APÉNDICES. .PlÍNDICE AL DISCURSO LEÍDO POR El, EXCMO. SEÑOR DON JOS] MARÍA HUET EN JUNTA PÚBLICA DE 6 DE MAYO DE 186G. CATÁLOGO de los pintores de Sevilla, y de los que trabajaron en esta ciudad, desde mediado el siglo XV, hasta igual tiempo del XVIII, con expresión de algunas de sus obras ó circunstancias por Jas que fueron conocidos. ADVERTENCIAS. 1." Como el discurso que precede se refiere principalmente d los pintores se- villanos, ha parecido oportuno, con las miras y designios que allí se expresan, colocar aquí un Catálogo de los mismos, entresacado y extractado de las obras del Sr, D. Juan Agustín Cean Bermudez, y con las noticias de algún otro es- critor. 2. a Tienepor objeto también este Catálogo estimular la formación de otro, en gve mediante las averiguaciones oportunas encargadas á las Academias, cor- poraciones 6 personas inteligentes, se expresen todas las pintaras que existen he- chas por mano de pintores sevillanos, con designación del sitio en que se encuen- tran, de su estado, de sus circunstancias más notables y de iodo cuanto convie- ne pura la historia del arte y otros objetos de importancia. 3. ft Como la mayor parte de las referencias son á Sevilla, no se expresará generalmente la situación del templo, edificio 6 Academia cuando sean los de aquella ciudad. 4. a La colocación de lospinlores en el Catálogo ofrece famosamente graví- simas dificultades, ó más bien imposibilidad completa de fijar con exactitud su cronología. No cabe tomar para lodos la, base de un mismo tiempo, como por ejemplo, la fecha en que nacieron ó en que murieron, porque de muchos se igno- ra la una, ó las dos. Así lo reconoció Cean en la advertencia que puso á sus ta- blas cronológicas, expresando además que era imposible también referir la fe- cha cierta en que florecieron fl en que W W J I , á los principio.1*, mediados y fines 510 REAL ACADEMIA DE SAN FERNANDO. de uno ú otro siglo, y mía necesidad de señalarles un año determinado, adop- tó el sistema de fijar aquel en que probablemente vivieron, y de determinar el año ó época en que cada profesor estuvo más floreciente, ó en que ejecutó sus me- jores obras, cuando se trata de aquellos en quienes constan los años de su naci- miento y muerte. Pero de este modo resultan en aquellas tablas algunas irregu- laridades ó aparentes anacronismos, que en el siguiente Catálogo se han procu- rado evitar en la mejor forma posible. En efecto, en las tablas referidas, varios de los profesores que fueron maestros de otros, aparecen después, y algunas ve- ces con mucha posterioridad d sus mismos discípulos, como sucede, por ejemplo, con Murilio y otros. Por eso en el siguiente Catálogo se ha dado diferente lugar á varios, entre ellos Alejo Fernandez, Luis de Vargas, Francisco Pacheco, Juan de las üoelas, Herrera el viejo, Francisco Zurbarán, Murilio, falda Leal, y Herrera el moso, etc. Mas en estas variacm.es se ha seguido el mismo sistema de Cean, de expresar los nombres de los pintores en el año en que probablemen- te florecieron ó ejecutaron sus mejores obras; y para esto mismo se ha seguido también, en cuanto más ha sido posible, las fechas señaladaspor Cean en la vi- da de cada pintor. En cuanto d Velazquez, como pintor sevillano, se ha expre- sado el año en que salió de aquella ciudad; respecto de Murilio, el año en que regresó d Sevilla después deju viaje á Madrid, empezó A ser más conocido; y de su hijo D. Gaspar, y del caballero Villavicencio loe años anteriores á su fa- llecimiento. En las frecuentes diferencias que se advierten entre Palomino y Cean, siem- pre se ha optado por la opinión del último, que en casi todos los casos aparece Aun asi, podrán observarse, sin duda, algunas irregularidades en la cro- nología. Mas si Cean no acertó tí evitarlas, mucho menos podía esperarlo quien aliora hace este Catálogo, convencido de gue de cualquier modo !ta de ofrecer al- guna utilidad. Por último debe advertirse, que cuando son salidas las fechas del nacimien- to ó de la muerte de cualquiera de los pintores, se expresan la primera con una iV. y la segunda con una t en sus respectivos artículos. SIGLO XV. 1454. JUAN SÁNCHEZ DE CASTRO. —Piotó el retablo gótico de la capilla de San Jo- sé en la Catedral, conocido por el de Santa Lucía; el San Cristóbal de la iglesia de San Julián, etc. 1462. PEDRO SANCHE*.— Pintó algunos misterios en tablas para los altares de la Catedral. 1475. •lr*s NUSE*. Discípulo do Stmáez de Ciislro: propietario. —Una tabla de hermoso y brillante colorido, con semejanza de Alberto Durero, en la contaduría do la fábrica de la Catedral. 1409. GONZALO DÍA/. Discípulo de Sanche? de Gwfro.—Pintó las estatuas de la puerta vieja del Perdón. SIGLO XVI. 1504. NICOLÁS FRANCISCO PISAN. Pintor de los líeyes Católicos.—Dos oratorios un el Alcázar, 1508. ALEJO FERNÁN HEZ {Ó H en SANDEZ). Discípulo de Gómalo /fe.—Hizo gran adelanto en el arte. Se le compara» Perugino. Pintó en Córdoba el re- tablo de Sao Gerónimo y en Sevilla trabajó en el retablo del altar ma- yor de la Catedral. 1513. BARTOLOMÉ MUSA. Discípulo de Gonzalo Díaz,—Pintó cinco estatuas de profetas para el cimborrio do la Catedral y la sala Capitular. 1ÍÍ10. Asumís DE COVAHRÜBIAS.—Pintó y estofó las primeras estatuas ád retablo mayor de la Catedral. 1520. ANDRÉS DE LEÓN.—Cinco imágenes para el anden del crucero de la Ca- tedral, que ya no existen. 15 22. ANDUÉS DE MEOIA. Presbítero.—Además de sus obras como pintor, traba- jó como dorador en el retablo de la capilla mayor de la Catedral. DIEGO DE LA BARRERA.—Pintó la historia y estatuas de la puerta del Perdón. 1527. PEDRO FERNANDEZ, DE GUADALUPE.—La Cena, en el cimborrio de la Catedral, y cinco estatuas. 1535. DÍKIK) FKRNANDKZ.—Trabajó en el retablo antiguo de la capilla de San Pe- dro de la Catedral. 153fi. JUAN IÍAHIREZ.—Pintó los órganos grandes de la Catedral. (Nada ha que- dado de estas obras.) Luis DE VAHGAS, (N. 1502.)-Estudió en Italia con muy notables adelan- tos. En él tuvo verdadero origen Ja escuela Sevillana.—Hiso muchas y conocidas obras al fresco y en tabla. Cuenta ocho discípulos. 1557. JUAN CHACÓN.—Pintó el monumento de la Catedral. 1564. ANTÓN PEUEZ.— Muy apreciado como pintor por el cabildo de Ja Cátedra!. —Ejecutó las pinturas del Sagrario viejo y las del retablo de Nuestra Señora de la Antigua. 1569. ANTONIO DE AHFIAN. Discípulo do Luis de Vargas. —Peyó muchas y notables obras. Su hijo Alonso también fuií pintor. 1579. JUAN BAUTISTA VÁZQUEZ. Pintor y escultor. Discípulo de Diego de la Bar- rera.—Ejecutó varias obras en la Catedral de Sevilla {y en ia de Mála- ga), con notable perfección y adelantos en el arte.' 1580. Luis FERNANDEZ.—Se distinguió en pintar sarga?, según dice Francisco Pa- checo. 1583. PABLO DE CÉSPEDES. (N. 1538.t1608.) Pintor de loa más esclarecidos, es- cultor, arquitecto, escritor y poeta.—Pintó en Sevilla ocho lienzos co- locados en los zócalos del segundo cuerpo do la Sala dol cabildo, y dos cuadros para el Alcázar. 1590. Fu. PEDRO DE MONTOYA, líeligioso agustino. —í>ejó pinturas de reconocido mérito en el convento de San Agustín. 1594. AGUSTÍN V AMARO VÁZQUEZ. Hermanos.—Trabajaron en la reparación del monumento de la Catedral. BLAS GRILLO.— Uno de ios que como pintor trabajó cu la reparación del monumento de la Catedral, DIEGO KsomvEL—Conocido como los anteriores. 1594. DIEIÍU DE ZAMORA.—Participó de aquel trabajo y pintó el altar do la líe- surrección del Señor. FIUNCISCO CID.—También trabajó en lít restauración del monumento fie la Catedral. GKHÓMIUO HE SALAMANCA. —Era ¡íintor acreditado, y trabajó con los ante- JUAN HE SALCEDO.—Participó de aquellos trabajos, pintó un San Hermene- gildo para la Catedral, y con otros profesores en el túmulo de Felipe II. Fuó hermano de Diego, pintor de reputación. PEDRO ORTEGA.—Trabajó en la reparación del monumento. 1597. Luis DK VALDIVIESO.—Pintó mucho en sargas. PEDIIO DE VILLEGAS MAFIMOLEJO. (N. 1520.) Amigo de Arias Montano. Se cree que estudió en Italia.—Pintó el retablo de la visitación en la Cate- dral y otras tablas notables en San Gerónimo, etc., con semejanza á las obras de Pedro Campaña. 1598. ALONSO VA/QUEZ. Discípulo de Antonio de Árfiaii.—Hizo muchas obras de mérito, entre ellas los grandes cuadros par» el claustro de la Merced Calzada, etc. PIUNCISCO PACHECO. (N. 1Í57I. t 1654.)— Pintor correcto, sabio escritor y poeta. Suegro de Vüaxqms. Amigo de Vicente Carducho. También lo fue del duque de Alcalá, en cuyo palacio (Casa de Pilatos), asi como en la casa de Pacheco, se reunían los hombres más notables de Sevilla por sus conocimientos y afición á las letras humanas y á las bellas artes; y se formó una Academia particular. Dejó Pacheco varias pinturas on la Catedral, en la Iglesia de la Universidad y en otras. SIGLO XVII. lfiO3. JUAN PE LAS KOEI.AS. Licenciado. (N. 1558. + 1025.)—Hizo parte de sus estudios eo Venech. Fuó canónigo de Olivares.—Dejó muchas obras de mérito; entre ellas el martirio de San Audrés en la capilla de los Flamencos y ol Santiago do la Catedral. 520 HKAL ACADEMIA DE SAN FERNANDO. 1604. JUAN DEL CASTILLO. (N. 1684.+ 1640.) Discípulo de Luis Fernandez, y maestro de Murillo, do Pedro de Moya y de Alonso Cano.—Dejó al- gunos cuadros en Sevilla, y pintó también en Granada y Cádiz, con notable corrección en el dibujo. 1610. P. D. Lns PASCUAL GAL-DIN. (N. 1556. + 1621,) Religioso cartujo.—Pintó varios cuadros para Santa María de las Cuevas, en Sevilla. 1613. DIEIÍO VIDAL. (N. 1583. t 1615.) Llamado el FÍÍ/Ú para diferenciarlo de su sobrino. Iiacionero de la Catedral.—Pintó una Virgen para el testero del coro, donde se mandó colocar por auto capitular. 1616. ANDRÉS EUIZ DE SARAVIA.—Pintor acreditado, padre y maestro de Jos VIDAL LE LJENDO, el Mazo. (N, ICOS. + 1648.)—Dejó varios cuadros que hizo en Sevilla, y poseyó una decente colección de pinturas. PAULO LEIÍOTE.—Pintó, doró y estofó el retablo mayor de la parroquia de Santa María de Lebrija, y un Apostolado para el Palacio Arzobispal de Sevilla, etc. Los POLANÜOS, pintores, hermanos. Fueron discípulos de Ziirhanm, y sus obras llegaron á confundirse con las del maestro.—Dejaron varias en la parroquia de San Esteban, en la iglesia del Ángel y otras. 1650. ALONSO CANO. (N. IÜOl. + 1667.) Pintor, escultor y arquitecto. Racio- nero de la Catedral de Granada: tuvo muchos discípulos.—Dojó multi- tud de obras, de las que algunas existen en la Catedral y otras iglesias de Sevilla. Fu. JUAN UEL SANTÍSIMO SACRAMENTO. Pintor mediano. Se hizo religioso Carmelita.—Dejó algunos cuadroB en Sevilla. 1653. KOLAN FAMÍUER HE.—Pintó un cuadro de Nuestra Señora de la Porciúncu- la y San Francisco para el galeón de este nombre, etc. 1656. FIIANCISCO VÁRELA.—Discípulo do lloda.i.~Pintó muchos cuadros paru particulares y diferentes iglesias de Sevilla. 1651Í. D. JUAN CARO D TAVIIIA. Discípulo de Zarhamn.—Llamo por su mérito K la atención del rey Felipe IV, que le hizo gracia del hábito de Santiago. 1659. FRANCISCO DE REINA, (t 1G5D.) Discípulo de Herrera, el Viejo. —Pintó para diferentes iglesias de Sevilla. 1660. D. DIEGO D HERBÁS.—Concurrió con los profesores de aquella ciudad á E establecer la Academia. GERÓNIMO RAMÍREZ. Discípulo de Roelas,—Dejó un gran cuadro bueno pin- tado en el hospital de la Sangre, que representa al Papa, los Cardenales y otros personajes. Tuvo hermanos y parientes también pintores, etc. D. ÍSERASTIAN DE LLANOS v VALDÉS. Discípulo de Herrera, el Viejo. Pre- sidente mucho tiempo de la Academia de Sevilla.—Dejó algunas pocas pinturas, con inteligencia en el dibujo y gusto en el colorido. D. .II-AS DE VAI.DKS LEAL. (N. 1630.+ 1691.) Discípulo en Córdobade Anionio del Castillo, esposo de dona Isabel Carrasquillas, también pin- tora. Fue uno de los fundadores de la Academia, y dio muestras de du- reza de carácter con Murillo.—Dejó muchas pinturas en Sevilla. Gra- bó al agua fuerte láminas de la custodia de -Tuan de Arfe. Cuidaba mis de pintar mucho que de hacerlo bien. FRANCISCO D HERRERA, el Mozo. (N. 1G22. + lGtí.1.) Pintor y arquitecto; K hijo y discípulo de Herrera,, el Viejo. Cuando murió su padre, regresó de Roma, á donde habia pasado.—Hizo muchas obras en Madrid, y alguna en el Escorial. Es autor del cuadro grande de San Francisco en la Catedral. 1601. PRDRU OMJUIO IIE PALEMJA. Uno de los fundadores de la Academia sevi- llana.—lietoci'i parte del monumento de la Catedral. 1003. ALONSO PÉREZ D HERRERA.—Uno de loa pintores que fundaron la Aca- K mia do Sevilla. ANHHKS DE MÍDINA. Discípulo de Jnan del GWÍV/O.—Dejó algunas obras, timbó al agua fuerte. MATÍAS GOBOY V CARVAJAL.—Concurrió á la formación de la Academia •le Sevilla donde pintó. pKimo DE CAMPUOHIN.—Pintor de flores y frutas.—Dejó varios floreros en las iglesias do Se vil! ¡i y concurrió a la Academia. 1663. PEDRO DE CAHPOURGO.—Concurrió á la Academia.—Fui grabador do láminas á buril y agua fuerte. 1664. SIMÓN IÍOJIEHO.—Pintor concurrente a la Academia. BARTOLOMÉ MOHÁN.—Pintor como el anterior y con cúrrente a la Academia. OÍRLOS ZARZA.—Concurrió á la Academia. JUAN MATEO ZARZA.—Concurrió i la Academia. D. GERÓNIMO DE TEJAUA.—Pintor do afición y buen dibujante. Concur- rente á la Academia. 1065." IGNACIO DE IRIAUTE. (S. 1620. + 168ÍÍ.) Discípulo de Herrera, el Fjej<>.—&: dedicó a pintar países en que alcanzó bastante perfección, y fui- en tal concepto celebrado por Murillo.—Dejó varias pinturas de aquel gene- ro: uno de los principales profesores de la Academia. PEDRO DE MOYA. (N. 1010. f lGGfi.) Discípulo de Juan, del Castillo y des- pués de Van-I)yck.—Hubo de dejar algunas pinturas en Sevilla; pero las conocidas son las que hizo en la Catedral y otras iglesias de (¡ra- nada. 1007. DIEGO Y FRANCISCO UE LA PEÑA. Hermanos.—Concurrieron á la Academia do Sevilla y contribuyeron a su conservación. IiiSAcio DE LEÓN. Discípulo de Vaidés ¿eai.—Dejó alguna pintura notable en las iglesias de Sevilla: concurrió á la Academia. LUCIANO CARLOS DE NEGRON.—Uno de los fundadores de L Academia, de a la que fue escribano y asistió á sus estudios. JUAN MATEOS.—Uno de los pintores fundadores de la Academia. MARCOS CORREA, Discípulo de Gerónimo liobadilh,—Concurrió ii la Acade- mia; dejó alguna pintura de tamaño pequeño. SEBASTIAN MARTÍNEZ.—Aprendió con uno de los discípulos de Piihlu t\e Gíípedís.—Dejó en la Catedral de Sevilla el famoso cuadro de San Se- bastian y una Concepción, y varias pinturas en Córdoba y otros puntos. 1G68. DIEGO ANTONIO DE CASARES.—Concurrió ¡i la Academia. Dejó u Homo en la Merced, pintado con buen gusto y colorido, etc. ANTONIO Y NICOLÁS PKRK/. Hermanos.—Pintores y suscritores á •u N MARTINEÜ DE GRADILLA. Discípulo de Zurbaran.—Sólo se conoce de fA su mano un fresco en el refectorio de la Merced de Sevilla. PF.DIIO riE MEDINA VAT.BUENA. Uno de los fundadores y presidente de la Academia; particular amigo de Murillo.— Pintó con facilidad al agua- zo, y trabajó en la reparación del monumento de la Catedral. 1061). ALONSO, JUAN Y NICOLÁS FAX ARDO. Hermanos.—Pintores y concurrentes á la Academia y suscritorea á sus gastos. FKUNANDO MARQUE/ JOYA. Discípulo de MiiriUo.—Vmtó el retrato del Cardenal Espinóla, y siguió generalmente la mañero de su maestro, (írabó A buril. •losí: LUI'EZ.—Discípulo de Murillo, cuyo estilo aiguió muy bien, según lo acreditó en. un San Felipe pintado encima de la puerta de la sala llamada de Las Láminas en el Convento de la Merced calzada de Se- JI'AN CHAMORRO. Discípulo de Herrera, el l'iejo.—¥aé presidente de l¡i Academia: autor do los cuadros de la vida de la Virgen y de los cuatro Doctores, que pintó con buen gusto y colorido para la Merced. D. .IIAN DE LOAVSA. Canónigo de la Catedral.—Dibujó con gusto é inteli- gencia, y contribuyó á sostener la Academia. MARTIN DE ATIKN/A CAI.ATIUVJI.—Uno de los pintores que fundaron la Academia. 1'KUTIO SANCIIKZ.—Pintó algunos misterios, en tablas, para los altares de la Catedral. KKIIASTIAN ÜE IÍIIBSTA. (+ 1Ü(¡Í).) Pintor y cosmógrafo dul Tribunal déla Contratación; trazó íil altar para el estreno del Sagrario de la Catedral 1669. Luis ANTONIO DE RIVERA,—Concurrió con aplicación á la Academia. 1671. BERNABÉ DE AVALA. Discípulo e imitador de Zwhamn. Uno de los funda- dores de la Academia.—Dejó algunos cuadros notables principalmente el de la Ascensión en San Juan de Dios. JUAN DE ZAMOIU.— Dejó varios países pintados con el gusto y estilo fla- menco. . JI-AN SALVADOR Rnz.—Pintor y discípulo de la Academia. 1672. ANTONIO DB ZARZOSA.—Conocido como el anterior. BARTOIOMF, Emz CKSAR.—Conocido como los dos anteriores. (JERÓNIMO DE BOIIADILLA. Discípulo de Zwbaran.—Dejó alguiias obras en las iglesias, conventos y casas particulares. -I U N DE PAREDES. —Conocido como concurrente á la Academia, y suscritor A á sus gastos. MARTIN SUAREÍ DE Onozco.—Concurrió á la Academia. 1«73. FRANCISCO PÉREZ DE PINEDA.—Discípulo de Añtrillo.—Sus obras están con- fundidas con las de otros que siguieron el gusto y colorido de aquel. Futí padre y maestro de Francisco de Pineda y de Andrés Pérez. (¡0N7.AI.0 DE RIVAS.—Pintor y escultor, y uno de los fundadores de 1 a, Aca- demia. Li.'is AMONIO NAVARRO.—Pintó al aguazo, como el anterior, para la capi- tana y alroiranta de la Armada. Concurrió á la- Academia. D. SALVADOR DF. HOJAS V VEI.ASCO.—Pintó por afición y concurrió A ln Academia. TOMAS MARTIN. Discípulo de Alonso Fax ai do.~ Concurrente y suscritor á la Academia. 1674. •IIIAN ANTONIO TMIÁN.—Contribuyó como pintor á sostener ]¡i Academia. 1(174. JUAN I K ARROYO,—Conocido como el anterior, > lí>7G. MIGUEL PARDILLA. Pintor y dorador.—Hizo ol adorno y llorado del Sa- grario de la Cartuja, y renovó la pintura y adoroo del monumento de la Catedral. 1677. JUAN CARLOS Uva GIXON. Discípulo de Frailuco llemn, 4 MoM.—Dejá algún cuadro de mérito. 1678. MATEO MABTINEZ DK PAZ.—Concurrente á la Academia. 1679. SKIIASTIAN OOMBÜ. El Mulato de Muñllo. Discípulo del mismo.—Dejó bo- llas pinturas en diferentes iglesias y conventos. 1680. ENRIQUE DE LAS MARINAS, (N. 1(520. + 1(180.)—So dedicó ¡i pintar buques y marinas, tíon muy raros y buscados sus cuadros, pintados general- mente en Cádiz. FRANCISCO MENESES OSOBIO. Discípulo y uno de los mejores imitadores de Murilhi. Fue maestro y amigo de Juan Garzón, y trabajaron juntos,— Dejó bastantes y notables obras. 1882. D. LrcAH DE VALDEU. (N. lfiiil. + 1724.) Hijo de D. Juan l-'a/dén Leal— Pintó al fresco.—Dejó algunas obras en la Catedral, y otros templos, y un cuadro en el Alcázar de Jerez. 1685. ALONSO DE ESCOLAR. Imitador, si no discípulo de ¿ftirillo.—Dejó algún buen cuadro en las iglesias de Sevilla. 1686. D. FRANCISCO AKTOLINKZ Y SAIUHIA. (+ 1700.) Discípulo de Murillv. Letra- do y Juez.—Dejó muchos cuadros pequeños de la Historia Sagrada y de la Virgen. lfiHH. FRANCISCO MARTÍNEZ DE CAJWDLA. Discípulo acreditado de D. Juan de Vul- dii Lenl.—Dejó una Concepción en el convento de la Merced con mejor colorido que dibujo. 528 1690. JUAN SIMÓN GUTIÉRREZ.—Discípulo de Mwillo.- notable imitador de sus tintas y la hermosura de su colorido, aunque sin gTan corrección en el dibujo.—Dejó un cuadro de Ja Virgen del Rosario con el niño en un trono de Angeles, en su altar en la Catedral, y otras pinturas en las Iglesias de la Regina, Merced calzada y Padres terceros, D. LIIREN/.O MONTERO. (H". 1656. + 1710.)—l'uú muy diestro en pintar adornos de arquitectura, frutas, flores y países. D. I'F-DRO NUÑEÜ D VILLAVICENCIO, (S. 1635. + 17(X).)-CabaIlero do la K orden de San Juan y discípulo predilecto de Murillo.—Pintó en Mal- ta, Madrid y en Sevilla, donde dejó algunas de sus obras. 1GÍ>9. D. GASPAR ESTERAS MURII.LU. (+ 1709.)—Pintor, hijo y discípulo del ce- lebre ISartolomi', á quien procuró imitar por afición. Dedicado á la car- rera de las letras, fue canónigo de la santa iglesia Catedral. SIGLO XVIII. 1707. AMMKS IV.REZ. (N. lliliO. + 1727.) Hijo de Francisco Parca de l'ineila. —Hizo algunos cuadros para la iglesia de Santa Lucia. Se distinguió en imitar lasfloresy bordaduras al natura]. 1710. ESTEBAN MÁRQUEZ. (t 17ÜU.) Discípulo de su tío Fernando Márquez Ooya, que seguía la escuela de Muríllo.—Dejó pinturas de mérito en los con- ventos de Sevilla. 171-1. D. PEORO UE Gi'ZMAN.—Dejó algunas pinturas en la Merced calzada, con frescura de colorido, pero sin gran perfección. 171N. FEÚI-K IIP. LEÓN. (+ 172(1.1--Copió ó imitó á Murillo. Dejó copias muy es- timadas. . • 1720. JUAN GARZÓN, (t 1729.)—Discípulo <-. imitador de Manilo; amigo de Me- neses, con quien trabajó. 1720. PEDRO DE UCEDA. (+ 1741.)Di¡sc(pulode VaUés Leal—Ha le atribuyen unos cuadros grandes en la capilla de San Laureano de la Catedral. CniüTÓiuL LÓPEZ, (t 1730.) Aventajó á otros en Sevilla.—Pintó para al- gunas de sus parroquias. CmsTÓBAt DE Leor<. (t 1729.} Discípulo de- Valdés. De mérito reconocido. —Pintó al temple y varios cuadros para la Congregación de San Feli- pe de Neri. 1724. D. CLEMENTE DE TORRES. (N. 16G5.11730,) Discípulo de Juan Valdés Leal. Llegó á ser de los mejores pintores en BU tiempo al óleo y al fresco. Ami- go de Palomino.—Pintó para algunos conventos de Sevilla y en el de • San Felipe de Cádiz. 1729. DOÑA MARÍA DE VALDÉS. {+ 1730.) Religiosa de la orden del Cister en el convento de San Clemente. Hija y discípula de D. Juan de Valdés Leal. —Pintó muy bien al óleo y en miniatura, é hizo retratos con facilidad y semejanza. 1731. SEBASTIAN MIUAN. (T 1731.)—Dejó algunas obras un los conventos y ca- sas particulares. 1734. JOSÉ DE MESA, (t 1734.)—Dejó algunos cuadros en manos de particulares, con gusto en el color, pero de escasa corrección. TOMÁS MARTÍNEZ, (t 1734.)—Copió con acierto una Dolorosa de Murillo, en el convento de la Merced. 1736. MIGUEL DEL AGI:II.A.—Dejó algunas obras, estimadas por el buen gusto do color por el estilo de Murillo. 1739. D. ANTONIO FERNANDEZ DE CASTRO. Canónigo de la Catedral.—Manifestó su afición é inteligencia en dos cuadros que pintó para la Sala Capitular. 1740. DOMINGO MARTÍNEZ. (+1750.)—Fue muy atendido por los grandes y profe- sores de la corte de Felipe V cuando estuvo en Sevilla. Mostró siempre gran celo en favor del arto.—Pintó medianamente para la Catedral y otras iglesias. 530 1742. D. BERNARDO GERMÁN LLÓRENTE. (N. 1685. + 1757.) Conocido por el pintor de las Pastoras, é individuo do mérito de la Academia de San Fernan- do.—Hizo un retrato de Felipe V. Tintó para varias iglesias y en San Ildefonso. 1746. GREGORIO ESPIÜAL.—Dejó varias pinturas esparcidas en la provincia de Sevilla. 1750. D. PEDRO DUQUE CORNEJO. (X. 1077. + 1757.) Pintor y escultor.—Trabajó principalmente en la escultura. 1754. D. Li:is CANCINO. (+ 1758.) Discípulo de D. Lúeas Valdés. Letrado y sacer- dote.— Pintó para el convento del Carmen Calzado. 1758. D. ALONSO MIGUEL DE TOVAR. (N. 1678. + 1758.) Discípulo de Antonio Fa- xardo.—Imitó con perfeccioli á Muríllo. Fue muy favorecido en la visi- ta, de la corte de Felipe V. La Virgen del Consuelo que hizo para la Catedral de Sevilla, fue el mejor lienzo que ae ejecutó,en aquel tiempo. PROFESORES EXTRANJEROS QUE PISTARON EN SEVILLA. SIGLO XVI. 1537. MAESTRO PEDRO. Flamenco.—Pintó los órganos antiguos de la Catedral. 1548. FRANCISCO FRUTET. Flamenco. — Pintó en Sevilla diferentes tablas muy apreciadas, particularmente las del célebre oratorio con puertas para la iglesia del Hospital de San Cosme y San Damián (vulgarmente de las Bubas). MAESE PEDRO CAMPAÑA. (N. 1503, + 1580.) Flamenco. Se hallaba en Sevilla en 1548.—Pintó para varias iglesias, siendo sus obras más notables el retablo de la capilla llamada del Mariscal, y el famoso Descendimiento de la Cruz hoy en la (JatedraL También hizo algún cuadro para üar- 1555. HERNANDO STURKIO. licsidió en Sevilla.—Pintó las tablas del altar de los Evangelistas ó de los Santillanes en una de las capillas del lado del Evangelio. 1584. MATEO PÉREZ ALESIO. Romano.—Pintó al fresco el San Cristóbal de tama- ño colosal en la Catedral. Otro para la parroquia de San Miguel, y va- rios cuadros en diferentes iglesias. 1594. JUAN BAUTISTA CAMPAÑA. Hijo y discípulo del Mam Pedro.—Quedó en Se- villa durante la ausencia de su padre á Bruselas. Trabajó en la renova- ción del monumento de la.Semana Santa. VASCO DE PEREVRA. Portugués.—Repasó en lflí)4- el fresco de la Calle de la Amargura, de Luis de Vargas, en la Catedral. Pintó con otros el túmulo de Felipe II á hizo otras varias obras. 1008. GERÓNIMO LI'CENTT. Italiano.—Pintó en Sevilla dos cuadros apaisados para la capilla de los Flamencos. Hizo otras obras en Granada. 1660. JUAN VAN-MOLD. {t 1700.) Flamenco. Discípulo de Ignacio Triarle, en Sevi- lla.—Pintó países con mucha gracia y libertad imitando á su maestro. Concurrió al establecimiento de la Academia. ¡663. CORNELIO SCHCT, el Menor, natural de Amberes. Uno de los principales fundadores de la Academia.—Hizo varias pinturas para particulares. Sólo una para el público: la Concepción del tamaño natural, en un re- tablo del hueco de la Puerta de Carmona. II. APÉNDICE AL DISCURSO LEÍDO POR EL EXCMO. SEÑOR DON JOSÉ MARÍA HUET EN JUNTA PÚBLICA DE 23 DE SETIEMBRE DE 1866. En muestra de córao las Academias contribuyen al acierto, hasta en la foTmaoioti de las leyes y resoluciones del Gobierno, ilustrando sensata y desapasionadamente su opinión sobre puntos peculiares al instituto de cada una de ellas, permítase copiar íntegro en este lugar el dictamen de la Comisión del Senado sobre el proyecto de ley para adquirir la Casa de loa Lujanes, escrito por el que traza estas líneas cuando no tenia la honra de pertenecer á esta Academia. Aprobado, sin discusión, llegó el dictamen á convertirse en ley del reino, y á realizarse la adquisición de aquel edificio, 1 t d j muros se hospedan ya las Reales Acade- mias dé Ciencias Exactas y de Ciencias Morales y Políticas, la Real So- ciedad Económica Matritense y otras dependencias del Estado. Copiado, pues, á la letra, dice asi el dictamen: Al, SIÍ1VADO. La Comisión nombrada para dar su dictamen sobre el proyecto do ley en que se concede un crédito extraordinario al Gobierno d fin de que por el Ministerio de Fomento pueda adquirirse la casa y torre denominada de los Lujanes, fijó desde luego su atención en el motivo y en el objeto con que esta ley se'proponía. Juzgó que á pesar de toda la autoridad que ya le acompañaba, puesto que no pudiera ser más grande, debía proceder en su examen con todo el detenimiento correspondiente á cuanto se so- mete a la deliberación de este alto Cuerp"o colegislador. Propúsose por tanto examinar la causa y el objeto de la ley, procurando allegar toda la ilustración que cupiera en las cuestiones á que se refiere. Con ese intento acordó la Comisión reunir todos los antecedentes que contribuyeran á demostrar la certeza de la morada del Rey Francis- co I de Francia en la casa conocida con el nombre de los Lujanes, moti- vo por el cual se intenta su conservación como monumento tradicional de un glorioso recuerdo de nuestra historia, y el mérito que según el arte 534 BEAL ACADEMIA DE SAN FERNANDO. tuviera el edificio, para mantenerlo acertadamente restaurado, como uno de aquellos que deben permanecer y contribuir al ornamento de la capi- tal de la' Monarquía. Con tal propósito reclamó la Comisión loa iníbrmeB del Consejo de Estado y de las Academias de la Historia y de las tres Nobles Artes de San Fernando, y aun se proponía acudir, si parecía con- veniente, al archivo de Simancas, y practicar todo lo demás que á su in- tento condujera. Pero sin llegar á reunir así ninguno de estos antecedentes, la Comi- sión lo lia encontrado ya todo hecho, y reunidos de antemano los medios para la demostración que se proponía en los informes de las Academias referidas, insertos por fortuna en el Diario de las sesiones del Congreso de los Diputados. Con esto y con lo que de suyo tenían sabido general- mente, así todos los Sres. Senadores como los que suscriben, y particu- larmente algunos más versados por sus especiales estudios, afición y ocu- paciones en los pormenores de nuestra historia y antigüedades, no se detiene ya la Comisión en presentar su dictamen, para que no se retarde por su parte la ejecución del pensamiento á que la ley se encamina. Adop- ta para esto la Comisión como propios los informes de las Academias, y cree que se honra mucho con hacerlo; tal es la rectitud del raciocinio, la bondad del criterio, y hasta la conveniencia en la forma con que las Academias desempe- ñaran su encargo, sucinta, pero muy acertadamente. Los que suscriben se com- placen en dar aquí este testimonio de reconocimiento al saber y laboriosidad de Corporaciones que tan bien cumplieron con los fines para los cuales futran ins- tituidas. La Academia de la Historia, en efecto, después de hacer referencia de aquellos que como historiadores generales entíe nosotros, y aun de algu- nos que en relación particular escribieron los sucesos concernientes á la jornada de Pavía y vencimiento y prisión del Rey de Francia, no hacien- do especial mención de su residencia más que en el alcázar de nuestros Reyes, afirma que si la morada allí del líey Francisco I, es un hecho his- tórico, existe á su lado una tradición "cuyo origen alcanza á íos que pu- dieron conocer á loa contemporáneos de aquel suceso, trasmitida sin nin- guna alteración de unas á otras generaciones; acogida por historiadores respetables; no contradicha hasta ahora, y tal que no puede ser desechada por la critica más de scon tentad iza. n Esa tradición es la de que Francis- co I fue aposentado, aunque .por corto espacio de tiempo, en la casa y torre de los Lujanes. Del breve examen é indicación de los escritores ex- tranjeros que hace además la Academia, viene i deducir también la conse- cuencia que confirma aquel hecho De igual modo combina la omisión de los historiadores generales, propios y extraños, con la tradición y la referencia de los historiadores particulares, el Académico que en estos dias publica su Historia de Ma- drid , procurando presentar la comprobación de todos los hechos que re- fiere. i>Verdad (dice) es que á la postre estos mismos (los historiado- res particulares) convienen en que á poco tiempo se trasladó el Rey de Francia al alcázar, con lo cual pueden conciliarse ambas opiniones,."... Pudo muy bien residir Francisco I interinamente en la torre de los Lu- janes hasta que se dispusiese su habitación en el alcázar, sin que esta circunstancia pasajera y casual mereciera tenerse en cuenta por los his- toriadores. IÁ qué si no forjar una especie destituida de fundamentoi.,.. ¡Á qué fijarse en un sitio y edificio determinados?" Y en otra parte dice el mismo escritor: "El monumento designado (la casa de que se tra- ta), merece el respeto de la actual generación y de las venideras, y debe por tanto ser conservado como un título de gloria de la iiacion españo- la." Otros escritores contemporáneos convienen en lo mismo, por donde se vé que todos, aun aquellos mismos en quienes se vislumbra al princi- pio alguna incredulidad, han venido á convenir en la posibilidad, y aun certeza del hecho, y en que debe considerarse como incuestionable para la conservación del edificio. Esa también es la convicción de los que suscriben, y si no temieran dilatar el término de este asunto y ocupar en demasía la atención del Se- nado, algo que expondrán de palabra en la discusión, si fuese menester, pudiera añadir por su parte sobre otras muy fundadas conjeturas que se derivan de escritores antiguos y modernos, y de las conexiones de la fami- lia de Hernando de Alarcon, custodio más constante y cercano del pri- sionero de Pavía desde el instante en que se rindió en el campo de bata- Ha hasta que ya libre franqueó la frontera, pasando el Vidasoa. Los que suscriben no vacilan, pues, en adoptar como legisladores las conclusiones sentadas en el informe de la Academia de la Historia, á sa- ber: primera, consta históricamente que Francisco I estuvo preso en el alcázar de Madrid: segunda, merece respeto la tradición de que por algún tiempo se aposentó en la casa y torre de los LÜjanea: tercera, debe con- servarse este edificio. Que por la justa consideración de 'preservar de la ruina y demóliam unn de Ion pocos de cierta antigüedad qué sirven de ornamento á la capital de la Monarquía, debe hacerse asi, lo demuestra la Academia de San Femando en su informe respectivo. Haciéndose cargo de que no es crecido por cierto el nú- mero de los edificios que existen en Madrid, construidos en épocas algo remo- tas, y particularmente del estilo ogival en el último tercio del siglo XV, y del género conocido con el nombre de Mudejar en-la historia de nuestra Arquitec- tura, demuestra la Academia la conveniencia de la conservaciony restauración de, la casa á que este informe se refiere, con tan bien meditadas y lien expues- tas, aunque breves razones, que la comisión adopta igualmente aquel informe. Lamenta no tener á la vista del mismo modo el del Consejo de Esta- do, que habrá de ser sin duda de grave importancia y digno de especial consideración en todos conceptos, Pero constándole con toda certeza que 536 REAL ACADEMIA DE SAN FERNANDO. es favorable á su dictamen, la Comisión ae ha decidido desde luego á pre- sentarlo sin tener & la vista aquel informe, por evitar, como ha dicho, ser origen de mayor dilación, reservándose auompafiarlo á este dictamen mismo para conocimiento del Senado, si lo recibe á tiempo todavía. Por lo demás, y en cuanto á la eatidad del gravamen, que ninguno es corto por cierto cuando ha de pesar por el Erario público, y la suficiencia de la suma propuesta para el objeto á que se destina, habiendo de realizarle digna y acertadamente, la Comisión confia, por una parte en que la ilus- tración del Gobierno sabrá dar la dirección oportuna á sus disposiciones, y por otra en que facilitará la realización del pensamiento el patriotismo de los actuales propietarios del edificio, que sin duda se interesan también muy particularmente en la conservación de un recuerdo glorioso para su propia é ilustre familia. No parece, por último, necesario recordar al Senado la importancia en todos conceptos de aquel recuerdo, ya que por desgracia no puede aten- derse, á 3o menos por ahora, á otros tantos no menos interesantes por cierto á la gloria de nuestra patria. Pero así como la ley, que há poco tiempo votamos, para erigir una estatua al descubridor del Nuevo-Mun- do será precursora, Dios mediante, de las que han de promulgarse para levantarlas á la memoria de los Reyes Católicos, de Gonzalo de Córdova, de Hernán-Cortés, del Cardenal Jiménez de Cisneros, y de otros y otros, así después de esta ley propuesta para conservar un recuerdo de la bata- lla de Pavía, vendrán con el tiempo otras para hechos y jornadas no me- nos memorables. En consecuencia, pues, de lo que queda expuesto, la Co- misión, de completa conformidad con el proyecto de ley remitido por el Congreso de los Diputados, tiene la honra de proponer el siguiente PROYECTO DE LEY. Artículo único. Se concede al Ministro de Fomento un crédito extra- ordinario de dos millones de reales para adquirir, con destino al servicio de instrucción pública, la casa y torre denominada de los Lujanes, aten- diéndose al pago de esta obligación con los recursos del presupuesto ge- neral ordinario de 1864 á 1865. Palacio del Senado 7 de Junio de 1864.—F. Rodríguez Vaamonde.— .Javier de Ezpeleta.—Duque de Sexto.—Manuel de Guíllamas.—Serafín Estébanez Calderón,—José María Huet, Secretario. FIN DEL TOMO PRIMERO. ÍNDICE Págln.i Nota preliminar v Discurso del limo. .Sr. D. J o s é Amador de los Rios, leído en J u n t a publica de 19 de J u n i o de 18!>9,~Er. ESTILO MU- DEJAR E ARQUITECTURA N 1 del limo. Sr. T>. Pedro de Madraao, en contestación al an- terior. 41 de D. J o s é Pagniucci Zumel, leido en J u n t a pública de 13 de Noviembre de 1850.—CONCEPTO nu u ESCULTUIU AN- TIGUA V M D R A OEN T.'i del Excmo. Sr. D . A n t o n i o Gil de Zarate, en contestación al anterior 87 * de D . Nicolás Ciato de Lema, leido en J u n t a pública de 4 de Diciembre de 1 8 5 9 . — D E I.A PINTURA DE PAISAJE EN NUESTROS DÍAS 101 del Excmo. Sr, Marqués de Molina, en contestación al an- terior 11S de D. Teodoro P o n t e de la H o z y líodriguez, leido en J u n - t a pública en 8 de Diciembre de l S ñ S . - I m t E N C i A DE LAS NOBLES ARTES EN LA SOCIEDAD, Y PROTECCIÓN QUE DE- BEN PRESTARLES I.OS GOBIERNOS 14" de D. Eugenio de la Cámara, en contestación al anterior. . 163 1 j de B . Francisco Enriquez y Ferrer, leido en J u n t a pública de I I do Diciembre de 1859.—ORIGINALIDAD DE LA AR- QUITECTURA ÁRABE 11)1 del Excmo. Sr, D. Josó Caveda, en contestación al anterior. 213 de D. Domingo Martínez, leido en J u n t a pública de 22 de Enero de 18G0.—SOBRE LA HISTORIA DEI, (JABADO 23» del Excmo. Sr. D. J o a q n i n Francisco Pacheco, en contesta- ción al anterior 253 de D. Carlos de Hae?, leido en J u n t a pública de 2G de Fe- imuKitNA 281 Discurso del Exorno. Sr. D. Federico de Madrazo, en contesta- ción al anterior 2Ü7 trienal leído en Junta pública de 29 de Setiembre de 1804, por el Excmo. Sr. D. Joaquín Francisco Pacheco, en sustitución del Director de la Academia, Excmo. se- üor Duque de Rivas 311 inaugural del año económico de 18C4 á 18G5, por el Exce- lentísimo Sr. D. José Caveda. (Sesión pública de 17 de Setiembre de 1805).—EL GRABADO EN ESPAÑA HASTA LOS PB1MEHOS AÑOS DEL SIGLO XVIII 31'J del Excmo. Sr. D. José María Huet, leído en J u n t a públi- ca de 6 de Mayo de 1866.— SOBRE LA ESCUELA SEVILLA- NA 1IE PINTURA 341 del limo. Sr. D. Pedro de Madrazo, en contestación al an- terior. 37Í> en elogio del Excmo. Sr. D . Ángel Saavedra, Duque d e R i - . ", vas, por D. José Amador de los Ríos, leido en la J u n t a ; 'p pública de 20 de Mayo de I8C6 ,'407-L inaugural del año académico d e 1865 á 1866, por el Exce- lentísimo Sr. D. José María Huet. (Sesión pública de 23 de Setiembre de 1806).-IMPORTANCIA DEL INSTITUTO inaugural del año académico de 1866 á 1867, por D. Ma- riano Nougués y Secall. (Sesión pública de 22 de Se- tiembre de 1807).— INFLUENCIA CIVILIZADORA DE LAS AR- TES, V E ESPECIAL DE LA.PINTURA N 453 de D. Francisco Jareño de Alarcon, leído en J u n t a pública de 6 de Octubre d e 1867.—DE LA ARQUITECTURA POLI- CRÓMATA 47f> del limo. Sr. D. José Amador de los Kios, en contestación al anterior 41)7 Apéndice al discurso leído por el Excmo. Sr. D. José María Huet en J u n t a pública de 6 de Mayo de 1800 r>l'> al discurso leido por el Excmo. Sr. D. Josó Marto Huet en Junta pública de 23 de Setiembre de 1806 53?