LECCIÓN XXXIX. Sumario. FÁBRICAS DE CONCENTRACIÓN OE L I C O R E S . — Í D E M DE MANIPULACIÓN CON MATERIAS SÓLIDAS Y LÍQUIDAS CORROSIVAS. FÁBRICAS DE CONCENTRACIÓN DE LICORES.—Los edificios indus- triales destinados para la concentración de licores por la índole del trabajo que en ellos se debe desarrollar, deben estar siempre fuera de poblado. En algunas ocasiones cuando en las poblacio- nes rurales se establecen estos edificios, deben situarse en las car- reteras y si dentro del casco urbano de una población solo en las. ocasiones en que haya estenso local para poder constituir solares completamente aislados, no solo capaces para este edificio indus- trial sí que también para dejar inedificada una gran superficie que sea por Ib menos el triplo ó el cuadruplo del solar ocupado por el edificio. Estas condiciones son de exigir á consecuencia de las posibilidades de esplosiones ó incendios; por esto el edificio industrial debe ser aislado de todas las demás dependencias que constituyen las oficinas ó tal vez edificios en donde se desarrollan otros trabajos industriales, tomando como primera materia pro- ductos de la agricultura en el pueblo de que se trata. Estas fábricas deben tener planta baja sumamente estendida y — 414 — planta alta con habitaciones para el administrador y su familia, ó el propietario en caso de que por su cuenta se lleve la marcha del establecimiento. Las dependencias propiamente industriales constituyendo toda la planta baja deben estar en relación con las necesidades á que han de satisfacer, y por consiguiente es preciso que hagamos mención someramente de estas mismas necesidades. En primer lugar se necesita el almacén ó almacenes á propósito para depo- sitar los diversos líquidos y licores que han de ser concentrados. Los almacenes deben tener todas las condiciones consiguientes á las bodegas; su temperatura no debe esceder de 12 á 15° centí- grados; la construcción debe ser á propósito para que la tempe- ratura sea uniforme al objeto de que por la impresión que hagan los cambios de temperatura en el aire libre no se alteren las con- diciones en los licores almacenados. Estas bodegas deben tener las dimensiones á propósito según la cantidad de los diversos li- cores que hayan de contener; en cuanto á posición deben sujetar- se igualmente á la condición de estar en comunicación, directa con las dependencias en donde se ha de someter el, licor á su concentración. Gomo esta exige en muchas ocasiones que se ob- tenga una elevada temperatura merced al uso de determinados combustibles, es claro que dicha dependencia ha de hallarse en la inmediación de la parte deslunada, y con solución, de conti- nuidad respecto á las demás dependencias; formando pabellón aislado, si es una sola la clase del licor de cuya concentración se trata, y si simultáneamente se han de concentrar varios licores habrá tantos pabellones de concentración como diversas sean las .calidades de los mismos. Estos después de concentrados necesitan ser almacenados con- venientemente para que no pierdan las cualidades que se les ha hecho adquirir, por consiguiente se necesita otra dependencia en comunicación directa con estos pabellones, ó situada á la menor distancia posible. En ocasiones convendrá que estos pabellones estén ligados con las habitaciones por medio de porches para pro- ducir el enfriamiento de los licores, y se puedan poner los tone- les en las plataformas que hay en estos soportales hasta que la cantidad de líquido sea almacenada decididamente en las cuadras ó bodegas. Para el establecimiento de una fábrica de esta clase será pie- — 415 — ciso saber antes, como dato, las clases y cantidad de licores que hayan de concentrarse al objeto de poder calcular el número de pipas, botas ó toneles que ha de haber en los almacenes, y pre- viamente el número de pabellones de destilación y concentración que deben situarse, y también el número, posición y forma con- veniente de la bodega ó bodegas que deberán recibir el licor ó li- cores después de concentrados. Estos edificios al mismo tiempo que industriales tienen el ca- rácter y condiciones de comerciales, porque regularmente se es- tablece despacho al por mayor en los mismos almacenes en donde se recibe el líquido después de depurado y concentrado; por con- siguiente necesita oficinas á propósito para la administración, y deben hacerse en la planta baja para que las transacciones pue- dan hacerse con comodidad y rapidez. Estas oficinas quedan re- ducidas á una sola, que será mas ó menos estensa, según que el personal que haya de ocuparse en la administración sea mas ó menos numeroso, personal que depende naturalmente de la índo- le del establecimiento, en cuanto á la estension con que trabaja, dadas las diversas calidades de líquidos concentrados y la canti- dad mayor ó menor en que se desarrolla esta industria. Los materiales que deben emplearse en la construcción de es- tos edificios han de ser (en consecuencia de la índole de las prime- ras materias) los aprovechables de que se puede disponer en cada localidad. Sin embargo, hay una parte en que no es arbitraria la elección de materiales y es la en que se han de someter los lico- res á la acción de la concentración y destilación. En aquellos puntos donde se han de producir altas temperaturas, deben em- plearse los materiales refractarios si se emplean como elementos de construcción los de albañilería, ó el horno de hierro si se puede emplear y no se rechaza por condiciones económicas. Las formas mas á propósito para esta clase de establecimientos son siempre las rectangulares en cuanto á las dependencias to- das; pero en aquella parte del edificio en donde se ha de someter el licor á la acción que constituye el trabajo de que se trata, pue- de determinarse una forma circular dentro de la cual, en recep- tores convenientemente elegidos y con una dimensión á propósito de la que resultará el radio de la circunferencia, se pueden si- tuar los distintos licores que han de sufrir la concentración y de- puración. — 416 — Los depósitos de combustible deben situarse en dependencias aisladas ó debajo cobertizos, pero inmediatas al paraje en donde han de ser empleados. En el primer piso que generalmente deberá alzarse sobre la parte delantera se situarán las habitaciones del administrador y su familia. El número é importancia de estas habitaciones será mas ó menos considerable, según la importancia que suponga- mos á la persona que ha de estar al frente, y como esta impor- tancia depende de la índole del establecimiento y de la cantidad que puede considerarse como capital circulante en la industria, es claro que en cada caso tendrá diferentes dependencias en nú- mero y en calidad. En muchos casos el mismo propietario de fin- cas rurales que rinden caldos, de entre los que hay líquidos que aumentan de valor en el mercado, se pone al frente de estos es- tablecimientos. En estos casos el piso deberá cumplir con todas las condiciones de una casa habitación dispuesta para facilitar las comodidades necesarias á una familia propietaria de un estableci- miento de esta clase. Debe tenerse en cuenta al situar las habitaciones propias para el alojamiento de estas personas, que se han de hallar en dispo- sición de que en ellas no se haga sensible cualquiera de los efec- tos consiguientes á las operaciones que tienen lugar en la marcha de los trabajos industriales de que se trata, como son las emana- ciones que se desarrollan; y también que se encuentren en lo po- sible aisladas, habiendo entre ellas y el resto de la edificación solución de continuidad para que se encuentren garantidas con- tra los efectos del siniestro de incendio, porque es de temer no solo por la combustión sino también por la esplosion cuando hay algun descuido. Las cubiertas que deben emplearse serán por tejado para dar fácil y rápida salida á las aguas pluviales. Son muchas las oca- siones en que conviene disponerlas de tal modo, que reciban el agua y la desagüen rápidamente conduciéndola á puntos conve- nientemente dispuestos para llenar los depósitos destinados á los usos industriales del edificio. Esto sucede en las comarcas en donde de los productos abundantes del suelo se puede esperar fundada- mente, mediante la industria, la abundancia de licores, y que al mismo tiempo las aguas potables disminuyen especialmente en la época estial hasta el estremo de que se acorten notablemente las — 417 — cantidades de que se ha de disponer para las necesidades im- prescindibles. Así en estos casos deben disponerse los tejados como se llaman en el Mediodía de España, á la capuchina, en tér- minos de que su pendiente sea rápida por mas que no lo exijan las condiciones de la localidad, y que los materiales empleados sean tales, que no necesitan esponer grandes cantidades de mor- tero á la acción de la intemperie, á fin de que las aguas no ad- quieran las malas condiciones que siempre toman cuando pasan por donde hay cales ó morteros. La construcción de cisternas en todos estos casos es conveniente y necesaria. La posición que deben tener respecto del establecimien- to depende de la estension que tenga la total del solar sobre que se alza el edificio y también de su accidentacion topográfica. Siem- pre se procurará que ocupe una posición central respecto de cada uno de los pabellones. Al mismo tiempo habiendo una accidenta- cion topográfica que dé puntos muy altos ó muy bajos dentro del solar, se pueda situar esta cisterna de modo que esté en los pun- tos mas altos del terreno; ella estará en disposición de facilitar con comodidad el agua por medio de reguera y de una estraccion fá- cil por medio de bombines para que se conduzca á las dependen- cias del edificio. Así también podrá establecerse un depósito al aire libre y en disposición tal, que pueda ser atacado un incen- dio desde el momento que se declare, con mucha facilidad y poco esfuerzo. FÁBRICAS PARA LA MANIPULACIÓN DE MATERIAS SOLIDAS Y LÍQUIDAS CORROSIVAS.—Otra clase de los edificios industriales de que debe- mos ocuparnos, es aquella en que se establece cualquiera de las manipulaciones á que pueden someterse las materias sólidas y líquidas corrosivas. Siempre la estension del solar y la fijación de su posición respecto del casco urbano inmediato, estarán en las mismas condiciones indicadas para los establecimientos ante- riores. Únicamente tenemos que añadir que tratándose de mate- rias sólidas no se estará en las mismas condiciones de exigencia que cuando se trate de materias líquidas; suponiendo que ambas son de naturaleza corrosiva. Se sabe bien que la índole de la cor- rosión respecto á los materiales se agrava ó disminuye según que las materias que tengan esta naturaleza sean ó no sólidas, porque siendo líquidas el mayor número de puntos de contacto que ten- — 418 — gan con las superficies de los recipientes y la propiedad de los líquidos de ejercer presión sobre las materias con que se ponen en contacto, desde luego producen resultados mucho mas des- tructivos que cuando la materia corrosiva es sólida. Cuando se han de almacenar materias líquidas corrosivas, de- berá atenderse á circunstancias precautorias, que consistirán pri- mero en que la elección de los materiales no sea libre como en otros casos; segundo, en que se resuelvan cuidadosamente los problemas con sujeción á los principios de construcción y de me- cánica aplicada á la misma, satisfaciendo las condiciones de la estabilidad hasta que quede garantida la solidez. En absoluto lo queda; sin embargo en ciertos casos con relación á las condicio- nes especiales de la fatiga á que han de estar espuestas, particu- larmente en aquellos puntos en que tal vez la construcción de que se trata esté inmediata á otra, ó que le sea contigua, debe huirse siempre particularmente tratándose de materias líqui- das , de almacenarlas en partes subterráneas de la construc- ción. Cuando las condiciones especiales de la industria exijan que haya una parte subterránea donde poder establecer noques ó bal- sas para estas materias, el empleo de los materiales debe quedar reducido á la elección de los que sean menos higrométricos y menos porosos; y de aquellos en los que por la estension ó volu- men máximo en que pueden emplearse en la construcción, nece- sitan la menor cantidad de mortero y otras materias, que consti- tuyendo adherencia, determinen una parte integrante de la solidez del edificio. En su consecuencia la índole y fisonomía particular de esta construcción dependen de la satisfacción de las necesida- des, y esto no puede tener lugar sin que ellas sean conocidas de- talladamente. Por esto el constructor que ha de proyectar un edificio de esta clase, debe enterarse de las cantidades y calidades de las mate- rias que se han de someter al trabajo industrial para formarse una idea de los efectos negativos que debe temer, y decidir el empleo de una construcción á propósito para neutralizarlos. Esta construcción generalmente se alza sobre planta baja, en algunas ocasiones cuando la industria es en grande escala y las cantida- des de materias líquidas y sólidas son considerables, varios pa- — 419 — bellones se deben alzar aislados entre sí. En su consecuencia se comprende que el solar general sobre que se alza este edificio in- dustrial, debe ser grande en estension , porque al mismo tiempo debe tener una serie de superficies inedificadas en la relación de un doscientos por ciento. M M M / W W