CAPÍTULO 111. Rubens en Flandea.—Relaciones políticas entre España, Francia é Inglaterra.—Origen de las negociaciones oficiosas para ]a paz con Ingla- terra.—Papel que en ellas desempeña Rubens, —(íerhiers. -Marqués de los BaIbaae8.—Mar- é Lé as cartas y deH- Veinticuatro años eran pasados desde que Rubens salió de Kspaña para Mantua, Y en este tiempo habia recorrido toda la Ita- »a, vivido en Francia y vuelto al fin á su Patria, fijando en Amberes su residencia. ^ j a n d o á un lado estos años de la vida del diplomático pintor, tanto porque sobrada- mente están relatados con sumo acierto por dabilísimos biógrafos, cuanto porque nada ""portan al propósito de este estudio, r e - anudar conviene el relato de esta historia, «n el año de 1 6 2 7 , época en la cual se ha- llaha Ruhens en el apogeo de su gloria, no escaso de bienes de fortuna, llena el alma con el cariño de su familia, apreciado, aga- sajado y muy considerado de la Infanta doña Isabel Clara Eugenia, hija del rey D. Felipe II, viuda del archiduque Alberto y gobernadora de la Flandes católica, quien a su servicio le había unido obligándole con ricos dones (aureis vinculis ligarunt) y de- cente pensión como pintor de su cámara. La simpática y agraciada figura de RubQns, su abierto carácter, l¡i gloria que habia con- |uistado en toda Europa cor, sus pinceles, Ías maneras nobles y distinguidas de su ca- balleroso trato, la desahogada posición que ocupaba y la decidida devoción con que servia á la casa real de España en sus d o - minios de los Paises Bajos y en la persona de la Infanta Doña Isabel su gobernadora, diéronle acceso cerca de las más principales personas de aquella corte, y se conquistó, con tan buenas cualidades y circunstancias, la estimación y el respeto de importantes personajes- del bando rebelde enemigo de España. Rubens era, en fin, en nuestra Flandes de aquel entonces, no solamente un grande artista, sino un hombre político de influencia en aquella corte. La circunstan- cia de no residir en el mismo Bruselas, aun cuando con frecuencia la visitara, contri- buiría más quizá á no perder su preponde- rancia para con la Infanta y los hombres de Estado que la rodeaban, manteniendo así aquella siempre viva, y no dejando nunca (le ocuparse de la cosa pública. Como ami- go trataba al heroico marqués de los Bal- bases, D. Ambrosio Spínola, el obstinado impugnador de Breda, y largas eran sus conversaciones de política con el famoso y opulento D. Diego Felipe Messía de Guz- man, que luego fuó marqués de Léganos y presidente del Consejo de Flandes; y mucho debieron conocer los representantes diplo- máticos en las provincias rebeldes el vali- miento de Rubens, cuando á su mediación recurrían para alcanzar favores de la corte flamenca. Las relaciones políticas de España con Francia é Inglaterra eran en estos momen- tos del año de i 6 2 7 , casi las mismas que indicadas están al fin del capítulo primero. Francia nos tenia por aliados, á causa de la ' guerra de los rocheleses, é Inglaterra, para v engarse de esta ayuda importante que á Francia prestaba el Conde-Duque, habíase unido á tas provincias rebeldes de Flandes con lazo estrecho, en daño de España, fuertemente apretado en el Haya, en este mismo año, ante el rey de Dinamarca que en ello intervino. Sin embargo, Inglaterra, cansada ya de tan larga lucha, se unia á los herejes, más por deberes morales de secta que por su propio y material interés; y aun cuando estipulaba no tratar n¡ firmar capitulaciones de ningún género con "Espa- ña, sin ¡r de común acuerdo con sus aliados los holandeses, no por eso dejaba entrever á algún diplomático sus buenas disposicio- nes para la paz. Un servicio personal prestado por Rubens á uno de estos agentes, d¡ó ocasión á que estas buenas disposiciones llegasen á cono- cimiento de la Infanta gobernadora. El fa- vor era bien sencillo, pero grande induda- blemente en aquellos tiempos en que las comunicaciones y los viajes no eran tan có- modos y fáciles como hoy lo son, y sobre todo en tiempo de guerras civiles y ademas religiosas. Un-señor llamado Gerbiers, r e - presentante del rey de Dinamarca en los Estados rebeldes de Holanda, y holandés de nacimiento, emparentado con los prin- cipales caudillos de aquellos herejes, muy intimo del mismo Principe de Orange, y por lo tanto personaje completamente sospe- choso para el gobierno de Bruselas, hubo - de tener necesidad de marchar á Inglaterra, donde también le ligaban lazos de amistad con algunos ministros del rey Carlos; y como le fuese mucho más cómodo y breve hacer su viaje por Bruselas en busca de seguro puerto que le ofreciese ventajoso embarque en naves amigas de España, que eran las 'únicas de quienes podía temer, aprovechó la amistad que con Rubens le unia para alcanzar de la Infanta un pasaporte que le permitiera realizar sus propósitos. Ku- bens le puso en sus roanos inmediatamente el salvoconducto que deseaba, y que Ger- biers supo muy bien aprovechar y agrade- cer. El cómo pasó esto, Rubens mismo lo re- lata mejor, del modo que muy pronto se verá. Este mismo Gerbiers, créese que acompa- ñó al rey de Inglaterra, siendo Principe de Gales, cuando estuvo en Madrid, y además que era pintor, protegido del duque de B u - quingham y amigo de los ministros del rey Carlos. Yo aquí me atengo sólo a lo que los documentos oficiales arrojan, sin negar e s - tos otros datos. Había de dejar la Flandes para venir ^ España y luego marchar á encargarse del mando del ejército español en el Norte de Italia, en la famosa guerra de Ja "Valtelina, el mencionado D. Ambrosio Spfnola, m a r - qués de los Bal bases, á quien tocios los españoles conocemos como si le hubiéra- mos hablado mil veces, desde -que por primera vez le vimos en el cuadro de ios Lanzas, de Velazquez, recibiendo las llaves de la plaza de Breda. Este gran general, del temple de alma de las Córdobas, Dáva- los y Leybas, iba á Italia á cerrar el cata- logo de esta raza de héroes, y á morir alli, de no haberse muerto otros, como dijo con sangriento dolor D. Francisco de Quevedo. Al marques de los Balbasea contó Rubens su conferencia con el ministro dinamar- qués, y de tal importancia hubo de hallarla el general, que escribió i Madrid dando de ella cuenta a S. M. Así lo prueba el si- guiente despacho dirigido á S. A. la señora Infanta, fecho en Araniuez a l . " de Mayo de 1 6 2 7 : (Est. Leg. 2 2 3 6 , folio 2 9 7 . ) El Marqués de loa Balbases me ha dado quenta de algunas cartas que ha tenido de Pedro Paulo Rubens en orden d la plática que corre entre él y Gerbiers, sobre el acomodamiento con Inglaterra, de que V. A. tiene particular noticia, y por dar A entender Rutena que desean alli mucho este acomodamiento, he man- 103 dado al Marqués le responda qua me han hallado con muy buena disposición y voluntad es Los tratados; esto Be hazts porque Rubens pueda dar esta respuesta, de que me ha parecido darquenlaá V. A., y decirle que mi Tin es que V. A. despache un correo a Rubén9 pidiéndolo las cartas originales y en cifra que le ha escrito en esta materia, pues quizá en ellas podría ser que hubiese cosas y palabras en que reparar, que no lo hubiese hecho Rubens, demás que también puede ser que haya quitado y puesto lo que le pareciese, y es justo ver los fundamentos con que se entra en esta plática, y qué personas intervienen en ella, y assi holgaré que V. A. disponga y enea mine lo que á esto loca coma mejor le pareciere, y que me auise de lo que hiziere en ello. Nuestro Señor guarde, etc. La Infanta trasladó á Rubens este despa- cho; le haria quizá venir a Bruselas y allí dictaría Rubens la siguiente carta, que por su estilo y hallarse en correcto español, es de suponer que'no fuera de mano del p i n - tor. No existe en Simancas más que la Copia, y no tiene fecha; pero nada de esto desvirtúa el sumo interés que encierra, y que explica sus conferencias con Gerbiers, a sf como también da á conocer lo mucho que se ocupaba de la política y . . . en fin, léase la carta que ella lo dice lodo: (Leg. 2 5 1 7 , núm. 8. Estado.) Excmo. Señor: La Serenísima Infanta me ba ordenado que dé parle á V. E. de un negocio que se ha ofrecido después de su partencia con la ocasión de vn pasaporte que dio su Alteza por medio de V. E. y á instancia mia al Re- sidente del Rey de Dinamarca en I03 Estados de las provincias rebeldes. Este es Olandés de nación, y em- parentado con los principales ministros de aquel go- bierno, y estrechísimo con el Principe de Orange. Auiendo llegado a Amberes los dias pasados, me vino i dar gracias del pasaporte, que por mí direction se le hauia dado, y auiendo entrado en discurso de las cosas públicas se mostró bastantemente informado de las pláticas secretas que han pasado entre Olandeses y Ingleses, y me confesó ser confidentísimo del Car- letón, y por conclusión me dixo que no le paregia que jamás se podria tomar acuerdo ninguno con alguno de los confederadla en particular, pero si con todos jun- tos, por ser inseparables y encadenados sus intereses, fuera de que la última confederación hecha en la Haya entre el Rey de la Gran Bretaña'el de Dinamarca y los Estados de las provincias unidas, excluye todo tratado que no se hiziere de común consentimiento. Yo le respondí, que pues aquellos Estados hauian de intervenir necesariamente, se podía esperar poco de su oblinacion en querer mantener el titulo de países libres, anejo solamente á la tregua pasada, y que es- piró con ella, y que queriendo su m a gestad cathólica ser reconocido por Principe soberano, por amor ó por fuerza, me parecían Insuperables estas contrariedades y me obligatian á desconfiar del subceso de qualquiera tratado. A que me respondió, que el Rey tratando de- rechamente con los Estados, no eonsiguiria jamás su intención. Mas que queriendo dar alguna satisfacion á los Reyes de Inglaterra y Dinamarca en sus intereses J pretensiones particulares, ellos podrían bien cons- tringir á los Pistados á que se contestasen do que el Rey de Espaíla tuuieso titulo (sin Re) que es título sin pososíon á su satisfacion, no siendo justo que por question do nombre, toda Europa dure en perpetua guerra. Acordándome yo de lo que hauia dicho el se- fior Don Diego Mexía, y afirmado muchas vezes que el Rey nuestro señor no pretende otra cosa que vn titu- lo, más de reputación que de sustancia, le dixe que era necesario so declarase cerca de las pretensiones de aquellos Reyes, porque podría ser que no pudiese el Hey nuestro señor darles satisfacion, a causa de Que las diferencias pendientes entre el Emperador y el Rey de Dinamarca no tocauan á España sino por la consanguinidad con la casa do Austria; como también ^ restitución del Palatino en su dignidad y estado dependía enteramente del imperio. A esto respondió que era notorio en todo el mundo la Potencia y auto- ridad del Rey de España (á quien queriendo abrazar e ' negocio con sinceridad ninguna cosa era ¡mposi- b! e); que á medida de su intercesión, á efecto de las Pretensiones dcstos Reyes obrarían ellos por qual- W é r modio posible con los estados Olandeses para "lar satisfacion i su magostad calhólica, y añadió que 6¡ yo quería proponer ia plática á su Alteza, y que ella 16 osigurase de su fauor y medio, él pondría en es- 10G crilo algunas condiciones de tratado, poro sin firma, y remitiéndose á la voluntad y aprobación de sus su- periores para enbiar á España, y que él entre tanto pagaría en Inglaterra para tener poderes especiales, no solo de su Rey, mas también del de la Gran Breta- ña, para este tratado. Y replicándole yo que era nece- sario poder de los Estados de Olanda, me respondió que no queria prometer nna cosa ymposible; mas que que- riendo el Rey nuestro señor bauer resguardo al Prin- cipe de Orange, y compensarle los daños de reputa- ción y aprovechamiento, si le resultasen algunos de la paz, se aseguraua que el Príncipe pondría de su parte toda su industria y autoridad por disponer con la buena inteligencia y ayuda de los dichos Reyes que aquellos Estados se ajustasen á la razón. Yo no conozco este personage, ni quiero prometer- me dól que sea para efectuar estas promesas, antea bien lo dudo grandemente, pero mostrando él las co- misiones y Poderes de mano propia de su Rey, scrilos y firmados en bonísima forma, como yo lo he visto, no me pareció que podía dexar de dar quema a su Alteza, como lo be hecho desta demanda. Su Alteza me ha mandado que énlre en la Plática y dé que nía á V. E. (como lo hago con la presente) inbiándole para tai descargo el papel original que he mostrado á su Alteza, y me dio el mismo residente, que contiene al- gunas condiciones de tratado que veera V, E., junta- mente con una declaración bien estendida de los da- ños y prouechos que resultan á cada una de las partes de semejante paz. Lo que más aprieta aquí es el se- creto, que afirma sor el alma deste negocio; y por esto 107 no quiso que nadie le viese estando en Bruselas, y no 83 por que particular ynclinacion me ha protestado que no quiere corresponderse ó tratar mas que con- migo solo, y para esto me dexa una cifra, lí así, con esperanza de que quando esta llegue, se hallara V. E. W» el fauor de Dios bueno en la corte, me encomien- " Jo umilísimamento en su buena gracia, y con toda sumisión le beso las manos, ele. Este residente desea lener en scrito quanto antes la forma de tratado con el qual su mageslad se conten- dría de acordar alguna paz con Olandeses, con espe- cificación de sus pretensiones y demandas para poder e l tratar con buen fundamenlo y acierto. Si Cerbiers era realmente el pintor que H e supone, parece algo raro que Rubens no le conociera y se mostrara tan extraño á B u persona. Por otra parte, también se pue- de suponer que la afición que este Gerbiers Muestra por Rubens, fuese hija de ser él "lismo pintor de profesión ó por afición, y n acer de esta circunstancia sus simpatías Por Rubens, sobradamente demostradas en ' a índole de sus poderes para los gestiones oficiosas de la paz, que terminantemente E scriben que había de entenderse con bens exclusivamente. Al mismo tiempo que se exigían á Ru- bens estos datos y los participaba á la In- fanta, pedía esta señora para s i , un poder para tratar las paces con holandeses, como lo había solicitado en anteriores ocasiones, deseando, y con razón, estar prevenida para aprovechar la primera ocasión en que p u - diera usarfo. Cual fuese la política de la corte de España y cuál el despacho de la Infanta, se colige del despacho-contestación al suyo, que es el siguiente, pues el de IÍI Infanta no está en Simancas. (Leg. 2 2 3 5 , folio 256 y 2 5 7 . Est.) Cari» dirigida 6 l i Infanli DoBa Itabel en I . " lia Junio de IG97. He recibido la carta de V. A. de 17 del pasado, y entendido por ella como el Rey de Inglaterra liauia declarado holgaría que por mano do V. A. se conti- ouase la plática de concierto ontre mi y él, incluyen- do en ella á Olandcses, y por lo que escriuo al Mar- qués de Miraue!, de que aqui va la (1) copia y un pa- pel del Conde-Duque, verá V. A. el acuerdo que en razón destas cosas de Inglaterra hemoe tomado yo y el Rey Christianisimo, y el medio de quo se ha usado para tener biva eala plática sin faltar al buen trato y correspondencia que es juslo con Francia, y que por esto mismo, y el recato con que condene proceder con aquella corona, tendría inconuenicnle el dar á V. A. el podor que pido. Juzgando también (I) NDdxdjuDti.nUlpapel. 109 por otra parte que importa no desconfiar á Ingleses, me ha parecido embiar á V. A. el que va aquf, con data del 24 dehebrero del aflo pasado, con que pare- ce se acude todo, supuesto que el fin principal, oomo va dicho, es quitar á Francia toda ocasión y no asen- tar agora nada con Inglaterra, sino entretenella. Y el no embiar á V. A. poder para lo- quo toca á Oían de- ses, púas están esciuydos en los tiLulos particulares á que se esliendo el poder, os por dos razones: la pri- mera por lo quo se ha auisado on otroa despachos, que es no querer yo ajustarme á dexar dudoso ni yn- dilerenie el punto de libros y los demás sobre que se ha escrito é V. A.; y esto no naze de no querer yo pazes, sino deseallas y tenellas seguras y de reputa- tacion, cediendo todo quanto no es religión y sobe- ranía, por ser el uno punto do religión y de conciencia y el otro de reputación, en quo no es posible á nin- gún Rey grande ni justo dispensar; y si es cierto quanto á V. A. le anteponen otras personas, y llega á jüzgaP y. A. do que entrando en el tratado ygnal y s! " declaración de la sobernnidad, después se ajustara 'a soberanidad y la paz y las nauegacionos. Es faci- "simo de ajustar con los que pueden haser opinión Probable de que eslo ha de ser, y que tienen mano Para eneaminallo, como seria que se empieze al rebés, ob %ándose estos propios en nombre de los Estados á °s'o mismo, y yo les concederá un afio do suspensión de armas, tratando con ellos este tiempo como con Principes libres que es mas do lo quo piden, porqua Parece duro caso quo me aya yo de (lar de rebeldes e "lrando en tratados con falta de reputación en fo de 110 que han de encaminar la satisfacion que deseo, y que se aya de restaurar lo que en esta aclion se entraría perdiendo, y mas can la esperiengia do la tregua pa- sada, pues entonzes offregiñron lo mismo, ha ni endose gastado durante ella mucho mus que se gastaua antes en la guerra, hauiendose perdido la India Oriental y parte de las Occidentales sin la reputación; y sí bien puede esperarse no subcederá agora como enlónces, «xa porque Nuestro Seflor haga algún milagro, pero discurso moral no se pueda formar contra esta espe- riencia, siendo sola la respuesta á todo lo dicho lo que cuesta la guerra, y que no se puede sustentar. La1 segunda razón porque se embia á V. A. el poder dicho en la forma que va, es porque si Ingleses estu- uiesen fuertes en yncluir * Olandeses, en el mismo poder se hallará la necesidad que haurs de despachar otro correo, que es el nn principal que se lleva de procurar entretcneltos satisfechos, hasta qun los sub- cesos y sazón los descubra lo contrario; de todo lo dicho me ha parecido dar quenta á V. A. para que teuga sauída mi intención y lo que se me ofrece, y holgare que V. A. me auise lo que también le ocur- riere en todo, muy seguro y cierto del amor y vo- luntad de V. A,, que me dirá y aduertirá lo que en- tendiere ser mas acertado y conueniente como se lo encargo, y particularmente el secreto de la materia, reaerbandola do los mas que sea posible, como tam- bién se ha hecho acá lo propio. Nuestro SeQor, el«. No faltan previsión, prudencia, celo reli- gioso, ni ¿un orgullo en el anterior despa- chn que el C»nde-Du¡iue hace firmar al rey Felipe IV, ni van tan mal encaminados los consejos y preceptos que á ía Infanta se en- vian. Una semana después de despachada esta carta, reuníase el Consejo de Estado para informar á S. M. acerca de otra, de techa 23 de Mayo, que mandaba S. A. apre- miando sobre las negociaciones de la paz, declarándose partidaria de la alianza inglesa y enemiga de Francia, y exhalando quejas porque la parecia, y quizá en razón, que el Conde-Duque no era con ella tan conside- rado como debiera serlo, y ella tenia dere- cho á exigir. En los negocios de Flandes, era muy oidu por estos momentos D. Diego Mexfa de Guzman, primo del Conde-Duque, á quien precisamente en este mismo mes y año, el dia 2 7 , se le concedía por S. M. el título de Marqués de Leganés , que tanto ilustró luego , así con su talento político como con su arrojo militar. Era el marqués hombre en quien el Conde-Du- que descargaba, cuando le tenia á su lado, una parte de los negocios públicos, y á quien fió muchos mandos militares (Cánovas). Principalmente entregó á su exclusivo c u i - dado la gestión de los negocios de Flandes, creando en el año de 1628 el Consejo de Flandes y Borgoña, compuesto de un pre- sidente, tres consejeros y un secretario, y otros ministros inferiores, [Nuñez de Cas- tro; Sólo Madrid es corte), y dando al marqués la Presidencia, sin que por eso dejara de pertenecer también á los de Es- tado y Guerra, y de ser general de la ar- tillería. Era el marqués, además de lo po- lítico, hombre de instrucción, de aficiones artísticas y muy dado á las buenas pintu- ras, pues en su casa, la vista y el en- tendimiento se deleitaba en ver tantas y tan buenas pinturas antiguas y modernas, tan estimadas de S. E. como alabadas de todos los que tienen voto en esta materia, al decir de Carducho. Su pariente y maes- tro en «stos negocios fue el viejo D. Agus- tin Mexia, que preopinaba en esta cuestión, haciendo de ponente en ella de la siguiente manera: (Leg. 2041. Est.) Señor: La señora infante doña Isabel, en dos cartas que ha escrito á V. M. en 23 del passado que van aquí, re- fiere en una que el Embajador de Saboya que residía en Francia hauia pasado allí y dádole á su Alteza mu- chos recaudos de parle de BU amo y el Principe de 113 Piarnonto y de las Princesas, y podídolc haga oQcios conV. M. en orden á admitir?. M. oa su gracia al Duque. En la otra dizo su Alteza que el mismo Embaxador hauía dicho á Hubens que tenia ea su 1113110 el acomo- damiento de Francia é Inglaterra, pero quo también lo podía suspender por dos meses, porque el Duque lo encargan a primero ol acomodamiento de España con Inglaterra, aunque Ingleses entendían tratar junta- mente las cosas de Alemana, ó á lo monos las de Olanda, y su Alteza apunta que no puede dexar de de- íir que será del servicio de ? . M. gozar desta ocasión y tratar con los ingleses y olandeses, con los quales si se pudiese hazer la suspensión de armas, ó sea tre- gua, allí ramo en las Indias Orientales, sin e) punto de libres por el tiempo quo V. M. juzgare combeair, y abriendo la ribera de Amberes, croe su Alteza quo se- ria lo más combenienle; porque Ingleses, viendo Que V. H. no se concierta con ellos, lo harán con Francia. Y advierto su Alteza que quando V. M. tonga B 'gun concierto hecho con Francia (aunque no sabe ei e "os le guardaran) pareze á su Alteza que V. M. ha de ser siempre más puntual. Ha se visto con estas un capitulo de otra nvieno embiarle la provisión que d otros generales. 114 ¥ habiéndose platicado sobre todo se votó como se sigue. D. Agustín Mesia: que en quanto á la carta de la Se- ñora Infante para el Conde-Duque náflie le puede dar tan buena respuesta como el Conde-Duque, y nunca D. Agustín ha visto bochar la culpa á su Alteza destas cosas, sino dczirle lo que convenia en materia de las provisiones, y que estuviese á la defensiva, porque hazer olra cosa es imposible, supuesto que quando más se haze en tomar una plaza, y esto es como no hazer nada. Pero que sería bien aprovarle á su Alteza lo que dize, dizienjote es muy conforme á lo que haze siempre, y V. M. la consuele y alabe lo que obra de manera que quede con satiefacion. En quanto al demás despacho del Duque de Saboya quisiera que la Seflora Infante es tendiera más las ne- gociaciones del Duque y que no trate de cosas de Inglaterra, ni de ülanda con este Embaxador, porque no se puode hazer confianza del, y que assi vaya con mucho tienLo y con toda seguridad, pues será justo que V. M. admita en su gracia al Duque haciendo él lo quo debe. En lo do la tregua do ninguna manera por mano del Duque so hable en ollas, y si conviniere hazerlas, que su Alleza lo verá y V, M. lo mandará sin interce- sión del buque ni de otro Principe Que al Cardenal de la Cueva le vee inclinado á que Se trate de treguas, lo cual ha uisto hasta agora que resistía y parece á D. Agustin que so le responda trato desta materia y avise con el parezor de BU Alteza. 115 En cuanto á lo que su Alteza dice que se bagan las pazes con ingleses y no con franceses, esto no tiene lugar, porque ya V. M. tiene tomado acuerdo con el Rey christianlsimo y assí le paroze que esto está bien dispuesto, y quo por ningún camino se perturbe este acuerdo, sino antea buscar medios por donde conti- nuarlo más, que vendrá esto á ser lo que el Marqués de Mirauel escríue de quan empeñado dize quo está el Cardenal de Richeliou para que Be haga esta guerra á los ingleses, y assí le pareze que Y. M. deue mandar que se liiziese mucho esfuerzo en aprestar la armada la mayor que se pudiere, porque para esta execucion y lo demás que se puede offrecer combiene mucho que V. M. esté prebenido. En lo que dize Rubéns de aquel cauallero inglés, ao le pareas que se pierde nada en admitir la pro- puesta, y que vaya con la negociación adelante; pero con todo se remite en esto á lo que dirá el Marqués de la Hinojosa, como quien también sabrá lo que con- vendrá. También votaron el Marqués de Monte seis ros, don Fernando Girón, el Marqués de la Hinojosa, el Conde de Monterrey, el Conde de Lemos, D. Juan Volila, D. Diego Mesfa y el Duque de Feria. Cumplíase con toda cortesía con la In- fanta, pero el Consejo de Estado no apro- baba su política, y al Conde-Duque no con- venia manifestar aqui buenas disposiciones para los ingleses. Habia, pues, que buscar hallar en seguida alguna cosa que estor- L ra ó entorpeciera estas gestiones uuo para la paz surgían en Flandes, y hacer inútiles, sin desecharlos, los buenos oficios de Ger- biers. Bien pronto se ocurrió el medio al Conde-Duque. Sabíase por los despachos anteriores que Gerbiers había dicho que no se entendería en este negocio con otra p e r - sona más que con Rubens, de manera, que desechando á Rubens, separándole de toda mediación en el asunto, el negocio diplomá- tico habia de cesar, falto de una de tas dos principales ruedas sobre que giraba. Y es en verdad peregrina la opinión del Conde- Duque al rechazar la introducción en mate- ria tan grave, de un hombre como R u - bens, por ser pintor, y por lo tanto hombre de pocas obligaciones, y que ha de traer descrédito á la monarquía de España, que tal sea quien aunque no más que oficiosa- mente la represente en estas gestiones, yéndole á buscar embajadores y personajes de distinción. Bien es verdad que en el mismo despacho se contesta el Conde-Du- que á esta observación suya, reconociendo que no habia desdoro alguno para las otras partes conlratantes en elegir á Rubens como mediador, y que estaban en su derecho al dirigirse á 61; pero que á España no con- venía tal mediador. Indudablemente las ges- tiones del Abad de Scaglia no podían lle- gar tan pronto como las de Rubens ó un punto en el cual fuera forzoso precisar algo, y lo t¡ue él Conde-Duque quería era dar largas al asunto y no soltar prenda alguna; todo esto es lo que se desprende de este despacho: (Leg. 2 2 3 o , f. 2 7 1 . Est.) Ho visto las cartas de V. A. de 23 do Mayo, y en quanlo íi la materia de provisiones, por lo que eseriuo al Marques de los Bal bases, entenderá V. A. lo que en esta materia ee ofrece, y en lo que toca ú las proposi- ciones del Abbad de Scaglia, me ha parecido decir á V. A. que he sentido mucho quo se halle introducido Por ministro de ni aterios tan grandes un pintor, cosa de tan gran descrédito, como se deja considerar jara e &ta monarquía, pues es necesario que sea quiebra de reputación que hombro de tan pocas obligaciones sea «1 ministro i quien ban á buacar Io3 Embajadores para haier proposiciones de tan gran consideración; por- gue ai bien á la parle que propone no se le puede qu¡- lar la elección del medio, porque se entra empeñando, y no os de inconveniente para Inglaterra que este medio sea Rubens, pero para acá os grandísimo, y asi Wrd Dienque cerrando V. A. puerta a estas pláticas. Por este medio del Duque de Saboya se continúen por 118 el de Gerbiers, tanto en lo do Inglaterra, como en lo de Olanda, con las circunstancias y en la forma que se auisó á V. A. en el despacho antecedente, BU data de primero deste. Y a lo que propone el dicho Abbad de reducirse su amo á mi gracia, le podrá V. A. res- ponder con muy buenas palabras, sin exceder délo que en otras ocasiones se le ha respondido acá al Du- que, que es, que juntándose en las cosas de Italia, y particularmente en las diferencias con Cénova, le ad- mitiré en mi gracia de muy buena voluntad, con los brazos abiertos, sin que pase adelante á ningún géne- ro de proposición que haga, assl i V. A., como á qual- quiera otro ministro á quien el Abbad enprenda, tra- iéndole con el tratamiento regular que se le debe, y procurando facilitar su buelta luego, por ser su es- tancia ahi perjudicial á mi servicio, y de gran descré- dito, que quien ha obrado tan mal y es tan inferior, si quiera casi al mismo tiempo que está inquietando el mundo contra mi, hazerse arbitro y medianero de mis negocios y de los otros Príncipes de Europa; y assi encargo de nuevo á V. A. procure, sin dezirlenada formalmente, que salga luogo de ahí. Y lambien me ha parecido dezir á V. A. que el Embajador de Fran- cia, aqui residente, el mismo dia que se recibió el des- pacho de V. A., «canto d esla materia, dióquenta al Conde-Duque cómo el de Saboya hauia escrito al Rey chistianfsimo quo el do Inglaterra le hauia embiado á D. Gualtóro Montagu, para-que se interpusiese en aco- modar las diferencias que hay entre el dicho Iley de Inglaterra y el chistianisimo; que él tenia poderes para todo, y asi será bien que V. A. haga dezir al Ab- 119 bad de Scaglia que yo he entendido que su persona no es bien affecta, Bino antes sospechosa a! Rey christia- nísimo, con lo qual no puedo, mientras me hallo con tanta amistad, hermandad y buena correspondencia con el dicho Rey, dejar de tenerle en la misma figura, y holgarse quo V. A. me vaya auisando de lo que en esto se fuere ofreciendo y se hiziere. Nuestro So- ñor, etc. Ni la Infanta, ni Gerbiers, sobre todo, hicieron caso de la trivial excusa del Conde- Duque, ni cerraron puertas á este conduelo, antes bien, sin dejar de tratar las cosas con el de Scaglia, Rubens se empezó á entender •con aquel. llegando á ser el alma del asunto, ya con su prudencia para con los contra- rios, ya con su paciencia y beatífica resig- nación para los del Consejo de Flandes en Madrid, que tales excusas, en su«desdoro, hacian firmar al Conde-Buque. Es muy de creer, sin embargo, que no llegara á noticia de Rubens, en estos momentos, la opinión que de ¿1 formaron en Madrid, porque_ no s e enfria en sus buenos oficios ni exfiala aún queja alguna. Para conocer el curso del asunto, convie- ne conocer la carta que desde Bruselas es- cribe al Presidente del Consejo de Flandes, marqués de Leganés, que allí acababa de llegar, muy principalmente para encauzar las gestiones apenas entabladas, que todas y todo lo que de política en Flandes se hacia había sido aplazado y remitido para la lle- gada del marqués. Según lo que me escriue el Marqués de Mirabel, crece cada din el desconsuelo y la desconfianza en Francia, aunque os tan en mejor estado, pues han socor- rido el fuerte, según dizen, con que podrán durar mas; pero es ya largo tiempo el que está allí el inglés, y estamos alfindel verano, y podrían tomar tal rre- solucion, que no llegue á aazon nuestra Armada para nada, y soa con riesgo de algún temporal por estas mares, y el nuevo cardenal de Berul diz que está des- animado c!»todo punto, y es cierto que si les damos esta ocasión que ellos la justificaran para cualquiera mudanza y rreaolucton que tomen, y assi tendría- mos mas que pensar para lo que se ha de obrar el año que viene, y S. A. y el Marqués están en su opi- nión de no creer nada en franceses, ni les parece que han de tener firmeza por mas que los empeñemos; pero en quinto al socorro que se ha offregido, sienten que se tarde tanto en cumplirle, por esto tan forzoso y de tanta obligación y reputación. V en lo que se ha de hazer el año que viene en la empresa de Inglaterra, discurre largamente el Marqués, y le parece que será 121 para ello la mejor ocasión que se pueda offrezer, pues hallándose el Emperador y las cosas de Alemana en tan buen estado, se pudiera apretar en que arrime aquella gente á la parlo de Pisa y Kndem para el ina- tento que se tiene de diuerlir y dar en que entender allá á Holandeses, y valemos do la gente de aquí para la armada, escogiendo la mejor y demás seruicio. Y segan le veo brioso y desseoso de que se lome nueva n-esolucion en esta jornada, juzgo que si su magostad ¡e mandase que se encargase della, que no se escusa- fla, aino que lo acetaría con gallardía y con firme es- peranza del buen suceso, porque e3lá muy en quenta de la forma y yn formad o de lo que es menester; y para franceses no abría cosa que mas los alentase, porque es incrcyble lo que le quieren, y el nombre qug tiene entre ellos, y lo que particularmente le ala- ba el Cardenal do Richelieu: y me ha parecido apun- tarlo á V. E. por si lo tubiese por á proposito para tratarlo y disponerle con liempo, asseguníndoso V. E. de que el Marqués le obedezerá on quanto le mandara con mucho gusto y rreapeto, sin mirar a incomodidad "i trauajo suyo, y seria azcrtado comenzar desde luego c on el rrecato que combiene á solicitar lo de Pisa y "justar lo de la mar. En la materia que trata Rubens verá V. E., por las C0 Pias de cartas que van con esta, lo que lo escriuió 8 u correspondiente y e! rreapondió con comunicación nuestra, y lo que ofrecen en la de Inglaterra y Olan- d eses es mucho. Y como V. E. es do opinión que se ha de oir y no soltar do la mano las negociaciones aun- 1«e se esto con la espada en la otra, se mantiene y se 122 mantendrá la plática con este cuidado y sin empeñar- nos en nada. En lo que toca á la guale para el Mar Báltico, está prorapta, esperando auiso de que aya baxeles de aque- lla Armada donde embarcarse, y luego que se tenga caminará la gente, y ha muchos diíis que esto se ha deseado executar aquí y se dessea. Dios guardo, etc. Esta carta se ve que es respuesta al des- pacho de! Conde-Duque a la Infanta en p r i - mero de Mayo de 1 6 2 7 . Con la residencia del marquós de Leganés en Bélgica, faltan despachos que indiquen cuáles fuesen los pasos que el negocio anduvo, y cuáles las conferencias de Léganos y Rubens; pero lo que sí se ve claramente es que el marqués no opinaba sobre Rubens en Bruselas como opinaba en Madrid, y que se conven- ció de que hasta algo de ridículo había en lo del desdoro que á esta monarquía se s e - guiria de tratar asuntos políticos por con- ducto de un hombre como Rubens, pues Rubens sigue gestionando, y nada que no le sea grato se le dice. Y en prueba de que Ru- bens no cesaba, hay una carta de Gerbiers á él dirigida, curiosa en extremo, así por su estilo, como porque da á conocer cómo pro- siguen sus buenos oficios los dos amigos, sin pararse por tanta reticencia y dificultad- Monsieur: Yo os he escrito do estar con resolución de embarcarme para lngalalerra, pero ha uí en do sabi- do la partida de París del Señor Don Diego Messia, y esperando de tener preato luz de lo que siempre se ha remitido á su llegada como aueis asegurado por vuestras cartas, y también con el viajo que espresa- mente hizisles á Holanda con todo rezelo por los aui- sos de otras partes y la tibieza de vuestras cartas que no recluiremos el contentamiento que desseamos, es menester que os descubra del todo mi corazón, como á quien tongo por mi verdadero amigo, y es que mi amo se hallará con gran escuerno (tic) si por to menos no lleno algan testimonio por escrito de la buena in- tención de S. A. y del señor Marqués, por el cual se pueda conocer que este negocio no solamente ha sido colusión entre los dos, sino que \ \ . y S. E. le han abracado con veras y hecho los deuore3 conue- nientcs para conduzirla i efecto, sin !o qua! se burla- rán de mi como loa ministros de Francia y Vanecia 'o empiezan u hazer ya, echando barillas á Monsieur Garleüon, á nuoslro gran pesar; yo os conjuro no per- mitir que me hagan incapaz en lo porvenir de ser em- pleado en materia tal por solo un pliego de papel que deura ser respuesta tal que pareciere á S. A. sobre el escrito que os embié de orden y auiso del Rey de la Gran Bretaña, su Consejo y el señor Duque, mi amo, 8 u fecha en tres de Marzo último; aseguróos también lúe sin esto vuestro crédito y reputaron, sobre el qual nos haucmos embarcado, será grandemente in- . teresada y disminuida con nosotros, la qual todauia se halla en lal grado y consideración, que si vos mis- mo no la debilitáis podrá ser instrumento de grandes cfTectos en otras occasiones; pero combiene también que os ruegue representéis á vuestros unios conscr- uen la mia, no mereziendo mi buena intención y mi zelo al bien público y á mi entender al de ambas co- ronas, aunque se entienda di furentemente en España de ser a mj y nado por hauer procurado de bien hazer No combiene jamás desesperar en materia de estado; el primer golpe esiá sujeta á diuorsas mudanzas; la Franzia quiga no dependerá siempre del capricho de un cardenal, como en olra parte las pasiones de al- gunos que iracn impedimentos á este acomodamien- to, podrán mudarse por los cuentos contrarios á sus dísigDios. No estamos tan embarcados como pensáis, i y si supiésedes el verdadero funda mentó de tal guerra no la estimar»des, que es una máscara fierayespanta- table que se puede quitar siempre que se quisiere, no desseando los franceses otra cosa en este mundo que acomodarse con los ingleses, ompleando todos sus medioB y fuerzas para alcanzarlo. Yo os he dicho mi! vezes que la Francia se burlará de los españoles, y abusando do su simplicidad no dejará de aasistír como lo haste al presente á los holandeses contra su Rey. So- mos de patezer acá, que por todos cuentos y infinitas consideraciones, es conuenienle de conseruar en pié este tratado que tan dichosamente hauemos empeza- do, aunque no fuese sino en apariencia, lo qual os su- plico representéis viuamente ú vuestros amos, que- 125 dando siempre á su arbitrio el retirarse cuando bien les pareciere. No puede aor sino una cosa do mucha onrra á S. A. de hazor conocer al mundo su buena inclinación para poner fin á tas miserisa de Europa; esto es perteneciente y degente á su calidad y al buen coneeto quo so tiene della en todo el inundo. También su constancia requiere no abandonar un tan grande negocio, el qual hallándose cortado una vez no se po- drá boluer á entablar jamás, porque los que agora lo aprietan mas serántoreadosd tomar partidos del todo contrarios a sus primeros designios, lo qual remito á la consideración y prudencia de la Serenísima Infanta y del Marqués, que por la esperiencia que lienen de lo pasado y conocimiento del estado presente del mundo, podrán fácilmente comprender el verdadero sentido de mis palabras; y no teniendo otra cosa, ote. A estes razones y consideraciones de ^erbiers muy acertadas, contestaba Rubens e « 16 do Setiembre desde Bruselas, de esta manera: (Leg. 2 5 1 7 , n. 2 . Est.) Monsieur: Vuestra carta ha sido vista y tomada de buena parte, poro tocante á la respuesta que deaseais Wbre vuestro escrito de once do M.ir>o último, no so "alia que pueda seruir al adelantamiento de la mate- ria, porque la venida del sefior Don Diego Messia nos "* dedo luz del concierto de los Reyes de Bepaña y ^rancia para la defensa de sus Reinos; sin embargo, '»St-renísima Intenta no muda do opinión, antes es de parezer de continuar los mismos buenos oficios 136 para el efecto do sus buenas intenciones, no deseando S. A. en osle mundo cosa ma3 que el reposo del Rey, BU sobrino, y una buena paz para el bien público. También el señor Marqnés pondrá de su parte toda asistencia y el deuer que podrá para el suceso de una tan buena obra, ai el señor Duque vuestro amo hizie- re lo mismo do su parte, ¿1 mantendrá nuestra cor- respondencia en vigor, y se darán reciprocamente los suisos necesarios á las ocasiones que se ofrezcan; so- bre que aguardando nuevas vuestras, me encomiendo do buen corazón á vuestra buena gracia, etc., etc. Aqui comienza ya á dibujarse con preci- sión y detalles la figura diplomática de Ru- bens, llena de circunspección, prudencia y celo. Esta curta, tanto por su texto cuanto por estar en español, debió ser escrita induda- blemente por la Cancillería de S. A . la I n - fanta, y copiada, ó mejor aún, firmada por Rubens. En la carta de Leganés se dice que esta carta es con comunicación nuestra, prueba de mi sospecha. El morques citado es el de los Balbases, y el duque es el de Buckingam. Aquel, con más confianza en Rubens que el Conde- Duque*, y más descoso de la paz, anima á Rubens en sus gestiones, entabla con él correspondencia desde Bruselas, y recibe 127 cartas del pintor flamenco que éste escribe en italiano. Hé aquí una en que se demues- tra cómo cobraron mayor fuerza las ges- tiones: Cupi, de om cirtt do Pedro Pililo Itubeni .1 Mirquá, de lo. B»lbi.«.. Excmo. Signor; He sonó venino litera hoggi per un espreso che ba (i) Eicmo. Salior: Boj he neibido por un propio que irif Crden da «•pmr ] . reipueiu, c u » , dtl Sr. G.rbion j dol Sr. Abile Seiglla, cuyucirl. indujo, y no la de Gerbien, por Bit,r iiprli. en Himeneo. So coü'BipiBÉ> por eilar loe ingleeei muy piudoi por tu mvlAifta oonln •qurili Kuorri iln ohilículo de cipinolai. No puedo deju dt d.r Pirte I V . E , , •unqutblen me Imiglno que no le podrldar lino m i tapiífiflli de p o ^ •uat*ncvla> que ruego I V. E. te i l m hvcflnnB líber •wiilü Inw.e.p.r.n.d,, entre Unlo •quí el propio p.r> « n i e t l » . AB.de Ü'-cii milferíenlei . .u RsJ, y Unto como nunei lo euuio h»l* W p«o .er. mejor referirle en lo. . l u r a .érmino. , u . u » el G « - ""H COMÍ de !•> gnndn eropreiu; pero loi prudenm qm « t w * ** haber .Ido inild ui.do ,¡9mpr« por lo< gnnde. «p vlenldi conlr.río., unión «ion de »u mil eilw, P<"quo no quedibm >] Duqu* mil que Ir?, mil iahnuí jtíncupil»« - Wloi. qU0 I ( p . r « i . r . n poco romr. .¡f» mil , embircandow en- 128 ordine daspetar la riaposta del signor Gorbier e del signor Abale Scaglia, la cui litera va qui inclusa; ma quella de Gerbi# lio ritenulo peresser escrita in len- gua Fíamenga. II contenuto e simile e la lor intencione t questa che verebono. Si riseunesse il trato con Spagna sendo gli lnglosi tanto picchate per gli lor malí sueesi contra gil francesi che farebbono ogni cosa per poter aber agio repigliar quella guerra senza l'ostacolo de Spagnoli: non ho potulo manchar di darve parte & V. E., ben che me imagino che le potra dar aínoú qualque i ¡aposta di poco sostanza, ohe prego V. E. aia servita de farmi sapero quanto prima, tratenendosi il spreso fra tanto ¡n questa cita, por ripostar la Aggiun- ge po il Gerbier una acusa del mal suceso dil su Sueca, il quale ó in piu fervente gracia appreso quel Re, che non fue giamai per íl paasto, ma sara moglio riferire gli medefimi termini ch'usa ¡1 Gerbier non essa strano o novo che gU sppasionati o ignoranti qui dichino da- tecento solo delli impreai gran di ma gli prudenti che eaono a quanti incidenti sia soggieta la guerra, s¡ fondano sempre nella ragione d'esser stata úsala da gran capitani la retírala per repigliar la medesimí impresa con piu vigore el avantaggio, é eeeer la veríta notoria ii lutti che il socorro de Inglaterra 6 stato do- tenuto per venli contrari, che e stata la sola causa del 129 mal suceso por che non restanano al Dacca piu de tre millo fanti é cinquanta canalli che parendogli poco contra eete mille fanti o ducento caballi del Ma- riohal de Schomburg. E per cío si riaolsse a ritirarse al meglior ordine del mondo escaramuciando, piu tosió per onore che per necesita per se, circa ducento cinquanta huonimi, al piu, imbarcandosi ira tanto gli altri sonza di sor diñe et il Ducca l'uilimo di mili, adesBo si Taño gli preparalioni necesari molto maggior °on ognt diligenza per renoaar l'impresa cotí ptu ani- mo 6 forze che por il pasato. Cosí parla il Gervier in lauor del suo padrone; c non haucndo altro me raco- mando humilisimo ne la buona gracia de V. E. b colla devuta Riuerenza le bacio le maní.—PIETHO PAOLO Así quedaban las cosas al terminar el año de 1627. Lo que luego fueron adelan- tondo, se verü en el capítulo siguiente, que del año de 28 trata. CAPÍTULO IV. 1628. Segundo viaje de Eubecs á España.—Su estaocia en Madrid y sus relaciones coa Velas()uez.—Sus trabajos artiaticos. — Parte para Bruselas y Londres como encardado diplomático secreto para negociar la paz, en Abril de 1629. Paralizadas, sino muertas, habían q u e - dado las gestiones oficiosas, tan lentamen- te emprendidas al finalizar el año pasado de 1 6 2 7 . No se hallan documentos en el archivo general de Simancas que den seña- les de que volvieran a reanudarse hasta el mes de Marzo de este año de 1 6 2 8 , en que aparece una copia de carta de Rubens al Conde-Duque, escrita á instancia de las buenas disposiciones, que, desde Londres, volvia á manifestar Gerbiers, que animaban al rey Garlos y á su favorito el duque de Buquingham, para llegar, por fin, á una buena inteligencia con España. Y en ver- dad que el asunto merecía ya la pena de tomarse m u y e n consideración, porqué la pa que se deseaba, no era sólo con la Gran az Br retaña, sino Uinibien con las provincias rebeldes, que se prestaban a inteligencias, cediendo algo en la cuestión de nombre, que tan principal era para la orgullosa polí- tica del Conde-Duque ¡le Olivares. Hé aquí lo que Rubens decia: (Estado. = L e g . 2 5 1 7 , núm. 7.) Copio de curli de Pedro Pablo Rubéns, l d i > cu Bf uneliu i 30 Je Mino de 1G4R. Excmo. Señor: Dice el Gerbiers en la otra carta suya de la misma fecha, que su Rey, y el Duque su señor, continuauan, no obstante la poca satisfacion que hauian recibido de nosotros, en su primera rosolucion de iratar concierto con el Rey de España, debaxo de condiciones justas y que combengan á ambas parles, no solo para el aliuio de sus vasallos, pero asimismo por el bien universal de toda la cristiandad, cuyos intereses, siendo lodos juntamente cslauonados, se deue esperar que do un concierto resultarán otros (1), y el todo seguirá la parte, y asi desearían ajustar las diferencias do los (1] Al mirgdi dtl dncummlo hiyuinnol» que dice •>!: 133 ambos partes en un miamo tiempo; pero que consideradas las diuersidades de los intere- ses de cada uno y la multitud de loa participantes y la distancia de los lugares, juzgan imposible hacerlo sino ea con grandísima comodidad y largueza de tiempo, porque el estado presente ha menester de un remedio mas prompto, y el que quiere abarcar todo se halla sin nada, pero que concluyendo una parte seguirá lo demás, y que, porque las proposiciones están hechas, á las quales se remiten, no queda por hazer otra cosa sino que V. E. procure alcanzar poder y autoridad absoluta en-la persona de la Serenísima Infanta y á quien su Alteza ordenara para tratar y concluir un tratado general con todos ó con parte de los confede- rados, ó solamente entre las dos coronas de España y Inglaterra, de una manera ó de otra en el mayor modo que se pudiere, que por su parte no faltarán de dar promptainenle poderes amplísimos y bastantes á de- terminar el negocio absolutamente. Pero que por muchos respectos convendría ajustarlo 83cretamente p8r personas háuües y calificadas para semejante efecto, sin ruido, porque podría causar estorbos y em- barazos (1), que si á S. M. Cathólica agradara do tra- tarlo con Olandeses debajo del nombre de confedera- dos solamente del Rey de la Gran Bretaña, sin hazer (< ] Al mírgen d.l docninnlo h i j 1. DOU .ígiiíMitt: •°i J arJíoei que man lujeioi 1 muchuroudinm3 icddemei, y quo •»• «1 podtr biuia de u r «bioluip írreboobls p i n que 9, A . p u r d a t n - l ' r en ciudad n el Rpj ds U Gno Bnwfli que di m pirle ei «flor •buluio o) depasde da sidia.a 134 n de libertad ó otro titulo odioso á S. M., el Duque de Boqubgan tiene porfirmeque los estados se contentarán ó interuendran al tratado de esta manera. Esto es lodo lo que tengo que dicir á V. E. de lo que coniieae la carta delGerbiers, einoqueélme dice en confianza que atuse i V. E., que si pudiere obrar tanto en España, que con poderos bastantes se baga la plática áe cerca con personas háuiles, que jamás se partirán sin concluir de una manora ó de otra confor- me la disposición que conoce en sus señores: desle auviso podrá V. E. seruirse según su prudencia, que dafiaria, á mi juicio, el manifestado á muchos; y no ofreciéndose otra cosa, etc. Bruselas, 30 de Mar- zo, 1628.—PEDRO PABLO RUBENS. A esta carta sucedió un despacho de la Infanta Isabel Clara Eugenia, en el cual d e - bía indudablemente S. A. apremiar mucho y encarecer la importancia de las buenas disposiciones que manifestaban de Inglatej 1 - re por conducto de Gerbiers, puesto que el Conde-Duque mandó dicho despacho a la Junta de Estado, y ésta tomó el siguiente acuerdo: ( E s t a d o . ^ L e g . 2 5 6 1 , f. 114.) Acuerdo de I. I1111I1 inbre 1» ida t, 1« corte dePtdro P.blo Kiibcni. Señor: En esta Junta se ha platicado sobre lo que contiene la inclusa caria de la Señora Infanta OoSa Isabel, Cu 1K S que apunta que Pedro Pablo Rubens ha dicho que está pronto á entregar las carias originales quo le han escrito en la materia de conciertos con Inglaterra, pero que porque ninguno las entenderá, seria bien or- denarle alguna persona á quien pueda mostrarlas, si ya V. H. no se sirve que las trayga á esla corte. ¥ pareze á la Junta que siendo V. M. servido, se podría rospondur i S. A. que diga á Rubens que venga á esla corte y traiga las dichos cartas y papeles que se le han pedido, pues con esto se podrá entretener esla plática y dilatarla lo que fuero necesario, y si fuere menester que tenga effeclo, antes haurá" hecho probecho que daño la venida de Rubens. En Madrid á 4 de Junio de 1028 años.—Va con solo mis señas por la breve- dad.—Hay una rubrica. Tal consulta de la Junta es la causa única y sola de la segunda venida de Rubens á España, y como queda terminantemente de- mostrado, no vino con carácter alguno d i - plomático ni de mero representante de per- sona que tal carácter oficial tuviere, sino que vino simplemente de portador de unas cartas, que él, mejor que nadie, podría tra- ducir aquí á la Junta que de los negocios de Flandes se ocupaba, y para que con su viaje se ganase tiempo y pudiera darse todas las largas que fuese necesario, á fin de que el negocio diplomático concluyese por tomar el sesgo que conviniera á la poli- tica del Conde-Duque de Olivares. No es, pues, cierto, como hasta aquí se ha d i - cho y creido, que Rubens hiciese su segun- do viaje á España como enviado diplomático de pais alguno de los que en guerra con E s - paña estaban, ni aun tampoco con misión diplomática de la Infanta Gobernadora Doña Isabel Clara Eugenia. Como subdito de E s - paña, en uno dé sus dominios, móndasele comparecer en la corte de Madrid, y en cuanto se reciben allí los despachos del monarca, ordénasele á Rubens el viaje, y toma inmediatamente el camino y llega a Madrid en el próximo mes de Agosto. Muy diversa era en verdad la manera con que entraba Rubens en la corte de España esta segunda vez, de aquella con que se pre- sentó en Vatladolid veinticinco años antes. Entonces no era más que un portador de objetos de arte, artista también, completa- mente desconocido aquí, aunque apreciado y considerado por su reconocida habilidad; ahora era un subdito español, llamado para dar cuenta de serios negocios de Estado, y además un artista de fama europea, admi- rado en todas partes por ser la gloria mayor que contaba la pintura en aquellos dias. Por muy interesantes que en efecto fueran los pliegos que Uubens trajera consigo, por muy importante el carácter de su viaje y por más que quisiera aparecer y presentarse como personaje político, siempre habría for- zosamente de destacarse en primer término, de descollar sobre todo, su condición de artista, su verdadera personalidad. As( es" que con igual ó mayor cuidado que los p a - peles de interés que habia de presentar y comentar á la Junta y al favorito, trajo tam- bién, al decir de Pacheco, en su Arte de-la Pintura, tomo I, pág. 132 de mi edición, para servir con ellos á la Majestad de nues- tro católico rey D. Felipe IV, ocho cua- dros de diferentes cosas y tamaños. Igno- raba Rubens sin duda la opinión manifes- tada por la Junta acerca dé su condición, que juzgaba poco menos cjue indigna de c o - nocer en negocios de Estado, cuando q u e - na presentarse en la corte de su rey, más Como artista, que como político. V en ver- dad que Rubens hacia muy bien; porque ninguna recomendación, mejor de su im- portancia personal podía ofrecer, que su propio valer como pintor, y los hechos de su vida en casi todas tas cortes de Europa; as í como también eran muy buena garantía de su lealtad, discreción y celo, las cartas que ya habia él mismo cruzado en el asunto. Recibido por el de Olivares y luego por Su Majestad, Rubens seria remitido á la Junta para los negocios del Estado, y lo fue sin duda como pintor á D. Diego Velasquez, pues que nos asegura Pacheco, que con pintores 'comunicó poco, y sólo con mi yerno (con quien se habia antes por cartas correspon- dido) hizo amistad y favoreció mucho sus obras por su modestia, y fueron juntos á ver el Escorial. ¿Cuándo y á causa de qué se habria entendido fiubens por cartas con Velasquez? No lo sé, ni rastro alguno he hallado que me lo haga conjeturar siquiera; pero es de sospechar que quizá con motivo de alhajar alguna cámara de Palacio ó de los Sitios con obras de pinturas especiales, se encargara a Velasquez, que por desearse cuadros de Rubens, le indicara, si no loa asuntos, al menos las condiciones de tama- ño é índole do los cuadros. Para honra y gloría de nuestras artes, no podia decir Rubens en este su segundo via- je lo que escribió en el primero acerca de lo que le parecían y en realidad eran los pintores de la corte de Madrid. Hallábase con Velasquez, á quien mandaron ponerse á su disposición para que le sirviera y agasajara, proporcionándole estudio á propósito para que trabajase, y que le mostrara á BU sabor cuantas obras de arte poseía S. M., así en Madrid como en los Sitios Reales, y que p u - siera a su disposición cuantos quisiera c o - piar, asistiéndole en todo y acompañándole a cuantas expediciones artísticas quisiera hacer. Y Velasquez era digno compañero de Rubens; y sabia muy bien apreciar el joven español el mérito del flamenco, así como el flamenco conoció bien pronto la in- mensa valía del español. Que desde el m o - mento en que personalmente se conocieran ambos artistas habia de nacer en ellos m u - tua y estrecha amistad, cosa es que del ca- rácter, posición y condiciones de uno y otro, naturalmente se desprende. Artistas que salían muy por encima del tipo general de los pintores de su tiempo, simpático el fla- menco, franco, desinteresado,en la cumbre de su gloria, y ocupando ya un altísimo lu- gar en el arte, del cual ni la envidia le podia desalojar, y joven sin protensiones, orgullo, ni malos instintos el español, sintiendo en sí mismo la fuerza inmensa y aún no d e s - arrollada de su alma de artista, ambos ha- bian de entenderse, apreciarse y llegar á estimarse grandemente, tanto más, cuanto que ante Rubens se había de presentar V e - iasquez ansioso de estudio, ávido de gloria y con vehementes deseos de conocer más obras y de ver trabajar á aquel que ya tanta fama habia sabido conquistarse. Este viaje deRubens no podía menos de ejercer gran- dísima influencia en el primero y sin par de nuestros pintores españoles. Criado Velas- quez en Sevilla al lado de su familia, bajo la constante férula de su suegro Pacheco— hombre instruido, pero que nada más que Se- villa y la corte conocía—y limitado dentro de los horizontes que le ofrecían las obras atesoradas en las casas de su rey y señor, que ya nada nuevo podian enseñarle, habría de contemplar con admiración á Rubens, que, por el contrario, ya en la madurez de su vida, poco ó nada habia que no conocie- ra, así en Italia como en Flandes, Francia é Inglaterra, donde pudo estudiar todos los maestros del gran pueblo artista por natu- raleza, admirar las obras todas de la anti- güedad clásica, visitar las colecciones de tantos monarcas, y en fin, hasta llegar á reunir él mismo un curiosísimo museo. De la amistad, pues, de estos dos hombres h a - bia de resultar provecho para el joven espa- ñol, como en efecto aconteció, ya imprimien- do más valiente carácterá sus obras, ya n a - ciendo en él, firme y decidido propósito de salir de la corte y marchar á Italia a estu- diar los lienzos de los reyes del colorido. La influencia que Rubens ejerció sobre Velasquez en el momento de llegar á E s - paña y ponerse á pintar juntos, esta clara- mente demostrada en el cuadro que enton- ces empezó á pintar al lado de Rubens, y Aun hoy día se conserva en el Museo del Prado; cuadro que, así por su asunto como por su disposición, naturalidad, fuerza de luz y energía de expresión, color y dibujo, marca una nueva era en el estilo de V e - lasquez, y recuerda mucho el vigor del ar- diente colorido del pintor flamenco. Este cuadro es el conocido con el nombre de Los Borrachos, empezado y acabado durante la estancia de Rubens en Madrid. La Junta de Estado no creyó muy ur- gente el despacho de los asuntos que habían traidoá Rubens á la corte, y cumpliendo uno de los fines que se propuso al hacerle venir, cual era entretener el tiempo y no tomar decisión alguna, dejó que pasaran tos meses que restaban del año de 1 6 2 8 , y que empe- zase también el año siguiente. Mientras tanto Rubens, detenido en Ma- drid, sin ocupación que le distrajera de su arte, pudo entregarse plenamente a pintar y copiar cuanto le agradaba. Y realmente hay prueba plena de que poquísimo ó nada debió ocuparle su misión política, en el i n - menso número de cuadros que pintó en el corto espacio de nueve meses que residió en Madrid. El suegro de Velasquez, que debia saberlo muy bien, nos dice en su l i - bro citado, que Rubens primeramente re- trató á tos Reyes é Infantes grande aficionado suyo; un San Juan Evangelista para el hermano del Duque de . Maqueda, D. Jaime Cardona. Y por último, . hallando en palacio su gran cuadro de la Adoración de los Reyes, que poseyó B . Ro- drigo Calderón, lo retocó, mudó y agrandó notablemente; y además como recuerdos de las muchas cacerías que tuvo tiempo de ha- cer en los Sitios Reales, pintó dos cuadros, uno de caza de jabalíes y otro de venados, cuadros que se colocaron en el mismo salón de palacio en que se colgaron los que trajo de Flandes. Sólo conociendo la fecundidad de Ru- bens y su extremada valentía se puede creer que en nueve meses pintara sobre cuarenta lienzos entre copias y origina- les, pues que si dedicado se hubiese úni- ca y exclusivamente á pintar todo el tiempo que aquí en Madrid estuvo, resultaría que no se había detenido más de siete dias en cada lienzo; cosa verduderamente pasmosa. Si prendado de Rubens hubo de quedar Velasquez ante tanta valentía y dominio de la paleta, no quedó menos entusiasmado el flamenco de nuestro sevillano. Me refiero para ello al testimonio de autorizada per- sona, amigo del uno y del otro, que es don Gaspar de Fuensalida, grefier de S. M. don Felipe IV, que fue amigo de Velasquez desde que de Sevilla vino á la corte, y el cual en la declaración que prestó como tes- tigo en las Informaciones de las calidades de Diego de Silva Velazquez, aposentador de palacio y ayuda de cámara de S. M., para el hábito que pretende de la orden del señor Santiago, abiertas á 18 de Setiembre del año de 1658 (que originales conserva, entre otras muchas de tan grande impor- tancia como ésta, en el Archivo histórico nacional, mi querido y antiguo amigo Luis Eguilaz), dice el buen Fuensalida, entre otras cosas: que siempre le ha conocido (á Velasquez) en Palacio á vista de S. M. el Rey Ntro. Señor (que Dios guarde) con nombre del mayor pintor que hay ni ha habido en Europa, y que así lo confesó Rubens, un gran pintor flamenco, cuando Wtto á esta corte... Aun cuando haya algo •jue rebajar del dicho del sevillano greh'er, siempre quedará, por lo menos, que Rubens Conoció, confesó y apreció muy bien y no- blemente el inmenso genio de Velasquez, y ^ e en verdad pronosticó bien, haciéndose lenguas en alabanzas de su joven compa- ñero, la gloria que los siglos venideros re- servaban al pintor de Felipe IV. Llegó por fin el mes de Abril del año s 'guiente de 1 6 2 9 , época en la cual tanto había de apremiar la Inglaterra y tanto h a - bía de manifestar desde Bruselas la infanta Doña Isabel Clara Eugenia, sobre la u r - gencia de comenzar formalmente los preli- minares de la paz, que creyó el Conde- Duque de Olivares llegada la ñera de poner de veras manos en el negocio, tanto para entenderse con Inglaterra, cuanto para tra- tar también con las provincias rebeldes. Para lo primero, se creyó ya que Rubens podia muy bien, á pesar de ser pintor, r e - presentar sin menoscabo alguno á la gran- deza de la monarquía española, siquiera fuese como agente diplomático secreto, y se le despachó para Bruselas con cartas para la infanta gobernadora, en que se declaraba á S. A. que Rubens dtibia pasar inmediata- mente á Londres con los poderes especiales que consigo llevaba, á fin de que, secreta- mente y sin carácter oficial de embajador, tratara de ver de conseguir las últimas con- diciones con que se pudiera alcanzar la paz con la Gran Bretona. Para la tregua ó sus- pensión de hostilidades con los rebeldes, llegóse al fin á convencer la corte y conse- jos de Madrid, de que lo mejor que se podia nacer era lo que tantas y tantas veces hacia un año que venia pidiendo ia señora infanta Doña Isabel Clara Eugenia, y era que se le autorizara á ella misma con un poder espe- cial para tratar directamente con los holan- deses; documento que af fin se dio á Rubens para que él mismo lo pusiera en mano de la infanta. Partió por fin Rubens de Madrid el dia 26 de Abril para Bruselas, y el 10 de Ju- nio del mismo año se hallaba ya en Lon- dres comenzando sus gestiones diplomáti- cas, como se ha de ver por los despachos oficiales que se insertaran en el capitulo siguiente. Rubens liubia de llevar gratos recuerdos de su segundo viaje á Madrid. La corte que en este viaje halló, era muy distinta de la de Felipe III. Además de encontrar en ella á un Velasquez—cosa que por sí sola basta- ba para cambiar por completo á tan gran- de artista, como el pintor de los gobernado- res de nuestra Flandes, la índole de la corte de la metrópoli,—halló también Rubens artistas como el marqués de la Torre, Juan Bautista Crescendo, superintendente de las Obras de S. M-, miembro de la Junta de Obras y obras, especie de academia ó junta de bellas artes de los palacios y fincas del Patrimonio real, y hermano del eminente cardenal Crescencio. Hallaba también al poeta insigne y erudito pintor D. Juan de Jáuregui, y no pudo menos de conocer también al modesto y concienzudo Vicente Carducho, que por entonces comenzaba á preparar su precioso libro, Diálogos de la pintura. Al mismo tiempo que Rubens e s - taba en Madrid, la pluma sin par de Lope de Vega escribia BU Dicho y deposición en los aulosque publicó Carducho en su citado libro sobre la esencia de alcabalas del arte de la pintura; y por fin hallaba Rubens, al decir de CaVducho, llena la corte de tiendas de pinturas, donde lo bueno y lo malo— aunque mas lo malo que lo bueno, como es achaque constante de traficantes y merca- deres de cuadros,—se vendía y exponia ; y además pudo muy bien visitar por docenas casas de grandes señores, ricos mercaderes y acomodados propietarios, donde se g u a r - daban con amor y grande estimación, obras de arte de todos géneros, como en museos modernos colocadas. Bajo el punto de vista artístico, Rubens salía de una corte verdaderamente digna de 6u fama de poderosa y grande, y en su alma, y en su corazón de artista, habia de haber impreso honda huella la amistad de Velasquez, y no podría olvidar aquellos ra- tos que en su compañía había pasado, ora pintando en su estudio, ora dándole conse- jos y abriendo nuevos horizontes á su genio, ya en el Escorial y los Sitios Reales, con- templando las grandes obras de otros coloris- tas que como ellos habian robado á la luz la verdad de las tintas y los tonos de la natu- raleza, ya, en fin, corriendo á pié ó á caballo por los bosques del Pardo tirando a los cor- zos, hechos que uno y otro artista supie- ron con tanta gracia como verdad trasla- dar al lienzo. ¡Cuántos y cuan graciosos asuntos, para la imaginación de un pintor español moderno, puede ofrecer esta amistad de Rubens y Velasquez, que trasladar al l'enzo para honra de Flandes y de España, traducida en ligeros pero bien entonados cuadros de género! CAPITULO V. 1029T 163O. Gestiones de Rubens en Londres-—Su correspon- dencia.—Parte Rubens para Bruselas.—Fir- mase la paz.—SUB pretensiones de ser ministro residente de España en Londres. ._ Breve, cuanto ser podía en aquellos tiempos, fuó el viaje de Rubens desde Ma- drid á Bruselas y luego á Londres, pues gue al empezar el mes de Junio ya se halla •natalado en este último punto, y ha dado principio á sus trabajos en la corte del rey Carlos, poniendo en conocimiento de la in- fanta Doña Isabel Clara Eugenia y del Conde-Duque el estado en que encontraba 'os ánimos del rey y ministros ingleses. La cuestión en su esencia habia cambiado muy poco de aspecto en lo principal, porque continuaba Inglaterra manteniendo como Condición une qua non, la restitución dul Paiatinado. Así lo dice la infanta terminan- temente en carta cifrada á S. M. fechada en Bruselas á 10 de Julio de \ (¡29: ( E s t a d o . = Leg. 2 . 0 4 3 , f. 10!).) Señor: A V. M. di quenta de hauer pasado á Inglaterra Po- dro Pablo Rubcns.y que quedoua esperando auiso suyo de lo que allí negociaua, con deseo de asentar la sus- pensión de armas conforme á la orden y voluntad de V. H., y el poiler que me ha embiado.—El dicho ftubens me ha escrito en sustancia, quo en Inglaterra muestran buen deseo de hazer la paz con V. H. y es- trechar la amistad y buena correspondencia mas que nunca, pero desean cosa segura y caminar de una vez á la paz, dando á entender que se ha de restituir con efecto al Palatino, y que no es necesaria suspensión de armas, auióndosfl de concluir la paz conforme á la dicha restitución, como mas en particular lo ha re- presentado Rubens, y escriue de nuevo á que me remito. V. M. mandará considerarlo y lomar la reso- lución que más conuenga á su Real servicio. Nuestro Señor, etc. La carta á que se remite la señora infan- ta, para que se entendiese bien lo que R u - bens más por extenso manifestaba, no se conserva, pues la primera que aparece tiene fecha 6 de Julio, y es la primera también que en Simancas se ha hallado de más r e - ciente fecha á su llegada á Londres. Está escrita en italiano, como casi todas, no muy puro y castizo en verdad, ni exento de fal- tas ortográficas, pero muy corriente y como de persona acostumbrada á servirse de aquel idioma. Por ella se ve que en Simancas fal- lan algunas cartas de esta curiosísima é in- teresante correspondencia, y precisamente falta la primera en que diría al Conde-Duque la fecha de su arribo á Londres y las p r i - meras impresiones que recibiera al penetrar en la corte de Inglaterra; as! como faltan también, y es de lo más interesante, las condiciones que aquí se le dieron á Rubens para que las presentara en Londres, y fal- ta igualmente la copia del papel que sin firma exigia Gerbiers á España. Por el con- testo de toda la correspondencia puede adivinarse lo que pudieran contener estos documentos; que resultan inútiles después de firmado el tratado de paz. ( E s t a d o . = Leg. 2 . 5 1 9 , f. 121.) Caru autoguiada P«4ro Piblo Rubín i •! Conde-Duqup, d e l u d í m L4ndrr>i a G de Julio de 1 0 3 0 ( 4 ) . Excelentísimo Signor: lio scrito á V. Ex.' largamente il 30 del passato et ¡I primo di questo niese de lulto quello che mi ocoorre- (1) L o n d r u f l J u l i o l Ü W . - A I Cor.d.-Duque.-Kicnio. S r . i H e e i - aquello que me prttti itba .iliarl., j a b o n t i l o le dlr« q u . Hla rey « n l l n i l u ea I » propoiidonn aiWdmi j qut me b» mandids dtr >T!H> I V . E,, lo que he dl.lmul.do W . r W . ha; par Diuch» n m M , que no duba il>(ir p«ra mayor brevedad. E\ Sillor 81 [Colinlon) me hA pronílldo eicríblr á V. E p | perú I* veo tan ocupada tn negocioi de I m p o R W U . que s o plemo podrt h a n i l a por « H c o m o , y ti g n u m - •orero tleoe mal de piRdrBf de manera que ai p r e r l v n c u i a r l e por « • » V«i> pu«t TerdatTeramíDU ol il una ni al olro falún la buena intmdon. El pruKipal objeto de mi u r u ei eicriblr que al r t j da I i | l a u m me ha oitDdado i.iiar i V. B que ha nombrado BU embajador pira Empalia. lado el prlatre p a n m «ardía, bi^o ti condición de que erare u n u » le « l i e q m 8 . M. Catfillea b> hsclio lornlimolócame a la ptnona y al tiempo. Pero mbre lodo, dito i ] rey da I n g l i u n a , qne deMa labei euil tea U iowncion de 8. M. Ciialicíj- icárea ds IUI propoi¡c¡OB«. l u l o departir de aquí el Sr. Collnlon, a Un de poder dtrle m i j o n i j a i t particular» inatrucciodH, y q ü * por eao no » harl aquí nadado «•lo entretanto, puHpodría o r u l o n a i u nlguna dilaoiost la marcha da su embajador. Eato n cuanto me ocurre por ufaor*, nmllléndoDie p a n lodo lo denai a lo que ya he «crtto en mil anlniorcí, y lolamento • « • - ü r t que bmbiando jo Initado dia> puadoi al rey de Inglaterra pan que Inhala, m e c o m n l o que eitSHpodrla hacer por c a r t u , j que lo mlimo H podrían npodlr t . u i de.de aquí como de Br U »la. pan E.p.fli, y qne hallaba que e n m i i neCMario. para quitar toda lombra de toipecbi para poder aiegurar mejor t m!i amoi, y para quitar a loiftanc I ua d'auisarli, solo diró adosso, che questo Re conti- nua nelle propoaitioni auisate et che mi ha commandato di darve auiao á V. Ex. 1 , che ho disimúlalo d'hauer •nodo de trastornar co bltoa firtUcIwi « 'umoroa lecun t u coi hre, natura príctlca. Con lo que me confínno de nuevo [oda cv E l embajador da H o l . n d . p l d e u n . o e o m at rey de Inglaterra de m U I n t r n u . . . pagado.. pero no . lo obtendrá. ( lanunl Indoie deque >ln I U Intervención, y t e l e ci mte.10 que , . H l e h i b i a i»liado mu ha haberloi latiifecho; pero q u a i l querían, aln embargo, declarar» y enlnr ihora en I M M » H Gip.De. qu* al ray da Inglaterra tomarla en ello panidptcloB con KU.io. A lo cual raipirndid el embajador que ti, y qut 9 . M. baria grita rosa i lot Enl.doa,- pero que era precito haoer la pai de manera que pudiesen deiirmarae amhat partes, para librar 1 sus pueblos de tantos pastos, Impuestos y gabalaa, que fueron obligados i Imponerlos por leda al tiempo que duro la pasada tregua. Sobre ealo se ha mandado > Holanda y i Flandes al comlsirfo Keaaolor. Pero en este asunte no me « r e . o 1 abrir aquí la boca, porque la serenlilm. I n n n u me lo ha prohi- bido, y lupongo que este negocio deber! haber llegado ya i buen termino, I í decir v w l i d , etta coyuntura del aiadln de Boldluq t i muy i propotilo. temor. El ray dn Inglaterra nu dice tolo una palabra sobre este particular, 3 » no obstante que alriy da Dinimaros habla hecho la pai oon el aia- H n d n r , iln el conienUmiento da >u. all.det. estaba bien teguro de qu» ' M b o l u i d n a . no le berí.n j i m e i iln .u ínlírveoelon, y que me enear- f " á da algún menstje sobre « l o para la serenísima lofiínia. P e » P"* ligeramente sobn etlai oous, no sabioiidt, por le que lleno dicho. Mino gobernarme en este pirtirul.r. Hoy ha llagado I e . u ciudad H. de Chatemneur, embajador de Fran- •"•. oon pncoaplau.o j tan mal recibido, quila mayor pana de loa t o - °hea fueron •olea, que no pisaron ue leiota. Eacrlbo i V. E. aun estas menudenciai porqns me mundú al lalir de 156 fatto sin adesso per molle raggioni che non occorre allegar per maggior breaitá. II signor 81 (1) me ha promeso de scriuer d V. Ex.*, ma lo veggo tanto occu- patoin negoci d'imporlnnía che non pensó potra con questo corriero: et il gran tresoriero ata malo de pietra, de maniera cho biaogna tenerlo per iscusato per questa volta, che veramente ne a Tuno ne l'altro man- cha la buona intentioiie. II principal suggello del mió scríuoro, é acriuere de queslo che il Key de Inglaterra mi ha conmandato d'auisar V. Ex.", che ha bene no- mínalo al suo embaxador per Spagna. I) qualee il aig- nor Cotinton, como lio auisato a V. Ex." ¡1 primo de Giulio, et determínalo ¡1 primo por la ma partenza, soto condicione, pero che in quel mentré sía auisalo che S. M. católica habbia falto il midesimo did suo canto, locante la persona et il lempo; ma sopra tullo dice it Re de Inglaterra cho desidera de saper qual nía L'in- tenliono di sua M. caltólica circa ie sue proposicioni inanci che partirá il signor Cotinlon, afinoche possa Madrid q u e le conuie toda, par ío.lgniíciole qoe fm«, H. recibida hoy IU OI\IJ KFIU de] 14 de Junio. 4fecu»L no i« quA re»|>onder, h t - biendo y» privinida ton mb inleiio™ d« . i i u r 1V. B.Jo que OOUTTÍI. de minen qm V. E. hibia tntendlde lobre i l purliculir i , a. ds Subí» tu que p i n iu tiunUí, y 1 m tiempo isndie cuidado de lo qua V. E. ma encarga, pero sobra Ludo terli récemelo penelTar e lecrgio L da c a u t o tn>u ti rnnbijidordí Fcmcli con Míe rey. d« !» q u . d i n • T. E. conii^imHla . . d o , porqne no ma Miad midió da bdlitme in buen, gracl.. De Loodte. él 6 d» Julio de IGSfl. De V. E. humil- dlilmo Hnidor,—PIITHO PAOLO K v i i m . (1) CotlDIon. 151 dargli meglior et piu particolar instrucione, e che por ció se non intendera niente do questo, fratanto po- trta causar qualque dilaeione alia partería del BUO embajatore. Questo o quanlo mi ocorre per adesso. Rimettendomi del resto a qitollo che ho serillo colla mié antocedenli, solameule 3ggiungerd che fauendo io gli giorni passalí instanza al Ro do Inglaterra di poter- mi retirar á Bruselles, per portar quesle sue proposí- Uoni la signora Infanta, mi disssechecio sipotevafar per lettero et cho si poteua tanto spedir do qui quanlo da BrusclleB per Spagna, el che se trovavn esser piu necessario, per levar ogni ombra e aospetto al Rey de Spagna, ch'io restasi qui per esser testimonio di quanlo pasaaria fra luí et il embaxator de Francia, de che mi darebbe parte per potervé aaicurar gli mei padroni et per levar a francesi il modo de guastar con falsi et artiilciosi rumori, secondo il lor costume, la nostra Praliica. Con che mi confirmó de nouo tutto quello che ho auisato á V. Ex.1 colle míe precedenli, e parti- colarmente cho non farrebba liga con Francia contra Spagtia. El erabaxator do Holanda domanda a i uto al Re de Inglaterra de sey millo fanti paga ti, ma non gli obtenerá. Por si (come il Cotinton mi disse) eentrato ¡ndisoorso come lamentandosi che S. H. traltasse con Spagna senza la lor interuenlione, et gli fu risposto cl 'e gia BG haueua dato aulso piu volte a gli slali et il Principe Doranges di questo con persona ospressa da parte de S. M., con che pensava d'bauer sodiffalo; se Pero si volcuano ilichiarare et entrar ancora in trallato con Espagna ch'el Rey de Inglaterra s'iiilromelterebbe volantierí. A che riposse 1'imbaxalore de Holanda che 15B si, et che S. M. faria cosa grata ali utati, ma che bisog- naría far la paz de maniera che polressero diasarmare dambe la partí, per sgrauar gli lor populi de tente coste, imposte et Gabelle che furono costrelti de con- tinuar per tullo il lempo de la tregua passata. Sopra questose e spedito in flandra peí il comis Kcsseler io Holanda; mainquesla materia io non ardisco de aprire qa¡ la bocea, per che la Serenlssima Infanta me l'bo ha prohibito, et spero che gia queato negocio deue esser ridolto a buon termino; et a dír II vero questa eongiun- tura del sssediode Buldíuq e molto a proposito mentre che pendo l'impresa sta la sporanza et il timori d'am- be le partí. II Re de Inglaterra mi dissesolo una parolla sopra questo particolar, che non ostanle che il Re de Dinamarca haueua falta la paz col emperador, senza il parer de gli suoi confederati, ch'egli era bsn sicuro che si hobndesi non ¡a farra no giamal senza la sua interuentioni et che me darrebbo da far qualque mes- Baggio da fare alta serenissima Infanta; ma io passai queste cose líggierraente non sapendo per le cause sopraditte come gouernarmi. Hoggi éarrivato in ques- ta citta Mons.. de Chasteau neuf, smbascialor de Francia, con poco aplauso etanto mal incontrato che la maggior parto delle earozze fu sola, che pur non paa- eavano il número de SO. Scriuo á V. Ex.* ancora queste minutizze porebi mi commando al mío partir de Hadrit di fargti relacione dogni cosa pur mínima che fosse. Ho riceuulo hoggi la 8ua gratissima del 11 de Giunío alia quale non sd che rispondero ha u en do gia peruenuto colle mió antege- deoti d'auisar V, Ex.* quello cheoccorreua; de maniera 159 ch'elia auerii intoso sopra il particular de Mons. de Subíase, in che para il suo negocio, et a suo tempo bauerocura de quello che V. Ex,* me acyenna: maao- pra lulto bisogna penetrar bene i! secreto da quaúto tratUira l'ambaxaldr de Francia conquesto Rey, ció che daró á V. Ex." continua mentó auiso, poi che non sia mancara il mozzo d'esser ben infórmalo: y non hauendo altro per adesso bacio a V. Ex.' conognisummisione e ritierenza gli piedi et hnmilmente mi racomando nella sua buona gracia.—Di Londra il 0 de Giulio 1629,—-Di vostra Excellenza, huraillíasimo servitore, Pielro PauotoRubens. Como se ve por el contexto de esta carta, Rubcns no había perdido el tiempo. Apunas llegado a lu corte de Inglaterra, con carác- ter purajnente oficioso, consiguió que se de- cidiera el rey Carlos á mandar á Madrid su embajador oficial, y esto aun antes de s a - berse fijamente, como el rey le pedia, las últimas condiciones de España. Rubens indicaba con sumo acierto el es- tado de la corte en que estaba oficiosamente a creditado como agente de España, al ma- nifestar las divisiones que allí existían entre W dos partidos políticos, así como la lucha de los parlamenlarios con los que seguian al rey, y pasaban por afectos al campo católico. Las personalidades del se- ñor Cotinton, del gran tesorero, del duque de Buquinghan, de los embajadores de Fran- cia y de cuantas personas directa ó indirec- tamente marcaban el rumbo á la política in- glesa, salen todas admirablemente delineadas de mano de Rubens, que no olvida tampoco detalle ninguno de algún interés que pueda contribuir en algo á dar á conocer en Ma- drid el grado de influencia, la importancia y aprecio que gozaban en Londres los persona- jes políticos, amigos ó enemigos de España. Los que hemos pertenecido á la carrera d i - plomática, y contribuido desde un puesto en una legación á enterar á nuestro país de g p anto debia saber de todo lo que pasaba en aquel en que nos encantrábamos, habre- mos de hallar a Rubens, en toda su corres- pondencia, como consumado diplomático, celoso cual ninguno, prudente en sus g e s - tiones, activo sin igual, sufrido y resignado hasta el último límite, y, sobre lodo, d e s - prendido de su personalidad, atento exclusi- vamente a no rayar ni un punto mas ni un punto menos del límite que se le marcaba desde España, dulcificando cuanto pudiera parecer agrio de lo que el Conde-Duque le encargara comunicar, y hasta achacando a su persona culpas ó errores que no habia c o - metido, si con estos achaques lograba ace- lerar sus propósitos y conseguir sus fines en servicio de España. Como Rubens sabia aprovechar muy bien las dotes todas de su raro talento, valíase grandemente de su condición de pintor para con ella disimular su cargo de diplomático, y saber más y comunicarse mejor y ganar- se la voluntad del rey Carlos, mientras pin- taba lienzos para su real galería, ó retrataba su persona. Con seguridad puede afirmarse que cualquiera otra persona que nada más que diplomático hubiera sido, habría hallado muchísimas dificultades, que no habria podi- do vencer tan fácilmente como las vencería Rubens con su cualidad de pintor, sobre todo para conseguir, sin que nacieran grandes sospechas, llegar con frecuencia á presencia del rey Carlos. El segundo despacho de Rubens, autógrafo como todos, era de fecha ^9 de Julio, y contenia las proposiciones Mimas de Inglaterra, y por lo tanto muy interesante, razón por la cual falta también en Simancas. Pero como la importancia de esta correspondencia so esta, á juicio del ^ue esto escribe, en el mayor ó menor acierto de las cortes de Madrid y de Londres para sus negocios políticos, sino en que por ella se conoce, pintado por él mismo, el ta- lento, el juicio, la nobleza, el interés y las condiciones todas que para diplomático r e - unia un hombre que en otro orden de ideas bien distinto ¿ fe, y aun puede decirse que antitético á éste, era una verdadera eminen- cia, una gloria del arte de la pintura en el mundo entero, puedo consolarse el lector de aquella falta con la abundancia de las cu- riosas noticias y acertados juicios que for- mula Rubens de la política y los políticos en Londres por aquel entonces. Continúa dando noticias, y dice al Conde- Ruque en 22 de Julio: (Leg. 2 . 5 1 9 , f. 1 8 , Estado): (1) Excellentissimo Signor: Queata serue solamente por aeeompagnnr le due incluse dil gran treaorero et del signor ColÍDton, nelle (1) Londm « 1 , 1 1 . . 1619.-AI Conde-Duque.-E,™o. Sellar:- Ejii .irte lolimsnlt p m miompiBir 1 1M dot qu» inclnyi dil gnu tt- tlcion. El Sr. Coitalon is nli r,ret«Mndo piri el vlijo, que eipinli gnndemmletlpinldoffincfi. cujo tishijidor hicg lodo género da et- fuítioi p i n Impedir » i t vla|e, 7 nxgocii nlrlct>m»nte p i n esniegiiir una Up. Dfonil.ajdof.QMH enir» Fnncli é loglinn» ronlr» Eipel». damo miycr Ptmbrorq, qua tatm thart no hi romptrmkda, 7 PI finy IG3 qualle V. Ex.» cognoscera la buona disposilione di questi sígnori. II Gotinlon si va disponendo al viaggio che apavonta grandemente la faclion francesa, il cui Carlelhon. Lr. ba propueilo que « l e rey debe unli Tuinai con tai del " 7 >u Hflor para la recuperación del Palallnado, y pera Ubenar i Ale- manta de la opmlon de la caía do Auilria, larual viene uaurpando el imperio con perjuicio de lodoi l o . reyea y prfndpm ulúllcoa y proun- «o la. plaiti di Lóndrea. Pero ie h . empe.ado ya i demonrar, por In- algunoa grandíi de mía corle. J parllcularmente, como de Duna parte le he aabido por el conde de Holanda, la Dncealdad en que luía ilnmpre en malai relaciona! con m i aiíbditoa y no conapguir* i>mii dlneroa ni hombrea para poder ayudar a >ua aiclgoa j otenHer i .Jt. enemigo.. La intención del embajador no Klunda en la utilidad del rey de Inglaterra, aluo en que «abe que puede do aquel modo roacl- 'úraa la benevolencia del pueblo y aplaiar, infaliblemente, le pai CDO E'paSa; pero parece odloao e imptnlMiM i n u c h o i que un mfntatro de <"• e m n l g o apénat reconiJllado ae quiera entrometer ya en loa aaunloi ¡otarlor«t y domialicoi de «.te reino. El autor d* elle connjo, como * « el condo de Holanda, ea ¡thié loa puritanoa, díqulenet aa com- pone cari el cuerpo del Parlamento, cuyo deaftgnio ea derrotar, por icodlo n ° por otra cota m i l qoe potqoa «oapechan que asa calollso. Creo » r cierto que el conde deHulanda tea contrario i EapaSa, puea el rey, oon l i l e q Unto priva, no le ba en»Hielo haita ahora lat propo.iclonei con- ""•Wai en el papel, coya copia etpero que baya (eeibido V. E. i ettaa ^Dr*B, puea ao la envió el 13 da Julio por la vía d* Bruaelat; y ol cual C e «»Pen,bro^ c o n ' ' e t n d l . l m o a l c r e i o ; de maner. que «1 rey no me ¡ • * ««munlcar a.ta. . u . propo.ici.nea, y meno. .1 Baro..¡. agente ^ S a b o y a . Y . « a p r i m a el día « " l a d o pan la marcha I o t a da c ° " ° l . n . por lo cual no .„ In.t. m í . m contlderacíon t la brevedad del "nnloo,ramocreo que V. E. veri m la. curial que incluyo deeatoa wDorea, < u y > [ e l p u e a M „ ! » podrí d a r ! iu llf«ada i Eipafla, par. 1G4 embaxalor fa ogni sforío per impediré ijuesta andata et negocia strittamenie sopra una liga offensiua y de- fensiua fra Francia et Inglaterra contra Spagna, ¿ per dir meglio conlra la casa de Austria, como gia tío piu volte emisato á V. Ex." L'ambascialor di Francia conferisce del suo negocio con sey commissarü.che sonó gli conliiü Carleil et de Hollanda, il Mayorduomo mayor Pembrocq, che sin adoso non o comparso, et il gran tro ronero, il gran marischsl Conté de A rundel et il secretario del Stato Carletlion, che luí ha proposto che quesloRe debbacongiungere le sue forzi! con quelle del Re suo signore per la recuperagione del Palalinato et per liberar l'Allemagna della oppressionc della casa *>nds(. ds n o u r i n prlmtmue loíoi eitoi n ü a n t prlncípíJM llaiin n i •Mt, wpMndMi y limen BrMidt.lmoi e»lD>, .le mndg qu* i, miyor ]*Ttfl««Lftn toen Ineludiblemente. EnLr« eatoi H cu«nti vi priman» «1 comlt C.rfíil, ti confe de Holtnd., qu.ion .a bmn. raen « mtnil.nn cu «1 cant¡• y Mben n i y panicular- mtnu el Sr. Colíi11*11 y ít gran "'•ertB™!^ úf», de que TíJ Dt luí n gloiiH libre ilgun otro mudo qiu« no H* ui11 luiptllllt me laicond[< mk dflp.cho.de?¡Oda Junio y d e i de Julio. j •(, dlciá- ndole yo qne ponde que mí. Inimiccioii» eihlbidi. en n ¡nucienuí pan oír ipii relicJonti J itiiarme donda tiempo roiénlr.. lo. tnlMJadon. «oiu.niaxr otnpir»... V noi* minibiMd» .1 rtj jaicli o IIIB propotlrlan«i hiyin de ler bien o mal rtci ;::r |o. e n U n a i Itpalti. Sola- d'haber contrauenulo,. sendomi gouornslo puntual- mente secondo la instrucllion che V. Ex." mi diode al mió partir de Madrid, Sa il signor Idio e questiBignori tonln. Eipata: i eilo U he hecho deflrdande 1 MHnl > nía mando ur, propio a Dunquerque. Y n B>p.lU, Is que b« W* d l l h d U a « w n ( g « i o » «.con J nllo, y luago me hi intudí el rey do ínglilerr», como lo be «wrilo muoln. ?ocoi a V. E., p i n queliiiblHa mpueila i iu> piapoilcioo» 'otei da qua pinleía o> aquí Collnton, y ha Ht'ido el nagodo de nodo, qus tomando por pn-leilo quererlo por e.ciilo, anlrfd. nvlurl v ' S,, dija qua na hablt b.n.oM llampo par. que llegue y ma he «bidp "aducir da modo que no te ralirde por «lo un >olo maminle la lalidide Coiinum, como V. E. iara por l.i cari» del «tan leiora.D y dri «Sor Colintan. quien, .damit. m. d i o que ir> por m » y o.w pierna d » « a - ' • » » mejor «n Li.boa que en 1. CoruW, P " oiiitti m»natqu» me • l í go. no picHMndtle mil largo un camión que olro. y j« H ha «oaaer- «»" .1 buque que lo I* de I b » . , hecho i. pollm. M cmhio. .i t i » "•«qiw Ji inünidad de I U . negocio. la b ^ á a « l a r d a r » algunoi olí., por •*•«. oniodo. lo.negQcio. de «udo ytaciend.,.1 no «n 1» . p . t i . « t a . '- MlU.d, I, primer, parton. d. « w cor». Por MW digo qna ningún. °"» M « podri hacrla r e » . » ! .1 • • « •«• o c u p . o l o ^ ^ d . ta. "o ebuaate " p l ü r i d t m í t p « o . din. ealo cutí jo » pialo h.wr ^BL. que 1Q que he hecho Bien extraño parecerá .1 rey de Inglaterra 170 e particularmente il gran trosoriero et il signor Cotin- ton mi saranno fede ili non hauer giamai proposto ne dato occasione a quesio Ro na a gli suoi mínistri de far ííbe venir Bqu!. Vo no creo biber emplcido mil ti llimpo que lie eitado •qul ni haberme eicedido en m d i de loi Urminoi da mi comiiíon, pino queS. M, t l n y d e Inglilera, «1c.; y que iiempra que «I n y de In- pilD»! me pitee* qDe h> ..u.fccho puniunlmenie. Y tocinEe A inters&e* de lo» fwrierkleí y amígoi del rey da Inelulcrra, Bniera loa oUcim que pudín*. Yo la he bustio eo Utmfni» gemnleí y he referido A V. E-flelmeiitB•• reapustn del rey de fogluem, coma ais, en lo^que S. M. •] rey de I n g l i i t r n K hi oblinsdo i ilguni c o n de iii paru y por eicriu con enura liberna por nueiln parle, y yo DO creo qu. de « l o [m«d. turgir IncoDTenitnie .lg U no, porque por deifíir en cumio pudfe» loi coneleru» que » pl.lictnn iUl con Fno- Ko n.r6 mención del «unlo de H. de Soubi™, porqge ern comple- He (viudo ídenidi í V . E., como me lo encerraba, hitber hecho lodo lo o,u< diligenlemenle he Ido Inquiriendo y hi libido ti mi no lid», y fumdepropoiiiü. Conque, habiendo cumplido l n úrdenei que ti rey nueilrn lenoc y V. G. me hicieron el honor d* ¿irme, le luplico H IÍTVI parcccrle alguna apertura d'alcun nitro traUato che de sus- pensión de armi; ma si come ho au¡salo V. Ex.' il Bey mi fece chismar espressamentó a Gruenwyts el mi mayor d'Úa'd^Entóndo, •!» en>b.rg». V" *•»« «mil™, iqul iDn todo el ürmpo que B) rey de Inglelen. íu.gue nece-rlo, p.ra poder dar cuen.. . V E de .u.m. « • * « « «oO 6 .1 ^ ] X - "• í — ü . " 1 tomo v» mí h. dicho con iu piopin boa, U. piimen. propoticionei. y «. n U n I 1 .h. c ¡. n d í ,l.por D > C a¡odeCo 1 i n l .Et U io. J pUc D .VE» .iry. h . w ™ uter > i VP1UOMÜ pir. po < biuminci* tiiuita tota» » FliüiUi, j inLldem.nii i IU bemvol«n*Ji y i' *<*<• » r « o n I ca!l e l "leW*^™!"^ ¿ o f o R " i C - D e Wod™. í M de Julio * . 10S9. EL •genu dt Siboy» me h . JLCIID que ti 8r. D. Franciico ZaptU g> «ber 1» cEerlopara pojar dar parle dond« CQHVJ«II«- He d.de>l Sr. CQÜ-IOB li » m de V. E., que lejS en mi p r w n c n . y H n»»vlll>bi dequehuble» lído eipmdd wn pronloen E.pafli, ni tKordindo hiberoMrilo de iqntl modo. Vo cMo que ilion • «taiblii» > •IguDi COH m i . de iqueüa que pemaln cu. iqueüa que pemaln cu.ndo Itmi. q que I. p " t " " p dt qae m illeririn ilgua linio lobina» p d l b » nl pndli- de E.p.fl. P.™ b-cer k P - con l-gl.len,. co».a .1 Mta* bi C i B u b i e n vtnua 172 propose le condición!, gía auisate col mió despacho d i 30 de Junio et S de Julio, e diceudo io che si doueuano rimettere queste coso a gli embflxador, mi rispóse cho la mía ínstrutlionc essibita al Veuton era bastante per ¡nlendere gli sui discorsi e dame auiso dove con- ueniua por guadagnar lempo, menire che gli embaxa- dor si metterebbono al ordine d'una parte e d'altra. lo non bo dalo alcun judiólo al Rey se le aue proposicio- nesarebbeno tróvate buone o male, acertate ó ricu- satc ¡n Spagna, ma solamente promeso di darve parto s V. Ex." soto condicione che fra tanto che durarebbe il tratato con Spagna non farrebo alcuna liga con Francia contra Spygna: e queste bo falto con ordinó della Sereníssima Inranla che mi spedi un espresso per ció a Dvnqkorcque, et era ben necessario per i l sforzzo grande che fa l'embaxador de Francia, et per altra vía ancora il cardenal Richebu, come V. Ex.' ve- dera nel papel qui incluso. Ho pero insístito sempre sopra tuto che se inviasse quanto prima persona au- toritata in Sp3gna, la cui oominacione era rimessa quasi in obliccione al mío arriuo, non obstante che il Cotinton hauesse serillo s V. Ex.' che partirebhe sú- bito, che fu solamente per il dubbio che si haueua qui ebe ¡I negocio si fosse Irauersato colla paz de Fran- tíbldo « n i y ord«o>do da nuevo ID que jnigiw qu» debg hicene. Lo mejor « r i o y la m i l legura Hundir e i U i n r t i i b i j a el lello volan». cap daño no paedtn umpoco COIDCIT el negocio 173 cia. Ho procurato con buona assistenza del BaroLzi— et sa bene il signor Barrozzi quante diligenze si sonó fatlo e quante difficulia supérate per ottener questa nominacione in questa congiunlura della vénula del embaxadorde Francia—e ottenuto ta nominatione della persona el il giorno che douéra partiré, di che ho aui- sato V. Ex.' con latiere de 2 de Julio; e poi faccendo mi instanza il Re d'lngtiiltera, ai come ho scrilo piu volte a V. Ex.*, por hauerrisposta sopra le sue propo- aitione, prima della partenza delColinlon, ho pórtalo ilnegogio de maniera auanti « l o P r e t e 9 l ° d i v o l e r l e in serillo prima de auisarle a V. Ex.', che non t}\ epm lempo per mezzo ad aspettar la risposta, et mi sonó adoperat'o de maniera che per quolla causa la parten- za non sara difforita do un giorno, come V. Ex." vedera dalle latiere del gran tresoriero et del signor Colin- ton il quale mo disae l'altieri che andarebbe per mare e pensaua desenbarcar piu tostó a Lisboa che a la Coruna, per alcune ragioni che mi allegaua, no paren- dogli p¡u lunga l'una strada che l'altra e gia se e con- cenato il naivo e falte le polizze de cambio; ma ben pensó que la infinita de gli suoi negoeii lo potrebbono rílardar de qualque giorno sendo lui in talle le mate- He di slalo e hacienda, si non in apparenza gerto m sostanza et effecto, la prima persona de questa corte; dico per ció. Che nisuna allra cosa lo ntardara Si non sonó le sus occuoalioni delle quali temo non potra sbregarsi cosi presiocome il Veslon mi disse, che pero parerA in pochi giorni el aquoslo io non posso far da- uanmggio di quello si e fallo. Ben parera slrano pero al Re d'lnghilterra si in quel mentre non viene la 174 nominacione de la persona che douera venir in Inghil- terra. Yo non pensó d'hauer ¡mpiegalo male il tempo che sonó stato qui, ni d'hauer excedíalo in mente gli termini dalla mia coramissione, ma d'hnuer seruito al Rey Dostro sígnor col zclo e giudiyio cho conueniua alia grandezza del negocio che mi fu confldato. Ricor- dasi V. Ex.', di gracia, che la ínstrutUonchellarai diede contiene quesli articoli: ch'io doueua assicurar il Re d'Inghilterra che S,M. católica a la misma buona volun- tad al accomodamento che tiene S.M.,etcotera; etche siempre que il Re tflnghilterra embíare a Eipaña per- sona autorizada para tratar de la paz emtinra el Rey nuestro señor otra persona a íngalaterra, etcé- tera, el gli quali duoi punti mi p r e do hauer sodis- fatto puntualmente. E, toccante a lo» intereses délos pariente» y ami- gos del Rey d'íngalaterra, que se hará de parte de Su Majestad católica con el emperador y el duque de Batiera los oficio! que pudiere: io l'ho falto in lermini generali et ho rifíerilo a V. Ex.1 fielmente la rispóla del Re d'Inghilterra como io era obligato de fare con lutte leparticoloríla alie quali luí venne dal suo propio molino nella «guale si il Re d'Inghílterra ai e obügato a qualque cosa di sua parolla et ¡n scrito con intiora nostra liberta, io non pensó eeser nida nascere inconuenienle alcuno. Por che per ció non si ritardara di un giorno la partenM del signor Cotin- ton el per quanto che V. Ex.' mi incarga nella me- disima insiruttien, que procure de desuiar en quanto pudiere los conziertos que se platicaren allí con Francia; io pensó d'hauer sodísfatto intieramente. 175 f parera piu a proposito p « u d i n p i u d . » , tupido por •! « r d . n . l d< K i í h . l i . u , y truja |>.T.rig n u uiorara un ptpol, cuyo unor •• que. por 1. í m i . u d que .1 del n ; de F n n c t i , tu HOot, al rey de I n g l i l r r n , id.irliíoüole loi « i - giBgi de loi eiptíolfi, qut b u m n boj» el prtuito de I B p i í , heenle Inlcion y •rruinarla. ofeciínilofo cotu que no quieren ni podrin cum- plir nunca, porque la reBftlLuclop del Piiitiiutto, que el r e j de Eapalli promalt, n o e a l t t m u man., pua> que dtptndt da ledo el Imperio j p a r - ticulirmente del duque de Batiera, con quim el rey da F n n c l i pueda loa cualeí cuerna i l duqug da S i b o ^ i . para hailr la genle ceMna j i cuanlo. quienn oponerKle, b.llindoM t o n a r u d o „ „ ] 0 . boliadex» thir larobiec an ejírcilo contn •' franco-eendado dt Borgefla, no podía n e n o i e l re; de In;laltrr> de ai<«lr)e too m i ticuadra p a n ¡Bfalar, en (ompallli ile lo» holaadcm. l> Eipana. Que al el t e j de f n g l a i e m quería dejar de ha«r I. inf.n.. P - . coi. E.p.fla. ,1 rty de F r . ™ . I , au mujír. j que e . t . puede mucho con 8 . * . í « PT.1.J» e. E>p). V. en an, a b u r a b a que, p a n q u é IDIVÍCH la he 179 canlo un ingles Furston verme qua per la posta gli giomi passali mandato del Cardenal Richeliu il quale porto al gran tresoriero un papel di questo ten ore; che stante l'amicitia presente uoleva dar signali della sus üincerita e realta si como del Re de Francia suo se- ñor al Ro de Inglaterra con aduerlirlo de gli enganni delli espanoli, che cerchauano, sotto il preiesto di una paa de tradir el ruynarlo offerendo li delle cose che non voleuano ne poteuano mantener giaraai, poi eho la reslilutione del Palalinalo che il Re de España pro- meto, non sla nella aua mano ma depende del consen- ~ so di lutte l'imperio e par tico la míenle del Duque de Baulera col quale il Rp, de Francia puo piu assai, in vertu della slrotta amicilia seco che non il Re de España del quale egli a disgustaliasimo che pero stan- do risolulo il Re de Francia di attaccar il Re de Espa- ña da tutte le bsnde et di marctaiar in persona uerso el re; .'u K nor no h»b¡. hecho !• pat con m . ttMtn por «In eow n)6, que p i n poder a;udir i IUI .migilfcba M r I f UUTI con u d » m •orero en upilil 6 en peniicn, comg nujor quiií-r». V ti d* u l n l i i quh dijo no hlio maa que níttt j dwir qiw «oaocla l«i fngiifDi y Ini- tíean del urdcn.l de Hloh.lira, y qo. mnia h.ri. llgi con E.p.8. conin le Frinoii, qutlt cnnlmlo. Ene «crilo m* hi rerclido el HBor CoüntoD, can Unte encargo dej liknclo, que apean cae quito conceder llctndi d« comuniorlo * V. E. Y DO ocurrtindo mil, beio i T. E. con humíldl.im.nvuríütJ.loipiíi.yio nuevo merecomiendoi ,u buena Ldadr» i » i> Julio d.lOW. 180 Litada (sic) ¡n socorro de gli suoi confederati fra quale nomina il Duque de Sauoya, a batere le genli cesárea e quelli che borrcbbono opporsi, sendosi con certa to col bolaodesi di fare nel mcdesimo tempo altretanto del contó suo, et che lui faria ancora marchiar una altra ármala verso la franche conté de Borgona, no deman- daua altro del Re de Inglaterra si non l'asislenza de una armata nauale per infestar in compañía de gli holandesi la España; e che si il Re de Inglaterra volena lasciar di fare la infame paz con España il Re de Fran- cia gli mandarebbe carta blanca per domandar lutto quello che fosse in poter suo di conzederli, che il Re de Francia mandaua a la Reyna de Inglaterra una sorelta de amar e rispeiar il Re suo marito como conueniva. Bisogna notar che) Re de Inglaterra sta inamoratissimo de la Reyna BU mujer et che ella po sasai appresso di S. M. et ella e grandemente contra- ria a España. Et in fine asiecuraua che per remeteré la Borella di S. M. nel Palatinato valerebbe piu la forza et amicitia del Re de Francia che dol Re de España, quando pur hauesse inlention de farlo, la quale no ha gíamai auuto per il passato ni l'hauera per l'ba- uonire; ebe il Re suo señor non haueua fatto la paz con BUOÍ Ribelli per altra causa che per poter asis- tere a gli suoi amici e far con tulle le sue forzó la guerra a España. Et in fine offeriua una grossa somma de dinero al gran iresoriero in capitale o in pensione come piu voleva. E slrano che costui ha- ueua ordine di non communicar questo papel col embaxadordi Francia che staqui, comme diseCotin- ton, il qual diede súbito questo papel al signor Cotin- 181 ton che le porto súbito al Re, cho non Tace altro que rídersie dissa cho ben cognosceua gliinganni etradi- inenlo del Cardenal Richeliu et che farebbe piu tostó liga con España contra la Francia che aUrimenti. QuesLo scrito me ha riuelato il señor Colíntoacon tanto ¡ncarico de ailencio ebe apena mi volee conce- deré licenaa di dame auíso a V. Ex.' E no hauendo altro bacio a V. Ex.» con bumilissiroa reuerenza gl¡ piedi et di nouo mi raccomando nella sua buona gracia. Di vostra Excellenza, humilissimo seruitore, PIETRO PAOLO RUBÉN». Di Londra il 22 de Giulio 1629. Como el embajador de España no llega- ba, ni Rubens tampoco podía dar nuevas seguridades de su llegada á Londres, pues que los despachos que del Conde-Duque recíbia más eran demoralorios para su ges- tión cjue otra cosa, se aplaza para más tarde la salida de Cotinton de Londres, y las n e - gociaciones rio avanzan mucho, si bien por eso Rubens no deia de trabajar cuanto es ima- ginable, ya apoderándose de la gracia del rey de Inglaterra, ya fiscalizando y dando parte de cuanto maquinaba la intriga fran- cesa, y ya, en fin, suavizando la actitud de la corte de España, aunque sin conseguir que en lo del Palatinado el rey Carlos con- cediese cosa alguna. El siguiente despacho da los detalles sobre el particular.-—(I d o : = L e g a j o 2 . 5 1 9 , f. 2 2 . ) Excellentissimo Signor: Spero che a V. Ex.' saranno espítate Unte le mié Jettere scrite de Londra il l a ot 30 de Giunio et il prima (1) Lúndríi 31 julle, 1619.-AI Conde-Duque.-E lcl n O . Bsnor.— Unía inilahilidad y dlvtrildad de p a n » » ! en!» «101 mlnlilroi, y le- mleudo algún arabio poi el eifueru que hagi el tmb-jldor de Fnnc palabrai ijua al p a n u r ofrHen alguna imbi- 1 •a«>ddii) j prudtncJi da V. E. Dein por lo tamo 8. M. lenerilguna m p n n u i o B n H I o ínleí de que parU el Sr. Coliman, p i n que vi ja o l í pinloulirmeoce intlruido, habiendo de ier tu ¡nlenciun ir i Eipilií aidutivainoiilí para H U p i , inlicipadaiobre li promeía dt 8. M. ca- Wlica, í t q u e , pudiendos no («riuiidité Inducir it embajador j alrayds dtlnfiaterra las plaiai qu» íii n de l o i embajado «DpflradoT y del duque de Ba\¡ ora. Le pulidg de Colinton quedi et 6 da Giulio per lequals restara iotieramenla informa- la de tullo quelloch'io poleua diryli tocuante il negocio, ene si confirma sin adesso Del medesimo atato: soto a g - uí» ID, tegun el nuevo, aunque pudiere IplaurK pur le u r d n u que Cellnton como él y el tenor leiorero me han hecbo aab,,, q u i t o m , han prometido eicrihir a V. E. Me dijo el « y de loglalern eldia 11 de Julio, , 1 » yo debía a v i a r á V . E . . q u 8 el confioba en rageneropid.d y discre- ción mucho o l í que en la del cardenal dt Hicbelieu, al cual jamii hu- biera lado tal papel I la nuno, porque lo entregarla inmediatamente a la parle contraria pan nácar iu negocio. Que ella iu propoilclsn debe da lodoi taeioi mani E nerie Hcrellilma, pa n lo que ie remite « la pru- dencia j bupa juicio di V. E. Cierto el que cuando S, M. católica i e r e - citnea moncionadat ie concieruin en u c r e t o , lin pubHcarlai, p a n n» ofender al emperador j a! duqn, de Biviera. Me anida al reí 4e In«l«- Ierra que el embajador de F n n c i . no ie ha dejado aun entender partlcu- Jirmínte lobre lo> punloi princinileí de lu eomiiion, porque el principal iinnto de >u «gunda audiencia ba ilda lebre tai c o m de Alemania, j qu* bakia nombrado camiiarloi p a n Ualai oon «1: p»ro que IUI ocfocii- lo pa'« e « l o debleae allqrar en nada nupitro apunto, To le dije QO lo habii ategnndo con iu carta de 11 de Junio, de la cual ¡oublielapro- i i i i o n p . n l » aplileocia d« Soubiie, que tendría j o m u y pronto, Reipon- dldme que lo labia, y que por la obligación en < n quedaba por ello. ge ble* alloi m i m o , H nablio (ncapadiado para e>u y cualquier otro deben demoler tQdai lat forleleíai n u e i a i y riejai de lodai la c i u d i - d a i T p l a i a i d e 1o> hugoootfi, j q o e l r e t que ion H e l í , Monta ubi n y Cbirlna continuaran lortiOeadaí del mlimo mado que anón H hallan y an nniwi d* toa hugonote! para m Hguridad. Yo no quiero etlendnme aquí ea laidemai paitlculiridadei de eila pai, Hbiendo que V. E. eiter4 184 giungerd cho ved ondú io tanta instabiliti et diuersiti de pareri fra questi mlnistriel lemondo qualque muta- tíone per il aforzocho farebbe I'embas3ator de Francia, per si risolue ds domandar al Re che mi desse en serillo [utto quello alie S. M. mi haueua dello de bocea sus propia il che finalmente non senza molí» difficulta bo otteuuto, scrito con ord'ine el a nome del Re, ma mujor enterado qug ja por«l «flor marquet de Mirabel j otrot que I « c i ñ o . . Eur.no « 0 U . M. de 8oub¡« no u i « l . v i . . .lgUnO qm de Rohin, IU hiroiiiio, «obre esta •sueldo, IB el cuil te diix lomprendidD, j que uoirt «n Hslandi»! nKimleoto de M . H . u l lumniioiluílíiimliiJidorChilíidneüf. Ye no heiicrila • nadi q u a i V . E., iilluchaminciDode ene pipe!, hibiendome piohibi n y 4t Ingliurr. dar amucImlEnla a? il si Sr. Biroiti, igmle d lbala Scglía, • quwn no M i t u m l d [nduelr 1 d i H a n l a n » , bii i n c i a . «uno M d«M viylr y morir. Da V. E. deíolliiniD y bu mi Idlumo letvidor.—PIITIIO PÍOIO RgBins.—Da Undrai I J l d t Julie da IBM. BtU n y piüia con la n l m e! 41 da Julia do Greeniu • h.cm iu •nuil «pnliiion, en I. qut M l e p i n r i poca de Londrei y wlier* denlro No pudo dejic d« dedr i V. B. qn. el «nbtj.dn de FnnoU díte pu- bliumenu que el rey tu uDaí no lieos cimllon alguna mya pandular coa n\ rty de Eipifla, lino por Inlerii un xtlo y pioindon de >ni alte. Joi, que ion si P>p>. !• HHDCI> de VerjHli, eJ duque da Mimui T , | duque de Stboyi. 8* que hice leda federo de u f u i n o i pan imnedir la nurcha del Sr^ Cotíotüb a Empana, y que tobrfl eito pe^ocia iscreU' m«u> con el gran tetón», el cntl me promeli*. juntamente con al » - BorSI (Collnísii). mandarme hoy tai earla> para V. E.,pWD qn», tomo no han llegado adi>. m me h i p i t i d o > ntcmerlo dalanir el detpicho, 185 parlado ¡o pursona del gran tresoriero et lirmato de sua mano, Je che mando a V. Ex." la copia in ziffera, non parcndomi raggíone de arrisigar el origínale con un corrioro chepotrebt» esser suaüggialo in qualque parle; basta che io ¡o tengo en mano e ben vero ch'el Re non ha voluto meterlo cosí chiaro in scrilo come a i lo dice de bocaa, pur si V. Ex.« considerará ben il senso delle parolle, che in apparenza apportano qual- queambiguitá.trouarálaBostanzacsserlamedessima, de che mi rimetto alia aagacita y prudonza de V. Ex.' fiesidera pero S. M. d'hauer qualque risposta aopra queslo, inanci la partonza de) signor Cotinton, per che venga piu par tico lamiente instrutto, sendo la sua in- lemione de venire solamente in España per far questa paz, anticípala sopra la promesa di S. H. católica, che potendo o non potando persuader et iadurre l'emba- xator et il Duque de Bauiera alia restilutione del Palatinato rendera in ogní caao il Be d'Inglaterra le piazze che tiene en il Pala tíñalo, al fine de la coofe- renza che se tendrá a Madrid, colla interuencioue de gli ambaxatori del Emperador del Duque de Bauiera, nella che resta determínala per il primo de Agosto, secondo il etilo vecino, ma secón do il stilo nouo sara il dezimo, Potria esser, pero, che vínesse diíTerito per la ^rdanza de la risposta de España, come il Re de-lngla- ^rra me ha delto quale non potra tratenerai il sígnor Coiinlon como luí ct il gran tresoriero mi dicono; il quali mi hanno promesso de scriuere a V. Ex." Hi d ¡sse pero il Ko de Inglaterra il 1 i de Giulio ch'io do- U WBÍ aui3ar V. Ex.* che luí si confide nella gcnerosita 3 ua e diacretione piu di quello farobbe col Cardinal de Richeliu, al quale no darcbbe giamai un tal papello in mano per che lo communicharebbe subiLo alia parte contraria per farue il suo proposito, che questa sua propositione deue in tuttí modi esscr tenula secretis- sima per ogni, verso de che se rimelte alia prudenza e buon giudicio de V. Ex. 1 Cerlo e che quando S. M. católica si risoluesse a far la paz sopra questo piede, saria negessario che la condición sopradelle fosero concerlate secretamente senza publicarle, per non of- fendere ('imperator et il Duque de Bauiera. Mi disse di piu ilBe delnglaterra ch'el embaxator de Francia non siera lascíato ancora ¡atendere particularmente sopra gli punli principali della sua commisione, pur che il principal auggieto delta sua seconda audienza Tu sopra le cose de Alemania, et che gli baueua dato comisary per tratar con esai; che pero la sua negooiacione qual ella si fosee non impedirebbe giamai alcun punto con- tenuto in quesla scrilurai mi protestó ancora di non hauer auato alcuna parle nella pace fatta fra il Re de Francia et Hugonoti et che non ureiieua che quesla douease alterar de niente il nostro negocio. Yo gli diasi cheV. Ex.1 mi aueua aaicurato colla sua lellera de 11 de Gíunio, de la qual lettera io diedl súbito che l'hebbi parte al medesimo Subise, la prouisione per l'aBislenza de Subissa ct che io l'haueua in pronto. Mi rispóse d'hauerlo inteso et che per l'obrigo che haue- ua a quel parlito slimaua mol Lo questa pronteza e buona volunta de S. M. católica, ben che lor stesai si erano resi incapaci di queslo et ogni altro sussidio. Non si presta fede qui aquel articulo della sudetta pace che sídebbonodemoliretultóleforUílcalioninouee vechic J87 demuelo cilla e piazze deglillugonotii mache Tres Mete, Moniauban o Chantres resteramo nel modo che sonó fortifícate adesso in mano de gli Hugonoti, per la lor sicuitá. lo non me s ten do sopra le particolarita de questa pace sapendo V. Ex.' esser meglio e piu losto auisala di me per il signor Márchese di Mirabel el allri che sonó vicini. Slrano e che monsignor de Soubiae non ba alcun auiso del ducca de Rohan, suo fratello, de questo accordo, nel quale si dice luí esser compreso et che hauora in Hollanda ¡1 regimentó de monsignor de liaulleriue, fratello de questo ambasciator Chasteau- neuf. Yo non ho scrilo ad alcun allro che a V. Ex.» ne falo mencione de queslo pápelo, haueniio mi prohibito il Re de Inglaterra di darme parle al signor Barozzi agente di Sauoya, et per questa causa io non ardisco di mentionnarlo laapoco nella mia lettera al abate Scaglia,ilqualeperonon bisogna metiereindltíldeú- za, ma basiaracommunicarli la soslanza senza parlar del pápelo de che mi rimetto pero alia prudenza de V. Ex.* che non ha debisogno d'alcun mío parero consiglio; ¡illa quale liumilmenle baciando gli piedi mi rsccomamlo in gralia come se disidera de viuere et moriré. I)¡ vostra Escellonza deuotisslmo el humlllissimo servitore, PlETHO PAOLO RUBENS. Di Londra il de Giulio de 1029. Questo Re partí colla Reyna il 11 de Giulio de Groe- nytz a far il suo Annuo progresso, nei quale se discos- tara poco di Londra et ritornara sia pochi giorni a Groenytz et una o doi volte a Londra. Unido á la carta cstíi (A siguiente papel: Non posso lasciar de diré a V. Ex.' che l'arabascia- tor de Francia disse publicamente che i) Re suo aignor non haueua alcuna question sua panicolare col Re de España ma solo per l'inleresso et protettione de gli auoi confederati che sonó il Papa, la Signoria tío Vene- cia, il Duca de Mantua el il Duca de Sauoya. Intendochegli faognigran sforzo per impediré Pan- data del Bignor CoUnion yn España el che sopra questo negocia secretamente col gran iresoriero, il quale mi haueva promeso insiemo colaignorSl (l)di mandar- mi hoggi le lor lettere a V. Ex.', ma non esscndo com- parse sino adesso non mi ha parso necossario' per questo detener il diepaccio potendoai mandare colla prosaims oixasione che sara tra otlo giorni. ' P o r fin en Madrid se nombra embajador extraordinario cerca de S. M. Británica, al 6esudo é imparcial historiador de parte de nuestras guerras de Flandes, al noble caba- llero y valiente soldado D. Carlos Coloma, caballero del hábito de Santiago, comenda- dor mayor de Montiel y la Ossa, del Conse- jo Supremo de Guerra de S. M., gobernador j y castellano de Cambray y capitán general de Cambresi, ya conocido muy ventajosa- mente en Inglaterra, por haber desempeña- do anteriormente el mismo cargo. Mucho agrada este nombra miento en Lon- dres, pero no por eso parte para España en la fecha fijada, el señor Cotinton, quien por tnás que diese aceptables excusas por su tardanza, dejaba entrever que dilataba su viaje porque quería esperar á que se reci- biera en Londres respuesta al papel del rey, suscrito por el gran tesorero, que Rubens había enviado en cifra por el correo que sa- lió de Londres el 2 2 de Julio. Rubens se defendia como podia y hacia prodigios de as- tucia para conseguir que Cotintou partiera de Londres, y principalmente para dejar en libertad de acción al Conde-Duque, sin que pudiera achacársele culpa alguna en la tar- danza que empleara en responder al papel. Pero Rubens, como hábil diplomático, sabe hacerse valer con el Conde-Duque — que habia de haberse permitido decir, que cual- quiera otra persona más caracterizada ha- bría conseguido más que él en las negocia- ciones—y le demuestra que había alcanzado vencer muchas dificultades, como en efecto se desprende de este despacho, en que por fin se colige que Inglaterra no se apartaría un ápice de lo que decía en el papel tantas v eces mencionado, y que por desgracia no está entre estas cartas. El bueno del señor 190 Cotinton parece que ya piensa de veras en su viaje, pues comienza á hacer valer mu- chísimo para con el Conde-Duque la impor- tancia de sus gestiones y los sacrificios de su viaje, y pide indirectamente que en M a - drid encuentre casa puesta á propósito par.i BU persona y rango. (Estado:=Legajo 2.51 í),folios 40 y 41.) Copia de caria autógrafa de Pedro Pablo Rubena al Cnnde-Duque, feditdt en L6nilrei a U de Agoito da 1CÍ9 {1). Excellentissimo mío signar: Haueodo riceuutó il dispaccho di V. Ex," del 26 di Giulío il 17 de Agosto, yo me n'andai ü gíorno siguente (t) Londr..MdeAgo.io._AlConde-Di|qu».-Eicm< 1 .Sen 1 >rni¡o.- Hatiendo «nbldft loi ¿ « p i c h o , de V. E. del 30 feJulio y del n «e Agoitofulal «(uisnn dia en buic* del sellor gran leiorero y de don F n n d i u i Cotlnion, que eitiUn en el campo m ia « l a , ait coma >1 rej que M lililí en uní u n diiUnu de Ldndtei >IeU Itguu, que H [lana Oolland, y bebiendo dido euBnu i B. H. del nombramiento de dan Cárioi Colomi, me r»pi.ndií q u í qudaba ..[i^obLim,, y „ alegraba matbo de u n elEccioo de la panoom da D, Girlot, porqu« L cañuela A por caballero de buen^imii parLH ; mu; Aficionado i E& negdaioi. Prt* o gunundo jo t¡ el Sr. D. Fnnciico ColinUm u hilli con ánimo de partir prettot pueiiD que ya no le podia hacer más por nueiLri pane antea bota, p a n qnt higa reñir cnaulo w t » i D. Carfei,—me conlnld <1 fia de Agoilo, pero que A mti tardar pirUrlt ti priuuplo de Setiembre, H^an el Tiejo btülo^ lo cual mv ba tido ?onfirmido ahora par el a^ap Uionro y por el mlimo Coiinlon, quien me ft>lB¡6 aquglla noche en iu palacio del ampo, en el que hace una vida de principe con todu la* a trouar ¡1 signor gran tresoriero c D. Francisco Co- tinton che stauano ¡n campagna alie lor ville, sí come ancor» il Re in una aua casa discorLa di Londra 7 tomad ¡dudo imaginable!. Allí hablamoi liegamente d e ' i u »iaje. noi- otrDt jolpi, y a p t » r da que yo na l i habla dicho que hohiMf hacho relíelo» i V. £ . de ]a> propoileionw conubldn, mi pregunta ii craia foque vendría reipurita alguna aobre el papel autodicho, eitrechandoaa Papal Fonlinnabl U m p o n d i s u n o j a oiro q l l í n 0 podía HIMTIO « « » n t i > , p * " moridí- ' • n í o que V. E. d « ¡ . «n lodai IUI « n ú qu» m M podim t n u r d e i í s '*¡o'poique hibia que aipodlr conaoieon murh. intomodlóid JJJÍT- «idi i, uempo .obre e.d* pal>bn, p í o n b i yo que lo aplaiirii todo >>» <« > la (echa de tu mucha) habiendo lardado luego en entregármelo mal da quinu d i n , no me pareólo blen.-Uinlo maicuaMo q u i n o quedaba cali Harapo bailante p a n pod.i mlbir la reipueila a u t » de 1." At Afeita. fecha .enalida e propone !•• COMI conlmildai en el paptl j aun q i i i * con alguna itación al!l no mencionada, romo aevia aaber el tiempo en que el rajr eilro tenor prometería entr-iir lai pltn», il aeria di un IUO d cuál a el que le ntlpulara. To reipoTidl que i eito nada podii conuuat. legheche si chiamaOulland, cthauendo dato contó a S. M. della nominacione de D. Carlos Coloma, mi ris- posse che rostaua sodisffalissimo et si rallegraua mo!- condicíon habia conoBTiado ni de palabra ni por e i m l o ti rey de Ingla- H m tiempo algunos y aun cuando habla preguntado cuil t e n i , «•- poodl j o que, dtblimdo t i rey d e E i p t n i iritar de e n o con el Émpmdor I » n .1 duqu> de Btvien, come S. M. orien.b., na pndü l l n l l » un •Jtrlotiempop a n h i negocUeianei, qun dependían «n i n m i j n r p a r l t d« o w i p e i w n u . ni mpondar de d t l . t í o n . . da otn>, por t u í « r u o n e i « j nueiiro Kflsr miifecho linrapliciTm i l . En S uma, conliouí dl- no a « p t . b . la> esndlelonei .smpreixiidai t u >l p.pel, n l v n » lu(«o * l a g l a l e m , 6 deque, ti po, d caalrarii), si ray nueilro«ñor bies li> publicarla y CAD etto volirene A au caía» porque *t caigo que tiene en Hacienda nopurmlle iu auitncla. Sobr» MÍO el | r u letorwo me di]n airo embajador da aqui a Eip*Ga. para ¡Dlenmlr en ulleríoreí Irahajoi. •i aundaria Igualmtnta >l n y en wgüída mro embijadir aquí, H ria b k i preienir dnde ahora al nombnmiento de Ii penoni. A i>lo re- pllqu« que nada libia, pera que Utmpo lenlamo. de p»Ten!i!o. DO p u - tun delpaei del regreio del Br. CoilnliHi: con lo que el «Gor U i o n r o qnedo c n i t n i o . Eu tanlo el Sr- Coünlon me ha »Hr.rg.do que eiciiba i li « ™ i , i m . infama para que mande 8. A. un paiaportt par. poder eolrar librenienu en »do< lo> piitnoi de EipaBa 6 de Portugal, porque baila ahora p i n c e rmuíllo, por inltreHí panlculareí i u y o i , i d e i i m - U r u r p y . b w , c o a » ? . E. conpnndort, que al Bu mi dica ,«, m »e,a- Jiendc éíen ron Hit negocio, ata jornada w echaría d ptrder ttn algiin •n d r«» da Inel'l'r'-a, fácil- 193 Lo di qucsta eieclione de la persona do I). Carlos, per che lo cognosceua por cauagliero de buonisime partí eben afíettionalo al negocio; e domandündo io ai il signar D. Francisco Colinlon era in ordino de partir presto, por che non se potoua far altro del canto nos- 'ro inanci la sua partonza, Uella quale io auisarey sú- bito la Serenissima Infanta, per che faceresse venir luanlo prima D. Carlos, mi rispóse il Re che per certi ombaram dil suo cargo non potrebbe spedirse prima del iln d'Agosto, si che per ¡I piu tardo parte- m "*rtt. Y hicieadole jo pniaDU la dificultad de eacrlhír yo eilat tflfewr el negocio y Beractnlirlo y ponerlo indo 6 cutnli da T. E.. nu«- fineiiu me dijo que ponis i Dioi por UttimnHioteirte Habíaba «Ir •"Mr Mí t pape/ útl rey di l-itaterm v íi ,er a f robado il tu con lijo, m ata coyuntura }oe ío« franecia tfrietn caria Wnnoa al reyteIn- 1'ltrra tilo per Imptdlr n l i JUJ con EiptiHa. Q*t la promna tola * »«- tocr „»« * . n- O n W a f,rj,Ul« 4, E,, M *, M | M M l « . tm «"fífoi rlnohaa 1> la p a , ( 0 una hen. ú no K hira ™ u , y ».l » i i fonoio b . « r '*• coiai ^ e manen diiCJnla que liaiu aquk porque el etiHlo preteqi* no i í . .umiiion 1 u buen» g n t i . . De V. E. bunüdliimo u aiuuehladi j prolila i D. Cúrloi Colcmi, v lera l'J4 rebbe al principio del mese di Setiembre, aecondo il stilo vechio. Me viene confírmalo ancora del gran Iresoriero e del isiesso signor Colinlon, il quale mi fisteggio quella notte nel suo palazzo di villa, nel quale Ta una vila di Príncipe con tulle le commoditn imagi- nabili, qui mi tenue longi discorsí sopra il suo viaggio, solo a solo e non oslante ch'io non gl¡ hiibbia detto dTisuer falto alcuna rilaciono a V. Ex.* delle proposi- Moni gia auisate, mi demando si io pensaría che vine- ría alcuna riapoata sopra il papel sopra diiUo, ancora mi haueua pressato molió il gran tresoriero. Chi dise il tesorero che il contenuto di questo papel restaña tanto secreto ch'el emliaxador do Francia, ni do Ho- landa , ni alcuo aliro non ne sapeua niente sin adesso. Ma io rispóse a l'uno e l'altro ch'io non po- teua saperlo de cedo, ma considerando che V. Ex.' diceua in tulle le aue letlere che non si poteua tratar di Lontano, douendo con rnolto incommodo e perdita de tempo spedir sopra ciaacuna parolla corrieri, io pensaua remilleria il tullo per Varriuo di CBSO signor Cotinton in Spagna, cho saprebhe miglio dichiarare la interilione di S. M-, sendo posto il papel in termini assai oscuri ot ambigui: mi rispóse che il papel era assai inteligible et che io hauendo trattato col Re propio et inteso di su a bocea il senso del papel, non pensaua haueua come tardato sin adesso ad interpre- tarlo chiaramente colle mié lettero á V. Ex." Yo dissi che ben che S. M. mi hauesse fallo instanza di pro- curarme la risposla (presuponendo cho il papel anda- ría col diapaccio de la nominacione del ambasciatore e del lempo de sua partenza), tardando poi ad intre- 195 garmclo piu de 1 $ giorni, non mi parue beno tanto piu che non remanaua quasi lempo per mezzo per poter hauer riaposta inanci 11 primo d'Agosto, che fu deter- mina t o per la sua parlenza, de riuocar in duhbio soto alcun prcl03to il lempo della partenza del ambascia- lore ma di lascíar alia discretione e prudenza de V. Ex.* de responderé o non. Di maniera che non mi replicarono altro, et si V. Ex." risponde o non, sara preso in buona parte. S'allargo pero il señor a parlar sopra il contenuto del papel et díase che si dubitaua che en España s'ingannarebbono in una cosa pen- sando che si Ritbens ha sacado esto, los embaxado- res mearían mucho mas, y me;«r<ícheeredeua cer- lamenleche non gli darían al Ira i n si ruco ion che di proporre le cose contenule ncl papel, e forae ancora con qualquc limitación che DOD ui c mentionata, co- me saria del tompo, a sapere ch'el Re nostro signor prometiera de render le piazze nel termino de un aimo, o quel lempo che saris slipulato, et ebe io ris- póse ch'io non puteua dir nicnte a queslo, non hauen- do ordine a lou no de imbarcarmi piu oltra ni alcune condicioní; che poro il Re de Inglaterra ne di bocea ne in scrito baucua concerta lo alcun tempo, ben che lo haueua domandalo. Ma responden do io che il Re de Spagna douendo trattar COD altri ció e el Empera- dor el il Duque do Raviera como S, M. voleua, uon polcua limitar un certo lempo alie negoeiationi che dependerebbono la mayor parle d'altri, ne responderé per Paltrui dilacioni c Ion gozne; et de per queste rag- gioni non 3i era fatlo alcuna menlione di lempo nel papel, restandone il Re nostro signor sodisflato 196 senza replicar davantaggio. In somma mi continuo de diré che luí non portarebbe altro ordino clio si il Re nostro signor non accetlaria le condicioni cómprese nel papel de voluorse luego ¡i Inglaterra, ó al contra- rio, si el Re nostro signor Tara la detta promesa di rinouar al instante la paz del anno 1G04, et in un tempo publicarla n con questo rilornarsenoacass.per cbe il suo cargo di Hazienda che tiene non suflre aua absenzia. E sopra questo il gran tresoriero mi doman- do caso che douese allora come deueria Boeesaria- mente andaré un altro ambascialor de qui a España, per ¡nlrauenire nel ulterior trattalo, si parí mente il Re de España mandaría súbito un altro ambasciator in ca et che saria bene di peruenir la nominacione desde adesso de la persona, lo rispoai non sopor niente di quoslo, ma che saría lempo da prouedere.1 non po- tendo nascere ioconuenienie nessuno fra tanto, Blando D. Carlos in questa corte, che andando de qui qual sorte di peraonnaggio che forse non poteua di tanto oecedere le qualita de D. Carlos che non bastasse da parte del Re nostro signor di continuarlo ancora doppo il ritorno del signor Colinlon; con che il toso- riero resto contento. In tanto il signor Cotinion mi hs incargato de scriuore alia Serenissima Infanta per un pasBsporto de S. A. per poter entrar libera mente in ogni porto di España o Portugal, per che sin adesso mi par risollo di andaré per qualque suo particolar disegno o interés como V. Ex." ben comprendera a abarcar a Lisboa mi disse in fino que, no saliendo bien ctm me negocio, esta jornada se echaría a perder íirt algún remedio, el que desde agora V. Ex,' deuia 107 tener lastima del, pues que lo hazia solo por su mandado y parlas obligaciones que le time, que con los demás y particularmente con d Re de Ingla- terra fácilmente se excusara, que bien podrá si quie- re V. Ex.* facilitar las cosas, mas porque tiene miedo que hallaran ay mil dificultades y no le pres- taran fe en tus cosas de su propio seruicio, le pa- re ze demuestra su muerte; e Tacando io dificulta di acriucr quesle cose a V. Ex.1 credo che partease di quclla maniera per incargar ti neifocio et accrescerlo maggiormente per melterlo tutto a conlo di V. Ex.», e mi disse de novo che pigliaua il Signor ¡dio per tea • timonio que hablaua de veras et que el tiempo diría la verdad, que se hauia hecho milagro a tacar este papel del Hey de Inglaterra y de ser approuado de su consejo, en esta congiunlura que los franceses offrezen cartq blanca al Rey de Inglaterra solo por impedir esta paz con España. Que la promesa sota de no haser cosa con Francia a prejuydo de España contenida en los postreros renglones del papel es de tanta importancia, que trauiesa y quiebra todos los artificios y machinas de la parte contraria. II gran trosorero mi disso ancora che al arriuo del signor Cotintoii in España so feria la paz in una hora o non BÍ faria giamah ansí saria forzailifardello cose del tulto contrarié poicho le cose non poleuano durar pin nel stato presente. Di tutto questo mi ha parso faena d'auiaar V. Ex. 1 refirondole sempliceim'nie quello cho mi viene detlo da quesii signori di che V. Ex." podra usar seconüo la sua prudenza. Alia quale baciando liumilmenie gli 198 piedi mi raccomando con o^m summisiono nella sua buona gracia. Di V. E x . ' humillissimo y dcuoLissimo seruitore. PIETRO PAOLO RUBEBS. Di Londra il 24 d'Agosto 1629. Qui daranno casa apparec^iata e (omita a D. Car- los Coloma o aara bene di prouader por tempo símil- mente una per D. Francisco Cotinton a Madrid. Por este mismo correo del 24 de Agosto, escribe Rubens otro despacho al Conde-Du- que dándole minuciosa cuenta de los ama- ños y gestiones de la política francesa en Londres para impedir el viaje del señor C o - tinton á hn de que la paz no llegue á ser un hecho, y para encender la guerra, nueva- mente entre España é Inglaterra, todo lo cual cree que puede muy bien contra restarse por España con un poco de buena voluntad, porque el rey Carlos, según é l , es muy afecto a España. Además da cuenta de las gestiones que en Inglaterra hacían loa h o - landeses para conseguir auxilios, y con tantos buenos datos las participa, que prue- ban en Rubens un celo y una perseveran- cia en su trabajo, cual no se encuentra en los más hábiles diplomáticos, sobre todo ca- reciendo de mucho dinero, como había de i carecer Rubens; que en diplomacia, como en guerra, el dinero es el más poderoso agente. (Estado:=Leg. 2.519, f. 37.) Copii de carta itililgrafa de Pedro Fublo Rnlwsi al Conde-Dnque, fechada en Lúndrei t, í * de Agoilo de 1630(1). Exeellcnlissimo mío signore: Per sodisffar a gli comman da mentí di V. Ex.1, dica quel lanto che no poluto penetrar toecante le negocia- (1| LorJ«.SiAíOito.l6§9.-AICor.de-I)uquc,-Excrao. Señor.— P i n satisfacer loi mandilo* de V. E. diré cuanio he podido saher dn la negociación del embaidor ¿«Franela, que peneiera en hutcir de loflai minerii q m no H «trisque la ida de Cotinlon 1 Eiptlto, ó de h u i r l a inilül, y baali ahora nq ht podido, 6 phtat d« lada m laduitnB, abrir propúnto, y 6 decir verdad, el noBibnraiinio de D. Clrloi Colon» ha reiueitado loi inlmoft de nueixrot i^anidtrlot» y mortificado mucho d los contrarlüi: créala V. E> «amo el KvaDgeUo. He ubido por hdena parle que el dicho embajador ofrece al rej de lnglatem carta blanca pira UceiligaofeDilvirdeteDiixconlnEepalla y toda la ca H de Auilria, •tu pedir beilad da Alcnana y p p y derado<, hajo la condición di qua el rey de Inglaterra parmlia t aua 'ííolloiformiroorapiOlii CDH loi hc-landeiM, pan (r jonlo» í dañar IM •etacdaroD >u negocio rio pomlri coia mtt qut para qat no H diluí» «1 tratado too Eipana-, j en ello cMame V. E. que ei de grandl.lmo •lectola nromts. del ptpil, deno innovar e c u en p«Ju:cio de Eipifla, gion del Embasador da Francia che perseufera a cer- char de storuar in tullí modi l'andata del signor Co- tinton in España, o de rendirla inulüe, ma sin adesso Eiptlta no qulpra enlrpprpromo lodo el PalMlnado, pudlendo dliponer S. M. CMolin, romo él dio, abiolmimenle d.l Emperador. Qm en udo caá la guerta da Flandei, DO dtoe ti re; di Inglilína coniesurii cuidado suyo. a>undo España iafíitad» por tod« pirte«4 por mar j ii>na. de holtndmi, y aipennda « l u l o mli ittn pai !• Ida de \u [ro- patfnoetati llalla, i la Picardía. al ArtolaJ aj UVJUBQIL. g« ohligi e » « e n i b i ] a * g r d a F n i i d > i s u n U n e i ÍBÚtl luí Dftrl» huía ti TtgTHt E i t i n aup el ray di Inglunra qac «] da F n a d i pmdi cumplir la que o o » qu. i»ml> ha hedió halla ahora, ilnsponpie podrí nr b4e can npulKiaA j aptriancia da gran vantaji parttím sudo diiUnlo al di lai «indkionei eitrim un .1 roniabído tardaríi una bori en h.rflr !• pií con EipiDa te Carona a Co m u j a alguna lohre la pauda. Y t i l o j isfuro d# que iu al Frísela, y qai maldlu ti dia anque lo dd Pilillnido llega a Etlo e< cuamg puedo dectr 1 V. E. en e>ia maMMa. El embíj^or de Holanda u n dial p » n i o i mdlandi ta ho», auetrando gnndemaala el ptli^n r a í en qur, I» proiinoiai unida» ai nn llenen ptonlo ic-cotto da grandti non ha poluto con tu tía la sua industria far brescó nel animo constante del Rey de Inglaterra clie perse- uera nel Buo buon proposito; el a dir il uero la nom¡- eiliaordinirioi. Suponen loi que conoctn el humor de » K amblador ) « t i illa de la nrdad pAV morer 1 compasión al rey 1 qut lo. aocorra. 1 fld U « U H r " . " ^ . Enri',w-«f<>"¡»«" P' " Btlali* » » «ind»- tmprtm H DKealu preiear de lodo el circuito de la Bílullt y lodo, loi utloi j t e r f e l e u i , ademit d> la dudad i illuadi «obre ti [dll, j lo» aaedlo de Bblducq e i neceiarlo un ejército ut Míenla mil hombreí» I H •e tupone que bay ahora i l tatficio da k i prorinclu unldti, con l u Itnii herliii por Sueda, qne tquellia han retenido an m « r i l c l o . ü petar da no heberae entendido bias que laa deja al rey de Soecia. t « c i w que Hrln oblieadoi i dejariii nmrch.r, « ü promeu da qut ie enviaran entrt linio de iqui j de la comsiaii da h India de diei i doce mil infio- tefl. Por ella ratón no ie ha podido «rilar «1 parmtiD dado al embajador dido. Alflnda . u uiKur.o dijo al Sr. Colintoo el embaj.dor i«> !• • mitlad de 8 . H . d •n parniEloH demoitntion i tiempo 9. U. cnvlari. 1 D . Enrique p i n « m p l i , con lo» E . u d o . con- h ™ > a loi compromiioi de la confennc<>, ele. Vo no tengo talen» ni policios p a n «coniejar a V. E., paro tom- prtndo bies l u gnndei coíiecueniiai que tendría eila pai, qut Juigo nacione di Don Cirios Colonna ha risuscitati gli animi della nosira íattione o morlitlcato assai la parte con- traria. V. Ex.1 lo creda puré come l'Evangclio. Ho inteso di buona parte ch'el su detto embajador o(Te- risco al Rey de Ingalaterra carta bianca a far liga of- imporlante ) • pal en intervención del t e , do Inglaterra, poto l i a n « i t n Eipafia o Inglaterra lin Inuricudon da loi holandeiei, lo qut darla que p n j i r j huía q . M i w > l t a n e t l o i d « u i . E . t o » l > en mano do V. E., , de modo que oon lt promfli« da t a l r s t » a l g ú n » pocea pla>a« ae podría dar un g n u golpe, «iendg ciarlo, H R U D pltnuu todos loa hoobnu prudenleí, que haciéndole eila pal le bailan udaí !•• o l í » . V podría uctder rouf bien qu>. no obiuoto la promaia hacha, ocutrletan en i l a«o, í en lot doi tPoi, que jo «reo nahria de eoma^ulTiB de (arruino p a n la entrega, lai *entajaay rrOniecuenclaaqut paniculannenL* ha da producir al prin^ oiplo cala pBj; y hallando» embarcado ya el rey de Inglaterra y egea* TDIvra. V aun tuando hublean que hacer alfinl i entrega comablda ií alEunn platal, ie ridlmlrla ailn, ugun la opinión de Coliman, con una parte, el todo. Perdónenle V. E. ilral celo mo ha hecho alargarme fensiua y deffonsiua costra Espafia e tulla la casa de Austria, sonza doraandar assistenza nella guerra de Alemana de gente e dioari del Rey de Inglaterra, ne Ilota per deffesa de Francia et offesa de España, obli- ganJosi il Rey de Francia de recuperar il Palatinato e di sostener la liberta de Alemana colle sue forze et a speso proprie et daltri confedDrali, sotlo condicione pero che il Rey de Inglaterra permellera a gli auoi vasalli di formar compagnie con Holandesi per andar juntamente a damni delle lndie Oriéntale et Ocidentale, de che si trata con gli deputati venuti a questo effetto qiu gia molti mesi sonó, ne secundo che posso inten- dere viene rilardato per altra causa che per non dis- cutir íl imítalo con Espina. Et aquesto Credami V. Ex.' esser de grandísimo effeto la promessa del papel de no innovar cosa aleuna a pregiudicio de España, e »enza fallo B'aífreUa tanto il ritorno del signor Cotia- Ion de España a flne che no venendo accettate le proposiüone auisate, possino súbito pigliar risolulione di abbracciar le ofarle do francesi, ct in ció concorre questo Embajador de Francia, cedendo de non poler impedir la jornada de Cotinlon, procura che vada quanto prima sotto condicione de tornar súbito, caso che ¡I Ru de España non vogüa obbligarse á far rende- re subito tullo il Palatinato, poten do disporre S. M. cattolica come luí dice assolutamente del Emperador, che in questa con gi un tura sendo il Roy noslro si g ñor tanto basso el imbarazzato con la guerra de Flandes non deue il Rey do Inglaterra contentarse de poca cosa, poiche se non alcanza adesso tutto quello ene vuole sara culpa e dapoccagine sua, vodendo la España 204 infestata da tullo lo partí per mare e per Ierra da Ho- landesi et aspellando di peggio per l'armi frances3i in Italia e per la Picaril ¡a iu Artoys et Haynault. S'obliga quasto Embaxador do Francia de manlener qiiesta sue olíerte sino al ritorno del signor Cotinton de Espina che si ritornara re infarta, lo credo cortamente che Baranno a brabera le le condicione sopradette senza al- cuaa deíílculta, non per che speri il Rey de Inglaterra ch'el Rey de Francia sía per metiere in essecutione alcune de queste sue proposle o mantener le BUQ pro- messe pin di quello che giamai ha latió per ¡1 passato, ma per che potra fir quel trallato con reputacione et apparenza de gran vantaggio appresao il mundo. Hi ha protéstalo piu volte S. M. che ei potesse saluar la sua reputalione et onore d'allra maniera che in con- formita delle condición) auisate, contenute nel papel, non dífferirobbe un ñora di conebiudere la paz con Es- pana de corona a corona senza alcun vantaggio pin che la passata. E so certo che nel animo suo slimít mille volte piu L'amicitia semplice con España che tulle le offtrle <&e Francia, e malcdice il giorno che giamai il Palatino venne alia BU a noticia. Quosto e quanto posso diré a V. Ex,' in quesla materia. L'Ambasciator d'Ollanda ebbe gli giorni passali udienza del Re e fu romesso a commisarii ira quali furotio il gran tresoriero et il signor Cotinton, a gli quali fece una predica quasi de una hora, essagerando grandimento il periculo grande nel quale si ritrouano le provincia confedérate ai non venivanno soccorse pronlammente de gran somma de danari e numerosa genio da gli lor confedcrali; che lui non trovo giamai buona l'impresa di Bolducq, ma pjiehe 3e erano impc- gnati sotto quella piam contante le epesee trauagli, non poteuaneabandonarla aenza la lor lotal rouina, per che il populo sendo essausto por lanti sussidü si al- borotteria se non venisse ad effello che lutti gli di- n&ri spesi nel apparato e dal primo giorno de quel assedio furono lolti da particulari anleresse, che per la longa dura la del la impresas oltra le spesse straor- dinarie se presupone da quelli che cognoscono l'tm- mor de qucslo Ambasaialor et de g!i stati, che essa- gerasse ne! supremo punto le lor necesita et forse piu de la varita permouere il Re a compasione et a dsr- gli socorso. Pur se crede la mayor parle di quello che dise esser vera che sonó sforzati di fare per resistere al conté Ilenrico ct a fortificar il Paese de la Belulba, coDtrincere e canal i montan a tal somma che pare sía •mposibile de continuar il gasto o de potería pagar ginmui. Per cío doman da no come ho dilto soccorso de dinarí et de gente diciendo cho per lauta diuersío- n¡ bisognava proueder da per tulto il circuito de la ffeiulba et ognl laoco e forteza oltre le ciita, poste so- pra l'lsilet a conflní de la Irisa. E certamen te che per questo ct la conlinualione del assedio de Bolducq 9ia necessario un essorcito de sessaDta mille combat- tónti, si fece il computo che slsuano adesso a seruicio de stati, colle leuanie fttte per saetía, che gli stati hanno ritenute al suo seruitio, che pero non biene ben ¡Meso qui no dal Re di Sueiia et ai crede sarano sfor- wti a lasciargli passar okra con promessa che s'inuia- r anno altrelanti de qui et le compagnie delle Indie da diecia dodeci mille fanti; non si ha poluto per cío acusar di permeltere al Arabasciator di far qualque leuata in quealo Regnoche non fu aecordala sin ades- 80. Al fine del suo discurso se riuollo l'Ambascialor al signor Colinton et li diase che gl¡ pareua atrano che in veze de assislere gl¡ suoi confederati, il Re volease trattar do pace col nimicocommune, che solo il suo viaggio in Spagria darebbo una lal apprensione al mondo che quelli ch'ebbero qualque speranza iiella amieiliade S. M., se perderebbono d'animi, ol ch'era ben apparente che [acendo il Re una demoslratione tanto perniciosa al suo purtito de mandar y riceuere Ambasciatore publicamente, il negocio doueua esser piu auanzalo che non si pensaua. Ansi conchiuso,gli fu mposto che nel modesimo tempo S. M. cnuia- rebbe Don Henry bien per complir colli stati conforme al obligo delle lor Cünfoderacioni, etc. Yo non bo talento ne qualita de dar consigUo a V. Ex.", ma ben considero de quanta consequenza Bia questa pace, che mi pare íl nodo della caleña de tutte e confederacioni d'Europa, la cui apprehenaione sola causa hormai de grandi effeti et ancora quasi com- prendo quanta alterasione et acerbita risultaria de la rottura della Prattica, el si ella fosae totalmente des- perata se vederebbe in breue lempo voltar e mutarsi la forma del stalo presente; et ancor ch'io confeso che per il Roy nostro aignor saria piu importante la paz con Holandesi, mi dubito che non ei tara giamai quella senza 1'interuencioüe del Rey de Inglaterra, ma foree questa fra España el Inglaterra senza gli Olandesi che daría da pensar el faria risoluero ancora gli altri. E quesia sla in mano de V, E. de maniera che colla pro- 201 mesa defenderé alcuna Poohe Piazze si polria far un gran colpo.ossendo cerlo secondo la speculalione dog- ni huomo Prudente cho facendosi quesla Paz si fa- ranno lulle le .«ce. K polria enere ene non oslante la promossa, inlrauenisse nel spacio di un onno a duoi, cho torse aifti come io credo s'ollenera quel termino, un incidente di tal peso che con buena y ¡usía raggio- ne il Key nostro signor non polesse far la delta resli- Uicionc,hauendo tra lanío goduto delta commod.ta e conquense che particolarnonle se sarebbe urata dentro nel principio questa Paz, e tronando*, imbac- cato il Re» de Inglaterra e seappjtoli roccas.om di tac il fallo suo allroue, si comentara forse di nceuere qualque altra sodiifattione de S. M. caltolica, tal qnal ella si fosse, prima lie tornar a nuua rotlura; 6 quando pur ni doness» venir a far la restitución de le delle piaizo con alcune reslriltioni se redimcrebbe ancora, secondo il parcr del Cotinton, con una parlo tulle il restante. Mi perdoni 1. En.' si me sonó per íelo souer- chio forze allagarlo Iroppo, pur la supplico di credece cho il pensíero non sia totalmente mío ma la mayor parle de persona della qual V. E x / doue íldarsi e far stima del suo parer e consiglio; con che faro fino el di nono mi raccoraando nella buona gracia di V. fcx. ellobncioglipiedl. Di vostra Excellonüa, humülissimo seruitore, PlKTRO PAOtoR^BESS. Di Londra il 2* d'Agosto 1629. 11 Soranzo, nouo Ambasciator de Venocia, e venuto qui últimamente della sua residenza d'OUanda e ha preséntalo a S, M. una gran scrittura contra la pace coa Spanna, ma seo ha falto poco caso. Largo fue el despacho de Rubens de esta fecha, pues que acompaña ademas en el mismo correo otras tres cartas importantes, por las noticias que revelan sobre el empeño de algunos enemigos de España de hacerse nombrar agregados á la embajada del señor Cotinton; así como también por las tempesta- des que aplaca la buena .voluntad del rey Car- los, que contra España levantaban la Fran- cia ayudada de los siempre tornadizos du- ques de Saboya, firme siempre aquel sobe- rano en cumplir su empeñada palabra de no hacer cosa alguna directa ni indirecta- mente contra España mientras estuviesen en curso las negociaciones de la paz. Tam- bién cuenta Rubens con algunos detalieB cómo pasaron las cosas cuando la entrega del importante papel que el rey dicto y fir- mó el gran tesorero. '" ' =*Leg. 2 . 5 1 9 , f. 36.) 309 5in fecl,»( F ro e.tt ínire papel,,rfcl.So t63D) «2» de Agolo en la urpíii.B (1). Excellcnlisimo Signoro: Ho intenso per via de persona degna de fede che il 18 d'Agosto il Conde de Carlil proposo nel Consiglio ti] Lóndret U Agoito (en la arpMa), ISIS.—Al Conde-Duqu».— Elcmo. Señor.—He ubidJo porper.onidigna d e l e , q n e e M S do Agoiio propino al c o B d . d e C i r l i l e n a l Contejo R e a l . e m n d o alrey prnaeTO, quebablendo ildo D. C i r i o . Colom» embajador dal rey de £ ( « • • • en •obretoamantoi de Afeminla. Je parecía conveniente qne. pira dar *•> tu lg(ar, ™».,,u,o™ll ,„ s a , anicinienieoeieai mundo, qua ei a g i e g i n . embij.d». Complació a I. major pane " V o . coü.-jírt. Uproporiclon dattonda, j ptrtJoularmenie el que fuete «»jurlKomulio t a ñ i d o . a 1 » l * y « impariale. j c o i . K i u d í u e . y prirt- " * ' p"° >' (ran l e » » H te «puio, ile|ando que e n pr.matuia eita di- ! stancia y coatou. porque el Sr. CoUnlon no iba p a " "•"' ^ " ^n. de Alemania, ni ( di.puur !a cue.lion dal PaJaUnado. ains IOII- ''"••re t t aiuba á Uempo para mandar atro. da 1M inalidtdet Indicadaa í u a ailudlann Ja materia^ y que li k proposición no «aceptaba na hlbia ^ « e i i d . d de haoer n . d . . Con eila opinión u canbnnd ú nj, y » M« ha informado do qulon el el docl 210 Real, presente il Re, che sendo nominato Don Carlos Colorína per Ambasciator del Re di Spagna in questa corle, e considerando la grauila e muUiplicita del ne- gocio che si doueua trallar in Spagna, et che la prin- cipal disputa sarebbe circa le cose do Alcmaila, le pa- reua conuenire che per dar magglor rispelto a L'Am- basciator si roandasse juntamente col signor Cotinton un Conie et un Dottor do leggi, e nomino il conle de Rulland Buoccero del ja Duque de Boquingam et il Doctor Mor ten; de quali lui sapeua bene che il primo Barebbe rijetlalo per osser cattolico e cognoschilo per tale. Ha la sua intentione fu che potendo ollener la resolutione de mandar un conle, e sendo rijeUUo ii Conle da lui nomínalo, do subintrar nel auo luoco, con che veniíia ad ottener quello che lui desidera úni- camente in questo mondo, d'esaer impiegato in questa Ambasciala. Piacque alia mayor parle del consiglio la Proposta del Conté o particularmente che andasse un jurisperito che fosse ben veraalo nelle leggi impe- riali e constitulione o priuileggi de gli eletiori, el in soturna ben prallico delle cose de Allemagna. Ua il gran tresoricro conlradisse allegando esser prema- tura questa diligenza y spesa, poiche il aignor Cotin- lon non andaua per trattar sopra le cose d'Allemagna ne a disputar le rsggioni del Palatino, ma solo a far la PropoEta conienuta nell papel; che si veniua acce- tata sariano sem|>re a lempo per mandar altrí de tal qualita che ricercarebbe la materia; el sí ella non sa- rebbe accelata non era de bisogno di farne altro. Con- questa parer si conformo il Re e fu delernñnata Tan- data del signor Don Francisco Colialon solo per questa volts. Mi gono infórmalo qual sin il Dottor Harten £ intendo esser un villaco partialissimo contra Espail et ¡1 peyOr c hc potrebbe trouarsi fra mille. ( E s t f l d o : = L e g . 2 . 5 1 9 , f. 3 8 . ) Excelleniisaimo Signor: Ecertissimoch'el 16 d'Agosto fueasibito y rlebat- lulo net consiglío de sUito col in teruenlo del Re un pa- (I) DiUndw.lMil.Agotlodii6S9.-Al Conde-Duque.- E*- wlenlillmo «.flor.—Eicieriliíraoqueel 16 de Agoito H omento j dii - culli en el Cornejo di Elttdo, con inlervención díl «y, nn papal *n- t¡«do d" Turn¡ por el tmbíjador dt Inglilirri, múlrnto u r o ¡ti duque ie S«boji, que lo Injo con grtn diHjtnota can un Kr'idor de iqutl emlnjiilor. 3o «Upul.b. n iqusl pap.1 por el cmbojidor ,,l principe dnl Píimonie hibiéndolo ildo anleriornenlo Dorcl ctrdentl doRlctelíej 1"« el f } d. Prendí > «DMnletu con mtiiulr Saiu el duque dt S.boyi, o •I •! re; de Inglllrm ie qnertí obllgir i reipondtr • ! re; d. Fnocil di '¡trtíío, lidmpre que S. M. luviete nectiidid de pinr i lulli p i n 10- M ™ ' i •<•! «ralfoi y iliedoi. Sobre « u pnKmlon huno «no dluute I •iried.d de pireceru. j Ib* iprobido por buen aun g jo que en neo J»t «niendrie il re; de Inglitern, y lu M t.d podrí, obligar ,¡ duque de Síb ™ l l M e l | l l l l oniervir «ilproniem.riiodeparecerrdUoclininenlo que na podií In- v e n i r en eih, «.ndo como «udontrlo ifn conlmenlr t lo prometido 1 E - P . Í . , en vl r, u d del pipcl e n l o d o 1 Ruhen. de no h.cer no.ed.d "fm111.11 pa,j u lcio»ii fnnce»! J u n n u t l Uatado; con lo que te 213 peí mándalo da Torino per L'ambasdator d'Inglatér- ra residente appressoil duque de Sauoya, che viene in gran diligerm con un suo seruitore Era questo papel stipulato ás\ Ambasciator sudelto J del Principe de Piemonte, essendo prima approualo del cardenal do Richeliu, i! cui contenulo era questo; clie il Rey de Francia si conleniaua di restituir susa al Duque de Sauoya, si il Rede Inglaterra si uoleua obligar por respondente e cautionalo al Rey de Francia che il Duque de Sauoya concederá il paso libre al Rey de Francia el a gli suoi essercili ogni hora che S. M. ha- uera de bisogno di re pausar in Italia per socorreré gli suoi Atniei et confedera». Sopra questo papel fu gran dispula e varieta de paren e T approualo da buona u parle de uonsiglieri, di^endo eeser cosa onoreuole per il Re d'esser in tal concetlo apresso gli allri He e prin- cipi che lo pigliauanno per ArbHro e cantionario dello lor Tralalli; et un amico nostro dise che bisognaua considerar prima si questa Paz ataría bene al Re d'ln- Bliterrn, e poi mettefe en delibcratione per qual mez- zo S. M. potrebbe astringere il Duque de Sauoya a mantener la sua promessa quando maocasse a la Búa parolla, Btando lanío diacosto e fuori dogni offesa dalle foKed'Ingliterra. glít «B M principe de kiie pato mo h> pirerido dieno dp que lo irpa \ . convrnlenLe que de él »q ilieK pirte •[ Kflar Tnarqitfli; Ha il Re, che veramente mi par jmnliialissuno ad osseruar la sua promessa, fu di parere o disse chiara- menle che non potcua ¡nlrauenire in questo tralla lo come caulionario senza conlrauenire alia sua promes- sa Taita a España in vertu del papel consigáis lo a Rú- beo a di non far alcuna nouita a suo pregiudioío con francesi durante il Tratado. Con che si ranease il nego- cio .1 piu matura considera lío ne e furono gran discorsi dolía poca fede di quel Principe cbc d'una parle simu- laua do unirsi lotalmonte con España et in quel men- tre trataua a parle con Francia. E fu considéralo quanto al íngroso s'ingauna il seflor abbale Scaglia nello sue opinioni cbe la principalmente toce ante la Persona del Principe de Piamonio. Questo passo me ba par so dugno del ¡a noticia di V. Ex.' e forse seria ben aproposito che sene desse parte al signor Marques, con che di nouo mi racco- mando, etc. (K&tado:=Leg. 2.510, f. 28.) Copi, de c Excallenlissimo Signor: Iteuo rimoslrar a V. Ex." distintamente come e psg- sato il negocio, a sapere, (¡uando il Re mi commando ( talle» de iqul HpBciilpiHilí LBUruMo, M m 0 ai 4 de auisar a V. Ex." el che dcsideraua d'hauer riaposla sopra le sue propusicione inanci la párteosla del signor Cotinton et cbe la tardanza di questa polria apportar dilacione a quella, perche desideraua che ándase piu parlicolarmenle instrulto et cerlo, come ho ouisa- lo V. Ex.» ¡1tidi Gulio, Allora S. M. mi disse ancora che mi daría il tullo in Berilo, che non seguí si non il 13 di Gulio, ne mi lia giamai domamisto se io hsbbia deto alcuni auiso in Spagna sopra questa materia o non, prima d'hauer nceuuto la BCritura, et quando il gran Iresoriero mi consigno il delto papel mi disse de volor bcriuere a V. Ex." el il signor Cotinton ancora, et io ho disimúlalo d'hauer mándalo il papel sin adesso. De maniera che non aanno a Uro si non che l'auiso et ¡1 papel mi sirue colle lor leliere vada tutto col pre- sente correo, ne lio máncalo di remostrargli che per q p J o. So hi dejids d* DKiilHurluqu<, pac do pmrt el viaj» dol Si. Colimen. 215 la lor dilacione il tempo e scorso de lal maniera che e imposibile d'hauer qualque risposta inanci i) giorno preüsso per la partenza del signor Co tintó ti, che mi eonfesano esser vero, bon san no pero che ü signor Ba- roizzi et io habbiamo dato auiso in Spagna il 2 di Julio del la nominacione del signor Colín ton per em- baxator in Spagna e del tempo della sua partenza,de maniera che si viene qualque risposta da V. Ex.» so- pra la materia, che forse sara necessaria di communi- car con esse o col Roy propio, io potro sempre diré d'auer con questa occasione dato ancora qualque auiso a V. Ex.' et s¡ ella lo r i metiera tullo alia venuta de gli Ambasator ancora slara benissime nel modo che le cosse stanno adeso colla vizinanza del giorno pre- HSSO alia andata del signor Cotinton. Y por fin acaba este correo dando las gracias al Conde-Duque porque le autoriza- ba para dejar á Londres y marchar á Flan- des tan pronto como llegara y fuera recibido por la corte inglesa el embajador D. Carlos Coloma. Rubens manifiesta sus grandes de- seos de volver al lado de su familia, pero hace al mismo tiempo grandísimas protestas de adhesión, no tan sólo a S. M. el rey don Felipe IV, á quien como soberano suyo r e - conoce, ama y respeta, sino á la persona y particulares intereses del favorito de aquel rey, Conde-Duque de Olivares. (lístado:=Lcg. 2 . 5 1 9 , f. 30.) Copii de MTI« suUgnfi de Pudro Piblo Hubem gl Coude.Diique. Exccllontissimo Sr. mió colleadissimo: Rendo a V. Ex.' mille graeie per auermi dato licen- za di tornar Infiandradoppo i';irriuo del signor Don Carlos Cokmna in questa corte, nella quale ben che me r¡torno con ogni commodita e gusto el onorato uni- uersalmeiite piu che non comporta la qualita mía, non posso traltenermi deuanlaggio di quello che il seruicio di Búa raaiestá marede et il stato delle cose míe do- mes tiche comporta, ai cui interesso pero preferirá sennpre non solamente gli com man da mentí del Be noslro aignore, ma di V. Ex." ancora, per il seruicio Buoparttcolarcomoche professo d'essere sua crealura, per obligo e volunta di seruirla ni en Ir e auoró vita. E con tal animo h suppUco di accetiarmi per tale e con- ni«nw míxis ID quo mettüsml cslid.ó, Dspnedo ptiminecei mli ilempa del que d i j i al Hrvlula de S. « , . ni d MUdo ti mil «lumni domSitlwi comlenie mil, I ouf« [ntórtt «nltpoofO i[«n^n. B« Un mío In ótd»- PflidaL rty punirá tannr, tEpoHflabluí l u d e V. E., iun pvri el urvfclo pifUciil.r luye, como que rmuooico ..r a h«1,un j Mnsr obli(.clon 7 Talunud dt Hrrir i T. E. mltnlm ungí vídi. Y con lil ánimo !s yen l a i u j i propli. Y con u s o teipelo li t n p loi plíi—Da V. E. humildliimo iflrvilar.—^PIITRO P«OLO nuBins.w-Dfl L^ndreí d SU de AsoilPdi 1619. • I Sr. D. Cirio., podía. I.OC01 | de>pue>, lerrir p i n l l c r m e 6 Du B qu,r,u.. seruarmi nella buona gracia di sun maiesta e sua pro- pria. E con summa cleuotione te baeiogli piodi. Di vostra Excellenza humilliaBimo eeruitora Di Lontlra i] 24 d'Agoílo de 1629. Spero che l'islesBo nauiglio di guerra che veriail- menie oondurra il signor Don Carlos potra pocbi giorni doppo seruire per recondurnii a Dunkerque. Fallando á Rubens despachos de España en que se le diga cosa alguna concreta con res- pecto al ultimátum del rey de Inglaterra, que en cifra trasladó en el mes anterior, impaciéntanse los ánimos en Londres, crece la marejada contra ¡a paz, y ya se habla hasta de la pronta vuelta de Cotmton de lis- paña, antes de que saliera para ella, molli- no y desahuciado en su misión. Todo quiere conjurarlo Rubens, apoyado en su amistad con el rey Curios y en la benevolencia de este monarca para con España. Todo esto y no más contiene la estafeta de Rubens del dia 2 de Setiembre. (Estado:=Leg. 2.ÍMÍ), f. 42.) 218 Copla drcins • utofrt&cloPfc.toPaliloIlubíns al Conde-Duque,fachuda en Litiárt* t SdeSeli«mbTedol639 (1). Excellentissimo Signor: Gia commincianno qu¡, queili che sonó participi del secreto, a pordere la speranza vedendo che non viene (1) Lindel 3 qn*no H puede ncgoritr por o r í » i óeipacho., j que para mayor b n - ied«d H dtbtn mindar embajadores. Y como Iiemni Mcgtdo 1 «,1, «i- u d o . i o u p u t d e i l i r o t n m p u e i i » . El mi«mo Sr. Colimen ei duquelli opinión y lopom igu> m tiajo 1 EipiDi no u n i r t mlrque p i n ucíltrar í. colun, porqu» DO IIÍVH» mu in.KuccIonoi que !•• con m i d a , en ri L!«v« K eipero en Uibai pan Ka vufflt». Lt A u n de unuí balín ei qat el Hubijidor dt F n n ü i pnineU H t f i u r d a n n u !• i u i . m l i del HIOT bir: 1. «>!• blrca p.™ !>• coadlclon» de !• liga ofEniiv, coni™ E . - palla. Y por ello, y TÍO hibisudo podido cocH^uir que no H verifique titlaje del Sr. Colinlon, cretn ilgunoi que el embajador (nrmnncírii aqal pira eipenir la vuelu del Sr. Colimen, y procura «DOTI «1 Lal em- bajador de Tnocla que aquel nurche cumnio aniea para que el ny de luglalarn lea mfii pronto deivafrañado , ategonndo también que ene Ti.j. dtl Sr. CoUnlon « un Mhajo Inulll, q.io oo lenlM mli que para pnder tiempo, porque ti imbajmdor de Francit dice qu« U m r,oüoin (ocio por itrmlDido y perdida. DIJQTHB el olro día el Sr. Goünion que ie ellai.a saben que dtbla lloiar «oniipn ledat Ui cariat original^ eicri- ••• en todot Liompoa en Eipafta aobre eiU aaunuí al rey de Jacobs, coa 219 alcuna Risposta da V. Ex.' o al meno l'accusa della riceuuta del papel; et ancor ch'io lo vado acusando so- pra la breuila del tcmpo o eolio raggioni che V. Ex." q u | e n I a n u I U [ q u i í i , que con la gnerra lodi promeia htbla * n nuevo vijror y qua todaí lai COMÍ vuelvan a • • eaiodo tnlerlor. Lleva adeni.Bl S>. Colinton pknoi podan», . m i ™ ™ que S. M. Ca- tólica quiera hitar ji p » bijo I"i promeíat umabldaa, para pitar mae •delante y roraptr ríe nuíVQ ion Francia, j h"cer lig" ofcniiva f dif«o- "l™ tan Eipafla co o ira Francia; d< L c a i l m M po<1¡» eip«i»r gt>odn SU- •oii, en ronOami, qun ymdo a ene, opers hacer uto mis, porqut veía •1 rey de Inglata^. ja d . u f s c n á l u holarufem p o n u iinoporuble ln- aol«i c i*. f que per I* ml.mo, Hcilin.n Mtiblínío cualquier apílenla u l l i - &«don, p a n valar .1 menoi >u rtpulaclon enn iqualla pronma, y q u * P«r lo denta> !. imporun poco ó n.di lai laleí p i n . . . Tal» ion " • pa- l«íirn, T yo creoflrmemenl*que en caía da que ti Sr. Cotfntiu trajo) 'a 1,'MI noticia de la roiura del I ñ u d o , que lenllra grandiilmí d í i g u i o jal emi.jidor da P1" )u aliinta coa S. U P m todii etc.. c o i . , H molveran de ui, modo 0 do olio in nidia la mema dtiputi (tí que i m i t a et Sr. Coilnlon de E i - allega nelle sue lettve precedcnti, che non si po nego- ciar per lettere o dispachi, ma por maggior breuita se douono mandar Ambascialori.opoicho siamo venuti a questo non occorrc pensar ad a lira risposla il medesi- mo signor Colín ton e di quel parore e che il suo viaggio di España non seruira ad a Uro che a precipi- tar IB Rotura, perche non portará allro che il contenu- to del papel et il Re de Inglaterra vuole che le mode- sirae maní che lo porteranno si tratencano a Lisboa per il suo rilorno. La causa de tanta neta e ch'el Era- baxator de Francia promelte de tener in vigore duran- te l'absenza del aignor Cotinton ie sue offerte gia auisate colla raía precedente {a saperia) la carta bian- ca per le condición! de liga offonsiva contra España, sino al ritorno del signor Cotinton de España, et per- cio non hnuendo poluto impediré la sua endata et alcuni credono che luí se tratóuora fra tanto qui per aspetarlo procura adesso il detto Embaxator de FraÜ- cia che vada quanlo prima per che il Rej de Inglater- ra eia tanto piu presto desingonnato, asaieurandolo che questa jornada del Cotillón e una fatica de niente ne seruira ad altro che a perdila di lempo, essondo luí ornamento auisalo de España che S. M. Cattolica non vuole in tendere de douer rendere per cosa del mondo una sola piazza che tiene nel Pal a tina to el come sauuo de certo che il Rey de Inglaterra non po in vertu delle sue confederacioni far la Paz con España aenza toecar questa corda. Gia tengono il negocia per escluso hiyi niuuUiio por lii cirlii del «híl» SciglI. de Eipaüi que no ta e rolo. Mi disse VaHr'hieri il signor Cotinlon che gia se faccuano le sue instrucione et me no communico buona parte a saper, che deueua portar stco lulte le tettero oríginali seríle in ogni lempo de España sopra quesla materia al Rey Jacobo, con tanle prommese eviiientiechiariile farlapretesa reslitucioDe, et ancor che si vogiia toree responderé colla guerra sia cessato Tutto, questo dice eseer ben de raggiono che con la paz Riprendioo vigore et le cose si rimetteno nel slato de prima, et ancora hauera il Colinlon assoluto potór, caso che S. M. cattolica vogüa far la paz colla pro- lesa promossa di passar piu auanli el di romperé di nouo con Francia e far liga offensiua y doffen- siua con España contra Francia, delta quale se po- teua sperar ogni gran succeaso si ella s'incaminas- se della maniera che luí la proponerebbe. Mi disse an- cora ín confidflfiza che venendo a questo lui sperareb- be di fer d'auantaggio per che videua il Be d'lnglater- ra gia mal affettocontra Olandosi, per la insupportabil lor insolcnza, et che percio fácilmente trouandosi ben stabililo con España si voltarebbe a reprimerla con- giuntamente. Certo e che il Rey de Inglaterra riceuet- to la noua de Wesel colle iachrime a g!i occhi, tanto e ben inclinato verso España, ben che lutti gli altri sonó di contrario parere, e credami V. Ex. 1 ebe lui solo ba gran aperanza nella generosita di V. Ex.' e crede che la considerara la una necesita ot imposibilita di far al- irimenli la paz che ricouendo qualque apparenza di sodisffaitione per velar al mono la sua repulalione con quella promesoa che del reslo gli ímportano poco o "¡ente le sudette piazze et io credo fármamente che in caso ch'el signor Cotinton riposiara la triste sen- tenza de la rotura del Ira lato, che no sentirá grandí- simo dispiaccre e sara sforzato a pigliar altra par Uto che non vorrebbe; lui solo ha tenulo sospeso sin ades- so contra ogní Bibrzo del Parlamento, l'acconlo del I a compagnia dullo Indio Occidental! con Olandesi, si come fa ancora contra L'instanza del Embaxator di Polonia et Olanda che non domandano altra condiciono che quosta per Cumplimento della lor liga con S. M.; ma tutte queste risolutioni si pigliaranno d'una ma- niera o d'altra súbito al ritorno (¡el signor Cotinlon di España; e non hauendo da diré altro in questa materia mi raccomando con ogni deuotione nella buona gracia di voslra Exceltenza et humillisoimámente gli baccio glipiedi. Di vostra Excellenza humillisimo seruitore PLETRO PAOLO RUBSNS. Di Londra ¡I 2 di Seltembro 1629. Mi dubito che la causa de la mutatione del Duque de Satioya sia che hauera inteso per leltere del Abale Scaglia di España che non si accetlaranno cosli le con- dicione del Re de Inglaterra proposte et che pernio il trátalo non Imuera effoio. La próxima estafeta despachó Rubens el 21 de Setiembre, aprovechando el retorno del correo que había salido de Madrid des- pués del 23 de Agosto, y que llegó á Londres el 14 de Setiembre, empleando en el c a - mino veintidós días—celeridad casi máxima de los correos de gabinete en aquel enton- ces entre Londres y Madrid.—Y por cierto que el despacho de Rubens no fuó pequeño, pues por lo menos lo componían seis cartas, no cortas, que aún se conservan en el a r - chivo de Simancas. En la primera acusa el recibo de la correspondencia del Conde- Duque y da las gracias, lleno de júbilo, a S. E. porque aprueba y encarece sus ges- tiones, con io cual se regocija y anima do- blemente nuestro diplomático pintor para proseguir sus trabajos. Todo lo consigue per- fectamente, pues redobla las noticias y logra vencer los tropiezos que nuevamente se van presentando, merced á que ya podía decir en Londres que en España se habia reci- bido el papel, y que se esperaba al emba- jador. Este prepara en efecto su viaje, que no dejaba de causar alguna molestia al gran tesorero, no por la cuestión diplomática, s 'no porque era el Cotinton su mano d e r e - cha, y por lo tanto su hombre necesario, en quien descargaba el peso de sus negocios. Esto y otras noticias de sumo ínteres da Rubens de la manera siguiente: (Estado:=Leg. 2 . 5 1 9 , f. 31.) Excellentissimo mió signore: Ho riceuulo il 14 di questo mese il dispaccho lie V. E x . ' del 23 del passato che mi ha animato grande- Mido, que m« ha aulmadn grandemente al M r v l o i i d o 9 . i l . , Aitón, pera e> predio que ie hafa «on g n i d M n i o lecralo, para no aquel buen bocado, ni lenemot OTO nedlo para que eite en buen inlmo. Par ID demet. no hallo nada que pueda Impedir la « • • en cuartón, al n o í t q u * ti dicho «flor D. GualUr» eitl aquí conildenifo como d« poco n i o r en la cut«ion que ie Ira». A viriis peitunu he oído decir mailado aunlo con eile u>Hor, y que podía disponer de el I IB I X - blulo. Eipero, ain «mbirgo, que par medio ití gran leiorero H podrá i>egoclar (Mu, putt bice poco Uampo qna al hijo de dicho Guaitero « • « ron IU hlji. aiendo de n o u r que la c e r e m u * de p t n o n a i tan eminenleí •e bídSM al H H ttMlto por medí* del moerdole. He parece bita ir > parví a> qun V. E. me aculaba el retido d«J pip^J, y de que eaproba á A f o i U i llegada 1 Lliboa, por lo cuiil buhiiM ildo de eran impor- nueitro aiíio, nlar pronu alil el tmbijador de S. M., lanlomat, que no hEce porque el papel me fue entregado quince diai depuea de dei- inenie al seruicio de S. M. vedendo cho V. Ex." reala al quaato sodisfata del modo cho ho tenuto nella mia negociatione ¡a questa corte, che non tan lo si deue *J«rcco Jupio, loi d...V p Urdió» b . >ld. uiiluimo. í !• Unlinia nwtnria p i n li c»nUnuHlo. fe üuMtro >MHLI>, coat.Udo un lerriblemtnl* por JÍUMIFOI eonlnm». h p n eos E . p ^ l . pe, I. pianM* de 8. M, & - ™™f. el cu.l dijo • « el mj.mo qu. h.bí. Jidio Rubín. d . """villfado,, ds que H le hubiete u»u' tal dud. • • I. « e 8. M. H Irubíeu dKltndo judoitiio , oovoJ.J na í«u "''jH»d? po" •«.i..» .4(uno del p i H , ••!<"><• ,e Ful ' nli Liea movido del d attribuire ad alcuna mía sufflgcnia quaiilo alia bonia e generosa inclinacione di V. Ex.' a stimar ogni mí- nimo allrui tálenlo. Non mancare di far quanto potro del negocia, hijo condición da que el Sr. Colín Ion petmaneMa poco tiempo en E . p . t a , como j . lo he dicho • V. E.; á« modo que. »n cuanto preiente m i ptopoilclonei en conforinidid con el papel, inme- diatamente qua aht llegue, «i na ton ncepUd>i por V. E . , plcli ouinls • n U i l i c n t l i y H iueUa con ti nX.rno buque que l< lleie i Li.bai, el cu.1 dtheri eipenrl* lili. F i n e i l » p r i . n H o u n l n gillirdlilmo ¡ í i - llgidoi BI ombijadsr da F n o t l i , quien Tiendo qua no p u d e impedir ta ambijada del Sr. Colisión, pio c urn g a i u r el negocio pnr !• m a n e n dfltÍHtuirlo, ofreciendo (bljo conlicinn de quo Colinlon t u e k i pronto) ha opucuo fuertemente maniriiiliiido qu> « t n modo u n reilrtclito J que p a n itrner UDB paz, y que H d n g n c t t r l a eí negocio pur la miDer* anctiel Unnpo qua tiajra da .rapltír, en eu T > c l l n i u l a f ) . I I . tontla i , p e n n n r l n l B t e n c l o n e i Tpropoiltoi de Eipsfta par» deiengaiut u tntei a S. M., 1 p a » cocduir la p i i en ronformldid ton lai i » uiKlldoiHt, de la> cual» ,rri coia dlHcil, irgun ha oido a Co- ahandomct t o t t a fundado, CD el qn« H obliga, en Tlnud de j nraiur «juda c o n l n la opieilou' de E>paDm. V o.u> on el u t o en que S. H. C . i o l i c u n contento da haur con loi holandem tOh algún con- vanÍD enformade Ingua d pat, con arregls i n i o n ) i equiduj, j u l ' i •o « I t l . o d . y qué ti ellot no quieren loepUrlt,, con inteotion da hacer g i » r n l i j o pnrtuto de >u uiünrviolen, te hallara al rey do Inglalern El pMncípe PilalinD H hi pueiio coroplptamonie en manoi de Su Nijeitail, j loLionípuUJo unifOrmuk de lumliipn í S . H. C s i i t e i , !• porsemir a suo tompo V. Ex.' nel parlicolar de Don Guallero Aalon, mu bisognara che si faccia con gran- dissima secreto por non offenderee truncar ogni spe- [ngleíai (de Im ouilti i "en lo ^o S>b oyi » n mta con*) p.™ Toiiii por I( i h d . Bru«Iu, y diilnu "•'«oooDiiilg.nuiililni.MjoishriM.,,,!» ledlew eirlai pan S. A., e '""Imonio deínhuenn-lodMplsgado en la otgtwíiclon de « u p>i í"« no bn cjuerCio Hcdurln, hahJaud», lia enbargo, dicbí migo « m u d e Barcalona j Ni» pan qut al H J do Inglítarr. con.lp d "uqae iu waor qu< lo en.ia a EipaBa cnaülo tnlei pira intar*«nír e " t"Udc ton 1. cuilidad i «ID poder» Igual» i lo. de Coliman prr 111 •Junda vinudei parlicuJurra tu^ai J aanitancia j J a a "xemnluildad. odia , aborrece gnndeminU lat cualididei comnria. ranza al conde Carlille, che tuüavia aspira a quel Boc- cone, n'e habbiarao altro per tenerlo ín buona Aleva. Del res.to non veggo cosa che possa impediré la cosa sudetta, si non che il detto Don Gualtoro e tenuto qur in concetto il'essere de poco ualore nella occaaione che si trataua de diversi seggieltí a qucslo cffetto, et ho aenlito diré una volla ad un gran ministro, chu V. Ex.* era troppo fina per lui et sen era sompre Iroualo bene, polendo disporne á BUO modo. Spero, per&, che per mezzo del gran tresoriero si potra negociar questo. Glí giorni passati il ilgliolo del sudetto Aston k sposato lasua flgliola, e fu UD ™b»i.dOr d»l .lu-j™ d* N.» W1 , U.n>i 8lto»d» Frantiicode D.ndolim, qui e. d 1. « c>« 4 . Go qnt deLe it umMm IDimmifci ; tSiunit. Nolraemi' qut q broealoi ronm S. M. C n l r n i S . M. Citóliw. ponpH «o pu Hllnr.por h . l . l f n d . jMill.lor di iqu.ll» (•» dice él), obte 22S mió mezzo a 8. M. douendo, secondo il tiostro auiso, pochi giorni dipoi giungere cosü L'BmbaseiaLore ile S. H, oí che io DOD haueua fatto alcuna instanzo per tal risposta, come S. M. mi haueua commandato di faro, per che il detlo papel mi fu consignato piu de 18 giorni doppo la spedilione del coriero cho por- taua la nominalione del Ambasciatore e del giorno preflsso ala sua parienza, che non mi pareua conuene- re di reuocar induhbio, con qualque noua condicione non comprossa nella prima aduertenza, che con rag- gione habberebbe dato gran ombraggioe aospetto di . qualque nouila o repentimenlo a V. Ex.* Delta qual escusa, ¡1 re rosto intierameme sodisfatto et approuo cho non era raggione di fare doitra maniera ct mi pro- misso di far partiré il signor Cotinton fra pochi gior- ni, o mostró di esser poco contento di tanta dílaeione, attribuendola piutosto a particolar affari del signor Cotinton che al suo consento, sia secoodo che vado penetrando II signor gran treaoriero si troua imbarai- salo con quosta parLenaa del maggior suo asistente, el avevada da spiannar molti ínirichi seco, per contó delle lor carchi che sonó quasi annesi insieme. Et io, consi- derando le cose accadute in quol mentro, púdico che questa sua dimora sia stala non solamente utilissima nía necessüria per la con se ru aliono del nostro negocio, il quale e stalo comba Iluto del la parte contraria terri- bilmente, come diro a V. Ex.' con maggior particolar- lariia a parte. Succe93e ancora un caso gl¡ giorni pas- s ati che mi turbo grademente, che fu chel gran teso- nero mi cliso apertamente che non conveniua che Co- tinton sen andasse prima che vtnesse la risposta sopra i] papol; et passamlo ollra a diacorrere sopra il conten ulo de que lio, volso sostener con gran perlina- cia che l'intentione di S. M. aun era di far la paz con España sopra la promesa de S. M. cathoüca per anti- cipatione, ma solamenle al Une della negociatione de Madrid, et non oslante che si vedesse et csBaminasse il papel in sua presenza. EL il Cotí n ton sen liase meco non fu altro remedio se non che il Cotinton andasse in persona a trouar il Re che a tan a in campagna per intendere ia sua mente, il qual diede la sentenza ¡u . fauor de Rúbeas claramente, et sí marauigliana donde fosse venuto questo dubbío in testa a quel suo minis- tro, che se era sempre mostrato bene affelto al negocio. lo vidi allora, prima che 8. M. si fosse dechiarata, il Cotinton in pena o dubitasimo che quosLa nouita fosae per instinto del embaxator de Francia, che pero non fu vero, sendo certissimo cha slü adesso non sia venu- to a lui alcuna noticia del papel, ma piu tostó se mosse del disgusto che ebbe de vedersi pviuo-per alcun tempo della aaistenza del Colinton, sopra la quale lui funda e si riposa totalmente. Ma dipoi pare che si sia acquidtato e dispoato totalmente a procurar il buon auccesso del negocio, soto condicione, pero, che il Cotinton sia conatretto di fermarsi poco ia Spana, tomo gia ho scrito a V. Ex.', di maniera che hauen- rjo fatto la sua proposta in conformita del papel al instante del primo suo srriuo e non venendo acce- tata súbito da V. Ex.', debba licenciarse quantó pri- ma e ritornar con le medesime nave che lo auereb- bono leuato Lisboa, le quaii doveuano lui in quol mea tro aspirare; a che ebbe il embajador de Fran- c¡a por gaglinrdissi suo coadiutore, che vedendo de non poter impediré la jornada de! Cotinton procu- raua di guastar il negocio per la maniera di meterlo in opera, oferondo, cafiochiil Colinton ritornasse pres- to, di mantener fra tanto in vigore le ofTerte del Bey <'e Francia, a che io mi sonó oppoato gngliardamente protestando che qu03to modo tanto limilalo e ristret- to a tempo preciso, era piu proprio per denunciar la guerra che a tratar pace, et che si butlaria a perderé quesio negocio per la manifatura; et in somma, me- diante i] valore e privanza del Colinton si o otteuulo che nulle suo ínstrucione si mínela il tempo a la sua discrecione y prudenza, con qiiesla clausula,cho S. M. 8e confide in luí che procurara colla raaggior breuitá che poaibilo sara, sema perjaidicio del negocio, di pe- netrar gli senzi et inlenlion di España per disenganar 8- M. quanto prima o per concludere la paz in con- formita dello condicioni gia auísate, dolle quali sara difficil cosa secondo l'istesso Colinton mi a (firma alte- rar nienie; ma ben se aggiungeranno delle consequen- ze assai fauoreuoli "di questo tratto, piu particularmente aparte come ho gia auisato a V. Ex." toceante di fur '¡ga con España contra Francia et di abandoniar olandesi, facendo il He de Inglaterra un argumento fúndalo in ogni raggione che ben si troua oblígalo in v ertu delle consíderationi rinouale e ristrite maggior- mente últimamente per il Duque de Boquingan, di dar '°ro aaistanza contra sopressione di Spana: ma caso c he S. M catholica si contenta di far con essi alcun accordo in forma di tregua o Paz, secondo l'equila o ra ggione o salua la lor sube teten za eL cbe essi non vo- gliano aceetlarli con intonlione de in vece del la sua conseruatione far guerra ofíensiua al suo Rey, s¡ troua sciolto e libero dogni obligo delie sudctle confedera- cioae. II Principe palalioo si o rimesso totalmente arbitrio di S. M. el si ha slipulalo qui una summisione a S. H. cesárea nella meglior forma che si e poluto imaginare, che il Continton leuara seco. Si e Domenica última- mente pásala, che fu il 10 de Setembre, & Windisore júrala e ratifícala da questo Re la pace con Francia, restando ancora d'aggiusiar alcune cauillationo de non poco momento. II bancheto fu a asa i lanío, man- gando L'Ambaaciatore col Re e Regina alia medesi- ma tauola, ma in loco assai remólo; ma fu l'apparato aasai or di nato senza credenza o alcuni altro Real splendore. II17 venne nova che gli Francesi haueua- no praeo selle naui Ingles!. Di queate selle navi scap- po una molto maltrátala, cha ha pórtalo questo auiso, sotto l'isola di San Cristoffano verso la Virginia, rica- mente cárgate, non oslante che ivi fosse gia ¡ntipata e publícala la pace tra le due corone/che ció non oslan- te gli francesí si síano per forza inpadronili de quel isola. II General de francés! se chiama monaignor de Cusacq et ha se\ naui di guerra del Re et aei al Ir! con provisioni de guerra e víveri; la qual poasideua in dono diS. M.il Conde CarleiL che per ció si troua irrítalo de maniera contra francesi che ba quasi perduto Ü rispeto al Ambascialoro, videndo d'eeser cosí mal-ncompen- sato per le carezzu fategli tullo il tempo del auo seg- giorno in questa corto. Si tiene questo esser TatLo non a caso da particolari, ma con dissegno el spressa com- 233 missione del Cardenal de Richeliu, che ha caúsalo in Eulti generalmente una grandissima alleracione Unto Pinche venne la nova il giorno siguiente della ratifi- catione della pace. Sci giorni sonó che partí ¡1 signor Barozzi, il Secretario et Agente del Ducca de Sauoya 'n questa corle, verso Torino per la vía de Bruselles, e dissimulando meco la sua ultima negocia tiono, volse delle mió lettere a S. A. per testimonio del suo buon zelo e o n C ] i e s ¡ a affaticato nella materia di questa paz, che non no voluto recusarli, hauendo pero dato un Poco do luce a S. A. coito mié precedenti. II signor Abate Scaglia mi fa instanza con lettere de Barcellona e Nizza de procurar che ¡1 Re de Inglaterra ricerohi il Duque suo Bignore di remandarlo in España quanlo Prima, per intrauenereallrattatoconqualitaet potere al parí del Cotinlon, ma il Cotinton non uuole com- Pagno, et S. M., considerando quanto sia diuersa la mente del Duque di quello luí si persuade, non se ne cura piu del uno che del al tro, che, per essor particolar 8 ua vertu la Constanza et magnanimita, odia et abhor- nsco grandemento lo qualita contrario; di maniera che Per le cose g)a auisate a V. Ex." questo Duque non ^aueua piu crédito approsao de S. M. E arioaio in quosta corte un Ambascialore del Duque de Neuers ch e ai chiama il Conté Francisco de Dondolara et e di ^aa Gonzaga, cho deue pausar ancora in Danimarca et 8 uet¡a. Costui non porta altro che querele lamenli el Aclamado™ contra S. M. cesárea o S. M. catholica, P f che il suo signore non po per la lor collisione et violenza (come parla) oltener l'inveslitura de gli suoi sl «ti. ii Soubise ha raLüloato la sua pace col Re üi 234 Francia in mano di questo Ambasciatore, con che finís- co e bacio a V. Ex.« con humilissimo riuercnza gli piedl. Di vostra Excollenza, humillissimo seruituro, PIETROPAOLORUBEHS. D¡ Londra il 21 di Selembre 1629. En otras carias trata más por extenso de cuanto va ocurriendo. ¿A qué repetirlo cuando no puede contarse de mejor manera que la que emplea el mismo Rubens? (Estado:=Leg. 2.519, f. 32.) Excellentíssimo Signor: La dilaciono del signor Ootinton e stntta do gran vantaggio al negocio non soto per risistere e dissipar (1) ' LündrM *( Sítieoinre, I6Í0.—Al Conás-Duque.—Eiemo.Sr.— U dilidon del 9r, CollMoo h. ,ídp muy pío.»cha.! p i n el i>«goclo, no tilo piro JíihíMt l«i miquíOÉctonBi.itíFnnoit, •ino p i n pnn.rioen nujBt «n.dodí! ijuetl principio « . u t i , Sitmpr> me ki hechs aquel el i i id m¡oi. E.vtmJ.dqwV. E. deba Darte tolilmoigledeiuiincer^idjbutnt r o l í ai fue» coniejerodeEilado del rey nueiLro le qu¡™ creer, q»e eiu DII u h.ci con gnu do al rej defogliiemmu- cU.nlo lo. emb.j.dore. d» que .e pueda tre.r que ufm comprar un. [*i « n - gli machínamcnti de francesi, ma per rimelerlo ¡n molto moglior slalto ti¡ quello che fu al principio, et wi ha falto serapre l'honore de communicar meco in- .latinado. Aleganw « - M. hecho I. pai con « e l emperador y el « y j«!llt(>r a p n o n c i t da V. E. hibltia de doi dlillnlai mineral, la oai cano emtiijidor dt Inflaiem y la o l n coma cóniejero de E m d o dil rey nutilro irEar y u n i d o ,fidelísimode V. E . Y q u p I » deraoitrart clararaenle )• nlilldiit y b m n o irietio»qn» ™ podran obtener de eiCt p a l i liga, que el rey I U «enor deten u baga con la mayor eilrrebei y unión qn« u a poilbia con aui f u i n a t y deieoí indisolublemente. V por el contrario, h a n l o e n ron delDgliterri m contra l u . o l n n u d Ibriadss unir» con Francii. y l o i halandem, y el ro; de Suecia y otros prtnrípel de Alemania, entre quien» debe contarse ti duque dp Batían, i tn llilin á los >im«dani», •oipecha ; Kran «nllmlenU de la mcluToleiicla de luí lübdilos da I) cmnpami de lat Indlai de Inglatenafiíue q o i m n n n i n e eon loi b o h o - tttei; nulq* qae lerim p o d í r o » yrnicamln.deen perjuicio de E . p i l e , m í a n aquí de otra t o . . el ordenil de Rlibelieu y el embajador de Fran- cia, quiíi. no habiendo pedido conteguir nada de ouanlo he . T Í . . d o qne F i t n c i a í l n g l i l e m . Ss ha hecho laber i 8. X, que m u liga (ndu;e natnnlmenle también la oltnsivi, puei en «1 caio en que, yt por lai oo- l a i de Italia, ja par otri cualquiera c a u í a , hubieie guerra tntre Eipelia mando para efectuarlo la otemivi contra Eipana. Es tal, en Bn, la ¡a- 237 essere maggiore si lui fosse consigliero di átalo del Rey nuestro señor. E jurado seruúlor de V. Ex. 1 el mi asicura sopra la salule della sua anima, si V. Ex." Prudennii [IB eiia emhijidor de Frineia , qi,a de Ira pierde el rtlpelo 11 « y y hehla de modo qun perjudlc™ Ja canta deiu jellor, diciendo "<•• Cotlnicm, ritntra.que otrei v«ei nutOalm que quiere tí.lof.rl,, "act i » , di,, me á ver > S. U. j le dijo que lenli oolkUi cien» de B r n v ] u que le aiegiirabaii que lun cuando el Sr. Coilnloo llogiie a Ei- P«l", no por«to yundrla aquí D. Carloi Colora», j a l mltmoilemrn de- ci "> la rtin. quoel S r CoU'nloa rtlninr* mtllcioiinenie m viaje, íe Xqerdo ron Eepafla, p t n ginar lienpo y hacer que » pfrdíne eniív '•«lo 1. hv,», ooa.lon q » « prnenuba. Con lo, mdo. , u w da la guerra de Fiindti eilan ¡n.ufríblemenit ''ualeo da lodo toraAn da k pérdida de Boldutq, q». ha umado un "">Io piit>|¡CQ o i 0 1 c i é l k o i , que mu tmicboi en o l e reino. j >uma- raf °le celoioi, j no pueden diiimulir ni dllkcíoD, pu«t ion u n aftcloi 1 'IIBIBTIOA, eiparcientfo la TOI de que eiPe Tracaio irritara de ul inerte al " I de EiptBa, que dnplegarl ttdai luí Tuen» pai» Tángana, j qu», ^tao III coui de Italia w van imnlanda quv BI nurquét de Spinoia '" tüil quedan innquiloi ítgun linio. ' " • h . JI>im, por hajo de n a n o , prorarar que la duque» de Ch«- ™ lia Lr ,|d o M r l t l dBL „ , „ , „ , , ViJIe al conde í« Ol.nda ni I Gftbiíti, I " ' *e«lr, le bao d> nuevo lo. pM . V. E., y qued. ln»tl « I . o = d r e i a H Setlembrí. 1 9 » . 23H gli vorra prestar fedo cha questa paz eo fara con gran vantaggio del Re nostro signor o con onore e gusto de V. Ex.', perche sie ridotlo il negocio a buon signo poco á poco, rímostrando al Rey de Inglaterra piu volte di commun nostro parere, che gli ístessi Emba- xator do Francia et Holanda dicono non esser fundato in alcuna raggione veraimile di credere, chel Re nostro signor voglia comprar una paz simplici con Inglaterra colla restitucione dol Palatinato, et si alleganao sopra ció le seqiientireggioniícheauendo S. M. falto la paz con Francia e sendosi accommodate le cose fra l'Em- perador et il Re de Dinamarca e volendo S. M. conti- nuar le sue confedcracioni con Holandcsi,no potra ser- uíre la paz de España et Inglaterra ad altro che a ri- me t tero il commorcío tra gli subdíti dalle due corone, che tanto importa a Tuna quanto I'al tra; et laceante al Palatinato, non ostaute ebe da principio non si pigliasse con intentione di retenerlo ct le promesse falte di poi piu volte di renderio, eser stata giustiflcala poi la pre- sa e roteneione di quello con la guerra seguente, mos- sa et inténtala da gli istessi Ingiesi sotto il titolo e protesto del Palalido a España, in virtu della quale si poteua, si non era statto gia fallo, conquistar giusta- mente di nouo, e colla medesinna raggione e legge de guerra r i tenerlo; che percio, considerando che nelle negocí di slato se deue sempra per arriuar alia sua in- tentione conpensar quid cum quo o far uon cualque notabil vantaggio per España il contrapeso della Hi- lancia, Drittoet sígnale, et poi che non mancha no gius- tissimi scappalorü per annular a suo lempo la paz con Francia, si dououa risoluereS. M. a dar al Cotinton un ordine secreto di oflerire al Re nostro signor di far seco liga clíensiua contra Francia, et che doueua pari- tuento ofterire de ¡nlromottere lá eua autorita con ogni «quita por indurgli a Olandesi qualque raggioneuol acrordjo con S. M. atholica, et quando non potesse ndurgli silla rnggiono, doueua obligarse S. H. abban- donurli totalmente, o per maggior cncarico de assistere al Rey nostro signoro contra essi, poiiiho la lor potenza et insolenza eresce de manera per mare e per térra cho se rendono formidabili a tutti Re e principi de Europa, che douerebbono per la aua conseruatione propia conspirar ad abbasarli e sopra lutti doueua ha- ueraprchensioneilellelorforze lalngalaierra,esaendo Piu vicina et opporluna alie lor inimici, e pereseer «li HoSsndesi di gran longa superiori a lui in forze raarilime, de maniera che quasi sla a lor díscretione do rendersono un giorno padrone colla intelligenza de Purúani, che tutli stanno a la deuotione delli Holán- dése u mal ¡sai me contenti e quasi alborota ti contra S. M., e sonno la maggior parte del Rogno: collí quali discorsi si e auanzato tanto che il aignor CotintoD a ssicura chelle cose passeranno bene, se (ara crédulo da V. Ex.' et che portara absoluto poder, caso che 8 - M. catholica non voglia Tar solamente la paz in su- superficie ma stringere col Rey de Inglaterra un nodo de vera amieitia e rendere commuoi gli interesi delle lor torone, di faro una liga tra Espada et Ingalaterra offenaiua e defensiua contra Francia, nel modo e sotto k condicioni che ¡I Cotinton giudicara conueníre al seruiciodelsuoRe. Etoccantelo sue inatruccioni non volcua s. M. particolariaarle ma solamente con una 2-10 parolla raccommandarli la sua reputatione a far ques- ta paz a la mano; et che nel parlicolar de gli Holan- dés! non asra difilculta nisuna oel modo che se e di- cbiaralo di sopra: el por cío mi dice il signor Cotinton che arriuando a la presenta de V. Ex.' parlara in due manera diuerse, dolle quali l'una sara in qualila de Embaxalor do Inglaterra et l'altra come consigliero de slalo de) Rey nostro signore e seruitor iideliairoi de V. Ex.', ot gli rimostrara claramente Luí Le le utí- títa e buone consequenze che si potranno sacar di questa paz e liga cuel Roy suo signore deaidera, si fa- cera colla maggior slretlezia et unioné che postbil eia delle lor íbrze et animí, indisolubilmenlo, ot al ¡Ü- eonlro fara loccar colla mano á V. E\." gli gran in- conuenienti dio nascerauuo si il Itey d'i lagalaterra sara contra sua voglía eforzaLo a congiungersi con Krancia et Holandés! et il Rey de Suecia ot altri Prin- cipi de Alemania, ira quale se deuo computar il Du- que de Bauiera et in Italia y Veneciani, il Ducca de Neucrz e rao]ti akri, cbe non osUnto che dissimu- lanno per adeseo scopriranno a tempo, ven^ndosi a rúttura la lor mala ¡ntentione cootra España. Che ae anco non si deue fidar piu del Duque de Sauoya che da alcun a Uro, e soppra tutiow deue far caso cbo il Roy de Inglaterra tiene sospesa a gran falica e con malenolcnza de gli soui suklditi. la unione delle com- pagnie delle Indie de Ingalatérra con quslle de Ho- landa, le quale unile insieme saranno potóntissirae el andando con gi unta mente a danni del Rey de España faranno calteuissimi elTeti. Sopra diche prime grande- mente il Cardinal de Richeliu col papel che va qui Bi'WLo u q l l c S [ 0 Embaxador de Francia non trota quasid'altra materia chequéala; ilquoíe, non hauendo poluto olttnere alcuna dalle cose auisaie colle míe precedüiili, propone adesso una ligadefensiua do Fran- cia y Ingalaterra solamente,- raa si o represéntalo a S. M. che quesla include inaenaibilomente anco la of- fensiua, per che, caso che venesse per le cose de Italia o altra cagione rotura fra Francia y Eapana, sarebbe ancora con quel protesto la Inglaterra sforzata de ventrc per qudla difusa de Francia alia oíTesa de £s- pana. E venulo a tal impudcnza questo Emb.ixalor de Francia che per rabbia perde il rispetto devulo a gli Re e parla de mauierB che fa danno a la causa del suo signoie, e dice tullo quello che gli pare possa impediré o ilifferire la jornada del Cotinton, ben che del altro canto vuole parere de accelerarla, et fu per qualque s uo dissigno tre gíorno sonó a diré al Re ch'egli lia- uoua auisi certisimi da Brussellos che non oslante il Cotintou stm nndaso in España, non per ció venerebbe elle reyi * igujliarnle m h* tnetrgailo el diebo e ivoieiíicon»vl¡í]5 por gncíi purüíui.r quaeilai meruijcti. K Í B iitn ncibldu. j adnlild» i landidn PD ii, U fll> eludid llbnmeDU, iln iíiurlB. el nuentn de tunpo D. Ferntndods Tolede ü n[ra miniítro obliga por caucionarlo, reiponíe d e n V i V. E. buena cuenta yenuia uKihccion del motivu de trncrln roníign para que no reciban diBsi ni p-r¡iilrioi. Suplico, piiei, 1 V. E qu „ „ hacer de manera qu. l¡ llrgar 1 [.[.boa h . l l t . l t l «rden de S. M. (n buen,formapurt qui isich,. m^rcinclai H puisian vender en ipgulda, can eipncTon de todo tribu», díflrultadomelaHUifcarllle] pagl de la, ciUntra át S *., jqm al mandar pita arden t Uiboa, ie mafirlt u m b i í í participa riela en M- y calollfo; en lo qua V. E. obligara i l Sr. CotJhtan, que vprdacteramenl» i d j U n u i , tui bnem» oflcio. hecboi, y Im que puede bicer o i r i i m l i «• lavor y privanza oon tu rey, laaBlalsi que te le debe hacer grandiiima lumbrada ptlldruia, IEBW tiaciendole b « » . i . i , - « . Londrt. portidel medesimo tenorc per !e due naui che lo han no á,; i o uar a Lisboa per che ciazcuna habbia ¡1 suo a parle, caso che venissero per forluua a separarsi Tuna de) allra; el ha volulo si faccia parí ¡colar men- tione delle niercantio di gran valore che si cargaran- no con permisión di questo Re, sopra l'una di qitelle naui el Parimente mi lia inorgalo il sudetto signor CotitJlon di supplioar a V. Ex." di sua parle di volerlo pigliar per bene o fauorcrlo di concederá a luí, per gracia partícolaro, che queste mercanlio possino esser ben rieeuuie, di F n n r i i 6 Inflllirra, 1 -na monarquía. CiOeie piHicularmsnlí quarai Impedir el viajo de ColJnton á Eipalla, pero con tanu veUamen 247 Itichelm al gran tesonero, quasi del medeasimo tenore come i] passato, del qual ho dalo parle a V. Ex." a su lempo, ecctio che olire millo iiiveiiiue con Ira España, ri> p que echa ta con 0riQ teiorero l í r él quien fomente ene negocio^ fll K>do t i re, deFranda, como ¡mermada por el nuliimoDio deiu bernan* " n ,1 [ , , do InglaUrra, áidwHlHe lo mal qi» hace .n dsj.r «M.p.r d , !•• m.no.un h.rmo,, c A . i c . d . , poner de i m v o Jujo !• i i l v i g u i r d i . dt oiroi IUJ tcio. do m lurnum j sui lohriooi, y iltuda \«gomoio I»ra «I qUf> oilénlm si rey de F r i n c í l i r m í con E»ndoi í i f j s n o j i Wdi 1, Europi conlr» E l p . n . , pan i f u g i r el fotga d. la Urania de la pcrminncH odoao» y par «Li «abajada importuDB de Caünxon te Bvei]' lúa de ciarlo H ub« qne niu traudo d« pai no tendrá efeclo. por n u r « m t l i o , l 0 , Mp.nol«> 6 ™ darle .nLfeclan . ! p n > , ni ¡n Iodo ni »n l»[Ie, locinto i la del Pililln.ilo; de la ipu Ha ni* enlmado por moj huen conduelo. Niilm «alta i M U t m b i j i d . pira « r perjudledli'fno a !• » » « común, Hmbnudo celoi y diicanBinuí enlre ladei loi i m i f o i j • l i t d o i , demailrindoH t l l m n u l t t . m c> f í l u n l . i t qú* S. nt a H. llene cunl patünlfxada en Etpafla por tu l i r n p*irniiDenriB en iquel pBl'i ml»nlra 1 quc,por.lconirar¡B,li.h M hoalr*y.l« Fnncia el»gr.TÍo dt pronuncia >l en.naj.dar de Franti., y . delanl«del rej. y» an pOMIeo. * <°do> cumio. » lo quieren olr.en lodo tonlorniea con •! piptl fndiudo. „ , hljoi, pudltndo aníurer lun al rey di Inflilcrra que el ( d i f dl d p , S o dpi o t M p j ],,,„ h ( n , r l 0 n,luBlio * lomar k i irmii en m n buonpaiHota.in l»ror de leaOigídliima Alenanli. E I K ei van rimoslrando am che facilita si potrebbe in questa conjuntura di la o ti proapcri successi de gli holandesi nal la Flandria e la braua resistenza del R e j di Suecia in Alemania, dar un gran golpo giungendo le lor armi e forze la Francia et in Inglaterra a questa monarchia, si siringo piu particolarmenle a voler impediré la j o r - nada del Cotinton ¡n España, con lauta vehemenza che rinfacera al gran lesoriero esser liüi che Tómenla ques- to negocio comeamico intrínseco del Cotinion; escla- ma poi esser obligato il Rey de Francia, come iuleres- sato per il matrimonio del la sua so reí la, de r¡ mostrar al Rey de Inglaterra il torto che ha a lasciarsi scappar «1 principal pumo d t l e i c r l l o , que ocupa mal de doi pllegoade papal, f íogurtóed y edcicia, que a* debe preaumlr qut tonga algún fdndanaeaLo. f Todo conduce i l l n 1 auplicar t S. M que pr«í-r» recibir da mano del duquedeBtvtmelpilaünado (que lo p o i H caii todo] por interceilon del reí d . Francia, 1 pedirlo FU v i n o del empendor y r e , de E i p i n i , que no tienen Toluntad d* elloi ni podar pan complacerlo mal qne de una pequeña parle d i •qujl El de e), no ha dicho m í . .i na que ci 1» hecho Innovación alguna p o r H u p a i con Franela, j que e>lo e< por lo qus fuiria qu> jDcpermaneeieie aquí, porque l U lerii tóilifo de • U . I O I O I too el embajador de Francii, , podría dur h i V . E. deaualn- erridad, y d> que, Ipniar de lan e i i r e n u d o i o i f u m o i , n o h a b i i n podids ofreriin en perjuicio de E i p a t a , contra lo prometido por el en el p i p i l qut medies p » lodo lo c u i l le di graclaa humildemenu, dlclendole que l i n i o ; mal por nueilra pirta. Reapondiúme que Dloi lo quien. Con In P A O I O R I , . » , . - f t » Ldndrei t i de SeüeBbre. I 6 « ) . - b o j i h a tuello la c a n a 1 u b i hecho dtl iodo fnncM; j iréenia V. E. qut cuando l l r g . ™ elnurqut.r U li|«reu. J dijo i BaroiilqHf ello e n Tomplelimeole opueilo • lo que el duque . m e l l o , le habla •¡.mpro aconejado .nler(orm«i1( con IO Í O del viají de IU emlxjadar Í CT el abale Scaglia i EipaDi. J quo ¡" progresso per sollecitar la sua risolucione sopra il P»Pe] guia auiaato collemieletteredo 2 i d'Agoslo, eho f u visto ael coDsilto Real il 16 d'Agoslo, il qual Ba- rozzi vedendo cbe non gli sucede va il negocio soltó il noiue del Embaxador Vaquen, per vía del quale desido- roua ¡¡ üuque de Sauoya di trattar questo col Re d'Io- 6's térra como cosa stipulatadal propio suo embaxador, 03 preséntalo 1 nal menle una le Itera, la qunlehaueua 1 "tenuta per Pul limo sfbrzo, del istesso Duque de Sa- "oya. al Rey de Inglalerra, colla quale fa graodissima ¡nstanza usando di molti ruggionie persuasioni per in- curro S. M. a far questa cantione per lui al Rey de franela,che veodcndogli Susa (come hoscrito io re- pelo queslo per che serun de duplícalo caso il primo mié auiso non fbsse capilato ancora) gli dará il paso 'ibero insieoie a gli EUÚÍ uxercito per ripas&r in Lom- bardia per il Piemonte ogn¡ hora e tante le volte che 8«ra necesario per soccorrer g|¡ SUo¡ amici e confe- derati; in somma appare per le raggione che a i lega puesto Duque in que! la sua lellera, secón do l'opinione de questo Re o tutti gli aliri che sonó intrauenuti Del consiglio, che gli ha voltstola casaca o si a deuenutó del tullo francés,ecredami V. Ex.'ehequando al ar- riuo del Marques e del Abbad Scaglia in Italia non auendo poluto qu¡ olluncr la su a inlentione roulasse di nouo de ¡rariito, non liauera giamai piu crédito ap- preso questo Rey, che resta molió scandalizato de quesla liggereza et disse al Barozzi queslo esser mf jwredd bifra la t . r t ) gnu a s l M t i l de «tillerla Un. delili ol Ilcmpo que rl duque d 237" che de una mera vendita per riscuotere lo gozo de S. H. che slano sino del lempo ch'il Ducea de Buc- quingam Tu ín que I le partí iinpequiali per sesaania mi- He líre sterlini in Amsterdam a particolnri, e per che quesia arilgliaria se fa con lanío varitaggio per sorui- iisignorCotinlon. Con esta estafeta termina toda la corres- pondencia de Rubens con el Conde-Duque de Olivares, cjue se guarda en el archivo ge- neral de Simancas. Por otras cartas suyas posteriores, y menos genuinas por estar en castellano, dirigidas á la Infanta Goberna- dora de los Países-Bajos, cuyas copias obran en el mencionado archivo, se colige que para el mes de Noviembre ya había partido el se- ñor Cotinton para España, pero que aún no estaba próxima la llegada á Londres de don Carlos Coloma, lo cual volvía á impacientar el ánimo del gran tesorero, y ¡i poner en grave riesgo el negocio; y tanto, que el "sendereado Kubens maldice hasta la hora ( ¡n que llegó á Inglaterra. (h;stado:=Leg. 2 . 5 1 0 , f. 1 o í . ) Serenísima Señora: Ayer escriul á V. A. largamente con el ordinario, y uy despacho un estraordinarío para alcanzarle en Dobla, ó que sino le encontrare passe. liasta Bruselas; la causa es que el gran Thesorero me ha hablado en esle instante con grandissima alteración y afecto, mostrándome una carta del Tailler de los 16 deete que dico hauer entendido de propia boca de Don Car- los Coloma, quo BUS instrucciones no han llegado auii Ue España, y que no puede venir sino 03 hauiendo llegado, pero que te aguardaua el correo dentro de pocos días quii sin duda ninguna las trayria. Esta nue- va ha hecho la i llaga en el corazón del Thesorero, que me dixo claramente que desde esta ora tiene el nego- cio por roto, y que sin duda los franceses, y particu- larmente este Embaxador Chastoauneuf, tienen razón de ducir que los Españoles se burlan del Rey de Ingla- terra, y que no tienen intención de embiar Embaxa- dor ninguno á esta corto, sino solo licuar con vanas promesas al señor Cotinton A España y entender aus proposiciones, y conforme á ellns se gouernardn y re- soluerán embiar Embajador á Inglaterra 6 no. Díxo- me el Thesorero que estaua arrepentido de hauerse embarcado tan adelanto en este negocio, y hauer era- peñado de lo misma suerte á su Roy contra el parecer de la mayor paito de su consejo, de que todo el dis- gusto le lloueria á cuestas á él y al señor Colinton. Has que aun era tiempo de impedir y remediar neme- nLo engaño con despachar mañana un correo eapreso (como se hará indubitablemente) al señor Cotintoo á España, que sin duda le encontrará en alguna parte antes de llegar á Madrid, con orden de su Rey que no pase adelante ó buelua atrás hacia Lisboa, y se entre- tenga allí hasta nueva orden de S. U. con auiso cierto de que Son Carlos aya llegado á esta corte. Quiso el Thesorero que yo diese este auiso á V. A. quanto an- tes, y que muestre mañana las cartas que he tenido de) mismo Conde-Duque y de V. A. con el nombra- miento de Don Carlos para el Rey mismo. Tengo por tan mala esta tardanza en esta ocasión, que maldigo la hora en que vine á este Reyno. Plegué á Dios que yo salga del con bien. No diré mas que suplicar á V. A. haga toda la diligencia posible para obviar el in- conveniente dicho. Nuestro Señor, etc. Londres 24 de Noviembre de 1629. Los sucesos de la isla de San Cristóbal, de (jue dio Rubens cuento al Conde-Duque en su carta del 23 de Agosto, tomaron nue- vo sesgo, y hubieron de venir á tal punto aue la isla pasó á manos de España, de don- de arrojó é los franceses que al mando de M. de Cusack se la quitarona los ingleses. Ru- bens cuenta í) la Infanta Isahel.Clara Euge- nia este hecho en carta en español, de que hay copio en Simancas, y dice así: (Estado:=Leg. 2.310, f. 144.) •Sefiora Serenísima mi Señora: La Isla de San Cristóbal está en oí Océano junto á otra que liaman La Borníuda, y á lo que entiendo ay muchas Isletas en aquel distrito entro la Florida y la Isla de Cuba y la Española, pero que miran algo mas al Setcotrion. Esta do San Cristóbal es pequeña, y la alcangó á este íley para poblarla y plantarla el señor Conde Carleil, el qual la había ya reducido £ términos que podía esperardella una gran renta, aunque poseyan los franceses una pnrle; tos quales vino aquí nueva muy cierta quotro meses ha (como el mismo Conde ' Csrteil me dijo) que con grande astucia de orden es- presa del Cardenal da tticheliu con sus nauios reales por el Cusacq habían ocupado la fortaleza de los in- gleses, lomado sus nauios y taóchoso señores de toda la Isla; y algunos dias después se templó el rigor deste auiso, sin saber las particularidades del caso. (No será por ventura fuera de proposito que V. A. me mandase hacer algún cumplimiento de su parte'con el señor Conde Carleil, ofreciéndole hacer buen oficio con S. M. católica para la compensación deste daño, porque verdaderamente él se ha comportado siempre bien con nosotros desde que estoy en esta corte, y muy picado contra Francia). Aora ha llegado a uno de los Puertos de este Rey no un gran naulo con mas de 300 Ingleses, los quales refieren que la armada de España (debe ser la de-Don Fadrique) que iba por la dotó, se hauia accostado á la dicha Isla de San Cris- 2G1 tóbal y echado ti el la franceses e Ingleses igualmente, demolido las fortalezas y arrancado las plantaciones del Tabaco (porque muchos mercaderes son interesa- dos), pero que el General taauia tralado á los Ingle- ses con toda cortesía y respeto, proveyéndoles de un muy buen nauio, bastimentos y iodo lo demás ne- cesario para lan largo viage. Este accidente causa al- gún rumor en esta coyuntura del tratado, si bien el buen tratamiento usado con los Ingleses le mitiga en parte, pero me pesa mucho por respeto del Conde Carleil, que por un daño tan considerable estaua in- dignado contra España, como con la nueva precedente lo hauia oslado contra franceses. Yo lo escuso lo mejor quo puedo, diciendo que los nueslros no lian hecho mas que recuperarla de franceses que la auian nue- vamente ocupado, y que no pudiéndose defender do ellos los Ingleses, no era ra^in que España (aun quan- do estuuiersn acomodadas las dos naciones) dexara este nido abierto á discreción de franceses, y tan cerca a los Estados de S. H. católica en aquella parte. Yo bien entiendo que el Roy, ni el grao Thesorero no hacen caso ninguno de est* negocio, y el Señor Don Francisco Colín ton deue de estar j a cerca de Espada con ol buen viento que ha soplado estos dias, aunque aora se- ha buclto contrario. Nuestro Señor, eLc. El mal humor que Rubens manifiesta á la señora Infanta en su carta del 24 de No- viembre, debió desvanecérsele al recibir el próxímu correo de España, que indudable- mente habia de responder en todo á la r e - comendación que de sus gestiones hace al Conde-Duque de Olivares D. Juan VÜella, de orden de S. M., altamente satisfactorias para el diplomático, pues esta concebida en esta forma: ( K s l . = L e g . 2 . 2 3 6 , f. 208 2.°) feclildi en Hadiid i : tí. Si. ha resuelto, en consulta de 28 do Octubre, que V. Ex.1 responda á las cartas que ha escrito á V. Ex.' Pedro Pablo Rubens desde los 24 de Agosto hasta los 21 de Septiembre on ias materias de Ingla- terra, dándola V. Ex.' gracias de parte de S. M. de su celo y del cuydado y atención con que auisa y aduierte de todo quanlo so lo ofrceo en la materia, yencargán- ' dolé lo continúo hasta llegar allí Don Carlos Colonia. Dios guarde, etc. Partió Cotinton para España en el mes de Noviembre, habiendo sido despachado oficialmente el 20 de Octubre, fecha del poder ó caria credencial, dado por su m a - jestad Carlos II de Inglaterra a dicho señor para acreditarle por su embajador especial para estipular el tratado de paz con Espa- ña, poder que á la letra dice asi: Carlos, por la gracia de Dios, rey de la Gran Bre- taña, Francia ¿Irlanda, defensor de la fe, etc., i todos y á cada uno de los que las presenten nuestras letras vieren, salud. Por cuanto ha durado felizmente mu- chos años la paz y amistad entre nuestro buen padre el rey Jacobo, de feliz memoria, y ios serenísimos prin- cipes el rey Felipe 111, ya difunto, y nuestro muy amado hermano Felipe IV. al presente rey de las Es- pañas, hasta que sucedieron algunas intempestivas in- terrupciones; y para quitar estas diferencias y resta- blecer entre ambas partes la antigua amistad, se han interpuesto algunos principes asegurándonos que el dicho rey de las Espadas, nuestro muy amado herma- no, se inclina muy de veras á la paz; y para renovarla y establecerla con justas condiciones, sólo falla que se embien de una y otra parte ministros y embajadores idóneos y con bastante autoridad para ello: por tanto, no habiendo jamás tenido el ánimo opuesto á la paz, antes bien, deseado unir y asegurar aquella antigua amistad con mis firmo y estrecho vinculo, si fuese po- sible, y no dudando que esto se puede llevar á la feliz conclusión que se desea para el bien público, salud y conveniencia de nuestros amigos y confederados, y para la común utilidad nuestra, y ambos nuestros reinos, hemos querido manifestar nuestra prontitud y disposición á promover una cosa tan importante. Salud, pues, que teniendo mucha confianza un la pru- dencia,fidelidady destreja del noble barón nuestro fiel y muy amado Francisco Cotia ton, caballero Baroneto, de nuestro consejo, y canciller de nuestro Exchequer, hemos hecho, constituido, ordenado y diputado, como por las presentes hacemos, constituímos, ordenamos y dipulamos al dicho Francisco Cotinlon, embajador. 264 procurador y diputado para el referido negocio; dán- dole y concediéndole plena (acollad y autoridad, y asi- mismo poder especial y general par» que en nuestro nombre comunique, trato y convierte con el susodi- cho serenísimo rey de los españoles, nuestro muy amada hermano, y sus procuradores, 'diputados y nuncios que Leogan bastante autoridad y facultad para ello, todas y e;ida una de las cosas que conduzcan y convengan para hacer y asentar una firme paz y amistad entre nosotros, y nuestras coronas, parientes, amigos y confederados, con el dicho nuestro muy amado normano ol rey de las Espadas, y para que sobre ellas haga los artículos, escrituras 6 instrumen- tos necesarios, y los pida y reciba de la otra parte; y finalmente, para que haga y despache lodo aquello que para las cosas susodichas, ó en razón de ellas, fuere necesario y convenionie: prometiendo de buena fe y en palabra real, que tendremos por grato rato y firme y cuIÜpliremos de nuestra parte lodo lo que en orden a las susodichas coais, o alguna de ellas, se tralare, hiciere ó concluyere entre el dicho nuestro muy amado hermano el rey de las Españas y sus procura- dores, diputados y nuncios, y el expresado Francisco Colín ton, nuestro comisario, embajador y diputado. En teslimouio de lo cual hicimos poner el gran sello de nuestro reino do Inglaterra á las presentes firma- das de nuestra real mano. Dadas en nuestro palacio de Weslminster á veíale de Oeiubre el año de Cristo mil seiscientos veinte y nueve y da nuestro reinado el qumto.—Carlos, rey. No fueron tan de prisa las negociaciones de Cotinton en Madrid, puesto que hasta 30 de Abril del año siguiente de 1630 no se nombraron por Felipe IV comisarios espe- ciales para entenderse sobre esta paz con el Sr. Cotinton. Recayeron estos nombramien- tos en el Conde-Duque de Olivares, D. Iñigo Velez de Guevara, conde de Oñate, y don Pedro de Zúñiga, marqués de Flores Dávüa. Estos tres comisarios acabaron pronto su mi- sión redactando un tratado, que aceptó Cotin- ton, y se firmó en Madrid el día 2 3 de Mayo de este año de 1630, jurándolo el rey Car- los II en manos de D. Carlos Coloma en Londres á -~- de Diciembre del mismo año, y Felipe IV en Madrid en manos del señor Cotinton en la misma fecha. Este tratado de paz esta" casi literalmente copiado, ex- cepto el principio, conclusión y poderes, del tratado de pan que se firmó entre el rey D. Felipe III y los archiduques Alberto é Isabel Clara Eugenia de una parte, como gobernadores de los Países Bajos, y el rey Jacobo de Inglaterra en 28 de Agosto de 1604. No hay dato oficial que indique la fecha de la partida de Rubens de Londres para Amberes, pero ya estaba en su casa antes de finalizar el año 1629. El buen suceso de sus gestiones, las cartas que el Conde-Du- que le habia escrito dándole las gracias en nombre de S. M. por sus buenos servicios y exquisito celo, hubieron de animarle á pretender el puesto do Residente, ó como ahora decimos, Ministro residente de E s - paña en Londres, en la Embajada que había de nombrarse para que permaneciera en Inglaterra después de firmada la paz. Com- poníanse entonces estas embajadas de un Residente, además del Secretario, y era cos- tumbre que el Consejo de Estado propusiese en terna á S. M. las personas que habían de desempeñar aquellos dos primeros car- gos, para que el rey eligiese luego entre ellos quien le pareciese. Amigos tenia R u - bens en el Consejo, pero no tan íntimos que le apreciaran lo bastante para proponerlo en primer lugar en la terna de Residente; y algún consejero hubo que aún le creia impropio para este puesto por su condición de persona de o/icio: como esta vez aparece que el rey anduvo muy justo, ciñéndose para este nombramiento a lo que de sí arro- jaban las propuestas, Rubens quedó sin el puesto (|ue pretendía, como consta de la consulta y el acuerdo, que más honra al rey K'lipe IV que á sus consejeros, por v ertencias del decreto, q u e dice así: (Estado: = L e g . 2 . 5 1 9 , f. H 2 . ) Señor: El Secretorio Andrés de Rocas, con orden del Conde-Duque ha dicho en el Consejo que V. M. Manda se le propongan personas para la Embasada ordinaria de Inglaterra, y por hauer de pasar luego á Glandes D. Carlos Coloma y ser posible que no pueda partir tan presto el Embaxador quo V. M. nombrare, ha dado á entender el Cooiic-Duque que V. H. se siruirá de quo también el Consejo diga si entre tanto seria bien imbiar allí un Residente, y haze memoria para esta ocupación del Secretario Juan de NeColalde, Pedro Pablo Rubén s y de Juan DaplisLi Ñau malo, para lúe el Conaejo diga á V. M. lo que se le ofrece sdbre todo; y hauiéndose conferido, se proponen ii V. 11. las Personas siguientes, sin guardar por el lugar ninguna delta. El Conde Ofiato á D. Christdbai do Venabente, don Manuel Pimentel el Marqués de Oropcsa, y tendría el Comle por lo mejor, que el que V. M. nombrare par- tiese luego sin que fuese necesario nombrar residente,; mas por si acaso no pudiere partir tan presto y V. M. fuere seruido de resoluer que entro tanto vaya residente, propone á Juan de Necolalde y á Juan Bap- tiste Naumale, y tubicra por muy aproposito la per- sona de Pedro Pablo Rúbeas para la corrospemiencia por la nolicia y introducción que tiene en aquella corte, mas poner persona de oficio, que en fio es de manilatura y venal, le paroze según BU dictamen q" e lieoe algo de dillcultad que V. M. le mande dar t i - tulo de ministro suyo. El Merques de Ce I vez propone para Embaxador: A D Fumando de Toledo, señor de Igares. D. Cristóbal de Venabonte, Conde de Oña te y Villa- mediana. Y para Residente: Al Secretario Juan de Necolalde. Pedro Pablo Rubens. Juan Baptisla Naumale. El Padre confesor propone par» la Erobaxada: Al Marqués do Oro pesa. Al Marqués de Manzera. Conde de Oñato y Villamediana. Y paru Resiliente: Al Secretario de Juan de Necolalde. Pedro Pablo Rubens. Juan Baptista Naumale. El Marqués do Florea propone ¡rara la Embaxads: Al Conde de uñate y Villamediana. A D. Manuel pimental. A D. Cristóbal de Veoabenle. Y para Residente! Al secretario Juan de Necolalde y al secretario de la Embaxaüa que oy es de D. Carlos Colonia. El Conde de Casli'illo propone: A. D. Cristóbal de Venábanle. 269 Al Marqués de Oropesa y al Marqués de Castañeda, aunque está nombrado para la Embaxada de Francia, P° r verle aqui desocupado y con poca comodidad, y parécole que en estado progenie podría tener inconve- niente sacar de aquel puesto al Marqués de Mirauel, y 3e r necesaria muchos días BU asistencia ullf, en que el "arquég vendría á padecer lo que se vee. Parécete que se podrá escusar imbiar residente á Inglaterra dejando D. Carlos Coloma en aquella negociación á 8u secietario entre tanto que se despacha Embaxador í que hubiere de yr, porque quedará con todas las noticias de aquella Corte y con mayor introducion en e 'la, y seeBcussrá con esto el acrecentar sueldo y la ayuda de costa que se haurá de dar al que hubiere de y y graduar un ministro mas para ocupación que parece ha de durar poco, fuera de que quedando acá f»r ínterin el secretario do D. Francisco Cotinton es mas igual que quede allí el de D. Carlos Colonia sin acrecentar puesto ni gasto. El Padre confesor volvió á hablar y se conforma en esta parle del Residenle con el conde de Castrillo. El Conde de Castrillo, al sed alarle esta consulta di i°: que si por estar nombrado para Francia el Mar- qués de Castañeda no se buuiere de hazer novedad, propone en su lugar al Conde de Vusanes. V. H. mandará lo que mas íuereseruido. En Madrid * 21 de Diciembre de 1630.—Hay cinco rúbricas. (Decreto.) El Marqués de Castañeda tiene Emba- jada igual i la de Inglaterra, y procedió muy bien en Genova, y se le híco sinrazón en sacarle de aquella Embajada como se le sacó solo por satisfacer A la Re- pública, y asi parezo mientras el de Mirabel eatuuicse en Francia hará bien esta Embaxada, y aunque no se ha de publicar que se le da en el ínterin, vos, et secre- tario Rocas, sin leerlo en el Consejo, le diréis á ul esto ea secreto, pero que (loque me servirá también allí y que so hará Unto lugar con aquel Rey y sus ministros cabidos, que me merozerá muchas mercedes allí, y sacarle á otros mayores puestos: y para residonW Dombro á Juan do Ntcolalde y D. Luis Felippe parta precisa 6 indispensablemente en estas tiestas, y ex- traño mucho que hauiémlome ese consejo mismo con- sultado por tan necesario el criar españoles para ca- bezas militares, y califlcádome para esto á D. Manuel Pimente), y yo por este respecto hcchole merced dol castillo de Amberes, y mandádole que vaya á Flandes el mismo consejo, oy totalmente le tuerza el camino consultándole para Embaxsdorordinario de Inglaterra, y así será bien que el consejo me diga sí ha sabido alguna cosa por (Jondo D. Manuel no conuenga que siga lo militar. Desairado Rubens por el Consejo de E s - tado en Madrid, obtuvo á desagravio gran- des mercedes en Flandes, donde perteneció al Consejo de la Infanta, y hasta sus hijos gozaron constantemente del favor que tanto se merecian por los servicios políticos de su padre, y más que nada, por ser hijos de Pe- dro Pablo Rubens. Sobre estas negociaciones diplomáticas y viajo de Rubcns á Madrid, han escrito los biógrafos españoles de Rubens, aunque en verdad ninguno con exacto conocimiento de la cosa. Palomino, dejándose guiar de otro, cree que Rubens estuvo en Madrid en 1 6 2 3 , cuando á esta corte vino el prin- cipe de Goles; pero Cean Bermudez, con mejor juicio y mas fehacientes datos, niega este viaje, aunque cae i su ven en la supo- sición no justificada de que el origen del viaje, de Rubens á Madrid fue á consecuen- cia de varias conversaciones políticas habi- das en Londres entre el de Buckingham y Rubens, que sirvieron á éste de pié para inducir á la infanta Isabel Clara Eugenia á bj bl gi i que trabajase para entablar negociaciones de paz entre España é Inglaterra, bajo la base de los reiterados deseos que le habia q manifestado de aquella paz el d iftd d ll l duque y su señor el Rey Carlos en las mencionadas conversaciones de Londres. Va tan allá Cean que atribuye á consejos de la infanta que Rubens, para no perder su amistad con Buckingham, le vendiese en alto pre- cio su magnífica galería. Y, por fin, aca- ba por suponer que la infanta y el marqués de Spinoln mandaron motu propio a Ru- bens k Madrid á proponer a Felipe IV los medios de efectuar IÍI paz. Lo que en esto hubo de verdad-lo han declarado los d o - cumentos de Simancas , que copiados q u e - dan. Supone también Cean, sin saberse en qué dato exacto pudo fundarse, que Ru- bens volvió á España, y Felipe IV le hizo su gentilhombre y le llenó de hono- res y gracias. No puede admitirse esta s u - posición, mientras no pueda demostrarse, y confiesa el que esto escribe, que no ha ha- llado dato ninguno hasta ahora que tal cosa pruebe. D. Lázaro Diaz del Valle dice en su manuscrito inédito, que Rubens, pintor superior y de gran fama, fue honrado con órdenes de caballeria por el rey nuestro se- ñor D. Felipe IV, etc., etc., y tocante al viaje en cuestión copia literalmente k Pa- checo, añadiendo que desde Madrid fue á Bruselas á verse con la señora infanta, y de allí á Inglaterra, donde acabadas las pa- ces, el rey Carlos I, honrando su persona y conocida nobleza, estimando su diligen- cia, su gran talento y letras y eminencia en esta nobilísima arte de la pintura, le armó tercera vez caballero, y le dio para adorno mayor del escudo de sus armas un leopardo, así romo lo traen los reyes de In- glaterra. Y vuelto á Amberes (Rubens), sieiit/o ile unos cincuenta unos, poro 7n<ís ó menos, y con cien mild/tcai/os de hacienda, '•asó segunda vez en 16'ÜO. Si Rubens h u - biera vuelto á España, como supone Cean, no lo hubiera callado D. lázaro, que, como asistente en la corte de Felipe IV, debiera haberlo sabido, y aun hasta por relación de s u grande amigo D. Diego Velasquez , h u - biera debido llegar a su conocimiento. Palomino incurre también en error al asentar que vino Rubens como embajador ex- traordinario de la infanta, pero ni aun sospe- cha que volviese á España después de f 6 2 9 . Nada más puede contener este estudio tocante a las gestiones de Rubens en Lon- dres; otras plumas han escrito bajo otro punto de vista sobre el talento diplomático ( Je Rubens, más de una vez utilizado por varios soberanos, y á ellas puede dirigirse el curioso que más y mejor quiera conocer á nuestro artista, pues en este estudio no se ha hecho olra cosa más que presentar al hombre pintado por si mismo, dejando los comentarios que de los documentos tan cu- riosos como auténticos se deducen á la vo- luntad del curioso lector. Nos falla considerar el viaje segundo de ftubens á España bajo el punto de vista del arte, y recopilar las noticias <¡ue sobrt! sus obras nos dan los inventarios de la* pinturas de los alcázares y palacios de los reyes de España de las casas de Austria y Borbon; lo que será cuenta nueva y aparte.