mmm UNIVERSITAT DE BARCELONA X E Csa«a. Si*. » w l Á MARÍA DEL * J^J DESCRIPCIÓN DEL ESCORIAL. 3 "*--**- ** 360,;O DESCRIPCIÓN DEL MONASTERIO Y PALACIO CASA DEL PJISCIPI, tai notable que encierra bajo ti aipecto hiitári- to, literario y artitlieo et Real &Ú* 3et ¿tcex'.J, : uso Je ¡os viagtroi } MAS H ID! 1843. itL' esc origen nacieron las descripciones de los V\\ Sigüemu, Santos y Jiménez, In que liixo l'otiz eti sus viajes, y la publicada el año 1820 por el P. Bermejo, monje, como los . Irt-s primeros, da la cusa, Pero estos trabajo* han caducado ya pur la sucesión de los tiem- pos y por las variaciones que ha sufrido el Ksorial en los últimos años, y era preciso rectiíiciirloa y presentarlos do tunneru que fuesen úliles, en lugar de embarazosos, co- mo lo son uliora. Tal ha sido nuestro objeto; el cuiditdo con que liemos visto los descrip- ciones anteriores, con especialidad la mejor de dii¡s, que es I i primitiva del P. Sigiienwi, < unidu ú nuestra pasión por el real sitio de Sun Lorenzo • que nos ll¿ llevado y lleva a visíUrle muchns veces en el püo, son en cierto modo una prendu de seguridad paro los viajeros, de que Imitarán en un lomo reducido y manejable, cuantos datos liislóritos, literarios y artísticos pueden apetecerse en una obra de esta d por desasirse del vineulo común, y una cclebridatl jobre todo, una celebridad que ríft era muy ftirtl de Con- seguir, por mas que fucseiiublc y honroso el emprenderlo. __ . Abrumadora fue, preciso es repetirlo, la herencia de gloria y de poder que ?ino * re- posar, por la renuncia de su "angurto pudre, sobre los juveniles hombros de ; Felipe, i No se mostró este sin embargo, ni escaso de ánimos ni diStiil de fuerins pnni sostenerla, . , • ;• Se pendró muy luego de que era necesa- rio un brozo de hierro y un Cetro de acoro poní regir la España del siglo X V I , aquella Kspaña preñado de sedición y turbulencias, nquclla España de^parniniíida ú l¡i ventura ]>or ambos continentes. El laclo y. la previ, sion del hombre político, la severidad y ln ri- ftider de un carácter inflexible, han sido ta- chado* de despotismo y tiranta por menguan dos ¡censores que mirón los hochos mas de bul. to en nuestra historia , con un lente turbio y Talan;, ron un lente teñido del color revelucio- narío del siglo XIX. ¡Cuando se hoyan hun- dido en el poKo ÚV la vulgaridad esos pig- meo?., cunndohnyiín'dewipnrecido ron ellos su censurn y sus impngfíncionesv el nombre POIÍ losnl de Fdlpe II se'nlinrA todavía, como ?é alza lioy.^obre In9 miserias españolas, rodea- : do de adiTíirncion y de'respeto t liiiiuguróíe gallardamente su rcinailo en Snii O»í!:'ltn. El hijo de Carlos. I ciño A .su frente en'esta celebre batalla el primer, lau- rel de lii > ¡duria: ulli m'ibiú su corona el liüiitismo dü ]¡i glutia militar. Era d b de Sun Lorenzo (1); y el piudoso monarca, luego que (I) tO de »gMl Je r, i crio i.> , qi.f a brit<) JcsJt r 1 lotices aquella ¡iUa r o bu alee i il 4 ilespui-*por vti-31 1 Gl rniprr.idof , <]iii* ^¡;un vn intlícatlo t muriú i-I *So 1 5 S i , , . , l •uoi.itl.'rio Je Y u i l t , al a j e - nar rl pOslror la victoria oliUf nída rn San Qoinltn f y |>oi' la devoción uArticu* lar t\w. prol'nó disd* «u íi.lanci» á rile ilustre manir «pañol, ToJ.i.i rsloj cirrunílaiiciai, y la cnit*a rio la arden Je San Gnónímo, se lur» iu la Car- la de fun dativa quu mu lia parce i Jo kicn copia c en ctnntó s r.fnrr i PÍIQJ parlicuUru. e «i Rpcoiim-iHido Ini mnilioi y craridíi lwnffi- cios rjii,-de Hit.», nufsh-o Si ñor am-mos i-rci&do, y c(du ilia irrebiinas.,,. trniviiilo >siruiiruo fui i lebres arUfiets nacionales y eslranjeros, y nüi wvcn cu sus obras partí estudio y modelo de los siglos posleriorcs, y como testimonio de la piedad y esplendida mu ni licencia del monar- ca fundador, SÍ queréis conocer menos con rusamente que en tos pálidos reflejos di) In historia el po- derío (leai>.,.. Por b» cu»ln crtr.iidrral-inMPS fumliirnos y edificamos el nuin»- del E>ror n la diocvtt y ariobispado do Tole- ,1o; l-l CNlal í»,taraos i á,-¿¡&.icíon y. i i t noriibre ilrl bienal cuácicirtn y diuooíoH (cuemui, j le tuuo clí«pcrld< >r y rpy mi scüoe.» 1.S bosquejan lo que valen en obras lan atrevidas y rtiiigtíílkas; : •• : >/ • Si ufpirnis íi Cormnr un concepto cabnl y luminoso del linimo y carácter nVaqviel 'prin- cipe * si pretendéis conocer ni liouibrc singu- lar, H quien Ihmnroii sits Pnornifyií el Demo- nio del Mediodía, y sus apasionados el Pruden- te, si anheláis tener una1 iile¡i flpifixrnuid.i de atiuel estudiítn profundo y de aquel grnn po- lítico, wbve cuyos netos hi (leimmadft todo» ¡*us hieles'la cMumnin , y In envidin su.« inaí Teos coloridos, ¡d al K^corinl, lijsd viiéstrií atención en H(|uel moríumentó íCfculnr ,' j* en el veréis ésffolpidas' susfafcionesiy oslirCeados los áéntirtiientos He su coirón ly los doítettos •Jtí su ünimo con mus vpriltid qne^-éir los lt*HI¡f simoS'íetrhtós'de I'iinloj;i ( y que-en lo> jifiw- sionodos1 renglones de los lintigilos" y modernai escritores. • . ! ; • • • . .. ,• • • Los rasgos o carürlíres mas 'Principales (leí hitonffstCTio del lisroridl son ki llant«a y- Hiagestad sin tousto ni .artiiinerlimieiitíi» l a n w HgiOiíiíad mas punr, )a sevcHftsii, la miHiiii- fOlf-a-dél cHslinniímfj, el sello do Ins ^conHepb ciones siitfHmes y ; etermí, «n rimntn. enhen «erlo !ns éonrelirtonea de Itv» linmlnes. Kstas fueTofl ttitnliiftn las ilolds del'monaffii. • " •'" 1 Felipe I I - érn {fraude 'foit ía grnndrao do la sencillez, Tdiginío sin liipotriiMAj MVÍTO IIMID W;*aT ton'(os iittdH ilc «na dunaia iivs 14 flexible y sistemática (¡gran doto de rey en tiempos de facciones y resueltas!), Irislo y melancólico cual cumplía al personoge en cu- yo oibeía bulleron los destinos de mi pueblo que no quería nbiiicnr ln dominación moral del mundo, profundamente pensador, en fut, y dotado de esquirla precisión y alta pruden- cio. 1.a fosleridad, no por ¡ngrulilud, sino por desalíenlo, ha dejado de Inv.uilor eslátua^ á aquel rey; ¡ y cual pudiera iguulat á la es- Utuo jigniite&ca que él mismo liUo lubror mi San Lorenzo! LJI construcción de aquella inmensa mole, notable por la belleza, de sus lineas, por laar- moníii de sus proporciones, por la igualdad, geolileza y buetia labor de tudas SUR parles, por la idea sublime, la insplrmiui) íntima, l,i manera da vidn e»pir¡tuul y miíteriwn, la mens divinlor que la anima en medio de Li ¡nmovilidad y del silencio que de lodos huios la circuyen, ero romo un objelo de solfiz y du reposo para aquel gran nríndpe. Siempre que los árlitios negoiios del Espi- do le daban el mos leve respiro, se refugiaba en el desierto donde se alza el Escorial nuiges- tuoso con la íolednd del aislamiento; roas be. lio por lo mismo que ningún otro objeto dis- trae o! espectador de In profunda contempla- ción de su belleza, Alli se tu i liga bu n lu amar- gura de sus cu ¡las como pudre y «I M>bn ra ^na vasta planta. <1) El rral sitio dp San Lnnnto tHÍ jilujdo i luí 40 grado* y 35 minuloiitf latítuJ «elnklrio- iial, y 3Q m¡inito.i di- UunüiiJ oreiJflital tlrl tne- liiliauo U MaJrid. nina mi corto Vrwtio de i> U villa iKl Escorial que ilió nombre al mmiattirio, dos Ivftuji ilr Guadarrama , sii'tc de Madrid por i'l camino ordinario , y \& iuil% la siírríi,-Jo-; enníos reco-1 gídos*n dos rohiislos prewis de sillería, dun caudal ftbundanle pnra elriogo. í^síirre»,aDlu qoe iinpctuoRcJ3 ií ¡ncíViinvIo.1', -íolirc lorio los de'I'otiicnto f|iic soplnnTOFJBna-violüridn'cx-1 (ruorditmriit, mu puros y suiit'll~ dómb'Se'liVS sCntidris pAibras del piadoso liia- loriüdor de 1¡I orden de Sun Gerónimo, p r í - T, ero los provijó á elfos c(e socorro y abrigo, Lne < sí ntí.síiio tle aposento. i ¿SíiLcis iiuú .lüevenciones hacía «se mo- j mientras a ios inieuees proletarios se les a(cndia con estn proligidñd y esmero de beneficencia j. qurreis.sirbercítmoceie.bi'aba el m i t o , cómo vj\ja miucl príncipe, cuj*asobejfT iiia y orgullo dcsíiguniisy exageréis, ,en vlde- snm'paro y en la folfdad ién- 19 recomendables ile sincera devoción y de Iiu- miliJínl prorunda, cabiii dar bulto y realce á una ideu tan altn y con tanta felicidad llevada h cimol La arciuitectura, la pintura, la escultura, todas las bellas nrlcs se afanaron como á por- fía por embellecer y dar suntuosidad á el so- Iterbio edificio, que en destinos contrarios, fue palacio magnífico ú loa reyes y albergue peni Imite a solitarios. Ln arquitectura dignamente personificada en Juan Bautista de Toludo, Juan de Herrera y F. Antonio de Villacaslin, desplegó Bilí pn- ra honor del pueblo español todas las galas de BU poder y el tesoro de todos sus recursos. P e - netrados aquellos célebres erllfices de que la belleza mística en nada se parece á la belleza terrena, de que las arles religiosas difieren grandemente de las artes paganas, dejaron cu •lose en aquella pobre Aquella idea tan alia i ü ib a de 1* órico di S u Gcr.i.im 20 ms obras pruebas irrecusables de esta verdad eterna. En efecto, la religión cristiana tiene un artepropio suyo, un arte que habla -el len- guaje de la fe a la imaginaeioh y o los senti- dos dtt los fieles, un arte que-ha llevado siem- pre 'el Sello de su otiginolidad, aunque hayan variado los géneros de arquitectura» desde lai humildes Basílicas de las primeras centurias, hasta las bellísimas catedrales gálicas* edifica- das durante los siglos XIII y XIV en toda Europa. Los rasgos y los caracteres del arle, en cnanto so consagra a !a representación del cristianismo, deben ser la pureza, la sencilla, !LÍ dignidad, lü elevación moral, únicos que cuadran bien a la sublimidad de sus misterios y A la inmortalidad de su destino. Pero no basta que el artífice sepa, es pre- ciso que ademas de saber, crva; el talento sin la fe deja rnnncas é imperfectas lns obras reli- giosas, lié ahí la raion porque en la edad me- dia se edificaron esas ¡^kistos admirables,ho- nor y orgullo del catolicismo; he ahí la razón porque en nuestros tiempos, en estos tiempos « hay un templo que abra- in en sf toda!) las condiciones y hasta los últi- mos ápices de la religiosidad y del culto. La arquitectura de la edad media con sus filigra- nas y ojivas, con sus caladas ahujiis que pare- cen elevarse por [os airea en éxtasis sagrado, tienen algo de ,1a naturaleza y el cutio de los ángeles; representan, cuando mas, lu infancia dt: la iglosñi y Ins creencias do los siglos pri- mitivos. Kl Escorial, que no se parece á las catedrales.góticos, pero que se diferencia tan- to comú ellas de los edificios paganos, es un templo destinado al cutio de los hombres ape- gados misenililemente & la tierra por los vín- culos del cuerpo; sé singulariza por la senci- llez y el aspecto de. vigor y penitencia que cuadra tan bien ú la austeriilnd de un monas- terio; es la ¿mágeittlcl catolicismo español, grave, severo, inquisitorial,'intolerante, tal como existí;» á fines del siglo X V I ; finalmen- t e , la arquitectura robusta, varonil, maciza, eterna del templo de Felipe, esta modelada á imagen y semejanza de la iglesia católica que en aquellos momentos de Inclín y de amargu- ra , predicaba la eternidad de su existencia, furiosamente combatida por los embates vio- lentos del cisma y la lie regia. Por otra parte, la grandeza de España en aquella época, oqueT tía grandeza que la abrumaba con su propia pesadumbre, no podia retratarse con verdad en las levísimas ahujas de las catedrales góti- 23 cas, ni en los catados y joyeles de esta arqui- tectura , adecuarla solo u pensamientos quo apunas rebosaban en el mundo. La verdad esi[ue Toledo y Herrera, manejan- do hábilmente el género greco-romano, impri- mieron en aquel suni UOÍQ edificio el carácter de su fundador y el sello de su época ; la verdad, es que Toledo y Herrera hicieron una obra csclusivnmente española en el siglo XVI. Bajo el punto de vista puramente artístico ofrece el Escorial inagotable campo á la admi- ración y al estudio. Todo el edificio paree» construido de mi solo golpe, hecho por tinn sola mano, eabado en una sola piedra; tanta es la uniformidad , la armonía y la esmerada corrección de sus formas sencillas, magestuo- sas y severas. Nótase en aquel edificio un» manera de variedad que produce en el ánimo dilatación y. agrado; pero esta variedad no sale nunca de los limites de la unidad artística, ley eterna de leí hermosura y del buen gusto. Si el pliin era magnífico, la ejecución fue admirable y atrevida. Venciéronse dificulta- des inmensas, producidas por los accidentes del terreno y por la magnitud mbma de la fabrica. Los purcdones que tienen por algunos parnges mos de seis varas de espesor, se ha* lian n veces caludos en todas direcciones coa puertas y ventanas, con pasadizos y esatlero*> y practicable;* ademas pnn» la comunicación y el puso como sucede en 80 pies de targo^ como este úllimo. Sirvcnle de ndorrto trea puertas principóles. La primera (á lu iz([uicr- da del espectador)-conduce al patio de pala- cio , la segunda á las cocinas y otros oficios de la casa real, y la tercero al colegio, KÍn este lienzo, que esüí muy bien labrado, aunque es el mas triste y desairado por su colocación, tolo pusieron 180 ventanas para librarle del cieno, muy molesto en este sitio. Resulla , pues, que el cuadro del edificio cuenta 3002 pies en toda m ostensión por )a porte exterior, y que las puertas, nichos y ven- tanas de los cuatro lienzos ascienden á 1142 por este orden: quince puertos, diez y siete ni- chos y M Í O ventanos. Píos ocuparemos ahora de IB parte interior que marcaremos en tres grandes divisiones, i saber, templo, Convento y palacio. PARTE PRIMERA. DEL EDIFICIO. Entrada principa], Palio de los reyes. Entrando por la puerto principal que des- cribimos ya , hallase lo primero un zaguán ó pórtico común , que empalma la parte del convento con la del colegio; tiene 30 pies de anchura y de largo 8 4 ; remata en bóvedn y desemboca por tres arcos en el magnifico atrio de los reyes, obra gallarda y acabada de la arquitectura religiosa (1). (1) Las dos puer íaguan, dan entrada rda £ el aula de filosofía. ;úlocad»i \ai LilLiolteat Beeibe este- nombre de las seis estatuas que llaman la atención apenas se penetra en este sitio. Tiene 230 pies de largo por 130 de ancho. LHS paredes de los costados están bien labradas de sillería , con pilastras á trechos en buena proporción , y entre las pilastras cuatro órdenes de ventanas vistosamente comparti- das. Cuarenta pies untes de llegar Á la fa- chada del templo, que es la principal, se ele- Tan siete suaves y espaciosas gradas con una meseta desahogada , que la sirve como de pe- destal ó base. Arrancan do este punió cinco arcos de 14 pies por 26 de duro, sobresalien- do los tros del medio algún tanto de los otros; é los lados de estos se levantan seis grandes columnas ó medias cañas dóricas, los del me- dio solas y las de los lados pareadas, que ha- cen buen efecto. Encima de los claros de los arcos responden á nivel 5 ventanas rasgadas de 7 pies de ancho y 13 de alto con antepe- chos de hierro; este cuerpo remota á la mis- ma altura del atrio, esto e s , á tos 01 pies y medio, atando y haciendo correspondencia con los que vienen de aquel, sus pilastras y r e - saltes. Encima de este cuerpo se alza olro de mu- cha magostad y adorno. Cargan á plomo so- bre las columnas seis grandes pedestales don- de reposan otras tantas estatuas de gigantescas y nobles proporciones. Los pedestales tienen 13 pies, Ins estatuas 17; son también de Juan BauJistu Moncgio, escultor y arquitecto to- lediinb. Liis cábelas, mimos y puntas dp los pies son de mármol Maura, las ropos ó paños de piedra berroqueña. Según la tradición to- das ellas i iiíchiso el Sun Lorenzo de la fachu- dn, fueron cortadns'de uno misma piedra, que so ve todavía cu el CHIÜIJIO llamado de los Rfc- yGs, jurisdicción de Peralejo; tiene grabado esta especie de insoipciun, de no muy buen gusto por lierto; |»LTO que espresa perfecta- mente el pensaniielklo de su autor. 1 Seis reyes y'un santo : salieron de este canto, y quedó para otro tanlo. Estes seis figuras, colocadas como se en- cuentran por consejo del uiiiebre Arias Mon- tano, representan seis reyes bíblicos de la tri- bu de Judá y familia de David, por este orden: JOSAFAT, EXEQUIAS, D A V I O , S A L O M O S . J O - SIAS Y MANASES. En los pedestales están mar- cados con letras negras sobre mármol blanco las siguientes inscripciones (1): (O Ln.s li-anscrlbimoA y trntWiTnni en <-l r maiidnlo di> Felipe II -oirás que no Urgoron á esculpirse , (sin iluda por *rr (Iftnasiaiio eslpnse» para tanta rk va clon) 'prro *e conserva» en la parle 3." be la Hist. de 1» Onl. rquc tuvieron porte mayor 6 menor en la fundación del templo y en su restauración; David está como hablando con su hijo Salomón, que parece escucharle ron modestia; cuando este editicti ei Templo era joven todavía, y le muestra así el arlfOce sin barba y con rostro de mancebo. David descu- bre por entre el manto la empuñadura del íil- íiinge tomo hombre guerrero y de pelen, razón por- la- cuarnoquiso Dios que le erigiese Tem- plo (1J-; esta empuñadura pesa cinco arrobas. El harpa que düsígna BI sublime y entusiasta poeta de los Salmos, es de metal dor.Tilo á fuego, como lodos los adornos de las seis es- tatuas, y pesa catorce arrobas y quince libras. Sülomon sostiene en la mano izquierda un li- bro en sefinl deque fue hombre sabio y escri- tor sngrado. Exequias tiene una naveta do bronce dorado y un macho cabrio junto a sí, (t) EstracLiraos esta descripción de laque h a - :e el P. Sigüínza en 3 1 Historia de la Úrdcti dt San 1 jcrDuimo, fjoe COIWBIUHIO» cor» preferencia i las lemas como base ó raiz do toda» «Ifaa, 41 para significar la restauración del altar y de .los sacrificios y el Phase solemne (Pascua) que se celebró en su tiempo; cuando lo idolatría délos reyes de Jerusíilem había hecho ya olvi- dar aquella fiesta y sus santos misterios. Josfos empuña el cetro con In mano izquierda y sostiene el volumen ó libro de la ley en la derecha (1), enseñando que los reyes santos y piadosos man han de usar de I» de Dios que del cetro y del imperio; el libro simboliza que leyendo d Deuteronotnio, hollado en ocasión de reparor- ne el templo por su orden, rasgó sus vestidu- ras en señal de dolor y sentimiento , Viendo eufm mal se guardaban los preceptos de Dios consignados en las páginas de aquel libro. Jo- snfat sustenta en la mano izquierda una segur (2) para mostrar d instrumento con que mandó talar y destruir tus arboledas y bos- jques de los dioses, en los cuales adoraba aquel pueblo ciego, cuando perdió la verdadera luz y doctrina recibidas del cielo; y como restau- ró los sacrificios del Templo, tiene ademas unos panes y un macho cabrío junto á sí. Manostís muestra un compás y una escuadra en le mo- (1) Ptsa. dos a r n •iba». (*> Tin w astmis roo do* arrobas de peso. 1/* odas la» .citíLuaJ pesa» á lr<•j y cua- > lie t j ari obas.cada una y los cutrt» 4 duj. no; a sus pies sé vé tino gruesa cadena y In •ropa y despojos de cautivo. Simboliznnse en ¡estos objetos el esmero y afán con que trabajó por reparar los muros de la ciudad santa, ar- rojando del Templo los ídolos y vnnos simula- cros que él mismo había colocado impíamente, restaurando el altar de los sacrificios y ofre- ciendo en él, conformo al precepto divino, mtu chas víctimas, aunque la mas grata al señor fue la contrición y vivo sentimiento de su mal- dad pasuda , de la cual le retrajo conducién- dolé por los hierros y amarguras de la cauti- vidad á santa enmienda. ¡Sublime idea de Arias Montano la de aconsejar que so grabara en bultos colosales y en caracteres de piedra ai frente de esto fá- brica suntuosa levantada por la piedad de Fe- lipe I I , la célebre historia de la cana primiti- va de Dios, de la obra magnífica de Salomón, del Templo de la ley antigua! Detrás de las estatuas se marcan seis pi- lastras que ciñen tres ventanas muy capacos, y rema tu la factíáda con un frontispicio muy vistoso; la cornisa ¡nfurior está interrumpida por una ventana tan grande como los arcos del pie, la cual da luz á In iglesia, y ocupando gran parte del tablero, le «dorna y autoriza. A los lados de esta fucilada se levantan dos torres de linda-proporción y arquitectura; s¡ se vieran alzar con separación y á descubierto *3 desde su cepa y suelo, en vez de empelarse & descubrir a tanta altura, que pierden una parte , p r o d u j e , c de ícelo. V á diferencia que Ing columnas ó medias cañas, bnsjis, espíteles etc. de la principal, son cu est;i pilastras y fajas de medio pie en relieve. Las fujiis y cornijas que ciñen todo el atrio corren de la misma mañero por todos cuatro paños; se cuentan en él 267 ventanas con ¡«5 de las torres y los empizarrados. Esta fue la parte por donde se acnbó toda la fábrica, cu- ya última piedra se halla en lo cornisa alta al lado del colegio, sobre la octava ventano, contando desde lo inmediata a la fachada del Templo- Subiendo lo» siete gradas y entrando por uno de los cinco orcos que la sustentan, se notiin otros tantos en la pared de frente ocupados por igual número de puertas: las tre» de enmedio conducen al Templo; las dos laternles á dos pul i nejos que se hallan á los costados del coro y de la iglesia, los cuales dan también entrada á la última. Estos diez arcos forman el vestíbulo del templo; en los testeros hay dos puertas que dan paso, In de la derecha al convento y la de la izquierda al colegio. La puerta principal de la» tres que guian á la iglesia , que es la del centro, llena toda el arco; las dos inmediatas son menores, y ¡obre ellus se Icen las siguientes inscripciones «scul[i¡(líis en letras de bronce dorado á fuego sobre mármol negro: A In derecha del Templo (izquierda de espectador): D. LAIIRIÍNT. M A R T . P l l l t l P P . OMN. IIlSP. REGÍ*. (ITtíirSQOK SlQL. HiEttU. &. RKX. FIUJUS T E M Í - U PRI- MPS «ED1CAV1T LAP1DEM D. BERNABDl SA- <:uo 1>IE ANUO M. D. L. XIII. < R E S DIVINA FIERI IN EO C Í P T A PBIDIB FESTKM. D. LAURENTU. ASNO M. D. L.XXXVT, Felipe rey de las Etpañns, cíe entrambat SiciHat, de Jerusalem etc. puso la primera piedra de este Templo, en el dia de S. Bernar- do , año 1580. •' ¿os oficios divinos comentaron á celebrar- se el dia anterior á la festividad de S. Loren- zo en et año 1586. A la Izquierda: PillLlPP. I I . OMNIUM H I S P . R E G N O K . ÜTRIUSQTJE. Si- ca. HlEB. &. RüX. CAM1L1.I CAJET. A I B - VANDR. 1*ATB1 ARCI1*. NKNTI1 ApOST. H I M 3 - , TERIO UAMC BA81UCAM S. ClIRISMATE CON- SECKAHD. PIE AC DEVOTE C.URAV1T UIE X X X ADGUST. ANN. M. D. XCV. Felipe JI, rey de las Españas, de entram- l>as Sicitias, de Jerusalem etc. dispuso que $t • onsagrára solemne y piadosamente esta Ba- sílica por el Nuncio de 5. S. Cami(o Cayetano, 46 Patriarca de Alejandría, el 30' de agosto de Iíi!í5. Estas dos inscripciones se hnUan repelidos por la parle interior del Templo sobre fas rais- lüja puertas en lápidas cuadradas. TEMPLO, ha puerta principa) del vestíbulo dé paso al sota-coro, que es como un retrato defa igíe-' sia en minwíura, en el cual se reproduce Im- jo mas pequeña formo y escalii, lo que. vamos á esponer de aquella. Cuenta 6 0 pies en cua- dro,, y contiene dos altares donde decían misa los clérigos forasteros y gran número de reli- giosos meadicuntes. Es notable la bóveda do este pequeño Templo» pues con ser de piedra y muy larga la fuga y distancia de los pilare» on la nnve do en medio, se vé tan llana como el mismo suelo, poniendo á primera vista ad- miración Jft qite no solo se sustenta, sino re- pose sobre ella un peso enorme; consiste esto en el corte con que las piedras se traban, ha- ciendo entre sí mismos arcos por sus hiladas, hasta que vienen gradualmente á cerrarse en una date La iglesia está aislada del sota-coro , que era la parte destinada al pueblo, por tres be- llísimas rija de bronce de limpias y elegantes fwmas, colocada en los el inx de oíros lanío» «reos; la de en medio tiene 1 3 ^ 8 de micho por 26 de alio, y las dos laterales 9 por dioz y.ocho;Ri]uellti do pasa al'sewero y magestuo- so terajJo, que «a la parte mus cabal 5 autori- zada de k fdbrica. : •. Considerado este aü Su totalidad, incluyen- do k)* necesarios-que. le completan-, tiene de largo», desile la fachada de los seis.reyes, haft- tn !a; pared 1 que ene encima del pnlioejo ó claustrillo de la ca&a y. aposento real, 3G4 pies; y- de aoeho, desdo la pared del claustro gran- de del convento, hasta In que: formn la gabría fraude de IB real casa , 230. Reducido 4 lo que es precisaoitífltíí cuerpo y cundro oisludo de la iglesia, mirúnfiola desda las rejas de bronce Hasta la primera grnda do la capilla mayor, y desde las dos paredos délos lados, «a un cuadro con mny poca diferencio do 180 pies sin contar los callejones, trúnsi^j y capi- llos que corren, asi ú piso llano, como á los 30 pies de altura. Es por tanlo una basílica cuadrada, construida de la piedra berroqueña mas escogida , blnnrn y hermosa que se hollóv y tan uniforme, (dice el P. Sigüenia) igual y parecida en grano y en dureza, W ú quien la mira un poco distante le parece.de. una pie- za y cabada en una misma peív», tan exce- lente labor, juntas, corlesy trabazón tiene,to- do. La forma y el Orden de la arquitectura es dórica , elegida sin duda como la mas adapta- lito á lo severidad y sencillez de un monas- terio. Reposa toda la fábrica sobre cuatro for- tlsimos pilares cuadrados (1), asentados en me- dio del arca y pin uta, y ó 53 fies de distancia uitos do otros, midiéndolos por la bate. Como eslos hacen cuatro orcos «ntrc sí y los formnn además ron otros pilaros semejantes que re- sal Ion de entrambas paredes, á distancia de 30 pies, presenta la Basílica tres naves por cualquiera parte que se la mire, con agrada- ble correspondencia y artificio (2). Los nichos bajos de los piliirones sirven de {litares harto espaciosos, en todos diez y seis; ios altos están vacíos sin otro adorno que un antepecho de bronce , escepto los de la banda de mediodía, en k » cuales hoy dos órganos. En los dos testeros de lo nave principal que cruza^lcl mediodía al norte, se hacen seis capillas, tres de cada parte con igual número de sitares, uno grande en medio y dos peque- (1) El grueso de estos pilan* n de 99 pie» en cttadro ; el alio hasta rl laboro del capitel 65. (3) tos tualro arcos principales de las naves, «lio ilcsdr rl sur lo £ la clave, ICO: lo» concluir en otra cupuülla, desde la cual sute una aguja ó pirámide istriada de piedra, que sirve de asiento á la bola de bron- ce Ue siete pies de diámetro, y á la cruz, uni- do ó ella (1), que corona todo el edificio. Por manera , que des-de el pavimento de la iglesia hasta el remate de la cnw» lia y 330 pies de elevación. Quedó, sin embarco, por la parte de fue- ra esta media naranja algo mas baja y ena- na de lo que pedia su natural proporción y buena graciu; qui túsele un pedestal de once pies en alio sobre el que habían de. estribar las bases de !¡is columnas, y sucedió que por follarles aquellas, i)o llegan á verse estas sino desde lo alio de la sierra. Quisieron ali- gerar a la cúpula de este peso contra la vo- luntad do Juan de Herrera, porque temían que [laqueasen los pilares, y la n fea ron nola- blemente, aunque por la parle Ulterior no se echa tan de ver. El pavimento eslá solado «le mármoles ]Kirdos y blancos traídos de tas sierras de t'i- lubrfe y h s de Niivas. Los ullures del templo son en lodo 4 9 , ti innyor y sus dos laterales en el paño de orien- te , 16 eh los nichos bajos de loa pilares, 22 cu las capillas, 2 en los oratorios reales,-2 en el sota-coro, y 4 fin lo* tránsitos de los 30 pies. Cuarenta de ellos están adornados con las pinturas que i lidien remos luego; las mesas son de piedra berroqueña; antes se ves- tían con frontales du la misma ropo que la festividad del dia, pero luego se pusieron los de escayola i que se ven hoy. CAPILLA MAYOR. La Capilla mayor es una continuación de lii nave principal que va de poniente á orien- te. Tiene de largo desde la primera grnda hostft la ventana abierta A espaldas de la cus- todia 70 pies, y de ancho !>0. Ocupan este espacio, de frente el altar ma- yor, y a uno y otro lado los enterramien- tos y oralorios reales. Es 6 separada la capilla mayor del cua- drado que forma propiamente el templo por un arco grande sostenido en dos pilastrones uniformes; a miz de este , y abarcando todo el claro, comienzan á subir doce gradas de jaspe sanguíneo; sobre la. duodécima se forma una mesa ó descanso, solado de marmoles y jaspes blancos, verdes y encarnados, embuti- dos u n » en otros, haciendo lindos compartt- ínenbgty dibujos. A los lados de esta mesu hay dos arcos Je la misma materia , i.'ronor- cion y traza que los tle Us naves menores del templo, en los cuales están colocados los cn- terramicntos y ornlorios. Luego suben cinco gradas mas que sostienen olrn meseta ndornadH con unos pasamanos de bronce dorado; y en el centro Je osle descanso so levanla el altar mayor sobre dos escalones que forman su peana. El altar eslá ainado por loJas partes pora mayor comodidad y decencia del oficio divi- no. Compílese de jaspes y de marmoles bella- mente entallados y ensorobludos; el ara es tmn rica piedra de jnsnfi, toda de unn pieza, de doce pies y medio de largo por mas de cin- co de ancho, A. los lados eslán colocadas de frente dos credencias ó aparadores, y en los testero» dos asientos con respaldares, labrados en moderas finas. Detras de la mesa del altor mayor, yor debajo dt¡ la cornisa, hay una lámina de bron- ce dorada á fuego, que dice asi: Anno Vomini MDXCV áie XXX nttniíi nugusli, íírffníe Clemente VIII Pont, ilax, HeqnanteetjubenteVhilippo II Hispaniarum Rege Catholko, fundatore etpresentecum Phi- lippo principe filio suo, Ego Camittus Gastan, l'atriarcha Akxand. A'wnííus Apost, conse~ travi AüMlisiarn hanc el altare hac in honort üanctii Laurenti M. et reliquia» B, Apost. oí Petri el PanJi, faeohi, Phiüppi, liarlholomci, Thomiv, Lucm Evnng. necnon S. M. Slepha- tii, Laurentii, Vincentti et Sebasliani, ilem S. Meronymi Doct. in eo inctusi, singulis Christi fi'lelibut hodie el in aniversario conse- crationis hufusmodi ipsam visitantibus VII minos de vera imlulgéntvi juxta facúltales meas in forma ylichsim consueta eoncedens. El día :1O de agosto de 1590 , ocupando Clemente VIH la silla pontificia , tiendo Ucij de España Felipe II, y hallándose présenle romo fundador, acompañado de su hijo el Principe del mismo nombre, yo* Camilo Caye- lan'fí , Patriarca de Alexandria , Nuncio Apostólico, consagre esta Iglesia y altar en honor de S. Lorenzo Mártir , y después de incluir en ct último reliquias de los Apóstoles S. Pedro, S. Pablo, Santiago, S. Felipe, San Itartolomé, Santo Tomás y S. Lúeas Evan- gelista; de los Mártires S. Esteban, S. Loren- zo , S. Vicente y S. Sebastian, y del Doctor de la Iglesia Latina S. Gerónimo , concedo á todos los fieles que visiten esta Iglesia hoy , y en todos los aniversarios de la consagración, siete años de indulgencia, haciendo uso de mis facultades en la forma acostumbrada. El retablo es nnn bella l'abrica, pero de mucho mas valor y Cítimucion en si, que apa- riencia y efecto á los ojos del espectador. Las materias empleadus para su embellecimiento y órnalo son jaspes finísimos, mctnl y bronce dorado á fuego. Lúcense cu él todos los ordu- nes de la arquitectura greco-romana, escejito ol loscano : el primer cuerpo es dórico, el se- gundo jónico, el tercero corintio • y el cuart» compuesto. Su altura total es de 9 3 pies, y el nncho 49. A pesor de quo todo íl présenla, visto de cerca , gran bullo y cuerpo, ln luí que le baña es de ton malí calidad y le con- sume de tu! suerte, que mirado'desde h puer- ta de la iglesia y desde el coro , parece que no tiene relieve alguno, y míe está como pegado y embutido en la pared. liaremos una ligera reseím de este magní- fico retablo. Comiema por un zócnlo de dio/, pies do iillo, con su friso y cornisa, que abra- xa todo el ancho de ln nave, labrado lodo* en jaspe sanguíneo , con unos compartimento* de jaspe verde que marcan los claros de los in- tercolumnios de arriba. Sobre este zócalo se levnnlnn seis columnas dóricas, de jaspe san- guíneo, isiriadas de alio íi bajo, como lodns las que adornan el retablo. Corresponden á su espalda pilastras cuadradas, con basas y capi- teles de bronce dorado , de cuya materia ton también las de todas las columnas. Comparten eslas las distancias en cinco claros ó interco- lumnios; el de enmedio que forma un aPto revestido de diferentes jaspes, contiene la cus- todia, En cada uno de los ediemos laterales hny dos nichos de jaspe verde, uno sobre otro, en los cuales están colocadas de cada parle dos hermosas estatuas de bronce donido en figu- ras del tamaño natural, que representan ó los cuatro doctores de h iglesia: San Geróni- mo (1), San Agustin, San Ambrosio y San Gregorio; el primero tiene ¡i los pies el león y el capelo de cardenal, y un crucilijo en la ma- no; los otros tres eslñn vestidos de pontifical, con sus báculos y mitras. En los intercolumnios laterales. Inmedia- tos al do la custodia, luí y dos lienzos que ocu- pan'lodo el claro, y son: el Nacimiento del Señor y la Adoración de los Santos Reyes, en figuras algo mayores del natural, pintado* limbos por Tifmldi, mas conocido en España nojb lo denominación de Percgrín de Peregri- ni. Eslos cHiidros, lo mismo que todos los del retablo, tienen tan mala luz, que los afea y desgracia en gran manera. El segundo cuerpo, que es el jónico, da principio con unos pedestales de jaspe sanguí- neo, embutidos de jaspe verde, sobre loscun- l<:s reposan otras sei* columnas que forman, romo las del primero , cinco daros ó divisio- ' ( I ) Esta fisura , 1 ^ es Je tnérilo , un *e vr Itolgatlaiai-nti-, impidiéndolo la sombra del arrjtií- ríes. En los intercolumnios del centro liny tres cuadros; el de c.nmcdio es el m;irtiriode San Lorenzo, de TibatiH, que pnreuió mejor en el suelo, que puesto á aquellas luces. Las dos historias de los Indos son el Salvador otado a la columna y cargado con la c r i n , lo mejor que dejo Zúcaro en este monasterio > cuyos cuadros desagradaron generalmente por su manera seui y (* • ípauble ] *< El orden corintio que formn el torcer iiierpo está primorosamente trabajado, como el que ailmile adornos mas delicados y proli- jos, aunque coloGudo a tanta altura, se ah- ítala poco. Consta soto de cuatro columnas, ncotnpañndns en los eslremos de dos pirámides de jaspe verde, Kn los intercolumnios hay tres lienzos; el del centro representa la Asunción ile Nuestra Señora, también de Zúcaro, pin- tura mediana, y que fue necesario retocar; los dos luloroliw figuran, uno la Resureccion del Salvador, y otro la venida del Espíritu Simio, del mismo aulor y de esenso mérito. Kntre las lolumnas y las pirámides (porque aquí no hay nichos) asientan dos grandes bul- tos de bronce, Santiago, patrón de España , ú la mano derecho , y a. la. otra San Andrés. El orden postrero ó compuesto tiene solo dos columnas, sobre lis cuales descansa un helio frontispicio en unos modillones ó canes de bronce dorado, dando remate en é\ todo el retablo. En el cuadro que forma el interco- lumnio hny una portada de jaspe verde, con jambas y linteles de la misma piedra de color sanguíneo; dentro resalta un hermoso crucifi- j o , con Nuestra Señora-y San Juan á los In- dos, bultos colosales y escelenl.es, de bronce dorado, de admirable trabajo y buen efecto. Sobre los pedestnlcs que corresponden ó Ins columnas estremns del orden inferior inmedia- to, están otras dos csliiluus de S¡m Pedro y San Pablo, asimismo de gran mérito y briosa ejecución. Todas las que adornan el retablo son obra de León Leoni y de su hijo Pompe- yo, artífices de mucha celebridad y de seguro merecida (1). TABERNÁCULO. A entrnmbos Indos del altar mayor, en el lócalo del primer orden, se hallan dos ptier- ins que conducen al sagrario ó custodia. Las jambas y linteles de estits puertas son de un hermoso jaspe verde; ellas mismas de caoba por ln parte interior, ypor la csteriorestan for- mados los entrepaños de jaspes, de ricos y varia- doscolores y admira ble bruñido y pulimento en- tre marcos, guarniciones y molduras de bronce (!) I.r.5 EUtíln» r estos dos puertos se forma du uno y olro liido líi escalera hasta llegar al asiento del tabernáculo; las paredes en lodo e>te tre- cho están revestidas de jaspes y compartidas con fujiis de mármol blanco. Mas arriba hay una'ventana cuyo claridad se mitiga y gradúa. á favor de unos velos de seda de diversos co- lores: verde, morado, blnnco ó colorado, con- forme ñ la fiesta de la iglesia , quedando toda U pieza bañada de! color de aquella luz que lince buen efeelo. En frente de esta ventana corresponde un cuadro abierto que da vista ¡i la custodia , y ¡i los lados de aquella y de éste hay cuatro frescos alusivos ul misterio quo alli se encierra, a saber: los Israelita cogien- do el maná; la cena legal, esto es, el cordero l'ascual que se comía con lechugas amargas y báculos en las monos á guisa de caminantes; Abrahnn ofreciendo y pagando a Melquised.ee, sacerdote del Altísimo, las décimas de la víc- toriiis; y el proleti Elias recibiendo del ángel el pan subeinericio que le sustentó cuarenta días de camino, basta llegar al monte Oreb, En lo nlío y en la vuelta que hace la bóveda esta pintado el urco del cielo <> «reo Iris que recuerda uno sania promesa del Señor, y por entre él y las nubes del contorno es vén agru- pados varios ángeles. El tabernáculo es un templete circular do bello orden corintio. Arronca de una pinna, ó íóculo de jaspes, engalanado con vorios labores y compartimentos guarnecidos y perfilados con l i - neos de incluí dorado. Sobre éste asientan ocho preciosascotumnasdediaspro sanguíneo veteado de blanco, piedra de tanta finura y dureza t;iu estraña, que fue menester labrarla y tornearla con gran trabajo a punía de diamante. Las basoa y capilules ÍOU de metul dorudo; éstos últimos de -una pieza y fundidos, cosa increí- ble, atendida la prolijidad, esmero y primores del adorno. A l restaurar el a fio de 1827 la custodia cu lo posible, o proveciendo los restos' que dejaron los franceses cuando la desarmaron vandálicamente á principios de este siglo (1), hubo que hacer dos capiteles nuevos que n i n - gún artífice se atrevió ú fundir en Madrid como lo estaban los antiguos; hubieron de labrarse por tanto de vaiius piezas, bien imitados por 0 ) En esta < osioii si- lia a ron vanas las de oro , iilal v robre , q ,, el¡ 1 niivcr o lir- irn el relraln ilr FHíp II or «los ) H » , y al rriWor cstni mijlenosas pabbran: BRAT ID FATIi.—El ] ' . Si(¡Üíllia 1O htCÍ Tílel 1 cía ¿v rslaj mrd:illa.s rn su tmioai iliscripciot 61 los (lemas y disimulada la unión con gran cui- dado. Estos columnas y la cornisa que carga sobre ellas , forman diversos encasa mentos, nichos y puertas de «célente gusto, con guar- niciones, molduras y frontispicios de metal do- rado. 1>G los ocho intercolumnios que se notan,- dos están abiertos y los demás cerrados: lo» primeros sirven como de puertas, una que mi- ra al ahur y al pueblo por donde se nleanta 6 \ e r la custodia interior, y otra que comunica con la pieza que hemos lidsquejflíio por donde se ponen y quitan los velos y se llega al Sunto Sacramento cuando el servicio divino lo re- quiere; entrambas están formndas de cristal de roca* do admirable claridad y tersura. En los intercolumnios cerrados se ven cuatro ni- dios con uno figura do apóstol dentro de cada uno, escepto en los que caen a los lados de las paredes interiores del retablo, que figuran cada cual su portuda. Sobre la cornisa, que es bellí- sima , descanso otro zócalo con ocho pedestales resallados, fi plomo sobre las columna?, que sir- ven de peanas á igual número de estatuas de apóstoles, todas de bronce dorado. Desde este zócalo se forma y vuelve la cúpula labrada con un buen dibujo de piedra de lindos mati- ces y colores, rematando en una linterna con su cupulila, sobre h cual asienta la imagen del Selvadur, de la misma materia y dimensiones nue el apostolado. Estas trece figuras, altas da G2 media vara próximamente, son una obra acaba- da y perfecta, y muy digna de ser estudiada tomo modelo (1). Ha perdido mucho este tabernáculo en pre- ciosidades y riqueza. Le despojaron los fran- ceses del templete interior, obra de gran m\ primitivo estado, esceplo e| solado interior i]ue se rompió al desarmarle, y ahora es do marmol blanco. El templóle ó custodia de den- tro en la actualidad es de madera chupando de plato íobredorada. Eu el intercolumnio del tabernáculo sobro la puerta interior del Sagrario, se lee esta con* cisíi y elegante inscripción de Arias Montuno. .IH-SIiCIIRISTO SACEllDOTl A VICTIME, 1'Hll.l- C vvs ii IÍEX I). OPUS JACOBI TIIITII MEDIOLANE>S. TUTL'M HISPANO E LAPIDE. (1) I-asdimcníIoMd , u i i i i n ú r d ó mi lojicluíila sute '.iñoí.. Dedicóle (el tabernáculo) á Jesucristo, &a- terdoley victima á la par, el ltey Felipe H\le construyó Jacobo de Trezo, natural de Milán, haciendo uso únicamente de piedras españolas. En la por Inda de l¡i izquierda , fron le ¿ la pared interior del retablo, hay otra inscripción 3 pies de elevación. El intercolumnio forma un cuadro de finos mármoles sanguíneos, en cuyo cenlro se ven las armas impendes de este modo: una águila grande de dos cabezas sostiene en medio del pecho, agarrado con las uñas, el escudo de las armas de Casulla y de los demás estados españoles, con goliardos y soberbios limlires y penachos. Las estatuas del otro enterramiento colo- rado a la izquierda del altar, están distribui- das de esta suerte: en el espacio ó interco- lumnio del medio se vé a Felipe 11, fundador de este magnifico templo, hincadas las rodi- llas, descubierto la cabeza, las manos en ac- titud de orar , armado y vestido con el regio manto, por el cual se tiende el escudo de los 60 armas rcoles figurado con hermosos matices, que son los nativos de las mismas piedras Irabnjo de gran primor y coste, q u e , según parece, se puede ¡irmar y desarmar en varias piezas. Al ludo derecho y junio al mismo •si- tial , uniforme con el del otro enterramiento, está la reina doña Ana, su cuarta y última muger, madre <\c Felipe I I I , hija y nieta de emperadores, detrás la reina doña Isabel, la tercera de sus mugeres, á la derecha de cstu la reina doña María de Portugal, su-primera esposa y madre del prúicipc don Carlos, quien está á sus espaldas, todos de hinojos y en pos- tura devota y recogida (1). Sobre las cabezas de estos figuras reales aparecen , haciendo jue- go con los delotro enterramiento, el epitafio y los inscripciones siguientes: D. O. M. PlIIMPCS II, OJINltlt IIlSP. 1ÍEGSO11. UTMUSQUE SICILI* , ET IIIEUUS. B E X CA- TMOr,. AltClllDUX AlIST. INHACSACRA MDE, QUA31 A FUMIAM. EXTUUX1T SI!» V. P . QülESCüNT SIMÚL ANNA , ELISABKTUA, (1) Esin> bultos de 1..n n ad m •a Mu mí culp¡doa y vaci a Jo 3 [ mr el célebr e Pom ••y o LPOHÍ 70 ET M A M A , UXORES, CUM CAROLO, PRISFC. FILIO PRIMOGEN. Tampoco es necesario verler en castellano este epitafio, que se entiende ó primera vista y queda explicado mas arriba. - En el espacio ó claro vacío mas cercano del altnr mayor, dice ;is¡: HlC J.OCl'S DIÜN1ORIÍNTER POSTEROS, ILLO Qlli ULTRO AB EO ABSTIND1T , VlRTUTl ERG O, ASSERVATAÍil ALTEA IMHCKI9 ESTO. Este lugar que aquí queda vacía, le guar- dó , quien le dejó de su grado, para el que de sus descendientes fuere mejor en virtud - de • otra suerte, ninguno le ocupe. En el claro rtel otro lado, que está detrás del rey, hay esta inscripción: SOLERTI L1BEROJ1UM ESTUDIO POSTERIS pOST DÍUTINA SPATIA , AD t'SUM UESTllN'ATUS LOCl'S CLARIS. QIT'M N A T U H J E CONCESSERINT MONUMENT1S DECOHANDII9. .Este lugar queda destinado con parti- cular y muy pensado afecto de los hijos para que le ilustren sus claras memorias cuando fallecieren después de largos años. Debieron colocarse en los do9 testeros las armns y blasones de los padres y nbuelos pa- ternos y maternos, y lu inscripción , sin mas variación que la precisa, dice asi en unn y otra p;irle: PIIJLIPPI REGÍSCATIIQLICI STEMMATA GEK- 71 TILTTÍA PATERNA, QUOD LOCÜS C í P I T AHGU9- TIOIl, SUI9 GUAniBUS DIST1NCTA ET SERIE ( 1 ) . El frontispicio con que remala e9ta fábri- ca es igual al del olro enterramiento, escepto el escudo de armas que es diferente y de mu- cho mayor precio- Tiene tres hermosos tim- bres de metal dorado: en el del centro se vé un león con espada en la mano y corona en la cabeza, emblema de juslicia y fortaleza, y en los laterales una sierpe en cada cual, símbolo de la prudencia, grandes, dotes para reyes y que no fueron agenas de Felipe I I , á juzgar por los hechos de su vida. Pura conaluir todo cuanto atañe á In capi- lla mayor, diremos, que le bóveda pintada al fresco por Luquelo [Lucas Cangia&o), y por cierto sin mucho aplomo, representa la corona- ción de nuestra.Seíiora; se ven tres angelitos en cada luneto de las ventanas, y á los lados de estas los cuatro profetas mayores Isaías, Jeremías, Ezequlel y Daniel, los cuales están mejor locados. El último rey , ademas de encargar ú don Manuel Urquiza la restauración del taberua- (1) La traducción es idéntica á la de h> ins- cripciones análogas i estas en el otro enterran)irn- to, (feü.-r). El sabor antiguo y JeLuena latinidad que caracterizarlas inscripciones, lia ce creer que pertenecen al'erudito y venerable £rias Montano. 72 culo que hemos bosquejado, le mandó que di- rigiera y colocase á los dos estreñios de las gradas que conduren desde el templo a In ca- pilla mayor , dos pulpitos Intímelos en riffníní— mos jaspes, traído* de la nnligua abadía de Purroces, anexa A este monasterio, pero de ma- la ejecución y poco gusto. Prescindiendo de que no nstán en armonía con la magestliosa y severa sencillez d de Carabajal. 16. ídem: Son Basilio Magno y san Ata- nasio, de Alonso Sánchez. 17. ídem: San Buenaventura y santo To- mos de Aquino, de Cambuja!. 18. ídem: San Gerónimo y san Agustín, de Alonso Sánchez, 19. San Pablo y san Antonio abad, del mismo. 20. De frente: San Lorenzo y san Esteban mártires, del mismo:' 21. Sota-coro: San Sixto Papa y mártir y tan Blas, de Carabajal. 22. San Cosme y san Damián, del mismo. . 2 3 . Santa Marta y-sania María Magdale- na, de Juan Gómez. 24. De frente: San Vicente y san Jorge mártires, de Alonso Sánchez. 25. Capilla grande: Santa Leocadia y san- ta Engracia, de Carabajal. 36. ídem: Santa Clara y santa Escolásti- ca, de Alonso Sánchez. 21. ídem : Sania Águeda y santa Luoia, de Carabajal (1). ( 1 ) A <»< sigue »n aliar y rciaLJo de lalla •! • colocado en el claro de un arco grande cao puer- 75 28. ídem: Santa Cecilia y santa Bárbara, del mismo. 29. ídem: Santa Paula y santa Mónica, Je Alonso Sánchez. 30. Iikm: Santa Catalina y santa Inés, del mismo (1), En esta capilla hay dos grandes candelabros de bronce, uno de los'cuales sirve de tenebra* rio • y el otro se usa en los entierros reales. 3.1. Jííem: San Martin obispo y san Nico- lás , por Carabajal. 32. De frente- Son Antonio Je Padua y san Pedro Mártir, de Juan Gómez. 33, Capilla: Santo Domingo y san Fran- cisco Je Ásis, de Carabajal. 3.Í. Jdetn : La degollación de santa Úrsula y compañeras mártires, dibujado por 7'ibd/dí y pintüdo por Juan Gómez. ta (jup da & uuo de los patulejos; i-] altar CJ de por ¡ida y tiene una iiuígrn de escultura con rl tí- tulo de Nuestra SÍ ñora da Patrocinio. A los lados ¿li' este aliar hay dns ln-llísimoí rclralOs de cuerpo micro de Felipe IV y su srBuo- dos por t-1 cíl«bre pintor de cíniava don Dicgu^t- (1) Eu Ira mío por la puerta de rejas de made- ra donde lineen ánS,,|o ) a s bandas de M.'dWia y Poní"*uti', fi ntaim an de pasar a pie enjillo por milagro, y donde perece anegado entre l¡is aguas el ejército egipcio que los perseguía. En lo alto se miro el Señor mandando é los ángeles que le destruyan con los rayos y centellas que arrojan densas nu- bes. En el lado de oriente está María, herma- na de Moisés, y otras matronas de Israel en- tonando himnos en alabanza del Altísimo; y sobre las ventanas BesclCel y Oliab, artífices del tabernáculo y orea del testamento, yElie- zer y Gerson, sobrinos de Moisés, que salie- ron de MadiAn á pedirle albricias por sus triunfos. En el medio punto que formo la ven- tuna de este testero se figura la copiosa lluvia del Maná en un lindo, y en el otro Sansón estrayendo el panal de miel de la boca del león. La tercera bóveda , colocada en el ángulo de norte y poniente, simboliza el triunfo de la iglesia militante. Figúrase esta en forma de matrona, sentada en un carro triunfal, vestida y coronada de ornamentos pontificios) asistida del Espíritu Santo,,y rodeada por la fé, esperanza, candad, y demás virtudes y ciencias humanas y divinas en forma de don- cellas, radiantes de hermosura y alegrin. A otra parte está la teología, reina de todas Ins so (¡encías, que la sirven asimismo de corlcjo, y á su vista los vicios quebrantados y abati- dos. Los sanios Padres y doclores de la iglesia impulsan e) movimiento de su carro triunfal, cuyas cuerdas de oro recoge y une el angélico Sanio Tomás. En el centro de la bóveda se divisa la Gracia en figura de doncella, vesti- da de blanco y con estola, alargando una ma- no de piedad y auxilio á otra joven que sale de entre unas nubes para significar la estre- cha unión de Dios con los mortales que gozan arnuba i San LortHzo, dol tamafto natural y vestido de diícano; tenia IB arrobas ¿v plata y 8 libra* de los mas preciosas y estimadas entre los cristianos, y tantas que-hubo de escribir el P. Siguenza: uno tenemos Dolida de santo ninguno de que no hayo aqui reliquia , escep- to tres; San José, Sari Juan Evangelista y Santiago el Mayor (1), que se gunrda todo en- tero en l;i iglesia propia suya, cu Compórtelo, como potrón de España-.» Seria , pues, difícil y prolijo hacer lo enumeración completa de toctus ellas; bastará referir alguna» de las principales. Se veneran algunas partecillas de la cruz del Salvador, un pedazo de la soga con que atnron su sagrado cuerpo, varios trozos de la col o m na en que estuvo amarrado, una espina de su corona , un fragmento de la esponja con que Ic dieron á beber hiél y vinagre, un pe- dazo de su túnica y otro del pesebre en que nacirt. Hay también algunos pedazos de las virgi- nales vestiduras de la madre del Salvador, y un poco de aquel lienzo con que enjugaba los ojos cuando estaba al pie de la cruz ayudando con sus lágrimas al rescate del linage hu- mano. (1) De Santiago el Mayor ha» n-Iiqoia con auténticas, de cuya verdad no puede dudarse; lo* cuerpos de los oíros dos sanio» no «lisien til la Cuerpos ó esqueletos enteros. Los de uno de los niños inocentes, de San Mauricio , de Síin Teodorico, de San Constancio, de San Mercurio, de San Guillfilmo, de San Marino, de San Felipe, hijo de Sania Felicites, de San Honorato y de Santa Beatriz, mértires los nueve. Cabezas completas. Entre mas de 100 de ellas están la de San Blas, la de San Julián Mártir, tenido por uno de loe 72 discípulos, la de San Félix , la do San Adancto , Ift de Santa Dorotea, virgen y mártir, muchas de las once mil vírgenes, la de San Gerónimo, la de San Hermenegado , y la de Santa Inés ca- si completa. Los b m o s y demás reliquias menores se cuentan en gran número. Según el índice une hay en una tabla , á la entrada del coro, for- mudo el nño 17o4, lns que mandó entregar el piadoso fundador ascendieron a 7422 , repar- tidas de esta manera: Insignes, 462; casi insignes, 255; meno- res, 1.006; pequeñas, 4 , l t ¡ 8 ; cuerpos ente- ros, 1 2 ; cabezas enteras, 14-4; canillas gran- des, 3 0 6 ; santos cuyo nombre consta, 678; santos únicos en el nombre, 391. AXTESACRIBTIA. Enlrase á ella desde el templo por la reja 90 de madera que está en la banda de medio- día, hacia donde furnia ángulo con la de oriente. Es una pieza de 2o píes en cuadro; las paredes están lucidas de blanco hasta la cor- nisa; tiene una fuente de mármol pardo, don- de los sacerdotes se lavan las m:inos pnra de- cir misa; la pÜ.i es de 22 cuartos de largo por 5 y media de ancho, teda de una pieza, aunque ahora está quebrantada. Adornan este aposento varios lienzos por el orden siguiente: 1. El niño Dios de pie y sostenido por la Virgen (¡ende los bracítos como para estrechar una cruz, y otros símbolos de la pasión que le presentan unos ángeles; á la derecha de la Virgen está San José contemplándole, y en lo alto el Pudre cierno sobre un grupo de án- geles y nubes; figuras menores que el natu- ral , ejecutado por Simonetti. 2. El profeta Isaías; figuro menor del na- tural , tenido por dePedro Curiana; pero al- gunos inteligentes le atribuyen á Andrea rc otra. Las paredes y bóveda están revestidas de marmolea y jaspes de diferentes colores. En el otro testero, frenlo a las ventanas, se hace tina puerta igual á las dos que conducen 4 este apo- sento, y mas arriba una tribuna igualmente cubierta de marmoles y jaspes; en esta tribu- na hay dos banderas, que según la tradición al emperador Leopoldo rogató á Cirios II, *n 90- lirino, e guarda larabk sala de <*) ",™'ió rti tf. Real Sillo «nle. d* d a r la ultima o á es trabajos. 118 llages; todas 8 figuras pertenecen & -Luquete. De esta suerte quedó enriquczido el coro des- de el suelo á la cornisa alia de la iglesia, sin descubrirse nn dedo de pnred que no esto hermoseado. Sobre aquella, en el medio punto del testero, se figura la Anunciación y Saluta- ción delángel San Gabriel, este ú un lado do lo ventana y la Virgen al olro. Kn todo el espacio de la bóveda está re- presentada la Gloria, pintada asimismo ni fres- co por Luqueto. Se vé lo primero la Santísi- ma Trinidad en un solio de luz y resplandores compuesto de Tronos, Querubines, 'Serafines y otras geraniuías celestin-les; el padre en for- ma do anciano venerable.para significar lo eternidad sin principio; el liijo en aquella ednd perfecta n quefíitfteo llegar viviendo en- trb los hombres, para consumar el misterio de nuestra redención, figuras tos dos de efecto y buen relieve; el Espíritu Santo, entre ara- bos , en figuro de paloma pura y sencilla, pa- ra espresar «1 amor con que de uno y otro procede. A la derecha de Jesucristo la Virgen soberana elevada sobre las demns criaturas, luego el coro de los apóslolei, y entre ellos el Bautista en lugar muy señnliido, y confundi- dos con los mismos los espíritus angélicos ta- ñendo varios instrumentos, De allí abajo des- cienden los órdenes y grados en que la iglesia liene distribuidosásus santos: patriarcas, pro- 119 fetas, doctores, mártires, confesores, vírge- nes, santos y sanias casados y.viudos, y niños inocentes, distinguidos todos en aquella mu- chedumbre por sus hábitos, insignias ó ins- trumentos de martirio, dignidad ú oficio. Vén- se allí religiosos de muchns clases, inclusas las órdenes militares; pontífices, fundadores de religiones, emperadores y reyes. No dejan de encontrarse con mucha frecuencia figuras no- tables y acabadas; pero el colorido y ornato de los paños está hecho de corrida y tocado con demasiada ligereza y sin aplomo; ni podía ser. olra cosa, cuando un solo hombre hizo aquella multitud de figuras, mucho mayores que el natural, en lan breve plato comoel de Ib me- ses. Fuera de RS(O, el efecto general que pro- duce (¡1 conjunto de este fresco, es muy desa- gradoble; no puede llevarse en paciencia aque- lla fulla de espreskm y movimiento, aquella rigidez y sequedad de hileras de espíritus y sanios unas eti pos de otras, que mas bien que representación de gloria, parece un modelo de ordenanzn mililnr. La armonía de lo pintu- ra, la distribución de grupos, loque se llama arte de la composición y del dibujo, no hay ([ue buscarlo en este fresco, donde todo se muestra frió , inanimado y muerto. Debemos decir, con todo, en descargo de Lucas Cangia- ÍO, que se'le mandó seguir el dictamen de los teólogos para formar el historiado de la bóve- 120 d a , y aquellos convirtieron deagracitidnmente en una árida y descarnada lección de teolo- gía, lo que debe siempre confiarse en la dislri- huciwi y pormenores al ingenio y buen gusto del pintor; pero siempre fue culpa de este, y culpa grave, expresar tan desairada y prosai- camente la verdad y doctrina tcológicu. Como quiera que sea , este trabajo le cosió la vida, y aunque cuidó de retratarse a la entrada de In gloria un poco detrás de Fr. Antonio de Villa- cattin, obrero principal elurnnte la edificación del monasterio, andn en opiniones si acertó ó no acertó a pasar de los umbrules. Plega á Dios, flice el P. Sigüenza, se vea ya del todo dentro en ella; algún miedo tengo se dio mu- cha priesa á ganar dineros, y tnas ¿i dejárse- los por acá. Del centro de In bóveda pende una gran- de y hermosa arañti do cristnl do rocu , que pesaba primitivamente 35 arrobas; cuando la invasiou francesa quedó bastante falta deudor- nos y colgantes; con lodo, aunes magnífica, y puede contener 28 luces; la trabajaron en Milán. Carlos II la regaló y mondó colocar, como se encuentra, la primera vez que vino al monasterio. A espaldas de la silla priora), por todo aquel (estero, se forma un tránfilo dentro del macizo de la misma pared , con tres ventanas grandes que dan al atrio de los reyes. Frente 121 á la de enmetfío hay un nitor con un precio- so erucilijo de marmol blanco, del tamaño que lenia'cl Salvador, fijudo en una cru?. de mármol negro de Carrara, que se embutió en otra de madera para mayor seguridad; por bajo de los pies se lee esla inscripción : BEN- •VHNCTIÍS ZELINUS , CIVJS FLOBENTIMIS P A - CIBBAT 1862 (1). En el mismo tránsito hay dos tablas dig- nas di! recuerdo , una de 5 pica en cuadro, en cuyo centro está Jesucristo cercado de res- pluüdores, y por el contorno siete divisiones en que se materializan los vicios ó pecados ca- pitales con ílguros muy pequeñas; hacia ios ángulos hoy cuatro circnlitos con los novísi- mos ó postrimerías del hombre; es una délas tablas que llevan el nomlire significativo de caprichos del Jlosco. Sobre esta hay otra de •varo de ancho y poco mas de alio, que repre- sento el infierno, y una multitud do figuras arrastradas ú él por varios diablos de rara fealdad; unos le atribuyen á Gerónimo Bosco, y otros á Pedro Brughel. La librería del coro es una dfi las cosos dignas de mención que hay en esta casa; lo- dos los libros son de igual forma y magnitud; (i) Sobre rl m,l dr^^ado d'a bajo el altar mayor consagrAtio- n\ Redentor drl gfuerQ humana. Carlos V, el mas rscl.ireciilo de los Ctfu- JTS ( deseó «sle hi^ar de. postóme reposo para sf J para \0¡ da IU linagc; Fulipu I I , fl mas prudente 137 délos rayes, le dcsigt>¿; FelipeIII, monarca since- ramente piadoso, dio principio í las trabajos; Fe- Upe IV, grande por su cía «inicia, por au constan* cía y por su i\'l¡s¡osiilad • ^ auiovntó, umbdlrció Acompañan a esta tópida dos bultos de bronce, apoyados en el friso de dos pilastras de jaspe que forman el segundo cuerpo, cuya cornisa sostiene un frontispicio con adornos de bronce; en el centro do este hay un escudo con las armas de España de la misma mate- ria, escoplo los cuarteles que estaban forma- dos de piedras preciosas y metales escogidos, según el color correspondiente. Termina esta portada con dos figuras de bronce, una á cada ludo, hechas en Italia; la de la izquierda r e - presenta á la naturaleza humana postroda y sin aliento; derrítasele la corona que cenia su cabeza; con una segur que tiene en la diestra liega las flores de una cornucopia , la izquier- da deja caer el cetro y señala una inscripción, donde se l e e : NATURA OCCIIHT : la naturale- za mata. Ln otra figura es la esperanza, ra- diante de alegría y de ánimo sereno; en la mano izquierda sostiene un flamero que ali- menta siempre vivas y perpetuas llamas, y presenta con la derecha otra inscripción, que dice: EXALTAT 5PES : la esperanza alienta y tnaltecB. En el claro de la portada se forma una lín- dísima reja de bronce, partida en dos mitades, que sirve de resguardo á la escalera principal. Tiene esto 34 gradas de mármol repartidas en tres descansos; las paredes y medio punto estén revestidos do mármoles y jaspes de hermosa unión y pulimento, que presentan ]Q escalera como de una sola pieza, con agradables fajas y compartimentos ó entrepaños. En el primer descanso se forma a manera de una capillita, compuesto de cuatro pilastras de mármol con embutidos de jaspe y una ligera cúpula, de cuya clave pende una araña de bronce dorado con seis candeleras; á uno y otro ludo hay dos elegantes puertas de maderas flnns, para solo mío roo y uniformidad con los otros tramos de la escalera. Ln segunda meseta ó descanso es cu todo semejante a la anterior; escepto que las puertas dan entrada, la de la derechn a la sa- cristía del Panteón regio, y la déla izquierda al Panteón de los luíanles, de que hablaremos en 911 lugar. En el tercer descanso hay asimismo cuatro pilastras, pero las dos primeras son de jaspe con un medio punto encima, donde re- mata la escalera, y las otros dos de bronce do- rado; asienta sobre estas otra reja de la mis- ma materia, estructura y belleza que la de la entrada, fuera de los pedestales que en esta tie- nen embutidos de mármol. Desde nqui, bajan- lio.unu graila, se pisa ya en el panteón. La planta de este es un octógono de 36 139 pies de diámetro; no pudo dársele de altura nías que 3 8 , circunstancia que le menoscaba en grandeza y esbeltez. Esta cubierto como la escalera de mí mióles y jaspes (1) bruñidos con esmero, cunjüdos por todas partes de adornos y molduras de bronce, tal vez con demasiada profusión; el orden de arquitectura es el com- puesto, uniforme y simétrico en todos los de- talles. El pavimento figura una cstrelta con un florón en el centro, distribuido y labrado con piedras de diversos molices y colores. A raiz de la planto se alza un pedestal de dos pies de alto entre fajas de mármol, ador- nudo con otras do medio reliuvc hbrndas en bronce. Cargnn sobre este pedestal 10 pilastras de jaspe de diversos colores de 15 pies y medio de alto por uno y tres cuartos de ancho, con basas y capiteles de bronce, y trnspilaatras de mármol, todas parecidas, formando entre cada dos un lado del octógono; a su mitad se ven colocados, como si tomaran vuelo , ocho figu- ras de angeles de tres pies de alto cada uno, de bronce dorado o fuego con un candelero del mismo metal en liis manos, trabajadas por An- tnnio Ceroni, artífice Milanés, que se liiio ve- nir al efecto desde Italia. Sobre estas pilastras (I) T-o» rairmulM son dcTorloia, y los le San Pablo de Tolwlo. 9 repodan e] arquitrave y luego el friso emhe- llectdo con molduras, rem¡il¡wdo con una cor- n a | orre por todo el contorno & los 22 píes tle altura. Arranca do estn última una ipulaó media miran jí>, siguiendo en diminu- n l a t í morir en la clave las divisiones del octógono; las fajas ó arcos son de jaspe, y los liutcos ó intermedios de marmol negro de Viz- caya con molduras do bronce que van duendo In vuelta. Los compartimentos de la parto de Oliente abarcan dos ventanas por donde pene- traen este sitio perpetua mente triste y lóbre- go, como cumple á su objeto, una luz muy débil y apagada; al Indo opuesto híiy otra que dá al panteón de los Infantes, yá la parle del Norte, una mas ú la cual fe puedo venir desde palacio. La clave ó remate de la bóveda esla adornarla con un círculo de jaspe dé 18 pie-i de circunferencia . en cuyo ron tro redolía un llorón de bronce dorado á fuc^o; de ésto pen- de una araña, notable por su belleza y gusto, también de bronce, de siete pies y medio de alto, por tres y medio do diámetro, de figura octógona para guardar uniformidad y armonía con el todo de JJ fabrico. Presenta estn araña por su parto inferior ,-é manera de una asa fi- gurada por cuatro serpientes enroscadas; mas arribase ven los cuatro evangelistas de medio relieve apoyados en unas cartelas; siguen des- pués 24 cornucopias repartidas en tres Ordo- ncs por toda la circunferencia, en esta forma: los ocho primeras sostenidos por oíros tantos niños aludos sentados en ef borde de la aran- dcla, las ocho segundas apoyadas en'ocho án- geles arrodillados sobre las volutas de unas cartelas que sirven de cadenas, y las ocho úl- timas sobre las cabezas de unas cariátides pues- ' tasen pabellón con orno águilasdclrás; domi- na lodo esto una corona re¡il ron liobo y cruz encima , _y viene á rematar toda la araña en unas figuras abrazadas • que forman el asa de donde esto pendiente. Hermosean acemas esta obra multitud dé cabezas, trofeos militares, adornos, molduras y colgantes; débese n Vir- tjilio Fattcti, natural de Genova , donde la ejecutó. Los lados del octógono tienen quince pies y medio de alto por ocho de ancho. En el in- mediato fl la escalera está la fucilada interior de lapuorta, semejante á la esterior, con dos pilas do agua bendita dp*iAo en v.i'i'Cto d a r mu vor f n ^ ftaiinhc'y riqucta ni paiitron t y para%llo ib)ijir>f e n t r e illfi'rriitcs p l a n o s . Jos de Juan Bautisia CrcsciertciO , natural dn Roma, yáe Pedio IJ~ adi'laiilii poco en l;i o h r j . Fiiipr IV sn rraolvirt •u'iiLaba.), asi pnr» dar luí y nitrada al pmilroti, (linio para atajar un itianaMli.il qui- todo lo ÍDUII- dalia; lo^rínclox- uno y olro por l.i invención y tvlo de Fi; Pfieo/át de ^¡•iiliiii , de quien ya, h i - cimns WfTOOria: Son también de I 750 , pasó al de España, • rdnando IVüinioiHe hasta el dia, [ j de diciembre de I7HS, por «pació de 29 afloi. S. CAROLUÍ IV. HISPAN. IIEX.—Carlos IV, hijo de Carlos I I I y dona María A tía úr. S-jonía, uacío en Ñipóles r l dia 1 S de noviembre ile I 7^8,- abdicó la corona .1 19 de mano du 1 S S en r l O real sitio de Araii¡ori , y murió en Ni[wlM d U." erníD- do V i l , hijo de Carlos I V y duda María LnÍM 137 dr Ilnrbon, nació rn rsle rral silio rl I 4 de oe- lulirc de l',&¡; comentó su reinado rt l'J de roar- í» d c | SOS ; fi'f proclamado n i Madrid rl 9 4 dr 'I 3 de octubre de IKJ3. 1. ELtSABETH. I>1P, ET. H Ef,.—U l'ü>ptr;> Irix ffoíia Isabel, mngrr iltiica di'] emprrador Carlos V, bija de O. Manoil , rey de Porlu-al , y d - la < rrina doña M a r i a , y nirLA por e^ta dr IOA rryrs 1 5 0 3 , y murió rn Tol.-do t \ prin.rro de majo de 153'). 9. AUNA RECIÑA.—Doña A n a , ruarla mti- firr (1)dci F-'lipKlI, hija drl Pnipfrador M s * ¡ - iniliano II y de la emperalrii do fia María , nnr.ió rn ]a villa dr CigaW , i l.ij ¡iniWiaciones dc Va- Itadolid , rl illa 3 (te noviembre de I 54*1 ; v m u - rió rn HaóV|oi el 36 de ormbre de 15S0. thidmriii' dr Austria , y dr dona Maria , hija itrl di.-V.c dc Ttsviirii, nació rn Graii rl día 55 d<- (1) En « I r panteón soto si- da Iti^ar á las r n - n** mattrrs di- rr; es, rslo ,'Í , i b i que lian de- jad» menion. JllS diciembre de U K j , y m u r i ó r n « t e real ma- u a i t e r i o rl 3 d e c x l u b r e . d e l f i l l . i¡. ELISAIÍFTII. IÍEnTN.v.—Doila Isabel de B o r - lioii , xiriim-in mii^i r .Ir F I ^ I H - I V , hija di- En- li.pie IV y M.,r¡.> ,!.• M r . l i r i s , royes dr F r a n c i a ; n.ici Se di este, nombrr á la hólieda donde- se depo- dejado sucesión , y "le lo* Principa é luíanles. Tic- He su entrada por la puerta colocada vn el según* fiar i es una pieza de 16 pies iip. lar^o por dicsi y & ¡ de ancho , cnu oleo lauto de ailo hn^ta 1 cía— e5 n ve de la búveda. Al «I reraosp hallo un lulero en donde se forma una eafnli'ra ñe. piedra berroqueña, ijuc sube en caracol hasta o Iva pieza idéntica i la de abajo ; vsla últimü es el Panteón de los Tu- faotes. Lo* nichos son de madera imitando 5 már- moleí y jaspe.*; ¡aj caja» ó auudei tictifii al frm- vida las eadivprw-depositados en clloa : vamos á referirlo» por A orden d.'. su traslación 4 este Mo- 1. DOÑA ISABKL/tercera mii'er de Felipe II, hija de Enrique 11 y de Catalina di-Mídiri*, B f y H de Francia , nació rn Fonlainebl^au el día 11 de al>r¡l dB 15^6 y murió en Madrid el 3 de octubre de 1568. 9» Et. PfUNCtPE D W CARLOS , biío^pnroogí^ O nito de Felipe II y de doña MarU su primera mu. Sci-, nació en VaUudolidtl dia S de julio de I 545 7!.iiBjjJuia *¡ j p X | i ouBiiiaiixsiA! Jopw..daj a • S i S I 'M' " ! l " ! »P 6 ( j pupew UJ piJiitü í E t s 1 »P Ü 1 Í O Í ! B Ji> i 1 =!P | j j v » c d c [ c o U J pp«ti • cuy e»°P i JJ ,K1¡I*¿ tf[> o j m ' o x i i g u u ' ] V01UV3 uua a i n v i i u j i g *g "8SSI «pajqmao •P 8 I P ' P!"l°P' ! ll l! A SP M J H ' * J !«*'D «•> P!Jnui <í £051 JP ÜJqiU.t¡l'Hl Sp C( Gip p K->p(1 C|^.f lid {IIJ -BU • uucnc C l ! (.p ap í | w l i p j sp cl)i| • íiaSutin ' P <*•>« ' * ! n ' I 3 P • l j S ' " n ' v « v W VS"1> * t ' S Í f l a p o i j n l a i ' E l F P!|«P - » I I " A " ' o u t i u i A ¡ f s i ap a j q n u o ap s ( cip ¡.i B J ( l niio3 II., p; 3l! ,i ' A s t , H f 3 sp eu«m.Mi| ' «••>,«, -EO c»u¡i .'p i ) I I uenf a|> E(M| ' JJ 9d¡].',J sp JJ3 •S£SI aP O " " " 1 •»[' r>t. [» píp'»:i • .>> t w í i n i «( na p u n i u í ¡ E E 1 a p i t . i q r . i J i t . i p c i «- [ I* P!|°P«H«A wí <>¡3t«'.wjopwjclüia í o n « ¡ u m u | ap ü j « a j j u l i q ' KvDf »ou S I U V Í M ] vg S •OSSI »P 1» PHP'llí U J (.i.tnm i fiís | ap 05c p ua P p e u ' l « t = q n ' " p « M i í J í d u i g E[ ap i A *«[-'¥D JopeJ'^O'a IJP °|> • u n a » olí4 'uuKVHiiad u»u aJ.nvis| Y^ J '8SEI Jp o.Mjqjj » ¡ t g i (JsüJEp - B Q ap EJa»B|i;x i i í V ! - " " " ¿ ' í r . í l s!» ».t«I«i»(*ou J P S 1 *!P I» ( » p n * | j ) se»fl«W U J ? ! 3 C " ' " " ' « ' f i-pop i .1 ídii.ij .ip eiiii^omijd Bfm 'líSniJurf jp ¿jy ' [>nui![v nop *p SJIUB i ' «piiejj jp ¿j)i '( ompíivjj ap JJSIKU ' uosioa-J v«ou 'E P •pcpiap toyc t e co[ F • fl^S I » «"» o t " -tim |jp frs [ j puüt[v ap oiDe[id JÍ u i p.jnm i 011 til rinfta María , nació rn Nrustat (Austria) el di* * > ile mayo de r5Gl y murió en Madrid el H ÍICM- lirmbrr de 1518. 10. Et PK.IDCII'B non FE un AF DO , hijo de Fe- lipe II y doña Ana, s« cuarta IOURÍT , nació ni Madrid el (lia 4 de diciembre de 1571 y murió en la misma villa cu el Monasterio dt San Gerónimo del Prado el 13 de octubre de 1578. 11. DONJIIAI.DE AUSTRIA, célebre Capiism, hijo natural u,l E n t r a d o r Cirios V , nació d dia Í 5 di felm-ro de 1 5 ^ ; era Gobernador de r i3ndii& • la saicín t^ue murió vt ULA primero de octubre di 1578, halUndoic con su ejército cer- c* dr. Naraur. Estando ya para morir dijo este Príncipe magnánimo S su confesor d P. Or^.t.-a: «^iérole encargar y pedir que en mi nombre suplique i la Majestad dvl Rey mi señor y hermano , <\ue mi- rando í )n qoc le pidió el Emperador mi uilor, canee yo Ar S. M. rsla nicixed : que mi'i hueso» hayan lugw* cerca de los de tni &eñiir y f/adrrt que con tstú quidar/tn mis servicias tatix/echos y pagadoi.,.-.*' Felipe II cumplió su voluntad , qut liicn lo merecia. 19. ET. PRINCIPE DOSDIBOO, hi¡.> >k Fdipe II y de Í1a Ana , narid en Madrid el día 13 d<- ¡ulio de 1575 y murió en la misma curie el 91 úe noviembre de 1583. 13. LAIHIAHTA DIISA MMIIA , l.iji mimiiino de Felipe 11 y doria Alia , nacd en Madrid el día 112 1 4 de frbrrro He 1 530 y murió en el mismo p m i - tü vi 4 «. 19* LA INFANTA DOSA MARGARITA M A K I A ' Í J A - TAL'NA * niis ^fütiTida up ios mismoi Rcy^s ¡ na^ ció de t f <7 y m u - >) bijo de Fvlmp IV , mitriú el dia 13 de m a n o du Í634 tu la villa de Is.iri , en las montanos. Madrid el día 5 de diciembre de 163G. IJÍÍO del Príncipe Tumi» y de la Princesa de Ca- ri flan , vino a Madrid co» su madre y berma- 1U no» y nnrid en aquella córlí el dia 8 de julio de 163:. S• • E.L IffFANTK CARDEH AL DO IV FERRANDO, administrador perpetuo del Arzobispado de Tole- d o , hijo entinto de Fdipe III y do fia Margarita de Austria, nació n i « l e Real Monasterio el día 16 de mayo de I 6(H> y murió en Bruselas el 9 Jo noviembre de I64I , siendo gobernador de aque- I I » pal.,.. 9'J. EL PRÍNCIPE DON BALTASAR CARLOS , hi- jo de Fel.'jw IV y doña h a b d de Borbon , nació en Madrid el J¡a 17 de octubre de 1699 y murió ,-u Zaragoia el 9 di>l mismo mea ¡le í 646. 30. ¿ A INFANTA DOBA M A M A AJJBHOSJA , híj» de Felipe IV y de do.la María Ana dv Austria, m u r i ó el dia $0 del mísrno niesa B 31 < £rt INFANTE DON V EBNANDO , cuarto ItIJO de b s ' m i í m o i Iíeyi's , nació cu Madrid el dia Si de diciembre de IG58 y murió el 26 de octubre d* 1659. 39. Et PRINCIPE UON FELIPE PROSPERO, hi- jo tara bien de Felipe IV y su referida esposa , n a - ció en Madrid el día 98 de noviembre de 1657 y marió el primero de enero de 1661. 33. Don JIIAU BB AUSTRIA, hijo natural dr Kctipe IV , nació el año de T 639 y tnurió cu Ma- drid H 1" de setiembre de 1679, 5u cora ion está depositado, conforme á su voluntad , en la Santa Ira ña» en t i convenio de Desalía) Reates de la US 34- POSA MARÍA LUÍ OIU-KANS , pri- mira mujer de Carlos II , r Felipe de Bor- ¡ion y dr Madamc Enrique a Huait , Prín- t" de mano de 1663 y i. cu Madrid ti 13 de frbrrro de 1689. 35. El INFANTE DON FJÚIPK LUIS, hijo de Fel¡- pr V y doña María Luisa Gabriela de Saboya, nació en Madrid el día 2 de julio di: K09 y mu- 3C. I.uis JOSÉ DUQUE U VENUOME, hijo na,- K tui-al de Luis XIV , Rey de Francia, nació ni Va- ris p\ di» pnmn-o de ¡ulío de 165/, ; liiio en Es- uno di? mirslros e^éVcHos en un lugar prquefio cer- 37. Et INFANTE DON FRANCISCO, «iiiinio hijo 'li'id el día 1 -2 de abril de 1711 y murió i los míe- 38. EL INFANTE DOS FELIPE PEDUO, liijo da Felipe V y de dotta María Luisa Gabri.b dc Sa- y mui-ió el 30 dr diciembre de 1719. 39. IJoS* MA»I* ANA DE NBOBOURB , wenndi mujer do CiHoi I ! , hij.i dt F d i ^ Guillermo, Chinde Palaliiio drl iUnn í líaVl Amalia Ma»du- Ima, nació eu Dus,ldorf ( Rhin iiifrrior) i! día •2& de octubre di- 166? y murió en Guadalajnra f¡ lí, de julio du 1:40. (¡0. Et 1 NÍASTTÍ DON FRANCISCO JAVIER , liijo Je Cárloi 11! y ¿v.in Muría Affalia de Snjonia, 10 nr> nació i-I di» 17 d e - f r b n r o de 1757 y murió m Aranju™ el 10 de a b r i l du 1 7 7 1 . « o •>« PAHUA , hijo primofttfnilo de Carlos I V r J o ñ a Marín Luisa , nució en esle R . a l Sillo ,-1 din 1'J de j e t i f robre de 1771 y n u t r i ó t u r l P a r d o á 1 de i u a r * o d r 1 7 7 4 . 41 1.A INFANTA DOÑA M A R Í A LUISA , luja »- el roiimo pnt.lt> el 3 di- ¡ u l i o d c i"l*i. 41. E L ItirAMTB DON CARLOS A N T O N I O , hijo m a r r o de i" SO y m u r i ó en Aranjucz el 11 J e j u - n i o de 1 7 * 3 . 44. E L 1HI4HTE uo« F E L I P E FHANCIJCO, Ijijo meló J t t que j i f t u c , nácíd tn San Uditlntiso f! día 5 de s r l i c u b r e de l " 6 J y m u r i ó en « l e U t a ! M u - iiasliTio <-\ 17 de oPliibrc de 1 7HJ. 45. E L INTANTÜ DUN C M I I O S , nació dc-1 m i l - ^Gi LA INFANTA DONA M A I I I A CARLOTA , biji w-l-unda del Infante don G a b r i d de Rorboíi y d o - ña María A n a Victoria de P o r t u g a l , nació rl dia .t de noviemlire de 1787 y m u r i ó cu este tteal si- l u . el 7 d.-l m U m n n i r s . m u ^ r di I mencionado I n m u t e don Gabriel , iiija de la Rf-úia de P o r t u g a l doila María Francisca Jfiibi'ln j de don Pedro , tio j esposo de la Ruina, U7 .•«ció en PorlaR8l »I dia I 5 de diciembre di- i ',6t y murió cu file palacio el 9 di: noviembre de 1788. ] 788 (de cuyo paito murió la InlanM ) y lulii-có íit tedias (Jrspiicj- 49« EL INFANTE DON GABRIEL T E Bonnon , hi~ > jo de Cirios III y doña María Amalia di Sajonia, nació en Ñipóles d dia II de mayo de 17 55 y murió en la Celda priora! ti 33 di: noviembre Ui 1788. 50. EL INFANTE DOB F E I I P B MARÍA FRANCÜCD, hijo décimo tercio de Carlos IV y doü:i María Lui- sa , nació rn AiMiijui-t rl di» 38 de mano d t 1 793 y murió cu Madrid el primero de Igual mn de t í»4, 51. LA INFURTA noü\ MARÍA TERESA , quinta liija de Ins niísmos llovrA ( nació rn Arani'iitz el dia 1 de fibrrro di- 1791 y murió vn este Tí cal G sitio el S de novietnhn- ác. 171)4, 5i. El (Vio "traído í la Infanta doña Marf» <> riorbr.li t hija de Cíi'loa IV y doña María I.ni. >- 11 , si- depositó en fl ataúd el dia §3 de julio J e . 1798. {jer, como h™n« dicho , d,-l Infante don 'Anto- nio , i |)ij.i de Carlos IV , nació el dia 10 de tñe- ro de 117i) y murió ni Madrid» al de julio UNA, primera ragSer de Fernando Vil , hija ds Fernando IV , Rey de las Jos Sicilias é Infante .le España, y de doña Mafia Carlota de Loreua , ar-, chiduniicaa de Anuiría, nació en Nápnlt-a el dia 14 de dicieubrf dt 17 84 y laurii m Aranjuel el ai di; raayo de 18(!6. nos , R,-r áe Elruria, bi\n de do» Femando, lu- íante de España y Duque de Parma y du doña María Luisa de Loicua , nació en Plasfi.cia ( I u - lia) d día 5 de julio de i m y murió en Florcu- cia r l 31 de mayo de 1803. 51;. EL INFANTE UON ANTONTÜ VAÍCVAI. »S BOR- E H , liijo de Carlos 111 y doña Mana Amalia de O 6ajoiL¡a, nació cu Nlpi>le$ vi diu 31 de diuembru de 17 55 y murió tu Madrid d 1Ú du ajjril du 1817. 58. LA IHIMITA DOÍÍA MARÍA ISABKL I.UUA, l.i- ¡a de Fernando Vil y de doña María habd Fian- • isca di ASÍS, SU scRunda n.o6er , nació vu Ma- drid d ^1 de agosto de 1S17 y murió en aquella I1HAOANÍ\ v ünntoií, segunda muger de tVinando Yl! , Lija de Juan VI y dofid Carlota Joaquina, no Reyes de Porltift.il , nació f n Lisboa el dia l