3f£ 4 • • \ 1 ^ • m M fes # -»ti * ^ • * 4¿¿ CATÁLOGO BEL TPAT AflTfl IC0-ART1STI VICH T SOLEMNEMENTE INAUGURADO EN 7 DE J U L I O DE 1891 :] el EXCQIO. é limo. Sr. Dr. 1). José Morgades y Gilí O l ú s p o ele l a Diócesis? lí Publícase bajo los anspicioa del mismo Prelado [ E \ VICH I M P R E N T A DE RAMÓN ANGLADA PLAZA MAYOR e ^ ^ w*%? CATALOGO DEL MUSEO ÁRPOLÓGICO-ARTÍSTICO EPISCOPAL * * CATÁLOGO DEL ISTICOEPI VICH T SOLEMNEMENTE INAUGURADO EN 7 DE JULIO DE 1891 el Excmo. é limo. Sr. Dr. D. José Morgades y Gili Obispo d e la Diòcesis Publícase bajo los anspicios del mismo Prelado VICH IMPRENTA DE RAMÓN ANGLADA PLAZA MAYOR 1893 PRÓLOGO aJjlA celeridad con que se ha hecho el Museo corre parejas con la que se ha empleado en redactar este Catálago. Tres años han sido suficientes para acumu- lar cerca de cuatro mil objetos, de incalculable valía muchos de ellos, y en poco más de tres meses han debido disponerse las cuartillas para la impresión que ha durado pocos dias. Ligeras notas escritas al vuelo y de primera inten- ción al recibir los objetos para inventariarlos, es lo único que hasla ahora habla sido posible hacer res- pecto del contenido del Museo, pues la simultánea instalación y exhibición de los objetos consumía todo el tiempo, no permitiendo otra cosa. Basado sobre aquellas este Catálogo, si á veces han suministrado preciosos datos, muchas otras la misma pluma que las extendiera ha debido tacharlas como inútiles para sustituirlas por otras enteramente nuevas. No es, pues, de extrañar que sin advertirlo, en ocasiones y entre las angustias de la necesidad, se hayan desliza- do especies que hubieran querido desecharse y omilí- dose otras que, como quien dice, al instante de olvi- VI darse se suscitaban de nuevo, pero ya fuera de tiem- po. Labor para más descansadas horas ha de ser, á medida que se renueve la tarea en sucesivas edicio- nes, añadir ó eliminar, distribuir con mejor orden y sujetar á lima mas refinada, la obra cuyos cimientos quedan echados. Los incesantes clamores del público pidiendo el Ca- tálogo, lian podido más que la prudente reserva de los llamados á extenderlo y redactarlo (1) que se pro- ponían aguardar algunos años antes de emprenderlo. En medio de todo, las indicaciones emitidas, más que propias son resultado y eco de la general opinión, surgida sin previas recomendaciones á la vista de los mismos objetos y corroborada por los más conspi- cuos. Aunque es de saber, que lo que aquí se dice es palidísimo reflejo de las ponderaciones que á todas horas se oyen en las salas del Museo, de boca de los millares de visitantes que todos lósanos, desde su apertura, acuden á él, siendo de notar que cuanto más inteligentes son éstos, mayor es el entusiasmo que logra despertarles. Con tan buena disposición, no ha querido prescin- dírse de las superiores luces que en sus respectivas especialidades podian suministrar reputadísimos a r - queólogos y críticos, tales como D. José Puigari, D. Francisco Miquel y Badia, D. Jaime Almera, presbí- tero, D. Antonio Elías de Molins, D. Arturo Pedrals, D. Luis Domènech y otras notables personalidades, (1) Los individuos de la Junta de Gobierno D. Antonio de Espo- na y de Nuix y D. José Serra y Campdelacreu, asociados de los jó- yenes seminaristas D. Pedro Bofill y D. José Gudiol. VII cuyas ilustraciones que en todo su valor se agrade- cen, han servido de grande alivio en tan ardua y complicadísima tarea, emprendida con la mayor fe y continuada en tan brevísimo plazo, á costa de gran~ des sacrificios y vigilias. Pero más que todas las reclamaciones y más que todas las utilidades que pudiera reportar el Catálogo, ha movido á sus redactores á consagrarse á esta em- presa, el anhelo de tomar, parte en estos momentos, en el concierto general de aplausos y bendiciones que brotan de todas partes, con esta espontánea manifesta- ción de sus más acendrados sentimientos de amor y respeto al eximio Prelado, digno émulo délos Gotma- ros,Attones, Olivas, Berenguers, Bernardos y Veyanes, que si ennoblece por modo singular la silla episcopal de la antiquísima Ausa, si extiende á toda la patria catalana y por ende á la española los beneficios de su mano, es entre otras cosas, por la creación del MUSEO ARQUEOLÓGICO ARTÍSTICO EPISCOPAL DE VICH, acreedor al inmortal recuerdo de todos sus conciudadanos vi- censes, de todos sus diocesanos, de todos los amantes del saber y de las artes, y por fin de la universal Igle- sia, por cuya gloria se desvela sin cesar, alentado constantemente por el supremo Jerarca de la misma, el sapientísimo León XIII, que tan expléndidas mues- tras de profundo cariño le tiene dispensadas. Vich, día de la Consagración de Santa María de Ripoll, 1.° de Julio de 1893. Los Redactores. A . M. D . G.