Emancipación, derechos civiles y políticos en el discurso de la revista dominicana Fémina (1922-1939) durante el movimiento sufragista EMANCIPATION, CIVIL AND POLITICAL RIGHTS IN THE DISCOURSE OF THE DOMINICAN MAGAZINE FÉMINA (1922-1939) DURING THE SUFFRAGETTE MOVEMENT Elvira Lora Peña Profesora ElviraLora@Pucmm.edu.do 0000-0002-0074-4216 Santiago Tejedor Universidad Autónoma de Barcelona santiago.tejedor@uab.cat 0000-0002-5539-9800 Resumen La ocultación de la historia de las mujeres propicia la carencia de registros documentales de la praxis periodística a la cual se avocaron las pioneras del feminismo en la República Dominicana. Para re-construir los accionares de los derechos subjetivos que propiciaron la consecución del voto en 1942, se hace una IC – Revista Científica de Información y Comunicación 19 (2022) ∙ pp. 279-294 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2022.I19.13 280 Elvira Lora Peña / Santiago Tejedor re-mirada a la revista Fémina (1922-1939) mediante intertextualidades hilvanadas con IC – Revista Científica de Información y Comunicación 19 (2022) ∙ pp. 279-294 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2022.I19.13 los «marcadores discursivos» creados a partir de las reformas sufragistas. Palabras clave Historia de ellas, prensa feminista, feminismo, sufragismo, discurso Abstract The concealment of women’s history leads to a lack of documentary records of the journalistic praxis in which the pioneers of feminism in the Dominican Republic engaged. In order to re-construct the actions of the subjective rights that led to the achievement of the vote in 1942, a re-examination is made of the magazine Fémina (1922-1939) through intertextualities threaded with the “discursive markers” created from the suffragette reforms. Keywords Her history, feminist press, suffragettes, feminism, suffragism, discourse Sumario / Summary 1. Introducción / Introduction 2. Metodología / Methodology 3. Resultados / Results 4. Conclusiones / Conclusions 5. Bibliografía / Bibliography 1. Introducción Al volver a publicar el editorial «¡Se nos concederá el voto!» (Montalvo de Frías, 1932: 10), en junio de 1932, la sufragista y jefa de redacción de la revista Fémina (1922-1939), Consuelo Montalvo de Frías devuelve el péndulo del tiempo y resitúa la génesis del clamor por este derecho político en julio de 1927, cuando fue originalmente difundido, y suspende su gravitación en la agencia1 que fraguaban en la magazine ilustrada las pioneras del feminismo. A través de estas ediciones quincenales, mujeres conscientes de la trascendencia de su rol como sujeto histórico subjetivaron los discursos de las reformas que auguraba el sufragismo, tanto para las que habían logrado ilustrarse como para las campesinas, obreras, trabajadoras del hogar, con quienes compartían amplias carencias ciudadanas. 1. La palabra agencia (y su plural, agencias) en este artículo refiere al significado que le ha atribuido Guardia (2005). sobre la capacidad de las personas para actuar de forma independiente y tomar decisiones libremente. Emancipación, derechos civiles y políticos en el discurso de la revista dominicana Fémina … 281 La mujer (sic) dominicana enaltecida por sus incomparables virtudes as- IC – Revista Científica de Información y Comunicación 19 (2022) ∙ pp. 279-294 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2022.I19.13 ciende a entidad. Pronto, muy pronto, irá a las urnas electorales, a depositar su voto desposeído de pasiones, su voto sincero por el ciudadano que sepa defender los sagrados fueros de la libertad. Absolutamente libre, soberana e independiente sabremos mantener la hermosa tierra que meció nuestra cuna y la de nuestros hijos (Montalvo de Frías, 1932: 10, p. 1). Esta praxis periodística de Consuelo Montalvo de Frías evidencia además la activa década de vindicaciones feministas amparadas en el ideario transnacio- nal del movimiento sufragista. El periodo comprendido entre 1922 y 1939, en la República Dominicana, acontecen diversos sucesos que la historia oficial re- cuenta, entre evolución e involución social, política y económica2. Además, es una etapa marcada por las primeras manifestaciones feministas organizadas. Sin embargo, los activismos de los feminismos originarios dominicanos han sido permanentemente ocultados, invisibilizados y minimizados por los anales oficialistas. En esta línea, por ejemplo, la narrativa del derecho al voto femeni- no, principal conquista política vindicada por el sufragismo por su alto potencial simbólico, se inicia a partir del 22 de noviembre de 1933, cuando Trujillo dicta el Decreto 858, que “autoriza” el voto en 1934 (Trujillo, 1933: 12). Existe un hito clave que derriba la percepción de los “favores trujillistas” con que se habían denotado los activismos desarrollados durante décadas anterio- res a la permisión del voto femenino por las sufragistas dominicanas. Estas mu- jeres, quienes legaron un manifiesto de derechos hasta ahora no alcanzados por completo a causa del Estado patriarcal vigente3, poseen como registro históri- co evidente el clamor de la periodista feminista, así como el espacio propio que junto a ella, unas 76 periodistas feministas, construyeron para instruir sobre las reformas que traía consigo una ciudadanía que les incluyera. Todo comenzó en la provincia costera de San Pedro de Macorís, en la calle José Reyes número 10, el 15 de julio de 1922, con el nombre de Fémina4. Con esta 2. La historia oficial reporta la primera Ocupación Militar Estadounidense, 1916-1924; la presencia de una gue- rrilla campesina; y las pugnas por la toma del control del poder político, que trazaron la senda para la llegada al solio presidencial del dictador, general Rafael Leonidas Trujillo y, con él, una tiranía que se extendió hasta 1961. 3. En la República Dominicana permanecen vigentes las disposiciones del Código Penal de 1884 que penaliza el aborto, y, además, pese a sus modificaciones, en el “espíritu de la ley” da instrucciones legislativas a partir de la figura del pater familias, que otorga a los hombres poderes supremos sobre bienes y descendientes (Méndez, Federico 2015). 4. La directora de la revista, Petronila Angélica Gómez Brea, incorporó en sus editoriales, desde 1923, el sello de identidad de la ciudad cuna de la publicación: San Pedro de Macorís, por eso se refería a Fémina, San Pedro. Para 1934 solo usa Fémina, puesto que se edita en Santo Domingo. En esta agencia figuran como parte de la mesa de redacción la ama de casa Consuelo Montalvo de Frías y la feminista puertorriqueña María Luisa Angelis de Canino, ambas hasta 1932, y el munícipe Vetilio Valera Reyes (solo en los primeros dos números de 1922). Se unirían, posteriormente como consultor y administrador, respectivamente, Federico Henríquez y Carvajal y Quiterio Berroa Canelo; esto debido a la carencia de la maestra y periodista feminista, Petronila Angélica Gómez Brea de estado civil. 282 Elvira Lora Peña / Santiago Tejedor publicación, durante 17 años, se consolidó la presencia de las mujeres domini- IC – Revista Científica de Información y Comunicación 19 (2022) ∙ pp. 279-294 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2022.I19.13 canas en la opinión pública nacional y se enlazaron los saberes de las “primeras mujeres”5 con las agrupaciones feministas que impulsaban la “segunda ola” del movimiento. Esta se había autoposicionado –principalmente– a través del sufra- gismo e incidían en su propósito de que se les reconociera en las relaciones de clase/poder (Valcárcel, 2000; Moreno Sardá, 2007). La maestra Petronila Angélica Gómez Brea (1883-1971) es pionera del perio- dismo feminista al fundar Fémina. Los registros de agencias e hitos editoriales sistematizados por la técnica hemerocrítica (Kayser, 1979) establecen que un año después de creada la publicación, en 1923, la también civilista y segunda mujer propietaria de su imprenta, revela el canje de revistas lo que facilita su colabo- ración con las redes feministas que accionaban a través de publicaciones del “feminismo profesional” (de Burgos,1927). A través de los canjes, llegan a la sala de redacción de la maestra y periodista feminista, Petronila Angélica Gómez Brea documentos significativos que permi- ten, 100 años después, construir los “marcadores discursivos” que gravitan en el discurso feminista6 de la revista Fémina: “Bases y plan general de organización de la Liga de Mujeres Ibéricas e Hispanoamericanas”, de Elena Arizmendi y de Burgos (Arizmendi, 1923,2:31); “Programa de acción y resoluciones del Congreso Feminista Mexicano”, el cual fue reportado por la escritora española Monna Alfau de Sala (1899-1986) (Fémina, 1924c-2 y Alfau de Sala, 1924: 2); “Tratado sobre na- cionalidad e igualdad de derechos”, pronunciado por la política estadounidense Jane Norman Smith (1874-1953) (Norman Smith, 1936: 14); “Las siete peticiones de la Cruzada de las mujeres españolas”, de Carmen de Burgos (Gómez Brea, 1932), y el “Ideario feminista y algún apunte para la historia del feminismo dominicano”, de la feminista dominicana Abigaíl Mejía (1895-1941) (Mejía Solière, 1926) (tab. 1). Este artículo resignifica cómo la publicación pionera del feminismo domini- cano desarrolló una trascendental agencia sufragista transnacional; articulando, en plena contienda por la conquista de la ciudadanía política de las sufragistas (de Burgos, 1927; y Tasviri, 2015), estrategias discursivas sutiles y propicias de la categoría de un magazine “de las bellas letras” con los idearios del sufragismo. 5. Gómez Brea (1955) explica que al aludir el término “primeras mujeres”: “llamo (…) no las que aparecen prime- ras en cultura, relativo a la anterioridad en sus actividades, sino a esas profesionales que fueron heraldo al graduar- se y en el ejercicio de su profesión” (p.34). 6. Desde la perspectiva feminista, la técnica hemerocrítica de Kayser (1979) permite categorizar las tres tipolo- gías discursivas que confluyen en la revista Fémina a partir de lo postulado por Granillo (2014) y esquematizando el modelo fundacional de la comunicación. El discurso de lo femenino es mayormente emitido por hombres creadores de revistas de “las bellas artes”, mediante el cual transmiten lo que “ellos querían de las mujeres”, por lo tanto, es portador de los dogmas “normalizadores”. El discurso femenino, desarrollado por las mujeres, refiere al “deber ser” que se asumía por su condición femenina. Mientras, en tensión permanente, se encuentra el discurso feminista que enfatiza genealogías para referir a la emancipación. Emancipación, derechos civiles y políticos en el discurso de la revista dominicana Fémina … 283 Esta última praxis develada mediante el ejercicio intertextual (Kristeva, Julia, IC – Revista Científica de Información y Comunicación 19 (2022) ∙ pp. 279-294 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2022.I19.13 1978) permite la articulación de los “marcadores discursivos” necesarios para el estudio planteado. Tabla 1 El discurso feminista en el esquema fundacional de la comunicación Elemento de la comunicación Discurso «feminista» Sujeto emisor Mujer Referente Genealogía de mujeres Contexto Autonomía ↔ Emancipación Patria ↔ Hogar Voto ↔ Ciudadanía Canal Revista Código Doctrina/acción feminista Mensaje Emancipación de la mujer Sujeto receptor Mujer ↔ Hombre Fuente: Elaboración propia basado en Granillo (2014) y la sistematización de la revista Fémina (1922-1939). 2. Metodología Las sufragistas dominicanas tenían la disposición de alzar la “bandera blanca” [sus voces] (Fémina, 1926: 5, p.1) en la vindicación por el derecho al voto de las mujeres para convertirse en ciudadanas plenas y como manifestación de que las reformas que proponían engrandecerían a la sociedad desde una postura que no alteraría el “orden falocéntrico” establecido. Partiendo de este escenario, la pre- sente investigación ha aplicado una metodología que ha permitido auscultar 325 textos periodísticos registrados con un re-enfoque hemerocrítico (Kayser, 1979) con el objetivo de evidenciar la vinculación de la labor editorial del periodismo fe- minista con la agenda emancipadora y de derechos civiles y políticos coetáneos de la segunda ola feminista, principalmente, en Iberoamérica. Los artículos han sido escogidos entre más de cinco mil que componían el para entonces disperso corpus de estudio. El estudio ha seleccionado las unidades análisis que respon- dían por su tipología a los caso-tipo representativos (Madé Serrano, 2008) del 284 Elvira Lora Peña / Santiago Tejedor discurso feminista. De este modo, la investigación busca establecer el nivel de IC – Revista Científica de Información y Comunicación 19 (2022) ∙ pp. 279-294 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2022.I19.13 vinculación entre los ejes temáticos abordados en la revista Fémina, con los do- cumentos organizativos y reivindicativos del feminismo sufragista de Iberoamé- rica, Hispanoamérica y Estados Unidos. La elección de los 325 textos periodísticos abarca los 17 años de publicación de la revista, entre 1922 a 1939. En este sentido, el trabajo detecta un predomi- nio del género de opinión (con un total de 266). Este tipo de textos ha permitido estudiar si las pioneras del periodismo feminista dominicano ejercen derechos subjetivos mediante un registro textual argumentativo, al igual que sus coetá- neas iberoamericanas de la segunda ola (Suárez, 2014; Vera-Rojas, 2010, y Aran- go Keeth, 2002). Los registros estudiados analizan 30 textos con las tipologías de géneros informativos; mientras que los híbridos obtienen una representación total de 29. En definitiva, el estudio busca comprobar si, al ejercer la ciudadanía mediante la praxis de los géneros periodísticos de opinión, se posibilita inferir un acercamiento con la toma de conciencia feminista. Las unidades de análisis han sido valoradas con la finalidad de que cumplen con las características establecidas en la formulación conceptual del discurso feminista. Para ello, el trabajo ha construido «marcadores discursivos» a par- tir de las reformas difundidas y publicadas en la revista Fémina. Esta estrategia posibilita una aproximación a la perspectiva intertextual de la filóloga Kristeva (1978). Esta interacción textual, promovida por la intertextualidad, constituye un recurso del saber que permite a los estudios enfocados reconstruir la genealo- gía feminista y dotar de significantes a las agencias de las mujeres, precisa la catedrática Vallejo, Catherine (2015). Se trata de una metodología que “desde la apuesta social, política y filosófica (…) es un principio de subversión” (p. 190). Por otro lado, la aplicación de los postulados de la lingüista Kristeva al campo perio- dístico se resignifica en la lista de los temas tratados, aspecto que se identifica como “marcadores discursivos”, permitiendo valorar la intensidad con la cual se argumentaron las reformas sufragistas (Torre-Cantalapiedra, 2018). 3. Resultados A partir del estudio de 209 publicaciones y una praxis periodística de 17 años, en el último editorial de la revista «La consagración de Fémina» (Gómez Brea, 1939: 17), la directora explica que desde su primera edición los textos periodísticos, las poe- sías, los cuentos y otras ficciones, tenían la genuina intención de emancipar a las dominicanas a través del ejercicio del derecho subjetivo discursivo fundamentado en la conciencia adquirida sobre su rol como sujeto político e histórico, para enton- ces carente de las libertades y del reconocimiento del sistema de poder vigente. Emancipación, derechos civiles y políticos en el discurso de la revista dominicana Fémina … 285 Por tanto, el estudio permite señalar que la publicación formula una agenda IC – Revista Científica de Información y Comunicación 19 (2022) ∙ pp. 279-294 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2022.I19.13 temática, develada por los «marcadores discursivos», que enarbola y se articula con el programa de reformas del feminismo de la «segunda ola» (tab. 2). El feminismo de la «segunda ola» ha sido propugnado por diversos colecti- vos de mujeres a través del movimiento sufragista. Por ello, el trabajo enfatiza el énfasis con el cual precisa en su último editorial: «Poner a la mujer dominicana sujeta a los vínculos del feminismo que hoy está internacionalmente ligada» (Gó- mez Brea,1939: 17). En este escenario, se observa que estas demandas se producen incluso antes de aceptar la representación en la República Dominicana de la Liga In- ternacional de Mujeres Ibéricas e Hispanoamericanas, en 1923. Se trata de una dinámica que parece asumir intenciones de «comunicación espiritual» para «ampliar los conocimientos de las mujeres» (Arizmendi, 1923: 2, p.8). La publica- ción editorializa y argumenta desde 1922 alrededor de los siguientes marcadores discursivos: el derecho al voto, la igualdad entre hombres y mujeres, la defensa de la instrucción de la mujer en el Nivel Superior, las misiones del periodismo feminista, y las cualidades de mujer como necesarias y prioritarias para liberar- se de las opresiones. Además, publica perfiles sobre los prohombres y recuerda la capacidad de las féminas para asumir asuntos públicos trascendentales. A lo anterior se suma que, en estos textos, el hogar es referente, y se concibe como un espacio de genealogía y constante perfeccionamiento. Partiendo de ello, por tanto, el trabajo permite señalar que en la mesa editorial de la publicación se tienen saberes construidos del feminismo a la luz de los do- cumentos reformadores que también difundieron íntegros. Este aspecto quizás, sea fruto de las participaciones de las mujeres contra la intervención estadouni- dense que comienza en 1916 y de las influencias legadas por la Escuela Normal a través de lecturas de autoras y autores, tal como señala Veloz (1977). Sin embargo, se trata de un proceso vinculado al intercambio de conocimientos que ocurre en una ciudad puerto como San Pedro de Macorís, cuya naciente y próspera indus- tria de la caña permite que mujeres como María Luisa Angelis de Canino migre desde Puerto Rico y coloque su saber sufragista a la disposición de Fémina. Las condicionantes cosmopolitas e industriales en las que surge Fémina son permisibles para desarrollar intertextualidades discursivas con otras publicacio- nes y periodistas feministas, que evidencian el activismo asumido por las muje- res para obtener el derecho al voto y que el sufragismo sea proclamado como la doctrina de su liberación y autoposicionamiento. Concretamente, el estudio re- vela que un 16% de los 325 artículos que han sido estudiados abordan el marcador discursivo «feminismo» como eje temático. Por lo tanto, se convierte en un mar- cador discursivo de la emancipación y de los derechos civiles y políticos, muestra de la genuina vinculación con la agencia que propugnaba la emancipación. 286 Elvira Lora Peña / Santiago Tejedor Tabla 2 IC – Revista Científica de Información y Comunicación 19 (2022) ∙ pp. 279-294 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2022.I19.13 Aproximación a los «marcadores discursivos» de la emancipación y de los derechos civiles y políticos Propuesta de marcadores Articulación con las reformas sufragistas transnacionales discursivos Educación Está claramente establecido como el segundo objetivo de las “Bases y el plan general de organización de la Liga de Mujeres Ibéricas e Hispanoamericanas” (Arizmendi, 1923, 2:31). Igualdad de En el “Ideario feminista y algún aporte para la historia del feminismo derechos ante dominicano”, Mejía (1939) resalta como derechos reclamados la igualdad de la ley derechos ante la ley, que ya previamente en España, en 1906, de Burgos la proclamaba como la igualdad completa. Este marco discursivo también fue referenciado en el Congreso Feminista Mexicano (Alfau de Sala, 1924x: 2). Derechos La petición de estos derechos hacen referencia a la “maternidad” (Mejía, sexuales 1939); por igual, la maternidad y sus derechos integran las vindicaciones civiles del Congreso Feminista Mexicano (Alfau de Sala, 1924x: 2). Hogar Arizmendi (1923q: 2) precisa que una de las razones de ser de la Liga de Mujeres Ibéricas e Hispanoamericanas era instruir a las mujeres para “los trabajos en bien del hogar (…) para el mejor desempeño como [futuras] ciudadanas” (p.7). Matrimonio Las sufragistas advertían que urgía promover “iguales derechos que el marido (…) pueda ser tutora de los hijos o administrar los bienes o productos” (de Burgos, Carmen citada por Gómez Brea,1955). Divorcio Constituye una de las conquistas de la mujer moderna, precisa de Burgos, Carmen (1927). También es referido en el Congreso Feminista Mexicano (Alfau de Sala, 1924x: 2), dentro de las vindicaciones políticas. Guerra El movimiento sufragista fue contrario a la guerra y propugnó por el pacifismo. En el Ideario Feminista, Mejía (1939) precisa: “Para la mujer todos los derechos y también todos los deberes. Menos el de ir a la guerra” (p. 24). Protección a la De Burgos, Carmen escribió el material “Protección e higiene del niño” niñez (citada por Gómez Brea, 1955, p.21); y en las actas del Congreso Feminista Mexicano (Alfau de Sala, 1924x: 2) se estipulan derechos para los niños y niñas abandonados. Combatir la Las siete peticiones de la Cruzada de las mujeres españolas solicitaba: prostitución “Prohibir mediante ley la prostitución” (citada por Gómez Brea, 1955, p.20). Adulterio A partir de la novela “Artículo 438”, las mujeres organizadas en torno al sufragismo alertan sobre la desigualdad entre hombres y mujeres ante los casos de adulterio (de Burgos, citada por Gómez Brea, 1955, p.20). Emancipación, derechos civiles y políticos en el discurso de la revista dominicana Fémina … 287 IC – Revista Científica de Información y Comunicación 19 (2022) ∙ pp. 279-294 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2022.I19.13 Propuesta de marcadores Articulación con las reformas sufragistas transnacionales discursivos Paternidad La cuestión económica y moral motiva a las mujeres a realizar peticiones para “perseguir la paternidad, en amparo de la mujer y el niño” (de Burgos, citada por Gómez Brea, 1955, p.20). Trabajo – La profesionalización de las mujeres comienza a mediados del siglo XIX; no igualdad obstante, durante el siglo XX aún aparecen comentarios misóginos, jornadas salarial laborales extenuantes y mal pagas, y esto queda como revindicación de las sufragistas tanto referidas por Arizmendi, (1923, 2:31) y Alfau de Sala, (1924x: 2) Hijos e hijas Para la época existía una diferenciación entre hijos legítimos e ilegítimos; las mujeres exigieron que los códigos civiles fueran reformulados para establecer la igualdad de derechos Mejía (1939). Patria La mujer destaca como participante subjetiva de los procesos independentistas que se fraguaban (Arizmendi, 1923, 2:31) y en la definición de los Estados (Alfau de Sala, 1924x: 2) Condición El discurso feminista enarbola la identidad de la “mujer nueva” o “señoritas femenina profesoras” (Arizmendi, 1923, 2:31). Condición Este marcador discursivo descifra la referencia a los hombres en los textos masculina periodísticos (Arizmendi, 1923, 2:31). Prensa La categoría surge con un tipo de feminismo que promovía las acciones emancipadora feministas en la prensa, y que de Burgos, (1927) llama “feminismo profesional”. Fuente: Elaboración propia a partir de Arizmendi (1923, 2:31); de Burgos (1927); Alfau de Sala (1924x: 2) y Mejía (1939). Por otro lado, el trabajo permite señalar que, con un lustro de antelación, se había comenzado a vindicar otro de los marcadores de la emancipación: el de igualdad de derechos ante la ley; el cual se representa en 47 de los 325 textos pe- riodísticos encontrados en Fémina. En este sentido, aunque transcurren 12 años entre esta publicación y el momento en que a las mujeres dominicanas se les con- cede el derecho de organizar y participar en el «voto ensayo», en la reconstruc- ción de las narrativas emancipadoras de Fémina se detecta que las lectoras son autorizadas para acudir a las urnas por un prohombre, el maestro normal Francis- co Amiama Gómez, quien además pondera sus cualidades para ser ciudadanas: (...) Porque, debemos de convenir ya, en que jamás hemos pensado en cuanto es y vale, esa divina compañera nuestra modelo de madres y esposas; toda 288 Elvira Lora Peña / Santiago Tejedor llena de gracias; abnegada y varonil; y a veces: mejor CIUDADANA que lo he- IC – Revista Científica de Información y Comunicación 19 (2022) ∙ pp. 279-294 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2022.I19.13 mos sido nosotros cuando hemos pospuesto los intereses de la Patria. (...) (Amiama Gómez, 1924: 2, p.3). Este resultado invita a reflexionar sobre si esta expresión de Francisco Amiama Gómez impulsaría la valoración por la ciudadanía de las periodistas fe- ministas, y con esto las argumentaciones para más activismos sufragistas. El sub-marcador «ciudadanía», del marcador «igualdad de derechos ante la ley», es el que alcanza mayor presencia en los textos analizados, con 20 de los 47 artí- culos. De los documentos constitutivos a partir de los cuales se crearon los mar- cos discursivos, solo el Programa de Acción y Resoluciones del Congreso Femi- nista Mexicano (Alfau Sala, 1924) alude a ellos como «derechos de ciudadanía de la mujer», siendo el segundo punto de acción de emancipación política, después del voto. Las mexicanas aparecen consideradas como feministas progresistas o de avanzada («discutían tópicos de novedad, amor libre, ‘birth control’», relata Alfau de Sala, 1924: 2, p.6); que, además, solicitaban a su Gobierno: «Efectividad de los derechos de ciudadanía concedidos por la actual Constitución de la Repú- blica, y amplificación de aquellos», (Alfau de Sala, 1924: 2, p.7). Una de las tácticas que se constatan en la búsqueda de la identidad mujer en la praxis periodística desarrollada, que resultaba ser diferente al de la «gran prensa», es la recurrencia a los textos argumentativos para celebrar su agen- cia de permanencia y continuidad a favor de la causa de las mujeres. Para tales fines, al definir su línea política editorial como feminista, se recurre a unos de los «feminismos de acción», específicamente el profesional, descritos por de Burgos (1927). Por su parte, el marcador discursivo «prensa emancipadora» se revela a través de 40 textos, siendo el subindicador de «logros por el periodismo feminista», el de mayor incidencia. Como parte del discurso recurrente por las feministas de la época, el tópico de «educación» es constante. Concretamente, se le dedican 32 artículos de los 325. De este modo, se alcanza un 9,8% de representatividad. La presencia del tema denota los saberes que las pioneras del periodismo feminista heredan y comparten de las mujeres literatas; así como la abogacía «por la ilustración de la mujer como respuesta para contrarrestar y subvertir el estado de subordina- ción en la que se encontraba su género» (Arango Keeth, 2002, p. 384). Además, la educación aparece formulado en todos los documentos de reformas para alcanzar la emancipación civil. En esta dirección, Arizmendi (1923: 2) plantea la «educación científica para las mujeres» y el desarrollo de «actividades edu- cativas» a través de comités de mujeres; aspecto ligado a que las feministas mexicanas apoyan «el fomento de las escuelas industriales» (Alfau de Sala, 1924: 2, p.7). Emancipación, derechos civiles y políticos en el discurso de la revista dominicana Fémina … 289 El marcador discursivo «condición femenina», a través del cual se describe IC – Revista Científica de Información y Comunicación 19 (2022) ∙ pp. 279-294 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2022.I19.13 a la «nueva mujer» (Vera-Rojas, 2010), comparte la cantidad de referencialidades con el de «educación», lo cual denota la formulación de un programa formativo centrado en las diferencias de ser mujer. Este aspecto evidencia que en las pá- ginas de Fémina se logra lo indicado por Irigaray (1992): «representar y celebrar religiosamente la concepción, el nacimiento, la infancia, la adolescencia y las bodas de mujeres» (p.23). Arizmendi (1923: 2) plantea que esta «nueva mujer» trascienda de la estética de la sublimidad a la ética de la comunidad. De los 25 textos que responden al marcador discursivo «patria», en 16 de ellos el estudio detecta que prevalece esta voz de las mujeres en plena disposi- ción de colaborar para el rescate que se habían planteado previamente durante las manifestaciones públicas contra el intervencionismo. Aunque con silencios a partir de 1928, este marcador se manifiesta en 1935 desde el abordaje de la problemática fronteriza entre la República Dominicana y Haití, tema del cual ya se habían manifestado en 1924. El marcador discursivo «trabajo e igualdad salarial» está presente en la agen- da de la emancipación en 18 textos periodísticos, lo que representa un 5,5% de la totalidad. El documento resultante del Congreso Feminista Mexicano de 1924 (Alfau de Sala,1924:2) hace hincapié en la emancipación económica a través del trabajo y proclama desde la igualdad salarial hasta la conformación de gremios; mientras que, una de las propuestas legislativas que constan en el ideario de Mejía Solière, Abigaíl (1939) es la del negociado del trabajo de la mujer. No obstante, las féminas periodistas reconocen –desde su condición feme- nina y en coherencia con su genealogía– al «hogar» (tildado de espacio privado), lo que se manifiesta en 5,2% de los marcadores discursivos sistematizados. En la lectura de estos 17 textos, el sentido que los impulsa es la referencia al hogar como espacio donde construyen y continuarían construyendo desde antaño a la patria; un lugar de repercusión directa en los sitios de toma de decisiones. En tanto, los hombres públicos, los hombres de la patria, provienen de un hogar; el sitio en que las mujeres observan el «medio ambiente social» y proponen sus mejoras. El estudio detecta que en estas textualidades es donde más se ahínca una aproximación a uno de los elementos de lo que posteriormente el feminismo académico articula como feminismo de la diferencia. Por su parte, Irigaray (1992) plantea la vigencia de «Hestia divinidad femenina encargada de guardar la llama del hogar. Es decir, lo divino se encuentra en la casa, y es la mujer quien lo guar- da. Y, las madres lo transmiten a las hijas» (p. 16). Para el hogar, las reformas de la «segunda ola» del feminismo plantean una emancipación política que les permite tanto la administración plena de los bie- nes, como de las personas –especialmente los hijos y las hijas– lo que correspon- de a que el sub-marcador discursivo de mayor recurrencia sea su «perfecciona- 290 Elvira Lora Peña / Santiago Tejedor miento», entendiendo este término como administración y gestión dentro de la IC – Revista Científica de Información y Comunicación 19 (2022) ∙ pp. 279-294 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2022.I19.13 ética feminista, o estar en condiciones igualitarias, como las que se permite la expresión autoritaria del editorial prescriptivo de Gómez Brea (1924: 3), titulado «El conflicto del comercio»: Y preguntarán muchos: ¿Por qué las mujeres se ocupan de tratar asuntos que tan distanciados están de las cuestiones literarias y de su femenina ma- nera de sentir y de pensar? Pues sencilla y lógicamente, porque la mujer en el hogar siente de manera muy directa las consecuencias de esta gran crisis, cuando el marido no ha podido entrar al hogar la peseta que ha de poner en la boca de sus hijos el tan necesario pedazo de pan. (...) (p. 1). Las mujeres y hombres que conforman la mesa de redacción de la revista, así como sus colaboradoras y colaboradores, si bien nacen antes del período de «en- tre guerras»7 lo viven en adultez, pese a estar establecidos y provenir mayormen- te de Las Américas. Además, en Latinoamérica se producen manifestaciones bélicas expresadas en los conflictos de final del colonialismo y en la oposición a un creciente imperialismo, las contiendas entre naciones hispanohablantes, y las luchas internas del partidarismo y caudillismo. Este contexto, sumado a que el discurso de la «segunda ola» del feminismo asume el pacifismo, es posible ex- plicar el resultado que indica que el marcador «guerra» se sitúa en un 4% en esta agenda, cuyos documentos referenciados demandan una emancipación política que la «aboliera» y «acabara con el militarismo» (Alfau de Sala, 1924:2). Al descalificar el discurso antibélico y recurrir estrategias pacifistas (el sub-marcador más tratado en el indicador «guerra») se demuestra que el espa- cio público y la agenda política masculina dejan de ser diálogo exclusivo de su universo androcéntrico y son subvertidos por el «discurso feminista», que tam- bién toma como eje temático la «condición masculina», específicamente en el ámbito de las cualidades que permiten idealizar a los hombres, tal como revelan 11 textos periodísticos. Las féminas comparten la convicción de Smester (1929) de que «honrar y glorificar a los varones esclarecidos es una modalidad del patrio amor». Por igual, Arizmendi (1923q: 2) incide en que la alianza con los hombres constituye una clara estrategia para difundir el feminismo. La protección de la niñez es una demanda de emancipación civil que aparece en los programas de reformas y que permite establecer la propuesta de combate a las desigualdades que se proponía el feminismo desde su «segunda ola». Al culminar el Congreso Feminista Mexicano (Alfau de Sala, 1924:2), se insiste en la «protección de niños abandonados»; mientras que una de las tres legislaciones 7. Este comprende desde noviembre de 1918 y septiembre de 1939. Emancipación, derechos civiles y políticos en el discurso de la revista dominicana Fémina … 291 que enarbola Acción Feminista Dominicana es la Ley de Protección a la Infancia IC – Revista Científica de Información y Comunicación 19 (2022) ∙ pp. 279-294 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2022.I19.13 (Mejía Solière, 1939). Como marcador discursivo abordado en Fémina, la protección de la niñez al- canza 4% de representación. Dentro de este, constituye el discurso referente al rol de las madres ante la desprotección. Es el submarcador de mayor abordaje, de acuerdo a lo que se evidencia en 1927. Este tópico se aborda con el discurso feminista, a raíz de la apertura de la que podría ser considerada como la primera clínica para la atención de las mujeres, las niñas y los niños: «La casa de la ma- ternidad», agencia concebida por la doctora Evangelina Rodríguez, pionera de la medicina de la República Dominicana. El marcador «matrimonio» obtiene una representatividad del 2,5%, puesto que se categoriza en ocho textos, hallándose el primero mediado por este eje, también en 1927. Las reformas de la «segunda ola» del feminismo propugnan su emancipación civil en procura de legitimar las opresiones normalizadas y que ponen en riesgo las vidas de las mujeres (en caso de ser encontradas en un acto de infidelidad), provocan la condición de descendientes ilegítimos y hasta se convierten en una limitante para ejercer la ciudadanía (se pierde la nacionalidad al casarse con un hombre extranjero); por lo que las dominicanas proponen la creación de legislaciones que facilitaran los casamientos (Mejía Solière, 1939); las españolas exigen la protección ante matrimonios no efectuados y la repara- ción de la honra (de Burgos citada por Gómez Brea,1955). Con 2,2 % de representación, el indicador «acciones afirmativas» se registra desde 1926 a 1939, con propuestas de inclusión en espacios y escenarios a los que se le dificultaría incidir a las féminas sin un empuje legal. Estas considera- ciones abarcan desde experimentos para que la fórmula de la juventud también las beneficie, la admisión de la mujer como ser racional y su participación en los cargos públicos; hasta reformas que se evidencian como una emancipación pro- pia, amparadas en los programas de la «segunda ola» que difundían las formula- ciones pioneras de discriminación positiva. Estas transformaciones son fruto de la praxis periodística de la mesa de redacción de la revista Fémina. Aunque el indicador «derechos sexuales» apenas obtiene un 1,6 %, resulta relevante que tres de los cuatro artículos se refieran al sub-marcador «aborto», puesto que la investigación que la doctora Delta Gutiérrez Pereyra presenta en el Segundo Congreso Médico Dominicano, es publicada en tres partes en 1936. Esta modalidad, la de publicar investigaciones científicas referentes a temas que generan suspicacias entre los contradestinatarios, es una estrategia que permite dotar de carácter y de racionalidad argumentativa a los planteamien- tos feministas. Además, se trata igualmente de una vía utilizada para abordar el marcador «divorcio» en 1936. Este asunto apenas suma dos textos, lo cual repre- senta 0,6% del conjunto analizado. A diferencia de los derechos sexuales, que no 292 Elvira Lora Peña / Santiago Tejedor se consignan en los programas de emancipación estudiados, las leyes a favor del IC – Revista Científica de Información y Comunicación 19 (2022) ∙ pp. 279-294 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2022.I19.13 divorcio sí son propuestas por las feministas mexicanas e integran las propues- tas de reformas a los códigos realizados por la AFD (Mejía Soliere, 1939), a fin de mejorar la situación civil de las dominicanas. En el «discurso feminista» estudiado se presenta el indicador «hijos e hi- jas», con representatividad de 0,6%. En este sentido, es posible señalar que, desde 1906, se solicita en el documento de «La Cruzada de las mujeres españo- las» (Gómez Brea, 1955), la desaparición de la distinción entre hijos legítimos e ilegítimos. Esta, que está catalogada en el orden de emancipación civil; Fémina lo aborda en 1931 y 1932. De igual modo, en este ejercicio de dotar de sujeto histó- rico a la memoria de las dominicanas, se encuentra un texto que permite señalar que el marcador discursivo «combatir la prostitución» es abordado, lo cual suma el 0,3%. Por su parte, los marcadores discursivos «adulterio» y «paternidad» no fueron encontrados en los registros de Fémina disponibles, por lo cual no son contemplados en esta reconfiguración intertextual para la historia de ellas. 4. Conclusiones Estudios previos sobre las mujeres y su participación en espacios donde las le- tras toman terreno público se han centrado, principalmente, en la autoría de la producción o en las féminas como referentes (Quispe-Agnoli, 2016; Vallejo, 2015). Por igual, también se han realizado importantes taxonomías de la escritura de mujeres en los medios de los siglos XIX y XX, principalmente de revistas (Ve- ra-Rojas, 2010; Suárez, 2014). Sin embargo, al auscultar textos periodísticos para demostrar cómo se di- funden en estos el discurso feminista, se ha requerido de la reconstrucción del contexto que además de compilar la producción y la autoría, se hilvana con la tematización mediante «marcadores discursivos» documentados a partir de las bases constitutivas de las organizaciones feministas coetáneas que vindican los derechos civiles y políticos, mediante el ejercicio intertextual (Kristeva, 1978). En este sentido, los marcadores discursivos de la emancipación y de los derechos civiles y políticos se convierten en las estrategias que resignifican las vindica- ciones y, en el caso de la República Dominicana, demuestran las luchas previas que conllevaron al posterior otorgamiento del derecho al voto. En la revista Fémina (1922-1939), en la que maestras, escritoras y poetas, científicas, cuidadoras del hogar y amas de casa, abogadas, políticas y diplomá- ticas, lectoras y artistas de la plástica, subjetivaron, mediante el discurso femi- nista, las reformas que auguraba el sufragismo, los marcadores discursivos de la emancipación y de los derechos civiles y político permiten reconstruir la “Historia Emancipación, derechos civiles y políticos en el discurso de la revista dominicana Fémina … 293 de Ellas” (Wallach Scott, 2008) desde una perspectiva que contribuye a derribar IC – Revista Científica de Información y Comunicación 19 (2022) ∙ pp. 279-294 ∙ E-ISSN: 2173-1071 ∙ https://dx.doi.org/10.12795/IC.2022.I19.13 las metáforas del silencio, sobre todo que la conquista de ser ciudadanas fue concesión un régimen dictatorial. Esta investigación ha permitido revelar el péndulo del tiempo del estado de los derechos civiles y políticos de las dominicanas a partir de las vindicaciones sufragistas, en tanto que aún algunos están pendientes y constituyen deudas históricas. Además, el estudio ha posibilitado el acceso a referentes para el ejer- cicio de la praxis periodística feminista en la actualidad, sobre todo en platafor- mas digitales, donde se desarrollan intensos activismos que pueden ser auscul- tado a partir de los marcadores discursivos a los cuales recurren. 5. Bibliografía Alfau de Sala, Monna (circa de 1924). Programa de acción y resoluciones del Congreso Fe- minista Mexicano. Fémina, 2, 6-7. Amiama Gómez, Francisco. (15 de marzo de 1924). La evolución feminista en Santo Domin- go, la nueva política del urbanismo nacional. Fémina, 2(39), 3. Arango Keeth, Fanny. (2002). Del ángel del hogar a la obrera del pensamiento. 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