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MVM, LA GÉNESIS DE UN PERIODISTA // EN LAS PÁGINAS DE 'LETRAS'
Joven pero con afilado bisturí

• El periodista también demostró sus dotes como crítico literario
 

Una vez cada dos semanas, o cada tres, o cada cuatro, Solidaridad Nacional dedicaba una de sus entre 12 y 16 páginas a la crítica de libros. El espacio collage se llamaba Letras y en él firmaban, entre otros, Aurora Díaz-Plaja y el catedrático de Literatura Carlos Rojas. Entre las reseñas y la lista de libros recibidos, el 24 de noviembre de 1960 se cuela un crítico debutante: Manuel Vázquez Montalbán.
Y lo hace a lo grande, con el premio Goncourt de 1960, el Dios ha nacido en el exilio del rumano Vintila Horia, que más tarde renunció al galardón acusado de supuesto comportamiento filonazi. Una oportunidad que el joven periodista no desaprovechó para demostrar que era capaz de tocar un palo más, que además de los reportajes, las entrevistas y las series históricas, tenía suficiente bagaje cultural para diseccionar a Horia y a quien hiciera falta.
Por eso, su primera crítica es ante todo demostrativa (demuestra que conoce al autor: "Vintila Horia paseó su quehacer intelectual por los Madriles, hasta hace muy poco; para ser exactos, dos meses"; que conoce a los clásicos: "ha recreado el mito de Ovidio, el poeta desterrado al Ponto Euxino en el siglo I"), y tiene un gran afán explicativo para los lectores, a los que llama "amigos".
Un mes después encarará el reto, más seguro, del ensayo El sistema estético de Camilo José Cela, de la profesora afincada en EEUU Olga Prjevalinski. Tan cómodo se siente y tanto conoce la obra de Cela --a quien entrevistaría días después-- que le pasa el rastrillo a la crítica que acusa al autor de padecer de "antítesis, reiteración, adjetivación y pluralidades cuantitativas". A lo que él responde: "No creo que sea más útil la gramática que la sociología a la hora de enjuiciar una obra literaria".
Por eso cree "trascendental" el valor social de Caminando por las Hurdes, la obra de Antonio Ferres y Armando López que cae en sus manos en enero de 1961: "Es criminal --afirma-- operar las soluciones de España sobre un tablero, sin conocimientos directos de la viva realidad en la que se desenvuelve nuestro pueblo" y además, dice desde la sección de Letras, "es posible el diálogo entre los que saben y los que no, en el marco de la mutua honradez".


Noticia publicada en la página 004 de la edición de Viernes, 24 de octubre de 2003 de Libros.