(O ÁLBUM ARTÍSTICO MALLORCA. .H-HU) (HRÍNQO!. FOI.i ? CUSTODIA DE LLUCH. J&OBUE un ancho y robusto sustentáculo, perfilado agradablemente, se eleva un cuerpo de estilo gótico, en forma de baldaquino ó tabernáculo, en cuyo centro se ex- pone la Sagrada Eucaristía. Compónesc de una plataforma exagonal prolongada, provista de un antepecho ó crestería y de ocho pilares que se unen dos á dos, por medio de arbotantes, sosteniendo ocho doseletcs afiligranados y un segundo cuerpo central, á modo de cimborio, coronado por una pirámide. Esta es la disposición que ofrece la rica Custodia que desde últimos del siglo XV se conserva en el Colegio de Ntra. Sra. de Lluch. Sabemos que data de esta fecha, por la copia de los documentos que D. Bartolomé Pascual nos ha facilitado, una de cuyas notas parece ser un capítulo de quejas, formulado por el R. Prior de aquel entonces, contra el platero que la había construido. Entre otros cargos que se le hacen, leemos los siguientes: «Mes, prelen dit prior que los ángels deuen exir defora deis pilars, é lo tabernacle quils está sobre el cap » «Mes, prelen que lo gornimenl, en que deu star lo cor- pus, es arrat que noy ha locx ques puga tancar ni obrir...» De aquí deduciremos buenamente que ni el marco circular (lo gorniment) en donde se coloca la Hostia con- f -«_ sagrada, ni los tíos ángeles que en la actualidad ostenta, deben de ser los que ostentaba en su estado primitivo. Y, aun cuando el hallazgo de este manuscrito, que existe en el archivo de aquel Colegio, no nos diera motivo para suponerlo, sería suliciente fijar la atención sobre este mo- numento para confirmarnos en nuestra opinión. Véase el buen gusto de todos los calados, de los pinaculillos y de las figuritas que decoran el paramento interior de las pi- lastras; obsérvese el motivado enlace de sus miembros y el carácter propio de todos sus perfiles, y compárese luego con las formas, desgraciadas y de mala ejecución, que ofrecen los dos ángeles y el viril que ocupa el centro. Bien se deja ver que el sitio destinado para colocar estatuas está [en la plataforma, sobre los conopios y bajo los doseletes liitcrales que se corresponden á un mismo plomo. ¡Peregrina idea la de colocarlas sobre estos candelabros que interrumpen y mutilan la balaustrada! No hemos visto las que fueron objeto del indicado pleito, pero á buen seguro que, como obras de arte, valdrían mucho más que las presentes. Otra observación nos permitiremos para demostrar que esta Custodia ha sufrido lamentables modificaciones. La cruz que se apoya sobre el chapitel superior,.y las mol- duras y labores de este último, distan mucho de estar en armonía con lo restante del cuerpo principal; y por esta circunstancia nos persuadimos de que también fue susti- tuida esta definición. A pesar de todo, la Custodia nos parece de excelente mérito, en cuanto ofrece la pureza del estilo gótico. El friso que ciñe el sustentáculo, muestra en bellos caracteres esta inscripción: p. e-a? ÁLBUM ARTÍSTICO MALLORCA. (I En su pié se advierten dos placas cinceladas, con la imagen de la Virgen, y algunos adornos del Ilenaciniiento. Mide T06 in. de altura total, y G'42 m. en su base. Acaba de sufrir una restauración, en esta capital, consistente en la reposición de algunos pinaculillos y gár- golas, en la adición de los emblemas sostenidos por los ángeles, y en el dorado de todas sus piezas. Merced ...) ÁLBUM ARTÍSTICO w... — 47 — vieron los monumentos de que formaron parte. En ellos se manifiesta un género de arquitectura muy anterior al que nos ofrecen las más antiguas construcciones góticas de Palma. El estilo árabe y el románico caracterizan su composición, que, si en algunos es tosca y en cierto modo tímida, en los otros es tan airosa y razonada, que casi nos atrevemos a llamarla clasica en su género. En efecto: obsérvense los entrelazados y las hojas arrolladas que, formando una especie de canastillo, decoran el más com- pleto de los dos superiores, y se convendrá en que puede pasar como un buen modelo entre los de igual época y estilo. La forma cúbica, revestida con meandros y bolón- citos que ofrece su inferior, y la serie de puntas de dia- mante; que en algunos de sus tableros mutilados hemos descubierto, son caracteres y elementos muy empleados en las esculturas del gusto llamado latino-bizantino. En cuanto á las formas de los dos restantes son tan fallas de belleza y tan extrañas, que no nos atrevemos á calificarlas. Tal vez cuando se escriba la verdadera historia de Mallorca, los documentos que en ella se publiquen, po- drán darnos más luz respecto á la época en que debieron construirse estos capiteles y los edificios que con ellos se ufanaron. Aproximadamente miden unos 30 centímetros de al- tura. Han sido cedidos á la Comisión de Monumentos artísticos é históricos de esta provincia. - 4 8 - MESA DE ESCAYOLA. de las obras de este género que en Palma hemos tenido ocasión de examinar nos ha parecido tan digna de incluirse en nuestro ÁLBUM como la presente. Consiste en una chapa de piedra artificial que, por la índole de su construcción, participa del mosaico, de la taracea y del estuco, y, sin embargo, por los materiales en ella empleados, le corresponde el nombre de escayola. En efecto: sobre una losa de color muy negro, que sirve de fondo general, se ven incrustadas las diferentes masas que constituyen su decoración. Las cintas y follages imitan mármol blanco, ofreciendo los últimos su claroscuro por medio del grabado. La orla exterior ostenta ricos y varia- dos jaspes, cual si fueran piedras engastadas. Algunas flores con sus matices naturales brillan convenientemente distribuidas; mientras en el óvalo del centro un papagayo sobre una rama de cerezo parece ser ejeculado por medio del pincel; tal es la perfección de su dibujo y la verdad del colorido-. En uno de los troncos arrollados se lee de letra muy pequeña: Gio LEONE F. Y al pié del papagayo la fecha: 1668. Datos que nos revelarían la procedencia de esta obra, si á simple vista DO se dejara adivinar, por su bellísima composición, el Renacimiento italiano. ÁLBUM ARTÍSTICO MALLORCA, ALBUNI ARTÍSTICO MALLORCA. &— —-••€>••;: Entre otras escayolas que existen en l'alma, son cu- riosas las que sirven de frontales en algunas capillas de Sla. Eulalia, de Ntra. Sra. del Socorro, de S. Antonio de Viana y de la Catedral; la mayor parte de ellas exornadas con figuras de no muy correcta ejecución. La que es ob- jeto de estas líneas se apoya, cerrada por un marco de madera, sobre una mesa cuyas piernas, contorneadas por medio de la sierra, dan indicio niel modo como se cons- truyeron estos muebles durante la Decadencia. Mide l ' : n por 0'71 metros. Pertenece al Sr. 1). .lose Quint Zaforteza. IS Y KI, AMOR. de las fábulas más interesantes por su lilosóíico argumento, entre las muchas de la Mitología griega, es la que presenta el Alma, Psíquis, relacionada con el Amor y abrasándose por unirse á él en otra vida llena de feli- cidad. En los antiguos monumentos de escultura y de pintura, unas veces se expresaba esta alegoría por medio de una sencilla mariposa en manos de un hermoso niíío, Éros; y otras por medio de una joven que recibe pudoro- samente las caricias de Cupido. De difícil desarrollo es este asunto, aun para los artis- tas que en su género suelen inspirarse; mas el autor del bellísimo dibujo que tenemos á la vista, logró dar forma plástica á lo que concibiera la imaginación de los poetas. Una doncella tendida en su lecho y mostrando en la mano izquierda una mariposa, emblema del espíritu, padece y vacila antes de entregarla al mancebo que con afán ó insistencia procura arrebatársela. En nuestro concepto, la composición del grupo y los accesorios nada dejan que desear en este estudio, hecho con el lápiz, cuyas sombra* se han desvanecido algún tanto, perjudicando el Imen efecto de su claroscuro. Mide l'3O m. de diámetro. Sirvió para pintar al fres- co en un palacio de Italia, y pertenece ú la colección de I). Francisco Parictti. PLATOS TJE MAYÓLICA ^ JIOCO tiempo á esta parte se ha disperlado entre nosolros el gusto de coleccionar ejemplares de la loza de- nominada mayólica, pues, si bien son muchos los que se han echado á perder en las antiguas casas de Palma por considerarlos sus poseedores como cosa baladí, todavía quedan bastantes que ocupan un puesto de preferencia entre la tosca vajilla de nuestros labradores. Tal vez esta afición se debe al ejemplo que nos ha dado e! Ilustre restaurador de Miramar, reuniendo en aquel predio una ÁLBUM ARTÍSTICO (? 1 - 51 - escojidu y numerosa colección de piezas de esta clase. Sea como fuere, nos complacemos de que las personas mas amantes del suelo mallorquín procuren recoger dichas mayólicas, hoy dia objeto de estudio predilecto por parte de los extranjeros inteligentes que se dedican á investigar el origen y progresos de una industria tan antigua. Los cinco platos que tenemos á la vista, pueden consi- derarse como otras tantas muestras, no sólo en cuanto á sus formas y tamafío, sino también por el estilo y tono de su decoración. Esta consiste en una sola tinta sobre fondo amarillo mas ó menos pálido; en algunos el dibujo brilla con un limpio reflejo color de oro claro; en otros su matiz es rojo algo cobrizo; pero en todos se observa igual la intensidad y perfección del vidriado. La mayor parte de los platos de este género ostentan en su centro un pájaro, cuyas formas varían extraordina- riamente, hasta convertirse a veces en un grifo ó en una especie de león fantástico. No escasean tampoco aquellos cuya decoración consiste exclusivamente en flores de ca- pricho, ó copiadas con bastante exactitud del natural. De los mencionados ninguno hemos visto que lleve marca, cifra ni sefial distintiva de su fabricante, y por lo mismo nos parece muy difícil determinar su procedencia. Kslo no obstante, su semejanza con la loza que casi hasta nuestros dias se ha fabricado cu el pueblo de Manises de Valencia, nos hace sospechar que todos ellos lian sido im- portados en nuestra isla. Sus dimensiones varían de 25 á 42 centímetros de diá- metro. Pertenecen al arquitecto provincial D. Miguel Rigo. 5 íi aquí una de las pocas alhajas de estilo fótico que. aun cuando está muy lejos de ser un modelo de buen gusto, por el carácter de su composición, puede sin em- bargo presentarse como tipo entre los que existen en Ma- llorca de su misma época. La forma prismática exagonal que nos ofrece el recep- táculo de este copón, la hemos visto mas exornada en otros tres pertenecientes á distintas parroquias de esta Diócesis. Uno de ellos es notable por los entrelazados ara- bescos de su cápsula, aun cuando no están en armonía con la filigrana de su sustentáculo; el otro se vé circuido de arbotantes y torrecillas, cuyo conjunto es del todo especial; y el tercero, sin duda el mas esbelto y de mejor compo- sición, se halla sin remate. Bien comprendemos que para el servicio de viaticar á los enfermos, al cual están desti- nados estos vasos, la terminación de su tapa es algo in- cómoda estando unida por medio de charnelas al cuerpo principal; pero, en nuestro concepto, no es esto un motivo suficiente para mutilarlos. El que tenemos á la vista, afortunadamente se conserva en su estado primitivo; por medio del grabado, ostenta en sus facetas, á modo de otros tantos cuadros, cinco escenas 4) :.»•, i, ÁLBUM ARTÍSTICO ÁLBUM A H M S H U U w. .«mi MAULORCA. -Wl—1813-1 (VIRENQUE. FOT.) Oh ÁLBUM ARTÍSTICO MALLORCA. (PALMA—PB73.) [VIRENOUE. FOT.) de la pasión de Cristo; los compartimentos de su pié están adornados por varios emblemas de la misma, y su cubier- ta por algunos arabescos. Está destinado para el servicio de la parroquial Iglesia de Sincu; no lleva fecha ni marca que acredite su antigüe- dad ó procedencia; es de plata sobredorada y mide 42 centímetros de altura. CAÑÓN DE HIERRO. ^ L verificar el dragado del puerto de Palma, entre otros objetos que sacó la máquina del fondo de las aguas, .sin duda fueron los mas curiosos c interesantes unos veinte ó veinte y cinco cañones de hierro fundido iguales al que se conserva actualmente en el salón Musco de pinturas de esta capital. Consiste, como pueden ver nuestros lectores por medio de la lámina, en una pieza, sostenida sobre un soporte bifurcado, dispuesta para recibir una recámara, dentro de la cual iba su correspondiente carga. Esta últi- ma pieza provista de una asa se sujeta enchufando ante- riormeute con el cuerpo del callón, y posteriormente por medio de cuñas pasaderas al través de la armadura, de hierro forjado, que termina con un mango ó manecilla. Se comprende que estos cañones, siendo de poco peso y reducido calibre, debieron pertenecer á la artillería de — Ü4 — marina, puesto que su mecanismo tan sencillo como inge- nioso permitía á un solo hombre apuntar en todas direc- ciones. No falla quien supone que constituyeron el arma- mento de una galera que se fue á pique en nuestro puerto; lo cierlo es que, algunos de ellos se encontraron cargados con moneda de cobre, y que en el mismo sitio se sacó una quilla de dimensiones muy robustas. Considerando que la fecha de su construcción no cuenta menos de tres siglos, los peritos en el arte de la guerra podrán juzgar hasta que punto son originales la multitud de sistemas que moderna- mente se han adoptado en materia de armas de fuego. Según nos han informado algunos empleados en el cuerpo de Ingenieros de esta provincia, dichos caRones se sacaron frente a la Lonja, por los meses de Mayo y Junio de 18(Í4. No todos eran completos; de éntrelos menos deteriorados se cedió el que reproducimos á la Comisión de Monumentos. Sus dimensiones son: 1*30 m. de longi- tud total de los cuales corresponden 0'95 m. al tubo del cañón, incluso la recámara. Los proyectiles que con esla pieza se arrojaban no podían medir mas de tres cenlíme- ros de diámetro. No estará demás consignar que en ti de Julio de 1866, la mencionada draga sacó de nuestro puerto un obús ó bombarda de hierro, cuyo paradero ignoramos; y, el 21 del mismo mes y ano, sacó una culebrina de bronce, de peso de unos 14 quintales, la cual fue reclamada por las autoridades mil ¡lares. ÁLBUM ARTÍSTICO «••• •»'«•> f, MALLORCA. |F.L.«-I.I!.| IIIIEUIUE. F1T.) LA VÍRGEN DE LA SALUD, el cronista Marsilio que D. Jaime 1 de Ara- gón al venir á conquistar Mallorca, sufrió con toda su armada un temporal tan furioso, que hubo de valerse de todo su prestigio para que no cejaran los pilotos ante los riesgos de un naufragio. Afíadc que con ánimo esforzado y fervoroso corazón elevó una súplica á la Reina de los cielos para que se dignara aplacar el furor de las olas y guiar a feliz término la empresa que con tanta confianza había comenzado. Terminada la plegaria, moderó sus ím- petus el viento, y al dia siguiente la escuadra pudo arribar á nuestra isla, sin que ninguna de sus naves zozobrara. Es tradición que la imagen de la Virgen ante la cual se postró el Conquistador, después que la ciudad cedió al asalto, fue' colocada en una mezquita recién convertida en iglesia bajo la advocación del arcángel San Miguel; y en un libro manuscrito hacia el año 16;¡Ü por D. Juan Bau- tista Jonli Pro., capillero de Ntra. Sra. de la Salud, leemos que en su archivo existia una escritura del año 1231, otorgada en poder de Alejandro Jolit notario de la ciudad de Barcelona, mediante la cual el Kcy Don Jaime había hecho donación de esta imagen á dicha iglesia, que por aquel entonces era la Seo y Catedral de nuestra Diócesis. A falta de otros datos, y prescindiendo del gran respeto que los mencionados nos merecen, el examen de esta figu- ra nos ha convencido no sólo de su antigüedad, sino tam- bién de que no puede haber sido construida en nuestra isla. En efeclo: el mármol, de cuya materia está formada, es de color Illanco, saccaroydeo y transparente, condiciones que no reúnen los de las canteras ilc Mallorca. Ademas, la circunstancia de ser hueca en toda su parte posterior, indica la necesidad de aligerarla para hacer mas fácil su traslación de un punto áotro, como tenia que suceder, si formó parte de! altar portátil mientras duró el sitio. Y si nos fijamos en su disposición, no podremos menos de reco- nocerla enteramente parecida á la que presentan todas las imágenes de la Virgen esculpidas desde últimos del siglo XII á mediados del siglo XIII. En la mano derecha parece que sostuvo algún objeto, que bien podría ser un ramo, á juzgar por el orificio que tiene entre sus dedos. Su túnica y la del niiio fueron pin- tadas de color muy rojo, y su manto de azul celeste. Mide 83 centímetros de altura. Há pocos años que fueron repintados sus rostros y dorados sus cabellos, únicas partes que ordinariamente aparecen descubiertas; pues la manía de vestir con trajes de tela las imágenes de nuestros templos no lia perdonado la presente, verdadero modelo de candor y misticismo. ¡Quizas á esta indiscreción se debe el que desde hace tiem- po esté partida horizontalmente en dos mitades! «V5- ÁLBUM ARTÍSTICO - 57 — ^ ABANICO. 1 muestra de los abanicos mas interesantes por su valor y mérito, nos han proporcionado el presente, que procuraremos describir. Sus varillas de luciente nácar, unidas por un eje entre dos pequefios diamantes, están adornadas con incrustacio- nes de oro y florecillas de hermoso colorido. Constituye su tela un doble y delicado pergamino, que muestra en am- bas caras asuntos mitológicos pintados con mucha frescura y maestría. La que tenemos á la vista representa en tres distintos grupos los principales episodios referentes á la bella Andrómeda. Hacia la izquierda se ven algunos per- sonajes huyendo de la inundación causada porNeptuno. A la derecha está Cepheo, rey de Ethiopia, padre de Andró- mcdaj consultando el oráculo de Ammon; y en el centro se ve la heroína encadenada sobre una peila a punto de ser víctima de un monstruo marino, mientras vuela Perseo en su socorro. El cuadro representado en el anverso parece ser un asunto caprichoso, y, aun cuando sus figuras están bas- tante bien ejecutadas, no nos parece tan interesante como el descrito. Mide unos 25 centímetros de radío. Pertenece á la Sra. D . - í . V. de O. CANOPEAS. ^S£?LAMÁRANSE canopeas (canoptn nrnw) los vasos que los egipcios fabricaban en Canopo(lioy Aboukir), ciudad de la embocadura del Nilo. Eran de tierra cocida y sirvie- ron al principio para filtrar las aguas fangosas de dicho rio, las cuales, duranle el periodo de su inundación anual, no podian beberse sin este requisito. Muy pronto recibió-. ron una aplicación religiosa, y en el simbolismo egipcio llegaron á representar el genio favorable ó numen del Nilo. Entonces para fabricarlas se recurrió al alabastro, de cuya materia es la mayor de las tres representadas. Sirvieron también estas urnas para contener las momias de los ani- males sagrados (ibis, chacal, etc.), y las entrañas de los difuntos; en cuyo último caso .solían colocarse junto á los sarcófagos. Su tapa figuraba la cabeza de un chacal, ga- vilán ó mono cinocéfalo; y llevaban, ademas del nombre ilel difunto, una inscripción referente á estas divinidades. En las que tenemos á la vista todavía se distinguen las de- dicatorias, á pesar de que fueron escritas con la tinta que se empleaba para los papyrtu. Miden de 28 á 36 centí- metros de altura". La cabeza, de tamaño natural, que se ve en la misma lámina, es un fragmento de una esfatua de barro cocido, , O) Cfr' — '©•SU ""• •"'» ooiisaav wnaiv cuvas facciones acórtalas y rechonchas inducen a creer Podra juzgarse de su valor arqueológico si se considera que cuenta mas de 3000 anos de existencia En cuanto á la autenticidad de estos objetos baste decir que ha» sido recogidos por D. J o a q u i n V su viaje al alto Eg,pto, juntamente con los que aparecen en la siguiente lámina. BRONCES EHIPCIOK. ON os nombres de Apts, lhh,s. Púas v O»»»te se designaban l b b los bueyes que eran objeto de adoración como símbolo viviente de Oiri l l ariamente por plástico, en todas d.mensiones y en toda clase de materia- qUe S á h Visla la se™ M T° ' I)uc(i<;" ^ * a de la se g u r i d ad con que los escultores de Mcnfls, Heliópolis y ol as ciudades supieron modelar sus formas. C lr f e se vc k s A ambLVn ntT ™ ° '" ^° " ™^ S CrUZadas llm los tóc vlr¡LZIT "° " varitas augúrales con que señalaban las constelacion La situada á la izquierda que ostenta en la cabeza una mitra muy exornada, con un mechón de pelo peinado á manera de cuerno retorcido, debe de ser Harpócrates ó un liórus, pues el Dios del silencio solia personificarse por medio de un joven enfermizo, sentado y con el dedo en la boca, tal como aquí aparece. De las dos inferiores, la sentada representa á ¡sis, mujer y hermana de Osíris. Simbolizaba el poder gene- rador y fecundante, y por esto ofrecía el aspecto de una mujer joven y liella. Esta laclando á Hórus, de quien se suponía madre, y lleva en la cabeza la luna en cuarto creciente. Los egiptólogos han recogido una infinidad de esta- tuitas que en vez de la cabeza humana, muestran la de un chacal, gato, cernícalo, etc. En nuestro grupo puede verse uno de estos caprichos. Por último, de las dos más pcquefias, situadas en los ángulos inferiores, la una es un mono, de barro cocido, sosteniendo una inscripción, y la otra es un papagayo de bronce. Estas son las antigüedades que nos han parecido más interesantes entre las que constituyen la colección de pe- queños monumentos pertenecientes al indicado Sr. Fíol. Nuestros lectores pollrán formarse una idea de las dimen- siones, si tienen en cuenta que la estatua principal mide 32 centímetros de altura. ««•"•i ÁLBUM ARTÍSTICO „„.„„„., ««•"•i ÁLBUM ARTÍSTICO MALLORCA. CERÁMICA. < $ J M L ánfora que ocupa el cenlro, y la mutilada, de igual forma, que se ve en el grupo, fueron halladas hace algunos anos entre los lalai/ois del predio denominado el Pedregd, en el término de Lluchmayor, bastante fecundo para los que se dedican a la Numismática. No son las únicas que de esta clase hemos tenido oca- sión de examinar, pues desde algunos anos se conserva una en el exconvento de La Soledad, del pueblo de Sania María, la cual fue recogida por unos pescadores entre las costas de Mallorca y las de Cabrera; y recientemente, en una propiedad de D. Miguel Costa, que radica cerca de Alcudia, se han sacado algunas incompletas que, con otros objetos de barro, yacían enterradas. Ignoramos el servicio a que estuvieron destinadas es- las ánforas, pues la disposición de su base no es a propó- sito para que se sostengan aisladas. En opinión de algu- nos, sirvieron par» contener los caldos que se esportaban de este isla; s, tal fue su destino, no se concibe fácilmente pa'cToSSe m C aS UVCS Si "' " " I*1*' « r a n f c c s - l a s dimensiones que por término medio ofrecen las que hemos medido, varían entre 0'90 y 1-10 m deallura - « _ La otra tinaja, de mayor diámetro y menor altura, es una de las que se sacaron al derribarse el antiguo edificio de Can 'n Cererols. Se conocen muchas de esla clase; su destino era ocupar los huecos que sobre los arranques de las bóvedas debían rellenarse. El arte gótico, tan racional en la estructura de sus elementos como en la manera de decorarlos, echó mano de estos vasos para la nivelación íle lo estradoses de sus bóvedas, sin recargarlas con ma- teriales de gran densidad. Entre otros ejemplos que po- dríamos citar, consignaremos que este recurso lo vimos empleado en las ojivas del oratorio de San Magin, en el arrabal; como también en las que, poco ha, se han desplo- mado en el exconvento de San Francisco. Algunas veces se presentan muy mal fabricadas, y con dos asas que servi- rían para facilitar su manejo; otras afectan formas adecua- das para sostenerse sobre el suelo, pero con frecuencia suelen hallarse mas ó menos agujereadas ó incompletas; esto nos hace sospechar que no solamente se empleaban las vasijas construidas de intento, sino que también se aprovechaban las inútiles para otros usos. Sea como quie- ra, en casi todas se observa un sello en relieve, que seria diferente según la fábrica. El que lleva la que copiamos, consiste en una imagen que apenas se deja distinguir. En otras es un castillo almenado, y en otras se ve un león rampante con esta inscripción al rededor; den Pete Roúj. Su altura varia entre í!0 y 70 centímetros. Por último, las dos piezas de menor tamaño son dos arcaduces encontrados en el pozo de una antigua noria de esta ciudad, en el huerto de D. Luis Castellá. Su materia tosca y su configuración nos inducen á creer que han sido fabricados por los árabes. Observamos que no tienen el fondo taladrado, que son bien cocidos, y de paredes muy delgadas. Miden 35 centímetros de altura. . rp (p «••"•i ÁLBUM ARTÍSTICO ,«,.,„„, • & — LIONUM CRUCIS. fW las pocas obras de orfebrería que se conser- van en la iglesia parroquial de Inca, es la de mejor efecto artístico la cruz que presentamos en nuestro ALBO» ES (oda ella de plata sobredorada, midiendo 38 centímetros de altura. Se vi enriquecida con cuatro topacios y veinte y una piedra mas pequeñas, puesto que faltan tres en su remate inferior. Si bien sus formas generales se derivan del estilo gó- tico, las piezeeitas y dibujos que la adornan pertenecen todos al Renacimiento, dejando ver la influencia del gusto llamado plateresco. Esta reliquia tampoco se apoya en su propio susten- táculo, sino que, para exponerla á la pública veneración se echa mano del que sirve para la custodia ¿Habrá sido' vendido para atender con su producto al bien'dcl pueblo? ¿Tal vez ha sido objeto de sacrilega rapiña? ¿Habrase tras- formado en otra alhaja ó en un mueble que se juzgó de mas necesidad para servir al culto? No se sabe; pero es indudable que en casi todas las iglesias de Mallorca, du- rante mucho tiempo, estas orfebrerías se han tenido en INSCRIPCIONES ROMANAS. ~£Ql I con la infinidad de lápidas sepulcrales que se han desenterrado en Mallorca, se hubiera constituido una sola • colección, no dudamos de que podria competir con las mas importantes, en su clase, no sólo por su número, sino también por los datos históricos que de la dominación ro- mana nos ofrecería. Estos hallazgos, que casi siempre se verifican en el campo, antes de que llegue á noticia de las personas que sabrían conservarlos, si no se destruyen, se destinan á los usos que mejor cuadran á su forma y dimensiones. Hemos visto lápidas que por mucho tiempo sirvieron de peldaños en una rústica escalera; hemos visto sarcófagos sirviendo de pila para abrevar ganado; y bien sabido es que junto á los muros de nuestra ciudad existe una gran piedra con una inscripción hebraica, la cual sir- ve de tapa al acueducto de la Font de la Vtla. No siendo este lugar á propósito para lamentarnos ni para proponer remedios que no se adoptarían, tan solo hemos querido indicar estos hechos antes de pasar á des- cribir las cuatro inscripciones sepulcrales, que, con un capitel, hemos reunido, áfinde que nuestros lectores aficio- nados puedan formarse idea de esta clase de monumentos. La primera, que es de marmol amarillo veteado, (pro- < 3 ^ ¿ ® & ÁLBUM ARTÍSTICO MALLORCA. — 71 — OBRA IJE CANOVA LÁMINA. XLV Í Í C V i» saber su procedencia, ante este magnífico busto de mármol de Carrara, (27 ccntímclros de altura) se re- conocería la mano y el ingenio de un artista de primer or- den. Según demuestran los rasgos de su fisonomía, grave y pensadora, es ésta una de las muchas efigies de Napo- león primer Cónsul, las cuales, a medida que popularizaba su prestigio, procuraban adquirir los municipios, corpo- raciones y personajes de suposición. Sábese que perteneció primeramente á una princesa, sobrina del mismo Napoleón y madre de la que es hoy Señora de Ratazzi; ésta la ofreció como un obsequio a Mr. Deuvoix cuando desempeñaba el cargo de Cónsul de Francia en Florencia, quien á su vez al dejar el consulado de Palma para encargarse del de San Petcrsburgo, la cedió á su amigo D. Ernesto Canut. Muchísimos son los bustos, colosos, cenotafíos y bajo- rcliéves que inmortalizan el nombre de Canova la mayor parte de cuyas obras existen en Italia. Afortunadamente, en I alma, no es la única que conservamos, pues hemos visto una bellísima estatua de San Juan Bautista, de unos 60 cenUmetros de altura, que también es hija de aquel inspirado talento. •• (\ 9 — Ti — UN FILÓSOFO. en las casas antiguas de Palma un sin nú- mero de cuadros al óleo, retratos, episodios históricos, san- tos, paisajes, floreros, etc., que forman colecciones muy dignas de estudio y recomendación. Ciertamente, no todas esas pinturas son de mérito relevante, pero bien podría- mos asegurar sin exageración que la mayor parte figura- rían honrosa y preferentemente en un Museo de provincia. Los originales deMurillo ydeVelazquez, de Uubens y ile Rembrant, de Jordán y de Ribera, entre otros de uni- versal renombre, llaman la atención délos inteligentes, sin dejarles dudar de su autenticidad. Los de Juncosa, de Mcs- quida, de Femenía, de Muntaner y de Bauza, pueden reco- nocerse con frecuencia; mas entre unos y otros vemos mu- chos también de indisputable mérito, cuyo autor es muy difícil cuando no imposible averiguar, y únicamente puede apreciarse el estilo que pretendió imitar ó la escuela a que debió de pertenecer. A. la primera clase corresponde el cuadro que hoy pre- sentamos de cuyo valor y mérito no puede formarse con- cepto por medio de la fotografía, siempre rebelde y poco liel cuando tratamos de reproducir lienzos ya castigados por el tiempo. Esta figura, que representa un filósofo, for- s »>»») ÁLBUM ARTÍSTICO «...u.i MALLORCA. ALBUM ARTÍSTICO MALLORCA. ÁLBUM ARTÍSTICO MALLORCA. (PÍIMA-I874.) 1VIRENQUE. FOT.) -o* — 73 — ma parte de una colección de cuadros del mismo tamaño existentes en la casa de D. Ramón Ferrandell de Marolo. Algunos pintores, que por sus especiales conocimientos merecen gran respeto, no han titubeado en juzgar a estos filósofos originales del célebre Ribera; nosotros, cuyo crite- rio en esla materia confesamos que es muy limitado, corro- borando su dictamen, nos permitiremos observar la ejecu- ción franca y segura de sus rasgos, la valentía de sus for- mas, la intensidad severa de su claroscuro, y, más que to- do, el colorido enérgico y armonioso de sus encarnaciones. Hemos tenido ocasión de ver en esta capital otras dos colecciones, copias de los mismos, y seguramente no deben de ser las únicas, pues de varias pinturas notables sabemos que existen hasta diez y doce ejemplares, reproducidos en distintas épocas. MAZAS DE PLATA, LÁMINA XLVII. de mayores dimensiones (88 centímetros de lar- go) es la que todavía llevan los dos maceres del M. I. Ayuntamiento de Palma en las funciones y actos oficiales en que preside esta corporación. Su pomo, de forma exagonal, muestra en cada uno ilc los planos el escudo de armas de nuestra Ciudad, y ade- mas los nombres de los Jurados, (durante cuyo cargo de- — 74 — bicron de construirse estas insignias), por el siguiente orden: MATHEV ZANGLADA — IOAN DE BVRD'LS — IAVME DEZMAS—GABRIEL RIVS—MARTI PARELLÓ — MIQVEL BINIMELIS PASEMNER— En las facetas su- periores se ve un doncel llevando una palma, y ademas la fecha de su renovación, 1798. No es despreciable la segunda, perteneciente al M. I. Cabildo de nuestra Catedral, cuyas formas platerescas do- minan su composición. En tres de sus seis caras vese de relieve la imagen de Nuestra Señora con el niflo Jesús, coronada de rosas y cobijada por un capelo de obispo. Mide un metro de longitud, y no lleva inscripción ni fecha alguna. De las inferiores, muy semejantes en su forma, y de más reciente construcción, una pertenece á la Exma. Au- diencia de Mallorca, y ostenta las armas de Espalia y las de Aragón, repetidas alternativamente con la estatua de la Justicia; la otra, conservada por la Junta de Agricultura, Industria y Comercio de esta provincia, ofrece el emble- ma repelido de una palmera enlazada con una ancora, y un ángel sosteniendo un rótulo, también repetido, que dice: PUB. FELI. CONSULO. En las bases de su crucero se lee: 1817 REAL — CON." DE —MAR Y TIE —DE MA."— Mide 65 centímetros de altura. ÁLBUM ARTÍSTICO OBJETOS DE MAYÓLICA. (S¿¡>SOMPONEN este grupo varios tarros de parecida for- ma, si bien de distinta época, como lo demuestran sus cla- ses de fábrica y su ornamentación. El primero, perteneciente á la farmacia del Sto. Hos- pital de Palma, muestra sus dibujos de color azul, y en caracteres góticos la inscripción: Sal gemna. Los otros dos adjuntos ofrecen sus adornos con los colores azules, amarillos y dorados, de muy bonito efecto. El cuarto, fusiforme y de arcilla más ordinaria, luce su de- coración con reflejos cobrizos sobre un fondo amarillento. El cantarillo y la taza ó fuente para frutas, sobre la cual se presenta colocado, ofrecen mayor perfección y me- jor gusto en sus dibujos, que brillan con un dorado rojo intenso. La tarja ó cartela, que lleva la salutación AVE MA- RÍA, es ua ejemplar de las que se fabricaban en Maní- ses, pueblo de Valencia, para colocarlas sobre los dinteles en las entradas de las casas. Por último: las tres escudillas son otros tantos tipos, que bemos elegido entre muchos como los más interesan- tes. Obsérvese el monograma C/iarílas que lleva en su fondo la de mayor diámetro. La pequeílita, procedente de — 76 — Italia, muestra una imagen de la Virgen de Loreto y esta inscripción: conpol. di S. Casa. Otros objetos de mayólica podríamos haber reproduci- do, como son: pilitas, azucareras, jarros, lebrillos, saleros, aljofainas, &., si los presentes no bastasen para dar idea de cuánto abundaba esta clase de loza en nuestra isla. Por lo demás, y puesto que ninguna de estas cerámicas lleva señal ni marca de fábrica, nos abstendremos de emitir opiniones aventuradas sobre su procedencia; recomendan- do a nuestros lectores un trabajo especial que respecto de la mayólica tiene preparado para darlo á luz el inteligente y erudito arqueólogo D. Alvaro Campaner. COPAS DE CRISTAL. JH^ESDE I a m ás remota antigüedad han sido apreciados los objetos de vidrio, que se destinaban unas veces á ser- vicios, útiles y otras k satisfacer el caprichoso lujo. Los egipcios, los romanos y los etruscos, fabricaron en abun- dancia botellas y vasos, generalizando su empleo entre las clases más distinguidas. Pero esta industria, hasta fines del siglo xv, no tomó el incremento y desarrollo que el ar- te auxiliado de los esperimentos científicos podía comu- nicarle. En Italia especialmente fue en donde se logró dar á dichas piezas una transparencia y delicadeza, al par que ÁLBUM ARTÍSTICO •>©* una variedad de formas admirable. Posteriormente, ya no se limitaron los artistas á construir sus obras con arreglo á las condiciones que su servicio debía exigirles, sino que, dando rienda suelta á su fecunda imaginación, inundaron los mercados de esa infinidad de copas, frascos y tazas, convertidas, por sus formas tan raras como originales, en objetos de puro adorno y entretenimiento. Como muestra de tales producciones liemos reunido los quince ejemplares que se ven dispuestos en la présen- le lámina. La mayor parle son de cristal incoloro y trans- parente, si bien abundan las de color azul oscuro. Unas se ofrecen decoradas con escamas que visten su superficie, otras con tirillas de color Manco muy opaco, otras tienen sus paredes dobles, otras retorcidos los sustentáculos; to- das, en Un, son de tan extrema delgadcza, y de tal modo perfiladas, que son completamente impropias para con- tener licores ni bebida alguna. En los Museos del continente existen colecciones muy curiosas de este género de cristalería; en Mallorca hemos tenido ocasión de examinar hasla unos cincuenta ejempla- res, pertenecientes k los Sres. D. Fausto Morell, D. Ma- riano Conrado, y otros. Se tendrá idea de sus dimensiones advirtiendo que la más alia de estas copas no pasa de io centímelros. - 78 - PINTURA. cabeza de niüo, tamaíío natural, es un estu- dio al óleo, obra del conocido artista valenciano señor Domingo. La gran soltura que se observa en la ejecución, y el acertado colorido de esta pintura, le dan un valor conside- rable a los ojos de los inteligentes; por esto la hemos creí- do digna de ocupar un puesto, siquiera sea el último, en el primer tomo de nuestra publicación. Consérvala, como recuerdo del autor, el Sr. D. Joa- quín Fiol. ÁLBUM ARTÍSTICO APÉHSSGE. jAJíl? ENCIENDO dificultades de todo género, que no nos era posible prever, hemos repartido estas cincuenta lá- minas, y con ellas cerramos la primera serie de nuestro ÁLBUM. Bien conocemos que no todos los objetos fotografiados ofrecen la importancia ó el mérito absoluto que fuera de de- sear; pero esta misma falta servirá tal vez para dar ó com- prender que nada es despreciable en materia de estudios sobre la historia del Arte y de la Industria. Si en el texto se notan descuidos y apreciaciones poco justificadas, re- cuérdese que no ha sido nuestro intento ilustrar á los lec- tores, sino darles por este medio una idea más completa de los objetos representados. Muchos, muchísimos son los muebles, los cuadros, fas alhajas y estatuas, que hubiéramos querido incluir en nuestra colección; pero la voluntad más firme tiene que estrellarse irremisiblemente contra cierta resistencia, en- démica en nuestro país, tratándose de la salvación de los pequeños monumentos que la ignorancia del vulgo ó la negligencia de las personas instruidas profana y sacrifica á todas horas. f - 80 - Un desengaño más lia sido el frulodc nuestra penosa tarea, y esto no será bastante para arredrarnos en el camino que nos hemos trazado; continuaremos explorando gustosos los veneros de riqueza artística que en nuestra is- la se conservan; apuntaremos las impresiones que nos cause su descubrimiento, y, Dios mediante, formaremos otra serie, que ya tenemos empezada, para ofrecerla más adelante al público, y que formará otro tomo de mejores condiciones materiales y económicas. Entretanto, los señores que nos han favorecido propor- cionándonos objetos y noticias, y los suscritores que han contribuido al sostenimiento de esta humilde empresa, re- ciban la expresión más sincera de nuestro agradecimiento, y discúlpennos si no hemos logrado colmar la medida de sus justas esperanzas. J?ERRÁ