HÍ LOS RKYKS CATÓLICOS LÁ.MINA XXVIII Número 1328. Kalconete del último tercio del siglo xv. A la necesidad de reducir los calibres, obedece la construcción de otras piezas, entre ellas el fal- co nete, cuya ánima hallábase formada .de varias piezas de hierro batido á modo de duelas, aseguradas con manguitos, sobresaliendo el inmediato á la boca, por un mayor resalte y forma de brocal. En la parte posterior, un marco rectangu- lar dejaba hueco para la recámara que se unía á la pieza por medio de dos bra- zos estirados en forma de medía caña. I.a recámara tenía la figura de alcuza y encajaba en la culata con una pieza de echufe, descansando en una planchuela curva y afianzándose con una tuerte cuña de hierro que atravesaba de uno á otro lado. Para mayor inteligencia de nuestros lectores reproducirnos á continuación lo que acerca del funcionamiento de estas piezas dice el ilustre Conde de Cleo- nard. «La pólvora se colocaba en el bote ó receptáculo de recámara, se cerraba con un taco de madera entrado á mazo, y se adhería por la culata ajusfando su cuello á la cavidad que se dejaba á propósito; después se conducía con hierros ó tenazas el-proyectil denominado bolafío ó pella y se dejaba resbalar hasta la recámara para llevar el contacto del taco. Dispuesta así la pieza, el artillero introducía por el disparador ó fogón una aguja ó taladro, colocaba el estopin de azufre que cubría su extremo con un pebete, y otro artillero con la horquilla v cerbelario, esto es, el botafuego, disparaba, colocando su mano izquierda de- lante del carrillo derecho.» ÉPOCA DE ALFONSO IV DE ARAGÓN LÁMINA XXIX Número i irjo. Armadura del siglo xv, Interesante en extremo es el ejem- plar d que nos referimos. Consta de celada de acero con visera, sobrecalva y cubrenuca muy prolongada, babera de dos piezas con golilla, peto abombado, sobrepeto, espaldar, brazales festonados, cuyo escote y el del peto protegen los hocetes, manoplas, escarcelas de una sola pieza terminadas en punta, musle- ras, grtbas y escarpes puntiagudos. En todas sus líneas y especialmente en las del sobrepeto, escarcelas y escarpes, muéstrase visiblemente el dominio que ejercía en las artes el elegante trazo ojival. Los guardabrazos y las musteras hállanse marcados con el número 48. La presencia de este tipo nos recuerda que ya en 1430 empezóse á operar un cambio en las piezas defensivas de la cabeza. La armadura de grandes plan- chas de acero ó hierro batido, apareció gradualmente y á. medida, sin duda, que las armas de fuego fueron tomando incremento. En cuanto á la época en que se aplicaron las primeras piezas, están contestes todos los autores en su- poner que fue en el siglo xiu, aduciendo en su apoyo el testimonio de sus re- presentaciones en varios monumentos. LpOCA DE D . Al.l'OMSO I V Oü ARAUüN LÁMINA X X X Número 5()i. Armadura del siglo xv. La celada que es descubierta, lleva un rudimento de cresta prolongándose en la parte media de la frente para for- mar un principio de nasal. El borde inferior de la misma doblado hacia afue- ra, constituye la cubrenuca. El barbote consta de tres piezas. El peto abomba- do, con un reborde muy saliente en su parte superior, lleva sobaqueras unidas por tachones de acero, y en su parte inferior un pequeño volante. El espaldar, como todos los de su época, está formado de tres piezas, los guardabrazos y brazales son de siete los codales tienen sus faldas bastante pronunciadas, las manoplas de ocho piezas como los dediles que forman escamas terminan en punta con una arista en medio. Las piernas están armadas de mus- leras que cubren medio muslo y de canilleras que alcanzan hasta la mitad de la pierna, unidas ambas piezas por sus correspondientes rodilleras, En esta clase de armaduras no se podía prescindir de la cota ni de las calzas de malla, pues sin ellas hubieron quedado sin defensa algunas partes del cuerpo. De un tahalí de cuero con planchas de hierro, sujeta por cadenas del mis- mo metal, pende al costado izquierdo do la armadura, la vaina de la espada, que el maniquí empuña con la diestra, sujeta al peto por medio de una cadena de setenta y un centímetros, de esmeradísima labor. Con la mano izquierda sujeta una pequeña rodela de madera, cubierta de pie! por su parte exterior y con hierro por la interior, con una abrazadora ó asa de madera, un pequeño umbon en el centro y colgadero. Esta arma, propia de la infantería, recibió di- versas denominaciones, entre ellas la de róndela de mano, bocc, rondache, et- " cétera, siendo muy usada por las tropas catalanas. En Barcelona construíanse en grandes cantidades. La armadura que acabamos de describir fue* hallada en un sepulcro próxi- mo á la frontera francesa, hallándose representada en la losa que cubría el enterramiento. ÉPOCA DE D. ALFONSO IV DK ARAGÓN LÁMINA XXXI Número 1191. Armadura de principios del siglo xv. Consta de almete de los llamados de pico de gorrión, de hiero batido, liso y con cubrecalva, abriéndose en dos piezas para adaptarle á la cabeza, que, uni- das por charnelas vienen á cerrarse en la barba por medio de un tornillo. El nasal, que es muy alto, deja la vista entre la parte superior y la visera, tenien- do taladros en la inferior para permitir la respiración. El peto es combado, liso, con volante y el espaldar de tres piezas unidas con tachones. Los guarda- brazos y brazales son muy escotados, constando de siete piezas, completando la armadura del brazo los codales y manoplas con dediles. Defienden las pier- nas las musleras y rodilleras. Con el objeto de evitar que se ladeara el almete por efecto de los golpes del adversario, sujetábasele al cinto con el auxilio de dos correas: una que par- tiendo de la nuca se unía por medio de una hebilla con la que estaba unida al cinturón y otra que sujeta al barbote iba á cerrarse de igual modo sobre el peto. Deficiente resultarla la defensa que pudiera ofrecer esta armadura, á causa de los espacios que entre sus piezas presenta, á no ser por la malla que la completa, aumentando los medios de amparo y protección. En el almete, nótanse las marcas números 73 y 74, figurando el número 14 en las musleras. ÉPOCA DE D. JUAN II. LÁMINA XXXÍI Número 1269. Pavés del siglo xv. Entre las primitivas armas destinadas á proteger al combatiente. íigura el escudo, origen del broquel, pavés y rodela que oponían una defensa á la tajante hacha, á la punzante hoja de la flecha y al chuzo ó á la cortadora espada. A medida que el transcurso de los siglos de- terminaba modificaciones en e! arte de combatir y nuevos perfeccionamientos en las armas ofensivas, transformábanse las defensivas; de ahí que vemos tan varias la Corma y estructura del escudo, que afecta la triangular de distintas, dimensiones, durante el siglo xiv, fabricándose de diferentes materias, entre ellas la piel, que lo cubría por completo, protegiendo sus bordes metálica- mente. Celebrados fueron los escudos catalanes, con doble encorado, llamados de almacén; los grandes escudos ajedrezados; los escudetes de origen francés; los de bornar, cubiertos de terciopelo carmesí, con adornos de marfil y los es- cudos de armas, pintados, con emblemas, blasones, timbres y variadas com- binaciones policrómicas. Usoseasi mismo el pave-s ó gran escudo rectangular ó acorazonado, que cubría por completo el combatiente, existiendo varias clases y tipos, entre elios los correados, encorados de madera y badana y de cuern crudof becerriles y decorados con divisas y blasones. El notabilísimo ejemplar á que nos referimos, que puede considerarse como una joya, hállase blasonado con el escudo de una de las familias más antiguas de Cataluña. LÁMINA XXX11 BIS N ú m e r o 817*. Viratin del siglo xv. N ú m e r o 804. Cuadriellos del siglo xv. N ú m e r o 820. Madracas. Esta clase de a r m a s arrojadizas, q u e t e r m i n a n en un hierro de cuatro puntas romas, utilizábanse para la caza menor. Siglo xv. N ú m e r o 810. Ballesta del siglo xv. Tablero de o'88 metros de longitud, c a - nal de hueso y nuez de bronce. La verga, que es de gran potencia, tiene g r a - bada la marca 224. El armatoste, que asigna la d e n o m i n a c i ó n de torno á !a ballesta dotada de este nuevo mecanismo, consistía en dos manivelas, que ponían en movimiento igual n ú m e r o de poleas situadas en el centro del tablero, en las que se iban arrollando los tirantes ó cuerdas á medida que se refrenaba la de la verga hasta quedar armada ó sujeta en la nuez, l'ara hacer funcionar el aparato apoyábase el pié en el estribo de la ballesta. N ú m e r o 808. Gafa del siglo xv. Utilizábase para a r m a r la ballesta. Consis- tia en un g a n c h o cuyo mástil dividíase por la acción de u n a horquilla for- m a n d o un ángulo, con el fin de atraer la cuerda al cintadero. N ú m e r o 800. Ballesta del siglo xv. En el tablero tiene a l g u n a s planchas de latón, canal de hierro, nuez de boj y verga de mediana fuerza con la marca n ú m e r o 5o. Pertenece al tipo de las que se usaban con el auxilio de la gafa. N ú m e r o 5 o i . Barbote del siglo xv. Es de tres piezas y usábase con la c e - lada descubierta, sirviendo para proteger la parte inferior de la cara y la g a r - ganta. Números 1290 y 1325. Hierro de lanza del siglo xv. Números 787 y 788. Látigos de guerra del siglo xv. Consistía esta clase de a r m a s e n u n a bala de hierro a r m a d a de aceradas p u n t a s u n i d a á u n a fuerte cadena sujeta á un m a n g o también de hierro 6 de madera con refuerzos de hierro, que permite voltearla antes de descargar el golpe sobre el contrario. N ú m e r o 11G8. Vaso de hierro que servia para la conducción de agua pota- ble en c a m p a ñ a . Siglo xv. N ú m e r o 1358. Rodela de lanza del siglo xv. LOS REYKS CATÓLICOS LÁMINA XXXIII Números 1172, 117.S, 1217 y r¿[H. Arcabuces de muralla del último tercio del siglo xv. A mediados de esta centuria, inventóse la espingarda, que vino á marcar en cierto mudo la transición entre la culebrina y la escopeta. De mecanismo un tanto complicado, tenía el cañón colocado sobre una caja de madera, dis- puesta de modo que pudiera fijarse la puntería, disparándose con el auxiliode estopines y botafuegos. A esta arma sucedió el arcabuz y el mosquete, que re- sultaba muy pesado, siendo preciso el auxilio de la horquilla para verificar ios disparos. Construyéronse otros tipos destinados al servicio de las murallas, que se distinguían por su extraordinaria longitud, calibre y peso. ÉPOCA DE D. F E L I P E II LÁMINA XXXIV Número 573. Bacinete repujado y cincelado, del siglo xvi. El bacinete sufrió la influencia de la revolución operada en las artes é in- dustrias, y tanto la forma como la ornamentación sirvieron á los artífices para dar muestra evidente de su habilidad y buen gusto. I.a adopción ó el uso de otras defensas para la cabeza, no determinó la relegación del bacinete en Es- paña, cual si las ventajas que pudiera ofrecer se basaran en las tradiciones guerreras de nuestra patria. Y tal debieron tenerse aquellas en cuenta, que ya en la crónica de D. Alfonso XI, leemos en el capítulo a5S: y el Rey les había dado en Sevilla (i3j8) escudos é bacinetes é langas é ballestas, como si estas ar- mas constituyeran el mejor armamento. Además, en algunos de los frescos que decoran los salones del Real Monasterio del Escorial, cuyos asuntos han sido inspirados en las batallas en que tomaron activa parte las tropas españolas du- rante el reinado de D. Felipe II, representase á los capitanes y caudillos cubier- tos con el bacinete característico de este siglo. Gonsérvanse ejemplares notables bajo todos conceptos, ya que á su mérito como arma, reúnen el de ser primorosas manifestaciones artísticas, tal es la delicadeza y gusto de las labores que los decoran. Algunos ofrecen la particu- laridad de ser de una sola pieza, constituyendo su decoración elegantes graba- con el ejemplar que reproduce la lámina adjunta, hállase primorosamente re- pujado y cincelado, según el más exquisito gusto del Renacimiento: italiano, figurando sus motivos de decoración, anchas cintas con trofeos guerreros, como espadas, broqueles y yelmos interpolados entre frutas y delfines. Supónese que esta arma fue construida por Nicoletti de Módena, célebre artífice del si- glo XVI. XI V Ét>or.A DE D. FELIPE II LÁMINA XXXV Número 574. Peto repujado y cincelado, del siglo xvi. Como notabilísima manifestación de aquel glorioso período histórico que esparció p.r todos los pueblos los brillantes destellos del Renacimiento, merece citarse el ejemplar á que nos referimos, primorosamente repujado y cincelado, con dibujos del más exquisito gusto, constituyendo una de las mejores obras producidas por los armeros milaneses. Sus adornos figuran anchas cintas con trofeos guerreros, como espadas, broqueles, carcajes y cascos intercalados con delfines y frutas, lin la parte central del peto, figuran las armas de su poseedor, uno de los Grandes Maestres de la Orden de Malta, existiendo un medallón en la cinta central del espaldar, dentro del cual se halla representada la figura de un ángel con una corona de laurel en una mano y una palma en la otra. Asi- mismo existen otros medallones ovalados con guerreros armados á la griega y figuras mitológicas en cada una de las cintas que parten de las sobaqueras para ir á juntarse en la parte media é inferior de la coraza. Los espacios que exis- ten entre estas cintas, están ocupados por grandes ramajes, primorosas hojas de cardo y racimos da uvas, dibujados y ejecutados con rara habilidad. Solo comparando este ejemplar con otros, exornados por Nicoletti de Módena, pue- de suponerse que es obra de aquel famoso artífice, ya q'ue se observa gran co- nexión en el dibujo y el mismo gusto que acusan sus producciones. ÉPOCA UE D. FELIPE II. LÁMINA XXXVI Número 575. Kspaldar repujado y cincelado del siglo xvi. Correspondiente ai peto señalado en el catálogo con el número 574. Es de igual mérito y digno complemento de aquél, ostentando idénticos motivos de decoración. Kn la cinta central destácase un medallón en el que figura un án- gel con una corona de laurel en una mano y una palma en la otra. Algunas de las armaduras que pertenecieron al emperador Carlos V y á los Reyes Felipe II y Felipe III, existentes en la Real Armería de Madrid, pueden compararse por su mérito, con el ejemplar á que nos referimos. ÉPOCA DE D. CARLOS I LÁMINA XXXVII Número 945. Espada de lazo del siglo xvi. La espada de esta centuria, ofrece en la estructura de la hoja y de la guar- nición caracteres especiales. La primera divídese en varias partes que deter- minan cada una de sus secciones. La espiga, que es la sección superior á la que se adapta la empuñadura, el recabo, que inmediato á aquélla presenta mayor anchura y grueso que el resto de la hoja y el cuerpo y la punta. Cuanto á la guarnición, nótase el pomo, redondo, cilindrico ó cuadrado; la empuña- dura y los brazos que forman la cruz, que se completa con la guarda y la con- iraguarda, compuesta de planchas de hierro planas ó cóncavas, macizas ó pri- morosamente caladas ó cinceladas, montadas en el sentido perpendicular de la empuñadura, y de las que á su vez se derivan otras piezas, que enlazan la hoja circuyéndola por el recazo, formando dos secciones de guardas. Tal es, sencillamente descrita, la compHcada estructura de la espada tipo del si- glo XVI. Kl ejemplar que reproduce la lámina, ostenta una preciosa guarnición exornada con bonitos grabados en relieve y primorosos nielados, líl alam- brado de ¡a empuñadura es de plata y en su hoja de seis mesas y de 1 "04 me- tros de longitud, figura la marca núm. 124. ÉPOCA DE D. CARLOS 1 LÁMINA XXXVIII Número 946. Kspada de lazo del siglo xvi. Kl magnífico ejemplar que reproduce la adjunta lámina tbtotípica, reco- miéndase por sus grabados en relieve y las bellas incrustaciones en oro que lo. exornan. Kl pomo, de esmerada labor, ostenta la grotesca figura de un mono. La hoja de cuatro mesas y de 0*93 metros de longitud, hallase marcada con el número 56. La espada usada por los caballeros tenia mayor número de guardas desti- nadas á aprisionar la hoja del contrario y conseguir el desarme, y las embe- llecían diversos motivos de decoración. F.l tipo utilizado por los soldados era mucho más sencillo, presentando únicamente las guardas. La multiplicidad de tipos dificulta su perfecta clasificación, siendo necesa- rio recurrir al examen de la hoja como parte esencial y bien determinada de la espada del siglo xvi.