Un crítico de Antonio Andrés: Bartolomeo Spina y sus Defensiones de la metafísica de Tomás de Aquino A critic of Antonius Andreas: Bartolomeo Spina and his Defensiones concerning the metaphysics of Thomas Aquinas JAUME MENSA I VALLS Calle de la Fortuna, s/n Universitat Autònoma de Barcelona 08193 Bellaterra (Cerdanyola del Vallès) Jaume.Mensa@uab.cat ORCID ID: 0000-0002-3750-1226 Abstract: In his Expositio in XII libros Meta- Resumen: Con su Expositio in XII libros Meta- physicae Aristotelis Antonius Andreas offers a physicae Aristotelis Antonio Andrés ofrece una Scotist alternative to the homonymous work alternativa escotista a la obra homónima de by Aquinas and in so doing attempts to sur- Tomás de Aquino y trata de superarla. En esta pass it. In the Expositio Andreas refutes some obra Andrés refuta algunas interpretaciones interpretations of Thomas Aquinas. The aim del Aquinate. El objetivo del presente artículo of our paper is to analyze Bartolomeo Spina’s consiste en analizar la respuesta de Bartolo- response to Andreas’ criticisms. The Defen- meo Spina a las críticas de Andrés. Las De- siones by Spina were published in 1517 and fensiones de Spina fueron publicadas en 1517 were later integrated into the Commentaria in y posteriormente se integraron en los Com- XII libros Metaphysicorum Aristotelis by Aqui- mentaria in XII libros Metaphysicorum Aristotelis nas that Spina edited several times. del Aquinate que Spina editó diversas veces. Keywords: Scotism, Antonius Andreas, Bar- Palabras clave: Escotismo, Antonio An- tolomeo Spina, Aquinas, metaphysics. drés, Bartolomeo Spina, Tomás de Aquino, metafísica. RECIBIDO: NOVIEMBRE DE 2020 / ACEPTADO: MARZO DE 2021 ISSN: 0066-5215 / DOI: 10.15581/009.55.1.006 ANUARIO FILOSÓFICO (2022) 135-157 135 JAUME MENSA I VALLS A ntonio Andrés († antes de 1333) en su Expositio in XII libros Metaphysicae Aristotelis comenta la obra del sabio griego si- guiendo los principios de la filosofía del maestro Duns Es- coto y argumentando contra los de Tomás de Aquino1. La obra de Antonio Andrés gozó de una gran difusión especialmente a finales del siglo XV y en la primera mitad del siglo XVI2. En este con- texto, Bartolomeo Spina (†1546) escribió unas Defensiones doctrine S. Thome Aq[ui]natis vbi ab Antonio Andree in metaphysica idem in- pugnat3, integradas por treinta unidades, y, luego, cuando editó los Commentaria in duodecim libros Metaphysicorum Aristotelis de Tomás de Aquino, añadió cada una de las treinta defensiones en su corres- pondiente lugar4. 1. La bibliografía de Antonio Andrés, actualizada hasta el año 2017, está recogida en J. MENSA I VALLS, Antoni Andreu, mestre escotista. Balanç d’un segle d’estudis (Barce- lona, Institut d’Estudis Catalans y Facultat de Teologia de Catalunya, 2017). De- ben añadirse los interesantes estudios de A. HOROWSKY, Sermoni “Iuxta Scripture veritatem” del maestro francescano Antonio “de Yspania”, “Franciscana” 18 (2016) 67-127; y Ludovico nei sermoni di Giovanni d’Aragona e di Antonio di Spagna, en T. D’URSO, A. PERRICCIOLI SAGGESE, D. SOLVI (eds.), Da Ludovico d’Angiò a san Ludovico di Tolosa. I testi e le immagini (Società Internazionale di Studi Francescani, Spoleto, 2017) 199-219. Sobre la Expositio in XII libros Metaphysicae Aristotelis, véase el apartado siguiente. 2. Véase, en este sentido y a modo de exposición general, el interesante artículo de R. RAMIS, La recepción del pensamiento filosófico de Antonius Andreae (Doctor Dulci- fluus) en el siglo XVI, “Anuario Filosófico” 55/1 (2022). Sobre los 112 manuscritos conservados con obras de Antonio Andrés, véase J. MENSA I VALLS, Antoni Andreu, mestre escotista cit., 70-110. De la importancia del comentario a la Metafísica de Antonio Andrés dan cuenta no solo los abundantes manuscritos y ediciones de los siglos XV y XVI, sino también notas como ésta (Pere Joan Matoses): “Liber Metaphisice Anthonii Andree, non impressus sed per me transcriptus et notatus a reverendo magistro Berga, membranis ligatus”. Cf. J. HERNANDO, Pere Joan Matoses (1447/1452-1511), mestre en Arts, beneficiat a l’església de Santa Maria del Pi. De la tradició a l’humanisme, en J. Sacasas (ed.), “Splendor Pinensis”. Santa Maria del Pi al segle XV. I Jornades de les Basíliques històr- iques de la ciutat de Barcelona (16-18 de novembre de 2017) (Ateneu Universitari Sant Pacià, Barcelona, 2019) 161. Agradezco al prof. Josep Hernando esta pre- ciosa información. 3. BARTHOLOMEUS DE SPINA, Defensiones doctrine S. Thome Aq[ui]natis vbi ab Antonio Andree in metaphysica idem inpugnat (Inpensa heredum quondam Domini Octaui- ani Scoti Modoetiensis, Venecia, 1517). 4. Utilizaremos la edición siguiente: S. THOMAS AQUINATIS, Praeclarissima com- mentaria in duodecim libros Metaphysicorum Aristotelis (apud Hieronymum Scotum, Venecia, 1562). 136 ANUARIO FILOSÓFICO (2022) 135-157 BARTOLOMEO SPINA Y SUS DEFENSIONES Pese a su importancia incuestionable, hasta el presente estas Defensiones no han merecido la atención ni de los historiadores de la filosofía ni de los biógrafos de Spina5. Nos proponemos, pues, estudiarlas: ¿Qué son? ¿De qué temas tratan? ¿Cuál es su objetivo? ¿Cómo conduce Spina su defensa de Tomás de Aquino? Creemos que las Defensiones de Spina no solo constituyen un episodio des- tacado de la rivalidad entre el Tomismo y el Escotismo, sino que además son una prueba del éxito del proyecto filosófico de Antonio Andrés. Dedicaremos, en primer lugar, un apartado a presentar breve- mente la Expositio de Andrés, la obra que motivó las Defensiones de Spina. Un segundo apartado, el central, tratará de Spina y de sus Defensiones. Finalmente, en el último apartado extraeremos conclu- siones de los análisis llevados a cabo. 1. LA EXPOSITIO IN XII LIBROS METAPHYSICAE ARISTOTELIS DE ANTONIO ANDRÉS Escoto murió sin dejar escritas obras de carácter sintético: su pen- samiento había evolucionado durante toda su vida y la muerte le sorprendió con poco más de 40 años. Precisamente, el objetivo de Andrés parece ser el de dotar al naciente escotismo de textos acadé- micos que pudieran ser la base docente de la nueva escuela. Andrés dice ser fiel al pensamiento de Escoto y renuncia a cualquier prota- gonismo; simplemente pretende sistematizar las ideas del maestro6. 5. Véanse, por ejemplo, las relativamente recientes biografías de Spina de M. BER- TOLOTTI, Spina, Bartolomeo, Dizionario Biografico degli Italiani, vol. 93: Sisto V- Stammati (Istituto della Enciclopedia Italiana, Roma, 2018) 607-610; y de G. ZARRI, Spina, Bartolomeo della (1475/1479-1546), Encyclopedia of Witchcraft, vol. 4: Q-Z (ABC-CLIO, Denver, 2006) 1081. O el interesante estudio de M. T. GAETANO, Renaissance Thomism at The University of Padua (University of Penn- sylvania, Philadelphia, 2013): las Defensiones son citadas una sola vez en la página 243. 6. Cf. J. MENSA I VALLS, Antonius Andreae, Catalan disciple of Duns Scotus, “Catalan Social Sciences Review” 7 (2017) 1-8. Andrés ha sido considerado “el segundo fundador del escotismo”: C. BÉRUBÉ, Antoine André, témoin et intèrprete de Scot, “Antonianum” 54 (1979) 387. ANUARIO FILOSÓFICO (2022) 135-157 137 JAUME MENSA I VALLS El Scriptum super Metaphysicam Aristotelis ha sido calificado como el opus magnum de Antonio Andrés7. Esta obra integra, por un lado, la Expositio in XII libros Metaphysicae Aristotelis, y por otro, las Quaestiones super XII libros Metaphysicae Aristotelis, colocadas cada una en su lugar natural. Las Quaestiones de Antonio Andrés son una revisión, siste- matización y compleción de las de Escoto a la luz de la doctrina de la univocidad del ser formulada por el Doctor Sutil en las obras más tardías, como la Ordinatio. La Expositio, en cambio, es un comentario literal de la Metafísica de Aristóteles y toma como referencia la obra homónima del Aquinate e intenta superarla8. Andrés se sirve de ella y a la vez9, sin citar nunca al Doctor Común por su nombre, sino con expresiones como “quidam expositor”, refuta algunos aspectos de su interpretación y presenta la alternativa escotista. El Scriptum, como tal, solo se conserva en un manuscrito10. Las Quaestiones y la Expositio circularon por separado, a menudo con el nombre de Escoto. 7. Cf. M. GENSLER, Antonius Andreae Scotism’s best supporting Auctor, II: Antonius Andreae’s “Opus Magnum”: The “Metaphysics” Commentary, “Anuari de la Soci- etat Catalana de Filosofía” 9 (1997) 39-50. Para una presentación general de la obra, cf. W. O. DUBA, Three Franciscan Metaphysicians after Scotus: Antonius An- dreae, Francis of Marchia, and Nicolas Bonet, en F. AMERINI, G. GALUZZO (eds.), A Companion to the Latin Medieval Commentaries on Aristotle’s Metaphysics (Brill, Leiden, 2014) 414-440. Son indispensables los estudios de G. PINI, Una lettura scotista della “Metafisica” di Aristotele: L’“Expositio in libros Metaphysicorum” di An- tonio Andrea, “Documenti e studi sulla tradizione filosofica medievale” 2 (1991) 529-586; Scotistic Aristotelianism: Antonius Andreas “Expositio” and “Quaestiones” on the Metaphysics, en L. SILEO (ed.), Via Scoti: Methodologica ad mentem Joannis Duns Scoti, vol. I (PAA Edizioni Antonianum, Roma, 1995) 375-389; Sulla fortuna delle “Quaestiones super Metaphysicam” di Duns Scoto: le “Quaestiones super Metaphysicam” di Antonio Andrea, “Documenti e studi sulla tradizione filosofica medievale” 6 (1995) 281-361. El estudio más completo hasta ahora es el de M. CABRÉ DURAN, Antoni Andreu (ca. 1280-1335), comentador de la “Metafísica” d’Aristòtil. Una re- construcció de la univocitat del concepte d’ésser (Universitat Autònoma de Barcelona, Bellaterra, 2018). 8. Cf. M. CABRÉ DURAN, L’“Expositio in XII libros Metaphysicae Aristotelis” d’Antoni Andreu i l’ús de l’obra homònima de Tomàs d’Aquino, en M. CABRÉ, A. FIDORA, J. MENSA (eds.), Relation, Reason and Reality. Studies in Medieval Philosophy (Servei de Publicacions de la UAB, Bellaterra, 2018) 89-102. 9. Cf., por ejemplo, ANTONIUS ANDREAE, Expositio in XII libros Metaphysicae Aris- totelis, en JOHANNES DUNS SCOTUS, Opera Omnia, vol. V (L. Vivès, París, 1891) 620b-621b; Expositio in XII libros Metaphysicae Aristotelis, en JOHANNES DUNS SCOTUS, Opera Omnia, vol. VI (L. Vivès, París, 1892) 28a-b; VI, 409b-410a (cf. apéndice: cuadro, Defensiones, I, VI, XXIII). 10. Oxford, Oriel College Library, ms. LXV. 138 ANUARIO FILOSÓFICO (2022) 135-157 BARTOLOMEO SPINA Y SUS DEFENSIONES En algunas ediciones de la Expositio, como por ejemplo en la de 1501, el editor, Mauritius Hibernicus11, en notas marginales solía identificar el “quidam expositor” de Andrés con Tomás de Aquino y además hacía comentarios propios, a veces despectivos. 2. LAS DEFENSIONES DE BARTOLOMEO SPINA a) Spina y su tomismo Bartolomeo Spina (o della Spina) nació en Pisa hacia 1476 e ingresó en el convento de los dominicos de Santa Catalina en 1494. Orde- nado sacerdote en 1502, ejerció progresivamente diversos cargos en el interior de la Orden. Fue asimismo inquisidor y profesor en Bolonia, Venecia, Padua y también maestro del Palacio Apostólico. Participó como consultor en el Concilio de Trento y en otros im- portantes asuntos de la época. Entre sus obras dastacan el Tractatus de strigibus, el De concep- tione B. Mariae Virginis, el Tractatus de praeeminentia sacrae theologiae super alias omnes scientias y especialmente los tratados polémicos con- tra Tomás de Vio, Cayetano, y Pietro Pomponazzi: Propugnaculum Aristotelis de immortalitate animae contra Thomam Caietanum, Tutela veritatis de immortalitate animae contra Pomponatium Mantuanum, Flagellum in tres libros Apologiae eiusdem Peretti12. Spina editó tam- bién diversas obras de Tomás de Aquino, como la exposición de la Física y la Metafísica de Aristóteles, las obras lógicas y algunos de sus comentarios bíblicos13. El tomismo del siglo XVI, especialmente en Padua (en cuya universidad Spina enseñó durante un decenio), asumió puntos de 11. Muiris Ó Fithcheallaigh, Maurice O’Fihely o Mauritius de Porto (c. 1469-1513) fue un fraile franciscano irlandés. Editó las obras de Duns Escoto con comen- tarios. Fue arzobispo de Tuam. 12. Estas obras fueron redactadas en 1518 y publicadas con el título Opuscula (Vene- cia, 1519). 13. Sobre la biografía de Bartolomeo Spina, véase M. BERTOLOTTI, Spina, Bartolomeo cit., con la bibliografia actualizada sobre Spina; y G. ZARRI, Spina, Bartolomeo della cit. ANUARIO FILOSÓFICO (2022) 135-157 139 JAUME MENSA I VALLS vista del humanismo14. Sin renunciar obviamente a las enseñanzas del Doctor Angélico, las interpretaba con los postulados del huma- nismo. Concretamente, por lo que se refiere a la lectura de Aristó- teles15, destacados tomistas aceptaron ciertos aspectos del llamado “aristotelismo secular”16. En los primeros años de este proceso, Spina jugó un papel muy especial. Cayetano, en su comentario al De anima de Aristóteles, de 1509, había sostenido que no se podía inferir la demostración de la inmortalidad del alma del texto aris- totélico17. Inicialmente Spina no dio importancia a esta afirmación, como lo demuestra el hecho de que por aquellos tiempos consi- derase al de Gaeta un fiel intérprete de pensamiento del Doctor Común, un “segundo Tomás de Aquino”. Pero a propósito de la pu- blicación de la obra de Pietro Pomponazzi, De immortalitate animae, de 1516, parece ser que cambió de opinión: la afirmación de Tomás de Vio es ahora a los ojos de Spina inaceptable18. Efectivamente, Pomponazzi argumenta, contra Tomás de Aquino, que Aristóteles jamás presentó el alma humana como una substancia intelectual y la forma substancial del cuerpo humano. En ningún texto de Aris- tóteles se puede leer una prueba de la inmortalidad del alma. Más allá de Aristóteles, afirma Pomponazzi contra Cayetano, no puede existir una prueba filosófica de la inmortalidad19. Seguramente Spina pensó que la afirmación de Cayetanó abrió la puerta a estos errores 14. Cf. M. T. GAETANO, op. cit., con una amplia bibliografía actualizada en las páginas 353-399. 15. Sobre el aristotelismo en Padua es muy interesante el libro de A. POPPI, Introdu- zione all’aristotelismo padovano, Saggi e testi, vol. 10 (Padua, Antenore, 21991). 16. Véase, por ejemplo, C. P. D. MUÑOZ, Acerca de una de las fuentes doctrinales de Tomás de Vio Cayetano: el aristotelismo secular de Padua, “Svmma” 11 (2018) 51-68. 17. Cf. É. GILSON, Autour de Pomponazzi: Problématique de l’immortalité de l’ame en Italie au début du XVIe siècle, “Archives d’histoire doctrinale et littéraire du Moyen Âge” 28 (1961) 194-195. 18. Cuando Spina escribe sus tratados acerca de la inmortalidad del alma (1518), Cayetano había sido elegido cardenal (1517), después de un largo período de ejercer como maestro general de la Orden (desde 1508). Era ya un personaje de gran prestigio e influencia. 19. Sobre el sentido de la polémica en torno a la posibilidad de demostrar la in- mortalidad del alma, recomendamos el clásico estudio de É. GILSON, Autour de Pomponazzi cit., 163-279 (las páginas 195-206 están dedicadas explícitamente a Spina). Véase también M. L. PINE, Pietro Pomponazzi. Radical Philosopher of the Renaissance, Saggi e testi, vol. 21 (Antenore, Padua, 1986). 140 ANUARIO FILOSÓFICO (2022) 135-157 BARTOLOMEO SPINA Y SUS DEFENSIONES de Pomponazzi. Según Spina, Aristóteles expone una teoría del alma que, interpretada por Tomás de Aquino, permite demostrar clara- mente su inmortalidad20. Esta es pues demostrable filosóficamente. El tomismo de Spina consiste, pues, en restituir la interpre- tación aristotélica de Tomás de Aquino. Tomás de Aquino y Aris- tóteles no difieren. Spina no acepta los postulados del Aristóteles humanista, del “aristotelismo secular”. Por esta razón reacciona contra Cayetano. La interpretación que Cayetano propone del pen- samiento del Doctor Común no siempre es, a los ojos de Spina, su- ficientemente fiel a las intenciones del Aquinate: ni la doctrina me- tafísica del ser (el actus essendi) ni la psicología de Tomás de Aquino se reflejan convenientemente en los comentarios de Vio21. b) Las “Defensiones”: presentación La obra, con el título Defensiones doctrine S. Thome Aq[ui]natis vbi ab Antonio Andree in metaphysica idem inpugnat, fue publicada por primera vez en 151722. Ya en el mismo año 1917 —y en posteriores ediciones— estas treinta Defensiones fueron colocadas en el corres- pondiente lugar del comentario de Tomas de Aquino a la Metafí- sica aristotélica23. Así, por ejemplo, el libro Commentaria in dvodecim libros Metaphysicorum Aristotelis de Tomás de Aquino, editado por 20. Cf. É. GILSON, Autour de Pomponazzi cit., 197. 21. Sobre el tomismo de Tomás de Vio, cf. É. GILSON, Cajetan et l’humanisme théologique, “Archives d’histoire doctrinale et littéraire du Moyen Âge” 22 (1955) 113-136; C. P. D. MUÑOZ, Dificultades en torno a la interpretación cayetaniana del “ens”: “esse essentiae” y “esse actualis existentiae”, “Thémata. Revista de Filosofía” 49 (2014) 235-254. 22. La epístola introductoria es reproducida por M. FERCHIUS, Discussiones Scoticae de Commentariis Metaphysicis et Reportatis Parisiensibus ascriptis Io. Dunsio Scoto, Doc- tori Subtili (Typis Pasquati, Padua, 1638) 68-72. 23. Conocemos las siguientes ediciones del comentario de Tomás de Aquino a la Metafísica de Aristóteles con las Defensiones: Venecia, per Lucantonium de Gionta Florentinum, 1517; Venecia, mandato et impensa heredum nobilis viri nobili Octaviani Scoti, 1519; Venecia, In fabrica curiosicalcagraphi Brandini et Octa- viani Scoti Fratrum, 1540; Venecia, Apud Iuntas, 1548; Venecia, J. Scoto, 1552; Venecia, Apud Iuntas, 1560; Venecia, Apud Hieronymum Scotum, 1562; Vene- cia, Apud haredem Hieronymi Scoti, 1588. En algunas ediciones (Venecia, 1552, f. 168-197), las Defensiones fueron publicadas al final, conjuntamente, con el título Metaphysicales defensiones doctrine Sancti Thome de Aquino. ANUARIO FILOSÓFICO (2022) 135-157 141 JAUME MENSA I VALLS Spina en 1562, está formado por24: la traducción latina antigua (de Moerbeke) de la Metafísica, la traducción reciente de Bessarion25, el comentario de Tomás de Aquino y las Defensiones de la doctrina del Aquinate ante los ataques de Antonio Andrés, además de los índices, muy completos. En la epístola proemial, Spina argumenta que el comentario editado por Mauritius Hibernicus no es de Escoto sino de Andrés26. Andrés no entiende el texto de Tomás de Aquino y por esta razón ataca al Aquinate y a sus seguidores. Según Spina, pues, es necesario defender el honor y la doctrina del Doctor Común ante las críticas injustificadas de Andrés. c) Confrontación con Antonio Andrés27 La obra de Spina, Defensiones, es claramente polémica, de escuela, de autoafirmación de las propias ideas y de impugnación de las pro- puestas por la corriente rival. Spina afirma que el Escotismo es una “escuela umbrosa”, que postula una “metafísica de las tinieblas”28; en cambio, opina que “no hay escuela en el mundo, confirmada con más autoridades y con más razones, que reluzca tanto como el Tomismo”29. Spina acusa a Andrés de no entender bien la obra de Aristóteles, de apartarse de la letra y aun de pervertirla, y de rebatir 24. Cf. THOMAS AQUINATIS, Praeclarissima commentaria, op. cit. 25. En las ediciones anteriores en lugar de la traducción de Johannes Bessarion en- contramos la de Johannes Argyropyli. Cf. F. E. CRANZ, The Publishing History of the Aristotle Commentaries of Thomas Aquinas, “Traditio” 34 (1978) 186-187. 26. No sabemos qué edición utilizaba Spina. Es atribuida a Escoto, por ejemplo, en la de 1501: Commentaria doctoris subtilis Joanis Scoti in ·XII· libros Metaphysice Aris- totelis. 27. En apéndice, el lector puede consultar un cuadro de las Defensiones, con el tema de que tratan y las referencias a las correspondientes obras de Aristóteles, An- tonio Andrés y Tomás de Aquino. A él nos remitimos, pues, en este apartado. Es muy interesante el artículo de G. PINI, Una lettura cit., con el análisis de las intervenciones que Andrés introduce respecto del texto de Tomás de Aquino, su clasificación en diversos grupos (541-551) y el estudio de las divergencias filosó- ficas de fondo (551-561). 28. SPINA, Defensio XXV, 760 y Defensio XV, 517. 29. SPINA, Defensio XXV, 761. 142 ANUARIO FILOSÓFICO (2022) 135-157 BARTOLOMEO SPINA Y SUS DEFENSIONES peor la exposición de Tomás de Aquino30. Pero el blanco de las descalificaciones personales, más que Antonio Andrés, parece ser el editor y autor de las notas marginales, Mauritius Hibernicus, a quien llama “vil hombrecillo” y a quien acusa de tener los “ojos velados”31. Las Defensiones, como su nombre indica, son respuestas a un “ataque” a la obra de Tomás de Aquino. Si no hay “ataque”, no hay defensa. En efecto, Spina pasó por alto aquellas alusiones positivas, siempre implícitas (recordemos que Andrés nunca cita a Tomás de Aquino por su nombre) pero certeras32. Hay también en la Expositio de Andrés una mención negativa a Tomás de Aquino que Spina no tiene en cuenta33. De las treinta Defensiones, cinco están dedica- das principalmente a Mauritius Hibernicus: IX, XIV, XV, XXVII y XXIX. A continuación, pues, trataremos de exponer de modo suma- rio —no puede ser de otra manera en un artículo de esta índole— el contenido de las Defensiones, agrupadas por temas. Interpretación del texto de Aristóteles. Es lógico que en una polémica como la que nos ocupa buena parte de las discusiones se centren en si una determinada interpretación es fiel o no al texto aristotélico. A veces estas disputas revisten un interés filosófico, otras en cambio son de carácter más bien filológico. Veámoslas. En la Defensio IV Spina argumenta que la “natura” de Aristó- teles de 1014b17-18 no debe entenderse en sentido pasivo34, como propone Andrés contra Tomás de Aquino, sino en sentido a la vez pasivo y activo. La Defensio VI justifica, ante las observaciones de Andrés en sentido contrario, que los cuatro tipos de “necesidad” que Tomás extrae de 1015a34-35 son absolutamente fieles al texto. 30. SPINA, Defensio XXIV, 742; Defensio XV, 517. 31. SPINA, Defensio XIV, 489-490. 32. Cf. ANTONIUS ANDREAE, Expositio Metaphysicae, V, 476b; VI, 82b-84a; VI, 558b. 33. Cf. ANTONIUS ANDREAE, Expositio Metaphysicae, VI, 379b-380a. Antonio Andrés niega que el primer motor sea la medida de los otros seres. 34. Esta y las otras referencias a Aristóteles, de este apartado, lo son a la Metafísica. Citamos en castellano la versión de V. GARCÍA YEBRA (Madrid, Gredos, 21998). ANUARIO FILOSÓFICO (2022) 135-157 143 JAUME MENSA I VALLS La Defensio VIII trata de los tres géneros de “diferencia máxima” (1018a25-31). Para el Aquinate, estas diferencias son: a) la absoluta, como la distancia entre los dos puntos más lejanos del cielo; b) la del mismo género, como las diferencias específicas en que se divide el género; y c) la de la misma especie, como las diferencias accidentales contrarias de los individuos de una especie. Andrés, en cambio, propone otra interpretación: c) la diferencia máxima según la especie es la constituida por dos especies o diferencias contrarias; b) la diferencia según el género es la de dos géneros subalternos; y a) la absoluta es la de dos géneros generalísimos. Para Spina solo la de Tomás de Aquino es fiel a Aristóteles. La Defensio X tiene como objetivo un error en una versión an- tigua. En lugar de “antes serán los juegos nemeos que los píticos” (1018b17-18), aquella versión dice “antes es Menelao que Pirrón” [prius est Menelaus Pyrrho]35, ejemplo que —argumenta Tomás de Aquino— no concuerda con el texto. Andrés cree que puede salvarse el sentido del ejemplo: “Menelao” y “Pirro” pueden ser entendidos, no como dos personajes históricos, sino como dos “hombres del futuro”. Spina defiende la observación de Tomás: Aristóteles jamás hubiera puesto un ejemplo hipotético con nombres históricos. Las Defensiones XI y XII son complementarias. La “potencia” de 1019a15-20, según Andrés, es una potencia “objetiva”, “activa” (no se opone a “acto”). La división del ser en potencia (en sentido pasivo pues) y acto de Tomás no es, en efecto, propia. Spina justi- fica esta división: la potencia y el acto son partes del ente y de sus diferencias. Defensio XIII: Aristóteles (1032a20-26) divide la causa de la ge- neración en “per se” y “per accidens”. Para el Aquinate la causa “per se” es la propia de la naturaleza y la “per accidens”, la fabricación. Para Andrés, en cambio, la causa “per se” es “de necessitate”, y la “per accidens” tiene que ver con la casualidad o la fortuna. Según Spina, la interpretación de Tomás es mucho más fiel a la letra del Filósofo. 35. Tomás de Aquino, además de la de Moerbeke, se servía de otras versiones com- plementarias, como —en este caso— la conocida como Translatio Anonyma. Cf. J. P. REILLY, The “alia littera” in Thomas Aquinas’ “Sententia libri Metaphysicae”, “Mediaeval Studies” 50 (1988) 559-583, concretamente 576 y 579. 144 ANUARIO FILOSÓFICO (2022) 135-157 BARTOLOMEO SPINA Y SUS DEFENSIONES En la Defensio XIX Spina razona que “simplicia” (1049b9-11), como había propuesto Tomás de Aquino, son las substancias simples (las que no tienen materia) y no los “termini incomplexi” de Andrés. La Defensio XXII: Aristóteles (1056a3-11) afirma que lo “igual ni es contrario a uno solo de ellos ni a ambos” [lo grande y lo pe- queño]. Según Andrés estos “ambos” deben entenderse separada- mente: lo “igual” no se opone a lo grande y a lo pequeño por se- parado. Para el Doctor Común la razón es que “cada cosa tiene un solo contrario”. Y esta es según Spina la única explicación posible. En la Defensio XXVI, Spina afirma, como Tomás, que hay mo- vimiento en la categoría “quando”, pero no en las de “situm” y “ha- bitus”. Andrés sostiene que no lo hay en ninguna. Sobre unas palabras de Hesíodo. Tomás de Aquino cree que las pala- bras citadas por Aristóteles (1000a10-22) de Hesíodo, “los que no han gustado el néctar ni la ambrosía son mortales”, encierran una verdad oculta, ya que la ambrosía y el néctar se refieren a los “pri- meros principios”. Andrés, citando a Aristóteles, se pregunta: “¿Qué utilidad hay en detenerse en el sentido de las fábulas?”. Spina dedica la Defensio I a justificar a Tomás de Aquino: se pueden incluir cosas “no necesarias” para hacer más amena la lectura. La materia primera como elemento. Aristóteles (1014a26-27) afirma que “se llama elemento lo primero, inmanente y específicamente indivisible en otra especie, de lo que algo está compuesto”. Según Andrés, el Filósofo habla aquí de la especie como razón substan- cial y formal y en este sentido la materia primera es indivisible y es por tanto un elemento. Según Spina, Defensio II, Andrés se desvía del texto de Aristóteles. Aristóteles jamás entiende la especie como Andrés propone. Según Aristóteles el elemento pertenece al género de la causa material, tal como Santo Tomás expone; así, pues, la materia primera no es elemento. En la Defensio III, Spina razona la afirmación de Tomás de Aquino en el sentido que la letra es un elemento, puesto que no es divisible. Según Andrés se puede dividir en tiempos. Es un ejemplo imposible. ANUARIO FILOSÓFICO (2022) 135-157 145 JAUME MENSA I VALLS Especie y generación. Según Tomás de Aquino, interpretando 1015a7- 13, no solo la “forma partis” es naturaleza sino también la “forma totius”. Andrés observa que Aristóteles aquí habla de la forma que es el “fin de la generación”. Y la “forma totius” nada tiene que ver con la generación. Spina, en la Defensio V, ratifica que la “forma totius” es el término de la generación y es también naturaleza. Principio de individuación. Varias Defensiones tratan de este tema. Aris- tóteles en 1016b33-34 afirma que “es uno por el número aquello cuya materia es una”. En 1058b1-21 hallamos afirmaciones en el mismo sentido. O en 1074a33-34 sostiene que “las cosas que son muchas en número tienen materia”. Según Antonio Andrés, de la misma manera que la forma puede entenderse de dos maneras, es decir “pro forma partis” y “pro forma totius”, también la materia tiene dos acepciones: la que se corresponde a la “forma partis”, es decir la materia que es prin- cipio esencial de la cosa, y la que se corresponde con la “forma totius”, y que por consiguiente no forma parte de la quididad. La materia es un concepto equívoco. En este segundo sentido, la materia, que puede llamarse “haecceitas”, es la causa propia de la individuación. Aristóteles en el texto comentado habla de la materia en el segundo sentido, no como parte de un compuesto, como afirma Tomás. La materia, siem- pre según Andrés, en el primer sentido no es principio de individua- ción. Según Spina, Defensiones VII, XXIV, XIII, no puede aplicarse tal distinción a la materia (materia y forma solo son opuestos relativos de razón, pero no reales). Si el principio de individuación que se inventan los escotistas, la “haecceitas”, es acto, no debería llamarse materia de ninguna manera, ni en sentido propio ni impropio. Aristóteles solo considera la materia que se corresponde con la “forma partis” y solo divide la materia en “próxima” y “remota”. En todos los casos Aris- tóteles está hablando claramente de la materia que se distingue por oposición al acto y a la forma y que es parte de un compuesto. Andrés se aparta, pues, del sentido literal del texto. Una consecuencia absurda de las anteriores afirmaciones de los tomistas, argumenta Andrés, es que los defensores de la tesis según la cual la materia es el principio de individuación niegan que “bajo una especie pueda haber varios individuos en la eternidad”. Sin 146 ANUARIO FILOSÓFICO (2022) 135-157 BARTOLOMEO SPINA Y SUS DEFENSIONES embargo, ellos mismos admiten que la naturaleza divina es común a tres personas. Según Spina (Defensio XVIII), Andrés no utiliza estos conceptos según el significado de Aristóteles, pues el Filósofo está hablando de las ideas de Platón (1040a28-1040b4). Univocidad del ser. Mauritius Hibernicus en una nota marginal se ha referido negativamente a “los que niegan la univocidad del ser”36, que según Spina (Defensio XXV) son todos los filósofos excepto los escotistas. Según Spina, Aristóteles ha expuesto la analogía del ser en diversos lugares, pero especialmente en el libro cuarto de la Me- tafísica. La unidad de la ciencia se fundamenta en la analogía. Des- pués que el Filósofo afirma que el ser “se dice en varios sentidos” (1003a33), y no según un único modo, explica claramente que no es unívoco. Pese a su pluralidad de sentidos, el ser es objeto de una sola ciencia. Y lo que es objeto de una sola ciencia no puede ser equívoco. Son análogas aquellas cosas que derivan de una misma razón formal, pero no todas concuerdan de la misma manera con la razón de analogía: una lo es principalmente, las otras porque se atribuyen a aquélla. A la misma ciencia corresponde no solo el es- tudio de aquello que por género o especie es uno, sino también aquello que se atribuye al mismo fin, al mismo agente o a la misma substancia. El ser no es unívoco, porque se dice en varios sentidos, ni puramente equívoco, porque pertenece a una sola ciencia. Es pueril razonar de la siguiente manera, como hacen los escotistas: El ser no es equívoco, ergo es unívoco. El ser es uno, ergo es unívoco. El ser es objeto de una ciencia, ergo es unívoco. Unidad de la forma substancial. Andrés ha afirmado que de las palabras de Aristóteles “el género no existe en absoluto fuera de las espe- cies consideradas como pertenecientes a él, o si existe, pero, existe 36. En la edición que utilizamos no hay la nota marginal a la que se refiere Spina, pero sí en la de 1501, fol. 133va: “Aquí [hay] un argumento eficaz contra los protervos que niegan la univocidad del ser”. En el texto, Andrés argumenta que la pluralidad de sentidos del ser debe entenderse de tal manera que excluya la equivocidad y que sea compatible con la afirmación del ser como género. La multiplicidad del ser no es la multiplicidad de significados, sino la pluralidad de “suppositorum”. En cambio, en nuestra edición no hallamos tampoco este argu- mento, sino que Andrés simplemente se remite al capítulo cuarto. ANUARIO FILOSÓFICO (2022) 135-157 147 JAUME MENSA I VALLS como materia” (1038a5-7) no puede extraerse simplemente la pri- mera parte de la proposición disyuntiva, porque la segunda parte es verdadera (lo demuestra el ejemplo que explica a continuación). Los que niegan la pluralidad de formas toman la proposición de Aristó- teles de manera truncada. No es cierto, argumenta Andrés, que toda razón quiditativa esté en la última diferencia, pues el género sería superficial. Según Spina (Defensio XV, XVI), no se trata de una ver- dadera proposición disyuntiva, sino de una aserción, absolutamente verdadera. La unidad de la forma substancial de un compuesto es una de las altísimas verdades de la filosofía. Tal unidad en un com- puesto no elimina la distinción de los conceptos o de los predicados esenciales, sino que más bien los presupone. Uno, pluralidad. Aristóteles afirma (1044a2) que “es preciso que en el número haya algo por lo cual es uno”. Para el Aquinate este “algo” es la “última unidad”: solo ésta es formal y completiva de todos los otros números, que son partes materiales. Así como la definición es una por la última diferencia específica, así el número es uno por la “última unidad”. Según Antonio Andrés en los números se debe considerar la unidad en un doble sentido: las unidades materiales y la unidad por la cual es un número de la especie. Esta unidad es su forma específica y es total, por la cual se dice del todo que es uno. Según Spina (Defensio XX) la interpretación de Tomás de Aquino se ajusta al texto de Aristóteles mientras que la de Andrés no. Según Aristóteles, argumenta Spina, la última unidad es la forma del nú- mero y la que la da la especie. Tomás expone las palabras de Aristóteles (1057a1-8) afirmando que la pluralidad se opone al uno, que es convertible con el ser y que es un casi genero del número, ya que el número es la plura- lidad medida por el uno. Según Andrés está exposición no es co- rrecta: Aristóteles se está refiriendo al “número transcendente”, no al que pertenece al género de la cantidad, como interpreta Tomás de Aquino. Según Aristóteles, argumenta Spina (Defensio XXIII), la razón de número y la razón de medida se refieren principalmente al uno y múltiple en el sentido de la cantidad. 148 ANUARIO FILOSÓFICO (2022) 135-157 BARTOLOMEO SPINA Y SUS DEFENSIONES Conceptos “absolutamente simples”. A propósito de 1051b22-33, An- drés comenta que lo verdadero en el intelecto puede entenderse de dos maneras, como “verdadero incomplejo” (se opone a ignorancia) y como “verdadero complejo” (se opone a falsedad). En el concepto “absolutamente simple” (irreductible a otros conceptos. V. gr.: el de ser) no puede haber falsedad por accidente. La interpretación de Andrés, razona Spina (Defensio XXI), no es fiel a Aristóteles. El primer motor. Aristóteles afirma (1072a26) que el primer motor mueve como “lo deseado”. Para Tomás de Aquino esta expresión equivale a “quasi amatum”, porque el deseo es deseo de aquello que no se tiene y el amor contrariamente es un hábito. Andrés reprueba este comentario porque el deseo es también un hábito. Así, la pri- mera epístola de Pedro (1,12) dice: “los ángeles desean contemplar [a Dios]”, cuando los ángeles ya contemplan a Dios. Según Spina (Defensio XXVIII), si el deseo fuera un hábito no se distinguiría del amor; y no se puede utilizar un texto bíblico para interpretar pasajes de un autor griego. El “deseo” de los ángeles no debe entenderse en un sentido propio. Santo Tomás afirma que según Aristóteles (1073a28-b3) el pri- mer cielo es movido por el primer motor inmediatamente. Antonio Andrés pone en duda que esta afirmación sea de Aristóteles. Según Spina (Defensio XXIX), Tomás no dice que el primer motor mueve el primer cielo según el movimiento local. Dios mueve en sentido metafórico, como se dice que el bien mueve el apetito. La causa del movimiento local es una substancia separada: el alma del cielo. Pero más allá de este sentido metafórico, también podría sostenerse que el primor motor mueve el primer cielo según el movimiento local y sempiterno. 3. CONCLUSIÓN Las Defensiones de Spina, como el título ya sugiere, son respuestas a las críticas que Antonio Andrés dirige a la interpretación de algunos pasajes de Tomás de Aquino de la Metafísica de Aristóteles. Natural- mente, en las Defensiones aparecen algunos de los grandes temas de ANUARIO FILOSÓFICO (2022) 135-157 149 JAUME MENSA I VALLS controversia entre el Tomismo y el Escotismo, como por ejemplo el principio de individuación o la univocidad o la analogía del ser. Otros, en cambio, no son tratados en este opúsculo: la metafísica como ciencia transcendental del ser o el objeto de la metafísica. Y ciertamente se debaten muchas cuestiones que pudieran parecer me- nores o anecdóticas, pero que, como veremos, no lo son. A veces Spina va más allá de una simple “defensa” de Tomás de Aquino y “ataca” los principios de la metafísica escotista. Pero las Defensiones no pretenden confrontar globalmente la filosofía escotista con la tomista. El objetivo principal y declarado de las Defensiones no es otro que responder a las objeciones que Andrés plantea a la obra de Tomás de Aquino. Más concretamente Spina reivindica la absoluta fidelidad del Aquinate a Aristóteles. Con cierta frecuencia Spina acusa a Andrés de no ser fiel a Aristóteles; en realidad, quizás no era éste el objetivo principal del fraile catalán, sino que más bien se proponía hacer concordar la metafísica de Escoto con la del sabio griego. Los temas que pudieran parecer menores o anecdóticos en realidad no lo son: siempre está en juego esta fidelidad al texto de Aristóteles y merecen pues ser discutidos a fondo. Desde este punto de vista, las Defensiones son un claro ejemplo de la literatura de con- troversia entre escuelas. Ahora bien, teniendo en cuenta el momento histórico en que escribe Spina, en que algunos destacados tomistas están asumiendo el “Aristóteles más histórico” del humanismo, ¿no puede interpretarse también la obra de Spina como un intento de justificar y reivindicar el “Aristóteles teologizante” —por utilizar las expresiones de Gilson37— de Tomás de Aquino? Este podría ser un segundo objetivo no confesado. Las Defensiones podrían ser interpretadas también en clave tomista. Las Defensiones confirman indirectamente el éxito del proyecto metafísico de Antonio Andrés. Su obra era leída no solo en los Stu- dia de los franciscanos y por los discípulos de Escoto, sino también por los tomistas. Andrés es para Spina una voz representativa del Escotismo. La Expositio de Andrés (y no de Escoto, observa Spina) 37. Cf. É. GILSON, Autour de Pomponazzi cit., 275. 150 ANUARIO FILOSÓFICO (2022) 135-157 BARTOLOMEO SPINA Y SUS DEFENSIONES es, de hecho, reconocida por Spina como la alternativa escotista al comentario de Tomás de Aquino a la Metafísica aristotélica38. APÉNDICE: CUADRO CON LAS REFERENCIAS DE LAS DEFENSIONES DE BARTOLOMEO SPINA Y LOS TEXTOS CORRESPONDIENTES DE ARIS- TÓTELES, ANTONIO ANDRÉS Y TOMÁS DE AQUINO39 Andreas, Spina, Aristóteles, Expositio Aquino, In Defensiones Metafísica Metaphysicae Metaphysicam40 Tema I, 159- III (B), III, Sum. II, c. III, lec. XI, 469, Interpreta- 161 1000a 2, 56-58, V, 157b-158a ción de una 10-22 620b-621b fábula de Hesíodo II, 269- V (Δ), V, Sum. uni., c. 3, V, lec. IV, 798, Materia pri- 271 1014a 21, VI, 16a-17a 262b-263a mera como 26-27 elemento III, 271- V (Δ), V, Sum. uni., c. 3, V, lec. IV, 799, Divisibilidad 274 1014a 23, V, 17a-b 263a de las letras 26-31 IV, 279- V (Δ), V, Sum. uni., c. 4, V, lec. V, 810- Sentido del 286 1014b 28-29, VI, 21a-b 812, 266a-b41 principio del 17-18 movimiento V, 287- V (Δ), V, Sum. uni., c. 4, V, lec. V, 822, Forma totius 289 1015a 34, VI, 25a Cathala, 268a y generación 7-13 VI, 292- V (Δ), V, Sum. uni, c. 5, V, lec. VI, 832- Necesidad 294 1015a 38-39, VI, 28a-b 835, 270b-271a 34-35 [CONTINÚA EN LA PÁGINA SIGUIENTE] 38. Este artículo se inscribe en el proyecto de investigación PID2019-104308GB-100, aprobado y financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación. Agradezco a los revisores anónimos del artículo, así como a los colegas Rafael Ramis y Maria Cabré, la lectura atenta de estas páginas y sus sabias observaciones y consejos. 39. En la elaboración del cuadro nos ha sido de mucha utilidad la lista de G. PINI, Una lettura cit., 565-567. 40. S. THOMAS AQUINATIS, In Metaphysicam Aristotelis commentaria. Cura et studio M.-R. CATHALA (Marietti, Turín, 1915). 41. Véase, especialmente, Super Sententias, lib. IV, d. 43, q. 1, a. 1, qc. 3, cor. ANUARIO FILOSÓFICO (2022) 135-157 151 JAUME MENSA I VALLS Andreas, Spina, Aristóteles, Expositio Aquino, In Defensiones Metafísica Metaphysicae Metaphysicam40 Tema VII, 306- V (Δ), V, Sum. uni., c. V, lec. VIII, 876, Principio de 315 1016b 6, 60-61, VI, 282b individuación 31-33 43b-44b VIII, 328- V (Δ), V, Sum. uni., c. 9, V, lec. XII, 927, Tres géneros 332 1018a 80, VI, 58b-59a 296a de diferencia 25-31 máxima IX, 334-335 V (Δ), V, Sum. uni. c. 10, V, lec. XIII, 937, Anterior y 1018b 84, VI, 61b-62a 299a-b posterior 12-20 X, 336-337 V (Δ), V, Sum. uni., c. 10, V, lec. XIII, 940- Posible 1018b 85, VI, 62a-b 941, 299b-300aerror en una 14-20 versión de Aristóteles XI, 341-343 V (Δ), V, Sum. uni., c. 11, V, lec. XIV, 954, Interpre- 1019a 90, VI, 66a-b 305a tación del 15-20 texto de Aristóteles XII, 343-351V (Δ), V, Sum. uni., c. 11, V, lec. XIV, 955- Interpre- 1019a 91, VI, 67a-b 956, 305a-b tación del 15-23 texto de Aristóteles XIII, VII (Ζ), VII, Sum. II, c. 6, VII, lec. VI, 1381, Sentido del 461-467 1032a 46, VI, 190a-b 409a-410a principio del 20-26 movimiento XIV, VII (Ζ), VII, Sum. II, c. 9, VII, lec. VIII, Substancia y 489-490 1034b 73, VI, 212b 1459, 428b accidente 16-19 XV, 516-520VII (Ζ), VII, Sum. II, c. VII, lec. XII, 1550, Unidad de 1038a 13, 103, VI, 452b la forma 5-10 237b-238a substancial XVI, VII (Ζ), VII, Sum. II, c. 13, VII, lec. XII, Unidad de 522-529 1038a 103, VI, 240a 1559-1564, la forma 19-30 454a substancial [CONTINÚA EN LA PÁGINA SIGUIENTE] 152 ANUARIO FILOSÓFICO (2022) 135-157 BARTOLOMEO SPINA Y SUS DEFENSIONES Andreas, Spina, Aristóteles, Expositio Aquino, In Defensiones Metafísica Metaphysicae Metaphysicam40 Tema XVII, VII (Ζ), VII, Sum. II, c. 13, VII, lec. XII, 1565, Fidelidad 531-541 1038a 106, VI, 240a 454b al texto de 30-35 Aristóteles XVIII, VII (Ζ), VII, Sum. II, c. VII, lec. XV, 1630,Especie e 559-563 1040a28- 15, 131, VI, 471a-b individuo 1040b4 259b-260a XIX, VII (Ζ), VII, Sum. II, c. 17, VII, lec. XVII, Interpre- 574-580 1041b 144, VI, 271a-b 1671, 482a tación de 9-11 simplicia XX, 599-614VIII (Η), VIII, Sum. unic., VIII, lec. III, Unidad y 1044a c. 4, 24, VI, 1725-1726, uno 2-9 292b-293b 499b XXI, IX (Θ), IX, Sum. II, c. IX, lec. XI, 1908- Falso per 669-678 1051b 6, 56-57, VI, 1909, 551a accidens y 22-33 357b-359a conceptus simpliciter simplices XXII, X (Ι), X, Sum. II, c. 4, 51, X, lec. VII, 2061- Relación de 715-716 1056a VI, 400a 2062, 586b lo grande, lo 3-11 pequeño y lo igual XXIII, X (Ι), X, Sum. II, c. X, lec. VIII, La pluralidad 724-729 1057a 5, 65-66, VI, 2090-2092, 1-8 409b-410a 592b-593a XXIV, X (Ι), X, Sum. II, c. 8, 87, X, lec. XI, 2132, Principio de 742-743 1058b VI, 424a-b 605b-606a individuación 2-21 XXV, XI (Κ), XI, Sum. III, c. 1, XI, lec. III, 2194, Univocidad 760-762 1060b 57, VI, 468 624a-625a del ser 31-36 XXVI, XI (Κ), XI, Sum. IV, XI, lec. XII, 2377, Motus y las 815-827 1068a c. 3, 104, VI, 673a categorías 8-10 514b-515a quando, situm y habitus [CONTINÚA EN LA PÁGINA SIGUIENTE] ANUARIO FILOSÓFICO (2022) 135-157 153 JAUME MENSA I VALLS Andreas, Spina, Aristóteles, Expositio Aquino, In Defensiones Metafísica Metaphysicae Metaphysicam40 Tema XXVII, XII (Λ), XII, Sum. I, XII, lec. IV, 2482- Principio de 854-856 1071a c. 4, 21, VI, 2483, 700a-b individuación 17-29 540a-541a XXVIII, XII (Λ), XII, Sum. II, c. 2, XII, lec. VII, 2529, Movimiento 870-874 1072a 40, VI, 557a 714a del primer 26-30 motor XXIX, XII (Λ), XII, Sum. II, XII, lec. IX, 2558, Movimiento 882-887 1073a28- c. 4, 55, VI, 722b del primer 1073b3 569b-570b cielo XXX, XII (Λ), XII, Sum. II, XII, lec. X, 2595, Principio de 897-900 1074a c. 4, 67, VI, 730a individuación 31-38 579b-580a REFERENCIAS ARISTÓTELES, Metafísica. Edición trilingüe por V. GARCÍA YEBRA (Madrid, Gredos, 21998). BARTHOLOMEUS DE SPINA, Defensiones doctrine S. 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