SEGUNDA PARTE. Portería principa}. Ln portería principal del convento es la que señnliimo* en su lugnr, a l a derecha de\ vestíbulo del templo , pasudo el atrio de loi reyes* • I-o primero que se encuentro es un zaguán e deja notar, á pesar de cato, oigo de tími- deí y poco eipiritu. PAÑO DE ORIENTE. 9. La Purificación de Auestra Señora: SS lit Virgen, que va á enlrar cn el templo, lle- va en sus brazos ni niño alegre y risueño , y fin la mano derecha una vela encendídn; el templo ofrece buena perspectiva, y l¡i compo- sición es de las mejores, con bellas cabezas y buen colorido, 10. La Huida de Eqipto: la Virgen con el niño en hntíoa sentada en un pollino que San José lleva del cabestro, y uti ángel He pies en una nube f|uo los ampara y guia ; se tiene este fresco por uno de los buenos; ha perdido bastante. 11. .La Degollación de los Sanios Ino- centes. 12. FA regreso áe la Santa Familia , des- pués de muerlo ilerodcs. 13. L¡i historia de) niño perdido y hnlla- do en el templo en medio de los doctores prc- Runlando y respondiendo, bien truzadn y dis- tribuida ; pnrece que se ve en los rostros lu admiración oscilada por la prudencia de Jesús. 14. Las leiiLíii-iones del Desierto. Ib. I,n elección de los iipósloles y de los discípulos después de haber estado orando en el monte: los de la mano dercclin, donde se hallan los escogidos para tan ako ministerio, están con rostros devotos, humildes y snnto- menie alpgres, que parece se vislumbran estos pios afectos en los ojos y en lna nclitudes; lo» que quedan a la muño siniestra aparecen tibios, i 36 descuidados, mal eonlcnlos, romo quienes no merecían que se los dispensara oque! favor. 16. Lo rcsurcccion de Lázaro: las dos mugeres que se Imitan arrodilladas á los pie* de Cristo son María y Marín. . 17. El Señor echando del templo, cnsa de MI padre, á los que vendían y compraban dentro de é l : la figura di.'l Salvador es defec- tuosa . no lanío por la delincación, como por culpa de quien la dio colorido. 18. Ángulo segundo , primer lado. La transfiguración: muéstrase o Jesucristo al píe del monte Tubor. sanando al lunático; á los es- Iremos la Snmaritana hablando ni Señor junto al pozo, y la muger adúltera presentada por los fariseo;:. 19. Segundo lado. La cena real del Sal- vador con los apóstoles en la tabla principal; á los estremos la entrada de .lerusalem y el lavatorio. En la parle eslcrior de las hojas la ceno legal del cordero simbólico con los bá- culos en las manos, y como gente que había de caminar luego. Las liojiis están muy mal- tratadas en la parle estertor. Todo este ángulo es de Hámulo Cincinnalo, que se recomien- dn generalmente en sus obras por la gran- diosidad de las formas en las figuras, la in- teligencia de la anatomía, el efecto, y el buen uso y conocimienlo de la arquitectura y perspectiva. PAÑO I>E MEDIODÍA. 20. La oración del huerto (desde aqui co- mienza lo pasión): Jesucristo orando y los tres ¡i[tosióles dormidos. El dibujo es de mérito, con vanednd de posturas y escorzas de gran bullo y rulieve; pero no debió l'ibaldi fiar de otra mano que la suya ol colorido y la ejecu- ción, que le hicieron perder mucho. 21. La prisión del Salvador señalado por el ósculo de Judas. '22. Jesucristo en casa de Anas. 23. Caifas, sumo sacerdote, rasga sus ves- tiduras al oir de la boca del Señor que ern el Hijo de Dios: los sayones le escupen, mofan y abofetean. 24. Ilcrodes manda poner una túnica liianca ul Señor en simal de menosprecio , y le entrega A la befa y a los insultos de los sol- dados de su guardia. 25. Jesucristo es azotado en casa de l'i- lalos. 2ü. í.a coronación de espinas, . 27. Pilatos muestra ol pueblo judío el hi- jo del hombre, y el pueblo clama: cruci- fícale. 28. Vilatos lava sus manos ó la vista dd pueblo como para descargar sobre él la odiu íidad de un crimen tuii horrible, y el Salw- 138 dor es destinado á muerte de crucifixión. (En los ocho frescos anteriores se conoce que Itul'o de trabajtirse muy de priesa.) 2 9 . ' Sale Cristo con la cruz & cuentas por í.i puerta de Jcrusalom rodendo de una .mul- titud de genle, ¿vid» de su muerte, que so oprime y utropelln: las cruces de los ladrones •<• divisan medio dentro de lns puertas, medio fui;™; el Salvador se postro de rodillas eu la lienn , vencido por vi peso de la cruz , y el ÍI¡nielo de la canalla, ú punto en que llega ¡i rl su ¡illií¡da y sania Madre. £1 rostro de la Virgen no se descubre del iodo porque está casi de espaldas, pero en lo que se alcanza n »i:r da ¡nuestras de intenso dolor y sentimien- to. Itcune muclins bellezas este fresco, asi en la distribución del historiado, como cu la ma- cero de ejecutar el pensamiento. 30. Ángulo tercero, primer lado, lil Scridr duvado en la mi/, con mucho acompafmuiieii- to. de figuras cii el centro por la piírle iiilc- rior: lu Virgen, San Juan y |;is Marías eslrtn de pie, aunque ! i Mngdiilcna se inclina un po- > co pura nbrnzar los pies del Salvador; todas las figuras dan muestras de dolor y sentimien- to tan >ivos como se puede espresar con el [lince!; los sacerdotes y escribas ñlegrus y triunfantes; los verdugos y sulüudos jugando ó torteando la ropa del inocente: historia loda fin mucho primor y mageatad, y de gran üor- wosurn y dc\ ación. EMÚ bastante maHraladn. A los eslrcihos se murcíenla el acto de eluuir e« la cruza Jesucristo 1 y el descendí miento dn lii misma. Vor la paite exUnior, t'n i>| cen- tro, se pu«o el crucifijo de coslniio , figurando un escorzo de muclio ingenio, tan de bullí), que se Dille dul cuadro y pudiera abrazarse ni parecer; el ?oi esta eclipsado y oscurecido , y (.•! aire j tido cubierto y tenebroso. A los la- ilos se rcproilucen lus dos bislori^s de lo iii- lerlo'- Í1 Seg lo ¡ lo I T eccion del Se- i mbiu» de buen dibujo, y escoraos y BC- I Ludes de gran mérito en lo» soldados que g d el p I o lo ale parecen des- I do Hen d | c a IÜ do adentro f la b d{o i n 1 de santidad y glo i TI d 1 S or A los estreñios 5 r | a e do 1 |>ont;n en ul ae- ]iulero, y saciindo del limbo las animas de los ¿anlos Vadrcs. Los dos frescos de l;i pared que forman el rin- cón, inmediatos uno é otro, figurando el des- cendimiisnlo de la cruz y el acto de poner en el sepulcro al Salvador, son los que mns se es- timan y ponderan nric¡on á los upóslolus Son Pedrd y Son Juan en ocasión que estaban pescando ai'el mar de Tiberindes. 41. Anquio cuarto , primer lado. Ln As- censión del Señor, en el centro; S los extré- mosotra$2 opaiicioncB.que bieo el Salvad^ ó muchos de sus diicínulos reunidea. 42. SfQundo lado. La venido y .descendí- miento del Espíritu íanto, sobre la- Virgen y 163 los Apóstoles; á los extremos la predicación de Son Pedro, y los Apóstoles imponiendo sus manos sobre las cabezas de los creyentes. Pertenece este cuarto y último ángulo ú Miguel Barroso , pintor espoínl (1); el dibu- jo y repartimiento es bueno; pero el colorido sigo débil y empuñado como si tuviera una niebla ó velo por encima; le falta fuerza y va- lentía en el claro oscuro. 43. Tránsito y muerte de Nuestra Seño- r a : los apostóle» acaban de depositar el cadá- ver en un sepulcro de piedra y le miran las- timados, sorprendidos y confusos. 44. La Ascensión de la Virgen á los cielos. 45. La coronación de Nuestra Señora por la Santísima Trinidad , como Reina y sobera- na de todas las jerarquías celestiales. 46. El Juicio final. Hasta aquí toda la pintura que adorna el claustro bajo. Esceplo 3 de los 4 ángulos ó rincones, cuyos autores hemos citada en su lugar, y los señalados con los números 6 , 3 1 y 38 que pertenecen á Luquelo, lodos losfrca- eos fueron dkigidos y dibujados por Tibaldi, (!) Como se ha visto los intuios ó tíUcioncí furron rgrculados por dos pintores upartnlcj , Ca~ roba/til j Barroso , y dos ilaliaAOS t Peregrino <í Tibalítí, y CincinnalQ. 163 hombre de mucha imngtnadon y gran caudal, así en el ¡listonado, como en el dibujo, y uno de los discípulos mas aprovechados y aféelos é, la escuela de Miguel Ángel. Es lastimo que no hubiese podido egDcularlos y concluirlos de su mano, salvoalgunospocosque se distinguen bieih Tanto ardia Felipe II en deseos de ver acaba- do este trabajo que fue forzoso buscar oficía- les que piularan lo que aquel trazaba y dibu- jaba. «Oile yo, dice el P. Sígüenza , quejarse «de esta priesa hartas veces, porque veía tos . «defectos y en el fresco no tienen remedio, si- *no hacerse de nuevo." «También osaré decir, «añade mas adelante, que se aprovechó en mas «de una parle de las cosas de Alberto (Duro- (ITO), que para hombre de tanta invención es «defecto-, si no lo escusamos coi) la prisa que ase le daba ó que lo acabase.» De todos modos, para juzgar hoy del mé- rilo de estos frescos, es necesario no perder de vista que ha corrido sobre ellos la acción des- tructora de 2 siglos y medio, y que algo los han maltratado también las manos de los hombres; todavía se notan allí las señales de los clavos donde colgaban los soldados ingleses sus mochilas, y hasta en los viageros debemos censurar una especie de manía , Irija de bueno intención si se quiere, pero que no por eso deja de ser perjudicial. Hay muchos viageros y curiosos que de*espCTpn7n K6 que siendo bástanle anclrp y alto en propor- ción, y ocupando mucho In vista, por consi- guiente, embaraza y aun apoca y mengua ta magestad del pntio, y lo que es peor, no tiene uso, ni fruto. Pero sea de esto lo que quiera, no puerk» negarse que el claustro y p,i(io en general constituyen uno de los modelos mas acabados de buena arquitectura que se cono- cen eu España. SALAS DE CAPÍTULOS. Lindan estas Salas con el lienzo de Medio- día del claustro bajo, en cuyo centro esta" la» puerta que las sirve de entrada. Compónense de 3 bellísimos piezas de mucha cluridad y desahogo; ur>a en medio que sirve de antecá- mara ó zaguán, y 2 grandes salones á los lados. Tiene aquella 30 pies de ancho y de largo 3 1 , con 3 ventanas rasgadas al piso del pavi- mento, y otra en medio sobre la cornisa. A derecha é izquierda se vén 3 entradas de ca- da lodo, una grande .en medio con jambas, dintuJes, pilastras y cornisas de piezas enteras, y otras 2 menores de una y otra parte; todas 3 conducen á las salas grandes. Encima de las puertas y ventanas hay algunos lienzos acom- pañando la pared que sobra cnlre aquella al- 167 tura y la cornisa de la bóveda que corre al derredor de la pieza, por el orden siguiente: 1. . (A ja derectin, según se entra) San Juan Bautista; este lienzo, como muchos de los que se han sustituido en estas piezas ó los que se llevaron al Museo de Madrid y a la sa- ensila, es un cuadro malo de los que estaban arrumbados en la Granjitla, el Campillo ú otras dependencias del monasterio; cuidaremos de anotarlo). % La eabeía de un apóstol (GraftjülaJ, 3. La Caridad -en figuro de matrona, con un niño en los brazos y otros 2 «1 lado, aten- diendo amorosamente á los tres; un éngel ba- ja de lo alio a coronarla , de Jordán. 4. La Esperanzo, en forma de doncella hermosa con alas que la sirven para volar has- ta los cielos; las manos puestas en nctilud de orar, el pie izquierdo sobre un globo y un áncora al lado; la acompañan 2 ángeles, uno de los cuales la corona , del mimo. 5. Un paisage (Granalla). Ü. La Aritmética, de Jardan. 1. Tres jarrones (GranjillaJ. 8. La Astronomía , de Jordán. D. t3n vaisage (tiranpllaj. 10. La F e , en forma de doncella ; con un brazo sostiene la cruz* y con la otra mano un escudo, encujo centro se figura la resurec- tkm , y un cali?.; -i su derecha se vé un ge- f liio alado, y en lo alto el Sulvador que des- ciende á coronarla. l í . La Dialéctica, del mismo. 12. El Filósofo Crisjpo considerando la na- turaleza del fuego; figura de medio cuerpo, de Rifara. 13. Un canastillo en mediode dos jarrones (tiranjHia). 1 1 El Fabulista Esopo vestido pobrtimen- lc con un libro y varios pcrgnmfnos al Indo, ügura de medio cuerpo, de Ribera. Liis virtudes teologales y las ciencias que hemos es|>resndo estaban anteriormente en el paseo alto del Colegia De la comisa arriba están pintadas, nsí la bóveda de esta pieza, como las otras 2 de l;is ijimodiatas, por Grandlo y Fabrkio hijos del fftrgamasco, con lindísimos grutescos repre- sentando invenciones, juguetes y caprichos agradables: f'i'ngense muchos follages y resal- tas de claro oseuro t|ue van formando divisio- nes, cuadros y compartimentos por toda la vuelta de his bóvedas; en los claros, marcos y Tajas se vé multitud de figuras de sátiros, silvanos, ninfas, leones, tigres y mezclas y compuestos fantásticos de todos; uve» estryñas, puños do diversos colores tendidos unos, ple- gados otros, ligerfsimos colgantes, medallas, trozos de arquitectura, frontispicios, iwiiisns, cúpulas, templetes sostenidos fdbamenle sobre 160 palillos frágiles y endebles, y en oirás parles ángeles, virtudes y ninfos, sombrada todo acá y allá, ol parecer sin arte ni concierto, y en realidad con buen gusto y mucho orden en la composición y egenucion. Quede oslo dicho, á fin de «o repetirnos, pnra las 2 piezas gran- des que después veremos. En el claro y cua- dro que forma en medio la bóveda de este za- guán 0 antecámara, se finge un cielo abierto con sus nubes por donde bajan algunos ánge- les con coronas de laurel en las manos, y ea los nidios que se hacen sobre las puertas y ventanas Job llagado y varios profetas con otras figuras, follages y grutescos de buen gusto. Las salas grandes colaterales á esta pieza tienen 80 pies de largo y 34 de nnclio, de suerte que las 3 juntas cuentan 200 pies de tramo, todas bien soladas de marmoles blnn- cos y pardos. Cada uno de los capítulos, que ¡isi se llamaban por su destino las piezas mn- yores, tiene 14 ventanas á mediodía, puestas en 2 órdenes, 7 rasgadas al- piso del pnvimen- to y 7 sobre la cornisa , correspondiendo á es- tas otras tantas cerrados formando a mane. T:I de nichos, al Indo del norte. En los teste- r o s , ú la distancia referida de 200 pies, se levantan dos nitores en el hueca de 2 puertas liguradas, uno en frente de oíro y en corres- pondencia también con las entradas de en me- dio. Las paredes y cornisas lucidas de blanco y los bóvedas cpmo queda referido. En los medios punios de los testeros sobre ja cornisa se forman unos encasomentos con marcos dorados y fondo de mármol blanco; sirven de asiento á cuatro medallones ó bajos relieves de pórfido que desde í l tiempo det Begio fundador se tienen en grande estimación* asi por el trobnjo come por In materia , tan dura f|8e soto puede kbroTse a punta de dia- " mante. Dos de ellas figuran ln cabezo del Sal- vador y las otras 2 ó Nuestra Señora con «1 niño en los brazos. Ilustrólas el docto Arias Montano con unas inscripciones misteriosas y elegantes, que reproduciremos aqui porque no se alcanzan á leer cómodamente. Sobre el altar de la sala prioral (la de la izquierda entrando) se lee: Hic lapis offensus feríelque , feretque riiinam. Hic et inoffentm petra salíais erit. Esta piedra ofendida producirá ruinas y •estragos; respetada, será piedra de salvación. El padre Siguenza la tradujo en estos ver- sos castellanos: Ofendida esta piedrn 6 despreciada, Mortal ruina, irremediable herida ilará en el ofensor, mas si es temida . Scríi refugio de salud cumplido. De frente, en la misma sala prioral está escrito: ni TTane-kanc tniramíarntibi protülilunio genmiam Auctori chara est utraque petra Deo. La Virgen y el Salvador, que miras enla- tados, produjeron In prenda inestimable de tn salvación eterna; Dios, que fue su autor, ma igualmente ni hijo y a la madre. Sigüenza vertió la inscripción de esta ma- nera: Vés esta unión, vés estas perlas bellas, De aquí snlió la piedra tan preciosa Que te enriquece, y de su autor amadas Son sumamente piedras tan preciadas. Sobre el altor de la sala vicaria!: Jesu Christo divini templi lapidi Prestanliss. B. Dedicase á Jesucristo, piedra principal del divino templo. De frente: Ahrahamici, Lapidicince. Spt- amini duplici incomparabüi. S, Conságrase á las dos incomparables mues- tras de la piedra ó cantera de Abraham. - En ambos capítulos faltan, como yo hemos indicado, muchas pinturas originales de gran estimación y mérito, las que existen hoy ton las siguientes: SALA DE LA DERECHA LLAMADA VICAMAL (1). 1. (Entrando por las puertas del atril) á \íj Co m o n i-i TU OA por tstii i'ti íi tención & hn Jlíir* st colocada á la d e r e c h a , sv£"« se m i r a ¡ la p r c - 172 mano d'irechii). El convite del Fariseo: Ja* sucrislo á la mesa, y la Mngdalena á sus pío» ungiéndolos con el bálsamo y limpiándolos con sus cabellos, figuras del natural, del Tintoretlot % Noé embriagado y sus tres hijos: Caín se mofa del padre, mientras Sem y Jafet se- muestrnri en nctilud de ir á cubrirle con un paño, volviendo airas la cabeza, de Jonlan, 3. La Sacra Familia, en un descanso de la huida de Egipto; {Granjtíla.).. 4. E l nacimiento del Salvador y adoración de los pastores, Qgurn del natural, de Ribera. 5. La Virgen con el niño Diosen los bra- - ios, y santa Gulalina dándole un ramo. (Gran~ jMa). G. Bnloan, falso profeta, apaleando fuerte- mente ó la burro en que va mor Indo pura rwi- ccrlii ¡indar: un ángel que se vé delante, la detiene, y ella vuelve la cabeía comopara ha- blar ú su dueño, de Jordán. 7. La reina Eslher desmayada en presen- cia del rey Asuero; acompañanta seis damas; y un joven la sostiene de los bra/.os; el rey está en su trono como levantado de lu silla dad,por ] t misnii < natural pura lus c. 173 pora bajiír ó socorrerla, y loa de su cortejóse miran unos á otros inquietos y asustados; del Tiníoretto. 8. Doñn María Luisa Gabriela de Saboya, primer» mugar de Felipe V (Granjilta). 9. Un florero» de Mario Nuzzi. , 10. fíebajo del anterior. El Salvador , en lienzo pegado á tabla, del caballero Máximo. 11. En el altar: San Gerónimo, de tamaño •casi natural, hiriéndose el pecho con un» pie- dra y puesto en oración delante de un Cruci- fijo, en un bellísimo,y variado desierto, rfe/7'í- nano. (Está en Madrid, en la oficina de res- taurar). • ¡ . .. 12. Un florero, de Sfaria Nuzzi. 13. Jhbajo del anterior. Mn-Tío Santísima en conlemplaeiun, figura de medio cuerpo so- bre lienzo pegado ó tabla, del caballero Má- U. Felipe V {fíranjilla). 10. Lienza de las ventanas. Un crucifijo con San Juiín y la Virgen (tíranjitla). . 111. San ünofre haciendo •penitencia. (Gran- jilla). • ' .i 17. Unn .cabeza itel Salvador (Granjilln). 1S. Sun Antonio de Pndua en oración con lus livaios esleudidos, y el niño de Dios en ac- Uliiil de dcsnp;irocer, de ¡iihera (a restaurar) 19. Santa Catalina (GrflnjiWa).- ' ' ' 20. Carlos V, de edud de 47 años, arma- 17* do, y puesto el cosco sobre una mesa cubier- ta con un paño carmesí; delnnle corre un pe- destal de mármol verde que corta la figuro mas abajo del medio cuerpo» dePantoja de la Cruz. 21. Cristo crucificudo en medio de los la- drones, y a los píes una multitud de gente» en figuras pequeña, sobre Inblo; escuda alemana. 22. Un nuaroreta {Granjitla). 23. I,a Virgen de Belem (ídem). 24. San Juan Bautista en el desierto, de Sebastian de Herrera. 25. Sonta Águeda (Granjilla). 2G. Un anacoreta (ídem). 27. La Anunciación {ídem). 28. La Virgen nuestra Señora {Iikm). 29. Santo Tomás {ídem). 30. E) Descendimiento de la Cruz, en ta- bla> escuela alemana. 31. Debajo del anterior. La Sacra familia, tabla {Granjilla). 32. San José dormido y un ángel que se le aparece, de escuela sevillana. 33. Debajo. San Juan Bautista {Granjitla). 34. El Salvador con la cruz acuestas (ídem). 3B, Debajo. San Gerónimo (Idm). SALA PniORAt. 1. Lienzo de las ventanas, partiendo de la jirimnrj. Un florero, de Mario Nuzzi. 2. Snn Pedro y Snn Pablo, mnlíi copia del l i ú d o , que está en lo iglesia (Campillo). 3. Un anacoreta (Grafíjilla). 4. Snnta Paula, mu/a copia de Jordán, (Id.) ft. Olro anacoreta (ídem). c 6. San Gerónimo, copia de Jordán (Gran- jOta). 7. Uno Crucifixión (Campillo). 8. La Magdalena, de,tamaño natura!, sen- tada y recostada sobre un peñasco, apoyando. la megilh en h. mano derecha en actitud de contemplar BU vida pasada, de Jordán*. 9. San Junn Bautista (Granjtlla). 10. Son Juan y San Andrés, imitación del Mudo (Campillo). 11. San Epifonio contemplando un Cruci- fijo (GrmjiUa). 12. La caída de Son Pablo, se atribuye á J o r d á n , aunque parece del Guertino. 13. Un florero, de Mario Nussi. 14. Testero. San Gerónimo (Campillo). 15. Un florero; en el centro se vé á la Vir- gen coriliiniplnmio al niño que duerme tran- quilamente, figuras pequeñas, de Daniel Se- gers. Jesuíta. 16. Debajo del anterior. Ln Coronación da espinas, figuras pequeñas, de Jacobo ¡tasan, 17. En el altar. La adoración del Huerto: Jesucristo arrodillado sobre una peíia delanla de un úngel que se vé en el oiré con el cáliz. 17(t ¿mllema de la pasión , en la mano izquierda; en primer término los tres apóstoles dormidos, tkl liviano (eslá ü restaurar). 18. Otro florero igual al número 15 , de Daniel Svgers. 19. bebajo del anterior. La cpariclon de Jesucristo a la Magdalena junto ni sepulcro; hace juef^o con el DÚmero 16 y es del1 mismo Jacobo ¿tasan. 20. San Lorenio (Campillo). 21. Lienzo frontero á las ventanas. La flagelación de San Gerónimo: los ángeles le castigan por haberse entregado con esceío.ó lu lectura de libros profanos (tíranjilla). .• ' 22. Los hijos de Jacobo le presentan la tú- nica ensangrentada de su hermano José : coa- dro de mucho mérito, buenos desnudos, admU rabies efectos de luz, y grande espresion, y con- traste de sentimiento» e» las diversas figure*». con especialidad en lude Jacobo, egecutadacon toda la fuerza de un pensamiento illosófico y profundo. Pintó Yelastjues este cuadro en su primer niage áRoma. 23. Sau Loremoenelmartirio {Granjitla). 24. Lot abandona ó Sodoma guiado por un ótigel'y acompañado de su muger é bija&» del Caballero Máximo (á restaurar). • 25. Lot embriagado por sus hijas; 6 un lodo se ve arder la ciudad de Sodoma, y Ib niuger del patriarca convertida en sal por ha- 177 lier nuelto loa ojos á mirarla con indiscreta curiosidad, del Guercúto. 20. La Adoración de los Reyes, cuadro al parecer muy antiguo, bordado de oro y se- das [Campillo). 27. Va Anunciación de Nuestra Señora, de Alonso Sánchez Cotilo. 28. Un San Gerónimo [Granjilla), 29. Testero, San Gerónimo en penitencia, figura de medio cuerpo, de ¡libera. 30. Un florero, por Daniel St'gers. 31. Debajo del anterior. El nacimiento del Salvador, de Jacabo Bassan. 32. Olio florero, que hace juego con el número 30 y con los del otro leslero , de Da- niel Segers. 33. Debajo. El convite del Fariseo íi J e - sucrislo; acompaña al número o l y u los. 16 y 19 del otro testero, también de Iiassan. 34. El apóstol San Bernabé, figura deme- dio cuerpo, por Sebastian de Herrera (está 4 restaurar). IGLESIA VIEJA. Se da este nombre a una gran capilla, donde se celebraron los oficios divinos duran- te algunos años, finiendo de templo y coro hasta que ?e edificó \i\ principal, l.legndo este tato se trocó la anligno forma por lu que olio. la licué,'tajando íi nivel del sudo el coro y m las sillas que estaban a los 1$ pies de altura, y resultando da esta manera una pieza ale- gre, clara y desahogado de 105 pies de largo y 35 de ancho; esta solada de mármol blanco y pardo, y la bóveda compartida en tres por- ciones por dos arcos resaltados sobre pilastras de piedra berroqueña; en lugar de cornisa tiene al rededor una fuja cuadrada de la mis- ma piedra. Cuenta cinco ventanas en el teste- TO de mediodía, dos rasgadas al piso del pavi- mento, y tres sohre la faja que sirve de cor. nisa. Las dos puertas que tiene esta capilla, una enfrente de otro, dan la una ol claustro principal bajo, y la otra ú los claustros me- nores. El testero del norte contiene tres aliaros, uno gtande en medio, al cual se llega por «cis gradas de jospe sanguíneo, con pasamanos de lo mismo, y dos pequeños colaterales a nivel " del sucio; asi estos como aquel son de marmo- les y jaspes con filetes de bronce dorado que marcan las frontaleras y coillas. Las pinturas que adornaban esta pieza han sufrido también alteración . habiéndose trasla- dado algunas al Museo de Madrid , y otras A varios parajes de la misma casa : las que hoy existen/comenzando por el nltar colateral si- tuado á la derecha del espectador, se ven por este orden: 1. El entierro de Nuestro Señor Jesucris- lo, copiado del magnífico original del Tieiano- que ocupobn primitivamente esle lugnr; so trasladó primero á la salo vicarial por haber- se recibido después de la invasión cortado por los lados, y hoy se tralla en el Musco de Ma- drid; 2. Frontispicio del mismo altar. Una do- lorosa , figura de medio cuerpo , del Ti- daño. 'ó. Altar mayor. El martirio de San Lo- renzo: el sanio , aunque vivo, parece tener ya medio tostadas algunas parles de su cuer- po; levanta el brazo en medio de las nngus- tios de la muerte para recibir la corona con que le brindan unos úngeles; las figuras mas cercanos son ulpo mayores que el natural, y cstnn colocadas con tal arte , que todas parti- cipan de luz y se ven sin confusión, ¡Hinque Son muchas. El pintor dio é. todo el cuadro el as- pecto de una noche oscura , de modo que los objetos reciben luí de los fuegos colocados en el ara de un ídolo que esta á la vista, y délas llamas que salen y se muestran debajo de las parrillas; todo tan natural y tan hien enten- dido, que parece mirarse como ello sucedió. Esle precioso cuadro e s , á nuestro modo de ver , ¡«i no el mejor , uno de los mejores del 'J'iciano que se conocen en Espolia; pero eslá muy decaído, empañado per la suciedad y poco estirado el lienzo, lo quo le roba gran m parte del efeelo. Cornclio Coort grabó la ei* tampa de eslo cnndro. 4. Altar colateral. La Adoración de lo» Beyes, del mismo Ticiono, obra bellísima tam- bién y di! admirable efecto; hermoso colorida, ¡lindos rostros, y ropos y sedas perfectameM* concluidas, que parece todo vivo y la natura- leza misma. • ( INiríccmC, dice el P. Siglltínza hablando f do estos dos cuadros y del otro que se ha tras- ladndo al museo de Madrid, que hnbiun dü estar pucslos como relíennos, que no se vie- rnn síni) á de.wo y después da quitados mu- chos velos, porque con la estima se ponderase la escclcrtcín, quu pierde mucho de ellu cuan- do se haré vulgnr y so maneja (1). » B. En el frontispicio. Un Ecoe-IIomo, del mismo, (i. A la derecha del altar mayor. San Juan Evangelista cu la ijjlu de Palmos: está sentado y deja de escribir pora mirar unn ráfaga de luí celestial que le ilumina, de Sebastian de Htrrera. (I) Al coloca f ile nuevo lo» ciinil ron después At la invasión Ir.Tt.cm , ir d¡ l í . San Juan Bautista predicando en e! desierto, de Jordán. 15. La Adoración de los Reyes, escuela italiana (1). 16. Sobre el anterior. La Virgen, del ta- jnaíio natural, sentada, con el Niño dormido y San Juan al lado. A la otra parte San Jasé que está en su taller, deja de tmbnjar y vuel- ve la cabeza para mirarlos, de Ribera. 17. Blasones de la casa de Austria, de }*antoja. 18. Tvslero. El apóstol San Pedro con las Jlaves en la mano, figura poco mas de la cabe, za, escuela italiana. 19. El nacimiento del Señor y odoración .de los Pastores, de Zuccáro. Esle lienza y el de la Adoración de los Reyes, que se liabinn do colocar ó los lados de la custodia, en el al- tar mayor, fueron los que trabiijó con mas ,esmero. Tan enamorado quedó de su obra, que quiso que la viese Felipe I I , y le dijo: Señor, jel arte no puede ir mas allá, y estas pinturas <1) Enoile sitio estaba la célebre vírgea de hoy cu el Mustio de Madrid. so» pora lejos y para cerca. No le respondió «1 monarca, los miró despacio , y después de un gran rato le preguntó si eran huevos los tai (i). (i) EI p. s¡sa™ ándola mi pnco, csl 187 28. Díasenos de la casa de Austria, de P antoja. 2í). Una repetición del infierno que acn- bamoa de describir en el número 27 , del mis- mo Bosco. 30. La lucha de San Miguel con Lucifer, y cuida de los angeles malos al inUerno, de seis varas de alto y tres de ancho , de Luqne- to. Corno dijimos del número í ) . se puso en una de las capillas grandes del templo y se quitó posteriormente, sustituyéndole con el de Tibnldi que hoy existe. Le desagradó ol fundador, asi por los defectos de que adolece la composición, como por el escaso órnalo de los figuras, y lo muerto y sin gracia del colo- rido. Apenas se ve, fuera de San Miguel, otro ángel bueno, todos los demás son demonios de fea catadura, desnudos y en actitudes es. traFias y poco acomodadas para altar. 31. El enterramiento de Felipe I I , segnn está en lit capilla mayor del templo al lado de la epístola, de Pantoja. 32. El martirio del apóstol Son Bartolo- mé, escuela dfi Jordán. 33. San Gerónimo hincada la rodilla so- bro un peñasco, hiriéndose el pecho ron un guijarro dolante de un crucifijo, de Jordán, E9CALEIU PRINCIPAL. Una de los parles mas nrertadns y hermo- sas do esln fábrica es la escalera principal tra- zada por Juan Bautista Caslello Bergamasco, hombre de mucho ingenio en pintura y arqui- tectura, pá paso y enlaía ó los pisos alto y ba- jo del claustro principal. Ocupa en et último ía extensión de .'} arcos, 2 do los cuales sirven de tránsitos para los claustros menores. Es lástima, cu nuestro concepto , que la escalera no empiece á correr abarcando mayor espa- cio en los otros 3 , porque hubieran ganado mucho de este modo en belleza y mu gestad los dos primeros tramos; bíüo«e asi pnTB lle- var en todo rigor el orden y l.i uniformidad del a r l e , según dicen , pero no creemos que se le debía seguir tan nimia y exageradamente en esle caso. Tiene esta escalera de marco en toda la cuja, desde la entrada hasta el testero, que podemos llamarlo largo, 50 pies- , de an- cho 4 1 , y 82 de elevación; enda grada cuen- to 1C de uno á. otro extremo. A los 13 es- calones forma un descanso regular y 6, los oíros 13 una gran mesa que ocupa todo el an- cho de la caja adornada con nidios y asientos en ellos como para gozar desde aquel sitio, 169 que es el mas á propósito, el bellísimo punto de vista qne ofrece la escalera. l*or los costa- dos se víi ni segundo piso de los claustros me- nores. DcMJe esta meso se parle la escolera en 2 ramos ó brazos; &ira el uno sobre In mimo derecha y el otro sobre lii uqnierda, y suben htisLa locav al claustro alto, haciendo en me- dio a los 13 escaloues otro descanso, romo en los primeros tramos. De suerte que en 30 p\ea de altura- se cuentan 52 (¡ícnlunes y 3 mesas, quedando la escalera llana , suave , apacible, alegre, hermosa y clara cuanto puede de- searse. Las grada» son todas entera.3 de una pieza, y buena piedra, y los costados y puso- manos bien labrados con fajas sencillas por adorno. A los 30 pies se levantan por todo el con- torno de la ciijn 14 (lü^troncs que sostienen otros tantos arcos, 3 de cada lado en las ban- das dti oriente y .poniente, y 4 en Ins de nor- te y mediodía ; los 3 de poniente y él mas in- mediato, así del lien/o del norte como de la bauda del mediodía , están cerrados, los otros 9 abiertos y adormidos con grandes antepechos uc una sola pieza , escepto los 2 extremos de la parle de oliente que dím paso al claustro alio. Encima de estos arcos asientan el nrquí- trave, friso y rornisa y despuftsuii pedestal < e 1 9 pies y medio entre esta y otra cornisa dora- du acméjan Le a la de abajo. Desde aquiurran- 190 ra ln bóveda , que os grande y espaciosa , ha- ciendo sus límelos y ventanas, i por cada cos- tado y 3 por codo frente. Acabnn de embellecer esta escalera las pintaros al fresco une la adornan. En los !i nrcos cenados esUin los pasnges del Nuevo Testnmenlo pertcnenenles al historiado del claustro hato, que referimos en su lugar (1); todo lo riemas que se vé , asi en el pedestal, como en ln bóveda , es obra de Jordán, en tiempo do Carlos 1T, segiin se dá á entender en la pintura, misma. El pedestal representa en 3 de sus lados la célebre batalla y el asedio y rendición de San Quintín; imítase al vivo en el lienzo de mediodía el choque y pelear de los ejércitos, el fuego y humo de la pólvora, los estragos do la lucha , lo mortandad y turbación de la in- fantería francesa , el desorden de su caballe- ría , la prisión del Condestable Montmorenci, general del ejército enemigo con su liijo y una buena parte de la noble/a y flor de militares de la Francia (2). El lienzo de poniente repre- senta el cerco y asedio de San Quintín con sus torres y edificios incendiados; el asalto de la (1) Víanse p í B . ifiOy 161, números 3 4, 35, 36, 37 y 38. (9) Tuvo lugar osla batalla .•! -lia 10 de agosto Je 155 j . 101 plaza y el estrago y fuga precipitada de los yencidos. En la banda de! norte está el Almi- rante, gobernador de la Plaza,' conducido ron otros prisioneros é presencia de Filiherlo, Du- que de Saboyn, caudillo del ejército espa- ñol (1). El lienzo del Norte expresa la fundación de este Real Monasterio; Felipe II exnminn to traza y planta de la obra que la presenten los principales arquilectos J u a n Hautisla de To- ledo , Juan de Herrera, y el Obrero, célebre tradícionalmente en esta casa , í'r. Antonio de Villacastin. Figuróse ya la edificación en su principio; varios jornaleros abren cimiento?, conducen piedras j las sulien ¿ l o s nndamios ron g n i a s , tornos y oíros instrumentos. Esíos recuerdos tan hondamente grabados en el animo do los españoles, y que enlazan y hermanan bellamente las ha zuñas militares de nuestros mayores con sü celebridad artística, sirven romo de zócnlo y base á la gran mfi- 'iuina de la gloria que ciñe y ocupa el ámbito entero de la bóveda. Levántase en medio de ella, dominando la composición, la Santísima Trinidad sobre un trono de nubes, rodeado de úngeles, que brillo i k San Q u i n t í n ar li- agoüu di' 1 5&4. 193 por lodos pnrtes con luces y cambiantes opn- cibles; á un ludo está lu Virgen y al otro unos espíritus angélicos con los signos de la Pasión; mas o bu jo San Lorenzo vestido de Diácono y cerca de él los emblemas del mar- tirio; de la otra parle vorios príncipes ó reyes que alcanzaron aureola de santidad a saber: San Hermenegildo y S¡ui Fernando de España, S:in Enriiiue, Emperador de Alemania , San Es- teban, roy de Hungría y San Casimiro prín- ci[ie de Polonia ; n «stos sigue el Emperador Carlos V , vestido el maulo imperial, ofre- ciendo a h SatUMma Trinidnd con una mano la corona de Alemania, y con otra la de Es- paña ; acompáñale Stin Gerónimo como para enseñarle el camino de la gloria y detros se vé ó Felipe I I , siguiendo á su pudre en los propósitos y llevándolos a cima. Los 4 ángu- los están ocupados por las virtudes cardinales, a quienes acompañan todas las demás en figu- ra de doncellas de lindo trage y formo. En medio de los grupos en que estón repartidas so levantan y tobresulen la Magestad Real u lu banda de Mediodía, y de frente en la del Norte la Iglesia Católica, como sosteniéndole y auxiliándose mutuamente, ymbus en figu- ra d(! Matronas, sentadas sobre regios estra- dos con ricas nlfombrna y almohadones. La cornisa grande y los marcos de l;is ventniins están perfectamente dorados,' y adornadas es- 193 tos de una y otra porte, con las armas de Es- paña sostenidas por niños aludos. Los lunetos representan con una tinta oscura, que no se distingue bien , varia* proezas del Emperador Curios V , excepto el que forma centro en la banda de Oriente, en el cual se vé un meda- llón imitado a. bronce con el busto de Feli- pe I V , y de frente otro igual con el de Carlos II. Finalmente en el lienzo de Po- niente se finge un corredor donde se vé á el último de estos monarcas esplicnndo ú dona Muría Aun de Neubourg, su esposa, y a la Reino Mndre, el historiado de la bóveda , que raaittló pintor á sus fspünsiis. Lucas Jordán fue el elegido pora hacerlo, y e*to lo primero que trabajó en la o s a , pareciendo increíble, que no empleara mas de 7 meses, necesarios para traías y bocetos, en una obra ton complicada y de tan grandes proporciones. En estosfrescos y en losque adornanlas bó- vedas del templo se encuentran todas los bue- nas y malas dotes de Jordíin, hombre du es- truordíiiurio talento y facilidad en la pintura; pero que. trabo juba siempre mas para lo pre- sente que para el porvenir, mas pnra la codi- cia que paro la gloria. Hay rasgos originales üe Ingenio, fecundidad de invención, grau ligereza y desenfado en el pincel, frescura y transparencia en las tintas,suavidaden las car- nes , y golpes valientes y marendoa de inaes- 13 194 t r o ; pero estos brillantes cualidadese^tán con- trapesadas en todas sus obras con gravísimos defectos. Lo» asuntos sagrados adolecen de un espíritu profano y poco decoroso en las actitu- des y en la espresion , el dibujo es descuidado, la composición complicada ¿inverosímil, los ros- tros siempre semejantes como vaciados en una misma turquesa, hay mucha afectación en los escorzos, no poca impropiedad en las luces, discordancia y fulla de tono en los colores, y finalmente confusión y mezcla de la fábula y la historia con harta inclinación á los asuntos alegóricos y é la personificación de las cosas ideales, siguiendo el mal gusto de que daban egemplo a la sazón las bel I na letras. Como quiera que sea , estos frescos agradaron ex- traordinariamente, y recibieron aplausos e n . tusiustas de la corle española y de los pintores mismos de \a época; y á pesar de las tacnas referidas y de otras que hallan los inteligen- tes (1) en todos los trabajos de Jordán, eg preciso convenir en que encierran grandes be- llezas, y en que tienen dentro y fuera de Es- paña una celebridad justa y merecida. (t) Vénníe las obras . El banquclo preparado ul Señor por los úngeles desunes de haber ayunado 40 dius en el desierto , de Jordán. 6. Aparición del Salvador o su Santísima Madre: la Virgen como puesta en oración, y . Cristo suspendido en el aire; de! Muda. 7. Ltt degollación de los ni ñus inocentes, copia de Jordán.-. , 8. Li$n&o . del Mediodía. El entierro de Cristo, repetición en pequeño del que estaba' en la Sala Vicarial, y lioy en el Museo de Ma- drid ; del Ticiano. 9. San Pedro mirando al ciclo, figura de medio cuerpo, copia de Ribera; algunos la atribuyen á Jordán. 10. Abrnham adorando á uno délos 3 án- geles que se le aparecieron; copia del Mudo. 11. El martirio de Santa Justina , figuras de medio cuerpo, de Jordán imitando al Ye- ronés. 12. El Salvador; le acompañan 3 figurns que representan á l'ilalos y 2 sayones; de Pa- blo Veronés. 13. San Lorenzo vestido de diácono. 14.- La Virgen con el niño cu brazos y santo Brígida y t>u marido iiulfo cu Iruge de peregrinos; copia de Jorye (Je Castelfranco; el original que e«laba en la Sacristía , se vé hoy en el Musco de Madrid. 1!Í. El castillo tic Emans, copia del ¿fu- 197 bens que estaba en la Sacristía, hoy en el Real Museo. l(j. Retrato de San Nicolás Factor, de es- cuela Vaknnana. 17. San Gerónimo en el desierto', hirién- dose el pocho con una piedra, copia del 7'íci'a- no que se vé en el ollar de la Sala Vi- car iol. 18. El' Nací míenlo del Señor copia cu pe- queño del Ribera, cine está en la iglesia vieja. • 19. Banda de Oriente. La Presentación de la Virgen, Se vé un trozo de arquileciurn que representa un templo, el Ikíntilico a la puer- ta do estf- recibe ó la niña que sube \m gra- das con rostro alegre y apacible , -ni pie de la escalera 2 pobres, el uno mozo y el otro niño, que la contemplo", figuras bien entendi- das y que dan ni cundro mucha belleza; en primer término San Joaquin y Santa Ana ; es- le cuadro y el del número 21 , se atribuyen a Zurbarán y parecen suyos en efecto ; hemos oido Í|UC lo* regaló n esta casa el Conde de Monlemnr el año 1820. 20. La Anunciación del Arcángel San Ga- briel a María Santísima, copia del original de Alejandro Allari, que se venen) en Florencia cuhierlo con 7 velos, hecha por Benvenuío (¡arofoto. 21. Ln Conceprion de la Virgen Nuestra Sefloro : Sun Joaquín y Santa Ana dbrazonse é \a voz del ángel que lo» anuncia la ven- turosa sucesión que lo*prometo el Señor; com- pañero del número 18 y del mismo autor. 22. Nuestra Señora en ln ftlorin con el ni- 6o Dioí en brazo» y San ti Úrsula con otra* santas y ángeles que forman un coro éntrelas nubes; debnjo está-Sun Fernnniio arrodillado íobre el pavimento de un templo do nrquitec- lura gótica, y delante un ángel nnuricián- dole lu victoria que demonda sobre las arman sorrnecnos; de J o r d á n ; tiene 22 pies de olio y 11 de ancho. 23. Copia de fa Perla de Rafael, que es- taba en la Sacnílfa y hoy en el Museo de Ma- drid , por el P. Santos, motile de la casa, 21. Los Reyes Magos ofreciendo sus do- nes al niño Dios; escuela veneciana. 25. £1 milagro de los panes y los peces, con una multitud de figuras muy pequeñas en tabla, de Jonijuin Andratla. 26, El Diluvio universal, del Basan. 27, Ln inclusión de los animales en el ar- CP ; di'l mismo. 28. Cristo á la columna; copia de Julio Romúim. * 2!). Noé y su familia fabrican Jo el arca; ie\ Basan. 30. El mismo asunto: del mismo. 3 1 . San Cristóbal pasando un rio con el ni- ño Dios al hombro; el campo es un pai* muy variado donde se vé un hermitnño y va- rias figures, tflWn: escuela alemana. 32. Sun Gerónimo en el desierto; escuela flamenca. • . 33. Sóbrela puerta, l-n Magdalena, copia del Ticiann, atribuida á Jordán. 34. San Gerónimo en penitencia hiriéndo- se el pedio con un guijarro; en segundo tér- mino un bellísimo pais donde se vé el león be- biendo en un arroyunlo; lienzo de seis varas de alto y tres de ancho, del Mudo, lisie cua- dro se recomienda, asi por la exactitud deí dibujo, como por el colorido; el P. Sigüenza le íolifitd de la mejor pintura de este Snnto que había en su tiempo enlre las muchas de ° 3a Sonda rfeí Norte. El nacimiento de! Salvador y la adonirion de los pastores, del mis- mo y de igual lamiifio. Esle lienzo, que se halla por desgracia bástanle maUrntodo, merece no- tarse por el artificio é inteligencia do las luces que siendo tres. 1¡I que emana del niño y le da á la Virgen en el rostro, la que despide una vela quo tiene en la mano San José, y In que baja de los úngeles ó ilumina A los pastores, aparece bien marcada la gradación y diferen- cia respectivo, y se conserva, sin embargo, U armonía. Los pastores son lo mejor y lo mas aplaudido de esle cuadro. Dice el 1». Sigüenza: «oíle yo decir algunas ^eces a Peregrino mi- 2iK> rundo este cundro. \OkglÍ bellipastoril... Re- verberan l;>s luces de unas partes en otrns, ayu- dánse para hncer ciaros y oscuros diferentes, cosa de mu dio ingenio; solo este cuadro pu- diera hacer fumoso á un hombre.» 3G. Arachne, fábula mitológica; habien- do tenido In presunción de rom pulir con la diosa Polas cuando \abró la lelo <|iic represen- taba los defeelos humanos, In convirtió en l e - la de aniña. Viíse ó Putas en el aire fobre un trono de nubes intimando el castigo á !u oter- ruda doncella, de la cunl se empieza .1 formar la lela de ora fin ron los hilos que van solien- do de liis yemas de sus dedos; debnjb está es- crito: ste cum superis, nsi es cnsligudo el que se atreve ú competir con los dioses, de Jordán, (á restaurar). 37. El Siitiro Marslns, fábula mitológica; como prownso a cantar »! Dios Apolo y éste le superase, le (losollii livo en cnslijío de su lemeiidiid; i-l sátiro esto amnrrHdo a\ tronco de un árbol, d jos pies hay un f,iuno locando un instrumenlo rústico; mas IRJO^ oíros f¡iti- nos y sáljros: dcbíijo se lee , oppressit super- nos; castigo de los soberbios; del mismo, (A restaurar). 38. El sacrificio de Isaac, do Andrea del Sarta (ú restaurar). 3Ü. La Coronación de espinas; acompañan á !o figura principal Pilutos y cuatro sayones, 201 rn CUTOS rostros feos y sarcáslicos dicese que retrató el pintor-a sus émulos y censores; tabla de siete pies de nnclio y seis de olio, de Geró- nimo Bosco; aunque algunos le atribuyen er- rndametite á Lucas de Olunda , ó ít Duroro. Fuero del circulo dorado en que está lo pin- tura principa!, mirando atenlamenle, se ven, dibojudos con tinta oscura varios caprichos del autor, que contribuyen a poner en claro la sá- tira que encierra. 40. Lo Virgen, del tamaño natural, senta- tada y el niño en pie entre sus rodillas; don Angeles bnjnn ñ coronarla; copia alterada del Guido Benni rjtie estaba en la sala prioral, y hoy en el Museo de Mndrid, . 41. Jesucristo y su Santísima Mndrc arro- dillados intercediendo con el padre Eterno que se vé en lo nllo, en favor do San Pedro Már- tir que esto asimismo da rodillna al lado de la Virgen; á In otro parte unn monja con dos personas cubiertas con velos negros, sin duda penitenciadas por la inquisición; sobre tabla, eí- cuelo, alcTft.Qii(i' 42. Aparición de Jesucristo é lo M.igda- lenn, mal¡i copia de Pablo Veromis, 43. Descendimiento de la cruz; componen el historiado h Virgen, tres sanias mugeres, S. Junn y Josó Abanroatea ; fscuela vcncrioíiíi. ái. Sobre la puerta. Santa Paula ; de Jordán. 202 45. ídem. San Gerónimo; copia del mismo. 46. Joh desnudo y llngndo, tendido sobre unos peñascos; á un Lulo su mugar, y ni otro sus tres amigos Eliphaz Titemanitcs, Unidad Suhites y Sophar Naamatnites; de Jordán, (4 restaurar). 47. La Virgen con el niño en brazos, y a Ion lados Son José,.San Joaquín y Santa Ann; en el pavimento se vé una perdiz, y mus allá un perro r¡ñendo con un galo sobre quien se ha de llevar un hueso, con mucha propiedad; del Mudo. Hay en este cuadro bellísimas cabezas; en el rostro de Santa Ana, aunque de mucha edad, aparecen muestras áe, hnber sido- her- mosa ; lo mejor y mas acabado es I.i cabeza y toda ta fi^urn de San José, que, según dicen, í\ié turnada del natural. 48. liandade Poniente. Cristo ¿"la colum- na; la figura del Salvador es de mucho mé- rito y dificil desempeño, como que se vé de frente; el rostro hermoso y triste sin aba- timiento contrasta en gran manem con la fealdad y descaro de ios sayones, quienes le atan ú la columna y se preparan á azotarle; 6. uno de los lados se divisa un muchacho llo- rando ni ver los sufrimientos del Señor; lien- zo de grnn mérito V pintudo cotí mucliu valen- tía por el ufarlo. 49. El castillo de Emaus; del Batan. 50. Abra lia m y Sara saliendo pur el man- dnto de Dios fon su familia, de ln licrra de liaran para la de Cunaun, de Pablo Vermes. AlTLlLLA ó At'LA DE MORAL. Es una pieza de 3 i pies en cuadro que ser- via paro el objeto que espresa su nombre; eslá solada de mármoles, y la bóveda y paredes lu- cidas de blanco; aliado riel Norte tiene un altor, y una cátedra ni de Oriente, y al de Me- diodía dos sillas con un trozo de arquitectura 1 librado en mncieras finas. Los cuadros que hay en esta piezn, comen;- znndo por el altar y siguiendo luego a la de- recha, son los siguientes:. 1. En el altar. Son Joaquín presenta la ofrendo de costumbre, y el pontífice ln rehusa alegando que su esterilidad debía nacer de al- gún pecado castigado por Dios con no darle fruto de bendición; vése al santo lleno de do- lor y vergüenza, cruzadas los manos y aplica- dos al rostro, como viniendo dfc un altar que se vé a lo lejos donde esla el sumo sacerdote, las tablas de la ley y unos ministros; al otro lado unas mujeres sentadas en el pavimento con sus lujos y la ofrenda común ; en el pri- mor término un lisiado que pide limosna ol santo, quien pasa adelante, sin atenderle,pin- tado en tabla, de Miguel Coxein. 2. Sobre el aliar. Aparición de Jesucristo. 304 resucitndoasu Santísima Madre; le acompañan uno multitud de santo*; de Pablo Veranes. 3. San Gerónimo cu penitencia; ácJacobo Palma, el joven' 4. Sun Hipólito y sus compañeros vnn íi recoger el cadáver de Sun Lorenzo para darle sepultura; de! Mudo. b. San Jo<é. (Ocupaba psle lugar la famo- sa gloria del Tiriano, que hoy so halla en el Museo de Madrid). 6. Jesucristo ni-ompnfindo de San Pedro, Santiago y San Juan resucita n la hija del Ar- chisinngogo; hállase csln tundida en el lecho, y al lado sus padres en ademnn do suplicar al Señor, de Gerónimo Muáano. 7. Jesucristo á \o columna con un snyon que le ata, y un muchacho que tiene lus vestidu- ras; de Luqueto. 5. El Descendimiento de lu cruz; de Car- los Veronrs. í). La Anunciación de nuestra Sefioro; de Pablo Veronft. 10. El entierro de Cristo, figuras del na- turnl no enteras; del Tintorelto. 11. El nacimiento n>l hijo de Dios y Ado- ración de los pastores, del mismo. 12. S¡uiln Margarita, del tomnfio natural, junio ni Drugon, lienzo de dos varns de nncho con alio proporcionado; es el célebre original del Tieiano; por una devoción muí entendida se TICLÓ osle cuadro cubriéndole el desnudo de ln CAMARIN- ES una pieza de pequeñas dimensiones don- de se cus ludia n santas reliquias, objetos de de- vocion y algunas preciosidades artísticas, hoy muy menguadas, porque desapareció una gran porte de ellas cuando la invasión francesa y ademas se han traslado posteriormente algu- nas pinturas de estimación al Museo de Ma- drid. De frente hay un altar que ocupa todo el ancho de la pieza; un retablo dorado que do- mina este altar contiene otro de ébano, el cual según la tradición de esta casn, hace parto del portátil que llevaba Callos Y a sus espedí- «iones militares. En medio de las gradas se vé una estatua de San Juan Bautista de una vara escasa ege- cutada en alabastro; el autor ge espresa en la peana con esta letra: JVtcofaus. De Jos dos nichos que hay en el hueco de la ventana , el de la izquierda está ocupado por una hi- d r i a , ó jarrón que según los libros do en- tregas (1) es una de aquellas en que Jesu- cristo convirtió el agua en vino en las bo- í l ) Libro 4.», fol. GG. 206 das del Archiliclíno. La remitió á Felipe II el morques de Almazan, por encnrgo del empera- dor Maximiliano; perteneció hasta oquel tiem- po á la capilla del castillo de Lagemburf?, silo ú dos o tres leguas de Viena. En el otro nicho hay un templete de alabastro de una vara de alto, compuesto de una peona y ocho col um ni (os con su cúpuln; sobre las puertas se ven pintados en mininturn los cuatro Evangelistas. Sirvió de modelo primitivo, según se dice, para la custodia del altar mnyor. Indicaremos algunas do las santas reliquias que se ofrecen en este camarín á la venera- ción de los fieles; hay entre ellas un pedazo del velo de Nuestra Señora; el esqueleto de uno de los niños inocentes; parte del milagro- so velo de Santo Águeda ; un pedazo de) puño en que fue envuelto el endáver de San Loren- zo; parte de unos corporales en que dijo misa Sanio Tomas Cantuaiiotisc, con una piedreti- la de cristal de rocu intimido a perla de las " que adornaban su mitra; una sábana santa to- cada á la que se conserva en Snboya; los Hu- leros y escribanía de Santa J'eresa de Jesús-, cuntro autógrafos o libros originales escritos de su mano, cuyos títulos referiremos en otro lugar, y oíros dos que la tradición de la casa atribuye á San Agustín y a San Juan Crisós- Las pinturas mas dignas de atención qtic 207 cubren las paredes de esto piececite, entre las cuales fallan las de mayor mérito, son las si- guientes: Dos piedras que pnrccen Agtitas de figuro exngona; una de ellas representa é Cristo muerto en los brazos de su Santísima Madre, y la olrn á San Amonio de Páduo; se atribu- yen a Annibal Caracti. Un crucifijo como de un palmo, del Ti- ciano. El martirio de San Lorenzo, sobre piedra, con marco y pedestal de bronre, del mismo. El Descendimiento de la Cruz y San Juan y San Francisco, lobla con portezuelas, escue- la de Alberto /Jurero. Un boceto de su cuadro de la Concepción, iíe Maelta. Otro del castillo de Emaus, de iíubens. Son Juon Bautista en el Desierto, escuela española. La Huida de Egipto, sobre vilela pegada • á tabla, en las portezuelas San Gerónimo y. Sun Antonio de l'üdun, escuela alemana; al- gunos la atribulen á l u c a s de Olanda ó. ó su escuela. Un descendimiento de la Cruz con figuras pequeñas, sobre pizarra, del Basan, Un retrato de Santa Elena, madre del em- perador Constantino, escuela alemana. Cristo con lu cruz acuestas, en tabla, de Fr. Sebastian del Piombo; boceto del original que perteneció ú esta casa, y hoy está en el Musco de Madrid. La Virgen con el niño dormido y varios ángeles, copia de Leonardo Vinci. Son Lucas, figurado como pintor, de Juan Olbens. La Virgen con el niño dormido, sentada al pió de uno palma y un ángel en d aire, so- bre lübln, copia de la tiilanitta de Correggio. En Ins entrepuertas hoy'un cuadro que representa á Cristo muerto , y ú la Virgen y Nkodomus sosteniendo el cadáver; se atribuye á Masmcio (1). Hay ademas otras copias, algunas ilumi. (1) Los cuadros se han Sacado últimamente ;u de esla pieza [ur,¡ A Ida I Musen, son : .los licrffiosaj " tíj¡niü,dií Q'iin/in Mdsis; los Desposorios de Sania ífctaliiia, Jn Ruhens; la VirSrn con «1 niño i-n bra- xos, sohre ialila , d« Lucia de Ola'nia ; Jrsucnslo • Cano; el Pjirníso IViri'nal, dr Pedro Brughel ¡ i Sacra Familia, m-tabla, original de Rafael; y o Ublita dp ya.jn Mabtutc con Nuestra S«lora s UuicntJo ti uiiiü en los braios. ' 205 ilaciones repetidas délas que trabajaron Fr. Aniré, de Lm y Fr. Julián . Bocelo del Jordán que esta, en la ante- socrislía con el número 1. En los testeros ó entrepuertas, á los lados del allur: 6. Uno tobla de vara de ancho y VOTO y media de ulto con porlezuclus; una de estus representa á los apóstoles, y la otra a Sania Inés con varias santas; en medio está la Vir- gen al pie de una fuente, acompañada de mu- chos bienaventurados dé timbos sexos que cogen' varias frutas de loaói boles para presentárselas, figuras muy pequeñas, de manera golfea. 7. Otra labia de iguales dimensiones que representa a San Antonio de Padua defen- diendo milagrosamente la presencia real da Jesucristo en el Sacramento; de una parte es- tá el sanio de rodillas con otro religioso, y de Id opuesta el herege que pedia un milagro para convertirse , acompañado de varios per- sotinges de Tolosn donde sucedió este caso.; en el centro se ve la hostia sobre la paja, y ceba- da que ponen a una muía hambrienta de Ires días, la cual se postra delante del AUIslmo, de Lucas de Olanda. El aposento que se encuentra luego sirvió de secretarla; en él estén los retratos de Car- los U l y doña María Amalia de Sajorna , su 2\1 •esposa, ejecutados por fíuilkímo Anglois, y un abacore tu. La sala priora! tícne comunicación con otra b.-ija por medio de una escalera bastante capaz que se halla ó sirinmediación; es de )n misma forma que la nlla c»n pavimento do mármoles; so puedo comunicar con los ca- pítulos. El fresco de In hóverla, que es bas- tante bueno, pertenece a Francisco deVrbino, " italiano, da quien no hay mns en la casa por haber muerloluego que acaba esta obra ; en el centro está figurado el primer juicio de Sa- lomón; por d con lomo' Itay escálenles folla- j e s y grutescos; en los en cas» montos algunas figuras de profetas, las virtudes morales y las teologales, y en unas mcdallns figura das de oro los cuatro evangelistas por los ángulos de ]a bóveda. En el paño del norte y en los intermedios de las ventanas hay algunos retratos de per- sonas reales, ó saber: 1. Felipe I V , niño, de Bartolomé Gon~ zalez. 2. Carlos I I , niño , de Carreña. 3. Retrato de persona real. 4. Doña Ano, cuarta nuigcr de Felipe II. 5. Doña MarJ.i Ana de Austria, segunda roiiger de Felipe IV y mndre de Carlos I I , con hábito de monja, de Carreño. 6. La misma reina, de Diego Velazqucz. KOVlCUTtO. Kn el lienzo de poniente , h mano iiquier- dn, se ven oirás (Jos puertas labradas con em- butidos de diferentes maderas, que se corres- ponden de Trente, las cuales dan puso ni novi- ciado : una de ellas conduce a la pieza que servia de dormitorio, y lo otra ó la celda que ocupaba el maestro de novicios; en esta hay un aliar con Ao% relicarios. IJnn de loa capillas de esU ynrte tiene un crucifijo de poco méri- tOi en cuanto al arte; pero que tiene, sin em- bargo, el de haber sido hecho y regalado ni rey fundador, por k » primeros cristianos de las islas, que se Humaron de su nombre Fili- pinas. S A C M S T U DEL CORO Ó SALA DE CAPAS. E s una pieza bastante capa?, ron heT- mosa bóveda lucidn de blanco como las pare- des. Vor todo el contorno, y ademas en medio de ella , hny una estantería donde se guarda- ban las capas de rovo para loa cantores. En un altar que oi/upa «I testero del norte, se ve una escultura bastante'buena dt! San Miguri ron el diablo á los pie?, ejecutada por doña I.nisa Holdan, escullóla de cámara de Carlos lf, ?e- iiorn ton célebre por su piedad y virtudes, COITO por su habilidad en las artes. 21 fí Hay también algunos cuadros que, comen- Hindo por (a derecha, son : 1. Ef Sotierro deí Sefior, copia del Ti- ciano, 2. Un San-Antonio en oracioa, de autor desconocida. 3. Un Crucifijo, escuela veneciana. 4. La Oraciofi del Huerto, copia del Tú eiano. 5. El Nacimiento del Señor, copia de Pa- blo Matéis. 6. t a Crucifixión de San Pedro, atribui- da al Caravaggio. 7. Convite del Fariseo á Jesucristo» capia del Tintoretlo. Kn esta pieza se guardan dos bultos de bronce bien trabajados, que servían para can- tar la Epístola y el Evangelio en la iglesia principal; el une de ellos representa ufl dngeí do pie en un globo que asienta sobre el pi-des- tal. en todo ocho pies de altura, con esta ins- cripción I OPUS JOAPO'ES SlMOMIS ANTCER- PIS.YSI9, AÑO 1 5 7 1 ; y el otro un águila COR las o fus tendidas, posada sobre efc balaustre que sale del pedestal; tiene seis pies de ultu- r« , y se lee en ella : hecho en Amberes- por Juan Simón Flamenco, año de 1Ü71. 217 En un cuadro de. ¡auaifS drmrnsiOTieA niit. el claustro p r i n c i p a l , au f o r m a n los cuatro roe no rea ¡ tienen es LOA entrada en el tercer piso por l o * aquel. Esta» (raraJOÍ d* tal manera, que forman ana especie de laberinto por medio de veinte Meatos de todo punto iguales <]n£ se crtízan y atraviesan mutuamente , haciendo cuatro c a l l n de S38 pie* ríe lar«o, 13 y medio de ancho y I S de a l t o , pop cualquiera parte q n * se m i r e , TifixTir tres ordene» ó pisos de arquitectura muy I larva , ntiv p a r t e é rfístjca y poiH"e fonípar^uii OOIÍ 133 otr3s partea cli-J monasterio ; pi'ro que en sí es de buerta OftertMf< cion- y esü bien proporcionada , sin 1H¡O , n i a p i - ra W. Los techos del piso bajo son dn bóvedü ; ln> del segando y tercer o r d e n . Je roa Jura formando ciclo Títao. E n maíllo &e cada claustrillo se forma un p a - l i o cuadrado con su fuente de ntarinol f en todos de igual estructura, aunque no de la misma malcría. C r u i a n y d i v i d e » á estos cuatro claustros , dos i m i W a l o * d distancias de J8 ]>ies de aocho cada cual , corriéndola una de Ó t e n l e i Poniente y la otra de Norte á Sur. E n medio de VOOIIEPS toda al i-edcdor. En el testero de mediodia, fnlre las Ao> rejai < ic . se levantan i rail del pavirornto, {> esla colocada U cena dd Tkiano , que rS «1 llmio u€ tnayor celporidíid mire loi fine íiucdan en la ca* sa ¡ San Juan K ntUna blandami'nle sobre d pe- cho del Si'itor: de los demás apóstoles, unos los figuras drl la maño untuiul. £1 padre SiRÜcnta al Iralaf d*hl -rprpetorío, dice de n&te-auadro: «nuncA • acaban de alabarle los pintores y tifón» raion, • porque. riliii lan vivas y con tanto espíritu 1)) n titiras, (pie parecen ellat IAS que hablan y conu-nt »y los frailes loa pintados, Unto rs rl relieve y , U fui n a que allí muestra el arle (1) »E» u <1) Está á r,alaorar. 219 de ln mejorPS o i r á s di^T/r/a/io. Hiela el medio de la p i « a liap dos piilpilos bien labrados df pirdra berrorjuefla ft A'los cuales se sube por dos cacorras loJ*roadíis npnt ro QCI •C^Í'Í'SO fie líis pni tvni*ft« DJcoAC de ?£lp refectorio, que era ^peiju^ílo paca \o nuxfivTOso de la comunidad, y fjn&tiene la lióvrda ninf baja,- pcoviii^ron fstirí drtbclo^ fie hnbpr.nc variado y cr^* cido la traza de U fundación después de fabricada « t a parir. t-n la banda de norte i sur. En la banda y d b - lancia (jue crasa de Oriente á Poniente, se halla la cocina con sus fwntfs de af>iia caliente y fría para la limpieza , f otra oficina i tos 30 pirj, de uno y oiro Jodo<> A la cocina se le drd ejitrabarKo, d eben tarse ligerai ite, por si el lect 0 ]r tiene gi 10 en S LOS CLAUSTROS «EKORESi ncipio por el tránsito del cianuro princ i pal á le mrnores n,i is l t hace junio, i la Mlq de Capas , á la derecha de la csca lora, srgug vá i bajara RrtraU>ée Alberto < Giande. •1 s El mar tirio de-san Lo reí: o . n 3. Sobre ,•/ anterior : Núes tra S( llora de la ParrUla (el fu ndador nmudd po ner eni cada celdj una de estas iiná-cni'i). 4- Retrato de Escolo. S. La Virgen de Belén. 6. Retraio del Ponliñce Feli Í IV. 3. La core.nación de Nu estra Señora, en tabla. 8. Sobre e 1 anterior. It, :lrato de uii fraile. 9. ídem .!,; un Cardenal 1 0 . Sobre el arco. La Vi rgen délos Dolores, en pizarn a, del Tii;iano. UERECH li. La tr;insvtrbiracioi D de Sania Teresa de Jesús, 19. Eisac riBciode Isaa 13. Santo Toniis. 14- Unp«U. 1 5. El Salvador crucificado. 16. San Romualdo. 17. La roi-oiiacioii déla Virgen. 18. Historia de San Lorenzo (I) i representa í los Cristianos llevaudo- su cadáver para ilarta 19.- ídem, rl Santo sufriendo martirio. 19. Doña María Ana de Austria,, scguuda muerde Felipe IV y madre de Callos II. 30. San Francisco en meditación, SI. El diluvio universal, tapia del Basan. 99. San Juan lia «lista poicando en el d*- «¡erlo, copia del que está en la iglesia vieja, 93. La inclusión de Joa au i males en el arca, tttpia del Basan. 94. San Francisco en meditación , capia del numera 90. S5. Doña Maria Luisa Gabriela de Sabop, a6. Nuestra Señora dando de. mamar al niño T)ios f ropía del Palmesano y atribuida á ¿UM Caraba/a!. 97. Retrato de dofla Marta Luisa de O.kans, primera miiRCr de Carlos II. 98. La huida de Egipto. 99. Cirios II retratado como niño. (|) Alg-inosde «tos lientos que reprodu. pasaSc5 de la vi.b y marLirio de San Lorcmo, 1 de Bartolomé-Canlurlio. 223 30, Un país. 31. Santa María Magdalena d«po¡i ndosc de m«*h*. 3 i. La adoración de lo» pajlorcá.: 33. El mí mero Sí n-prlido. 34. Un Víctor dedicado al P. Ff. Pedro Itei- un rebino y unaa mugares ordeñándole t «y/u dtl Jiasan, 36. La cena del Señor con loa Apóstoles. 37. Iji Vichen de b Concepción. 38. Lacena ^copia dtl Tieiana, 39. La estación del verano n-pn-seolada p lir el tsquiifO , copia del Basan. ÍO. La S.icra Familia. 41. La flagelación de San Gerónimo por los 41. Tránsito, Retrato de un niño que parece tcv de familia real , jugando con uu lorito- 4!í. Un di'acansoen Ja. huida de 'Egipto. ,44- El Jescciidimifiílo ^ laCruí. 46. El ivlralo de Fr. Pedro Marín , Mongf de la casa, con el di-do en la boca como imponiendo ,¡l U l t ¡0(l). (I) « Ikficrose de íl ijuo rn cuanto á h* cita- 221 47. Dofta María Ana de Austria. 48. El retrata de un Obitpo. (O. Felipe IV. SO. San Juan Bautista. • SI. San Gerónimo. 38. Historia de San Lorenzo: se figura al San- to puesto en el potro y en el acto de sulrir tor- mento, 53. San Gerónimo en el dtiitrto. 54> La formación drl arca , copia del Batan, 55, El nacimiento drl Srñor. 56. La formación del arca , copia del Basan. 53. La Anunciación del anfielSan Gabriel. 58. El nacimiento del Salvador, copia del Ribera que tula en la iglesia vieja. 59. El entierro de Cristo. ( Aquí rsti la entrada de la Biblioteca). 60. Historia de. San Lorenzo: el Pnpa Sixto entrega al Sanio las llaves del tesoro admiraba á todoi ne Hicieron un re- trato de su rostro, que le tenia de Santo como la. "Vida, y le pintaron puesto el dedo en los labios.*' Cuarta parte de la Bist. de la Qn). de S- Gf rónírao, p í j , 793. fiS. Felipe V , de-Juan Garda áe-Miiuinia. Dios n Francisco. 8^. Sania Enfrosina, fifi. Un Anacoreia. o * • Jiij loria dií San l7 griego!, 1,821 arábigos, 1,820 latinos y de lenguas modernas, y 17 prohi- bidos. Por mas que Felipe IV dolase lí esta bi- blioteca con 400 iluciidcH de renta üiiual paiíi la compra y eocuníicrnanioti de libros, y des- pués tuviese el privilegia, no muy respetado, ocision i ^C3TI piirtc ( e T I'i3LonA U LO£ ÜDÍ- L u & Ae n tomos en folio, con ] i minas ilnminadai, ciieo llernan-l,-is, natura] de Toledo, escritor iloc- 10 y diligmte; en el IÜ;-IÍII ue Al- belda, en el año 976 de i. C ; lüiy también códices muy preciosos de nuestros antiguos cuerpos legales, (elFuero Juzgo y ¡as Parti- das) y asimismo de colecciones y cuadernos de Cortes, trasladados hoy temporalmente para su examen y publicación á la Academia cíela Historia. Pero honremos de irnos a la. mano en •lu enumeración de estas riquezas literarias so pena de quebrantar nuestro propósito- Fuerza es, con todo, decir algunas pala- bras de los Códices que se conservan en el Ca- marín y en las piezas reservadas de la Biblio- teca principal. Hay en el primero cuatro ori- ginales de Santa Teresa de Jesus escritos por su propia mnno; dos en folio que son: la Vida de la misma Sania, y las fundaciones de la re- forma que hizo en España; y dos en cuarto: El modo de visitar los conventos de religiosas y (¡1 Tratado del camino de la perfección. Se ctiseiinn ademas en el Camarín con renpectuo- ¡o e n e r e n míen! o , un tomo en folio escrito en pergamino que comprende los Sanios Evan- gelios, según se cantarían en la iglesia griega en vida de Sun Jiion Crisóslomo, á cuyo San- io se dice hnber pertenecido; y otro también en folio y pergamino atribuido á San Agustín, con los siete libros íntegros del tratado De liaptismo Parvutorum, escrito por el Sonto Doctor contra los Donatistas. La tradición que vino desde Felipe I I , y se ha comervndo siempre en el monasterio, indica que el último libro está escrito de letra y mnno del Simio. Fúndase en las consideracio- nes siguientes: Se lee al principio de él, aunque de letra m;is moderna : Sancti Auguslini Epis- copi Ubri de Baptismo qtios manu fértur scrip. sisse propria. En el catálogo antiguo de los manuscritos que remitió Felipe II con el epí- grafe, «para guardar con tai cosas dn mas importancia, hay una nota que dice: San Agus- tin de Baplismo Parvulorum escí ¡lo de su ma- no en un cuerpo.» Ademas el P. Sigílenla dejó como recuerdo lo siguiente: «Digo Yo Fr. Jo- seph de Sigüenia, Professo de este Monaste- rio de Sant Lorentio el Beal que oy ni Rey I), Fhclippe Sogundo, fundador do esto Real Casa que la Ileino María, su Tia (1), le dit> (1) Doila María de Austria, Reina Je Uungri este Libro que tenia en mucha estima por ha- ycr sido du Sjnt Agustín, según de/fon escri- to de su mano ; y por verdad lo firmé de mí nombre en.dozc de (Mubre do 1594. _ F r , Joseph de Sigltenza.» Sin embargo , el Señor Bayer, sugüto muy competente, que examinó con minuciosidad escrupulosa las cualidades del pergamino y de l¡i tinta, y le comparó ceii otros códices 'de semejantes ó iguales con- diciones, estimií i]uc en lo principal es del si- glo V I . y por consiguiente posterior é San Agustín, y la bendición del Cirio tiiscuul, que está en tres páginas, de fines del VII.ri prin- cipios del VIII, Nótase también en esle ma- nuscrito un fragmento do. epístola en <|iie se trata de \a Circuncisión de los judíos, y de ta rnzon por qué se hacía en una'parle oculto del cuerpo. y no en la oreja ó en el dedo; este fragmento consta de cinco páginas, asi como de 172 hojas loilo el manuscrito. En la Biblioteca principal se conserva un Iiermo-o cuaderno Humado el Códice áureo porque tiene los cuatro Evangelios escritos sobre pergamino en letras de oro. Hay tiue notar en este rico y curioso monumento bi- bliográfico, que los caracteres no están hechas, como sucede generalmente en los que se co- • nocen de esla especie, con oro liquido, eslo es, con oro en polvo desleído á manera de Un- to, ni formado*, como hoy se hace, con lenuf- Minos panoles, sino que las letras son unas platichitns ó laminas compaclas , aunque muy linos, pegadas y sobrepuestas romo de relieve «1 pergamino a favor ileuna especie de goma tenacísimo. Este libro, en §u parte e>terior, está cubierto de brocado y embellecido con mnneíuelns y -chapería .dorada; la,s hojas en lodas 168, fon de pergamino muy suave y de- licado, y 'las letras que. tienen uiin forma gra- ciosa, y elegante, están tan vivas y bien con- senodas en su brillantez y hevmssura , como H bubieran acubado de salir de mnnos del nr- tífioe. Gonli«ne vorins iluminacíoiies y las efi- ,gies de cuarenta y .ocho Surcos Pontífices, •defde San Pedro hasta León el Mngno. «Todo •es riqueza , dice de efcte-Códice Ambrosio de Morales, todo a riqueza, y todo es trabajo y delaiimienlo, ypaciencia (irafulísinio de filien deseaba hocfr unn cosa'tan singular y estre- mada en su género, que no pudieít' haber otra su igual.» Erostno hizo tumliien honoriBca .mención y recuerdo de esLe libro SUITO , (yue se dice y trec comenzodo en tiempo do Gon- rndo 11, Emperador de Occidente, y conclui- do en el de l£[irii|iic II su hijo , untes del uño 1050; hny datos pora presumir que se escribió c n S p i r a ; |*ro no ha quedado rustro ni memoria del nomlircde su aulor. Vino de los Knipenidoiesmas antiguos á los Principes -de Ja Cosa dü Austria , que le enseñaron du- 2*8 ronte largo tiempo con mucho aparnlo reli- gioso y velas encendidus, entra ios cuales hubo de transmitirse después constantemente co- mo por herencia ó sucesión. Se cátenla que lendra de dit.it y seis á diez y siete libras de oro; y es admirable que pasudos ya ocho si- glos, no se ha levantado uiia sola tilde, y oun euando so dublé y arrugue la vitela, no por eso se sallan 6 esquebrajan sus letras de oro pu- ro- Como hubieron de emplearse cincuenlti ó mas años en esta obra < se va notando sucesi- vemente roas corrección en las figuras, que son [oseas y desaliñadas como de aquel tiem- po, y mayor 'gusto en el colorido, sobre loito si se comparan las primeras á las últimas. En los entremos desnudos de los personas donde el artífice mezclaba mucho nlbnyalde a los co- Jores, es lo es , en lo cura , <¡n los monos y en los pica, está borrosa y desfigurada la pin- tura. También es muy curioso y digno de memo- ria un Apocalipsi de San Juan, del siglo X I I I , á lo que creemos; las planas tienen por ador- no orlas y cenefas de sumo gusto y prolijidad en el dibujo-: las viñetas iluminadas puestas á la entrada de cada capitulo-, representan las > isiones extáticas del Santo; y como hnit que- rido espresarse con toda exactitud y minuciosi- dad sus enérgicas ideas y animados pensamien- tos, se ven figuras por estremo raws y estruva- 249 gantes á veces. El Snnlo está pintado con frc-, cuenri» ni morgón, y fuera de la iluminación ó viñeta en todas los visiones en que solo r e - fiera y no figura, digámoslo asi, personalmen- te; en les otras se le ha dado lugar ó In parle interior de la misma. Es obra de gran traba- jo, y el dibujo mejor y la pintura mas cor- recta que la del Códice áureo. Existe también en esta biblioteca un Co- ran magnifico, resto glorioso de la célebre ba- talla de Lepanlo, de los que se llaman ort'iji- nales entro los sectarios de Mahomn, porque tos autorizaban los principes musulmanes al tiempo de subir al Califato , después de reco- nocidos y cotejados con esmero por los minis- tros de su ley; conforme á sus preceptos y tra- diciones religiosas- Se distinguen de los comu- nes en el lujo y manera de las rúbricas y en los adornos cónicos, negros y dorados que lle- van á un ludo del margen; á diferencia de las ndornos ó dibujos redondos y cuadrados, que ' también se notan en estas al margen opuesto, pero que se hallan ordinariamente en todos los Coranes. El de la biblioteca del Escorial tiene caracteres limpios, tersos y de notable hermosura y claridad , y está trabajado lodo él con delicadeza y primor. Hay finalmente sobre estas preciosidades bibliográficos (y callamos muchas por no ser prolijos), un Ptolomeo muy bien conservado» Varios devocionarios de singular gusto y be- lleza cine, según .tradición de aquella casa, jierlenederon ó-los Beyes Católicos y al Em- perador Carlos V; un manuscrito do Sun Ama- deo; uno-carta original de San Yicente Ferrar escrita al Rey 1). Fumando de Aragón; varios manuscritos persas; cierto número de libros chino», estos impresos , de pnpel finísimo y estrnítamcnle delicado, pero Io?cos y descui- dados en'la impresión y en los figuras; y por último, tostantes volúmenes de gran vnlor con envidiables colecciones de eslampas, dise- ños y dibujos, muchas de l¡is cuales pertene- cen á Rafael, Miguel Ángel, Alberto Burero, el Ticiano, Lucas y Francisco deOlondaó Leyden, Podro Brúghel y otros arlííkesfrmosoí. VTon- ta fue la riqueza que atesoró el Bey fundador en esta biblioteca selectísima; tanto su desve- lo porque iiiidü fallara en el sunluoíO monas- terio de cuanlo liütiian nintieslersus morado- res y los estranos que le frecuenlüpen, para la instrucción roas cabal en cieucins y nrk's.l Hoy tednvia, en el siglo X I X , á pemr -fe tantos adi_1anlam¡eutos, unos reules y de gran- de utilrdur), otros pctnicibfos y soñados, ponen admiración y asombro la vista y el examen de Inritíis maravillas: ¿qué seria íi volviésemos los ojos á los dios de luclüi religiosa y de ter- rible agitación que ensongrcnUiron ln Europa hace tres ÍÍSIGS? MicnUas iban aliándose dtl suelo como por encanlo los muros del Esco- rial para abrigar un Icmplo, mientras se em- bellecía este con todos los prodigios del inge- nio humano, ¿qué aconteció en otrng naciones que se apellidaban de-cristianos? Se derriba- ban las iglesias y convenios, destruíanse fes altares del Señor, y se rompía y escarnecin la unidad católico. [Noble contraste, orratique generoso que pintan de un soto rasgo la enér- gica condición y el ánimo verdaderamente re- gio de Felipe! Y sin embargo, es preciso decirlo con harta indignación y sentimiento; no han bas- tado á escudar su nombre contra lo mas in- justo de la censura, y lo mas acerbo y atroz de la calumnia, tantos actos de sólida pie- dad y de grandeza. Se lian exagerado sus vi- cios y defectos, ni mismo compás que se de- primían ú emponzoñaban sus nobles cuali- dades. A un Manaren que regia, mientras vivió, los destinos del mundo en ombos hemisferios, afectaron mirarle con desden y escajrnio \m mismos que temblarían á su aspecto si alzara la frente del sepulcro; n un principe ?evprs y concienzuda mente religioso que desplega contra el protestantismo la bandera española vencedora do los órabes; se.le tachó de faná- tico, de supersticioso , hasta de impío: al pro- tector de las letras y las orles, al persormgc 2S2 espltfmiido que creó la bibliotecn del Escoríolj costeó la Biblia poliglota Je Arios Montano, lia mu da Orbis Miraculum pov su belleza ti- pográfica, y contribuyó á que el idioma cas- Icllíino fuese IH lengua general- del universo; s # l e bosquejó como enemigo morid de la ilustración y de la cultura; ul legislador pru- dente, ilustrado, superior n su siglo, bojo cu- yos ¡Hispidos se redactaron las Ordenanzas de población, y todo lo relativo al sistema ú organización política del Nuevo Mundo, que constituyen hi pnrle mas filosófica del celebre y atinado Código de Indias, y la mas notable y escogida tul vez de nuestros cuerpos legales antiguos y modernos se le designó como sím- bolo de barbaros Uranos; como emblema do déspotas feroces, enemigos y opresores de sus pueblos; como tipo, en fin, de hombrea inicuos y crueles. Por fortuna, los hondas huellas que dejnii en pos de si los varones ¡lustres, no los borra el transcurso de los tiempos, y siempre que U critica y la historia se proponen recor- rer conejos imparciiiles los. monumentos de grandeza y de gloria que lepron á. las gene- raciones venideras , encuénlranlos, y con ellos sólidos argumentos para derramar torrentes de luí sobre la verdad , superüciül y pasage- rainente oscurecida. 233 Explicación dt lo» frcscoi de l-a blbüoleta. Hecha ya en Wrminos generales la descripción oc esta ctlebrc. biblioteca f daremos algunos por— Jncnores necesarios para comprender sin trabajo los frescos que la adornan. Dijimos que cu la b i - enales con time la personificación de alguna parle ó ramo de la ciencia filosófica , co ni prendidos en- tre tsla, conio principio , j la teología conio tér- mino de ]> conocímientoA lluioanos t \is cucili'S r9 ocupan loa testeros , formando ei^ todas nueve di- meii^ion^it y figuras en repr^s^iilacion ÜK otros tan* tos ramosIIL'1 sallar humuiLOi Coiiieiizaremos, purs, por la IHosofia síla Trente por frente dclarenirüila, y uniremos a cada división hecha en la bóveda, las historias relativas á ella pn una y otra parrd, desde la estantería a la cornisa (1). Sobre ¡a cornisa. La filosofía en forma ile mi- oiia grave y hermosa , señalando con el dedo (, icratcs , Plato» , Aristóteles y Séneca un gk>bo (i) Rccuérdise que la bóvr.la PS lo.la de Tlbat. d* y loa fresros di; lj.s paredes dt* Curduchti* .as» fuerza y relieve rilas fiyiras , que al entrar por la puerta á cieu pasos de distancia, parece que pue- Debajo de la-cornisa. .La escuela filosófica ¿e Aleñas dividida en las dos secta* de Estoicos y Académicos, cuyos fundadores Zrnon y Sócrates, Segundo división. E" la bóveda. La gramática : f/ngost; un cua. •o de ari¡iiilicldra (jm- deja campo á un cirio y nbíente claror y sr.rnrs ciclos howbros 6 tabeza^t dibujados vu her- ventonas ó nichos que hay en cada división, se fi- Ruraii laml.ien á cielo abierto, y los sostienen asi- uhn riloa. Por el claro K vi bajar «n íngd ó ge- uio con el emblema de la facultad respecüva que acompaña j ofrecen estos igunliurnte posturas de gran mérito , lanzándose por los aires con lindos cscorzoa y artificio tal , que mirados de diversas partes varian la figura con extrafteza y placer de los que están considerándolos Furra de esto,á uno y otro lado de las ventanas hay un varón in- IÍRIII; de la facultad apresada en la bóveda i q'ie dice r.'lacior], de SIUTI;1 r|ur ¿ cada una le acón- paña» cuatro ; téngase entendido esto para Ins i»es-> tAntea divi&ionrs , porque to'las llevan ígUJl ilispo- tficion y adornos surtiríantes > unidos y reniñados con bellísimas lajas, folla «es y Rrutoco» qut lie.r- Eu medio, pmg, di-1 cuadro , afielo abierto rjnp tieitioa bosqui')ado, vésc la gc.lmática iludida na en la otra , m ostra mío" admita y mcgudií .ido ÍHA lia do i},$3rs£ mrnoa de- castigo <|uc do premio; al ivd.'dor varios muchacho» con sus cartilj»» í liUritos , todo con lindo colorido , luco» , f-s<:or^OA y desnudos qur rnlivtictu'n y deleitan mucho. dcrpcliat caminando hiera la puerta) Marco T.:- rendo VarroTí y Sexto Pompeyo; cu la ventana de frente, Tibrrio Dónalo y Antonio Nrbrija. Sntro las tíos fujas que separan este cuadro ó división de la segunda Y ^ay ul* espacio ^ngalaua* (i'> dt¡ grutescos COTÍ iroios dü ai^f^niteclnha, leni — pl,t™ , otra, b r a d . . . jrario™ , n , , | c ...l >•- tan representados l'linio, célebre naturalista , j Tilo I.ivio, ilustre historiador. De&aio de la comisa. A la derecha del espec- tador , los Iñjoj y descendientes tlcHoé dÜTicando la torre de B J M que. dio origen i la diversidad de los idiomas : allí se divisa áNembrod, uno de > « o principales emprendedores de aquella obi-a de so- berbia y desvanecimiento. A la izquierda , la pri- 186 lahlecida por Nabncodonosor en Babilonia; eifin ron fundid as vn tlia los nalurale.s d¿ aquel reino y los cautivos Israelita», entre estos Diiiirl y sos trr* compañeros Ananfas, Abaría» y Misad , qn» iucron de los mas aprovechados. Tercero división. En ¡a Bóveda. La Ilelóríca , noble y liriosa rrcha tiene el cadurro de Mercurio, Dio» de XA i'locui'ticia ; acomp&ñanla varios muchachos Oes- nudos molidos cutre. nubi'S m póstni'as aUk£rf3 y H-IP la ftrrrza del bien hablar amansa y trac i tana derecha Isócratcs y Di-mes tenes i y rn la ií- quierda Cicerón y Quínliliano. La i'oja y arco que siparan pite cuadro del siguiente, conliinen i Hoi í la dfrctha , los otros dos á h izquierda ; Home- £c¿n>o de ¡a cornisa ; & la derecha , Cicerón defendiendo á Cayo Babirio , acusado de crfn.in capital por haber muerto i Saturnino hombre per- nicioso á la república ; en muestra del gran electo que. produjeron los palabras de*Ciceron, ae uguruii uno» hombres corlando las ataduras de Babirio-, condenado ¿ la última pi4iia en el ánimo Je. fós lui'i'cs íifiU'£ de 1^ di'E^ufiai A la izquierda se vé i 257 Hírenies Galo rn finura de anciana ¿canudo con la ero y plata , las cuales prenden en los oidos de la fucria que alcanza L elocuencia en los corazo- a d l hb Cuarta división. En ¡a hóoeda. T.a Dialéctica, figura de rostro apacible y difícil escorao ( tiene los brazo» tendí- nificacion de que tustrU i esplanar con holgura, ó reasumir en breves palabras sus conceptos , que coronada por una mrdia luna para simbolizar el gumenfWfn cornufum por los latinos, que es el mas fume é indisoluble entre lodos los del arle. Acom- paña nía , como i lasolraj, vario, mancebos y moviéndole ron actitudes admirables. A la drre- izquierda, Prut agora a y Orígenes, el (iluso lo, no Debajo de la camisa. A la di-rccha , Zcnou r. lea tea t á nuu'n liace Aristóteles invciLlor de I a. dialéctica, sin duda porque la redujo á mtU.do ó fue el primero que escribió sobre ella. Se le fijara. Irindoles dos piurías , una de las cuales tiene por Ululo vertios y h otra falsüai , pan ligniíkar 238 f|nc la dialéctica rs la p u r r i a p o r donde se IK'ga al uoriocimiriitodc la verdad v se d w n b r e la l a b r í a d i s t i n g u i r la viTd.id.'ro il<- lo hhn , Üefmimdo, dividiendo y silogizando. A la izr[n¡i-|-.la i s l á n tan rAfubrosio y sün A£"^(m n istiu Lam'o sobr^ rcli*- [ ¡ i o n , y l a n í a Mónj'ca niadre dt'l d l l í i t i o , r o g a n - u Jgus- lini, libera nos t Daminc t p^líibj'^l <|uc sf IITH Quinfa división. En la bóvtdn. I,i Aritmética acompaflad» de ¿ilsvfiíüü ina 1 ct*Doí COD t^bIübbá *\ue le rstá como preguntatido y proponirn- . n h s caidas del paito rjue la cubre S vé rscrili R y rnedieia , rn significación de rjuv bien penetrado IOJ enigmas; cu la partd de fren le emin piuladin 231) muchos íiomlirea desnudos <|»e representan aq"u- II»» Gimnoíofisias di- quienes dice san Gerónimo fstín repartidos por corrillos , muy átenlos á tas •*o/irt, mesn del sol, porquií este es oí pasto y mati- letiiniirrito qne 3 GeO 1111"tC\ni CÍIT1 Tin fOTYlpjJ en la mano y varios niño, at r.-dvdor a prendí en- iliendo sus rrHta<> y aplicación». A Ir» lados d. I larco. Ene] ospucio Je h.t JOJ lajas á ^rrena qn* separan rste cn.nlro áA que le sigue, es Un Di car™, Sículo y arrugo. Debajo de la cornisa. A Ii derecha se vrn va- rios grupos de Sacerdotes r^ipcios hacienda de- pa.trs y ejcuaitraa ; dícese qric la geometría lino alli su principio, porque como vi Nilo inunda bs tierra» con sos crecientes, y barra loa linde- ros de las heredades., eníaruaron á los sacerdote» i[iie se las tornasen i partir y I)M¡ $ tusen á cada uno lo que tenia primero. A la izquierda está Ar- qni'mrcles tan absorto en una demostración mate- mítica , que aunque le amenazan de muerte los no haré caso de ellos , ni alia la cabria á mirsr- loi y a»¡ le quitan la vida. Octava división. En ¡a bóveda- L» Astrolosia ° Astronomía re" rededor estudiando el curso de los asiros. En d nicho de la derecba Plolonno y don Alonso el Si- bio , Rey de Esparta , y en la ventana de frente En eliden, astrónomo antiguo y Juan de-Sacro Boj- eo dt tiempos mas erreanos á los nuestros. Debajo de la cornisa. A la dm-clia se figura el «elipse sobrenatural ijue aconteció al morir cru- cificado el Salvador ; San Dionisio Arcopagita, serva rl eclipse y esclama : aut Vtus natuitz poli- tur , aut mundi machina disolvitilr ; Dios tu/rt, ó ti mundo te aniquila, rs uno de tos asuntos me- jor pensados y escrutados. A la izquierda está el Rey Exequias gravemente rnferiA) y sentenciado por Dios i morir de aquilla enfermedad ; Isa/as le asegura que al ver sus lifiriraas de verdadera pc- nileui'ia , Ir otorga el Seflor quince años mas de vid;u en prueba de lo cual le muestra un ti>ló que perteneció i su padre r\ Rey Acai , cuya sombra retrocede, dici linras de improviso. "En ti medio punió dtl testero. I,a teología gura de una doncella pura y hermosa, q iieelura como de templo. Circúndanle h cab 2G2 za unas luces sobre las cuales pos.i tina corona r» al para significar cuanlo sr levanta solm- lodo lo trr- liene necesidad ds? apoyo humano. Con colocados I'ÍÉ fattt rirdcn, com^rizüEido por r[ que se halla sobre la piu-rta de fiilradi y siguiendo !ucfi« á la diTrchat 1. V. Uenriliclus Arias Montanas, vir ¡n- tompanióHh (9). 9. Fr, Jotculmi A S-}Siin/in , Cambiarthta XnuriobnxiélFr. Jorf Je Signen*). 3. Kuntistiu Ximems Cisntio» S. ít. E. Card. Arthfrfi, Tolef. 4. Fr. Mtiti, -le t" Vtrn, CunobiardtU Es- tur ia ten ti* , rt Can. Ord, Ilieíonim, 5. G-irsius <í Loiiixa, Arthirp, Tole/, fi. Rtxlcric. Xirncrirz , Archiep, Tolrl, lean. (FJ Tostada). 8, Jotephus Pellittr , Efijes í . Jutoií, ///,,- P. Siftfeiui. ( 2 ) l V i n e m u h a inscripción^ como n t i n *ti oi Vrtratoa, porque Ai: oriti^Ticli1!! fác¡lmtd*. 96- 7Vr«j González de Mendoza , J. H. E, Jrihiep. To/et. 97. Hieronimuí Zurita, SS. Antonius Nebrteensi* (N.-Wija). S9. ^ . P. ü/. Joan,,, de Avila. 30. Francisctis á Qutvedo. 3 I. Peirut Calderón de la Barca. 39. T/mmas f';,,.,,hi.s Tosca. 33. Didacui Ramírez de fiar o , Epiteop, As- ¡itrio , Mtilacü, ti Cofichtm. 265 3<- Barlolom. Carranza, Architp. Toltt. (eJ/e retrato es He Luis Carabajal). 35. Fr. Fiaiieíscus Sanios, CanobiarchiaSt- Wrialensis. 36. Juann. Agries á Cruce, Mexican* Ord. S. Hieran. 37. AEgldiu* Aliarnos, S. 71. E. Cardin. frn/He,,, Toltt. 38. Jaannis dTUrrc-Cremato, S. Ü.E. Car- din. (Tori¡uen>a SEMINA IIEO Y PALACIO. La entrada principal estrt en p| vestíbulo del lemplo, á la izquierda según se entra en este, frente 0 la portería del convento. Lo primero que se encuentra e» un ziigunn en la LiSvedu que ocupa el' hueco de la torre , lla- mado Sala de las secretos, porque se oye en cualquiera de los ángulos lo que se habla en voz biija desde el opuesto, sin qua lo perciban los que estiin en medio; después de este zn- guait luy cuatro claustros iguales á los peque- ños del convenio. Interiormente se hnllon di- vididos y cruzados tomo estos, por dos intér- vnlos ó diítaticias (jtirí forman en el centro otra torre ó lucerna semejante, Lo mas notable que hay de este lario e* un» lonja 6 pnseo que se esliende 112 pies de mediodía íi norte, por 26 de oriente .1 poníen- le, embellecido con nrcos bien labrados, y so- bre dios ventarías ó balcones con antepechos de hierro que ndornnii mucho la pieza. El te- dio está pintado sobre lienzo, sirviéndole de 267 marco una cornisa dormía que corre todo nl- , rededor. Hócia el testero de mediodía se figu- .raii h filosofía, ta nrilroétini, la geometfta, la astronomía, la óptica, In maqi^iaria y demás .ciencias tintúrales en forma de doncellas con sus «tribuios respectivos, y entre eüns los va- rones insignes que ilorecieron en su estudio y enseñanza, puestos sobre nubes ó sentados en varios Iroios de arquiledura. Entrf los orcos grandes so ven la rutórira y la dialéctica so- bre un carro triunfal lindo por cuatro caba- llos, y en los ángulos Zenon Jiléales, Hornero, Séneca, Arquimedea y otros filósofas insigneg. l*or el reslo d(;l tocho se pintó «no alegoría religiosa en diferentes grupos. En medio está l,i Santísima Trinidad presidiendo la creación del universo, cuyas partes se dhisan saliendo del caos y confusión de lü malcría; mns abajo el Paraíso de Adán y Evo ni pie del ¡irbol co- miendo del'frulo vedndo. En uno de los án- gulos ? ve la iglesíii mililunte en forma da Q matrona, vestida di; pontifical, con titira en la en bezo, nrompaíinda de S«a l'edro y San Pa- blo, y un poco diítniites los cuatro evangelis- tas. En el opuesto la sinagoga en figura de muger arrugada y tlocrépilti» puesta sobre un altnr de lierrn, y ncompaíiada de Noé, Moi- sea , Aaron y David, l'or el lado de poniente se rcpresenlun las virtudes teologales y cordi- iiales en forma de doncellas con sus reppoctU 268 vos símbolos; en lo? ángulos están los cuatr» doctores de la iglesia latina San Gerónimo, San*Vgust¡n, Sun Ambrosio y San Gregorio, y de frente Sari Alanasio , Sun Gregorio Na- cianceno.SanTíer nardo, Sun Juan Crisóslotno, Santo Tomás de Aquino y Sun Buenaventura. Varios ángeles, nubes, columnas, corni- sas , turgeliis y escudos dorados con dibu- jos de diferentes misterios, estún ncinados con pésimo gusto y elección por este grande espa- cio de pintura, ejecutado por Francisco Lla- ma». Ccnn le juzga cotí la severidad que puede deducirse de ha palabras siguientes: «quiso imitur á Jordán sin estar cimentado en los elementos del arle; la lástima es que le hnyon permitido ensuciar los techos del mo- nasterio del Escorial... los inteligentes suspi- ran por ul (lia en que se mande borrar todo, á fin de que aquel celebre edificio quede libre de tan negra mancha.» A la inmediación del testero de mediodia hay dos puertas una enfrente de otra que dan paso a IÜS aulas detailogía y arte», uinbns de una misma traza yTorma, con rejas de hierro que servían para separar ú los monges de los oyentes seglares. En el refectorio del colegio estaba la be- llísima copia de la cena de Leonardo Vinct, que murió desgraciadamente parn el arle; hu- bieron de sacar cslc precioso lienzo cuando lo invasión francesa, y al restituirle rollado en un cilindro, se encontraron todos los colores hechos polvo. Lo cocina de este lado es mucho mas ca- paz y de mayor luz que la principal del con . vento. Para subir á los pipos altos hay dos es- caleras colocadas, una en el ángulo que for- man lus bandas de mediodía y poniente , y la principal que está próxima al maguan de en- trad ¡i. La capilla del colegio liene su puerta en el ángulo de oriente y mediodía del tercer pi- w; frente por [rento de e<,to hny otra en el interior por donde se comunican el convento y esta parte del edificio. El tercero y cuarto piso están distribuido* en habitaciones, enfermería y otras oficinas que no ofrecen.incenlho á la curiosidad, ni §e enseñan por lo común á los viajeros. El seminario ocupa ol clnmtro que está en el ángulo de poniente y norte de todo el edificio; su estension, materia y distribución, es en todo igual a lo que se ha dicho del con- vento y del colegio. Piada hay, pues, de nota- ble ó especial que referir, sin esponerse a re- peticiones enfadosas. El palacio, qiio está situado en el ángulo tic oriente y norte (fe todo el edificio , y ocu- pa como una cuarta parte de la fábrica, tiene su entrada principal por lns ¿os primeras puertas que se encuentran en h fachuda del norte, viniendo de Madrid. Conducen estas pucrlus por unos zaguanes 6 triínsiioa ú un hermoso palio, semejiinle en sítiacion y gran- tlczo ul principo! del convenio, aunque diver- so en arquitectura y dimensiones. Es lástima i¡ue este pnlio se baile dividido en tres por fa ¡ p p necesidad que I i idd Imito d aumentar l aposentos de t los t y nficinap. El mayor que se Huma da palacio forma un cuadrángulo de \70 pies du norle ¡i i»í!iliodi¡], por COSÍ 100 de oriente f¡ occiden- te. Aunque la arquitectura es llana y sencilla, se le encuentra gran belleza por lo bien pro- porcionado y entendido del conjunto; los ar- cos que son cerrados, pero con ventanos y v¡> drieras que dün mucha claridad í las gale- rías, liacen inin linda perspectiva. Ln fábrica está coronada 6 los sesenta pies de elevación por una balaustrada de piedra semejante & U del patio de los evangelistas. l'or los Indos del norte, orienle y medio- día, se forman tres lienzos ó galerías de 218 pica de largo por 20 de ancho, i do^de cor- 271 respondía la do poniente Imy dos grandes co- cinas y despensas (jue ocupan lodn l¡i banda. I.a línea mas i;irj;:i de habitaciones que dividí! i:l patio guindo de los do* pequeños,-da pei-o y comunicación entre sí a las galerías referidas. En el paño de mediodía no hay habita- ciones, porque su pared interior linda inme- diatamente con el templo. En tiempo de Cáelos IV se ilió nueva dis- tribución á los «pósenlos de Palacio por ser molesta é incómoda la antigua. Se comenzó y-ot hacer una escalera de gran mérito artis- ico, sita ni ludo de poniente, que dirigió el irquitecto Don Juan de Villonueva. Hubo que urer mui'has diikiilmdos para construirla el macizo de la pared misma; quedó , como 10 podía menos, algo estrecha , y desipunl con Id magnificencia de la fábrica; pero es impo- sible sacar mayor partido de un sitio tan an- gostó; el palacio fue desgraciado desde la fun- dación pora esto de escaleras; la antigua prin- cipal "adolece de análogos defectos. A los treinta pies de altura , después de tres descansos, forma la escalera nueva la me- sa del piso principal; estiendese esta por el In- do del norte formando un corredor voa pasa- mimos de hierro hasta unirse con el de po- "icnle. En este lado fmy una puerta que da ,'.¡so a los talleres del Uey ; otro mayor en la ijnrtc de oriente conduce 4 las salas de Guar- S72 diat, y la que está al mediodía dirígese A las habitaciones reales por esle orden: primero las del Rey, después las de la Ruina, y en los pi- sos bajos las'de los Infantes. Nosotros, sin embargo, abandonaremos es- ta dirección é fín de seguir el orden inverso en que ven el Pnlncio los viajeros, pura cuya comodidad escribimos las presentes líneas, No suben estos por la escalera principal nueva, sino por la interior que conduce desdo la galerín grande del palacio á la habitación del fundador, y mas arriba ii la sala de bata- llas. Lo primero <|iie se encuentra . dejando á la derecha la tribuna ú oratorio del ludo del Evangelio, es el Cuarto de los Infantes (1). Estn habitación contiene los aposentos si- guientes : Pieza de cubierto. Tapicería flamenca an- tigua. (1) £1 piso bajo Je esta parte de Palacio, <\ El D end n lo de h C r i n , cua- dro grande con figuras del natural y regular composl» 23. Debajo del anterior. Un pa¡9. 9 4 1) / j 11 o a e lo. 2J Drf J I I 26 í I o t, 1 n I a los pastores el na tn e I d I S o 27. Debajo. Un país. 28. Debajo. Un florero en cobre. 29. Debajo. Una cabeza copiudn de Ticia- no> por Mudrazo. •30. Deíjfljo. Varias aves muertas. 31. Deíwijo. Un pais. 32. ReUecn dandode beber al mensageroen- \¡;¡dopor Atiniliam n la Mesopolamia para bus- car la raugor que Dios destinaba á su hijo Isaac. 277 33, Debajo. Uit pais; etruela italiana. 3 1 I,n adoración de los Reyes, sobre totola. 3ii. Debajo. Un país; escuela italiana. ¡Í6. Noú y sus tres hijos; dos de ellos cu- briendo respetuosamente su desnudez, y el olro mofándose de su estado; escuela italiana, 37. Una Virgen; escueta flamenca. Pieza de entrada á la habitación del fun- dadttr; bpiceria llümenca, IIAMTAGION DEL FÜNOABOR. Se da esto nombre íi el aposento donde vivid Felipe II siempre que vino ó esta casa, que fue también el lugar donde murió después de una terrible y penosn enfermedad: celda senciHii y pobre , mas bien que palacio de ftey y Rey liin poderoso. Existen todavía y deten conser- varse siempre la iilcobn que mundo hacer, in- mediata al orntorio real, y próxima de con- siguiente ol lemplo, el escritorio y humilde estante de sus libro», alguno de las sillas de su uso, y dos tnburclillos en que solía reposar lii pierna aquejada de la gota (1). Kl techo es llano y sin adornos, las paredes lucidas de blanco, el suelo de ladrillo; tanta era U mo- destia en cosas propias del espléndido fuuda- (I) Los demns rilrjftosip. conwrvaron ¡iilacto» liasta h invasión frariMia , denle cuyo litiupo no 27$ dor tlcl Escorial, que según el dicho de uno de sus contemporáneos, no venia á este siíio á ser monarca , sino monge. Oüsde este dormi- torio fe vé el nllar mayor por dos puertas que dan p¡i«o ú Ins tribunas, y osf Felipe II pu- do morir, como lo hizo, contemplándole. Vista li¡ habitación del fundador, so vuel- ve ú tomar la misma escalera para subir á ln SALA DE BATALLAS. "Recibe este nombro de las que pintaron •prolijamente al fresco en sus paredes firone- lio y Fabrkio, artífices italianos, que deja- ron buena memoria en esta.«flsn, especialmen- te en los grutescos de los techos, rio siendo de los peores los que se miran con pl.icer en la prolongada bóveda de estfi galería, que t i e - ne 198 pies de fnrgo, mas de 20 de micho y una altura de 25 hasta la clave de la bóveda. El fresco principal csíó egeculado por toda Ja ostensión del lienzo interior que nrrím.i á la iglesia, donde se representa sobre dos puños con franjas y cenefas que se fingen colgados de sus escarpia», l¡i batalla de la ffigueruela y la victoria conseguida sobre los flnibes por Don Juan II en la vega misma de Granada. Según el padre Sígüenza (1), la ocasión (() Giam parlü de l.i Ib si. ¿,- U Ord. (le S. Gerón. lib. IV, píg. .748. m que no deja do ser c u r i o s , de pintarse en U (¡aleria este bocho do armas, fue de e&la ma- nera. Registrando unas arcas viejas arrumba- des en el alcázar de Segov'ia, se dio con un lienzo de J30 pica de largo que le reproducía menudamente y casi persona por persona en jinn especie de aguada de claro oscuro que no tenia mol gusto de dibujo partí aquellos tiem- pos. Aunque el lienzo estaba a trechos comi- do, rolo y gastado por el descuido y nbando- no do quienes debieron custodiarle, «e habin conservado regularmente en su mayor parte; y llamo tanto lo atención de Felipe II que dispuso en el momento rjiíe Granello y Fa- bricio le imitasen, mejor dicho, le retratasen exactamente en esta galerín, como lo hicieron en efecto, corrigiendo el dibujo, y dundo un poco mns de tnlla á las tigurns, sin alterar en nado • fuera de esto, la verdsd y carácter del original. Cumplido elogio merece el fundador en esta parle; su instinto de grande hombre, y su pasión, asi por el lustre de las armas es- pañolas , como por la gloria de Ins artes , le inspiró el bello pensamiento que nw?f(ura hoy á nuestros pintores mi objeto do imitación y estudio para los trages, armas y ordenanza roi- Hlar de aquellos tiempos. l'or la complacencia que sentimos al lecr- ln, nos parece que ha de ser agrailuUc é nues- tros lectores la bellísima descripción que hace 280 el P. Sigílenia de este fresco y los demos que adornan esta pieza. #«Es cosa, dice, muy de ver la estraiia di- ferencia y géneros de troges y hábitos, las va- rias formas de armaduras y armas, escudos, celadns, adargas, paveas, bul les tas ó ballesto- nes, lanzas, espadas, ¡ilf.inges, cubiertas de ca; imllos, banderas, pendones, divisan, trompe- tos y otras mnneros da atabales y tambores, y tantas diferencias de jarcíiis cu unos cscuü- drones y otros, que htteen estro ñu j apacible visla. En una norte se vé h gente de á pie, puestii por sus hileras; en olra los dea caballo en sus escuadrones concertados; unos marchan- do....; otros á pie quedo.... En olm se ven los unos y loa otros revueltos en la lid, u'lgimos caídos, atropellados, heridos r muertos, rebol- candóse en su sangre, atravesados de las lun- zas; ca bu I los sueltos sin dueño corriendo por el campo, otros desjarretados. En una parta del pnFio so vé como sale el rey de su tienda, con grun acompañamiento, puesto cu orden de batalla. En otra se halla denlro de ello, rodeado de moros, hiriendo y matando; entre ellos Don Alvaro de Luna lo mismo, mu no menos a compaña míen 1 o que el rey. En otro estremo se pinta el alcance que hace nuestra gente victoriosa, y la rota de los moros matan- do y hiriendo en ellos, mezclado* y a las vuel- tas por cutre las arboledas, huertas y cuse- ríon, casi hasta los muros de Granada, l'are- cénse las moras subidas por las cuestas y por las torres, vestidas al propio con sus hábitos cortos y almalafas. Como..,. Ins ropos, sedas, lienzos y nlmayzares, y V s SÜyetes y sobre- o vestes de las armos son de tan varios colores y están tan a\ untuní! y tan bien imitados, haca todo una hermosísima vista.... Es de mucho entreten i miento considerar tantas maneras de posturas, acciones, movimientos y afectos, tan- tos Impeles de gentes encontradas íi pie y & ca- ballo; unos tt la brida, otros á \¡i gitiota, unos con arneses enteros y armns dobles, otros de mas ligera armadura, otros medio armados y otros medio desarmados.]) De frente, entre Ins ocho ventanas que don i esta gal tria chridud y hermosos luces, se représenla la bata 1 ¡i ganada el (fin di: San Lo- 1 renio(ufiol557) por el duque Frliberto, cau- dillo del egército español, la prisión del gene- ral francés, el Condestable Mornmorcncy, y el asedio y toma de 9¡it> Quintín. Dice el P. Si'gllenía d<; estos frescos, marcan- do elocuentemente las diferencias del modo d« pelear entre los pueblos antiguos y modernos: «aquí se diseña otro género de milicia harto diferente donde no hay ballesta , ni adarga, ni aun nlf.inge, sino picas, coseletes, arcabu- ces, y fuego en todas partes, en la artillería, en lu infantería, en los de ú pie y en los de A co bailo, con tantas diferencias de en ñones mayo- res y menores, que tío lo bastó al hombre tan- tos suertes (Je enfermedades con que le com- bate lu mismii muerte que Irne consigo, y la guerra que se hacen unos n oíros con los es- padas y lanzas que habían inventado para qui- tarse lu vidu, sobre en jo sera mayor puñado de tierra, sino que forzaron los elementos para que viniesen á servir las guerras, para con mayor crucldud y mnyor presteza destruir el linage humano, derribar y hacer cenizas sus obras. Y ése también ¡x)iii otra manera de es- cuadrones, otros modos de pelea, y de muer- tes mas lieras y mas estrenas, donde en un instante, sin poder hacer, no digo nnn cruz en la frenle, mus ni abrir ni cerrar el ojo, queda un hombre desmenuzado; y contrapuesta esta malkiii con la primera consideración, crece la malicia de los hombres de una edad en otro.» Los testeros de hi" galerín representan dos espediciones hechas ú Lis islas Terceras en tiem- po de Felipe I I , y el felii resultado de una y otra. Se figuran una multitud de buques, ma- yores y menores do lodos los portes y clases entonces conocidos, á saber: galeones, galea- zas, naos, urcas, fi I i potes y galeras, unos ha- ciendo emburro* y desembarcos de tropas, otros hostilizándose y batiéndose , bien imitn- do en todas sus partes y cgcculadu con mucha d i l i i Algún daño ha causado, como era de es- perar, el transcurso del tiempo en estos fres- cos, especialmente en los lindísimos grutescos áe -la bóveda (1) IJUC contienen una adnairablc variedad de figuras y caprichos, mezclados con templetes, nichos, pedestales, aves, mons- truos, frutas, (lores, paños y colgantes, dibu- jado todo fantástica y agudamente con ligere- za y gusto sin iguales. De-de esta Galería se pisa á Ins habitado- res destinadas á SS. MM. que fon , como liemos indicado anteriormente, los que miran al mediodía y las que tienen venlanns al orien- t e , quedando para !¡i servidumbre los demos esparios y aposentos. El orden adoptado pa- ra ensenarlas á los viageros es el siguiente: Cuarto de la Reina. Antecámara; tapitcrla flamenca- Pieza de Ugicr; idem. Paso a la Sala de Corte; ¡(lera. Sala de Corte; tapicería española y (1^- menea; sílluría y colgadiiras de seda amarilla. (I) Stotnpki , 1 1 j Ikvrt. „„,, ,,J,b,n do ha faite 28i En este aposento esfá el oratorio de la reina; en el Miar hay uno tabla de Juan dt Juanes, que figura á Nuestra Señora con el ni- ño en brazos. Pieza de locador; tnpicerlii española, to- cho de don Felipe López, sillería y colgadura! de seda azul. Dormitorio d r í a reina; tapicería española, techo del mismo, sillería y colgaduras color de barquillo. Cuarto de ia infanta. Vicia de entrada ; tapicería española , si- IlcvíA y colgaduras verde». Cuarto de amas de cria ; tapicería chines- ca; encima de lu chimenea ge figura un lindo medullmi que parece de relieve; sillería y col- gaduras azul celeste. . Dormitorio; tapicería españolo. Silla de recreo: tapicería antigua ; sillería y colgaduras amarillas. Retrete de In reina; tapicería española; si- llería y colgaduras carmesíes. Cuarto del rey. Despacho antiguo; tapicería española; so- bre una mesa un bajo relieve de esluco bien acabado que figura una cacería; sillería y coi- gadnrns verdes. Gabinete del óvulo: tapicería española; si- llería y colgaduras, color de rosa seca. Pieza de vestir; tapicería española; techo de don Felipe López; sillería gótica , colgadu- ras amarillas. Piezas de maderas finas. Se comenzó á trabajar en ellas en tiempo de Carlos IV , y le dieron por concluidas el año 1831; en este espacio hubo diversos ebanistas encnrgndos de dirigir la obro, el último fue don Ángel Ma«- iw. Son 4 las piezas embutidas con mucha de- licadeza , hermosura y prolijidad , por este orden. Despacho del rey. Pavimento de embuti- dos en maduras finus con un lindo florón en el centro entre grecas, cuadros, guarniciones de ojns y filetes de vuiios colores; el friso de las paredes es también de igual clase y trabajo, pero con (lores y cunetas de mas delicadeza y primor, realzndas con molduras de un bello dorado; de trecho en trecho y ademas en los huecos de las ventanas, hay varios pnises en cobre de don Bartolomé Montaito. Las puertas y contraventanas son igualmente de embutidos, asi como los taburetes, forrados en seda azul de cielo, muy clnro, con bordados; las parede» están revestidas de la misma seda lisa. La mesa de despacho que se ve" en esta 286 lindii pieza es del mismo gusto con labor m u ; csmenidii, bellos dibujos y mulices, y broncea do nidos represento iido posnges históricos que b «rlurnaii mucho. nútrele. 1>Ü igual gusto y trabajo que la pieía anterior con diferencias en el dibujo; pa- ralen rcvestid.is de seda, color de naranja CUT r o ; tedio de Maella. Anterci-linutorio. Como loa anteriores; loa poisitos embutidos en modero son lindísimos) en el hueco que forma una de los tentanas hay dos mas grandes del género chinesco ; ta- buretes de igual clase con asientos bordados •olire fondo amarillo; las paredes revestidas de seda del mismo color; techo de (¡altes. Riidinatorio. Es el primer aposento que se IIÍÍO de embutidos; le adornan vistosos jar- rones, grecas y cenefas; la sillería análoga y revestida romo lus paredesdu tisú blanco, bor- dado de oro y verde, ligurnndo un emparrado; lecho tic Maella. EN el reclinatorio hay un crucifijo de mar- fil, y á los l'idos los cundros siguientes: 1. Cristo en la agonía, á la ¡tguada. % La Sacru familia , en miniatura. 3. Nuestra Señora di! la Silla» copia de Guido Rcnipor Cimeros, jobre pizarra. 4. Un Iwjo relieve de mailil que repre- senta el bauliitno dul Salvador en el Jordán. De freníc ú h mirada Imy un espejo1 2O¡ grande con dos candelabros, y sobre el U ci- fra de Cílrlos IV y María Ufen. Oratorio; tapicería española; taburetes y colgaduras do damas™ encarnado: en el reta- blo un cuadro con Santa Ano , San Joaquín y la Virgen ; de Jordán, Sala de Curte; tapicería española; techo de Lopei (don Felipe); sillería y colgaduras de damasco encarnado. Antecámaro; tapicería española; laburc* tes y colgaduras como la anterior. Aparador; tapicería española y flamenco. Píezo de Villar: tapicería española. Aqui se concluyen las habitaciones reales, y'se bajn ul palio grande por la escalera nueva de i\\iv. hicimos mención en un principio. Ade- mas de lo referido hoy una porción de oficinas subterráneas dusüiiadas ¿ varias usos, que se, ría muy prolijo describir inenudumente. Por todas parles se halla minado el terreno sobre que descansa el ctliliiio, corriendo en varias íiireccioiws cimlition, olgibe-s. conductos, ca- ñerías , transios de unas parn otrns, y pieías muy grandes con bóvedas de varias formas y cortes do piedra muy estrenos, que merecen verse. La Compaña. Se da esle nombre á un edificio frontero si monasterio en 1s parte de poniente y em- palmado con él por una hermoso galería tru- jada , asi romo In Compaña misma y el lindí- simo estanque de la huerto , por el arquitec- to mnyer Francisco de Mora, sucesor de Juan de Herrera, Esto galería que ofrece vistas muy agradables ó los jardines y al campo, consta de dos cuerpos, el primero jónico, y el segnn- do dórico adornado con columnas (le csbcltni y delicadas proporciones; desde este se pasa ¿ un corredor (1) que conduce rt otra galería ti tránsifo dt! 100 pies de largo , á cuyo fin sa halla un pntio grande y bien proporcionado de 200 pies en cuadro con ubii fuente en medio, y dos órdenes de lliina arquitectura. Aquí es- loban colocadas todas lus olicinns que podían (I) Este, corredor di vista i un prqui-Ko patio, baño muy cómodo con do» canoa de llave para *gua cali.rilr y íria. Recorurpdüirioa á nu^alro.i Irctores que no de- jrn de ver un'., ™ W a iidmirül.1,. que hay hícia rxta p^rl^1, labrada toda en piínlra berroqueña COA vn coslado ai^ln<1o, y rl otro arrimado 6 la pari>Jt pero no fmltpbido eu ella. I.as 13 taradas de qn« •c compone Ibrman una Urna rcct.i Je mas de SO pies, sin V alterar la tranquilidad del monasterio, y por- iudicar S 1,1 villa observante y contemplativa de los mongos, toles como taller da carpinlc- rio , refaciónos para los criados y los pobre! Z acudían a la caritativa hospitalidad de a « , conOterla , panadería con si. molino d i S u » J troges bien dispuestas, fábrica de pa- l o s para los hábitos de la comunidad, y gran, des salas do enfermería con susoratonos. F u e - ra de este patio grande , en las demás locali- dades de la Compaña, "amada «si porque acompaña y sirve de complemento «I camelo principal, hay otros patios menores, corralci, entalle.¡>.a>. carneccrla, tenerla, herrería, calderería, Bolinero, palomar 1 « I a 8 o t o - S , que completaban el servicio de la casa. Casa del Príncipe. Se edificó el año 1772 por disposición de Carlos IV , siendo principe do Asturias, d« L d e tomó el nombre: cuando estalló la guerra de la Independencia se trasladaron, 4 Madrid los efectos que la adornaban, y mu- chos de ellos desaparecieron; volvió a albnjar- „ ? embellecerse esta casita de recreo desdo el «ño 1821 en adelante, con las pintura» y adornos que boy se vén en ella; hemos oído, °in embargo, que le falla mucho par. llei.tr á su esplendor piimilivo. • _ La casa es (oda de piedra con un cercado de bástanle cstonsion , repartido tin bosque y jardines; la calle principal de árboles, muy Inrga y lirada á cordel, y algunas de los que vienen u pnrnr írcllii, son vistosos y agruda- bles en la esturión de los calores. Por su po- sición a lu fiílda de lu colina donde asienta el monasterio, se llama á esta posesión casita de abajo, a diferencia de otra colocada & mayor elevación que se dice casa dearriba y también del infante por haberla edificado el infante don Gabriel. Enumeraremos ligeramente las curiosidades y primores del arle que cubren y cuajan, digámoslo así, las paredesde esto ngrndable edificio. Pieza de entrada. 1. Fit la sobrepuerta do In derocha, un florero de Parra. 2. Otro <\aa hace juego con el anterior; di! mismo. 3. El tránsilo de Nuestra Señora; ííe Jordán. 4. Debajo. Vn florero, áe Espinos. 5. La presentación del niuo Dios en el templo; de Jordán. 6. Debajo. Un florero, de Espinas. 1. Olro ídem, de Parra. 8. Snn Juan en el Desierto, se atribuye á Aníbal Caracú 9. Un florero, de Parra. 10. Otro iiletn , de Melendez. 11. Otro idem , del mismo. En eslo pieza hay un bellísimo velador de china, hecho en la fabrico del Retiro; figura ta gruta de Cslipso, rodeado por una cenefa de dibujo caprichoso. Techo, de Duque; sillería y colgaduras, raso color de leche. Pieza encarnada. La adornan 10 vistas, una de Antfgola, y las otras í) del Real Sitio de Aratijuoz; todas de BrambiUa. Techo, de Gómez ; banquclus y colgaduras carmesíes. Gabinete de (a Reina. 1. San Gerónimo; escuela flamenca. 2. Debajo, Un país á la aguada, en vitela; ttcuela italiano. 3. La Virgen jugando con el niño; de Ar- temisa Gentilesehi. 4. Debajo. Suu (Jerónimo; copia de Alber- to ¿Jurero. fi. Un país; escuela flamenca. 292 . g. Debajo. Un país S la aguada, compaña-- ro del número 2. 7. La Sacra fnmilia; copia de Rafael. 8. Debajo. Galería de Sun Pedro en Romo. de I'annini. 9. Lo Virgen de lo Concepción; escuela italiana. 10. Debajo. Nuestra SeQora con el niño Dios en mantillas; de Preciado. 11. La SanUsimn Trinidad ; copia de Hi- lera en miniüturíi; de Simias iíomo. 12. /Jfíííijo. Galería du Snn l'udro en Ro- ma, de Paiiüiiii, compüiiuro (1(¡1 número 8, 1H. La Virgen con el niño en los brazos; de Fontales. lí. Debajo. El niño Dios, en miniaturn; üe Cisneros. lii. Debajo. Pcrepecliía de un templo; de Peler Nccfs. 16. L;i virgen, el niño, San Juan y varios íingeles cogiendo flores y conduciendo un cor-* clero; üe liubens. 17.- Debajo. La virpen con el niño, Son Roque y Sun Sebastian; de Garofo'.o. 18. Sanlii Ana con el niño Dios, en mi- malura; de Fontales. VJ. Debajo. S;in José ocaricinndo al niño l>Íos; en miniaturn , de Santos Homo. 20. Debajo. Yisla de un templo en per»- pwiiva; de Vetcr Ncefs. 21. Ln Virgen de la Contemplación, en porcelana; de Camarón. 22. Debajo. Ln Sacro fntnilio, en minia- tu.ro , de Castor Velazquez. '¿3. Debajo. Ln Virgen de la Silla; copia de Rafael por asneros. 24. Un descanso en la Huida de Egipto; de Costar Velazquez. Tedio de Gómez; sillería y colgaduras tío raso bluiiio. * Pieza azul ó del barquillo. 1. San Ildefonso; de Carrada'. 2. Debajo. Asnillo milotógii:o;tfeí mismo. 3. El Süirifkio du Isaac, eti cobre; de Itu- bens, 4. Debajo. Asunto mitológico: de Corraáo. 5. El Agióslol Snn P.iblo predicando á sus discípulos; escupía italiana. 6. LÍI muger ndúllent conduridn mnlicio- Mmenlo por los f.iriscos ante JcsuiTÍsto; idem. 7. Debajo. Una fabiica ó fundición de ba- las: de ííoi/íi, 8. Siin Junn Bmlista predicando en el de- sierto; rsrvcln Unliitiia. '.i. lídii'i». Olía fundición de balns y fá- brini de |ii'jU(»ni, ríe Goya. ÍO. Siinsoii entro laa columnas del templo derribado; de Jordán, 1 1 . Debajo, Una vncnda; escueta flamenca. 12. (Jim liebre, de Montaívo. 13. Achi-melech presentando á David los panes de proposición; escuela italiana. 14. Debajo. Asunto mitológico; de Cur- rado. 15. Sun Hermenegildo del mismo. l(i. Debajo. Asunto mitológico; del mismo. 17, ídem; idem. 18.* Santa Maria de la Cabegn; del mismo. 19. Debajo. Unn batalla; escueta flamenra. 20. La tlegollacion de-San Juan Bautista; de Cotbarho. 21. San Isidro Labrador; de Corrado. 22. ftebajo. Una batalla; escuc/a/famélica. 23. La nfuerie de Hércules: -sintiéndose eíle horrible me 1 te oprimido de angustias y 1 dolores apenns se cubrió con ln camisa enve- iiciindn del Centauro NCÍO que lii/o llegar ú sus manos De ya n ira pnr» avivar su amor, se arroja a h prra que tenia preparada y encen- dida con el fin de liacer sacrificios á los dioses; de Jordán. 24 Varias perdices rauerlas en un paisa- ge ; de Nani. Techo, de Gomes; banquetas y colgaduras azul celeste. Pieza de Alberto Durero. Careciendo de nombre elle aposento, nos tiernos tomado la libertad de designarle con el de este pintor celebre , en memoria de los Ib cuadros pertenecientes a la vida y pasión de Jesucristo que adornan uno de los testeros y deben estimarse como colección de mucho precio. Fuera de estos hay los siguientes en el .resto de la pieza; 1. Un frutero; de Melendes. 2. Un pais; escueta holandesa. , 3. flebajo. Otro idem; escuela flamenca, 4. Una Virgen con el niño Dios; escuela española. • 3. La cabeza de una Matrona Romana. 6. Debajo, Retrato de un anciano; de Al- berto Uurero. 7. Debajo. Dos figuras leyendo un papel; de David Teniers. 8. Un pais; amela flamenca. 9. Un bebedor , sobre tabla ; de r e m e n . 10. Debajo. Un hombre tocando la gaita y otro leyendo j sobre tabla; tíc¡ mismo. 11. Un piiís; escuela italiana. 12. Varios monos con vestidos de hombres jugando á los naipes; de Teniers. 896 13. Debajo. Una haiaWtr, escuela flamenca, 14. La cabeza de una Mutronfr.liomana. 15. Debajo. U » retrato de señora, que parece de la cusu de AiMriu. 16. Una cabeza de joven, que se atribuya á la mismh familia.' 17. Una marina; esntda holandesa. 18. Ün pnii; escuela flamenca. 19. Debajo. ídem i idetn. 20. Uno bfllnlta;fífef». • 2 1 . Un frutero; de 3fe!endes. Kl techo [tintado por mi discípulo de Gó- mez. . * • Comedor. l f c Tn Oración del Huerto; de Cerrado. '2. Debajo. Saula Cecilia , lindo cuadro; da Guido Jieni. 31. Varios niños jugando; escuela italiana, A. El niüo Dios, cuadro pequeño; de Ra~ fael. íi. Santa Catalina ; escuela Italiana. 6. Debajo. Boecio de los frescos de la es- colera principul del palacio de Madrid; de-Cor* rudo. 7. La enída de Juliano ol Apóstnta ; vese n este herido y dúrribodo del caballo en pos- tura difícil y bien egecutada, cti adeinnn do arrojar k Jesucristo, que aparece en medio do 297 «n trono formado de ñutes y fingeles, un pu- flndo de su propia sangre; de Jordán. 8. El niño Dios; de Rafael. í). Debajo. La Magdalena en el desierto; áe Jordán. 10. Debajo. Asunto mitológico; de Cor- rado. l t . Varios niños jugando: ísrwe/fl italiana. 12. Uno t\c¡ Ins pasuges de la historia del Salvador; de forrado. 13. Debajo. L¡\ presentación de la Virgen; de Andrea del Sarta. 14. VA Asia ; rfe Jordán. lfi. Debajo. La Europa; de! mismo. . 16. La Aparición de Jesucristo h San P e - áro an el Mar de Tihcriarfe»; del mismo. 17, El Africn; del mismo. 18. Debajo. La América; del mismo. t'9. Cristo ft la columna; de Corratlo. 20. Ihbajo. El alumbrñinienlo de Santa Ann;Tiey bastunte ríanle?, y dffrcza en !nsro- pos y pliegue» del lecho; de Attilrea de! Sano. • 2 1 . Utin bnlnlla; escueta flamffica. 22. Vebajo. La Virgen de I» Concepción, bellisimn eabe/ii; de tsruc'a italiana. '. • 23. Debajo. Boroto de la cscalura del pa- lacio de Mudrid; de Corrado: 24. Debajo. Asunto milológiro; del mismo. • 25, Ln caída y conversión de Sun l'alilo, que hace juego con el numero 7 que esía mi 298 frente : Saulo cae del caballo olerrodo por la luz y visión del cielo que le fascina, cuando se dirigía ó Dn musco para avivar la fwrsecticion contra los fieles; la voz del Señor le grita: ¿Saule , Saule quid me per&equep's? ¡Olí Saúl Saúl 1 ¿porqué te encarnizas contra m i ? , de Jordán. 26. San Cristóbal; éicuela italiana. 27. Debajo. Boecio de los frescos del Real Palacio de Mudrid; de Corrado. 28. Debajo* ídem ,. idem. 29. Una batalla ; escuela flamenca, 30. La coronación de espinas: de Cor- tado. 3 1 . Debajo. Santa Catalina, bella y apaci- ble pintura ; de Guido Iteni. 32. El rapio de las Sabinas; de JorSan. 33. Debajo. Semlrntuis; del mismo. 34. Ln Apnricion de Jesucristo a la Mag- dalena; (W mismo. 35. 1'lutiMi y Proscrpina; del misnio. 36. Fíiclon muerto por Júpiter, y Innzado del carro del Sol que no acierta IÍ dirigir; del mismo. Linda bóveda de esfuro; sillería j colga- duras do ruto verde; una hermosa «roña (1) de cristul y bronce dorado, con 48 mecheros. (I) Eo otras píciai lai hay también , pero de menos mérito. Pieza ovalada. Las paredes y bóveda lindamente labradas de estuco y escayola con nieles y molduras do un bello dorado; cuatro bustos de marmol blanco con pedestales de jaspe, colocados 4 trechos; sillería de ftso color lie fuego con ce- nefa da hilo de oro; y ia mejor aniña de la casa , toda de bronce macho con .55 arrobas de peso, según dicen; está adornada con 4 fl- guros y 32 mecheros, y remata grociosome.il- te en un penacho de palmas que la sirve como -anjuez , dos de Iti Isnbe- Ja y una del Solano de cabras, sacadas todas por Brambillit. El tedio, de Japeli; sillería y colgndurai blancas. Pieza de las Loggias (1). Cubren las pnredes de esle aposento 3!í es- lampns iluminadas que reproducen las Loggias de Rafael. (1) Loggt &lcn'3, pórti Kl lecho, de Pérez ; sillería y colgaduras, de raso verde. Pieza azul, inmediata á las Loggias. La sirve do adorno «nn colección de 36 cuadros 8. la aguada ron la historia do la vida y pasión del Salvador, de batíanle mérito, es- cuela holandesa. Techo cíe Pérez; sillería y colgaduras de seda azul. Pieza de color de caña. Catorce loggias de Rafael; techo (le Perca; sillería y colgaduras, color de caña. Pieza del liamilkle. Las paredes de este aposento se hallan guarnecidas de una estantería muy linda con puertas de caoba y cristales de una pieza, en- tre pilastras de orden corintio, cuyo fondo in- terior es azul con adornos sobrepuestos de oro en láminas, y las basas y capiteles de ma- dera, tallados y dorados. En los estantes se conservan algunosobjc- tos análogos al destino de la pieza, como un servicio de cristal tallado, un juego de café de china, olro servicio completo para el ramillete sos con enseres de bronce dorado ó fuego y pla- tillos de cristal tallado, un templete de már- mol ron el busto de Fernando V i l , y seis jar- rones de la misma piedra. En el centro hny aun mesn de caoba sos- tenida por' columnas de bronce dorndo; el t a - blero ¿9 de mármoles y j.ispes embutidos, guarnecido por el reverso de molduras de me- t í ! dorado, las cuales se reproducen en los es- pejos que forman el suelo de esta mesa. Kl tedio de 1). Felipe, Loprz. Omitimos la descripción minucioso de la casa de arriba, porque no encierro pinturas ni otros objetos artísticos que ln lingnn nece- sario. La saín del centro, ú donde van á parar lns ilcmas habitaciones, suele ngradnr. por lo romun; hay lindas nruñas en todos las piezas. Esto posesión se halla ventajosamente situada, y embellecida desde hace algunos unos, por un jnrdin frondoso y agradable. l'or lo demás, en los alrededores del mo- nasterio hay sitios pintorescos y hermosas vis- tas, cuya indicación nos agradecerán los via- geros, siempre cine tengan espacio para re- correrlos. Merece visitarse ¡a silla de Felipe II, asiento rústico labrado en peña viva sobre una eUtira ñ modín Icgun corla de la villa, que ofrece bollftimo homonle y tino de los mejo- res puntos de vista del convento. Si damoí 809 crédito <\ las tradiciones locóles, el regio fun. dador contemplaba desde este sitio muy fre- cuentemente ln construcción y progresos de aquella inmensa fabrico. . La fuente de las arenUas, célebre por la delicadeza y salubridad de sus ngvias, pitn al píe de la colina de que hemos hecho mérito, el molino cuido, y las dos presas formadas do piedras sillares, una en el llano y otra en la ladera, son también objeto de paseos delicio- sos, que ofrecen la varia amenidad de la na- turaleza abandonada á si misma, para alter- nar con los jardines cultivados. Pormenores curiosos. Tiempo empleado en la edificación. Lo Construcción de la fábrica principal duro 3 1 atios no eabnles, desde 23 de abril de 1503 eo que se colocó |¡i primera piedra, hasta 13 de setiembre de 1584 en que se puso la última. Gastos que se Hicieron. El dinero que so empicó, bnjo lodos conceptos, hasta la muerte de Felipe l\> npeiias llcgi á 6 millones de du- cados (06 millones de reules), catHídud increí- ble por pequeñi), sí no se hubiera averiguado del modo mns exaclo por el diligente histo- riador de ln orden ron vista de las cuentas y dalos irrefragables. Sirvió esta cantidad pora edificar, no eolo el monasterio, sino también 310 la Campana y las casas de oficios; de ella se pagaron ademas toda la pintura ni olio y al fresco, las sedas y brocados do los ornamen- tos, los sutorios de los bordadores y todo lo relativo & las fincas rurales de la Fresneda, Campillo, Las Radas, Monasterio y el Que- xígnr, pertenecientes u la cusa, con sus estan- ques, cercas, plantíos y edificios. Debe advertirse, sin embargo, que muchos de las pinturas fueron regaladas al fundador, y que después de su muerte so hnn verificado obras de gruti coste. Las partidas especiales mas notables son las siguientes; Los materiales empleados en el templo, á saber: oro, jaspes, mármoles, colores, bronce, plomo , campanas ( piedra, mndenis, cal, ye- so, ladrillo etc. ascendieron á 3.200,000 rs. Loa salarios de toda la cantería , por lo que hace ¡il lemplo y a las dos torres y cúpu- la principal, importaron ü.512,154 rs. y 19 maravedises. Todn lo pintura del templo, así si óleo, como al fresco , que se hizo en vida del fun- dador, sin los colores y materiales , 291,270. La del clmistro principal bajo, escepto los colores, 4t9,S83. La de la biblioteca, incluso el oro que so gastó en ella, 199,S22. El retablo del altar mayor, tabernáculo y enterramientos reoles, 5.343f82G y 12 mara- vedises. Las (i eslutuas del atrio de los reyes, 19G.180. Ln de San Lorenzo de la fachada princi- p a l , 17,010. Los andamio» para colocarlos, 7,1 ¡10. Los 8 órganos del templo y el de la iglesia vieja , sin los materiales, 29o,997 y 28 mara- vedises. Las S rejas de bronce y loa antepechos y . i balaustres del templo, ÍJ5G.828. La librería del coro, inclusos todos los ma- teriales, 493,284. La cajonería píira la misma, y el facistol escluyendo los bronces y maderas, 7o,308. La estantería délo biblioteca principal, sin las maderas, 140,000. Los ornamentos de la sacristía los cálenlo el P. Slgaenu en su totalidad por 4.400,000, El monumento para Semana Santa, 53,013 y 2G maravedises. El Panteón , obra verificada después de IÜ muerte del fundador, costó, inclusos los ma- teriales salarios y adornos, 1.827,031 rs. y 11 maravedises por este orden; la escalera de piedra berroqueña, 33,806 y 22 maravedises; las dos estatuas de la portada principal, 22,000; la Upida negra que Contiene la inscripción 2,000 ; la escolera de marmoles y jaspes y el 312 solado del pntimenfo, 467,950; c! altar y r e - tablo, 76,ü78 y 30 maravedises; el Crucifijo do bronco, 33,000: la tirana 90,000; y el Pan- teón do los infantes, 19,513, y 22 maravedi- s (1) (1).) El in incendio general de 1071 redujo á ce- nizos una gran parte del edificio y los gastos ocasionados durante los 8 nfios que se em- plearon on la reedificación, ascendieron á 11.620,091 rs. y 4 maravedises, sin contar en esta suma 382,000 rs. invertidos en repa- rar el dnfio ocasionado por un rayo (¡ue desba- rato en 18 de junio de 1679 lo nhujsi ó lín- lerna de la cúpula, derribando la bolo y h cruz hechns pedazos sobre los emplomados del templo y los empizarrados do la cusa. Número de algunas parles y adornos deledíficio. Algibca, 11. Claustros, íá. Escaleras, 80. Estatuas, 73. Fuentes: 45 dentro del moiíisterio y puld- cio, 12 en los jardines, 3 en la botica, 14 en (I) Las rúenlas orijginales 9econAcrv£n en el £13 la Compaña, y 2 junio al eslanquede la huer- ta ; tolal 76.—Se proveen de unos manantiales que nacen a 5 cuartos do legua en la cumbre del cerro situado ú poniente, cuyas aguas vie- nen purificándose por varias arcas puestas de 100 en 100 pies do distancia, hasta llugar á una de mus de SO de largo, y 34 de ancho con una fuerte bóveda , tollo de piedra, dentro dü la cual se forman varios depósitos donde s e d - tra y limpia mas el agua. Este raudal se repar- le poco mas adelante en varias porciones que sirven ni convento, á la Compaña y ú la pobla- ción.—Hay ademas un manantial en el molino de la Compaña, otro dentro de palacio, y va- rios dentro del templo mismo bajo el navimen. to, que se dirigen por medio de una cañería común ni estanque del bosquecillo. Libros de coro, inclusos los 11 menores y los 3 do la pasión , 232. Onitorioü, 13. Orgiinos, 9. Palios, lti. Refectorios, ü principales y 2 en laCom- pufm. Torres, 9. Ventanas (y puertas); dentro del coadro de la cusa , pasan de 10.000, según ol P. Ber- mejo; parece que los que han contado 12,000 incluían las da la Compaña y casas de oficios. ZH Sil ÍNDICE de los rri/uitrctos , ptnlarts y csmllorrst, de i/uienci lia/ trabajos en este Real Sitio (I). j4nilraltn, Jü'iquin. Angloi», Guillermo; i. i fine* .U »iglo pa- Barbarelli Castelfraltco Giorgia ¡ m, 1 5 I I , J^ 34 nílos. \K>r r) [iiieblo du su nalurali-za ; m. en 1 5'J2 , de 83 aíioa. m. cu cslp n ' a ] Sitio c'] 29 cu Snu Gerónimo At Gandía } 5 de setiembre de ICIO. Honro ó Soseh , Gerónimo de ; f. á fines del ligio XVI. Brambitln , pintor de Cámara del Rey don Fernando Vil ; m. liac- poros años, f. á fiíirs'dfl siglo XVI y principios del XVII. lorecia, I. tríbajaba. 3IS CiífjiQfón ¡ don JQSC Jitan ¡ ultimo ÍTIi*iictcr de la fábrica di- porcelana del Buril-Retiro. Caitgia&o ó C^nibiasQ Jjiica t dicho ítujueto; n. en MoneSlia (Genova), \$i'i , m. en cite Rea| Sítfo en I5S5. Cano, ¿lomo; n. en Granada rl I 9 ¿i- mar- luLrc ¿c. 1 (107. Caraeaggia , Poliiloro da ó PaliJaro Cuida- ra ; iu. 1 5 4 3 . Carraci, Annibatt; «1. I G 0 9 , de 49 aíios. J 560 , m . riiV] P a r d o en 1 6 0 3 . r i ñ o Je Moin-gro ¡ n. en Toledo , 1 5 3 4 , » ° »« »»- be la época Tija de su m u e i t i ; , pero d t b l ó BKT di-i- piiMdu 1 6 1 3 . Carr.ño Miranda , Juan; n. di Avilé* el 85 ele inav^o de 1614 1 ^ ' cxi Madrid en setiembre de 1685. Castillo , Fabrido , italiano; m, en Madrid tn 1617. CasMlo, Juan Bautista , diclio el Borfiamas- Cellini, licnvenulo; 11, en Florencia el año 1500 ; m. el 1572. Ceroni, ^«íonío , í/íVanid , 1. 6 mediados da .¡gloXVH. ijltif-innoto f tiofTiulo \ n. fTI L lon b iictaf 1 » v ie* Q jo en 1600. Cuneros ¡ f. en Toldo S íinrs del sig'o XVI. 316 Cotilo , Claudio ; TI. en Madrid, m, en el mis- mo priuln r! 90 << abril de 1693. 1> Currado , Gúii/iii'.¡/a ; n. en Molfete en 1690, m. en Ñipóles <•» A 1765. Coi O ¡cha* { Pintor desconocido t sino está c r r i - Corto™ , Pietro Bernttini da ; ii. 1596, m. 166<). Caxdn, HFsutl; n. «n Malina» (Países Bajo») 1491 , m. ni Arolicrra , I 593, Durcroó Durtr, Athtrto ; n. en Ni.rembprg, 1 47Ú , ó ífsiin olrns el 20 de mayo de l ^ ' l , ni. rl 6 ril.le. 1528. Enguttiano.it f. í fineí del siglo XVIII, fue pinlor y íralirulnr. £¡spínüx, Brrrt/0 , director de la acitüemia dt pintura d < Valmc¡a , por las años ; ». en Valladolid, I5G4, m. en Madrid, lGi¡7. Gaya, Vra*M*to; a. ni Fuen de lodos {Ara- Ron) , fue pintor - nia) en J728 , y m, en Roma á CntJ de junio d« Í77D. Montgro, Juan Bautista de; n. en Tolfdo, m. 3ie~ i V ' , IV nombrado pintor ilv Cámara rti I 816. GJ Montírr ó Monliel, Jos¿; í. en Madrid i liiies del siglo XVII. Mora , Francisco de ; n. hacia el arto 1550; m. en Madrid rl 19 de agosto de ICIO. An,berca,'l598. 1590. Muñoz, Sebastian , n. en Navalcarnero en 1654, ">• fn Madrid el lunes aanlo du 1C0I) , o - Ifani , G¡aconto ; imitador de Andrea Btlve- ¿iitüdrrftc i Juan J'cfntjnorz , COHÍÍCAÍIO por rl Mudo; n. en Logroño en 152G , m. Ktl ToK'4 , m. en 1533. Olhens ú Haibeins , Juan ¡ n. en B.isilfa n i 1iS'J8, m. en Londres en 155^. Palma el Viejo, Jaco&o; 1. en d siglo XVI, m. de ^8 ailos. Palma ti jóeen , Jacabo ; n . c n l 5 4 j , a i , d e K¿ años. Paninni, Giovart Paolo ¡ n. en Piacencia en 1691 , ID. en 1 7 6 j . Pantaja de la Cruz, J u a n ; n. en Madrid, 1S S1 , m. «ti d mismo punto , 1610. Parmtfano, Frantwa Mamola, dicho r) l>arn>¡í¡ariujo, n 1503 , m. 1540. Pan,, , pinlor conlunporíiiíO , académico di- mérito de la de San Fernando. Pairado ¿ngel; t. á mediados del j¡ s lo XV. Preciado, don Franti.tco; S. i mediados del •iglo XVlH , ostudirí en Roma. Ü«/«e/ d n.rfaellt ¿ W / o ú de SaMi ; B. ,n Urbino, I 483 , m. en 1S30, n>¿a/t", Ffandsco; n. en CasLellnn do !a Pla- n a , n>. fii Valone i» «t ( 4 . J e rorro de 1098. Ribera , Jasg, dicho el Spognolcto ; n. vn 31- tiva el 1 2 di! curro de 1S8S, a , en Nípoli'» en 1656 , di' 67 é l>8 años. Roldan, duna Luisa , escultor» de Cirio* Ií; f. en rl s!Klo XVII. Rul/t»s, Pedro Pobló; n. en Ambires, Í577, m. en el iit'omo {uiiiln , (G4O- SacM, Andrea, * 11. en Qoma en 1600, m. *n 1661. chez Coe/lo, ¿tenso; 11. en 11,-nifnjTtÍ (Va- 1S1Í0. Sonto* Rom0, lwicn niirliaUirísla, murió h í - IS-24. ia , 14S8 , m. en 1530. Sast,fe,,ato, Groían Bailislo S,,Iv¡, dicho ti; . en SíisolVrralo rn I £105 t m. cu 1G85. Simonttli, üúistf/ic, discípulo de Jordán, m. n 1713 d^ C4 años. Tutea út Canoro , Pedro; t. i mediado! del glü XVII. t Yenicrt , David ; m. rn lfi^O. Tibaldi ó Pcllrgrino di Tibaldo de PeUeg< ¡ni; n . m Bolonia ni Í59T , m. en 1591. Titlano 6 Tiziano ftccelio ; n. tu Cadora , nu rn U16 , dR 90 o fio*. Tinlarttio, Gúcomo Jlobuili, dicho el; n. ,-it Vcui-cia, 15li , m. ÍS«Í. XIV ó principios del XV, m. en Madrid á 19 de mayo de lSfiT. Torres, Mudas de; n . PH Espinosa &c los Mon- iiros, Ir,31, m. en 1711. rn 1580, ' •' Uihin* , Juan de , discípulo de Alonso SÜÍI- cl.ei ¡ t. ifiix-5díl ti K luXVI. Ürbino, Francisco de; t. á (Wsdcl JÍRIOXVI. foteuro Andrea; a. c» Ñipóles, 15'J8 , m. 1670. ytltzqxtez , Castor , regular miniaturista tu. de 1834 á 182^. rtfasqut* de SU»» , D,>-o ; n. en Sevil]a i principios dt junio .;; !¥.,*, »,'. 20!)' ) Celda / rjwra('6a/ftwi.A'í*i'.i.!i»f.ii • 211 Claustro principal. a ( í o . , . . . . . y,ÑV> •• 15|¡> Cfauslro.principal ^ a j o . . . . . ., y(;i ^ * •- l!iü - Claustros menores, . .....'...•,.,',>>•, , 207 CWñreawreo. . . ' . . . , < , . , . ; , ' . • 211} Colegio. 2(¡ü Compaña 287 Coro '. 110 C'usíe rfc todo el edificio 30Í) i Cuarto de los Mantés 27:2 ídem dei Rey 28Í ídem de la Reina ^83 Cuerpos de personas reales que están depositados en el panteón de los Reyes. > . - 131 ídem en et de los Infantes J3«) C ú p u l a ó cimborio.- . . . . . . . . 6 0 Descripción exterior del cdifieio. . . . 31 Enterramitnto$ Reoles &n la capilla mayor% , . . . • • • , • • . - . . . . 6 - í Escalera principal del convento. . . . 1SS Ifiem del Palacio. . . . . . . . . . 2 7 1 Facistol-. -. . . . . - . - l l i freieos de • la lUblioteca (su explica- ción).- . - . - . . . 25i Fuentes.-. . .-. . . . . . . . . . . 'AV¿ Ifafikacion ídem de los Infanta 1^" 325 Paseo del colegio 26 Patio de los Reyes. 36 ídem de los Evangelistas 104 Pintores de quienes hay obras al óleo y al fresco 31o Pormenores curiosos 30!l Pulpitos 72 Puertas y ventanas 313 Refectorio grande 218 Relicarios 81 Retablo de la Sania formtt ¡>S Retratos de la biblioteca alta 203 Sacristía del templo •. . 92 ídem del coro 215 Sagrario S8 Sala de batallas 278 Sala de capas 2!.'i Salas de capítulos 1(i(i Sala priora! 171 Satavícarial 171 Santa forma 9Í> Silla de Felipe II. 3(W Tabernáculo ÍÍS Templo íi¡ Trascoro 123 ERRATAS. Quijar Quejigar. Guido Rheno Guido Re»i toda todo 1557 1557. '.n-bes