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MVM, LA GÉNESIS DE UN PERIODISTA // LAS ENTREVISTAS
Un 'plumilla' entre grandes plumas

• Vázquez Montalbán desempolvó en la 'Soli' el género, con el que desató su pasión por la literatura

Alguien se atrevería hoy a asistir a un desfile de moda y abordar allí a una joven escritora en ciernes de la nobleza que acaba de publicar su segundo poemario y preguntarle de sopetón: "¿Te ha ayudado mucho en la vida el ser nieta de quien eres?" Probablemente no. Aunque Manuel Vázquez Montalbán lo hace el 30 de septiembre de 1960, en su primera entrevista para la Soli, a tres columnas y con dos fotografías, una de ellas junto a la entrevistada, una Natalia Figueroa de 21 años, los mismos que el periodista. El reportero desempolva así un género poco explotado hasta la fecha por el rotativo y da rienda suelta a su pasión por la literatura, que en un año le llevará a entrevistar, entre otros, a Juan Marsé, Camilo José Cela y Carlos Barral.
Sin pelos en la lengua y mucha ironía, Vázquez Montalbán alterna el tuteo y el usted --según le merece el entrevistado--, el fiel retrato del personaje y la batería de preguntas incisivas, así como las valoraciones personales. Figueroa, por ejemplo, que "tiene el diploma de secretaria y ayuda a su padre, colaborador asiduo de Abc", y que dos días por semana "ayuda en las tareas de una guardería infantil", es interpelada con un "¿Vas con espíritu de Beneficiencia?" Y ante la negativa de la joven, que aún no salía con Raphael, insiste: "¿Te molestaría que desaparecieran los niños pobres y sucios, porque te verías privada del goce de serles útiles?"
A pesar de la sorna, ni los censores ni la propia entrevistada advierten nada extraño, y el reportero remata su trabajo dedicándole un cumplido con unos versos de Juan Ramón Jiménez ("Aunque tú no lo sabes / tú ya eres...").
Con otro talante, y de usted, Vázquez Montalbán se acerca a Camilo José Cela: "Tuvo la virtud de recrear la vida de nuestro pueblo en sus mejores páginas de anclado testigo ciudadano o de andariego tierras abiertas", escribe. El encuentro con Cela, que viste pijama según la foto, se produce en el hotel Arycasa. El motivo, la entrega a sendas editoriales de Cuatro retratos del 98, la segunda serie de Los viejos amigos y el tomo primero de sus Obras completas.
Al reportero le interesa hablar de la situación de la novela en España --un tema que saldrá en posteriores entrevistas-- y le plantea un asunto tabú respecto a sus libros de viajes: dicen que extrae los datos de los lugares "de anuarios de municipios". Lejos de molestarse, cuatro meses después Cela llegará incluso a utilizar el bolígrafo del reportero para firmar ejemplares de sus Cuatro retratos... en la presentación de la Casa del Libro.

SERIES Y CONTRAPORTADAS
Curtido por estos trabajos y otros como la entrevista a Gonzalo Torrente Malvido --finalista del Nadal de 1961 con Hombres varados--, convierte el género en series. La primera data del 3 al 5 de febrero de 1961 y trata sobre la presentación en la galería Syra del libro Castilla, con textos de Miguel Delibes ("uno de los pocos escritores españoles que ha podido imponer su calidad, al margen de los cenáculos madrileños"), prólogo de Pedro Laín Entralgo (de quien supo "a raíz de una conferencia pronunciada en el Aula Magna" de la UB) y el grabador Jaume Pla. Con los réditos de este trabajo, y cada vez más cómodo, el joven periodista ocupa por primera vez la contra de la Soli el mismo mes con el reportaje ¿Están en crisis los premios literarios?, de siete entregas. Como pretexto toma unas declaraciones del editor Carlos Barral, que, en la presentación de Encerrados con un solo juguete, finalista del Biblioteca Breve, afirma que hay que sustituir el sistema de producción literario: los premios. Aunque Montalbán coincide con él ("basta echar una ojeada a la temática de la novela española que concurre a los premios; temática toda ella pequeño-burguesa, de interés minoritario y para estar por casa"), no duda en consultar otras voces, como la del escritor Lorenzo Gomis y el editor de Planeta José Manuel Lara, quien le espeta que "Barral ha dicho eso porque su premio ha fracasado".
Además de estas series, también será contraportada una larga entrevista (cinco días) con el rumano Vintila Horia, ganador del Goncourt de 1960 con Dios ha nacido en el exilio, y en julio aparece una última serie, de seis artículos, a raíz de la muerte de Hemingway, donde MVM constata --a juzgar por el manejo documental y las entrevistas a la traductora en italiano del autor Myriam Sumbulovich, y a conocedores de su obra como Cela y el catedrático Carlos Rojas-- el largo trecho recorrido en tan sólo nueve meses de entrevistas en la Soli.


Noticia publicada en la página 004 de la edición de Viernes, 24 de octubre de 2003 de Libros.