Cuadernos de Turismo, nº 46, (2020); pp. 319-347 Universidad de Murcia eISSN: 1989-4635 DOI: https://doi.org/10.6018/turismo.451861 INMIGRACIÓN INTERNACIONAL Y TURISMO EN ESPACIOS RURALES. EL CASO DE LOS “MICROPUEBLOS” DE CATALUÑA1 Francesc Romagosa∗ Universidad Autónoma de Barcelona https://orcid.org/0000-0002-9963-4227 Cristóbal Mendoza** Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa, México https://orcid.org/0000-0001-8694-6830 Laia Mojica* Universidad Autónoma de Barcelona https://orcid.org/0000-0002-9629-815X Ricard Morén-Alegret* Universidad Autónoma de Barcelona https://orcid.org/0000-0002-1581-7131 RESUMEN El artículo relaciona la inmigración internacional con el turismo en municipios de menos de 500 habitantes de Cataluña, los denominados micropueblos. Primero, se analizan a nivel de Cataluña datos agregados sobre turismo e inmigración internacional en estos lugares. Posteriormente, se estudia a partir de entrevistas las relaciones entre tipos de turismo e inmi- gración en la comarca de L’Alt Empordà, focalizando en emprendedores turísticos de origen extranjero. Como conclusión, se destaca que en variadas ocasiones estos negocios responden más a estrategias vitales que a pautas de rendimiento económico. Palabras clave: Inmigración internacional; turismo en espacios rurales; pueblos peque- ños; Cataluña; emprendedores turísticos; L’Alt Empordà. Fecha de recepción: 7 de mayo de 2019 Fecha de aceptación: 2 de marzo de 2020 * Departamento de Geografía. Universidad Autónoma de Barcelona. 08193 Bellaterra. BARCELONA (España). E-mail: Francesc.Romagosa@uab.cat, Laia.Mojica@uab.cat, Ricard.Moren@uab.cat. ** Departamento de Sociología. Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapalapa. Av. San Rafael Atlixco186, Iztapalapa. 09340 CIUDAD DE MÉXICO. E-mail: cmp@xanum.uam.mx 1 Este artículo es fruto del proyecto de investigación internacional que lleva por título HAMLETS. Immi- gration and Sustainable Development in Small Villages (2017-2020), financiado por el Programa RecerCaixa (una iniciativa de la Asociación Catalana de Universidades Públicas, ACUP, y la Obra Social ‘la Caixa’) y coor- dinado desde la Universitat Autònoma de Barcelona por Ricard Morén-Alegret. Ver: www.uab.es/hamlets Cuadernos de Turismo, 46, (2020), 319-347 320 FRANCESC ROMAGOSA, CRISTÓBAL MENDOZA, LAIA MOJICA Y RICARD MORÉN-ALEGRET International immigration and tourism in rural areas: the case of small villages in Catalonia ABSTRACT This article relates international immigration and tourism in municipalities with fewer than 500 inhabitants in Catalonia, i.e. small villages. Firstly, aggregate data on tourism and international immigration in small villages are analyzed at Catalan level. Posteriorly, the relations between different types of tourism and immigration in L’Alt Empordà county are explored thanks to interview analysis, focusing on tourism entrepreneurs of foreign origin. The conclusions underline that these businesses respond more to lifestyle strategies of these immigrants rather than a strict economic rationale. Keywords: International immigration; rural areas tourism; small villages; Catalonia; tourism entrepreneurship; L’Alt Empordà. 1. INTRODUCCIÓN Este artículo analiza la conexión que se establece entre los espacios rurales, la inmi- gración y el turismo. Tal como han apuntado Baum et al. (2016), en los estudios e inves- tigaciones relacionadas con el turismo, cuando se abordan aspectos relacionados con este tipo de movilidad, en la mayoría de las ocasiones hay una gran abundancia de análisis sobre los movimientos de los turistas (origen – destino, formas de desplazamiento, etc.), pero, en cambio, los aspectos relacionados con la movilidad de los trabajadores o cómo el turismo influye en las migraciones humanas han sido abordados de forma más secunda- ria. Este artículo contribuye a contrarrestar este desequilibrio, concretamente a través del análisis de la situación en los municipios de Cataluña que tienen menos de 500 habitantes empadronados, los denominados “micropueblos” (Col·legi de Geògrafs, 2013), mayorita- riamente ubicados en espacios rurales. Las migraciones son un motor de cambio muy importante para los espacios rurales. Históricamente, para la mayor parte de Europa durante los dos últimos siglos, la ten- dencia dominante fue la emigración y el despoblamiento, con flujos de población que se dirigía hacia las dinámicas áreas urbanas e industriales, dejando un rastro de tierras y pueblos abandonados (Woods, 2016), que en el caso de España éste es un fenómeno que se concreta con la denominada “España vacía” o “España vaciada” (Del Molino, 2016; Recaño, 2017; Lenoir, 2020). Sin embargo, a finales del siglo XX se constató un cambio en esa tendencia histórica y empezó a producirse una llegada inédita de población urbana al campo (Camarero, 1993). Efectivamente, además de las migraciones internas, los movimientos migratorios internacionales que se dirigen hacia los espacios rurales no han parado de crecer durante las últimas décadas en algunas partes de Europa. Estos flujos adoptan, de hecho, formas muy diversas. En primer lugar, las migraciones de jubilación o migraciones residencia- les (Kinget al., 2000; Salvà-Tomàs, 2002), también denominadas “lifestyl emigrations” (migraciones por estilo de vida) o “amenity migrations” (migraciones de recreación) Cuadernos de Turismo, 46, (2020), 319-347 INMIGRACIÓN INTERNACIONAL Y TURISMO EN ESPACIOS RURALES. EL CASO DE LOS… 321 en la literatura en lengua inglesa, en las que principalmente personas jubiladas o pre- jubiladas de clase media se desplazan a vivir a lugares considerados más agradables o que ofrecen una mayor calidad de vida respecto a sus lugares de origen. Así, Perlik y Membretti (2018) se han focalizado en cómo esta migración por estilo de vida que llega a áreas montañosas puede estar vinculada a cadenas de creación de valor global que promueven la regeneración económica pero que al mismo tiempo provocan el aumento de los precios de las viviendas y el desplazamiento de la clase trabajadora local. Aparte de conflictos de clase, estas dinámicas también las han estudiado en espacios rurales y semi-rurales otros autores centrándose en el conflicto generacional que pueden suponer estas migraciones entre población madura y población joven, como resume la siguiente cita proveniente de una entrevista a un informante clave en Inglaterra: ‘Stratford atrae un montón de gente de mediana edad y de clase media, que tienen el dinero para dis- frutar del estilo de vida de aquí… La gente joven no puede permitirse quedarse aquí, empezar familias y comprar casas’2 (Morén-Alegret y Wladyka, 2019, p. 260). Sin embargo, también habría que incluir, en este tipo de migración, a personas más jóvenes que tienen un perfil emprendedor y que, sin ánimo de hacerse ricos, buscan una forma de ganarse la vida en un entorno agradable y de forma más relajada que en las grandes ciudades (Eimermann y Kordel, 2018), como explicaremos en secciones posteriores de este artículo. En segundo lugar, las migraciones de retorno (directo o indirecto), referi- das a migrantes que regresan a los espacios rurales de sus países de origen (Farrell et al., 2012), como, por ejemplo, el ‘retorno’ a pueblos de la comarca de El Bierzo (León) de parientes de antiguos habitantes que años atrás habían emigrado a otros países de Europa o a América (Morén-Alegret, 2008). Finalmente, aunque no menos importantes, se pueden mencionar las migraciones laborales o económicas que, a menudo, se carac- terizan por la llegada de migrantes poco cualificados o de clases medias empobrecidas provenientes de países en vías de desarrollo que se desplazan en busca de mejores oportunidades laborales (McAreavey, 2012; Bayona-i-Carrasco y Gil-Alonso, 2013; Woods, 2016). El crecimiento de las migraciones internacionales a lo largo y ancho de Europa ha sido facilitado en gran medida por la liberalización de los movimientos de los ciudada- nos y la estandarización de los derechos de los trabajadores dentro de la Unión Europea, observándose un salto importante en las migraciones laborales a partir de la expansión de la Unión Europea hacia el centro y el este del continente entre 2004 y 2007, sin menos- preciar el papel que ha llevado a cabo la expansión de las líneas aéreas de bajo coste y la mejora en las redes de comunicaciones (Woods, 2016). Como en otros lugares de Europa, varias áreas rurales de España han sido capaces de parar o frenar sus procesos de despo- blación y envejecimiento, que habían caracterizado buena parte del siglo XX, gracias a la llegada de inmigrantes, tanto internos como internacionales. En el caso de Cataluña, 2 Aquí por Stratford se entiende tanto el distrito rural de Stratford-on-Avon que incluye pueblos pequeños (también denominados hamlets) como la ciudad de Stratford-upon-Avon. Estos territorios de Warwickshire (en el centro de Inglaterra) están muy vinculados a William Shakespeare, autor entre otras obras de la tragedia titulada Hamlet (Morén-Alegret y Wladyka, 2019). Continuando lo planteado en ese libro, en este artículo se exploran también algunos retos y experiencias que pueden ayudar a evitar que ocurran en pueblos pequeños tragedias como la despoblación o el envejecimiento. Cuadernos de Turismo, 46, (2020), 319-347 322 FRANCESC ROMAGOSA, CRISTÓBAL MENDOZA, LAIA MOJICA Y RICARD MORÉN-ALEGRET algunas áreas rurales reflejan esta realidad, aunque la situación varía sustancialmente en función del territorio considerado, existiendo unas áreas que han atraído numerosa pobla- ción inmigrada y otras donde el despoblamiento ha seguido afectando esos territorios. En términos generales, hay que buscar el origen de este proceso a partir de las décadas de 1980 y 1990, cuando muchas áreas rurales que se habían convertido en marginales y que sufrían una fuerte crisis del modelo económico tradicional, basado principalmente en el sector primario, empezaron a experimentar la aparición de nuevas y renovadas actividades económicas, tales como el turismo rural, la agricultura ecológica, la construcción o activi- dades de servicios, lo cual provocó un frenazo en la migración hacia las ciudades (Aldomà, 2009; Solé et al., 2012; Bayona-i-Carrasco y Gil-Alonso, 2013). Entre los inmigrantes extranjeros, además de los inmigrantes laborales, también cabría añadir aquellos que han llegado a estos pequeños pueblos atraídos por motivos residenciales (los inmigrantes de recreación o “lifestyle immigrants” previamente mencionados). Esa tendencia se ha con- solidado durante las dos primeras décadas del siglo XXI, especialmente en las áreas más dinámicas y económicamente diversificadas. Precisamente, ha sido en esta época cuando la inmigración internacional ha ganado en peso e importancia. A modo de reflexión más genérica, en el contexto global actual, la inmigración hacia los espacios rurales puede contribuir a varios de los grandes objetivos de desarrollo sostenible propugnados por las Naciones Unidas en la Agenda 2030, como, por ejemplo, al crecimiento inclusivo y al desarrollo sostenible a diferentes escalas (Baum et al., 2016; Morén-Alegret et al., 2018). En este contexto, este artículo analiza el papel que juega la inmigración internacional en el turismo en espacios rurales de Cataluña. En particular, nos interesa estudiar cómo estos nuevos residentes desarrollan nuevos negocios turísticos en los municipios de menos de 500 habitantes (micropueblos). En primer lugar, el artículo analiza cómo se ha abor- dado, en la literatura, el estudio de la inmigración en el sector turístico que se desarrolla en los espacios rurales. Posteriormente, se describe la metodología del proyecto que da origen a este artículo. Dicha metodología se compone de técnicas cuantitativas y cualitativas, de tal forma que el análisis de los resultados se estructura en dos secciones; una primera, para el conjunto de Cataluña, donde se elaboran datos agregados sobre turismo e inmigración internacional y una segunda que estudia, a partir del material de algunas de las entrevistas realizadas, las relaciones entre diferentes tipos de turismo e inmigración en la comarca de L’Alt Empordà, con especial énfasis en los emprendedores turísticos de origen extranjero. 2. TURISMO E INMIGRACIÓN EN ESPACIOS RURALES: UNA REVISIÓN TEÓRICA Aunque este artículo se centre específicamente en los municipios de menos de 500 habitantes empadronados, de acuerdo con una definición tradicional en España (Sancho Hazak, 2004; Morén-Alegret, 2008), los municipios de menos de 2000 habitantes se pueden considerar como rurales. Por tanto, atendiendo al criterio de la población, aunque algunos micropueblos estén cerca de capitales provinciales o comarcales, se les considera municipios rurales. La expansión del turismo en los espacios rurales es una tendencia generalizada en Europa durante las últimas décadas que es fruto, entre otros, de los siguientes aspectos: 1) una creciente demanda de la población urbana de estar en contacto Cuadernos de Turismo, 46, (2020), 319-347 INMIGRACIÓN INTERNACIONAL Y TURISMO EN ESPACIOS RURALES. EL CASO DE LOS… 323 con la naturaleza y el medio rural y de buscar la “autenticidad” (Urry, 2002); 2) la crisis de las actividades tradicionales y la búsqueda de alternativas que puedan complementar las rentas agrarias; 3) políticas de desarrollo rural que han favorecido inversiones y proyectos en esta línea; 4) otros cambios socioculturales y tecnológicos, como la aparición y gene- ralización de internet y las TIC (Cánoves et al., 2004; Jurado y Pazos-García, 2016); así como en relación con todo lo anterior; 5) el rechazo creciente hacia los paquetes turísticos de sol y playa elaborados tradicionalmente por agencias de viajes mayoristas, ilustrado en el año 2019 por el colapso de Thomas Cook3. Su papel en tanto que motor de desarrollo sostenible se debe principalmente al hecho de que los recursos turísticos, sean naturales o culturales, se encuentran disponibles en el territorio rural y el nivel de inversión para intro- ducir esas atracciones en el sistema turístico es relativamente bajo (Ibanescu et al., 2018). El turismo en espacios rurales es un fenómeno complejo que, a menudo, se confunde con el denominado “turismo rural”, aunque no son conceptos sinónimos (Cals et al., 1995). El turismo en espacios rurales se refiere a todas las formas de turismo y de actividades turísticas que se encuentran dentro de los espacios rurales, mientras que el turismo rural es un producto específico, así como una forma de alojamiento turístico, con unas carac- terísticas muy concretas, que incluyen la revalorización de los recursos del territorio, la implicación de la población local en la gestión de la actividad o la comercialización de productos propios, entre otras características (Such y García, 2001). Una de las formas de turismo que ha ido ganando peso en los espacios rurales es el denominado turismo residencial, basado en las segundas residencias en tanto que forma característica de alo- jamiento de los turistas, y en las estancias prolongadas de los mismos en los destinos, aunque es un fenómeno que presenta gran complejidad (Huete Nieves et al., 2008). En el presente artículo cuando hablamos de turismo lo hacemos en el sentido más amplio del turismo en espacios rurales, sin especificar si se trata de un auténtico “turismo rural” o no, ya que asumimos que una parte muy importante y creciente del turismo que tiene lugar en espacios rurales es, como acabamos de decir, el turismo residencial, aparte de muchos otros tipos de productos, actividades y formas de alojamiento turístico. La mayoría de estudios y proyectos de desarrollo turístico en los espacios rurales han enfatizado los beneficios de esta actividad para estos territorios, generalmente deprimidos y necesitados de nuevos impulsos para su dinamización socioeconómica (Such y García, 2001; Cánoves et al., 2004; Ibanescu et al., 2018). Entre estos beneficios, se suele men- cionar la diversificación económica mediante la llegada de nuevas actividades que aportan nuevo valor e inversiones, puestos de trabajo (especialmente para la población joven y para las mujeres) y mejoras en las infraestructuras y comunicaciones rurales, aparte de otros beneficios sociales como el mantenimiento de servicios locales, la estabilización o crecimiento demográfico o el propio empoderamiento de la mujer en tanto que empresaria turística, entre otros. En definitiva, se puede producir una mejora en la calidad de vida de la población rural. Entre los beneficios medioambientales, cabe destacar un mayor estí- mulo para la protección y valorización de los recursos naturales, culturales y paisajísticos del medio rural (Such y García, 2001; Cánoves et al., 2004; Ibanescu et al., 2018) que son, en definitiva, los recursos turísticos que atraen a los visitantes. 3 Ver: https://www.bbc.com/news/business-49791249 Cuadernos de Turismo, 46, (2020), 319-347 324 FRANCESC ROMAGOSA, CRISTÓBAL MENDOZA, LAIA MOJICA Y RICARD MORÉN-ALEGRET Sin embargo, se debería tener en cuenta también los costes o impactos negativos del desarrollo turístico en espacios rurales. Desde el punto de vista económico, destaca la naturaleza parcial y estacional de los puestos de trabajo generados y el incremento en los precios de la tierra, bienes y servicios. La gentrificación rural, efectivamente, es un fenómeno que también se asocia a la llegada del turismo en esos territorios (Heley, 2010; Hines, 2010). La relación entre pobreza y turismo, sobre todo influida por la estacionalidad y la consiguiente precariedad del empleo generado, es un aspecto frecuentemente mencio- nado en los estudios del impacto del turismo sobre los destinos (Wall y Mathieson, 2006), pero esta problemática se presenta de forma más acuciante en los espacios rurales, si éstos se comparan con los espacios urbanos (McAreavey y Brown, 2019). Socialmente, pueden aparecer problemas ligados a la inestabilidad sociocultural por la influencia de activida- des y personas que llegan de fuera y chocan con valores y modos de vida tradicionales, pudiendo dar lugar a conflictos entre residentes y los recién llegados y/o turistas (Wall y Mathieson, 2006). En cuanto a la dimensión medioambiental, existen riesgos de degrada- ción de algunos recursos frágiles, sobre todo cuando las visitas son masivas y adolecen de un cierto descontrol y mala gestión. Esta degradación puede manifestarse en forma de contaminación visual, atmosférica, acústica o por alteración de los ecosistemas; aspectos que, en última instancia, pueden afectar negativamente la propia actividad turística en un entorno que basa su éxito en la excelente calidad ambiental y paisajística (Cánoves et al., 2004; Romagosa, 2008). En muchos espacios rurales, el turismo y la construcción asociada a ese turismo (parti- cularmente el de segundas residencias) han sustituido al sector agrario, en tanto que sector impulsor de la economía de esos territorios. En el caso de Cataluña, por ejemplo, esta sustitución ha sido especialmente evidente en algunos sectores de los Pirineos y en áreas rurales relativamente próximas a la costa. El desarrollo del turismo ha generado nuevos puestos de trabajo, aunque en muchas ocasiones temporales (estacionales), que se cubren con trabajadores que provienen de fuera del ámbito rural. Por otro lado, también ha fre- nado procesos de emigración y ha permitido el regreso a personas que previamente habían emigrado a la ciudad (Bayona-i-Carrasco y Gil-Alonso, 2013). La llegada de inmigrantes atraídos por las nuevas oportunidades ofrecidas por el sector turístico es un fenómeno bien conocido por todo tipo de destinos que han experimentado procesos de desarrollo turístico, no únicamente los espacios rurales (véanse, en este sentido, los trabajos de Salvá-Tomàs (2002 y 2018) para el caso paradigmático de las Islas Baleares). En palabras de Cánoves Valiente y Blanco Romero (2009), turismo e inmigración componen un estrecho binomio, particularmente en el caso de España. Habría que destacar, sin embargo, el notable papel de la inmigración internacional en este proceso. Efectivamente, durante las últimas dos décadas, la inmigración que se ha dirigido hacia los espacios rurales y pequeños pueblos del sur de Europa ha tenido un marcado componente internacional, especialmente en lugares con sectores muy interna- cionalizados como el turismo o la agricultura de exportación que son importantes motores de la economía (Morén-Alegret y Solana, 2004; Morén-Alegret et al., 2018; Tulla, 2019). De hecho, los inmigrantes internacionales suelen ser vistos, de forma creciente, como un recurso potencial para las comunidades rurales que buscan un rejuvenecimiento demo- gráfico y un impulso económico. Los inmigrantes emprendedores se definen a menudo Cuadernos de Turismo, 46, (2020), 319-347 INMIGRACIÓN INTERNACIONAL Y TURISMO EN ESPACIOS RURALES. EL CASO DE LOS… 325 como agentes de cambio potencial que pueden estimular un nuevo desarrollo e innovación turística gracias a su aportación de recursos, ideas, habilidades y redes de conexiones para esos destinos periféricos (Carson y Carson, 2018). De hecho, el emprendimiento de los inmigrantes en entornos rurales parece ser algo bastante común dentro del sector del turismo y la hostelería, en parte porque el turismo, a menudo, se percibe como un sector económico que tiene pocas barreras de entrada (Lundmark et al., 2014), pero también porque el propio turismo se presta a lo que Carson y Carson (2018) denominaron “lifestyle entrepreneurship”. Este tipo de emprendimiento enlaza con cuestiones avanzadas anterior- mente en relación con la lifestyl emigration, pues la lifestyle entrepreneurship permite a los propietarios de los negocios perseguir unos determinados objetivos de estilo de vida, tales como ser capaces de emprender una actividad económica por cuenta propia en un espacio rural y tener más tiempo para la familia y el ocio. En este sentido, un estudio llevado a cabo a finales del pasado siglo sobre los inmigrantes extranjeros de origen europeo esta- blecidos como nuevos empresarios turísticos en el litoral catalán (Lardiés, 1999) identificó los principales factores o motivos que explicarían la decisión de emigrar de sus países y establecerse en Cataluña. Así pues, entendiendo este perfil de inmigrantes equiparable a los previamente mencionados “lifestyle immigrants”, los principales motivos menciona- dos no tenían apenas conexión alguna con motivos claramente laborales o profesionales, siendo el clima, las condiciones ambientales, la tranquilidad, el estilo de vida o las razones familiares los motivos más comúnmente mencionados. Aunque el ámbito geográfico de ese estudio no eran los espacios rurales, se trataba a menudo de lugares ubicados fuera de áreas metropolitanas, por lo que podemos suponer que no se dan diferencias notables con los inmigrantes emprendedores en entornos rurales. Además, el estudio realizado en Suecia por Lundmark et al. (2014), por ejemplo, no encontró diferencias significativas entre los niveles de autoempleo en el sector turístico de los inmigrantes en espacios rurales del de los inmigrantes en espacios urbanos. Por todo ello, la contribución de este tipo de inmi- grantes a las economías rurales se ha puesto en cuestión. Algunos autores han criticado el hecho de que contribuyen poco al desarrollo económico debido a la pequeña escala de los negocios, con una capacidad limitada de generar empleo local y la prevalencia de “no- empresarios” o de “semijubilados” que están más interesados en sus propios objetivos de estilo de vida que en el desarrollo y el crecimiento económico (Carson y Carson, 2018). Se trata, pues, de una temática actual compleja que requiere ser estudiada y este artículo viene a contribuir con datos recientes a conocerla más. 3. METODOLOGÍA Este artículo aborda principalmente la temática de la inmigración extranjera y el sector turístico en pueblos pequeños de Cataluña, que se denominan “micropueblos” en un estu- dio del Colegio de Geógrafos catalán (Col·legi de Geògrafs, 2013) y que fueron definidos como municipios de menos de 500 habitantes empadronados, tomando como referencia la definición utilizada por la Associació de Micropobles de Catalunya, creada en 20084. Según los datos del INE, de los 7,6 millones de personas que viven actualmente (2019) en 4 Ver: www.micropobles.cat Cuadernos de Turismo, 46, (2020), 319-347 326 FRANCESC ROMAGOSA, CRISTÓBAL MENDOZA, LAIA MOJICA Y RICARD MORÉN-ALEGRET Cataluña, 82.657 residen en micropueblos (1,08% del total). A pesar de su reducido peso demográfico, los micropueblos tienen una gran importancia territorial: actualmente 337 de los 947 municipios de Cataluña son micropueblos. Es decir, más de un tercio (casi el 36%) de los municipios catalanes se pueden considerar micropueblos. Esto sin tener en cuenta la miríada de pueblos y aldeas de menos de 500 habitantes que forman parte de municipios más poblados y que no se han considerado para este artículo. La metodología del proyecto está inspirada en el trabajo epistemológico y la experien- cia previa en estudios de migración que han realizado algunos de los autores del artículo (Mendoza y Morén-Alegret, 2013). En este sentido, el proyecto intenta establecer vínculos metodológicos en varias direcciones: (1) entre métodos cuantitativos y cualitativos; (2) entre métodos sedentarios y móviles; (3) entre métodos específicamente geográficos y transdisciplinarios; (4) entre zonas rurales y urbanas; (5) entre migración internacional e interna. Respecto a los métodos cuantitativos empleados para la elaboración de este artículo, se utilizaron tanto técnicas estadísticas (análisis de correlación de Pearson) como Sistemas de Información Geográfica (SIG); en este último caso, con el objetivo de visualizar y realizar el consiguiente análisis espacial de los datos demográficos, económicos, sociales y territoriales a nivel de municipio, procedentes de fuentes oficiales (Instituto Nacional de Estadística, el Instituto de Estadística de Cataluña y el Departamento de Territorio y Sostenibilidad de la Generalitat de Cataluña). El uso de algunos datos se desestimó, puesto que no se publican para todos los municipios, como es el caso de la información relativa a la población estacional. Partiendo de la premisa de que existen distintos tipos de micropueblos por lo que respecta a la oferta turística, se procedió a su clasificación. Por ello, se agruparon los micropueblos en función de las características de su oferta de alojamientos turísticos mediante la técnica estadística del clustering. Concretamente, se realizó un análisis clúster con las restricciones siguientes: formación de cinco grupos de micropueblos sin necesidad de continuidad espacial y a partir de la distancia euclidiana. Los micropueblos sin oferta de alojamiento turístico fueron seleccionados y agrupados en el grupo 0. Aparte de trabajos de campo exploratorios iniciados en 20175, los métodos cualitativos, centrados en la comarca de L’Alt Empordà (Girona), consistieron en trabajo documental, entrevistas semi-estructuradas con guion, observación participante, trabajo fotográfico y técnicas de investigación-acción en algunos micropueblos de la comarca. En cuanto a las entrevistas, durante la primavera y verano de 2019, se realizaron un total de 17 entrevistas con inmigrantes nacidos en el extranjero; la mayoría de los cuales procedían de países de la Unión Europea (en concreto, 13 de los 17 eran nacidos en la UE) y eran emprendedores o trabajadores por cuenta propia (10 de los 17) (véase Cuadro 1). 5 Desde junio de 2017, el coordinador del proyecto HAMLETS realizó trabajo de campo exploratorio en centenares de municipios con menos de 500 habitantes de Cataluña, incluyendo los 29 micropueblos de L’Alt Empordà. Para seguir publicaciones divulgativas al respecto en Twitter, ver: https://twitter.com/RicardMoren Cuadernos de Turismo, 46, (2020), 319-347 INMIGRACIÓN INTERNACIONAL Y TURISMO EN ESPACIOS RURALES. EL CASO DE LOS… 327 Cuadro 1 PERFIL DE LAS PERSONAS ENTREVISTADAS NACIDAS EN EL EXTRANJERO Relación con la actividad y/o Núm Sexo Edad País de nacimiento Años en España ocupación 1 H 66 Alemania 39 Empresario de turismo rural / jubilado 2 M 71 Alemania 19 Jubilada 3 M 48 Italia 12 Empresaria agrícola y de turismo rural 4 H 58 Italia 2 Empresario de turismo rural 5 H 68 Países Bajos 20 Trabajador autónomo / jubilado (temporadas) 6 M 62 Nicaragua 2 Jubilada 7 H 62 Suiza 2 Jubilado 8 M 40 Gran Bretaña 15 Trabajadora autónoma 9 H 44 Argentina 3 Asalariado. Médico 10 M 48 Países Bajos 15 Trabajadora autónoma 11 M 58 Bélgica 18 Trabajadora autónoma 12 H 65 Alemania 33 Trabajador autónomo / jubilado 13 H 54 Marruecos 29 Asalariado. Trabajador mantenimiento 14 M 58 Gran Bretaña 30 Trabajadora autónoma 15 M 28 Países Bajos 2 Empresaria agrícola 16 M 32 Canadá 7 Hogar 17 M 41 Gran Bretaña 8 Hogar Esta información se complementó con la procedente de entrevistas a informantes clave nacidos en la provincia de Girona o en otras partes del país. En concreto, se entrevista- ron a un total de ocho representantes políticos, particularmente alcaldes y alcaldesas de micropueblos, nueve personas procedentes del mundo empresarial (emprendedores locales y representantes de asociaciones de empresarios) y ocho de la esfera social (por ejemplo, representantes de ONG o asociaciones civiles, directores de escuelas). Las entrevistas que duraron un promedio de una hora se realizaron en los lugares escogidos por las personas que participaron en el proyecto, a quienes se aseguró la confidencialidad de las entrevistas de acuerdo con el protocolo acordado en 2017 con la Comisión de Ética en Experimen- tación Animal y Humana (CEEAH) de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). El guion de entrevista se estructuró a partir de tres ejes (económico, social y ambiental), con la intención de recabar no sólo la experiencia personal del entrevistado sino también Cuadernos de Turismo, 46, (2020), 319-347 328 FRANCESC ROMAGOSA, CRISTÓBAL MENDOZA, LAIA MOJICA Y RICARD MORÉN-ALEGRET sus opiniones sobre estos tres ejes en el ámbito de su municipio y, en general, de los micropueblos de la comarca. Los informantes clave fueron escogidos en función de su interés para el proyecto, mientras que la selección de los inmigrantes fue a través de la técnica de bola de nieve, pero teniendo en cuenta cuotas por sexo (un número parecido de mujeres y hombres, pero priorizando la voz de las primeras) y dos grandes grupos de edad (un grupo entre 25 y 54 años frente a otro grupo entre 55 y 84 años). Los inves- tigadores que participan en el proyecto cuentan con experiencia de campo previa en la comarca (Hoggart y Mendoza, 1999; Mendoza, 2003; Romagosa, 2006; Morén-Alegret, 2008; Romagosa, 2008; Morén-Alegret y Wladyka, 2019), con lo cual el contacto inicial fue relativamente sencillo. Se intentó, no obstante, buscar diferentes vías de entrada a las personas extranjeras, para evitar posibles sesgos. La información cualitativa se trabajó de forma estructurada: se crearon categorías de análisis y se agruparon los extractos de entrevista en función de las diferentes temáticas e intereses de investigación. 4. INMIGRACIÓN, TURISMO Y MICROPUEBLOS EN CATALUÑA La presencia de personas nacidas en el extranjero en los 337 micropueblos de Cataluña es muy variada. Nos encontramos desde municipios cuya presencia es nula o casi testimo- nial (1 ó 2 personas nacidas en el extranjero) hasta municipios que presentan porcentajes parecidos a los de algunas grandes áreas urbanas catalanas y españolas (alrededor del 20% de la población o incluso cifras superiores que pueden llegar a acercarse al 30% en algunos pocos casos). La distribución geográfica de estas cifras desiguales no muestra un patrón espacial muy específico. Una parte importante de la población nacida en el extranjero empadronada en micropueblos se encuentra en las comarcas de L’Alt Empordà, El Baix Empordà, en el nordeste de La Garrotxa, norte de El Tarragonès, El Priorat y El Segrià. También residen de forma destacada en algunas áreas de los Pirineos como El Pallars Jussà, El Pallars Sobirà, L’Alt Urgell, El Ripollès y La Cerdanya (véase Figura 1). Si se compara el mapa del porcentaje de población nacida en el extranjero (Figura 1) con el mapa de plazas de alojamiento turístico reglado -establecimientos hoteleros, campings y establecimientos de turismo rural- (Figura 2) se constata que no existe ningún paralelismo entre presencia de inmigrantes extranjeros en los micropueblos y oferta de alojamiento turístico. En el mapa de plazas de alojamiento turístico, se observa una ele- vada presencia de oferta sobre todo en la mitad norte de Cataluña, coincidiendo con los micropueblos situados en las comarcas de los Pirineos y Prepirineos. De hecho, esta heterogeneidad queda cuantitativamente corroborada. La correlación entre nacidos en el extranjero y plazas de alojamiento turístico no es significativa en tér- minos estadísticos. Esta información ya pre-dibuja una gran diversidad de situaciones, con municipios con elevada presencia de inmigrantes y elevada oferta de alojamiento turístico, mientras que hay otros municipios que también tienen mucha población extranjera pero una oferta de alojamiento turístico muy baja, y otras situaciones intermedias. Al realizar un análisis de correlaciones más específico por tipo de alojamiento turístico aparecen algunos datos que contribuyen a comprender mejor la diversidad de situaciones. Por un lado, la oferta de alojamiento hotelero en micropueblos presenta una correlación positiva, aunque muy débil (0,09) con una mayor presencia de población nacida en el extranjero. Por el con- Cuadernos de Turismo, 46, (2020), 319-347 INMIGRACIÓN INTERNACIONAL Y TURISMO EN ESPACIOS RURALES. EL CASO DE LOS… 329 datos que contribuyen a comprender mejor la diversidad de situaciones. Por un lado, la trario, aquellos municipios oferta que tienen de alojamiento una mayor hotelero oferta de alojamiento en micropueblos presenta unaen establecimientos correlación positiva, aunque de turismo rural, tienden a tener una menor presencia de población extranjera en muy débil (0,09) con una mayor presencia de población nacida el extranjero. Por el (correlación contrario, aquellos municipios que tienen una mayor oferta negativa, -0,11), aunque, en ambos casos, la correlación es significativa a nivel estadístico. de alojamiento en establecimientos de turismo rural, tienden a tener una menor presencia de población En otras palabras, los micropueblos que tienen mayor oferta hotelera necesitan mayor extranjera (correlación negativa, -0,11), aunque, en ambos casos, la correlación es mano de obra para atender la gestión de los establecimientos y, en ese contexto, parece que significativa a nivel estadístico. En otras palabras, los micropueblos que tienen mayor captan un mayor ofertanúmero de personas hotelera necesitan venidas mayor demanootros lugares, de obraespecialmente para atenderdellaextran- gestión de los jero. En el caso establecimientos y, en ese contexto, parece que captan un mayordenúmero de aquellos municipios más especializados en establecimientos turismode personas rural, con una ofertade venidas deotros plazas ya de por lugares, sí menor a del especialmente la que ofrecen En extranjero. hoteles y campings, el caso de aquellos la municipios llegada de inmigrantes es menor más especializados enporque es un tipo de establecimientos de turismo oferta derural, pequeña escala, con una mayorita- oferta de plazas ya de por riamente de sícarácter menor afamiliar que requiere la que ofrecen hotelespoca mano delaobra y campings, y que, llegada en principio,espuede de inmigrantes menor porque es ser suplida fácilmente un tipo de por el núcleo oferta familiar, de pequeña o enmayoritariamente escala, su defecto, por población de carácternacida en elque requiere familiar lugar. Además, pocasimano se seleccionan los micropueblos de obra y que, sin oferta en principio, puede de alojamientos ser suplida fácilmente deporturismo el núcleo familiar, rural, veremos o encómo su coinciden defecto, por conpoblación las áreas de mayorenporcentaje nacida el lugar. de inmigrantes. Además, si se En el seleccionan los caso de la oferta de alojamiento micropueblos en camping, sin oferta no se aprecia de alojamientos correlación de turismo significativa rural, veremos cómo con el coinciden con las áreas de nacidas número de personas mayor porcentaje de inmigrantes. en el extranjero. Este tipo de Enalojamiento el caso de sólo la oferta de alojamiento en se encuentra en el 15,7% de los micropueblos, cuya estructura sociodemográfica es altamente dispar.nacidas en el camping, no se aprecia correlación significativa con el número de personas extranjero. Este tipo de alojamiento sólo se encuentra en el 15,7% de los micropueblos, cuya estructura sociodemográfica es altamente dispar. Figura 1 PORCENTAJE DE POBLACIÓN NACIDA EN1EL EXTRANJERO Figura EN LOS MICROPUEBLOS PORCENTAJE DE POBLACIÓN DE CATALUÑA NACIDA EN (2019) EL EXTRANJERO EN LOS MICROPUEBLOS DE CATALUÑA (2019) Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Instituto de Estadística de Cataluña. 11  Cuadernos de Turismo, 46, (2020), 319-347 330 FRANCESC ROMAGOSA, CRISTÓBAL MENDOZA, LAIA MOJICA Y RICARD MORÉN-ALEGRET Figura Fuente: Elaboración propia a partir de 2 Instituto de Estadística de Cataluña. datos del NÚMERO DE PLAZAS DE ALOJAMIENTO TURÍSTICO (HOTELES, CÁMPINGS Y TURISMO RURAL) ENFigura LOS MICROPUEBLOS 2 NÚMERO DE PLAZASDE DE CATALUÑA (2019) ALOJAMIENTO TURÍSTICO (HOTELES, CÁMPING Y TURISMO RURAL) EN LOS MICROPUEBLOS DE CATALUÑA (2019) Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Instituto de Estadística de Cataluña. Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Instituto de Estadística de Cataluña. En elEncaso el decaso de las segundas las segundas residencias,residencias, sucede aalgo sucede algo parecido parecido la oferta global adela alo-oferta global jamiento turístico reglado: no se aprecia una correlación significativa con la presenciacon alojamiento turístico reglado: no se aprecia una correlación significativa de la presencia población inmigrada internacional. La Figura 3 muestra cómo encontramos municipios municipios co población inmigrada internacional. La Figura 3 muestra cómo encontramos con un un porcentaje porcentaje muymuy elevado elevado de segundas de segundas residencias residencias sobresobre el parque el parque municipal municipal de de viviend (especialmente viviendas (especialmenteenenbuena buenaparte parte de los Pirineos, de los Pirineos,pero perotambién también en en algunas algunas zonaszonas del interi de Tarragona del interior de Tarragona y Lleida), algunos y Lleida), algunosde de los los cuales tienen cuales tienenelevada elevadapresencia presenciadedeextranjeros, pe otros,Existen extranjeros. por elotros contrario, no esa veces municipios, así. Existen otros amunicipios, muy cercanos a veces los anteriores, muy cercanos a l que apenas tienen oferta de segundas anteriores, residencias que apenas tieneny la presencia oferta de población de segundas extranjera residencias también y la es de població presencia muy dispar. Aquí estambién extranjera importante tenerdispar. es muy en cuenta queesseimportante Aquí dan patrones de multirresidencia tener en cuenta que se dan patron en el caso de algunas personas de multirresidencia nacidas en el en el caso de extranjero algunas que sólo personas vivenentemporalmente nacidas el extranjero que sólo viv en Cataluña una parte del año, quienes quedan fuera de las estadísticas. temporalmente en Cataluña una parte del año, quienes quedan fuera de las estadísticas. Figura 3 PORCENTAJE DE SEGUNDAS RESIDENCIAS SOBRE EL PARQUE MUNICIPA DE VIVIENDAS EN LOS MICROPUEBLOS DE CATALUÑA (2011) Cuadernos de Turismo, 46, (2020), 319-347 1 INMIGRACIÓN INTERNACIONAL Y TURISMO EN ESPACIOS RURALES. EL CASO DE LOS… 331 Puesto que el análisis de correlaciones entre inmigración e infraestructura turística no aportó resultados lo suficientemente reveladores de la relación entre ambas variables, se procedió a la segmentación espacial de los datos mediante grupos de municipios homogéneos en cuanto a su oferta de alojamiento turístico. Concretamente, se realizó un análisis de clústeres, que definió el tipo de alojamiento turístico predominante en cada caso, que no único, en relación a la media del conjunto de micropueblos de Cataluña. Figura 3 PORCENTAJE DE SEGUNDAS RESIDENCIAS SOBRE EL PARQUE MUNICIPAL DE VIVIENDAS EN LOS MICROPUEBLOS DE CATALUÑA (2011) Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Instituto de Estadística de Cataluña. Fuente: Elaboración propia a partir de datos del Instituto de Estadística de Cataluña. Puesto que el análisis de correlaciones entre inmigración e infraestructura turística De esta forma, perfilamos seis categorías diferenciadas (véanse Figura 4 y Cuadro 2), aportado resultados lo suficientemente reveladores de la relación entre ambas variabl siendo la primera categoría aquella que incluye todos los municipios que no tienen ni una sola plazaprocedió a la turístico de alojamiento segmentación espacial reglado, aunque depueden sí que los datos mediante tener una grupos de muni mínima oferta homogéneos en cuanto a su oferta de alojamiento turístico. Concretamente, de segundas residencias, situados por casi todo el territorio excepto en el área pirenaica. La se reali análisis de clústeres, que definió el tipo de alojamiento turístico predominante segunda categoría incluye municipios con una oferta de alojamiento turístico diversificada en cada que no único, en relación a la media del conjunto de micropueblos de Cataluña. De esta forma, perfilamos seis categorías diferenciadas (véanse Figura 4 y Cuad siendo la primera categoría aquella queCuadernos incluye detodos Turismo, los46,municipios que no tienen n (2020), 319-347 sola plaza de alojamiento turístico reglado, aunque sí que pueden tener una mínima de segundas residencias, situados por casi todo el territorio excepto en el área pirenaic segunda categoría incluye municipios con una oferta de alojamiento turístico diversif 332 FRANCESC ROMAGOSA, CRISTÓBAL MENDOZA, LAIA MOJICA Y RICARD MORÉN-ALEGRET (donde no destaca un tipo concreto de alojamiento) pero en general bastante reducida en cifras absolutas de plazas. Son municipios repartidos por todo el territorio. La tercera cate- goría corresponde a los micropueblos cuya oferta de alojamiento destaca por una elevada presencia de establecimientos hoteleros. Son 12 municipios, la gran mayoría de los cuales están situados en los Pirineos, que, salvo alguna excepción, tienden a tener una presencia de población extranjera por encima de la media de los micropueblos. Figura 4 CLASIFICACIÓN DE LOS MICROPUEBLOS DE CATALUÑA POR TIPOLOGÍA DE ALOJAMIENTO CLASIFICACIÓN TURÍSTICODE DE LOS MICROPUEBLOS PREPONDERANTE CATALUÑA POREN TIPOLOGÍA RELACIÓN AL CONJUNTO DE MICROPUEBLOS (2019) DE ALOJAMIENTO TURÍSTICO PREPONDERANTE EN RELACIÓN AL CONJUNTO DE MICROPUEBLOS (2019) Fuente: Elaboración propia. Fuente: Elaboración propia. La cuarta categoría La cuarta categoríaformada formadaporpor municipios municipios con con una mayor una mayor presencia presencia de alojamientos de alojamientos propiamente rurales (41 municipios, situados en su gran mayoría en la propiamente rurales (41 municipios, situados en su gran mayoría en la mitad norte de mitad norte de Cataluña), por lo general tienen un nivel más bajo de presencia de población nacida en el Cataluña), por lo general tienen un nivel más bajo de presencia de población nacida en el extranjero en relación a la media de los micropueblos. La quinta categoría, por su parte, extranjero en relación a la media de los micropueblos. La quinta categoría, por su parte, destaca por ser municipios que tienen una elevada presencia de segundas residencias y por destaca por ser municipios que tienen una elevada presencia de segundas residencias y por lo tanto están muy especializados en turismo residencial. Son 89 municipios distribuidos lo tanto están muy especializados en turismo residencial. Son 89 municipios distribuidos por todo el territorio, con niveles muy variados de presencia de población inmigrante por todo el territorio, con niveles muy variados de presencia de población inmigrante extranjera. Algo parecido ocurre, finalmente, con la sexta categoría, caracterizada por municipios con una importante oferta de alojamiento turístico en forma de campings (14 municipios Cuadernos que, como de Turismo, en el 46, (2020), caso de los hoteles, se encuentran mayoritariamente en el sector 319-347 pirenaico). Cuadro 2 CLASIFICACIÓN DE LOS MICROPUEBLOS DE CATALUÑA POR TIPOLOGÍA INMIGRACIÓN INTERNACIONAL Y TURISMO EN ESPACIOS RURALES. EL CASO DE LOS… 333 extranjera. Algo parecido ocurre, finalmente, con la sexta categoría, caracterizada por municipios con una importante oferta de alojamiento turístico en forma de campings (14 municipios que, como en el caso de los hoteles, se encuentran mayoritariamente en el sector pirenaico). Cuadro 2 CLASIFICACIÓN DE LOS MICROPUEBLOS DE CATALUÑA POR TIPOLO- GÍA DE ALOJAMIENTO TURÍSTICO PREPONDERANTE Clúster Descripción Número de % de municipios municipios 1 Sin oferta de alojamiento turístico 57 16,9 2 Oferta turística reducida y heterogénea 124 36,8 3 Predominio de hoteles 12 3,6 4 Predominio de alojamientos de turismo rural 41 12,2 5 Predominio de segundas residencias 89 26,4 6 Predominio de camping 14 4,2 Fuente: Elaboración propia. En el caso concreto de la comarca de L’Alt Empordà, que se ha escogido como área de estudio específica para el análisis cualitativo que se presenta en el siguiente apartado, se puede afirmar que es un caso paradigmático de todo lo que se ha descrito hasta ahora para el conjunto de micropueblos de Cataluña. En este caso, se trata de una comarca en términos generales muy turística, pero donde la mayor parte de la oferta turística y, par- ticularmente la oferta de alojamiento turístico, se concentra a lo largo de los municipios costeros. Sin embargo, casi ninguno de ellos es un micropueblo (la única excepción es el municipio de Colera6). Además, L’Alt Empordà es una comarca con una elevada presencia de población nacida en el extranjero, hecho evidente tanto en los núcleos marcadamente turísticos de la costa como en los micropueblos del interior, de carácter más rural y con una econo- mía más diversificada, pero con una cierta importancia del sector primario. La Figura 4 muestra como los micropueblos de L’Alt Empordà tienen un perfil turístico bastante heterogéneo, con una elevada presencia de municipios (aproximadamente la mitad) con una oferta de alojamiento diversificada y no excesivamente elevada en número de plazas ofertadas, mientras que hay un número reducido de municipios que forman parte de los otros clústeres identificados, con la única excepción del clúster que comprende los muni- cipios especializados en oferta de establecimientos hoteleros, que en este caso no aparece. 6 Colera, según IDESCAT, después de superar los 500 habitantes en 1999 y mantenerse por encima de esa cifra durante años, bajó hasta los 481 habitantes en 2017 y posteriormente ha seguido perdiendo población, hasta los 448 empadronados en 2019. Cuadernos de Turismo, 46, (2020), 319-347 334 FRANCESC ROMAGOSA, CRISTÓBAL MENDOZA, LAIA MOJICA Y RICARD MORÉN-ALEGRET 5. ANÁLISIS CUALITATIVO: EL CASO DE L’ALT EMPORDÀ La parte de este artículo que incluye análisis cualitativo de datos obtenidos en entre- vistas con informantes, como ya se ha comentado anteriormente, se centra en la comarca de L’Alt Empordà (nordeste de la provincia de Girona), territorio muy interesante para abordar la relación entre inmigración y turismo, pues se trata de una comarca con un fuerte peso turístico7 que forma parte de la Costa Brava, uno de los principales destinos turísticos de Cataluña si se consideran las cifras de oferta y demanda del sector. Además, L’Alt Empordà también tiene una elevada presencia de inmigrantes internacionales y extranjeros. Según el Instituto de Estadística de Cataluña, IDESCAT, L’Alt Empordà era en 2018 una de las dos únicas comarcas catalanas con un porcentaje de inmigración extranjera superior al 20% de la población total (23,9%), junto con La Segarra (Lleida)8. L’Alt Empordà destaca también por ser una de las comarcas con más micropueblos de Cataluña: veintinueve de sus municipios (el 40% del total) tienen menos de 500 habitantes empadronados, que suman 7.755 habitantes, lo que representa el 5,2% de la población de la comarca. Otra característica de la comarca es que en todos sus micropueblos reside población nacida en el extranjero. Según los datos del padrón continuo de población, el 44,4% de la población de los micropueblos de L’Alt Empordà no es nacida en el mismo municipio en el que reside: el 22,9% son inmigrantes intercomarcales, el 7,4% inmigrantes interprovinciales y el 14,3% inmigrantes internacionales. De los 1.190 residentes en micro- pueblos de la comarca que son nacidos en el extranjero (el 15,3% de la población total), 493 (4 de cada 10) son originarios de países pertenecientes a la UE-25, es decir, de países cuyo perfil de inmigrante suele coincidir, en buena parte, con el perfil del inmigrante de recreación, muy asociado al turismo residencial y al modelo de emprendedor turístico. Los que más abundan son los nacidos en Francia (204), seguidos a mucha distancia de los procedentes del Reino Unido (67) y Alemania (52). Este perfil de inmigrantes supone el 6,4% de la población de los micropueblos de la comarca, siendo este porcentaje tres veces más elevado que la media para el conjunto de Cataluña (2,2%), lo cual indica una cierta especialización de L’Alt Empordà con respecto a este perfil de inmigrantes. El análisis cualitativo analiza cuatro tipos de relaciones entre inmigración y turismo, que se han establecido a partir de los resultados de las entrevistas realizadas y de la revi- sión bibliográfica y documental. Así, se ha diferenciado una primera relación que trata sobre la inmigración y el turismo residencial en los micropueblos, otra sobre el papel del empresariado turístico extranjero en el turismo rural, una tercera sobre la relación entre el turismo rural y el sector agrario desde el punto de vista de los inmigrantes y, finalmente, se aborda la relación de los inmigrantes de los micropueblos con la naturaleza, la cultura y el denominado “idilio rural”. 7 Algunos indicadores que muestran este importante peso turístico de la comarca en el contexto de Cata- luña, de acuerdo con los datos estadísticos publicados por IDESCAT, son, en datos de 2018: es la quinta comarca con mayor presencia de población estacional estimada (+19.502) y la sexta con mayor oferta de plazas (51.315) de alojamiento turístico reglado (hoteles, campings y turismo rural), siendo la segunda con mayor oferta de plazas de camping (35.322). 8 Ver: https://www.idescat.cat/poblacioestrangera/?b=4 Cuadernos de Turismo, 46, (2020), 319-347 INMIGRACIÓN INTERNACIONAL Y TURISMO EN ESPACIOS RURALES. EL CASO DE LOS… 335 5.1. El turismo residencial El turismo residencial implica en sí mismo movilidad de la población. De hecho, el turismo residencial comporta una reflexión sobre la movilidad y la residencia de las per- sonas, en el sentido que, en algunos casos, la segunda residencia pasa a ser el domicilio permanente en un momento diferente del ciclo de vida de las personas o ambas residen- cias (la primera y la segunda) se alternan en períodos similares, en lo que se ha definido como “multirresidencia” (Hiernaux-Nicolas, 2010). Nuestro proyecto de investigación no se centraba especialmente en las personas extranjeras que no tenían su residencia perma- nente en España, con lo que este fenómeno no se analiza en profundidad. Sin embargo, los datos agregados y las opiniones de los informantes clave en la zona de estudio apuntan la relevancia del turismo residencial como un elemento clave para entender el dinamismo económico en algunos micropueblos. Una parte importante de estos turistas residenciales son personas jubiladas no españolas que, en algunos casos, pasan temporadas largas en la zona de estudio y que por lo tanto no quedan reflejadas en las estadísticas ni como residentes permanentes ni siquiera como turistas por el hecho que no se dispone de datos sobre población estacional a escala de micropueblos (sólo para las principales ciudades y núcleos turísticos). En la Figura 3, se puede observar que la presencia de segundas residencias en los micropueblos de L’Alt Empordà es muy variada, con micropueblos altamente especiali- zados en este tipo de viviendas, mientras que existen otros con una presencia muy testi- monial. El turismo residencial es visto, en general, como una opción positiva, en cuanto permite la rehabilitación de casas e inyecta vida a los pequeños núcleos de población. Varios informantes clave, particularmente los alcaldes y alcaldesas de la comarca, señalan, de forma recurrente, que la mejora de las comunicaciones con el Área Metropolitana de Barcelona - particularmente la llegada del tren de alta velocidad a la capital comarcal, Figueres - han comportado que un número importante de turistas residenciales hayan deci- dido fijar su residencia permanente en el área de estudio. En este sentido, las estadísticas que reflejan una baja presencia de segundas residencias, en algunos casos pueden ocultar la existencia de antiguas segundas residencias que sus antiguos usuarios han convertido en vivienda principal. El aumento de habitantes posibilita una serie de servicios (como escuela, bar o tienda) que son altamente valorados por los micropueblos, no sólo por los servicios en sí, sino porque se dota a las comunidades de vida social y, en algunos casos, asociativa. Las segundas residencias también se ven con ciertas reticencias al ser demandantes de puntas de servicio y al hecho que los turistas residenciales no forman parte de la vida de los pueblos de forma permanente. En este sentido, una informante clave perteneciente a una relevante organización ecologista comarcal nos indicó lo siguiente: “el turismo trae bolsas de pobreza muy importantes. Aquí en la comarca hay mucha gente vinculada o asociada al turismo y, por tanto, son unos servicios que solo están en verano. Es muy difícil que un empresario pueda vivir de trabajar solo en verano…, pero los trabajado- res, segurísimo, que no pueden. Esto genera distorsiones muy importantes” (Mujer, 45, España, representante ecologista). Cuadernos de Turismo, 46, (2020), 319-347 336 FRANCESC ROMAGOSA, CRISTÓBAL MENDOZA, LAIA MOJICA Y RICARD MORÉN-ALEGRET Para evitar que el dominio de las segundas residencias incida en una periurbanización negativa de los micropueblos, facilitada por la mejora de las comunicaciones, algunos municipios apuestan por una serie de actividades que cuentan con el apoyo de asociacio- nes culturales y lúdicas. Es más, la llegada de nuevos residentes temporales y de turistas han impulsado diferentes actividades originales, nuevas ideas en torno a la cultura, espe- cialmente en los meses de verano que cuentan con mayor afluencia turística. A título de ejemplo, Vilamaniscle dispone de un festival de jazz que, de acuerdo con un informante clave del municipio, ha atraído a nuevos residentes que conocieron el municipio a través del festival y que, posteriormente, decidieron vivir en el mismo: Organizamos un festival de jazz desde hace 11 años, que es bastante reconocido. La gente del pueblo se involucra en su organización y el escenario es el mismo pueblo. No se cierra el pueblo. Puedes venir a escuchar jazz sin pagar. Si pagas, puedes comer y beber vino (…) Es un paseo de vinos y jazz. El año pasado, tuvi- mos 108 voluntarios del pueblo que montaron las barras, que hicieron la comida, que vendieron las entradas. Todo esto nos da identidad, mucha personalidad como pueblo. Nos permite diferenciarnos de tantos y tantos festivales que hay. Contrata- mos grupos de jazz, conocidos, porque alguien del pueblo está en ese mundo (…) Hemos detectado que muchas casas se han vendido a gente de Terrassa [ciudad de la provincia de Barcelona] y creo que no es casual, porque ya sabes que Terrassa tiene mucha tradición de jazz. Con este festival, las bodegas y un vino de calidad, nos hemos puesto en el mapa en el Empordà, incluso en Girona. Tenemos un nombre propio. Nos hemos quitado esa sensación de aislamiento que teníamos (Hombre, 51, España, representante político) Una parte notable de estos turistas residenciales son jubilados europeos no españo- les que alternan períodos en su país de origen y en España, en la línea de lo observado en otros estudios, como es el caso de la investigación de Lardiés et al. (2016) sobre el turismo residencial en la frontera norte de México. Cabe destacar, no obstante, y como ya se ha comentado anteriormente, que en el caso de L’Alt Empordà una parte de los turis- tas (residenciales) acaban, finalmente por fijar su residencia en la comarca. El ejemplo siguiente permite ilustrar este patrón. Se trata de una pareja que conocía la zona como turista y vivía en Suiza, pero que decidió establecerse en un micropueblo de la comarca tras la jubilación de ambos: Cuando [mi pareja] se retiró, pensamos en irnos a Nicaragua. Llevábamos varios años viniendo aquí, de vacaciones, y nos gustaba muchísimo esta zona y entonces le dije que, en vez de irnos para Nicaragua, nos podíamos venir para aquí porque tenemos amigos, tenemos toda nuestra familia y amigos en Ginebra. Están sus dos hijas también. Y si nos vamos a Nicaragua, nunca los vamos a poder ver así a menudo, como los podemos [ver] ahora. Y así decidimos venirnos para aquí. Ya teníamos una vida social, tenemos amigos. A mí me gusta mucho (Mujer, 62, Nicaragua, jubilada) Cuadernos de Turismo, 46, (2020), 319-347 INMIGRACIÓN INTERNACIONAL Y TURISMO EN ESPACIOS RURALES. EL CASO DE LOS… 337 Hace más de treinta años que vengo aquí a esta zona. La primera vez fue por casua- lidad, en una cita con amigos en un camping aquí cerca, y me gustó. Cada año o casi cada año venía de vacaciones. Y por eso fue bastante fácil mudarnos aquí. Ya conocemos la vida de la comarca, las carreteras, las autopistas, los negocios… y claro, los amigos de nuestros amigos son nuestros amigos, porque la familia se va extinguiendo (Hombre, 62, Suiza, jubilado) 5.2. El turismo rural: el empresariado turístico extranjero El trabajo de campo puso en evidencia la relevancia de las actividades empresariales turísticas entre los inmigrantes entrevistados de la Unión Europea, como también hizo Lardiés-Bosque (1999) en un estudio pionero sobre empresarios extranjeros en el sector turístico en Cataluña y Languedoc. En el caso de nuestros entrevistados, probablemente porque nuestra área de estudio son los micropueblos, estas actividades son básicamente establecimientos de turismo rural. Un ejemplo ilustrativo de este tipo de inmigrante empresario es uno de nacionalidad italiana que decidió comprar una casa con 50 años y rehabilitarla para uso turístico, gracias a un apoyo LEADER. A la hora de presentar el proyecto, argumentó que el negocio daría vida al pueblo. En este caso, según sus palabras, la casa rural fue la culminación de un sueño, después de toda una vida trabajando como asalariado. Este entrevistado mantiene una red contactos en el territorio, como la cooperativa viní- cola de un pueblo vecino, de tal manera que este emprendedor también oferta una serie de servicios turísticos de la comarca a sus clientes, creando sinergias a nivel local. Así nos explica durante la entrevista su visión del turismo, que considera debería estar alejada del patrón tradicional de sol y playa: Más que turismo de sol y playa, se debería apostar por un turismo diferente. Cuando vi esta casa, me enamoré de ella. El pueblo tiene un poco de todo, no está lejos de Figueres, está bien conectado, con Francia, Llançà (...) Colaboro con la cooperativa de Espolla, hacemos almuerzos o comidas en el verano, entre viñas, piedra seca, dólmenes, donde termina la llanura del Empordà. (...) Es una actividad que permite conocer la zona, prueban nuestros productos. El vino y la gastronomía son quizá lo más fácil. Los productos tienen historia...(Hombre, 48, Italia, empresario) Como pone de manifiesto este entrevistado, para algunas áreas rurales, la vinicultura y la gastronomía locales son elementos relevantes para atraer visitantes, de la misma manera que el turismo tiene efectos económicos multiplicadores en la producción agrícola (véase, en este sentido, Hall, 2004). En el caso concreto de España, el turismo vitivinícola está muy consolidado en zonas con presencia de grandes bodegas, como La Rioja o El Pene- dès. En algunos casos, las actividades de visita a viñedos y bodegas se complementan con paseos a caballo, representaciones teatrales o eventos gastronómicos (Gómez y Molina, 2012). En el caso de L’Alt Empordà, comarca que desde 1975 cuenta con Denominación Cuadernos de Turismo, 46, (2020), 319-347 338 FRANCESC ROMAGOSA, CRISTÓBAL MENDOZA, LAIA MOJICA Y RICARD MORÉN-ALEGRET de Origen (D.O.) compartida con la comarca vecina de El Baix Empordà9, quizá porque la producción está más dispersa en pequeños productores vitivinícolas y cooperativas, este tipo de turismo se encuentra poco desarrollado, aunque alguna iniciativa se da, como las mencionadas por el anterior entrevistado. En todo caso, los viñedos y las bodegas, aunados a su medio natural, se pueden considerar un atractivo turístico con gran potencial en L’Alt Empordà. Otro tipo de turismo es el impulsado por personas inmigradas con otras prioridades, como es el caso de una persona de origen holandés que, con su pareja, han desarrollado una empresa orientada a dar entrenamiento especializado a personas del mundo de los negocios, una actividad relativamente poco desarrollada en la comarca. Este entrevistado, jubilado de una universidad holandesa, explica que ha desarrollado una metodología para dar asesoramiento especializado, a partir de una filosofía aparentemente propia: Económicamente [lo que necesitamos] es un cambio de narrativa, que implique que la gente busque el significado de la vida, que ya no quiera más cosas porque tenemos muchas cosas (...) Normalmente somos nosotros dos [él y su pareja]. Atraemos a consultores o hacemos training para empresas para ayudar a buscar su razón de ser, sus valores, para incorporarlos a su empresa. También tenemos VIP training, para líderes que quieren transformarse a sí mismos antes de transformar su empresa. Son 100 horas y compran este paquete que puede durar un año más o menos y vienen aquí o vía videoconferencia (…) Entran en un proceso de trans- formación brutal, con métodos filosóficos, porque son métodos más grandes que la psicología, porque la filosofía no tiene límites (Hombre, 68, Países Bajos, jubilado y trabajador autónomo) El turismo de bienestar y salud es una línea interesante a partir de la cual poder orga- nizar pequeños negocios en ambientes rurales y/o de montaña, como pone de manifiesto nuestro entrevistado y que encuentra eco en diversos lugares, como ilustra un estudio de caso australiano publicado por Gill et al. (2019). No nos interesaría tanto, en este artículo, apuntar aquellas actividades turísticas poco desarrolladas en la zona de estudio, sino subrayar el papel innovador que juegan los empresarios y emprendedores inmigrantes extranjeros aportando nuevas iniciativas en áreas de negocio poco exploradas en L’Alt Empordà, particularmente en los pequeños pueblos. En esta misma línea, finalmente, encontramos a otro entrevistado que, también una vez jubilado, decide emprender una actividad empresarial. Es el caso de un hombre alemán que, con su pareja, decide ocuparse del bar/restaurante de un micropueblo. En la entrevista, puso de manifiesto que no se trataba tanto de un negocio, sino de una 9 Tal y como se indica en la página web de la D.O., “la aprobación por parte del Ministerio de Agricultura, el año 1975, de la Denominación de Origen Ampurdán-Costa Brava para los vinos ampurdaneses (Orden de 19 de mayo de 1975, publicada en el BOE núm. 153, de 27 de junio) representó el reconocimiento oficial de que estos vinos han logrado, después de muchos años, unos niveles de prestigio y calidad suficientes para competir en el mercado con vinos de otras procedencias” (https://www.doemporda.cat/es/el-consejo-regulador.html). A partir de 2006 la D.O. pasó a denominarse Empordà. Cuadernos de Turismo, 46, (2020), 319-347 INMIGRACIÓN INTERNACIONAL Y TURISMO EN ESPACIOS RURALES. EL CASO DE LOS… 339 actividad que le permitía estar activo y que no requería gran esfuerzo ni físico ni eco- nómico, dado que se había dedicado al sector de la restauración toda su vida. El local, por su parte, era propiedad del ayuntamiento y no se pagaba alquiler por el mismo. Estos dos ejemplos anteriores van en la línea de lo apuntado durante las últimas décadas por algunos estudios que abordan la relevancia del fenómeno de los “lifestyle entrepre- neurs”, o empresarios que inician o retoman negocios una vez se han jubilado (véase, por ejemplo, Ateljevic y Doorne, 2000). A pesar del potencial beneficio para los pueblos de este tipo de inmigrante, otros estudios más recientes desarrollados en países europeos (Eimermann y Kordel, 2018) indican que el deseo de algunos “lifestyle entrepreneurs” por tener relaciones sociales y económicas con la población local se puede trasladar a la realidad sólo hasta cierto punto, debido entre otros factores a su alta movilidad y las interrupciones temporales de su residencia. Esto lleva a poner sobre la mesa la importan- cia de algunas instituciones (locales, nacionales o internacionales) como mediadoras y facilitadoras en pueblos y áreas rurales de la posibilidad (y la continuidad) de relaciones humanas en general y de negocios en particular. 5.3. Turismo rural y agricultura, actividades complementarias Los entrevistados anteriores ponen de manifiesto que el contacto con la naturaleza y el territorio son fundamentales para el desarrollo de un turismo alejado del modelo de sol y playa; un referente innegable e incontestable en el caso de una comarca que forma parte de la Costa Brava. En este sentido, es interesante constatar que algunos empre- sarios inmigrantes extranjeros combinan negocios turísticos con actividades agrícolas. Por ejemplo, estaríamos hablando de empresarios que, en sus tierras agrícolas, disponen de una casa o masía que han habilitado como vivienda de turismo rural. Es el caso una mujer italiana de 38 años, quien decidió seguir a su marido, originario de la comarca de L’Alt Empordà y propietario de unas tierras que heredó de la familia. Ella y su marido producen vino ecológico, cuentan con una bodega donde venden el producto y una casa independiente que, tras ser reparada, sirve como vivienda turística. El proyecto tomó años y contó con alguna complicación burocrática. En la entrevista nos resumió todo el proceso según su punto de vista: La casa que está al lado de la masía es también nuestra. La construimos con la visión de diversificar la actividad agraria. Pedimos una subvención para poder rea- lizarla, pero no fue bien y la hicimos sin subvención. No teníamos previsto antes –estamos hablando de 2008-2009 –mantener la bodega, sino hacer un proyecto de turismo rural más ambicioso. Pedimos una ayuda a ADRINOC10, pero después se complicó la gestión del permiso de obras en el pueblo. Así, renunciamos a todo, a la ayuda de ADRINOC. No han ayudado en nada. Decidimos hacer la bodega y una casa rural más modesta. La bodega se construyó con la ayuda para incorporación de jóvenes en la agricultura (Mujer, 48, Italia, empresaria) 10 ADRINOC es el acrónimo de la Asociación para el Desarrollo Rural Integral de la Zona Nororiental de Cataluña, entidad que co-gestiona las ayudas LEADER de la Unión Europea. Ver: https://adrinoc.cat Cuadernos de Turismo, 46, (2020), 319-347 340 FRANCESC ROMAGOSA, CRISTÓBAL MENDOZA, LAIA MOJICA Y RICARD MORÉN-ALEGRET En este sentido, una técnica de ADRINOC nos explicó en una entrevista cuáles son sus objetivos como asociación y subrayó que estaban sujetos a la normativa y requerimientos administrativos vigentes. En sus propias palabras: Somos una entidad público-privada. La idea del Departamento de Agricultura y Ganadería (de la Generalitat de Cataluña) es que la gestión se acerque al territorio, que el territorio decida en qué se tiene que invertir el dinero público. Tenemos como asociados a los ayuntamientos y las entidades públicas del territorio, pero también buscamos la colaboración con entidades privadas como la DO del vino, el sector cárnico, la gente de turismo, de juventud, de formación, porque, a la hora de escoger los proyectos, haya también participación privada (…) Estamos “atados” legalmente a la convocatoria pública, a la normativa, a los requisitos establecidos, pero el territorio tiene alguna capacidad de influencia, de decisión (Mujer, 41, España, personal técnico administrativo) Otro entrevistado relacionado con el sector primario que aporta una visión com- plementaria es un inmigrante alemán de 65 años que ha vivido más de 30 años en un micropueblo y que pasó de la agricultura al turismo rural; un proceso que se fue gestando a lo largo del tiempo. En cierta manera, se podría interpretar que el territorio facilita los negocios relacionados con el sector agrario y el turismo, y que los entrevistados se van adaptando a medida que cambian tanto la coyuntura económica como las propias prioridades personales. Comencé con frutales y una pequeña granja hace más de 30 años. Compré el terreno con todos mis ahorros. Aquí trabajaba con quien era mi mujer y unos amigos. Comencé de cero. Después tuve ocas, porque un conocido abrió una fábrica de patés y foie-gras. La cosa funcionó durante un tiempo. Después conocí a alguien que me habló de un programa de reinserción para jóvenes del gobierno alemán que enviaba a jóvenes “problemáticos” a zonas aisladas en el extranjero, una especie de residencia y este lugar es ideal porque estamos bien aislados y los chicos eran bastante antisociales. Esa colaboración duró 10 años. El gobierno pagaba muy bien y el dinero ahorrado me permitió construir las casas de turismo rural. Y, hace un par de años, ya me cansé y ahora prefiero alquilar los apartamentos todo el año a gente que conozco, a amigos (Hombre, 65, Alemania, jubilado y empresario). Las evidencias recogidas durante el trabajo de campo realizado en 2019 concuerdan con lo observado por otros estudios del turismo en espacios rurales que también ponen de manifiesto que el turismo en los pueblos se debería considerar como parte de un proceso socioeconómico más general, por ejemplo, al permitir que familias complementen sus ingresos o al tener un efecto multiplicador en otras actividades económicas (Hall, 2004; Morén-Alegret y Wladyka, 2019; Tulla, 2019). Cuadernos de Turismo, 46, (2020), 319-347 INMIGRACIÓN INTERNACIONAL Y TURISMO EN ESPACIOS RURALES. EL CASO DE LOS… 341 5.4. Naturaleza, cultura y el “idílico rural” Una clasificación clásica de las actividades turísticas en las zonas rurales distingue entre aquellas que consumen mucho espacio y requieren de inversiones a gran escala (por ejemplo, pistas de esquí) y, por otro lado, actividades que usan el medio natural y tienen un menor impacto en los usos del suelo. Este último incluiría “natururbanización”, la atracción del medio natural, el turismo rural, el turismo de aventura, entre otros (Tulla, 2019). Todos los entrevistados, al margen de estar involucrados en actividades empresa- riales, mencionan la naturaleza, el medio natural, la tranquilidad del medio natural como elementos fundamentales para explicar la opción de vivir en micropueblos. En algún caso, no es sólo una opción de vida, sino una necesidad de salud, como ya se avanzó en estudios preliminares previos (Morén-Alegret et al., 2012) y es el caso de una persona de nacionalidad alemana que ha residido en la comarca durante más de 20 años: Yo tengo dos problemas de salud graves, pero controlados. Necesitaba descansar, tranquilidad, respirar aire puro. Por eso, hablando con mi pareja, decidimos vivir en un sitio tranquilo, sin mucho movimiento, donde podamos respirar, porque el año pasado tuve una operación de pulmón. No puedo hacer esfuerzos y me cuesta respi- rar. Y en una ciudad como La Jonquera o Figueres me cuesta respirar, y aquí tengo aire, tranquilidad. No oigo nada de ruido, y ésa es la historia. Por mis problemas de salud, estamos aquí (Hombre, 65, Alemania, jubilado y trabajador autónomo) El turismo de naturaleza se complementa con el de patrimonio y cultura en zonas rurales (MacDonald y Jolliffe, 2003). En esa línea, la mayoría de micropueblos han optado por impulsar celebraciones relacionadas con tradiciones populares o han creado otras recreando antiguas festividades, con una clara intención de crear identidad (“fer poble”, expresión catalana que se puede traducir como “hacer pueblo”, en las propias palabras de una alcaldesa de la zona). Estas reinterpretaciones de la tradición y la cultura están pen- sadas para atraer tanto a los turistas ‘clásicos’, como a los turistas residenciales, que quizá no perciben tanto la realidad de los pueblos como propia. Una alcaldesa de un micropueblo de L’Alt Empordà nos explicó, en detalle, su visión de las fiestas que se organizan en su municipio durante la entrevista: Hemos innovado, por ejemplo, en la Firaflor, que es la fiesta del campo. Era la fiesta de San Isidro, que consistía en una misa y un pregón donde los payeses daban las gracias y auguraban una buena cosecha, se bendecían las espigas, se bailaban sardanas, había aperitivo. Cada vez asistía menos gente. Vi en un libro de historia del pueblo que, antes por San Isidro, se sacaba, en procesión, al santo por las calles del pueblo y la gente engalanaba los balcones con flores. Decidimos retomar esa parte de la tradición, pero sin la procesión del santo y ahora hacemos una feria de flores. Mantenemos la parte religiosa, con las espigas bendecidas, la misa y el pregón, pero añadimos, por ejemplo, un coro de góspel. Decoramos las calles, ponemos paradas de artesanía, organizamos conciertos y charlas, y cosas para los niños. De esta forma, viene gente de fuera y tenemos actividades para todo Cuadernos de Turismo, 46, (2020), 319-347 342 FRANCESC ROMAGOSA, CRISTÓBAL MENDOZA, LAIA MOJICA Y RICARD MORÉN-ALEGRET el mundo. También hemos recuperado la fiesta de San Martín que se había perdido (…) No podía perder su identidad y hemos recuperado la fiesta (Mujer, 44, España, representante político) En una misma línea, algunos de nuestros entrevistados participan en la creación cultu- ral, en la mayoría de casos como trabajadores autónomos. Es el caso de una entrevistada de nacionalidad británica quien nos explicó que en el micropueblo donde residía había una comunidad internacional de artistas muy activa, desde cineastas hasta músicos. Esta misma persona, que también colaboraba en la empresa de esencias de productos naturales de su marido, cuenta con un proyecto musical propio. Durante la entrevista opinó que el hecho de vivir en un entorno rural comportaba sinergias positivas en la creación musical. En esa misma línea, y también con una visión de proporcionar un servicio a la comunidad, organiza conciertos de música clásica en las iglesias de L’Alt Empordà: Además de la empresa de esencias y perfumes, trabajo como músico. Ahora estoy tocando en un grupo de música barroca y tengo mis propios proyectos. Llevo organizando, además, conciertos durante los últimos diez años en las iglesias de la comarca. ¿Cuál ha sido la acogida entre la población? Muy buena. Es mi manera de hacer música y de pensar la música, siempre de forma innovadora. Escribo música, la canto, intento “deformalizarla”, quitarle el formalismo a los conciertos de música clásica. Además, he traído grupos aquí que no son músicos clásicos, porque tienen una actitud de improvisación, de conectar con la gente, un interés por las nuevas tendencias musicales (Mujer, 40, Reino Unido, trabajadora autónoma) Aunque esta entrevistada apunta que sus proyectos innovadores de música son bien recibidos entre la población local, otros son de la opinión que “se da una cierta cerrazón, aquí hay mucha gente que ha hecho siempre su vida, les cuesta hacer un cambio” (Hom- bre, 60, Italia, empresario). Esta resistencia al cambio puede hacer difícil dar una nueva orientación a las actividades turísticas o, desde otro punto de vista, discutir qué tipo de crecimiento económico o turístico se quieren plantear en los micropueblos. El idilio se puede romper. El siguiente extracto proviene de una entrevista a una persona de nacio- nalidad belga que se siente frustrada, ante la imposibilidad de llevar a cabo proyectos de desarrollo sostenible en su municipio: Pienso que sería muy interesante un modelo de cooperativa municipal. Era una ilusión mía, cuando llegué aquí hace 17 años. Es un proyecto que se podría hacer en un pueblo como éste; la idea, por ejemplo, de tener un pueblo sostenible que aquí se podría hacer, pero en una ciudad sería imposible. Sería tan guay tener un proyecto de este tipo. Pero, cuando ves las dinámicas de pueblo... la gente que ha vivido aquí toda la vida no siempre está abierta a estas ideas. Las tradiciones chocan con las ideas de la gente que viene de fuera y poder compaginar estas dos visiones cuesta un poco (…) Al principio, intenté organizar un debate sobre el futuro que querría- mos para el pueblo, nuestro pueblo ideal. Madre mía. No hay cultura de debatir, de Cuadernos de Turismo, 46, (2020), 319-347 INMIGRACIÓN INTERNACIONAL Y TURISMO EN ESPACIOS RURALES. EL CASO DE LOS… 343 discutir. Había dos bandos. Era el momento del boom [económico e inmobiliario, anterior a la crisis de 2008], había gente que quería que el pueblo creciera y decían que debíamos construir una urbanización y otros que, no, urbanizaciones no. Una guerra. Me decepcionó mucho ver que era imposible hablar con la gente. Nunca más. Y, además, esa actitud de que nosotros no tenemos que hacer nada, que el ayuntamiento se tiene que encargar de todo. Las cinco personas que están en el ayuntamiento no pueden hacer todas estas cosas. Debe ser un proyecto de pueblo, compartido. No existe esa mentalidad (Mujer, 58, Bélgica, trabajadora autónoma) Estas cuestiones planteadas por una inmigrante belga enlazan con otros estudios en los que se han analizado experiencias y conflictos vinculados a lo que puede considerarse ruralfobia por parte de algunos inmigrantes que residen en el medio rural (Morén-Alegret, 2008; Pérez Soriano, 2013). A algunos de ellos les gusta la tranquilidad del campo, pero querrían importar a los pueblos aspectos típicos de cierta (idealizada) cultura urbana. 6. CONCLUSIONES El artículo ha contribuido a un mejor conocimiento de las relaciones que se establecen entre los espacios rurales, la inmigración (particularmente la inmigración internacional) y el turismo. En el caso específico de Cataluña, hemos podido constatar que la presencia de población nacida en el extranjero en los municipios de menos de 500 habitantes es muy variable y no responde a un patrón de distribución específico. Al contrario, se dan situaciones muy diversas y dispares en el conjunto de los 337 municipios analizados. La mayor presencia de inmigrantes internacionales en muchos casos coincide con municipios con una elevada oferta de alojamiento turístico, especialmente del sector hotelero, mien- tras que una baja presencia de inmigrantes internacionales suele coincidir con una oferta notable de alojamiento en establecimientos de turismo rural, siendo evidente este doble modelo diferenciado de atracción laboral o económica asociada al turismo. Pero también se da la situación de elevadas presencias de población nacida en el extranjero en algunos municipios con bajos niveles de oferta de alojamiento turístico. Este hecho se explica por la presencia en esos municipios rurales de otros sectores económicos que atraen a la inmigración internacional (agricultura y ganadería intensivas, otros servi- cios). Pero una parte importante de esa población nacida en el extranjero que reside en micropueblos corresponde al modelo de inmigrante definido como “lifestyle immigrant” o inmigrante de recreación. En el caso analizado de la comarca de L’Alt Empordà, este perfil podría oscilar entre el 30 y el 40% de los nacidos en el extranjero. Este hecho es relevante desde la perspectiva que adopta este artículo, porque este modelo de migración al mundo rural por parte de población proveniente (en su mayoría) de países de la Europa occidental, nórdica y central, tiene un marcado componente turístico, ya que se asocia en buena parte al turismo residencial, pero también al rol dinamizador del inmigrante empresario o emprendedor, muy a menudo vinculado al sector turístico o a sectores afines como el cultural y el del ocio. Efectivamente, tal como ha quedado demostrado a partir del trabajo de campo de carácter cualitativo realizado en la comarca de L’Alt Empordà, varios de estos inmigrantes fueron inicialmente turistas convencionales o turistas residenciales Cuadernos de Turismo, 46, (2020), 319-347 344 FRANCESC ROMAGOSA, CRISTÓBAL MENDOZA, LAIA MOJICA Y RICARD MORÉN-ALEGRET que pasaban largos períodos en estos municipios y finalmente decidieron establecerse de forma permanente en los mismos; algunos de ellos para disfrutar de su jubilación, otros para empezar una nueva actividad económica. Tal como se ha apuntado previamente, el turismo residencial es un elemento clave para entender el dinamismo económico en algu- nos micropueblos y, a la vez, un elemento que atrae inmigración internacional. El estudio de caso de L’Alt Empordà ha permitido no sólo identificar la importancia del turismo residencial para los micropueblos en relación a la inmigración internacional, sino también el caso del turismo rural. En este caso, aunque cuantitativamente son menos los inmigrantes emprendedores que han creado un negocio ligado al turismo en el medio rural, cualitativamente desempeñan un papel relevante para esos micropueblos, generando nuevas actividades y conectando distintos sectores productivos, como el agropecuario, el artístico, educativo u otros que tienden a establecer relaciones simbióticas y favorecen el desarrollo sostenible del territorio. En su mayoría, responden al modelo de inmigrante emprendedor asociado al estilo de vida (“lifestyle entrepreneur”), el cual valora de forma primordial la calidad de vida en el medio rural, basada principalmente en la calidad ambiental del entorno, la tranquilidad, el clima(en este caso, mediterráneo) y el acceso a unos servicios de calidad, aspectos que ofrecen, en su mayoría, los micropueblos analizados. A modo de reflexión final, sugerimos que, de cara al futuro, sería interesante que las administraciones públicas regionales, nacionales y europeas tuvieran más en cuenta la creciente diversidad de personas existente en algunos micropueblos y fomentasen el despliegue del potencial que suponen los emprendedores inmigrantes para la interna- cionalización de la economía local y su desarrollo sostenible. En este sentido, recientes iniciativas ministeriales para fomentar la diversificación temporal (para desestacionalizar los flujos turísticos) y la diversificación geográfica (para que los beneficios de la actividad turística lleguen a todos los territorios) marcan objetivos interesantes a tener en cuenta11. Junto con otros sectores, el turismo es un sector dinámico que contribuye ya al desarrollo socioeconómico de cada vez más territorios rurales. El reto es que esta tendencia se pueda consolidar y llegar a un mayor número de espacios rurales. 7. BIBLIOGRAFÍA ALDOMÀ, I. 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