13 Editorial Monográfico Nº45: (Lukács, 1967 (1923), p. 64). Esto es, la construcción de las identidades estaba claramente delimitada y Semiótica e identidades en los sujetos sustituían su propio ser en el espacio de un mundo polidialógico los proyectos históricos de la sociedad. Tal como lo transterritorial describe Žižek, esto tiene un correlato con el dispo- sitivo psicoanalítico de construcción de identidades: “la actitud que constituye la subjetividad no es ‘soy Equipo Editorial invitado: el agente activo autónomo que lo hace’, sino ‘cuan- do otro lo hace por mí, lo hago yo mismo por medio Rafael del Villar de él’” (Žižek, 2007, p.142). Universidad de Chile, Chile En ese sentido, la construcción de identidades pro- Charo Lacalle pias del período de la Guerra Fría sustituye las ca- Universidad Autónoma de Barcelona, España rencias en el “Otro”: lo que remite a un partido, a la organización política, a un proyecto histórico. Un estudio semiótico comparativo de las marchas en El presente monográfico tiene como núcleo temá- diferentes períodos de la realidad chilena nos per- tico la descripción y problematización semiótica de mite entender dicho dispositivo: los procesos de construcción de identidades en un mundo polidialógico transterritorial. El tema fue el el movimiento gestual, la consigna política, es par- objeto del XI Congreso Internacional Chileno de Se- te de la expresión imaginaria del propio cuerpo, su miótica realizado entre el 4 y el 7 de septiembre del negatividad, su rechazo catártico, pero al mismo 2019, organizado por el Instituto de la Comunicación tiempo la bandera del partido y las alianzas que con- e Imagen de la Universidad de Chile y la Asociación llevan, provocan un desplazamiento: es el Partido, y Chilena de Semiótica y este número especial ofrece con ello, la Historia, quién actúa por mí, y yo actúo a los aportes más relevantes sobre estos problemas través del otro (Del Villar, 2013, p. 66)1. emergentes, al interior del campo teórico episte- mológico de la semiótica en tanto disciplina. Varios procesos establecieron una ruptura con di- chos proyectos y con el saber construido a nivel El problema de la identidad es una cuestión comple- científico respecto a las identidades. La caída del ja y en ningún caso individual, sino que psicosocial muro de Berlín, el desarrollo tecnológico (abara- y transdiciplinaria. Manuel Castells diferencia entre tamiento de los costos de la producción audiovi- roles e identidades y considera que los roles son sual y del equipamiento de la sociedad civil) y la acciones, mientras que, en cambio, las identidades generación de una economía global favorecieron son fuente de sentido: “en términos sencillos, las el desplazamiento de la comunicación pública a identidades organizan el sentido, mientras que los la comunicación a la vida cotidiana y a la interre- roles organizan las funciones” (Castells, 1997, p. 35). lación de funcionamiento entre lo local y lo global. Desde esa perspectiva, las identidades expresan su Una globalización de funcionamiento que conlleva relación con la historia sociocultural, esto es, con los la pérdida de un solo mito de referencia simbólico, procesos históricos que las generan. pero diversifica la producción cultural: “en 1982 la programación de origen nacional en Chile sólo al- En el período de la Guerra Fría, durante el siglo XX, canzaba el 39% de la programación local, en 1996 el la sociología marxista describió las contradicciones 56% es programación nacional” (Catalán & Ramm, de funcionamiento de la economía capitalista y, con 1997, p. 98). ello, de la producción de las identidades sociales: “la burguesía y el proletariado son las únicas cla- Estos procesos históricos emergentes en Chile du- ses puras de la sociedad burguesa; esto es: ellas rante la década de los 1990s fueron objeto del III son las únicas cuya existencia y cuyo desarrollo se Congreso Internacional Chileno de Semiótica (2001) basan exclusivamente en el desarrollo del proce- (Comunicación y Medios, 2002). En dichos procesos so de producción moderno y sólo partiendo de sus detectamos no sólo la presencia de una hiperseg- condiciones de existencia es imaginable incluso un mentación de los consumidores, sino que en las plan para la organización de la sociedad entera” nuevas generaciones 14 Comunicación y Medios N°45 (2022) www. comunicacionymedios.uchile.cl nos encontramos con la emergencia de nuevos pro- Marc Augé (2004), en su estudio sobre las socieda- tocolos interpretativos que entran en contradicción des de África Central, percibe que la identidad no con el pensar una coherencia lógica argumentativa siempre se construye en los espacios de la interac- que tome a un texto, a un discurso, como una uni- ción cara a cara, pues el territorio específico ya no dad única; sino que, más bien, se plantean espacios es la referencia para la sociedad y sus miembros. A fragmentados, oníricos, de conexiones pluridialógi- esto el antropólogo francés lo conceptualiza como cas (Del Villar, 2002, p.19). un “no lugar”2: un espacio equivalente al espacio virtual del anime japonés y de los videojuegos. So- Una percepción que, a pesar de ser radicalmente bre la base de las investigaciones desarrolladas distinta a la detectada en Argentina en los jóvenes durante los 2000s en el caso chileno, podemos afir- en ese mismo período, es, al mismo tiempo, cerca- mar que constituye una etapa de transición, distin- na: “la política se despliega en otras dimensiones ta cualitativamente a la de la Guerra Fría y a la que como la social y reproductiva, vinculada con es- le sigue, donde la interacción concreta y el no lugar pacios privados e íntimos” (Vommaro, 2015, p.14) se interrelacionan estrechamente. como objeto de la política. Sin embargo, en Chile en ese período (2000s) no hay un gran movimiento En efecto, la sociedad que sigue a la descrita en social-político sino, más bien, un proceso de emer- los 2000s es la sociedad en redes del movimien- gencias microculturales que no tienen como refe- to estudiantil chileno después del 2011, con el uso rencia a la sociedad global, como el anime (japoa- intensivo de plataformas digitales como Facebook, nimación) y los videojuegos. Twitter o Instagram y sistemas de mensajería ins- tantánea, como WhatsApp, Signal o Telegram, así El período de la década del 2000 se caracteriza como el uso generalizado de la navegación por te- por la presencia en el contexto chileno de distintas léfonos móviles3. En este momento los procesos de tecnologías de la comunicación, como la compu- convergencia tecnológica aumentan los desequi- tación e internet, por ejemplo, en los estableci- librios cognitivos por edades de vida (Del Villar, mientos educacionales de la República. Este cam- 2018) y van sustituyendo la inteligibilización del bio tecnológico a la vez que cultural generaba una anime japonés (materia de disputa y de asignación competencia analítica de las nuevas generaciones de valor en las relaciones cara a cara del período que hacían uso de los cibercafés pues no todos los anterior) por las redes centradas en lo cotidiano de miembros de la sociedad tenían acceso a un com- Instagram, Tik Tok y WhatsApp, en las cuales inter- putador personal en sus hogares. El espacio de viene el no-lugar como referencia social. los cibercafés fue determinante en propiciar una instancia que permitía construir las identidades En este tercer período se enfocó el XI Congreso en función del saber sobre el anime, a través de Chileno de Semiótica. Los procesos de desterrito- espacios urbanos dedicados a este estilo de ani- rialización quizás son propios de esta nueva for- mación generalmente en espacios no rentables ma de funcionamiento: los movimientos étnicos, de la ciudad. Este fenómeno se desarrolla en cen- quizás, no sólo convierten en objeto su realidad tros urbanos como las ciudades de Santiago, An- material. Los movimientos de migrantes, quizás, tofagasta y Temuco (en Chile); en París, Madrid y no necesariamente toman como referencia a la Buenos Aires, por mencionar algunos ejemplos. sociedad donde se integran productivamente, sino Lo más significativo de las investigaciones de esa que a los otros migrantes de su mismo origen década enfocadas en el anime y los videojuegos es anclados en el mundo en ligazón con ellos. Los que dan cuenta de una etapa de transición: Se trata movimientos feministas hacen de su territorio su del comienzo de la sociedad en redes (Del Villar, propio cuerpo, con lo que, quizás, así se liga el mo- 2017) y de la emergencia de la complejidad cogni- vimiento feminista chileno con las luchas del mo- tiva (tratamiento paralelo de la información ligado vimiento feminista de Barcelona, con las mujeres al anime japonés) y su identificación con un espacio libanesas, hindúes y otros colectivos de Argentina, paralelo, un no lugar. Se producen, así, dos fuentes México, Brasil o Colombia, entre otros donde el te- de retroalimentación de las caricias positivas: la rritorio en común es su cuerpo aplastado por las interacción, el cara a cara, y el espacio de una re- estructuras patriarcales a nivel productivo, a nivel ferencia virtual: el anime y el videojuego (el saber cultural y a nivel del cuerpo mismo (violaciones, sobre ambos). femicidios). La emergencia del nazismo fóbico 15 (nacionalismos), entre otros procesos emergentes Prolegómenos: indicios analíticos puede ser un caso similar. sobre una realidad a inteligibilizar Ahora bien, en esas dimensiones de la realidad, En el contexto teórico precedente, resulta claro que ¿cómo se construyen los procesos identitarios y nuestra coyuntura epistémica se sitúa en un vacío los procesos sociales que de allí emergen? Cas- de los dispositivos de acumulación del saber. Si en tells entiende que las identidades son fuentes de el contexto de la Guerra Fría del siglo XX teníamos sentido. Distingue entre la identidad legitimadora, una descripción sociológica y económica del modo la identidad de resistencia y la identidad proyecto; de producción generado en los inicios de la sociedad la primera, como aquella “introducida por las insti- industrial (el modo de producción capitalista des- tuciones dominantes de la sociedad para extender crito por Karl Marx) y de cómo era posible detectar y racionalizar su dominación”; la segunda, como a través del materialismo dialéctico la historia que aquella “generada por aquellos actores que se en- emergía de él, hoy no tenemos una obra de esa en- cuentran en posiciones/condiciones devaluadas o vergadura que permita construir los intereses de estigmatizadas por la lógica de la dominación, por los actores en juego y, con ello, de los principios lo que construyen trincheras de resistencia […] ideológicos que emergen. Es evidente que el modo opuestos a los que impregnan las instituciones de producción ha cambiado: la plusvalía se genera de la sociedad”; y, la tercera, que emerge “cuando más por la gestión y la innovación tecnológica que los actores sociales, basándose en los materiales por la apropiación (Castells, 2003 [1997]), tarea in- culturales de que disponen construyen una nueva teligibilizadora que el marxismo ha intentado, sin identidad que redefine su posición en la sociedad éxito, superar a partir de los intereses del capital y, al hacerlo, buscan la transformación” (Castells, fiduciario. De allí que sea importante rescatar in- 2003, p.36). Esta realidad de funcionamiento des- dicios que nos lleven a problematizar los caminos crita podría ser leída siguiendo a Touraine: “El a inteligibilizar. Esta se propone ser la contribución movimiento social se presenta como la combina- de este monográfico. ción de un principio de identidad, un principio de oposición y un principio de totalidad. Para luchar, El texto de Moulian, Pérez y Caniguan,“Mediaciones ¿no es necesario saber en nombre de quién, con- identitarias, cronotopos contextuales y naturaleza tra quién o sobre qué terreno se lucha?” (Tourai- desterritorializada en el choyke purun”, describe, ne, 2006, p.259). Sin embargo, los procesos de desde un punto de vista antropológico y semióti- construcción de identidades en América Latina y co, cómo el choyke purun, danza mapuche que re- el Caribe son más bien identidades legitimantes e presenta los comportamientos del ñandú petiso o identidades de resistencia que proyectos. Cabría “avestruz patagónico” —especie inexistente en la preguntarse, entonces, ¿por qué las identidades Araucanía—, es un motivo simbólico resemantiza- de resistencias no se manifiestan en proyectos? do y desterritorializado. Son marcas de transcultu- Para Garretón, “asistimos a la crisis de la relación ralidad en el devenir de un simbolismo migrante: entre elites, instituciones y sociedad, la crisis de sus desplazamientos, variantes, transformaciones sistema […] un creciente distanciamiento de la so- y usos identitarios al servicio de la expresión de la ciedad respecto de la política y las instituciones” condición de género, la pertenencia a un linaje o et- (Garretón, 2016, p. 23). nicidad, y que son cambiantes según el contexto. La ausencia de un mito de referencia simbólico, donde La revuelta social en Chile en octubre de 2019 y las interpretaciones son variantes, es evidente. la eclosión de la pandemia por el COVID-19 en marzo de 2020 en Chile4 no son más que mani- En “El presente, la identidad, y lo falso: Una epide- festaciones de un abismo entre la sociedad civil y miología semiótica”, Massimo Leone detecta, ante las instituciones. Se “ha producido una ruptura de los impulsos sin precedentes de las representacio- la forma clásica de relación entre partido y movi- nes falsas, la necesidad de una semiótica transdis- miento social, entre política y sociedad en Chile. ciplinaria que permita el desarrollo de la prueba En este sentido, lo que se quiebra es la relación de del no falso, donde la ciencia y la tecnología, las hu- imbricación entre partido y movimiento social que manidades y las artes, se conecten orgánicamen- se había dado de forma sostenida en Chile a partir te. Pero, más allá de su propuesta pragmática, nos de los años 1930” (Barozet, 2016, p.24). permite entender dos hechos sociales claros: por 16 Comunicación y Medios N°45 (2022) www. comunicacionymedios.uchile.cl un lado, el término de la Guerra Fría ha implicado partido que trataba de situarse en una tercera vía una pérdida de referencias simbólicas globales y entre capitalismo y socialismo. La intensidad de las de los grandes proyectos que unieron/distanciaron subidas y bajadas de la voz identifican su cuerpo en al mundo en el pasado reciente y, por otra parte, se una vía propia, distinta a los dos bloques en pugna. hace visible la emergencia de lo irracional y de la El discurso realizado en plena dictadura, previo al falta de planes de acción coherentes de distintos plebiscito para aprobar la Constitución de Pinochet segmentos, pues se parte más del cuerpo que de la en 1980, es en el cual se refleja más claramente el racionalidad. Hoy, siguiendo a Lukács (1966 [1955]) miedo, más que en una posición ideológica expre- para fundamentar el realismo socialista, la equiva- sada en el cuerpo. O, en otras palabras, hay una lencia entre la investigación científica sociológica y oposición simbólica, a nivel del contenido de las económica del mundo y la obra de arte —y de toda palabras, pero todavía no es clara la implicación manifestación cultural, pues el saber del mundo fuerte que toma el proceso histórico chileno de fi- ha cambiado en su modo de producción— y la fal- nes del gobierno militar. El miedo, sin embargo, es ta de planes de acción coherentes de los distintos visible, el grano de la voz da cuenta de aquello. segmentos sociales, detectado por Leone, tiene como correlato la ausencia de proyectos sólidos. “El discurso visual de los carteles del movimiento Se trata, más bien, de sociedades de resistencias feminista 2018: una aproximación desde la semio- (descritas por Catells), malestares que se interco- logía”, de Agustín Villena, contribuye a entender nectan con fragmentos sin fundamento como los los movimientos de resistencia de la sociedad civil propuestos por el realismo socialista, en el modo chilena, que confluyeron luego en una Convención de producción anterior. Constituyente que, al cierre de la edición de este número, se encontraba finalizando el proceso de En su artículo “The non-human animal body as au- redacción de una nueva constitución con paridad diovisual metaphor of cultural conflicts and iden- de género. El nuevo gobierno de Gabriel Boric y la tities”, Darío Martinelli aporta una descripción del coalición Apruebo Dignidad que asumió en marzo “cuerpo de los animales como metáforas de los de 2022 nombró también un gabinete paritario. El conflictos culturales”. La ausencia de referencia artículo de Villena, por lo tanto, describe fragmen- simbólica general descrita, hace a los sujetos an- tos del proceso que emerge de la realidad social clar en fragmentos, en una acción emparentada para alterar el modo de producción de lo político con los sistemas de transformación descritos por de la sociedad chilena. Anclar el análisis en los Claude Lévi-Strauss (1988 [1962]): la naturaleza movimientos de resistencia al funcionamiento del humanizada/el hombre naturalizado. Se trata de mundo global, a través del caso particular chile- espacios de cosmovisión distintos a lo detectado no, permite comprender esta nueva realidad: mo- por él mismo en la sociedad Cadubea del Amazo- vimientos que van desde adentro hacia afuera, del nas (Lévi-Strauss, 1955). En ella, las representa- malestar, del orden vivido a lo concebido. ciones pictóricas desarrolladas en el cuerpo son la expresión de un proyecto de sociedad política Finalmente, el artículo “Identidades estetizadas e (equilibrio del parentesco) que es la negación de interacciones mediatizadas. Un abordaje sociose- lo vivido y, en definitiva, la expresión del realismo miótico de Instagram”, de Sebastián Moreno, per- socialista, pues lo representado es producto de los mite situarnos en dos procesos emergentes del conflictos del modo de producción del parentesco, período: por una parte, la necesidad de tener una infraestructura de la vida, al igual que la economía. identidad, si ya no la del militante que construye su identidad en un proyecto político claro que despla- Macarena Orroño ofrece un “Análisis semántico ce su malestar en el espacio político del proyec- pulsional de dos discursos de Eduardo Frei Mon- to social —la que se construye a través de la es- talva en dos períodos históricos”. A través de ellos, tetización de la figura de sí mismo—; y, por otra, nos sitúa en la antítesis de lo descrito hasta ahora cómo dicha construcción se produce hoy a través en esta introducción y permite aquilatar su diferen- de Instagram. Frente a la imposibilidad de luchar cia: la descripción de la identidad en el grano de por algo, el sujeto se refugia en sí mismo. la voz del ex presidente chileno Eduardo Frei Mon- talva durante la Guerra Fría refleja el proceso his- Si tomamos cada artículo como “indicio de algo”, tórico representado por la Democracia Cristiana, vemos claramente una coherencia argumentativa 17 que “habla a través de ello” aun cuando se toman lestar, pero que terminan por diluirse por la falta de objetos reales muy diferentes: ellos son fractales, planes de acción que articulen la sociedad global. manifestación de un problema actual. Y en el mismo espacio de la ideología encontramos Comencemos por la descripción del choyke purun principios catárticos del uso del cuerpo de los ani- (Moulian, Pérez y Caniguan). Allí vemos no una males descritos en “The non-human animal body cosmovisión de referencia, sino que un (pre) texto as an audiovisual metaphor of cultural conflicts para comunicar una interrelación: la performance and identities”(Martinelli). A falta de un enemigo mimética de la danza choyke purun nos muestra reconocible científicamente por su significancia la identificación del pueblo mapuche con los mo- en el mantenimiento/rechazo del orden social, se tivos de la naturaleza, pero a través de una refe- naturaliza dicho enemigo en un espacio distinto a rencia desterritorializada, ajena al contexto de la lo humano: esto es, en el cuerpo de los animales. enunciación, pues el ñandú o avestruz patagónico Luego, el artículo revela que, más allá de la metá- no existe en la Araucanía. Luego, son indicios de fora, lo que hace dicha práctica es construir un es- relación entre sociedades, pero, a su vez, expresan pacio catártico. Sin embargo, no tienen lugar claro un rasgo distintivo de “identidad de pueblos ori- en la forma de funcionamiento social. ginarios”. Las huellas del ñandú en el cielo y sus danzas humanas en la tierra nos habla sobre una Los artículos de Villena y Moulian, Pérez y Cari- referencia originaria distintiva, un malestar im- guan describen un malestar desde las mujeres y plícito, pues ellos no están en la vida, en el orden desde los pueblos originarios, respectivamente, y social existente, pasan desapercibidos. Remiten a en su descripción fractal, reconstruyen “un recha- los pueblos originarios que no están en los princi- zo, una negatividad constitutiva”. Dicha negatividad pios constitutivos de una forma de funcionamiento ha sido retroalimentada por la pandemia del COVID pero que son las referencias de origen de la socie- 19 que expuso las contradicciones de funciona- dad chilena. miento del sistema hegemónico. En los países de América Latina y el Caribe, como en todo el tercer Ello incluye, junto a otros malestares, el del cuer- mundo, estas contradicciones y precariedades fue- po de las mujeres, descrito en artículo sobre los ron más evidentes, por ejemplo, en los sistemas de carteles visuales del movimiento feminista chileno salud, en la fragilidad del empleo y en una extre- 2018 (Villena), caracterizado por su carácter trans- ma desigualdad. Ello implica un descentramiento versal: la estructura productiva laboral (igualdad del Sujeto, el que no encuentra un lugar claro en el salarial hombre-mujer, el acceso al mercado del espacio ideológico propuesto por la biósfera mun- trabajo) y las estructuras productivas de la vida dial, el espacio de la ideología, la construcción de cotidiana de la sociedad patriarcal (hombre pro- un desplazamiento de las carencias hacia un “otro veedor-racional-pensante/mujer al cuidado de la simbólico”, descrito por Žižek y por la Escuela Neo familia-emotividad-ausencia en el poder). Y las es- Freudiana de París (Lacan, 1973, por ejemplo). El tructuras valóricas: el Estado y/o el marido es el Sujeto no retroalimenta su análisis de la vida social propietario del cuerpo de las mujeres y el maltra- para situar a sus enemigos y/o aliados en Un Pro- to- acoso sexual-violación-femicidio. El feminismo yecto Político de Sociedad. El reflujo de la pulsión, como movimiento caracterizado por su carácter en el sentido de Wilhem Reich (1970 [1947]), no se masivo, la huelga como una herramienta y un mo- manifiesta más que en la catarsis, en los espacios vimiento que implica distintas edades de vida. fragmentales construidos a partir de noticias fal- sas descritas por Leone o por las metáforas del Identidades de resistencia, ambas, que no se en- cuerpo de los animales descritos por Martinelli o cuentran con un solo proyecto ideológico que se por los hechos de la protesta social descritos por articule en una sola cosmovisión productiva, eco- Vommaro en Argentina y América Latina (2015). nómica, reproductiva y cultural. Más bien, en el espacio de la ideología se encuentran con “las re- Ese descentramiento del cuerpo, que no logra sus- presentaciones falsas” estudiadas en el artículo tituirse por “Un Otro Trascendente”, y que este mo- “El presente, la identidad, y lo falso” (Leone), que nográfico muestra en su forma de funcionamiento, visibiliza la irracionalidad, el deseo, caminos posi- es también visible en cómo opera Instagram res- bles sin fin, que pueden ser vías de escape al ma- pecto a la identificación (Moreno). En las socieda- 18 Comunicación y Medios N°45 (2022) www. comunicacionymedios.uchile.cl des en redes, Instagram, TikTok, entre otras, son las cia de la necesidad de identidad soportada por los más consumidas por los jóvenes. Como dice More- cuerpos prefigurados en esteticidad (y podría ser lo no, “debido a su anclaje en lo visual, estas prácticas inverso, también; esto es, en abyección). Cuerpos tienen un rol de mediación en cómo los individuos “en total ruptura con la kinésica, es necesario el interactúan con otros y se perciben a sí mismos, análisis exhaustivo de las estructuras significan- convirtiendo a Instagram en una semiósfera domi- tes para aprehender de allí las estructuras…” (Da- nada por una mediatización visual”. Su descripción rrault, 2019, p.156). Nosotros diríamos del sentido permite aprehender, a nivel del perfil que genera inconsciente vehiculizado. Luego, es necesario si- el usuario, el posteo de contenidos, los filtros que tuarse más allá de lo visible inmediato de los filtros trabajan sobre la imagen, y las stories efímeras que puestos en acto de los perfiles de Instagram. se producen, comparten y desaparecen en 24 horas y que se relacionan hegemónicamente con gene- El Cuerpo ha sido Un Ver, pero, al mismo tiempo, un rar una interacción entre usuarios. Esta práctica de No Ver en la teoría semiótica: “se debe, cierto, apo- estetización se refiere a la proyección de un ideal yarse en una semiótica del cuerpo, pero ella exige, del yo deseada por el sujeto. Sin embargo, inves- también, hacer aparecer el lugar de articulación tigaciones previas (Canales, Gutiérrez & Menares, del cuerpo y de la psiquis” (Darrault, 2019, p.161). 2021) señalan que el proceso puede darse a la in- El cuerpo es síntoma, una verdadera operación de versa, es decir, el uso de los filtros y, en general, la semiosis que puede hacer pasar una neurosis en estética puesta en acto se acerca más al rechazo y potencia a una neurosis en acto. Sólo podemos a lo abyecto, similar al dispositivo descrito por Julia describir los fantasmas inconscientes a partir de Kristeva (2013 [1980]). los datos de lo real del propio cuerpo. En la Sé- miotique des passions, Greimas y Fontanille (1991) Luego, cualquiera sean los caminos, lo que se des- distinguen entre Estado del Alma / Estado de las cribe es la falta, la carencia, el malestar: que tra- Cosas. En el primero se daría “el afecto”, aquello bajemos en la estetización de nuestro perfil no es que se rige por la intensidad; en oposición al se- más que síntoma de que la realidad no nos acomo- gundo que, más bien, se regiría por la extensión, el da, no nos sienta bien, es un refugio, pero también dispositivo verbal, lo difuso. Sin embargo, aun así, es lo que no somos. No vivo allí, vivo en la realidad, estaríamos en un dominio demasiado descriptivo, pero trato de lograr una interacción desde allí, pero sin lograr aprehender la estructura profunda a la las stories son efímeras. El dispositivo no resuelve base de las manifestaciones significantes y, con el conflicto entre el mundo social y el sujeto, pues ello, imposibles de predecir. Para Zilberberg (2019) al descontextualizarlo, su identidad termina por se trataría de describir la hegemonía de funciona- ensimismarlo. Lo que queda es el descentramiento miento de un texto empírico: “si la intensidad tiene del sujeto, descrito por autores como Lacan, Žižek por articulación elemental el contraste [fuerte vs. y Kristeva, que no es más que el descentramien- débil], la extensidad de su lado tiene por articula- to de su propio cuerpo que no se sustituye por “El ción elemental [concentrado vs. difuso] (Zilberberg, Otro Transcendental”, por un lugar concreto en el 2019, p. 170). Este esquema descriptivo categorial proyecto político en curso en la realidad. El proceso necesita un concepto descriptivo previo, una taxo- descrito por Žižek en la construcción de identida- nomía: “conviene postular un término /x/ anterior des aplicado en las líneas precedentes en el caso a este análisis […] nosotros lo designaremos como de la Guerra Fría no tiene lugar. ¿Y qué queda en tensitividad”5. Este concepto sale de una taxonomía estos infinitos desplazamientos? Queda el vacío… analítica, “no tiene contenido propio” (Zilberberg, el espacio fóbico. Queda lo que la semiótica no pue- 2019, p.171). Luego, la tensitividad es una categoría de aprehender si no incorpora en el análisis al cuer- analítica que no surge de lo real, sino que está para po mismo, al cuerpo real y si no inserta las variables diferenciar analíticamente lo real. Si bien es cierto sociohistóricas transdiciplinarias que nos permitan que puede aportar descripciones sobre las diferen- describir las contradicciones de funcionamiento ciaciones puestas en acto en un texto concreto, no del todo social que no es sólo un espacio cultural. puede situarse en la historia, en el acontecimiento mismo. En un contexto teórico similar, Fontanille La importancia del trabajo de Moreno radica, en de- (2011) toma consciencia de que “los esquemas cog- finitiva, en que “el cuerpo es síntoma”, no una re- nitivos son encarnados porque ellos toman forma presentación. Lo que se nos describe es la presen- en las redes de neuronas, indisociables del cuer- 19 po/carne, a los cuales ellos están siempre conec- expresarse en lo que le ofrece la historia sociocul- tados” (Fontanille, 2011, p.1). El cuerpo, entonces, tural como vías para mutar su condición. para él tiene un lugar central. Y hay dos cuerpos: el cuerpo como sustrato base de la semiosis y el Desde esta perspectiva, comprender lo que ocurre cuerpo como figura de la temporalidad espacial. El en plena Guerra Fría y, en el caso chileno, el recha- cuerpo como sustrato material sería “la instancia zo y fin de la dictadura militar, es un aporte respec- enunciante por excelencia, en tanto que fuerza de to al cuerpo. Concretamente, en relación a las vías resistencia y de impulso, pero también en tanto que que tiene el cuerpo en relación a los procesos de posición de referencia” (Fontanille, 2011, p.12) se- descentramientos de la realidad existente. El artí- ría el cuerpo propio, el yo, la identidad que se cons- culo de Orroño, en el cual analiza pulsionalmente truye en el curso del proceso semiótico. De allí, la dos discursos de Eduardo Frei Montalva, describe necesidad de insertar, siguiendo a Kristeva (1974) y el proceso de sustitución del malestar en el pro- a Darrault (2019), el afuera del texto: esto es, sus yecto político. El malestar no se expresa sólo en lo condiciones de producción. valórico, sino que muta en manifestación del cuer- po: en el grano de la voz en el cual observamos que Podemos ver la inserción del afuera del texto y de el sonido sube y baja de intensidad, construyendo sus posibilidades analíticas en dos descripciones curvas de manifestación sonoras que no son sólo semióticas: las de Petitot y de Hénault, que contri- sonidos valóricos, sino que hay una implicación buyen a comprender mejor el tema central de este del cuerpo en un proyecto histórico (en ese caso, monográfico. de mediación entre comunismo y capitalismo). La implicación del cuerpo biológico (sístole/ diástole), En la descripción de los textos visuales, estos au- físico (energía física de condensación/desplaza- tores detectan dos tipos de construcciones, en las miento de energía medida por un electrocardiogra- cuales “los conceptos de genericidad y de non- ma, por ejemplo) y psíquica (placer: desde dentro o genericidad son conceptos geométricos absoluta- mundo interior hacia fuera/angustia; la contracción mente claves” (Petitot, 2019, p.51) a partir de las for- desde el mundo exterior hacia el interior) en las malizaciones del matemático francés René Thom. manifestaciones socioculturales ha sido descrita “Una forma, una configuración o una estructura F por Wilhem Reich ya en 1934 (Reich, 1970 [1947]) puede deformarse continuamente bajo la acción de y muy mal interpretado por l´École Neo Freudienne parámetros eternos W” (Petitot, 2019, p.51). En ese de Paris (Lacan y Dolto, entre otros). Hoy, contamos caso, hablamos de no-genericidad. Un ejemplo de con varios instrumentos analíticos descriptivos que este enfoque son los análisis que hace Petitot de nos permiten, además, detectar el grano de la voz la pintura “San Jorge” (Saint Georges luttant avec en su implicación de manifestación corporal que va le dragon, de Rafael Sanzio, 1503-1505), y del que más allá o más acá de una tensión sonora o disten- hace Hénault (2019) de L’Isle-sur-Sorgue, Provence sión (la categorización de tensitividad de Zilberberg, (1988), fotografía de Henri Cartier-Bresson. Se ha- por ejemplo) que implican la totalidad del cuerpo: bla de genericidad, en tanto, cuando una estructura desde la fonética de los sonidos del habla6 hasta el F no es deformada bajo la acción de parámetros ex- aporte de los descriptores de la música electroa- ternos. Luego, hay parámetros dados por el sopor- cústica (los métodos gráficos de análisis acústicos: te o el medio mismo utilizado (genericidad) y hay oscilogramas, espectrograma, sonograma7). parámetros dados por la historia sociocultural que hace suyo el soporte y le hace asumir otro sentido Sin embargo, en lo que debemos focalizarnos en (no genericidad). estas líneas no es en el fundamento, sino que en el aporte de la investigación a este monográfico. Esta diferenciación del funcionamiento —esto es, La contribución es fundamental para entender el el rol de los parámetros externos— es avalada proceso actual emergente. Vemos visiblemente el también por las ciencias cognitivas (Petitot et al., proceso de descentramiento del sujeto, su males- 2002). Bajo ese marco, la acción es producto de la tar desplazado en el “Otro trascendente”, el del memoria socio histórica, los esquemas cognitivos proyecto político, llevando los flujos de energía del son enactivos, el punto de partida no es una ética ni malestar del cuerpo a la racionalidad del proyecto un esquema valórico previo, sino que una realidad, político, estableciendo aliados y enemigos. La irra- un malestar, un cuerpo descentrado que trata de cionalidad no tiene lugar aquí, sino que tuvo lugar 20 Comunicación y Medios N°45 (2022) www. comunicacionymedios.uchile.cl en el mito. También vemos la presencia del cuerpo ciudadana que encontró su cauce también en una en los primeros discursos contra la dictadura, pero, convención constituyente con paridad de género en ese caso, es la presencia del “miedo”, de la con- y cupos para pueblos originarios que, al cierre de tracción de la energía ante la amenaza del mundo esta edición, estaba por entregar el borrador para externo, que se refugia en un discurso sin grandes una nueva constitución a plebiscitar en septiembre subidas y bajadas, en el desarrollo de una axiomá- de 2022. Los dos ejemplos son una muestra que tica categorial. vivimos una época de tránsito, de construcción de nuevos movimientos históricos y como es un pro- Luego, ¿qué queda de los indicios sintetizados en ceso no suficientemente cristalizado, es clara la el presente monográfico de Comunicación y Medios? presencia de la irracionalidad. Sin embargo, hay, La contribución que queda son los indicios del ma- también, una racionalidad emergente que se en- lestar del cuerpo que no tienen una manifestación frenta a las contradicciones de funcionamiento de en una racionalidad articuladora de un proyecto po- la sociedad civil, que va más allá o más acá de los lítico, como lo fue durante el período de la Guerra paradigmas del pasado. Fría o durante la resistencia y caída de la dictadura que remitía a un cuerpo con miedo y que establecía Luego, este monográfico aporta a comprender la los bordes de la racionalidad para operar. El con- emergencia de la irracionalidad. Ciertos indicios junto de trabajos articulados en este monográfico permiten reconstruir un posible camino analítico, contribuye a detectar la emergencia de proyectos que no es el de la filosofía, sino que busca integrar de sociedades de resistencia, en el sentido descrito de manera coherente datos, fragmentos de lo real. por Castells. Pero, también, a entender que lo que Se trata de un camino distinto al de, por ejemplo, está a la base de dichos proyectos son los procesos George Lukács, quien en 1953 intentó entender la de descentramiento de los sujetos que no logran emergencia del nazismo. Él quiso comprender los desplazarse a “otro que los trascienda” como un fenómenos de Hitler y Mussolini y buscó la respues- proyecto político que permita diagnosticar la reali- ta en el análisis de la presencia del irracionalismo en dad del todo de funcionamiento social, donde nos la filosofía alemana, desde Schelling, Schopenhauer, insertamos nosotros. Un proceso que va en el sen- Kierkegaard, Nietzsche y sus mediadores hasta la tido que le da Touraine (2006): para luchar, ¿no es emergencia de Hitler mismo, pero lo hace en-el- necesario saber en nombre de quién, contra quién pensamiento. Si bien es cierto que provee de un o sobre qué terreno se lucha? buen dispositivo categorial de descriptores, al no si- tuarse en las contradicciones de funcionamiento de Luego, nos quedan las huellas del descentramien- la realidad social de la época, su camino queda sin to, la emergencia de la irracionalidad, como flujos comprender el fenómeno que pretende estudiar, la de energía de negatividad del cuerpo ante lo real sociología marxista queda obstruida en el oscuran- como hegemónico. Pero, al mismo tiempo, se tra- tismo, tal como su Ontología del Ser Social (1971). ta de huellas de los intentos por transformarlas en proyectos ideológicos, en sistemas categoriales o valores que trasciendan la inmediatez. Las histo- Notas rias sociopolíticas del mundo occidental contempo- ráneo nos dan cuenta de ello: la emergencia de los 1. Dispositivo psicoanalítico que se mantiene hasta el fin de la dictadura de Pinochet y el proyecto articulador es la de- nacionalismos imperiales que buscan territoriali- mocracia. A posteriori, en el movimiento estudiantil chileno zar lo desterritorializado pretende sustituir las con- del 2011, al cuerpo sólo le queda un espacio vacío de des- tradicciones objetivas de la realidad en la utopía, la plazamiento: el Partido, el Proyecto Global estructurador de la vida, ya no está: “no hay otro que hable por mí, ni yo irrupción de la irracionalidad que trata de ligarse a puedo actuar a través de otro que me trascienda” (Del Vi- una realidad racional. Sin embargo, al mismo tiem- llar, 2013, p. 69). Al cuerpo no le queda más que instalarse po, hoy surgen intentos de generación de nuevos en la performance. Algo similar se dará en el movimiento feminista chileno del 2018, donde la identidad y el territorio proyectos históricos, como en Chile, donde emerge es el propio cuerpo. un movimiento social no presente en la sociedad 2. Marc Augé (2004) detecta, en África Central, que una socie- chilena, principalmente jóvenes (Apruebo Dignidad) dad que había sido expulsada de su territorio había emigra- que llega al poder con un gabinete paritario y lo- do a otros territorios donde no se integraba. Pero, según gra aglutinar a la sociedad civil en búsqueda de la describe, su referencia es el pasado, la historia en común equidad, el estado de bienestar y la participación con una sociedad que ya no existía y que, una vez al año, 21 desarrollan una travesía para llegar a las colinas de su ori- content/uploads/2015/04/Presentacion_Final_Sexta_En- gen, espacio en común del cuál había sido expulsada. De cuesta_vers_16102015.pdf. allí emerge, para Augé, la categoría de que no sólo existe el 4. Desde enero de ese mismo año en China y Europa, por espacio concreto del cara a cara como referencia, sino que ejemplo. puede haber “otro espacio” como referencia: “el no lugar”. Concepto aplicable al anime y a los videojuegos, donde los 5. Las cursivas son nuestras. usuarios existen en su coetaneidad con el cara a cara de sus relaciones familiares y educativas y en otro espacio que 6. Una síntesis de los principios de fonética acústica en Bor- no es real: el virtual de sus juegos. zone (1980). 3. El uso en Chile de Internet el 2016 es de 72,4% y hoy 79,2% 7. Para una descripción del instrumento ver Rodríguez (1998). a través del celular. Fuente http://www.subtel.gob.cl/wp Referencias Augé, M. (2004 [1998]). Los no lugares, espacios del anonimato: una antropología de la sobremodernidad. Gedisa. Barozet, E. (2016). “Entre la urna, las redes sociales y la calle: las relaciones entre movimientos sociales y partidos políticos en el Chile democrático”. En: M. A. Garretón (ed.) 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