RELACIONES INTERNACIONALES Venezuela, laboratorio de la guerra híbrida del siglo xxi Venezuela, 21st century hybrid war laboratory Dra. C. Arantxa Tirado Sánchez Doctora en Relaciones Internacionales por la Universidad Autónoma de Barcelona. Doctora en Estudios Latinoamericanos por la Universidad Nacional Autónoma de México. Maestra en Estudios Latinoamericanos y Licenciada en Ciencias Políticas y de la Administración. Profesora Asociada Departamento de Ciencia Política y de Derecho Público, Facultad de Ciencias Políticas y Sociología, Universidad Autónoma de Barcelona, e-mail: arantxa.tirado@gmail.com. ORCID iD: 0000-0002-6928-1803 Recibido: 14 de agosto de 2020 Aprobado: 1 de septiembre de 2020 RESUMEN Como sucedió antes con la Revolución Cubana, el inicio de un proceso revoluciona- rio en Venezuela desatado tras la llegada al poder de Hugo Chávez en 1999 provocó todo tipo de respuestas y ataques por parte de los centros hegemónicos mundiales. Las formas de ataque a la Revolución Bolivariana han sido constantes a lo largo de estos más de veinte años y, dada su pluralidad, podrían enmarcarse bajo el para- guas de la guerra híbrida, un concepto que ha tomado fuerza en los últimos años para caracterizar la manera en que se desarrollan los conflictos en el siglo xxi. En este artículo se caracterizará esta nueva (o no tan nueva) modalidad de guerra aplicada para el cambio de régimen en Venezuela detallándose algunos ejemplos de cómo se ha utilizado para desplegar un cerco de amplio espectro hacia este país que, en los últimos años, se ha ido estrechando bajo el Gobierno de Nicolás Maduro. Palabras clave Venezuela, Guerra Híbrida, Revolución Bolivariana. ABSTRACT As happened before with the Cuban Revolution, the beginning of a revolutionary process in Venezuela, unleashed after Hugo Chávez came to power in 1999, pro- voked all kinds of responses and attacks by the world’s hegemonic centers. The forms of attack on the Bolivarian Revolution have been constant throughout these more than twenty years and, given their plurality, they could be framed under the con- cept of hybrid warfare. It has gained strength in recent years to characterize the way in which conflicts develop in the XXI century. This chapter will characterize this new (or not so new) modality of war applied for regime change in Venezuela, detailing some examples of how it has been used to deploy a broad spectrum fence to this country that, in recent years, it has been narrowing under the government of Nicolás Maduro. Keywords Venezuela, Hybrid War, Bolivarian Revolution. INTRODUCCIÓN ceso histórico, tiene raíces mucho más profundas Una revolución bajo asedio que conectan con las luchas del pueblo venezolano desde la Independencia hasta bien entrado el siglo La Revolución Bolivariana inicia formalmente xx. Se puede afirmar que es un contínuum histó- con la toma de posesión de Hugo Chávez el 2 de rico que coincide con ese hilo rojo que sirve para febrero de 1999, tras haber ganado las elecciones conectar luchas de distintas épocas, cada una de en diciembre de 1998. No obstante, como todo pro- ellas producto de su propia coyuntura, pero todas Este es un artículo de acceso abierto distribuido bajo los términos de la licencia Creative Commons Attribution-NonCommercial 4.0 International, que permite su uso, distribución y reproducción en cualquier medio, siempre que el trabajo original se cite de la manera adecuada. Revista POLÍTICA INTERNACIONAL No. 8, octubre-diciembre de 2020. ISSN 2707-7330 93 Tirado Sánchez Venezuela, laboratorio de la guerra híbrida del siglo xxi ellas hilvanadas a través de las seculares ansias de exterior venezolana no solo se amplió bajo el cha- emancipación humana. Esto no es incompatible con vismo a países donde nunca había operado, sino afirmar que la llegada al poder de Hugo Chávez al que inició o profundizó alianzas con potencias reta- gobierno de Venezuela supuso un punto de inflexión doras de los intereses estadounidenses tanto en el en la historia de su país, que se convertirá también hemisferio como a escala global.1 En este sentido en un punto de inflexión continental (Tirado Sán- Venezuela se convirtió en un activo actor del anti- chez, 2019: 17). imperialismo internacional con un protagonismo Como toda transformación social y política que que trascendía su papel como tradicional potencia llega para sustituir un orden anterior, máxime cuando media regional. Hugo Chávez colocó a su país en lo hace de manera radical y revolucionaria, la Revo- las grandes ligas de la política mundial, colabo- lución Bolivariana se enfrentó, desde sus inicios, rando a cuestionar la hegemonía estadounidense a una gran oposición interna e internacional. En el y sumando en la causa de la multipolaridad. Este plano de la política doméstica, las tradicionales cla- activismo se aunó a las décadas ya recorridas por ses dominantes del país asistieron, primero resigna- la política exterior cubana, con la que la política das, luego indignadas, a la emergencia de un nuevo exterior venezolana comparte principios y visiones movimiento político que canalizaba el descontento (Tirado Sánchez, 2011). Además, se desarrolló en social labrado tras lustros de políticas de ajuste neo- un contexto de victorias de diversas fuerzas de una liberal. Unas políticas que llegaron para profundizar izquierda plural que consiguieron posiciones de la brecha económica y social existente desde siglos poder gubernamental en distintos países: Brasil, en Venezuela y que obtuvieron su primera respuesta Ecuador, Bolivia, Argentina o Uruguay, entre otros. en el levantamiento social espontáneo de febrero de El lanzamiento de diversas iniciativas de integra- 1989, conocido como Caracazo, una revuelta precur- ción o concertación política como la Alianza Boliva- sora de las luchas antineoliberales en el continente riana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado latinoamericano-caribeño. Sin duda, esta respuesta, de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), la Comu- si bien local, era también un rechazo a las directri- nidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños ces que provenían de los organismos económicos (CELAC) y la Unión de Naciones Suramericanas internacionales que se encontraban detrás de las (UNASUR) contaron con el respaldo activo de Vene- políticas económicas nacionales que asumieron el zuela, cuando no con el diseño del propio presidente Consenso de Washington y las recetas neolibera- Chávez (Fig. 1). Tales iniciativas lograron concitar les. Por eso las elites globales, lideradas por la elite consensos regionales entre gobiernos de ideología estadounidense como ejemplificación del liderazgo dispar, pero que compartían la defensa de la sobe- hegemónico en el hemisferio, pusieron en la mira ranía nacional. Una correlación de fuerzas que fue al proceso venezolano por iniciar una senda que revertida con la alternancia gubernamental que se marcó un cambio de rumbo en la política continen- produjo por los golpes de Estado, de viejo y nuevo tal al punto de iniciar un nuevo momento, calificado tipo (parlamentarios o judiciales) y por las derrotas de nuevo ciclo progresista o década ganada, tras la electorales de los gobiernos progresistas, afectando década perdida neoliberal. la arquitectura de estas instituciones multilatera- les, la geopolítica contrahegemónica y el liderazgo Venezuela, motor de la geopolítica regional venezolano. latinoamericano-caribeña La influencia de la Revolución Bolivariana a través de su proyección exterior es un factor fundamental Sin entender la importancia de Venezuela como que explica que Venezuela pasara a considerarse motor de una geopolítica contrahegemónica basada enemigo de los intereses estadounidenses e, en la proyección de su política interna en el plano incluso, una “amenaza inusual y extraordinaria” para internacional, no puede comprenderse nada de lo la seguridad de Estados Unidos, como estableció sucedido en el país suramericano. La Revolución en 2015 el conocido como Decreto Obama. No es Bolivariana, de la mano de Hugo Chávez y su enton- una declaración aislada. Venezuela aparece en las ces canciller, Nicolás Maduro, lideró, siguiendo las teorías de Robert W. Cox, un bloque contrahege- 1 Para profundizar en la política exterior de Venezuela bajo mónico de poder en la política latinoamericano-cari- la Presidencia de Hugo Chávez puede consultarse la tesis beña, que tuvo impacto a escala mundial. La política doctoral de Tirado Sánchez (2016). 94 Revista POLÍTICA INTERNACIONAL No. 8, octubre-diciembre de 2020. ISSN 2707-7330 Tirado Sánchez Venezuela, laboratorio de la guerra híbrida del siglo xxi Fig. 1. Iniciativas de integración continental: UNASUR, ALBA-TCP Y CELAC. estrategias de Seguridad Nacional estadounidense indispensables para la industria militar y el desarro- como una “dictadura” en el hemisferio occidental llo aeronáutico.2 que, junto a Cuba, debe ser “aislada” para evitar Por todo lo anterior, Venezuela lleva confrontado que China y la Federación de Rusia las sigan apo- desde hace dos décadas múltiples operaciones de yando y “expandiendo los vínculos militares y venta desestabilización y golpismo para abortar la expe- de armas a través de la región” (White House, 2017: riencia bolivariana. Ninguna de ellas ha tenido éxito, 51). Las alianzas políticas y los intercambios econó- pese a ir acompañadas del respaldo de grandes micos con actores extracontinentales son visualiza- campañas mediáticas a escala global dirigidas al das como una amenaza a la expansión de Estados desprestigio y distorsión de la realidad venezolana, Unidos en lo que este país considera, en palabras con la intención de que la opinión pública mundial del Che Guevara, su reserva estratégica. La disputa acabe avalando, e incluso justificando, en última ins- de Estados Unidos por el control de los recursos y tancia, un eventual cambio de régimen. mercados de América Latina y el Caribe, con otros Las acciones de cambio de régimen no son nue- retadores hegemónicos como China y la Federación vas en la historia de América Latina y el Caribe. Han de Rusia, es parte del telón de fondo que explica sido aplicadas, con distintas tácticas, pero iguales la profundidad de un conflicto que trasciende lo objetivos estratégicos, por las distintas administra- meramente bilateral (Venezuela-Estados Unidos) y ciones de los gobiernos de Estados Unidos contra se enmarca en una pugna geopolítica global en la los procesos revolucionarios o liderazgos reformis- que se dirime, también, la transición geopolítica en tas que suponían una cortapisa a la expansión de curso. sus intereses económicos y a su influencia política Además de ser el país con las principales reser- en el hemisferio.3 Generalmente se trataba de inva- vas probadas de petróleo del mundo, según datos siones o golpes de Estado tradicionales que se han de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), hecho que por sí mismo permite 2 Véase la entrevista con el Comandante Estratégico Opera- entender la importancia del control de este material cional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), en el marco de un capitalismo que todavía depende Almirante en Jefe Remigio Ceballos. Disponible en: https:// de la energía fósil, Venezuela es un territorio rico www.youtube.com/watch?v=8M7jMdr-hjg en minerales como el oro, los diamantes, el coltán 3 Al respecto puede profundizarse en la literatura existente, a modo de ejemplo en Suárez Salazar (2006) y Roitman o las tierras raras, donde se encuentran elementos Rosenmann (2019). Revista POLÍTICA INTERNACIONAL No. 8, octubre-diciembre de 2020. ISSN 2707-7330 95 Tirado Sánchez Venezuela, laboratorio de la guerra híbrida del siglo xxi ido sofisticando en los últimos años. Lo novedoso, plural y prefieren definirlo como guerras híbridas, tal vez, radique en la variedad de acciones que se dando cuenta de la variedad de tácticas (VVAA, observa en el caso venezolano, además de la simul- 2019) o bien haciendo énfasis en los aspectos de taneidad. Es por ello que se considera a Venezuela la guerra comunicacional entre Estados Unidos y la bajo el asedio de una guerra híbrida que opera Federación de Rusia que remitirían a tiempos de la desplegando todos sus tentáculos para atacar por Guerra Fría (Gavrov, 2017). distintos flancos y provocar tanto la implosión del Aunque el debate sigue abierto y hay quienes proceso revolucionario venezolano como la erosión consideran que es un término confuso al que le falta externa a través de diversas acciones de ataque. precisión analítica, la guerra híbrida puede concep- Un auténtico laboratorio de la guerra híbrida en el tualizarse como un tipo de conflicto que se carac- siglo xxi. teriza por la combinación de acciones regulares e irregulares, desplegadas por Fuerzas Armadas tra- DESARROLLO dicionales, es decir, vinculadas a un Estado, que pueden operar junto a actores delegados diversos Guerra híbrida: un breve recorrido teórico (contratistas privados, terroristas o crimen organi- En los últimos años se ha puesto de moda entre zado) para enfrentarse a fuerzas de tipo irregular o analistas de think tanks, académicos, periodistas o no. El objetivo de estas fuerzas en combate al usar políticos el uso del término guerra híbrida para refe- la guerra híbrida es proyectar la propia influencia rirse a la modalidad que adoptarían en la actualidad “en el mundo físico, psicológico, perceptivo o virtual” buena parte de los conflictos existentes. El vocablo (Fig. 2) con la finalidad de desmoralizar y desesta- aparece también de manera creciente en la litera- bilizar al oponente o enemigo (Colom Piella, 2019: tura militar, aunque entre los especialistas del área 3). Pero la guerra híbrida es también la síntesis de se da más bien un debate sobre sus características varios tipos de guerra: guerra convencional, guerra y la supuesta novedad de esta guerra híbrida res- asimétrica, guerra irregular, guerra no lineal, ciber- pecto a formas bélicas anteriores (Baqués Quesada, guerra, guerra compuesta, entre otras. En definitiva, 2015; Bartolomé, 2020; ColomPiella, 2019; Sánchez un tipo de guerra irrestricta en la que no hay límites Herráez, 2016). También hay quienes lo usan en porque todo vale (Fleming et al., 2017: 28). Fig. 2. Guerra cibernética contra los procesos progresistas en América Latina. 96 Revista POLÍTICA INTERNACIONAL No. 8, octubre-diciembre de 2020. ISSN 2707-7330 Tirado Sánchez Venezuela, laboratorio de la guerra híbrida del siglo xxi En esencia, la guerra híbrida no deja de ser una Se crea a través de medios convencionales o no guerra política, tal y como la teorizó George F. Ken- convencionales, ejecutados por operadores mili- nan, uno de los estrategas de la política exterior tares, paramilitares o civiles, un caos que pone al estadounidense, durante los años de Guerra Fría: Estado objetivo a la defensiva (Korybko, 2019: 61). “la guerra política es el empleo de todos los medios Para completar se hace necesaria una campaña al mando de una nación, salvo la guerra, para lograr de manipulación, previa o en paralelo, en la que la sus objetivos nacionales”. Por “salvo la guerra” Ken- prensa tiene un papel destacado, reforzada hoy con nan se refería a una guerra convencional abierta, la activación de las redes sociales como campo de pero no cerraba la puerta a otras acciones bélicas. batalla (Quintana, 2016), a la que hay que sumar De hecho, la guerra política se fundamenta en ope- a determinados portavoces políticos, intelectuales, raciones en las que hay tanto acciones visibles que académicos y, por supuesto, la aparición de una pasan por el establecimiento de alianzas políticas, “comunidad internacional” que establece un cerco medidas económicas y propaganda “blanca”, en diplomático que facilita la acción final, que puede palabras de Kennan, como en acciones encubiertas ser en forma de supuesta intervención humanitaria, tipo guerra psicológica y el “fomento a la resistencia como se dio en el caso de Libia y como se ha tra- clandestina en Estados hostiles” (Kennan, 1948). tado de hacer también en el caso de Venezuela. Una definición que reconoce abiertamente la polí- De hecho, un aspecto que algunos teóricos des- tica de cambio de régimen que ha guiado la polí- tacan de la guerra híbrida, como Frank G. Hoffman, tica exterior estadounidense al menos desde finales es su énfasis en el plano psicológico e ideológico, del siglo xix y que enlaza con la interpretación de la presente en otro tipo de guerras pero que actúa guerra híbrida para el cambio de régimen que utili- ahora como “centro de gravedad” de la guerra zan autores como el ruso Andrew Korybko. híbrida (Baqués Quesada, 2015: 12). La importan- Andrew Korybko es autor de Guerras híbridas. cia del plano mediático y de las comunicaciones Revoluciones de colores y guerra no convencio- en la guerra híbrida lo conecta con la guerra de nal. Su principal tesis es que la guerra híbrida se Cuarta Generación, que se viene teorizando desde expresa a través de tácticas militares vinculadas a la década de los años ochenta (Bartolomé, 2020: la guerra no convencional y a la manipulación de 12). Pero va más allá, pues en su uso de las redes la población vía revoluciones de colores (Korybko, y la búsqueda de daños virtuales, además de mate- 2019: 16). Su propósito es la desestabilización de riales, se convierte en ciberguerra. En ella entran los gobiernos antiimperialistas, es decir, “tácticas ataques a infraestructuras críticas desde el ciberes- nuevas para objetivos viejos” (Korybko, 2019: 22). pacio (Bartolomé, 2020: 12; Quintana, 2016: 95), un De hecho, los postulados de Korybko coinciden con elemento que está cobrando cada vez más impor- los de la doctrina militar rusa que ha teorizado asi- tancia en las guerras del presente y el futuro, y en mismo la guerra híbrida como una estrategia para el que también se encuentran elementos de guerra la desestabilización política por medios indirectos irregular (Sánchez et al., 2019). como las revoluciones de colores o la guerra no Conviene tener presente que el despliegue de convencional, conocida como Doctrina Gerasimov. una guerra híbrida, como aproximación indirecta, Lo anterior implica el uso, por parte de actores esta- es mucho más efectivo, desde una perspectiva mili- tales y también no estatales, de una serie de accio- tar, que acudir a acciones directas que conllevan nes, militares o no militares, de carácter político, mayor impacto político y desprestigio social, sobre mediático, cibernético, diplomático, cultural, econó- todo después de la última invasión estadounidense mico, humanitario, entre otros, de la mano, en oca- a territorio iraquí. La guerra híbrida dificulta la atribu- siones, de actores interpuestos como Organización ción de responsabilidades (Colom Piella, 2019: 10) no Gubernamental (ONG), sociedad civil y oposito- al ejecutarse por elementos delegados o de manera res políticos, entre otros (Colom Piella, 2019: 4). difusa, permitiendo al imperialismo seguir operando Se trata de ataques indirectos para la desesta- mientras logra, hasta cierto punto, ocultar su autoría bilización política cuyo fin último es derrocar a los en el caos que desata. Pero también el resultado gobiernos enemigos de Estados Unidos, usando es diluir las divisiones entre lo militar y lo civil, nor- métodos de guerra psicológica o de Cuarta Gene- malizando la conflictividad bélica en la cotidianidad, ración, que justifiquen ante la opinión pública inter- de tal manera que, en algunos territorios, se vive nacional la remoción de determinados gobiernos. en una conflictividad permanente que abre la puerta Revista POLÍTICA INTERNACIONAL No. 8, octubre-diciembre de 2020. ISSN 2707-7330 97 Tirado Sánchez Venezuela, laboratorio de la guerra híbrida del siglo xxi a la militarización generalizada (Barrios Rodríguez, económicas a funcionarios venezolanos por parte 2019: 11). de Estados Unidos y la Unión Europea, a la ins- Varios autores asocian la guerra híbrida a ejem- tauración de un Gobierno paralelo de facto por la plos como los de Afganistán, Irak o el Sur del Líbano, autoproclamación de Juan Guaidó, reconocida por donde fuerzas regulares del Ejército de Estados Uni- una serie de países, junto a un Tribunal Supremo de dos se han tenido que enfrentar a grupos insurgen- Justicia en el exilio, al robo de la filial de PDVSA en tes, irregulares o del crimen organizado, a los que Estados Unidos, CITGO, y la entrega de sus activos acusan de “vulneración premeditada y sistemática a ese seudogobierno por sentencia de un tribunal de las reglas más elementales del derecho interna- estadounidense, a ataques electromagnéticos con- cional humanitario”, como parte de un “escenario de tra el sistema eléctrico, al allanamiento de represen- terror” que es parte del objetivo bélico (Baqués Que- taciones diplomáticas venezolanas, a resoluciones sada, 2015: 12). Pero, como veremos, estas vulnera- judiciales extraterritoriales que cuestionan la sobe- ciones y este escenario de terror puede ser llevado ranía venezolana, al intento de cerco diplomático en a término también por parte de Estados, organis- el marco de los organismos hemisféricos multilate- mos multilaterales o proxys delegados de los intere- rales como la Organización de Estados Americanos, ses de las elites mundiales operando en el territorio pero también a través del Consejo de Seguridad de en un conflicto aparentemente no abierto. Tal sería Naciones Unidas, a la guerra económica por la vía el caso de Venezuela. de la hiperinflación inducida y el acaparamiento de productos, a la incursión frustrada de un comando La guerra híbrida aplicada a la Revolución de mercenarios para el derrocamiento de Nicolás Bolivariana Maduro… Y la lista podría seguir ampliándose por- que estos ataques, en sus distintas modalidades, Se podría afirmar, sin temor a equivocarnos, que continúan desarrollándose mientras se escriben Venezuela es uno de los países del mundo que, estas líneas y no está previsto que cesen hasta que junto con Cuba, ha experimentado mayor varie- no se logre el objetivo último: acabar con el proceso dad de ataques dirigidos a acabar con su proceso bolivariano. revolucionario en menor espacio de tiempo. En este La guerra híbrida contra Venezuela es una gue- sentido, Venezuela ha sido y continúa siendo un rra de amplio espectro desplegada de manera laboratorio de todas las estrategias posibles para el simultánea en distintas áreas internas, proyectán- cambio de régimen diseñadas desde Estados Uni- dose también al exterior para impactar en la opinión dos, mucho más que la Revolución Cubana porque, pública mundial, a la que se manda un mensaje de a diferencia de esta, la oposición venezolana sigue manera indirecta “esto es lo que sucede cuando los teniendo fuerza dentro del país y desde ahí puede pueblos eligen mal”. Abarca desde lo económico, operar in situ como actor delegado de los intereses pasando por el sabotaje interno y externo de ser- estadounidenses. Este y otros factores han provo- vicios e infraestructuras por elementos presentes cado que la Venezuela bolivariana se haya con- en el Estado venezolano aliados en ocasiones con vertido en el lugar de despliegue privilegiado de la actores externos, otras veces por la vía del cibera- guerra híbrida de este siglo xxi. taque, la guerra psicológica sustentada en la mani- Sin embargo, la Revolución Bolivariana puede pulación mediática y en redes sociales, el uso de ser considerada una vanguardia no solo en térmi- criminalidad común o paramilitarismo para el ase- nos políticos sino también militares, por su capa- sinato selectivo de líderes sociales, o la acción cidad para detectar, combatir y repeler, hasta el coordinada de determinados países, liderados por momento de manera exitosa, todas las tácticas de Estados Unidos, para provocar el aislamiento polí- guerra híbrida aplicadas en su territorio y hacia su tico y cerco diplomático. Para este último fin Estados territorio. En síntesis, hemos asistido al golpe de Unidos utiliza tanto la presión bilateral a los países Estado contra el presidente Hugo Chávez en febrero o instituciones que tienen relaciones con Venezuela de 2002, al posterior paro petrolero a finales de ese como los organismos multilaterales, destacándose año e inicios de 2003, la desestabilización callejera la Organización de Estados Americanos o el Grupo en forma de guarimbas que inició en 2004 y se repi- de Lima, creado exprofeso en 2017 para el derroca- tió en 2014 y 2017, a un intento de magnicidio contra miento del Gobierno de Nicolás Maduro. Desarrollar Nicolás Maduro en agosto de 2018, a las sanciones cada uno de estos apartados ameritaría párrafos y 98 Revista POLÍTICA INTERNACIONAL No. 8, octubre-diciembre de 2020. ISSN 2707-7330 Tirado Sánchez Venezuela, laboratorio de la guerra híbrida del siglo xxi párrafos que harían este artículo interminable. Pero cos de Venezuela como el poder adquisitivo de su vale la pena detenerse en algún ejemplo. población. Inició bajo la presidencia de Hugo Chá- Quizás el más destacado sea la guerra en el vez, pero ha arreciado en la de Nicolás Maduro. Pri- plano económico enfocada a socavar las bases de mero fue la desaparición selectiva de productos de apoyo del proceso atacando a lo más preciado para primera necesidad, el acaparamiento y la especula- un ser humano, el sustento. Apuntar a destrozar la ción. Después, una hiperinflación inducida y la dis- economía del país no ha sido ninguna ingenuidad, torsión del tipo de cambio de la moneda venezolana. máxime en un contexto en el que se quiere resta- Y, por último, las sanciones económicas y bloqueo blecer la hegemonía neoliberal en el continente financiero contra el Estado venezolano, además teniendo enfrente a una Venezuela que ha sido el del robo de sus activos internacionales por parte emblema de la lucha contra el neoliberalismo. En un del Gobierno de Estados Unidos y ciertos bancos lapso muy breve, gracias a la Revolución, Venezuela cómplices. Una manera de desatar el caos y hacer se convirtió en un ejemplo para los pueblos por la vida cotidiana imposible en aras de provocar la sus políticas sociales de ampliación democrática, implosión de la Revolución desgastando su base de derechos sociales y laborales, su combate a la social chavista. pobreza o su reducción de la desigualdad. En socie- Desde el mundo académico y mediático se ha dades tan polarizadas como las latinoamericanas, tratado de negar la existencia de un bloqueo a la el Gobierno venezolano logró reducir la brecha de economía venezolana (Fig. 3). Cuando se reconoce ingresos entre el 20 % más rico y el 20 % más pobre su existencia, se argumenta que, en realidad, ha en 5,7 veces entre los años 1998 y 2012 (Salas, sido una medida del último año o muy reciente. Sin 2019: 108). La pobreza disminuyó un 56 % entre embargo, el bloqueo contra la economía venezolana 1999 y 2015, y la economía creció un 43 % (Curcio se puede rastrear hasta diciembre de 2014 con la Curcio, 2019). Toda una serie de indicadores positi- Ley 113-278 aprobada por el Congreso de Estados vos en prácticamente todos los rubros económicos Unidos. A ello se suman varias órdenes ejecutivas que tuvieron que ser boicoteados, para acabar con del Gobierno de Estados Unidos que constituyen el “mal ejemplo”, aplicando una guerra económica decretos extraterritoriales para sancionar bien sea que destroza tanto los indicadores macroeconómi- al Estado venezolano, a su industria petrolera o a Fig. 3. Férreo bloqueo de Estados Unidos contra Venezuela. Revista POLÍTICA INTERNACIONAL No. 8, octubre-diciembre de 2020. ISSN 2707-7330 99 Tirado Sánchez Venezuela, laboratorio de la guerra híbrida del siglo xxi algunos de los funcionarios gubernamentales acu- estaba muy definido por la confrontación entre dos sados de narcotráfico, terrorismo o vulneración de actores estatales hegemónicos, cuyo comporta- derechos humanos, una estrategia compartida por miento como súper potencias era visible y, hasta la Unión Europea. Al bloqueo económico hay que cierto punto, predecible. Si bien cabe no olvidar que sumar el efecto del cerco financiero. Cálculos del utilizaban todo el globo como campo de batalla y Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica usaban asimismo actores delegados en sus gue- (CELAG) consideraron que, desde 2013, cuando rras sucias o de baja intensidad en la Centroamé- Nicolás Maduro asumió el Gobierno, Venezuela ha rica de las décadas de los años setenta y ochenta dejado de tener financiamiento internacional por o en los golpes de Estado del Cono Sur, elementos valor de 22 000 millones de dólares por año debido presentes en la guerra híbrida contemporánea. Pero al estrangulamiento financiero ejercido desde el hay coincidencia en varios analistas sobre la mayor exterior para aislar al país de los mercados inter- volatilidad e impredecibilidad del escenario actual, nacionales. Esta política ha tenido un impacto en el que además asume formas mucho más sofisticadas PIB venezolano que afecta, sin duda, al conjunto que hace décadas. de los habitantes, pues se calcula que la pérdida es Dentro del apartado de la propaganda y la gue- del orden de entre 12 100 y 8 400 dólares per cápita rra psicológica consustancial a la guerra híbrida entre 2013 y 2017 (Unidad de Debates Económicos, hemos presenciado en los últimos meses cómo 2019). Parece evidente que, más allá de problemas Estados Unidos ha recurrido a otras viejas recetas estructurales de una economía petrolera como la como acusar nuevamente de narcotráfico a parte de venezolana, dependiente de la fluctuación de los la dirigencia venezolana, como hiciera antes contra precios internacionales del barril de petróleo, así Manuel Antonio Noriega para justificar la invasión de como de eventuales decisiones gubernamentales Panamá en 1989. El propósito es, de nuevo, tratar en materia económica, acertadas o no, existe una de justificar éticamente actuaciones que, desde una variable externa en forma de asfixia y cerco econó- perspectiva de defensa del Derecho Internacional, mico de la que tan solo hemos dado una pequeña serían injustificables. pincelada que sirve para dimensionar su magnitud. Pero la autodenominada “comunidad interna- Por tanto, no debería existir ningún análisis sobre cional” lleva demasiado tiempo ignorando los más el presunto “fracaso del socialismo venezolano” sin mínimos principios del Derecho Internacional y del tomar en consideración las múltiples argucias des- Derecho Diplomático. El Convenio de Viena, que plegadas para hacer colapsar a la economía y, con estipula en su artículo 3.1. e) que las funciones de ella, hacer caer al Gobierno de Nicolás Maduro una misión diplomática consisten principalmente en para provocar el fin de la Revolución Bolivariana. “Fomentar las relaciones amistosas y desarrollar las relaciones económicas, culturales y científicas Viejas recetas renovadas entre el Estado acreditante y el Estado receptor” se conculca día sí y día también por parte de muchas La aplicación de esta desestabilización econó- de las legaciones diplomáticas europeas en Cara- mica, que es la parte más visible de la guerra híbrida, cas, empezando por la Embajada de España que junto a la vertiente mediática, recuerda lo que pade- supuestamente mantiene en su Residencia al pró- ció el Gobierno de la Unidad Popular chilena pre- fugo de la justicia venezolana Leopoldo López. He vio al golpe de Estado de Pinochet y sus aliados aquí otro ejemplo de las tácticas de guerra híbrida, estadounidenses en 1973, además de la persisten- en este caso el intento de aislamiento diplomático cia del bloqueo contra la Revolución Cubana desde que se materializa prestando apoyo económico y 1961. Pero también a las estrategias que se utiliza- político a una oposición que utiliza el golpismo y ron contra la Nicaragua sandinista o las operaciones el terrorismo callejero para el derrocamiento de un de guerra psicológica durante la lucha contrainsur- gobierno legítimo, que llama a la insubordinación gente en El Salvador o Guatemala en la década de de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), los años ochenta. Quizás la diferencia que encon- que recibe financiación de Estados Unidos, que tramos con el golpismo actual y las estrategias de se erige en institucionalidad paralela sin sustento guerra híbrida es que durante la Guerra Fría estas legal, pero con respaldo externo, y un largo etcé- acciones eran más previsibles, pues se enmarca- tera. Sin obviar, por supuesto, el uso de los organis- ban en un contexto de bipolaridad donde el conflicto mos multilaterales como las Naciones Unidas para 100 Revista POLÍTICA INTERNACIONAL No. 8, octubre-diciembre de 2020. ISSN 2707-7330 Tirado Sánchez Venezuela, laboratorio de la guerra híbrida del siglo xxi socavar la imagen del Gobierno venezolano vía dos se enfrenta a una incertidumbre mucho mayor sesgados informes ad hoc, como el Informe Bache- que en otros momentos históricos, y con la sombra let o el uso del Consejo de Seguridad de la Orga- de una potencia, China, que está actuando desde nización de Naciones Unidas para tratar de avalar una posición de dominio que le otorga el haber sido acciones más contundentes contra el territorio del el primer Estado que declara haber neutralizado la país, neutralizadas por la acción de la diplomacia pandemia. Las tensiones y contradicciones internas rusa y china. Una geopolítica del cerco que, hasta de la sociedad estadounidense, así como su debili- la fecha, no ha sido exitosa a pesar de los muchos dad a la hora de proyectar externamente un poten- esfuerzos desplegados y los muchos millones de cial que acusa un declive hegemónico en varias dólares invertidos. esferas son, cada vez más, elementos a tomar en cuenta para elaborar análisis prospectivos sobre CONCLUSIONES cómo será el sistema internacional del futuro. Lo que parece claro, hasta la fecha, es que en el pre- Hay muchas lecciones que se pueden extraer de sente Venezuela sigue resistiendo a un imperio en los ataques que está padeciendo la Revolución Boli- decadencia que tiene en la Revolución Bolivariana variana desde su nacimiento. Pero si hay algo que un escollo inexpugnable. es importante no olvidar es que, se llamen de una manera u otra, las políticas bélicas cuyo objetivo es REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS aniquilar las experiencias alternativas en América Latina y el Caribe o en el mundo, son una constante Baqués Quesada, J. (2015). Las guerras híbridas: un balance provisional. Documento de Trabajo. Madrid: Instituto Espa- en el accionar de Estados Unidos como superpoten- ñol de Estudios Estratégicos, Ministerio de Defensa. cia mundial. En la guerra híbrida aplicada a Vene- Barrios Rodríguez, D. (2019). Guerra híbrida: orígenes y usos zuela, las operaciones de información, de la mano políticos. América Latina en Movimiento, 544(43), 9-12. de operaciones psicológicas que conllevan engaño, Bartolomé, M. (2020). Amenazas y conflictos híbridos: caracte- manipulación de la información y distorsión de la rísticas distintivas, evolución en el tiempo y manifestaciones preponderantes. 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