•::ii •. y •• '-íi ■---S ■ ^SA w Jll " " .'V'^" '' ' ^ • :■ . ■ sV . ■ . A: v ■-.jifâs ■i'ñ OLIA DEL YIAJEBO en CALDAS DE MODfTBUY y SAN MIGUEL DEL FAY por D. (Cnnetono (Cornet n illas Esta nbra es iiidispensalile à cuantas personas van à tomar los i)afios de agnas termales de Caldas, y á las que deseen visitar la mas bella cascada natural de España. MAIVPtESA : Imprenta de Truelás, calle de Sohre-roca, 3. * jt •: -5 . r^nÓLooo. En trabajos de la índole del que ofrecemos hoy al público, puede prescindirse del Prólogo; y los autores que dejan de escribirlo,se fundan en que á primera vista ya se conoce el objeto del libro. Aun cuando nuestra opinion es idén¬ tica á la de los antedichos autores, no podemos prescindir de indicar, aunque someramente, que objeto tíos hemos propuesto al publicar la bel uiojero en (Ealbas be Soit iïliguel bel iTag. üHontbug g El gran número de bañistas que van á bus¬ car su salud en las tan celebradas aguas terma¬ les de Caldas de Montbuy, y la afición que hay de visitar las maravillas de Cataluña, fueron dos poderosos motivos que decidieron al autor á aumentar con la presente su catálogo de Guias.Despues de publicadas, entre otras, la que tiene por titulo Tres días en Montserrat, la Guia del viajero en Manresa y Cardona, y la Guia completa del viajero en Barcelona, creyó — 4 — quefaltaba una muy interesante, cual es la bel uiafern en Coibas be iHonlbop g San iíligncl bel /ag. Mucho se ha escrito sobre ambos sitios, mas nadie ha recopilado solo libro todo lo en un que necesita saber quien los visita. No solo es digno de ser escrito lo que encierra la pobla¬ ción de Caldas y lo que en San Miguel del Fay se admira; sus alrededores ofrecen también pin¬ torescos puntos de vista é históricos recuerdos. De lodo esto trata la presente Gum. No pre¬ tendemos ofrecer en ella un modelo de clásica literatura, perdón sea dicho de ios llama¬ con dos puristas de la lengua castellana. Somos ca¬ talanes, y preferimos ser exactos en nuestro re¬ lato. que sacrificar la claridad histórica y geo¬ gráfica al falso oropel de un lenguaje que tarde ó temprano debe refundirse en un idioma mas ó menos universal. Es preferible que al autor de una Guia se le tilde de poco castizo en el habla castellana, que de inexacto ó poco exten¬ so en las noticias arqueológicas; porque lo pri¬ mero no es mas que una apreciación de ciertas personas mas ó menos eruditas, al paso que lo segundo influye mucho para el esclarecimiento de la verdad. El autor, sin embargo, ha procurado no caer en ninguno de los dos escollos, á fin de que fue¬ se mas completo su trabajo. Hay en la provincia de Barcelona una comarca en figura de faja, cuya longitud es de siete leguas de E. á O., esto es, desde la parte oriental del Montserrat hasta elconfin del obispado y provincia de Barcelona en el Montseny. Su anchura es de cuatro leguas, desde el punto en que quedan do¬ bladas las montañas que cierran la cuenca del llano de Barcelona, hasta las que forman el confín de la diócesis de Vich. Esta dilatada llanura, que por sus varias ondulaciones mas propiamente pu¬ diera apellidarse un grupo de vallès y colinas, es lo que se llama el Yallés. Setenta y dos poblacio¬ nes se hallan en su superficie, v un sinnúmero de caseríos aislados se destacan soTrre el verde tapiz que la alfombra. Entre estas poblaciones, mere¬ cen citarse Tarrasa,Granollers, Sabadell, Olesa, San Cugat del Vallés, Castellar, Rubí, San Feliu de Codinas y Caldas de Montbuy. Las dos prime¬ ras, son las cabezas de los dos partidos judiciales — 6 — en que sehalla dividida esta fértil comarca, la mas deliciosa y la mas poblada sin duda alguna del Principado âe Cataluña. No todas estas poblaciones se destacan en la verde pradera, que tal parecen los campos del Va¬ llés; algunas bay en la falda de los gigantescos é históricos montes que las circundan como una ciclópea muralla, según la pintoresca espresion de uno de nuestros contemporáneos poetas. Á la sombra de frondosos bosques de pinos y de enci¬ nas, está situada la villa de Caldas de "Montbuy, en la falda de la escalonada cordillera que se des¬ cubre desde Barcelona por la garganta de monta¬ ñas que dejan paso al Besós, al pié del castillo de Moneada. Ocho son los nos que descienden de las mon¬ tañas que forman el límite del Vallés, y-prestan el tributo de sus aguas que riegan su campiña. Uno de estos rios se despeña por las rocas de San Miguel del Fay, formando la caprichosa cascada que tanta nombradia ha adquirido en España y fuera de ella. Ya se encuentra, pues, orientado el viajero por lo que toca á la situación de las localidades que son objeto de esta Guia. Sin embargo, es preciso antes de describirlas en particular, añadir algu¬ nas noticias generales acerca de la comarca don¬ de se encuentran. La comarca del Vallés, confína parte 'con la cuenca del Llobregat y parte con la del Besós, aun cuando algunos pueblos dirijan sus aguas al Tordera, y se bailan comprendidos por consiguien¬ te en la cuenca de este ultimo rio. El que conoz¬ ca las principales montañas que se descubren des- — 7 — de el Vallés, podrá fijar clara y precisamente la estension del terreno. Por la parte de oriente, li¬ mítalo la cordillera de la llamada costa de Levan¬ te desde Barcelona á Calella; por el norte, el Mont¬ seny y los montes de San Miguel del Fay; por po¬ niente, San Lorenzo del Munt y Montserrat, y por mediodía, las montañas de la cuenca de Barcelona. Si se examina el terreno geológicamente, se verá que las principales desigualdades de terreno que determinan la dirección de las aguas, son pa¬ ralelas á corta diferencia; y al oBservar diversas direcciones en los límites S. E., N. E., O. y E., se que las sierras que los forman, perte¬ conoce necen á un sistema de levantamiento distinto. El fondò ,de esta comarca está formado, casi en su totalidad, de una arenisca y pundinga antigua: sobre la capa arenisca se encuentran grandes ma¬ sas de gonfólicas, alternando con algunas capas de arcilla; en los cortes qne atraviesan el Vallés y (|ue constituyen los cauces de las varias corrien¬ tes del Besos, solo se descubren alternativas de pundinga, que es arenisca en la parte inferior y con margas en la superior, siendo generalmente sus capas horizontales. El \'allés se presenta siempre con toda su fer¬ tilidad, con toda su brillantez y con todo su lujo de vegetación. La calidad del terreno, las aguas que se aprovechan con muy notable esmero, va¬ liéndose para dirigirlas de modestos canales y hasta de Mgunas minas, contribuyen al aspecto muy halagüeño por cierto que presenta la agri¬ cultura en esta comarca. Coséchase en ella muy buen trigo, abundantes legumbres, no poco cáña¬ mo, maiz, vino, aceite, etc.; de suerte que puede - 8 - decirse que la cosecha es general, con mas ó me¬ nos abundancia en uno ú otro producto. La afi¬ ción al trabajo que tienen los labradores del Va¬ llés, hace que en el llano, si el terreno es de re¬ gadío, baya por lo menos dos cosechas anuales. Ën las montañas crece la viña y el olivo, en los parajes donde no alzan sus copas seculares los frondosos bosques de pinos y de encinas que pro¬ ducen madera de construcción y leña para coni- bustible. Entre sus malezas, encuentran los afi¬ cionados caza menor de diferentes especies. Si notable es el Vallés en su parte geográfica, no lo es menos en su historia. Correspondía á la antigua Laletania, puesto que esta se estendía desde el rio Tordera basta el rio Llobregat, y ade¬ más se hallaban comprendidos en esta regioii mu¬ chos pueblos que boy llamamos de la costa de le¬ vante. Dormían tranquilos y sosegados los laleta- nos á la sombra de sus bosques, cuando se vieron invadidos por los cartagineses, á quienes hicieron una guerra sin compasión, sin cuartel y sin mi¬ sericordia. Aun no habían podido sojuzgar su fiereza los guerreros de Amilcar, cuando apare¬ cieron los romanos, con los que trabaron nueva lucha. Las indisciplinadas hordas de los laletanos pisotearon mas de una vez el orgullo de las águi¬ las del Tiber, que por último les ofrecieron la paz, y los romanos se complacieron en acariciar el Va¬ llés, dotándole con suntuosos monumentos. Edi¬ fican Granuleya (Granollers), y á sus habitantes les hacen ciudadanos romanos; embellecen á Ega¬ ra (Tarrasa), haciéndola municipio; un empera¬ dor, dándole nombre, construye el castrum Oc- su tamamm, prisión y suplicio luego de santos már- — 9 — tires, y mas tarde suntuoso monasterio bizantino de monjes benitos (San Cucufatc de! Valles); abren la carretera que atravesando esta deliciosa co¬ marca ha de poner en comunicación las colunas de Hercules en Hades (Cádiz), con la capital del imperio, Roma y establecen luego, como se verá, las lujosas termas en .\(]U3s-caldenses, (Caldas de Montbuy). El contacto guerrero y las costumbres rudas de los hombres del Norte, que cual torrentes de bár¬ baros bajan de los Pirineos, de\uelven al Vallés toda su vitalidad y fuerza. Si al verse España invadida por los moros, cede por un instante el Vallés ante la impetuosidad de la irrupción, se recobra luego, y lanzando á la pe lea sus valientes, arroja á los líijos del profeta de aquel nuevo paraíso. Entre mucbos recuerdos, se conserva aun fresca la memoria de la infaustajor- nada del Pla de Matabous. Siglos de prosperidad pasaron para el Vallés bajo la protección de los condes de Barcelona y de los reyes de Aragon. Sin embargo, los vallesa- nos tomaron parte activa en todas las contiendas que en favor de la justicia y del derecho empren¬ dieron Cataluña ó sus gobernantes. Levantáronse los somatenes del Vallés {)ara engrosar los ejércitos catalanes que defendían al Príncipe de Yíana, cuando creyeron que habían sido conculcados los venerandos fueros del país. La madrasta de D. ,Iuan II, causa del desconten¬ to, no pudo permanecer un solo momento en la comarca, perseguida corno estaba por las voces de Mtiyra la mala mare, y se vió obligada á refu¬ giarse en Villafranca del Panadés. — 10 — Cuando el fatal favorito de Felipe IV, el conde- duque de Olivares, vejaba á Cataluña con toda clase de cargas, desconociendo sus privilegios y hollando sus venerandas constituciones, las cam¬ panas de todas las parroquias del Valles tocaron á somatén; y al grito de ma fora se reunieron los vallesanos en Granollers, y convirtieron la villa en plaza de armas. Larga tarea sería relatar aquí uno por uno to¬ dos los hechos de armas que hubo en el Vallés durante la guerra de la Independencia, hasta es¬ pulsar del territorio el último soldado de Napo¬ leon. No hubo pueblo ni aldea que no aprontara su contingente dé hombres para el ejército, ni vi¬ lla de alguna importancia junto á la cual no se librara una batalla y alcanzaran los catalanes un triunfo. Tal es el Vallés geográfica é históricamente considerado. Una escursioná tan deliciosa comar¬ ca, es un verdadero paseo de recreo dado por la mas amena campiña. En todas las poblaciones se encuentran algunas comodidades, escelentes aguas, buen pan, vino y hortalizas en abundan¬ cia, y distintos medios de locomocion; pues á mas de alravesar el Vallés los ferro-carriles de Zara¬ goza y de Francia por el Interior, se está constru¬ yendo el de Vichy San Juan de las Abadesas que enlazará varios pueblos entre sí y con Granollers. Se halla así mismo en construcción el tramw ía de .Mollet á Caldas de Montbuy, y por todas direc¬ ciones se encuentran carreteras. Atraviesa la co¬ marca la carretera de Barcelona á Vich y Ribas, la de Moneada á Tarrasa, la de Mollet á Moyá, la de Granollers á Llinàs, la de Sabadell á Castellar, _ il _ la de Sabadell á Caldas de Montbuy, todas ellas de construcción moderna, sin contar muchos otros caminos carreteras del sistema antiguo. Las po¬ blaciones están muy inmediatas unas á otras, y todas tienen correo diario. itinerario para Caldas de Ulonthiiy, Si bien el medio mas cómodo para dirigirse á la villa de Caldas de Montbuy, desde cualquier punto de España, es pasar por Barcelona, donde se despachan los asientos de los coches que hacen el servicio entre la estación de Mollet, en la línea del ferro-carril de Francia por el Interior, y Cal¬ das, sin embargo. Moneada, como union ó empal¬ me de la antedicha línea con la de Zaragoza á Barcelona, puede servir de punto de partida del iünerario. Tanto en el uno como en el otro caso, si no se toma en Barcelona asiento en los antedi¬ chos carruajes, á veces no se encuentra en la es¬ tación ^e Mollet nor estar tomados todos los de los dos ó tres cocnes que suele haber á la llegada de cada tren. Cada uno de estos asientos cuesta o reales ve¬ llón, y los 12 kilómetros de carretera, se recorren en poco menos de dos horas. El billete desde Barcelona á Mollet, cuvo trecho en 46 se recorre minutos, cuesta en 1.'" clase 7 rs. 76; en 2.° S rs. 96; y en 3." i rs. -40. Desde Moneada los precios son los siguientes : en 1.' clase 2 rs. o9; en 2." 1 rl. 96, y en 3." 1 real ,77. Moncada. (1)—Pintoresco es el paisaje que se descubre desde la estación de iMoncada, sita en el llamado Coll de Tapiólas. Detrás de la estación se descubre la montaña que dá nombre al pueblo, y en su cima la torre del homenage, único resto que ha quedado de lo que un dia fué mansion se¬ ñorial de la noble y orgullosa familia de los Mon¬ eadas, V antigua fortaleza feudal en la cual on¬ deaba el estandarte de la Cruz, en la época en que Barcelona se hallaba en poder de los árabes. Aquella ruinosa torre es un monumento perenne de históricos recuerdos. £s además como una ata¬ laya vigila el llano de Barcelona y el Vallés, que qiie desde ella se descubren por completo. En la falda de la montaña, donde se cultiva la viña, hay una fuente que nace entre peñas, y ma¬ na agua" ferruginosa de grandes virtudes medici¬ nales. El sabor deja conocer la presencia del hier¬ ro, pues se parece al de la tinta. En cada kilogra¬ mo de agua hay á9 miligramos de sulfato de so¬ sa, 3'o de sulfato de cal, 19 de hierro y o pulga¬ das cúbicas de ácido carbónico. Sus virtudes son depurantes, diluentcs, aperitivas, diuréticas, tóni¬ cas y un poco purgantes. El hierro está combina¬ do con el ácido carbónico, formando un carbonato de lyerro. Inmediata á la fuente, junto á la carretera que se dirige á Vich y á Ribas, hay una hospedería (i) Empezamos la descripción desde Moncada, porque la del trayecto del llano de Barcelona se encuentra ya detallada en la Guia completa del viajero en Barcelona, que se vende á 6 reales vellón. — 13 — ^ue si tuviese un parque y jardines, sería un si¬ tio delicioso dondepodrían pasar largas tempora¬ das las personas que van á beber tan recomenda¬ bles aguas, pues se baila en^íl punto mas ameno de la montaña. Al pié de esta, é inmediato á la estación, bay el pueblo. Nada de particular ofrece. Tiene solo dos calles; junto á la de la carretera de Vich y y Ribas, se encuentra la estación del ferro-carril àe Zaragoza; y en el antiguo camino de Francia, en el cual se ven las casas de la segunda calle, la iglesia parroíjuial dedicada á Santa Engracia, aneja de la de San Acisclo y Santa Victoria, de Feixas. Lo único notable que ofrece la iglesia, es la imágen de la Virgen de Moneada, venerada antiguamente en la capilla del castillo. .Moncaua tiene^unos I,íOO habitantes. Celebra su fiesta ma¬ yor ei 2o de Abril, y es muy concurrida. La antigua iglesia, que ocupando un pintores¬ co sitio se eleva sola y aislada entre dos monta¬ ñas que se ven casi frente á Moneada, es la de Reixach. Esta aldea, pues solo constituyen par- ro(|UÍa unas pocas casas diseminadas por la mon¬ taña, forma municipio con la antedicha población de Moneada. Despues de haber dejado esta última pobla¬ ción, se pasa por un puente tubular de hierro, y se atraviesa el rio Ripollet junto á su conlluencia eon el Resós. Uno y otro llegan secos la mayor parte del año, por haberse aprovechado sus agúa.s para el riego de las fértiles llanuras del Vaílés. El agua del Ripollet, antes da movimiento á mu¬ chas fábricas de las poblaciones de Castellar, Sa¬ badell, Barbará etc., que se hallan en sus riberas. Atravesado el puente, se descubre el panorama del Vallés, ó mejor los montes qvie le sirven de límites, á saber; á la izquierda el Montserrat y el puntiagudo San Lorenzo del Munt, al frente la sierra San Miguel del Fay, y á la derecha las crestas del Monseny. La primera riera que se atraviesa es la llamada de Caldas. Dirigiendo la vista hácia sus orillas, ^e vé el pueblo de Santa Perpétua. Inmediata á él, y por su término, pasa la antedicha carretera de Caldas y Moyá. Algo mas á la izquierda de Santa Perpétua", se descubren algunas casas de la aldea llamada Santiga, situada detrás de la pequeña colina de aquella población. Desde la riera de Caldas hasta Mollet, atravie- s#el tren deliciosas alamedas que brindan con frescas sombras al grato solaz, escuchando Iqg tri¬ nos del ruiseñor y de mil pintadas avecillas que anidan en el verde ramage. En una de esas ala¬ medas se vé la estación, sin terminar, del tram- wia de Caldas de Montbuy, que debe empalmar con la citada linea del Interior. Actualmente este tramwía, trazado paralelo á la carretera y adya¬ cente á ella, se halla paralizado. Mollet —En la estación de Mollet, deben apearse los dirijan á Caldas de pasageros que se Montbuy, San Miguel del Fay, Castelltersol ó Moyá. tin la misma estación, "hay los carruages que hacen el servicio para estos puntos. Poca cosa ofrece el pueblo de Mollet, situado en una llanura entre la carretera de Vich y Ri¬ bas, y el ferro-carril que hemos dejado. La "abun¬ dancia de agua que para regar sus campos se — iî) — procuran ingeniosamente los habitantes de Mo¬ llet, hace que se coseche cáñamo, trigo, maíz y legumbres, y buen vino en secano. Su única in¬ dustria, es una fábrica de tejidos de algodón. El nombre de la población proviene, según unos, de lo húmedo del terreno; pues las aguas llegan á salir á la superficie y son causa de fiebres inter¬ mitentes. Otros dicen que tomó nombre del cas¬ tillo de Mollet, anterior al .siglo XII, en cuya épo¬ ca existia ya el pueblo. Del señor de este castillo, que era enemigo personal de San Olegario, refie¬ ren las crónicas algunos sucesos, entre otros la donación que hizo el santo obispo de Barcelona del honor y bailía de Mollet y su castillo: fué he¬ cha en lo de Diciembre de 11 "22, según consta en el archivo de la Catedral de Barcelona, en satis¬ facción y penitencia pública de lo pasado. En la iglesia de este pueblo, que es antiquísima, se conserva el retablo mayor, que sería una joya del género gótico si estuviese mejor conservado. Entre los mil hechos de armas que han tenido lugar en Mollet, citaremos únicamente la victoria alcanzada "por los españoles sobre los franceses en 1810, debida al arrojo de un soldado catalán, el cual, viendo que los soldados de Napoleon con sus cañones diezmaban las filas de los nuestros que carecían de artillería, se arrojó sobre una de las piezas del ejército francés, y, de un bayonetazo, dejó muerto ai artillero en el acto de aplicar la mecha. La faz del combate varió, y el iruto de esta jornada fué coger los drón de coraceros, los dos cañones españoles un escua¬ que hacían fuego desde la plaza, otros pertrechos de guerra, una bandera, y la completa dispersion del enemi- — 16 — go, con pérdida de 900 hombres, que tuvieron lbs franceses entre ninertos y prisioneros, siendo de este último número el coronel de coraceros y el comandante general de la division. Las poblaciones que desde .Mollet se ven en la falda de las montañas que bay al otro lado del Besos, son; Martorellas, Cabanas y San Fost (1). A fin de ahorrar el rodeo que debería darse pa¬ ra tomar la carretera de Caldas en su empalme con la deYicb^y Ribas, se construyó un ramal de unos dos kilómetros, que partiendo de la estación de Mollet, y atravesando la segunda de dichas carreteras a la entrada del pueblo, va á desembo¬ car en la primera frente á Sama Perpétua de Moguda.—Esta población de l -íOO habitantes, situada junto á la riera de Caldas, es cabe/a de Ayuntamiento que forma con Moguda y Santiga. Dista 3 leguas de Barcelona el en partido judicial de Tarrasa, y un llano nastante dilatado de esmerado cultivo, casi la rodea todo regadío. Aunque la ventilación y lo templa¬ do del clima la hacen agradable, sin embargo, en la época del enriado del cáñamo, .se observan al¬ gunas fiebres intermitentes. Tiene una iglesia parro(|uial bizantina dedicada á la santa que dá (1) Estas tres poblaciones están situadas, la primera á la mitad de la falda de las montañas y tiene unas 70 casas es¬ parcidas en terreno escraboso, entre peñas, bosques y riñas. Solo unas pocas hay agrupadas al rededor de la iglesia. San Fost y Cabanas se encueulran al pié de la montaña, junto á la alameda del rio, en sitios sumamente pintore.scos. — 17 — nombre á la población, servida por un cura de pri¬ mer ascenso vicario. Si bien la iglesia no y un ofrece cosa alguna particular, sin embargo hay en ella algunos cuadros del antiguo retablo ma¬ yor de no escaso mérito, los cuales en la época del churriguerismo salvaron de la pesada ma¬ se nia de carpinterizarlo todo. Se veneran en dicha iglesia, á mas del cráneo de la santa titular, de los cuerpos parte de los santos Próspero, Alejandro, Felicísimo, Inocencio, César y Justina mártires, cuya liesta, y es la. mayor de la población, se ce¬ lebra el primer domingo de Setiembre. En el término de la misma, hay una casa de campo conocida por casa líaqué, en la cual se conserva un cuadro que representa á San Fran¬ cisco de Asís, en memoria de un milagro hecho por el Santo cuando visitó aquella comarca. El terreno participa medio de las'aguas de secano y regadío, por de la citada riera de Caldas. Produce trigo, vino, maíz, cebada, legumbres y cáñamo, y cria ganado lanar y caza de varias es¬ pecies. Hay también inmediato á la población un cria¬ dero (le árboles frutales y de aclorno, del cual se surten los propietarios "del Yallés y del llano de Harcelona. A traviesa esta población el camino carretero, que desde Sabadell conduce á Granollers, y hoy une la estación de Sabadell, en el ferro-carril de Zaragoza, y la de Mollet en el de Francia por interior. el Esta población, se hizo célebre en la guerra de la Independencia por la victoria que los españo¬ les, al mando del marqués de Campo Yerde con- 3 — 18 — siguieron en 20 de Enero de 1810, del ejél'cito francés que mandaba el general Duchesne, á quien hicieron 400 prisioneros. Llámase esta población, de la Moguda^ de tina granja llamada así que se halla en la coníluencia de la riera de Caldas con el Besos, propia antes de los PP. Cartujos de Montalegre, á la jurisdic¬ ción de cuyo monasterio, situaao á la falda de las montañas "cuyos piés besa este último rio, pero con vi.stas al mar, pertenecía la población de San¬ ta Per¡)étua. En la cresta de dichas montañas, se vé aun la gran casa de labranza que tenia el .4ío- nasterio llamada la Conreria. La denominación de Moguda proviene también de Samiga ó Sanïa María la Antiga.—Inmedia¬ ta á Santa Perpétua, y casi podríamos decir su¬ fragánea de esta, hay "una pequeña iglesia bizan¬ tina, de remota antigüedad. Según Alberto His¬ palense, en su libro titulado Población eclesiás" tica de España, en la pág. 437 dice asi: Egarensis Episcopi incípierunt tempore Romanorum oel Got- horum: TerenliUs Episcopi anuo Domini 313, aña¬ diendo despues dicho historiador que es la que se llama hoy día Santa María la antigua.—Luit- prando. eñ su Cronicón de ruinas catalanas dice: En.un lloch dit Santiga Itabia en lo seecle VH un poble ahont los rahoneses del lloch amy dit Sabadell, poblaren en son primer temps, ctlal població resistí molt á los moros, pues á la entrada deis moros de Mallorca, succehida en lo any 718, foren der¬ ruidas varias poblacions.^ Despues de la destruc¬ ción de Santa Maria y pásados dos siglos, se eri¬ gió de nuevo el pueblo, pero no en el mismo pun- _ i9 — tío donde antes hallaba situado, sino en el sitio se donde según se lee en el cronicón de lo está hoY el pueblo Hispalense que se llama Santa Perpe¬ tua, ó apellidada por este motivo iMoguda (movida cambiada de sitio), quedando al antiguo lu¬ gar ó pueblo derruido el nombre de Santa Maria la antigua, para diferenciarla de la nueva pobla¬ ción llamada la Moguda nova. Por esto la pobla¬ ción de Sanliga, á pesar de la antigüedad de su iglesia, se halla reducida à unas cuantas casas de campo esparramadas en una reducida parroquia que habitan unos lüD moradores. Entre las espresadas casas, merece citarse la an¬ tiquísima Torre ¡errussa, del tiempo de los rao- ros, llamada asi por estar construida de de mineral piedras de hierro. Á esta torre la rodeó mo¬ dernamente de una hermosa i). Salvador (|uinta, su dueño Llongueras. Celébrase en este pueblo, el tercer domingo de Julio, la íiesta mayor dedicada á la Virgen de la Yedra, à cuya antiquísima imagen tiene gran de- \ocion la comaroa por el modo se encontró en milágroso como 102í, en una casa distante un tiro de fusil de la iglesia, por Gerónimo Pages Cullás, Junto con un crucifijo con cruz de azófar, que se ■conservan en la pequeña iglesia. Dejado á un lado el pueblo de Santa Perpetua, V siguiendo siempre por entre huertas, viñedos y bosques, páranse los coches junto á unas casas dé moderna construcción, formando calle en la carre¬ tera. Las de la parte de la montaña, pertenecen al pueblo de Plegamans, las de la parte del rio, al de P.vLAüsouT.iR.—Esta población de 660 almas. — 20 — situada á orillas de la citada rierade Caldas, tie^ ne un aspecto sumamente ])intoresco por hallarse rodeada de espesos bosques de pinos y fértiles huertas, regadas por las aguas de la citada riera. Es cabeza de Ayuntamiento con Plegamans, en el partido judiciarde Tarrasa, de cuva cabeza dista tres horas. La población se halla dividida en tres grupos de casas. Cada grupo dista medio cuarto de hora del inmediato. Hay también algunas quin¬ tas de recreo y grandes casas de labranza. En una de las huertas ó campos de regadío, se vé una corpulenta encina, debajo de cuyas ramas los jó¬ venes del pueblo suelen dar bailes. A su alrede¬ dor se han construido asientos, y tanto los que los ocupan como los que bailan, quedan debajo de la sombra del árbol. En el centro del grupo que hayjunto á la riera de Caldas, descuella la torre de Ta iglesia parro¬ quial. Desde alguna distancia no se vé á su alre¬ dedor edificio alguno; solo un verde bosque de pinos. La citada iglesia está servida únicamente por un cura de primer ascenso. Es muy antigua v se conservan en ella casi todos los altares de gusto gótico con solos cuadros. Se celebra la fies¬ ta de este pueblo el 8 de Setiembre. mayor Después de haber andado un corto espacio, se descubre á mano derecha un gran edilicio de fi¬ gura cuadrangular con portales y ventanas góti¬ cas. Es el castillo de Plegamans.—Se halla situado en la vertiente de un cerro elevación, con clima tem¬ de poca plado y sano. Las casasen que moran los 253 nabitantes del pueblo, son de antigua construe- — îi — cion y pocas comodidades, y se hallan disemina¬ das por el-término. Tiene una iglesia parroquial íSan Ginés) de la que es aneja Santa María de Gallcchs, y una capilla pública de propiedad par¬ ticular. La fiesta mayor de Plegamans, se celebra el 28 y 29 de Agosto; la de Gallechs, el 23 y 26 de .Tullo. El castillo que, como queda dicho, es un gran edificio cuadrangular, tiene en su centro un con dos galerías, sin que se note indicio patio alguno de que haya servido de fortaleza, á pesar de su denominación y posición favorable. Cruza este pueblo la carretera que desde Caldas vá á Granollers, de cuya última población dista poco mas de una legua. Al pié de una hermosa vega rodeada de mon¬ tañas al S. O. del.Yallés, se halla situada Caldas de Montbuy; villa de 3236 habitantes, al E. de la riera del mismo nombre, sobre la cual tiene un puente. Las aguas de esta riera riegan la an¬ tedicha vega, plantada de olivos, cerezos y rosa¬ les. Su gran celebridad se la ha dado el agua ca¬ liente que sale de un ángulo de la plaza; y entre todas las minerales de España, es la que tiene mas grados de calor. La población es algo mon¬ tuosa, y su situación es muy reducida. Se entra en ella por un paseo de moreras. CALDAS DE IIONTBLY. Desde lejos atrae esta población las miradas del \lajero, que vé sobresalir delcaserío la eleva¬ da y espaciosa iglesia parroquial. Mas tarde, pue¬ de el curioso examinar la fachada con coluuas sa¬ lomónicas envueltas en pámpanos con racimos de uvas, perfecta y delicadamente trabajadas, y con¬ crétese á dar la vuelta bácia la derecha, que en las paredes del templo podrá empezar el estudio histórico de tan celebrada villa. En la esquina misma de la iglesia, verá una fuente de agua caliente, construida en 1836; y en la citada pared, donde está adosada, hallará tres lápidas, una de ellas dedicada á Apolo con esta inscripción bastante bien conservada. APOL·LINI SANCTO L YIIJIVS . ALCINOVS Al sanio (dios) Apolo (dedicó este ex-voto) Litcio Vibio Alcinoo. 21} ^ — - La otra, bastante borrada, está dedicada á Mi¬ nerva Médica y dice así ; CORNELIA- FLO , RA,PRO PIITLIPPO MINERYiE Y. S .L M, , Cornelia flora por ( la salud de ) Filipo, á Miner¬ va cumplió (¡ustosa y debidamente (su) voto. La tercera, que tiene la misma falta que la an¬ vez la dedicada á la terior, será tal diosa Salud, que cita Finestres en su tratado de las lápidas de Cataluña, y dice así ; S S C . PROC. ZOTICYS Y S L M. . , , Consagrado á la Salud. Cayo Procilio Zótico cum¬ plió gustosa y debidamente (su) voto. Marca, Finestres, Florez, Muratori, Llobet y Graells (1) se han copiado unosá otros, dando por nombre al dedicante. Troco. Sin embargo, este nombre, cuya primera letra en el epígrafe es ape¬ nas reconocible, tiene la desventaja de ser poco ó nada latino; y asi, según mi amigo el P. Fita, de (1) Esiste manuscrita en la biblioteca de la Real Acade¬ mia de la Historia (estante 20, 02) la descripción do Caldas, por l), Ignacio firaells, a que me refiero. — 24 — ta Compañía de Jesús, individuo correspondiente de las Reales Â.cadeinias Española y de la Histo¬ ria, convendría sustituir PROCí/íq," que está en perfecta armonía con la leyenda de otras lápidas españolas. Estas lápidas prueban la antigüedad de la vi¬ lla que, según dicen, fué ciudad populosa, pues los romanos la tuvieron en mucho por aprecio sus baños termales, conforme lo atestiguan á mas de las citadas lápidas, otras que se han hallado en escavaciones hechas en distintos sitios de Cal¬ das, en especial en la plaza cuando se construye¬ ron las Casas-consistoriales, donde se conservan restos de baños romanos. En las mismas escava¬ ciones se encontraron también dos medallones con la cabeza de Augusto coronada de rayos á la derecha, en el anverso de una de ellas, rodeán¬ dola la siguiente inscripción : Dima Auqustun Patcr. En el reverso tiene una ara adornada con bucráneos. verbenas, escudo y lanza, encima una palma, y á los lados C. V. T. T. Colonia Victrix fogata farruco. El otro meílállon es un Antoni- no Pío, en el anverso cabeza laureada, mirando á la izquierda, al rededor ...oninus Aug. Pius P. P. fr. P.—Antoninus, Augustus Pius-Paler Patrice fribunitia Polestate. En el reverso, la jiaz con el cuerno de la abundancia en la mano izquierda, y en la otra una haz encendida, quemando las ar¬ mas y los despojos del enemigo. Pw wa. — Pax' Augu'sti.—S. C. Senatus Consulto al rededor Cos. llíí. Consule guar to. Estos testimonios atestiguan jior si solos la cb- lebridad de que gozó Caldas en aquellos tiempos. Plinio hace memoria de Caldas v de sus habitan- — 23 — les que Aquicaldenses, y dice ser de ios pue- l)los estipendiarios. .No falta quien quiera ver en ese nombre que da Plinio, así á los Aquicaldenses como á losOncn- ses (1) y Becuionenses, una modificación deia constitución del imperio hecha por Adriano, al dividir éste la península ibérica en seis provin¬ cias. Pero mal puede sostenerse esa sinrazón, siendo así que Plinio pereció, víctima de la lava ardiente del Yesuvio, mucho antes que subiese al solio Adriano. Mientras escribía su obra monu¬ mental aquel célebre naturalista, nuestra penín¬ sula, como él propio atestigua, conservaba toda¬ vía la division Augustéa en tres provincias, Béti- ca. Lusitana y Citerior ó Tarraconense. Esta úl¬ tima no se partió en dos al imperar Adriano á principios del 2.° siglo, ni tampoco dos siglos despues al imperar Constantinó. Ambas opinio¬ nes vulgares é insubsistentes ha desmentido por entero una magnifica lápida recien bailada en Lcon, y consagrada á Juno reina de los droses por Cayo Julio Cereal, legado augusta! despues de su consulado y primer proprelor de la Nueva España Citerior; cuyo precioso epígrafe lia discutido y dado bien cá conocer mi querido amigo el Reve¬ rendo P. Fidel Fita (2), prestando este importan¬ te servicio á la historia universal de España, y de. que resulta que dicha partición se hizo por el em¬ perador Caracalla en el año 210. Cada provincia (Il Aesonenses se lee en algunas variantes. (2) EpinUAFÍA RO.MANA de LA CIUDAD de LeON, pág. 341-348, 337-339. — 26 — estaba civilmente distribuida en varios conventos k la audiencia"de Tarra- jurídicos ó cancillerías, gona, para dirimir sus pleitos acudían 43 grandes poblaciones, de las cuales entre las mas célebres se contaban Tortosa que se componía de ciuda¬ danos romanos, Vich y Gerona cuyos ciudadanos gozaban del derecho del Lacio, y 'como estipen¬ Aqiticaldenses. Esta últi¬ diarios ó tributarios los ma circun.'tancia es muy de observar; pues no solo demuestra la feracidad del suelo y riqueza de csplotacion de Caldas, sobre la que cargaba el peso exorbitante de las gabelas, sino también su rango como ciudad celebérrima ó muy poblada, á cuyo rango á duras penas llegaba entonces Bar¬ celona, .según es de ver en el testo de Piinio ( II. N. III. 3.) Hay mas. Elcitado ¡)adre jesuíta, bien conocido por su reciente y voluminosa obra que tanto hon¬ ra al saber arqueológico de España, me ha dado noticia de otras lápidas que luego reproducimos, y apov^ndosc en los mejores y mas recientes tra¬ bajos hechos poi» sabios alemanes y por varios co¬ legas suvos de la Real Academia,' está conforme con D. Emilio Hühner(1)en dar como dudoso que (1) Epigraphische Reiseberivhte aus Spanien und Porhipal; Monatskrirhte der Rónigl. Acadrnúe dcr VVIssenscliaftcii iii llrrlin von 1800 imd ISOl.-r-Comiiár, Flo- m, Esp. Sagr. HVIII. 9. No debe eslrañarse que algunas medidas geográficas de To- Inmeo disuenen de la pág. 324 del tomo X\IV de la España Sagrada. Ea erudita persona ijue me ha proporcionado estos da¬ los, los ha tomado del original griego. Caldas de Montbuy corresponda á los Aquicalden- ses de Plinio, y en negar que sea el sitio nombra¬ do Aquœ calidh por Tolomeo. Este último autor trazando, como es sabido, las ciudades de las vías propias de los Ausetanos, da, ateniéndonos á los mejores códices: Baecula (Begur?) 17° long, y lat. —Gcrandfl (Gerona) 16°í0' long, y \iù.—Aquœ calidm (Caldas) 1()°40' long, y íS'SOMat.—tImíu (Yich) lè'lO'long, y 42°;iü'lat. La razón está por tanto de parte del señor Mar¬ ca, que en el discutido punto de Tolomeo, pone á Caldas de Malavella. Plinio junta con los Onenses y Baeculonenses á los Aqaicaldenses, y así no parece sean distintos estos de los de Malavella, corriendo como corre allí cerca el rio Onyá, y estando los Baeculonenses junto al cabo Begur, pordonde resulta demostrado perfectamente el comarca. À esos Aquicaldenses ( de distrito de la Malavella) corresponde además la mansion Aqaœ Yoconiœ que pone el itinerario del emperador An- tonino, viniendo desde los Pirineos, inmediata¬ mente despues de Cinniana (entre Orriols y Fa- llinas junto al riachuelo Cinyana) y distante de ella 24 millas. Sábese, adeiñás, por el descubri¬ miento de los vasos apolinares recicn hecho en Roma, que Aqum Yoconiœ estaba al occidente de Gerona y distaba de esta ciudad 12 millas. No debo insistir mas en averiguar si los Aqui¬ caldenses corresponden á Caldas de Malavella, ó á Caldas de Montbuy. Dejo á los arqueólogos ese trabajo ímprobo, aunque útil; al viajero y al bañista te basta con saber que estas célebres aguas termales se conocían y eran muy celebra¬ das en tiempo de los Romanos, y que además de — 28 — las lápidas que hay empotradas en la pared de la iglesia parroquial,'se han hallado otras, á sabei- APOL·LINI M FONTEIVS . NGYANIAnus CONSVLTo Al (dios) Apolo, que consultó, Marco Fonlei/o .\o- mniano (dedicó esta ofrenda ó ex-voto.j APOL·LINI L . MINICIYS APR°NI.\NYS GAL TARRAC . T . P . I ,1/ (dios) Apolo, Lucio Minicio Aproniano, natural de Tarragona de la tribu Galeria, mandó por teslamenío poner (esta lápida ú ofrenda.) Conocido Lucio Minicio Aproniano, que ejer¬ es ció el cargo de duúmmro quinquenal de Tarrago¬ na. En su testamento ordenó, además, que al Ge- ' nio de la Colonia se le pusiese una estatua de 1 libras de plata. Otro tanto haría con el dios AjjO- lo, venerado en Caldas de Montbuy. Q . CASSIYS GAONCYS (1) A;Y.S.L.M. Quin'o Casio Gaonco (al dios) Apolo rindió gustoso un coto como era debido. (1) GMtONltVS segini Villanueva. No he vl·lo el original, i y me atengo á lUibner. : — 59 -- De laprimera de las inscripciones de la iglesia y de estas ires últimas, se puede argüir que las termas serian llamadas Apolinares. Análogos, hasta ahora, solo se han encontrado otros tres epígrafes, á saher; dos de las tres lápi¬ das de la iglesia y la que sigue. P LICINIYS Pili . . LEÏVS ET LICI . . NIA CRASSl LIB . . PEREGItlNA . IsiDl V . S . L . M. LOCO . AC . P . A . RE . PYB . d Piiblio Linicio Pileto, y Licinia Peregrina liberta de Craso á (la diosa) ísis cumplieron gustosos el voto prometido, suminisirándoseles lugar y dine¬ ro del fondo público. La mas notable de las inscripciones romanas de Caldas es la siguienté, que pertenece sin duda alguna á los tiempos de la república. Dióla á co¬ nocer el señor Llobet. Es piedra miliaria y dice : MY . SERGI MY . . f PROCOS XAI Siendo procónsul Mudo Sergio hijo de Mudo ( Des¬ de el sumo Pirineo, millas ciento?) veinte y una. Puesto que los fastos consulares no dan el nom¬ bre de ningún Mucio Sergio en tiempo de la Re¬ pública, cabe pensar fuese este personage uno de los pretores procónsules que vinieron á la España Citerior, sin haber ejercido antes el consulado. — 30 — La grail l ia romana que venia desde Cartage-- na pasando por Tarragona, se liifurcaba en el paso del Llobregat desde el puente de Martorell, l'n ramal bajaba directamente á Barcelona para luego subir, dirigiéndose al sumo Pirineo hasta l'raetorio ( Llinàs) junto al rio Tordera. Las esta' (•iones intermedias del otro ramal (conocido aun bajo el nombre de canii deis Romans y cuyo plano ha trazado el señor Camón), eran Arragone y Semproniana, conforme prueban los jarros de pla" ta apolinares recien hallados en Roma. Á este úl¬ timo ramal es justo se reduzca el miliario de Cal- ¡ das, cuyo número de millas bien conjetura un i docto a'ieman se debe tomar desde el sumo Piri¬ neo, supliendo m.pm c XXI. Según Finestres, Caldas, lo mismo que Roma, tenia un templo dedicado á la diosa Salud. Fún¬ dase en la lápida que ya hemos visto; pero sit afirmación no puede tener otro valor que el de una endeble conjetura. Caldas estaba circuida de murallas, deque aun se ven varios trozos y las puertas por donde se entraba en ella. En la calle Mayor, frente al ca¬ mino de Rigas, hay dos tol-res á ambos lados de la salida de la calle de Rellit, una de las cuales sirve de cárcel pública. También los árabes, cuando vinieron á escoger nuestros jardines para sus serrallos v nuestros templos para sus mez(|uitas, hubieron de dejar en Caldas el sello de su denominación. En algunas casas se ven ventarías puramente árabijs; y en la • calle llamada de Barcelona, se elevan unos arcos lisos en forma de herradura, que son indisputa¬ blemente del mismo género, y que se presume Ibiiiiarou así mismo especie de. lonja en don¬ una de reunían los judíos para SC la venta de sus ge¬ nerós. Junto á estos arcos se cree que había una sinagoga que ha diñado su nombre á la calle con¬ tigua. Casi frente á esta, hay otra angostísima que hoy se llama calle de San Jaime y conduce á casa Fo"rns, pero antes se denominaba carrer dels jueus, lo que i)rueba que en esta villa bahía mu¬ chos hebreos, como lo atestiguan también los ape¬ llidos Samsóy otros, además del terreno donde es- luvo su cementerio que se conoce aun con el nom¬ bre de Fossanâ dels jueus, camino de Santmenat. La edad media ha dejado también para repre¬ sentarla dignamente en Caldas, varios restos en casas particulares, entre ellas la casa del prínci¬ pe de Mizena, de Nápoles, antes de Vallgornera, con su portal semicii'cular de labrada piedra, su patio cuadrado con una galería de piedra en tor¬ no, sus ventanas con graciosos dibujos, y el es¬ cudo de la familia esculpido en el lírocal de un pozo tjue hayal pié de la escalera. Hace dos años que visité esta casa y estaba ariuinándose. Otros restos de arquitectura de la edad media quedan aun en Caldas de Montbuy, los cuales atestiguan las nobles familias que eñ ella mora- i) Pedro Fo- nolleda. El interior, de gusto semi-gótico, es suntuoso; consta de una sola y espaciosa nave á que se re¬ duce la parte gótica, pues todo lo demás es tos- ó cano ó jónico, escepto las bóvedas de las capillas. Nada notable ofrece este templo, cuyp ábside se halla afeado con un pesado maderamen, que por su mal gusto ya lo quitaron de su iglesia los frai- a les franciscanos de Barcelona. Tal es el retablo is mayor, que se disfrazó quitando la imagen y los escudos de San Francisco de Asís, 0 sustiluyéñdo- ios por la imágen de Santa Susana, patrona de la os villa, y los escudos de la población. El dia que o- aquel pesado armatoste haya desaparecido, y los (t) ventanales del templo tengan sus vidrieras de co¬ lores, la iglesia de Caldas será una de las mejo- lo res del Principado. Actualmente se está formando la el oportuno e.vpediente. el La primera capilla á la parte del Evangelio, os dedicada á San Sebastian, es la única en la cual os se conserva algo de la iglesia antigua. Son cua¬ tro cuadros góticos que sirven de zócalo al altar, la de la época del renacimiento, en el cual se ven y algunas tablas no despreciables. Lástima que es- a- te retablo se halle tan arrinconado. \ Cuánto mas le- no valdria que se colocase en una de las capillas as que reciben mas luz, para que los intelsgentes il. pudiesen apreciar mejor su mérito! d. Inmediata á esta, llama la atención otra capi- — se¬ lla, de majores dimensiones que las restantes del templo, con su crucero v tribunas. Aunque se halla destinada para administrar la Sagrada Co¬ munión, el vulgo no le dá otro nombre que la ca¬ pilla de la Santa Magestad. Ha recibido este títu¬ lo de una antiquísima imagen que se venera en el camarín del retablo principal. Dicha imagen representa á Cristo crucificado, y como á tal se le dá culto, con la diferencia que el Divino Reden¬ tor va Vestido de una especie de túnica talar, en la cual hay pintadas varias fieras. Su cabeza no está coronada de espinas; la ciñe una diadema dorada en forma de corona imperial, de gusto an¬ tiquísimo. La opinion mas generalmente admiti¬ da acerca de esta imágen, por lo que toca á sus vestiduras, es que se representa así, para mani¬ festar lo que dicen los libros sagrados, que al es¬ pirar Ntro. Sr. Jesucristo en la cruz, cargó sobre sí con todos los pecadosé iniquidades de los hom¬ bres, representados en las bestias feroces de la túnica. La corona imperial la lleva, dicen, alu¬ diendo al versículo del salmo de David, Itegnabü á ligno Deus. Desde un leño Dios reinaría. En una palabra, todas las insignias corresponden á la Magestad de Cristo, rey de tremenda Mages-^ tad. que reina desde la cruz, según dicen las sa+ gradas Escrituras. «Esta singular imagen de Cristo, dice el señor doctor Broquetas, Pbro., en su Luz de la verdad etc. ó tratado de las aguas termales de Caldas, se tiene por tradición que unos bohemios anti¬ guamente se la llevaron de la ciudad de Luca, huyendo de aquellas tierras por razón de guerras Y otras calamidades, á los cuales llamaban Gita- — 37 — nos, por usar del mismo traje y vestido, como se deja ver en las pinturas antiguas que manifiestan aquel lance; yviajando por estas partes de Espa¬ ña con dicha imágen, llegando á los pueblos, la dejaban en los templos; y pasando de uno á otro lugar, llegaron á esta villa, colocándola así mis¬ mo en su templo; pero al querer pasar á otro lu¬ gar, no les fué posible con todas sus fuerzas mo¬ verla, evidente señal de querer Dios que perma¬ neciese en esta villa por sus divinos secretos; y en vista de este singular prodigio, resueltos aque- , líos en dejarla, la tomaron cuatro sacerdotes, y la colocaron luego en un altar de dicha iglesia, don¬ de persevera y se venera con singular devoción.» En la casa del Dr. D. Joaquin Mareé Pbro., hay unos cuadros muy antiguos que representan là historia de la llegada de esta Santa Imágen á Caldas de Montbuv y el culto á la Santa Magos¬ tad. En uno hay la traslación procesional á la iglesia, en la cual van los Concelleres de Barce¬ lona, en razón de que con motivo de los servicios prestados por Caldas á la capital del Principado, estadeclaró á los vecinos de Caldas ciudadanos de Barcelona. Muchas personas, que desconocen el significado ó representación de las vestiduras y corona im¬ perial, Sin estrañan las lleve Jesucristo crucificado. embargo no es la única imágen que se vene¬ ra con estos atiibutos. El Sant Bulto de Valencia, conocido allí por Sant Buit, que cuando .se saca en procesión, va igual acompañamiento que en la procesión del Corpus, lleva un traje muy parecido. La Santa Magestad de Baget, el Santo Cristo de la Pobla de Lillet, otro que se venera en To- — u — losa de Francia, el c(ne hay cerca de Loreto, el titulado Crucifisu Lwolo, en la iglesia prierai de ümanía, todos son parecidos al Volto santo de Lú¬ ea, Rex tremendœ majeslalis que hoy posee Caldas de Montbuy, el cual algunos suponen ser ohra de Nicodemus"! Tiene, como queda dicho, esta ca])illa un ca- marin, en el cual se puede adorar y examinar de¬ tenidamente tan antiquísima imágeii, mas á pe¬ sar de tener á ella Caldas una singular devoción, se encuentra sobradamente descuidado. En el pavimento de la capilla de la Santa Ma- gestad, que en épocas de guerra ha servido de cuartel, hay varias losas sepulcrales con escudos de armas, los cuales atestiguan la antigua noble¬ za De estas losas la mas notable es de Caldas. una de mármol blanco, en la cual se lee que allí está enterrado D. .lacinto de Sagran y Xifré, que falleció en 1711. Una de las mas inmediatas es la del Dr. Mareé, médico; trae también escudo de armas igual al que tiene en su casa la actual fa¬ milia Mareé, uno de cuyos individuos, el Dr. Mar¬ eé, Pbro. y beneficiado de la iglesia ])arroqnial de Caldas, ha reunido una porción de noticias refe¬ rentes ála Santa Magostad. Como todos los libros parroquiales desapare¬ cieron en uno de los muchos incendios que su¬ frió Caldas, una bandeja de plata que hay en la casa rectoral atestigua la época en (|ue se veri¬ ficó la traslación de la Santa Magestad en IODO, á causa de haber costeado la capilla una devota señora, que en sus dolencias imploró el ausilio del Señor ante la imagen de su Santa Magestad, y milagrosamente fué curada. - 89 - Antiguamente había una Congregación que cuidaba del culto de la Santa Magestad, cuyos li¬ bros aun se conservan, mas boy no existe. La tiesta de la Santa Magestad, se celebra ac¬ tualmente el segundo domingo de Octubre en que tiene lugar aplech del Itemey. Consta el archivo de la Comunidad, que la en parroquia de Caldas era en lo antiguo regida por dos domeros, los cuales no tenían çasa rectoral propia, despues bubo párroco y en los últimos siglos Vicario perpetuo dependiente de la digni¬ dad de Arcadiano del Valles, que era otra de las de la Catedral de Barcelona. En virtud del Con¬ cordato de 1 Sol que suprimió las vicarías perpé¬ tuas, bubo otra vez párroco, siendo el j)rimero D. .Tuan Torres García, cura-párroco de San Fran¬ cisco de Paula de Barcelona, á quien sucedió el actual D. Ignacio Yilamala. Cuando se creyó conveniente proporcionar casa propia al párroco, la municipalidad de la villa reunió á los prohombres y se acordó edificar la casa rectoral en un patio que d Ayuntamiento tenía en el terreno donde boy se baila edificada la casa rectoral. Los antiguos beneficios, capellanías, etc., han quedado reducidos á nueve beneficios, cuyos ob¬ tentores son residentes en las funciones de la Parroquia. El agüa caliente : fuente del Leon.—En la plaza de forma irregular y piso desigual, mayor, ])aran los'ómnibus que hacen eí servicio entre Mollet y Caldas, y en la misma plaza, se hallan situadas las casas de baños, en las cuales encon¬ trará buen hospedaje el viajero, aun cuando no — 40 — vaya á tomar baños. En la nota que de estos es-^ tafilecitaientos hallará mas adelante, verá cuales de ellos son los preferibles. Lo qüe mas llama la atención al que por vez primera visita esta plaza, es un león de piedra á manera de górgola que por la boca arroja conti¬ nuamente un gran chorro de agua casi hirvien¬ do. Se halla situado en un ángulo de la plaza, y para llegar hasta el manantial, hay que bajar seis ó siete gradas de piedra. Encima de dicha górgo¬ la, se vé el escudo de armas de la villa y las ci¬ fras de dos distintas épocas, año 1831 la una, y renovado en 1827 la otra. Allí nace el agua ca¬ liente que tanto renombre ha dado á la villa. El calor del agua que arroja el león de piedra, llega á 36 grados Reamur, equivalentes á 70 del Centígrado. Es la de mayor temperatura de Es¬ paña. Esta agua sale sin"olor, sin color y sin sa- lior apreciables, de suerte que á pesar de ser tan medicinal, sirve comunmente en la villa para to¬ dos los usos domésticos con gran ahorro para lo^ vecinos de la población. Á pesar de su trasparen cia cristalina, ofrece cierto viso craso ú oleoso, debido á las sustancias bituminosas y balsámicas fósiles, que derrite y arrastra consigoal atrave¬ sar tantas especies vegetales y animales, marinas y terrestres, como yacen sepultadas, desde remo¬ tísima antigüedad,"en el espesor de las capas se¬ dimentarias del globo. « Es tan rico, tan caudaloso el venero de aguas minerales termales con que la naturaleza ha do¬ tado á Caldas de Montbuy, dice el médico direc¬ tor de las mismas D. Francisco Sastre y Domin- guez, en la Memoria que publicó sobre el estudio - 41 — ïfsieo, quiniico y medicinal de las mismas en 1802, que ademas de las diez casas de baños, to¬ das ellas provistas de pilas y de cantidades mas ó "îTienos considerables ele agua termal, hay tam¬ bién diseminadas cas por la villa tres fuentes' públi¬ y perennes de la propia agua termo-salina, que los naturales utilizan para diferentes usos de economía domética, de economía rural y aun de la industria, y que frecuentemente se exporta para baños medicinales de enfermos que no pue¬ den concurrir personalmente á usar las aguas mi- nerales cerca del mismo manantial donde . brotan, une es el único punto en que producen sus ver¬ daderos y especiales efectos. Y lo que á muchos les jiarece fenómeno singu¬ lar y sorprendente es, qúe tan gran copia de agua termal semejante á un rio subterráneo, ni aumenta con las inundantes lluvias, ni disminu¬ ye con las mas calamitosas sequías. El volúmen y temperatura de las aguas permanecen siempre Iguales y constantes, dando á entender que .su I oculto oVígen procede de una profundidad de la tierra, muchos miles de metros distante de la su¬ perficie; de tan honda profundidad, que no pue¬ den alcanzar basta allá abajo ni el intlujo de las estaciones, ni los efectos de las irregularidades y variaciones de los estados higrométrico y baro¬ métrico de la atmósfera, i El agua mineral termal de Caldas de Montbuy, j debe subir á la superficie de la tierra, ascendien- I ' do poi: la insondable cavidad de algun antiguo tubo, ó trayecto volcánico, abierto en el terréúo i á consecuencia de los perturbadores fenómenos ígneos, que la incandescencia del núcleo hundí- — 42 — do del gloho hacía tan frecuentes - y tan terribles en aquellas primeras é|)Ocas históricas, en que principió á formarse y á consolidarse la apagada costra mineral de nuesiro planeta, Claras señales y despojos evidentes de este volcanismo son los derrames plutónicos, que aquí'aparecen inyecta¬ dos y entremezclados con los bancos sedimenta¬ rios interrumpiendo su continuidad, y relevándo¬ los en violenta posición oblicua, basta la cumbre del Farell y de las demás montañas adyacentes.» , « La corriente de esta agua termal debe, pues, encontrarse en los terrenos inferiores, cavidades y comunicaciones volcánicas, que le permitan atravesar profundidades subterráneas tan di.stan- tes de la superficie, que ba de sufrir con bastan¬ , te intensidad la natural proj)agacion calorifica del vivo fuego central del globo, adquiriendo de este modo una temperatura muy elevada, Y como las paredes interiores de los conductos volcánicos, suelen estar formadas por lavas, por escorias, por óxidos metálicos y por materias terreas de textu¬ ra celulosa ó porosa, cuya conductibilidad para el calor es en estremo déliil ó escasa, se com-' prende muy bien, (|ue |)or considerable que sea la longitud'vertical del tubo y trayecto subterrᬠneo, no obstante puede y debe subir el agua al esterior todavía muy caliente.» Según el análisis'que de esta agua hizo el mé¬ dico-director I). Ignacio Graclls, resulta de tem¬ peratura diversa según las fuentes; En la del Leon es de mas de oli" á 06° Reaumur, en la de la Canaleta id. de íií", en la de Cabellas de 1)1°, en el caño del Hospital de o2°, y varía en los es¬ tablecimientos de baños desde 24° á 40°. _ 43 — Cada dos piés cúbicos de agua termal, contie¬ '8o ne pulgadas cúbicas de aire atmosférico, 2í0'98 id. de ácido carbónico; 811 granos de cloruro sódico; 38 id. de sulfato de sosa; 21'o id. de sulfato de cal; 21 id. de carbonato de sosa; 12'5 id. de carbonato de cal; 03 id. de sílice; 11 id. de alumina; 7 de materias orgánicas, y de cloruro calcico cantidad una imperceptible. Llevando la evaporación de las aguas basta completa sequedad, dejan un residuo ncgrusco, insoluble en los ácidos y susceptible de calcina¬ ción, con desprendimiento de gases carbonados y de vapores alcalinos, que el ácido clorbídico ma¬ nifiesta ser amoniacales. Conarreglo á esa mineralizacion y á su alta temperatura, las aguas minerales de Caldas de Montbuy corresponden á la clase de las termo- salinas." Al clasificarlas el mencionado Médico- diroctor, hace importantes observaciones fisico¬ químicas y terapéuticas acerca de las aguas mi¬ nerales naturales, y luego dice; «las singula¬ res virtudes curativiis de las aguas minerales na¬ turales, tardan treinta ó cuarenta dias en mani¬ festarse definitivamente, y las fuentes termales son focos de vida activa, pires en ellas se crian multitud confervas de galioncllas y de oscilarías, asi como infinidad de micro/.oarios y de otras pe¬ queñas especies zoológicas acuáticas.» Y añade, que es y será siempre imposible que las aguas minerales artificiales lleguen jamás á producir los benéficos y escelentes resultados cu- ratÍNOs de las aguas minerales naturales, ¡lorque aquellas ban de carecer siempre de las sustancias activas fósiles y especiales que las aguas minera- — 44 — les naturales toman á su paso en las entrañas de la tierra, y porque siendo la cubierta sólida- del elipsoide terrestre una inmensa pila, reaccionan¬ do químicamente entre sí los elementos que la forman, escitada su polaridad por las aguas sub¬ terráneas, por el calor central y por la inducción magnética del globo, las aguas minerales natura¬ les, han de ofrecer poca resistencia á la propaga¬ ción y al movimiento de las corrientes electro¬ magnéticas que circulan por lo interior de la cos¬ tra del globo, y que las aguas encuentran en su curso subterráneo. À la vehemente energía de estos dos poderosí¬ simos agentes, ó principios, á saber: á las sustan¬ cias orgánicas del mundo paleontológico y á las corrientes electro-magnéticas del globo terrestre, es en concepto de este facultativo á la que deben principalmente las aguas minerales naturales sus prodigiosas curaciones. En los varios hechos que aduce para confir- puar la verdad de esta tésis, dice, que la esperien- cia demuestra que las virtudes curativas de las aguas minerales naturales son .mas eficaces, y por decirlo así, prodigiosas en ciertos años y en ciertas temporadas que en otras, según la esten- sion de las fuerzas electro-magnéticas terrestres en relación con el estado higrométrico y con la temperatura de la atmósfera, y acaso en relación tamnien con cierta polaridad magnética del sol y de la luna admitida por Hansteen. Supuesto que la electricidad produce efectos fisiológicos en los animales y en las plantas, y supue.sto que la electricidad se ha usado también como medio terapéutico para sobre-escitar la ir- — 4o — ritabilidad y la sensibilidad orgánicas, pasa el se¬ ñor Sastre à examinar el modo de obrar de las aguas minerales, á fin de demostrar la preciosa virtud especial de las aguas termales de Caldas, hasta cierto punto semejante á la acción electro¬ motriz de una corriente gahánica que se aplica¬ se interiormente á la pulpa medular de los cen¬ tros nerviosos del sistema gangliónico. «Una dilatada y constante esperiencia, dice, un crecidísimo número de observaciones clínicas nos permiten poder afirmar, sin temor de equi¬ vocarnos, que las aguas termales de Caldas de Montbuy reaniman poco á poco, con suavidad insensible, pero al mismo tiempo con seguridad y firmeza, las fuerzas radicales del sistema ner¬ vioso visceral ó de los ganglios. Si un enfermo afectado de una dolencia cróni¬ ca,y por lo tanto pertinaz, usa con el método de¬ bido las aguas termales de Caldas de Montbuy, esperimenta impresiones internas y externas se¬ mejantes basta cierto punto á la pirexia ó movi¬ miento febril de las calenturas inflamatorias; los dolores se exacerban, el enfermo parece que em¬ peora,el pulso se acelera, el calor vital se au¬ menta, la afección que era crónica pasa á cierto estado agudo, y vagas é irregulares biperdiacri- ses comienzan á anunciar las evacuaciones criti¬ cas saludables que sobrevendrán en época poste¬ rior para juzgar ó terminar la enfermedad, luego que baya trascurrido el período de tiempo ([ue se conoce vulgarmente con el nombre de la cua¬ rentena. Así es, que uno de los primeros efectos del uso de las aguas de que tratamos, es adelan-, tar estraordinariamente la época acostumbrada 46 - de la exhalación sanguínea catanienial en el bello sexo; lo cual deja traslucir con harta claridad su acción profundamente escitante sobre la inerva¬ ción del sistema bascular sanguíneo. Es un importantísimo cánon de medicina prác¬ tica, V tal vez uno de los mas fundamentales dog¬ mas de la ciencia, que la fuerza y la regularidad de la inervación, son las primeras condiciones de la salud y de la vida. Esta inervación se debilita, se cansa," se postra, y como que se apaga en las enfermedades crónicas, ya por la antigüedad del mal, ya por la caquexia y melancolía en que cae el enfermo, ya por la fatiga ó colapsus en que su¬ fre el principio vital, á consecuencia de repetidas reacciones insuficientes é inútiles. En semejantes casos, los medicamentos ordinarios suelen ser mu¬ cho mas perjudiciales que útiles, y las únicas án¬ coras de salvación para el enfermo, son los via¬ jes, las distracciones y'los baños minerales, es decir, aquellos agentes naturales que obran re- ■animando y fortaleciendo honda y apaciblemente la influencia vital del sistema nervioso, que viene á ser en cierto modo el alma material de la vida orgánica. En nuestra opinion, la electricidad de las aguas minerales naturales contribuye, en primer térmi¬ no, juntamente con las sustancias orgánicas, á despertar y robustecer la acción del sistema ner¬ vioso visceral, que se encuentra relajada de su tipo fisiológico en las enfermedades crónicas dia- tésicas, mientras que los principios químicos enér¬ gicos contenidos en las propias aguas, se limitan á reforzar y á localizar la reacción general críti¬ ca, el movimiento saludable promovido por el Huido electrice. De esta manera el gas sulfhidrico penetra mas profundamente en la economía y atrae mejor los esfuerzos enérgicos hacia la piel: las aguas acídulas pueden calmar asi mas fácil¬ mente el aparato gástrico; las aguas salinas lle¬ van su estímulo á los órganos ufinarios, y las aguas ferruginosas reconstituyen la crasis ó'plas¬ ticidad de la sangre. Pero no" se olvide Jamás la la circunstancia esencial de que, sin ([ue preceda el conveniente influjo nervioso, ningún órgano, ninguna fibra, ninguna molécula ó átomo de ma¬ teria organizada puede ejecutar actos ó fenóme¬ nos vitales. » «Numerosos y constantes iiechos nos autorizan para afirmar, (¡ue las aguas termales de Caldas de Montbuy, usadas con discreto y juicioso crite¬ rio clínico, son muy eficaces para'curar la mayor parte de las enfermedades crónicas, en que "no existe dejeneracion visceral, ni lesion alguna in¬ terna que altere la estructura íntima de los teji¬ dos y la forma primitiva de la organización; pe¬ ro principalmente están indicadas en las afeccio¬ nes siguientes : En todas las violencias traumáticas v con es¬ pecialidad en las heridas los reumatismos por armas de luego; en articulares, musculares v mistos; en las parálisis; en las neuralgias cróiifcas y en las nerviosas; en la sífilis y en las escrófulas;" en la clorosis y amenorrea; en el histerismo v en la hipocondriá; en los infartos viscerales ú obstruc¬ ciones abdominales; en las fracturas, terceduras y luxaciones de los huesos, y de los ligamentos; en el período incipiente de los infartos serosos articulares, conocidos vulgarmente con el nom- — 48 — bre de tumores blancos; en algunas dermatoses papulosas y vesiculosas de carácter herpético; en los catarros bronquiales, vesicales y uretrales cró¬ nicos; en ciertas anibiiópias y amaurosis asténi¬ cas, y, atónicas. finalmente, en las úlceras Algunos que indiscretamente hicieron reme¬ dios activos para retirar el sudor fétido de los piés, y que por efecto de su imprudencia con¬ trajeron enfermedades graves, deben su salvación á la enérgica potencia sudorifioa de las aguas ter¬ males de Caldas de .\lontbuy; viniendo estos he¬ chos clínicos á confirmar la\erdad de que la ex¬ halación cutánea, es una de las funciones del or¬ ganismo que influyen mas inmediatamente so¬ bre el equilibrio y regularidad de ese incesante movimiento molecular de composición y descom¬ posición, cuyos actos parecen los polos ó ejes en (]ue gira nuestra vida orgánica.» En las aguas termales de Caldas de .Montbuy, , encuentran los sugetos de organización fuerte y los de constitución débil ó deteriorada, un reme¬ dio natural diaforético, que no escita la traspira¬ ción á costa del vigor de las funciones viscerales y con meno.scabo ó pérdida del apetito, sino que promueve el sudor, en virtud de una reacción si- nérgica semi-febril, que reanima á un tiempo to¬ das las funciones, siendo este el modo como re¬ gulariza el movimiento general de las secreciones \ escreciones, auméntala energía de la absorción intersticial interna, y favorece cuantos esfuer¬ zos críticos son necesarios para juzgar victoriosa¬ mente las afecciones crónicas, mas ó menos hi- posténicas; à cuyo lisonjero resultado contribu¬ yen y ayudan también con gran fuerza la vivifi- — 4!) — cadora intluencia de los viajes, y la saludable es- citacion del cambio de aires, de alimentos, de lo¬ calidad \ de genero de vida; ventajas higiénicas (jue siempre trae consigo el uso de los baños mi¬ nerales naturales. Las aguas minero-termales de Caldas, se usan de cinco modos diferentes, á saber: en bebida, en baño general de inmersión, en baño parcial ó local, en chorros ó irrigación, y en baño de va¬ por ó estufa; pero no es posible establecer de una manera general reglas exactas y seguras sobre diversas formas ó aplicaciones, porque la indica¬ ción práctica particular en cada caso, se baila na¬ tural y lógicamente subordinada á las circuns¬ tancias individuales del enfermo, á las circuns¬ tancias y complicaciones de la enfermedad, y á las variables circunstancias del estado atmosférico.» Las épocas preferibles para el usó de los baños de Caldas, son sin duda alguna las estaciones pri¬ maveral y otoñal, según lo tiene así prudente¬ mente dispuesto la Dirección general de Sanidad del Reino, pues e_l grado máximo de temperatura y de saturación higromélrica,correspondientes al templado clima de esta region mediterránea, se elevan considerablemente,en lo interior de la po¬ blación de Caldas, por la intensa irradiación y comunicación calorífica del gran manantial de la plaza, y por el abundante y continuo desprendi¬ miento de .sofocantes vapores acuosos que ema¬ nan de los depósitos y de las fuentes termales. Así es, que enla plaza y en las callos centrales, se experimentan a veces, durante el verano, los efectos de una atmósfera inti rliopical, y las ca¬ sas de baños convertidas va.'^tas en y ardientes k oO — estufas, pueden estenuar y colicuar á los sugelos débiles, ocasionándoles escesivos y perjudiciales sudores. No obstante, hay algunos enfermos que pue¬ den usar estos baños con fundadas esperanzas de buen éxito, en cualquiera época del año; pero siempre conviene que se dejen guiar por el ilus¬ trado criterio de un docto facultativo, que sin de¬ satender las circunstancias de la enfermedad y del enfermo, conozca por experiencia propia las verdaderas virtudes de las aguas, y esté obser¬ vando vigilancia las variaciones é irregulari¬ con dades de los fenómenos meteorológicos; porque los cambios atmosféricos influyen sobre el estado dinámico vital de los seres orgánicos, tanto mas activa y directamente, cuanto es mayor la debili¬ dad é irratibilidad de los órganos, y además tam¬ bién producen notables perturbaciones en las propiedades terapeuticias ue las aguas minerales naturales. Establecimientos de baños y hospedaje.—Ocho buenos edificios se distinguen por su aspecto es- terior. esparcidos por la plaza y por las calles de la población. Cada unode estos "ocho edificios, son otras tantas casas de baños públicos que lleva ca¬ da una la denominación correspondiente al nom¬ bre ó familia de su respectivo dueño o propieta¬ Cinco de dichos establecimientos .se hallan, rios. como queda dicho, en la plaza mayor, y son: Casa Rius. casa Garau, casa Alrich, casa font y casa Broquetas. En la calle de Barcelóna, hay casa IJobet y Va|lllosera; en la del Forn, casa Forns; V en la del Ángel, ca.sa Solá. En todos los establecimientos se dá hospedaje f — — y baño, variando los precios del primero según ias clases. lín todos hay espaciosos comedores, sala de descanso y labor, dormitorios y gabinetes para baño. Para las personas que llevando cria¬ dos quieren guisarse la comida, el establecimien¬ to les proporciona una pequeña cocina con todos sus en.seres, mediante una módica retribución. Todos los establecimientos de baños tienen el correspondiente servicio de criados de ambos se¬ xos para cuanto necesiten los bañistas, y los due¬ ños de estas casas saben tratar como se merece á los enfermos, y hacer todo lo mas grata posible la hospitalidad a los forasteros. Tres de dichos establecimientos tienen vistas al campo, circunstancia que no deja de ser muy apreciable, son : casa Rius, ca.sa Llobet y Vall- llosera y casa Alrich. ■<;a.ssa. xexicrs. — 52 — Ksle eslablecirtiienlo que puede conifietir con los mejores del eslrangero, no llama desde luego la atención del forastero, por tener su entrada en el ángulo sudoeste de la plaza; mas su grandiosa verja de hierro y el edificio levantado todo de planta nueva, que se halla despues de atravesada la puerta que aquella cierra, ya indican las co¬ modidades que hay en él. Situado en el centro de la pohiacion, ofrece sin embargo, como queda dicho, la particularidad de tener vistas al campo por las partes de Norte, Oeste y Sur. Hay en él 80 espaciosas habitacio¬ nes, algunas de ellas lujosamente amuebladas y con en las mismas, y otras unidas entre sí baño para familias numerosas. A todas les sirven de comunicacion anchos v ventilados corredores, y varias de ellas dominan risueños paísages. Así es, que sus precios varian según la parte del esta¬ blecimiento que ocupan. í^as pilas que hay en los desahogados gabine¬ tes de baño, unas son de mármol y otras de blan¬ cos azulejos; estas últimas tienen diversas formas, .según la parte del cuerpo que debe recibir mas directamente el agua. Los grifos están á la vista de la persona que debe tomar el baño, y según sea la aplicación del agua, hay chorros ascenden¬ tes V descendentes y en todas direcciones, y estu¬ fas d baños de vapor generales y locales. Además de las citadas dependencias, indispen¬ sables en termales, todo establecimiento de aguas hay Rius una tribuna que comunica con en casa la capilla pública de Santa Susana, en la cual se celebra diariamente el Santo Sacrificio de la Mi¬ sa, que pueden oir los bañistas sin salir del esta- - 53 - blecimienlo. Hav además una gran galería para paseo, con vistas al un campo; espaciosos local destinado para jardines; les para gimnasio; salas especia¬ billar, café y lectura,'á cuyo efecto se está arreglando una biblioteca, y se reúnen ya muchos periódicos; piezas separadaspara tresi¬ llo, solo, algedrez, dómino, damas nifico salon esclusivamente etc.; un mag¬ para reuniones, lujo¬ samente amueblado, y con un escelente piano que toca el pianista de la'casa. Este salon es comple¬ tamente independiente de los gantes espaciosos v ele¬ comedores, que carecen de rival en ïa pro¬ pia villa. * En las cocinas de.stinadas a las personas que desean guisarse por cuenta propia, hay agua de pié. Para las familias que llevan cular, se han construido buenas caballerizasparti¬ carruage y co¬ cheras, y habilacioncs para los criados Y para (|ue nada falte, y lacayos. hasta hay buzón de cor- feos, y cuanto requiere un establecimiento de esta dase. La cocina económica, construida por el enten¬ dido industrial D. Francisco Mestres, se halla à cargo de cocineros instruidos en las fondas de Barcelona. principales A pesar de todo lo que encierra el estahleci- rniento, que pueden visitar á ciertas horas del dia los señores forasteros,'los precios son tan mó¬ dicos como se puede ver en la .siguiente tarifa. .Mesa ala francesa, con hahita- c.ion en el entresuelo ó piso prin¬ cipal, incluso el baño 30 rs. diarios. Idem á la española (1." cía,se) incluso eljiaño 20 » » — 54 — Idem idem (2/ clase) id. id.. 16 rs. diarios. Las habilaciones del piso bajo son de preferencia; y ocupándo¬ las, se paga de auniento por ca¬ da una í » » Las personas queprefieren guisarse las comi¬ das por su satisfacen : cuenta, Por una cocina con sus enseres. 2 rs. diarios. Por una cama grande 4 ^ » Por una id. pequeña. .... 2 » » Por un baño 4 » » En las demás casas de baños, suelen regir los mismos preciosa corta diferencia, escepto los que corresponden á la mesa francesa y á las habita¬ ciones de preferencia, que no las hay en la mayor parte de los establecimientos de baños. Los forasteros transeúntes que deseen solo al¬ morzar ó comer, pueden hacerlo á precios equita¬ tivos, proporcionados á los antedichos. Higiene del bañista.—Varios son los métodos de vida que siguen los enfermos durante su per¬ manencia en los establecimientos de baños; no obstante, el mejor será siempre el que para cada enfermo prescriba el médico director de las aguas, á quien debe consultarse, según está prevenido por S. M. Salvo, empero, el parecer de este facultativo, véase en estracto lo que prescriben en su opúscu¬ lo sobre las aguas termales de Caldas, los berma- nos Broquetas. Se advierte, dicen, que á veces al entrar en « el baño, parece que cubriéndose el cuerpo de agua sube la sangre á la cabeza. Para esteevitar — 00 — inconveniente bueno mojarse la cabeza al en¬ es trar en el baño, y así no se experimenta incomo¬ didad alguna. Despues de haber estado media hora en el <1 baño, sale de él, se enjuga, y envuelto en una sábana se echa sobre un colchoñ, toma una taza de caldo, y está allí otra media hora para lograr la transpiración ó sudor que ocasiona el agua mi¬ neral, que es el principal efecto que se desea pa¬ ra expeler el humor que causa la enfermedad».... « Si el enfermo suda, es solo movido aquel sudor de lo que ha obrado el agua, y no de otra cosa accidental. Pasada media hora, se levanta de la cama, se muda la camisa, se viste, y se retira á su cuarto donde descansa una hora despues to¬ ma chocolate, y pasadas dos horas, si hace buen tiempo, sale á pasear, y no toma baño hasta el dia siguiente; pues no es conveniente tomarlo mas de una vez al dia, à no ser que fuese un hombre muy robusto; y así se logrará la curación perfec¬ ta sin cansar la naturaleza. «Estos baños .se toman regularmente por la mañana todo el tiempo caloroso y templado; en el tiempo empero que hace frió, b que es muy fresco, es mejor tomarlo á la entrada de la noche, hecha la digestion de la comida, y seguidamente de haber salido del cuartito de "sudar, irse á la cama y cenar ligeramente al cabo de una hora; de este" modo puede salir al dia siguiente á pa¬ sear si hiciese buen tiempo, y se halla como si no hubiese tomado baño. Dichos baños se toman re¬ gularmente por espacio de diez ó doce dias, des¬ cansando dia en medio de estos, lo que es un muy conveniente aunque el sugeto no se hallo — .')6 — cansado; y à veces, según su disposición es con¬ veniente descansar mas, como también tomar mas baños.» « Para tomar la estufa ó baño de vapor genera! en todo el cuerpo, está construido un pequeño apo¬ sento en donde por debajo de él, ó por un lado, pasa el agua termal, y sobre, inmediato á dicha agua se meten algunas yerbas aromáticas, que son romero y otras, y dentro de aquel aposento una silla para sentarse el enfermo, y sentado en ella, se cierra la puerta, y solo hay un pequeño aguje¬ ro para ver con la luz que está dentro, si el en¬ fermo tiene desmayo, ó se le ofrece alguna cosa. Aquel cuarto esta lleno de vapor de agua, que también queda impregnado de la sustancia de aquellas, yerbas, y allí se suda prontamente, y se está en él media íiora regularmente, poco mas o menos: y para evitar el inconveniente del vapor, que al abrir la puerta ¡larece que sofoca, se pone el enfermo el pañuelo delante de la boca v nariz, con la cabeza inclinada al (^trar, y sentado en la silla ya no siente inconveniente, por que aquel vapor va circulando por la bóveda del cuarto. Fuera de aquel cuarto hay un agujero donde el agua pasa ¡lor debajo con las mismas yerbas, y en él se mete una pierna, ó las dos, ó el brazo; y asi se toma el baño parcial sin inconveniente; y esto es e| baño de vapor (]ue se el modo de tomar cree usarseigualmente en todas las partes donde hay baños de aguas termales. Otro sistema de baños de vapor, dicen los seño¬ res Broquetas que hay en las casas de baños de Caldas : se reducen á'^un aposento bien templado sin vapor, con su puerta y ventanita con vidrios; à un lado de él pasa el caño del agua, y sobre el agua se colocan las yerbas aromáticas : sobre aquel caño del agua está construido un conducto grande tapado con piedras grandes labradas; en úna de ellas hay un agujero capaz para pasar por él una persona, y, dentro, sitio para sentarse los que necesiten baño de vapor general. Entran allí dentro, y sentados, se tapa aquel agujero con una sábana;"queda la cabeza fuera, y libres las vias de respiración, y se toma el vapor por todo el cuerpo sin incomodidad. » « A los que convienen dichos baños de vapor, se les ministran regularmente, despues de haber tomado seis ó siete baños de agua, y también despues de haber tomado chorros, y riego de agua los que lo necesitan; de los cuales baños de va¬ por regularmente se toman dos ó tres no mas, aunque algunos toman mas, según su enferme¬ dad, y es de este modo; despues de los baños de agua que tengo dicho, se toma uno de vapor, a! otro dia se toma el de agua, y así interpolada- mente; y al último, siempre un baño templado de agua, « Se entiende por chorro o riego, una coluna de agua mineral dirigida con método sobre alguna parte del cuerno, para curarla de la enfermedad de que esta'atecta.... Es práctica segura hacer tomar un baño de agua al enfermo antes del chor¬ ro, ó bien el dia que ha de tomar el chorro, tomar el baño por la mañana, comer ligeramente, y el chorro por, la tarde, despues de hecha la digestion de la comida; y también se usa con provecho, metiendo al enfermo en el baño de agua, al cabo de un cuarto de hora tomar allí el chorro en la - 58 — parle que lo necesita, y quedarse en dicho baño de agua otro cuarto (le hora. Si el agua es ca¬ liente, solo puede durar el chorro quince minu¬ tos;pero si el calor es moderado, puede durar media hora poco mas ó menos. » El baño del lodo, si bien no se usa mucho, por la falta de dicho lodo, consiste en cubrir el cuer- ¡)0del enfermo ó alguna parte de él, del lodo que queda en el depósito que deja el agua mineral termal en su origen, ó en otro parage en que, for¬ mando una especie de lago ó balsa, se detiene y cuela dejando un lodo (|ue contiene todos los prin¬ cipios minerales que se bailan disueltos en dichas aguas. (< Se ha dicho que estas aguas, dicen los seño¬ res Broquetas, no solo son termales, si también termo-potables, porque también se usan por be¬ bida con la misma formalidad que se toman las acídulas, y también en cantidad, valiéndose algu¬ nas veces' del coadyuvámen de un poco de sal purgante un dia que' otro, y esto se ordena regu¬ larmente á sugetos pletóricos, y también á aque¬ llos que según su enfermedad 'v disposición les son indicaíias las aguas por bebida, los cuales an¬ tes de los baños toman el agua siete ú ocho dias, su aumento diario, con y con la formalidad con que se toman las acídulasl » «Dichas aguas se toman, como os regular, á la mañana, en ayunas, al salir de la fuente, ó luego que pierdan el gran calory se puedan sufrir: por¬ que como las aguas minerales son espirituosas, no es conveniente que se evapore aquel espíritu volátil mineral que dá la principal \irtud á las aguas medicinales. También es conveniente á la — 59 — mayor parte de los sugetos que toman baños, be¬ ber de dicha agua usuaimente á las horas de co¬ mer, haciéndola enfriar como la otra común; y como no tiene gusto alguno, no sirve de moles¬ tia, y es mas proporcionada que la otra. » Como el efecto de los baños continua algunas horas despues de haber salido de ellos, es menes¬ ter mantenerse, singularmente todo aquel tiem¬ po, con tranquilidad de espíritu, sin ocuparlo en ideas de cuidados y tristeza, ni en una demasiada alegría que llegue'á pasión; ni en inquietudes, ni cuidados que inclinen á la tristeza, sino moderar todo lo que inclina á estas pasiones. «También es muy conveniente, despues de ha¬ berse levantado de ía cama, estar una hora en un lugar templado y al abrigo de las inclemencias de la atmósfera. » Al tiempo de tomar los baños, es preciso abso¬ lutamente esjtar con una perfecta continencia y sobriedad; y aunque parece difícil ejecutar està .virtud por oponerse á ella la inclinación natural, pues es regular que el uso de los baños mue va el apetito, é imprima en el sistema de los nervios una suavidad agradable, muy propia á escitar la pasión, por esto es preciso que se haga violencia el enfermo, que de otra manera se hará víctima de sí mismo. Es necesario preservarse del aire frió y húmedo, huir de las orillas de los y rios de los sitios donde hay charcos y balsas de aguas frías. «Mientras se toman baños, solo deben hacerse dos comidas al dia; y será bueno no comer antes de haber pasado tres'ó cuatro horas despues del baño, por ser este el tiempo regular de hacer su efecto. La cena debe .«er siemjire ligera, y ocho — 60 — horas despues de la comida, á fin de que esté he¬ cha la digestion; y sino está hecha, es mejor no cenar, y contentarse con un caldo, que, de otra manera,' dañarían los baños. También se permite al caho de una hora de haber descansado del ha- ño, cuando la naturaleza está en su ser. tomar un poco de chocolate y beber, pero no írio, sino templado, á proporción de las circunstancias del tiempo; y así mismo, en el tiempo que se ba di¬ cho se toma el baño al anochecer, se toma una ligera cena al cabo de una hora de haber descan¬ sado. « Los enfermos (pie están tomando baños, de¬ ben abstenerse de todo alimento salado, de espe¬ cias, de cosas crudas, de alimentos que son difí¬ ciles á digerirse, y principalmente de manteca, ([ueso, requesón y^¿etoda especie de leche. Se mantendrán de biién pan bien cocido, de sopa, de carnes blancas, como carnero, ternera, gallinas, pollos, un poco de pescado ligero, ó^huevos fres¬ cos. Se permitirá en el puchero los harinosos de toda especie, como legumbres, alubias, garban¬ zos, etc. Se permite beber vino mezclado con agua. Se privarán escrupulosamente de licores espiritosos, de frutas crudas de toda especie, aun- (|ue |)odrán comerlas cocidas y con azúcar, y así mismo de verduras, pero sí cocidas. Deben comer de carne y no de pescado todo el tiempo de los baños, y aun despues. « No menos deben guardarse algunas precau¬ ciones despues de finido el uso de los baños Continúan en producir sus efectos por espacio de cerca de un mes, poco mas ó menos, de haberse finido su uso. Por tanto, no debe ministrarse al- gun purgante durante dicho tiempo, debe tam¬ bién guardarse el mismo régimen de vida, y las mismas precauciones que se han señalado nece¬ sarias en el tiempo de tomar los baños. » Tales son los .preceptos higiénicos que los se¬ ñores Broquetas señalan en su opúsculo sobre las aguas de Caldas de Montbuy. No estará por de- masque el bañista los consulte con el médico pa¬ ra atemperarse á lo que este le prescriba. Baños militares.—Además de las casas de ha- ños de que se ha hecho mérito, el ejército cuenta con la antigua casa de baños de Sagrera. sita muy cerca de la iglesia parroquial, adquirida en propiedad por el Gobierno y transformada en una especie de cuartel ó depósito militar, en el cual los militares enfermos toman los baños minerales con todas las comodidades higiénicas posibles, sin salir del edificio, y sin esponerse de consi¬ guiente al grave peligro" de las variaciones y des¬ templan/as atmosféricas, antes ni despues del ba¬ ño. Para los oficiales hay pabellones bastante bien arreglados. lIOSriTAL Y CAPILLA de SaNTA Sl'SANA. — LoS pO- bres se albergan y toman baños en un hospital, que casi reducidoá la beneficencia municipal (1), (1) Es bien (Sensible que habiendo en f.alaUiña tantas haya pensado en levantar en Cal¬ asociacianes benéficas, no se das un edificio ew-profeso donde con comodidad puedan al¬ bergarse los pobres que van á lomar baños. Eos romanos le¬ vantaron en Caldas un templo á la diosa Salud y los cristia¬ nos no hemos sabido dedicar un cstablecimienlo j la Caridad hija del Dios verdadero. Creemos qué este descuido se debe __ (i-) _ carece de los recursos necesarios para amparar debidamente el gran número de desvalidos que á él concurren todos los años. Pocas comodidades reúne, y la forma ojival del edificio indica su an¬ tigüedad. Actualmente cuidan de los pobres las hermanas terciarias del Cárnien. En este hospital hay la capilla de Santa Susana, de que se hizo mèncion al tratar de casa Ilius. .Nada ofrece de particular, de mérito artislico. Santa y carece Susana es patrona de Caldas y ocnpa el segundo sitio de preferencia en el retablo mayor de la par- ro(|uia. Baño ro.mako.— La antigüedad romana de Cal¬ das se halla atestiguada no solo por líis lápidas, monedas y medallas que se han encontrado, sino por los restos de un baño o piscina balnearia que se conserva en malisimo estado en las Casas Con¬ sistoriales. En el pequeño patio, por donde se ven los restos de este baño, se conserva aun la bóve¬ da que cubría la piscina. Hay al rededor unos asientos corridos en los cuales se sentaban las personas que debían bañarse, ocupando los infe¬ riores ó superiores según la parte del cuerpo que deseaban que les cubriese el agua. Si en el acto de reedificar las Casas Consistoriales, pocos años atrás, se hubiese apreciado en lo que vale aquel recuerdo bistórico, no se hubiera echado á per- unicamente á la falta de iniciativa. Si la Junta iminicipal de íicneíiceucia de Caldas la tomara, é interesara á la provincial de Barceloüa, todas las poblaciones de Calaliifia contribuirían con susto á levantar tan necesario edificio. Confiamos que un dia .se llevará a efecto. - m - (1er, y hoy el forastero hubiera podido contemplar cónicklamente la indicada piscina. Noticias generales de la población.—Escep- tuando la calle Mayor, que tiene en algunos pun¬ tos una anchura algo regular, pues pasa por ella la carretera de Moyá, todas las demás de la po¬ blación son estrechas y tortuosas, lo que inuica la antigüedad de la villa. Entre los edificios que la atestiguan, el mas visible es el meson de Vich, situado junto á la calle del mismo nombre y for¬ mando esquina en la plazuela de San Bartolomé. Sin embargo se cree que mas antiguo que el me¬ son es una capilla bizantina de escaso mérito, hoy abandonada, en un rincón de la plazuela, que sirve de depósito de leña, á pesar de haber estado antes dedicada á San Bartolomé, que dio su nom¬ bre á la plazuela. .Ni estremo de la calle de Yich existe todavia una de las antiguas puertas de la villa, con el escudo de armas muy bien conservado. Enci¬ ma de la puerta hay'una capilla. Otra igual, ó muy parecida se vé en la puerta situada al estre¬ mo de la calle de Bellit. Está dedicada á Nuestra Señora de las Nieves; el o de Agosto se celebra misa .solemne, y hay festejos en la calle. La villa de Calilas ha sufrido muchos incen¬ dios. pues ha tomado parte en las guerras de Ca¬ taluña. Los moros la destruyeron mucho tiempo despues de haberse apoderado de ella, en ocasión en que los cristianos la tenían sitiada. Se la qui¬ tó el conde de Barcelona Ramón Berenguer I, en el año lOíO. Aun se conserva la puerta de la Brecha, que es el punto por donde entró el ejército sitiador ^ 64 —, en la guerra de Sucesión, y se halla al estremo de la calle de Madella. Tamliien hay la puerta de los Jaquesos y el torrente de la Piqueta. Casinos, teatros y diversiones varias.—El Casino cuídense es un edidcio construido ex-pro- feso por la misma sociedad. En el piso bajo hay salas para café y billar y en el principal teatro y salon de baile de 9o palmos de largo por 7o de ancbo, salones de descanso y para fumar. Cuan¬ do se halle decorado, que. aun no lo está, será digno de llamar la atención de los bañistas. Los forasteros pueden presentarse siempre que lo de¬ seen. Se dan funciones dramáticas alternadas con bailes de sociedad. .Análogas las dá otro casino titulado Circulo eco¬ nómico, sito en un local de propiedad del señor Anglí.En él hay un regular teatrito, salon'de bai¬ le, café, etc. La fiesta mayor, corresponde á Santa Susana, cuya festividad celebra el 11 de .\gosto; sin se embargo mas concurrido es L' aplech del Remey, (|ue se celebra el segundo domingo de Octubre con mucha alluencia de forasteros. Las funciones religiosas se dedican á la Santa Magestad, y el dia de la octava á Ntra, Sra. del Remedio. Los bailes duran dos dias, y se conserva aun la cos¬ tumbre de traurer ball, que es una de las mas ca¬ racterísticas del país. .V Caldas de Montbuy le falta adoptar el siste¬ ma que se sigue en los baños de los l'irineos fran- ^ ceses. Hayen los alrededores de las ¡'oblaciones de baños ó" aguas minerales, frondo: os parques, en los cuales los bañistas, gente oiie debe estar desocupada y no sabe como matar el tiempo, van — Go — á pasar las horas de solaz, las señoras con su labor, V los hombres con sus libros ó sus albums. Si los dueños de los establecimientos de baños constru¬ yesen en Caldas un buen parque, la permanencia en la villa sería mucho mas agradable. Y esta mejora puede llevarse á efecto con muy poco de¬ sembolso. Hay sitios que se prestan al objeto pro¬ puesto. Mientras estos parques no existen, noqueda mas recurso queaprovechar el hermoso paseo, adornado con cuatrohileras de plátanos orienta¬ les, construido pocos años hace para el esparci¬ miento y el ejercicio corporal de los bañistas, y para satisfacer los sentimientos religiosos de mu¬ chas personas devotas que concurren al santuario de Ntra. Sra. del Remedio, objeto de ferviente devoción en toda la comarca del Valles. Por el centro de este paseo pasa la carretera de Mollet á Moyá. Deliciosísimo es el paseo, pues á un lado se vé la huerta que termina en el torrente de Du- garay. sobre el cual, y junto al santuario, hay un hermoso puente con asientos, y desde él se des¬ cubren poéticos paisages. El Remedio.—La ermita del Remedio que se halla en un ameno sitio, á media hora de la villa, poca cosa ofrece de particular. Tiene el ábside de arquitectura gótica, pero se halla aleado con adornos de mal gusto, incluso el retablo. La fama de que goza, es bija de la devoción de las perso¬ nas que van á Caldas á buscar remedio á sus dolencias. Asi como los romanos erigieron un templo á la diosa Salud, los cristianos, al derri¬ barlo, dedicaron á la que es Salud de los enfermos un pequeño oratorio bajo el titulo de capilla de la Virgen del Remedio. 5 — CG — Dice el P. Camós en su Jardin de Maria, que delante del puente que todavía subsiste, se colocó una imágen de la Santísima Virgen, cuya devo¬ ción fué cada día en aumento. De la época de la erección de esta capilla nada nos dice, solo que se edificó por las donaciones que en 'A dé Julio de l.o48 (1) y en 1.^811 hizo Juan de Planas Casabas Ferrer á un tal Fr. Nicolás Mercader ermitaño, de un pedazo de tierra para edificar una capilla bajo la invocación de Ntra. Sra. del Remedio, y otra D.° Ana Sentmanat y de Oms, parte de la cual sirve boy para la casa àel custodio de la ca¬ pilla. En el archivo de la Rda. Comunidad de Caldas, consta que Rafael Ubach abad Balneola- rum, diócesis de Gerona y D. Jaime Cassador au¬ torizaron la reedificación, y en 10 de Enero de 1849 el notario de Barcelona D. Miguel Mongay se legalizó la donación hecha autorizando reedifi¬ car la capilla. En este santuario se celebran mu¬ chas funciones, y al efecto hay un armonium. Se ven en ella varios ex-votos. Siguiendo el pintoresco torrente que lame sus muros, se llega á una fuente de fresca agua. Al caer de la tarde de la temporada, de baños, este delicioso sitio suele ser muy concurrido por los bañistas, quienes tienen gran confianza en la po¬ derosa intercesión de la Virgen. Consideramos muy del caso continuar aquí las rellexiones que acerca de los santuarios y sus anejos manantiales hizo en el número 9 á cacoMo de la antes de la b vicio de la n en m los que es un lengua castelíaua, y sabemos la etiniología de las palabras debemos dester¬ rar estos y otros detectos que por fanatismo conservap jos ti¬ tulados puristas de la lengua, sacrificando á lo que ellos llaman lenguaje castizo la claridad lógica de las dicqiones. — 87 — villa de Sant Feliu. Antes de llegar á esta pobla¬ ción se encuentra upa casa de campo llamada el Pral de baix. k mano derecha, hacia la montaña entre hosques de pinos, robles y encinas, lozanas viñas y campos de cereales se descubre otra casa, de magnifica apariencia, blanca como la nieve, ro¬ deada de verde arboleda, es el Prat de dalt. En ella escribió Balmes su inspirado libro filosófico titulado el Criterio, y aun se conserva la mesa y la silla donde se sento. Nadie pasa por la carrete¬ ra sin saludar este glorioso recuerdo. Nosotros lo saludábamos cuando cabalgando eif un soberbio mulo pasamos por entre el Prat de dalt y el de baix, mientras el gran filósofo permanecía encer¬ rado en mío de los gabinetes de tan poética casa de campo. Hasta ella, no llegaban los engaños del mundo. La verdad brilla en esta soledad con todo su*esplendor, y la imaginación humana no — 88 — puede remontarse sin obstáculo á la region de donde la verdad procede. El segundo camino si bien no tiene tan deli¬ ciosos paísages y tan bellos panoramas, es un ca¬ mino sumamente poético por pasar entre bos(iues, castillos feudales y góticas iglesias. Pocos caminos' habrá tan pintorescos, ni mas poéticamente graciosos que cualquiera de los dos que desde Caídas conducen á San AÇguel del Fay. Toda la poesia del Principado, dice un es¬ critor contemporáneo, parece haberse reunido allí, como se concentran al caer de una tarde de vera¬ no todos los rayos del .sol al rededor de su disco purpúreo. Ya son desnudas rocas, que levantan sus cente¬ narias cabezas que han resistido á las tempesta¬ des de todos los siglos, ya montes encumbrados de erguidas y soberbias frentes, ya peñascos gi¬ gantescos en los cuales se han sentado hombres de todos los países y de todas las edades; ya bos¬ ques profundos y liiisteriosos que han empezado por abrigar las bacanales romanas, que han ser¬ vido de tiendas errantes á los árabes, que han abierto su seno á las carabanas de devotos rome¬ ros,que han ofrecido una cama de musgo y un techo de ramas á tantos guerrilleros como ha te¬ nido Cataluña, y que hoy ofrecen refrigerantes brisas y apaeible sombra al fatigado leñador ca¬ talán. Desde Sant Feliu de Codinas al valle de Riells, orlan casi todo el camino rocas de barrancos, con¬ denados á repetir eternamente, estremeciéndose, ios ecos de todas las pisadas y las cantinelas que en todos los idiomas cantan los viajeros, que pe- _1 80 - rezüsaniente montados en sus cal¡allorías oosloan á todas horas sus bordes. En el fondo de estos i)arrancos se atropella el agua pura y errstalina de un arroyo, que desprendiéndose dé una casca¬ da situada'en los mismos montes en que se halla la de San .Miguel del Eay, se despeña por entre blancos guijarros hasta unirse con la del rio Te¬ nes. Siguiendo el otro camino, se llega ú la torre de Bigas, antiguo palacio de los baroi>cs de Roca¬ Él punto de vista, que al salir de la selva se fort.' ofrece, no puede ser mas pintoresco. Preséntase un verde prado al pié de un delicioso rio, horda- do de elevados álamos, de entre los cuales se des¬ tacan cual blancos copos de nieve, grupos dé ca¬ sas ((ue pertenecen al inmediato pueblo de Bigas, k la otra parte del rio aparece' entre bosques y viñedos una pintoresca iglesia colocada en lo alto de un cerro y rodeada de tres ó cuatro edificios. Su puntiagudo campanario hace creer al viajero que se halla trasportado á la poética Suiza. Bigas.—Nada de particular ofrece esta polda- cion, á el magnífico panorama, que se des¬ no ser cubre desde el mirador de la casa rectoral. Es uno de los pueblos que componen la baronia de Mont- buy. Tiene cerca de l'iO casas distribuidas en tres barrios llamados Veinat, Vallroja y ñieral. Dista cerca G leguas de Barcelona, y 1 y media de la cabeza de su partido Granollers. Tiene una iglesia parroquial matriz de, San Mateo de .Mont- buy servida por un cura de ascenso y un vicario. Tiene 662 habitantes y forma ayuntamiento con Riells v San Mateo de Montbuy. "Fertiliza el ter- — 90 -- reno el citado rio Tcnés, en el que desaguan va-^ rios torrentes y manantiales. Al atravesar el camino que conduce á San Miguel del Fay, aparece en la ribera un fenóme¬ no semejante al del agua en ebullición, esto es, se ven en el suelo unos agujeros por los cuales salen grandes borbotones de agua. Llaman á este .sitio ios liabitautes del país las barbotas, se hallan en una especie de pozo querebosa hasta la superfi¬ cie. viéndose salir de él grandes borbotones de fro.sca agua de esquisita calidad, y en cantidad tanta, que pueden dar movimiento á dós ó tres ruedas de molino. Toda ella aprovecha para el se riego, por medio de una acequia. En tiempo de sequedad solo disminuye su caudal en una mitad. À unos diez pasos mas'abajo, en la orilla opuesta de la Riera, sale de una especie de caverna abier¬ ta entre las rocas llamada la banco, otra cantidad de agua, por lo regular una muela. Se cree que esta fuente tiene relación con la riera del Con¬ gost. pues se observa que sus aguas aumentan y se enturbian cuando Hueve por la parte por donde corre dicha riera. Las aguas de las barbotas ade¬ más de regar una grande extension de terreno, dan movimiento á un batán y á un molino hari¬ nero. á cuya industria deben añadirse algunas fábricas de"tejidos en las cuales se ocupan varios liabitautes del país. Desde la primera vez que, cual page enviado |)or la cascada de San Miguel, se presenta el rio t besar los piés del viajero, ya no le abandona mas. Corre y vuelve y desaparece y torna y huye y se abisma" en lo profundo de un "barranco para repentinamente salir de entre un lecho de mus- t — 9i — i go, y- brotar de fntre nnas rocas, para deslizarse por entre las caprichosas grietas de un peñasco, Visible ó invisible, el viajero le oy^e i siempre mur¬ murar ante él, á su lado, ó detrás de sí. tse arro¬ yo, es un compañero que no le deja; es una cinta de plata que serpentea en todas direcciones. Pasados unos elevados despeñaderos que dan al rio, entre los cuales y el agua nasa el camino, intérnase éste en un bokjuc que nay en una pe¬ queña colina. Al salir de él, vénse tres ó cuatro casas á ambas orillas de la pintoresca riera, lo propio que el Santuario de San Miguel del Fav, las cuales pertenecen al térqiino de Rieli.s.—Poco, muy poco creerá hallar el via¬ jero en este pueblo de" unos ÍOO habitantes, situa¬ do á la mitad de la vertiente S. de una de las cordilleras que limitan el Vallés, con hermoso puisage y buena \cnlilacion. Yisitc empero la iglesia parroquial de San Vicente, elegante, aun¬ que reducida obra del siglo pasado, y en la últi¬ ma capilla, al lado de la Epístola, dedicada á San Eayctano, cuya fiesta celebra el pueblo con gran¬ des regocijos, hallará un escudo de armas en la pared y una lápida con la siguiente inscripción: Sepllciio, que pan.v sí y sus sucesores perpétua- meme hizo construir el ¡\i. II. Sr. D. JuAN Pa- beo pe Canals y de Martí, ¡natural de Barceló^ na, baron de la A'aLL-Roja, conde del SaC. PaL. y caballero de la orden de la espuela dor. de Roma, insp. gen. por Su M. Cat. del ramo de la rubia. y dir. g. de la? f.ybricas y tintes del rei¬ no, acade., &c. y siendo patrono de esta capilla de S. Cayetano espera por su intercesión que los sacrificios y sufragios fundados por las ora¬ ciones que debe su familia á esta iglesia y par¬ roquia de Riells, de donde procede, seilán acep¬ tas .á la piedad de dlos omnipotente, y logrará de su diyina misericordia el perdon de sus mu¬ chas culpas con la gloria eterna. MuilIÓ en 19 de octubre de 17o6, edad de 73 aíños- Es el epitafio dedicado á un sugeto célebre en la industria del país. Al otro lado de la capilla hay un retrato al óleo, á cuyo pié hay la siguiente inscripción: D. Stepiianus "Canals e't Garav. civ. Bar. nat. die 3 Mai 1(i81, Domi Yallis Rubiae in parochia Sti. Yincentii de riells : obsit BaR- ciiiNONE Domi su/E, ^tatis 73 an. die 19 octobris 17i)((. Hanc Stepuanus Cayetano sacraverat aram. llic per quinque tulos provida domo tulit. Representa el cuadro á D. Estéban Canals, que costeó aquel retablo, orando ante una imágen de — n — la Santísima Virgen, à cuyos pies hay San Caye¬ tano y San Antonio Abad. Encima de una mesa se vé ún papel debajo de un tintero, junto á un escudo de armas de campo encarnado, en el cual hay pintados cinco canales de plata. ^E1 papel di¬ ce asi Biblioteca de la Murla tom. 2!° de Arvxo- ; nía fol. 10.5. Lo campea de Guella cinch canals de Argent. El altar, que según el cuadro costeo el señor Canals padre, lleva la fecha del año 17ü1. Quiere saber el viajero quienes eran estos se¬ ñores, lea la 1)iograi'ia del hijo en las Memorias para ayudo,r d formar un diccionario de autores ca¬ talanes, escritas y publicadas por el obispo de As- totga, el limo. Sr. 1). Félix Torres Amat, de las cuales hemos sacado los siguientes datos muy im¬ portantes para la industria de nuestro país. 1). Juan Pablo Canals y Marti, dice el Ilustri- « simo escritor, baron de la Yallroja, inspectoé ge¬ neral por S. M. del ramo de la rubia ó granza en España, director general de las fábricas y tintes del Reino; individuo de la Real academia de San Fernando y de la de ciencias naturales v artes de Barcelona,'individuo de la Real Socieda(f económi¬ ca de Madrid y de las de Vera y Puigcerdà, fué na¬ tural de Barcelona. Á este ingenioso y sabio qui- mico catalan se debe la perfección de los tinte.':. Su padre habla establecido en Barcelona una fᬠbrica de indianas en 1738, y para su perfección trajo algunos operarios estrangeres. El misterio c|ue estos hacían sobre los ingredientes de los co¬ lores, tintes y operaciones que se necesitan para las indianas y otras manufacturas, y el ver que la mayor ])arte de ellos venían de fiiera de Es))a- ña. escitó el deseo v la curiosidad del Dr. 1). iV — 94 — bio, á que estudiara sobre los descubrimientos de aquellos simples, y sobre los medios de radicar en España su cultivo y aprovechamiento. Había pu¬ blicado ya alguna memoria, cuando estando en Madrid en 1760 por diputado de las fábricas de Harcelona, algunos labradores de la villa de Mo¬ jados y otros lugares (Je la provincia de Vallado- lid babian becbo un recurso á la real Junta ge¬ neral de Comercio y moneda, en que presentaban la decadencia que iba teniendo la cosecha de la rubia, que en el año 1742 se baliía empezado á fomentar de su orden y á producir en aquellos pueblos. Lci Junta sometió á Canals el examen de este negocio, quien hizo luego algunos experi¬ mentos con nuestra rubia, y habiendo salido bien, dispuso la Junta que pasara á aquellos pueblos y que allí mismo examinara con toda atención él método (|ue se observaba en su cultivo y demás operaciones, esponiendo los defectos que notara en ellas y los medios que podrían emplearse para remediarlas, minorar los gastos y perfeccionar su calidad; cuya comisión desempeñó á satisfacción óe la Junta."» Enterado S. M. detodo, nombró director é ins¬ pector de este de la granza al señor Canals, ramo encargándole al mismo tiempo que formara en Madrid, como lo hizo, una compañía de hombres de comercio para el fomento de su venta y con¬ sumo, y luego espidió en 2 de Diciembre de 1763 una cédula en la que, haciendo relación de todos los antecedentes, concedió francpiicia de derechos á todos los que cultivasen y comerciasen en aijucl ramo fuera de Madrid. Los resultados fueron tan escelentes, que basta del estrangero se hacían á Ëspafia grahdes demandas de rubia, hasta el pun¬ to de eximirla de derechos de aduana el parla¬ mento inglés. La nación, pues, es deudora al patriotismo del señor D. Juan Pablo Canals, que tal vez solo^ ten¬ drá este sencillísimo monumento, olvidado en el presente rincón de Cataluña, de una gran parte de este beneficio, á mas de que su Colección de lo per¬ teneciente al ramo de la rubia ó granza en España es un libro que manifiesta la ilustraicon del go¬ bierno de aquella época y los progresos de nuestra industria. Se halla impreso en Madrid en un to¬ mo en í.° en la imprenta de Blas Roman, año 1779. .Vdemás de esta obrita, el señor Canals pu¬ blicó varias otras sobre tintes, y sobre la aplica¬ ción y derivados de la rubia, cuyos títulos pue¬ den verse en la citada biografia escrita por el limo. Sr. Torres Amat, pág. 139 y 140. El escudo de armas que hay en el epitafio, en la pilastra de la capilla, en "la sacristía y al pié de la estatua de piedra que representa San Vi¬ cente mártir, patron de Riells, con que termina la portadita de la iglesia parroquial, está partido: á la izquierda los cinco canales que diji¬ se ven mos tenía su padre D. Estéban, y la parte dere¬ cha está mantelada; en una de sus divisiones hay una torre; en la otra un león, y en la de abajo es¬ tá figurada el agua. Vamos á dar al lector algunas noticias acerca de la Yallroja, de donde diclio señor tomó el títu¬ lo de Baron. Es un valle formado por la cuenca del torrente que, bajando de Bertí, divide el tér¬ mino de Riells en dos partes, al desembarcar en la riera de Tenés, junto al sitio en què lo atraviesa . — 96 — el camino de San Mig.uel del Fay, y donde se une el de Sant Feliu de Codinas con el de Granollers. Kl terreno es muy rojizo, de lo que tal vez tomó el nombre del valle, k uno y otro lado vénse una porción de casas de labranza; y á la derecba el grupo de las que l'orman la sagrera de Riells, en cuya plaza bay un pozo de abundante y fresca agua, de la que se surten los vecinos de la Sagre¬ ra para beber y para los usos domésticos. En el espresado valle, á pesar de ser muy reducido, bay también muchas fuentes de cristalina y deliciosa agua, en especial la llamada font fresca. N'o puede darse situación mas pintoresca que la de esta fuente. Los elevados riscos que cierran el Vallés y sirven de limites á las diócesis de Bar¬ celona y Vich, le rodean por todas partes: y de.sde una gran elevación se despeña el agua, con mas ó menos abundancia según la estación, por aque¬ llas cascaditas naturales. Infinidad de verdes ar¬ bustos decoran aquel agreste y limitado recinto, \ mil olorosas yerbas que nacen alli donde la la¬ boriosa mano del vecino de Riells no ba podido jdantar una cepa, embalsaman el aire con su fra¬ gancia. El verde templete de yedra y mirtos que cubre el manantial, pocas veces vé al sol, cuyos rayos forman el visto.so iris con las cristalinas go- ta.s que, á manera de perlas, caen de uno á otro repecho de la preciosa cascada, conocida en el país con el nombre depaella. por la figura de sar¬ tén que tienen sus estalactitas. Difícil es subir desde la font freda à las to.scas ó depósito de estalactitas que el agua ha forma¬ do: pero mas peligroso es aun el paso del gorcl de las donsellas encantadas. Al caer siglos y siglos — 97 — hace el agua desde la parte mas elevada de monte, ha dejado un huero en la roca de mas de seis metros de profundidad, lleno siempre de agua. Algo mas allá de este depósito de líquido que los campesinos del país llaman Lo gorch de las donseüas encantadas, hay una gruta conocida ])or la Cava del moro. No se puede ir á ella sin atravesar el paso del gorch que es en estremo di¬ fícil y peligroso, pues hay en él una especie de limo muy rcsljaladizo, de'suerte que un paso mal dado haria caer al agua ó á un profundo precipi¬ cio. Acerca del nombre de este depósito de aguas, refiérese en el país una poética balada, que resu¬ miremos en pocas palabras. Cuando los árabes ocupaban nuestro Principa¬ do, moraba las inmediaciones de Riells un en moro tan rico como afeminado, cual suelen serlo todos los moros. Enviaba á sus satélites á buscar las jóvenes mas bellas de la comarca, con las que aumentaba de dúi en dia su Serrallo ó su Harem. Temerosas las doncellas catalanas de caer en las garras del brutal sectario de .Mahoraa, huían los montes donde eran perseguidas por por los cria¬ dos del fanático musulman. Al verse imposibili¬ tadas de poder escaparse, trataban de esconderse en la referida gruta; mas al atravesar el borde 1 del pequeño lago, lo resbaladizo de aquel angos¬ tísimo sitio las hacía perder el equilibrio y caían en el agua, donde, según cuentan las viejas del lugar no morían, sino que quedaban encantadas, ' esperando que un joven y elegante mancebo las desencantara de la manera que se dirá mas ade¬ lante. De abí tomó el pequeño lago el nombre de gorch de las donsellas encantadas con que se cono¬ ce todavía en el país. 7 — 98 — Y continua la balada. Dicen que pasados niu-, chos años, cuando ya la media luna'^no- brillaba en ningún punto del Principado, una pastora del lugar apacentaba un dia su rebaño por aquellos riscos, y mientras sus blancas cabras y ligeros corderitos trepaban por los picachos para comer la verde yerba que sale de entre las grietas de la roca, sentada ella en el blando cesped que crece en el borde del lago, hilaba el cáñamo para sus lienzos, á usanza del pais, cantando al propio tiempo de los romances catalanes mas en bo¬ uno ga aun hoy día, en el cual se refiere como un príncipe joven, hermoso y arrogante yendo de ca¬ za, se enamoró de una bellísima zagala que junto á un arroyo apacentábalos pintados becerrillos de •SU padre v al fin casó con ella. Cantando estaba aquella estrofa que dice : En cadira d' or sentada Dormirà en brassos del Rey (1) cuando le cayó la husada dentro del aguá. Cogio, la pastora el hilo y tratando de sacarlo, notó que desde abajo tiraban, v por mas esfuerzos que na¬ cía no podía sacar el liuso. Temerosa de ronifierlo, allojó un poco y en el mismo momento oyó una voz como de inujer, que desde el fondo"de las aguas le dijo—por tres veces.—¿Hay mas?rr- (1) Estas y otras canciones populares, se han impreso enBarcelona junto con la nota para cantarlas con el titulo de Cansons de la Ierra. — 99 — Asombrada la pastora recogió su rebaño y se fué á su casa, donde relató lo que le había pasado. Sabedor un jóven aventurero de lo acaecido á la pastora, determinó ir á visitar el lago, echó en el aguala husada y al hacerle la pregunta, con¬ testó—« Quienes sois vosotros que desde estas profundidades me habíais, Somos, repuso la voz, las doncellas de estos contornos (|ue huyen¬ do de la ¡rerseciicion de los caímos en "este moros lago.» —¿Y qué queréis de mí? dijo el jóven,»— Que atravieses el estrecho sendero que hay al pié de este lago y llegues á inspeccionar la cueva que en frente verás.» El jóven retrocedió un paso al ver el inniinen- te peligro que había en complacer á las encanta¬ das doncellas. Y lo mismo hubiera hecho el mas atrevido guerrero. La continua humedad de la arcilla hacía muy probable que resbalara el pié que apenas puede contener aquel peligroso pasa- nizQ ele solo lo centímetros de ancho. Ñue.stro jó¬ ven vió (jue si erraba el paso, y era lo mas fᬠcil. ó iba á zambullirse en el pequetio lago, ó á despeñarse en el horrendo precipicio que tenía al otro lado, Su situación era comprometida y re¬ trocedió, sin que nadie mas se atraviese á desen¬ cantar á aquellqs criaturas, toda vez que un jó¬ ven tan arriesgado como el de que nos hemos ocupado no tuvo valor bastante para conseguirlo, á pesar de ser muy corto el estrecho sendero.» Tal es la relación fantástica que referirán al viajero todos los vecinos de Riells, quienes ense¬ ñan aun el gorch ó lago de las doncellas encanta¬ das, y la cueva del moro. Ro"r lo demás, ninguna otra cosa notable ofre- — ÍOO — cedicho pueblo, como no sea una inscripción en letrasde relieve al parecer griega que hay enci¬ ma de una de las ventanas de la casa de campo conocida por Mas de Reçjasol, de cuya cas? es oriundo por linea materna el autor de estas líneas. El terreno de Riells está todo cultivado, y lo fertiliza en su mayor parte el rio Tenés. Entre las varias producciones de las que se saca mucho producto, figuran en- primer lugar las cebollas que se venden en los pueblos de la montaña, lla¬ no de Vich y Granollers, y su semilla se envía á distintos puntos, y el yeso' conocido con el nom¬ bre de parrell que sirve para ennegrecer el vino, del que también se hace comercio. La industria consiste en tejidos de algodón y cáñamo, y algu¬ nos molinos harineros. Los honrados y laboriosos vecinos de esta co¬ marca cultivan con afanosa y preferente activi¬ dad la tierra. Sus cosechas son continuas y a a- riadas, porque saben reanimar la potencia' pro¬ ductora de los terrenos, con la oportuna rotación ó alternativa de cultivos, y con la conveniente profusion de fertilizadores abonos animales. No ignorando ni desdeñando el sabio consejo que dá \irgilio en el libro 1.° de sus Geórgides, cuidan de proceder cada dos ó tres años á una lenta y metódica combustion ó insineracion artificial de la tierra de sus campos, haciendo lo que se llama vulgarmente hormigueros (en el ]ms formigues.) — 101 — SAN mmi DEL FAY. Cuando el viajero se acercaá esta maravilla, ya no es un arroyo lo que encuentra, son mil: de todas partes nacen manantiales, fuentes, surtido¬ res : el agua rebosa, surge, brota : cada peñasco ofrece una cascada, y cada mata oculta una fuente. Al bajar de Riells, aparece con toda su poesía el valle de San Miguel, cerrado por montañas al¬ tas y (|uebradas, cuyos peñascos ocultan la gran cascada, lié aquí en que términos lo describe uno de nuestros poetas contemporáneos, y en verdad que no exagera. « Es verdaderamente, dice, una impresión imponderable laque causa San Miguel del Fay, cuando al revolver de un puñado gigan¬ tesco de peñas, se presenta á los ojos del viajero con toda su pasmosa belleza y todo su salvaje lujo. Tentado está al pronto ercaminante, á tomar aquella aparición por un sueño. En efecto, pare¬ ce increíble, que en aquellas desiertas soledades, que entre aquellas desnudas rocas, que al fin de- aquel camino pedregoso y abrasado, en el que cien veces resbalan los piés de las cabalgaduras, que tras de aquellas cortinas de sombríos é im¬ penetrables bosques que se dejan caer por las — i 02 — faldas de las colinas, como sueltas cabelleras de las montañas, parece increíble, repetimos, que. cual evocado por la varita mágica de un encan¬ tador, asome el oasis mas peregrino, el mas deli¬ cioso eljland. Todo es allí belleza, frescura, poesía. Las rocas lloran agua, las yerbas perlai, la na¬ turaleza extiende su bordada" vegetación por las cumbres, como si quisiera colgar una visto.sa mantilla de encajes de los hombros de cada mon¬ te : allí las grutas son palacios, las cascadas rios, las quebradas despeñaderos, los despeñaderos son abismos: allí las peñas son colinas, las coli¬ nas montañas, las montañas gradas de una esca¬ lera de titanes. En el fondo del paísage, como una tienda ára¬ be levantada en un desierto á orillas de un abis¬ mo y de un manantial, asoma la ermita velada por la transparente y nebulosa gasa de la casca¬ da, que en ancha cortina se precipita, adorno de la boca de la gruta y eternamente gruñendo con las rocas que la destrozan con sus puntas, eter¬ namente envía el Rossinyol los espumosos arroyos de sus lágrimas. Su murmullo monótono en" el fondo de la hondonada, su especie de dulce canto cuando se despeña por una pedregosa cuesta, su gemido de dolor cuando se estrella en las rocas, es quizá lo que le ha valido el poético nombre de Rossinyol (ruiseñor).» Pasadas las dos casas de la Pineda y la Made- 11a, últimas del término de Riells, preséntase á disputar el paso del viajero una pendiente colina de colorada roca, que hubiera hecho inaccesible la subida, si uno de los arcedianos de Gerona, á — 103 — quien pertenecía el Santuario antes de la desa¬ mortización, no hubiese mandado construir unas vueltas y revueltas á cal y canto que peianiten llegar hasta la cima. Colocado en el pequeño lla¬ no que liay en ella, y siguiendo el camino traza¬ do, se percibe el ruido acompasado de la gran ya cascada, que todavía se oculta en el ángulo iz¬ quierdo del fondo. Á la otra parte del rio se vé la ermita de San Martin, colocada encima del gran depósito de estalácticas llamado las Toscas, y á la mitad de la decoración del frente, digámoslo así, una casa labrada sobre la peña y recostada en peñascos de una masa gigantesca, al pié de la cual despeña el torrente con impetuosa furia. se Esta casa es la hospedería del Santuario. El tor¬ rente es el Rossinyol. De ambos nos ocuparemos al visitarlos. Sin embargo, como desde el camino se descubre mejor sus saltos, debemos decir que estos son en número de tres, cada uno de los cua¬ les mide de SO á 60 varas ( 42 á 50 metros. ) Al dar la última revuelta el camino, aparece a unas 200 varas del salto del Rossinyol en el ángu¬ lo de enfrente, la gran cascada que saltando de una estraordinaria elevación, se divide en varias cintas de plata que van á parar al rio. Es un es¬ pectáculo verdaderamente encantador, contem¬ plarlo desde la lila de álamos que preceden á la entrada del Santuario. Cualquier descripción que hiciésemos sería pálida ante la realidad. Solo la vista puede apreciar debidamente aquella mara¬ villa natural. Impresionado por aquel imponente aspecto de la naturaleza, hállase la primera puer¬ ta abovedada v coronada con la estatua del Santo Arcángel, en Ía que hay una grande aldaba, cu- — 104 — yo ruido repetido por las enormes peñas inclina¬ das que hay á mano derecha, parece sofocado poc el atronador de las cascadas. Una cuerda que cae de la ladronera (|ue hay encima de la puerta, á la usanza de los castillos de la edad media, co¬ munica con una campana de aviso. Á su metálica voz, ya no sale á abrir como en - ]o;Í — tiera[)OS antiguos un monge venerable y pausado, ([ue daba à atjuel poético retiro un aspecto grave y inagestuoEO. Esta puerta dá á un terraplén ó patio, con va¬ rias fuentecitas, que domina el abismo, y al fren¬ te se presenta la hospedería, á la que se entra por una especie de zaguan, cuyas paredes están cubiertas hasta el techo de inscripciones y leyen¬ das en todos los idiomas, y de nombres de todas las clases y categorías. Preséntase frente á la puerta una escalera recta, que conduce á las ha¬ bitaciones superiores. Esta escalera no tiene es¬ tribo en la parte superior, y su trabajóos admira¬ ble, y por lo mismo de mérito raro y singular. Di- cese que varios arquitectos, á quienes ha llamado la atención su estructura, han pedido diferente's veces permiso de derrihar esta escalera, con el objeto de averiguar el secreto de su construcción, pero ha sido siempre negado por temor de que una vez derruida, acaso no conseguirían volver¬ la á levantar en la misma forma y modo como se halla. Por debajo de la citada escalera se pasa á una espaciosa sala que sirve de comedor, la cual re¬ cibe 1^ luz por una gran ventana, que está junto al precipicio. Esta ventana se halla cortada por dos atrevidasy graciosas columnitas,y desde ella se descubre el panorama mas encantador. Por lo que toca al abismo, que debajo de la misma se abre, apenas puede mirarse. Es fascinador y dá vértigo. Sentado en uno de los poyos que hay á ambos lados de la ventana, á usanza de las de la edad media, y contemplando á sus piés el rio, que cor- — iOC — re nuirniiirando entre dos cordilleras de nionta-^ ñas, las cuales desde el borde mismo del agua hasta la cima están cultivadas, y cuyos repechos de tierra águisa de escalinata, cubiertos de trigo y viñedos que crecen á la sombra de los álamos y de los olivos, dan una prueba del carácter in¬ dustrioso de sus habitantes, puede el viajero re¬ cordar su antigua historia. Esta maravilla de la naturaleza, digna de la atención del ^dajero, era ya conocida de los ro¬ manos con el nombre de Speculum mirabile, espe¬ jo admirable, debido á la reflejante tela de agua que forma la cascada. Mas tarde, dicen que fué palacio ó quinta de los condes de Barcelona. El origen y fundación de este santuario proviene de haberse encontrado en aquel sitio una imágen de unos cuarenta centímetros de alto que representa el Santo Arcángel, que se conserva y venera en el pequeño altar mayor del templo. La invención de la imágen se supone ser antiquísima, y haber dado motivo para que se erigiese allí un monas- tero que el señor Madoz dice ser de monjas beni¬ tas del mismo instituto que el de San Pedro de las Fuellas de Barcelona, las cuales, según dicho ercritor, permanecieron allí mucho tiempo, basta que la experiencia hizo ver que no era propia para religiosas aquella mansion solitaria y peli¬ grosa. Ya no quedan mas que algunos vestigios ¡ del antiguo monasterio, los cuales han dado sin duda apoyo á la creencia de los que suponen que allí existía un palacio de los condes de Barcelona. Otros, y entre ellos el P. Villanueva en su Viaje literario á las iglesias de España, cree que el mó- iiasterio fué de monges de San Víctor, conforme — J07 — Veremos al tratar de las lápidas de la iglesia. Desde la hospedería, se atraviesa una especie de plazuela cobijada por una gran roca, la cual está rodeada de un número respetable de firmas, en cuyas paredes parece que todos los viajeros se ban dado la consigna de escribir, su nombre al despedirse, formando como una escogida colec¬ ción de autógrafos de personas ilustres, medio borrados algunos por el tiempo, y tapados otras por nuevas firmas. En el centro de este delicioso sitio, bay una pintoresca fuente con asientos na¬ turales que convidan á tomar algun refrigerio, contemplando como el agua se despeña bácia el rio. Bajando algunos escalones, y en una especie de galería abierta en la misma roca, en cuyos ar¬ cos bay las campanas del Santuario, se baila á mano derecba una tosca puerta bizantina, del si¬ glo aI, con un grosero arco de plena cimbra so¬ bre dos informes colunas sin base ni collarin, la cual dá entrada á la humilde y pequeña iglesia, admirablemente situada, por servirla toda ente¬ ra de techo una roca, por encima de la cual pasa el Rossinyol, despeñándose en su primer salto à una especie de vasta concha, á la cual se i)uede pasar saliendo por la boca de una húmeda cueva, en la cual, según la tradición, estaba escondida, como queda dicho, la imágcn del Santo .\rcángel que allí se venera. 1.a iglesia comunica con esta cueva por medio de una escalera que bayá mano derecba de la puerta de enfrada. Desde la boca de la caverna, debajo.de la capilla, en el hueco de la roca no se oye mas ruido que el rumor del torrente retumbando en aquellas profundidades, — 108 — y todo el paísage se vé á través de las nubes de polvorienta espuma, (|ue levanta la cascada al estrellarse l'uriosa contra el rellano, para de allí bajar á i'orniar vistosos juegos entre las peñas ¡)0r las ctiales se dcrrunii)a. Forma el presbiterio de la iglesia un pe(|ueño ábside, cuyas góticas bü\edas sostienen algunas colunas, por entre las cuales la luz de aluera pe¬ netra á las sagradas aras. El retablo principal co¬ locado en el centro de esta capilla, es de madera dorada, y no ofrece mas particularidad (|ue la de ])oderse celebrar en él á un mismo tiempo cuatro misas, sin embargo de no estar encendidas mas (|uc cuatro velas, teniendo dos cada sacerdote. Sobre esto hay en la comarca un enigma que las madres proponen á los niños para que lo adivi¬ nen. À ambos lados de este presbiterio, que se baila cerrado por una verja de madera, y en las pequeñas na\ es laterales se ven dos altarcicos, en uno de los cuales se conserva una antigua imagen de alabastro (pie representa á la Santísima yírgen. Esta iglesia, que mas bien podríamos llamar catacumba, labrada el hueco del monte, me¬ en lancólica y solitaria como una de las antiguas criptas, donde en medio del silencio de la noche resonaba misteriosa y fructífera la palabra de los mártires cristianos, se halla en el confín de las diócesis de Harcelona y de Yicb, y era patronato del arcedianato de Gerona. Acerca de la antigüedad de este Santuario, di¬ ce el P. Villanueva que halló en él varios docu¬ mentos que acreditan la existencia de esta cueva- iglesia desde el siglo X; entre ellos la donación que el conde de Barcelona Raimundo Borrell con — 109 — su luuger Ermesintla hicieron á Gombaido de la cueva de San Miguel, III idus jmii anno 1 qui cœ- fit regnare Ratbertus Rex, filio Ugoni Régi, qui ■pridem fuit Dux, c|ue corresponde ai año 997. li.s- ta escritura escribió Martino (Vet. Script, tom. /, col. 3o3.) Dicho Gombaido hizo despucs cesión de esta cueva con todas sus pertenencias á ios mon¬ jes de San Víctor de Marsella, para que institu¬ yesen allí un monasterio. Fué esto en ios idus de octubre' año XII del rey Enrique y de Cristo 1013. (F. Mart. foc. laud. col. áOO.) fin esta es¬ critura se apellida Gombaldo de Castro Bisaure, y su muger, ya difunta, Guisla, con una bija de Igual nombre, quetambién suscribe por este mismo tiempo, es á saber, en 20 de .\bril del año XIII del mismo rey Enrique. El conde Ramon Berenguer I con su muger Isabel vendieron k dicho Gombaldo, á quien ape¬ llida Ermemiro, el alodio S. Michaelm de Fallió por precio de 300 sueldos valentes decern imcias auri. Cuatro años antes, en 1039, suena ya aquí el monasterio, á quien se vendieron unas Viñas. De¬ bieron ser estos sus principios, pero estaba ya for¬ mado en lOiü, cuando el obispo Guislaberto de Barcelona le cedió los diezmos de la parroquia inmediata de San Vicente de Riells, en prenda de las diez uncías auri boni de Ispania pe"' XY un¬ cías auri legitime pensatas, que le prestó el mo¬ nasterio para los gastos de la fabrica de la cate¬ dral de Barcelona (id. ib. col. 109.) En 1113 /X/ca/. april., anno Vregni Regis Ludo- vici, vendieron Enmengardis Pedro Domine Prio- ris S. Michaelis Fallensis et alii congregationi fra- tres el alodio de San Vicente de Riélls. No sé has- — JíO — ta que tiempo, dice el señor Villanueva, duró este monasterio, del cual acaso serán vestigios los que permanecen pegados á una roca desgajada. íVl mismo monasterio debe pertenecer una ins¬ cripción,que existe al pié de un escudo de ar¬ mas, en cuyo centro hay dos lobos, y se halla co-^ locado en la pared lateral de la. última capilla que bay ájos piés de la iglesia, el cual dice ; HlO lACET FRATRER AN «REAS. DE ARRICV. J1 ONICES. FIAS DOM, RflfiO VOS ORETIS PRO EO Entre esta capilla y la que dá frente á la puer-, ta, bay una lápida de mármol negro, (|ue omiti¬ das las contracciones dice así : hlC. ^YIELME IACES PARIS ALTER ET ALTER AQEILLES NON IMPAR SPECIE NON PRORTfATE -MINOR TE TEA NORlLiTAS PRORITAS TEA GLORIA FORMA INVIDIOSA TEOS SESTELIT ANTE DIES G. (evgo) DEC. (dccet) TEMVIO PIA SOLVERE VOTA SEPELIO 0 JVVENES ÛEORVM GLORIA LAESÛVE FV( Esta inscripción, que se supone hallada en 1790, hace referencia al conde Guillermo Beren¬ guer, hijo de Berenguer Ramon I e| Cnrvo, her¬ mano del célebre Ramon Berenguer I el Viejo, al cual cedió.el condado de Ausona (Yich) que le égara su padre, y despues de haber dado al mun- iiî — do pruebas repetidas del valor de su brazo en las guerras contra los moros, á que asistió con su hermano el conde de Barcelona, arrimó la lanza y colgó la espada para retirarse á estas soledades, donde acabó sus dias. El primero de ios condes de Barcelona gobernó desde 23 de Febrero de 1017, á 26 de Mayo de 1033, y el segundo, ó sea. Berenguer el Viejo, desde dicho dia hasta el 27 de Mayo de 1076. Este Berenguer el viejo, fué el que levantó la catedral de Barcelona. Cuanto hemos dicho acerca de Guiderino Be¬ renguer, está sacado del opúsculo que en 1830 escribió el incansable anticuario D.Jaime Ripoll, yde Los condes vindicados del señor Bofarull, to¬ mo primero, pág, 243; y como ambos prueban el retiro del hermano de D. Ramon Berenguer I el Viejo, no hemos vacilado en presentarlo con toda la seguridad histórica, aunque, como todo lo de aquellos tiempos, no pasase de una muy profunda probabilidad. También dice el P. Villanueva, que anda suel¬ ta por la iglesia una ara de mármol consagrada con las firmas varias y sin orden de todos los clé¬ rigos que residían en ella, según la costumbre de los tiempos antiguos. Los pocos nombres que se han podido leer, son los siguientes: Johannes, Ga- Undus, Reeasindus, Armemirus, Daniel, Levita, Be- llom, prœsbiter, y Brunsus sacerdos. Está muy mal tratada. " Cuando el P. Villanueva visitó este Santuario a principios del siglo actual, dice que había entre oteas alhajas, una patena de esmalte y fondo en el centro caída eri la orilla, una cruz alta con las figuras de Cristo y evangelistas, representados es- — JIM¬ IOS al otro animales piofélicos, á (|iic lado por los acompañaban los letreros respectivos góticos, los cuales con pésimas y horri¬ las figuras, que eran bles, denotaban bastante antigüedad. Había tam¬ bién dentro de una cajila unos pañilosque se creía eran de Nuestro Redentor .lesucrislo, pero lo mas pi'obable es que fuesen los lienzos donde se en¬ volvían las reliquias que se coloraban debajo del altar mayor. Acaso este lienzo, dice el P. Villa- nueva, sirvió para envolver las formas consagra¬ das, que también .solían depositarse en las aras, como en Barcelona en el aliar de San Márcos. Es¬ taba depositado todo dentro de un cofrecito de metal con esmaltes antiguo, del que se tiene esta tradición. (1). Actualmente hay en el altar varias reliquias con sus respectivos auténticos, y enlre ellas el cráneo de San Faustino. Nada mas de particular ofrece esta iglesia que tiene 18 metros de largo comprendido el preslvi- terio, y 14 de ancho contando el hueco de las ca¬ pillas laterales, y unos 16 palmos (8 metros) de elevación algo desigual á cansa de las prominen¬ cias de la roca, que le sirve de bóveda. Á la en¬ trada de la iglesia hay una losa en la que se lee esta inscripción: Sepvltviu peu los sacerdots de esta casa 097; el número 1 está borrado. Los pequeños ex-votos, que hay en el banco de la lestera de la iglesia, uno de dios hace refe¬ rencia al señor conde de Torresecas de Zaragoza, (!) Esta cru7. y cofrecito se conservan actualmente en la iglesia de Riells, y á instancias del autor de esta Guia han figurado en la Exposición retrospectiva de Barcelona. il3 — — quien al subir en 17 de Setiembre de 1798 la cuesta del Santuario, cayó con su caballería por un despeñadero; pero una roca saliente que halló al paso, le detuvo en su caída. El caballo se hun¬ dió en el abismo; el conde fué sacado de allí sin lesion alguna. Otro ex-vOto hace referencia á un hecho anᬠlogo acaecido en Junio de 1800 al D. Miguel Cubells, el cual magistrado junto con la cabalga¬ dura fueron rodando un gran trecho por la cues¬ ta. El caballo salió con una pierna rota, y el ma¬ gistrado sin daño alguno. En otro tiempo y en virtud de bula pontificia, el Priorato de Saii Miguel del Fay estaba unido al a'cedianato mayor de Gerona, y era depen¬ diente de aquella dignidad el sacerdote daba de este recinto. Como que cui¬ propiedad particular, jamás ha producido otro beneficio al público el poder bailar una que regular hospedería. El cuida¬ do, pues, de la iglesia debería correr á un eclesiástico nombrado cargo de por el diocesano v re¬ tribuido por el gobierno que, ocupando la habita¬ ción del antiguo representante del arcediano de Gerona, al paso que podría ausiliar á las parro¬ quias vecinas, debería tener á su cargo la conser vacion de la iglesia. Así no sucedería lo que aho¬ ra á los viajeros que visitan aquella maravilla en los días festivos, que con el precepto de se ven privados de cumplir oir misa. De seguro que en¬ tonces la capilla no carecería de ornamentos para la celebración de los Divinos oficios, como le su¬ cedió pocos años atrás al limo, señor Yich que no pudo celebrarla. Obispo de Al salir de la iglesia vuelve á aparecer la cas- 8 — 114 — cada áeRossinyol, cuyas aguas \ienen do la parte de Centellas, forma la peña una especie de cor¬ redor que dá sobre el rellano, y conduce á la ya descrita cascada principal. Antes de llegar á ella,, hay que atravesar una puerta cuyas llavesguar- da"el encargado del Santuario, quien las propor¬ ciona con un guia para acompañar al viajero á ver la gran cascada y las cuevas de las toscas. De¬ jando á mano derecha, pues á la izquierda hay el precipicio, varios juegos de agua y un pequeño estanque formado en una cueva, se penetra en un húmedo corredor, donde el agua va rociando lentamente el suelo. Por encima de ella rueda in¬ cesantemente la voz atronadora del torrente que conmueve aquellas cavidades. Solo viéndolo, es como puede concebirse cuan admirable es la na¬ turaleza en las incrustaciones que allí se forman; cuan magnilicos aquellos canalones pintados de diversos colores. En esta misteriosa gruta, el agua ha ido trabajando la peña gota á gota, las yerbas y matas se han petrilicado guardando los mismos bordados y caprichos, por manera que el encar¬ gado del Santuario pone allí ramas de árboles, pedazos de madera, liguritas de barro y otros ob¬ jetos de varias materias, y en muy breve tiempo se cubren de una costra de piedra que toma per¬ fectamente la misma figura del objeto petrificado, y que solo es una mera incrustación, pudiendo él objeto servir de adorno en los gabinetes de his¬ toria natural. La costra está formada de piedras calcáreas lenticulares en perfecta descomposi¬ ción, siendo estraordinaria la brevedad con que se incrustan los cuerpos que se exponen á la ac¬ ción del agua. Experimento es este muy cu- — 115 — rioso, que parece dar nueva materia á los objetosj sin por esto variar la forma. Es cierto que al prin* cipio la costra delgada semejante ai mortero ó es argamasa, aunque algo mas fina y sólida, y pue¬ de desmenuzarse entre los dedos; pero luego to¬ ma tal consistencia que se hace una piedra cali¬ za, fuerte y tenaz, que conserva constantemente la figura que ha tomado, consumiendo el cuerpo ó sustancia que le sirvió de molde, si esta es de naturaleza vegetal. Una piedra harroqueña ó de cualquier otra especie, expuesta á las aguas de las fuentes de que tratamos, se cubre con una prontitud maravillosa de una capa blanca de ma¬ teria caliza. Como prueba convincente de la breve¬ dad con que se hacen estas incrustaciones, pue¬ de citarse que una rama de árbol se petrifica en¬ teramente antes que sus hojas pierdan el verdor que tenian al exponerla á la acción del agua. Asi es como el custodio de San ha hallado Miguel del Fay un medio de hacer una pequeña y se¬ gura especulación con dichos objetos. Deja en es¬ ta cascada varios útiles de barro, de vidrio, etc., como vasos, cántaros, figuritas, y cuando está petrificado, lo vende á muy buen precio á los via¬ jeros, que lo llevan á sus casas como recuerdo de la espedicion. Pasadas las incrastaciones, llega el viajero al punto mas magestuoso de la maravilla. Forma la l montaña una gran concavidad con una de balcon, al cual püede especia uno asomarse para con¬ templar desde su rústico antepecho el rellano donde en considerable y compacta masa salta con tanta furia el agua de la cascada, que hace retro¬ ceder horrorizado al que por primera vez la visi- — ]i6 — ta. Solamente el que ha permanecido debajo de la derrumba el torrente, peña, desde la cual se podrá formarse idea de este ruido horrible, que confunde las voces humanas, que impone silencio á todos los acçntos de la naturaleza para conmo¬ ver con los suyos este vasto espacio. La peña está enteramente vaciada, y el viajero puede perma¬ necer sin peligro detrás de la cascada, que yá descendiendo á sus ojos como un inmenso corti¬ naje. No se concibe como aquella bóveda filtrada por el agua que brota en algunos puntos, lia resistido durante tantos siglos al paso del torrente, sin ce¬ der á su peso. Las aguas sacuden con furia las piedras del primer rellano, estréllanse contra ellas, y levantan al aire nubes de elevada espu¬ ma. Apenas puede medirse con la sonda la pro¬ fundidad del boyo, que durante tantos siglos, el ' agua ha abierto en la roca. En un dia sereno, nótase el mas hermoso fenómeno. Á un lado de la cascada .se despliega un embelesador arco iris, formado por las mas imperceptibles partículas de la espuma al descomponer los rayos del sol. El torrente que allí se despeña, viene de los montes de Castelltersol, al pié del castillo que dá nombre á la villa que dista de la cascada unas 3 leguas. En el fondo del precipicio une sus aguas | con las del Rossinyol para marchar unidas con el nombre de Tenes a conlluir en el Resós, despues de haber fertilizado los terrenos de Riells, Rigas, Santa Eulalia de Ronsana, Llissá, Parets y Mont¬ meló. Al estremo del corredor de la cascada hay una puerta baja empotrada en la roca, y saliendo por | — HI — ella, se encuentra sendero que, costeando cl un abismo, conduce à las toscas y ermita de'San Martin. Pintoresco y atrevido es el sendero que debe seguirse, donde límpidos riacbuelos brotan agua por todas partes, formando estanques y arroyos, que juguetones van saltando en pequeñas casca- ditas hasta el fondo del torrente. Despues de ha¬ ber andado como un cuarto de hora escaso, llé¬ gase al pié de una ermita que, casi podríamos decir, tiene por cimiento el abismo. Al pié de es^ ta ermita abierta en la roca está la primera gru¬ ta, cuya boca sumamente baja y estrecha diríase que la naturaleza la ha construido á propósito, para que nadie, aun cqando sea el mayor poten¬ tado de la tierra, pueda penetrar por ella con la frente erguida y altanera. Tiene la gruta cuatro ó cinco divisiones. La impresión que causa no puede espresarse. Cuan¬ tos caprichos puede el arte concenir, cuantos ca¬ lados puede el artista idear, todo está allí confun¬ dido, reunido, aglomerado bajo aquellas bóvedas, todo está allí en aquellos palacios de estalactitas, en aquellos arábigos salones, en aquellas poéticas masas de granito, en aquálos follajes de filigra¬ na, en aquellos encajes y llorituras de piedra. Esta gruta se presenta como rica galería; sus delicadas labores, sus preciosas molduras, sus es¬ beltos pilares parecen momentáneamente obra de la mas rica, de la mas espiritual de todas las ar¬ quitecturas, la arquitectura de la naturaleza, la arquitectura de Dios; y sin embargo, aquellas es¬ talactitas no deben su origen al genio gótico, si¬ no á la naturaleza misma. Las cavernas sajonas. ^ 118 — (lice escritor de nuestro siglo, las cuevas bi¬ un zantinas y lombardas abren sus negros senos, tristes y melancólicos, como triste y melancólica es la naturaleza del norte. La que nos ocupa, re¬ cibe por varias aberturas practicadas en la roca, una luz poética que dá un baño de rosa á su re¬ cinto, mientras que á veces un dorado rayo del sol, introduciéndose furtivo en aquellos caprichos de piedra, hace chispear las paredes como si es¬ tuviesen vestidastapias de diamantes. Gran con número de nombres hay escritos en la gruta, cu- va última division ó estancia dá salida á un rella¬ no èn forma de mirador. Para salir de ellas, es preciso desandar lo andado, volverse á internar en la gruta, y pasar por la puerta baja, por donde se entró. \ Encima de esta cueva hay, como queda dicho, la ermita de San Martin, que no es mas que una simple capilla bizantina sin adornos de ninguna clase, con un altar consagrado á San Martin que está representado en un cuadro pintado al óleo de no escaso mérito, cuyo asunto es el Santo en el acto de partir su capa con el pobre. Djcese, que esta capilla fué la primera iglesia cristiana que se abrió al culto católico en aquellaconjarpa, (lespues de la expulsion de los árabes. Lnos veinte años atrás, despues de haber visi¬ tado las toscas y ermita de San Martin, á ctiya parte opuesta hay el depósito de toscas, del qne se extraen las qué se envían á las cascadas de Ip^ jarilines, quedaba visitado todo cuanto era dahíe admirar en San Miguel del Fay; empero desde 18.Í7, es preciso detenerse un rato mas para ad.7 mirar las grutas últimamente descubiertas. — 119 — No hace muchos aûos que para visitar las cue¬ vas de que vamos á ocuparnos, era preciso bajar ai rió, vadear el Rossinyol y trepar por la escar¬ pada montaña que cierra el Yallés, cuyo camino era horriblemente peligroso. Llegábaseá la gruta agarrándose á las rocas y balanceando el cuerpo por encima el precipicio. Hoy, gracias á una rús¬ tica escalera, que desde el paso que conduce á la cascada, se ha colocado hasta el rellano del boquete de las cuevas, baja cómodamente á se ellas, pues se encuentran junto á la cascada y á un tiro de piedra del Santuario. Mirado el antiguo camino, en el que se empleaban unos tres cuar¬ tos de hora, parece imposible que persona huma¬ na hubiese nunca trepado por aquellos despeña¬ deros. Aun cuando en el interior de la caverna hay algunos faroles, conviene ir provisto de antor¬ chas, pues la humedad, que hace resbaladizo el pi.so, y su desigualdad, podría dar lugar á funes¬ tas caídas. El interior de estas grutas sin ser muy espacioso, es de maravilloso efecto. Por todas parles se presentan portentos imposibles de des¬ cribir. No son como en las toscas de San Martin estalactitas de color rogizo; son extensos cortina¬ jes, como dice un escritor moderno, de todos co¬ lores, entre los que domina el del mármol ceni¬ ciento. À la maneradeuna graciosa lluvia, cae el agua por todas partes, cuyas perlas, al ser heri¬ das por los rayos de luz dé las antorchas, produ¬ cen un mágico efecto. Esta, refleja admirable¬ mente en aquellos mármoles tan puros, en aque¬ llos jaspes tan preciosos, en aquellos intercolu¬ mnios tan severos, en aquellos pilares tan esbel- — 120 — tos y tan graciosos. Es preciso investigar todos los rincones de aquel subterráneo palacio, subir en todos los antepecbos que se presentan hasta llegar al fondo, para formarse una idea de esta pintoresca gruta. Sin embargo, debe irse con mucho cuidado en la exploración; pues entre una masa compacta de tinieblas, quehace retroceder la luz de mu¬ no chas antorchas reunidas, se siente mejor, que se vé, un gran lago por debajo de bóvedas maravi¬ llosas, si se juzga por las chispas lejanas que el resplandor de las luces hace brotar en aquella os¬ curidad, cual brillantes estrellas que en una no¬ che serena aparecen en el íirmaraento. Sería ne¬ cesario un diminuto bote para atravesar el peque¬ ño lago, y quizás se descubrirían nuevos porten¬ tos de la naturaleza en aquellos subterráneos. El reflej o de las antorchas en las bóvedas y en la misma lámina del lago, dá de lleno en las" aguas brillantes y movibles; y las gotas de agua suspen¬ didas en grupo de las de puntas aquellos corti¬ najes de mármol, chispeando como una borla de diamantes, producen la ilusión nñis comjileta, que ni el pincel puede representar, ni la pluma puede describir. ílay en aquella gruta, dice uno de susadmiradores, "toda la poesía de un poema aleman, quien la apropia la espresion de un poe¬ ta ante una cosa parecida, diciendo que es una gran sinfonía de piedra. Al salir de aquel pintoresco sitio, se regresa al Santuario; y junto á la hospedería, ó mejor junto ii la puerta de entrada, encuéntrase una subida que conduce á una obra prodigiosa, nó de la na¬ turaleza, sinó del arte. Es la abertui'a de una . - I2i - gran peña liecha para (jue pudiesen coinünirar con la parte alta de la montaña los pueblos del valle, sin necesidad de tener que hacer los largos rodeos, que de otro modo debieran darse. Un escudo de armas y una inscripción algo gastada(|ue b;r\' en el dintel de la puerta, cuyos montantes lo forman la misma peña, en la que antiguamente habia una verja de hierro, indican que aquella importantisima mejora es debida á uno de los arcedianos de la catedral de Gerona, á cuya dignidad iba unido el Priorato de San Mi¬ guel" del Fay. El escudó, en forma de corazón, está coronado por un sombrero de prelado, con tres borlas en cada cordon, como lo usan los abades mitrados. £1 escudo tiene por armas una mano con un ma¬ nojo de espigas. Al uno y otro lado hay esta ins¬ cripción medio borrada." Izquierdo. Derecha. EXITUS SDOS HYJVS • SAN lUISJOPHS PUJOLAR 17 90 Ifieronimus Macjisler Mauri Sculpt. Barcínone En la otra cara de dicho lintel, hay esta inscrip¬ ción : DüKANTE BENEPLACITO AltCIIIDLACONI MINORIS SEDIS GERUNDEN DOMIM MEI SUM AI'ERTUM líiOZ. Pasando por esta abertura de la peña que sir¬ ve de límite entre las diócesis de Barcelona y Yich, se llega hasta las riberas superiores del Rossinyol, que se atraviesa por un pequeño ptien- — 122 — te de piedra, y siguiendo por encima del Sanlua-^ rio, se va á encontrar el rio Tenés, que corre por un delicioso vaíle, en el cual, y en una estension de cerca de dos leguas, hay algunos molinos, que aprovechan las varias cascadas que en distintos parajes se presentan. Es un paseo sumamente Una ameno. vez perdido de vista el horroroso preT cipicio, que desde la cortada r.oca se descubre, mientras el viajero tiene debajo de sus plantas la cascada y el Santuario, se entra por un hermoso y Irondoso' ^ alle por el cual serpentea la riera antes de despeñarse por la cascada de San Miguel del Fay. Al poco rato, el rio interrumpe el camino > es preciso vadearlo para llegar á una pintoresca casita que hay á ja orilla opuesta, denominada niolino del Fav\ Por enfrenté mismo de su puerta hay que pa-r sar, y subiendo por unas revueltas en zig-zag, se va ganando la altura de Sant Quirse de Safaja. A la media hora ó poco mas de estar pietido el via¬ jero en un ameno hosque de pipos y encinas, des¬ cubre, como abierto á sus pfés, un profundo va¬ lle provisto de una herpiosa vegetación. Entre el \ erdor de' los árboles se descubre la riera que va saltando de cascada en cascada, murmurando sus aguas al estrellarse entrp jas rocas. El horizonte que desde allí se descubre es sumamente limita¬ do, mas se ensancha al llegar á las Torres de Sant Quirse, magnífica casa solariega sita en un pe¬ queño llano muy bien cultivado rodeado de monta¬ ñas. Esta casa pertenece al término municipal de S.vnt Qüirse de Safaja.—Edificada sobre upas rocas cortadas verticalmente se ha|la esta reducid 123 — da población, entre cuyas modestísimas casas des¬ cuella la iglesia parroquial robusto cam¬ con un panario. Al rededor de este pueblo se vé la. labo¬ riosa mano del agricultor catalán, pues aprove¬ chando todos los recodos que deja el rio, cultiva toda clase de producciones. Al poco rato de haber dejado Sant Quirse, se encuentra la carretera de Moyá. Una vez en ella, puede el viajero visitar la inmediata villa de Cas- telltersol, por donde pasan los coches que hacen el servicio entre Mollet y Moyá, ó dirigirse á Sant Feliu de Codinas y tomar asiento en el que desde esta última población se dirige á Caldas. Desde San Miguel del Fay, siguiendo el curso del Tenés, se llega á Granóiíers,. que dista poco mas de 3 leguas de dicho Santuario. El camino es sumamente pintoresco, y se pueden visitar de paso las poblaciones de Santa Flulalia de Ronsa- na y Llissá. Antes de llegar á Granollers, se en¬ cuentra en una eminencia, que domina una gran parte del Vallés, la ermita de Nuestra Señora de Belulla. De Granollers salen cinco ó seis trenes diarios para Barcelona. Los precios son los siguientes ; 11 reales en 1.'—8 reales 80 cént. en 2." y G rea- j,es 60 cént. en 3." FIN, írvoïOE. Pá;^-. Prólogo 3 Introducción o Itinerario para Caldas de Montbuy ... 11 Moneada 12 Mollet 1í Santa Perpetua de Moguda 16 Santiga ó Santa María la Antiga ... 18 Palausolitar 1!) Plegamans 20 C.\l1)as de Moîstdoy 22 La iglesia parroquial . 31 El agua caliente : fuente del Leon ... 39 Establecimientos de baños y hospedaje oO Higiene del bañista o-I Baños militares 61 Hospital y capilla de Santa Susana . . » Baño romano 62 ■Xolicias generales de la población . . . 63 Casinos, teatros y diversiones varias . . 61 El Remedio ... ; Alrededores de Caldas.— Escursiones de los bañistas 67 La torre roja 72 Sentmanat . •. 75 Castillo de Ganta ó Castellet .... » Palaudarias 80 Castillo de Montbuy » Sant Feliu de Codinas ...... 82 De Caldas á San Miguel del Fay ... 86 Rigas 89 Riells 91 San Miguel del Fay ....... 101 Sant Quirse de Safaja 122 REGLAüIENTO ORGÁNICO para los estoblecvmmttos be agncts minerales. Capitulo I. • De la dependencia, inspección y dirección de los establecimientos de aguas minerales. Artículo 1.° Los establecimientos de aguas minerales de la Peninsula é islas adyacentes des¬ tinados á la curación de cualquiera enfermedad, dependerán de! ministerio de la Gobernación. En todos ellos es obligatoria la observancia de lo que se dispone en este reglamento; y la Dirección ge¬ neral de Beneficencia y Sanidad será la inmedia¬ tamente encargada de hacerlo cumplir. Art. 2.° El Gobierno dispondrá, cuando lo es¬ time conveniente, que se giren visitas á los esta¬ blecimientos de aguas minerales, para investigar el estado en que se encuentran y si las disposi¬ ciones de este reglamento son exactamente cum¬ plidas. Art. 3.° A cargo de los Gobernadores de las j)rovincias estarán la vigilancia y protección de ios establecimientos comprendiáos en cada una de ellas, inspeccionándolos por si ó por delegado cuando lo estimen conveniente. Art. i.° Los Gobernadores en sus respectivas provincias adoptarán preventivamente las medi¬ das necesarias para cumplir con los deberes que - 3 — se les imponeel artículo anterior, y así dichas en Autoridades como los Alcaldes en los términos de su jurisdicción, adoptarán igualmente las dis¬ posiciones oportunas para hacer eficaz la protección que exijan los enfermos especial ran á los que concur¬ establecimientos balnearios. Art. B.° En cada uno de estos establecimien¬ tos habrá un Médico-director, que será el Jefe inmediato del mismo en lo concerniente á su buen orden y gobierno, ejerciendo las funciones que por este cargo le correspondan denes de la Dirección bajo las ór¬ general de beneficencia v Sanidad. Art. 6.° No obstante lo culo anterior, todos los dispuesto en el artí¬ tén habilitados Médicos-cirujanos que es¬ para ejercer su profesión podrán visitar en los establecimientos balnearios á los enfermos que quieran valerse de su asistencia fa¬ cultativa, y propinarles el uso de las aguas en la forma que crean conveniente, pero sin inmiscuir¬ se en las atribuciones que por este reglamento se confieren á los Médicos-directores. Art. 7.°Serán cuerpos consultivos del Go¬ bierno en lo relativo á las aguas minerales : 1.° El Real Consejo de Sanidad en los asun¬ tos médico administrativos. 2.° La Real Academia de Medicina de Madrid en los de carácter puramente científico. Art. 8.° Por una comisión permanente que habrá en dicha Real .\cademia se hacer ó rectificar el análisis de todasprocederá las aguas á minerales. Los gastos consiguientes y los honora¬ rios que la misma .Lcademia fije y sean aproba¬ dos por el Ministerio de la Gobernación, serán _ 4 — satisfechos por los propietarios de los estableci¬ mientos respectivos. Art. 9.° La comisión podrá pedir á los Médi¬ cos-directores de las aguas minerales y á los sub¬ delegados de medicina los informes verbales ó por escrito que juzgue necesarios para el mejor resultado del trabajo que se le confia por el artí¬ culo anterior. Art. 10. Cuando la Real Academia baya be- cbo el análisis de todas las aguas minerales y examinado los datos é informes recibidos de los Médicos-directores y subdelegados de medicina, redactará y publicará, prèvia aprobación de la Dirección "general de Beneficencia y Sanidad, una Memoria esplicando el resultado de dicho análisis, la acción terapéutica mas comprobada enlos respectivos manantiales y el modo mas provechoso de usar sus aguas. Art. 11. La Real Academia hará trabajos iguales á los que se indican en el artículo ante¬ rior, cuando se autorice la apertura de estableci¬ mientos de aguas minerales que no estén com¬ prendidos en la Memoria ó Memorias que ante¬ riormente hubiese publicado. Capitulo lí. De la declaración de utilidad pública de los establecimientos de a^ruas minerales, y de la autorización (¡ue necesitan. Art. 12. No podrá abrirse al público en lo sucesivo ningún establecimiento de aguas mine¬ rales con destino á la curación de enfermedades, sin que preceda la correspondiente autorización del Ministerio de la Gobernación del reino. Esta autorización lleva consigo la declaración de utili¬ dad pública del establecimiento. Alt. 13. Para obtener la autorización y de¬ claración citadas, se instruirá ante el Gobernador de la provincia en donde se hallen las aguas un espediente en esta forma ; k la instancia en papel sellado, en laque cons¬ tará el nombre, apellido y domicilio del propie¬ tario de las aguas, deberá acompañarse : 1.° Un plano por duplicado, en la escala de 1 por oOO, del terreno que se juzgue necesario para la instalación de todas las dependencias de que ha de constar el establecimiento que se trata de crear, en cuyo plano aparecerán dibujados con tinta negra los edificios existentes, v con carmin todas las demás obras que se proyecten. 2.° Una Memoria, por duplicado, histórico- cientiíica, (|ue abrace los estudios físico-médicos del manantial, y en la que se indiquen los meses del año en que deba hacerse uso de las aguas. 3." El análisis químico cualitativo y cuanti¬ tativo de las mismas. 1° Gertificacion del Alcalde del término á que corresponda el manantial, espresando bajo su responsabilidad y separadamente el número de individuos del pueblo y forasteros cuentan. que lo fre¬ Prévio informe sucinto del dicina del distrito en Subdelegado de Me¬ que se hallen las aguas, clasificando estas y haciendo mención tie las de¬ más de la provincia, con espresion de la distan¬ cia á que se encuentran de la cabeza del partido y de la capital, se procederá á la publicación del — 6 — oportuno anuncio el Bolelin oficial de la pro¬ en vincia para oir las observaciones y reclamaciones que puedan presentarse. Informará la Junta provincial de Sanidad y el Consejo provincial, elevando por último el Go¬ bernador todo lo actuado á la Dirección general del ramo con su informe razonado. Art. 14. Instruido el espedieutede la manera espresada oído el Real Consejo de Sanidad, se y concederá ó denegará la autorización solicitada, publicando la resolución en la Gaceta oficial. Art. IS. Aun concedida la autorización, no se podrá abrir al público ningún establecimiento que no tenga un edificio cómodo con un departa¬ mento para chorros de todas clases, otro para in¬ halación de los gases ó del agua pulverizada cuando la calidad de sus aguas lo exijan, y gabi¬ netes ó salas con pilas de piedra ó azulejos para bañarse, esceptuándose aquellos cuyas aguas so¬ lo estén destinadas al uso interno, los cuales no tienen necesidad de estas condiciones. Art. 16. Los espedientes sobre declaración de utilidad pública se podrán promover también por los Gobernadores de las provincias, por los Alcaldes de los pueblos, yior los Subdelegados de Sanidad de los distritos y por los particulares. Art. 17. Al declararse de utilidad pública un establecimiento de aguas minerales, se señalará por el Ministerio de la Gobernación el perímetro del terreno á que puede estenderse la espropia- cion forzosa que aquel exija para todas sus de¬ pendencias. Art. 18. El Gobierno se reserva la facultad de espropiar asimismo, á petición de un particu- lar, al dueño del establecimiento, de los terrenos que dentro del. perímetro del mismo sean necesa¬ rios para la edificación de hospederías y fondas (|ue el desarrollo y concurrencia del estableci¬ miento exi.ja, á juicio del Ministerio de la Gober¬ nación. siempre que, invitado á ello el propieta¬ rio, se negase ó demorase la ejecución de aque¬ llas obras. Para la construcción de estos edificios se seña¬ lará un plazo, fenecido el cual sin que hayan si¬ do terminados, quedará el terreno y la parte edi¬ ficada á beneficio del Estado, quien lo podrá ad¬ judicar en la forma que estime al que lo solicite para el mismo objeto. Art. 19. Dentro del perímetro del estableci¬ miento no podrá hacerse ningún trabajo subter¬ ráneo sin prèvia autorización del referido Minis¬ terio. .Art. 20. El propietario de un establecimien¬ to de aguas minerales no ])odrá ejecutar ninguna clase de traba,jos para la conservación, ilumina¬ ción ó distribución de aguas, sin que previamen¬ te sean aprobados sus proyectos por el citado Mi¬ nisterio. Art. 21. Cuando á consecuencia de trabajos subterráneos emprendidos fuera del perímetro del establecimiento se aumenten ó disminuyan las aguas del mismo, ó alteren se sus propieda¬ des, jiodrá el Gobernador de la provincia, á ins¬ tancias del propietario, sus|)ender aquellos tra-. bajos, dándose inmediatamente cuenta á la Di¬ rección general de Beneficencia y Sanidad. Art. 22. En los espedientes á que dén lugar los trabajos subterráneos de que se hace mérito - 8 - anteriormente, se oirá al Ingeniero de minas del distrito y al médico-director del establecimiento. Art. 23. Todos los establecimientos de aguas minerales que no estén declarados de utilidad pública por el Ministerio de la Gobernación, ó que estándolo no reúnan las circunstancias que exige este reglamento, quedarán cerrados y pro¬ hibido por consiguiente el uso de sus aguas como medio terapéutico. Los Gobernadores, Alcaldes y Subdelegados, harán cumplir lo prevenido en este articulo. Art. 24. Los propietarios de los estableci- inientos hoy legalmente" abiertos y con Médico nombrado por Real orden, ó de la Dirección, re¬ mitirán en el término de dos meses los planos del mismo y una Memoria haciendo constar el nú¬ mero de bañeras ó pilas y dependencias del mis¬ mo, gabinetes para inhalación y demás aparatos para el uso de las aguas, según la forma en que se administren, con objeto de disponer la clausu¬ ra del establecimiento ó conlirmar su continua¬ ción. Art. 23. Al propietario que sin haber obteni¬ do la competente autorización tenga abierto ó abra un establecimiento de esta ciase, se le im¬ pondrá por la primera vez la multa marcada en el art. 246 del Código penal vigente, procedién- dose.en las reincidencias con el rigor que corres¬ ponda, y exigiéndose la debida responsabilidad à los Alcaldes, Juntas de Sanidad y Subdelegados que lo consientan sin dar parte á los Gobernado¬ res de las provincias, y á estos á su vez si no lo ponen en noticia del Ministerio. Art. 26. Todo establecimiento del cual no se — 9 — haya recihido cu cl plazo indicado el plano y de¬ más datos a que se refiere el artículo 2í, se de¬ clarará cerrado para el uso terapéutico de sus aguas, V continuará en esta situación hasta tanto que se llenen los requisitos indicados. Art. 27. Los planos de que se habla en los artículos anteriores, se harán precisamente en la escala de I por dOO; con los signos convenciona¬ les de cada una de las dependencias que en él se representen. Art. 28. Cuando un establecimiento no satis¬ faga, á juicio de la Dirección general de Benefi¬ cencia y Sanidad, á las necesidades de su objeto, y en especial á las condiciones higiénicas (¡ue re¬ quiere el cuidado de la salud de los enfermos, podrá disponerse su clausura, consaltando pre¬ viamente al Real Consejo de Sanidad. Art. 29. Cuando se declare de utilidad públi¬ ca un establecimiento de aguas minerales, próxi¬ mo á otro que tenga ya el mismo carácter, podrá encargarse de la dirección de ambos un mismo médico, si el Ministerio, oyendo el parecer del Real Consejo de Sanidad, lo estima oportuno. Art. 30. Prèvia autorización del .Ministerio de la Gobernación, podrán estar abiertos al pú¬ blico todo el año los establecimientos de aguas minerales que se hallen en las condiciones que exige este reglamento. Art. 31. Sin embargo de la libertad estable¬ cida por el artículo anterior, la Administración aconsejará solo el uso de las aguas durante la temporada oficial, que declarará por medio de la Gacela en todo el raes de enero. Art. 32. ILstas temporadas podrán variarse de — 10 — un año para otro á propuesta de los médicos de propietarios, prèvia los establecimientos ó de sus audiencia de la Real Academia de Medicina y del Real Consejo de Sanidad. Art. 33. Las Diputaciones provinciales y ios Ayuntamientos de los pueblos donde radiquen los establecimientos de aguas minerales, cuida¬ rán de abrir carreteras que á ellos conduzcan y de mantenerlas en buen estado, procurando po¬ ner arbolado en los alrededores de dichos esta¬ blecimientos. Capítulo ÏIÏ. De la clasificación tie los eslablecimieiitos ele ag-uas minerales y de la provision de las plazas de Médicos-directores. Art. 34. Los establecimientos de aguas mine¬ rales se dividirán en Lies clases. Corresponden á la primera : 1.° Todos los que actualmente están conside¬ rados como de planta y cuyos Médicos-directores disfrutan el sueldo de 800 escudos anuales. 2.° Los (|ue sin reunir esta circunstancia ten¬ gan una concurrencia mayor de 400 bañistas. 3.° Todos los que por consecuencia de lo dis¬ llegasen al número de ba¬ puesto en el art. 29, ñistas que se espresa enel párrafo anterior. Corresponden á la segunda todos aquellos cu¬ ya concurrencia esceda de 100 y no pase de 400. Corresponden á la tercera todos los que no se hallen compiendidos en los párrafos anteriores. Art. 3o. Los establecimientos que se decla¬ ran de primera clase por la circunstancia de ser hoy (le planta, pasarán á la dase que les corres- po'nda según el número de bañistas que á ellos concurran, cuando para la plaza de médico-di¬ rector de los mismos no fuese nombrado un Mé¬ dico de los que hoy tienen el título de propieta¬ rios. Art. 30. El Ministerio de la Gobernación pu¬ blicará en la Gaceta en el mes de enero de cada año, una lista nominal de todos los estableci¬ mientos de aguas minerales, espresando la clase á que corresponden. Art. 37. Los nombramientos para las plazas de itfédicos-directores propietarios de los estable¬ cimientos de primera clase serán de Real orden; los de segunda se harán por la Dirección general de Beneficencia y Sanidad, y siempre en calidad de interinos; los de la tercera, por los propieta¬ rios de los establecimientos. Art. 38. Se declaran Médicos-directores en propiedad desde la publicacionde este reglamento: 1.° À los que obtuvieron sus plazas en virtud de oposición. 2." Á los que las obtuvieron por gracia espe¬ cial, pero despues de haber hecho oposición á al¬ guna plaza y merecido figurar en la terna eleva¬ da por el Real Consejo de Sanidad. 3.° Á los que las obtuvieron por gracia espe¬ cial sin prèvia oposición á ninguna |)laza. í." A los actuales Directores interinos que lleven seis años de servicio en las plazas de Mé-. dicos-directores. Art. 39. Se formará un escalafón general de los Médicos-directores que se declaran propieta¬ rios por el artículo anterior. En este escalafón figurarán : Eos comprendiflos en el num. I." del articulo anterior por el orden de antigüedad de sns nom¬ bramientos, y en igualdad de fechas el que tenga mayores títulos académicos. Inmediatamente después, los comprendidos en el núra. 2.°, bajo las mismas bases. Luego los comprendidos en el nfim. 3.° por el orden de antigüedad en sus primeros nombra¬ mientos. ya hayan .sido estos como interinos ó como ])ropietariós. Y por último, los comprendidos en el número í.° según los años de servicio en el ramo. Este escalafón se publicará todos los años. .\rt. 40. À los líí dias de vacar una plaza de Médico-director de los establecimientos de pri¬ mera clase, se anunciará la vacante en la Gaceta de Madrid, para que en el término de 30 dias presenten sus instancias los Médicos-directores propietarios á (¡nicnes pueda convenir y que lle¬ ven al menos tres años en un mismo estableci¬ miento cumpliendo exactamente con todas las obligaciones de su cargo. .Vrt. 41. En vista de las instancias se provee¬ rá la vacante en el .Médico-director que ocupe número preferente en el escalafón de entre los ([ue hayan solicitado dicha plaza. Su nombra¬ miento se publicará en la Gaceta para conoci¬ miento de todos los interesados. .Vrt. 42. Cuando no hubiese Médicos-directo¬ res propietarios que aspiren á la plaza que vaca¬ se o resultas, ó cuando los que las soliciten no á fuesen acreedores a ella, oído el Consejo de Sani¬ dad, se proveerá dicha vacante por oposición pú- — i3 — hlica, precisamente en el mes de noviembre mas inmediato, a cuyo fin la Dirección general de Be¬ neficencia y Sanidad hará insertar en la Gaceta el edicto de convocatoria, espresando todo aque¬ llo de que deban tener conocimiento los aspiran¬ tes, y señalando el plazo de 60 dias para que es¬ tos por sí ó por medio de apoderado firmen la lis¬ ta de opositores y presenten el título original de Médico-cirujano ó copia legalizada del mismo y una relación de sus méritos y servicios debida¬ mente justificada. Art. 43. Los ejercicios de oposición se cele¬ brarán en Madrid públicamente en el orden y con las formalidades que se establezcan en la ins¬ trucción que se comunicará, y con las que seña¬ lan los artículos desde el 4.3 hasta el S2 inclusive. Art. 44. Para los ejercicios de oposición á to¬ das las vacantes que se anuncien á un tiempo nombrará el Gobierno, á propuesta del Consejo de Sanidad, un solo Tribunal de censura, com¬ puesto de un Consejero, Médico, Presidente, tres individuos de numero de la Real Academia de Medicina y tres Directores de baños de primera clase. Apenas espire el término designado para el concurso,la Dirección general de Beneficencia y Sanidad remitirá á los espresados Jueces los do¬ cumentos que hubieren presentado los aspirantes. Art. 4o. Antes de que llegue el dia fijado pa¬ ra las oposiciones, previo aviso Presidente, se del reunirán los Jueces para instalar el tribunal de censura y tratar del modo de proceder en los ac¬ tos del concurso y para fijar dia y hora en que se haya de reunir á los opositores, lo que se hará — 14 — público por medio de la Gaceta y del Diario ofi¬ cial de Avisos con 1res días de anlicipación. Art. i6. En el dia acordado, reunidos los Jue¬ ces en público con los opositores, se procederá á escribir los nombres de estos en cédulas que se introducirán en una urna, y se formarán las trin¬ cas para los ejercicios, reuniendo dichos nombres de 1res en tres, según el orden de numeración con que vayan saliendo. Cuando al final resulte número suficiente para formar trinca ó no lleguen á tres los opositores, el Tribunal determinará lo que estime oportuno, según práctica general en tales casos. Art. 47. El dia y hora en que cada trinca ha¬ ya de actuar se anunciará con 48 horas de anti¬ cipación, fijando carteles en el local donde se ve¬ rifiquen las oposiciones. Si media hora despues de la señalada el oposi¬ tor no se presentase al ejercicio, sin mediar im¬ pedimento físico, de que deberá dar aviso opor¬ tunamente, justificándolo, se entenderá que re¬ nuncia á tomar parte en la oposición. Aun mediando semejante impedimento, nunca se retrasarán los ejercicios de la trinca correspon¬ diente mas de ocho dias, pasándose en este caso á verificar los de otra si la hubiere. Art. 48. Dentro de las 48 horas siguientes á la terminación de los ejercicios se reunirá el tri¬ bunal cLe censura, con asistencia al menos de cin¬ co Jueces, y declarà en votación secreta, por me¬ dio de bolas blancas y negras, si há lugar ó no à hacer la propuesta. .\rt. 49. Si la resolución fuese afirmativa, se procederá sin discusión á designar sucesivamente los aspirantes que deben incluirse en lerna, uno á y por el orden en que han de íigurar en uno ella. La votación se hará por medio de papeletas que los Jueces depositarán en nna urna. Art. 50. El presidente hará el escrutinio de la primera votación, y quedará elegido para el primer lugar de la terna el opositor que huhiei'c obtenido mayoría absoluta de votos. Cuando eñ el escrutinio no resultase ningún aspirante con mayoría absoluta, seprocederá à nueva votación entre los tres que mayor número de votos hayan reunido. Si aun asi no resultase mayoría absoluta, se hará tercera votación entre los dos que hubieren obtenido mas votos. Cuando en la segunda votación resultasen con igual número de votos mas de tres individuos ó en la teccera mas de dos, se repetirá en cada ca¬ so otra elección entre ellos para resolver cuales han de ser los tres ó los dos que respectivamente deban quedar para la siguiente votación. Si re¬ sultare empate, se volverá á votar, y si el resul¬ tado de la votación fuese el mismo, decidirá la suerte. Art. 51.Cuando hubiere de proponerse mas de terna, por ser también mas de una las va¬ una cantes que hayan de proveerse, se votarán pri¬ meramente las que deban de ocupar los primeros lugares en cada una, despues los que deban figu¬ rar en los segundos, y por último los que de colocarse en los terceros, observándose hayan por lo demás cuanto se previene en los artículos ante¬ riores. Art. 52. El Presidente del Tribunal elevará al Gobierno la propuesta acompañando el espe- — 16 — diente, sin admitir votos particulares de los Jue¬ ces. Art. 33. El Gobierno, antes de hacer el noni- brauiiento, oirá al Consejo de Sanidad sobre la legalidad de los actos y sobre los demás puntos que creyese oportuno consultarle. Art. oí. El nombramiento de Director se co¬ municará al interesado y al Gobeinador de la pro\incia, para que éste lo traslade á la Autori¬ dad municipal correspondiente y al propietario de los baños. Capitulo IV. De la toma de posesión, derechos, sueldos y emolumentos, premios y casti?"os é insignias ae los Médicos—dire; lores. Art. 33. La toma de posesión consistirá en la presentación del Médico al Gobernadorde la pro¬ vincia, en \irtud de la cual se llenarán las for¬ malidades del título, quedando en la Secretaria las señas de la residencia del Facultativo. Art. 36. Todos los Médicos de establecimien¬ tos de aguas minerales nombrados fuera de la temporada oficial se presentarán á tomar pose¬ sión de destino dentro de los 30 dias siguien¬ su tes à su nombramiento. Art. 37. Si el nombramiento se hiciese trein¬ ta dias antes de la temporada oficial ó dentro dc esta, el plazo para presentarse será solo de 10 dias. Al t. 38. Si un Médico no se presentara en el establecimiento en las fechas marcadas en este reglamento, ó se ausentase sin previa licencia, se — n — entenderá que hace renuncia para siempre de su destino y sus derechos, y se anunciará la vacante en la Gacela para ios efectos del artículo 40 y si¬ guientes. Art. 59. Cuando por enferniedad, justificada ante el Gobernador de la provincia, se halle un Médico director imposihlitado de asistir al esta¬ blecimiento de su cargo, nombrará bajo su res¬ ponsabilidad para que le sustituya un Facultati¬ vo que deberá llevar cinco años en la profesión, dando de ello conocimiento al mismo Gobernador para que éste lo ponga en noticia de la Dirección general del ramo y recaiga la resolución corres¬ pondiente. En iguales términos se procederá cuando en¬ ferme un Médico-director durante la temporada de las aguas; pero si, por efecto de su enferme¬ dad se bailase imposibilitado de designar al que da de su.stituirle, lo hará la Autoridad local, dan¬ do inmediatamente cuenta al Gobernador de la provincia para los efectos que menciona el párra¬ fo anterior. La remuneración del suplente será en ambos casos de cargo del Médico-di rector, y este segui¬ rá percibiendo el sueldo si lo tuviere, y los emo¬ lumentos anejos á su plaza. La falta de vcidad en las causas que dispen.san á un Médico-director de la precisa y puntual asis¬ tencia al establecimiento, será castigada con la suspension ó con la separación, según la grave¬ dad del caso. Art. 60. À ningún Médico-di red or se conce¬ derá licencia dos temporadas seguidas. Art. 61. Cuando por cualquier motivo resul- 2 — 18 — tase abandonado por el Médico-director un esta¬ blecimiento durante la temporada oficial, proce¬ derá el Alcalde en la forma prevenida en el arti¬ culo S9. Art. 62. Si vacare alguna plaza de Médico- director dorante la temporada oficial de las aguas, la Dirección general nombrará para desempeñar¬ la accidentalmente un .Médico-cirujano que lleve cuando menos cinco años de ejercicio en la pro¬ fesión, el cual recibirá los emolumentos y sueldo, si lo tuviere asignado la plaza, mientras la de¬ sempeñe. Art. 63. Cuando la plaza que vaque sea de las que en este reglamento se declaran de segun¬ da clase, cuyo nombramiento corresponde á la Dirección general de Sanidad, .serán preferidos para su provision los que hayan servido en el ra¬ mo sin nota desfavorable. Art. 6í. Los Médicos-directores no podrán ser consecuencia de espediente se[)árados sino á gubernativo mandado formar por el Ministerio ó Dirección general del ramo cuando á su juicio proceda, y despues de haber consultado dicho es¬ pediente con el Real Consejo de Sanidad y con el Consejo de Estado. Alt. 6o. Podrán ser suspendidos los Médicos- directores de sus funciones, y privados por con¬ siguiente del percibo de sus emolumentos, cuan¬ do se hagan acreedores á este castigo por no cum- i plir las obligaciones que les impone este regla- i mento, por falta de obediencia á las órdenes su- | periores, ó por dar motivo á di.sensiones y dis¬ gustos en los establecimientos. La Dirección general estimará las faltas, oyen- — 19 — fio ai RealConsejo de Sanidad cuando lo crea conveniente. Art. 66. Para que un Médico-director deje de concurrir á su respectivo establecimiento, será necesario que obtenga licencia prèvia de la Di-^ reccion general del ramo, á la qüe por conducto del Gobernador de la provincia donde las aguas radiquen, dirigirá su instancia acompañada de los documentos justificativos de los motivos en que se funda para solicitar dicha licencia. Art. 67. Serán declarados cesantes, prévias las formalidades prescritas en el art. 68, todos los Médicos-directores comprendidos en los casos siguientes : 1.° Los que en el término de cuatro meses no presenten las hojas de servicios ó documentos que se les reclamen por el Ministerio ó la Dirección general. 2.° Los que no presenten las Memorias y es¬ tadísticas en los plazos marcados en este regla¬ mento. 3.° Los que faltaren á la verdad en la relación de las Memorias ó estadísticas. í.° Los que no desempeñen en el plazo que se les señale las comisiones relativas á Sanidad, ó cualquier trabajo científico que se se les enco¬ miende. 5.° Los que no se presenten en el estableci¬ miento de su cargo cuatro días antes de abrirse las temporadas oficiales. 6.° Los que no se presenten á desempeñar sus cargos dentro de los 30 días siguientes al de su nombramiento en los establecimientos que oficial¬ mente estén abiertos todo el año. — 20 — 7.° Los que durante la temporada oficial aban¬ donen el establecimiento sin la competente auto¬ rización. Art. 68. Serán jubilados, oído el Real Conse¬ jo de Sanidad, los Médicos-directores que des¬ pués' de un año de licencia para curarse de una enfermedad crónica, clasificada así en espediente (|ue se dirija á la Dirección general del ramo por conducto del Gobernador de la provincia en que radique el establecimiento del interesado, no es¬ tén en disposición de continuar sirviendo sus de.s- tinos ó desempeñar las comisiones que se les en¬ carguen por el' Ministerio ó por la Dirección ge¬ neral de Beneficencia y Sanidad. Esta disposición se publicará en la Gaceta. Art. 69. propietarios y demás Los Alcaldes, particulares ó Autoridades responsables de la fal¬ ta de verdad que haya en los datos que los Médi¬ cos-directores eleven á la Superioridad serán cas¬ tigados con arreglo al Código. Art. 70. Los Médicos-directores no podrán permutar entre sí las plazas que respectivamente desempeñen. Art. 71. El cargo de Médico-director es in¬ compatible con cualquier otro cargo público re¬ tribuido ó sin retribuir que exija para su desem¬ peño la asistencia personal del Médico. Art. 72. Los actuales Directores propietarios de los establecimientos de aguas minerales, con¬ tinuarán percibiendo sueldo en la misma forma que hasta aquí. Los nombramientos que se hagan despues de la publicación de este reglamento, serán sin sueldo. Art. 73, Esto no obstante, las pinzas de los establecimientos de aguas minerales de primera clase se considerarán dotadas con el sueldo de 80(1 escudos para los efectos de la jubilación, viu¬ dedad y orfandad á que derecho tienen los Médi¬ cos-directores para sí y sus familias, desde la pu¬ blicación del reglamento de baños de 1834 (artí¬ culo 43) y con sujeción á las prescripciones que rijan sobre las clases pasivas. Alt. 74. Los Médicos-directores escudos de cada percibirán 2 una de las personas que concur¬ ran al establecimiento á tomar aguasó baños por la consulta á que se refiere el párrafo sétimo del art. 88. Art. 73. Por ningún otro concepto percibirán honorarios los Directores, e.scepto por la asisten¬ cia particular que presten á los que bailándose en el establecimiento demanden sus servicios. Art. 70. Los individuos de la clase de de todos los institutos del tropa ejército, abonarán al .Médico-director 600 milésimas de escudo por consulta y cualquier otra asistencia facultativa. Art. 77. Los pobres de solemnidad que con¬ curran á las aguas y baños minerales, justifican¬ do su pobreza por certificación del Alcalde y Cu¬ ra-párroco del pueblo de su residencia habitual, no abonarán cantidad alguna por la asistencia fa¬ cultativa, aun cuando vayan socorridos por socie¬ dades benéñcas. Art. 78. Los Médicos-directores de los esta¬ blecimientos de aguas minerales tendrán derecho à todos los premios, pensiones y distinciones á que con arreglo á la ley de Sanidad y demás dis¬ posiciones vigentes tienen opcion los demás Fa¬ cultativos. — 22 — Art. 79. Gobernación con¬ El Ministerio de la signará todos los años en el presupuesto general del Estado la cantidad necesaria para acuñar una medalla de oro y tres de plata, que servirán de premio especial y esclusivo á otros tantos .Médi¬ cos-directores dé los que con mas celo é inteli¬ gencia desempeñen sus cargos. Art. 80. Estos premios se adjudicarán á pro¬ puesta de la Real Academia de Medicina en vista de las Memorias de los Médicos, y se publicará en la Gacela el nombre de los agraciados. Art. 81. Al Médico-director que por dos ve¬ ces sea agraciado con medalla de oro, se le con¬ signará en el presupuesto del Ministerio de la Gobernación una pension vitalicia de 300 escu¬ dos anuales. Art. 82. A estos premios solo podrán optar los Médicos-directores propietarios y los interinos que nombre la Dirección general dé Benefícencia y Sanidad. Art. 83. Los Médicos-directores nombrados porla Dirección general del ramo que lleguen á cumplir cinco años en el desempeño de sus car¬ gos interinos y bayan sido- premiados con una medalla de oro ó dos veces con la de plata, tienen derecho á una de cada dos vacantes que ocurran de las plazas de Médicos propietarios. Art. 8í. El Médico interino que ascendiese á plaza de propietario con arreglo á lo dispuesto en el artículo anterior, np podrá ser agraciado con la pension vitalicia de que se trata en el ar¬ ticulo 81 si no obtuviere nuevamente dos meda¬ llas de oro. Art. 8S. Los Médicos-directores de los esta^ bleciniientos de primera y segunda clase usarán en todos los actos del servicio el uniforme y las insignias que se designan en el modelo aprobado que se encuentra en la Dirección general de Be¬ neficencia y Sanidad. Art. 86." Los iMédicos-directores de estableci¬ mientos de tercera clase solo estarán obligados à usar la gorra y bastón que se indican en el mo¬ delo citado en el artículo anterior. Capítulo V. De las atribuciones y deberes de los Médicos-directores. Art. 8". Los Médicos-directores de los esta¬ blecimientos de aguas minerales, como jefes in¬ mediatos de los mismos, tendrán las atribuciones siguientes : I.' Cuidar de todo lo relativo á la salud pú¬ blica y al buen orden y gobierno del estableci¬ miento. 3." Obligar al dueño del establecimiento á que haya el mayor aseo'y ventilación en las en¬ fermerías y hospitales para pobres. ■í." Fijar las horas para las diferentes séries de baños. 6." Fijar á cada enfermo las horas en que ha de tomar las aguas. 6." Dar las instrucciones necesarias para que las esportaciones y embotellamiento del agua se bagan como es debido. 1.' Obligar à que los rótulos y anuncios estén siempre de acuerdo con la fórmula aprobada y propiedades del agua. — 24 — 8." Proponer al dueño ó representante del es¬ tablecimiento la separación del bañero ó sii-viente que falte á lo prescrito en los artículos 109. 110 y 111, admita á los enfermos á distintas boras de áquelías que les están señaladas, detenga ó dis¬ minuya la cantidad de agua mineral destinada á los usos respectivos, ó falte en lin á cualquiera de las obligaciones relativas al servicio médico. 9.° Dirigirse de oficio á las Autoridades loca¬ les de la jurisdicción donde estuviere el estable¬ cimiento, al Gobernador de la provincia, y por conducto de este, á la Dirección general de Be¬ neficencia y Sanidad para todo lo que tenga re¬ lación con susatribuciones. 10. Nombrar en caso de enfermedad justifica¬ da, según lo prevenido en el art, .^9, Facultativo que le su.stituya en las temporadas oficiales y pa¬ ra asistir á los concurrentes á los establecimien¬ tos fuera de estas épocas. Art. 88.IjOs Médicos-directores de las aguas minerales tendrán las obligaciones siguientes ; 1.^ Presentarse en el establecimiento cuatro dias antes de que se abra para el público la tem¬ porada oficial de lasaguas. 2.' Cuidar de que antes que empiece la tem¬ porada esté dispuesto y arreglado cuanto sea con¬ veniente para el buen servicio del público en la parte que á él le concierne. 3.° Reconocer con frecuencia el recinto del establecimiento, las fuentes, bañeras, estufas y demás aparatos para el mejor y mas provechoso use de las aguas y baños, y aconsejar al propie¬ tario, ó administrador ó empresa cuanto pueda conducir á que se conserven en buen estado. i.' Estudiar químicamente las aguas, exami¬ nar sus efectos inmediatos sohre la organización y cuanto conduzca al mas cabal conocimiento de sus propiedades terapéuticas, y determinar las condiciones individuales y los padecimientos en que mas favorables resultados produzcan. ü.' ííacer el estudio físico del distrito en que broten las aguas y las observaciones meteorológi¬ cas necesarias para conocer el clima y la topo¬ grafía médica del país. 6.° Establecer horas de consulta diaria en su despacho, con arreglo á las necesidades del esta¬ blecimiento, celebrando también otra diaria gra¬ tuita para los pobres. 7." Oir de los enfermos, cualquiera que sea su clase, y antes de que empiecen á hacer uso de las aguas, la relación histórica de su padeci¬ miento, ó leerla si la lleva por escrito, dándoles su dictámen sobre si les serán ó no convenientes las aguas, asi como sobre la forma y tiempo en que deben tomarlas. 8." Estender una papeleta para cada enfer¬ mo, designando en ella los dias y horas en que debe tomar las aguas y baños, y éspresando en la misma si hace áel agua con arreglo al con¬ uso sejo del Director del establecimiento, ó siguiendo el de otro Médico ó por su propia voluntad. 9." Visitar con la frecuencia posible á los en¬ fermos que estén haciendo uso de las aguas. Por estas visitas no devengarán honorarios, se¬ gún lo prescrito en el artículo 7o. 10. Asistir gratuitamente á los pobres de so¬ lemnidad. 11. Cuidar de recoger oportunamente las pa- 26 - — |)elelas que haya espedido á los enrentios. y em¬ plear los medios de persuasion que estén á su al- i-ance para que estos les informen del resultado obtenido, asi como de las variaciones de impor¬ tancia que observen en sus padecimientos duran¬ te la cuarentena ó despues de ella. 12. Abrir y llevar los libros en la forma (|ue se previene en el articulo 9 i. 13. Redactar la Memoria á (]ue se refiere el artículo 90, presentándola á la IJireccion general en el mes de diciembre. 1i. Escribir á los tres años, contados desde la fecha en que se hubiese encargado del estable- cimienlo y antes de cumplirse el cuarto, una es¬ tensa Memoria en que se presente el estudio fisi- co-iuédico y médico-topográfico de las aguas. 1 o. Redactar los estados de que se trata en el articulo 92. 10. Manifestar oportunamente á la Dirección general de Beneficencia y Sanidad el estado en que se bailan las fuentes, baños, estufas, hospe¬ derías, caminos, etc.,, etc. 17. Proponer las mejoras que estime necesa- l ias y Ios-medios de realizarlas. 18. Acudir al Gobernador de la provincia a fin de obtener el remedio inmediato de las faltas (|ue deben corregirse con urgencia, cuando afec¬ ten á la salubridad del establecimiento. 19. Residir á lo menos en el establecimiento sin aiiandonarlo desde cuatro dias antes de la temporada oficial, basta que á la terminación de la. misma no queden bañistas ni enfermos. 20. Concurrir al establecimiento fuera de la temporada oficial cuantas veces sea necesario, para tomar los datos y noticias que han de cons¬ tar enlas Memorias. 21. Poner en conocimiento de la Dirección general de Beneficencia y Sanidad, y del Gober¬ nador de la provincia cuando termine la tempo¬ rada, el punto donde se propone residir. 22. Evacuar fuera de la temporada oficial to¬ lo mis¬ da clase de comisiones relativas á Sanidad, mo en tiempo de epidemia que cuando no la ha¬ ya y según las instrucciones de la Dirección ge¬ neral del ramo. 23. Redactar toda clase de trabajos científicos que tengan por objeto estudiar las diversas ende¬ mias de nuestro país, y los medios de sanear to¬ das las localidades insalubles de la Península. Arf. 89. El Gobierno satisfará los gastos y designará los honorarios que estime convenientes para el desempeño de las comisiones á que se re¬ fieren los dos números anteriores. Art. 90. La Memoria que los Directores han de presentar en el mes de diciembre a la Direc¬ ción genera! de Beneficencia y Sanidad, se divi¬ dirá en tres partes : La primera estará consagrada á la descripción de las fuentes, indicando el pueblo, jurisdicción, partido y provincia á que corresponden, descri¬ biendo asimismo detalladamente el estableci¬ miento mineral, con el número de pilas, gabine¬ tes, piscinas, estanques, baños de vapor, apara¬ tos de chorro, mejoras realizadas ó proyectadas, topografía de los alrededores, distracciones pro¬ pias de la comarca, alimentación, monumentos, curiosidades y paseos de las inmediaciones, dis¬ tancia desde ta capital y desde el pueblo mas pro- — 28 — ximo al establecimiento, y medios de comunica¬ ción hasta el mismo desde Madrid. La segunda c.stá dedicada al estudio de las aguas, indicando su uso y el número de las fuen¬ tes, las cualidades fisico-quiniicas de aquellas, su teujperatura respectiva, no solo durante la temporada oficial, sino además en los primeros dias de marzo, junio, setiembre y diciembre, pa¬ ra saber á qué alenerse sobre cada estación del año; la acción que hayan ejercido sobre personas que disfrutasen de buena salud y sobre enfermos, según que se hayan administrado en bebida, ba¬ ños, chorros, inhalación, pediluvios, etc.; en qué casos el tratamiento da resultados mas notables, haciendo constar si ha habido variación de tem¬ peratura, de principios minerales, de propieda¬ des terapéuticas en alguna fuente; época y esta¬ ción en que ha tenido lugar, y si es posible, en virtud de qué influencia; la naturaleza del terre¬ no de que se creen procedentes las aguas, y si al¬ gun trabajo ó perforación subterránea ha altera¬ do sus propiedades ó aumentado ó disminuido su caudal. La tercera tratai-á de la constitución médica delpaís antes y Jurante la temporada de las aguas, y de las endemias de la provincia, como igual¬ mente de las epidemias si alguna hubiere habido en ella. Todos los datos sobre temperatura Art. 91. de las aguas se tomarán en termómetros centí¬ grados de mercurio, ya sea en el punto de ori¬ gen de las fuentes cuando broten en el fondo de un estanque, pozo, etc., ya dentro de los grifos cuando las aguas sean conducidas desde su na- — 29 — * cimiento por cañerías completamente cubiertas. x\rt. 92. Á la Memoria acompañarán los Mé¬ dicos-directores dos estados : Uno comprenderá el número de bañistas que hayan concurrido al establecimiento, así durante la temporada oficial como fuera de ella en los que hayan obtenido la competente autorización para estar abiertos todo el año, á lin de que se tendia este dato á la vista al hacer la clasificación de los estahlecimientos balnearios. Este estado tendrá la conformidad del propie¬ tario, administrador ó representante del estable¬ cimiento y el V.° B.° del Alcalde de la jurisdic¬ ción, con arreglo al modelo número 1.° El otro modelo (número 2,°) comprenderá to¬ dos los concurrentes no bañistas, para cuyo efec¬ to los propietarios de los baños y los encargados de las fondas facilitarán á los Médicos-directores los datos necesarios. xVrt. 99. Presentarán á la vez y por separado, con el desarrollo que cada uno estime convenien¬ te, un cuaderno que contenga observaciones de¬ talladas de todos los casos mas notables ocurridos en el establecimiento y de las enfermedades so¬ bre que las aguas hayan ejercí.lo acción mas efi¬ caz para curarlas ó agravarlas, con el fin de que estos datos sirvan para enriquecer la ciencia y poder apreciar la potencia respectiva de cada agua mineral. .Al t. 9Í. Los Médicos de establecimientos mi¬ nerales llevaran los libros siguientes : 1.° Uno en que se haga constar la historia del establecimiento en la forma siguiente : época en que tuvo principio el uso medicinal de las — 30 - yguas, cambios de propiedad hubiese sufri¬ que do, descripción de las obras él ejecuten, que en análisis de las aguas, nombres y circunstancias de los Médicos que hayan servido el cargo de Director, y todas las demás noticias que puedan ofrecer algun interés. 2.° Un copiador por orden de fechas de la le¬ gislación del ramo, y con la debida separación los acuerdos del Gobernador y los del Alcalde re¬ lativos al establecimiento. 3.° Uno que por orden de fechas comprende¬ rá los originales de las memorias, estados y de¬ más datos que deben presentar los Médicos con arreglo á lo que anteriormente se determina. Art. 9o. Estos libros empezarán á llevarse no bien este reglamento se haya publicado, y cons¬ tituiran para siempre parte del archivo del esta¬ blecimiento que estará á cargo del Médico oficial. Cuando éste por cualquier motivo cese en el de¬ sempeño de sus funciones, hará entrega de él á quien le suceda, con arreglo á inventario. Capitulo VI. De los (luetics, administradores, ó arrendatarit s de los establecimientos de ajanas minerales y de los bañeros y demás sirvientes. Art. 96. Los dueños de establecimientos de aguas minerales tendrán el derecho de propiedad en las aguas, edificios y demás dependencias de aquellos, usando de él sin otras limitaciones que las que se consignan en este reglamento. Art. 97. En virtud de este derecho de pro¬ piedad, fijarán los precios que tuviesen por con- 31 — — veniente por cada baño, estufa, chorro etc. de que hagan uso los concurrentes y lo mismo por las habitaciones, camas, alimentos etc. Sin em¬ bargo, IS dias antes de comenzar la temporada oficial, los propietarios de los establecimientos ó sus representantes presentarán al Gobernador de la provincia una tarifa detallada de los precios que se han de ahonar por cada uno Por un baño. 4 Las habitaciones bajas son de preferencia, y en to¬ dos los casos que se ocupen, se pagará por cada una ellas 6 rs. diarios de aumento. Antes de que los señores forasteros se dejen llevar de falsas promesas, visiten este establecimiento y es¬ cojan. Yéase igualmente lo que referente al mismo dice la presente Guia al tratar de los establecimientos. mmi ESTABLECIIENTO ©S2 MÂOTsm ©AmüTü» Caldas de Moulbuy, Plaza, núm, 7, (Proviocia de Barcelona). Las tan conocidas como nunca bien apreciadas aguas termo-salinas de esta villa que según su análisis con¬ tienen, aire atmosférico, gas ácido-carbónico, cloruro y sulfato sódicos y sulfato-calicosos, sílice, alumina, vestigios de carbonato-férrico y crecida cantidad de sustancias orgánicas, son un remedio eicaz y seguro para las enfermedades crónicas en que no existe de- genei-acion viceral ni lesion interna que altere la pri¬ mitiva forina de la organización y especialmente para las violencias traumáticas, heridas de armas de fuego y blancas, reumatismos, parálisis, neuralgias crónicas, neurosis, sífilis, clorosis y amenorrea,histerismo, hi¬ pocondría en los infastos vicerales, fracturas y torce- duras de huesos y de los ligamientos incipientes de los infactos serosos articulares, conocidos con el nom¬ bre de tumores blancos, y demás de esta clase y fi¬ nalmente de las úlceras atónicas. Sutemperatura que es de 56 grados Reaumur se re¬ baja medio de grandes depósitos perfectamente por acondicionados, de manera que sin perder nada de sus cualidades constitutivas pueden tomarse los baños así de inmersión como de vapor y chorros á la mayor y menor graduación que convenga al estado del enfermo podiendo servirse hasta para simple precaución y re¬ creo, en todas las épocas del año. Este establecimiento situado en el mismo manantial donde nace el agua á la vista de los concurrentes po¬ see ungran caudal superior en mas de su mitad al de los demás establecimientos. De aquí el gran crédito que goza y la numerosísima clientela con que cuenta que ha obligado â su dueño á ensancharlo considera¬ blemente construyendo recientemente de la mitad del nueva planta edificio, ofreciendo en sus habitaciones, mueblaje, comodidades hasta ahora desusadas; en tér¬ minos de poder satisfacer así las necesidades de la clase mediana como los gustos de las personas mejor acomodadas; un gran salon con piano inmediato al jar- din al que dan vista gran parte de las hahitaciones; muchas de estas inmediatas á los baños para los en¬ fermos impedidos; habitaciones reservadas retrete y dormitorios salon, con independientes para las perso¬ nas que así lo deseen. Oratorio particular donde puede celebrarse todos los días, y finalmente agua de fresca en todos los pisos y puntos convenientes pié muy del edi¬ ficio. Y para que nada falte á la conveniencia de los concurrentes tiene el dueño del y recreo Establecimiento una quinta y huerto con árboles frutales á medio cuar¬ to de hora de la población. Para la debida asistencia que se dá en el mismo edi¬ ficio, hay cocinas particulares para los que quieran guisarse por su cuenta y mesa redonda y particulares á diferentes horas del dia con abundante y aseado ser¬ vicio, por ser el constante empeño de su dueño que en ninguna otra parte se haga mas esmerado en todos conceptos que en la acreditada casa de Cíaraa« Precios como los demás establecimientos Nota: Se permite visitar el Establecimiento á to¬ das horas del dia. Otra. El viaje se hace desde Barcelona en tres ho¬ ras escasas tomando la estación de Mollet del ferro¬ en carril de Gerona, línea del interior, los coches que en todos los trenes salen para esta villa. miËGIMNTO DE BAIS DE iWiS DEL SR. FORNS, il niiiccm du iiiiduhto di idms Á CARGO DE LOS PADRE È HIJO YEHDRELL Y CÛSPIÎIERA. Ga\àas de îllom\)u\i, taWe de Yotu. La villa de Caldas de Mombuy, que cuenta mas de 3,000 habitantes, situada en la pintoresca llanura del Vallès, fondo de la cuenca hidrográfica del rio Besos, se halla separada de la planicie de Barcelona y de la próxima costa del mar Mediterráneo, por cordilleras de cerros y de montes; dista de Barcelona tres horas es¬ casas, utilizando la línea férrea de Granollers, parando en la estación de Mollet, donde, á la llegada de los tre¬ nes, hay coches que transportan los pasajerosáCaldas; y como existe una buena carretera, no sienten la me¬ nor incomodidad. Las aguas termo-salinas, según los ensayos de anᬠlisis químicos practicados, contienen aire atmosférico^ gas ácido carbónico, cloruro y sulfato sódicos y sulfatos calicosos, sílice, alumina, vestigios de carbonato férreo y crecida cantidad de sustancias orgánicas, y con iguales resultados pueden tomarse en cualquier época del año. Son muy eficaces para curar la mayor parte de las enfermedades crónicas en que no existe degeneración visceral ni lesion alguna interna que altere la estruc¬ tura íntima de los tejidos y la forma primitiva de la Organización, y están indicadas especialmente en to¬ das las violencias traumáticas y con especialidad en las heridas por armas de faego; en los reumatismos articulares y mixtos; en las parálisis, en las neuralgias crónicas y en las neurosis; en la sífilis y en las escró¬ fulas; en las clorosis y amenorrea; en el histerismo y en la hipocondría; en los infasfos viscerales ú obstruc¬ ciones abdominales; en las fracturas, terceduras y lu¬ xaciones de los huesos y de los ligamientos; en el pe¬ ríodo incipiente de los infastos serosos articulares, co¬ nocidos vulgarmente con el nombre de tumores blan¬ cos; en algunas dermatosis populosas y vesiculosas, de carácter herpético; en los catarros bronquiales ve¬ sicales y uretrales crónicos, en ciertas ambliopías y amaurosis asténicas y finalmente en las úlceras ató¬ nicas. Este establecimiento, puede decirse que se halla si¬ tuado en el centro de la villa, y en su interior contiene todas las comodidades apetecibles, entre otras un her¬ moso jardin en el centro, para desahogo de los bañis¬ tas, que encontrarán además el buen trato debido en todos conceptos. La pension diaria es de 20 rs. vn. en primera clase y 16 rs. en segunda, incluso en ambos el baüo y alimentación, que es sana esencialmente, abundante y variada. También hay habitaciones para personas ó familias que quieran cuidarse por sí de la manutención, á cuyo efecto se les proporciona una cocina separada, satis¬ faciendo 4 rs. diarios por la cama, 4 rs. por cada uno de los baños que tomen y 2 rs. por la cocina. Cuenta el establecimiento con agua potable y fresca. En resumen, la situación de la población, la facili¬ dad en venir á ella, el buen trato que reciben los ba¬ ñistas, y la grandísima propiedad de las aguas, son circunstancias que hacen que siempre sea creciente el número de bañistas, y que prefieran esta villa á cualquiera otra donde exista manantial parecido. ESTABLECimENTO DE BAÑOS BAJO LA DIRECCION DE SU PROPIETARIO Caldas de llontbuy, plaza del Angel, nüm. 17. Este establecimiento situado en uno de los puntos mas sanos ventilados y céntricos, contiene un grande jardin, está en una plaza inmediata al paseo de la car¬ retera, calle Mayor, é Iglesia parroquial, tiene habita¬ ciones en el piso bajo contiguas al mismo baño suma¬ mente cómodas, en particular para los imposibilitados. Cuenta con mas de 20 plumas de agua que recibe del único manantial conocido, de 56» Reaumour, y dispues¬ to á utilizarse en cualquiera de las estaciones del año; puesto que según está probado en cualquiera de ellas produce sus milagrosos efectos. En su vasto y magnífico salon de baños, de nueva construcción y adornado con elegancia, no falta ningu¬ na de las comodidades que ia ciencia aconseja y que los establecimientos mas importantes del estrangero ban adoptado, como son: baños de vapor, tanto genera¬ les como parciales, y los chorros ascendentes, descen¬ dentes, laterales, oblicuos y en forma de lluvia. La pension diaria es de 20 rs. en 1." clase y 16 rs. en 2.», incluso en ambas clases el baño, una alimenta¬ ción esencialmente sana,abundante y variada,y habi¬ tación; aun cuando esta sea de las muchas que dan á los espaciosos y amenos jardine.s del mismo estableci¬ miento tan útiles y apreciados de los enfermos que no pueden alejarse ni salir de él por el mal piso de las calles, aun cuando les sea necesario hacer ejercicio. COSBHBUAAEfYÑElSNDNO, ABELOS.5áKI6nfari,íyad1sr,.c3loálhauhqmumqeenjeuinn¬hàvdsícltiap«dmscroófafrz»e,dccEuasoemunnsénrfgiiticomat.d,dolemaIlcbiorndnuñzodtófugcppiseánà,qeamuiyefrsrgrmtjnos,raHld.LPBivldcaohlgmMoébpoé,ñclsa¡pjsIee,~vepqfitlruóan, àioesszs,iauutló,ámpiányegnrbanjtlsz,yTda6reepmcoiplreoan0aótscsols,, RBPd5AMGdoRsnmr2ayezlbert;laRt,,;bLVAEvEEeUui.Oc——SINDnAprfmía AGUS.BPELLAOORTSS compañertijd lEnsMho-cabezpdrít,<5nscalv.imp¬o erfuAbadL—Enti¬MHON,pm épsbtflq, dNcaacurmeodlido. dhnurfiviulucfma CuCih.—aTOsR.AM,deolZciLOCnBLIASd,,vypr—e,Etor o LAS TOMEN LOS Jdardienes, ldoaleqnsuciashamycaes DE ACEITE [Cale TODOS Entre tendi o debmusedricianai,ndseparebiHipsócruate,acidulos,eycorutfrülo..ssqhidgénecos euynasdcuranntdeo,sopbrseocvnriodeaslpgeaucniosipooatrrate,myar,Aceitlicuoasltdra,,iaprycecsnvsBARbdCoEtLiecOaNAs,C5uc,—rElnaT,ARGONA,Bofi,—HANLareotqcu, la gran escritos otr s en cpioalr: deguas Nuestro su y vez ma por de tay mería, deca de GDJALROEBBELRIA,PTDADOVDMICREUÁÓ.SLR,A Moz—BARCELON. doSLcDeA-YENPRUGElRGARNTIVBEAOTI;VOhmsp2dtausnrqBicpgur0ueronaitoensaáhldcitmmldacéto,xySfceoesustrónjnohl.cvldapeaqaypuei,reEL,BAFNJGESSUCVASREJÓCRNOsNLAR,O-l.—B.ldamoceistraecrelodintsufníustmodirfahbSáapx.gjoo LA DE dPyasej Real Plaza SEÑORA EIVOLATUR LPaadrsó. preciosím conamcioles enfrmdas HeERPlS,PeIEtRcNA.S,,Enpreocsis esqspnuedg top anto latosdas 1os LAS IVota: nombre TINURA-PDÓ. itnesprtleyuainaspañivfortmárcel,Ttíqnuccahmycreulyzbjgv'ilo¬dSjánoldinLdstseyméuerrvaiióobn,.VqmcesoéuaeruntlThgp8asssj.-.Lá,Tdiinpptrueaorfeacó-ogPsfn¬itocó,,uamqsnmjnñ»ldicoiót.LA&NFTfIEBCFdTieüipysmuareUo•CjtífRvcrOólareensfncrimtgdata,Clmcudomo.:hopspusí¬de,q'cftaurlqugiagr spemnabtibrpoll,cpcnaeyeroansyvfértii-,mcbe.—¬zU dvmqIVuADC7EilHVpiacsolapnillreugItLer.s,1tronaerósn»étnlrcac., tTnile.tunoraElcapitsur.deptciblsreanitraz,dumpseiaarnvrsepenscila,dsque rebaj.IMPOReTANE.—lConhrssafienjo,Eusstu. laconstr msediicdnaostvoenr blfaylonrcseslrOeal—Bsot.ela poT/AQ-ij^fltsUrTudllaypvaierl raes. 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Tamsbeien logqraudoe melparnitmeceao,lóapastsil dloemsás, adquier souttraancsi adoqotulrirr dheicmhoos delpúblico. sutanci smusaavidiynor di.ocXa,"te de loquse inmediato. dmmeoejor cueamlidsuycopolantiéerdala cholater haerelryvncoar Hemos Nada El la á INSTITUTO FRENOPIlTICO (Manicomio particnlar*), establecido por abora, en la villa de Gracia, calle de Tussety Santa Ana, entre la carretera y la estacionen el ferro-carril de Sarrià dirigido por los médicos especialistas I>.TomásX>olsa y I>. I*aTjlo tiloraolií tun- dado con arreglo à las reales disposiciones vigentes y bajo la inspección de la Autoridad superior civil de la provincia Poco hay que esforzarse para comprender, desde luego, quela misiou del médico frenópata es una de las tareas mas árduas del hombre. Rodeado por todas partes de profundos escollos, luchan en vano, muchas veces, los mas santos designios de su saber contra la muda resistencia que le ofrece la locura.—Por des¬ gracia, en Espafia, aun carecemos de los medios in¬ dispensables para brotar con acierto la vesanía; care- mos de verdaderos asilos frenopáticos, que en sentir de todos los alienistas son los primeros y mas seguros medios de curación que la ciencia posee. En vano pre¬ gonan algunos improvisados alienistas con pomposas y altisonantes frases, que en los alrededores de esta capital hay asilos elevados à un grado de perfección admirable. Por mas doloroso que nos sea el decirlo, no podemos menos de negar semejantes aserciones; pues, que todo lo que tenemos en España de mas aca¬ bado en este ramo se reduce á meras quintas ú otros edificios habilitados para dicho objeto. Quizás no está lejos, de que Barcelona pueda ostentar con orgullo en .sus adelantos un niaiiieomio-modelo.  este fin, se dirigen, pues, todos nuestros esfuerzos, tanto para mejorar la desgraciada suerte del orate, cuanto para ponerlos al nivel de los adelantos actuales en es¬ ta parte de la ciencia (1). Curar: hé ahí el móvil que guia y dirige todos nues¬ tros esfuerzos. Por mas que hoy dia se proclame en (I) Se está terminando la construcción de un nuevo edificio montado según los adelantos mas modernos. alta voz por bocas médicas can y no médicas que se dedi¬ á los estudios de las miserias del hombre, que la locura es una compaBera inseparable de la civiliza¬ ción, no podemos menos de anatematizar tan absurdo dicterio; porque la civilización ha sido siempre la an¬ títesis de la locura, la locura es sí una compañera in¬ separable del vicio, de las pasiones y de la ignorancia; pero jamás de la civilización. £1 tratamiento es mixto, moral y físico y lo empleamos en toda su estension. —Nada de opresión, intimidación, malos tratos, ni atropellos de ningún género; consuelos y reflexiones dulces mitigan el furor y vuelven la calma al desgra¬ ciado que sufre. Tampoco tributamos culto á ningún sistema, ni antiguo ni moderno de los que en las cien¬ cias médicas figuran; en nuestro Instituto solo se si¬ guen las verdaderas y legítimas tradiciones del arte espuestas á últimos del pasado siglo, por el esclareci¬ do Pinel y perfeccionadas cada dia mas por sus nume¬ rosos discípulos y admiradores. Los sistemas han sido siempre funestos para la ciencia y para la humanidad. La catástrofe de Hanwell patria del non-restraint, las manoplas, argollas, cinturones y otros medios de opre- sino que á su sombra se multiplican, son una prueba evdiente de lo que en sí pueden dar dichos sistemas. Condiciones de admisión: 1.» Declaración certificada por uno ó mas faculta¬ tivos de la alienación que el enfermo padece; 2." acre¬ ditar el derecho que se tiene sobre el enfermo; y 3." abonar para la curación y manutención del mismo 18, 25, 36, 45, etc. duros mensuales según à la clase que se le quiere colocar. Los estatutos del establecimiento se facilitan gratis, y sedan toda clase de antecedentes para la admisión de pensionistas; en Barcelona, calle de Espalter, núm. 12, piso 2.">, Dr. Bedueill, subdelegado de la facultad de medicina; en la del Hospital, nú¬ mero 91), piso I.", el médico-cirnjano D Antonio Buzón de Ma¬ rañen; y en la Rambla de Canaletas, Litografia CATALANA. En Gracia en el mismo Instituto, y calle de Santa Eugenia, junto á la calle Mayor, núm. 2, piso 1.'», D.Tomás Dlsao. FARMACIA DE S. SEBASTIAN BSL DOCTOH CASASA. Calle Ancha, num. 56, esqnina à la Fnstetia, Barcelona. Elixir dentífrico conservador de Saint-Ser- vaint.—Este medicameoto qne tan justa fama tiene adquirida, cura el dolor de muelas destruyendo la ca¬ ries; fortifica las encías y las da un hermoso color; lim¬ pia y conserva los dientes, cura el desangre de las en¬ cías, las fluxiones, el escorbuto, los tumores délas en¬ cías, y priva la formación del sarro. En resumen: su uso conserva la dentadura perfectamente limpia y robusta. Jarabe anti-venereo.—Es infalible para la cura¬ ción de toda clase de enfermedades sifilíticas, cróni¬ cas ó recientes, sin necesidad de preparados mercu¬ riales. Rob anti-berpético de Dulcamara compuesto. —No tiene rival para la curación radical de los her¬ pes y demás humores de la sangre. Pildoras Orientales depurativas y tónicas por ex¬ celencia. Obran admirablemente en todas las enfer¬ medades que reconocen por origen la impureza de la sangre, en especial las del cerebro, del hígado, de los pulmones, afecciones nerviosas, histérico, gota, asma, indigestiones, palpitaciones, parálisis, retenciones del menstruo, y otra multitud de enfermedades graves. Cada especifico lleva su prospecto para el debido uso. Vvv, ■\-