TRANS . núm. 25.2021 DOSIER . 61-88 La historia de la traducción en América en el siglo XVI tiene estrecha intimidad con la construcción de un imperio colonial. En cartas, cróni- cas, relaciones, diarios, autobiografías, historias, narrativas diversas, - la esclavitud. La traducción en su forma más generalizada, a través de lenguas, nahuatlatos, intérpretes, sirvió para el avasallamiento de los - ces que, en el amplio escenario de la evangelización, conservaron for- PALABRAS CLAVE: América, siglo XVI, intérpretes, lenguaje de señas, ca- La traducción en América en el siglo XVI Translation in America in the 16th century AnnA GArGAtAGli The history of translation in America in the 16th century is closely related Universidad Autónoma de Barcelona to the construction of a colonial empire. In letters, chronicles, accounts, - nistrative documents and laws, it is almost impossible to isolate the frag- ments alluding to the interpreters and translators from heart-rending ac- form, translation between languages by nahuatlatos, or interpreters, was to disappear. KEY WORDS: America, 16th century, interpreters, sign language, cate- * No desearía que la minuciosa y excelente revisión de Rosana Bazaga Sanz y Carmen Velasco Rengel de este trabajo quedara en el anonimato. Las acompa- ñará siempre mi agradecimiento. recibido en diciembre de 2020 aceptado en noviembre de 2021 ANNA GARGATAGLI TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 25, 2021 62 1. INTRODUCCIÓN por los intérpretes…») se convierte en batallas por el sentido, batallas singulares porque el senti- En América, a lo largo del siglo xvi, doscientos do estaba previamente definido. Rara vez o casi cincuenta mil españoles1 —navegantes, aventu- nunca, el indígena (aunque en general siempre es reros, soldadesca, analfabetos, letrados, funcio- un grupo de indígenas, como una pintura coral narios coloniales, comerciantes, artesanos, ar- en el paisaje) expresa una opinión, deseo o queja. tistas, figuras del clero, religiosos con formación El malestar existe pero se desdobla en otra voz, la lingüística, un número creciente de mujeres—, del cronista que refiere la tragedia, la catástrofe enfrentaron la multiplicidad lingüística del con- o la pesadumbre, que vio o que le contaron otros tinente. Las ciento cincuenta familias de lenguas que vieron. Aquel silencio en medio de tanta con- amerindias, aglutinantes y desconocidas, con un versación resulta siglos después ensordecedor. millar de dialectos y las numerosas lenguas lle- La historia de la traducción (que vive desde gadas de África desde la tercera década del siglo hace más de veinte años una auténtica edad de supusieron complejos intercambios verbales (y oro) reúne estudios ejemplares sobre traduc- no verbales) de los que solo una parte mínima se ciones y mediaciones. En el trabajo presente se trasladó a la escritura. interrogarán figuras, modos y momentos que Si la intensidad de Don Quijote (no en vano pudieran contribuir a esa historia, a través del Cervantes vivía en Sevilla cuando llegaban los siguiente itinerario: Introducción. Cristóbal Co- hidalgos derrotados en sus sueños) nace de la lón. Ramón Pané. Los intérpretes como voz de la conversación interminable a lo largo del cami- antropofagia. Leyes de Indias. Comienzos de la no, no puede decirse menos de los escritos sobre traducción en América. La traducción literaria. América. Los protagonistas se hacen señas, gri- Control de la lengua y los libros. tan, no entienden nada, entienden al revés, creen entender, suponen, conjeturan, caminan kilóme- 2. CRISTÓBAL COLÓN tros: once mil kilómetros caminó Álvar Núñez Cabeza de Vaca por lo que sería casi en esos años Colón fue el único conquistador del que conoce- el Virreinato de Nueva España, después México. mos su formación2: Desde el primer momento, las prácticas lin- Todo lo que fasta hoy se navega lo he andado. güísticas o culturales estuvieron contaminadas Trato y conversación he tenido con gente sabia, por las formas del ejercicio del poder (Chartier, eclesiásticos e seglares, latinos y griegos, judíos 1992: 61) sobre las que luego se construyeron los y moros, y con otros muchos de otras setas. En aparatos administrativos, políticos y judiciales. la marinería me fizo Nuestro Señor abundoso; de Se podría hacer un «corpus» con los fragmentos astrología me dió lo que abastaba, y ansí de geo- donde la traducción («la lengua dijo…», «supimos metría y aritmética, y engenio en el ánina y manos para debujar esfera, y en ella las cibdades, ríos y montañas, islas y puertos, todo en su propio sitio. 1 Aunque las palabras «españoles» y «España» sugieren una anticipación, es convencional utilizarlas en este período. En este tiempo he yo visto y puesto estudio en ver La cifra de emigrados a América procede de diversas fuentes, de todas escrituras, cosmografías, historias, coró- especialmente, de Magnus Mörner, autor del estudio más com- pleto sobre el tema: «Spanish Migration to the New World Prior 2 La palabra «formación» describe los saberes que acu- to 1810: A State of Research Report», en F. Chiapelli et alii, (eds.), muló más que los estudios sistemáticos (que no tuvo). Sus First Images of America: The Impact of the New World on the Old, escritos y en especial El libro de las profecías señalan lecturas Berkeley: University of California Press, 1976, 2, 738-7-82. y conocimientos extensos y poco comunes en un navegante. TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 25, 2021 LA TRADUCCIÓN EN AMÉRICA EN EL SIGLO XVI nicas y filosofía, y de otras artes, con que me abrió mandé detener e los traigo. Y después envié a una 63 Nuestro Señor el entendimiento con mano palpa- casa que es de la parte del río del Poniente, y truxe- ble a que era hacedero navegar de aquí a las Indias, ron siete cabeças de mujeres entre chicas e grandes y me abrió la voluntad para la ejecución dello (Me- y tres niños. Esto hize porque mejor se compor- néndez Pelayo, 1942: 108). tan las hombres en España aviendo mujeres de su tierra que sin ellas, porque ya otras muchas vezes Y del que también conocemos su biblioteca, se acaesçió traer hombres de Guinea para que de- los libros que anotaba y escritos diversos que prendiesen la lengua en Portugal, y después que conservó la bibliofilia de Hernando Colón, el se- volvían y pensaban de se aprovechar d’ ellos en su gundo de sus hijos. También, en cierto modo, es tierra por la buena compañía que le habían hecho y el único conquistador del que conocemos la voz. dádivas que se les avían dado, en llegando en tierra Su escritura (anterior a las formas retóricas y ele- jamás pareçía(n) otros, no lo hazían así. Así que, gantes que embellecieron las lenguas europeas teniendo sus mugeres, ternán gana de negociar lo que se les encargare y también estas mugeres mu- después del gran ciclo de las traducciones del cho enseñarán a los nuestros su lengua, la cual es latín (Highet, 1996: 168-184) tiene la fuerza y la toda una en todas estas islas de India, y todos se tensión de la pura oralidad. Tanto los diarios de entienden y todas las andan con sus almadías, lo navegación —reconstruidos, aunque no conser- que no han en Guinea, adonde es mill maneras de vados3—, como otros documentos muestran un lenguas que la una no entiende la otra. Esta noche diálogo impreciso entre el castellano (la lengua vino a bordo en una almadía el marido de una d’ es- de sus textos), el portugués, formas italianas, tas mugeres y padre de tres fijos, un macho y dos el latín y el argot «levantisco», lengua del Me- hembras, y dixo que lo dexase venir con ellos, y a diterráneo usada en el mundo de la navegación mí me aplogo mucho, y quedan agora todos conso- (Varela, 1992: xxi). Corresponde también al dis- lados con él, que deben ser todos parientes, y él es curso de la oralidad el desdoblamiento dialógico ya hombre de 45 años (Colón, 1992: 56). del Almirante entre lo que cuenta que ve, lo que En la secuencia (los verbos en cursiva señalan piensa hacer, lo que hizo, lo que siente, como si las acciones simultáneas del relato), Colón refiere leyéramos una representación primitiva de mo- hechos que ocurrieron (cinco muchachos llegan nólogo interior, como si tuviéramos el privilegio en una canoa y suben a la nave, manda apresar de asistir a las formas iniciales de la conciencia siete mujeres y sus niños); recuerda haber toma- moderna sobre las que reflexionó Montaigne. do hombres solos en Guinea que, a la vuelta de Así que ayer vino a bordo de la nao una almadía con Portugal —donde aprendieron el idioma—, no seis mançebos, y los cinco entraron en la nao; estos fueron de utilidad; razona que los hombres en España se portan mejor con mujeres de su tierra 3 Los originales de los relatos de los viajes de Colón se que sin ellas; cree que los mancebos que lleva se- perdieron. Del primer y tercer viaje existen los resúmenes de rán más útiles por la compañía femenina y que Bartolomé de las Casas que se conservan en un manuscrito las mujeres «enseñarán» la lengua «a los nues- de la Biblioteca Nacional de España. La relación del segundo viaje está tomada de una carta de Colón a los Reyes apareci- tros»; piensa que la lengua de las Antillas «es toda da en 1992 en el llamado Libro copiador, que se guarda en el una» (Génesis 11: 6), no como en África; se compa- Archivo General de Indias de Sevilla. La relación del cuarto dece del hombre de cuarenta y cinco años [la edad viaje se encuentra en un manuscrito, hoy propiedad de la de Colón entonces] que se presenta como marido Biblioteca Universitaria de Salamanca, en el que un copista anónimo trasladó la carta que Colón escribió a los Reyes el 7 de alguna de estas mujeres y al que cree pariente de julio de 1503 (Colón, 2014: 9-11). de todo el grupo. Parece alguien que está pensan- ANNA GARGATAGLI TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 25, 2021 64 do en voz alta, que ve la realidad como signos, los jornadas, porque ellos avian enbiado muchos por traslitera en comportamientos e infiere los bene- toda la tierra a le hazer saber del Almirante» (op. ficios que se puede obtener. Es verdad. Cualquier cit.: 49). «Entendió también que lexos de allí avia análisis de su biografía, por superficial que sea, hombres de un ojo y otros con hoçico de perro que comían los hombres, y que en tomando uno revela el especial talento del Almirante para las lo degollaban y le bevían la sangre y le cortaban cosas prácticas: ver donde otros no ven. O ver su natura» (op.cit.: 51). «D’esta gente diz que los como signos lo que todos ven. de Cuba o Juana y de todas estas otras islas tienen Michele de Cuneo, el italiano que estuvo con gran miedo porque diz que comían los hombres. Colón en el segundo viaje, elogió enfáticamente Otras cosas le contaban los dichos indios muy ma- que «desde que Génova es Génova, no ha naci- ravillosas» (op.cit.: 72). «(…) Caniba no es otra do hombre tan esforzado y sabedor del arte de cosa sino la gente del Gran Can, que deve ser aquí navegar4como el dicho señor Almirante» y des- muy vezino, y terná navíos y vernán a captivarlos, cribe: «con ver una nube o una estrella de noche y como no vuelven, creen que se los comi- juzgaba el cielo que debía venir, y si había de do. Cada día entendemos más a estos indios y ellos hacer mal tiempo, él en persona dirigía y per- a nosotros, puesto que muchas veces ayan enten- manecía al timón. Y una vez que había pasado la dido uno por otro, dize el Almirante» (op.cit.: 78). «Holgáronse mucho con los cristianos los indios, tempestad, él largaba las velas y los demás dor- y truxéronles ciertas flechas de los de Caniba o de mían» (Cuneo, 1984: 259). los caníbales […]. Mostráronles dos hombres que le faltavan algunos pedaços de carne de su cuerpo 2.1. El libro maravilloso de las Indias e hiziéronles entender que los caníbales los avian comido a bocados: el Almirante lo creyó (op.cit.: La habilidad para la abducción no oculta, sin em- 84). [Las cursivas son mías]. bargo, que en gran parte de los escritos de Colón resuenan largamente las conjeturas fantasiosas o Una de las pocas lecturas literarias (no bíbli- las divagaciones mesiánicas. Aunque las figura- cas) que Colón cita literalmente fue la Medea5 ciones más significativas, comunicadas por señas, 5 En el Libro de las profecías se lee: «Seneca in VII trageti- también tuvieron una finalidad práctica. de (sic) Medee in choro» «Vernán los tardos años del mundo ciertos tiempos en los cuales el mar Ocçéano afloxerá los ata- Los unos nos traían agua, otros otras cosas de co- mentos de las cosas y se abrirá una grande tierra; y un nuebo mer; otros, cuando veían que yo no curava de ir marinero, como aquel que fue guía de Jasón, que obe nombre a tierra, se echaban a la mar nadando y venían y Tiphi, descobrirá nuebo mundo y estonçes non será la isla Ti- entendíamos que nos preguntavan si éramos venidos lle la postrera de las tierras» (Varela 1982, 262). «Durante los del çielo (Colón, 1982: 32). «Dixeron por señas que últimos años del mundo,/llegará un día en que el océano/aflo- antes de tres días vernían muchos mercaderes de jará las cadenas, y una enorme masa de tierra/aparecerá; Tifis descubrirá nuevos mundos/y Thule dejará de ser el país más la tierra adentro a comprar de las cosas que allí remoto» (Versión modernizada citada en Memorial de los libros llevan los cristianos y darían nuevas del rey de naufragados. Hernando Colón y la búsqueda universal (2019) de aquellas tierras, el cual, según se pudo entender Edward Wilson-Lee quien afirma que la presencia de Séneca por las señas que daban, qu’estaba de allí a cuatro en el Libro de las profecías se debe a una interpolación del pro- pio Hernando que pudo poseer una traducción manuscrita, hoy perdida, de Séneca [págs. 86, 91 y 277]). Más allá de las 4 También Consuelo Varela y Juan Gil describen a Colón versiones de Séneca de Alonso de Cartagena no existían toda- como un extraordinario navegante y recuerdan que la ruta vía traducciones de Medea; obra, sin embargo conocida, quizás que abrió hacia América fue la usada en los siglos siguientes. en italiano, citada, antes de Colón, por Juan de Mena. TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 25, 2021 LA TRADUCCIÓN EN AMÉRICA EN EL SIGLO XVI de Séneca, un estallido antiguo de sangre qui- truida para mostrar bajo la mejor luz al héroe 65 zás presente como síntoma y proyección de sus de las Américas, cuyos engaños lo llevaron a propios temores en la incomunicación con los la gloria. Una narración que reclamaba un lec- indígenas, de los que, como observó detallada- tor construido previamente, para saludar como mente Tzvetan Todorov, el Almirante poco pudo proezas los engaños a los indígenas, para fes- entender. Es probable que como navegante y tejar las alianzas con los enemigos de los que conversador también conociera los bestiarios querían conquistar, para identificarse con las medievales y la tradición de lo fantástico que ve- trampas. Un lector resumido en las expresiones nía del mundo clásico: los hombres con un ojo, comunes en castellano «engañar como a un in- los hocicos de perro y los antropófagos. dio» o «hacer el indio». Colón no tenía lectores. Y no cabe duda que era lector de la Biblia, más Tenía enemigos. Nada importante para un visio- cerca del Tanaj que del Nuevo Testamento al que nario de la publicidad como él: construyó un pú- casi no cita. Las imágenes de hombres bajando blico atónito y fiel al extremo de que nunca «un del cielo6 remiten directamente a Génesis 19: descubrimiento geográfico fue celebrado» (Gil, la llanura fértil y paradisíaca que cultivaba Lot 1984: 25) tan estruendosamente en el mundo. antes de la destrucción de Sodoma y Gomorra. Interés que sobrevivió un largo siglo. Quizás la desnudez de los indígenas (una des- Se debe reconocer que no acertaba en sus pro- ilusión para quien esperaba los palacios y los nósticos, confundía aliados y adversarios, las artificios del Gran Khan) haya promovido los re- islas con la tierra firma, ni siquiera sabía dónde cuerdos de espantosas y primitivas lujurias, las estaba y fracasó en todo lo que no fue llegar al hijas vírgenes que Lot pretende entregar a los Nuevo Mundo. Sin embargo, creó un canon del varones de Sodoma para que no sean violados relato sobre América difícil de desmentir. Y, me- los hombres venidos del cielo, hijas con las que siánico y por momentos casi enloquecido, pudo finalmente se acuesta el propio padre (aunque vislumbrar en esos resplandores medievales y dormido), todo para evitar la destrucción de las alucinados todo el programa verbal y no verbal del ciudades entregadas a la degeneración y a la so- siglo xvi: hablar por señas, capturar esclavos para domía. Significados en cierto modo implícitos que oficiaran de lenguas, mandarlos a la Penín- en la oposición de figuras que crean los dos mi- sula a aprender castellano, enviar a Ramón Pané tos de futura y larga posteridad: los conquista- a estudiar los idiomas indígenas. dores venidos del cielo frente a los caníbales que comían a los otros a bocados. 3. RAMÓN PANÉ Colón no era militar, como Hernán Cortés, cuya escritura es un ejercicio de prosa cortesana, El legado taíno —aunque conocido con trescien- un anticipo de novela picaresca, una voz cons- tos años de atraso y a través de traducciones— resplandece todavía en el manuscrito del ere- 6 Colón continuó atribuyendo a los indígenas su propia mita catalán Ramón Pané, editado por primera fantasía de que «son venidos del cielo» en documentos que vez en 1932. Su autor viajó a América en el im- entonces sólo eran privados. También en la Carta a Santan- presionante segundo viaje colombino de 1493: 17 gel (1493) que tuvo extraordinaria e inmediata divulgación: «creían muy firmemente que yo con estos navíos y gente ve- barcos (12 carabelas y cinco naos), cerca de dos nía del cielo» (Colón, 1982: 142). millares de hombres equipados «con los basti- ANNA GARGATAGLI TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 25, 2021 66 mentos7, aparejos de repuesto (…) plantas, se- informados de las cosas de nuestra Santa Fe, pues millas y acompañados de animales domésticos, ellos sabrán e entenderán ya mucho de nuestra herramientas e implementos necesarios para lengua, e procurando de los instruir en ello lo fundar una colonia minera y agrícola y trasplan- mejor que se pueda» (León Guerrero: 2000, 791). tar la civilización española a las Indias» (León Guerrero, 2000: 92). 3.1. La primera etnografía de América Formaban parte de la expedición los primeros religiosos enviados a América, además de Pané, El escrito de Pané consta de un breve preámbulo, «dos legos flamencos Juan de la Deule y Juan de seguido de veintiséis cortos capítulos (en reali- Tisín8 (o Cosin, según otras fuentes)» (Konetzke, dad, veintisiete porque existe un capítulo xxv 232) y el religioso del Reino de Aragón, Bernardo bis) donde se presenta la cosmogonía de los Boyl9, de la orden franciscana de los Mínimos, al taínos, algunas de sus historias y numerosas que Francisco de Paula había nombrado vicario referencias geográficas y léxicas muy interesan- en España y el papa Alejandro VI vicario en Amé- tes. Fray Ramón «anotó los nombres, funciones rica, para que ellos (según las instrucciones de y atributos de los dioses taínos y relató lo que los Reyes a Colón) «por mano e industria de los los aborígenes pensaban que les sucedía a las indios que acá llegaron, procure(n) que sean bien almas después de la muerte. Describió las cere- monias de los sacerdotes o behiques y las cura- 7 «La provisión necesaria para comer, del nombre grie- ciones que éstos realizaban. Recogió los mitos go μ , , sustentaculum, gestamen, por cuanto con que le contaron sobre el origen del sol y la luna, el mantenimiento sustentamos el cuerpo» (Covarrubias, la creación del mar y los peces, la aparición del 1994). La palabra bastimento aparece con profusión en las hombre en las islas y la domesticación y aprove- crónicas del siglo xvi. Los españoles temían por la falta de provisiones y son numerosas las referencias a la presencia o chamiento de la yuca. Narró algunos pormeno- ausencia de víveres. Existen algunos relatos sobre canibalis- res de la evangelización de la Española y explicó mo entre los europeos (Schmidel, 1986: 34) y (Nuñez: 1981: el significado de diversas voces taínas. Y hasta 41 y 50-51) y también quedaron registradas las quejas de los refirió la triste profecía, hecha por un antiguo indígenas sobre las exigencias interminables de comida de los recién llegados. cacique, de que habría de llegar una gente vesti- 8 «Deule y Cosin decidieron (…) viajar a la península Ibé- da que asolaría y mataría a sus infelices descen- rica y embarcar para América. (…) Se los mandó al reino de dientes» (Pané, 1974: 2). Granada, donde al arzobispo Talavera organizaba la implan- Se cree que Pané entregó la Relación acerca de las tación de la fe católica entre los moriscos. No hablaban árabe y por tanto le fueron de poca utilidad. Al final consiguieron antigüedades de los indios a Colón cuando volvió a el permiso de embarcar con Colón (…). De la Deule habría La Española en 1498 y que el Almirante la llevó a muerto entre 1508 y 1511, quizás durante su trabajo misione- España al regresar del tercer viaje en 1500. El do- ro en Jamaica. Cosin aparece en 1514 como Protector de los cumento singular llegó a manos de Pietro Martire indios al lado de Diego Velázquez, gobernador de Cuba. Pos- teriormente no existe otro indicio» (Thomas, 1994: 452-453). d’Anghiera (Pedro Mártir de Anglería), el cronista 9 El sacerdote al que un indígena genuflexo besa la de prosa amenísima de la corte de Isabel I que lo mano en el monumento a Colón erigido con motivo de la tradujo al latín (su lengua de escritura) y lo publi- Exposición Universal de Barcelona en 1888 y emblema del có en Sevilla en Década primera (Libro ix, capítu- programa económico de la burguesía catalana de entonces. Acompañan a Boyl otras figuras colombinas: las esculturas los del 4 al 7), inicio de lo que sería De orbe novo de del capitán catalán Pere de Margarit y el valenciano Luis de 1516. La relación de Pané también había figurado Santángel. en Libretto di tutta la navegazione de’re de Spagna TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 25, 2021 LA TRADUCCIÓN EN AMÉRICA EN EL SIGLO XVI de le isole et territori novamente trovati (1504) di saber alguno las lenguas desta isla no fue porque 67 autore anonimo. Traducción, en realidad, de una ellas fuesen muy difíciles de aprender, sino por- carta enviada desde España por Angelo Trevisan que ninguna persona eclesiástica ni seglar tuvo (secretario del embajador Domenico Pisani) a en aquel tiempo cuidado, chico ni grande, de dar Domenico Malipiero, en 1501 o 1502, en la que se doctrina ni cognoscimiento de Dios a estas gentes, sino sólo de servirse todos dellas, para lo cual no vertía, en veneciano, la primera década De Orbe se aprendían más vocablos de las lenguas de “daca novo que Pedro Mártir de Anglería estaba escri- pan”, “a las minas”, “saca oro”, y los que para el ser- biendo (Serafin, 1996: 129). vicio y cumplimiento de la voluntad de los españo- les eran necesarios (De las Casas, 1967: 634-35). 3.2. Escritura y desaparición del manuscrito Por último, Hernando Colón en la excelente his- También Bartolomé de las Casas conoció el ma- toria de su padre, Historia del Almirante —a su nuscrito e incluyó en el capítulo cxx de su Apo- vez inédita y perdida— reprodujo la Relación de logética historia de las Indias (publicada por pri- Ramón Pané en el capítulo lxi de la biografía, mera vez en 1909) noticias sobre las creencias obra más cercana a un borrador porque quedó religiosas de la Española precedidas de com- inédita al morir en 1539. Alfonso de Ulloa, prolí- pendiosos capítulos donde se enumeran dioses fico traductor al italiano, tradujo el libro estando griegos y romanos dando a los hallazgos de Pané preso en una cárcel veneciana donde falleció en un marco histórico aplastante. Y explica aquí el 1570. La biografía de Hernando Colón sólo existe pedido de Colón a en la versión italiana a la que se atribuyen nu- merosos errores por, quizás, las circunstancias un catalán que había tomado hábito de ermitaño, adversas de Ulloa. fray Ramón, hombre simple y de buena intención, que sabía algo de la lengua de los indios, que in- A las diferentes «versiones» de la Relación de quiriese que todo lo que más pudiese saber de los Pané: el veneciano de Angelo Trevisan, la del ritos y religión y antigüedades de las gentes desta Libretto en italiano, el resumen en latín de An- isla y las pusiese por escripto. glería, el extracto en castellano de Las Casas, Este fray Ramón escudriñó lo que pudo, según lo la traducción al italiano de Ulloa, se sumó más que alcanzó de las lenguas, que fueron tres las que tardíamente (1965) el hallazgo de una copia del había en esta isla; pero no supo sino la una de una manuscrito de Historia de la Invención de las In- chica provincia que arriba dejimos llamarse Ma- dias de Fernán Pérez de Oliva, donde también se corix de abajo, y aquélla no perfectamente, y de la incluía el informe del eremita catalán. universal supo no mucho, como los demás, aunque El tránsito entre lenguas en pocos años, la ve- más que otros, porque ninguno, clérigo, ni fraile, locidad de los traslados, las versiones manuscri- ni seglar, supo ninguna perfectamente dellas sino tas y perdidas, la edición en una lengua (latín) fue un marinero de Palos o de Moguer, que se lla- con pocos lectores en los reinos hispánicos, re- mó Cristóbal Rodríguez10, la lengua, y éste no creo flejan el interés enorme que tenía el informe de que penetró del todo la que supo, que fue la común, Pané para cierta élite europea. La tardía publica- puesto que ninguno la supo sino él. Y esto de no ción en castellano (1932) muestra lo contrario: el cerco que existió en el mundo hispánico para 10 Cristóbal Rodríguez, marinero de carabela, de Palos, fue el primer castellano que supo la lengua de los indios que no se conociera la naturaleza cultural y no (León Guerrero, 2000: 904). salvaje de las civilizaciones americanas. ANNA GARGATAGLI TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 25, 2021 68 3.3. Desaparición de los taínos influenza, los que sobrevivieron a eso sucum- bieron al sarampión. La guerra, el hambre y Nada se supo de los taínos hasta el siglo xx. Vacío las atrocidades coloniales hicieron el resto en epistemológico definitivo por el despoblamien- la Great Dying (Gran Muerte) de las primeras to de las Antillas y la práctica desaparición de la décadas del siglo xvi: 56 millones de fallecidos, nación taína en la primera década del siglo xvi. el 10 % de la población mundial de entonces» Bernardo Boyl volvió a la Península con el ca- (Koch, Brierley, Maslin, Lewis, 2019: 20-22). pitán Pedro (Pere) Margarit (ninguno de los dos La misteriosa multiplicación de las muertes favoreció con sus opiniones a Colón). No se co- recorriendo todo el siglo xvi debió ser para las noce el destino de Ramón Pané en el vaciamiento sociedades americanas más poderosa que la vertiginoso de La Española que llegó a narrar An- fuerza militar y debió sembrar más pavor. Au- glería antes de 1516. sencia de sentido que las derrotas enunciadas en las lenguas de los vencidos convirtieron en Los reyezuelos de la isla, que hasta entonces había silencioso estupor, ese no estar en la historia de pasado la vida en paz y tranquilidad, contentos con lo poco que tenían, al ver que los nuestros ha- los pueblos originarios casi hasta el presente. bían puesto pie en su suelo natal lo llevaban muy mal y nada ansiaban más que arrojarlos de allí o 4. LOS INTÉRPRETES COMO VOZ DE LA AN- destruirlos por completo y borrar todo recuerdo de TROPOFAGIA ellos. En efecto, la gente que había acompañado al Prefecto [Colón] en ese viaje, en su mayor parte, Los intérpretes fueron fundamentales en las mi- salvaje, haragana, a la que todo se le daba un ardi- siones de «exploración y de conquista dictadas te y que buscaba la libertad para sí como fuera, no por imperativos comerciales, la sed de poder y el podía en modo alguno dejar de cometer tropelías, deseo de apropiarse de nuevos territorios» (De- y al raptar a las mujeres de los isleños ante los ojos lisle, 256). La ausencia de lenguas era una de las de sus padres, hermanos y maridos, atentos solo al estupro y la rapiña, había soliviantado los ánimos menciones desesperadas de Cristóbal Colón en el de todos los naturales» (Anglería, 1984: 78). diario del primer viaje. En cierto modo, también esa necesidad fue una invención. Los lenguara- Y más adelante añade: «Los isleños padecían ces, nahuatlatos o intérpretes se hicieron impres- un hambre tan grande, que ya habían perecido cindibles para los descubrimientos y el lucro: co- más de cincuenta mil y (…) morían todos los días nocer amigos y enemigos, costumbres, peligros, en tropel como ovejas de un rebaño enfermo» dónde encontrar comida, oro, plata, caminos (Anglería, 1984: 80). entre la maleza, qué atajos, qué puertos seguros. Según los estudios más recientes (2019), de Había que hacerlos hablar. Aprehender «los len- Alexander Koch, Chris Brierley, Mark M. Mas- guas» pasó a ser una rutina como llevar o con- lin, Simon L. Lewis, del Reino Unido, «los nati- seguir «bastimentos». También fue el arma más vos americanos no habían tenido contacto con poderosa. Las conquistas siempre suceden en la los patógenos que trajeron los conquistadores lengua de los vencidos, el poder simbólico de las lo que produjo las llamadas epidemias de «sue- palabras de Cortés o de Pizarro oídas en el idio- lo virgen». Los indígenas «que no murieron de ma de Monteczuma, Cuitláhuac, Cacamatzin o viruela, murieron a causa de la siguiente ola de Atahualpa, tuvo que ser demoníaco, demoledor. TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 25, 2021 LA TRADUCCIÓN EN AMÉRICA EN EL SIGLO XVI 4.1. ¿Existía la experiencia de la traducción en colonia portuguesa. También eran previamente 69 América antes de la llegada de los europeos? bilingües la Malinche (tabasco, náhuatl) y Feli- pillo, el intérprete de Pizarro en la famosa escena Es tradicional dividir a los intérpretes del siglo xvi de Cajamarca, nacido en el norte del actual Perú, en dos categorías: indígenas y españoles. Sin em- hablante de una lengua de la familia tallán- bargo, esa clasificación podría ocultar atributos sechura a la que después sumó el quechua. de unos y otros. Quizás sería mejor diferenciar entre nóveles y expertos. El bilingüismo facilita 4.2. Para que aprendan hablar el aprendizaje de nuevos idiomas y la experien- cia de alternarlos prepara para la interpretación. Aunque no se conocen los criterios, los deseos Los viajes entre poblaciones de Mesoamérica o de Colón de «haber lengua» tuvieron el correla- del imperio incaico anteriores a 1492 revelan que to de secuestrar personas, en su caso hombres, debió existir un fluido contacto entre lenguas. Ex- que, por alguna razón, le parecían idóneos como periencias universales porque la mediación lin- intérpretes. La idea incluía el viaje a Castilla para güística se presenta, entre las sociedades ágrafas que aprendieran el idioma e hicieran de lenguas al y las que conocieron la escritura, como un modo regresar. También Jacques Cartier (1491-1557) el natural de entenderse. primer navegante francés en América se apoderó No existen muchos testimonios de los saberes en 1534 de dos nativos iroqueses: Dom Agaya y previos, pero algunos son excepcionales. Ramón Taignoagny (Delisle, 1977: 256) para que apren- Pané (probablemente bilingüe, como sus acom- dieran el idioma en su patria y lo ayudaran al vol- pañantes flamencos Juan de la Deule y Juan de ver. Estas prácticas eran frecuentes entre los mer- Cosin o el propio Bernardo Boyl) refiere su solici- caderes que recorrían las costas africanas, que tud a Cristóbal Colón cuando le encomienda es- Colón había conocido en Guinea, como él mismo tudiar la lengua general de La Española: «Deme menciona en sus escritos. Diego Colón, el lengua licencia Vuestra señoría para que vaya conmigo del que se habla a continuación, sería un ejemplo alguno de los de Nahuirey, que después fueron de estos viajes lingüísticos. También Felipillo, el cristianos y sabían ambas lenguas. Lo cual me intérprete de Francisco Pizarro, habría estado dos concedió, y me dijo que llevase conmigo a quien años (1528-1530) en España, antes de volver al más me agradase. Y Dios por su bondad me dio Perú. Quizá existía la esperanza añadida de que por compañía al mejor de los indios. Era Guaica- al regreso fueran propagandistas de lo que vieron. banú, que después fue cristiano y se llamó Juan» Direis a Sus Altezas que, a cabsa que acá no ay (Pané, 1974: 5). lengua por medio de la cual a esta gente se pueda Bilinguismo que también se podría atribuir a dar a entender nuestra santa fe, como Sus Altezas Yumbé, el intérprete maya de la bellísima escena desean e aun los que acá estamos, como quier que de la canoa veneciana que ilumina el relato del se trabajará cuanto pudieren, se enbia de presen- cuarto viaje colombino referido por Hernando te con estos navíos así de los caníbales, ombres e Colón (Colón, 1892: II, 147-150). Y también es mujeres e niños e niñas, los cuales Sus Altezas pue- posible imaginar previamente bilingüe a Este- den mandar poner en poder de personas con quien ban, el esclavo africano que Álvar Núñez Cabe- puedan mejor aprender la lengua, exercitándoles za de Vaca presenta como «alárabe de Azamor» en cosas de servicio, e poco a poco mandando a po- (Nuñez, 1981: 97) quizás hablante amazigh, la ner en ellos algún más cuidado que en otros escla- lengua bereber de Azemmour, entonces en una vos, para que deprendan unos de otros, que non se ANNA GARGATAGLI TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 25, 2021 70 fablen ni se vean sino muy tarde, que más prefeta- destrucción del fuerte La Navidad que habían mente deprenderán allá que non acá, e serán mu- dejado en La Española. chos mejores intérpretes, como quier que acá no se dexará de fazer lo que se pueda (Colón, 1982, 153). Usando de sus ultrajes de tal manera, que los in- dios no lo podiendo ya comportar, é durmiendo El fragmento alude al viaje de Antonio de To- unos é otros descuidados, dexando las armas, rres, en 1494, cuando volvió a España con un nú- ó quando aparejo se fallaba, á todos les dieron mero importante de barcos y viajeros del segun- muerte, sin que ninguno dellos quedasse. E como do viaje colombino (1493), entre ellos quinientos el almirante volvia consigo algunos de los indios hombres, mujeres y niños que se embarcaron, que avia llevado á España, entre ellos uno que se contra su voluntad (Cuneo, 1984: 257) en las llamaba Diego Colom, é avia mejor que los otros aprendido é hablaba ya medianamente la lengua Antillas y de los que trescientos sobrevivieron nuestra; por su interpretaçion el Almirante fue a la travesía. Se sabe que fueron vendidos en el muy enteramente informado de muchos indios y mercado de esclavos de Andalucía, luego recu- del proprio rey Goacanagari, de cómo avia pasa- perados, después unos cincuenta entregados al do lo que es dicho, mostrando este caçique mucho trabajo de las galeras, aunque sólo como présta- pesar de ello (Oviedo, 1851:48). mo (Mira: 2007, 928). Sin embargo, un grupo de nueve, llamados «nueve cabezas» fueron enco- También se refiere a este Diego Colón, Pedro mendados al obispo de Badajoz, para que fami- Mártir de Anglería que cuenta el mismo epi- lias de su entorno le enseñaran castellano: sodio (aunque con la ausencia del intérprete), otros posteriores, incluyendo la «transcripción Asimismo el dicho Juanoto [Berardi] dice quel Al- literal» de una conmovedora reflexión de un mirante D. Cristóbal Colon le envió nueve cabezas anciano de ochenta años, el casamiento arre- de Indios para que los diese á algunas personas glado del lengua y el destino de los otros «in- para que aprendiesen la lengua; y pues estas nue- ve cabezas no son para vender salvo para aprender térpretes». la lengua, vos mandamos que se las fagais entre- Anglería describe los movimientos de pobla- gar luego para que faga delios lo que él dicho Al- ción (también Álvar Nuñez Cabeza de Vaca y mirante le escribió». Carta de los Reyes al naviero otros cronistas iniciales) que los etnógrafos e Juanoto Berardi del 2 de junio de 1495 (Navarrete, historiadores modernos atribuyeron a la llegada 1859: 198-199). de los europeos (huidas de los pueblos, migra- ciones, abandono de casas y cultivos) aunque el La documentación al respecto no precisa si se relato de los «intérpretes» adjudicaba las des- entregaron o qué pasó con ellos. bandadas a la presencia errática del «caníbal», sujeto degenerado y metáfora de la barbarie que 4.3. Diego Colón, el lengua iba justificar la esclavitud y la guerra. En el primer viaje, sin ningún tipo de mediación No sucedió lo mismo con el primer grupo de in- verbal, sólo por señas, los antropófagos ya esta- dígenas que llegó a la Península en el tornaviaje ban presentes en la crónica. Según el relato de los de Colón de febrero de 1493. Gonzalo Fernández ademanes, engordaban niños como si fueran po- de Oviedo los menciona de vuelta en América e llos para alimentarse, no comían a las mujeres y identifica a uno de esos jóvenes, Diego Colón o eran tan fuertes que diez caníbales podían derro- Colom, encargado de explicar, en castellano, la tar a cien soldados bien armados y otros detalles. TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 25, 2021 LA TRADUCCIÓN EN AMÉRICA EN EL SIGLO XVI 4.4. El segundo viaje demás por la mudanza nociva de tierras, clima y 71 alimentación. De esos tres manda soltar a uno, no En el segundo viaje, cuando las naves de Colón bien tocó en Santéremo, costa de Xamaná a la que entran por el mar Caribe a la altura de Santa Lu- había puesto ese nombre. Los otros dos por la no- cía y recorren la media luna que forma la larga che se tiran al mar a escondidas y escapan a nado sucesión de islas mayores y menores al sur de (Anglería, 1984: 56). Puerto Rico, los «intérpretes» señalan la pre- Al llegar a La Española, «como no había in- sencia de «caníbales» (Anglería: 1984: 51), en térpretes» [en esto Anglería diverge de Oviedo Galana, [de la que Cuneo, que participa en el quien narra con lujo de detalles el maltrato a mismo viaje, indica que estaba desierta (Cuneo, los indígenas y las reyertas entre españoles que 1984: 240)], en las cercanías de Guadalupe y la terminaron en el asesinato de todos] Colón y sus isla Deseada, huyendo con la llegada de los es- hombres no pudieron entender la explicación pañoles, salvo unas «mujeres cautivas» que, a del hermano de Guacanarilo sobre la muerte su vez, también «huyeron en la noche», aunque de los que habían permanecido en el fuerte La volvieron acompañadas de «sus maridos caní- Navidad. Explicaciones que divagan sobre la lle- bales» «a los que atrae la presencia de regalos» gada de fuerzas de otros reyes de las islas mayo- (Anglería, 1984: 52) y que después también vuel- res y autores de la matanza y heridas que no se ven a huir en desbandada. También en Antigua, produjeron y terminan con la fuga de las muje- Montserrat y Guadalupe reciben testimonios so- res indígenas que llevaban consigo en las naves bre los antropófagos y jóvenes que piden acom- y que escapan nadando (no sin ser perseguidas pañarlos desesperados, aunque luego también por sus captores) (Anglería, 1984: 58). Varias huyen. La interpretación de estos extraordina- jornadas después Anglería presenta por fin a rios hechos, que Anglería entremezcla con esce- Diego Colón, único intérprete colombino iden- nas de la tradición de Tito Livio y otros autores tificado como tal y dedicado al oficio, «joven clásicos, siempre depende de los intérpretes que educado entre los suyos11 y cogido en el primer los acompañan y que llegan a convertir en caní- bales a los indígenas «mansos» por afán de bru- tal venganza: «les pagan en la misma moneda, 11 No se menciona que el indígena Diego Colón hubiera sido bautizado y, por tanto, hubiera podido recibir ese nom- pues descuartizan a un caníbal ante los ojos de bre en el sacramento del bautismo. Por tanto, el nombre de los demás, lo asan, lo desgarran a rabiosas den- familia (el del hijo legítimo de Colón y heredero del mayoraz- telladas y lo devoran» Todo esto, vuelve a decir go) debe provenir de la costumbre de llamar a los sirvientes, Anglería, lo averiguaron «gracias a los intérpre- sobre todo a los esclavos, con el nombre y apellido del amo. Juan Gil, en las excelentes notas de su traducción de Pedro tes indios llevados a España en el primer viaje» Mártir que se citan en este trabajo, aclara que en la edición (Anglería, 1984: 56). de las Décadas (incompletas) de 1511, Anglería decía «un tal Intérpretes de los que, el propio relato de An- Colón educado entre los suyos desde la infancia» y que en glería, reduce a uno: las ediciones de 1516 y 1530 se omite este «desde la infancia» Aunque la explicación de Anglería sí vuelve a aparecer cuando Al comienzo de esta isla Española hay un región Pedro Mártir relata la entrega de la hermana de Guarionexio como mujer de Diego Colón para calmar los ánimos alterados que llaman los naturales Xamaná; desde allí había entre los indígenas, en una de las tantas uniones forzadas de zarpado el Prefecto (Colón) a la vuelta del primer los conquistadores entre los conquistados. Obviamente, Die- viaje con aquellos diez indígenas (…). De ellos go Colón no pudo ser educado desde la infancia por la familia sólo quedaba tres con vida, al haber perecido los del Almirante, aunque debió llegar a España casi niño. ANNA GARGATAGLI TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 25, 2021 72 viaje de una isla cercana a Cuba llamada Gua- tiene una respuesta del Almirante, también paró- nahaní» (Anglería, 1984: 56). En ese recorrido, dicamente caballeresca, « había sido enviado por por Jamaica y Cuba, llegan a una isla fertilísima el Rey y la Reyna de las Españas para pacificar to- donde «los indígenas se agolpaban en las naves das aquellas regiones del mundo (…) para vencer trayendo pan, algodón, conejos y aves [pregun- y castigar con merecido suplicio a los caníbales y tando] con maravilloso amor al intérprete si esa a los demás indígenas malvados, y para proteger y gente descendía del cielo» (Anglería, 1984: 70). honrar a los inocentes por sus virtudes (…)» (An- En la isla siguiente, con habitantes menos cré- glería, 1984: 77). dulos «no se pudo coger a nadie, pues a la llega- El examen (que hemos querido minucioso) de da de los nuestros todos, hombres y mujeres, se la relativa invisibilidad de los intérpretes en estos dieron a la fuga» (Anglería, 1984: 70). textos iniciales muestra un uso florido de los in- dígenas: dan de comer, enseñan qué comer, dicen 4.5. El lector de san Agustín donde hay oro o perlas o «Brasil», el nombre ini- cial de la cochinilla (Dactylopius coccus) utilísima Contradiciendo el horror y la vulgaridad del relato entonces. También transmiten información sobre de las dentelladas de los nativos y entre la belle- aliados y enemigos cruciales para las conquistas za de las playas cubiertas de tortugas, bandadas por venir. «Aprovecha a los nuestros el odio capi- de grullas y perdices fragantes que comen flores, tal que se tienen entre sí los reyezuelos barbaros, emerge un octogenario con una cesta con frutas pues para granjearse el favor de los nuestros, por que, digiriéndose a Colón, pronuncia (traducidas si alguna vez estalla una guerra con sus enemigos por Diego Colón) estas palabras entre las que se vecinos, mitigan su hambre de cuando en cuando cita, asombrosamente, a san Agustín en sus ale- con el pan del país» (Anglería 1984: 120). gatos contra los maniqueos y las dos almas: 4.6. Uso de lo nativo Ha llegado a nuestra noticia que has recorrido con poderosa hueste todas estas tierras para ti antes desconocidas, y que has inspirado no pequeño Los relatos (nada fáciles de reconstruir por la temor a los pueblos que las habitan. Por tanto, te mediación de voces: Colón, las lecturas del nave- exhorto y te invito a saber que las almas, cuando gante, las reescrituras que incorporó Bartolomé salen del cuerpo, tienen dos caminos, uno tene- de las Casas, Anglería, las lecturas y su abundan- broso y lóbrego, destinado a los que causaron mo- te escritorio) definen, con elementos narrativos lestia y daño al género humano, y otro placentero de un horror primario, una imagen bastante de- y deleitoso, dispuesto para quien les amaron en finitiva de la humanidad americana. Aparatos vida la paz y la quietud de los pueblos. Así, pues, discursivos que fueron, a lo largo del continente, si consideras que eres hombre mortal y que a cada como un manual de uso de lo nativo. uno le está destinada una recompensa en el futuro según sus obras presentes, no inferirás agravio a El diálogo infructuoso por señas y ademanes nadie (Anglería, 1984: 76). (o meneos, como los que se atribuyen a Malin- che, la intérprete de Hernán Cortés), dando apa- La exhortación, que anticipa a don Quijote fi- riencia de verdad al simulacro, se convierte en nal, sus discursos y hasta la mención (más ade- conversación simulada y alternada a veces con lante) de que «para ellos no existía ni mío ni tuyo, auténtica conversación (para Colón «haber len- semillero de tantos males» (Anglería, 1984: 77), gua» quería decir tener una charla con alguien TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 25, 2021 LA TRADUCCIÓN EN AMÉRICA EN EL SIGLO XVI o también hablar por medio de un intérprete Con el fin de las grandes civilizaciones de Amé- 73 o lengua) donde el o la intérprete está de más rica, hacia mediados del siglo xvi, los intérpretes porque transmite lo que el oyente —hombre, utilitarios dejaron de representarse en los relatos conquistador, europeo— quiere que se sepa. Al- coloniales. Se los nombra en las Leyes de Indias, guien, el narrador, en las crónicas y relaciones, repertorio de caóticos sueños imperiales y no hubiera podido decir lo mismo. No obstante, es difícil imaginarlos como sucede en el dibujo la eficacia de esa enunciación reside en que el de Felipe Guamán Poma de Ayala, cosificados e intérprete aparece en el coloquio como un falso irreales, esperando reaparecer, tres siglos más experto, un argumentum ad verecundiam, certifi- tarde, mezclados en las filas de los ejércitos re- cando la invención discursiva. En esas mímicas publicanos de los países independientes que pre- o diálogos, el indígena no tiene subjetividad, casi tendían las tierras enormes que en el continente se diría que fuera del escenario de la evangeli- interminable habían quedado sin descubrir, sin zación inicial donde se dibujó un trato con «in- conquistar, sin someter a sus habitantes. dividuos», uno por uno, su anonimato era ga- rantía de que la atribución de sentido no estaba 5. LEYES DE INDIAS en disputa. Interrogado siempre por el intérpre- te —con muy pocas excepciones (Álvar Nuñez Las lecturas convenciones de las Leyes de Indias Cabeza de Vaca, dijo saber seis lenguas, Pedro las consideran parte del cuerpo jurídico de un Cieza de León, conoció y tradujo del quechua, Estado de derecho donde existe el principio de como Juan de Betanzos) ningún conquistador «la ignorancia de la ley no excusa de su cumpli- pudo hablar las lenguas americanas— el indí- miento», dando por hecho que estas normas se gena sólo podía repetir (según el relato de los conocían y se cumplían. En realidad, el principio cronistas) los dispositivos formales para que la rector hubiera debido ser: «la ignorancia de la invención se transformara en discurso, materia ley es excusa de su incumplimiento» porque el escrita e imborrable. noventa por ciento de los americanos no sabían Los lenguas de Colón solo erráticamente po- leer; las leyes se escribían en castellano, lengua seen un nombre. Los intérpretes de Vasco Núñez que no contó con un sistema de enseñanza en de Balboa, Pedrarias Dávila, Juan Díaz de Solis, América; las leyes no estaban impresas. Y eran Sebastián Gaboto, Pedro de Mendoza, Pánfilo de interminables: «se ha llegado a decir que las dis- Narváez, tampoco dejaron huella. Los siguien- posiciones de este tipo dictadas tan sólo por las tes, Malinche y Felipillo, tienen biografía, per- autoridades centrales fueron más de un millón sonalidad y riquezas. Conocidos como traido- durante todo el período de dominio español en res, llevaron el ejercicio de la invención hasta el América» (Andrés Santos, 2007: 49). paroxismo. Muy bien estudiados (y largamente Antes de 1543, primera impresión de las lla- debatidos) sólo cabe señalar que la importancia madas Leyes Nuevas de 1542 (importantes por- de sus intervenciones en las escenas finales de que se elimina —de los papeles— el sistema de Moctezuma, Atahualpa o Cuauhtémoc se debe encomiendas que no se extinguirá hasta más menos al sentido de las palabras que a su soni- tarde) la legislación indiana estaba contenida en do: el efecto de siniestra familiaridad que orde- un cedulario que reunía las disposiciones disper- naba (en la lengua de los «vencidos») rendirse, sas por la itinerancia de la Corte y otras razones. retirarse, desaparecer. La siguiente y demorada impresión fue precedi- ANNA GARGATAGLI TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 25, 2021 74 da de un larguísimo proceso de búsqueda de la pedir ni recibir de los indios, joyas, ropas, man- legislación y de diversos proyectos a cargo de co- tenimientos. Se recuerda, dice el texto, que los misiones y juristas —con sumarios y materiales indios sólo tienen estas obligaciones con sus en- que se perdieron— hasta seleccionar las leyes comenderos. En 1537, (aquí también se los llama que formarán el canon de las «leyes de Indias»: naguatlatos) se establece que los indios que no sólo el uno por cierto de su posible contenido (el sepan la lengua castellana podrán hacerse acom- millón virtual de disposiciones se redujo a poco pañar por un «Christiano amigo suyo» (...) para más de seis mil). Apareció así, siglo y medio des- ver si lo que ellos dicen á lo que se les pregunta y pués de la edición de 1543, la Recopilación de Le- pide, es lo mismo que declaran los Intérpretes». yes de los Reynos de las Indias mandadas a imprimir Las diez leyes de 1563 conceden a los intérpretes y a publicar por la majestad católica del rey Carlos II una jerarquía profesional bien definida: se les fija (1680). Cuatro tomos divididos en nueve libros un sueldo: más de doce preguntas, dos tomines; con 218 títulos que contienen 6.385 leyes12. menos de doce, un tomín; tienen días y horarios de trabajo; se determina que en cada Audiencia 5.1. La reimpresión infinita debe haber cierto número de intérpretes, los que deben «jurar de forma debida que usarán bien y La edición se reimprimió en 1756, 1774, 1841, 1846, fielmente, declarando é interpretando el negocio 1889, 1943, 1956, 1973, 1987, 1994, 1998, 201813. y pleyto, que les fuere cometido, clara y abierta- Las numerosas reimpresiones de un texto legal mente, sin encubrir, ni añadir cosa alguna, di- del siglo xvii que no tenía difusión cuando esta- ciendo simplemente el hecho, delito, ó negocio, ba vigente, la publicación de 1943, editada por y testigos, que se examinaran, sin ser parciales el Consejo de la Hispanidad (1940) nombre cuya á ninguna de las partes, ni favorecer más á uno, semejanza con el Consejo de Indias es evidente que á otro». La ley de 1583 recuerda que no se (sobre todo porque la reimpresión de 1943 contó cumple con lo anterior y que «muchos son los con versiones especiales para los gobiernos de los daños, é inconvenientes que pueden resultar de «países hispánicos») sugieren la invención de un que los Intérpretes de la lengua de los Indios no beatus ille asombroso en sociedades modernas. sean de la fidelidad, christiandad y bondad que Aquel cuerpo legal contenía disposiciones re- se requiere, por ser el instrumento por donde se lativas a los lenguas en el ámbito de la justicia ha de hacer justicia, y los Indios son gobernados, (figuran en el Título xxviiii, Libro ii) y se llaman y se enmiendan los agravios que reciben». Pro- «De los intérpretes» y son quince disposiciones blema que cuarenta y siete años más tarde no fechadas entre 1529 y 1630, y firmadas por Carlos parece haberse subsanado, pero sí olvidado. Así, V, Felipe II y Felipe III. La primera ley, de 1529, dice la última ley de 1630: «Nombran los Gober- donde todavía se los llama lenguas, se describe nadores á sus criados por Intérpretes de los In- a los intérpretes como ayudantes de gobernado- dios, y de no entender la lengua resultan muchos res y de la Justicia, y se establece que no pueden inconvenientes» (Gargatagli, 1992). 12 No se incluyeron en esta recopilación «definitiva», en- tre otras, las reales cédulas relativas a la prohibición y cen- 5.2. Prohibido sentarse sura de libros (y traducciones) de «tema americano» que se mencionan más adelante. Evolución hacia la nada que sugiere un modo 13 Datos de la Biblioteca Digital Hispánica de la Biblioteca Nacional de España y otros archivos. de imaginar la justicia y no de ejercitarla. Una TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 25, 2021 LA TRADUCCIÓN EN AMÉRICA EN EL SIGLO XVI descripción contemporánea de la sala de una hoguera el domingo 30 de noviembre de 1539» 75 audiencia impartiendo penas y castigos, en el (León-Portilla, 1985: 37-38)14. medio del desamparo, la ilustra Francisco Cer- vantes de Salazar, en México de 1554. «En el si- 6. LOS COMIENZOS DE LA TRADUCCIÓN EN tio inferior, al cual se baja por unas gradas, há- AMÉRICA llanse a ambos lados escribanos y procuradores: frente a los oidores están sentados a una mesa Bernardino de Sahagún, es una conjetura, inició el escribano de cámara y el relator: aquel escri- los estudios sobre la historia mexicana en 1590, biendo los acuerdos, y éste haciendo relación de un año después del proceso y muerte de Ometo- los asuntos. Detrás hay un enverjado de made- chtzin. Escribió hasta el final de su vida y, junto ra, que divide la sala, a fin de que la gente baja con otros religiosos, fue artífice de genuinas y y vulgar no vaya a sentarse con los demás: tras extraordinarias traducciones. Los autores: sa- este enverjado están de pie, tanto los que tienen bios indígenas, expertos, algo disminuidos en la derecho a tomar asiento, pero no quieren tomar- atribución histórica de «informantes» y sacer- le, como los que aun cuando quieran no podrían, dotes como Sahagún, llegados en las primeras porque no gozan de esa preeminencia» (Cervan- décadas del siglo xvi, de las órdenes religiosas tes de Salazar, 1985: 45). reformadas, preparados para el estudio de los La gente baja y vulgar —aparecen en otras idiomas, inolvidables, fervientes, capaces de partes del texto— son los que deben recibir cris- reunir las ruinas de una «cultura que habrá de tiandad y bondad de jueces e intérpretes. Sus morir» (Durán, 1984: xxxvi) y de la que casi no expectativas de justicia no podían resultar me- quedarán otros restos. jor si, en lugar de indígenas innombrados, eran Entre 1502 y 1566 llegaron a América, en este personas «principales». orden, misioneros franciscanos, dominicos, Tal fue el caso del proceso al hijo de Neza- agustinos, jerónimos, mercedarios y jesuitas. El hualpilli y nieto del poeta y rey Nezahualcóyotl, franciscano Jiménez de Cisneros, confesor de la don Carlos Ometochtzin, señor de Tezcoco, no- reina Isabel y, desde 1495, arzobispo de Toledo ble, quien, pese a estar bautizado, fue acusado participó activamente en el traslado a las Anti- de continuar con el culto de sus antepasados y llas de un buen número de religiosos de los que conservar libros de pinturas [códices encuader- no se conoce la formación lingüística aunque sí nados] y varias especies de amuletos. Esto ocu- unas abultadas cifras de bautismos. Entre esos rrió en 1539. Un proceso civil, con intérpretes sacerdotes llegaron tres flamencos de Gante que notables, entre ellos Bernardino de Sahagún, y habían conquistado el favor de Carlos V, como un acusado inteligente: «¿Quiénes son estos Pedro de Gante, relevante en la evangelización y estos [frailes y españoles] que nos deshacen y la nueva cultura de México. perturban y viven sobre nosotros y los tenemos En 1524, viajan y se radican en distintas ciuda- a cuestas y nos sojuzgan?» A ellos (el pueblo des mexicanas los llamados «doce apóstoles», náhuatl) los apartan de todo lo que les da pla- entre ellos Toribio de Benavente (Motolinía) y cer, cuando no obran así los españoles y frai- 14 Proceso criminal del Santo Oficio de la Inquisición y les ni son castigados por ello. «El desenlace de del Fiscal en su nombre contra don Carlos, indio principal de este episodio fue, como se sabe, trágico, Carlos Tezcuco, estudio preliminar de Luis González Obregón, Mé- Ometochtzin, señor de Tezcoco, pereció en la xico, Publicaciones del Archivo General de la Nación, 1910. ANNA GARGATAGLI TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 25, 2021 76 Martín de la Coruña, grupo que comienza el es- naco, zoque, tarasco, etcétera. En el Virreinato tudio profundo y sistemático de lenguas ameri- de la Nueva España, del período inicial, 1524- canas, herramienta para una evangelización real 1572, quedaron unas 109 obras de esta naturale- de las poblaciones amerindias. En 1528 viajó An- za (Ricard: 1986: 122). Es decir, gramáticas y dic- drés del Olmo; en 1529, Bernardino Riveiro, co- cionarios, instrumentos de trabajo y estudio que nocido como Bernardino de Sahagún y, en 1554, permitían redactar devocionarios, sermonarios, Jerónimo de Mendieta. Como se reconstruye en catecismos y traducir (como se verá más adelan- una interesante investigación sobre La tradi- te) lo que era el canon básico de las lecturas en la ción gramatical clásica en la Nueva España, en las evangelización: secciones de los evangelios, de primeras instituciones educativas y filológicas las Epístolas, de las vidas de los santos. como el Colegio Santa Cruz de Tlatelolco: «Ha- bía muchos universitarios insignes y de gran pre- 6.1. Señas y gatos paración: Juan Tecto, maestro de teología de la Universidad de París durante catorce años; Juan El minucioso estudio de los idiomas permitió Focher, doctor en leyes, cánones y teología, gran que la evangelización hablara la lengua de los latinista, reconocido como el mejor teólogo de evangelizados. Sin embargo, para los religio- la Provincia del Santo Evangelio; Juan de Gaona, sos que llegaron a América de cierta edad ese excelente latino y retórico, razonable griego, muy aprendizaje estuvo vedado: Jacobo de Testera, aceptable predicador y, sobre todo, profundísimo también Bartolomé de las Casas. Aunque con- teólogo (Mendieta 1596: v, 59), Bernardino de Sa- vencidos de que los sacramentos del catolicismo hagún, Alonso de Herrera, Juan de San Francisco no se podían administrar sin una preparación y Francisco Jiménez, experto en derecho canóni- religiosa o incluso una somera compresión de co, y desde luego fray Andrés de Olmos, doctor su significado, usaron señas y mediaciones no en Derecho Civil por la universidad de Vallado- verbales. «Cuenta Muñoz Camargo que (…) para lid. Además, a la Provincia de San Pedro y San indicar el infierno “señalaban la parte baja de la Pablo, en Michoacán, llegaron también frailes tierra [y decían que] había fuego, sapos y cule- ilustrados (Torquemada 1615: xx, 53), como Ja- bras y, acabando de decir esto, elevaban los ojos cobo Daciano, que dominaba las lenguas latina, al cielo diciendo que un solo Dios estaba arriba, griega y hebrea, o, quien estudió Artes y Teología ansí mismo apuntando con la mano, lo cual de- en la Universidad de Tolosa. Con estos profeso- cían siempre en los mercados”. Naturalmente, res llegó también a la Nueva España la cultura los indios nada entendían» [Ricard: 1986: 118]. humanística que se desarrollaba en Europa» El lenguaje gestual también fue acompañado (Téllez, 2015: 20). de imágenes. En las misiones, los cuadros y la Las enseñanzas a jóvenes mexicanos tenían el música suplieron el desconocimiento de las len- correlato de la formación en lenguas americanas guas vernáculas. de los recién llegados. Todos ellos hablaron y, en Algunos usaron un modo de predicar muy prove- muchos casos, escribieron e intentaron describir choso para los indios por ser conforme al uso que formalmente las lenguas de trabajo haciendo ellos tenian de tratar todas sus cosas por pintura. Y «artes» y «vocabularios» (para uso de feligreses era de esta manera. Hacian pintar en un lienzo los y discípulos) de náhuatl, otomí, zapoteco, toto- artículos de la fe, y en otro los diez mandamientos TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 25, 2021 LA TRADUCCIÓN EN AMÉRICA EN EL SIGLO XVI de Dios, y en otro los siete sacramentos, y lo demas ejemplos: el tríptico de Matthias Grünewald o 77 que querian de la doctrina cristiana. Y cuando el los retablos de Caspar Isenmann, que recuerdan predicador queria predicar de los mandamientos, a las representaciones del maligno que aparecen colgaban el lienzo de los mandamientos junto á él, en los cuadros y catecismos de América. Esas á un lado, de manera que con una vara de las que obras inolvidables, no contenían, sin embargo, traen los alguaciles pudiese ir señalando, la parte las sutiles modulaciones y las funciones que que queria. Y así les iba declarando los manda- tuvo la imagen en América. mientos. Y lo mismo hacia cuando queria predicar de los artículos, colgando el lienzo en que estaban 6.2. Pinturas pintados. Y de esta suerte se les declaró clara y distintamente y muy á su modo toda la doctrina cristiana. Y no fuera de poco fruto si en todas las Decía Jerónimo de Mendieta: «Y lo mismo usa- escuelas de los muchachos la tuvieran pintada de ban algunos que no confiaban de su memoria en esta manera, para que por allí se les imprimiera en las confesiones, para acordarse de sus pecados, sus memorias desde su tierna edad, y no hubiera llevándolos pintados con sus caracteres (como los tanta ignorancia como á veces hay por falta de que de nosotros se confiesan por escrito); que esto (Mendieta, 1870: 279). cierto era una cosa de ver, y para alabar a Dios, las invenciones que para efectos de las cosas de Esos «cuadros» permitieron explicar los ru- su salvación buscaban y usaban» (Mendieta, dimentos del catolicismo, el significado del in- 1870: 84). Pintados, pinturas, fueron las formas fierno y la salvación. Las más nombrados per- de nombrar las representaciones pictógráficas tenecieron a Jacobo de Testera que aprovechó donde imágenes, colores, formas geométricas, enormemente las posibilidades artísticas que tamaños y gestos eran significantes tan precisos encontró en el Nuevo Mundo. También, Fray Luis como las letras. Caldera, que desconocía el idioma de sus fieles, En Mesoamérica la escritura prehispánica «iba de pueblo en pueblo con grandes cuadros tuvo medios propios: papel, colores, formatos en en que había mandado a pintar los sacramentos, acordeón de las páginas, que desplegadas, per- el catecismo, el cielo, el infierno y el purgatorio, mitían lecturas cruzadas y diferentes de lo co- y aún agregó medios más expresivos y quizá no nocido en Occidente. Los artífices, llamados tla- muy serios, pues para hacer que los indios se for- cuilos, por el verbo náhuatl, tlacuiloa, que quiere maran una buena idea del infierno preparó una decir «escribir-pintando», tenían conocimien- especie de horno, en el cual echó perros, gatos y tos profundos de lenguas y de técnicas de repre- otros animales, y después le prendió fuego: los sentación. Complejidad que no todos podían in- gritos y los aullidos de dolor de las pobres bes- terpretar y requería una preparación semejante tias infundieron a los indios espectadores un a la del artista. En los códices, los centenares de profundo horror (Ricard, 1986: 193). matices, con diferente valor metafórico o fonéti- La escena no era lejana de ciertas dramatur- co, podían introducir considerables variables de gias medievales igualmente crueles ni inspiraría sentido. En todo caso, el número de letrados era más terror que las imágenes que participaban significativamente semejante a los alfabetos de del culto en iglesias europeas y que producen, la Europa de esos siglos (Galarza, 1990: 33-49). todavía hoy, mucho espanto. El Museo de Un- Códices, mapas, lienzos, catecismos indígenas terlinden de Colmar conserva algunos de estos forman hoy una colección de bellezas (dispersas ANNA GARGATAGLI TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 25, 2021 78 en los Museos y colecciones privadas del mundo) pocos meses. Todo lo que se sabía entonces so- que contienen la historia y los procedimientos bre el cuerpo y sus problemas cabía en tan es- plásticos para contar la historia de las culturas caso tiempo. El conocimiento de la farmacopea americanas. Así como no existen informaciones americana requería años. suficientes sobre las traducciones orales prehis- Sahagún contó con la ayuda de especialistas pánicas, son numerosos los testimonios del apro- indígenas en todos los campos del saber, copis- vechamiento de las técnicas de las artes gráficas tas, traductores y «editores»: Martín Jacobita, que existían antes de la llegada de los europeos. Antonio Valeriano, Alonso Vegerano o Begerano, Los llamados catecismos dibujados de los que Diego de Grado, Bonifacio Maximiliano, Mateo se conservan unos 35 ejemplares de los siglos xvi Severino, Juan Berardo, Esteban Bravo, Juan a xviii, clasificados por John Glass en 1975, son Bautista de Contreras. uno de los mayores ejemplos de ese arte hereda- do. Conocidos como catecismos testerianos, por 6.3. Canciones Jacobo de Testera que los imaginó e utilizó, con- tienen en algunos casos imagen y texto (en latín Y el pueblo y los señores de todas partes de la ciu- o náhuatl o castellano) y existen interesantísi- dad venían a bailar. Y traían consigo todas sus in- mos estudios sobre cómo interpretar los extraor- signias y lo que habían de llevar a cuestas. Y Juan Martín, Andrés y Francisco también bailaban. Y dinarios artefactos. En un catecismo tardío, del cuando se vio el Xilanécatl, «baile del estómago siglo xviii, es posible detenerse en las elecciones inflado por el viento», se supo que era pertenencia de la traducción de un Padre Nuestro del latín al de los cordeleros. Y cuando se vio el baile del Tepo- náhuatl atravesando las imágenes pictográficas zpanitl, «el baile de la bandera de cobre», trajeron donde «amén» se traduce por «Que la flor sea», con él las insignias de Cihuateocaltitlan, del «lugar el pan por la tortilla y el demonio por una figura del templo de las mujeres, y un tocado con plumas cubierta de cráteres o de ojos (Galarza, 1992: 37). de pájaro y dos dalmáticas, una amarilla y otra También los dibujos fueron una de las herra- roja» (León-Portilla, 1985: 59). mientas del prodigioso trabajo de Bernardino de Sahagún en la Historia general de las cosas de El relato corresponde al diario inédito de un Nueva España, dividida en doce libros, una suma indígena llamado Juan Bautista (de Tlatelolco, de conocimientos del mundo azteca. La parte a mediados del siglo xvi) que participó de una conocida como Códice florentino, redactada entre fiesta en honor a San Francisco de Asís, en la que 1578 y 1580 (desaparecida de Roma, aunque era reaparecieron no pocos elementos de la antigua un regalo al Papa Pío V) tiene dos columnas con cultura. El manuscrito de Cantares mexicanos, los textos en náhuatl (la lengua original) que encontrado en la Biblioteca Nacional de México Sahagún después tradujo al castellano y 1800 en el siglo xix, conserva el texto íntegro del Pi- dibujos sobre medicina, farmacia y plantas. Las pilcuicatl «canto de los niños», obra de Pedro de enfermedades, los síntomas, los tratamientos, Gante, que se entonaba entonces. los remedios y las plantas —aunque con dife- Los Cantares mexicanos que «integran canto, rencias con la medicina europea— no parecen percusión y danza» datan de la segunda mitad en nada inferiores. François Rabelais, contem- del siglo xvi, de las primeras generaciones des- poráneo de la cultura azteca, estudió medicina pués de la llegada de los doce franciscanos a Nue- en la Universidad de París, estudios que duraban va España. Bernardino de Sahagún los reunió en TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 25, 2021 LA TRADUCCIÓN EN AMÉRICA EN EL SIGLO XVI forma escrita (en náhuatl), con la ayuda de infor- da de 1540 por Arnaldo Bassio, Bernardino de 79 mantes indígenas. «Los cantares tardarían has- Sahagún, Pablo Nazareo y Hernando de Ribas ta mediados del siglo xx para ser traducidos al (Téllez, 2019: 146). Encontrados en la Biblioteca español y dos décadas más para salir en inglés» Capitular de Toledo (Téllez-Baños, 2018) y cote- (Hankin, 2018). La traducción completa al caste- jados otros documentos (entre ellos la Psalmo- llano no se publicó hasta 2016 y ha generado una dia christiana y sermonario de los santos del año de discusión sobre la naturaleza de estos textos de Bernardino de Sahagún) se pudo establecer una tan compleja interpretación semiótica, que recla- familia de textos con diferente función litúrgica man una intervención literaria, también antro- de la que formaban parte. pológica, musical y escénica. Como si se tratara No existen indicios si en los libros doctrinales de una escritura pictográfica donde colores, figu- que circularon por América figuraban traduccio- ras, formas, ondulaciones, construyen una signi- nes bíblicas de primera mano o, por el contrario, ficación compleja en la que todos los elementos se trataba de versiones en lenguas indígenas de son imprescindibles para la interpretación, los obras de divulgación en castellano de la España cantares también reclaman una traducción plural. de esos años, como, por ejemplo: la obra Epístolas Resulta interesante que esta experiencia de y Evangelios por todo el año, atribuida a Ambrosio perfomance y sincretismo religioso tuviera como Montesino (aunque bastante más remota), uno escenario el siglo xvi, fuera parte de la evange- de cuyos ejemplares fue recogido en el siglo xvi lización y careciera casi de relación con la jerar- por la Inquisición de México (Matesanz del Ba- quía de la iglesia. Durante algunos años, en los rrio, 1997: 216). En este sentido se tienen noticias oficios religiosos de pueblos incluso de veinte de diversos libros publicados en México de pro- habitantes no faltaron los instrumentos musica- pósitos semejantes como el «de fray Alonso de les: flautas, clarines, cornetines, trompeta real, Molina, Evangelios de todo el año en lengua mexica, trombón, flauta morisca, chirimía y atabal. Mú- obra a la que alude Mendieta; el de fray Benigno sicos, cantores y coros produjeron una alegría Fernández, Epístolas y Evangelios o el de fray Do- enorme que el Concilio mexicano de 1555 creyó mingo de Santa María, Doctrina cristiana y Epísto- obligatorio interrumpir. Inmediatamente, una las y Evangelios en lengua mixteca. Todas ellos de Real cédula de Felipe II de 1561 puso límite a todo fecha desconocida.» (León Azcárate, 2015: 200). regulando, como era habitual, cuántos cantores, Casi perdidos hoy, fueron la base de las cere- clarinetes y coros estaba permitido tener, cuanto monias litúrgicas en lenguas americanas has- debían cobrar los cantantes y lo que no se podía ta las prohibiciones de las versiones en vulgar hacer (Ricard, 1986: 285-286). después de los Índices de 1554, 1559 y 1583. En la Psalmodia de Bernardino de Sahagún de la 7. LA TRADUCCIÓN LITERARIA Biblioteca Nacional de España (impresa en Mé- xico, precisamente, en 1583) se refiere en una Quizá como en otras lenguas y continentes, la interesante nota manuscrita las vicisitudes del traducción literaria escrita empezó en Améri- volumen y la expresa transgresión que supo- ca con la Biblia. Se trató, desde luego, una tra- nía ofrecer versiones bíblicas que no fueran la ducción pensada desde fuera de la cultura que traducción de la Vulgata, considerada desde el prestó su lenguaje. Tal es el caso de las Epístolas Concilio de Trento (1545 al 1563) la auténtica e y Evangelios, traducidos al náhuatl en la déca- inmodificable interpretación. ANNA GARGATAGLI TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 25, 2021 80 En esos años en América no hubo, en ningún 7.1. Traducciones en América del Sur caso, una versión completa de la Biblia ni tan si- quiera de algunos de sus libros. Quedó, sin em- El Virreinato del Perú (1542), en tierras del impe- bargo, un texto de gran belleza literaria e ilustre rio incaico o Tahuantisuyo (conquistado para la posteridad: todavía se encontraba en los misales corona española en 1532-33) se menciona como latinoamericanos bilingües latín-castellano has- escenario de otras traducciones literarias, prelimi- ta muy entrado el siglo xx (y quizás después). Se nares curiosos de las prácticas culturales que lle- trata de Isaías 60: 1-6 que, asociado a Mateo 2: 1-12 garon después. Por ejemplo, La traduzión del Indio formó el canon bíblico del 6 de enero y una doble de los tres diálogos de amor de León Hebreo, hecha del epifanía: anunciar el nacimiento de Jesucristo a italiano en español por Garcilasso Inga de la Vega, na- los gentiles y presentar el descubrimiento de tural de la gran Ciudad del Cuzco, cabeza de Reynos América como una revelación. Colón en el Libro y provincias del Pirú, impresa en Madrid en 1591 o de las profecías (1504) ya había recordado las fi- la traducción del Canzoniere de Petrarca (Madrid, guraciones de Isaías porque la escritura en las 1591), con el título Los sonetos y canciones del poeta sombras del profeta auguraba, según la exége- Francisco Petrarcha que traduzía Henrique Garcés sis rabínica, la existencia de un Nuevo Mundo, de lengua Toscana en castellana, en la imprenta de y también había mencionado (como parte de la Guillermo Drouy. Versión posterior a la que pudo predestinación) el breve libro de Abdías en el que conocer Miguel de Cervantes que la menciona en aparece el nombre de Sefarad. Más misteriosa el «Canto de Calíope» de La Galatea: «De un Enrique que las otras invenciones colombinas mencio- Garcés, que al pirüano / reino enriquece, pues con nadas arriba (el canibalismo de los indígenas dulce rima, / con sutil, ingeniosa y fácil mano, / a la caribeños y la noticia de que los conquistadores más ardua empresa en él dio cima, / pues en dulce venían del cielo) las imágenes de Isaías presen- español al gran toscano / nuevo lenguaje ha dado tadas en náhuatl (y otros idiomas americanos) y nueva estima, / ¿quién será tal que la mayor le dieron a la posteridad una prueba poética y arre- quite, / aunque el mismo Petrarca resucite?» (Cer- batada del nacimiento de un mundo nuevo: «Y vantes, 1980: 898). «[Al portugués Henrique o En- andarán las gentes a tu luz, y los reyes al resplan- rique Garcés] se le debe, además, la traducción del dor de tu nacimiento […]. Alza tus ojos en derre- portugués de Os Lusíadas de Luís de Camões y la dor y mira: todos estos se han juntado, vinieron versión al castellano De Regno et Regis Institutione a ti, tus hijos vendrán de lejos […] Entonces verás de Francesco Patrizi, obra de carácter didáctico, y resplandecerás y se maravillará y ensanchará escrita en prosa latina. Después de vivir cuarenta y tu corazón que haya vuelto a ti la multitud del tres años en el Perú, en 1589, Garcés volvió a Espa- mar […] ¿Quiénes son estos que vuelan como nu- ña para publicar sus tres obras a sus expensas, ya bes y como palomas a sus ventanas? […] Los hi- que la Corona nunca llegó a reconocer sus méritos jos de los extranjeros edificarán tus muros y sus literarios» (Mancosu, 2012b: 2-3). reyes te servirán […] No se pondrá jamás tu sol ni No es rara la cita16 de Miguel de Cervantes por- menguará tu luna […]15. que solicitó, sin éxito, ser funcionario en tierras 16 Cervantes cita en el «Canto de Calíope» a otros poetas del Virreinato del Perú: Diego Martínez de Rivera, Alonso Pi- Versión Reina-Varela, Sociedad bíblicas reunidas, 1959, 15 cado, Diego de Aguilar, Pedro de Montesdoca, Vicente Espi- London, New York, págs. 757-758. nel, Juan de Salcedo y varios que no fueron identificados. TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 25, 2021 LA TRADUCCIÓN EN AMÉRICA EN EL SIGLO XVI que serían después bolivianas y de las que llegaban publicados en España pudieron influir en la 81 noticias fabulosas. Quizás conoció a Garcés o supo tradición literaria americana, aunque es tradi- de la existencia a pesar de que sus obras tuvie- ción mencionarlos. ran en la época, como en otros casos de la región, una difusión desigual. Por ejemplo, la Miscelánea 7.2. Los primeros relatos traducidos de América antártica de Miguel Cabello de Balboa, escrita en 1586, permaneció manuscrita hasta mediados del Las otras traducciones precoces de América fue- siglo xix, aunque Menéndez Pelayo menciona una ron crónicas o relatos históricos escritos en el traducción al francés de Ternaux-Compans17 (Me- siglo xvi, aunque conocidos muy tardíamente. néndez Pelayo, 1948b: 70). Del Arauco domado La Crónica Mexicáyotl de Hernando Alvarado Te- (1596) del chileno Pedro de Oña (1596), poema zozómoc traducida (aunque no literalmente) al épico con traducciones e imitaciones de la tra- castellano como Crónica mexicana y la Historia dición grecolatina, se retiraron dos ediciones de la nación chichimeca y Compendio histórico del (por rencillas personales y celos propios del reino de Texcoco de Fernando de Alva Ixtlixóchitl. modo cómo se gestionaron los cargos y la fama También en el Virreinato del Perú, Pedro Cieza en América). También, Diego Mexía de Fernan- de León redactó una Crónica del Perú de la que gil que pudo editar la primera parte del Parnaso se publicó la primera parte en Sevilla en 1553. Antártico (1602) con las traducciones de Ovidio, Más tardías fueron El señorío de los incas (1873) no conoció impresas las otras partes de su obra y El descubrimiento y conquista deste reino del Perú que aparecieron varios siglos después. (1979) cuyo manuscrito completo fue encontra- Mexía, al que Menéndez Pelayo llamó «el do en la Biblioteca Vaticana. Como en el caso de más feliz traductor de las Heroidas», tradujo Alva Ixtlixóchitl, una parte importante del ma- en México, Guatemala y el Perú entre lances di- terial fueron traducciones de relatos de los indí- versos para eludir «el fastidio y el molimiento» genas. Cieza de León se valió de los testimonios de las fatigas en América. También Garcés tuvo orales de los khipukamayuq, intérpretes de khi- más de trotamundos que de erudito y hasta el pu (complejo sistema de comunicación incaico) Inca Garcilaso de la Vega «era más de arcabu- que refirieron historias de su pasado. ces y de criar y hazer caballos que de escribir Aunque publicada por primera vez en 1880, libros». La combinación de genialidad, azar y Juan de Betanzos escribió en 1551 una Suma y aventura describen mejor los comienzos de la narraçión (de los Ingas) que, como indica su títu- verdadera vida cultural colonial en América del lo, es un relato18 que combina historias orales e Sur que no tuvo origen en los letrados sino en incluye, como acontecimiento antropológico, la personalidades del linaje de Arthur Rimbaud o vida cotidiana. Menéndez Pelayo capturó el mis- de Richard Burton que tradujo Las mil y una no- mo matiz en la escritura de Garcilaso de la Vega ches mientras descubría el lago Tanganica. No aunque lo calificó, con notorio sonsonete, más resulta fácil interpretar en qué medida libros que de historiador, de «folklorista». 17 Quizás Menéndez Pelayo se refiera a Henri Ternaux- 18 Lydia Fossa observa que la palabra «narración» era un Compans (1807-1864), historiador, traductor y diputado neologismo y no figuraba en los diccionarios y vocabularios francés, autor de versiones y catálogos de cronistas y autores de la época (Fossa, 1997:2). españoles en América. ANNA GARGATAGLI TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 25, 2021 82 Ya en el siglo xvii aparecen historias, también Toribio Medina20— que «ningun libro que trate en el ámbito andino, donde los indígenas, aun- de cosas de las dichas nuestras Indias, se impri- que atravesados por la ruptura colonial, tienen ma ni venda, no teniendo especial licencia nues- su propia voz. Garcilaso de la Vega publicó los tra para ello» (Medina: 1958, 6). Esa disposición Comentarios reales en 1609 y una segunda parte, definió, al menos por dos siglos, la publicación Historia general del Perú en 1617. A diferencia de las de libros sobre América: se prohibió la impresión obras de Garcilaso de la Vega, la Nueva Corónica y y venta sin el control del Consejo de Indias, se Buen Gobierno de Guamán Poma de Ayala, quizás recogieron los libros impresos con anterioridad intérprete judicial, no se publicó en vida del au- para su examen, se señalaron esos mandatos a tor. Eran casi mil doscientas páginas (escritas en impresores y libreros y se establecieron penas castellano con notas en aymará, quechua y otros muy graves a los transgresores (Reyes: 2000, idiomas), dedicadas retóricamente a Felipe II o 189). Las dificultades para controlar de modo efi- III, acompañadas por 398 ilustraciones del texto caz la información fue una de las razones por las principal. La Nueva Corónica es un recorrido his- que se creó el cargo oficial de Cronista Mayor de tórico, la parte llamada Buen Gobierno describe la Indias en 1571, encargado de redactar la historia vida colonial y la necesidad de enmendar errores oficial de América. Y cuyas funciones se detallan y agravios, entre ellos los del propio autor que, en otra Real Cédula de Felipe II de 1572, porque por diversas injusticias, perdió sus bienes. Uno su cometido no abarcaba sólo recopilar lo escri- de los extraordinarios dibujos (que se mencionan to, también indagar en archivos, oficios y escri- arriba) representa «al lengua, la persona que en- banías lo publicado desde el descubrimiento, tiende la lengua y hace el borrador, los memoria- incluyendo ritos, costumbres de los habitantes, les para que entienda el letrado», quizá el primer descripción y riquezas de la naturaleza (Medina: retrato del intérprete en América. 1958, 35). Ejemplo del rigor empleado fueran las restricciones que afectaron a las investigacio- 8. CONTROL DE LA LENGUA Y LOS LIBROS nes de Bernardino de Sahagún, cuyos originales (prohibidos expresamente en 1577), se secues- En 1553 se ordenó enviar al Consejo de Indias, la traron y diseminaron por diversos conventos. Primera y Segunda parte de la Historia de Indias y También, antes, el Concilio de 1555 consideró Conquista de México19 de Francisco López de Gó- peligroso casi todo lo que se venía traduciendo mara e incluso después de que muriera el nota- o escribiendo en lenguas indígenas y muchas ble historiador personas de confianza investiga- acciones intentaron paralizar estos trabajos. En ron los papeles que podían albergar los archivos 1559, la inclusión en el Índice de biblias y obras del difunto (Reyes: 2000, 181). Las obras de religiosas en romance, provocó la desaparición Bartolomé de las Casas también se retiraron de o un escrutinio exhaustivo de lo publicado ante circulación y se prohibió que fueran consultadas el temor de que contuvieran palabras o ideas que sin una licencia especial. En 1556, una Real Cé- dula firmada por la princesa Juana de Austria, en 20 Las investigaciones del estudioso y bibliógrafo chileno nombre de Felipe II, mandó —como reveló José en el Archivo de Indias en las postrimerías del siglo xix reve- laron, entre otros materiales desconocidos sobre imprentas, libros, ediciones y traducciones, las órdenes relativas a pro- hibiciones y censuras por parte de la corona española y otras 19 La obra no volvió a imprimirse hasta 1729. instituciones a lo largo del período colonial. TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 25, 2021 LA TRADUCCIÓN EN AMÉRICA EN EL SIGLO XVI no correspondieran a las creencias oficiales. Por un estado de naturaleza (lo que facilitaba cual- 83 ejemplo, se retiraron de circulación unos Diálogos quier despojo) o, por el contrario, tenían dominio de la doctrina cristiana en lengua tarasca en los de sí mismos y de sus bienes y poseían creencias, que luego se vio que no había nada que corregir, gobiernos, leyes e instituciones preexistentes. aunque dieron lugar a un proceso que duró veinte La censura de las obras de «tema americano» años. O se llegó a la obsesión de controlar la «li- revela que se hizo lo imposible por ocultar lo teratura de mano», nombre excesivo para la es- segundo para sostener lo primero: para despo- critura manuscrita que, por su propia naturaleza, seer legalmente al bárbaro hubo que construir escapaba a los controles establecidos. En 1577, previamente su barbarie. (Pagden: 1991, 34-44). una traducción del Eclesiastés «a una lengua in- Tirados por los campos quedaron los restos de dia», según la Inquisición, motivó que se super- arte precolombino que no llegaron a los museos visaran numerosas obras semejantes y que, al fin, de arte de Europa, sobre todo a los de España: no se terminaran prohibiendo todas las traduccio- hubo nunca colecciones americanas en el museo nes bíblicas a las lenguas amerindias. En 1580 se del Prado. Tampoco «las opacas, incoherentes y condescendió a que los sacerdotes tuvieran esos misteriosas tradiciones de gentes bárbaras o de- materiales siempre que a los indígenas no les lle- generadas (…) menos familiares y menos intere- gara más que el catecismo, objeto también de se- santes que las de los asirios, los persas o los egip- veros controles. (González Rodríguez, 1997: 40). cios» (Menéndez Pelayo: 1948: 10) escaparon de Algunos de los nombres del siglo xvi, autores los archivos para ocupar un lugar en la tradición de las «artes» y «vocabularios», traducciones y poética, en la imaginación literaria. Los sótanos trabajos de valor incalculable para la filología de (o lugares más remotos) del Consejo de Indias lenguas amerindias y el conocimiento de países se fueron llenando de investigaciones y traduc- americanos vieron que sus obras desaparecían, ciones que revelaban formas y tradiciones médi- se eliminaban o no se editaban. La nómina de cas, conocimientos matemáticos y astronómicos, obras publicadas trescientos años después de su formas de vida social y económica en absoluto escritura es bastante extensa. Como en el caso desdeñables en la Europa del siglo xvi e impres- de Ramón Pané, no se permitió a los contempo- cindibles para reconstruir la historia perdida del ráneos conocer el carácter cultural y complejo de continente. La nómina de las obras que ocultaron las civilizaciones del Nuevo Mundo. la traducción de América hasta la modernidad es Existió una razón poderosa para que esta cen- un work in progress no siempre completo. sura ocurriera. La conquista de América produjo Fernando de Alva Ixtlixóchitl (1568-1648): His- la sospecha de una agitación exterior (la atribui- toria de la nación chichimeca, Compedio histórico del da envidia de otros países) y un debate interno reino de Texcoco; Hernando Álvarado Tezozómoc (que se terminó prohibiendo) en el que se cues- (1520?-1610): Crónica Mexicáyotl / Crónica mexica- tionaron las Bulas de Alejandro VI, único título na; Juan de Betanzos (1510-1576): Suma y narra- de propiedad que poseía la monarquía hispánica ción de los Incas (1551), publicada en 1880; Bar- de las tierras descubiertas por Cristóbal Colón. tolomé de las Casas (1484-1566): Historia de las Los remotos argumentos del derecho romano o Indias se publicó en 1875 y 1876, Apologética histo- de la escolástica tomista esgrimidos por Fran- ria sumaria (de las Indias), en 1909; Pedro Cieza de cisco de Vitoria describieron los dos cuernos del León (1518-1548): las partes segunda y tercera de dilema: los amerindios eran salvajes y vivían en su Crónica del Perú se publicaron en 1873 y 1979; ANNA GARGATAGLI TRANS. 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