CAPITULO IV. UN PERÍODO HEROICO Y OTROS DIEZISEIS ANOS DEL PINTOR. (Continuación del capitulo anterior.) 1704— 1720. RESUMEN. - Cataluña presa en el tratado de Utrecht; Viladomat en Barcelona. — Cataluña y Barcelona en 1713.— Esta ciudad durante los seis últimos meses del antedicho año : su aspecto, movimiento y esfuerzos.— 1714. Trasiego bélico de sus comienzos, que presenció el pintor, y que hace presentir la gigantesca lucha de la capital de Cataluña. — Apunte de un hecho marítimo brillante. —Esfuerzos del Principado después de la paz de Rastadt: aspecto y cuadro imponente de Barcelona con su bombardeo. — Otros momentos de más dura lucha que presenció Viladomat desde el 23 de Mayo. — Ultimo aprovisiona- miento de la plaza y su desastrosa perspectiva. ^ Horas de luto del pintor: el 22 de Julio muere su ma- dre y es enterrada el 23.—El bombardeo y asolamiento crecientes de! 25 de Julio. — Proximidad de asalto; la bandera de muerte. — Lucha y proezas sin tregua. — Barcelona estrechada. Su asalto frus- trado del 12 de Agosto. — Brevedad de un gran triunfóte! asalto formal de u de Setiembre: horas heroicas. — Caida de la ciudad. — Viladomat, sobreviviendo á los dolores de su patria; impresión que revelan sus obras de entonces. — Desarrollo del temple y carácter morales y artísticos de nuestro pintor. — Lado dramático y pintoresco de la lucha que presenció. ^Botafuego de su ingenio. —Dudosas opi- niones políticas de Viladomat durante el período de lucha. — Su situación por la guerra. — Sus cuali- dades artísticas de 1711 á 1720 y su adelantamiento. — Tres tipos ó aspectos de sus obras correspon- dientes á otras tantas faces de su estilo. — Cuadros numerosos donde aparecen estas tres faces. — Sus obras de Belen formando una cadena eslabonada de adelantos durante porción de años, hasta alborear sus mejores tiempos. CAPITULO IV. UN PERÍODO HEROICO Y OTROS DIEZ Y SEIS AÑOS DEL PINTOR. (Continuación del capítulo anterior.) 1704—1720. Más en 1713 se sorprendía á Cataluña presa en el tratado de Utrecht y á Antonio Viladomat en la ciudad de su cuna. Su rey habia abandonado en 1711 la Corte de sus festejos por ceñir otra corona, y tras un pregonado viaje desde Barcelona á Genova, que contaron por menudo cronistas adula- dores ', y que llevó luego consigo el de la reina su esposa, y la última confianza de sus subditos leales, el Conde de Staremberg con sus diez mil soldados ^; quedaron los catalanes entregados á sí mismos, apoyados por las plazas de Barcelona y Cardona, que aun se preciaba de heroica 3, y amparados por sus bríos que la soledad crecia, y la desesperación y el dolor que les habia ' El curso de su viaje se lee en un impreso publicado en dos partes, en Barcelona en 1711, por Rafael Figueró, impresor del Rey etc. — La primera parte se titula: Relación del viaje marítimo de la Majestad del Rey nuestro Señor Carlos 3.° (que Dios guarde) desde el dia 27 de Setiembre ij 11 que salió de Bar- celona hasta el de su arribo d Genova. Y la segunda parte está encabezada asi: Continuación del itinerario de la Sacra, Católica, Real y Cesárea Majestad del Rey nuestro Señor (que Dios guarde) Carlos VI, emperador de Alemania, Rey de España, Hungría, Boftem/a efe. — Es el diario de este viage. Otros de- talles ó noticias están en la Gaceta de Barcelona, que en 1711 imprimia Figueró. ' Esta cifra dan los documentos oficiales del Dietario municipal de Barcelona, que corresponde 31713 (número 43). ' El documento que mejor cuenta el heroísmo de un puñado de valientes de Cardona, es el que dice: 16 ANTONIO Itgudo su adorado Rej'Carlos K Ingratitud sin par, que como escribia uno de ellos 2, no merecía ese pueblo por la lealtad é hidalguía generosas sin ejemplo, sino por su idolatría á un monarca que Dios quiso castigar. Presos en el tratado de Utrecht: así estaban los catalanes: En vano se les veia pedir lo que requeria el derecho, y se les habia prometido en documentos for- males por las potencias aliadas, y desde el comienzo de la guerra hasta los preliminares de la paz, sus fueros y libertades, su libertad sobre todo, que juz- gaban los catalanes la joya de más precio ^, por la que daban la vida como hacienda de sus padres, que á costa de tanta sangre, tantas vidas y haciendas, les hablan dado en herencia *. Las cartas al Archiduque, entonces emperador, y á la emperatriz su esposa, á los personajes de su corte; las embajadas constantes á la Corte de Londres, la más pródiga en promesas y la menos cumplida en pagarlas; á Viena, al Haya y á Utrecht, y en la capital del Principado á su Relación del feli^ suceso que han conseguido las armas del Rey nuestro Señor (que Dios guarde) y de sus altos aliados, en el socorro del Castillo de Cardona. — Participóla el Señor Mariscal Conde Guido de Staramberg á la Reina nuestra Señora, por el Conde de Traun Ayudante general del Rey nuestro Señor, que llegó d esta Corte de Barcelona con tan plausible noticia el dia 24 de Diciembre de ij 11. Impreso en Barcelona por R. Figueró. ' Su adorado, es como le calificaban los barceloneses en todos los documentos oficiales y hasta en sus cartas. ^ El Conde D. Felipe Ferran escribia á D. Pablo Ignacio Dalmases: « Lo que se ha ejecutado tanto en el tratado, como en la evacuación, es una ingratitud sin ejemplar. No creo que la merezcamos, sino que Dios ha querido castigar nuestra idolatría; y á fé que buen desengaño llevamos para templarla. >i— Carta de 8 Agosto 1712, de que se copian estas palabras, en el documento muy conocido titulado : Segona resposta de Monsieur Broack á Monsieur Valles. —pag. 5." addició III. — ( Viafora ais adormits) — Nosotros toma- mos estas palabras traducidas, como lo hace Pi y Arimon. — T. 11, pág. 841. •' Esto se dice en un documento que se halla en los legajos de papeles curiosos, del Archivo municipal, y en el que lleva por título i^ Papeles de Costumbres n — i']t4'- que ha ordenado uno de los oficiales del archivo, el erudito catalanista señor Puiggarí. Es sin duda de 1714. ' Mismo documento de la nota anterior, en donde dice: encíir Estas impresiones las hemos encontrado en las notas diarias, llenas de vida, del Dietario Municipal de 17 r3. Al leer línea por línea las de este libro, se creería que se estaba en un período normal de Bar- celona. •> Dietario antedicho. — Documento n.° 43 (¡j¡3) —Memorial que per los Excelentissims Senyors Cancellers, y Excelentissim y Savi Cancell de Cent de la ciutat de Barcelona lo dia 23 de Juliol se posa en mans de la soberana Regina deis àngels MARÍA Santíssima, Invocado de la MERCÉ, patrona de la ciutat, en execució de la deliberado presa per lo Excelentissim y Savi Cancell de Cent, celebrat als 17 del ma- teix mes y any, BARCELONA. — En la estampa de Joan Pau Marti estamper dé la Excelentíssima ciutat, any 1713. 5 En todo el curso de nuestra narración omitimos citar á más de veinticinco autores antiguos y mo- dernos que nos han servido de base para ella, y muchísimos documentos aun inéditos que pudiéramos mencionar. Daremos por notas lo únicamente indispensable y lo que aclaramos con los Dietarios. f 126 ANTONIO acerca el momento de hacer el último esfuerzo. Lánzase el enemigo á toda clase de vejámenes, como fuer.te dominador y por derecho de conquista. Hiere y mata sin piedad, hasta la gente indefensa; al decrépito anciano, á la horrorizada mujer, al inocente niño, confiados á su cuidado, y hasta por mero recreo, ó estúpida mocentada, como se escribe en un libro • ¡traición inhumana y vil! — oprime y mancilla al vencido en los pueblos conquistados, y emplea por todas partes el derecho de la fuerza y la dura ley de la espada. Sufre y gime y se enfurece el vencido, al sentir la férrea mano con que el vencedor le oprime. Suena la ronca trompeta incitando á la lucha, llamando el pueblo á las armas al grito de Patria y honra; de fueros é independencia, y de ¡guerra al extran- jero ! con el Despertador Catalán =, que del fondo de Barcelona esparcen sus magistrados por toda la Cataluña, y lánzase el pueblo á la lucha con impetuoso tropel en haces desordenadas, jurando guerra y exterminio del vencedor que le oprime. Sorprende las guarniciones en numerosos pueblos y en importantes ciudades; desarma y pasa á cuchillo cuantos se oponen á su paso; persigue des- tacamentos que derrota y sacrifica sin concederles cuartel, y como corriente que ruge despeñándose violentamente en inmensas cataratas, inunda su territorio, é impone á sus contrarios arrollados con el empuje. El toque de somaten y el repique de campanas en señal de regocijo, se oye de extremo á extremo en la dominada tierra, y á su alarmante voz bajan sobre Barcelona con gigantesco tropel, millares de campesinos, ansiosos de prestar sus armas y de librar de su cerco á la población sitiada'. ¡ Cuántos valientes se acercan ! j Cuántos hijos sucumben por rescatar la madre ! Entre tanto Barcelona 03'e retumbar en sus muros el estruendo del cañón, y estallar en su recinto mortíferos proyectiles. Ocho meses lleva de sitio, aunque • Como hecho poco conocido puede citarse el del 28 de Diciembre en que el sitiador lanzó su caballería sobre pastores y guardianes de borriquillos y yeguadas, matando é hiriendo por pasatiempo á los pastores y ganado, y hasta los niños y mujeres. (Dietario Municipal) Así celebraban el dia de Inocentes. ' El Dispertador Catalán, impreso y desparramado por Cataluña en 1713, y cuyos electos comenzaron á sentirse en 1714. ' El 10 de Enero de 1714 los de Villafranca, Arbós y Vendrell pasaron á cuchillo sus guarniciones es- pañolas, empuñaron sus afmas y bandearon las campanas alzando somaten. — El 11 los de Villafranca, Caldas y otros pueblos se levantan contra el enemigo é intentan entrar en Barcelona; pero lo impide el campo. — El 15 son desarmadas las tropas que guarnecen otros pueblos. — El 16 los de Vich: Bracamonte fué á la defensa y quedó sitiado. — El 17 nuevos desarmes en otros puntos. — El 19 derrotas de destaca- mentos por los de la campiña. VILADOMAT. 127 entretenido y lento, y otros nueve le esperan de fuertes emociones y escenas. Crece el fuego por momentos de una y otra parte al empezar el año y comienza el bombardeo 1. Adelanta el sitiador para ocupar el llano, y á medida que mar- cha formalizado el sitio y atrincherando el campo , comienza á recelar el sitiado por la suerte que le aguarda: un movimiento constante y hasta entonces no acos- tumbrado, señala ya en la ciudad el temor de dura lucha; y mientras se entra en nuevos tratos con enviados de fuera y con oficiales franceses, y se mandan embajadas á las cortes amigas para poner al Principado al amparo de alguna de ellas, recabando de su rey alguna seguridad para continuar la defensa, se amon- tonan provisiones, se desembarcan ganados, se acarrean comestibles = y muni- ciones de guerra, se llaman al recinto soldados, se dá entrada á forasteros, á tropas asalariadas, á labriegos y marineros, á pueblos y comarcas enteras, á cuantos quieran servir por la causa del país, y se albergan en su recinto á los pobres labradores y habitantes comarcanos que se abrigan en la ciudad teme- rosos del pillaje, á que se dá el castellano, y de los peligros y riesgos en que se hallan sus pobres ranchos, y se abre libre paso á los tímidos moradores, que, amagados de igual modo dejan la capital por lugares más tranquilos, y á las tro- pas alemanas, que aun no se hablan embarcad(^3. Espectáculo imponente el que ofrece Barcelona con tan variado trasiego; animado y pintoresco por su movi- miento activo; desconsolador y confuso por los sentimientos que encierra y la desolación que reviste. ¡ Pobre ciudad sitiada, y pobres sus moradores, que así empleaban su vida, actividad y energía para causar su ruina! — Aproxímase la paz y con ella la desconfianza ; y á medida que esta nace, nace la desesperación en acometer y luchar. Ofrécense como víctimas los que luchan por la patria, para atraerse el apoyo de las naciones amigas; más fueron deseo é ilusión, que pasa- ron en olvido al redactar los tratados. — Un solo suceso de entonces prueba hasta á que punto llegaban la heroica empresa, osadía y atrevimiento de las tro- pas del país: es la sorpresa dada por la escuadrilla novel que con solo ocho naves de insignificante porte sorprendió y auyentó, con precipitación y espanto los bajeles franco-hispanos que bloqueaban la ciudad escalonados en su puerto, apo- ' Empieza el 29 de Diciembre de 1713. — Dietario. " En el Dícíario de l y i S y 14 (Diciembre y Enero) hay curiosos detalles de tal movimiento. Otros en muchos libros. ^ Dia último de Diciembre 1713. 128 ANTONIO derándose de quince de ellos, muchos provisionados como parte de un convoy, y desgarriando los demás al ímpetu del abordage. — Un dia de ñesta y de júbilo dio este importante hecho á los habitantes y forasteros que moraban en la ciu- dad , el del 25 Febrero, dia de curioso espectáculo, que se cubrió de alborozo y de entusiastas vítores, y que será imperecedero en la historia del país K Fírmase en Rastadt la paz y piérdese toda esperanza de librar á Cataluña de la desesperada defensa. Sola, desamparada, sin recursos, ni gran ejército , encer- rada en Barcelona, tiene que luchar entonces contra dos naciones juntas; pues el apoyo del Austria fué nominal apoyo que solo sirvió á causarle desangra- miento y desastres con seductoras promesas. ¡ Cuántas de esas impresiones debió sentir el pintor ! — Dias sombríos y de tristura, mezclados de alguna esperanza, que cual fosfórica luz se extingue y apaga luego ^, anublan ya la ciudad. Crece el dolor, crece el luto, crece la desesperación y el temor de la vergüenza, y de perder en la lucha; más en medio de reveses, y de tan malos auspicios, aun tienen fé en la causa y en la compasión extraña tan heroicos defensores: niéganse á ceder el paso á los que les sitian y oprimen, y continúan la defensa. Crean Juntas de Política j " Guerra , ármanse de nuevas a r m a s , convocan nuevos sol- dados, llaman á salvar la patria y á morir en la demanda, y bajo penas severas á todos los ciudadanos « sin distinción de personas ^;» predican la guerra santa, la guerra de Independencia, contra el invasor que usurpa, y como en lucha