazamiento con un carácter mili- tar evidente, aunque modesto, a un centro poblado por un reducido grupo de labradores y ganaderos que cuentan con un ordenamiento institucional y ju- rídico propio. Esto quiere decir que El Boi dispone de un término municipal cuyos límites nos son des- conocidos y una estructura de gobierno local, inte- grada por un justícia, dos jurados y un almotacén, además de otros cargos menores. Existe también un horno en el lugar, que pertenece a la orden de Montesa (Díaz Manteca, 1984-1985: 300). De este modo, El Boi se constituye como una comunidad Figura 12. La comanda de Culla en el siglo XIV. 197 P. GARCÍA BORJA, J. PALMER BROCH, V. ROYO PÉREZ En el aspecto económico, la ganadería ovina que fuera exigido por el señor. A ello se suma la pér- cobra una especial relevancia para las empresas dida de autonomía política y normativa en el ámbito domésticas y, asimismo, la riqueza paisajística atrae estrictamente local, pues de ahora en adelante las la presencia de importantes ganaderos de centros ordenanzas municipales tendrán que ser confirma- cercanos. El 21 de junio de 1344, por ejemplo, el das por el maestre o el comendador (Royo, 2017a: rico vecino de Vilafranca Jaume Montsó vende a 181-207). Bernardo de Santpol, un prohombre de Puertomin- A pesar de esta derrota frente a la orden de galvo, una importante cantidad de bienes, entre los Montesa y la llegada de la peste negra en 1348, cuales se encuentra el ganado lanar, cabrío y equi- la región todavía mantiene una cierta dinámica no que tenía custodiado en El Boi. Tal es la impor- expansiva, heredada de la época de la conquista. tancia de la actividad ganadera que la comunidad Tampoco consiguen acabar con el crecimiento eco- rural se adhiere en 1345 a la Setena dels Herbat- nómico y social las carestías que se suceden des- ges de la Tinença de Culla, una institución que re- de la segunda década del siglo XIV y que se agu- úne a todos los lugares de la encomienda de Culla dizan en los años cuarenta de la misma centuria. y que permite a las comunidades rurales gestionar Sin embargo, el estallido de la guerra con Castilla de manera autónoma los recursos naturales de los (1356-1375) y la consiguiente carga impositiva que respectivos términos, especialmente los pastos y se exige a todos los centros de El Maestrat para su- los bosques (Barreda, 1986: 447-562). fragar los gastos del conflicto bélico, la sucesión de Unos años más tarde, los campesinos de fuertes épocas de escasez de cereales, la aparición El Boi se unen a sus vecinos de encomienda y, si- periódica de brotes de peste y de algunos desas- guiendo los pasos de los centros más importantes, tres naturales como el terremoto de 1363, provocan se levantan en armas contra el maestre de la or- un cambio de dinámica, que se vuelve netamente den de Montesa en el contexto de la revuelta de regresiva en el último cuarto del siglo XIV. A par- la Unión. Esto sucede entre la segunda mitad de tir de este momento, el endeudamiento acumulado 1347 y diciembre de 1348, cuando estalla una gue- durante la guerra con Castilla se acrecienta debido rra abierta entre el señor y sus vasallos. En el caso a los enormes gastos que deben afrontar los go- de la Tinença, los lugares de Culla, Benassal, Vista- biernos locales para abastecer de cereales a una bella y Atzeneta encabezan las hostilidades contra población que no deja de disminuir a causa de las Pere de Tous, pero su acción es secundada por los epidemias y la migración hacia otras zonas donde centros más modestos, como El Boi. Reclaman la las circunstancias son menos críticas (Díaz Mante- recuperación de la tradición legal perdida hacía un ca, 1993: 17-35). par de décadas, cuando el anterior maestre Arnau La consecuencia de toda esta conjunción de de Soler y el rey Alfonso el Benigno obligaron a las factores es el despoblamiento de El Boi, que pasa diferentes comunidades rurales a asumir los Fueros de tener alrededor de 20 casas habitadas en 1363 de Valencia, al mismo tiempo que habían de renun- a tan sólo 5 a principios del siglo XV. El municipio ciar a los Fueros de Aragón que habían adoptado soporta un fuerte endeudamiento, acumulado per como marco de legal de referencia desde la pro- rahó de les maldats que en lo dit loch són stades mulgación de las respectivas cartas de población en temps passat e per pagar lo sou de les cava- (Royo, 2017a: 171-180). Finalmente, la contienda lleries del temps de la guerra de Castella e molts se decanta del lado de la orden, cuyo maestre im- altres càrrechs. Las deudas todavía se incrementan pone un severo castigo a sus vasallos rebeldes. más durante la grave carestía de cereal de 1401, En el caso de El Boi, los representantes del cuando el municipio debe solicitar un préstamo de lugar son los últimos que acuden a negociar con 8.000 sueldos a un rico mercader de Vilafranca a Pere de Tous los términos de su rendición, el 16 de cambio del pago de una pensión anual de 200 suel- noviembre de 1351 (Díaz Manteca, 1985: 93-141). dos. Toda esta situación provoca que los antiguos Más que debatir los diferentes puntos, los dos síndi- vecinos del lugar lo abandonen de manera progre- cos se presentan frente al maestre para conocer las siva, de modo que el terme del dit loch sia quasi tot repercusiones que va a tener su participación en la herm, incult e no conreat per la dita despoblació e rebelión, que se concretan en la pérdida de la mitad derruhiment en què és vengut. de la primicia (ingreso de origen eclesiástico que se La situación se vuelve insostenible y los po- reservaba el concejo municipal para cubrir gastos cos campesinos que aún persisten en El Boi deci- colectivos, especialmente para realizar labores de den poner fin a la singladura del lugar. En 1405, ne- mantenimiento y mejora en el templo local), la renun- gocian con el maestre Berenguer Marc la disolución cia definitiva a los Fueros de Aragón y la obligación del municipio y su anexión al término de Vistabella de prestar el servicio de host e cavalcada siempre en condición de masía. En estas circunstancias, 198 EL CASTELL DEL BOI (VISTABELLA DEL MAESTRAT, CASTELLÓ) Figura 13. Vista desde el sur de la plataforma calcárea donde se ubica el Castell de El Boi. se desarticula el concejo, desaparece la formación existentes en la zona del poblado, construidos con de gobierno de la comunidad y la jurisdicción pasa mampostería careada y siguiendo pautas metroló- a manos del justícia de Vistabella, de donde son gicas andalusís. A ellos cabe añadir los abundantes nuevos vecinos los integrantes de las cinco familias recortes en los afloramientos de roca natural de la que aún persisten en el Boi. De este modo, se pone albacara, que podrían estar relacionados con los fin a la historia autónoma del lugar. De ahora en basamentos de desaparecidas construcciones en adelante, su destino estará unido al de Vistabella. madera y con una gran cantera de 850 m², de don- de se extraería la piedra para la construcción del VALORACIÓN FINAL castillo. Cabe señalar que tanto por la ubicación como por la escasa potencia de los sedimentos (a Los estudios preliminares realizados sobre el excepción de los derrumbes de la muralla) puede Castell del Boi han permitido establecer una serie deberse también a la utilización de forma recurrente de consideraciones que permiten integrar los res- de madera en las edificaciones. tos arqueológicos conservados en la dinámica de La observación de la superficie y de la car- las investigaciones medievales de las comarcas de tografía generada ha permitido diferenciar tres es- El Maestrat y de l’Alcalatén. Estas propuestas ini- pacios o sectores cuya función podría estar relacio- ciales deberán ser ampliadas en futuros estudios nada con el modelo de las fortificaciones tripartitas más específicos que permitan establecer un cono- andalusíes con una plataforma sur de 5 ha donde cimiento mayor de la fortaleza y su territorio. se asentaría el poblado, una plataforma norte de El Castell del Boi es un monumento que pre- 7 ha destinada a albacara y una alcazaba central senta un deficiente estado de conservación debido situada sobre un montículo de 800 m². Los derrum- a que fue abandonado en los inicios del siglo XV, bes de piedra que rodean perimetralmente estos no realizándose tareas de mantenimiento desde ese recintos indican que originalmente estarían amu- momento, lo que ha provocado un elevado grado rallados. De estas murallas sólo se conservan dos de degradación de los restos constructivos. Actual- tramos en la zona de la albacara situados en los mente, sólo se mantienen en pie algunos tramos de frentes sureste y norte respectivamente. La muralla sus murallas perimetrales, observándose abundan- suroriental conserva una longitud de 17 m y una al- tes derrumbes de piedras en su superficie. Entre tura de 6. Este tramo arranca de una torre cuadran- las estructuras conservadas, destacan los muros gular de 15 m² situada en su extremo nororiental, 199 P. GARCÍA BORJA, J. PALMER BROCH, V. ROYO PÉREZ a la que se accedería a través del adarve de la mu- Con la conquista cristiana del territorio de ralla. Tanto la muralla como la torre están construi- Culla, el papel del Castell del Boi cambia, si bien das con mampostería encofrada sobre un zócalo su destino no está unido a los nuevos señores feu- de mampostería ordinaria asentado en la roca na- dales de la plaza. Entre 1232 y 1233, el castillo de tural. Por su parte, el tramo de muralla norte tiene Culla es ocupado por Blasco de Alagón, pero pasa una longitud de 15 m y está dominado por una torre a ser una posesión de la Corona, jugando un pa- maciza central de mampostería. A estas torres cabe pel importante en el conflicto que estalla entre la añadir una tercera localizada entre los derrumbes monarquía, de una parte, y la nobleza aragonesa del frente oriental de la alcazaba. Se trata de una y la villa de Morella, de otra, entre 1261 y 1264. torre maciza circular de 3’5 m de diámetro. Finalmente, en 1405 El Boi pierde de forma defi- Por lo que respecta a sus orígenes, estos nitiva su autonomía jurídica y pasa a formar parte se ligan de forma indudable con la época andalusí. del término de Vistabella, en posesión de la orden Las primeras referencias históricas se remontan a de Santa María de Montesa, donde permanecerá 1203, cuando Pedro el Católico concede la tenen- hasta las desamortizaciones de mediados del siglo cia de la plaza al caballero Arnaldo Palatzí, quien la XIX, cuando recaerá en manos de particulares. retendrá durante un breve período de tiempo des- pués de haberla conquistado. En consecuencia, en BIBLIOGRAFÍA la segunda mitad del siglo XII la fortaleza ya esta- ría en uso. En la superficie del yacimiento se han ALVIRA CABRER, M. (2010): Pedro el Católico, documentado diferentes fragmentos cerámicos an- Rey de Aragón y Conde de Barcelona (1196- dalusís (vidriados verdes, bizcochadas, restos de 1213). Documentos, Testimonios y Memoria ollas) más abundantes que los de época cristiana, Histórica. Institución Fernando el Católico con ejemplares que pueden retrotraerse al siglo XII. (CSIC)-Diputación de Zaragoza. Zaragoza. La escasez de materiales arqueológicos no permite BARREDA I EDO, P. (1986): “Llibre dels Capítols establecer una propuesta cronológica más precisa d’Herbatges de la Tinença de Culla (1345- del momento fundacional, si bien cabe señalar que 1805). Introducció, notes, text i índex”. Bole- en el arranque del alzado de mampostería encofra- tín de la Sociedad Castellonense de Cultura, da del segmento de muralla que finaliza en la Torre LXII: 447-562. Castelló de la Plana. 3 se ha documentado una hilada de mampuestos BARREDA I EDO, P. (1993): “Un antic document dispuestos en pseudo-spicatum. Esta técnica está cristià del Castell de Culla: la donació del documentada en el siglo XII, aunque es más habi- Mall (1204)”. Boletín de la Sociedad Caste- tual en las construcciones andalusíes en el siglo XI, llonense de Cultura, LXIX: 211-217. Castelló así que es posible que la fortaleza de El Boi fuera de la Plana. construida en algún momento de dicha centuria, BAZZANA, A. (2002): “Élements de castellologie cuestión que únicamente se podrá resolver con la médiévale dans al-Andalus: morphologie et realización de nuevos estudios arqueológicos que fonctions du château (XIᵉ-XIIIᵉ siècles)». Ac- incluyan excavaciones. tas do Simposio Internacional Mil Anos de Sin embargo, la secuencia de ocupaciones Fortificaçoes na Península Ibérica e no Ma- podría retrotraerse a la Edad del Bronce. En la greb (500-1500): pp. 189-201. Palmela. superficie y en las laderas del Castell del Boi se BONET DONATO, M. (1994): La Orden del Hospi- han localizado fragmentos cerámicos informes de tal en la Corona de Aragón: poder y gobierno pequeño tamaño realizados a mano, que pueden en la Castellanía de Amposta (ss. XII-XV). fecharse en la Edad del Bronce. En este sentido, CSIC. Madrid. cabe destacar que no se ha documentado ningún DÍAZ MANTECA, E. (1984-1985): “Notas para el resto de industria lítica prehistórica o de estructura estudio de los antecedentes históricos de asociada a este periodo, por lo que no es posible Montesa”. Estudis Castellonencs, 2: 235- establecer con seguridad si existieron ocupaciones 305. Castelló de la Plana. del II milenio a.C. en la cima del cerro. Más eviden- DÍAZ MANTECA, E. (1985): “Notes documentals tes y abundantes resultan los restos cerámicos de la per l’estudi de la Unió al Maestrat de Mon- Edad del Hierro, que se interpretan en relación con tesa (s. XIV)”. Boletín de la Sociedad Cas- la presencia de una fortaleza asociada a la Cultura tellonense de Cultura, LXI: 93-141. Castelló Ibérica. La presencia de numerosos restos tallados de la Plana. en la roca, especialmente en el Sector II, podrían DÍAZ MANTECA, E. (1993): “Algunos aspectos vincularse también con estos momentos fechados de la crisis del siglo XIV en el Maestrazgo de aproximadamente entre los siglos V y III a.C. Montesa”. En Actas de las III Jornades de 200 EL CASTELL DEL BOI (VISTABELLA DEL MAESTRAT, CASTELLÓ) Historia, Arte y Tradiciones Populares del ROYO PÉREZ, V. (2017a): Els orígens del Maes- Maestrazgo. Centro de Estudios del Maes- trat històric. Identitat, convivència y conflictes trazgo: 17-35. Benicarló. en una societat rural de frontera (s. XIII-XV). DÍAZ MANTECA, E. (1994): “La venda del castell Onada Edicions. Benicarló. de Culla al Temple: un procés llarg i dificultós ROYO PÉREZ, V. (2017b): “Construir i ocupar el (1303-1388)”. En Imatge de Culla: estudis territori. La gènesi de la frontera septentrio- recollits en el 750é aniversari de la carta de nal del Xarq al-Àndalus des de la perspectiva població (1244-1994), Comissió de Cultura cristiana (s. XII-XIII)”. 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