doi:10.5477/cis/reis.175.63 Pobreza infantil, privación y desigualdad intrahogar durante la recesión económica Child Poverty, Deprivation and Intra-Household Inequality during the Economic Recession Alba Lanau Palabras clave Resumen Crisis económica La pobreza se mide generalmente a nivel de hogar. Sin embargo, • Desigualdad hay evidencia creciente de que los hogares no distribuyen recursos • Desigualdades en el equitativamente. Utilizando datos del módulo de privación de material hogar en la Encuesta de Condiciones de Vida 2014, este artículo proporciona • Pobreza infantil nueva evidencia sobre la desigualdad dentro del hogar en contextos • Privación de recesión económica. Los hogares se esfuerzan por proteger a los menores de los efectos de la pobreza; pero no siempre lo consiguen. La combinación de medidas de privación de adultos y menores permite identificar un subconjunto de hogares particularmente vulnerables que a menudo se ven privados de necesidades básicas. Además, una minoría sustancial de niños no puede cubrir necesidades sociales, educativas y de ocio. El artículo aboga por intervenciones políticas más ambiciosas para proteger a los hogares con menores, particularmente en situaciones de recesión económica. Key words Abstract Recession Poverty is usually measured at the household level; however, there is • Inequality growing evidence that households do not share their resources equally. • Intra-Household Using data from the material deprivation module in the 2014 Living Inequality Conditions Survey this article provides new insight on intra-household • Child Poverty inequality in contexts of recession. Households strive to protect children • Deprivation from poverty but are not always able to do so. The combination of adult and child-specific deprivation measures permits the identification of a subset of particularly vulnerable households that are often deprived of basic needs. Additionally, a substantial minority of children do not have their social, leisure and extended educational needs covered. The article argues for more ambitious policy interventions to protect households with children, particularly in times of recession. Cómo citar Lanau, Alba (2021). «Pobreza infantil, privación y desigualdad intrahogar durante la recesión eco- nómica». Revista Española de Investigaciones Sociológicas, 175: 63-84. (http://dx.doi.org/10.5477/ cis/reis.175.63) La versión en inglés de este artículo puede consultarse en http://reis.cis.es Alba Lanau: Centre d’Estudis Demogràfics | alanau@ced.uab.es Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, Julio - Septiembre 2021, pp. 63-84 64 Pobreza infantil, privación y desigualdad intrahogar durante la recesión económica Introducción1 de la distribución de gasto en los hogares sugieren que las medidas a nivel de hogar La pobreza se mide generalmente a nivel del podrían subestimar la pobreza infantil (Man- hogar. Así, se considera pobres a los meno- giavacchi y Piccoli, 2011; Echevarría et al., res que viven en hogares pobres (por ejem- 2019). Las desigualdades dentro del hogar plo, en la medida de pobreza relativa de la también tienen implicaciones para la identifi- UE). Según esa métrica, uno de cada cuatro cación de los pobres. Por ejemplo, en un es- menores en España (27%) vive en la pobreza, tudio sobre pobreza infantil en España, Bár- la segunda tasa más alta de la Unión Euro- cena-Martín et al. (2017) encuentran hogares pea (Comisión Europea, 2020). Además, la pobres donde los menores no experimentan tasa de pobreza infantil es más alta que para privación, así como menores con privación en hogares no pobres y concluyen que los cualquier otro grupo de edad (Marí-Klose y indicadores de privación a nivel hogar son Marí-Klose, 2012; Ayllón, 2017). Estas cifras inadecuados para identificar la privación in- son preocupantes sobre todo porque crecer fantil. Además, la brecha de la privación per- en pobreza tiene consecuencias negativas a siste cuando se controla por el nivel de re- largo plazo. Crecer en pobreza se asocia con cursos del hogar, lo que sugiere una relación mayor probabilidad de convertirse en adultos entre la asignación de recursos dentro del pobres (Cueto, Rodríguez y Suárez, 2017) y hogar y el riesgo de privación infantil. peor salud en comparación a sus pares más privilegiados (Pillas et al., 2014). Por lo tanto, Las condiciones macroeconómicas tam- reducir la pobreza infantil es clave para lograr bién pueden afectar la asignación de recur- una sociedad más justa e igualitaria. sos en el hogar. Por ejemplo, Bargain y Mar- tinoty (2019) reportan una disminución del Sin embargo, la evidencia sugiere que los gasto en artículos masculinos en la última recursos domésticos no se reparten de ma- recesión. Asímismo, la investigación sobre nera equitativa (Bennett, 2013; Mood y Jons- el impacto de la recesión de 1991-1996 en son, 2016). Estudios en diversos países han Suecia sugiere que los hogares distribuyen concluido que los adultos tienden a proteger una mayor parte de sus ingresos a los más a los menores de las consecuencias de la jóvenes en períodos de dificultades econó- pobreza, incluso cuando ello requiere sacri- micas (Mood y Jonsson, 2016). De hecho, ficar sus propias necesidades (Mood y Jons- mientras que la pobreza de los hogares au- son, 2016; Gabos, Özdemir y Ward, 2011; mentó durante el período de estudio, las Watson, Maître y Whelan, 2012; Zwarte, condiciones materiales de los menores me- 2016; Main y Bradshaw, 2016; Zamora-Sa- joraron. En cambio, en España la privación rabia et al., 2019). Por otra parte, los meno- infantil creció significativamente durante la res pueden acceder a recursos de fuera del recesión posterior a 2008 (Ayllón, 2017). Los hogar (por ejemplo, otros hogares, organiza- datos cualitativos sugieren que, si bien los ciones benéficas, escuelas), lo que reduciría hogares españoles se esfuerzan para pro- su riesgo de privación (Lanau y Fifita, 2020). teger a los menores, esto no fue suficiente De ser así, las medidas de pobreza basadas durante la recesión (Zamora-Sarabia et al., en el hogar sobreestimarían la pobreza in- 2019). Comprender la forma en que los ho- fantil. Sin embargo, otros análisis recientes gares asignan los recursos, particularmente cuando estos son escasos, es útil para de- 1 Proyecto financiado por el programa Beatriu de Pi- sarrollar respuestas políticas adecuadas nós de la Secretaria d’Universitats i Recerca del Depar- para abordar la pobreza infantil. tament d’Empresa i Coneixement de la Generalitat de Catalunya, y Marie Sklodowska-Curie COFUND (nº de Este artículo usa el módulo especial sobre contrato 801370) H2020. privación de la Encuesta de Condiciones de Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, Julio - Septiembre 2021, pp. 63-84 Alba Lanau 65 Vida (ECV) de 2014 para explorar la pobreza un aumento de la pobreza infantil del 40% infantil y la desigualdad intrahogar en España. entre 2008 y 2014. En 2014, el 22% de los El documento contribuye a la literatura sobre menores vivía en un hogar que carecía de 3 la desigualdad intrahogar abordando cuatro o más ítems esenciales, la medida de priva- preguntas: 1) ¿Beneficia la desigualdad in- ción oficial de la UE. Por lo tanto, el módulo trahogar en España a los menores? 2) ¿Cuá- de privación de 2014 brinda una oportuni- les son los predictores de la desigualdad dad única para explorar cómo los hogares intrahogar? 3) En los hogares donde los adul- asignan recursos durante una recesión. tos experimentan privación y los menores no, Si bien no hay acuerdo sobre la me- ¿cuáles son las características de los adultos jor manera de medir la pobreza, los distin- con privación? y 4) ¿Cuáles son las formas tos indicadores (por ejemplo, bajos ingre- más comunes de privación infantil y cómo se sos, privación, pobreza subjetiva) tienden relacionan con la desigualdad dentro del ho- a identificar a los mismos grupos como gar? El resto del artículo se estructura como vulnerables (Whelan, Layte y Maître, 2002; sigue: la siguiente sección revisa la literatura Hick, 2013; Watson, Maître y Whelan, 2012; sobre pobreza infantil en España con especial Guio et al., 2018). A nivel micro, bajo nivel atención a la recesión; la sección 3 detalla los educativo, baja intensidad laboral, deuda, datos y metodología, y la sección de resulta- alquiler y/o gastos de vivienda elevados, dos aborda cada pregunta sucesivamente si- origen migrante, presencia de adultos con guiendo la estructura: breve revisión de la li- mala salud, monoparentalidad y familias teratura, hipótesis, resultados y discusión. El numerosas se asocian con mayor riesgo de artículo concluye que los hogares en España pobreza y privación infantil (Ayllón, 2017; dan prioridad a los menores en la medida de Guio et al., 2020). Sin embargo, vale la lo posible. Sin embargo, sus esfuerzos son a pena distinguir entre el riesgo de pobreza menudo insuficientes. Reducir la pobreza in- y la composición de la población pobre. fantil requiere una combinación de protección Si bien los menores que viven en hogares social a hogares con menores y la prestación monoparentales tienen un mayor riesgo de de directa de servicios a la infancia. pobreza, la gran mayoría de los menores pobres (77%) viven en hogares biparenta- les (Ayllón, 2017, utilizando datos de SILC Pobreza infantil y recesión 2014). De manera similar, mientras que el económica origen migrante aumenta la probabilidad de pobreza infantil, dos tercios de los menores La recesión que siguió a la crisis de 2008 pobres se encuentran en hogares no mi- impactó severamente en los hogares con grantes. En consecuencia, las políticas de menores (Cantillón et al., 2017). En 2014, Es- lucha contra la pobreza deben ser flexibles paña se encontraba en plena recesión, con para abordar la diversidad de factores que elevado desempleo y las mayores tasas de llevan a los hogares a la pobreza. pobreza monetaria del período: el 30,5% de A nivel macro, el aumento del desem- los menores y el 23,0% de los adultos vivían pleo fue impulsor clave del aumento de las en pobreza monetaria (INE, 2020). Los ho- tasas de pobreza infantil durante la rece- gares con menores estuvieron entre los más sión (Cantó y Ayala, 2014). De hecho, du- afectados por la recesión (Cantó y Ayala, rante la recesión se registró un marcado 2014; Cantillón et al., 2017). Utilizando me- aumento en el número de menores en ho- didas de pobreza ancladas, donde la línea gares sin empleo (Ayllón, 2017): en 2014 el de pobreza no se ve afectada por la depre- 40% de los menores en situación de po- sión en los ingresos, Ayllón (2017) reporta breza vivía en hogares sin empleo, en com- Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, Julio - Septiembre 2021, pp. 63-84 66 Pobreza infantil, privación y desigualdad intrahogar durante la recesión económica paración con el 24% en 2008. Si bien la embargo, no examinan directamente la di- falta de trabajo es un predictor importante námica intrahogar. La evidencia cualitativa de la pobreza infantil, el 40% de los meno- sobre las familias que recurren a los bancos res en situación de pobreza vive en hoga- de alimentos sugiere que los hogares utili- res con un trabajador. Así, la pobreza in- zan una variedad de estrategias para prote- fantil en España se ve alimentada tanto por ger a la infancia de las peores consecuen- el desempleo como por un gran número de cias de la pobreza, aunque no siempre con menores que viven en hogares con un solo éxito (Zamora-Sarabia et al., 2019). Este ar- asalariado (es decir, el modelo tradicional tículo contribuye a esta línea de investiga- o breadwinner) (Marí-Klose y Marí-Klose, ción al examinar la desigualdad en priva- 2012). Las soluciones a la pobreza infantil ción dentro del hogar. deben ser dirigidas tanto a los trabajadores pobres como a los desempleados (Tejero, 2017), sobre todo dado que España tiene la Métodos segunda tasa de pobreza laboral más alta de la Unión Europea. El análisis utiliza datos del módulo de priva- Además de un mercado laboral débil, las ción material ad hoc de la ECV 2014. La en- altas tasas de pobreza infantil y el impacto cuesta contiene datos sobre privación ma- de la recesión en los hogares con menores terial para 4.446 menores de 2 a 15 años2. ponen de relieve las limitaciones del estado El análisis de la desigualdad intrahogar se de bienestar español (Marí-Klose y Marí- restringe a los 3.163 hogares con meno- Klose, 2012; Cantó y Ayala, 2014). España res de 2 a 15 años (37% de la muestra to- tiene el gasto más bajo en prestaciones por tal). Los resultados sobre privación de adul- hijo y la prestación familiar media por hijo tos corresponden a personas mayores de más baja de la Unión Europea (Lancker y 16 años que viven en hogares con meno- Mechelen, 2015; Comisión Europea, 2020). res (n = 7.065). Por tanto, la definición de El bajo gasto, junto con un sistema regre- adulto se basa en el cuestionario y es di- sivo articulado en torno a los beneficios fis- ferente a la de la legislación española. To- cales, se traducen en una limitada capaci- das las estimaciones se calculan utilizando dad para reducir la pobreza infantil (Cantó muestras complejas. y Ayala, 2014; Lancker y Mechelen, 2015), La pobreza se operacionaliza mediante aunque algunas regiones tienen esquemas el concepto de privación material. Town- de protección de la renta mínima más ge- send (1979) definió la pobreza como una nerosos (Comisión Europea, 2020). No obs- situación de bajos recursos (ingresos, ri- tante, el análisis de las diferencias regiona- queza, acceso a servicios) que resultan en les está fuera del alcance de este artículo. una incapacidad para participar en las acti- La evidencia sobre la privación intraho- vidades normativas de la sociedad a la que gar en España es limitada. La investiga- uno pertenece (véase también Guio et al., ción existente sugiere una priorización de 2018, para una discusión sobre cómo el en- los menores, en línea con lo observado en foque de Townsend informa sobre la de- otros países europeos (por ejemplo, Ga- finición de pobreza de la Unión Europea). bos, Özdemir y Ward, 2011; Main y Brads- La consecuencia de una falta sostenida haw, 2016; Mood y Jonsson, 2016). En Es- paña, Bárcena-Martín et al. (2017) reportan 2 El módulo de privación material infantil recopiló datos que la privación infantil varía entre los tipos sobre menores de 1 a 15 años. En este caso, debido a de hogar, incluso después de controlar por la alta proporción de casos perdidos para el grupo de 1 sus características socioeconómicas. Sin año, estos casos se excluyen del análisis. Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, Julio - Septiembre 2021, pp. 63-84 Alba Lanau 67 de recursos es la privación, la incapacidad es decir, la medida no refleja los elementos de cubrir ciertas necesidades esenciales a nivel del hogar que se utilizan en el indi- (Townsend, 1979; Mack y Lansley, 1985). cador oficial. Si bien la privación del hogar Las medidas de privación capturan el im- afecta tanto a menores como a adultos, y pacto de la pobreza (outcomes) y, a me- es un componente esencial de la privación, nudo, se consideran una medida más pre- su exclusión aquí evita sobreestimar la su- cisa del nivel de vida que los bajos ingresos perposición entre privación infantil y adulta (Whelan, Layte y Maître, 2002; Guio et al., debida a privación conjunta en el hogar (La- 2018)3. Main y Bradshaw (2012) reportan nau y Fifita, 2020). El índice de privación in- que la privación material infantil es un me- fantil está compuesto por 11 ítems. Los da- jor predictor del bienestar infantil que los tos se recopilan del informante del hogar ingresos del hogar. Finalmente, cuando se (generalmente madre o padre). El índice de recogen datos individuales, este enfoque privación de adultos se compone de seis permite explorar desigualdades dentro del preguntas recogidas a nivel individual. Am- hogar, el objetivo de este artículo. bos índices son válidos (Guio et al., 2018) y Los menores tienen necesidades es- fiables, con un alfa de Chronbach de 0,843 pecíficas (por ejemplo, en términos de nu- y 0,815, respectivamente. La lista completa trición y educación) (Chzhen et al., 2016; de ítems se puede consultar en el apén- Guio et al., 2018). En consecuencia, pueden dice 1. verse privados de sus necesidades, incluso Excepto cuando se indique lo contra- si el hogar (o los adultos) no lo están. Por rio, los indicadores de privación material de tanto, son necesarias medidas específicas menores y adultos capturan si algún miem- para capturar la privación entre menores y bro en ese grupo de edad experimenta pri- adultos. El módulo de privación intrahogar vación. Esto refleja la recopilación de datos de la ECV incluye secciones de privación para los menores y, por lo tanto, mejora la infantil y de adultos. Los elementos del mó- comparabilidad entre los índices de meno- dulo se han identificado previamente como res y adultos. Por otra parte, esto puede medidas de privación socialmente válidas conducir a una sobreestimación de la pri- en Europa (Guio et al., 2018). Siguiendo la vación si algunas, pero no todas, las per- metodología de Eurostat (Guio et al., 2018), sonas de un grupo de edad sufren priva- la privación material se calcula como la ción. En cualquier caso, esta solución es suma no ponderada de la privación forzosa, ampliamente utilizada (por ejemplo, Main es decir, los artículos y actividades de los y Bradshaw, 2016; Guio et al., 2018) y es que los encuestados carecen por falta de adecuada para la comparación de meno- recursos (Mack y Lansley, 1985). Aquí para res y adultos, el objetivo de este artículo. La analizar la desigualdad intrahogar, solo se unidad de análisis son los hogares con me- incluyen elementos específicos por edad4; nores. La excepción son las tasas de priva- ción, que reflejan el porcentaje de menores/ 3 adultos con privación. Una ventaja de las medidas de privación es su ca- pacidad para medir el efecto de los recursos no mo- La tabla 1 muestra la proporción de netarios, como la provisión de servicios (públicos) (por menores (columna 1), adultos (columna 2) ejemplo, educación, provisión de esparcimiento) en el bienestar infantil (Main y Bradshaw, 2016; Lanau y Fi- y adultos en hogares con menores (co- fita, 2020). lumna 3) privados de al menos un ítem, 4 Un ítem, referente a viajes y eventos escolares, es dos ítems, etc. Cuatro de cada diez meno- aplicable solo para aquellos en edad escolar. Los me- res y adultos se ven privados de uno o más nores que no están en edad escolar se clasifican como no privados de ese ítem, ya que uno no puede ser pri- ítems. Las tasas de privación disminuyen vado de cosas que no necesita. a medida que el umbral se vuelve más se- Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, Julio - Septiembre 2021, pp. 63-84 68 Pobreza infantil, privación y desigualdad intrahogar durante la recesión económica vero. Las tasas de privación de menores y 26% de los menores españoles de entre 2 adultos son similares para todos los umbra- y 15 años sufre privación; el umbral 2+ da les. Los adultos que viven en hogares con como resultado la estimación más cercana menores tienen más probabilidades de su- (21%) con el índice específico por edad. El frir privación en comparación con «todos umbral 2+ también permite una muestra su- los adultos». En adelante, se utiliza un um- ficiente para el análisis. Los análisis se han bral de 2+ ítems. Dos factores guiaron esa validado utilizando un umbral de 3+, las di- elección. Primero, evitar capturar grados ferencias son reportadas en los apartados de privación sustancialmente más o me- correspondientes. Para umbrales más se- nos severos que la medida oficial de la UE veros, el tamaño muestral es insuficiente (Guio et al., 2018). Con el índice oficial, el para el análisis. TABLA 1. Privación infantil y adulta por umbral (%) [95% CI] Menores Adultos (todos) Adultos (hogares con menores) 1+ 38 [35 41] 32 [31 34] 39 [36 42] 2+ 21 [19 24] 24 [23 25] 31 [28 33] 3+ 15 [13 17] 17 [16 18] 22 [20 25] 4+ 11 [9 13] 10 [9 11] 13 [12 16] 5+ 7 [6 9] 5 [4 5] 7 [6 9] Fuente: ECV 2014. Para identificar la desigualdad intraho- 2016; Zamora-Sarabia et al., 2019). Es im- gar, los hogares se agrupan en cuatro cate- portante señalar que, si bien los nombres gorías según la combinación de privaciones utilizados destacan los procesos dentro del de menores y adultos. Los nombres reflejan hogar, otros factores como la prestación de las categorías utilizadas por Main y Brad- servicios también influyen en la desigualdad shaw (2016) y más recientemente Lanau dentro del hogar, un tema al que volvemos y Fifita (2020). Se distingue entre hogares en los resultados. congruentes, con o sin privación, y hogares incongruentes en los que solo un grupo de edad sufre privación. Las categorías tienen Desigualdad intrahogar en perspectiva de infancia. Por lo tanto, los España hogares en los que solo los adultos sufren privación se denominan protegidos incon- Esta sección presenta los resultados del es- gruentes. Por último, los hogares expues- tudio. Para facilitar su interpretación, cada tos incongruentes son aquellos donde solo subtítulo corresponde a una de las cua- los menores experimentan privación. El uso tro preguntas de investigación. Para cada de las etiquetas «protegido» y «expuesto» pregunta, primero se revisa la literatura re- refleja evidencia cualitativa e internacional levante y se presentan hipótesis, luego se de que los adultos tienden a priorizar a los describen los resultados y se consideran menores (Main y Bradshaw, 2016; Zwarte, sus implicaciones. Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, Julio - Septiembre 2021, pp. 63-84 Alba Lanau 69 ¿Beneficia la desigualdad intrahogar a man un grupo pequeño, aunque potencial- los menores? mente preocupante. La siguiente sección examina los predictores de la desigualdad La literatura internacional sobre la desi- intrahogar. gualdad intrahogar concluye que los ho- gares tienden a priorizar a los menores (Watson, Maître y Whelan, 2012; Zwarte, TABLA 2. P  rivación intrahogar (% hogares con me- nores) 2016), aunque hay algunas excepciones (Mangiavacchi y Piccoli, 2011; véase La- Umbral nau y Fifita, 2020 para una revisión deta- llada de la literatura internacional). En el 2+ 3+ caso de España, tanto estudios europeos (Gabos, Özdemir y Ward, 2011) como in- Congruente con privación 17 11 vestigaciones cualitativas (Zamora-Sara- Incongruente protegido   9   8 bia et al., 2019) sugieren que los hogares españoles priorizan las necesidades de Incongruente expuesto   4   3 los menores. Por lo tanto, se espera que la desigualdad dentro del hogar beneficie Congruente sin privación 69 78 a los menores (H1). Total 100 100 La tabla 2 muestra la distribución de Fuente: ECV 2014. los hogares españoles según patrones de desigualdad intrahogar para umbrales de 2+ y 3+ ítems. La mayoría de los hogares Predictores de la desigualdad intrahogar con menores en España (70% con un um- bral de 2+ ítems) no sufre privación. Los La privación intrahogar está determinada congruentes con privación forman el se- por los recursos y características del ho- gundo grupo más grande: el 17% de los gar así como por factores contextuales hogares. De hecho, en la mayoría de los (Mood y Jonsson, 2016; Bárcena-Martin hogares con privación, tanto los menores et al., 2017; Lanau y Fifita, 2020). Los ba- como los adultos sufren privación. Cuando jos ingresos, una asociación débil con el se observa privación incongruente, la desi- mercado laboral y un bajo nivel educativo gualdad beneficia en gran medida a los se asocian con un mayor riesgo de priva- menores: el grupo protegido (9%) duplica ción (Whelan, Layte y Maître, 2002; Guio el tamaño del expuesto (4%). Como era de et al., 2018). Esta asociación se mantiene esperar, el uso de un umbral de privación cuando se utilizan medidas individuales: 3+ más severo da como resultado una me- los hogares con recursos suficientes rara- nor incidencia de privación, pero no altera mente tienen miembros con privación. La- las conclusiones. nau y Fifita (2020) reportan un gradiente La desigualdad intrahogar beneficia en en el que los hogares congruentes con gran medida a los menores. Los hogares en privación son más pobres que los hoga- que solo los adultos experimentan privación res incongruentes que, a su vez, están en son mucho más comunes que aquellos en peor situación económica que los hoga- los que solo los menores sufren privación. res sin privación. Aquí se predice que los Los resultados también identifican una mi- hogares congruentes con privación tie- noría sustancial de hogares donde tanto nen menos recursos que los hogares in- los adultos como los menores experimen- congruentes y los hogares sin privación tan privación. Los menores expuestos for- (H2.1). Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, Julio - Septiembre 2021, pp. 63-84 70 Pobreza infantil, privación y desigualdad intrahogar durante la recesión económica Las características de los hogares tam- y las características demográficas del hogar. bién influyen en la desigualdad intrahogar. Las variables independientes asociadas con Hay evidencia de una correlación positiva los bajos recursos (H2.1) incluyen: pobreza entre control sobre los recursos por parte de monetaria, pobreza subjetiva (dificultad para las mujeres y la asignación de recursos a los llegar a final de mes), presencia de migran- menores (Watson, Maître y Whelan, 2012; tes de fuera de la UE, bajo nivel educativo, Echevarría et al., 2019). Por otra parte, es- número de trabajadores y si la residencia es tudios recientes sobre desigualdad intraho- propiedad del hogar. Las variables demográfi- gar no reportan efectos de género (Main y cas (relacionadas con H2.2 a H2.4) incluyen el Bradshaw, 2016; Lanau y Fifita, 2020). En género del responsable de hogar, el número España, la evidencia sugiere que las mujeres de hijos y la composición del hogar (monopa- tienden a priorizar el gasto en menores en rental, pareja o extenso). El primer conjunto mayor medida que los hombres (Dema-Mo- de columnas (1-5) refleja la proporción de ho- reno y Díaz-Martínez, 2017). Por lo tanto, se gares con una característica determinada (por espera que los menores tengan más proba- ejemplo, hogares encabezados por mujeres) bilidades de estar protegidos en hogares en- que son congruentes con privación, incon- cabezados por mujeres (H2.2). gruentes protegidos, incongruentes expues- La convivencia intergeneracional se ha tos y sin privación. La columna 6 muestra identificado como una estrategia clave para la proporción de hogares con menores que evitar la pobreza en España (Albertini, Kohli comparten esa característica (por ejemplo, el y Vogel, 2016). Marí-Klose y Escapa (2015) 38% de los hogares están encabezados por reportan que la co-residencia intergenera- una mujer). Finalmente, las columnas 7 a 10 cional aumentó durante la última recesión, muestran la composición de cada grupo, por aunque esto tuvo un efecto moderado so- ejemplo, la proporción de hogares sin priva- bre las tasas de pobreza (infantil), al me- ción encabezados por mujeres. Por lo tanto, nos cuando se utilizan medidas a nivel de el primer conjunto de columnas permite iden- hogar. Además, los menores tienen mayor tificar qué características del hogar están probabilidad de estar protegidos en hoga- asociadas con un mayor riesgo de, por ejem- res con más adultos y aquellos con menos plo, privación congruente, mientras que el se- menores, lo que refleja en parte la capa- gundo conjunto proporciona información so- cidad del hogar para redistribuir recursos: bre la composición de ese grupo. las reducciones de consumo adulto pueden Los resultados descriptivos se alinean ser insuficientes para reducir la privación con la hipótesis de recursos (H2.1). Tanto infantil en hogares numerosos (Echevarría la pobreza monetaria como la subjetiva son et al., 2019). Así, se evalúan dos hipótesis buenos predictores de privación. Los hoga- con respecto a la composición de los hoga- res congruentes con privación tienen más res. Es más probable que los menores es- probabilidades de experimentar pobreza tén protegidos en hogares con más adultos monetaria y pobreza subjetiva que cual- (hogares extensos) (H2.3). Es menos pro- quier otro grupo: el 92% reporta tener difi- bable que los menores estén protegidos en cultades para llegar a fin de mes, en com- hogares con más menores (H2.4). paración con el 26% de los hogares sin Determinar las características y la com- privación5. Los hogares sin privación tienen posición de los hogares desfavorecidos es útil para orientar la planificación de políticas, por ejemplo, para determinar prioridades de 5 La mayoría de este grupo experimenta privación se- vera: seis de cada diez niños y adultos carecen de al intervención. La tabla 3 ilustra la asociación menos 4 ítems, comparado con menos de dos de cada entre la desigualdad intrahogar, los recursos diez entre los incongruentes. Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, Julio - Septiembre 2021, pp. 63-84 TABLA 3. Desigualdad intrahogar y características del hogar. Frecuencia y composición (% hogares) Frecuencia Composición Alba Lanau Congruente con Congruente con Protegido Expuesto Sin privación Total Protegido Expuesto Sin privación Total privación privación (1) (2) (3) (4) (5) (6) (7) (8) (9) (10) Pobre monetario 41 16 5 38 100 70 40 41 16 29 No pobre 7 10 3 80 100 30 60 59 84 71 Pobreza subjetiva 35 20 5 39 100 92 78 72 26 45 No pobre 3 5 2 91 100   8 22 28 74 55 Responsable hombre 16 11 4 70 100 58 56 66 64 62 Responsable mujer 19 14 3 65 100 42 44 34 37 38 No migrantes 13 11 3 73 100 64 79 83 91 84 Migrantes 40 16 4 40 100 36 21 16   9 16 Monoparental 24 13 5 58 100 17 14 18 11 12 Biparental 16 11 3 70 100 77 79 79 86 84 Extensa 26 19 2 52 100   6   6   3   3   4 1 Menor 17 14 4 66 100 47 57 52 48 49 2 Menores 15 10 3 72 100 38 36 36 45 43 3+ Menores 30 9 5 56 100 14   6 12   7   8 Primaria 43 16 4 37 100 32 17 17   7 13 Secundaria 23 14 4 59 100 39 34 38 26 30 Secundaria Superior 16 16 5 63 100 20 29 34 21 22 Terciaria 4 6 1 88 100   9 19 11 46 36 Sin trabajadores 52 16 4 28 100 42 19 13   5 14 1 trabajador 17 14 4 65 100 47 54 50 39 43 2+ trabajadores 5 6 2 87 12 27 36 55 44 No propietario 33 15 4 48 100 46 30 27 17 24 Propietario 12 11 3 74 100 54 70 73 83 76 Total 17 12 4 68 100 100 100 100 100 100 Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, Julio - Septiembre 2021, pp. 63-84 71 Fuente: ECV 2014. 72 Pobreza infantil, privación y desigualdad intrahogar durante la recesión económica ingresos medios más altos que sus contra- extensos están sobrerrepresentados en la partes con privación. A su vez, los hogares categoría protegida. Los datos de composi- congruentes con privación tienen menores ción muestran los riesgos de focalizar las in- ingresos que los hogares protegidos o ex- tervenciones políticas en términos de grupos puestos6. Asimismo, los hogares sin tra- de riesgo (por ejemplo, familias numerosas bajadores, donde viven migrantes, donde o monoparentales). Si bien estos colectivos el responsable del hogar solo tiene educa- son particularmente vulnerables, programas ción primaria y los no propietarios tienen dirigidos únicamente a ellos dejarían fuera a más probabilidades de sufrir privación con- la mayoría de los menores más vulnerables. gruente, al igual que los hogares monopa- Dada la fuerte asociación entre recursos rentales, los hogares extensos y los que y desigualdad intrahogar, los estadísticos tienen tres o más hijos. Por el contrario, descriptivos deben interpretarse con cau- los hogares donde el responsable de ho- tela, ya que las relaciones observadas po- gar tiene educación superior y aquellos con drían simplemente reflejar diferencias de re- dos o más trabajadores están sobrerrepre- cursos entre los subgrupos. Los modelos sentados en la categoría congruente sin pri- de regresión permiten observar el efecto de vación. En resumen, los factores asociados las variables independientes controlando por con un mayor riesgo de pobreza/privación otros factores y, en este caso, identificar fac- también están asociados con una mayor tores, además de los bajos recursos que in- probabilidad de sufrir privación congruente. fluyen en las desigualdades intrahogar. Con La composición de los grupos vulnera- ese objetivo, se ejecuta un modelo de regre- bles está estrechamente relacionada con el sión multinomial en la submuestra de hoga- tamaño relativo de cada grupo entre los ho- res con privación para identificar los facto- gares con menores. Por lo tanto, mientras res asociados con mayor probabilidad de que los hogares con migrantes tienen mayor estar en la categoría congruente o expuesta, probabilidad de privación congruente, la ma- en contraste con «protegida». Como ante- yoría de los hogares en este grupo (64%) no riormente, las variables independientes son tiene migrantes. Los hogares con privación el género y la educación del responsable de congruente son típicamente parejas (76%) hogar, presencia de migrantes de fuera de con uno o dos hijos. Más de la mitad son la UE, número de trabajadores, propiedad, propietarios, la mayoría tiene educación pri- el número de menores y la composición del maria o secundaria y el 58% tiene al menos hogar. Los ingresos se utilizan para contro- un trabajador. Del mismo modo, la composi- lar la asociación entre recursos y privación. ción de los hogares protegidos y expuestos La figura 1 ilustra coeficientes e intervalos de también refleja en gran medida la composi- confianza. La categoría de referencia son los ción de los hogares con menores. Los gru- hogares protegidos incongruentes, que se pos con tasas bajas de privación, como los contrastan con los hogares congruentes con hogares con un responsable de hogar con privación (mitad superior) y expuestos (mitad educación terciaria, están subrepresenta- inferior). Los valores positivos (negativos) in- dos en ambos grupos, mientras que aque- dican una mayor (menor) probabilidad de es- llos con educación secundaria superior es- tar en la categoría expuesta o congruente en tán algo sobrerrepresentados. Los hogares lugar de la protegida. Los efectos se consi- deran estadísticamente significativos cuando 6 El ingreso ajustado per cápita es de 6.936 € entre los los intervalos de confianza no cruzan la línea congruentes con privación; 9.287 €, entre los expues- cero. La dirección de los efectos es robusta tos; 9.897 €, entre los protegidos, y 16.659 € para ho- gares sin privación. El gradiente es evidente indepen- al uso de un modelo probit y un umbral de dientemente del umbral elegido. 3+ (véase apéndice 2). Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, Julio - Septiembre 2021, pp. 63-84 Alba Lanau 73 FIGURA 1. P  redictores patrón de privación intrahogar. Regresión multinominal. Hogares con privación y menores (Ref.: Protegido) Responsable mujer Migrante Monoparental Con Privación Otros hogares con menores 2 Menores 3+ Menores Primaria Secundaria Secundaria Superior Sin trabajadores 1 trabajador Propietario Responsable mujer Migrante Monoparental Otros hogares con menores Expuesto 2 Menores 3+ Menores Primaria Secundaria Secundaria superior Sin trabajadores 1 trabajador Propietario -2 -1 0 1 2 Nota: Ingreso incluido como control. Fuente: ECV 2014. En la regresión, la presencia de mi- débiles o acceso reducido a los servicios grantes, bajo nivel educativo (hasta pri- públicos. maria o secundaria inferior) y la no vin- Los resultados no son concluyentes con culación al mercado laboral se asocian respecto a la hipótesis de género (H2.2). significativamente con una mayor proba- Por lo tanto, no hay motivos para afirmar bilidad de que un hogar se encuentre en que los hogares encabezados por hombres la categoría congruente en lugar de prote- o mujeres tengan más probabilidades de gida. Una vez más, los factores asociados proteger a los menores7. Un modelo adicio- con un mayor riesgo de pobreza infantil nal (no mostrado) examinando el efecto se- también se asocian con un mayor riesgo parado de la ocupación de madre y padre de privación congruente, incluso después de controlar los ingresos. Es probable que 7 Dada la asociación entre monoparentalidad y género estos indicadores capten diferentes as- del responsable del hogar se repitió el análisis omi- pectos de la escasez de recursos, como tiendo composición del hogar. No se observaron dife- ingresos irregulares, redes de apoyo más rencias significativas. Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, Julio - Septiembre 2021, pp. 63-84 74 Pobreza infantil, privación y desigualdad intrahogar durante la recesión económica sugiere que ambos reducen la probabilidad ¿Quién se queda sin? de privación congruente, pero no se ob- servó ningún efecto sobre la probabilidad Los datos de privación individual permi- de estar en un hogar expuesto. ten explorar más a fondo la asignación de recursos en el hogar. Examinamos aquí Los datos sugieren que los menores en las características de los adultos que ex- hogares extensos tienen menos probabili- perimentan privación en los hogares pro- dades de sufrir privación, pero los efectos tegidos. La unidad de análisis ya no son no son siempre significativos (H2.3). Los los hogares, sino adultos en hogares in- hogares extensos tienen menor probabili- congruentes protegidos (n = 812). Siete de dad de estar en la categoría expuesta (solo cada diez adultos en hogares protegidos significativo con un umbral de 3+). Por el contrario, ser un hogar monoparental se experimentan privación. asocia positivamente con estar en la ca- Progenitores y/o cuidadores tienden tegoría expuesta, aunque el efecto no es a priorizar las necesidades de los meno- significativo. En conjunto, estos resultados res (Mood y Jonsson, 2016; Main y Brad- apuntan hacia una mayor capacidad de los shaw, 2016; Zwarte, 2016). Además, la hogares con más adultos para proteger a literatura sobre género y desigualdad in- los menores. Simultáneamente, los hoga- trahogar señala que las mujeres tienen res numerosos tienen coeficientes positivos menos acceso a los recursos del hogar para las categorías expuesta y congruente en comparación con los hombres, incluso (n.s.), lo que sugiere que a medida que au- en hogares donde los recursos son com- menta el número de menores, también au- partidos (Bennett, 2013; Dema-Moreno y menta el riesgo de privación infantil, inde- Díaz-Martínez, 2017). Los hombres pre- pendientemente de otras características del sentan patrones de gasto más individua- hogar (H2.4). Los hallazgos sobre la com- lizados, mientras que las mujeres tienden posición del hogar son consistentes con las a limitar el gasto personal, particularmente expectativas de la literatura. La desigualdad cuando tienen hijos (Dema-Moreno y Díaz- dentro del hogar refleja en parte la capaci- Martínez, 2017; Echevarría et al., 2019). dad de redistribuir recursos internamente: Por otra parte, investigaciones recientes si bien los adultos pueden reducir su con- sugieren que la pérdida de empleo mas- sumo para proteger a los menores, el es- culino puede resultar en una disminución fuerzo puede no ser suficiente cuando hay del gasto en artículos de hombre (Bargain varios menores / un solo adulto (Echevarría y Martinoty, 2019). El acceso de las mu- et al., 2019). jeres a los recursos correlaciona positiva- En general, los resultados coinciden mente con su contribución a los ingresos con la evidencia de que cuando los re- (véase Bennet, 2013 para una discusión cursos son limitados los adultos tienden a detallada). Así, esta sección evalúa dos hi- priorizar las necesidades de los menores pótesis: H3.1. Madres y padres tienen ma- (Mood y Jonsson, 2016). Sin embargo, ni yor riesgo de privación que otros adultos los recursos domésticos (Bennet, 2013) del hogar. H3.2. Las mujeres tienen mayor ni la probabilidad de reducir consumo riesgo de privación que los hombres. Ade- se distribuyen por igual (Main y Brads- más, se examina si los factores asociados haw, 2016; Dema-Moreno y Díaz-Martí- con una mayor contribución a los ingresos nez, 2017). La siguiente sección utiliza los del hogar (posición en el mercado laboral, datos de privación individual para identifi- ser responsable de hogar, nivel educativo, car las características de los adultos que migración) están asociados con un menor se sacrifican. riesgo de privación. Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, Julio - Septiembre 2021, pp. 63-84 Alba Lanau 75 TABLA 4. A  dultos que sacrifican sus necesidades duos con hijos. Ser el responsable de hogar por menores también se asocia con una mayor probabi- lidad de privación, aunque el efecto podría Proporción RL estar captando paternidad, ya que no es Progenitor No 36 significativo en la regresión. No se obser- Sí 78 + van diferencias según el nivel educativo o la Mujer No 68 condición de migrante. Sí 73 El desempleo y el trabajo a tiempo par- Situación Tiempo completo 69 cial aumentan el riesgo de privación, un re- laboral Tiempo parcial 84 + sultado que es consistente con la literatura Desempleado 80 + que identifica una correlación positiva entre Hogar 77 la contribución económica y el acceso a los Otros inactivos 48 recursos (Bennett, 2013). Curiosamente, no Responsable No 64 se observa el mismo efecto entre los res- hogar Sí 81 ponsables del trabajo doméstico, aunque Educación Primaria 73 son un grupo relativamente pequeño. Fi- Secundaria 72 nalmente, los «otros inactivos» tienen tasas Sec. Superior 71 de privación por debajo de la media. Esto Terciaria 75 podría ser un efecto edad, ya que la cate- Edad 17-25 42 goría está compuesta principalmente por 26-40 76 estudiantes y jubilados. Las personas ma- 45-55 80 yores y más jóvenes tienen menor proba- 56-86 57 – bilidad de experimentar privación en com- Migrante No 72 paración con aquellas en el rango de edad Sí 74 de 26 a 55 años, aunque el efecto solo es significativo en el modelo logístico para los Total 71 mayores. La asociación entre edad y priva- Fuente: ECV 2014. ción puede reflejar el acceso a fuentes de ingresos independientes (como pensiones, salarios o ayudas) y/o los esfuerzos del ho- La tabla 4 describe las características gar para proteger a los miembros mayores sociodemográficas de los adultos con pri- y más jóvenes. vación. La primera columna reporta las ta- En resumen, el riesgo de privación es sas de privación para cada grupo. La se- particularmente elevado para padres y ma- gunda columna resume los resultados de dres. Ser mujer tiene una asociación posi- una regresión logística binaria que permite tiva con privación individual pero el efecto capturar el efecto de cada variable inde- no es significativo8. Dicho esto, las muje- pendiente controlando otras características. res están sobrerrepresentadas en las cate- Dada la asociación entre bajos ingresos y gorías de tiempo parcial y, en menor me- privación, el modelo también controla por dida, de desempleo, que sí experimentan los ingresos del hogar. El principal predic- un mayor riesgo de privación. Además, es tor de privación individual es tener hijos: el posible que la encuesta no capte todas las 78% de los progenitores en hogares prote- gidos sufre privación en comparación con 8 Análisis adicionales comparando madres y padres el 36% de no progenitores (H3.1). Esto su- usando términos de interacción (género y responsable giere que las medidas de pobreza a nivel de del hogar, edad y situación laboral) tampoco encontró hogar subestiman la privación entre indivi- diferencias de género significativas. Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, Julio - Septiembre 2021, pp. 63-84 76 Pobreza infantil, privación y desigualdad intrahogar durante la recesión económica desigualdades dentro del hogar. Los adul- Les siguen la participación en activida- tos podrían desarrollar estrategias econo- des de ocio, como el deporte o la música, mizadoras como la reducción de la ingesta y quedar para jugar y tomar algo (13% de alimentos (Zwarte, 2016; Main y Brads- cada uno). Uno de cada diez menores no haw, 2016), que no se reflejan en el índice puede permitirse celebraciones en ocasio- de privación. Esta idea se retoma en la con- nes especiales, como cumpleaños o Navi- clusión. dad. Las tasas de privación son más bajas para las necesidades educativas y rela- Perfiles de privación: ¿de qué carecen los cionadas con el desarrollo: el 6% de los menores? menores carece de equipo para activida- des al aire libre (como una bicicleta o pa- Los indicadores de privación brindan in- tines), el 3% de juegos para jugar en casa formación sobre los bienes y actividades y el 2% carece de libros apropiados para de los que carecen las personas y los ho- su edad. Además, el 11% de los meno- gares. El análisis de los perfiles de priva- res en edad escolar no puede participar en ción de los menores puede arrojar luz so- viajes y/o acontecimientos escolares en lo bre la toma de decisiones en los hogares, que hay que pagar. La privación alimenta- así como sobre las experiencias de priva- ria es relativamente poco común: el 2% de ción de la infancia. Si los menores care- los menores no puede permitirse frutas y cen de ítems esenciales, como alimentos verduras frescas todos los días y el 3% no nutritivos, en hogares donde los adultos ingiere proteínas con regularidad. Por úl- no experimentan privación, esto indica- timo, alrededor del 8% de los menores no ría una priorización de las necesidades de puede permitirse comprar ropa nueva (que los adultos en dichos hogares. Otras for- no sea de segunda mano), y el 3% carece mas de privación, como la falta de acceso de dos pares de zapatos adecuados. Es- a actividades de ocio o recursos educa- tos casos que experimentan privaciones tivos, apuntan a dificultades en acceso a básicas son motivo de especial preocupa- servicios (públicos). Además, cada perfil ción dado el posible efecto sobre la salud de privación requiere diferentes respues- y el desarrollo infantil. tas políticas. La tabla 5 describe los per- Las tasas de privación para todos los files de privación de los menores en ho- ítems son mayores en los hogares donde gares congruentes e incongruentes. La tanto los adultos como los menores expe- primera columna reporta la proporción de rimentan privación. Hay una excepción10, menores con privación de un determinado las vacaciones, donde no se observa dife- bien o actividad. Las otras cuatro colum- rencia entre hogares congruentes con pri- nas muestran las tasas de privación por vación y expuestos. Los perfiles de priva- ítem para los menores de hogares con- ción son consistentes con la literatura que gruentes con privación, protegidos, ex- explora la reducción de gastos (Deuscht puestos y congruentes sin privación, res- et al., 2015). Tras una caída de los ingresos, pectivamente. Las formas de privación los hogares no pierden inmediatamente to- infantil más frecuentes en España son las asociadas al ocio y la participación social. Uno de cada tres menores no puede per- mitirse una semana de vacaciones al año9. goría más grande reforzando el mensaje de que los ho- gares protegen a los niños. 10 Para otros dos ítems, actividades escolares y pro- 9 Este ítem se refiere específicamente a los menores teína, la privación es mayor entre menores en hogares y es adicional al ítem recogido a nivel hogar. Eliminar con privación congruente, pero las diferencias no son este ítem convierte a los hogares protegidos en la cate- estadísticamente significativas. Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, Julio - Septiembre 2021, pp. 63-84 Alba Lanau 77 TABLA 5. Privación por item según patron de privación en el hogar (% menores) Total Con privación Protegido Expuesto Sin privación Vacaciones 35 93 51 93* 13 Actividades de ocio 13 64 2 30 0 Amigos 13 64 1 32 0 Ocasiones especiales 11 57 0 27 0 Actividades escolaresa 11 48 4 35* 1 Ropa 8 39 1 14 0 Equipo de ocio 6 30 0 4 0 Juguetes 3 19 0 1 0 Calzado 3 16 0 0 0 Carne o equivalente 3 15 0 7* 0 Libros 2 13 0 1 0 Fruta y verdura 2 9 0 0 0 Notas: (a) estudiantes en edad escolar (4-15). Los intervalos de confianza son amplios para algunas subcategorías, pero esto no altera las conclusiones. * Los intervalos de confianza para las categorías congruente con privación y expuesto se solapan. Fuente: ECV 2014. dos los bienes11, sino que se las arreglan mana de vacaciones. Cuatro de cada diez reduciendo primero los gastos sociales y no pueden participar en viajes escolares de ocio (como las vacaciones y salir a co- que cuestan dinero y alrededor de un tercio mer) y en último lugar los artículos básicos no puede permitirse actividades de ocio y/o (como la comida). También con los bienes y sociales. Solo una minoría carece de bie- actividades infantiles, los hogares priorizan nes esenciales como alimentos adecuados las necesidades básicas. Algunas carencias o juguetes. Si bien la aceptabilidad social (juguetes, zapatos, libros y frutas y verdu- puede afectar parcialmente las respuestas ras) afectan prácticamente solo a los meno- (los adultos podrían ser reacios a admitir res de hogares congruentes con privación, que sus hijos carecen de bienes y activida- que son más pobres, lo que sugiere que los des esenciales), los resultados son consis- hogares priorizan estos ítems. tentes con la investigación en que los hoga- Los menores en hogares expuestos tien- res se esfuerzan por cubrir las necesidades den a experimentar carencias en participa- de los menores (por ejemplo, Mood y Jons- ción social y actividades de ocio. La gran son, 2016; Zamora-Sarabia et al., 2019). mayoría (93%) no puede permitirse una se- La evidencia presentada en esta sec- ción sugiere que la falta de acceso a una dieta adecuada y elementos educativos 11 Esta es una diferencia fundamental entre las medi- básicos, como libros, son poderosos pre- das de pobreza monetaria y privación material. La po- dictores de privación extrema. Efectiva- breza monetaria captura el influjo de recursos en el ho- gar, la privación mide las consecuencias de los bajos mente, los menores que no pueden per- ingresos a (más) largo plazo. mitirse frutas y verduras frescas carecen Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, Julio - Septiembre 2021, pp. 63-84 78 Pobreza infantil, privación y desigualdad intrahogar durante la recesión económica en promedio de 9 ítems de los 12 en la es- etc.). Esto apunta a la existencia de una cala, comparados con un 5,2 de media en- brecha en el acceso a servicios de ocio y tre todos los menores que carecen de al- educación infantil. La expansión de ser- gún ítem (tabla 6). Aquellos que carecen de vicios educativos y de ocio de calidad es libros adecuados para su edad experimen- una estrategia con potencial para mejorar tan de media 8,3 privaciones. Así, la falta las condiciones de vida de los menores de frutas y verduras frescas y de libros son vulnerables. fuertes predictores de privación severa. Es- tos elementos tienen el potencial de utili- zarse como indicadores para identificar a Conclusiones los menores particularmente vulnerables de manera rápida. La desigualdad intrahogar en España ge- neralmente beneficia a los menores. Es- tos tienden a estar protegidos de las peo- TABLA 6. Privación media condicional res consecuencias de la pobreza. Así, la privación de necesidades básicas, como Fruta y verdura 9,1 alimentación, ropa, libros o juguetes ade- Libros 8,2 cuados, es poco común incluso entre los Juguetes 7,6 hogares donde los adultos experimen- Carne o equivalente 7,6 tan privación. Son buenas noticias para Calzado 7,2 aquellos que están preocupados por las Equipo de ocio 7,2 elevadas cifras de pobreza infantil en Es- paña. La priorización de los menores su- Ropa 6,1 giere que las transferencias de ingresos Ocasiones especiales 5,6 (como el Ingreso Mínimo Vital reciente- Amigos 5,2 mente aprobado) pueden ser un pode- Total privación 1+ 5,3 roso instrumento para reducir la pobreza Actividades escolares a 5,2 infantil. Actividades de ocio 5,1 Este artículo demuestra el potencial de los Vacaciones 3,0 indicadores de privación para estudiar tanto la pobreza como los procesos intrahogar. El Nota: (a) estudiantes en edad escolar. análisis de la pobreza infantil ha tendido a ba- Fuente: ECV 2014. sarse en indicadores a nivel del hogar, prin- cipalmente los ingresos. Medir la pobreza a través de los ingresos requiere un supuesto En general, no hay evidencia de que la de acceso igualitario a los recursos del hogar privación infantil refleje mala toma de de- que no está respaldado por la evidencia em- cisiones o negligencia. De hecho, la prin- pírica. Además, los datos de privación infantil cipal diferencia entre el grupo expuesto y y adulta proporcionan información comple- el protegido está en la capacidad del ho- mentaria sobre los recursos de los hogares. gar para cubrir las necesidades sociales, Así, es recomendable recoger datos tanto a de ocio y educativas de los menores. El nivel individual como de hogar para medir la acceso a estas actividades depende de pobreza con precisión. La privación en el ho- los ingresos del hogar, pero también de gar puede afectar negativamente a los meno- los servicios públicos (por ejemplo, cam- res incluso cuando no se observa privación pamentos de verano, espacios para ac- infantil; por ejemplo, si tiene dificultades para tividades recreativas, clubes deportivos, acceder al transporte o calentar la casa en in- Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, Julio - Septiembre 2021, pp. 63-84 Alba Lanau 79 vierno. Es decir, los menores se ven afecta- sugiere que las intervenciones centradas en dos por las condiciones del hogar en el que la activación deben complementarse con viven (Guio et al., 2018). Los indicadores es- programas de garantía de ingresos para pecíficos de privación infantil deben usarse reducir la pobreza infantil. En este sentido, junto a otros indicadores para evaluar las el Ingreso Mínimo Vital crea una oportunidad condiciones de vida de los menores. para evaluar el impacto de un aumento en los La mayoría de los menores con priva- ingresos en la parte inferior de la distribución ción vive en hogares donde los adultos sobre la privación infantil. también sufren privación. Los hogares con Los datos de privación infantil propor- privación congruente son más pobres que cionan información valiosa sobre el im- cualquier otro grupo, un resultado que, si pacto de la pobreza en los menores con el bien no es sorprendente, contribuye a la potencial de informar las respuestas políti- base de evidencia que relaciona la priva- cas e identificar prioridades de acción. Los ción con la escasez de recursos en lugar menores de la categoría expuesta rara vez de con la elección personal. Los residen- carecen de necesidades básicas; en cam- tes en hogares congruentes con privación bio, tienden a verse privados de ocio, ac- (17%) experimentan formas de privación tividades sociales y extraescolares. Esto (como no poder permitirse ropa nueva o tiene al menos tres implicaciones. Primero, una dieta equilibrada) que son poco comu- los hogares dan prioridad a las necesida- nes en otros grupos sociales. La privación des básicas de los menores, también en alimentaria es particularmente preocupante los hogares expuestos. En segundo lugar, y pone en evidencia la necesidad de am- existe una brecha en el acceso al ocio y pliar y/o complementar las estructuras de actividades infantiles que no se refleja en bienestar existentes (por ejemplo, becas las medidas de pobreza a nivel de hogar. comedor, Ingreso Mínimo Vital) para ga- El uso de indicadores de privación especí- rantizar la seguridad alimentaria de los me- ficos para la infancia permite identificar ne- nores. Los hogares con migrantes, con 3+ cesidades no satisfechas que pasan desa- menores, donde la persona responsable del percibidas con las medidas unitarias. En hogar tiene educación secundaria inferior o tercer lugar, la alta proporción de meno- menos, y los hogares donde nadie trabaja res que carecen de necesidades de ocio y tienen un mayor riesgo de privación con- educativas apunta hacia una insuficiencia gruente. Estos grupos vulnerables requie- de provisión. De hecho, algunas de estas ren respuestas políticas específicas. actividades, como las actividades escola- Sin embargo, la privación no se limita a los res y las actividades deportivas y de ocio, grupos vulnerables: la mayoría de los hogares dependen no solo de los recursos del ho- que experimentan privación congruente son gar sino también de la provisión pública. parejas españolas con uno o dos hijos donde Es esencial ampliar las intervenciones que alguien está trabajando: seis de cada diez mejoren la igualdad de oportunidades en hogares con privación congruente tienen al la educación y el ocio mejorando el acceso menos un adulto trabajando. Así, la privación a infraestructuras y actividades extracurri- congruente no es (exclusivamente) un culares. Las actividades sociales y de ocio problema de desempleo sino también de son muy valoradas por los menores (Main, pobreza laboral (Tejero, 2017). Este resultado 2019) y clave para su adecuado desarrollo es consistente con la literatura reciente sobre (Pillas et al., 2014). Dado que la provisión la dificultad de los hogares con un solo varía regionalmente, un análisis regional de ingreso para evitar la pobreza (infantil) (Marí- la privación infantil puede ayudar a identifi- Klose y Marí-Klose, 2012; Ayllón, 2017), y car enfoques efectivos para su abordaje. Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, Julio - Septiembre 2021, pp. 63-84 80 Pobreza infantil, privación y desigualdad intrahogar durante la recesión económica Los hogares extensos tienden a prote- necesidades varía (Main, 2019; Lau et al., ger a los menores en mayor medida que los 2019). Usando datos de Reino Unido, Main hogares mono y biparentales; esto podría (2019) reporta que los menores son más reflejar una mayor capacidad de redistribuir proclives a considerar los artículos y activi- recursos dentro de estos hogares, una ma- dades sociales y de ocio como necesida- yor priorización de las necesidades de los des en comparación con los adultos. Más menores en dichos hogares y/o la distribu- importante aún, los indicadores ECV reflejan ción territorial de dichos hogares (por ejem- la situación de todos los menores en el ho- plo, en zonas con mayor acceso a servi- gar. Por lo tanto, no es posible evaluar varia- cios). No hay evidencia de diferencias en la ciones en el acceso a los recursos entre los priorización de los menores según nivel so- menores dentro del hogar. Datos individua- cioeconómico o educativo, o según el gé- les de privación infantil permitirían explorar nero del responsable de hogar. variaciones asociadas con el género, la edad Los datos indican que madres y padres y las configuraciones familiares (por ejemplo, tiene niveles de privación más elevados de familias reconstituidas). La recolección de lo que sugieren las medidas de hogar. Por datos de los propios menores, con las he- otra parte, la literatura sugiere que los proge- rramientas adecuadas, proporcionaría datos nitores tienden a sacrificar sus propias nece- que reflejen sus experiencias y perspectivas. sidades desarrollando estrategias economi- A pesar de la abundante investigación zadoras, como la reducción de la ingesta de sobre pobreza, se sabe relativamente poco alimentos o la reducción del gasto en sí mis- sobre la toma de decisiones y estrategias mos, que no serían captados por el índice de economizadoras de los hogares pobres. El privación material (Main y Bradshaw, 2016; análisis de la desigualdad dentro del hogar se Zamora-Sarabia et al., 2019). Por lo tanto, beneficiaría de más evidencia sobre los pro- es probable que las medidas actuales sub- cesos de toma de decisiones y la reducción estimen la privación entre padres y madres. de gastos. La investigación cualitativa puede Un análisis más detallado de estos compor- ser particularmente útil a este respecto. tamientos podría detectar desigualdades El Gobierno debe expandir las políticas de intrahogar y formas de vulnerabilidad que lucha contra la pobreza si quiere reducir las actualmente permanecen ocultas. Futuras elevadas tasas de pobreza infantil en España. rondas de ECV deberían incluir un conjunto Las magras ayudas económicas a la infancia más amplio de indicadores de privación de son una elección política. Los hogares prote- adultos destinados a identificar estrategias gen a los menores de las consecuencias de economizadoras y de supervivencia. la pobreza en la medida de lo posible, pero Los análisis que se presentan aquí están no pueden hacerlo solos. Si bien los datos limitados por los datos disponibles. La reco- presentados aquí corresponden a un período lección de datos de privación infantil a tra- de recesión, las tasas de pobreza infantil solo vés del informador del hogar se basa en el han disminuido ligeramente desde enton- supuesto de que los adultos conocen los re- ces. Es probable además que las secuelas cursos a los que tienen acceso los menores de la pandemia de COVID-19 de 2020 empo- e informan de ello con precisión. La litera- brezcan todavía más a los más vulnerables. tura que compara las percepciones de me- La protección social desempeña un papel nores y adultos sobre necesidades y acceso fundamental para amortiguar el impacto so- a los recursos del hogar concluye que am- cioeconómico de la pandemia en los hogares bos tienden a estar de acuerdo sobre si los con menores. Los recientes aumentos en las menores tienen acceso a un artículo, pero prestaciones familiares para los hogares más la percepción de qué artículos constituyen vulnerables introducidos por el Gobierno so- Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, Julio - Septiembre 2021, pp. 63-84 Alba Lanau 81 cialista son un paso en la dirección correcta, dicators Research, 9(2): 335-356. Disponible en: pero se requieren acciones más ambiciosas y https://doi.org/10.1007/s12187-015-9321-7 de mayor alcance. Comisión Europea (2020). «Country Report Spain 2020». Brussels. 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Fruta y verdura Fruta fresca y verduras al menos una vez al día. Carne o equivalente Una comida con proteína al día. Libros Libros adecuados para su edad. Equipo de ocio Equipos de ocio al aire libre (bicicletas, patines, etc.). Juguetes Juguetes (juguetes educacionales para bebés, juegos de mesa, de ordenador). Actividades de ocio Actividades de ocio (deporte, música, etc.). Celebraciones en ocasiones especiales (cumpleaños, santos, acontecimientos Celebraciones religiosos, etc.). Amigos Reunirse con sus amigos para jugar e invitar a tomar algo. Vacaciones Ir de vacaciones fuera de casa al menos una semana al año. Actividades escolares Actividades escolares que cuestan dinero (menores en edad escolar). Indicadores de adultos Ropa Sustituye las ropas estropeadas por otras nuevas (no de segunda mano). Calzado Dos pares de zapatos. Amigos Se reúne con amigos y/o familiares al menos una vez al mes. Ocio Participa regularmente en actividades de ocio. Gastos propios Una pequeña cantidad de dinero para sí mismo cada semana. Internet (personal) Conexión a internet (fija o móvil) para uso personal. Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, Julio - Septiembre 2021, pp. 63-84 84 Pobreza infantil, privación y desigualdad intrahogar durante la recesión económica Apéndice 2. Tests adicionales. Regresión multinominal TABLA 7. Regresión multinominal. DV Patrón de privación intrahogar. Ref.: protegido (hogares con menores) Congruente con Privación Expuesto Umbral Logit Probit Logit Logit Logit Logit 2+ 2+ 3+ 2+ 2+ 3+ –0,17 –0,13 0,15 –0,60 –0,41 0,11 Responsable mujer [–0,61, 0,27] [–0,49, 0,24] [–0,39, 0,69] [–1,38, 0,18] [–0,91, 0,09] [–0,67, 0,88] 0,58* 0,49* 0,32 –0,42 –0,24 –0,12 Migrantes no EU [ 0,08, 1,09] [ 0,07, 0,90] [–0,28, 0,91] [–1,24, 0,40] [–0,78, 0,31] [–0,94, 0,70] Composición del hogar (ref.: biparental) 0,16 0,11 –0,06 0,87 0,65* 0,23 Monoparental [–0,43, 0,75] [–0,37, 0,60] [–0,78, 0,67] [–0,05, 1,79] [ 0,03, 1,26] [–0,66, 1,12] –0,23 –0,21 –0,07 –0,94 –0,60 –2,60** Extenso [–1,01, 0,55] [–0,86, 0,44] [–0,89, 0,76] [–2,29, 0,41] [–1,45, 0,25] [–4,26, –0,94] Número de menores (ref.: 1) 0,22 0,19 0,08 0,27 0,22 0,15 2 [–0,21, 0,65] [–0,16, 0,54] [–0,44, 0,60] [–0,40, 0,94] [–0,23, 0,67] [–0,53, 0,83] 0,45 0,39 0,60 0,98 0,74* 1,18* 3+ [–0,18, 1,08] [–0,11, 0,90] [–0,09, 1,30] [–0,09, 2,05] [ 0,02, 1,46] [ 0,23, 2,13] Educación responsable hogar (ref.: Terciaria) 0,98** 0,81** 0,03 0,81 0,61 0,23 Primaria [ 0,31, 1,65] [ 0,25, 1,36] [–0,83, 0,88] [–0,33, 1,96] [–0,14, 1,35] [–0,98, 1,44] 0,65* 0,53* –0,05 0,80 0,61 0,46 Secundaria [ 0,05, 1,25] [ 0,03, 1,03] [–0,86, 0,75] [–0,22, 1,83] [–0,06, 1,28] [–0,60, 1,52] 0,06 0,02 –0,36 0,81 0,52 0,22 Secundaria superior [–0,60, 0,71] [–0,52, 0,56] [–1,20, 0,49] [–0,27, 1,90] [–0,20, 1,24] [–0,97, 1,42] Numero de trabajadores (ref.: 0) –0,71** –0,61** –0,48 0,41 0,20 0,09 1 [–1,23, –0,18] [–1,02, –0,19] [–1,07, 0,10] [–0,48, 1,31] [–0,35, 0,74] [–0,77, 0,94] –1,12*** –0,96*** –1,02** 0,94 0,51 0,58 2+ [–1,78, –0,47] [–1,47, –0,45] [–1,77, –0,28] [–0,14, 2,02] [–0,17, 1,19] [–0,38, 1,55] –0,27 –0,24 –0,30 0,20 0,11 –0,31 Propietario [–0,72, 0,18] [–0,60, 0,13] [–0,82, 0,22] [–0,62, 1,02] [–0,42, 0,64] [–1,03, 0,40] 0,81 0,64 1,01 –2,44** –1,66*** –1,49* Constante [–0,07, 1,70] [–0,06, 1,35] [–0,11, 2,14] [–3,96, –0,92] [–2,60, –0,72] [–2,88, –0,10] N 891 891 657 Nota: Ingreso incluido como control. Los asteriscos identifican significancia estadística de los valores *** p<0,001; ** p<0,01; * p<0,05. Fuente: ECV, 2014. Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, Julio - Septiembre 2021, pp. 63-84 doi:10.5477/cis/reis.175.63 Child Poverty, Deprivation and Intra-Household Inequality during the Economic Recession Pobreza infantil, privación y desigualdad intrahogar durante la recesión económica Alba Lanau Key words Abstract Recession Poverty is usually measured at the household level; however, there is • Inequality growing evidence that households do not share their resources equally. • Intra-Household Using data from the material deprivation module in the 2014 Living Inequality Conditions Survey this article provides new insight on intra-household • Child Poverty inequality in contexts of recession. Households strive to protect children • Deprivation from poverty but are not always able to do so. The combination of adult and child-specific deprivation measures permits the identification of a subset of particularly vulnerable households that are often deprived of basic needs. Additionally, a substantial minority of children do not have their social, leisure and extended educational needs covered. The article argues for more ambitious policy interventions to protect households with children, particularly in times of recession. Palabras clave Resumen Crisis económica La pobreza se mide generalmente a nivel de hogar. Sin embargo, • Desigualdad hay evidencia creciente de que los hogares no distribuyen recursos • Desigualdades en el equitativamente. Utilizando datos del módulo de privación de material hogar en la Encuesta de Condiciones de Vida 2014, este artículo proporciona • Pobreza infantil nueva evidencia sobre la desigualdad dentro del hogar en contextos • Privación de recesión económica. Los hogares se esfuerzan por proteger a los menores de los efectos de la pobreza; pero no siempre lo consiguen. La combinación de medidas de privación de adultos y menores permite identificar un subconjunto de hogares particularmente vulnerables que a menudo se ven privados de necesidades básicas. Además, una minoría sustancial de niños no puede cubrir necesidades sociales, educativas y de ocio. El artículo aboga por intervenciones políticas más ambiciosas para proteger a los hogares con menores, particularmente en situaciones de recesión económica. Citation Lanau, Alba (2021). “Child Poverty, Deprivation and Intra-Household Inequality during the Eco- nomic Recession”. Revista Española de Investigaciones Sociológicas, 175: 63-84. (http://dx.doi. org/10.5477/cis/reis.175.63) Alba Lanau: Centre d’Estudis Demogràfics | alanau@ced.uab.es Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, July - September 2021, pp. 63-84 64 Child Poverty, Deprivation and Intra-Household Inequality during the Economic Recession Introduction1 Echevarría et al., 2019). Intra-household in- equalities also have implications for identify- Poverty is generally measured at the house- ing poor. Household-level poverty measures hold level. Children are considered as poor may not correctly identify poor individuals. when they live in poor households (e.g., under For example, in a study of child poverty in the EU’s relative poverty measure). By that Spain, Bárcena-Martín et al. (2017) find both metric, one in four children in Spain (27%) live deprived households where children are not in poverty, the second-highest rate in the Eu- deprived, and deprived children living in non- ropean Union (European Commission, 2020). deprived households. They conclude that In addition, children in Spain are poorer than household indicators of deprivation are inad- any other age group (Marí-Klose and Marí- equate as a proxy for child deprivation. Fur- thermore, the gap between child and house- Klose, 2012; Ayllón, 2017). These figures are hold deprivation persists after controlling for concerning, not least because growing up in household resources, suggesting that deci- poverty has negative long term consequen- sions on intra-household resource allocation ces. Poor children are more likely to become shape child deprivation outcomes. poor adults (Cueto, Rodríguez and Suárez, 2017) and have worse health outcomes than Overall economic conditions may also their wealthier peers (Pillas et al., 2014). Thus, influence intra-household resource alloca- reducing child poverty is key to achieving a tion. For instance, Bargain and Martinoty fairer and more equal society. (2019) find evidence of decreased expend- iture on male items during the recession. However, there is growing evidence that Research on the impact of the 1991-1996 household resources are not shared equally recession in Sweden suggests that house- (Bennett, 2013; Mood and Jonsson, 2016). holds distribute more of their income to chil- Research in a range of countries has found dren in periods of economic duress (Mood that adults tend to protect children from and Jonsson, 2016). In fact, while house- the consequences of poverty, often by go- hold poverty increased during this period, ing without (Mood and Jonsson, 2016; Ga- children’s material conditions improved. In bos, Özdemir and Ward, 2011; Watson, Mai- contrast, in Spain, child deprivation grew tre and Whelan, 2012; Zwarte 2016; Main significantly during the post-2008 recession and Bradshaw, 2016; Zamora-Sarabia et al., (Ayllón, 2017). Qualitative data suggest that 2019). Children may also receive resources while Spanish households do protect chil- from outside the household (e.g., from other dren, they were unable to fully do so during households, charities, schools) that reduce the recession (Zamora-Sarabia et al., 2019). deprivation compared to other household Understanding the way households allo- members (Lanau and Fifita, 2020). If this is cate resources, particularly when they are the case, household measures may over-es- scarce, can help to identify appropriate pol- timate child poverty. However, the evidence icy responses to address child poverty. is not fully consistent; some recent research This article uses the special mod- using expenditure data found household- ule on intra-household deprivation in the level measures to underestimate child 2014 Living Conditions Survey (Encuesta poverty (Mangiavacchi and Piccoli, 2011; de Condiciones de Vida [ECV in its Span- ish acronym]) to explore child poverty and 1 This project has received funding from the postdoc- intra-household inequality in Spain. The ar- toral fellowship programme Beatriu de Pinós, funded ticle contributes to the literature on intra- by the Secretary of Universities and Research (Govern- ment of Catalonia) and by the H2020 programme Marie household inequality by addressing four Sklodovska-Curie grant agreement nº 801370. questions. 1) Does intra-household inequal- Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, July - September 2021, pp. 63-84 Alba Lanau 65 ity in Spain benefit children? 2) What are the While there is no agreement on the predictors of intra-household inequality? best way to measure poverty, different 3) In households where adults are deprived measures (e.g. low, income, deprivation, and children are not, what are the charac- financial strain) tend to identify the same teristics of deprived adults? And 4) What groups as vulnerable (Whelan, Layte and are the most common forms of deprivation Maître, 2002; Hick, 2013; Watson, Maître for children and, how do these relate to in- and Whelan, 2012; Guio et al., 2018). Mi- tra-household inequality? With these aims, cro-level factors consistently associated the next section reviews the evidence on with increased risk of child poverty and child poverty in Spain with a focus on the deprivation include low parental educa- last recession. Section 3 details the data tion, low work intensity, debt burden, rent- and method. The results section, addresses ing and/or a high housing burden, a mi- each question in turn following the struc- grant background, the presence of adults ture: brief review of key literature, hypoth- with poor health, living in a single-parent eses, results and discussion. It concludes household, and a larger number of de- that households in Spain prioritise children pendent children (Ayllón, 2017; Guio et al., when possible; however, such efforts are 2020). However, it is worth distinguishing often insufficient. It is argued that to effec- between poverty risk and the composition tively protect children requires a combina- of the poor population. While children liv- tion of service provision and social protec- ing in single-parent households have an tion targeted at households with children. increased risk of poverty, the vast ma- jority of poor children (77%) live in two- parent households (Ayllón, 2017, using Child poverty and the recession SILC 2014 data). Similarly, while a migrant background increases the probability of The recession that followed the 2008 cri- child poverty, two-thirds of poor children sis had a severe impact on households are in non-migrant households. Anti-pov- with children (Cantillón et al., 2017). In 2014 erty policies need to be flexible to address Spain was in the depths of the recession, the diversity of factors that drive house- with high unemployment rates and its hig- holds into poverty. hest income poverty rates in the reces- At the macro-level, growing parental sion period: 30.5% of children and 23.0% unemployment has been identified as a of adults were income poor (INE, 2020). key driver of growing child poverty rates Households with children were among the during the recession (Cantó and Ayala, most severely affected by the downturn 2014). Indeed, the recession resulted in (Cantó and Ayala, 2014; Cantillón et al., a marked increase in the number of chil- 2017). Using anchored poverty measures, dren whose parents did not work (Ayllón, where the poverty line is not affected by the 2017): in 2014 40% of children in poverty depression in income, Ayllón (2017) reports were living in households where no one a 40% increase in child poverty between was employed, compared to 24% in 2008. 2008 and 2014. In 2014, 22% of children li- While worklessness is a key predictor of ved in households lacking 3 or more essen- child poverty, 40% of children in poverty tial items, the EU official measure of depri- live in households where only one parent vation. Thus, the 2014 deprivation module works. Thus, child poverty in Spain has provides a unique opportunity to explore been fuelled by both unemployment and how households allocate resources during by the large number of children living in economic downturns. households with one earner (i.e. the tradi- Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, July - September 2021, pp. 63-84 66 Child Poverty, Deprivation and Intra-Household Inequality during the Economic Recession tional breadwinner model) (Marí-Klose and Data and measures Marí-Klose, 2012). Solutions to child pov- erty need to consider poor workers as well The article uses data from the 2014 ECV ad as the unemployed (Tejero, 2017), par- hoc material deprivation module. The sur- ticularly given that Spain has the second- vey has data on material deprivation for highest in-work-poverty-rate in the Euro- 4,446 children aged 2 to 15 2.The analy- pean Union. sis of intra-household inequality is restric- The high child poverty rates and the im- ted to the 3,163, households with children pact of the recession on households with aged 2 to 15 (37% of the total sample). Re- children highlight, not only a weak labour sults on adult deprivation reflect individuals market, but the limitations of the Spanish aged 16+ living in households with children welfare state (Marí-Klose and Marí-Klose, (n=7,065). Thus the definition of adult is de- 2012; Cantó and Ayala, 2014). Spain has termined by the questionnaire and it is di- the lowest spending on child benefits fferent from that of Spanish legislation. All and the lowest average family benefit per estimates are computed using complex child in the European Union (Lancker and samples. Mechelen, 2015; European Commission, Poverty is operationalised through the 2020). Low spending coupled with a re- concept of material deprivation. Townsend gressive system articulated around fiscal (1979) defined poverty as low resources benefits translate into a weak capacity to (income, wealth, access to services) result- lift children out of poverty (Cantó and Ay- ing in an inability to participate in the nor- ala, 2014; Lancker and Mechelen, 2015), mative activities of the society to which although some regions have more gener- one belongs (see also Guio et al., 2018 for ous minimum income protection schemes a discussion on how Townsend’s approach (European Commission, 2020). However, informs the European Union’s definition of analysis of regional differences is beyond poverty). The consequence of a sustained the scope of this article. lack of resources is deprivation, the in- Evidence on intra-household depriva- ability to afford a set of essential items or tion in Spain is limited. The existing re- necessities (Townsend, 1979; Mack and search suggests a prioritisation of children, Lansley, 1985). Deprivation measures cap- in line with that observed in other European ture outcomes and are often viewed as a countries (e.g., Gabos, Özdemir and Ward, more accurate measure of living stand- 2011; Main and Bradshaw, 2016; Mood and ards than low income (Whelan, Layte and Jonsson, 2016). In Spain, Bárcena-Mar- Maître, 2002; Guio et al., 2018)3. Main and tín et al. (2017) find that child deprivation Bradshaw (2012) find that child material varies among household types, even after deprivation is a better predictor of child controlling for socioeconomic characteris- well-being than parental income. By col- tics. However, they do not directly exam- lecting data on individuals this approach ine intra-household dynamics. Qualitative findings on families using food-banks sug- 2 The child material deprivation module collected data gests that parents use a range of strategies on children aged 1 to 15. Here, due to the high propor- to protect children from the worse conse- tion of missing responses for 1 year olds these are ex- quences of poverty, although they are not cluded from the analysis. always successful (Zamora-Sarabia et al., 3 One advantage of deprivation measures is their abil- 2019). This article contributes to this line of ity to capture the effect of non-income resources such as (public) service provision (e.g. education, leisure pro- research by examining intra-household ine- vision) on children’s outcomes (Main and Bradshaw, quality in deprivation. 2016; Lanau and Fifita, 2020). Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, July - September 2021, pp. 63-84 Alba Lanau 67 allows for the exploration of intra-house- 0.843 and 0.815 respectively. The full list hold inequality in living standards, the aim of items can be consulted in Appendix 1. of this study. Except when otherwise stated, child and Children have different needs than adult material deprivation indicators reflect adults (e.g., in terms of nutrition, and ed- whether any household member in a given ucation) (Chzhen et al., 2016; Guio et al., age group experiences deprivation. This 2018). Hence, children can be deprived mirrors data collection for the child items of necessities, even if the household (or and thus enhances comparability between adults) are not deprived. It follows that dif- the child and adult indices. This approach ferent measures are needed to capture leads to some overestimation of deprivation deprivation among children and adults. if some but not all individuals in a given age The ECV intra-household deprivation mod- group are deprived. However, this approach ule includes both a child-specific and an is widely used (e.g., Main and Bradshaw, adult deprivation section. Items in the 2016; Guio et al., 2018) and suitable for module have previously been identified as the comparison of children and adults, the socially valid measures of deprivation in aim of this article. The unit of analysis is Europe, capturing socially defined necessi- households with children. The exception ties (Guio et al., 2018). Following Eurostat is deprivation rates, which reflect the methodology (Guio et al., 2018), material percentage of all children or adults living in deprivation is computed as the unweighted households with children who are deprived. sum of enforced lacks, that is, items that Table 1 shows the proportion of chil- respondents do not have because they dren (column 1), all adults (column 2), and cannot afford them (Mack and Lansley, adults in households with children (column 1985). However, to analyse intra-house- 3) who are deprived of at least one item, hold inequality, only age-specific items two items and so on. Four in ten children are included4; that is, the measure does and adults are deprived of at least one not reflect the household level items that item. Deprivation rates decrease progres- are used to compute the official indicator. sively as the threshold becomes more se- While household deprivation affects both vere. Adults and children have similar dep- children and adults, and household level rivation rates across thresholds. Adults in items are a key part of deprivation meas- households with children are more likely ures, their exclusion here avoids over-es- to be deprived compared to “all adults”. timating the overlap between child and Henceforth a 2+ item threshold is used. adult deprivation when both lack house- Two factors guided that choice. First, we hold level items (Lanau and Fifita, 2020). wanted to avoid capturing deprivation that The child deprivation index is composed of is substantially more or less severe than 11 items. Data is collected from the house- the official EU measure (Guio et al., 2018). hold respondent (generally parents). The With the official index, 26% of Spanish adult deprivation index is composed of six children aged 2-15 are deprived, the 2+ questions reflecting the situation of individ- threshold results in the closest estimate ual adults. Both are valid (Guio et al., 2018) (21%) with the age-specific index. The and reliable, with a Chronbach’s alpha of 2+ threshold also allows a sufficient sam- ple for analysis. Analyses are also run us- 4 One item, participating in school trips and events that ing a 3+ threshold and any differences cost money, applies only to school aged children. Chil- are reported in the corresponding sec- dren who are not of school age are categorised as not deprived for that item, as one cannot be deprived of tions. Sample sizes are not large enough things one does not need. for analysis for more severe thresholds. Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, July - September 2021, pp. 63-84 68 Child Poverty, Deprivation and Intra-Household Inequality during the Economic Recession TABLE 1. Child and adult deprivation by threshold (%) [95% CI] Children Adults (all) Adults (child household) 1+ 38 [35 41] 32 [31 34] 39 [36 42] 2+ 21 [19 24] 24 [23 25] 31 [28 33] 3+ 15 [13 17] 17 [16 18] 22 [20 25] 4+ 11 [9 13] 10 [9 11] 13 [12 16] 5+ 7 [6 9] 5 [4 5] 7 [6 9] Source: ECV 2014. To capture intra-household inequal- Intra-household deprivation in ity, households are grouped into four cat- Spain egories according to child and adult dep- rivation outcomes. The labels echo those This section presents the findings of the used by Main and Bradshaw (2016) and study. To ease interpretation of results each more recently Lanau and Fifita (2020). sub-heading corresponds to one of the four They distinguish between congruous research questions. For each question the households, where either none or all are relevant literature is reviewed and hypothe- deprived, and incongruous households, ses presented, results are then described, where one age group is deprived but not and implications discussed. the other. The labels have a child focus. Hence, congruous non-deprived house- holds are those where neither children nor Does intra-household inequality benefit adults are deprived. Households where children? both children and adults are deprived, The international literature on intra-house- are labelled congruous deprived. House- hold inequality has found that households holds where only adults are deprived, are tend to prioritise children (Watson, Maître referred to as incongruous protected. Fi- and Whelan, 2012; Zwarte, 2016), although nally, incongruous exposed households there are some exceptions (Mangiavac- are those where children are deprived and chi and Piccoli, 2011; see Lanau and Fifita, adults are not. The use of the labels “pro- 2020 for an overview of the international li- tected” and “exposed” reflects qualitative terature). In the case of Spain, both pre- and international evidence that adults pro- vious European analyses (Gabos, Özdemir tect children by going without (Main and and Ward, 2011) and qualitative research Bradshaw, 2016; Zwarte, 2016; Zamo- (Zamora-Sarabia et al., 2019) suggest that ra-Sarabia et al., 2019). It is worth noting Spanish households are likely to prioritise that while the labels highlight intra-house- children needs. Thus, intra-household in- hold processes, other factors such as equality is expected to benefit children (H1). service provision also shape intra-house- Table 2 shows the distribution of Span- hold inequality. These are considered in ish households according to intra-house- discussing the results. hold inequality patterns for 2+ and a 3+ item Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, July - September 2021, pp. 63-84 Alba Lanau 69 thresholds. Most households with children household characteristics and contextual in Spain (70% with a 2+ item threshold) are factors (Mood and Jonsson, 2016; Bár- not deprived. The congruous deprived form cena-Martin et al., 2017; Lanau and Fifita, the second largest group: in 17% of house- 2020). Overall household resources are holds both children and adults are deprived. a key factor when studying intra-house- In fact, in most deprived households both hold inequality through the lens of depri- children and adults are deprived. When in- vation. Low income, a weak association congruous deprivation is found, inequal- with the labour market and low educa- ity largely benefits children: the protected tional attainment are associated with in- group (9%) is twice the size of the exposed creased risk of deprivation (Whelan, La- group (4%). As expected, using a more yte and Maître, 2002; Guio et al., 2018). severe 3+ threshold deprivation results in These results hold when using individual a lower incidence of deprivation, but the measures, e.g., households with suffi- same findings emerge. cient resources are unlikely to have depri- Intra-household inequality largely ben- ved members. Lanau and Fifita (2020) find efits children. Adult only deprivation is far a gradient where the congruous deprived more common than child only deprivation. households are poorer than incongruous The results also identify a substantial mi- deprived households, which in turn are nority of households where both adults and worse off than the non-deprived. Con- children are deprived. A small albeit poten- gruous deprived households are expected tially concerning minority of children expe- to have fewer resources than incongruous rience deprivation while living with adults deprived households and non-deprived who are not themselves deprived. The next households (H2.1). section examines the predictors of intra- Household characteristics also shape household inequality. intra-household inequality. There is some evidence that increased female control over resources is positively associated TABLE 2. Intra-household deprivation (% households with children) with resources being allocated to chil- dren (Watson, Maître and Whelan, 2012; Threshold Echevarría et al., 2019). However, other studies have found no gender effect on 2+ 3+ intra-household inequality (Main and Brad- shaw, 2016; Lanau and Fifita, 2020). In Congruous deprived 17 11 Spain, research suggests that women are Incongruous protected   9   8 more likely to prioritise spending on chil- dren compared to men (Dema-Moreno Incongruous exposed   4   3 and Díaz-Martinez, 2017). Thus, it is ex- pected that children are more likely to be Congruous non-deprived 69 78 protected in female headed households Total 100 100 (H2.2). Source: ECV 2014. Inter-generational co-residence has been identified as a key strategy to avoid poverty in Spain (Albertini, Kohli and Vo- Predicting intra-household inequality gel, 2016). Marí-Klose and Escapa (2015) report that intergenerational co-residency Intra-household deprivation is shaped by increased during the recession, although overall access to resources, as well as it only moderately reduced (child) poverty Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, July - September 2021, pp. 63-84 70 Child Poverty, Deprivation and Intra-Household Inequality during the Economic Recession rates, at least when using household-level have a female head. Thus, the first set measures. Additionally, children are more of columns allows us to identify which likely to be protected in households with household characteristics are associated more adults and fewer children; this is par- with increased risk of, say, congruous tially a result of a household’s ability to mo- deprivation, while the second set pro- bilise resources: reduced consumption by vides information on the composition of adults may be insufficient to reduce child that group. deprivation in households with more chil- Descriptive results align with the re- dren (Echevarría et al., 2019). Based on this sources hypothesis (H2.1). As expected, in- finding, we evaluate the following two hy- come poverty and financial strain are good potheses regarding household composition: Children are more likely to be protected predictors of deprivation. Congruous de- in households with more adults (extended prived households are more likely to be in- households) (H2.3); Children are less likely come poor and to report difficulties mak- to be protected in households with more ing ends meet than any other group: 92% children (H2.4). report difficulties making ends meet, com- pared to 26% of non-deprived households5. Determining the characteristics and Non-deprived households have higher av- composition of deprived households is useful to guide policy planning, e.g., in erage incomes than their deprived coun- determining priorities for intervention. Ta- terparts. Congruous deprived households ble 3 illustrates the association between have lower incomes than either protected intra-household deprivation inequality, or exposed households6, consistent with resources and household demographic a gradient from no deprivation to congru- characteristics. Independent variables as- ous deprivation. Similarly, households with sociated with low resources (H2.1) in- no workers, those with non-EU migrants, clude: income poverty, financial strain, the where the head has primary education only, presence of migrants, low educational at- and households that rent are more likely to tainment, number of workers in the house- be congruous deprived, as are single par- hold and tenure. Demographic variables ent households, extended households and (related to H2.2 to H2.4) include the gen- those with three or more children. In con- der of the household head, the number of trast, households with tertiary-educated children and household composition (sin- heads and those with two or more work- gle parent, couple or extended house- ers are over-represented in the congruous holds). The table contains two important non-deprived category. In short, factors as- pieces of information. The first set of col- sociated with an increased risk of poverty/ umns (1-5) reflects row totals: the propor- deprivation are also associated with an in- tion of households with a given charac- creased probability of being congruous de- teristic (e.g., female-headed households) prived. who are congruous deprived, incongru- ous protected, incongruous exposed, and 5 The majority in this group experience severe depriva- non-deprived. Column 6 shows the pro- tion: six in ten congruous deprived children and adults portion of households with children who lack at least 4 items, compared to less than two in ten share that characteristic (e.g., 38% of for incongruous households. households have a female head). Finally, 6 Adjusted per capita income for congruous deprived columns 7-10 show the composition of 6,936€, incongruous exposed 9,287€, incongruous pro- tected 9,897€ and congruous non-deprived 16,659€. each group, for example, the proportion The gradient is evident regardless of the threshold of congruous deprived households who used. Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, July - September 2021, pp. 63-84 TABLE 3. Intra-household inequality and household characteristics, Prevalence and composition (% households) Prevalence Composition Alba Lanau Row Non- Deprived Protected Exposed Non-deprived Deprived Protected Exposed All households Total deprived (1) (2) (3) (4) (5) (6) (7) (8) (9) (10) Income poor 41 16 5 38 100 70 40 41 16 29 Non-poor 7 10 3 80 100 30 60 59 84 71 Financial strain 35 20 5 39 100 92 78 72 26 45 No financial strain 3 5 2 91 100   8 22 28 74 55 Male headed 16 11 4 70 100 58 56 66 64 62 Female headed 19 14 3 65 100 42 44 34 37 38 Non-migrant 13 11 3 73 100 64 79 83 91 84 Migrant 40 16 4 40 100 36 21 16   9 16 Single parent 24 13 5 58 100 17 14 18 11 12 Couple 16 11 3 70 100 77 79 79 86 84 Extended 26 19 2 52 100   6   6   3   3   4 1 Child 17 14 4 66 100 47 57 52 48 49 2 Children 15 10 3 72 100 38 36 36 45 43 3+ Children 30 9 5 56 100 14   6 12   7   8 Primary 43 16 4 37 100 32 17 17   7 13 Secondary Lower 23 14 4 59 100 39 34 38 26 30 Secondary Upper 16 16 5 63 100 20 29 34 21 22 Tertiary 4 6 1 88 100   9 19 11 46 36 No workers 52 16 4 28 100 42 19 13   5 14 1 worker 17 14 4 65 100 47 54 50 39 43 2+ workers 5 6 2 87 12 27 36 55 44 Not owner 33 15 4 48 100 46 30 27 17 24 Owner 12 11 3 74 100 54 70 73 83 76 Total 17 12 4 68 100 100 100 100 100 100 Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, July - September 2021, pp. 63-84 71 Source: ECV 2014. 72 Child Poverty, Deprivation and Intra-Household Inequality during the Economic Recession The composition of the vulnerable groups non-EU migrants, household attachment to is closely associated with the relative size of the labour market, tenure, number of chil- the group across households with children. dren and household composition. Income is Hence, while households with a non-EU mi- used to account for the association between grant are much more likely to be congruous resources and deprivation outcomes. Figure deprived, most congruous deprived house- 1 shows estimates and confidence intervals. holds (64%) have no migrants. Congruous de- The reference category is incongruous pro- prived households are typically couples (76%), tected households, which are contrasted to with one or two children. More than half of congruous deprived (upper half) and exposed congruous deprived households are home (lower half) households. Positive (negative) val- owners; the majority of household heads ues indicate an increased (decreased) prob- have either primary or secondary education, ability of being in the exposed or congruous and 58% contain at least one adult work- deprived category instead of the protected ing. Similarly, the composition of both pro- category. The effects are considered statisti- tected and exposed households also largely cally significant when the confidence intervals reflects the composition of households with do not cross the zero line. The direction of the children. Groups that have low deprivation effects is robust to the use of a probit model, rates, such as households with a tertiary-edu- and a 3+ threshold (see Appendix 2). cated household head, are under-represented In the regression model, the presence in both groups, while those with upper sec- of non-EU migrants in the household, low ondary education are somewhat over-repre- educational attainment of the household sented in both groups. Extended households head (primary or lower secondary only) and are over-represented in the protected cate- no labour market attachment are signifi- gory. The composition data exposes the pit- cantly associated with increased probability falls of targeting interventions in terms of the of a household being in the congruous de- at-risk groups, such as households with 3+ prived category instead of protected. Again, children or single parents. While these groups factors associated with increased risk of are indeed particularly vulnerable, targeting in- child poverty are also associated with in- terventions to those groups alone would miss creased risk of being in a congruous de- the majority of the most vulnerable children. prived household, even after controlling for Given the strong association between re- income. These may be capturing different sources and intra-household inequality, de- aspects of low resources, such as irregular scriptive statistics need to be interpreted with incomes, weaker support networks and re- caution as associations may simply reflect duced access to public services. differences in resources across sub-groups. The results are inconclusive with regards Regression models allow us to control for to the gender hypothesis (H2.2). Thus, there confounding effects between independent are no grounds to affirm that either male or variables and, in this case, to identify fac- female-headed households are more likely tors other than low resources that shape in- to protect children7. A separate regression tra-household inequalities. With that aim a model (not shown) to allow for different im- multinomial regression model was run on the pacts of father and mother occupation found subsample of deprived households to iden- both having a mother at work and having a tify factors associated with increased prob- ability of being in the congruous deprived or exposed category, in contrast to “protected”. 7 Given the association between single parenthood and As above, the independent variables are gen- female headed households the model was re-run remo- ving household composition. Still no significant diffe- der and education of the household head, rences were found. Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, July - September 2021, pp. 63-84 Alba Lanau 73 father at work reduce the probability of being households with three or more children have in a congruous deprived household, but no positive coefficients for both the exposed effect was observed for either variable on the and congruous (n.s.) deprived categories, probability of being in an exposed household. suggesting that as the number of children There is some support for the hypothe- increases so does the risk of child depriva- sis that children are less likely to be deprived tion, regardless of other household char- in extended households, although the ob- acteristics (H2.4). While further research is served effects are not consistently significant needed to reach firm conclusions, the find- (H2.3). Extended households are less likely ings on household composition are consist- to be in the exposed category (only signifi- ent with the expectations of the literature. cant with a 3+ threshold). In contrast, being Intra-household inequality may partly re- a single-parent household is positively as- flect the capacity to shift resources: while sociated with being in the exposed category adults can reduce their consumption to pro- (n.s.). Together these point towards an en- vide for children, this may not be sufficient hanced capacity for households with more when there are multiple children/a single adults to protect children. At the same time, adult (Echevarría et al. 2019). FIGURE 1. P  redictors of intra-household inequality. Multinomial regression. Deprived households with children (Ref.: Protected) Female headed household Migrant Single parent Other hh with children Deprived 2 Children 3+ Children Primary Secundary1 Secundary 2 No workers 1 worker Owner Female headed household Migrant Single parent Other hh with children Exposed 2 Children 3+ Children Primary Secundary1 Secundary 2 No workers 1 worker Owner -2 -1 0 1 2 Note: Income included as control. Source: ECV 2014. Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, July - September 2021, pp. 63-84 74 Child Poverty, Deprivation and Intra-Household Inequality during the Economic Recession Overall, the findings match existing re- adults in the household. H3.2 Women are search indicating that in situations of limited more likely to go without than men. Addition- resources adults tend to prioritise children’s ally, the analysis considers whether factors needs (Mood and Jonsson, 2016). However, associated with higher/lower contribution to household resources are not equally distrib- household income (labour market position, uted between adults (Bennet, 2013), and not household head status, educational attain- all adults are equally likely to reduce their ment, migrant status) are associated with in- consumption in households with children creased risk of deprivation. (Main and Bradshaw, 2016; Dema-Moreno and Díaz-Martinez, 2017). The next section TABLE 4. Adults who sacrifice their needs for children uses the individual adult data to identify the characteristics of adults who go without. Rate LR Parent No 36 Who goes without? Yes 78 + Woman No 68 Using the individual adult information, it is Yes 73 possible to further explore the intra-house- Labour Full time 69 hold allocation of resources by assessing market Part time 84 + which adults experience deprivation in pro- Unemployed 80 + tected households. The unit of analysis is Home 77 no longer households, but individual adults Other inactive 48 in protected households (n=812). Seven in Household No 64 ten adults in protected households are de- head Yes 81 prived themselves. Educational Primary or less 73 There is evidence that parents and/or attainment Lower secondary 72 carers tend to prioritise the needs of children, Upper secondary 71 if necessary by going without themselves Tertiary 75 (Mood and Jonsson, 2016; Main and Brad- Age group 17-25 42 shaw, 2016; Zwarte, 2016). Additionally, the 26-40 76 literature on gender and intra-household ine- 45-55 80 quality finds that women have less access to 56-86 57 – household resources than men, even when Migrant No 72 resources are pooled (Bennett, 2013; De- Yes 74 ma-Moreno and Díaz-Martinez, 2017). Men Total 71 have more individualised spending patterns, while women tend to limit personal spend- Source: ECV 2014. ing, particularly when they have children (Dema-Moreno and Díaz-Martinez, 2017; Table 4 describes the socio-demographic Echevarría et al., 2019), although recent re- characteristics of adults who go without. The search has found that male employment loss first column reports deprivation rates for can result in a decrease in spending on man each group. Column 2 summarises the re- items (Bargain and Martinoty, 2019). Wom- sults of a binary logistic regression that cap- en’s access to resources is positively asso- tures the effect of each independent variable ciated with their income share (see Bennet, when other characteristics are controlled for. 2013 for an overview). Thus, this section as- Given the association between low income sesses two hypotheses: H3.1 Parents are and deprivation, the regression model also more likely to go without compared to other controls for household income. The main Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, July - September 2021, pp. 63-84 Alba Lanau 75 predictor of individual deprivation is parent- risk of individual deprivation. Furthermore, hood: 78% of parents in protected house- some intra-household inequalities may not holds are deprived themselves, compared be captured by the survey. Adults may be to 36% of non-parents (H3.1). This sug- engaged in other economising behaviours, gests that household measures underesti- such as reduced food intake (Zwarte, 2016; mate deprivation among parents. Being the Main and Bradshaw, 2016), that are not re- household head is also associated with in- flected in the deprivation index. This issue creased probability of deprivation, although is further considered in the conclusion. the effect may be partially capturing parent- hood, as it is not significant in the regres- sion. No differences are observed according Deprivation profiles: What are deprived to educational attainment or migrant status. children deprived of? Unemployment and part-time work in- Deprivation indicators provide information crease the risk of going without. The worse on the items and activities that individuals outcomes obtained by part-time and unem- and households go without. The analysis of ployed workers align with the household bar- children’s deprivation profiles, i.e., what de- gaining literature that identifies a positive cor- prived children are deprived of, can shed relation between economic contribution and light on decision-making within households access to resources (Bennett, 2013). Inter- and children’s experiences of deprivation. estingly, the same effect is not observed for If children lack essential items, such as nu- home-makers, although they are a relatively tritious food, while adults are not deprived, small group. Finally, those in the “other inac- it would indicate that some households tive category” have lower than average dep- prioritise the needs of adults. Other forms rivation rates. This may be an age effect, as of deprivation, such as lack of access to the category consists chiefly of students and leisure activities or education resources, retired people. Older and younger people are point towards limited (public) provision or less likely to be disadvantaged compared to access to transport. Notably, each case those in the 26-55 age range, although only requires different policy responses. Table the reduced risk for older adults is significant 5 describes deprivation profiles for chil- in the logistic model. Age effects may reflect dren in congruous and incongruous house- these groups’ access to independent income holds. The first column reports the propor- sources (such as pensions, salaries or grants) tion of all children who are deprived of a and/or household efforts to protect older and certain item. The other four columns show younger members. the item-deprivation rates for children in All in all, parents are the most likely to congruous deprived, incongruous protec- go without. This experience does not ap- ted, exposed and non-deprived households pear to be gendered. Women are slightly respectively. The most common forms of more likely to go without, but the difference child deprivation in Spain are those as- is not statistically significant8. That said, sociated with leisure and social participa- women are over-represented in the part- tion. One in three children live in house- time and, to a lesser extent, unemployed holds that cannot afford a week of holiday9. categories, which do experience increased 9 This item refers explicitly to children and in addition 8 Further analyses comparing mothers and fathers and to the equivalent household level item. Removing this using interaction terms (gender and household head item from the child index makes the protected category status, age and labour market status) also found no sig- the largest group reinforcing the message that house- nificant gender effects. holds protect children. Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, July - September 2021, pp. 63-84 76 Child Poverty, Deprivation and Intra-Household Inequality during the Economic Recession After holiday, the most common items that stead, they cope by reducing leisure children are deprived of are leisure activi- and social expenses first (such as holi- ties, such as sports and music, and having days and eating out), and basic items, friends over (13% each). One in ten chil- such as food, last. Also, regarding chil- dren are in households that cannot afford dren items, households prioritise basic celebrations on special occasions. Depri- needs. Some missing items (toys, shoes, vation rates are lower for educational and books and fruit and vegetables) virtually developmental needs; 6% of children lack only affect children in congruous deprived equipment for outdoor activities (such as a households, which are poorer, suggesting bike or rollerskates); 3% live in households households prioritise such items where that cannot afford indoor games and toys possible. and 2% that cannot afford books appro- Deprived children in exposed house- priate for their age. Additionally, 11% of holds tend to lack social participation and school-aged children cannot take part in leisure items. The vast majority of chil- school trips and activities that cost mo- dren in this group (93%) cannot afford a ney. Food deprivation is relatively rare: 2% week of holiday away from home, four in of children live in households that cannot ten cannot participate in school trips that afford fresh fruit and vegetables daily, and cost money, and around a third cannot af- 3% to eat protein (meat, fish or vegeta- ford leisure and/or social activities. It is rian equivalent) regularly. Finally, about 8% rare for children in this group to lack es- of children are in households that cannot sentials such as appropriate food or toys. provide them with new, not second-hand, While social acceptability may partially af- clothes, and 3% that cannot provide well- fect the answers (parents may be reluc- fitting shoes. These cases of basic depri- tant to admit lacking essential items for vation are of particular concern given their their children), the results are consistent likely effect on children’s health and deve- with research that households strive to lopment. cover children’s needs (e.g., Mood and As expected, deprivation rates for all Jonsson, 2016; Zamora-Sarabia et al., items are highest in households where 2019). both adults and children are deprived. The evidence presented so far sug- There is one exception10, holidays, where gests that lacking access to an appropriate no difference is observed between con- diet and basic educational items, such as gruous deprived and exposed house- books, are powerful predictors of extreme holds. Deprivation profiles are consistent deprivation. Effectively, children in house- with the literature exploring the curtail- holds that cannot afford fresh fruit and ing of expenditures (Deutsch et al., 2015). vegetables lack on average 9 items out of Following an income drop, households the 12 item scale, compared to an average do not immediately lose all goods11, in- of 5.2 among children lacking one or more items (Table 6). Children in households 10 that cannot afford suitable books lack on For two more items, school trips and protein, dep- rivation rates are higher among children in deprived average 8.3 items. Thus, lacking fresh fruit households but the difference between the groups is and vegetables and books are strong pre- not statistically significant. dictors of severe deprivation. These items 11 This is a key difference between income poverty and have the potential to be used as shorthand deprivation measures. While income poverty captures the influx of resources to the household, deprivation cap- indicators to identify particularly vulnerable tures the long(er) term consequences of low income. children. Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, July - September 2021, pp. 63-84 Alba Lanau 77 TABLE 5. Item deprivation rate according to intra-household deprivation pattern (% children) Total Deprived Protected Exposed Non-deprived Holidays 35 93 51 93* 13 Leisure activities 13 64 2 30 0 Friends 13 64 1 32 0 Special occasions 11 57 0 27 0 School tripsa 11 48 4 35* 1 Clothes 8 39 1 14 0 Outdoor games 6 30 0 4 0 Indoor games 3 19 0 1 0 Shoes 3 16 0 0 0 Meat 3 15 0 7* 0 Books 2 13 0 1 0 Fruit 2 9 0 0 0 Note: (a) school aged children only (4-16). Confidence intervals are wide for some sub-categories; however, these do not al- ter the results. * Confidence intervals overlap for the deprived and exposed group. Source: ECV 2014. TABLE 6. Conditional mean deprivation decision making or neglect. Indeed, the main difference between the exposed and pro- Fruit and vegetable 9.1 tected groups is in the household’s ability to Books 8.2 cover children’s social, leisure, and extended Indoor games 7.6 educational needs. Access to such activi- Meat or equivalent 7.6 ties depends on household income, but also public services (e.g., summer camps, spaces Shoes 7.2 for recreational activities, sports clubs, etc.). Outdoor games 7.2 This points to the existence of a gap in serv- Clothes 6.1 ice provision for children’s leisure and ex- Special occasions 5.6 tended educational needs. Expanding af- Friends 5.2 fordable educational and leisure provision Total deprived 1+ 5.3 would improve the lives of some of the most vulnerable children. School activitiesa 5.2 Leisure activities 5.1 Holidays 3.0 Conclusions Note: (a) school aged children. Intra-household inequality in Spain tends to Source: ECV 2014. benefit children. Children are often sheltered from the worst consequences of poverty. Few Overall, there is no evidence that children children lack basic necessities, such as food experience deprivation as a result of poor and clothes, or are deprived of items such as Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, July - September 2021, pp. 63-84 78 Child Poverty, Deprivation and Intra-Household Inequality during the Economic Recession suitable books or toys. This is good news for less, and households where no one is em- those concerned about the high child poverty ployed have a higher risk of being congruous figures in Spain. The prioritisation of children deprived. Such vulnerable groups require tai- within household spending suggests that in- lored policy responses. come transfers (such as the recently appro- However, deprivation is not limited to ved minimum income) can be a powerful ins- vulnerable groups: the majority of con- trument to reduce poverty among children. gruous deprived households are Spanish This article highlights the potential of dep- couples with one or two children where rivation data in the study of both poverty and someone is at work: six in ten congruous intra-household processes. Analysis of child deprived households have at least one adult poverty has tended to rely on household working. Thus, congruous deprivation is not level indicators, chiefly income. Measuring (exclusively) a problem of worklessness but poverty through income requires an assump- also of in-work poverty (Tejero, 2017). This tion of equal access to household resources finding echoes recent literature on the dif- that does not hold. Child and adult depri- ficulties one earner households have avoid- vation provide complementary data about ing (child) poverty (Marí-Klose and Marí- households’ resources. Therefore, there is Klose, 2012; Ayllón, 2017). Labour market value in collecting both individual and house- interventions alone are unlikely to be suffi- hold level data to accurately measure pov- cient to curb child poverty, and should be erty. Children may be negatively affected complemented with income support pro- by household deprivation despite not being grammes. In this respect, a minimum in- deprived of child-specific items, e.g., if the come creates an opportunity to assess the household cannot afford transport or to keep impact of an increase in incomes at the bot- the house adequately warm. In other words, tom of the distribution on child deprivation. children are also affected by the conditions Child deprivation data provides valuable in the household in which they live (Guio information on the impact of poverty on chil- et al., 2018). Child-specific indicators should dren and has the potential to inform policy be part of a wider range of measures used to responses and identify priorities for action. assess the living conditions of children. Children in the exposed category rarely lack Most deprived children live in households essential items, instead, they tend to miss where both children and adults are deprived. out on leisure, social activities and enhanced Congruous deprived households are poorer educational needs. The implications of this than any other group, a finding that, while are threefold. First, households prioritise chil- not surprising, adds to the evidence linking dren’s basic needs, even in the case of ex- deprivation to low resources as opposed to posed households. Second, there is a gap in choice. The congruous deprived (17% of all access to leisure and education that is not households) experience forms of deprivation captured by the household measures. Child (such as being unable to afford new clothes specific and age appropriate deprivation in- or a balanced diet) that are uncommon for dicators are helpful tools to identify unmet other social groups. Food deprivation is par- children’s needs. Third, the high proportion ticularly concerning and reveals the need to of children who suffer unmet leisure and edu- expand and/or complement existing welfare cational needs points towards a gap in pro- structures (e.g., subsidised school lunches, vision. Indeed, some of these activities, such minimum incomes) to guarantee food secu- as school trips and sport and leisure activities rity for children. Households with migrants, depend not only on household resources but with 3+ children, where the household head also on public provision. There is a need for has a lower secondary education level or interventions that support equality of oppor- Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, July - September 2021, pp. 63-84 Alba Lanau 79 tunity in education and leisure in the form of to household resources find that both tend to infrastructures, as well as through making ac- agree on whether children have access to an tivities such as school trips and extracurricu- item, but the perception of what items consti- lar activities more affordable and accessible. tute necessities vary (Main, 2019; Lau et al., Such activities are both highly valued by chil- 2019). Main (2019) reports that children in the dren (Main, 2019), and important for their full UK are more likely to consider social and lei- development (Pillas et al., 2014). Given that sure items and activities as necessities com- provision varies regionally in Spain, a regional pared to adults. More importantly, the ECV analysis of child deprivation can help identify indicators reflect the situation of all children in effective approaches to tackling child depri- the household. Thus, it is not possible to as- vation through service provision. sess how access to resources varies between children within the household. Data on indi- Extended households are more likely vidual children would allow variations associ- to protect children; this may reflect greater ated with gender, age and family configura- ability to redirect resources within these tions (e.g., the presence of step-parents or households, a stronger prioritisation of chil- siblings) to be explored. Collecting informa- dren’s needs in such households and/or the tion from children themselves, with appro- territorial distribution of such households priate tools, would provide data that reflects (e.g., in areas with more access to services). their experiences and perspectives. There is no evidence of differences in the prioritisation of children by socio-economic Despite abundant research on poverty, or educational background, or according to relatively little is known about decision making the gender of the household head. and coping mechanisms in poor households. The analysis of intra-household inequality Deprivation among parents is higher than would benefit from further evidence on deci- suggested by household poverty measures. sion making within households and the cur- Even more so, given the evidence that par- tailing of expenditures. Qualitative research ents engage in economising behaviours, such can illuminate decision making processes. as reducing their food intake or reducing their Spain needs to expand its anti-poverty spending on themselves, that are not cap- policies if it is to reduce its high child poverty tured by the material deprivation index (Main rates. Low benefits for children are a political and Bradshaw, 2016; Zamora-Sarabia et al., choice. Households, where possible, protect 2019). Thus, current measures may underesti- children from the consequences of poverty mate deprivation among parents. A more de- but they cannot do it alone. While the data tailed analysis of these behaviours may detect presented here corresponds to a period of intra-household inequalities and forms of vul- recession, child poverty rates have only de- nerability that remain hidden. Future rounds of creased slightly since the end of the recession the Living Conditions Survey should include a and remain high. The aftermath of the 2020 wider set of adult deprivation indicators aimed COVID-19 pandemic is likely to further im- at identifying such coping mechanisms so as poverish the most vulnerable. Social protec- to develop measures to support them. tion has a crucial role to play in buffering the The analyses presented here are limited socioeconomic impact of the pandemic on by the data available. The use of parental re- households with children. Recent increases in porting to collect child-level data, as in the family benefits for the most vulnerable house- ECV, is based on the assumption that adults holds introduced by the current socialist gov- know and accurately report children’s access ernment are a step in the right direction, but to resources. Literature comparing child and more ambitious and wider-reaching action is adult perceptions of necessities and access needed. Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, July - September 2021, pp. 63-84 80 Child Poverty, Deprivation and Intra-Household Inequality during the Economic Recession Bibliography para España”. Revista Española de Investigacio- nes Sociológicas, 160: 39-60. Available at: http:// dx.doi.org/10.5477/cis/reis.160.39 Albertini, Marco; Kohli, Martin and Vogel, Clau- Dema-Moreno, Sandra and Díaz-Martínez, Capitolina dia (2016). “Intergenerational Transfers of Time (2017). In: Millns, S. and Wong, S. (eds.). Wealth and Money in European Families: Common and Poverty in Close Personal Relationships: Money Patterns – Different Regimes?”. Journal of Eu- Matters. London/New York: Routledge, pp. 39-57. ropean Social Policy, 12(1): 5-21. Available at: https://doi.org/10.1177/0958928707081068 Deutsch, Joseph; Guio, Anne-C.; Pomati, Marco and Silber, Jacques (2015). “Material Depriva- Ayllón, Sara (2017). “Growing up in Poverty: Chil- tion in Europe: Which Expenditures Are Cur- dren and the Great Recession in Spain”. 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Evacuation of Children During the Dutch Food Mood, Carina and Jonsson, Jan O. (2016). “Trends Crisis, 1945”. War & Society, 35. Available at: in Child Poverty in Sweden: Parental and Child https://doi.org/10.1080/07292473.2016.1182359 RECEPTION: April 6, 2020 REVIEW: June 15, 2020 ACCEPTANCE: September 11, 2020 Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, July - September 2021, pp. 63-84 82 Child Poverty, Deprivation and Intra-Household Inequality during the Economic Recession Appendix 1. Child and adult deprivation indices Short label Wording Child items Clothes New clothes (not second hand clothes). Shoes Two pairs of all-weather shoes. Fruit and veg Fresh fruit and vegetables daily. Meat or equivalent One meal with protein daily. Books Books appropriate for their age. Outdoor games Equipment for outdoors activities (bike, roller skates, etc.). Indoor games to play inside (educational toys for babys, board games, compu- Indoor games ter games). Leisure activities Take part in leisure activities (sport, music). Celebrations Celebrations on special occasions. Friends Having friends over from time to time. Holiday A week holiday away from home. School activities School activities that cost money (school aged children only). Adult items Clothes Some new not second hand clothes. Shoes Two pairs of all-weather shoes. Friends Having friends or family over monthly. Leisure Take part in leisure activities regularly. Money for self A small amount of money to spend on weekly. Internet (personal) Internet connection for personal use. Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, July - September 2021, pp. 63-84 Alba Lanau 83 Appendix 2. Sensitivity tests. Multinomial regression TABLE 7. Multinomial regression. DV Intra-household deprivation pattern. Ref.: protected (households with children) Deprived Exposed Threshold Logit Probit Logit Logit Logit Logit 2+ 2+ 3+ 2+ 2+ 3+ –0.17 –0.13 0.15 –0.60 –0.41 0.11 Female head [–0.61, 0.27] [–0.49, 0.24] [–0.39, 0.69] [–1.38, 0.18] [–0.91, 0.09] [–0.67, 0.88] 0.58* 0.49* 0.32 –0.42 –0.24 –0.12 Non EU migrants [ 0.08, 1.09] [ 0.07, 0.90] [–0.28, 0.91] [–1.24, 0.40] [–0.78, 0.31] [–0.94, 0.70] Household composition (ref.: couple) 0.16 0.11 –0.06 0.87 0.65* 0.23 Single parent [–0.43, 0.75] [–0.37, 0.60] [–0.78, 0.67] [–0.05, 1.79] [ 0.03, 1.26] [–0.66, 1.12] –0.23 –0.21 –0.07 –0.94 –0.60 –2.60** Extended [–1.01, 0.55] [–0.86, 0.44] [–0.89, 0.76] [–2.29, 0.41] [–1.45, 0.25] [–4.26, –0.94] Number of children (ref.: 1) 0.22 0.19 0.08 0.27 0.22 0.15 2 [–0.21, 0.65] [–0.16, 0.54] [–0.44, 0.60] [–0.40, 0.94] [–0.23, 0.67] [–0.53, 0.83] 0.45 0.39 0.60 0.98 0.74* 1.18* 3+ [–0.18, 1.08] [–0.11, 0.90] [–0.09, 1.30] [–0.09, 2.05] [ 0.02, 1.46] [ 0.23, 2.13] Education household head (ref.: Tertiary) 0.98** 0.81** 0.03 0.81 0.61 0.23 Primary [ 0.31, 1.65] [ 0.25, 1.36] [–0.83, 0.88] [–0.33, 1.96] [–0.14, 1.35] [–0.98, 1.44] 0.65* 0.53* –0.05 0.80 0.61 0.46 Secondary [ 0.05, 1.25] [ 0.03, 1.03] [–0.86, 0.75] [–0.22, 1.83] [–0.06, 1.28] [–0.60, 1.52] 0.06 0.02 –0.36 0.81 0.52 0.22 Upper secondary [–0.60, 0.71] [–0.52, 0.56] [–1.20, 0.49] [–0.27, 1.90] [–0.20, 1.24] [–0.97, 1.42] Number of workers (ref.: 0) –0.71** –0.61** –0.48 0.41 0.20 0.09 1 [–1.23, –0.18] [–1.02, –0.19] [–1.07, 0.10] [–0.48, 1.31] [–0.35, 0.74] [–0.77, 0.94] –1.12*** –0.96*** –1.02** 0.94 0.51 0.58 2+ [–1.78, –0.47] [–1.47, –0.45] [–1.77, –0.28] [–0.14, 2.02] [–0.17, 1.19] [–0.38, 1.55] –0.27 –0.24 –0.30 0.20 0.11 –0.31 Owner [–0.72, 0.18] [–0.60, 0.13] [–0.82, 0.22] [–0.62, 1.02] [–0.42, 0.64] [–1.03, 0.40] 0.81 0.64 1.01 –2.44** –1.66*** –1.49* Constant [–0.07, 1.70] [–0.06, 1.35] [–0.11, 2.14] [–3.96, –0.92] [–2.60, –0.72] [–2.88, –0.10] N 891 891 657 Note: Income included as a control variable. Asteriscs reflect p-values *** p<0,001; ** p<0,01; * p<0,05. Source: ECV, 2014. Reis. Rev.Esp.Investig.Sociol. ISSN-L: 0210-5233. N.º 175, July - September 2021, pp. 63-84