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MVM, LA GÉNESIS DE UN PERIODISTA
El guerrillero y el escritor obrero

• Una entrevista del veinteañero Vázquez Montalbán al autor novel Juan Marsé fue el inicio de su amistad

El novelista obrero Juan Marsé, casi tan joven como él y muy alejado de la corriente literaria del momento, era perfecto para el debutante Manuel Vázquez Montalbán, de 21 años, que, desde el primer día, hacía sólo cuatro meses, había convertido su incipiente carrera periodística en un audaz y sutil pulso en las mismas páginas del franquismo. "Yo buscaba valores culturales heterodoxos filtrables por las relajadas defensas de Solidaridad Nacional", recordó el periodista-guerrillero años después al hablar de la entrevista al novelista-joyero (La memoria de Marsé, en Nuevas tardes con Marsé, Nausicaa). Un compañero universitario, el hoy historiador Miquel Barceló, señaló a Marsé --finalista del Biblioteca Breve de 1960 con una primera novela distinta, Encerrados con un solo juguete-- como objetivo periodístico. Era una entrevista en potencia, o sea, tres folios, o sea, 150 pesetas.
"Yo vivía aún en casa de mis padres, en la calle de Martí, 104. Así fue como nos conocimos", recuerda estos días grises Marsé, olvidando que la semana antes de esa conversación el periodista había publicado, en el mismo diario, una reseña de la presentación de la novela en los locales de Seix Barral, donde se cruzaron pocas palabras. "Juan Marsé es un joven de 27 años de edad, no muy locuaz y algo cohibido entre la algarabía de conversaciones inteligentes que espesaban, aún más si cabe, el ambiente del local". (26 de noviembre de 1960).
Vázquez Montalbán ratificará esa parquedad del entrevistado el 2 de diciembre siguiente, a pesar del trato de tú, que contrastará con la longitud de sus intencionadas preguntas. Sorprende su prematura brillantez: el quiebro en los titulares (hábil el subtítulo, al jugar con la dualidad de oficios); preguntas lejos de los tópicos del periodismo de la época, sacando punta a lo que insinúa más que dice Marsé ("¿Reivindicas el papel del escritor como conciencia moral de la sociedad?"); toques de erudición (Nietzsche); un desmenuzamiento certero de la novela; una ironía que irá a más con los años; una voluntad de estilo que pagará el coñac; una documentación precisa como mandan los cánones... Marsé habló con la novela; Vázquez Montalbán, con la entrevista. Dos genios en la veintena acababan de encontrarse.


Noticia publicada en la página 005 de la edición de Viernes, 24 de octubre de 2003 de Libros.