PARTE ESPECIAL. —-íl·-irssjSS'^ïsai-— ARTES PLÁSTICAS. ..f CAPÍTULO L ; NATURALEZA DE LAS ARTES PLÁSTICAS. CARACTERES QUE LAS DIFERENCIAN. Las artes plásticas presentan las formas visibles, esto es, los cuerpos, ó sea, sus figuras ó formas exteriores; por esto se las llama figurativas. El modo más propio de presentar tales formas, ha debido ser aquel que menos dificultad ha ofrecido para la produc- ción, á saber, el modo plástico, el que procede del acto de plasmar, que es hacer ó formar objetos de masa blanda, especialmente de barro, para lo cual bastan la aptitud de las manos y la movilidad de los dedos. Esta facilidad para la producción no solo es un título artístico, sino un diplo- ma de primordial existencia incontestable, que asegura á la Plástica propia, la consideración del primer medio que ha debido emplear el hombre para atender á algunas de sus necesidades, y d a r á su Conciencia razón de sus creen- — 122 — cias y afecciones. Ello es que donde quiera que se ha des- cubierto un cráneo humano se han encontrado restos cuando menos, de producciones plásticas. La Plástica ha merecido de tal manera la consideración del mundo inte- ligente, que no solo el Arte sino la Ciencia misma ha adop- tado la voz como indicativa de toda forma visible: la Me- dicina llama fuerza plástica á la que por crecimiento de la carne llena los vacíos de una úlcera^ herida, etc. en el cuerpo del animal. La Plástica ha dado el ser á la Cerámica, y de esta pro- ceden todos los trabajos de Talla que la Arquitectura nece- sita para sus construcciones: ella constituye el medio pro- pio para la representación escultórica; siendo la Escultura el arte plástico por excelencia. Pero el arte plástico puede prescindir de la realidad plás- tica y adoptar simplemente la ilusión de ella. Aunque dentro del modo de representación plástico propio el hom- bre ha podido darse razón de una infinidad de ideas, no ha sido posible complementároste lenguage, y ha sido menes- ter echar mano de la apariencia de ellas para poder dar razón de todos los objetos y representar todos los actos de la vida de los hombres relacionados entre sí y con la Natura- leza, y hacer de esta misma objeto del Arte. Esta apariencia de las formas palpables y visibles ha necesitado materiali- zar los límites que han contorneado los cuerpos , y ha trazado líneas: medio convencional que ha podido pre- sentar los cuerpos, ó tales cuales hipotéticamente podrían verse, ó tales cuales nos los presentan las reducidas facul- tades de nuestra vista. He aquí el carácter lineal que se ha atribuido alguna vez al medio plástico, aunque con im- propiedad, porque la línea no es mas que un expediente subsidiario de que el Arte echa mano. Pero la linea que constituye el Dibujo, ya no es un modo - 123 — plástico, sino gráfico, esto es, incisivo ó descriptivo: y esta incisión ó esgrafiado pasa á ser con el tiempo simplemente un trazo superficial, sustituyéndose el color á la hendedu- ra, y el pincel ó el lápiz al grafio. Esta es la diferencia que en el arte plástico puede establecerse, á saber: arte j»to- tico propio, ó arte plástico (irúfico, tomándose la denomi- nación del primer modo de materializar los limites que contornean los cuerpos. Plástico-propias son las artes Es- cultórica y la Arquitectónica; y plasto-gráfica, la Pictórica. Otra diferencia se encuentra en el Arte plástico según el manantial de donde las formas proceden. Unas veces idea formas, las imagina, para subvenir á las necesidades de la vida material y práctica; y otras toma de la Naturaleza las que necesita para expresar una idea y subvenir á necesi- dades de la vida espiritual y moral. En el primer caso apela á la Ciencia; con su ausilio procede á la producción, estudiando y aplicando las leyes déla Naturaleza; entonces procede por construcción. En el segundo caso, la simple percepción de los objetos y la educación de la vista bastan para la representación; el procedimiento en su parte más material, viene á hacerse como indiferente; las leyes de la Naturaleza no son aplicadas, sino simplemente conocidas por sus efectos: entonces procede por imitación. He aquí las diferencias que existen en la esfera de lo plástico, y que subdividen las artes plásticas en artes de construcción, y artes de imitación: es de construcción la Arquitectura, y de imitación la Escultura y la Pintura (1). (i) Tomada la palabra co·MtrvxQioti eu sentido estricto, trae consigo la idea de combinación de cuerpos macizos y densos, dolados de las tres dimensiones, para la producción de un objeto inmovible, raíz ó cimentado; y solo con impropiedad se aplica el verbo conúruir en lugar de fabricar ó de elaborar, y menos en el de confec- cionar ó confaccionar, como antiguamente se decia. La fabricación 6 elaboración pa- rece que se refiere á las producciones fabriles, esto es, trabajadas en un taller; la - 124 - Se hacen indispensables algunas consideraciones acerca de esta distinción, á fin de evitar conceptos equivocados. El arte plástico de Construcción, la Arquitectura, aun- que tiene el carácter científico, tiene todo el sabor artístico necesario desde el momento en que la construcción es con- siderada no por su mecanismo sino por sus efectos. El sen- tido de la vista, que es al que el arte plástico afecta, reco- bra entonces sus derechos, su criterio es entonces la su- prema ley, y la construcción misma se convierte en un manantial inagotable de motivos que, combinados, produ- cen la Belleza. Entonces cuanto se produce tiene sentido, es característico, propio y conveniente, respondiendo á una idea moral, al propio tiempo que atendiendo á la satisfac- ción de necesidades físicas, tan enlazadas con ella, que pa- rece, ó que espontáneamente la han producido, ó que na- turalmente la reconocen por causa y por razón. Este modo de proceder por construcción no rechaza la imitación; pero si la emplea, no es como medio indispensa- ble, sino subsidiario: y tan especial es, que bien puede de- cirse que no toma del modelo mas que lo elemental y ca- racterístico, retrotrayendo las formas á la regularidad geo- métrica. En la Arquitectura, como arte plástico de construcción que es, no es el artista el que produce inmediatamente la obra de arte, sino que necesita ejecutores, como los nece- sita el Compositor de Música ; con la diferencia de que en la ejecución de la Música cabe la interpretación^ mas no en la del proyecto arquitectónico, donde todo está determina- do y concreto por la medida geométrica. confección se refiere más espocialmenle á las saturaciones hechas en un laboratorio químico. Sin embargo, en el caso presente la fabricación puede ir comprendida en la coíislrucctort por razón de las distintas esferas en que la Arquitectura puede ejerci- tarse, como so verá en su lugar. — 125 — En la Escultura y en la Pintura se presenta desde luego la imitación del único modelo que el artista debe tomar y puede tener, que es, la Naturaleza, hasta para las repre- sentaciones de lo sobrenatural; imitación que debe ser obra inmediata de la mano del artista, obedeciendo sumisa la voluntad impulsada por el genio y realizándose con la pre- cisa condición para la producción de la Belleza. que es la idcaH:ación. Desde luego pasaríamos á especializar nuestras tareas estéticas á las artes plásticas, si no creyésemos conveniente dar razón del orden que en ello seguiremos. Por antigüedad le corresponde á la Arquitectura ser tra- tada en primer lugar; y este derecho está garantido por la Historia. Guando el hombre quiso expresar y perpetuar sus ideas, no hubo de hallar formas con que dar á conocer de un modo completo y perfecto sus conceptos, y hubo de erigir monumentos que dispertasen á lo menos el recuerdo de ellas: no supo presentar con toda claridad los hechos, pero los explicó gerogliíicamente. En aquellos monumen- tos hallamos el nacimiento de la Arquitectura; en estos ge- roglíñcos el de la Escultura y de la Pintura. Esto supuesto, no es posible dejar de conocer, que en su origen, todas las artes plásticas hubieron de encerrarse en la Arquitectura. Los más antiguos monumentos arquitectónicos llevan exornación geroglíñca, anaglíptica ó gráfica, que á su ca- racterización contribuye. La primera de las artes plásticas de imitación que hubo de emanciparse fué la Escultura. Sus formas ya no apare- cieron con la regularidad y severidad geométricas. Poco á poco la Escultura fué destacándose del fondo, saliendo de esta manera del edificio, del cual habia sido un simple adorno ó elemento de caracterización. Después del Simbo- - 126 — lismo de Oriente expresado por la Arquitectura, que vino á ser un compendio del Universo, vino el Politeísmo de Grecia que fué el apoteosis de la humanidad: y la Escul- tura, al destacar la figura humana de este Universo, hubo de presentarse muy principalmente desnuda y monocro- ma, tal como el hombre nace, tal como el hombre es. Mientras la Religión fué mitológica, la Pintura no pudo menos de ser un arte secundario. Cuando á todo se daba la forma humana, lo mismo á Dios que á las montañas, al árbol que á la flor, el Arte no se ocupó mas que en repre- sentar al hombre; cuando se sustituyó la belleza moral á la física, esto es, cuando la belleza física no fué exclusiva- mente la representación de la simple vida del ser racional, entonces el hombre ya no fué grande por sus miembros, sino por su alma; debió relacionarse con los demás seres de la Naturaleza; fué hombre, no por sus formas, sino por los actos de su. vida; y el espectáculo de la Naturaleza fué un sentimento, que hubo necesidad de expresar. Fué que la Pintura habia hallado el elemento de su ser para alcan- zar su completo desarrollo.