CliCIOM i l ï I S Ï I C O - i f V ! 051CA BAHCELCJI ( AUTÓGRAFO VISTAS T DIBUJOS lli !•;• " «0 I 1T0S QQQ ÁLBUM HELIOGRÁFICO DE I.A EXPOSICIÓN DE DIBUJOS AUTÓliliAFOS DI ARTISTAS KAI.I.BTHOS Y l>K VISTAS Y DIBUJOS DE EDIFICIOS 0 MONUMENTOS QUE YA NO EXISTEN celebrada en Setiembre de 1882 pon LA BARCELONA I M P R E N T A DE LUIS TASSÓ Y SERRA ABCO DEL TEATRO, NÚMS. 21 V 23 1883. RESENA DE LA EXPOSICIÓN VXALAXTEMENTE invitada la ASOCIACIÓN ARTÍSTICO ARQUEOLÓGICA BARCELONESA, por el Excmo. Sr. Alcalde Constitucional de esta ciudad, con objeto de que contribuyese en cuanto ella pu- diera, á la solemne inauguración del MUSEO MARTORELL e r i - gido á expensas del Excmo. Ayuntamiento, en el Parque y jardines de la ex-ciudadela; aprovechó tan favorable ocasión instalando en aquel local la exposición que tenía proyectada de dibujos autográficos de artistas ya fallecidos, y de vistas ó reproducciones de monumentos; cuya exposición requería sitio espacioso, bien dispuesto y bien alumbrado, ventajas que n a - turalmente reúne un edificio hecho ad hoc. La idea susodicha es una novedad en su clase, pues no s a - bemos que se haya celebrado semejante exposición en España ni en otra nación alguna, siendo así que la importancia de bo- cetos y dibujos originales se aquilata cada vez más en publi- caciones tan autorizadas como la Gazette des Beanoc Arts, The art Journal, Magazine of art, Le livre, The Century — 4 — illustrated, Mouthhj magazine, Magasin Pittoresque, La vie moderne, y otras de Francia, Inglaterra y Alemania, donde reciben apasionado culto las Artes bellas, y se aprecia en su justo valer el mérito artístico de bocetos magistrales, como sello de inspiración y rasgo seguro de ingenio, tanto más expresivo cuanto más expontáneo. Nadie había pensado sin embargo, en el beneficio que podía redundar un público conjunto de creaciones de autores nacio- nales, debidamente juxtapuestas, para el desarrollo y cotejo de ellas; y esta es la empresa que la Artístico-arqiieológica tomó sobre sí, confiando en los muchos elementos que Barcelona reúne, y en las colecciones de egregios artistas y aficionados, quienes de responder al desinteresado llamamiento de ella, hu- bieran sugerido seguramente piezas bastantes en número y mérito para sorprender á los inteligentes. Algunas han venido, no tantas como se esperaba, gracias á la .reserva de ciertas en- tidades que mejor podían contribuir, egoísmo que se deplora aunque no se explica; á pesar de lo cual, esta Sociedad cree po- der gloriarse de haber iniciado un proyecto que algun día fructificará, y cuyo resultado inmediato, tal cual haya sido, cabe juzgar desde luego estudiando las reproducciones helio- gráficas del presente álbum. SECCIÓN 4. a -Dibujos. De la utilidad de semejante estudio no puede dudar ningún conocedor, y á buen seguro ha de aprovechar sus enseñanzas, esa distinguida pléyade de noveles artistas que con tanto lauro sostienen en Barcelona el actual movimiento artístico. Ante todo, el boceto ó croquis original, es siempre resultado de una primera inspiración; rasgo del genio que entraña su autonomía, y descubre íntimamente la índole y profundidad del talento del artista. Así como un escrito revela el carácter del escribiente, un dibujo señala aun más gráficamente la clase de sentimientos, ideas, juicio, concepción y procedimiento del autor. Citaremos un solo ejemplo práctico: ¡cuántos grabados admirables ha creado el buril, desde la perfección de este arte, grabados en que se admira á una vez la delicadeza y elegan- cia de líneas, el contraste de efectos, la trasparencia de vela- turas, la grandiosidad de batimentos y masas! sin embargo, en una colección, suélense preferir las expontáneas creaciones de Durer, Van Dyck, Ruisdael, Callot, Rembrandt, Goya, y de otros aqua-fortistas célebres que en ellas vertieron todo el fue- go de su genialidad libre y activa, con la vehemencia de un sentimiento plenamente sujetivo, y de un procedimiento único y por consiguiente inimitable. ¿Quién duda que el verbo p r i - mero y generador, ese verbo que da tanta fuerza al orador y al poeta, es así bien para el artista, que sabe traducirle en sus croquis, casi tan rápidos como la palabra, la revelación más genuína y por consiguiente más admirable de su genio? Los famosos cartones de Rafael, han valido más gloria á este prín- cipe del arte, que sus obras mejor acabadas: muchos bocetos figuran en museos y galerías, que se estiman por joyeles s u - periores, y la mayoría de maestros los tienen en lugar prefe- rente de su estudio, á veces como blasón favorito de su propio ingenio. Eso no significa que la obra primera sea la mejor, pero á menudo es la más sentida, y pocas veces deja de llevar, siquiera en germen, el sello de las buenas y malas cualidades del profesor. Su procedimiento genial en el boceto ó croquis, es otra cir- cunstancia muy digna de estudiarse, capaz por sí sola de abrir á los iniciados en el diseño, nuevos y espaciosos horizontes, ya — (j — que sobre la manera de hacer de cada maestro, revela el secreto de los grados y formas de factura con que llegaron á dar encanto y prestigio á sus obras respectivas. Y aqui séanos lícita una breve digresión histórica. Entre los antiguos, el procedimiento fué sistemático en alto grado, como resulta de conocidos monumentos fenicios, asirios, egipcios, etc. Hasta los griegos, en su buena época, antropo- formistas por excelencia, pero ignorantes de la perspectiva y obligados á representar sus figuras de perfil, para destacarlas plásticamente, sobre fondos generalmente monocrómicos; ama- neraron en extremo sus composiciones, hurtando al croquis lo mejor de su impulso. Siguieron los romanos, en esto como en otros puntos, las tradiciones helénicas, y de tal suerte se arraigó dicho procedimiento, que vino trascendiendo hasta la segunda infancia del arte regenerado en las catacumbas, y aun hasta las escuelas hieráticas orientales y occidentales de fecha muy posterior. Vino durando esta convencionalidad, mientras las artes b e - llas y decorativas fueron consideradas simples accesorios del arte de edificar, auxiliares de la arquitectura, ó fuera de ella como mero realce del mobiliario, indumentaria y demás p r o - ducciones lujosas; pero al redondearse el ojivalismo y des- plegarse el renacimiento, cada una reivindicó, individuali- zándose, su vida propia, no sin menoscabo de la armónica unidad peculiar de la antigua edificación, ya que por la i n d e - pendencia de los medios gráficos y plásticos, quedó atajada la grandiosa marcha de la monumentaria, y al revestirse muros y bóvedas de valientes composiciones pictóricas, invirtiéronse las ideas de tal modo, que ya no fué estimado el edificio deco- rativamente por sí mismo, sinó como medio ó pretexto para hacer resaltar el ornato de las demás artes. Examinando los más lejanos vestigios del arte renacido, pinturas murales, tablas ó códices, obsérvase por sistema un simple esgrafiado, cual diseño preliminar, llenándose después los huecos con tintas uniformes, y acabándose la obra por m e - dio de contornos interiores y exteriores, en negro, precisando las formas, y en blanco, acusando los realces. Los artistas clásicos, sin embargo, hicieron uso de tonos y medias tintas, cuyo procedimiento siguió con el influjo de esa escuela hasta el siglo x, y entre los bizantinos ha seguido casi siempre sin solución de continuidad. Del siglo XÍI guarda el histórico Archivo de la Corona de Aragón, el registro titulado Líber feudorimi, que es un p r e - cioso dato en el sentido del procedimiento, por sus numerosas viñetas, unas concluidas, otras á medio hacer y otras simple- mente iniciadas, que patentizan la sencilla factura de los dibujantes ó miniaturistas de los tiempos medio-evales, factura conforme en un todo á la poco hace indicada. El siglo xin fué más pulcro y minucioso, comenzando á adoptar las medias tintas, y adquiriendo especial delicadeza en Italia. A su vez el xiv señaló gran progreso artístico, con p i n - tores como Cimabué y Masaccio, que sentaron sobre firmes ba- ses, bajo procederes exquisitos, una nueva regeneración. Desde entonces todo fueron progresos: accionado, escorzos, movimiento, grupos, relieves y perspectiva, todo surgió de la paleta de aquellos maestros: el arte del siglo xv alcanza hono- res de ciencia; sus retablos y miniaturas son verdaderos cua- dros; sus obras prestan gran realce á los monumentos, adqui- riendo independencia y sujetividad. Con la invención de la pintura al óleo, lograron una vivacidad y transparencia que jamás pudo dar el encáustico, y á su vez el sistema de i l u m i - naciones sobre un aparejo de albayalde, y los esmaltes, sugirie- ron al miniaturista y al esmaltador recursos sorprendentes para hacer brillar y casar los colores, con una nitidez y pastosidad — 8 — que aun hoy día embelesan á los admiradores de tan prolijas artes. Del mismo siglo xv conocemos un Pasionario, manuscrito en folio menor, de papel común, por raro azar conservado, pro- piedad hoy de D. Miguel Victoriano Amer. Este documento, que hubiéramos celebrado poder admirar en nuestra exposición, allega la ventaja especial sobre otros conocidos, de ser una obra de despacho y sin pretensiones, una especie de álbum, en que el artista, indudablemente catalán, apuntó numerosas escenas de la vida y pasión de Nuestro Señor. Sin contar el texto, que es de sumo interés para los catalanistas, sus dibujos no sin mé- rito, ofrecen un specimen del procedimiento usado entonces para la aguada, que consiste en diseño preliminar de tinta á pluma, y colorido de tintas trasparentes, con repasos y batimentos. La originalidad del artista luce así mucho más que en viñetas y miniaturas de excesivo acabamiento, y como éstas eran el pro- ceder ordinario de sus ejecutores, consideramos dicho manus- crito tanto más precioso, en cuanto aun para su época, sería cosa rara y hasta desusada. Preciosidades semejantes no de- bieran yacer en manos de un individuo, por estimable que sea, sinó ostentarse al universo para revelación de secretos mara- villosamente encerrados en sus frágiles páginas, para rectifi- cación de crasos errores técnicos, por falta de datos de este linaje, y para solución de grandes problemas, no resueltos aún en la historia del arte. En menguada compensación, trajo el Ayuntamiento, y r e - producimos para lámina primera de nuestro Álbum, el croquis de la célebre tabla de Luís Dalmau, conservada en el Archivo de aquella corporación, croquis de simple conjunto, sin deta- lles, trazado seguramente de manos del autor, en cuatro líneas de tinta, para marcar las condiciones del contrato original á que va unido. Señalando las dimensiones exactas del cuadro con su — o — marco ó guarda-polvo, indica además la situación de las figu- ras: «en el centro la imatge de N. a Dona tenint lo fill al bras, selient en cadira;» á la derecha «Sta. Eulalia ab lo acúleo en la man, presentant los tres Consellers dejus á N." Dona, á s a - ber, los tres Consellers Mossèn Johan Luil, Moss. Franch L o - bet, Moss. Johan de Junyent, qui starán ajonollats ab les mans junctas, fahent oració; á la part sinistra será St. Andreu vestit com apóstol, ab una creu en la man, ó llá on millor sia, repre- sentant los dos Consellers dejus á N. a D. a , los dos Consellers Moss. R. Cavall y Moss. Antoni de Vilatorta.» Corre también indicado al pié, un bancal (pradella en italiano) que solía acompañar á todos los retablos, figurando en sendos comparti- mientos, escenas de la vida y milagros del santo principal, ó al- gunas imágenes de especial devoción. Aquí se figuran tres compartimientos, graciosamente contoneados á ambos extremos por dos rosones de hojarasca, inclusivos del escudo de armas del común, detallándose así sus asuntos: para la primera d i - visión, «en aquet spay y en lo sinistre, dos ystories dels dits Sants, ó altres á voluntad dels Consellers;» y en el centro «la Pietat en lo sepulcre, ab un angelí que li tinga lo cors á les spatlas.» En el guarda-polvo debían entrar otros dos ángeles, sosteniendo el escudo de las armas reales; y al pié se añade: «Aquestas son las ystorias ques han á fer en lo retaula de la casa de la Ciutat de Barcelona.» Sistemas de vario proceder siguieron, así los artistas del re- nacimiento, como los de escuelas más modernas y sucesivas, utilizando conjuntamente la pluma, el lápiz (negro de París, creyón blanco y rojo) el pincel, colores, bistro, sanguínea, tinta china, sepia, algunas veces el sebo, que simulaba los tonos de esta, y últimamente el pastel de lápices ó creyones, sobre papeles de varios cuerpos y matices, vitela, cartón, lienzo, seda, vidrio, marfil con ó sin aparejo, á perfil y á sombra, 2 — III — aguada y lavado, aquarela á la manera antigua, guache, e m - pastelado, grisalla, difumino de negro y blanco, rojo, pardo, gris, y colores en combinación. Todos estos recursos, ayudados del progreso artístico, dieron por suma efectos sorprendentes en hábiles manos, desde la silhueta vagamente definida y el bosquejo más indeciso, hasta los trabajos más serios, con todos los mirages del claro-oscuro ó de bien sentido color. Hoy día concédese exagerada importancia al maniquí, que trueca los pintores en serviles copistas ó plagiarios de la reali- dad, con visible menoscabo del movimiento y vida de sus crea- ciones. Algunos hay tan nimios, que no osarían trazar una línea sinó delante de aquel armatoste, y aunque suelen bosque- jarse los cuadros de más empeño, para el mismo bosquejo se re- curre á dicho ausiliar. No obstante, es indudable que un artista bien preparado y poseído del dibujo, conforme hacían los b u e - nos maestros pasados, obra en sus croquis y bosquejos con a c - ción mucho más libre, imprimiéndoles rasgos genialísimos, que inconscientemente á veces, sugieren al mismo autor recursos de original inventiva. Dudoso es que Zeuxis y Timantes por ejemplo, utilizasen el maniquí: en cambio copiaban mucho el natural, cosa que es muy diversa, y de suyo indispensable al progreso artístico. También debían de copiarle los retablistas de la edad media, si bien sólo bajo un aspecto exterior, juzgando por su gran co- nocimiento en testas, manos y paños; sin empero salirse de aquí. La costumbre observada desde el siglo xi, de trazar p i c - tórica ó escultóricamente las efigies de determinados persona- jes, en sepulcros, fachadas de iglesias, etc., no pudo menos de allanar el estudio de las formas corporales, de sus proporciones y demás rasgos, conduciendo alrededor del siglo xiv á la c o - pia del rostro ó retrato, que fué un paso inmenso hacia la p r e - cisión del mismo estudio. El citado contrato de nuestros Conselle- — l i - res con el pintor Dalmau, exige la reproducción de sus imágenes, «ab les cares, tais quals naturalment les tenen formades.» Esta prevención valió al artista un triunfo, pues acertó á sacar fiso- nomías típicas, verdaderos retratos llenos de vida y carác- ter, que dan á su obra un valor especial, haciéndola resaltar superiormente sobre el vulgo de sus contemporáneos. A la sa- zón iban ya retratándose algunos reyes y personajes: de España, el príncipe de Viana (grabado, y busto de alabastro, según su inventario), D. Alfonso IV (medalla de bronce), D. Juan II (tabla), de Francia Carlos V, Inés Sorel, Renato de Anjou, Luis X I , etc., de Italia Dante, Cimabue, la condesa Matilde, el Can florentino, etc. etc., con lo que se trillaron para el p r o - cedimiento nuevos y fecundísimos senderos. A este estudio debió seguir por forzosa consecuencia, el del natural ó desnudo: revélase en Masaccio; germina en los p r e - cursores de Ghiberti; despliégase en los de Rafael, y finalmente domina y prevalece en Buonarotti, en el alemán Alberto D u - rer, en el español Berruguete, en el francés Cousin. Fijada así para siempre la base esencial del estudio académico, pudo el arte florecer como floreció, en el desarrollo de su explendor, y los artistas seguros en tan firme asiento, pudieron lanzarse á los ideales teóricos, sin mástrabajo de procedimiento que la s e - lección y aquilatación de medios, ó mejor dicho la depuración de estilos. Al plantearse las academias científicas y el profesorado, por regla, compás y medida, poco restó que hacer á la técnica del arte. El alumno tuvo copiosos elementos á su disposición, y orillados los inconvenientes de factura, halló desembarazado el camino de la especulación. Hé aquí el punto de partida de esos millares de croquis y tanteos que llenan galerías y colecciones, los cuales radicados en un espíritu nutrido y en una mano tan segura como e x - — ïi — perta, ya sorprenden por sus osadías, ya fascinan por sus idea- lizaciones, encantan en lo que expresan, ó maravillan en lo que dejan adivinar. Podríamos evidenciarlo en grande escala con obras de todos los maestros; pero debiendo ceñirnos al resul- tado de nuestra exposición, limitámonos á lo reproducido en este Álbum. Acaso el ignorante estime dudoso el valor de semejantes mo- delos; pero el conocedor sabrá preciarlos, no sólo por lo que son en sí, sinó por su relación mútua y de conjunto, y por revelar la gestión gradual de los autores, que bien escalonada tendría mucho más interés. Ellos constituyen el vuelo primero de ele- vados ingenios, y á menudo la primera idea de renombradas creaciones: su misma variedad puede hoy sugerir valioso auxi- lio á los que se dedican al género de dibujo, tan en boga en la nación vecina, y aun en la nuestra, cuyo mérito esencial se cifra en silhuetas limpias y vigorosamente acusadas, que e x i - gen gran claridad de concepto y seguridad de puño, para d e - terminar el sugeto ó el asunto en simples líneas, tan sobrias como determinadas. De este género vinieron bellos ejemplares á la Exposición, en estudios de desnudo y vestido, conjuntos y detalles, figuras y perspectivas, grupos y sugetos, unos á ligera indicación, otros tan acabados que fácilmente pudieran trasladarse al lien- zo; caprichos, juguetes, caricaturas, impresiones, señalada- mente del natural y de piisaje, que suelen recomendarse á me- dida de la viveza de inteligencia y factura del artista. Por de contado y por su índole, la mayoría de esos trabajos no son intachables, ofreciendo hartas veces defectos y torpezas en gran número, retoques, negligencias, indecisiones; y sin embargo la originalidad, la observación ó la vis cómica, despuntan aun en medio de rudos é informes ensayos de manos inhábiles. Otro orden de enseñanzas sugieren las obras de que tratamos. — 13 — Por ellas conocemos el estado de cultura artística en diversos períodos, el desarrollo ó tradición de la enseñanza, la influen- cia preceptista ó la imposición magistral, no á tenor de reglas á veces restrictivas, comolas presentaron Horacio, Arfe, Mengs, Huerta y tantos otros; ni menos atendiendo á lo que los profesores debían ó podían hacer, sinó á lo que realmente h i - cieron, desde sus primeras y más desaliñadas inspiraciones, nó teórica, sinó prácticamente, es decir, como revelaciones de su talento en negligé, permítasenos la frase, y como seguro m e - dio de juzgarles bajo un aspecto complementario. Una nueva escursión histórica nos patentizaría, con qué garbo los antiguos acertaron á precisar sus creaciones y condensarlas en simples líneas, y con qué pena el arte renacido durante la edad m e - dia, se insinuó vagueando torpe y grotescamente, sin asegurar el perfil hasta bien adelantada su época; cuyo perfil siguió crudo y anguloso aun después del renacimiento, en muchas producciones rutinarias y de segundo orden, como el grabado, la estampería, etc. Del arte puede decirse, como de todas las manifestaciones ingeniosas, que además de su elaboración propia, recibió la in- fluencia del gusto, y hasta de la moda de cada fase histórica; hecho notorio en la arquitectura, y que se reitera en la pintura, sucesivamente arcaica, bizantina, ogival, plateresca, barroca y churrigueresca, sin perjuicio de otros estilos, sucesivamente impuestos, cuyo vacío, falsedad ó afectación, reflejó ella más ó menos de cerca. No de otra causa tomaron origen los varios es- tilos llamados clásicos, románticos, puristas, arcaístas, culte- ranos etc. Una enseñanza no menos concreta resulta además, y es la de la valía artística de cada autor, y de su categoría en el orden histórico y profesional. Reducidos siempre ánuestraExposición, de ella sacamos datos nuevos y desconocidos referentes á cada — 14 — uno de los principales artistas que en la misma descollaron, entre otros Viladomat, Flauger, Tramulles, Sales, Travé, Montaña, Maella, López, Mayol, los Planella, Carnevali, R i - galt y Rodes. Viladomat es el primero que sale á nuestra consideración, bajo el doble concepto cronológico y de importancia. Hijo de Barcelona, nació en el año 1678 y falleció en el de 1755. D u - rante esta larga y aprovechada vida, fueron numerosas las obras de su pincel, de las cuales vense muchas é importantes en las iglesias de dentro y fuera de Barcelona. Como maestro, puede afirmarse que ningún otro paisano llegó á su categoría, y á obrar en más espaciosa esfera de acción, su fama se extendería por el universo, pues con justicia merece llamarse el Velazquez ca- talán. Comparámosle á Velazquez. por su importancia, y por haber seguido como este la escuela realista, si así cabe llamar la verdad de exposición, y la fidelidad de tipos en cualesquiera situaciones y manifestaciones. Inventiva feliz, dibujo correcto, estilo abreviado y sin manera, son las cualidades que le reco- nocen los críticos. Sus dibujos manifiestan ab origine cuan expontáneos le eran: una cabecita de Dolorosa y otra de San Francisco en éxtasis, contenidas entre los facsímiles del señor Puiggarí, con ser simples apuntaciones de momento, alcanzan la proporción de obras maestras: superioridad en cálculo, en expresión, en intenciones, en trazo, en efecto. Lo mismo puede decirse de otros bosquejos suministrados por el mismo exposi- tor, por D. Luís Rigalt y más numerosamente por el Sr. Pla- nella: basta que admiremos al Señor caído con la cruz acues- tas (lámina 2. a del Álbum, y las dos Vírgenes déla lámina 13). Viladomat fué religioso sin fanatismo, apacible de carácter, honrado y laborioso como catalán, y trabajó para vivir: todo eso se acusa vivamente en sus obras. Algunas no lucen como debieran, por la parcimonia en el empleo de colores finos; mos- — 15 — trando que era económico: sus personajes respiran la lealtad y nobleza de su corazón: sus vírgenes, exbalan el aroma de una es- posa amada; sus santos son humanos, sin afectación ni hipérbole: sus niños risueños y juguetones. Discreto por temperamento, lo es en todo: composición, agrupaciones, ademanes, vestidu- ras, escenario y color. Este descubre el influjo de su época; pero en algo debía sentirlo: afortunadamente no le perjudicó, porque era el color de las buenas escuelas. Sus dibujos y esbo- zos, finos, correctos, elegantes, sin vacilación ni reparo, p a - tentizan cuan seguro era su pulso y cuan clara su concepción. Suyo es también el proyecto perspectivo para el Monumento de nuestra catedral, de lo más vigoroso y ajustado en calidad de diseño, sin traspasar los límites de un simple croquis; p r o - bablemente tan fácilmente sentido como diestramente ejecutado. Catalanes y discípulos del anterior, fueron los dos hermanos Tramulles, que con menos eminencia, sostuvieron el pabellón de nuestra escuela durante el siglo xvm. Francisco, nativo de Perpiñán, ejerció en Barcelona, y en ella murió de edad de cin- cuenta y seis años. En su estilo propúsose imitar á Lucas Gior- dano, pintando al óleo y al fresco, logrando señalarse por su soltura y gracejo. Manuel nació en esta capital, donde como el otro, fundó una academia nocturna. Dedicado también á la pin- tura de caballete y de grandes cuadros, como los que subsisten en la Sala Capitular de nuestra basílica y en la capilla de Corre- dores de Cambios de Sta. María del Mar, sin otros muchos, so- bresalió especialmente en la pintura al temple, ejecutando pers- pectivas teatrales, cúpulas de iglesia y demás decorados de grande estilo. Del de ambos dan idea nuestras heliografías 3. a y 4. a , la primera con firma, boceto de gloria para techo, m o - vido y grandioso, sin confusión; la segunda, triunfo del género clásico, vigorosamente trazado en lápiz rojo, notable por su corrección, con cierta garbosidad balumbosa. — 10 — D. Antonio Eafael Mengs y su discípulo D. Mariano Maella, diéronnos algunas muestras de su fácil y magistral diseño. Mengs nacido en Ausig (Bohemia) el año 1728, y fallecido en 1779, dejó notabilísimas obras en Madrid y Aranjuez. De él tuvimos una preciosa cabeza, estudio en lápiz rojo, que por sí sola honraría á cualquier profesor, como dechado de estilo, de gusto y cabal ejecución. Un autógrafo de Maella (im- presión de las llagas de S. Francisco), dibujado también en rojo, reunía á su vez como cualidades sobresalientes, elegancia, finura de dibujo y buena impresión de claro-oscuro. Los de P . P. Montaña, ardorosos y bien sentidos, nacen de una imaginación tan osada, como hábil es su ejecución. Algu- no se le atribuía, visiblemente apócrifo, por distar mucho de los legítimos, y ser la hechura grandemente pesada y barroca. Mejor nos pareció el 5 . Juan de la Cruz (lám. 15), firmado Montaner, de recomendable valentía, seguridad y acierto. Descuella Flauger en improvisaciones negligentemente d i - señadas, de notoria inspiración y lozano sentimiento; en gene- ral tipos y costumbres populares, labriegos, truhanes, pes- cadores, que llevan gran impresión realista. Apunte fácil, composición movida, naturalidad excesiva y simpático efecto de conjunto, señalan la manera de este profesor, que en obras de más aliento dejó buen renombre entre nosotros (véanse las láminas 7, 8 y 9). La voluptuosa afectación del siglo de los polvos, tiene buen intérprete en el afeminado Mallol, de quien recordamos un rey S. Luís en la iglesia de Montserrat, que parece vestido de fies- ta, discretamente perfilado si se quiere, pero mórbido, liviano, frío, como toda la generación de los Boucher y Vanloo. Su di- bujo, objeto de la heliografía n.° 12, presentaiguales desaliños, amén de su indecisión, que revela concepto tardío é i n s e g u r i - dad en la forma. — 17 — Los Planella constituyen toda una generación de artistas. D. Buenaventura, fué de los pocos que en Barcelona ejercían durante la primera mitad de este siglo, pintando cuadros, d e - coraciones, retratos, flores, paredes, dibujando para estampas, libros, diplomas y cuanto se presentaba. Tenía facilidad nota- ble é ingeniosidad en componer, pero flojo dibujo, fría pintura, y sobrada manera, sin estilo. De él recordamos dos cuadros en la Capilla de Desamparados del Pino, Juicio IJ martirio de los Macabeos, que corroboran nuestro aserto. Su hermano Gabriel y los respectivos hijos José y Nicolás, todos pintores, descollaron más especialmente unos en lo deco- rativo, otros en lo ornamentario. José, como pintor del teatro, se ganó modernamente buena reputación: Gabriel estuvo de moda algún tiempo para pintar habitaciones, distinguiéndose en la sección de adornos y flores. Los dibujos exhibidos por su sucesor D. Alejandro, que también cursa el arte con fruto, habiéndose acreditado de hábil restaurador, condensan los trabajos de sus autores y sus respectivas especialidades; más ó menos correctos, pero generalmente limpios y bien definidos, como fruto de m a - nos expeditas (láms. 26 y 27). De Gabriel cumple notar cierto desligamiento en la agrupación de sus composiciones alegóricas (véase la lám. 11): de Nicolás se recomienda una idea de teatro para el que, en la fecha de 1838, fué planteado en los bajos del convento de la Merced (hoy Capitanía general), curioso por d e - mostrar el sistema entonces corriente de bastidores graduados, siguiendo la confluencia del punto de mira para el buen efecto óptico. Este y Sales rindieron bellos estudios de plegado. Los de Travé, aunque finos, parecen algo incoherentes. En pintura de teatro, nadie lleva la palma sobre Carnevali, que al igual de su sucesor Luccini, hicieron la delicia de nues- tros padres, decorando para el de Sta. Cruz las mejores óperas de los maestros del siglo. Valiéndose de colores groseros, ocres 3 — 18 — y almagres, bastábase su genio para producir efectos de gran ilusión, cuya memoria ha quedado proverbial entre nosotros. De Carnevali vinieron tres bellos bocetos aquarelados, de j a r - dín, cocina y desván (láms. 29 y 30). Otra decoración, asunto de la lámina 25, aunque anterior en fecha, y anónima, ofrece un gusto y soltura dignos del más preclaro talento: sin e m - bargo, parece juguete de pluma, sólo para entretener la mano. De los dos Vicentes López y Rodes, valencianos ambos, no hay duda que avaloraron su escuela. D. Vicente López, ade- más de buen pintor, ganó popularidad en todo género de d i - bujos de láminas y libros, que ejecutaba con admirable facun- dia. Sus autógrafos suministrados por el socio Sr. Rigalt, son la mayor prueba del saleroso donaire con que, bajo cualquier tema, sacaba composiciones de valía, tocadas y tintadas con sin igual donosura (lám. 14). Ocupámonos en último lugar de D. Vicente Rodes, fallecido hace pocos años, conocido ó amigo de muchos de nosotros, y apre- ciabilísimo por sus excelentes dotes, ilustrado, afable, v e r - dadero padre para sus alumnos, hermano para sus comprofeso- res, más que jefe de todos, como director que fué en sus xiltimos años de la Academia de Bellas Artes de esta capital. A más de hábil artista, era ingeniosísimo en otros conceptos, maquina- ria, labores, aplicaciones científicas, una de ellas la fotografía, que supo acomodar á su propio uso mejorándola, apenas d e s - cubierta. Dicha Academia posee algunas buenas obras suyas al óleo, y de la misma clase un retrato de cuerpo entero del gene- ral D. Ramon de la Rocha, se conserva en el Archivo municipal. Para este género fué una alhaja, y pocos catalanes ó valencia- nos le habrán igualado en ramo tan difícil, sobre todo en p r e - parar los mismos retratos, valiéndose del pastel. Los treinta ó más estudios que á la amabilidad de sus sucesores debemos figurasen en nuestra reciente Exposición, siendo de ella su * — l'J - más donosa y visible gala, sorprendieron agradablemente al público, que ignoraba en general el mérito de tan insigne pro- fesor. Es imposible encarecer la frescura de colorido, la viveza de tonos, la inimitable corrección, naturalidad, pastosidad, vida, y seguramente el exacto parecido, que todos aquellos bocetos respiran (láms. 18 y 19). Qué manera de combinar y a r r e - bolar las tintas; qué gracia en imitar los matices y trasparen- cias de la carne; qué destreza en batir y dar relieve á las formas, con ilusión fascinadora para el espectador! Esa habili- dad de los pasteles de Rodes, no se desmentía en sus retratos, como pudo juzgarse por el del célebre escultor D. Damián Campeny, que figuró entre los susodichos (lám. 17). Un dibujo además (lám. 16), daba cabal idea del gracioso estilo y hábil indicación del estimado maestro. Sensible es ignorar la procedencia de otros muchos diseños exhibidos, á varios títulos recomendables, que bien agrupados hubieran redondeado la enseñanza por épocas, escuelas y esti- los. Extranjeros al parecer y acaso del siglo xvn, son los de n.° 5 y 6, expléndidos, elegantes, acabadísimos, en lápiz rojo y toques de negro, formando alegorías bien entendidas, de exce- lente dibujo y acabadísimos detalles. Firmado Josefina Cour- voisier, trajo el socio Sr. Faraudo con los anteriores, otro bueno y detallado dibujo en lápiz y tinta china, que representa la caza del ciervo. La lám. 10 reproduce uno de tres cuadros que expuso el Sr. Bosch y Pazzí, conteniendo cada cual 32 c a - becitas, dichas de expresión, notoriamente improvisadas á plu- ma, y sombreadas con una sustancia que dicho señor afirma ser sebo, no siendo realmente sepia ni bistro, aunque lo pare- ce. Creemos aventurado atribuir estas composiciones á Goya, pues si bien allegan capricho, distan mucho del que singula- rizó á nuestro gran humorista, de su maestría y desenfado ordinarios, y en especial de sus tipos favoritos, majos y peti- ? — -20 — metres, cuando aquí parecen más italianos que otra cosa, y aun la época de ellos se nos antoja preceder á la de Goya. Des- de que Leonardo de Vinci popularizó este género, fueron m u - chos sus imitadores, y de alguno procederá la rara colección indicada. Que el sebo fué una sustancia utilizada para el d i - bujo, no deja dudarlo un retrato á perfil, trazado por cierto, de mano maestra, exposición del mismo Sr. Bosch, que dice á su pié: hecho al sebo por R. Es verosímil se le diera alguna preparación para quitarle la parte aceitosa, que hubiera desna- turalizado el dibujo. Y qué diremos de las ideas de altares ó retablos (láms. 21 á 24), suministradas en bastante número así por el Sr. Bosch, como por el Sr. Caballé, de gusto barroco todas, cuales se ven en nuestras iglesias, pero superiores como plan y trazado, de - jando algunas poco que desear en la ejecución, tan limpia que parecen verdaderos grabados. Los más carecen de firma: otros van suscritos por simples carpinteros y albañiles, que acapara- ban este género de construcciones, y sin más formalidad las lle- vaban á cabo, según se dice ejecutó un carpintero, el compli- cadísimo altar mayor de Sta. María del Mar. La perspectiva hállase en estos diseños muy bien entendida; hay ingenio y variedad dentro del estilo á que pertenecen, y su concepción honraría á cualquier arquitecto. Otros proyectos había, civiles, religiosos y funerarios, no menos bien trazados y lavados en general, cuyo detall sería prolijo. La Junta Directiva del gran Teatro Liceo, facilitó b o - nitos bosquejos de telones de boca y proscenio, correspondientes á diversas fases de aquel Coliseo, que interesan á su historia y á este ramo decorativo. Mucho hubiera ganado la exposición á poderse enriquecer, como era fácil, con trabajos de malogrados artistas paisanos nuestros, que de seguro tendrán diseminados opimos y a b u n - — ïi — dantes frutos en esta capital: el célebre I). Mariano Fortuny, 1). Jaime Serra, I). Tomás Padró, IX Augusto Ferrant, don Fernando Roca, I). Manuel Gómez, D. Francisco Sans, etc. Casi todos, sin embargo, lograron alguna representación: el Sr. Llo- rens y Riu trajo de Fortuny varios estudios; el Sr. Támaro, figuras, plegados y flores de Serra; el mismo exhibió un lindo re- trato de niño, por Fernando Roca: el nombre de Gómez recomen- daba varios dibujos traídos por el Sr. Fradera, y el de Ferrant, dos curiosos ensayos litografieos, primera muestra de ellos en el establecimiento de Coromina, hacia la fecha de 1839. Al señor Fontseré debimos un proyecto de edificio por Antonio Celles, y otros dos monumentales del arquitecto D. Daniel Molina: al Sr. Puiggari, un delicado dibujo en lápiz, retrato de S. I g n a - cio de Loyola, ejecutado en el año 1818 por D. Juan Amills, conocido y laborioso grabador de esta ciudad. Finalmente, don José Genovart, expuso, sacada por él mismo, una fiel copia aquarelada de varios objetos cerámicos romano-cristianos, que forman la interesante colección de 1). Juan Rubio de la Serna, socio de la Arqueológica. No olvidaremos al otro benemérito individuo de la misma, D. Felipe Jacinto Sala, quien celoso siempre de ayudar al real- ce de nuestras exposiciones, lució la presente á falta de dibujos autógrafos, con hermosos cuadros al óleo, casi todos de sobre- saliente mérito, que contribuyeron á la exornación del local ó Museo Martorell. SECCIÓN 2.a-Vistas. Al plan de esta sección, naturalmente enlazada con las d e - más del dibujo, iba anejo el de conseguir los mayores datos 22 posibles, estudios, vistas, fragmentos de edificios locales des- aparecidos, cuya ruina por desgracia aumenta cada día. A po- derse realizar bien semejante idea, sobre dar más importancia á la exposición, hubiéramos ofrecido á la juventud de hoy, no- ción cierta de las obras monumentales que á principios de este siglo, formaban aún para esta ciudad su más explendente co- rona, y para otras localidades la mayor recomendación histórica y el blasón más distinguido. Fructuosa fuera esta enseñanza, que involucra en sí la esencia, el desarrollo y progreso de las artes aplicadas, ya que en la arquitectura se simboliza y con- densa el espíritu de todas ellas. Hay además en los edificios, un recuerdo histórico, la representación del ser de otras épocas, un testimonio viviente del grado de cultura, actividad, y d e - más circunstancias sociales de los hombres que las crearon, y finalmente el eco y huella de los sucesos acaecidos en los m i s - mos ó en sus alrededores; todo lo cual constituye el valor a r - queológico que aquilata al monumento, aun más que su valer artístico. E n este sentido, una calle, una humilde casa, valen tanto como la fábrica más suntuosa. ¿Dónde buscar ejemplares más elocuentes de Barcelona de los Condes y de los Concelle- res, como ciertas partes de la ciudad que hemos conocido los más ancianos, y de que ya no puede tomarse idea después de las trasformaciones realizadas en medio siglo; aquella bajada del Eccehomo, aquella característica barriada del Palau, las de Junqueras, S. Francisco de Asis y Sta. Catalina; las genuínas calles de Baix, Boria, Call, Boquería, Tallers, etc.; las casuchas del arrabal, y otros edificios sui generis derramados por toda la ciudad, entre ellos unas casitas del siglo xv, que hace poco se alzaban en la calle de Obradors, etc. etc.? Naturalmente, la con- servación de esas antiguallas es imposible, y sería ridículo pre- tenderla; pero la verdad es que tras ellas se van la poesía de las edades y las etapas de lahistoria. — 23 — No siempre, empero, las verdaderas necesidades que trae consigo un nuevo orden de cosas, el engrandecimiento reque- rido por aumentos de población, la reforma indispensable de los mismos edificios, calles y barriadas, y las exigencias de una vida más civilizada, y del saneamiento y buena policía urbana, con arreglo á las prescripciones de la ciencia ó de la experiencia; se han atendido ó satisfecho de una manera racio- nal, que permitiese la conservación cuando menos de restos monumentales memorables, ó de edificaciones de gran impor- tancia histérico-artística; pues todos sabemos la aviesa partici- pación que en ello han tenido y tienen, las asonadas políticas, las arbitrariedades gubernamentales, las especulaciones públi- cas y privadas, y sobre todo el despego ó ignorancia del vulgo, y de muchas entidades que debieran serle superiores. Sólo para memoria recordaremos, que además de su t r a n s - formación radical, Barcelona ha perdido en lo que va de siglo y casi á nuestra vista, las pocas reliquias que conservaba del período romano, murallas, torreones, los mosaicos del Palau y otros; el último resto del palacio visigodo adherido á la antigua cárcel; los baños árabes sitos en la calle de su nombre, y el pa- lacio de Regomir; los claustros románicos de S. Pedro; la parte de igiial estilo que incluía la iglesia de S. Miguel y su torre; el palacio de Valldaura; la capilla de Marcús, indiscretamente reformada: de la edad media el palacio fortaleza de Canaletas; el Real (antes casa Halla); las iglesias de S. Jaime, S. Miguel, Sta. Catalina de dominicos, S. Francisco de Asis, Carmelitas, monjas de Junqueras, Arrepentidas, Magdalenas, Capuchinas, Klisabets; carnicerías y pescaderías; judería del Cali; aula Ca- pitular de Sta. Ana; torres de las Pulgas, de S. Severo, de la Eoquería, plaza del Ángel, Puerta Ferrisa, Rambla y S. P a - blo: del renacimiento los palacios de Gralla, Pinós, Sta. Colo- ma, Rocafort, y otros en la calle de Moneada y plaza de Santa — -2Í — Ana; la curiosa iglesia y claustros de monjas de Jerusalen; restos de S. Agustín Viejo; S. Sebastián; cuartel de Estudios (antes Universidad); con otros posteriores, que forman un total de más de sesenta derribos, sólo de edificios públicos ó caracte- rizados de tales, algunos efectuados revolucionariamente, perola mayoría llevados á cabo por fría especulación", y sin atender en lo más mínimo á sus condiciones artístico arqueológicas, ni á la utilidad ó servicio de que eran susceptibles, dejando un v a - cío imposible de llenar. No añadimos los pocos característicos que aun quedan, más ó menos en peligro, y otros torpemente reformados en época no lejana, entre los cuales bastará citar nuestras venerandas Casas Consistoriales, tan maltrechas á consecuencia de su pretendida reforma y restauración, incluso el histórico Salón de Ciento, que se intenta aliñar á la moderna. Espacio nos faltaría si enumerásemos otras muchas joyas destrozadas ó abandonadas extra de la capital, desde el a n t i - guo monasterio de Roda y colegiata de Besalú, cuyos románi- cos claustros, labrados en blanco mármol, fueron desmontados y vendidos pieza á pieza; hasta Poblet y Stas. Creus, dos mon- tones de ruinas, y la seo Ilerdense transformada en castillo; serie malograda é interminable de donosos monumentos, unos condenados á inevitable y próxima muerte, como el Estany, S. Cugat, S. Benito de Baiges, Bellpuig etc.. otros ya feneci- dos para siempre, como la Abadía del Tallat, el monasterio de Breda, el de Ripoll, la parte antigua de Monserrat, con gran número de iglesias, castillos, sarcófagos, puentes, cruces t e r - males, etc. Acrece el duelo de estos malogros, la consideración de que apenas un recuerdo queda de tantas alhajas, sólo de ayer des- aparecidas. Barajados capiteles, truncadas claves, mutiladas figuras y vacíos sepulcros, recónditos en el museo de Santa Águeda y en colecciones particulares, quedan únicamente de — 25 — aquellos palacios, templos y monasterios, que embellecían las poblaciones ó llenaban las soledades. Ni la fortuna hemos t e - nido de reunir simples diseños ó bosquejos que consignasen la memoria de alguno de tales monumentos, en conjunto ó en detall, detall indispensable no sólo para formar concepto de los mismos, sinó para anatomizarlos científicamente; ya que las artes históricas tienen aún mucho de Esfinge, y la adivi- nación de sus secretos ha de basarse en el análisis técnico de cada estilo, pues cada uno encierra su mito especial, de que son el ritmo las maravillas por ellos inspiradas. Mientras así no se haga, toda noción será manca, y hoy que tanta impor- tancia damos á los estilos históricos, cuantas aplicaciones v e n - gan haciéndose, habrán de responder, so pena de falsedad, á su pura construcción gramatical. Juzgúese pues como hacen falta los análisis, y si en este sentido no debe deplorarse la ruina de tipos que entrañaban en sí semejante historia y sus s e - cretos! Cuan precioso para la artística y material de Barcelona, no hubiera sido obtener plantas y alzados, siquiera toscos, pero auténticos, de la mayoría de edificios que le dieron renombre, inclusos IOÍ' que han sufrido variación! Sin aspirar á lo más le- jano, ¿quién no vería con gusto la prístina traza de la Lonja, Aduana. Atarazanas, palacios de los Condes, Inquisición, Halla dels draps, pórtico de S. Jaime, iglesias de S. Daniel, Santa Clara, Nazareth, Montalegre, Yalldoncella, Sta. Madrona, Je- sús, Caputxins vells, etc.; portal que antecedió al Nuevo, con su capilla donde vivía una reclusa; hospitales de Domusdei y Destilar; la airosa fuente del Ángel, obra del arquitecto Blay, y la esbelta pirámide de la plaza del Blat? ¿Cómo no llamaría la atención el aspecto del Viejo puerto, de la antigua Rambla, del ameno huerto de la Reina, del celebrado Borne y plaza den Llull. con el puente de Campderá sóbrela acequia descubierta, — 26 — y la hermosa calle de la Fusina, con el resto de todo un barrio inmolado á la obra de la ominosa Ciudadela? Todo eso esperamos en vano, quizá porque no existe, si bien algo debe de existir en archivos y registros, ó en poder de artistas, arquitectos y curiosos. Tuvimos solamente dignos de mención, una vista topográfica del monasterio de Montalegre y sus adyacencias, dibujo del siglo pasado, que da buena idea de aquella hacienda monacal; otra colectiva de Poblet antes de su destrucción (dibujo original); el conjunto de los claustros de Monserrat, también antes de volarlos las tropas napoleónicas (lámina 31); perspectivas generales de Barcelona desde comien- zos del siglo pasado; una de su antiguo muelle y puerto; otra total del paseo de S. Juan; dos planos geométricos de las plazas de S. Jaime y Palacio, anteriores á su moderno estado, y vis- tas de otras poblaciones nacionales y extranjeras, según gra- bados de los siglos XVII y xvín, todos debidos á diferentes ex- positores, según marca el catálogo. Los demás, acreditaron su buen deseo de adivinar y secundar el pensamiento de la Junta Directiva, apelando á cuantos di- bujos, grabados, litografías y fotografías pudieran contraerse á monumentos locales desaparecidos, si bien pocos de valor histórico ó de notable rareza, los más de simple género curioso, no sin que formasen todos reunidos un conjunto apreciable. Señalaremos un dibujo original de I). Antonio Rovira y Riera, proyecto de una galería artificial ó puente que se construyó para comunicación del Palacio con la Aduana, durante la perma- nencia de SS. MM. en esta ciudad, año de 1802 (lámina 35); otros dibujos-estudios, primorosamente aquarelados por el nieto de dicho arquitecto, el actual D. Antonio Rovira y Rabassa, tomados del Partenon, de Sevilla y de Poblet (v. lámina 32); un dibujito muy cabal de la plaza del Ángel, conforme estaba antes de 1852 (lámina 33); dos croquis muy bien tocados de las ruinas de Capuchinas, por el socio Sr. Doria (lámina 34); unos proyectos originales de monumentos conmemorativos (láminas 36 y 37); otros dibujos concernientes á los regocijos de la Jura en 1833, los retablos y decoraciones civiles y teatra- les reseñados en la sección anterior, y algunos más cuya e n u - meración sería ya ociosa. Cerraremos estos breves apuntes, haciendo un llamamiento al celo y patriotismo de cuantos se hallen en medida de estimar nuestras preciosidades artístico-arqueológicas, á fin de que por todas vías procuren favorecer el estudio, conocimiento y aprecio del brillante pasado de esta nación, y con ello el respeto á esos joyeles singularísimos que lo involucran, semillero de sucesi- vos y más profundos estudios, en beneficio principalmente de las venideras generaciones, que con justicia podrán demandar- nos cuenta de la infiel custodia, efecto de nuestros egoísmos, abusos, torpezas y malas pasiones. CATÁLOGO DE EXPOSITORES, Y DE LOS OBJETOS P O R ELLOS EXHIBIDOS. ANDREU (D. Jaime). Franci. Escenografía de la casa de 1). Joaquín Valeriola, en el centenario de la canonización de S. Vicente Ferrer (Valencia, 1755). Excmo. Ayuntamiento Constitucional. L. Dalmau. S. xv. Croquis original de la tabla conservada en el Archivo municipal, año 1443, fecha del contrato con el pintor (tinta). » Colección de grabados de antiguas patentes de sani- dad, que contienen: » 4 vistas generales de Barcelona, desde principios del S. XVIII. » 3 id. de Tarragona. » 1 id. de Alicante—de Tortosa—de Arenys de Mar— — 30 — de Peníscola—de Vilaseca - de Vinaroz—de Mataró— de Mahon, y 2 de Menorca. L. Dalmau. Además, lasextranjerasdeSorrento,Ñapóles, Bàn- dol, Ancona, Càller, Civitavechia, Girgenti y Trieste » Plano geométrico antiguo de la Plaza de S. Jaime. » Otro id. de la plaza de Palacio. BARALLAT (D. Heriberto). Imagen de N." Sra. de la Merced (fotografía). Sepulcro de Sta. Eulalia (grabado). BARALLAT (D. Celestino). Mogiganga en la entrada de Fernando VII, Barcelona, año 1827 (grabado'. BELLVER (D.Mariano). Portada de la antigua casa de Gralla (daguorreotipo). BOSCH Y PAZZI (D. Bartolomé). Yiladomat. Retrato (bosquejo). Ji. Precioso dibujo-retrato, hecho al sebo. Fl -uger. Varios bocetos, dibujos y estudios, en su mayoría tipos catalanes del siglo x v m . Goya? Cuatro cuadros reuniendo pequeños dibujos de cabezas de expresión, fácilmente trazadas á pluma y batimen- tadas con sebo, imitando sepia. Anónimos. Dos alegorías de la Fortaleza y la Prudencia (Cbina). — 31 — ánimos. Tres id. del Tiempo, de la Historia y de la I n - mortalidad (id.). » Apoteosis de la guerra (lápiz). » Asunto mitológico (á pluma). » Tránsito de S. José (croquis, lápiz). » Santísima Trinidad (lápiz rojo). » Niño Jesús dormido (id.). » Martirio de un Santo (pluma). » Id. de S. Severo (estudio, á pluma y lápiz). » Rapto de Proserpina (boceto para escultura). » Perspectiva zenital (croquis á lápiz rojo). » Natividad de la Virgen (lápiz). » Sacrificio de Isaac, decoración de un friso. » Boceto sobre un asunto de la Pasión (siglo xva) (tinta y lápiz). » Rapto de una Santa (lápiz). » S. Onofre (pluma). » S. Agustín (id.). » Animas del Purgatorio (id.). » Bosquejo de una tabla del siglo xv (lápiz). » Magnífica decoración teatral, de estilo compuesto (tinta y sepia). » Siete proyectos de retablos barrocos, los más para iglesias de esta ciudad, donde todavía existen (pluma y tinta cbina). » Estudios de ornato y perspectiva; grupos guerreros, pastoriles y marinescos. » Id. de extremidades del cuerpo bu mano (id.). » Id. instrumentos de física (tinta). » Dos candelabros (tinta). » Un tecbo (aguada). — 32 — CABALLÉ (D. Juan). Anónimos. Varios proyectos de altares barrocos para iglesias de esta ciudad, siglo xvm. » Seis id. de edificios particulares, de carácter algo mo- numental, estilo pseudo-clásico de principios de este siglo (lavados con limpieza). » Croquis de un monumento de Semana Sta. (pluma). » Cuatro decoraciones de salón (dibujo lineal). CAPDEVILA (D. Heriberto). Anónimo. Dibujo perspectivo y explicativo del monasterio de Poblet, antes de su ruina (aguada). CARDONA (D. Juan). Anónimos. Paseo deS. Juan, conforme existía en la época de su inauguración (curioso grabado en una luenga tira). » Interior de la iglesia del Pino, de Barcelona (grabado). » Vista de las puertas de Mar, de id. (grabado). » Campamento establecido en la Cruz Cubierta durante la epidemia de 1821 (dibujo). » Simulacro de torneo, celebrado en las fiestas de la Jura de 1833 (id.). » Regatas celebradas en el puerto, en la misma oca- sión (id.). » Fuerte de Atarazanas, decorado también en aquellas fiestas (id.). » Túmulo erigido en la Catedral, cuando las exequias en bonor de los defensores de Bilbao (grabado). — 33 — Anónimos. Arco triunfal erigido al general Prim, en la Plaza de la Constitución, á su regreso de la guerra de África (dibujo). CATALANISTA DE EXCURSIONES CIENTÍFICAS (Sociedad). Montaría. Proyecto decorativo de la Lonja, por la venida de Carlos IV. Anónimo. l)ibujo de un techo (en lápiz). » Paisaje (lápiz). » Vistas de diferentes poblaciones de ('ataluña (grabado). » Cuatro pirámides decorativas (id.). » Retratos de varios miembros de la familia Salvador. » Cuadro conteniendo dibujos y grabados de objetos monumentales: capilla de S. Miguel Desfay, iglesia de Canovellas, casa del duque de Hijar en Caldas, patio de la torre Pallaresa, fragmento de portada románica, ventanas ogivales y del renacimiento, dolmen de Vi- lalba Saserras, sepulcro antiguo, pila bautismal, lápi- das, custodia (sillón) de la Catedral, candelero gótico, franja de casulla, etc. » Ruinas del Castillo de la Espluga. » Cruz termal. DORIA (D. Pedro). P. Doria. Aquarela representando el portal de la derruida iglesia de Capuchinas. » Id. patio de la misma. FARAUDO (D. Gerónimo). Tres grandes composiciones alegóricas ^dibujo á dos lápices). Josefina Courcoisier. Caza del ciervo (tinta china). — 34 — FONTSERÉ (D. Federico). Antonio Celles. Fachada principal de una casa de contrata- ción (dibujos). Molina. Proyecto de monumento sepulcral (China). » Mausoleo para los funerales de D.a M.° Amalia de Sa- jorna (grabado). FRADERA (D. José). Gómez. Croquis de una cuadra (á pluma). » Paisaje (id.). » Escena del Gil Blas de Santillana (china). Anónimos. Pesadilla, capricho fantástico (minucioso, á pluma). y> Capricho, al agua fuerte. » Sta. Genoveva (sepia). » Tipos de labradores catalanes (lápiz). » Vista fotográfica de Berga. » Dos id. id. S. Llorens del Munt. » Dosid. curiosasde Yprey Gante, en 1678 (aguafuerte). GENOVART (D. José). Copia aguada de varios objetos de la colección cerámica ro- mano-cristiana, perteneciente al Sr. Eubio de la Serna. LLORENS Y RIU (D. Francisco). M. Fortuny. Estudios (lápiz). Garriga. Cenotafio de Castell de Pons (litografía). — 35 — Anónimos. Natividad (t. china). » Vista antigua de Barcelona (grabado). » Fachada del que fué convento de Capuchinos. » Id. de la ciudad de Munich (id.). OLIVÓ (D. Joaquín). Vistas y grabados de varias clases. » Carro triunfal en que hicieron su entrada en Barce- lona, Carlos IV y María Luisa, año 1802. » Id. que sirvió para la entrada de Fernando VII y J o - sefa Amalia en 1827. » Arcos triunfales en ocasión de la misma entrada. » Cenotafio á Fernando VII en Santa María del Mar, año 1834. » Id. para los funerales de Alvarez, en id., año 1816. » Túmulo en la Seo, á los defensores de Bilbao, año 1837. » Id. para el Cardenal Boxadors, en Sta. Catalina. Vistas de Barcelona. General desde el puerto de las Bigas, en 1779. Id. desde el mar. Id. desde el muelle nuevo. Id. desde Gracia. Id. Barcelona y su puerto. Muralla de mar y puerto. Huertas de S. Beltrán. Paseo de la Aduana, con la fuente derruida y Palacio, antes de su última restauración. Muralla de Mar. Plazas de la Bo- quería en 1802, de la Constitución, antes de abrirse la calle de Jaime I, Real con el jardín que en ella exis- tía; Puertas del Mar; torres de la Ciudadela, de Cana- letas y antigua de la Cárcel; Palacio real (en fotografía y en grabado): Teatro principal, ya derribado; Casa Gralla, id.; Claustros de S. Pedro de las Puellas, Mon- tesión, S. Catalina, Junqueras (éste en fotografía), Puerta románica de la derruida iglesia de S. Miguel — 36 — (fotografía), antigua fachada de S. Agustín Viejo; ábside románica y ventana de la antigua capilla del hospital de S. Lázaro (dibujo en lápiz); Fuente de Nep-. tuno en el paseo de S. Juan (fotografía); id. del Viejo; vistas del Jardín del general (fotografía). Edificio de exposición de Bellas Artes en la calle de las Cortes. Otras vistas. Cartuja de Montalegre (antiguo y curioso plano panorámico). » Gerona, y sitio de ella en 1809. » Monasterio de Poblet (litografía extranjera). » Perpiñán-Salces (grabados de tiempo de la ocupación francesa, este último representando la salida de las tro- pas españolas). PLANELLA (D. Alejandro). Viladomat. Varios dibujos figura, á dos tintas lápiz y lavado). » 3 id. á tinta china. Nicolás Travé. 7 dibujos (pluma, retablo etc.). » 3 id. (tinta china). Sales. 5 dibujos figura (á dos lápices). Maella. 2 croquis (lápiz rojo). Mengs. Bonita cabeza de estudio (lápiz rojo). Montaña. 5 croquis (pluma), apóstoles etc. Montaner. Dibujo, S. Juan de la Cruz (sepia). M. Tramullas. 10 croquis (pluma). » 9 dibujos (lápiz negro y rojo). P. Rigalt. Paisaje, sobre tela lápiz, muy detenido). B. Planella. 27 croquis decoraciones para teatro (pluma). G. Planella. 12 id. pintura decorativa (lavado). » 13 id. a lápiz) 6 id. (á pluma). N, Planella. 4 croquis pintura decorativa (lavado y lápiz). — m — N. Planella. 5 decoraciones para el antiguo teatro de la Mer- ced, en 1838 (á pluma). Hay una plantilla curiosa, demostrando práctica y geométricamente con los bas- tidores recortados, el sistema escenográfico entonces usado. A. Ferrant. 2 dibujos litografieos, primer ensayo de este procedimiento hecho en Barcelona, año 1839. Vistas varias de Barcelona. Muralla y Sta. Ana (aquarela). » Litografías de la Puerta del Mar, embarcadero de la Paz, Campos Elíseos, Tívoli, Paseo de S. Juan etc. » Grabados: fachada antigua de las Casas Consistoriales, Teatro Principal en 1836, Palacio del general en 1808, id. real; Aduana y caballerizas, muralla de Mar y Casa Lonja en 1808; plazas del Ángel, Real, de la Constitu- ción, Borne, Esplanada, Enseñanza; antiguos baños árabes; antigua torre de S. Miguel; S. Agustín Viejo, Casa Gralla, Puerta nueva, Salón de Ciento, Torre de la Ciudadela, Puerta del mar y playa, Fuente del Vie- jo, S. Pedro y muralla de tierra, id. de mar, Jardín del General. Gabriel Planella. Alegoría de la Virtud coronando al diseño, que corrige las Bellas Artes (lápiz). PÜIGGARÍ (D. José). Viladomat.\ Calcos de composiciones y dibujos de estos pro- Tramullas.- fesores, entre ellos un Descanso de reclutas por Flauger. | Flauger, y Una salida de misa por Tramuilas. J.Amills, 1818. Fino retrato de S. Ignacio deLoyola (lápiz). C arder era. Prueba original, retocada por el autor, de una de las láminas de la Iconografía Española. — 38 — Anónimos. Tipos de comparsas de gremios, que figuraron en la entrada del rey D. Carlos III. » Facsímil de una gran letra capital iluminada, de un diploma del siglo xvi. » Vista en grabado de los antiguos claustros de Mon- serrat. RIGALT (D. Luis). Viladomat. Sección de proyecto del monumento de Semana Santa, para la catedral de Barcelona (lavado). » Grupo de Ángeles (sepia). > Cabeza de la Dolorosa (china). bíauger. Escena del Diluvio (lavado). » Coronación de espinas (bonita composición en tinta china). » Tipos populares catalanes (lápiz). » Baile de majos (pluma). S. Mayol. Grupo de costureras en una tienda (pluma). V. López. Triunfo de Hércules, decoración para techo (lápiz y sepia). » Lucha de Jacob con el ángel (id.). » Conversión de la Samaritana (id.). V. Ródes. Alegoría patriótica (china). J. Rigalt. Idea de un monumento dedicado al rey 1). F e r - nando VII (lavado). » Otro id. con figura ecuestre (id.). C. Carnevali. Decoración teatral de cocina acuarela). » Otra de jardín (id.). Anónimos. Proyecto de salón, siglo xvín (china). » Id. de un grandioso desván (lavado). — 39 — Anónimos. Dos composiciones decorativas, estilo greco-ro- mano (china). » Diseño de un templete funerario (china). » Proyecto de chimenea, cohijada por un rico pabellón, estilo imperial (lápiz). RODES (Sucesores de D. Vicente). V. Rodes. Retrato del celebre escultor Campeny. » Treinta y un bocetos magistralmente ejecutados al pas- tel, impresión del original, para retratos de varios per- sonajes, entre ellos I). Fernando VII, notabilidades po- líticas y militares de su tiempo los generales Castaños y Riego), prelados, algunas damas, un labrador a n - ciano, etc. ROVIRA y RABASSA (D. Antonio). Antonio Rovira y Riera. Puente artificial que unía el Real - palacio con la Aduana, para servicio de SS. MM. en su venida, año 1802. A. Rovira y Rabassa. Estudio de arcadas délos claustros de Poblet (acuarela). » Ventanal del palacio del rey D. Martin, en id. (id.). » Puerta del vino de Sevilla (id.). » Estudio del Partenón (id.). A. Rovira y Trías. Baños árabes que existían en la calle de este nombre, boceto al óleo á vista del original. SALA (D. Felipe Jacinto). Diferentes cuadros al óleo: uno grandioso de la adoración de —w — los Reyes magos; id. de asuntos históricos y mitológi- cos, una Virgen, retratos; Venus y el Amor, etc. SELLES (Reverendo Doctor D. Luís, presbítero). Grabado representando el altar y sepulcro de S. Agustín, que erigido durante el siglo xiv en la iglesia de Agustinos de S. Pedro in coslo-aureo de Pavía, fué trasladado á principios de este, á la Catedral de la misma ciudad. SOLER (D. Luís M.a). Litografía del arco triunfal erigido en el llano de la Boqueria, cuando la venida de Fernando y Amalia en 1827. Túmulo á las víctimas de 1809. Cenotafio de las del 2 de mayo, en Madrid. TÁMARO (D. Eduardo). J. Serra. Estudios de plegado (lavado). » Id. de flores (lápiz). » Id. de figura (id.). » Id. academia (testa, en lápiz). F. Roca. Retrato de un niño (lápiz). Grabados y vistas. Túmulode Carlos III en Sta. María, 1789. » Entrada de Carlos IV en Barcelona, 1802 (curioso grabado en una luenga tira). » Proclamas de tiempo de Fernando VII. » Pasaporte barcelonés de 1817. » Torre de la Catedral de Barcelona y colocación de la campana Honorata. Claustros de los conventos de .Teru- salén y deMontesión, y fuente de id. Ruinas del Carmen. — il — id. del Palau, Torres de Canaletas, id. de S. Miguel. Sarcófago romano en la casa del arcediano. Sepulcro de Mossèn Borra. Un curioso dibujo original de la plaza del Ángel y bajada de la Cárcel, antes del derribo de ésta en 1852. Grabados y vistas. Antigua fortificación de Gerona. Claustros de la catedral de id. Id. de Manresa. Id. del de Ripoll, capiteles. Lonja de Valencia. » Virgen bizantina de Solsona. Tapiz del Génesis en Gerona, tapicería de Rodas Ayunt." de Barcelona). TEATRO-LICEO (Junta Directiva del gran). J. Planella. Tres cuadros con dibujos á la aguada, represen- tando los telones de boca del antiguo teatro de Monte- sión. » Proscenios de los teatros de 1837 y 1859. » Id. del primer teatro construido en la Rambla. ÍNDICE DE LAS HELIOGRAFÍAS. DIBUJOS. 1 Croquis de la tabla de Dalmau, siglo xv (Ayuntamiento). 2 Caída del Señor con la Cruz acuestas, Viladomat (A. P l a - nella). 3 Techo, gloria, Tramullas (A. Planella). 4 Triunfo romano, Tramullas (A. Planella). 5 Alegoría (G. Faraudo). 6 Id. (id.). 7 Cabezas y tocados, Flauger (Bosch y P . ) . 8 Croquis id. (id.). 9 Id. de Tramadlas y de Flauger (Puiggarí). 10 Cabezas de expresión, atribuidas á Goya (Bosch). 11 Alegoría, G. Planella (M. Planella). 12 Escena de costumbres, Mayo l (Rigalt). 13 Dos Vírgenes, Viladomat. Damas, Mayol (Rigalt). 14 Tres dibujos, V. López (Rigalt). 15 Apoteosis de S. Juan de la Cruz, Montaner (A. Planella). 16 Alegoría política, Rodes (Rigalt). 17 Retrato de Campeny, Rodes (Sucesores de id). 18 Pasteles, Rodes (Sucesores de id.). 19 Id. id. (id.). 20 Idea del monumento de la Seo, Viladamat (Rigalt). 21 Proyecto de retablo (Bosch). 22 Id. id. (id.). 23 Id. id. (Caballé). 24 Id. id. (id.). 25 Gran decoración (Bosch). 26 Techos decorados, R. Planella (A. Planella). 27 Decoración teatral, N. Planella (id.). 28 Salón del siglo xvm (Rigalt). 29 Desván, decoración, Camevali (Rigalt). 30 Cocina id. id. (id.). VISTAS. 31 Claustros de Monserrat (Puiggari). 32 Ventanal de Poblet, A. Rovira // R. (id.). 33 Plaza del Ángel (Támaro). 34 Portal de Capuchinas P . Doria (id.). 35 Puente de Palacio, P. Rovira (A. Rovira). 36 Proyecto de monumento (Rigalt). 37 Id. id. (id.). ASOCIACIÓN ARTÍSTICO-ARQUEOLÓGICA BARCELONESA. SOCIOS PROTECTORES. 1 S. M. el Rey D. Alfonso XII. 2 Excma. Diputación Provincial de Barcelona. 3 Excmo. Ayuntamiento Constitucional de Barcelona SOCIOS HONORARIOS. 1 Excmo. Sr. Ministro de Fomento. 2 Excmo. Sr. Capitán General del Distrito. 3 Excmo. Sr. Gobernador Civil. í Excmo. é limo. Sr. Obispo de la Diócesis. 5 Excmo. Sr. Rector de la Universidad Literaria. 6 Excmo. Sr. Director General de Instrucción pública. 7 Sermo. Sr. Duque de Montpensier, Infante de España. 8 M. I. Sr. Comendador D. Juan Bautista Rossi. 9 Sermo. Sr. Archiduque Reignier. 10 S. M. el Rey de Portugal. SOCIOS RESIDENTES. 1 D. .losé Puiggari, Abogado. 2 » Felipe Jacinto Sala, Fabricante y propietario. 3 M. I. Sr. Dr. D. José Vailet, Canónigo. 4 D. Ramón Soriano, Maestro de Obras. 5 » Eduardo Támaro, Abogado. 6 » Fernando de Del.is, Hacendado. 7 » Tomás Moragas, Pintor. 8 » Tomás de A. Gallisá, del Comercio. !) » Bartolomé Bosch y Pazzí, id. 10 » Jerónimo Faraudo, Médico. 11 M. I. S. Marqués de Alós. Hacendado. 12 D. Luís Castells, Bordador. 13 » José Fradera, Propietario. — 45 — 14 D. Federico Bordas, id. 15 » José Talarn, Escultor. 16 » Arturo Pedrals, del Comercio 17 » Francisco Esteve y Sans, Propietario. 18 » Macario Planella, Maestro de Obras. 19 » José Molino, Comerciante. 20 » Hermenegildo Monfredi, Abogado. 21 » Pelegrin Marqués, Fabricante. 22 > Heriberto Mariezcurrena, Fotógrafo. 23 » Francisco Isaura, Fabricante. 24 » Ramón de Sisear, Hacendado. 25 » Luís Fernando de Alós. id. 26 » Fernando de Segarra, id. 2" » Juan Armengol, Propietario. 28 » Carlos de Parrella, Hacendado. 20 » Baudilio Carreras, id. 30 » Rosendo Novas, Escultor. 31 M. I. Sr. Conde de Bell-lloch, Hacendado. 32 D. Alejandro, Planella, Pintor. . 33 » Ignacio Gallisá, Notario. 34 » Elias Rogent. Arquitecto. 35 » Luís Rigalt, Pintor. 36 » Miguel Victoriano Amer, del Comercio. 37 » Trinidad de Fontcuberta, Hacendado. 38 » Carlos de Fontcuberta, id. 30 Rdo. D. Luís Selles, Doctor en teología. 40 D. José María Caner, Corredor Real. 41 » Cayetano Cornet y Mas, Ingeniero Industrial. 42 » Francisco Masriera, Platero Pintor. 43 » José Masriera, id. 44 » Federico Pasarell, Escritor. 45 » Francisco Miquel y Badía, Abogado y Escritor. 46 » César Ortembach, Corredor. 47 » Jacinto Torres y Reyató, Maestro de Obras. 48 » Antonio de Ferrer y Corrió!, id. 49 » Juan Roig y Bofill, Pintor. 50 » Federico Soler, Escritor. 51 » José O. Mestres, Arquitecto. 52 » Eduardo de Moner, Abogado Archivero del Real Patrimonio. 53 » Jerónimo Granel!, Maestro de Obras. 54 » Antonio de Ferreter y Llaujer, Propietario. 55 » Eduardo Llorens, Pintor. 56 » Eusebio Gíioll, Propietario. 57 » José Mirabent, Pintor. 58 » Mauricio Serrahima, Abogado. 50 » Antonio Caba, Pintor. 00 » Juan Bofill y Martorell, Naviero. 61 » Félix Vives de Amat, Abogado. 62 Excmo. Sr. D. Francisco de P. Rius y Taulet, id. 63 D. Agustín Rigalt, Pintor. 64 < Bernardino Martorell, Propietario. > 65 » Salvador Armet y Ricart, id. 66 » Melitón de Llosellas, Notario. 67 » Juan Pujadas. 68 » Ignacio Girona. Banquero, 69 » C a s i m i r o Girona, id. 7D > Eduardo Tarascó, Atrecista. 71 • José Altimira, Propietario. > 72 » Esteban de Martí, Corredor. 73 Excmo. Sr. D. José Pujol Fernandez, Abogado. 74 D. Ramón Suñol, Abogado. 75 » Ramón Amado, Pintor. 76 » Delfín Artos, Abogado. 77 » Isidoro Pons, Propietario. 78 » Alejandro Pons, del Comercio. 79 » Juan Martorell y Monteys, Arquitecto. 80 » Antonio María Morera, Profesor de dibujo. 81 M. I. D. Ramón de Luanco, Catedrático de Química. 82 D. Eusebio Auje, Platero. 83 s Juan Rubio de la Serna, Hacendado. > 84 M. I. D. Manuel de Villalonga, Canónigo. 85 D. Mariano Aguiló, Bibliotecario. 86 D. Camilo Oliveras, Arquitecto. 87 » José Carrera, Médico. 88 » Emilio Clausolles, Médico. 89 » José de Caralt, id. 90 » Plácido Aguiló, Bibliotecario. 91 » Ignacio Fontrodona, Abogado. 92 » Bruno Riambau, Abogado. 93 » Nemesio Singla, Propietario. 94 » Leoncio Serra, Dibujante. 95 » José Estruch, del Comercio. 96 » Vicente Genovart y Alsina, Pintor. 97 » Manuel Amell, id. 98 » Emilio Santamaría, Estracista. 99 » Magín Pujadas, Litógrafo. 100 » Mariano Matalíana, Maestro de Obras. 101 » Juan Amell, Propietario. 102 » Francisco Pagés y Serratosa, Escultor. 103 » José María Rodríguez Carballo, Catedrático. 104 » José Serra, Pintor. 105 » Federico Marcet, del Comercio. 106 » Camilo Fabra, Hacendado. 107 » Ignacio Carreras, Fabricante. 108 » Olegario Llavería, Pintor. 109 Excmo. Sr. D. Manuel Duran y Bas, Abogado y Catedrático. 110 D. Leoncio Sanmartí, Abogado. 111 Excmo. Sr. D. José Vilaseca y Mogas, id. 112 D. José María de Barraquer de Puig, Hacendado. 113 M. I. Sr. D. Félix María Falguera, Abogado. 114 M. I. Sr. D. Francisco Javier Benabent, Doctor en Medicina y Cirugía. 115 D. Eugenio Bladó y Bulbena, Abogado. 116 » José de Olsina, Hacendado. 117 » Policarpo Aleu y Arandez, Abogado. 118 » Juan Arana de la Hidalga, id. 119 >> José Ferrer y Soler, Propietario y Fabricante. 120 » JoséXiró y jordá, Maestro de Obras. 121 » Antonio J. Bastinos, Propietario y Editor. 122 » Emilio Cabot. Platero. 123 » Joaquín de Gispert, Abogado. 124 » Tomás Coll y Plans, Propietario. 125 » Joaquín Olivo y Formenli. 126 » Luís María Soler, Abogado. 127 » Juan Cardona y Vert, Profesor. 128 » Enrique de Gispert, Abogado. 129 » José Ribot, Ingeniero. 130 Excmo. Sr. D. Enrique de Palacios. 131 D. Luís de Mayora, Abogado. 132 » Arturo Saforcada. del Comercio. 133 » Francisco Planas, Dibujante. SOCIOS CORRESPONSALES. Nombres y apellidos. Residencia. 1 D. L u í s R o c a . Lérida. 2 » José T a r o n g í . P a l m a de Mallorca. 3 » José P i f a r r e r y P i n t ó . Vilasar. 4 » José S e r r a y Campdelacreu. Vich. 5 » J u a n Valles y Mitjans. Tarrasa. 6 » E n r i q u e Claudio Girbal. Gerona. 7 » A n t o n i o Vila y Guitó. Figueras. 8 » Joaquín Forcada. Sabadell. 9 » Bartolomé M u n t a n e r . Palma de Mallorca. 10 » Marcial de la C á m a r a . Valladolid. 11 » Buenaventura Hernández. Tarragona. 12 » T e r e n c i o T h o s y Codina. Mataró. 13 E x c m o . S r . M a r q u é s de Monistrol. Madrid. 14 D. José S a d e r r a . Olot. 15 » Joaquín Vayreda. Olot. 16 » Francisco Viñas. Gerona. 17 » Antonio Mir. Tarragona. 18 » S a t u r n i n o Ginesta. Tarragona. 19 » José Castells. Lérida. 20 » Teodoro Ponte. Paris. 21 » Abelardo de Carlos. Madrid. 22 » Ramón Padró. Madrid. 23 » J u a n de DÍQS de la Rada y Delgado Madrid. 24 » Bartolomé Farra. Palma de Mallorca. 25 M. I. S r . B u e n a v e n t u r a Ruiz Aguilera. Madrid. 26 M. I. S r . P e d r o de M a d r a z o . Madrid. 27 D. E d u a r d o Saavedra. Madrid. 28 M. I. S r . E u g e n i o de la C á m a r a . Madrid. 29 D. M a n u e l Oliver H u r t a d o . Madrid. 30 E x c m o . S r . D. Víctor B a l a g u e r . Madrid. 31 D. Antonio María F a b i é . Madrid. 32 » Victoriano Codina L a n g l i n . Londres. 33 » Luís Roca Lérida. 3í » Francisco Javier Rosés. Gerona. 35 » José Pifarré Lérida. 36 » M a r i a n o Alegría. Salamanca. 37 M. I. S r . M a r q u é s de V a l l g o r n e r a . Tarragona. 38 D. Joaquín Botet y Sisó. Gerona. 39 E x c m o . S r . D. Alejandro S u b a s k y . Tula i Rusia) 40 D. R o m u a l d o N o g u é s y Milagro. Madrid. 41 » Alfredo Opiso. Tarragona. 42 M. I. S r . M a r q u é s de T a m a r i t Tarragona. 43 E x c m o . S r . M a r q u é s de Alcañices. Madrid. 44 E x c m o . S r . M a r q u é s de H e r e d i a . Madrid. 45 D . J o s é Rosell. Cervera. 46 » Antonio P e l l i c e r y P a g é s . Centellas. 47 E x c m o . S r . Conde de Morfi. Madrid. 48 D. R a m ó n V i n a d e r . Madrid. 49 » Rafael Esquivel. Sevilla. 50 » José Ignacio Miró. Madrid. 51 » J u a n R a m o n a c h o y Clerc. Gerona. 52 » José Martí y M o n s ó . Valladolid. 53 » Manuel Almeda. Gerona. _ 48 — 54 D. M a r i a n o P a r d o de Figueroa. Medinasidon 55 » Celedonio Velazquez. Toledo. 56 » M a n u e l Guillén. Zaragoza. 57 » R a m ó n T o r r e s Martínez. Coruña. 58 » M a n u e l E s p e r a v é Lozano. Salamanca. 59 » Adolfo L l a n e s A l c a r r a z . Murcia. 60 » Luis Arigó T o r r a l b a . Valencia. 61 » Antonio P u i g g a r í . Perpiñán. 62 M. I. S r . D . A. Ruata. Portugal. 63 D. J o a q u í n Posidonio Narciso de Silva. Portugal. (ü » Antonio Garcia G u t i é r r e z . Madrid. 05 » E. Gobaux. Charleroy. 66 M. R. Sr. B a r ó n Yos Alec-Helfert. Víena. 67 Sr. Barón Conrado. Viena. 68 S r . D Lope B a r r ó n . Madrid. 69 R d o . D r . D. E d u a r d o Millas, P r e s b í t e r o . Chile. 70 » Philippe J e a n . Atenas. 71 » E t i e n n e A. C o n m a n o n d i . Atenas. 72 M. I. Sr. J a i m e Dach y Sabater. Tarragona. 73 D. José Ignacio Gual. Tarragona. 74 » M a r i a n o Ciará. Vjch. 75 » J o s é Ordeix. Montevideo. 76 » F e r n a n d o Roig F l o r e s . Valencia. 77 » Luis T r a m o y e r e s . Valencia. 78 » JuanLamote. Tortosa. 79 » Emilio Grahit. Gerona. 80 » D . J o a q u í n Grau C a r r e r a s . Gerona. 81 » B e n i g n o Joaquín Martínez. Madrid. 82 » J o s é S a b a t e r y Pujáis. Albacete. 83 » Claudio P e r e i r a de Chaby. Lisboa. 84 » A r t u r o Guillem. Zaragoza. 85 » Delfín Deodato Quedes. Lisboa. 86 E x c m o . S r D. Manuel de H e r r e r a . Guatemala. 87 D. F r u t o s Martínez L u m b r e r a s . Madrid. 88 » Juan Federico Muntadas. Zaragoza. B a r c e l o n a 1." Agosto de 1883. E L VOCAL DE LA J. D. Secretario, R. Soriano. PI ( U^ï C » - p f T $ & *hp- ^Iff 4 • PL2 PL4 3* ' m, 9 &k 3»F /, 9É PL5 r ^&& .¿'¿m !m ^ K:^Í > «£ - PL 6 PL7 PL PL 9 mí/ - tfí , —-.tf-^r • , PL li .,»- e>/ ' -S-* PL 18 PL 19 PL 20 PL 21 ... 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