PROLOGO. xS'páginas que siguen, hijas de nuestra gratitud hacia esta tierra de Ca- taluña, donde no hemos nacido, pero en la que nos hemos educado, j de admira- ción á Viladomat, una de las más notables figuras artísticas de la Europa moderna Ï ion el fruto de siete años de constantes labores, guiados por aquellos sentimientos, j ^ cien veces más notables por las contrariedades que velan, que , por el asunto que tratan, y la novedad que revisten. Fueron escritas antes de J8Ji para un concurso público del Ateneo Catalán que se celebró en ese año, y enviadas á ese concurso para que fueran juagadas.— Era un certamen de historia aquel á qtie concurrían,y el tema para él propuesto, el de un ESTUDIO DOCUMENTADO Y CRÍTICO DE UN PERÍODO DE LA HISTORIA DE CATALU- ÑA... Más, como nuestra monografía llevaba pof^ título AUTOPIO VILADOUXT , EL ARTISTA OLVIDADO Y MAESTRO DE LA ESCUELA DE PÍNTURA CATALANA DEL SIGLO xviii, juigó en conciencia el jurado, que, era UN ESTUDIO BIOGRÁFICO , J ' , « O el cuadro de unperiodo, por más que allí se estudiara la pintura de Catcduña en el siglo xviii. ¿Estuvo algo estrecho el jurado? ó fué error del que escribe el §ptar al pre- mio histórico?... El lector podrá decirlo; más lo que no deja duda es, que lo viij PRÓLOGO. ambiguo del tema fué culpable en su inocencia de cierta latitud de espíritu, ó de lo estrecho del juicio. No cupo, pues, el libro en el concurso—aunque allí se le juigó—; pero al ser de este escluido, ese le honró con tantos plácemes y alabó con tanto elogio, • que se nos emplazó á publicarle. ¿Podíamos dejar de hacerlo, y desagradecer al jura- do su escesiva distinción? Para ser agradecidos estampamos nuestro libro. Una lujosa impresión, cui- ' El juicio del ATENEO impreso en el Acta de su sesión pública de iSji , dice en lo que puede intere- sar á los lectores y por lo que hace á nuestro libro: .... u es su objeto el ESTUDIO HISTÓRICO Y CRÍTICO DE LA VIDA Y ÉPOCA, OBRAS Y DISCÍPULOS DE ANTONIO » ViLADOMAT, EL ARTISTA OLVIDADO Y MAESTRO DE LA ESCUELA DE PINTURA ^'tilLANA DEL SIGLO XVIII. Con » manifestar que la obra contiene setecientas catorce páginas en folio nuscrito) se cree sin esfuerzo que el autor haya invertido, como espresa en el grólogo «Siete años de cons- i 1) tantes esfuerzos en busca de documentos ó de algun otro detalle que proporcionara datos con que enri- '< quecer su libro, o El fin de este no ha podido ser más meritorio y laudable, y debiera servir de estimulo ny dechado para que se escribiese con tan esquisita diligencia; con tan infatigable constancia, con tanta » copia de materiales poco conocidos y de curiosas noticias, con tan gran caudal de conocimientos cien- to tíficos y prácticos, con tan esmerado estudio de las vicisitudes del arte y con entusiasmo tan patriótico, ^'las biògraf ios de muchos artistas hoy casi desterrados de nuestra memoria, y que engrandecieron al npais que les vio nacer con obras todavía admiradas de propios y extraños. »Inicia el escritor su composición con el examen de los Orígenes y tendencias de la época aun deno- ti minada del Renacimiento; dedica una ojeada al estado del arte pictórico en aquel tiempo; dilucida lo que 1 de dicho periodo conservaba la pintura en el siglo xviii; refiere la decadencia general del arte-; historia ) « la vida y trabajos de Viladomat, dedicando dos capítulos bastante extensos á los arios que coincidían n con la famosa guerra de Sucesión ; presenta un minucioso Catálogo , que con acierto apellida razonado y » descriptivo , de las obrcfs del gran pintor barcelonés; fija la cronología de las que aun existen ; hace re- " seña de los discípulos y continuadores de su protagonista, y analiza las apreciaciones de los críticos con » relación á Viladomat y sus producciones. A cada capitulo acompaña una copiosa serie de notas, en que » el autor comprueba y corrobora hasta las más insignificantes aseveraciones y citas del texto, y presenta y^al final de este veintisiete documentos justificativos, en ¡os cuales rivali·{a con la cualidad de recóndi- »tos el carácter de perfectamente oportunos. # ) Por este resumen puede colegirse, en opinión del Jurado , que la.Memoria ó libro acerca de Vilado- > y mat, merece ser considerada comt) un monumento erigido á la fama de aquel insigne artista, . . . n DICTAMEN deliécta de la Sesión , páginas 26 y 27. Este dictamen está firmado por los Sres. D. ANTOMIO BUXKRES, Presidente. — V). MANUEL MILÁ.— D. PEDRO M." ESCUDERO.—D. LUIS CUTCHET.—D. PABLO PARASOLS.—i). CAYRTANO VIDAL V VALENCIANO » D. LUIS DE MAYORA , Vocal-SeUretario. Como consecuencia de su juicio se prometieron al que escribe, u todas las muestras de simpatía que la 1' índole yrégiiHen déla Asociación consientan . para el caso (se decia) de que se resuelva á publicar su »trabajo y revelar su nombre.n— pág. 2H. PROLOGO. dadosa y esmerada, del texto ja censurado, enriquecido contaminase impor- tantes fotografías, que reproducen dibujos y varios cuadros del pintor, ó vacian sus pensamientos que prestan á un juicioso análisis; y aquel mismo manuscrito, limado en algunos puntos, aumentado con adiciones en el CATÁLOGO DE LAS OBRAS, y con un Capítulo crítico en que se juagan el ingenio y las cualidades artísticas del pintor barcelonés, es sin duda la mejor prueba de que sabemos corresponder á la acojida benévola del Ateneo Catalán. ¿Podrá dudarlo el lector al ver nues- tra esplendidez? Y somos justos en ello, pues, no echamos nunca en olvido, que, gracias á esa acogida ha conseguido estensa fama el nombre de Viladomat, popularizado ahora en el riñon de su pàis,y mentado en tierras lejanas donde ¡amas se oyó nombrar. Por esto fué que un dia el Ayuntamiento de Barcelona celebró la Sesión pitblica en honor del egregio pintor, al colocar su retrato en la comentada Galería de cé- lebres Catalanes; y que en ese y en otros siguientes, le hicieron envidiable boga las Academias de Bellas Artes que honran el arte Nacional; la prensa de Barce- lona, de otras provincias de España, de diversos centros de Europa y hasta de lo mejor de Atnérica con su simpático asequimiento; distinguidos profesores é his- toriadores del arte, y señalados artistas celosos de bellos nombres, y hasta un piiblico escojido con sus sinceros aplausos.—Paguemos, pues, un tributo á los abonados pati'onos que acrecen nuestro entusiasmo I—•, y ¡ojalá que á ellos se una el concurso respetable de sabias corporaciones, más que otras interesadas en hacer publicidad y nombre á españoles distinguidos y á catalanes ilustres! ' Al imprimir estas lineas debemos agradecer al Excmo. Ayuntamiento de Barcelona el favor que noshi^oen i8y3, honrándonos con el encargo de leer unos apuntes biográficos en honor de Viladomat. Y debemos hacer también mención por lo especial, de lo obsequiosa que ha sido con nosotros, entre la prensa estrangera, la de los Estados Unidos y de Méjico. Agradecemos también las distinciones con que nos han favorecido, proporcionándonos materia, obras, noticias, etc., los dueños de los cuadros y dibujos que reproducimos ó catalogamos; y séanos licito recordar aquí los nombres de nuestros amigos, que he- mos perdido, D. Joaquín de CabanyesyD.J. R. Campaner, benévo'os con nosotros hasta la esplendide:;, y el de D. Pablo Miláy Fontanals, cuyos consejos y celo en favor de este libro sinceramente agradecemos.— A ellos deberemos sin duda en parte la durable fiema que la bellaca de nuestra publicación puede ha- cera Viladomat,y el que, cual se hi^o con Murillo en Sevilla, puede ir preparándoseá nuestro pintor otro material monumento que retraiga al vulgo su memoria. Con todo ello contrasta notablemente el proceder de otros particulares que nos pidieron estipendio por reproducir sus cuadros, ó que nos privaron' de verles, y el de algunos oficiales de archivo —como del RP- — 186 g — que nos privaron durante tres años, de adelantar esle trabajo, ápesarde estar autori:(a- dospara ello. A tiempo vendría aquí alguna reflexión de Moratin juagando como olvidamos d Viladomat. PROLOGO. Como prometimos al lector, en una de nuestras circulares, nos hemos pro- puesto confirmar en algun modo el juicio del Ateneo, j perpetuar si es posible el nombre de Viladamat, dando á luí '^'^^ ^*^^ libro por medio de la imprenta, una de las joyas tipográficas de nuestro país, digna de compararse en esta parte con los mejores libros ingleses, franceses y alemanes. Y para que este trabajo pueda calificarse de verdaderamente monumental—según la espresion de boga—nos he- mos propuesto enriquecerle—amen délos dibujos dichos y variadas fotografías— con otro de sus retratos, obra preciosa de su mano que el tiempo ha desgastado; con algunos de sus autográficos y sus apuntes inéditos, taJí curiosos como igno- rados, dando por todos estos medios, imagen y juicio aproximados del hombre, é idea fiel del mérito de sus numerosas obras. Selectos y escojidos fragmentos de la Vida de S. Francisco, que guarda nuestra Academia provincial de Bellas Ar- tes, pondrán este más de relieve, dándonos un fiel trasunto de esa joya por si sola digna de un libro magnífico, que no permitirá olvidos á la boga de tiuestro pintor, y que á la ve^ que podrá dar á Europa idea de una figura importante que ignora y cuyo talento y arte ocultos en Cataluña han de sorprenderle por lo ignotos, podrá formar ima obra preciosa que orne el taller del artista, la bi- blioteca del literato, el gabinete de la dama elegante y de toda persona de buen gusto, y hasta como una bella especialidad, del ilustrado católico que desee ver con las bellezas é inspiraciones del arte las obras admirables de la fé y de la poesía cristiana. Y, como también prometimos ajlistándonos á nuestro manuscrito, sobre dos- cientas nutridas páginas compondrán la biografia, igual níimero de obras se or- denarán en el Catálogo; noticias de ochenta dibujos, inéditos todavía, aumentarán su interés, y dos curiosas noticias de José Viladomat y de los hermanos Tramu- lias, discípulos de nuesti'o Antonio, entre sus numerosos discípulos, haráti sin duda de nuestra obra un cuadro del arte catalán hasta los comienzos de nuestro siglo. El curso de la biograj'ía se hallará siempre relacionado con personajes y sucesos del arte de la comarca, y en la guerra de SUCESÍON , co7i las heroicas em- presas, con estrangeros ilustres, y el sitio y toma de Barcelona, que, aunque de sobras descrito, presta siempre vasto campo para un cuadro pintoresco con que ocupar al lector. En las páginas del libro hallará indudablemente este verdadero interés, pues, aunque comunmente se ignora, verá que es nuestro Viladomat por su arte, un pintor español de la talla de Vela-que-, de Murillo, de Ribera;y por su siglode PROLOGO. xj universal decadencia, superior á esos artistas y cien otros, bajo diversos aspec- tos; que fué según la vieja espresion de Meugs, el primer pintor de su tiempo, y el único gran maestro del siglo xvni, digno del xvii, y émulo en fecundidad inventiva y en solide^de ingenio, de los mejores artistas de nuestro renacimiento; que fué el mejor pintor catalán que el pasado nos recuerda, y casi el único de esos artistas de quien puede escribirse la historia. Y, hallará más en el nuestro, pues, le verá no solo en la línea de los primeros pintores de las escuelas france- sas, holandesas, alemanas, flamencas, boloñesasy eclécticas de Europa, en aquel sigloy el anterior; sino que le juagará superior, muy superior á Lessueur, Le- brim, Rigaud; á Jordaens y Lucas Jordán, y sobre todo, á los Carduchos, á Lancret, Boucher, Watteau, Mignard, Vanloo ,y á todas esas cien pléyades ó agrupaciones de artistas, de escuelas y orígenes diversos, de que se han hecho len- guas la crítica y la historia por espacio de cerca tres cuartos de siglo. Verá en él, la espresion vivísima de su tiempo en su propia patria, y aun en el resto de la Península y mediodía de Francia; el gefe de una agrupación sin boga y de sóli- dos principios; el maestro, el decidor, el formulador de preceptos, el defensor de derechos, el regulador del criterio en la práctica y el ejercicio de la pintura de stís coetáneos; el innovador y hasta el libertador del arte español en su comarca; el que resumió en la pintura de su propio país las mejores calidades del arte na- cional, y hasta de la pintura estrangera estrañas á la decadencia; el que sin sa- lir á Italia trajo de Italia ideas y gusto á Cataluña; uno de los más flotables maestros del arte español-popular; el ingenio másferai, original y viril, ali- mentado de sí propio, é independiente á Outrance, malgrado las mil contrarie- dades que á cada paso se le oponian, y el artista más catalán, y el catalán más artista vanagloria del Principado. Para el ilustrado lector podrá tener nuestro libro verdadera novedad, pues cabe decirse de él,—sin que nos quepa orgullo, antes bien cierto dolor,—que es aun de los pocos estudios que tratan de nuestros pintores con estension y cariño; que es el solo libro quizás—y tiene infortunio en ello—que trace la vida y arte de aquellos artistas cristianos, ó mejor dicho católicos, blasones de Cataluña; la sola biografía patria que una al paciente estudio espléndida ilustración; la pri- mera de estas sin duda en que se gu^ga á Viladomat midiendo sus cualidadesy en su justo medio histórico, con su historia por entero y sus detalles íntimos buscándole redivivo, y el tínico de esos ensayos de la literatura patria, donde sin noticias serias, ni siquiera verdaderas, ni documentos prestados, ni estensospre- xij PROLOGO. decesores, ni guia que inspire conjiania, se trata de eritregar á la historia, con Sil vida j su carácter—por méritos de la fortuna — á un ingenio de primer or- den ignoto en tiempos pasados, mal juagado en los presentes j ' de quien la vida y los hechos han sido hasta hoy un enigma.—¡Singular don delatar, que fué en esta ocasión propicio con usura desmedida! Vacíos de alguna monta podrán citarse sin duda al recorrer 7tuestras pági- nas, y al jungarlas de conjunto. Se dirá de su IXTRODUCCIOX que, aunque ligada á todo el libro con trabaron entera, y poniendo de relieve la importancia del pin- tor, fuera más apropiada si estudiara el arte pictórico que floreció en Catalu'ia, ó en el resto de la Península, antes de ijoo; del tercero y cuarto Capítulos que tratan del período de luchas de la GUERRA DE SUCESIÓN y del sitio de Barcelona hasta 1714, que podria ser más completo, más rico en detalles nuevos y en eru- dición moderna, catalana y alemana; de la cronología del libro, que peca en al- gunos puntos de dolorosos vacíos y de escasos documentos, de más crítica artís- tica que erudición histórica y datos probados en fechas y en comprobantes escri- tos; de la biografía del pintor, que sobra en detalles íntimos y en curiosidades nimias de la vida de familia; del estilo todo del libro, que no es siempre acomo- dado como una pura obra de arte, á la simplicidad nativa de un catalán de aquel siglo, ni á la sobriedad arquetípica del pintor barcelonés; más sírvanos de algun abono ante esos fundados Juicios, la escase- de obras y datos en que afirmar aque- lla historia de la pintura catalana ó de la pintura española después del renaci- miento; el querer dar solo un cuadro, artístico en cierto modo, ligado á la bio- grafía, pintoresco y animado, mejor que un estudio crítico, de la desesperada lu- cha que cubrió de horror á España y de luto á Cataluña; el que el aquilón polí- tico que barre nuestro país y asóla nuestros archivos en lo que va de siglo, haya arrastrado cien veces y amontonado otras cien los más curiosos papeles, que el olvido ha consumido, si el Juego no ha devorado; y de nuestro cscesij'o apego y quiyás idolatría por los pequeños detalles que suplen valiosos rasgos y hecho de suyo cuantiosos, j - del estilo retórico que revela con cscesoy demasiado á las cla- ras elementos subjetivos, que, son hijos del cariño á los primeros halla:;gos de un tipo desconocido, y el fruto del entusiasmo y del poético aliento de la verde mo- cedad. ¿Podrá echar nadie en olvido, que solo algunos datos dePon^, ala ligera apuntados; algunos párrafos de Cean, redactados sin pruebas ó esci'itos á vuela pluma; ciertas indicaciones breves tra-.idas por Piferrer, perspicaces y adivi- PROLOGO, xiij nadas como tantísimas suj'as, y el pasagero eco, cien veces repetido por algun critico admirador de la VIDA DE SAN FRANCISCO , fueron toda la materia en que se cimentó este libro?— Y, no olvidará tampoco para aminorar sus censuras el crítico esperimentado, que esas tres páginas brevísimas se hallan llenas de dudas, cuando no lo están deyerros que tuvimos que enmendar, y que á solas con nuestro tema nos vimos obligados á formar la entera pie·^a, á fundir el personaje y hasta aerear el asunto, que á otros toca mejorar. Perdónenos nuestros vacíos y algunos de los muchos lunares que se hallan en el texto, si con una simple semilla echada en un suelo virgen, hemos logrado criar un tronco desarrollado que puede dar mejor fruto, y vastas y frondosas ramas del más tupido follaje. Nuestros literatos y artistas verán sin duda con gusto la publicación de un libro que tiene por una parte el interés de un género todavía tío gastado y que conviene estimular en la literatura patria, al paso que tendrán por otra la be- lle-{a de la obra impresa y el atractivo de sus láminas; el estudiador del arte, el escritor, ó el af donado á tiuestras obras nacionales, y de las producciones notables del ingenio de nuestra comarca, hallarán en él una escuela y elementos impof^tantes para llenhr un vacío en la nacional historia de la pintura españo- la, déla pintura catalana del siglo xvni, y hasta en la imivei'sal del arte; el conservador de museos y el colector de cuadros descubrirá en sus nociones las cualidades de nuestro artista y los caracteres de sus obras, que crecerán en estima á la par que en su valor; el patriota sincero descubrirá en él más de un móvil de nuestro orgullo histórico, y un grave medio que evoque los sentimien- tos patrios; el ilustrado católico un precioso minero de los más bellos traba- jos de cristiana inspiración con que cautivar su espíritu; el hombre ilustrado, en fin, algo que restaure el ánimo y le preste elevación en medio de la llanera y natural prosaísmo de la existencia común: j unos y otros verán en este libro, bajo sus diversas faces y sus variados juicios, un acto de patriotismo. Al literato, al artista, al aficionado á nuestro arte, al historiador de sus belleías, al católico ilustrado, al patriota sincero, al hombre culto en una pala- bra, que orna sus fatigosos labores con el delicado goce del arte ó el brillo de su posición con la hermosura sin deslumbre del esquisito esplendor, nos dirigimos en esta ocasión, anhelosos de hacer con este libro, no una obra productiva—can- didos seríamos en ello — sinó un leve monumento, anuncio de otros mayores de- dicado á nuestro pintor. Los que admiran á Murillo, á Ribera, á Vela\que\, PROLOGO. no menospreciarán sin duda á su compañero olvidado, nuestro gran Viladamat. ¿Será acaso este pintor por solo su tiempo ó su patria, ó por no haberle elogia- do escritores estrangeros, menos afortunado que los pintores de Castilla, ó los maestros de Andalucía?.... Las páginas que aquí siguen tienen la formal consigna, de levantar el velo que oculta su famosa historia, y de disipar las sombras que envuelven sus huma- nos restos. ¡Quiera Dios que así lo logren tocándoles sin profanarles! "Barcelona 21 Enero de iSy-, Aniversario del fallecimiento de Viladomat.